Desenlace fatal.

Un grupo de auxiliares forestales evacua el cuerpo de uno de los cuatro bomberos fallecidos en Horta de Sant Joan

VICENÇ LLURBA

De repente, el infierno
S. SANS / E. GIRALT Horta de Sant Joan

c Cuatro bomberos mueren en el incendio de Horta tras un súbito cambio del viento

La tristeza se apoderó del ambiente a última hora de la tarde. Las lágrimas dejaban rastro en las caras tiznadas de los bomberos que regresaban de primera línea. En su expresión, el dolor por

los cuatro cuatro compañeros fallecidos, y otros dos en estado muy grave. Todo por culpa del viento, de su súbito cambio. Las inesperadas ráfagas avivaron el incendio que a las tres de la tarde estaba en fase de control. De repente, el infierno. Durante casi cuatro horas, los vecinos

de Horta de Sant Joan se encerraron en casa porque las llamas alcanzaban la localidad. Y a pocos kilómetros, la tragedia. En unos segundos, violentas llamas rodearon a seis bomberos profesionales especializados del Grup Reforç d´Actuacions Forestals (GRAF). Cuatro murieron

allí mismo, otros dos heridos, con quemaduras en el 70% del cuerpo, fueron trasladados al hospital Vall d'Hebron de Barcelona. “Una olla de fuego les ha rodeado”, dijo el secretario general de Interior, Joan Boada. El
CONTINÚA EN LA PÁGINA SIGUIENTE >>

2 LA VANGUARDIA

V I V I R

MIÉRCOLES, 22 JULIO 2009

DE REPENTE, EL INFIERNO CÓMO SUCEDIÓ LA TRAGEDIA QUE ENTRISTECE A CATALUNYA

Uno de los helicópteros de los bomberos que se dirigen al frente

VICENÇ LLURBA

El incendio ya afecta a unas 800 ha
MEDIOS DE EXTINCIÓN

Móra d’Ebre Alcañiz Calaceite
N-420

Gandesa Horta de Sant Joan
C-230

70 unidades
terrestres

280 bomberos 12 medios aéreos
Otras dotaciones de Valencia, Aragón y de la Unidad Militar de Emergencias (UME)

La Fresneda
N-232

Torre del Compte

Zona afectada por el incendio
Parque natural de Els Ports

TERUEL AYER
4 bomberos muertos 2 bomberos heridos graves

Tortosa

TARRAGONA Sant Carles de la Ràpita
N-340

Amposta

km

0

10

FUENTE: Google Earth

LA VANGUARDIA

Una avioneta ataca el fuego que se inició el lunes y que ayer, durante horas, pareció estar bajo control

Confinados en Horta por la virulencia del fuego
viento pasó de la nada a ráfagas de 60 km/h. Entre las tres y las ocho de la tarde, los pies de las montañas de los Ports de Tortosa-Beseit y Horta de Sant Joan ardieron. El viento resucitó con una violencia inusitada el incendio que comenzó sobre las nueve de la noche del lunes en un barranco, el de Covars, de muy difícil acceso. Según las últimas estimaciones, el fuego arrasó más de 800 hectáreas, 400 de las cuales del parque natural de los Ports y, el resto, espacio natural protegido del municipio de Horta. Cuando parecía que la situación estaba controlada, todo se giró. Desde las 15 horas y durante toda la tarde, más de setenta unidades terrestres de los bomberos, casi 300 efectivos y doce unidades aéreas trabajaron intensamente para apagar las llamas. Una hora después, el humo ya había inundado las calles de Horta de Sant Joan. Todo olía a quemado. A través de la megafonía, se ordenó a los vecinos que se encerraran en casa. La carretera a Ar-

Momento en que se produce el traslado del cadáver de uno de los bomberos fallecidos

