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y Ana Bustelo
CONFECCION: Guillermo L1orente.
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MUND'Ü ACTUAL
Coordinación:
Angel Bahamonde Magro, Julio Gil Pecharromán,
Elena Hernández Sandoica y Rosario de la Torre del Río
Universidad Complutense

1. La historia de hoy. e 2. las frágiles fronteras de Europa. e 3. La sociedad española de los años 40. e 4. las revolu-
ciones científicas. e 5. Orígenes de la guerra fría. e 6. la España aislaqa. e 7. México: de lázaro Cárdenas a
hoy. e 8. La guerra de Corea. e 9. las ciudades. e 10. la ONU. e 11. La España del exilio. e 12. El Apart.
heid. e 13. Keynes y las bases del pensamiento económico contemporáneo. e 14. El reparto del Asia otomana. e 15. A;
lemania 1949-1989. e 16. USA, la caza de brujas. e 17. Los padres de Europa. e 18. Africa: tribus y Estados, el mito
de las naciones africanas. e 19. España: «Mr. Marshall». e 20. Indochina: de Dien Bien Fu a los jmeres ro-
jos. e 21. Hollywood: el mundo del cine. e 22. la descolonización de Asia. e 23. Italia 1944-1992. e 24. Nas-
ser. e 25. Bélgica. e 26. Bandung. e 27. Militares y política. e 28. El peronismo. e 29. Tito. e 30. El Japón de McArt-
hur. e 31. El desorden monetario. e 32. la descolonización de Africa.• 33. De Gaulle .• 34. Canadá .• 35. Mujer y
trabajo .• 36. las guerras de Israel. e 37. Hungría 1956. e 38. Ghandi.. 39. El deporte de masas .• 40. la Cuba de
Castro .• 41. El Ulster .• 42. la Aldea Global. Mass media, las nuevas comunicaciones. e 43. China, de Mao a la Re·
volución cultural. • 44. España: la emigración a Europa. e 45. El acomodo vaticano .• 46. Kennedy..• 47. El feminis-
mo .• 48. El tratado de Roma .• 49. Argelia, de la independencia a la ilusión frustrada. e 50. Bad Godes-
berg. e 51. Nehru. e 52. Kruschev .• 53. España, la revolución del 600 .• 54. El año 1968. e 55. USA, el síndrome
, del Vietnam. e 56. Grecia, Z. e 57. El fenómeno Beiltles. e 58. Praga 1968. e 59. El fin del mito del Che. e 60. W.
Brandt. • 61. Hindúes y musulmanes .• 62. PoriugaI1975 .• 63. El Chile de Allende .• 64. la violencia política en Eu-
ropa. e 65. El desarrollo del subdesarrollo .• 66. Filipinas .• 67. España, la muerte de Franco .• 68. La URSS de Brez·
nev. e 69. La crisis del petróleo. e 70. La Gran Bretaña de Margaret Thatcher. e 71. El Japón actual. .72. La transi-
ción española. e 73. USA en la época Reagan. e 74. Olof Palme, la socialdemocracia sueca .• 75. Alternativos y ver·
des. e 76. América, la crisis del caudillismo. e 77. Los países de nueva industrialización .• 78. China. el postrnaoís-
mo. e 79. la crisis de los países del Este, el desarrollo de Solidarnosc en Polonia. e 80. Perú, Sendero lumino·
so. e 81. la Iglesia de Woytila .• 82. El Irán de Jomeini. .83. la España del 23 F. e 84. Berlinguer, el eurocomunis-
mo. e 85. Afganistán. e 86. España 1982-1993, el PSOE en el poder .• 87. Progresismo e integrismo .• 88. El peligro
nuclear/la mancha de ozono .• 89. Gorbachov, la perestroika y la ruptura de la URSS.• 90. la sociedad postindus-
tria!. .91. La guerra del Golfo.• 92. los cambios en la Europa del Este: 1989 .• 93. La OTAN hoy.• 94. La unifica-
ción alemana .• 95. El SIDA.• 96. Yugoslavia. e 97. Hambre y revolución en el cuerno de Africa.• 98. las últimas mi·
graciones .• 99. Clinton .• 100. La España plural.
INDICE

6
Neutralidad forzosa
8
La tentación del Eje
10
No beligerancia
14
El protocolo de Hendaya
16
Beligerancia moral
18
El lento retorno a la neutralidad
20
Repliegue ante los aliados
22
La condena del régimen
franquista
24
Esperar y aguantar
26
El aislamiento internacional
30
La rehabilitación
en la Guerra Fría
31
Bibliografía
La España aislada,
1939·1953
Por Enrique Moradiellos
Historiador

El primero de abril de 1939, apenas
cinco meses antes del inicio de la Segunda
Guerra Mundial, en España llegó a su tér-
franquista: Jefe del Estado y Generalísimo
de los Ejércitos por elección de los genera-
les insurrectos; Caudillo de la Falange Espa-
mino una cruenta y larga guerra civilde casi ñola Tradicionalista y de las JONS, el parti-
tres años de duración. El resultado de la mis- do único creado por la unificación forzosa
ma fue la derrota de una República demo- de los grupos que apoyaban la insurrección;
crática y socialmente reformista, que había y defensor y protegido de la Iglesia católica,
sufrido hondos amagos revolucionarios al en calidad de cruzado y enviado divino
principio del conflicto, nunca había alcanza- (Horno missu a Deo) para salvar la religión
do un alto grado ge unidad política interna, y la patria.
jamás había conseguido el auxilio'de las po- En la consecución de esa victoria fran-
tencias democráticas occidentales y, por úl- quista, la ayuda militar y diplomática pres-
timo, había dependido enteramente de la tada por la Italia de Mussolini y la Alemania
ayuda militar de la Unión Soviética. de Hitler había sido vital y decisiva. Como
La victoria en la contienda correspondió resultado de ese apoyo e influencia, la ideo-
a una insurrección militar de naturaleza con- logía oficial, la estructura institucional y la lí-
trarreformista, anticomunista y ultranacio- nea de conducta interna y externa del nue-
nalista, que había contado con el apoyo de vo régimen español habían experimentado
fuerzas políticas de idéntico signo: los mo- un notable proceso de fascistización entre
nárquicos alfonsinos, 'el carlismo, la Falange 1936 y 1939. En el plano diplomático, los
y el catolicismo político. En el transcurso de vínculos de la dictadura franquista con las
la guerra, el bando insurgente había ido potencias del Eje eran firmes y constituían
conformándose institucionalmente como el marco referencial de su política exterior.
una dictadura personal del general Francis- La España de Franco había suscrito duran-
co Franco, el militar de mayor prestigio pro- te la guerra tratados secretos de amistad y
fesional entre los generales sublevados y re- colaboración con Italia (28 de noviembre de
putado por su cautela y posibilismo político. 1936) y Alemania (31 de mario de 1939).
Franco acabó concentrando en sus manos Terminada la contienda, también anunció
el poder indiscutido y arbitral sobre los tres públicamente su adhesión al Pacto Anti-Co-
pilares de lo que habría de ser el régimen mintern italo-germano-nipón (7 de abril de
1939) Y su abandono de la denostada So- mica posbélica. Ello obligaba a recurrir al
ciedad de Naciones (8 de mayo de 1939). bien surtido mercado de capitales anglo-
Así pues, en la tensa atmósfera europea francés en solicitud de créditos para efectuar
previa al inicio de la guerra mundial, la dic- las imprescindibles importaciones de grano,
tadura franquista se había alineado diplo- equipos industriales y carburantes. Final-
máticamente con el Eje nazi-fascista en opo- mente, en el plano geoestratégico, no había
sición a Francia y Gran Bretaña, las poten- material, recursos ni capacidad militar para
cias democráticas que velaban el-statu quo enfrentarse a posibles acciones ofensivas
territorial y rechazaban las pretensiones re- franco-británicas contra el Marruecos espa-
visionistas italo-germanas. Reforzando ese ñol, las costas y posesiones insulares o las
alineamiento, el repudio del liberalismo y la fronteras pirenaica y portuguesa.
