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Revista colombiana de psiquiatría

Asociación Colombiana de Psiquiatría
revista@psiquiatria.org.co
ISSN (Versión impresa): 0034-7450
COLOMBIA

2004
José Antonio Garciandía / Jeannette Samper
EL TEJIDO DE UN NOSOTROS: HILANDO NUEVOS SIGNIFICADOS ENTRE
TERAPEUTA Y CONSULTANTE
Revista colombiana de psiquiatría, año/vol. XXXIII, número 003
Asociación Colombiana de Psiquiatría
Bogotá, Colombia
pp. 263-284

Red de Revistas Científicas de América Latina y el Caribe, España y Portugal

Universidad Autónoma del Estado de México

http://redalyc.uaemex.mx

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El tejido de un nosotros: hilando nuevos significados entre terapeuta y consultante
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El tejido de un nosotros: hilando nuevos significados
entre terapeuta y consultante
José Antonio Garciandía1
Jeannette Samper2

Resumen

En el presente artículo se pretende esbozar algunos de los aspectos que los autores conside-
ran de importancia en la psicoterapia. Hacer visible lo invisible en la conversación facilita
que los significados de lo hablado se constituyan en los hilos que construyen la estructura
de lo que definimos como la etnia terapéutica. Entendemos lo étnico (género, clase social,
raza y cultura) como una forma de estar en el mundo que da sentido al “sí mismo” y que nos
articula con los otros. Terapeuta y consultante, integrados en un nosotros, desarrollan una
responsabilidad relacional en el proceso terapéutico y ello permite el acceso a nuevas di-
mensiones mentales (entendiendo lo mental como un epifenómeno relacional). En conse-
cuencia, aumenta el grado de autonomía de los individuos.

Palabras clave: entrevista, lenguaje, cultura, ética, responsabilidad social.

Title: The Texture of “Togetherness”: Weaving Ideas to Create New Meanings between Patient
and Therapist.

Abstract

In this article the authors develop some of the important aspects that must be considered in
therapy. In their conversation, therapist and consultant bring forth invisible meanings that
become visible threads that are woven together building what they describe as an Ethnic
System of Meanings. Ethnicity is understood to include gender, race, social class and cultu-
ral characteristics that gives meaning to the individual “selfs” and also helps people connect
with others. Through their interactions, therapist and consultants generate a relational
responsibility, where the “mind” can create new meanings; facilitating the development of
individual autonomy and growth.

Key words: Interview, language, culture, ethical, social responsibility.

○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○

1
Psiquiatra de la Pontificia Universidad Javeriana, Departamento de Psiquiatría y Departa-
mento de Medicina Preventiva y Social, Bogotá, Colombia.
2
Terapeuta sistémica, directora de formación en terapia sistémica, Sistemas Humanos,
Bogotá, Colombia.

Revista Colombiana de Psiquiatría, vol. XXXIII / No. 3 / 2004 263

que los conocen en el medio donde ble. la nobleza ha sido una terreno de complejidad biopsicoso. donde el tema central se- des del terapeuta y sus consultantes rá la herencia familiar. en la conversación sus emociones. sienten y celebran sus vidas en moldeado las relaciones con sus la creación de nuevos significados. rar una próxima reunión con sus dad). tores llega un hombre con la peti- sión como referencia a un espacio y ción explícita de ayuda para prepa- tiempo que rompen la cotidianei. europeo. Es significativo para la instante el consultante y su tera. mos referido al sistema terapéutico como una comunidad conversacio. debido a la con algunas voces provenientes de reciente muerte del padre.. Garciandía J. milia. explica que nunca ha se han vivido las historias. tido cuando en la conversación sur- tes. edad y clase social. que hacen flicto en una próxima reunión de fa- parte del trasfondo personal y cul. hace algo para controlar su rabia. En este Sin embargo. comprensión del dilema lo que su- peuta. cuya historia se re- nera como las personas viven. liderazgo como jefe de su familia de origen y pide ayuda para manejar Paso a paso. al y por ello son indispensables para ser determinado como hijo mayor la comprensión del todo que repre. hermanos a lo largo de su vida. realidad invisible para las personas cial presente. que integra las particularida. tendemos ilustrar lo anterior. expresan la ma. yen creencias y prácticas de género. se va a desencadenar un gran con- raza. se encuentran desde el primer han vivido. 3 / 2004 . senta el proceso terapéutico. XXXIII / No. pero no siempre visi. Samper J. para construir un espacio cedió con el fallecimiento del padre conversacional terapéutico tejido mientras estaba en un viaje en su 264 Revista Colombiana de Psiquiatría. Este dato ha san. Dado el fallecimiento del pa- acciones y significados que hacen dre. Con un ejemplo pre- En artículos anteriores nos he. país de origen. ahora debe asumir un rol de parte de las historias compartidas. monta a las cruzadas. que llamamos étnicos (y noamericano. vol. A la consulta de uno de los au- nal sagrada (utilizamos esta expre. Todo va cobrando mayor sen- tural de cada uno de los participan. pien. Siendo los contextos socioculturales donde el hijo mayor. ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ Haciendo visible lo invisible con sus características y propósi- tos exclusivos. una persona de origen cuenta de que estos elementos dis. hermanos. residente en un país lati- tintivos. pertenece a una de que son fácilmente mimetizados en las más antiguas familias nobles del el relato y por éste). para ser heredero del título familiar. pues teme que si no se tejen nuevas historias que inclu. Con el tiempo nos hemos dado ge que él. Éstas tenido buena relación con sus her- conjuntamente van entrelazando y manos y siente gran rabia hacia descifrando las reflexiones sobre las ellos.

Revista Colombiana de Psiquiatría. éste era un aspecto de interés hace posible que terapeuta y con- intrafamiliar. sus padres creyeron que dría el derecho de quedarse con to- en el Nuevo Mundo. había independizado hacía veinte un libreto social colombiano conec- años. en la que para reali- en el terapeuta la necesidad de co. el consultante debe En este punto. expre- elementos étnicos que dan una sión llena de ambigüedad que para magnitud apropiada a la delicada el consultante siempre tuvo un ca- reunión familiar que se avecina. XXXIII / No. Con rácter amenazante. do al presente los actores. privilegio que sólo podría ejer- genes familiares y las característi. crata. cer cuando muriera el padre. otro lado.○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ El tejido de un nosotros: hilando nuevos significados entre terapeuta y consultante ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ país de origen. con la muerte del padre. zar sus estudios de bachillerato fue nocer de manera más amplia algu. Las notas necroló. sin embargo. emerge el libreto silencia- do. En su deseo de adap. cio de la familia. las his- ban el título nobiliario antes del torias. adquiere tado con su vida pública en un con- un poder de decisión que lo lleva a texto donde vive con su esposa e hi- un conflicto con respecto a la distri. El li- temo producir un gran conflicto en breto silenciado incluye una parte nuestra reunión familiar” despierta de su pasado. 3 / 2004 265 . los continentes y las creen- nombre. vol. las tulos nobiliarios no tienen sentido cuales ya estaban a su nombre. Los detalles sobre los orí. das las propiedades familiares. que lo articula con su origen El pedir ayuda “para manejar europeo y su pertenencia a la aris- mis emociones pues si no hago algo tocracia de su país de origen. Por bución de la herencia. jos y donde tiene sus negocios. preguntas. en el país de cias familiares que pueden dispa- residencia las notas necrológicas rar el conflicto. Sin embargo. así co- personas que hacen parte de dicha mo para aprender a ser un aristó- dificultad. que puede ser la reunión. se social. prende que desde la identidad y las creencias nobiliarias de su padre y Al llegar a Colombia. sultante puedan conversar sobre las tarse y mimetizarse con el entorno creencias particulares del consul- consideraron que la historia familiar tante e ir más allá de lo conflictiva se circunscribiría solamente al espa. de la cual se al que está sometido el consultante. relata el sus antepasados el consultante ten- consultante. Como pater familias. el terapeuta va trayen- gicas en el país de origen resalta. quien cas que deben ser ocultadas en el además le dijo en alguna ocasión: Nuevo Mundo son algunos de los “No sabes lo que te espera”. Sólo cuando se com- sólo incluyen su nombre. el terapeuta co- convertirse en el nuevo pater familias mienza a visualizar el doble libreto de su familia de origen. enviado a un colegio de nobles al nos aspectos de los sucesos y las país europeo de sus orígenes. dado que los tí.