VICENÇ LLURBA

nes quedó cortada. El fuego llegó hasta una zona de pinos, a 500 metros de las casas. Pocos sabían entonces lo que había ocurrido en primera línea de fuego. Sobre las cuatro de la tarde, las llamas rodearon a dos unidades del GRAF que, al parecer, se encontraban en la zona del Mas de Sotorra, cerca del frente más activo del incendio. Seis bomberos quedaron atrapados, cuatro murieron y dos resultaron heridos de extrema gravedad con quemaduras en el 60 y el 70 por ciento del cuerpo. El humo también les provocó dificultades respiratorias y fueron trasladados en helicóptero al hospital Vall d'Hebron. “Los efectivos estaban trabajando en una zona de vientos variables y hubo un cambio de viento inesperado”, explicó Joan Boada. Por la tarde, mientras el viento seguía azotando y la situación se descontrolaba, la Generalitat pidió refuerzos y en las tareas de extinción participaron también varias dotaciones aragonesas y valencianas. Efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) del Ministerio de Defensa colaboraron en tareas de control. El fuego que quemó unas 800 hectáreas, principalmente de bosque, obligó a evacuar dos masías y dos casas rurales. Sobre las ocho de la tarde, una fina lluvia disipó el intenso humo que había cubierto las calles de Horta de Sant Joan y el viento amainó. El fuego seguía queman-

MIÉRCOLES, 22 JULIO 2009

V I V I R

LA VANGUARDIA 3

La pérdida de cuatro compañeros deja profundamente tocados a los miembros del Grup de Reforç en Actuacions Forestals

Profesionales con experiencia
LOS DOS HERIDOS

JAVIER RICOU / RAÚL MONTILLA Lleida / Barcelona

VICENÇ LLURBA

do en las montañas cuando la triste noticia de las muertes había golpeado el ambiente. Hasta Horta de Sant Joan se desplazó el presidente de la Generalitat, José Montilla quien a primera hora de la noche lamentó lo sucedido: “En primer lugar, el Gobierno de

Las llamas llegaron hasta una zona de pinos, a sólo 500 metros de las casas
PROFESIONALES

PROXIMIDAD

“Eran bomberos muy preparados que conocían muy bien su trabajo”, dijo Montilla
EL INCENDIO

El fuego quemó 800 hectáreas, la mitad en el parque natural de los Ports
Catalunya quiere hacer llegar a los familiares de las víctimas nuestro pésame y en segundo lugar, decir que estamos al lado de todos los miembros del cuerpo de los bomberos que ahora lo están pasando muy mal por la pérdida de estos servidores públicos, igual que el conjunto de

los ciudadanos de Catalunya”. Montilla, acompañado por el vicepresidente JosepLluís Carod-Rovira, insistió en que los cuatro fallecidos y los dos heridos “eran profesionales muy preparados que conocían bien su trabajo y esperamos que los heridos se recuperen”. Como muestra de respeto, Montilla anunció que el pleno monográfico que tenía que comenzar hoy en el Parlament sobre el nuevo sistema de financiación se aplaza. La decisión fue acordada con el líder de la oposición, Artur Mas, que está previsto que hoy se desplace a Horta de Sant Joan, y aprobada por el presidente del Parlament, Ernest Benach. La tragedia hizo que el conseller de Interior, Joan Saura, abandonara la reunión de la comisión bilateral Estado-Generalitat que celebraba en Madrid y llegara a la capital de la Terra Alta ayer mismo. También estaba prevista la llegada de las ministras de Defensa y Medio Ambiente. Cuando anocheció, las unidades aéreas tuvieron que retirarse. Pero siguieron trabajando en la zona más de medio centenar de vehículos de los bomberos. “En ningún momento hemos bajado la guardia”, dijo Joan Boada para zanjar las críticas que algunos vecinos lanzaron en los momentos de más tensión del día. Según las primeras investigaciones el fuego lo pudo haber provocado un relámpago. “Un día triste”, como lo calificó el president Montilla.c

na lengua de fuego los rodeó al cambiar la dirección del viento y las llamas avanzaron a tanta rapidez que resultó imposible escapar de las llamas. Esta era la versión que corría anoche entre los bomberos de Lleida después de perder a cuatro de sus compañeros en el incendio de Horta de Sant Joan. Tres de las víctimas eran muy jóvenes, entre veinte y treinta años, mientras que la cuarta pasaba de los cuarenta. Los cuatro bomberos –originarios de Tremp, La Pobla, Almatret y Mollerussa– pertenecían al Grup de Reforç en Actuacions Forestals (GRAF) y tenían experiencia en su trabajo. Estos efectivos son los que cortan árboles, abren cortafuegos o provocan incendios para frenar las llamas. Su trabajo requiere de conocimientos técnicos y es muy valorado por el resto de efectivos en extinción de incendios. La pérdida de estos cuatro hombres de la escuadra de Lleida dejó muy tocados al resto de bomberos –una treintena– que habían llegado con los compañeros que iban a perder la vida desde Ponent, a las siete de la mañana de ayer, a Horta de Sant Joan. Tenían que cubrir un turno de 24 horas, por lo que el servicio se debía prolongar hasta las siete de la mañana de hoy. Anoche, después de la tragedia vivida por el equipo