democracia se combinaba en el nuevo régi- En definitiva, por mucho que la ideología
men español con unas aspiraciones irreden- oficial franquista fuera abiertamente antide-
tistas, una voluntad de Imperio común a to- mocrática, francófoba, anglófoba y propug-
dos los'grupos políticos del régimen, que ne- nase la recuperación de Gibraltar y la ex-
cesariamente adoptaba caracteres anti-britá- pansión imperial en Africa, la dramática rea-
nicos (a causa de Gibraltar) y anti-franceses lidad imponía como mínimo un período de
(por Marruecos y Tánger). paz y recuperación interna que no podría fi-
Sin embargo, la España de Franco esta- nanciarse y ejecutarse sin recurrir a los cré-
ba seriamente li- ditos e inversiones de esas potencias demo-
mitada por su si- cráticas. Durante la primavera y el verano
tuación interna de 1939, el propio Franco y su ministro de
Franco y Beigbeder y geoestratégica Asuntos Exteriores, el coronel Juan Beigbe-
para ejecutar der, advirtieron reiteradamente a Roma y
advirtieron a Roma una política ex- Berlín de la necesidad española de paz en
y Berlín de la terior activa- vista de sus dificultades interiores y su vul-
mente revisio- nerabilidad externa. En junio, el Caudillo
necesidad española nista como la de anunció públicamente que su política exte-
de paz en vista de . sus valedores in- rior se caracterizaría por la hábil prudencia,
sus dificultades ternacionales. reconociendo así el pragmatismo y oportu-
Ante todo, la nismo de su futura conducta diplomática.
interiores y población esta- Por su parte, Beigbeder confesaría al emba-
vulnerabilidad ba diezmada y jador italiano: Necesitamos un respiro.
exhausta tras
una guerra de-
vastadora y al
menos la mitad podía clasificarse como hos-
til al régimen. Según cálculos fidedignos, la
guerra provocó una sangría demográfica de En ese contexto crítico, la invasión alema-
300.000 muertos, otros 300.000 exiliados y na de Polonia el 1 de septiembre de 1939
más de 270.000 reclusos políticos en 1940. provocó la inmediata declaración de guerra
Por otra parte, las destrucciones provocadas de Francia y Gran Bretaña contra el régi-
por el conflicto habían dañado seriamente men nazi. La reacción de Franco ante el ini-
la infraestructura productiva del país y pro- cio de la Segunda Guerra Mundial fue la
vocaban graves carencias alimentarias, de única que cabía esperar: el 4 de septiembre
servicios y de bienes industriales. No en de 1939 decretó la más estricta neutralidad
vano se había destruido casi la mitad de las de España en el conflicto. Al fin y al cabo,
locomotoras y vagones ferroviarios existen- el propio Mussolini había optado por per-
tes, más del 60 por 100 de los coches y un manecer al margen de las hostilidades y de-
tercio de la flota mercante y de la riqueza ga- clararse no beligerante. Con esa medida
nadera, al tiempo que la producción agra- ambigua, el Duce no ocultaba su apoyo di-
ria e industrial había descendido el 21 por plomático y soterrado a Alemania y prose-
100 y el 31 por 100 sobre los niveles res- guía el programa de preparación de Italia
pectivos de preguerra. para entrar en la contienda en el momento
Además, la situación financiera era deses- oportuno.
perada e insuficiente para promover de Los gobiernos de Francia y Gran Bretaña
modo .autónomo la reconstrucción econó- recibieron favorablemente la decisión de la
Arriba, Franco y el general Varela JJegan al desfile de la Victoria (Madrid, 1.4.1942). Abajo, Franco con
los generales Rada, García PaJJasar, GaJJarza, Asensio y Urrutia durante unas maniobras militares (1942)
España franquista y aceptaron financiar el armisticio fue firmado el22 de junio con me-
programa de reconstrucción posbélica y diación española) y Gran Bretaña aislada y
abastecer al país con el trigo, los productos esperando el inminente asalto alemán, Fran-
industriales y los carburantes de que careCÍa co se vio seriamente tentado de entrar en la
y urgentemente necesitaba. No obstante, guerra aliado del victorioso Eje, a fin de rea-
ambos gobiernos utilizaron su abrumador lizar los sueños imperiales del régimen. No
poderío naval para vigilar las costas españo- en vano la situación estratégica había cam-
las y dosificaron convenientemente sus en- biado sustancialmente respecto a 1939: la
víos para evitar la posible reexportación de llegada de las tropas germanas a Hendaya
esos bienes y mercanCÍas hacia Alemania vía y la frontera pirenaica establecía un contac-
Italia. to terrestre español con el Eje; la capitula~
La razón de las medidas cautelares alia- ción francesa y la formación del régimen co-
das no era otra que la pública identificación laboracionista de Vichy por el mariscal Pé-
del régimen franquista con la causa germa- tain eliminaban cualquier peligro para Espa-
na en la guerra europea. Puesto que la pre- ña de esa procedencia; y la intervención ita-
tendida estricta neutralidad era pura necesi- liana extendía la guerra al Mediterráneo y li-
dad y no libre opción, las autoridades espa- mitaba la capacidad de acción de una flota
ñolas manifestaron una británica que ya no po-
simpatía y parcialidad día servirse de los puer-
evidente hacia Alemania tos metropolitanos y nor-
en diversos ámbitos a su Con la derrota de Francia teafricanos de Francia.
alcance. Ante todo, la Sin embargo, el pro-
controlada prensa espa-
y Gran Bretaña aislada, blema esencial para
ñola, en manos del sec- Franco se vio seriamente Franco seguía siendo el
tor falangista liderado tentado de entrar en la mismo: España no po-
por Ramón Serrano Su- dría soportar un esfuerzo
ñer, ministro de la Go- guerra al lado del bélico prolongado, dada
bernación y cuñado de
Franco, se mostró siste-
victorioso Eje para su enorme debilidad
económica y militar y el
máticamente pro-germa- realizar los sueños control naval británico
na y contraria al esfuer- imperiales del régimen de sus suministros ali-
zo bélico anglo-francés. menticios y petrolíferos.
Por otra parte, la poli- Un informe del Alto Es-
CÍa y el Ejército españo- tado Mayor del 8 de
les, que sentían gran admiración por sus ho- mayo de 1940 había establecido con clari-
mólogos alemanes, posibilitaron la actua- dad las limitaciones e incapacidades milita-
ción de agentes y espías nazis en territorio res que vetaban la intervención española:
nacional y, particularmente, en torno al es- Sin aviación ni unidades mecanizadas (hoy
trecho de Gibraltar, con objeto de vigilar el que los ejércitos basan su ofensiva en la ve-
tráfico mercante y militar aliado e informar locidad), sin artillería antiaérea ni cañones
del mismo a la flota alemana. Además, se contracarros (hoy que la ofensiva enemiga
dieron facilidades para el aprovisionamien- se desarrollaría con unidades áereas y blin-
to secreto de buques de guerra y submari- dadas), sin tenerefectuados los preparativos
nos germanos en los puertos peninsulares e concernientes a la movilización de nuestras
insulares españoles. fuerzas (hoy que el tiempo ha adquirido un
valor extraordinario), sin materias primas
suficientes, sin los hombres que se encuen-
tran en el extranjero y sin el entusiasmo de
La tentación del Eje los que se hallan en España, no cabe duda
que la empresa tendría muchísima garantía
La súbita y completa victoria de Alema- de fracaso.
nia sobre los Países Bajos y Francia en mayo Constreñido por esas limitaciones, pero
y junio de 1940, junto con la entrada de ita- también animado por la expectativa de una
lia en la guerra (ellO de junio), cambiaron victoria final del Eje, durante el mes de ju-
por completo el panorama europeo y la po- nio de 1940 el Caudillo español fue desple-
sición española ante el conflicto. gando una cautelosa estrategia diplomática
Con la derrota consumada de Francia (el que hiciera compatible la realización de los
Izquierda, Serrano Suñer con el conde Ciano en Italia (1939). Abajo, el ministro junto a destacados mili-
tares del 111Reich y, derecha, conversando con Van Ribbentrop durante su visita a Berlín (16125-9-1940)
objetivos imperiales del régimen con la si- De acuerdo con esa estrategia y tentación,
tuación económica y las fuerzas militares el 13 de junio de 1940 España abandonó la
disponibles. estricta neutralidad y se proclamó oficial-
Desde luego, los triunfos alemanes y la in- mente como no beligerante en el conflicto
tervención italiana había reforzado la incli- europeo. En el seno del régimen se admitía
nación pública y la ayuda encubierta del ré- que esa medida era una imitación del pre-
gimen a las potencias del Eje. El mismo 10 cedente italiano y representaba, en realidad,
de junio, Franco había escrito una carta pri- un estado preparatorio de la entrada en la
vada a Mussolini en ese sentido: Nuestra so- lucha. Al día siguiente, al mismo tiempo que
lidaridad moral os acompañará fervorosa- las tropas alemanas ocupaban París, las
mente en vuestra campaña, y en cuanto a fuerzas militares españolas ocuparon la ciu-
la económica tened la seguridad que en la dad internacional de Tánger y la anexiona-
medida de nuestras fuerzas (pues bien co- ron al Marruecos español, bajo el pretexto
nocéis nuestra posición) os la prestaremos de preservar el orden y la neutralidad en la
de buen grado. (...) Os reitero la cordialidad misma. Se trataba del primer paso, todavía
con que aprovecharemos todas las ocasio- cauto y reversible, para la realización de un
nes para ayudaros en cuanto esté a nuestro programa imperial mucho más vasto.
alcance.