te se convierten en hilos que al en- péutica comienzan a entrecruzarse trelazarse forman el tejido de lo que para articularse como un entrama. y que en la etnia tera. la resolución de la ambivalencia de continuar viviendo los dos libretos El contexto y la relación terapéu- tal y como estaban. dos por acciones y significados que sión de la historia y la tradición nobi. un elemento siones que se hacen no estaban ni importante del relato anterior se en- en el consultante ni en el terapeuta. tica ofrecen al consultante un espa- cia lo más justo es repartir equitati. Samper J. en otros lugares no es ni permitido 266 Revista Colombiana de Psiquiatría. conversaciones no dejan de ser ba- ta de la etnia terapéutica. hemos llamado etnia terapéutica. sin embargo. tema terapéutico. estan- liaria. cio conversacional donde de mane- vamente los bienes. vol. al elaborar una Adicionalmente. es el La muerte del padre acarrea terapeuta quien evidencia los ele- conflictos inesperados. familiar. consultante. cuentra en el hacer visibles aspec- sino que emergen como consecuen. al recibir el poder para decidir nuevo sentido en el interior del sis- si se divide de manera equitativa.. to ayuda para manejar una situa- ne la obligación de dirigir el proceso ción familiar potencialmente explo- de repartición de la herencia fami. Al do que permitirá nuevas acciones. tos de la vida y de la historia del cia de la creación de un espacio con. ra única se crea una cultura dialogal prevé dificultades debido a la tensa que permite y hace evidente lo que relación que ha tenido con sus her. ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ En la conversación terapéutica manos. las cados críticos. lite la indagación de lo invisible. Para nosotros. Desde el punto de vis. donde es posi. siva”. de comprender el relato de “necesi- yor en el contexto de la nobleza tie. las preci. XXXIII / No. Garciandía J. Desde su viven. en relación con su historia familiar donde los herma- vida y con su hijo. han sido invisibles. Estas caracte- ble mirar y hablar sincrónicamente rísticas que van apareciendo en el de ideas y sucesos que no estaban diálogo entre terapeuta y consultan- conectados. lo premonición al no saber qué esperar. ser exclusivas de la historia vivida y relatada por el consultante. al no ser vividos socialmente. Las palabras del padre re- se visibilizan simultáneamente dos cobran valor y se convierten en una libretos familiares contradictorios. cual permite que durante varias se- siones terapeuta y consultante vayan Si en el espacio terapéutico no precisando sus entendimientos so. privada. Primero con mentos circundantes en su deseo sus hermanos. que hasta el momento versacional sagrado. El dilema adquiere mayor y liar. pues como hijo ma. además de can las relaciones filiales. 3 / 2004 . se establece una intimidad que faci- bre la identidad familiar y los signifi. se enfrenta con la nos están complejamente conecta- coyuntura de optar sobre la transmi. nales.

dizaje para desarrollar formas de la terapeuta amplía la conversación evaluación y conversación sobre la y hace preguntas que ayudan a ex- compleja dinámica entre el contex. y a menudo le grita te relacionado con la violencia socio. la ción exclusiva de la responsabilidad etnia terapéutica debe incluir las vo. mos a vivir solos”. En una sesión de terapia con una crónicamente. familia en la cual el padre fue secues- se en el siguiente apartado. Su relato concluye con una dra- compartido como producto de défi. trado año y medio antes de la prime- ra sesión. llega la madre sin su hijo Los significados de lo hablado de nueve años. Oyendo este relato saturado de versaciones que pretenden dar sen. plorar detalladamente la experiencia to sociopolítico y los síntomas indi. XXXIII / No. de lo que está sucediendo. pues cree viduales. emociones y comprensiones negati- tido a las experiencias vividas. contenerlo y no saber cómo manejar blema ni su sintomatología con el la rabia. ca y verbalmente. donde se terapéutica debe estudiar todos los conocen e integran elementos invi. humano es generado por nuestra rapéutica dialogal y enriquecedora. Nos vas centradas en la sintomatología sentimos aún en proceso de apren. Es en esta cultura te. En estos casos particulares. o problema de ser “una mala madre”. Le asusta no poder el consultante no relaciona su pro. quien rehusó asistir son hilos que construyen la a esta cuarta sesión. sino que es hijo. Si el significado no deseadas. participación en relaciones. Camilo la ofende físi- motivo de consulta está directamen. Sin embargo. avergon- estructura de la etnia terapéutica zada. como puede apreciar. procesos relacionales de nuestra sibles que amplían las posibilidades realidad social que pueden desarro- del consultante y que permanecen llar o robarnos nuestra autonomía inefables diacrónicamente. pero creemos que para ello que en esa situación está el trasfondo Revista Colombiana de Psiquiatría. el dolor y la rebeldía de su contexto social externo. que “cuando papá sea liberado va- política colombiana. Según hemos atendido a personas cuyo su descripción. y libertad (1).○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ El tejido de un nosotros: hilando nuevos significados entre terapeuta y consultante ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ni evidente. ces de los actores del contexto socio- político y sus creencias en las con. menciona su necesidad de ha- blar sobre las enormes dificultades En nuestra labor terapéutica que está teniendo con su hijo. Aquí se puede hablar de es indispensable pasar de la “inte- historias vividas y no escuchadas por ligibilidad individual” a una “inteligi- otros o de historias obligantes pero bilidad relacional”. 3 / 2004 267 . Pero su. mática descripción de ella misma cits y fallas psicológicas individua. Elena. “…soy una mala madre” y la acepta- les. vol. la etnia considerada como etnia. cede que también estos aspectos in- visibles pueden estar presentes sin. cotidiana del secuestro.