U

Quemaduras en el 70% del cuerpo
]Los dos bomberos

gravemente heridos llegaron ayer a última hora de la tarde al hospital de la Vall d'Hebron de Barcelona en helicópteros del Servei d'Emergències Mèdiques. El último, alrededor de las 20.45 horas. Allí fueron recibidos por responsables del cuerpo que los esperaban para acompañarlos a ellos y a los familiares que se pudieran presentar en el centro hospitalario. En este sentido, también se ha movilizado a personal que pueda ofrecer apoyo psicológico. Los dos heridos, lo mismo que los fallecidos, estaban especializados en extinción de incendios forestales. Uno de ellos formaba parte del grupo de apoyo de actuaciones forestales (GRAF) y el otro del parque de Vic. Ambos ingresaron en el hospital con numerosas quemaduras –en el 70% del cuerpo–, estado grave y pronóstico reservado.

de Lleida, no se descartaba que los compañeros de las cuatro víctimas mortales pudiesen ser enviados a sus casas antes de finalizar el turno. En el mismo incidente resultaron con heridas graves otros dos bomberos que fueron evacuados al hospital Vall d'Hebron de Barcelona. Anoche la principal preocupación del resto del equipo de Ponent era conocer la evolución del estado de sus compañeros. Después de la experiencia vivida, muchos de esos bomberos ya ni recordaban que esa misma lengua de fuego originada por un

Los bomberos se habían desplazado a Horta de Sant Joan para cubrir un turno de 24 horas
cambio brusco del viento estuvo a punto de atraparles también a ellos. Tuvieron más suerte y encontraron un pasillo para escapar de las llamas. Son riesgos imprevistos que estos efectivos consideran que van con el sueldo. Para los dos Pallars, comarcas poco pobladas, este suceso supone un duro golpe al perder de una sola tacada a dos vecinos. Y hay que añadir la incertidumbre sobre la suerte de un tercero, vecino de Sort, de 36 años y con quemaduras de extrema gravedad.c

Un helicóptero trasladó a los heridos al hospital barcelonés Vall d´Hebron

JORDI ROVIRALTA

4 LA VANGUARDIA

V I V I R

MIÉRCOLES, 22 JULIO 2009

DE REPENTE, EL INFIERNO LA CRÓNICA DE UNA TRAGEDIA

Las ministras Elena Espinosa y Carme Chacón coincidieron con el president José Montilla

JAUME SELLART / EFE

“¿Cómo quieres que estemos?”
ESTEVE GIRALT Horta de Sant Joan

Los compañeros de los fallecidos y los vecinos de Horta de Sant Joan, conmovidos por lo ocurrido y asombrados por el brutal cambio meteorológico

Compañeros de los fallecidos, ayer en Horta de Sant Joan
L O S VECI NOS

eníamos un incendio apagado y ahora tenemos a cuatro compañeros muertos. ¿Cómo quieres que estemos?”. Son las palabras de Marc Castellnou, jefe de los Graf (Grups d'Actuació Forestal) pocas horas después de conocer que cuatro de sus compañeros habían fallecido. El luto presidía anoche el pabellón municipal de Horta de Sant Joan. Frente al hospital de campaña improvisado sobre la pista una decena de bomberos representaban la cara visible del drama. Sus trajes ennegrecidos por el humo y el fuego, muchos ojos humedecidos, algunos llantos y unas pocas lágrimas. La Vanguardia intenta hablar con uno de los bomberos pero con la mirada perdida se disculpa y no puede pronunciar palabra alguna. Algunos de los bomberos del Graf parece que intentan explicarse sin acabar de entenderlo lo sucedido. “El viento no soplaba apenas y ha pasado a hacerlo de un modo brutal, a más de 60 kilómetros por hora sin apenas mediar tiempo. Ha sido de golpe”, dice Castellnou. Frente al campo de fútbol hay dos ambulancias y otra unidad de bomberos del GRAF. Los agentes se han reunido en dos corrillos. Algunos golpes en la espalda para consolarse y mucho silencio.