Sin embargo, el Caudillo era consciente
de que ese mero apoyo soterrado no basta-
ría para obtener los títulos que garantizasen No beligerancia
la realización futura del programa irredentis-
ta español. Por consiguiente, Franco aspira- La gestión definitiva de la diplomacia
ba a tomar parte en la guerra aliado del Eje, franquista tuvo lugar el 16 de junio de 1940
pero sólo cuando hubiera pasado lo peor del en la propia Alemania. Debe subrayarse que
combate y fuera inminente la derrota ingle- la iniciativa fue propiamente española y no
sa, con objeto de poder participar como be- obedeció a una sugerencia o petición del
ligerante en el reparto del botín imperial sub- Eje. Ese día, un emisario especial del Cau-
secuente a expensas de Francia y Gran Bre- dillo, el general Juan Vigón, Jefe del Alto Es-
taña. En palabras posteriores de Serrano tado Mayor, se entrevistó con Hitler y su mi-
Suñer, por entonces el principal asesor po- nistro de Asuntos Exteriores, Ribbentrop. En
. lítico de Franco, la intención era entrar en nombre de Franco, de quien portaba una
la guerra en el momento de la victoria ale- carta personal para el Führer, Vigón ofreció
mana, a la hora de los últimos tiros. En de- a Hitler la entrada española en la guerra a.
finitiva, Franco y su régimen se aprestaban cambio de ciertas condiciones específicas.
a aprovechar la victoria del Eje sobre la Ante todo, el compromiso de cesión a Espa-
alianza franco-británica para conseguir las ña, tras la victoria, de Gibraltar, el Marrue-
aspiraciones territoriales españolas con un cos francés, el Oranesado, y la ampliación
precio y coste bélico mínimo y asumible da- de las posesiones españolas en el Sahara y
das las condiciones. Guinea Ecuatorial. Además, el envío previo

Oportunismo y coyuntura
Comunique a ese Gobierno en el Golfo de Guinea con po- defensa de sus archipiélagos,
que si vencimiento de Francia blados que ofrezcan base de así como la ayuda naval y aé-
tiene la natural consecuencia braceros negros de los que rea necesarias.
de una justa redistribución de hoy carecemos en absoluto. Si (Telegrama enviado por el
territorios africanos, España Inglaterra continúa la lucha general Beigbeder al embaja-
reivindica la unidad marroquÍ (España), estaría dispuesta a dor español en Roma, toma-
bajo su protectorado, la parte pasar gradualmente a belige- do de J. Tusell y G. García
de territorio argelino por ella rante, previa preparación de Queipo de Llano, Franco y
colonizado, vecina a su costa, opinión y auxilio en aprovisio- Mussolini. La política españo-
la ampliación del Sahara con namientos y el material y ar- la durante la Segunda Guerra
pequeñas rectificaciones y mamentos pesados necesarios Mundial. Barcelona. Planeta,
ampliación de sus posesiones para el ataque a Gibraltar y 1985.)
Izquierda,el general Beigbeder, ministro de Exteriores (9-8-1939/19-7-1941). Derecha, el general Vigón,
emisario ante Hitler en junio de 1940. Abajo, F. Franco con el conde Ciano en San Sebastián (9-7-1939)
de sustanciosos suministros alemanes de ali- sión del Marruecos francés, pedían a cam-
mentos, petróleo, armas y artillería pesada bio una isla canaria y bases navales en Aga-
para paliar la crítica situación económica y dir y Mogador, la entrega de Guinea para
militar española. Paralelamente a esta ges- su proyectado Imperio centroafricano y no-
tión personal, el general Beigbeder informa- tables concesiones económicas y financieras
ba telegráficamente a Roma de la oferta y en Marruecos y la propia España. Además,
condiciones españolas para convertirse en reducían considerablemente la cuantía de su
beligerante alIado del Eje. - ayuda militar y aÍimenticia, puesto que con-
Por fortuna para Franco, aunque Hitler cebían el ataque a Gibraltar como una ope-
felicitó a Vigón por la ocupación de Tánger ración localizada y, al contrario de los diri-
y expresó su deseo de que Gibraltar volvie- gentes franquistas, no como una defensa in-
ra a ser español, rehusó totalmente cual- tegral del vulnerable territorio peninsular, in-
quier compromiso sobre las restantes reivin- sular y colonial de España.
dicaciones imperiales y materiales. En reali- En vista de las hondas divergencias exis-
dad, los dirigentes nazis despreciaban como tentes y con el fin de buscar una solución
innecesaria la costosa oferta de beligerancia mutuamente aceptable, se acordó la realiza-
española en el momento de capitulación de ción de una entrevista personal entre Fran-
Francia y cuando parecía inminente la co y Hitler en Hendaya el 23 de octubre de
derrota británica y el fi- 1940. No obstante, en el
nal de la guerra. Tampo- entreacto, la evolución
co Mussolini realizó nin- de la guerra fue reafir-
gún esfuerzo para satis- En Bordigheral Franco mando a ambas partes
facer lo que le parecían reconoció sinceramente en sus posiciones y redu-
desmesuradas peticiones ciendo el margen exis-
españolas, que podrían las condiciones de tente para el acuerdo.
generar un competidor
indeseado para Italia en
verdadera hambre y de En primer lugar, el en-
tusiasmo belicista de
el Mediterráneo y el nor- absoluta carencia de Franco se fue atenuando
te de Africa. preparación militar que parcialmente debido a la
Las negociaciones se- victoria aérea británica
cretas bilaterales sobre la vetaban cualquier sobre la Luftwaffe, que
entrada de España en la beligerancia española descartaba un pronto
guerra continuaron du- derrumbe de la resisten-
rante' el verano de 1940, cia inglesa, y al manteni-
con nula presión alema- . miento por la Royal
na o italiana e insistencia española en sus Navy de la hegemonía mediterránea frente
condiciones. A mediados de septiembre, en a Italia. Además, los altos mandos militares
plena batalla aérea de Inglaterra y en medio españoles, en su mayoría monárquicos, se
de los preparativos para su invasión, los es- oponían cada vez más enérgicamente' a la
trate gas alemanes comenzaron a fijar la política intervencionista que propugnaban la
atención en Gibraltar, cuya conquista podría Falange y Serrano Suñer (nombrado minis-
doblegar la resistencia británica y cercenar tro de Asuntos Exteriores el 18 de octubre)
la actividad de la Royal Navy en el Medi- con argumentos contundentes y bien cono-
terráneo. cidos por el Caudillo: la extrema vulnerabi-
En ese contexto, desde el 16 al 25 de sep- lidad militar, la hambruna existente en el
tiembre de 1940, Serrano Suñer visitó Ale- país (el invierno de 1940-1941 fue el más
mania para discutir con Hitler y Ribbentrop dramático en este sentido) y la enorme de-
las condiciones de la beligerancia española. pendencia de los suministros alimenticios y
Durante las conversaciones quedó de mani- petrolíferos angloamericanos. En esas con-
fiesto la disparidad de criterios entre ambas diciones, a juicio de Franco, los crecientes
partes. Serrano Suñer insistió en la acepta- riesgos implícitos en la beligerancia españo-
ción de las reivindicaciones territoriales y en la hacían tanto más inexcusable el cumpli-
los envíos previos de ayuda alimenticia, mi- miento exacto de las condiciones previstas
litar y de carburante, dado el grave deterio- para entrar en la lucha alIado del Eje.
ro que había experimentado la situación in- Por su parte, Hitler tenía cada vez más di-
terna española. Sin embargo, aunque los ficultades para armonizar su estrategia gene-
alemanes estaban dispuestos a admitir la ce- ral con las reivindicaciones franquistas. Poco
Tres momentos de la trascendente entrevista de Franco y Hitler en Hendaya (23-10-1940), que confirmó
las dificultades de armonizar la estrategia general del Reich con las reivindicaciones imperiales españolas
después de las entrevistas de Berlín, el Füh- Franco rehusó comprometerse a una fecha
rer confesó al conde Ciano, ministro italia- fija para entrar en la guerra, como solicita-
no de Asuntos Exteriores, su negativa a ba Hitler, si antes no se aceptaba la totali-
aceptar la beligerancia española bajo las dad de las demandas imperiales españolas.