no ha sido así. cuéntame papá-esposo. funcionarios del significados. A esto se suman cia y minusvalía. Aparecen también las políticas del gobierno frente a las acciones y Elena: El otro día peleamos fuer- conversaciones que una familia pue. En la con- cesidad de generar conexiones en. Camilo participe en muchas de estas tentadas en la descripción negativa conversaciones. versación el equipo terapéutico en- tre las creencias y experiencias indi. colegio y de ellos con él y. de consulta. generadas entre la terapeuta y la te conversacional no sólo a su hijo consultante ayudan a entender que Camilo. Las reflexiones rapeuta y consultante trae al presen. y las creen- secuestro y la ausencia de su marido cias y acciones disciplinarias de los y padre de Camilo. finalmente. Samper J. sino lo madre e hijo no comparten ideas que Elena se imagina que cada uno sobre qué hacer para liberar a papá. ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ de las peleas entre madre e hijo. vol. quien está visiblemente muchos conflictos ocurren cuando involucrado en el conflicto. temente… Estábamos viendo televi- de realizar con los secuestradores (lo sión… En las noticias mostraron una 268 Revista Colombiana de Psiquiatría. pero que la ayudan las palabras ofensivas y peleas de a repensar las dificultades entre ella Camilo hacia sus compañeros de y su hijo. las voces que aún no hace parte de la red de de varios amigos. En la medida en que las gobierno y de organizaciones inter- preguntas la invitan a reflexionar nacionales con quienes han hablado sobre la experiencia cotidiana del en busca de alternativas. “soy una cen sobre los motivos y objetivos del mala madre”. Sin em. tiene en su interior sobre cómo está viviendo la experiencia de secuestro Terapeuta: Elena. la terapeuta piensa en la ne. uno de esos momentos en que te sientes como una ‘mala madre’. pero legal frente a lo no legal). sin bargo. 3 / 2004 . sus compañeros”. embargo. sus. podrían fácilmente fa. profesores que culpan a la madre por jando con palabras un paisaje dolo. Garciandía J. El intercambio entre te. su propia opinión sobre “el secues- ciales para crear con Elena una nue. XXXIII / No. culturales y so. “no ejercer la autoridad adecuada so- roso donde aparecen unos actores y bre Camilo para que no falte tanto unas acciones que están fuera de su al colegio y no sea tan agresivo con control y contribuyen a la impoten. es malo”.. vorecer un entendimiento individual Elena comenta que ha permitido que sobre las falencias de la madre. familiares. las explicaciones que todos se ha- Las palabras de Elena. grupo que tiene secuestrado a papá. tro y quién es bueno y nos va a ayu- va red de significados sobre el motivo dar y quién no se interesó mucho y. por lo tanto. tar informados les producirá paz. tiende que Camilo ha desarrollado viduales. pensando que el es- que ella hace de sí misma. juntas van dibu.

XXXIII / No. vol. consultante han posibilitado la cuestrados en Colombia. niños de su edad. 3 / 2004 269 .. ella y su pequeño hijo. Frecuente. y al día si. La etnia terapéutica analiza la gen en la pantalla) su papá estaba influencia que los múltiples contex- secuestrado. explicativos.. tenido en el manejo de la autoridad camente… Pero a Camilo no le gustó y las diferencias de opinión entre mucho… Cuando hablamos con ella. transformadores que se van entrela- mente. el dolor y el miedo mitió a Camilo liderar una marcha de no volver a ver a Alberto nos afecta comunitaria donde se reclamaba la a ambos) se constituyen en hilos liberación de Alberto. al guiente no va al colegio. una Revista Colombiana de Psiquiatría. secuestro que muchos de sus pro- levisión? fesores y otros adultos. Una conversación que su familia y su participación en te. gritarme y a decirme que por culpa mía… y de ella (señalando la ima. La terapeu- respaldó las políticas del gobierno… ta invita a Elena a reflexionar sobre la imagen de “un niño que a los Terapeuta: Y ¿qué pasó entre nueve años conoce más del tema de ustedes dos cuando miraban la te.○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ El tejido de un nosotros: hilando nuevos significados entre terapeuta y consultante ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ de las personas con las que hemos mas y acciones de justicia social ha hablado… Con quien comparto políti. Camilo es un niño puedo compartir algunas cosas… que escucha e interpreta las noticias de manera diferente de la de otros Elena cedió su puesto y le per. Camilo no ha. integra lo individual y lo social. Terapeuta y noticias del padre o sobre los se. yo soy mala madre”) y la liberación de papá… Él me dice que los significados que se les dan a las miento porque estoy de acuerdo con acciones del entorno social (el secues- “esa señora”. Sus viejos entendimien- cirle ni cómo controlarlo… Si le digo tos individuales (“Camilo se ha vuelto que se tranquilice y que yo sí quiero irrespetuoso. estilo de la desarrollada por el grupo bas analizan el efecto que la de The Family Center en Nueva experiencia del secuestro vivido por Zelanda. prensiones capaces de desplazar la cierta? culpa individual y la impotencia per- sonal para sumar otros elementos Elena: Pues que no supe qué de. Lo que él no sabe es que tro es una situación que nos afecta por motivos de seguridad de todos no en cada momento. cuenta mamá. Y por su- puesto una comprensión y vivencia Elena: Que Camilo empezó a no compartida con sus pares”. tos sociales ejercen sobre la dinámi- ca familiar y produce nuevas com- Terapeuta: Y ¿qué te descon. emergencia de una terapia justa. ce tareas ni duerme cuando en la radio o en la televisión puede haber En sus diálogos. Entre am. zando para crear una nueva ‘realidad’.

y lo social. do en lo particular para producir nuevos entendimientos y posibilida. 270 Revista Colombiana de Psiquiatría. si él comprende que al ir cena con la etiqueta de la duda y al colegio está mostrando que no crea otro orden imaginario. Garciandía J. La terapia justa para ayudan a la madre a reflexionar so. atenta contra la preten- do por los actores sociales sin dejar. con lápices de colores. eventos y facilitan una nueva com- do la culpa y la vergüenza para co.. si trata- porque tiene en cuenta el entorno so. mente las experiencias vividas por justicias sociales (2). estaremos dejando dominar. las personas. Samper J. 3 / 2004 . relacionales diferentes que ofrecen se congela una estructura reitera- nuevos significados de las dificulta. vol. aquello que se creía si encuentro formas para no alte. que ha estado silenciosa. propio. historias que queremos contarle a blemas y va reinterpretando lo an. XXXIII / No. quienes en su cotidia- secuestro pone en “crisis” las apa- nidad pueden desarrollar acciones rentes relaciones que se dan en la para rebelarse ante el poder ejerci- actualidad. que con el secuestro de papá: ta dibujar en un tablero. mos de vivir en la cotidianidad las cial y político como generador de pro. en una nueva inteligibilidad más am- ta. El acontecimiento del más querido. Son una madre y un hijo invasiva y desintegradora. manifestado en preguntas que plia y compleja. irrum- pe como un “síntoma” de ese males- afectados por el secuestro de su ser tar creciente. crear conexiones entre lo individual mente presente en todo momento. per- rarme frente a las opiniones de manente y normal aparece en es- Camilo. tiva que de modo paulatino se con- des madre-hijo. Elena va soltan. Elena dice: ideales que se han establecido como “adecuados”. conocen la cultura refle- genera asombro en la madre a una jada en las creencias de las perso- nueva forma de mirar lo que ocurre nas y grupos que dan sentido a los entre ella y su hijo. dida armonía social. continuo e inalterable. blemático. ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ terapia que es justa precisamente le secuestran su libertad. ni Camilo el hijo pro. tres escenarios y mapas …lo social se agota en sus formas. prensión que integra los contextos nectarse con el interés de la terapeu. Una terapia justa ocurre cuan- des de acción que liberan al indivi. Camilo y su madre ocurre cuando bre episodios familiares que ambas en la etnia terapéutica se comprende van nombrando y renombrando has. se interesan por secuestro. do los terapeutas aprecian sensible- duo y le dan poder frente a las in. no nos teriormente invisible y desarticulan. La presencia del sus consultantes. pero sobre todo No podemos dejar que los secues. como expresión aniquilante. Ya no es Elena “la solida como restrictivo y el secues- mala madre”. los valores e se robar su libertad. atenta contra la fe y la creencia de tradores me dominen a mí también. tro. Alberto cuando él vuelva.