T

Más máscaras ennegrecidas por el humo y más rostros que reflejan la desolación. Inmóviles miran la sierra aún humeante de los Ports. Los barrancos, una orografía muy compleja y la desgracia se han sumado para arrancar la vida de sus compañeros. El ir y venir del hospital de campaña, en el pabellón de deportes, al campo de fútbol, donde siguen las unidades, es incesante. Bomberos expertos del GRAF, gente con muchas horas de trabajo,descompuestos y con lágrimas en los ojos. “Estábamos muy cerca, los teníamos delante”, comenta a través del teléfono móvil uno de los bomberos. De fondo, el zumbido de los últimos helicópte-

ros que siguen remojando la zona afectada aprovechando las últimas horas de luz de día. . “No se veía nada, ha sido terrible”, explica Manuel Carbó, vecino de Horta de Sant Joan. Manuel, como el resto de la gente de este pequeño municipio, se pasó más de cuatro horas encerrado en su casa mientras duró la orden de cautiverio ordenada por la Generalitat. “Se hizo de noche a las tres de la tarde”, recuerda Carbó. Entonces, se pasó aviso a todo el mundo de que permaneciera en sus casas. “No se podía ni respirar”, destaca otro vecino. En Horta de Sant Joan muy pocos recuerdan un cambio de tiem-

“Fue una ‘garbinada’, un feroz golpe de viento, una barbaridad” “De pronto el viento ha empezado a soplar y hemos perdido el control del fuego”
L O S BOMBER OS

LA PREVISIÓN PARA LAS PRÓXIMAS HORAS

Alerta por la llegada de una ola de calor
]La Generalitat alertó ayer

del alto riesgo de incendio forestal y agrícola en los próximos días por una nueva ola de calor procedente del sur y advirtió que el riesgo es especialmente alto en 12 comarcas catalanas. La dirección general de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamentos del Govern señaló que el jueves y viernes serán “días críticos”, sobre todo en comarcas de las Te-

rres de l'Ebre –Terra Alta, Ribera d'Ebre y Baix Ebre–; Lleida –Segrià, Garrigues, Urgell, Segarra y Noguera–; Tarragona –Conca de Barberà– y de la Catalunya central –Anoia, Solsonès, y Bages–. Este aumento del riesgo de incendio coincide con un incremento de las temperaturas máximas que, a lo largo de lo que queda de semana, superarán los treinta grados en las cuatro provincias.

Este episodio de ola de calor tendrá su punto álgido esta próxima noche – la temperatura en Barcelona llegará a los 26 grados– y se suavizará muy ligeramente el fin de semana para volver a reactivarse el lunes. Estas previsiones meteorológicas apuntan a que este episodio de calor será largo y aventuran que, de hecho, podría prolongarse hasta el final del mes.

po tan extremo en tan poco tiempo. De hecho, ayer por la tarde se pasó del sol al viento y del viento a la lluvia sin que eso evitara que las llamas continuaran su curso. “Ha sido una garbinada”, explica el alcalde, Àngel Ferràs. Un vecino da testimonio de que en su casa incluso salió volando un ladrillo de 12 centímetros. “Ha sido una barbaridad”. Al cierre de esta edición, en el pabellón municipal de Horta seguían esperando que el juez autorizase el levantamiento de los cuatro cuerpos de los bomberos fallecidos en este dramático siniestro. Entre los agentes del GRAF y muchas de las autoridades locales, cierto sentimiento de indignación por la tardanza en la orden del juez. Estaba previsto que los cadáveres fueran trasladados al tanatorio de la capital del Baix Ebre, Tortosa. En el pueblo, a un centenar de metros del centro de control operativo creado por los equipos de emergencia, regresó la calma. Con la llegada de la noche desapareció prácticamente el viento pero también los efectivos aéreos. Disminuyó la voracidad del fuego pero también se redujo la capacidad de atacarlo. Los equipos de emergencia confiaban en poder dar por controlado el fuego a lo largo de la noche. Frente al campo de fútbol, donde antes había los agentes del GRAF, cinco niños del pueblo jugaban mientras las llamas, a lo lejos, seguían activas.c

MIÉRCOLES, 22 JULIO 2009

V I V I R

LA VANGUARDIA 5

Trabajos de extinción del fuego en Collado Mediano

PEDRO ARMESTRE / AFP

VICENÇ LLURBA

Desalojo de dos mil personas en Madrid
Los incendios forestales llegaron también a la sierra madrileña, donde el fuego afectó a cuatro urbanizaciones
SERGIO HEREDIA Madrid