condiciones fijadas porque cuesta demasia- En sus propias palabras a su cuñado: Mien-
do para 10 que pueda producir. El propio tras no nos den los territorios, no entramos
Ciano opinaba que los españoles pedían en la guerra. Sin embargo, el Führer ni qui-
mucho y daban nada. Además, se había so ni pudo aceptarlas. Al día siguiente tenía
producido un dato nuevo y crucial: a fines concertada una entrevista con el mariscal
de septiembre de 1940, el ejército colonial Pétain y había concluido que era prioritario
francés había rechazado en Dakar un ata- mantener a su lado la Francia colaboracio-
que de las fuerzas del general De Gaulle y nista, que garantizaba la neutralidad bené-
los británicos, permaneciendo fiel al gobier- vola del Imperio africano francés e incluso
no de Vichy. Este había garantizado la neu- su posible beligerancia antibritánica, como
tralidad de su ejército colonial sólo si Alema- había demostrado en Dakar. En consecuen-
nia respetaba la integridad del Imperio nor- cia, Hitler se negó a ofrecer una desmem-
teafricano francés. Bajo el impacto de la ac- bración del Imperio francés que empujaría a
ción de Dakar, Hitler y Mussolini se entre- sus autoridades en los brazos de De Gaulle
vistaron el 4 de octubre para debatir su res- y Gran Bretaña: no podía arriesgar las ven-
puesta a la demanda española sobre tajas que estaba reportando la colaboración
Marruecos. Allí decidieron que era más be- francesa en aras de la costosa y dudosa be-
neficioso que los franceses siguieran en ligerancia de una España hambrienta y se-
Marruecos y lo defendieran ante británicos midestruida.
y gaullistas, evitando que su cesión a Espa- No obstante la falta de acuerdo, y a fin de
ña provocara el paso de las tropas colonia- contar con títulos para participar en el repar-
les al campo enemigo y un empeoramiento to del botín posbélico, Franco aceptó firmar
de la situación estratégica en el Mediterrá- un Protocolo secreto en el que se compro-
neo y norte de Africa. metía a entrar en la guerra en fecha de su
propia elección y en el que Hitler garantiza-
ba que España recibiría territorios en Africa
en la misma medida en que pueda indem-
El protocolo de Hendaya nizarse a Francia. De este modo, la España
de Franco se convertía formalmente en un
En esas condiciones, durante la crucial asociado no-beligerante del Eje .. Mussolini
entrevista de Hendaya del 23 de octubre de describió de forma muy certera el significa-
1940, las posibilidades de acuerdo hispano- do del Protocolo: representa la adhesión se-
alemán se habían reducido notablemente. creta de España al Pacto Tripartito (que ha-

Francisco Gómez-Jordana y Souza
Francisco Gómez-Jordana y Souza (1878). Primer conde de Jordana.
Hijo del general del mismo nombre. Combatió como oficial en las cam-
pañas de Cuba y Marruecos. En 1922 ascendió a general de brigada. Al
año siguiente, participó en el Directorio Militar del general Primo de Ri-
vera. Siendo teniente general, en 1928 fue nombrado Alto Comisario en
Marruecos. Al proclamarse la República, se retiró del servicio activo y
fue desterrado por su papel durante la Dictadura. Miembro de la Unión
Militar Española, tras estallar la guerra civil, ocupó cargos relevantes
en el bando sublevado: presidente del Alto Tribunal de Justicia Militar
y de la Junta Técnica del Estado. En febrero de 1938, Franco le nombró
vicepresidente de su primer gobierno y ministro de Asuntos Exteriores.
Desde su cargo, secundó fielmente la política exterior marcada por Fran-
co. Tras cesar en agosto de 1939, ocupó la presidencia del C5lnsejo de
Estado. En septiembre de 1942, sustituyó a Serrano Súñer en Asuntos
Exteriores, favoreciendo una política más neutralista. Murió en agosto
de 1944.
Arriba, Serrano Suñer, monseñor Cicognani y Yanguas Messía, firmantes de un acuerdo entre España y la
Santa Sede (7-6-1941). Abajo, Franco se entrevista en MontpelJier con el mariscal Pétain, febrero de 1941
bía sido firmado por Alemania, Italia y Ja- nosotros (burguesía y aristocracia anglófíJas)
pón el pasado 27 de septiembre de 1940). y, en este momento, afectada incluso por las
El curso posterior de la guerra, con los inClemencias naturales. .
graves reveses italianos en Grecia y el norte En lo sucesivo, el régimen franquista
de Africa, fue demostrando a Franco que se mantuvo su firme alineamiento con las po-
encontraba ante una contienda prolongada tencias del Eje sin traspasar, por mera inca-
y agotad ora. En consecuencia, fue demo- pacidad, el umbral de la guerra. Por consi-
rando sine die la beligerancia española, a guiente, continuaron las furibundas campa-
pesar de las reiteradas demandas alemanas ñas antibritánicas en la prensa española; se
para que se atuviera al protocolo firmado y mantuvo el apoyo oficial encubierto a los
fijase el inicio del ataque conjunto a Gibral- servicios secretos germanos e italianos; si-
tar (la llamada Operación Félix que Berlín guieron concediéndose facilitades portuarias
había previsto para ellO de enero de 1941). y aéreas para ambas flotas y aviaciones; y
Al mismo resultado dilatorio contribuyó el se promovió la exportación de productQs es-
grave deterioro de la situación económica y pañoles útiles para el esfuerzo de guerra del
alimenticia (que agudizó la dependencia de Eje, como el wolframio, el mineral de hierro
los suministros exteriores, controlados muy y las piritas.
estrechamente por la Royal Navy), así como
la exacerbación del conflicto entre militares
y falangistas por el control de la política in-
terna y exterior del régimen. Beligerancia moral
Para forzar la renuncia española, Hitler
solicitó al Duce su intervención mediadora. El momento cumbre de esa identificación
Tal petición estuvo en el origen de la entre- española con el Eje tuvo lugar después del
vista entre Mussolini y Franco en Bordighe- 22 de junio de 1941, tras la súbita invasión
ra (frontera italo-francesa) el 12 de febrero alemana de la Unión Soviética y el despla-
de 1941. En la misma, el Caudillo recono- zamiento de la guerra mundial hacia el Este.
ció sinceramente las condiciones de verda- Con renovado entusiasmo, Franco y
dera hambre y de absoluta carencia de pre- Serrano Suñer felicitaron al gobierno nazi
paración militar que vetaban cualquier beli- por su iniciativa y ofrecieron el envío de vo-
gerancia española. Como esa información luntarios españoles para luchar contra el co-
había sido abrumadoramente confirmada munismo. Serrano Suñer definió pública-
por las fuentes italianas en España (10 mis- mente la posición adoptada por España
mo que las alemanas), Mussolini se abstuvo como la más decidida beligerancia moral al
de presionar a su interlocutor y remitió a Hit- lado de nuestros amigos. Inmediatamente,
ler un informe que puso fin a toda esperan- bajo la consigna de que Rusia es culpable
za alemana: Le repito mi opinión de que Es- de nuestra guerra civil, comenzó la recluta
paña, hoy, no está en condiciones de iniciar de voluntarios. El 14 de julio de 1941 par-
ninguna acción de guerra. Está hambrienta, tió hacia el frente ruso el primer contingen-
desarmada, con fuertes corrientes hostiles a te de la llamada División Azul, formada por

Amigos condicionales
1.o Franco cree hoy, como rencia de preparación militar. ser realizado por tropas espa-
siempre, en la victoria del Eje. 4. La intervención españo-
0
ñolas, aunque sean ayudadas
2. Franco es consciente de
o la está $ubordinada a dos con- por tropas alemanas. (Resu-
que España debe colaborar diciones, a saber: la ayuda men hecho por Mussolini so-
con el Eje en la consecución económica y military una pre- bre la reunión mantenida con
de la victoria. cisión del artículo quinto del Franco en Bordighera, toma-
3. Franco (...) añade que
0
protocolo de Hendaya, en el do de J. Tusell y G. García
no puede dar esta colabora- sentido de que España debe- Queipo de Llano. Franco y
ción en las condiciones en las rá tener, además de Gibraltar, Mussolini. La política españo-
que hoy se encuentra España; Marruecos, hoy francés. la durante la Segunda Guerr<:l
son condicionfis de verdadera 5. o Franco ha declarado Mundial. Barcelona. Planeta,
hambre y de absoluta ca- que el ataque a Gibraltardebe 1985.)