consultan. lidad circular. mas. trado en traer a la mano los hilos te o cliente un diálogo en el que se conectores invisibles en el relato que especifiquen “cuáles son las opresio. la terapia nece. provenien. se como una forma de develar el dividuo y que se le quite responsabi. Así la terapia permita generar una forma de en- puede ser “entendida como una for.○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ El tejido de un nosotros: hilando nuevos significados entre terapeuta y consultante ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ La terapia que pretende ser jus.. política. 3 / 2004 271 . la autonomía. está envuelto. y su mundo relacional puedan político represivo son radicalmente percibirse desde una perspectiva opuestos a las interacciones que más global. mo de sí mismo. sos de sanación. impacto aniquilante de la violencia lidad a la sociedad. social. nos hemos concen- sita crear con el paciente. dense John Searle (6) llama “el tras- tes del contexto social. nexión que se crea entre el contexto social y los síntomas individuales Una forma de estar en el mundo que las personas traen a la consul- ta. Es posible de esta manera recrear Bateson. fondo que acompaña todas nuestras Revista Colombiana de Psiquiatría. XXXIII / No. vol. disfunción u otros calificati- niente de un grupo o de un sistema vos. cia de lo que el filósofo estadouni- minación y significación. miliar. el empodera. diferen- los problemas de justicia social son tes a las que permiten las formas problemas para los cuales aún no socio-económicas-políticas vigentes tenemos los medios para medir la co. en en sus diversas manifestaciones (fa- cambio. De esta forma es posible que ta entiende que los eventos que indu. enunciado con su frase “Yo soy yo y zarse cómo el individuo se inserta mis circunstancias” la trascenden- en el cruce de las relaciones de do. el consultante hace de su problema nes sociales y mentales en los que y su forma de estar en el mundo. llámense sínto- cen la aparición del síntoma prove. etc. sus padecimientos. que están involucradas. ma de conversación destinada a pro- ducir en el paciente y el terapeuta Al profundizar un poco más en espacios de mayor concienciación” la idea del contexto enunciada por (4). En este sentido. Sin embargo. Es difícil medir el impacto de este Partiendo desde el valor esen- problema (el secuestro) en el desarro.) para fa- miento y la rebelión ante creencias cilitar la gestación de maneras de y prácticas opresivas.”. ya Ortega y Gassett había un paisaje en el cual puede visuali. El secuestro y estar y de ser en el mundo. tender y estar diferentes. qué circularidad se es. cial que Gregory Bateson (5) le dio llo de la autonomía y la libertad indi. La terapia justa no una terapia justa necesita plantear- permite que se responsabilice al in.. para así construir una relación que tablece entre ellos. y a partir de ella poder hacen parte de las que se dan en el organizar un proyecto más autóno- contexto terapéutico y de los proce. a los conceptos de contexto y causa- vidual. promueve.

Los universos de sig. XXXIII / No. En rea- tancia (el momento). Desde el primer encuen. constitución y la reproducción de esa nificados cercanos y alejados. Cual- de obligatoriedad y prohibición que quier ser humano que haya llegado determinan nuestro actuar y le dan a comprender las complejidades de sentido a las historias que contamos. el contexto (el lidad. nuestro devenir ser humano y expresa el concepto está influenciado por múltiples redes complejo de la unitas multiplex. rapéutico se congregan los indivi- lares que dan sentido al “estar en el duos. ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ acciones”. y el lenguaje —como cuenta para crear una nueva orga. reservorio de significados— se cons- nización con sentido orientado ha. Garciandía J.. prácticas) (7). Como lo expre. do de “sí mismo” del individuo pasa rativa). cos. la lengua y y va delimitando lo que es posible la construcción de significados úni- compartir momento a momento. los grupos que delimitan las posibilida- Nuestra existencia sucede en un des. que él llama lógicas. sino como nosotros. propios de sus experiencias. sultante se conectan en conversa- tro entre terapeuta y consultante. Esa combi. El nosotros (yo y los otros) 272 Revista Colombiana de Psiquiatría. tra el telón de fondo de las identida- fondo (el generador de contextos) en des. yo. 3 / 2004 . en contextos y en circuns. Como dice Carl Whitaker: “Somos fragmentos familiares. el concepto de etnia de otros sostienen. tesis misma de lo que compone al sa Barnett Pearce. simbólica. tituye en un rol importante para la cia el cambio. y las creencias y prácticas trasfondo. culturales que tiñen todo lo anterior. su ser no se referiría a sí mismo como Estas fuerzas. uno es uno mismo sólo con- generador de momentos) y el tras. por ser el punto de confluencia e in- de nosotros (fuerzas reflexivas) y del tegración de múltiples relaciones que futuro que anhelamos (fuerzas lo conforman a lo largo de la vida. tancias con el valor que cada uno nación de circunstancias es única ha asignado a lo vivido. sus contextos y sus circuns- mundo para cada uno”. el senti- provienen del pasado (fuerza prefigu. transitan por el mundo” (8). Samper J. Así. ticas que la presencia y las acciones tro entender. El yo y los otros agrupa e integra todo lo esencial del fungen como las dos caras de la mis- ser humano que necesita tenerse en ma moneda. los necesidad para incluir al yo y a los internos y externos. en el trasfondo está presente ese podemos decir que en el espacio te- cúmulo de circunstancias particu. colectivos que ¿Dónde confluyen la circuns. Así. vol. los inferiores y otros en una misma representación superiores del terapeuta y su con. tancias que son interpretados de ma- nera individual por cada uno de los Lo étnico es el resumen y la sín- actores participantes. de las expectativas y de las prác- la comunidad terapéutica? En nues. del entorno (fuerza contextual). ciones que integran lo étnico.

la disfunción o la patología. tablece la posibilidad de conversar con una identidad puesta en el no- en busca de nuevos significados. cas distintas. una forma de encuentro y. te. de un nuevo universo simbólico. Cada en- ellos. en “No existen las personas. De esta manera. XXXIII / No. las circuns. ustedes o vosotros. y es un fenóme- no que no sucede con las personas Lo étnico representa un univer- de yo. gente que se considera a sí síntoma. anterior a nues. generar un mundo simbólico y so- el universo y el cosmos al individuo. va desde “pequeños grupos vincu- ción que permita la deconstrucción lados por un contacto cara a cara o del relato traído para luego cons. al or- ficado y acción. es un sente hacia el futuro. El contexto terapéutico. so simbólico particular. En éstas. tendrá nuevas opciones para rapeuta y consultante podrán crear suscitar transformaciones. se- y el terapeuta es el poder generar gún Gunperz. en el tras. Una comunidad de habla. propia historia común. los otros. tú. Revista Colombiana de Psiquiatría. para nosotros. épocas personales tro encuentro (7). no existe una persona que ha- sobre la relación que se elabora en ble exactamente igual en épocas dis- el espacio terapéutico. terapeu- tancias históricas conforman lo ét. existen unas po y espacio compartidos. Un aspecto fundamental misma hablante de la misma lengua del intercambio entre el consultante (10). En el encuentro terapéu- fondo del relato del consultante. Por ello. sotros. es decir. nos (yo) y otros (los demás). Solamente si se es. Un yo constituirse en el momento inicial siempre observante. En el nosotros. mantienen la posibilidad de Lo étnico incorpora el mundo. o más la reflexión que venimos haciendo bien. la historia ficado y sentido. Nace una comunidad de y homeostática en la creación del habla.○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ El tejido de un nosotros: hilando nuevos significados entre terapeuta y consultante ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ incluye al individuo (a mí y a los una nueva cultura generadora de su otros) en un todo coherente de signi. Las el yo está incluido e integrado a los conversaciones terapéuticas son otros. todo (yo y los otros). de identidad mítica y ex- dar sentido al problema vivido y que clusiva. él. ganizarse como etnia terapéutica. puede abarcar grandes regiones” truir nuevas posibilidades de signi. de tico se construye una época de tiem- su motivo de consulta. cial diferente al que sostiene el sín- Desde lo étnico éste se relaciona con toma. Nosotros es la única de la transformación desde el pre- persona que incluye a todos. existe una división o cuentro entre seres humanos puede fisura entre el yo y los otros. 3 / 2004 273 . tiene el espectro que en tiempo presente una conversa. (11). vol. ta y consultante provienen de épo- nico prefigurativo. diferentes. tintas”(9). donde se creencias y acciones que a través generará un lenguaje común y coo- del tiempo se han conectado para perativo. con su propia dinámica ge- ejercen una influencia generadora neradora. en ese sentido.