Cenizas en los escenarios de Picasso
SARA SANS Horta de Sant Joan

El fuego quema la cordillera en la que está la montaña de Sant Salvador, uno de los paisajes que el pintor malagueño inmortalizó

A

yer por la mañana, nada hacía presagiar la tragedia. El secretario general de Cultura recorrió, acompañado por el alcalde de Horta y los responsables del Centre Picasso, la exposición de fotografías que el pintor hizo durante su segunda estancia en la localidad, hace ahora cien años. “A las 13.30, cuando acabamos la visita, la columna de humo era muy débil”, explica Salvador Carbó, miembro de la junta del Cen-

tre Picasso y director del Ecomuseu dels Ports. El escenario cambió en apenas dos horas. Carbó, que trabaja en el turno de noche, se despertó sobresaltado a las cinco de la tarde. “No se veía nada, el humo lo cubría todo”, explica. La megafonía ordenaba a todos los vecinos que se encerraran en casa. Mientras, las llamas avanzaban velozmente por el paisaje que tanto quiso Picasso, el que inmortalizó en tantas ocasiones, el que atrapó al pintor en plena época cubista. Paisajes que están repartidos por museos de todo el mundo y que ayer el fuego se comió en pocas horas.

En Horta de Sant Joan, una pintoresca localidad ubicada en el extremo de la Terra Alta, separada por los Ports de la provincia de Teruel, apenas hay censados un millar de vecinos. Sin embargo, durante el verano, las casas rurales y los pequeños establecimientos hoteleros que han abierto durante los últimos años y que han diversificado una economía hasta hace poco basada sólo en la agricultura, están llenos. Ayer, los vecinos y los visitantes tuvieron que encerrarse durante más de tres horas. “Ha habido momentos de mucha tensión, el humo no dejaba ver nada y parecía que el fuego iba a llegar en cualquier momento”, explica Anna, una veraneante procedente de Barcelona. A primera hora de la tarde el fuego saltó un río y dos carreteras. “Las llamas han llegado hasta unos pinos que hay a unos 500 metros en línea recta de las casas”, explica Carbó. Sin saber bien todavía cuál será finalmente el alcance real del incendio (al cierre de esta edición seguía habiendo varios puntos activos), las llamas avanzaron por la tarde por la cordillera conocida como la Serreta, junto a la montaña de Sant Salvador, uno de los espacios preferidos de Picasso. “La naturaleza puede regenerarse, las vidas de los cuatro bomberos, no”, lamenta Carbó. En su honor, el Centre Picasso suspenderá los conciertos previstos para esta semana.c

“Puedes verlo en la televisión, o en las películas, pero cuando de verdad te topas con el fuego, es horroroso”, contaba ayer una vecina de Collado Mediano, ya de noche, cuando las cosas se habían calmado. Conversaba con los periodistas desde su coche, a una distancia considerable de los bosques de pinos de Collado Mediano, en la sierra de Guadarrama, 50 kilómetros al noroeste de Madrid. Durante unas cuantas horas, la habían desalojado de su casa. La mujer tuvo que esperar hasta la noche, cuando se desactivó la alerta, para regresar a su finca. La historia se había prolongado por doce horas. Durante ese tiempo, el fuego campó por la sierra. Se asomó a cuatro urbanizaciones, aterrorizó a cerca de 2.000 personas, movilizó 122 soldados, treinta dotaciones de bomberos, nueve helicópteros y un avión nodriza, calcinó 25 hectáreas de pinaza y se cobró

un herido grave, un retén forestal de 24 años de edad que se golpeó en la cabeza al resbalarse. “Los aviones cargaron agua de mi piscina”, contaba otro vecino. Quien pudo, se arremangó. Las condiciones alimentaron el fuego, que pudo haberse originado a media mañana en el Cerro del Castillo (muy cerca del embalse de Navacerrada), tal vez en una caseta de escombros. La temperatura alcanzó los 36ºC. Y los vientos racheados corrieron a 25 km/h. El fuego fue adormeciéndose y reanimándose a su antojo. De hecho, la crisis se extendió por otras partes de la

El calor y el viento racheado calcinan 25 hectáreas de pinos y se cobran un herido grave
comunidad. En total, los bomberos acudieron a 60 fuegos. “Lo peor estuvo en la zona norte. Hubo que hacer un cortafuegos”, contaba Francisco Granados, consejero de Interior de Madrid. De noche, Collado Mediano respiró. Todos, salvo el retén herido, volvieron a sus casas. Y la experiencia de dormir en el polideportivo quedó para otra ocasión.c