18.694 hombres y dirigida por mandos pro- para sustituir a los obreros germanos llama-
fesionales encabezados por el general Mu- dos al frente por necesidades de guerra. Al
ñoz Grandes. Hasta su retirada definitiva, un final, la movilización prevista sólo afectó a
total de 47.000 españoles combatiría con los 15.000 trabajadores. De igual modo, en los
ejércitos alemanes en Rusia. La intenciona- últimos días de noviembre de ese mismo
lidad política del envío de la División Azul año, Serrano Suñer se desplazó a Berlín y
era clara: se trataba de la contribución de firmó la prórroga del Pacto Anti-Comintern
sangre española al Eje que habría de avalar por parte de España.
las reclamaciones territoriales en el futuro. Sin embargo, y como había sucedido en
Al decir pO!1teriorde Serrano Suñer: Su sa- anteriores ocasiones, el alineamiento públi-
crificio nos daba (...) legitimidad para parti- co franquista con el Eje no significó una rup-
cipar (...) en la soñada victoria y nos excu- tura definitiva con el bando aliado. Cons-
saba de los generales y terriblessacrificiosde ciente de su vital dependencia de los sumi-
la guerra. nistros de grano y carburante angloamerica-
La beligerancia moral reflejada material- nos, que fueron restringidos al máximo en
mente por la División Azul fue completada aquella coyuntura, la diplomacia franquista
por un resonante discurso de Franco en el desplegó todos sus esfuerzos para aplacar
aniversario del inicio de la guerra civil, el 18 los fuertes recelos de Londres y Washington.
de julio de 1941. Llevado quizá por su emo- Frente a las autoridades de esas capitales, el
ción, el Caudillo abandonó su proverbial envío de la División Azul fue defendido con
cautela y se mostró más favorable al Eje y la teoría de las dos guerras. A tenor de ella,
despreciativo hacia los aliados que nunca: España era beligerante en la guerra contra
La guerra en nuestro continente ha sido ya el comunismo en el Este del continente, pero
decidida y claramente (...). Se ha planteado seguía siendo no beligerante en la lucha en-
mal la guerra y los aliados la han perdido tre el Eje y Gran Bretaña en Europa occi-
(...) ni el continente americano puede soñar dental.
intervenciones en Europa sin exponerse a
una catástrofe (...). En estos momentos en
que las armas alemanas dirigen la batalla
que Europa y el Cristianismo desde tanto
tiempo anhelaban y en la que la sangre de
nuestra juventud va a unirse a Ja de nues- La entrada de los Estados Unidos en la
tros camaradas del Eje como expresión viva guerra- después del ataque japonés a Pearl
de solidaridad, renovemos nuestra fe en los Harbour (7 de diciembre de 1941), junto
destinos de nuestra patria. con los graves reveses italianos en Libia y
En consonancia con esa posición, el régi- las dificultades de la ofensiva alemana en
men franquista firmó en agosto de 1941 un Rusia, fueron socavando la certeza de Fran-
acuerdo por el que se comprometía a enviar co en la victoria total del Eje y demostran-
100.000 trabajadores españoles a Alemania, do su error de cálculo el pasado julio. Para

José Félix de Lequerica
José Félix de Lequerica y Erquiza (Bilbao, 1891-1963). Licenciado
en Derecho por la Universidad de Deusto. Miembro de las Juventudes
Mauristas. Diputado a Cortes por Toledo (1916-1923). Subsecretario de
la Presidencia en el gobierno de Maura de 1921. Subsecretario de Eco-
nomía Nacional en el gobierno de Berenguer de' 1930. Durante la Repú-
blica, como monárquico alfonsino, fue activo enemigo del nacionalismo
vasco. Participó en el alzamiento del 18 de julio y se afilió a Falange.
En 1938 fue nombrado alcalde de Bilbao y, al año siguiente, embajador
en Francia. En agosto de 1944 sustituyó a Gómez-Jordana en la cartera
de Asuntos Exteriores. Cesó en julio de 1945 y fue enviado a Washing-
ton como inspector de embajadas. En esa función, y luego como emba-
jador, colaboró en la normalización de las relaciones con Estados Uni-
dos. Fue consejero nacional de FET de las JONS, procurador en Cortes
y vicepresidente de las mismas.
Arriba, el general Muñoz Grandes, comandante de la División Azul, intercambia opiniones sobre el frente
con un general alemán. Abajo, enard{?cidos voluntarios de la División Azul al partir de Madrid (14-7-1941)
asegurarse contra posibles actos hostiles tendiente, don Juan de Borbón, conde de
aliados, el Caudillo recurrió a la baza que Barcelona e hijo de Alfonso XIII.
siempre había conservado para tales casos: Solucionada así la crisis política, el régi-
las relaciones con el régimen de Salazar en men franquista tuvo que afrontar un hecho
Portugal, el viejo aliado británico en la Pe- decisivo en el curso de la guerra mundial. El
nínsula que le había apoyado durante la 8 de noviembre de 1942 los aliados lleva-
guerra civil. Entre ambas dictaduras existía ron a cabo por sorpresa la operación Torch
un tratado de amistad y no agresión firma- (Antorcha): el triunfal desembarco anglo-
do en marzo de 1939 y ratificado por un americano en la zona francesa de Marrue-
protocolo de consulta mutua de julio de cos y en Argelia, que supuso la apertura de
1940. A petición española, el 12 de febrero un segundo frente en el Mediterráneo con-
de 1942 tuvo lugar en Sevilla una entrevis- tra el Eje. La presencia de tropas aliadas al
ta entre Franco y Salazar. En la misma, se otro lado del Estrecho y a lo largo de la fron-
ratificaron los acuerdos previos con el fin de tera del Marruecos español sirvió para cor-
salvarguardar la paz e inviolabilidad del tar definitivamente las veleidades interven-
territorio peninsular. Se configuraba así el cionistas de Franco. No en vano, aparte de
llamado Bloque Ibérico, que fue concebido la incapacidad española para reaccionar mi-
por Franco, en previsión de lo peor, como litarmente, el presidente Roosevelt se apre-
una oferta tácita de neutralidad española suró a garantizar que la operación no aten-
hacia los aliados taría contra el pueblo o el territorio español,
y como una ga- en la Península o en ultramar.
rantía de respe- En esas condiciones, Franco decidió abs-
Franco se plegaba a to angla-ameri- tenerse de cualquier acto que pudiera pre-
cano hacia el ré- cipitar la hostilidad aliada contra una Espa-
todas las gimen español. ña inerme y hambrienta. En abril de 1943,
exigencias En el interior en el momento en que la suerte de las ar-
de España, la mas ya había girado decisivamente en per-
anglo-americanas crisis política en- juicio del Eje y Mussolini le acuciaba para
decidido a tre militares y fa- entrar en la guerra, el Caudillo reiteraría la
sobrevivir al . langistas llegó a causa de su inactividad: Mi corazón está con
extremos insos- ustedes y deseo la victoria del Eje. Es algo
hundimiento del tenibles el 15 de que va en interés mío y en el de mi país,
Eje y el fascismo agosto de 1942. pero ustedes no pueden olvidar las dificul-
Aquel día, un tades con que he de enfrentarme tanto en
grupo de falan- la esfera internacional como en la política in-
gistas radicales terna.
atentó contra el general Varela, ministro del
Ejército, a su salida de una misa carlista en
la basílica de Begoña (Bilbao). La reacción
militar fue enérgica y forzó a una -interven- Repliegue ante los aliados
ción arbitral y decisiva de Franco en la lu-
cha abierta por el poder. En una operación No en vano, a partir de las victorias alia-
de equilibrio calculado, el 3 de septiembre das en Africa del norte, la diplomacia espa-
Franco dio satisfacción a las exigencias mi- ñola, de la mano del general Gómez-Jorda-
litares cesando a Serrano Suñer y nombran- na, fue recuperando un tinte más neutralis-
do al general Gómez-Jordana como minis- ta y moderado. De un modo perceptible y
tro de Asuntos Exteriores. También cesó al progresivo, la previa identificación con el Eje
propio Varela, muy significado por su apo- y el abuso de las democracias liberales fue-
yo a una restauración monárquica inmedia- ron cediendo paso a las denuncias genéri-
ta que acabaría con el poder omnímodo del cas anticomunistas y a la vinculación de la
Caudillo. No en vano Franco empezaba a España católica con el Vaticano. Como ha-
poner en marcha su juego político para per- bía recordado Gómez-Jordana a finales de
manecer indefinidamente en la Jefatura del noviembre de 1942: No es propiamente con
Estado: apoyarse en los sectores más dóci- el Eje con el que estamos sino contra el Co-
les y antimonárquicos de Falange como munismo. Mientras tanto, Franco inaugura-
contrapeso a las demandas militares en fa- ba su campaña de llamamientos a la paz en-
vor de la restauración en el trono del pre- tre el Eje y los países anglosajones para evi-
Arriba, dos momentos de la actividad, en los campos de la Unión Soviética, de las tropas de la División
Azul. Abajo, el general Moscardó retratado con algunos divisionarios durante una visita al frente oriental
tar la propagación de la influencia soviética las exportaciones de wolframio hacia Ale-
en Europa. mania: y a entregar a los aliados los buques
La invasión aliada de Sicilia y la fulminan- italianos refugiados en puertos españoles
te caída de Mussolini y el fascismo en julio antes de la capitulación.