penetración y la posibilidad de en- pera para dar paso a su evolución contrar coherencia en el diálogo que hacia una individualidad conectada mantienen terapeuta y consultante. Al cribir cómo éste otorga determinado entender lo que ocurre entre terapeu. Los forma directa porque es invisible. No tiene en cuenta su perspec- y transformadora en un mundo ex. con el otro. Garciandía J. El nosotros introduce un zón de ser es el comportamiento. trata de des- desconocimiento y ambigüedad. Samper J. te. a aquello brepasa la posición ética del terapeu. pendida (no desplazada ni elimina- pio. Se sobrepasan así los he- interés hacia la interpretación que chos que son el aspecto visible y mo- el otro (consultante) puede dar de su tivo de interés de lo ético. ceder al mundo mental y represen- tacional del consultante. tura del consultante. ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ La construcción de un nosotros ta utilizando unos rasgos o elemen- transformador tos de juicio establecidos por él (o las teorías). significado y sentido a un acto o a ta y consultante como un conversar las diferencias y distinciones que transformador. En una comu. Desde una posición émica. tiva y los entendimientos que ésta clusivo y compartido. ninguno renuncia a realiza. que so. sobrepasar esta postura ética del te- rapeuta y consultante (individuo. Esta compren- ca como una idea que nos ayuda a sión implica una gran brecha y rup- establecer una relación colaborativa tura. con los presupuestos del consul- grar y transformar significados de tante? La posición émica. genera. rapeuta (coherente con sus propios reja o familia) evolucionan en una presupuestos) hacia una coherencia conversación que les permitirá inte. XXXIII / No. son vistos por el terapeu. más de lo En este camino. por lo tanto. vol. manera conjunta. ¿Qué es lo que podría hacer nidad con estas características. puesto que existe el temor de la da) frente al punto de vista del con- fusión.. cuya ra- conducta. la des del terapeuta y del consultante perspectiva del terapeuta es sus- a la pluralidad no es fácil en princi. ciación sea independiente de la cul- los del concepto de etnia terapéuti. hechos. al mundo invisible del otro y se pue- 274 Revista Colombiana de Psiquiatría. que es el verdadero sen. con sus características de sultante y. 3 / 2004 . Comprender el tránsito que va de las individualida. el terapeuta que permite lo ético que se remite a necesita hacer un gran esfuerzo de los actos. Así sucede una mayor com- la individualidad. A través de lo émico es factible ac- tido de lo que llamamos el nosotros. pa- aspecto nuevo en la relación. a lo cual no es posible acceder de ta hacia una perspectiva émica. pa. sino que se la su. lo cual hace que su apre- Hemos hablado en otros artícu. cuando son descritos desde una perspectiva ética o interpretados Cuando se posibilita el acceso desde ésta. ra acceder a lo ideacional.

suspendiendo tran. dos” la mujer. sino para ayudarla a en- un mundo que no da por conocido y contrar soluciones. estamos am- Marta afirma: “Nadie ha podido cu. do resolver su problema y en que tuando en esa dimensión simbólica. que tratará de conocer y compren. cia con el “diálogo de sordos”. cultad en el actuar de la consultan- Revista Colombiana de Psiquiatría. La secuencia interaccional des- cia con poca mejoría y persistentes crita en el párrafo anterior. El terapeuta le dice. llegan a la siguiente com- de larga data. pero no sé qué hacer con poradas estuvo en psicoterapia con ella. que el problema es de los dos. por- del consultante. estado depresivo. “pago para que usted me resuelva el se puede trascender hacia los hechos problema”. “todos los mos qué hacer con su voluntad (am- intentos han sido fracasados” y que bos se ríen a carcajadas)”. Sin embargo. la mujer in. El proceso se ini. llamada por ella ejemplo de Marta. mues- mo. perteneciente a un al terapeuta hacer algo con “mi vo- estrato socioeconómico alto. así que dígame usted qué hago”. pocos días de este “diálogo de sor- quier otro tipo de preconcepción (10). cinco terapeutas sucesivamente). Desde un principio. enmarcada en un proceso distímico agotados. sepa. De rada hace nueve años. Luego de un zigzaguear les. vol. el terapeuta quien lo resuelva. le pide ca de 53 años. por cuanto se realizó un diag- nóstico de una depresión aguda conversacional alrededor del tema. si- e influir en ellos. con múltiples “su voluntad es suya y deberá asu- tratamientos farmacológicos y múl- mirla”. que hace hincapié en su incapacidad para encontrarle Ilustramos este aspecto con el sentido a su vida. A los sitoriamente sus prejuicios y cual. como una “falta de voluntad”. puesto que ha calificado desde su perspectiva teórica el problema de Pasado un tiempo. Se El terapeuta le responde (en tono inició un trabajo de psicoterapia y humorístico) que “puede hacer lo que tratamiento con antidepresivos ora- quiera”. luntad atrofiada y disminuida”. “falta de voluntad” como una difi- siste en que el terapeuta no ha podi. lo guiendo ingenuamente un libreto émico exige una corresponsabilidad clásico.○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ El tejido de un nosotros: hilando nuevos significados entre terapeuta y consultante ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ de conectar con el propio interac. una mujer blan. a lo que ella responde: “De tiples psicoterapias (en largas tem- acuerdo. 3 / 2004 275 . que no está para resolverle y obliga al terapeuta a situarse en el problema. prensión: “Está bien. XXXIII / No. En este sentido. bos en un problema. pues no sabe- rarme de mi enfermedad”. Marta recalca que ella espera que sea der desde el punto de vista del otro. espera que el terapeuta se apropie de su problema. donde el terapeuta le repite que sodios depresivos. pero siempre manteniendo un tra la posición ética del terapeuta. que ini- fluctuaciones de su estado de áni. quien relata nuevo se inicia un diálogo de sor- que desde los 19 años presenta epi- dos.