Cuando la verdad quema, el relato de la hermana de un bombero fallecido en el incendio de Horta
miércoles, julio 21, 2010 | Cuaderno de bitácora de Burnout |

La hermana de un bombero muerto en Horta escribe 'La verdad quema'
"Quiero que la memoria de Ramón perdure, pero también invito al lector a la reflexión después de la postura de Interior", dice Dolors Espinet
JAVIER RICOU | Artesa de Lleida | 08/07/2010

A Dolors Espinet le quema, y mucho, todo lo relacionado con el fuego de Horta de Sant Joan. Entre los cinco muertos en ese incendio forestal se cuenta su hermano, Ramón. A dos semanas de cumplirse un año de la tragedia, Dolors Espinet ha escrito un nuevo capítulo en esta desgraciada historia. Tiene forma de libro y el título (La veritat crema) lo dice ya casi todo. Dolors Espinet fue la primera familiar de las víctimas que dudó de la versión oficial de la Conselleria d'Interior; la primera en personarse como acusación particular y doce meses después de perder a su hermano, sigue pensado lo mismo que el primer día: "La tragedia de Horta no fue un accidente; si las cosas se hubiesen hecho bien, esos cinco bomberos estarían ahora vivos" Dolors decidió escribir este libro cuatro días después del fatídico fuego. "La idea –revela– surgió en una visita al cementerio. Estaba ante la tumba de mi hermano y pensé que él se merecía este reconocimiento. Quiero que su memoria perdure". A partir de ese día empezó a recoger información, a entrevistarse con familiares de las víctimas, compañeros de los fallecidos, bomberos, políticos y visitó también en más de una ocasión a la juez de Gandesa que instruye la causa penal. Todo ese trabajo de casi un año ha quedado ahora plasmado en más de un centenar de hojas, editadas por Pagès Editors. La veritat crema aún está en imprenta y no se presentará hasta el próximo lunes. Dolors Espinet avanza parte del contenido del libro, que define, además de como un homenaje a su hermano, "como una puerta a la reflexión". Y a pesar de que la verdad que ella defiende es ya conocida, Dolors insiste en que esta recopilación de sentimientos, experiencias, conversaciones, datos e informes "no hay que verla como una crítica". Lo que pretende la autora es que el lector reflexione, una vez conozca toda esa información, "y que sea él el que saque las conclusiones. Deja claro que si la postura de Interior hubiese sido otra –en el sentido de admitir que fallaron cosas en el operativo de extinción– "el libro no habría pasado de ser un homenaje a mi hermano Ramon". Pero después de todo lo escuchado en los últimos meses en el juzgado de Gandesa y de lo visto en la comisión parlamentaria sobre el incendio, Dolors asegura que está más convencida que nunca de que "se habría podido hacer mucho más para salvar la vida de esos cinco bomberos y que hay infinidad de cosas a mejorar en los operativos de extinción".

Lo que más costó escribir a esta vecina de Artesa de Lleida es el capítulo en el que narra cómo ocurrieron los hechos y el momento en el que las llamas atraparon a su hermano y los otros cinco bomberos (sólo uno sobrevivió) de los Graf de Lleida. Lo que más fácil le ha resultado plasmar en el papel han sido las transcripciones de conversaciones mantenidas con el conseller Joan Saura o la directora de Emergències, Olga Lanau. Y lo que más le ha sorprendido, durante la recopilación de información, fue el cambio de comportamiento de compañeros de los fallecidos o mandos de los bomberos, "que al principio hablaban del tema y después se cerraron en banda o se limitaban a dar una versión clónica". Eso y otras muchas cosas que parece ser que se han callado es lo que hace pensar a Dolors que, en el caso del fuego de Horta, "la verdad quema" .