de 1943 precipitaron el lento retorno fran- En definitiva, en las postrimerías de la
quista a la neutralidad. Inmediatamente, los guerra, Franco se plegaba a todas las exi-
aliados comenzaron a presionar con dureza gemcias angla-americanas decidido a sobre-
para que cesara todo tipo de ayuda y sim- vivir al hundimiento del Eje y del fascismo
patía española hacia Alemania. A fines de en Europa. Y para ello apelaba insistente-
septiembre, después de la capitulación de mente al anticomunismo ~1al.~atolicismo de
Italia, Franco anunció la disolución de la Di- su régimen e iniciaba la operación propa-
visión Azul. Su retirada efectiva del frente gandística destinada a mostrar1o como el
ruso se produciría a mediados de noviem- centinela de Occidente y el hombre que con
bre, aunque un batallón de voluntarios per- hábil prudencia resistió a Hit1ery preservó
manecería como Legión Azul en el ejército la neutralidad española. Correlativamente,
alemán hasta febrero de 1944. También se iniciaba la conveniente satanización de
como resultado de esa presión constante, el Serrano Suñer, achacándole la exclusiva
1 de octubre de 1943 Franco decretó nue- responsabilidad de la identificación de Espa-
vamente la estricta neutralidad de España ña con el Eje durante su etapá ministerial.
en la guerra. Siete días más tarde, hubo de
aceptar sin protesta la decisión portuguesa
de autorizar a los aliados el uso de bases mi-
litares en las islas Azores. La condena del régimen
La presión angla-americana en favor de franquista
sus demandas se intensificó a principios de
1944. El 28 de enero, los Estados Unidos De la mano de José Félix de Lequerica, ti-
impusieron un embargo completo de petró- tular de Asuntos Exteriores tras la muerte de
leo y gasolinas con destino español hasta Gómez-Jordana en agosto de 1944, la di-
que el régimen no cumpliera las peticiones plomacia franquista concentró sus esfuerzos
aliadas. Franco, reconociendo que España en congraciarse con el coloso norteamerica-
no estaba en condiciones de ser intransigen- no y alertar sobre el peligro soviético para
te, cedió en toda regla. Por el acuerdo fir- Europa. El 7 de noviembre, en unas decla-
mado el 2 de mayo de 1944, el régimen raciones a la United Press, Franco definía su
franquista se comprometió a expulsar de su régimen por vez primera como una demo-
territorio peninsular y marroquí a todos los cracia orgánica y católica, añadiendo que la
agentes alemanes denunciados por los alia- política internacional de los Estados Unidos
dos; a impedir todo apoyo logística para el en absoluto se contradecía con la ideología
esfuerzo de guerra germano; a reducir drás- de España. Con el mismo fin, el 11 de abril
ticamente hasta su pronta extinción todas de 1945 el Caudillo ordenó la ruptura de re-

Alberto Martín Artajo
Alberto Martín Artajo y Alvarez (Madrid, 1905-1979). Educado por
los jesuitas y licenciado en Derecho por la Universidad de Madrid. Le-
trado del Consejo de Estado desde 1930. Durante la República' fue es-
trecho colaborador de Angel Herrera Oria, director del diario católico El
Debate. Miembro de la Asociación Católica Nacional de Propagandis-
taso Al comenzar la guerra civil, se pasó a la zona insurgente. Asesoró
como jurista a la Junta Técnica y al Ministerio de Trabajo nacionalista.
Participó en la elaboración del Fuero de los Españoles. En 1940 fue nom-
brado presidente de Acción Católica. En julio de 1945, tras consultar
con el primado, cardenal Pla y Deniel, aceptó la cartera de Asuntos Ex-
teriores y abandonó su cargo en Acción Católica. Sus gestiones diplo-
máticas lograron romper el aislamiento diplomático del régimen con la
firma del Concordato con la Santa Sede en agosto de 1953 y los acuer-
dos hispano-norteamericanos de septiembre del mismo año.
Arriba, el ministro Serrano Suñer, con el general Orgaz, Alto Comisario en Marruecos, y el almirante Carre-
ro Blanco (25-5-1942). Abajo, Franco con Arrese, a bordo del destructor Almirante Valdés (22-8-1942)
laciones diplomáticas con Japón, el antiguo cia y Gran Bretaña, comenzaban a expresar
socio en el Pacto Anti-Comintem, pretextan- con dureza su repudio del franquismo y su
do un incidente ocurido tres años antes. deseo de acabar con él. Finalmente, duran-
A pesar de todas las operaciones de cos- te la conferencia de Potsdam, el 2 de agos-
mética neutralista más o menos descaradas to de 1945, el líder soviético, Stalin, el pre-
y precipitadas, la derrota final de Alemania sidente norteamericano, Truman, y el pri-
en mayo de 1945 significó el inicio de un lar- mer ministro británico, Attlee, emitieron una
go purgatorio para el régimen franquista en declaración conjunta sobre la cuestión espa-
el plano internacional. ñola. En la misma, se ratificaba la condena
Los síntomas habían sido claros desde al ostracismo internacional de la España
principios de año. EllO de marzo de 1945, franquista, en razón de sus orígenes, de su
el presidente Roosevelt había instruido a su carácter y de su asociación estrecha con los
embajador en Madrid que no hay lugar en países agresores.
las Naciones Unidas para un gobierno fun- Esa creciente presión exterior sobre la dic-
dado en 'los principios fascistas. También le taduraespañola fue paralela a la intensifica-
informaba que, si bien no tenía intención de ción de la actividad interna de sectores mo-
intervenir en asuntos internos españoles, era náquicos y militaresen favor de la retirada de·
imposible la ayuda política y económica Franco y la restauración del trono en la per-
norteamericana mientras se mantuviera la sona del pretendiente legítimo. Don Juan ha-
dictadura de Franco. Pocas semanas des- bía publicado el 19 de marzo el Manifiesto de
pués, se inauguró en San Francisco la con- Lausana, en el que solicitaba al Caudillo su
ferencia fundacional de la Organización de retirada en favor de una monarquía que po-
Naciones Unidas, a la que el gobierno espa- sibilitase la reconciliación nacional y la aper-
ñol no fue invitado, pero a la que asistían 'tura gradual hacia fórmulas democráticas.
como observadores líderes republicanos en Como medida de presión, don Juan había
el exilio que estaban formando un gobierno ordenado poco después la dimisión de los
alternativo. El 19 de junio, la conferencia monárquicos de sus cargos oficiales en el ré-
aprobó sin oposición una propuesta mexi- gimen. El desafío tuvo poca eficacia real,
cana que vetaba expresamente el ingreso de dado que la orden provocó confusión en las
la España franquista en la ONU. filas monárquicas y la incipiente división en-
Lo peor estaba aún por llegar. A fines de tre juanistas a ultranza y colaboracionistas.
julio, la abrumadora victoria laborista en las
elecciones generales británicas hizo crecer la
expectativa de sanciones económicas y di-
plomáticas aliadas para forzar la caída del
régimen español. Para entonces, la prensa y
la opinión pública democráticas en todo el
mundo occidental, especialmente en Fran-

Elju!cio de los vencedores
En lo que respecta a la ad~ En lo que a ellos se refiere, orígenes, de su carácter y de
misión de otros Estados en lá los tres Gobiernos apoyarán su asociación estrecha con los
Organización de las Naciones las candidaturas de todos los países 'agresores, las caljficíiJ-
Unidas, los tres Gobiernos de- países que han permanecido ciones necesarias para justifi-
claran: neutrales durante la guerra y car su admisión entre las Na-
Que la Organización de las que cumplen las condiciones ciones Unidas. (Comunicado
Naciones Unidas está abierta mencionadas más arriba. emitido en Potsdam, el 2 de
a todos los demás Estados pa- No obstante, se creen obli- agosto de 1945, tomado de A.