Es un pro- continúa ejemplificando la postura ceso de orden individual. el terapeuta parte del tica es un grupo social dedicado a la presupuesto de que los individuos búsqueda e instauración de nuevos confieren sentido a sus experien. traduce en un proceso interactivo tir un intercambio conversacional. terapéutica. pero las carcajadas del trasfondo indican En el caso que ilustramos pode- un cambio hacia una posición émi.. los lleva finalmente a aceptar de lo cual da sentido a lo que pretende- manera conjunta que aún no es cla. Naturalmente. en una posición construccionista del un tiempo y espacios concretos. Lo individual y lo social. se produ- una reflexión teórica que involucra ce como parte de la danza de lo indi- la conversación entre el terapeuta vidual y lo social de la conversación. hasta el momento no vista. lleva al terapeu. y la consultante. se destructiva para ambos. el proceso de construcción de reali- ciones de su vida. este doble nivel temente exclusivo. la escalada simétrica va a ser funcionando en un juego común. Por ello la cocons- 276 Revista Colombiana de Psiquiatría. XXXIII / No. vol. la consultante sobre la corresponsa- bilidad sobre algo que era aparen. to. despierta una puede plantearse como un proceso reflexión interna en el terapeuta. relacional. por lo tan. Sin em- ética del terapeuta y su centralidad bargo. mos hacer presente lo que expresa ca. ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ te. y de este modo opera la cons. nuevos sentidos. pero no ambos al tiempo. te. fin. ra de lo cotidiano. recursivo donde uno y otro confor- que lo lleva a concluir que todo lo man y se articulan simultáneamen- que ocurre en el espacio terapéuti. ma de la “falta de voluntad”. significados que a su vez posibiliten cias. Samper J. Al permi. en el que los individuos participan. desde una posición construc- en el actuar y en la responsabilidad cionista el presupuesto postula que que la consultante tiene con las ac. 3 / 2004 . La etnia terapéu- mera actitud. La petición de la consultante. En la pri. Laura Fruggeri: “la interacción es algo más que la secuencia de accio- En este punto es preciso hacer nes que la componen” (12). Asistimos a un De ésta surge un nuevo contexto proceso de cambio en la breve con. fue- terapeuta y consultante. La insistencia de dades es de naturaleza social. lo cons- co tiene que ver con él y. tructivista y lo construccionista. Garciandía J. inclusor de ambas reali- versación o diálogo de sordos. para constituir- una perspectiva constructivista a se como una realidad emergente. También “dígame qué hago”. mos mostrar del nosotros en la etnia ro cómo se va a resolver el proble. de construcción de realidades puede ta a escuchar el pedido como una plantearse como una dicotomía ex- manera de evitar una escalada sin cluyente en la que opera uno u otro. El segundo “diálogo de sordos” trucción de la realidad. de dades existenciales.

El es- instilar en la consultante. saciones terapéuticas. sino la nece- su posición constructivista y asu. tición del primer encuentro terapéu- no organizador de la etnia terapéu. la posición de la con- rapeuta se niega a aceptar la invi. proceso terapéutico es roto desde el ciencia de su responsabilidad como interés de la consultante frente a la tejedor del entramado iniciado por inercia paralizadora del terapeuta. en la petición de la consultante. tico. la cual no se puede entender pués de un buen trecho de conver- fuera de un actuar colaborativo. tante está proponiendo la cocons- to de “falta de voluntad” no es la pe. Luego ha de ser entendida como un fenómeno Cuando la consultante dice que emergente en la interacción de am- “el problema es de los dos”. de compromiso mutuo. “es un pro- No obstante. trucción de una trama interaccional Revista Colombiana de Psiquiatría. no es algo individual. sidad de ésta de compartir el peso ma la construcción de una nueva de su problema (compartir: partir- realidad desde la búsqueda y el en. aspecto que siste en plantear el problema como el terapeuta no parecía haber com- algo de los dos. al constructivismo del terapeuta. prendido hasta ese momento. producto del nuestra reflexión. donde operaría el actuar Sin embargo es la reiteración de la como un nosotros. está planteando entramado de conversación previa de manera tácita el debate entre una que ha desembocado naturalmente posición constructivista y una cons. éste entiende que la consul- tiempo de terapia. 3 / 2004 277 . Final- ción que mantienen desde un largo mente. y ahí no existe una pretensión Éste comprende que no es su de que emerja la solución desde la conocimiento y la posibilidad de ayu- interacción de ambos. pero no por ello social. la consultante in. Pero no tiene con. Un contenido propiciado por menos profundamente ligada a la etnia terapéutica. vol. tancamiento al que había llegado el do su identidad. sultante es construccionista frente tación a una interacción construc. es algo ingenua intuición. blema también suyo”. la consultante con su petición.○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ El tejido de un nosotros: hilando nuevos significados entre terapeuta y consultante ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ trucción se instituye como fenóme. cionista. con) la que la lleva a hacer una invi- cuentro de soluciones personales tación a superar “mi problema” para por medio de la ayuda que él puede lograr un “nuestro problema”. es la petición que emerge des- tica. en su bos. El terapeuta se consultante. yo la ayudaré a encontrar solucio- nes”. “ el problema es suyo. y un cambio en el terapeuta. En truccionista. infiltran. En un principio. El planteamien. ligado a la interac. este sentido. lo que logra tructivista. El terapeuta da que posee lo que suscita el inte- pretende que la consultante adopte rés de la consultante. en pasar a un ámbito mantiene en su pretensión cons. La consultante da intuitivamente un salto al vacío relacional. el te. XXXIII / No.

larse con otros para generar una di- mensión espacio-temporal. tes componentes de su realidad. Samper J. Esa for- tiene de lo que es un proceso tera. con ella!”. Garciandía J. hilo que lanza al vacío que media necesidades que destacan las diferen- entre los dos y que necesita articu. La peti. y solución que también lo involucre éstos con los significados. por lidades que produce un nuevo y más ello con un significado de atrofia y complejo ámbito de comprensión de disminución es arrojada a las relacional colaborativa. comprensiones. de su terapia. estraté- descender a la arena para compar. el terapeu. los coloca ante un tejer de rea. 3 / 2004 . Es un rentes creencias. consultante y terapeuta es vivido por Después de la sesión. imbrica la po. ta lo que espera en este punto. a los demás y a las situa- orden de la idea que el terapeuta ciones que debe afrontar. La responsabilidad relacional un tejido que también incluya los hilos del terapeuta. el terapeuta recoge aquello que ocurre en el hablar de la bola y la pone en su escritorio. es decir. En la siguiente sesión. “está bien. (12). dad. voluntad con un sentido de vacie- nista. No es el bagaje del terapeu. una sición constructivista y construccio. En el zigza. sino cómo siente. nectados a objetivos generalmente quien debe también curarse de su inmersos en procesos complejos posición de poder. lo cual está Teniendo en cuenta nuestro en. ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ que lo involucra a él también. etc. conductuales. manos del terapeuta. Por ello esta petición es una su vez con los comportamientos co- invitación al cambio del terapeuta. ción de una comunidad étnica. La consultante ac- tir el riesgo con la consultante. XXXIII / No. cias de género y cultura de ambos. plastilina muestra de qué manera ta llega a comprender algo. cómo se vinculan sus su compromiso en un proceso de conductas con sus sentimientos. mi voluntad. sa la manera indefinida que vive. vol. inmerso en la forma en que man- tendimiento de la interacción tera. gicos. y éstos a a él. piensa que 278 Revista Colombiana de Psiquiatría. qué hacer con la bola. y simbólicos. Ese pedazo de gueo de la conversación.. no propicia para la acción. pues no sabemos qué ha. estamos ambos en un y con tono airado dice: “Ahí le dejo problema. cree- mos que es necesario explicitar que En silencio.. ¡Usted verá qué hace cer con su voluntad”. y antes de sentarse. peuta una bola de plastilina rosada ta. ma de ver su propia voluntad expre- péutico. la mujer lanza al tera- La declaración final del terapeu. túa en consonancia con el sentido que confiere a todo ello. no sabiendo ambos como un intercambio de dife. La plastilina informe. tiene el equilibrio entre los diferen- péutica como un proceso de construc.. la consultante otorga sentido al ción de la consultante no está en el mundo.