Aniversario del incendio de la Terra Alta | ENTREVISTA CON LA HERMANA DE UN DE FALLECIDO

Dolors Espinet: «Ojalá la investigación sirva para que no vuelva a ocurrir»
El miércoles hará un año del trágico incendio de Horta de Sant Joan en el que murieron cinco bomberos del GRAF de Lleida. La hermana de Ramon Espinet, Dolors, presenta mañana su libro La veritat crema. «Encubrir la ignorancia significa acrecentarla. Por el contrario, reconocerla humildemente permite esperar que se reduzca». Esta cita de Gandhi encabeza el capítulo sobre las sesiones de la comisión de investigación del Parlament. –¿Por qué ha escrito el libro? –Quiero que la gente conozca a Ramon no solo por este desastre. Era un ser de luz. Siempre tenía tiempo para los demás, era una persona entusiasta. –El título... ¿Duda de los políticos? –La primera impresión que tuve es que no serían sinceros. Tenían que haber evitado ese desastre. Lo que nos queda es confiar en la justicia. Hay que reconocer la valentía del juzgado de Gandesa de mantenerse en su sitio sin influencias . –¿Ha servido de terapia? –Claro. No hay párrafo en el que no haya derramado lágrimas. Te imaginas la desesperación de no tener a nadie que le rescate. Bueno es que se sepa en Catalunya y en España. –¿Su verdad es que les tenían que haber ordenado salir? –Sí. Faltaba un mando allí que coordinara, que dirigiera todo el operativo, y si no había bastante con uno tenían que poner refuerzos. –Removió las cenizas. –A través de Josep Maria (su pareja) llamamos a las demás familias. Tuvimos que buscar en el listín porque ni siquiera un teléfono nos daban. Tenían órdenes de no dar ningún tipo de información. Muy triste. Necesitábamos conocerlos, saber, ir al sitio, pisar el terreno, ver dónde estaban puestos. ¡Madre mía! ¡Qué impotencia! –¿Qué le molestó de la comisión? –Ves que declaran los mandos y hacen piña. Las 66 medidas quedan en el aire. Ojalá la investigación

sirva para que no vuelva a ocurrir. –¿Cómo califica la actitud de los bomberos? –Si a un compañero de Ramon le hubiera pasado, él no habría callado ni un minuto. Han hablado unos y otros no. Todo es respetable porque cada uno tiene que vivir del sueldo, pero es muy triste. –Alguna frase de los políticos que le haya quemado más. –Saura dice que se sabrá todo. Lo tuve al lado en el homenaje de Lleida y le dije: «Queremos saber». «Se sabrá todo, no se esconderá nada, la conselleria no esconderá nada», dijo él. Yo le dije: «Póngase en mi lugar. Si tuviera un hijo allí lo vería con otros ojos». –El miércoles hay un homenaje. –No estoy muy enterada. Nosotros ya teníamos previsto en el pueblo de la infancia, El Palau d'Anglesola, hacerle una misa y luego la presentación del libro a nivel de pueblo, de los vecinos y los amigos.

Dolors Espinet: «Ojalá la investigación sirva para que no vuelva a ocurrir»

Dolors Espinet: "Los dirigentes han dejado los valores para mantenerse en el poder"
La hermana de uno de los bomberos fallecidos hace un año en el incendio de Horta de Sant Joan analiza la tragedia en el libro 'La veritat crema' Dolors Espinet está decidida a conocer toda la verdad sobre la muerte de su hermano. Aunque queme tanto como las llamaradas que acabaron con su vida, hoy hace un año en Horta de Sant Joan.

Ramon Espinet formaba parte, junto a Jaume Arpa, Pau Costa, David Duaigües, Jordi Moré y Josep Pallás del grupo de bomberos GRAF que quedó fatalmente atrapado en aquel trágico incendio. Del grupo, sólo Pallás logró sobrevivir. Dolors Espinet está convencida que sus muertes se podían haber evitado, que hubo mandos que no hicieron bien su trabajo durante el fuego y, posteriormente, responsables de bomberos y políticos que han tratado de esconder la verdad. Pocos días después de la tragedia y ante la tumba de su hermano, Espinet decidió escribir un libro para homenajear la memoria de su hermano -"una persona especial, un "ser de luz""- y la de los otros GRAF que fallecieron junto a él. También se propuso esclarecer lo sucedido para que nunca más vuelva a suceder. El libro La veritat crema es el resultado. -¿Cuando decidiste escribir este libro? -Haciendo una visita al cementerio. Pensé que él se merecía, por su forma de hacer, un reconocimiento que quedara para siempre. No lo digo porque yo sea su hermana. Todos sus amigos y las personas que le conocieron habla bien de él. Se entregaba a todos de una forma tan desinteresada como para dar clases sin cobrar o ayudar cuando había un problema. Cualquier persona que lo conociera sabe que se