cíficos que acepten las obliga- gados a declarar que, por su Lleonart Ansélem y F. M. a
ciones estipuladas en la Carta parte, no apoyarán la candi- CastiellaMaíz, España y ONU:
actual y que, al parecer de la datura del Gobierno español (1945-1946). La cuestión es-
Organización, tienen la posibi- actual, que, establecido con la pañola, Madrid, Consejo Su-
lidad y el deseo de cumplir es- ayuda de las Potencias del perior de Investigaciones
tas obligaciones. (.,,) Eje, no posee, en razón .de sus ..Científicas, 1978.)
tica de espera enmascarada tras una opera- sensibilidad democrática exterior, Franco in-
ción de constitucionalismo cosmético. Tenía trodujo cambios notorios sin reducir un ápi-
la convicción (ratificada por su asesor más ce su poder. Se trataba, según su propio tes-
cercano, el almirante Luis Carrero Blanco) timonio, de una política de depuración del
de que pronto habría de desencadenarse en mimetismo respecto al Eje sin llegar a uncir-
Europa ,el antagonismo y conflicto entre la nos en el carro democrático. En consonan-
Unión Soviética y los Estados Unidos, y que cia, el 13 de julio de 1945 promulgaba el
éstos habrían de recurrir a los servicios de Fuero de los Españoles, sucedáneo de una
España por su inapreciable valor estratégico verdadera carta de derechos y libertades in-
y su firmeza anticomunista. Mientras esa si- dividuales. Cuatro días después, en una cla-
tuación llegaba, estaba convencido (con ra invitación a los monárquicos colaboracio-
acierto) de que las potencias anglosajonas nistas, anunciaba que España se constituiría
no tomarían contra su régimen ninguna me- en reino tras un período de adaptación y sin
dida seria, militar o económica, ante el te- renuncia allegado de la victoria en .laguerra
mor de que pudiera facilitar mínimamente civil.
la expansión del comunismo o el reinicio de EI20 de julio nombraba un nuevo gobier-
la guerra civil. Por tanto, la política de espe- no en el que los falangistas quedaban rele-
ra exigía de momento cerrar filas de grado gados en favor de los políticos católicos: Al-
o por fuerza en torno al régimen y recordar berto Martín Artajo, presidente de Acción
obsesivamente el peligro comunista y la Católica y nuevo ministro de Asuntos Exte-
guerra civil (lo que fue propiciado por la re- riores, quedó encargado de movilizar al Va-
novada actividad guerrillera del maquis). En ticano y la opinión católica internacional en
palabras de Carrero Blanco, se imponía la defensa del régimen. El 11 de septiembre se
impasibilidad ante indicaciones, amenazas e derogó la oficialidad del saludo fascista. Sie-
impertinencias y orden, unidad y aguantar. te días más tarde se retiraron las tropas es-
En cualquier caso, parq mejorar la ima- pañolas de Tánger. Finalmente, el22 de oc-
gen del régimen y satisfacer mínimamente la tubre se aprobó una Ley de Referéndum
para abrir un mecanismo de participación nencia. La Ley de Sucesión aprobada en
política de los españoles. abril de 1947 configuraba a España como
En definitiva, se había abierto la vía para un Reino católico, social y representativo en
desfascistizar el régimen y definirlo oficial- el que Franco era Jefe de Estado vitalicio
mente como una democracia orgánica y ca- con derecho a escoger sucesor a título de
tólica. De cara al exterior, esas medidas per- rey. Sometida a referéndum el6 de julio, fue
mitieron a la diplomacia franquista recabar aprobada por una mayoría tan aplastante
y obtener el apoyo de los círculos-católicos (92 por 100 de los votantes) como dudosa.
y anticomunistas, especialmente en los paí- En cualquier caso, ese conjunto de medidas
ses latinoamericanos, relajando así el cre- redujo sustancialmente el margen de manio-
ciente aislamiento internacional. Al mismo bra monárquico, al acentuar la división en-
fin contribuyó la oportuna política de tre la mayoría colaboracionista y la minoría
aproximación a los países árabes, cuyo eje juanista. En paralelo, el fracaso de las nego-
principal fue la negativa a reconocer el nue- ciaciones de Londres entre socialistas (Prie-
vo Estado de Israel y la venta de armas a to) y monárquicos opositores (Gil Robles),
sus contrincantes en el Oriente Medio. en octubre de 1947, también reveló la im-
Por otra parte, la presión monárquica y posibilidad de formar un frente unido y dig~
militar en la que confiaban las potencias de- no de crédito internacional como alternati-
mocráticas fue desactivándose gracias a su va a Franco. Reconociendo ambos hechos,
propia desunión, a la hábil explotación del el 28 de agosto de 1948 don Juan se entre-
temor al regreso vengativo de los republica- vistó con el Caudillo y cedió a su demanda
nos y mediante la política de concesiones para que su hijo Juan Carlos se educara en
aparentes. Con su resistencia a dejar el po- España, aceptando implícitamente la posibi-
der, Franco enfrentó a los generales monár- lidad de que fuera elegido heredero en:la Je-
quicos ante el dilema de echarle por la fuer- fatura del Estado.
za, arriesgándose a una nueva guerra civily
al retorno de los republicanos, o bien acep-
tar su permanencia por tiempo indefinido.
Ya en diciembre de 1945, el Caudillo había
advertido al general Varela que, en la cues-
tión monárquica, actuaría con mucho tacto, A pesar de la rapidez con que se llevó a
pero sin prisas. También le había prevenido cabo la operación cosmética del régimen,
contra las demandas que implicaran divisio- fue insuficiente para detener la cascada de
nes internas: Si lograran derribar al portero, condenas internacionales por su pecado ori-
iríamos cayendo todos uno a uno: si nos en- ginal (la ayuda italo-germana en la guerra
cuentran unidos no llevarán los ataques al civil), su naturaleza dictatorial y su conduc-
último extremo. ta durante el-conflicto mundial.
Con esa estrategia política, en el marco de El ostracismQ.-.diplomáticose inició el 28
la condena internacional, Franco superó el de febrero de 1946, cuando el gobierno
desafío monárquico y militar a su perma- francés cerró su frontera con España. El 4

Orden, unidad y aguantar
... al dispararse el último tiro munismo, pero preferirían lo- La única fórmula para 'no-
en el Pacífico, na comenzado grar esto con un régimen dis- sotros no puede ser otra que:
la guerra diplomática entre los tinto del actual. (...) orden, unidad y aguantar.
anglosajones y Rusia (...). Por Las presiones de los anglo- (Nota de información interior,
esta fundamental causa de frío sajones por un cambio en la elaborada por el almirante
interés, los anglpsajones no política española que rompa el CarreroBlanco, el 29 de agos-
solamente no apoyarán, sino normal desarrollo del régimen to de 1945 sobre las circúns-
que se opondrán a todo lo que actual, serán tanto menores tancias que rodean el final de
pudiera determinar una situa- cuanto más palpable sea la guerra, tomado de F. Porte- .
ción de hegemonía soviética nuestro orden, nuestra unidad ro, Franco aislado, la cuestión
en fa Península Ibérica. Les in- y nuestra impasibilidad ante española [-1945-1950]. Ma-
teresa en ésta orden y antico- indicaciones, amenazas ... drid. Aguilar, 1989.)
Arriba, don Juan de Borbón y Franco conversan a bordo del yate Azor, fondeado en San Sebastián
(25-8-1948). Abajo, Franco y su esposa reciben en Madrid, con todos los honores, a Eva Perón, en 1947
de marzo, una declaración conjunta anglo- amenaza para nadie fuera de España. Sin
franco-americana expresaba su repudio del embargo, una guerra civil en España gene-
franquismo y su confianza en que españo- raría problemas en todas las democracias
les patriotas y de espíritu liberal encontrarán occidentales, que es 10 que desean el gobier-
pronto los medios para conseguir una pací- no soviético y sus satélites.
fica retirada de Franco y el retorno a la de- Superada la prueba de diciembre de
mocracia. A mediados de abril, por iniciati- 1946, Franco esperó pacientemente que la
va del representante polaco, el C-onsejo de intensificación del Gonflicto latente entre la
Seguridad de la ONU comenzó a estudiar la Unión Soviética y sus antiguos aliados le
cuestión española. Tras largas deliberacio- ofreciese una oportunidad para salir del os-
nes (en las cuales las potencias occidentales tracismo. Tras las tensiones habidas entre la
se opusieron a toda sanción militar o eco- URSS y los Estados Unidos durante 1946
nómica), el Consejo terminó recomendando por la cuestión alemana y la iraní, el horizon-
la adopción de medidas diplomáticas para te comenzó a abrirse para el franquismo en
forzar la caída del régimen franquista. Como marzo de 1947. El día 12 de ese mes y año,
resultado, en su sesión del 12 de diciembre el presidente Truman anunció públicamen-
de 1946, la Asamblea General decidió por te el propósito norteamericano de ayudar a
mayoría absoluta: 1.0 ex- Grecia y Turquía en su
cluir a España de todos lucha contra la guerrilla
los organismos técnicos comunista y la presión
establecidos por la ONU; Franco esperó soviética, y formuló la
0
2. encomendar al Con- doctrina de contención
sejo de Seguridad que pacientemente que la de la expansión del co-
examinase las medidas intensificación del munismo en todo el
necesarias para implan- mundo.
tar en España un gobier-
conflicto latente entre la La precipitada evolu-
no que reciba su autori- UniónSoviética y sus ción de lo que ya se lla-
dad del consentimiento antiguos aliados le maba Guerra Fría relajó
de los gobernados; 3. 0
correlativamente el cerco
recomendar la inmedia- ofreciese una oportunidad sobre la España fran-
ta retirada de embajado-
res de Madrid.
de salir del ostracismo quista. En mayo de
-1947, los estrategas nor-
Esa última medida fue teamericanos comenta-
aplicada por la gran ma- ron a presionar a su go-
yoría de países acreditados en España, con bierno para que normalizase las relaciones
la excepción notoria del Vaticano, Portugal, con España, a fin de poder integrar la Pe-
Irlanda y la Argentina peronista. El apoyo nínsula Ibérica en los planes de defensa de
diplomático y alimenticio argentino en Europa ante un eventual ataque soviético.
aquella crítica coyuntura (formalizado en el En octubre del mismo año, el Departa-
protocolo de 30 de octubre de 1946) fue un mento de Estado asumió la necesidad· de
auténtico balón de oxígeno para Franco, modificar su política de aislamiento de Es-
que no escatimó honores y elogiosa Eva Pe- paña en función de' esa necesidad estratégi-
rón durante su visita a España en junio de ca y del fracaso de las presiones para derri-
1947. bar pacíficamente a Franco. En consecuen-
De todos modos, la retirada de embaja~ cia, en la sesión de la Asamblea General de
dores fue la sanción más radical a la que es- la ONU del 17 de noviembre de 1947, el re-
taban dispuestos los gobiernos norteameri- presentante estadounidense se opuso con
canos, británico e incluso francés. La resis- éxito a la reafirmación de la condena al ré-
tencia franquista a esa fórmula máxima de gimen español del año anterior y a la impo-
presión significó la quiebra de toda la polí- sición de nuevas sanciones.
tica occidental para expulsarle por medios Por su parte, en unas declaraciones a la
pacíficos y sin arriesgarse a una nueva prensa en julio de 1947, Franco había in-
guerra civil o a la expansión del comunis- tentado acelerar el giro norteamericano me-
mo. Un alto funcionario británico había con- diante el ofrecimiento de facilidades logísti-
signado privadamente los límites de esa pre- cas y bases militares en el territorio español.
sión: Odioso como es su régimen, elhecho Así pues, en el contexto favorable origina-
sigue siendo que Franco no representa una do por la Guerra Fría, había comenzado la
Arriba, Joaquín Ruiz-Giménez, embajador ante la Santa Sede, felicita a Pío XII en su onomástica (7·6-1951).
Abajo, Martín Artajo y Castiella durante la firma deL Concordato entre España y el Vaticano, el 27·8·1953
progresiva rehabilitación occidental de la .recibía del Chase National Bank el primer
dictadura de Franco. Síntoma evidente fue crédito concedido por una entidad nortea-
el hecho de que el gabinete francés dispu- mericana.
siera la reapertura de su frontera con Espa- El proceso de rehabilitación sólo se com-
ña ellO de febrero de 1948. Tres meses más pletaría durante 1950, después de que en ju-
tarde, ese mismo gobierno, hasta hacía poco nio de dicho año la tensión soviético-ameri-
el más declaradamente antifranquista, fir- cana hubiera desencadenado una verdade-
maba un acuerdo comercial y financiero his- ra guerra caliente en Carea. Bajo el impac-
pano-francés. to de la misma, el 4 de noviembre de 1950
la Asamblea General de la ONU decidió re-
vocar por amplia mayoría (con la absten-
ción francesa y británica) la resolución con-
La rehabilitación en la denatoria hacia España de 1946. Así quedó
Guerra Fría abierta la vía para que en los meses sucesi-
vos regresaran a Madrid los embajadores
En junio del mismo año, Gran Bretaña occidentales y se aprobara la entrada de Es-
concertaba con España un acuerdo comer- paña en los organismos internacionales es-
cial similar, que sería completado en diciem- pecializados (FAO, UNESCO, etc.). El ingre-
bre con un convenio de pagos bilaterales. so definitivo de España en la ONU tendría
También los Estados Unidos secundaron esa que esperar hasta la Asamblea General de
política de establecimiento de relaciones es- diciembre de 1955.
trechas con Franco. En septiembre de 1948, Sin embargo, la rehabilitación del régi-
el senador Gurney, presidente de la comi- men franquista sería parcial, limitada y con-
sión senatorial de fuerzas armadas, visitó llevaría un tremendo coste económico y po-
Madrid y debatió con Franco la situación eu- lítico para España. No en vano la supervi-
ropea y las necesidades militares españolas. vencia del franquismo como régimen dicta-
A principios de 1949, el régimen franquista torial y asociado al Eje vetó la participación
española en el crucial programa de ayuda En términos políticos y diplomáticos, los
económica norteamericana para la recons- acuerdos con los Estados Unidos representa-
trucción europea (el llamado Plan Marshall ron un enorme triunfo público y oficialdel go-
puesto en marcha en junio de 1947). Tam- bierno franquista, reforzando el éxito previo
bién implicó la exclusión de España de las que había supuesto la firma del Concordato
conversaciones sobre la defensa occidental con el Vaticano el 27 de agosto de 1953. En
iniciadas en marzo de 1948 y que darían ori- un plano más privado, corroboraban la situa-
gen al Tratado del Atlántico Norte y a la ción de mera dependencia española respecto
OTAN en abril de 1949. Como reconocía in- a su interesado valedor. La ayuda económi-
ternamente el Departamento de Estado ca prestada (calculada en 1.523 millones de
americano: la aceptación pública de Espa- dólares), aunque esencial para que el régimen
ña en estos programas es políticamente ina- superara su grave crisisfinanciera, fue bastan-
ceptable en estos momentos. Mientras nues- te menor de la que recibieron paralelamente
tra política se base en el concepto positivo Turquía, Grecia o Brasil. El material bélico
de fortalecimiento y salvaguardia de la de- entregado fue calificado por el propio Carre-
mocracia occidental, y no meramente en ro Blanco como material de desguace. Y aun-
una reacción negativa al comunismo, es di- que nominalmente el uso de las bases sería
fícil imaginarse a España como un socio. determinado de mutuo acuerdo, una cláusu-
En esas condiciones, el régimen franquis- la secreta autorizaba al gobierno norteameri-
ta sólo pudo aspirar a una relación bilateral cano a disponer de ellas en caso de evidente
(económica y militar) subordinada y depen- agresión comunista que amenace la seguri-
diente con los Estados Unidos. Las conver- dad de Occidente sin necesidad de consulta
saciones secretas comenzaron en julio de previa con las autoridades españolas, a quie-
1951, con la visita del almirante Sherman a nes sólo informarían de sus propósitos con la
Madrid, y concluyeron con la firma, el26 de máxima urgencia.
septiembre de 1953, de tres acuerdos hispa- En cualquier caso, y pese a esas servi-
no-norteamericanos: el convenio defensivo, dumbres sustanciales, los acuerdos ratifica-
el convenio de ayuda para la mutua defen- ban la aceptación de la España franquista
sa y el convenio sobre ayuda económica. En en el ámbito occidental, si bien con un es-
esencia, a cambio de una limitada ayuda tatuto especial de socio menor y desprecia-
económica y material bélico para moderni- do por su estructura política y pasado re-
zar su Ejército, España concedía a los Esta- ciente. De ese modo, el régimen rompió su
dos Unidos el derecho a establecer y utilizar aislamiento y pudo sobrevivir a su pecado
instalaciones y facilidades militares en su original, aunque fuera a costa de pagar el
territorio: las bases aéreas de Torrejón (Ma- alto precio político y económico que impli-
drid), El Copero y Marón de la Frontera (Se- caba la exclusión española del Consejo de
villa), Sanjurjo (Zaragoza) y Reus (Tarrago- Europa, la Alianza Atlántica o el incipiente
na), y la base aeronaval de Rota (Cádiz). Mercado Común.

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