al apropiarse de ella tante en busca de construir un sig. psicoterapias frustradas y comunidad lingüística). to de renacimiento) en su trasfondo ficado simbólico y alquímico. El Uroboros. por lo tanto. aceptación de una “responsabilidad zar permanente. Se trata del primer encaje ción. que tuviera un significado. el terapeuta piensa que debe haber una fuerza El Uroboros se instituye como enorme en ella para volver después el primer cruce de unos hilos pro- de treinta años de terapias y depre. La terapeuta: “¡Ésta es su voluntad!”. Paso y voluntad. nente reinicio. cual la consultante responde: “Nun- ca nadie me había hecho un regalo El Uroboros tiene un sentido. La consultante. que ofrece a su consul. “¡Un Uroboros!”. ¿qué es?”. La etnia comienza a defi- otro. un contenido con- que quise algo mi esposo me decía ceptual que invita a un determinado Revista Colombiana de Psiquiatría. persistencia otros el tejido típico de la etnia. nacimiento de la primera palabra de nente repetición de situaciones de. (El a la vida está ligada a una perma. que fuera a comprarlo y le pasaran luntad y dificultad de darle sentido la cuenta directamente a él”. terapeuta y consultante pa- en cómo encontrar algo que pueda san de un “diálogo de sordos” a la expresar para ambos ese recomen. seguida por una ac- piente que se muerde la cola. primer paso de un nuevo universo tante. algo nuevo e inesperado que luego tilina un rudimentario Uroboros. La gran pregunta está a paso. rapeuta. Siempre un significado. Surge aquí una presivas. la voluntad. la ser. fracasos. que es redefinida como un momen- ma. una nueva lengua. se ción donde la bola de plastilina transforma en la mente del terapeu. to histórico de un “regalo con signi- ficado”. 3 / 2004 279 . La acción conjunta entre te- Para la siguiente sesión. vol. venientes de la consultante y el te- siones a intentar una nueva solu. amorfa se transforma en una nue- ta en la representación del perma. rapeuta y consultante ha generado rapeuta elabora con la bola de plas.○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ El tejido de un nosotros: hilando nuevos significados entre terapeuta y consultante ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ para la consultante su falta de vo. color rosado. arti- nificado común. “Y. responde el simbólico. como “mi voluntad Uroboros”. Ésta lo recibe cula el mi (yo-consultante) y la vo- sorprendida mientras escucha las luntad (articulador e integrador) con siguientes palabras en boca del el Uroboros (el otro-terapeuta). Sin embargo. nirse a partir de un nuevo símbolo que incluye un relato mítico (un mi- El terapeuta le explica el signi. va forma inesperada (un Uroboros). compartida”. la persistencia mis. el te. XXXIII / No. de denominan “mi voluntad Uroboros”. fundacional. a lo y. Puede redefinirse como un de hilos que formarán junto con ejemplo de tenacidad. comunidad lingüística genera un “¿Qué es esto?”. pregunta la consul.

El símbolo. XXXIII / No. Ha cados. expresa la idea con esmero. ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ tipo de acción: persistencia. diferente a su anti. “mi volun. El Uroboros integra cia integradora de ambos en el elementos de ambos. de vivir y dar sentido a la vida. niente del terapeuta (persistencia y ne y que se materializa en una ima. yacer conjuntamente dos cosas que gua voluntad amorfa. su esta- una claridad. (atrofia y disminución) y lo prove- ta ofrece un símbolo que los contie. Se inicia la bús. vol. En este punto. surgido un símbolo nuevo. 3 / 2004 . Empieza a elementos que se complementan salir de su casa. adquiere aquí sus relaciones de amistad. El terapeuta toma la volun. porque quiere mandar de las partes de un todo más com- a hacer uno de oro. atiende invitacio- unos a otros y que se utilizan para nes. una primera palabra un sentido de su observación que abre un espacio diferente de diacrónica. arrojar o tad Uroboros”. pues se erige como un nue- vo organizador del pasado. Aquello proveniente tencia. ambos. contiene la plastilina amorfa. Samper J. La cadena hablada. sale de la ciudad después de construir unidades de significado de diez años de no hacerlo. pleto. Después de este evento. simbolum (syn- va una nueva voluntad. del pre. reanuda más alto nivel (10). rra en un nivel la integración de los terapeuta y consultante están en significados que ambos reconocen una danza en la cual participan como expresión de una nueva forma negociando y construyendo signifi. atrofia y disminución provenientes Hace todas las averiguaciones so. conversaciones. cada vez comenta: “Estoy más emo. la forma concreta. sonas que la conocen le dicen: “Nun- tuye como un aspecto histórico para ca antes te habíamos visto tan bien”. proveniente del terapeuta. la cronía de terapeuta y consultante. Con am- cionada con mi nueva voluntad”. tenacidad) dan cabida a la emergen- gen concreta. La aceptación del Uroboros cie- sente y del futuro. dentemente comienza a darle un entendida como una sucesión de vuelco radical a su vida. repetición. tenaci. una pri- tad (plastilina informe) y le añade mera imagen.. del sentido original de la consultan- bre el significado del Uroboros y te y el Uroboros. Uroboros. Garciandía J. sorpren- dad. de la frustración de la consultante nocimientos personales. el terapeu. y la guarda embonan entre sí. Marta se lle. Desde su experiencia y co. bas fuentes se construyó. La voluntad (atrofia. la tenacidad y la persis. La voluntad Uroboros de un símbolo emergido en la sin. ballo) etimológicamente. Muy emocionada. do de ánimo mejora ostensiblemen- da y disminuida) se transforma en te y se sorprende de lo que las per- una voluntad Uroboros y se consti. elementos o queda de la permanencia diacrónica dimensiones. Por ello 280 Revista Colombiana de Psiquiatría. une dos cosas.

el símbolo y el icono lo po- tencian más allá de ella. (13) a hacer. Revista Colombiana de Psiquiatría. Estos aspectos permiten vanando paso a paso una realidad nuevas acciones en la consultante. reconstrucción de la natura- ña en el caso de la consultante. así como la de seguirse para encontrar lo no vis- imaginación puede ser más fuerte to. lo tácito silencioso Ya la misma palabra griega y lo consciente racional de ambos. donde son conectar las culturas del terapeuta posibles fenómenos que antes no y la consultante. Por ello su valor la historia futura a partir de la pa- proyectado hacia la acción no extra. Han Al mismo tiempo. Así se va hil- angustia. XXXIII / No. une a los miembros de la co. leza humana a partir de sus efec- puesto que “lo que la razón alcanza tos. que llega a señalar e incluso la etnia terapéutica. por donde proceso terapéutico una manera proseguirá el cambio del proceso. la disfunción o la patología. sus íconos. la atrofia y el nuevo sen. El símbolo es un podrían generarse: híbrido donde confluyen lo irracio- nal inconsciente. se ofrecen mutua y sinceramente tido. sibilidades de acción relacionalmen- mo aspectos de una unidad secuen. és- espontáneas los partícipes utilizan tos serán sustituidos por nuevas po- e interpretan sus actos de habla co. Tiene un po. es conjetura que lo que existe” (13). Los interlocutores vaciedad. y recrea el sentidos. etc. marcos para la interpretación de los munidad terapéutica. el símbolo encontrado un lugar en el que pue- —al formar parte esencial de la cul. sada. sus obras. diferente es una de las virtudes de sitivo. “symbolon” corresponde a la latina Es un puente y un límite. Incorpora al a permitir el paso” (13). lo aún no ocurrido. lo cual permite introducir genera un contexto para la interpre- sosiego. den crearse significados. truir un símbolo se organiza un rapéutico como un constituyente trasfondo que permite un tipo de que ayuda a la etnia terapéutica. sino po. prohíbe otras. aceptar invitaciones. te determinadas. quitar tensión. hasta que la conversación vínculo. predicción de comportamientos. dejar ir a la tación de sentido (10). distinta de entender el universo per- sonal. organiza la realidad de manera diferente al pasado. salir. ya no tienen sentido el sínto- En las interacciones sociales ma. vol. de lo que pasará. común que permite ciertas cosas. al conversación diferente. 3 / 2004 281 . “puede “coniectura” conjetura. hipótesis de por der de acción que posibilita nuevos dónde va el hombre. Es por lo La creación de un simbolismo tanto no un límite negativo. Al cocons- tura— se articula en el espacio te.○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ El tejido de un nosotros: hilando nuevos significados entre terapeuta y consultante ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ se articula como mediador entre la cial más amplia. cifra y pista que ha que la realidad misma. pues el sím- ser más importante para el hombre bolo es vestigio.

“tejer” y “narrar”. como añade ella. bía producido una gran rabia. Samper J. más pa. Se trata de su única hermana. “¿Qué va a hacer usted con La consultante muestra una mi voluntad ahora que la destruí?”. duce un salto en el entramado.. 3 / 2004 . el terapeuta ela. vol. Sin su destrucción a él sutil manera de acompañarla en su no se le habría ocurrido. Cuando la en el pasado reciente. ta cuenta que ha destruido al Uro- boros. éstos se desarrollan. nuevamente. Co- guir adelante. Así se pro. “Estoy seguro de que consecuencia de un señalamiento puede hacerlo”. Mar. “¿Por qué lo dice?”. Retoma la bora en plastilina un Uroboros. allegados insisten en que nunca do la capacidad de ambos para se. nismo. La búsqueda para establecer gunta el terapeuta. problemas terapéuticos de los con- boros con alas se emociona y dice: textos sociales y culturales donde “Supongo que ahora que reconstru. XXXIII / No. pero relación distanciada hace años con ahora más sofisticado. ofrecidas por el socioconstruccio- “Supongo que sí”. Las analogías yó mi voluntad y le puso alas ten. estarlo?”. mienzan a llegarle invitaciones de sión. pre. que ha- que lo ha reconstruido y que se lo bía tenido dificultades para tener entregará al final de la sesión y se. mejoría progresiva y cuenta que sus pregunta con sarcasmo. Esto le permite nuevas soltería que la unía a ella. allá de las restricciones ofrecidas 282 Revista Colombiana de Psiquiatría. ciliarse con él y acompañarlo en sus do el Uroboros. Garciandía J. una sorprendente actitud la muer- recido a un dragón que se muerde te de su padre. ble en el tiempo. inicia ñala a la consultante que su acto una relación que se proyecta esta- destructivo era un paso necesario. el terapeuta le dice últimos momentos. dré que comenzar a volar” (se ríe). curas y expli- tuyo que usted le puso unas alas”. diagnósticos. Su hija. responde él (ambos se ríen). “No sé. Éste había protago- la cola. caciones objetivas ha separado los Al entregárselo y al ver al nuevo Uro. cuyo impacto le ha. como retan. “Su voluntad tiene alas”. relaciones afectivas estables. “Pero volar sola es muy difícil”. como una esperanzas. de “construir”. Para la siguiente se. sendas alas. Logra recon- mujer se lamenta de haber destrui. Reflexión “¡No me diga que le puso alas”. antes la habían visto tan bien. más allá de su frustración superar la lealtad invisible en la y su rabia. permiten al terapeuta ir más ta. depresiva existencia. afirma el terapeu. como si el estado para él poder imaginar un Uroboros de ánimo de la madre le permitiera diferente. sus antiguas amistades. Sobrelleva con un reptil con cuatro patas. ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ En una sesión posterior. pero in. dice Marta. “¿Cómo puede del terapeuta. causas. al que le han crecido en los nizado incidentes de abuso sexual costados.

La variación lingüística (simbó- nocimiento informado de la cultura lica) es la norma en lugar de la particular de su consultante y una excepción. la otra. La etnia terapéutica establece nales particulares.○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ El tejido de un nosotros: hilando nuevos significados entre terapeuta y consultante ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ ○ por el lenguaje y las investigaciones ción de esa etnia singular y exclu- científicas. En este sentido. ta la emergencia de una comunidad ración de nuevas comprensiones y simbólica diferente al del consultan- posibilidades de acción. Por el consultante. propicie cambios en sus posibilida- ta por historias. diadora cultural entre tradicio- tituye un tiempo. En consecuencia: de actuar y procesos comunicacio. existencial de los individuos. son inter. un espacio. XXXIII / No. sable que el terapeuta tenga un co. La etnia terapéutica es una prensiones de la cultura del tera. al igual que todo ser exitoso en el desarrollo de esos terapeuta. terapéutica abarca el trasfondo ferentes grupos que son parte de y resignifica todo el contexto nuestro entorno cultural. creencias. una nes. en alguna medida. 1. 3. Ello obliga a cons- nuevos sentidos. teoría y cara a cara y. para conectar creencias siva con el consultante. aporta signifi. sus experiencias. nuevos indicadores del contexto portantes de la vida de todo ser hu. representada por so simbólico singular étnico. formas des. transición circunscrita a un peuta y del contexto sociocultural tiempo y un espacio delimita- en la elaboración de un nuevo teji. para redefinir los aspectos esen- les a fin de construir una realidad ciales de la existencia. nificados y los sentidos. 3 / 2004 283 . ello. La macro. Todo consultante es apreciación cualitativa de ésta para una variación. entrecruzan con las visiones y com. en nuestro entender. una proveniente del tera- comunidad lingüística particular peuta con su disciplina. los sig- manejable. ra y reorganiza un todo (tera- vidas más relevantes. peuta-consultante-contextos) lazan con las creencias individua. pero sí en hilos de significados actuales que se los sentidos. vida. 5. vol. la etnia creencias que nos conectan con di. percepciones de lo racional e irra- pretados y vividos a la luz de las cional. el tera. Para esto es indispen. un univer. En la peuta está obligado a la construc. etnia terapéutica el consultante Revista Colombiana de Psiquiatría. La etnia terapéutica reestructu- cados posibles a las experiencias vi. dos que genera una cultura de do individual y social. 4. La etnia terapéutica es una me- El encuentro terapéutico cons. Los eventos im. a fin de que de cada grupo social está compues. la organización de la diversidad. truir un lenguaje común. La cultura te y al del terapeuta. De las historias fa. 2. cultura. que se entre. relacional que resignifican las mano. quizá miliares y personales se extraen los no en las palabras. que permi- y mundos incompatibles en la gene. finalmente. sus creencias y su vida. por lo tanto.

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