implicaba mucho. -¿Ese carácter suyo le influyó en la decisión de hacerse bombero? -Sí, tenía vocación para ayudar a los demás. -El libro es un homenaje a tu hermano, pero también una crítica a como sucedió todo. -Bueno, es una reflexión. Siempre he dicho que este libro nos puede ayudar a todos: a cada uno desde la posición que nos ha tocado vivir estos hechos. A mandos, amigos, compañeros, familiares, gente que lo ha conocido o que ha vivido con los Graff... Pensé que ellos tienen que marcar historia. Tiene que haber un antes y un después. Las cosas que se han hecho mal se tienen que modificar para que nunca más vuelva a pasar. No puede ser que se vuelva a repetir algo tan grave. -¿Cuál crees que fue la clave de lo que sucedió? -Lo primero es que ellos, ante esas circunstancias, tendrían que haber recibido con antelación suficiente órdenes de marcharse de ahí. Ellos no tenían visión de campo, no sabían que les venía encima esa bola de fuego impresionante, no sabían cual era el riesgo de estar allí atrapados. -¿Y porqué crees que no llegó esa orden? -Porque el jefe operativo tendría que haber sabido en todo momento donde estaban sus hombres y haber guardado su seguridad. Una cosa es que vayan a apagar fuego y la otra es su integridad física. Cualquier jefe tiene que estar pendiente de sus hombres, saber en cada momento donde están, no bajar la guardia y hacer que las cosas funcionen. Si durante horas no estuvo localizable y aquello fue un barco a la deriva, pues así van las cosas. La gente que directamente lo vio dijo que hubo descontrol y descoordinación. Aquello me hizo abrir los ojos desde el principio y ver que las cosas no se estaban haciendo bien ni se estaban diciendo bien. -¿No se explicaron las cosas como eran? -Ellos, claro, lo califican como un accidente inevitable e imprevisible. Yo creo que no, que era previsible y evitable. Había partes meteorológicos que indicaban que venía viento, que allí cada día sopla el viento. Tenían que tener una previsión. Tenían que tener una seguridad. No se puede dejar a los hombres allí para que se espabilen. Para eso hay un jefe de operativo. Y si no es suficiente, que lo refuercen y que metan más gente. -¿Se intentó esconder lo que sucedió o directamente se dijeron mentiras? -Esta claro que se ha escondido cosas, que no han sido sinceros. Lo demuestra el solo hecho de que fueran cuarenta personas a declarar y se pensaran tanto lo que tenían que contestar. Estaban delante de la jueza y sabían que tenían que decir la verdad, pero daban vueltas y vueltas y sólo al cabo de tres horas de declarar acababan diciendo lo que realmente pasó. Esto indica que iban con la lección aprendida, que habían tenido tiempo de unificar criterios y estaban escondiendo lo que podían, aunque luego se sabrá igualmente. También es cierto que hay bomberos que no, que han sido claros. Pero la mayoría están jerarquizados y tienen que seguir órdenes. Si abren la boca tienen represión, así que no pueden hablar. -¿Qué conclusión has sacado de los políticos? -La cuestión parlamentaria ha servido para que cada día se hablara del tema, aunque no haya dimitido nadie y ya veremos qué pasa con las medidas que se han tomado. Bueno, ya lo estamos viendo. Aunque ellos entren en una batalla política, valoro positivamente todo lo que nos pueda ayudar a a nosotros a saber la verdad. -¿Confías en la jueza de Gandesa? -Sí, siempre he pensado que estaban haciendo un buen trabajo. Es una juez que tiene las ideas muy claras y no se deja influenciar por nadie. -¿Es la persona que te ha dado más confianza de los distintos estamentos con los que has tratado? -Bueno, es la vía que tenemos ahora de saber las cosas. Tenemos que confiar en la investigación que se está haciendo. -¿Cómo os habéis sentido las familias en todo este proceso? -Mal. Es muy triste. Es muy triste que nadie te merezca confianza. Bueno, nadie tampoco, pero hay unos cuantos que no... Por desgracia, tenemos una gente que dirige que para mantenerse en el poder

dejan de lado los valores y no tienen nada en cuenta. Es triste. Yo le dije a Saura que si él hubiera perdido un hijo allí lo vería con otros ojos. Las cosas cambian cuando a uno le tocan de cerca. -¿Escribir el libro te ha ayudado a superarlo? -Sí, siento que se ha hecho realidad el objetivo que tenía. Es muy bonito dejar algo por escrito que sabes que siempre estará y que tendremos la familia a lo largo de los años.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful