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Comentario del Libro de Esdras Un análisis histórico de la obra restauradora de Cristo en el

Comentario del Libro de Esdras

Un análisis histórico de la obra restauradora de Cristo en el libro de Esdras

Autor: Jorge Altamiranda Licenciado en Teología Master en Teología Estudiante de Doctorado

SEMINARIO INTERNACIONAL DE MIAMI

Índice

Índice Índice 2 Introducción 6 Lección 1: El retorno a Jerusalén, y la edificación de la

Índice

2

Introducción

6

Lección 1: El retorno a Jerusalén, y la edificación de la casa a Jehová

Dios de Israel (Cap. 1-2)

9

  • I. Introducción

9

II. El rey de Persia decreta (1:1-4)

10

III. Motivados a edificar (1:5-11)

13

IV. Volviendo

del exilio (Cap. 2)

15

Conclusión

  • V. ......................................................................................................

18

Lección 2: La reconstrucción del altar y restauración del culto (Cap. 3)

 

20

Introducción

  • I. ...................................................................................................

20

II. Edificaron el altar

21

III.

Celebración voluntaria (3:4-6)

25

IV. Los cimientos fueron puestos (3:7-13)

27

Conclusión

  • V. ......................................................................................................

31

Lección 3: Oposición contra la reconstrucción del templo (4:1-23)

33

Introducción

  • I. ...................................................................................................

33

II. Intimidación a la reconstrucción del templo (4:1-5)

35

III. Incriminación contra Judá (4:6)

40

IV. Nuevos obstáculos (4:7-23)

41

Conclusión

  • V. ......................................................................................................

45

Lección 4: Reanudadas las obras del templo

47

(Cap. 4:24-5:5)

47

Introducción

  • I. ...................................................................................................

47

II. La obra se interrumpe (4:24)

48

III. Denuedo para reedificar (5:1-2)

52

IV. Jehová estaba con ellos (5:3-5)

56

Conclusión

  • V. ......................................................................................................

59

Lección 5: Decretos de Ciro y Dario (Cap. 5:6-6:12)

62

Introducción

  • I. ...................................................................................................

62

II. Legitimidad de la reconstrucción (5:6-17)

63

III. El rey Dario ratifica el decreto (6:1-5)

67

IV. Que el nuevo decreto sea cumplido rápidamente (6:6-12)

70

2
2

V.

Conclusión

73

Lección 6: Culminación del templo y celebrada la pascua (Cap. 6:13-

22)

75

I.

Introducción

75

II. Hicieron conforme a lo decretado (6:13-15)

76

III. Consagraron con gozo la casa de Dios (6:16-18)

80

IV. Celebraron la pascua (6:19-22)

84

V.

Conclusión

86

Lección 7: Esdras en Jerusalén (Caps. 7-8)

88

I.

Introducción

88

II. Él es fiel a sus promesas (7:1-28)

89

III. Subida a Jerusalén

94

IV. La mano benevolente de Dios (8:21-36)

97

V.

Conclusión

101

Lección 8: La gran reforma (Cap. 9-10)

103

I.

Introducción

103

II. Iniquidad del pueblo y misericordia de Jehová (9:1-15)

104

III.

Pacto con Dios (10:1-9)

108

IV. Viviendo conforme a la promesa (10:10-44)

112

V.

Conclusión

115

Conclusión

117

Bibliografía

118

3
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Naturaleza y objetivos del curso

Descripción de la Asignatura

El libro de Esdras quiere mostrarnos la reconstrucción del templo, la renovación del culto a Dios, para manifestar su gloria y finalmente para el bien de los judíos. El propósito del curso es acercarnos al ambiente histórico, cultural, social y religioso en el que surge cada uno de los acontecimientos descritos por el libro de Esdras.

Objetivos del curso

Los objetivos más sobresalientes de esta asignatura son:

1) Situar al estudiante en el contexto en el que se desarrolla el libro de Esdras en general.

2)

Estudiar la composición y estructura del libro de Esdras.

3)

Conocer el mensaje esencial tanto espiritual como nación que contiene Esdras.

4) Aplicar

a

la

vida

práctica

de

la

iglesia

de hoy

las

instrucciones

y

5)

recomendaciones que presenta Esdras. Inducir al estudiante a comprender de forma personal del mensaje de Esdras.

Exigencias del curso

El libro se encuentra elaborado en ochos lecciones de estudio, cada unidad se desarrollará en las siguientes partes:

1)

Lectura, estudio y reflexión del tema, entendiendo las notas de clase y la

lectura de los capítulos sobre el cometario del libro de Esdras a través de una perspectiva crítica y de reflexión personal y grupal. 2) Si el curso es presencial la asistencia será valorada. Si el curso es en línea se solicitará la participación en los foros de diálogo, respondiendo y aportando las opiniones sobre los temas planteados por el facilitador. 3) Al final de cada lección, se encuentra un cuestionario, que deberá ser contestado por el estudiante, siguiendo los criterios establecidos por la institución para ello. Las preguntas serán seleccionadas, tanto del material de clase como de los datos propios del texto bíblico.

4)

Lectura de 300 páginas en relación a uno o varios puntos del temario y presentación de un informe de lectura, se presentará un informe escrito de 3 – 4 páginas. (Para los estudiantes de maestría, la lectura será de 600 páginas, con un informe de 5-6 páginas).

5) Investigación y redacción de un trabajo exegético, con una extensión comprendida entre 10 o 15 páginas, previa consulta con el facilitador, sobre cualquier temática relacionada con el temario del curso.

6)

Evaluación final.

4
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Evaluación

1)

Foros o asistencia

15%.

2)

Informe de lectura

20%.

3)

Trabajo de investigación

30%.

4)

Cuestionarios

15%.

5)

Evaluación final

20%.

Recursos Necesarios

1)

Una copia del manual de estudio.

2)

Acceso o por lo menos dos Biblia y que una de ellas sea una Biblia de estudio.

3)

Acceso a por los menos dos comentarios sobre el libro de Esdras.

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Introducción

Al momento de estudiar la Biblia es importante considerar cualquier asunto desde una perspectiva total, teniendo el cuidado de mirar su armonía y su significación de un plan divino que se está cumpliendo en todos los tiempos. Todos los libros que contiene la Biblia, sin lugar a dudas es un libro real y con sentido de unidad.

Introducción Al momento de estudiar la Biblia es importante considerar cualquier asunto desde una perspectiva total,

La clave para interpretar las Escrituras se encuentra en Cristo. La Biblia entera encuentra su significado y la explicación en la redención provista por Jesucristo. Progresivamente, se desarrolla el tema de la redención desde el Génesis hasta el Apocalipsis. Las sombras, los tipos y las imágenes develan la gran doctrina de la salvación por la gracia mediante la fe en la muerte y resurrección de Cristo es revelada desde las primeras páginas. El significado de cualquier pasaje de la Escritura es siempre determinado y regidas por el contexto más amplio de la redención por medio de Jesucristo.

Tenemos

que

leer

el

Antiguo

Testamento con la expectativa de que

encontraremos a Jesucristo allí. El Antiguo Testamento es Cristo céntrico. Cristo es

previsto y anticipado en el Antiguo y proclamado en el Nuevo.

Me he propuesto en este curso realizar un estudio desde la perspectiva de Jesucristo, aplicando el orden de la salvación, que es el acto por el que la salvación lograda en Cristo se utiliza o administra a las personas que son salvas. A través del mismo, será posible entender de la mejor manera el plan eterno de la salvación tomando como referencia las circunstancias que rodearon la vida diaria del pueblo de Israel descritos en el libro de Esdras. En el estudio, se podrá observar principios importantes que atañen al hombre como responsable de sus actos ante la obra perfecta de redención hecha por el Hijo de Dios.

También, lograremos identificar la como la gracia de Dios es mostrada hacia el pecador por medio de la obra de Cristo. La iniciativa en esta acto de salvación y

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providencia del Creador, él ha establecido el decreto y además provee el medio de redención. Él es el único que libera al hombre del pecado, fue quien murió en la cruz del calvario para salvar a su pueblo y así abrirle las puertas del cielo para que disfruten de las glorias eternas.

Consideraremos a Cristo como el mediador de este acto sobrenatural de Dios, como es descrito en detalle en la Palabra, es Jesucristo: proviene de Dios, lleva al hombre pecador a la salvación a través de la expiación de sí mismo. Es un acto que reposa en Dios y que es incondicional, reposa en la voluntad del Padre para salvar a sus escogidos “Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.” (Mateo 1:21). Es Cristo quien el que paga nuestro rescate y a través de la fe como el medio para apropiarnos de los beneficios, sin embargo, es en Dios que reposa la responsabilidad total del rescate.

Analizaremos de igual manera, el orden de la salvación presentando al Espíritu Santo como nuestro ayudador y fuente de avivamiento para entender el llamado y el proceso de la redención que es en Cristo. El ser humano se encuentra muerto en pecados y delitos, espiritualmente incapaz de alcanzar la salvación y reorientarse hacia Dios y reinterpretar correctamente su mensaje. Es el Espíritu Santo quien dirigió en todo a Cristo, en todas sus etapas estuvo presente, fue dependiente de su dirección y consuelo. De la misma manera la obra del Espíritu Santo en la vida del creyente le permite entender el trabajo de la redención.

A través de ocho lecciones, cada una presenta tres secciones, que incluye introducción y conclusión, desarrollaremos este comentario. El objetivo principal es mostrar la obra de Cristo y las enseñanzas concretas encontradas en el libro de Esdras. Durante todo el estudio, se quiere realizar un acercamiento al contexto histórico y diacrónico del mismo.

El comentario quiere mostrar la obra de Cristo en el creyente hoy, como Dios restituyó a su pueblo instando a Ciro, a dejar en libertad a Judá y someterse voluntariamente, así Cristo nos liberta de todo tipo de esclavitud y nos hace verdaderamente libres. “Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres” (Juan 8:36). En cuanto al tema principal y al desarrollo en general sobre el comentario

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al libro de Esdras, se resalta principalmente la manera cómo Dios usó a distintos reyes paganos de la época, líderes piadosos y en general a hombres del común, para restaurar y enseñar a su pueblo, confirmando la verdadera adoración en la casa de Dios y restituyendo la ley de Moisés. Se observa de igual manera cómo Dios cumple su voluntad a través de las distintas personas.

Dios mismo intervino de manera sobrenatural por la victoria de la expedición de Esdras. Este fue escogido y protegido por la gracia de Dios, la mano poderosa del Señor estuvo con él. “Porque el día primero del primer mes fue el principio de la partida de Babilonia, y al primero del mes quinto llegó a Jerusalén, estando con él la buena mano de Dios” (Esdras 7:9). Es grandioso ver cómo Dios tomó el gobierno persa para concederle a Esdras el poder llevar a feliz término su tarea (Esdras 7:27-

28).

El libro de Esdras muestra una confianza en un reino restaurado, reflejando esperanza en el Mesías prometido. A través de las profecías de Zacarías y Hageo pone de manifiesto la voluntad de Dios para que Su pueblo tenga un verdadero rey y sacerdote. La obra de Dios fue visible a los ojos de todo el pueblo, de tal manera que hubo un avivamiento espiritual que se vio reflejado en una renovación del pacto (Esdras 10:3).

Se busca a través de este comentario sobre el libro de Esdras, que el lector alcance un mejor ánimo para encontrar en él, las riquezas inescrutables de Dios. Además tengas la seguridad de conocer a Cristo como parte fundamental en tu crecimiento espiritual.

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Lección 1: El retorno a Jerusalén, y la edificación

de la casa a Jehová Dios de Israel I. Introducción

(Cap. 1-2)

Lección 1: El retorno a Jerusalén, y la edificación de la casa a Jehová Dios de

Dios en su soberana gracia, ha escogido a personas para su salvación, el cual ha sido por la santificación del Espíritu Santo y la fe. Son objeto de su grande amor aún antes de la creación del mundo. Esto no depende que las acciones buenas que pueda existir en el corazón del hombre, o que conozca de antemano y que lo motive a preferirlo, sino que lo elige por su propia voluntad, es por amor de su nombre.

En esta porción que consideremos, se observa precisamente el llamado especial de Dios para con su pueblo Israel. Despertó en Ciro el espíritu para que guíe al pueblo hacia la verdadera adoración del gran Rey. Con el fin de ubicarnos en el contexto histórico cuando se desarrollan estos hechos, es necesario también situar la cronología desde el regreso de Esdras a Jerusalén, bajo el reinado de Artajerjes (rey de Persia), como referencia bíblica e histórica del comienzo de la reforma, la cual ha dejado una huella vital dentro del pueblo judío. Se debe considerar a Esdras como el autor primordial de los hechos que rodearon a este pueblo. Para llegar un poco más a fondo sobre el asunto y la historia del pueblo judío en estas circunstancias, es importante realizar un acercamiento desde el punto de vista diacrónico. 1

El libro de Esdras nos da un retrato de los exiliados de la cautividad y la reedificación del templo, es sencillo como sucesos importantes de la vida judía. Reconstruir el lugar donde se reunían los judíos, realmente no fue tarea fácil de cumplir, estaban en medio de un ambiente de paganismo y hostilidad, sumado a esto la frialdad del pueblo, también fue un impedimento. Providencialmente se puede resaltar la manera como Dios menciona a personas específicas, es con nombre propio

1 Se aplica a los fenómenos que ocurren a lo largo del tiempo, así como a los estudios referentes a ellos.

(http://www.elpais.com/diccionarios/castellano/diacr%C3%B3nico

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que llama a los hijos de la provincia que subieron del cautiverio, nunca fueron

desamparados de su corazón. Cristo expresa claramente que el Padre desde mucho antes de la fundación del mundo, le ha dado los que son suyos con el fin de guardarlos en medio de cualquier situación adversa y llevarlos a disfrutar de las glorias eternas.

“Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo” (Juan 17:24).

En esta primera sección que comprende los capítulos 1 y 2 del libro de Esdras, se encuentra la primera expedición decretada por Ciro, 2 es un hecho histórico y trascendental para el pueblo, incluso a pesar de las distintas dificultades y desanimo por la nación. Es un privilegio que viene directamente del cielo, donde han sido amados y conocidos por Dios. Reciben los utensilios del templo, Zorobabel es escogido como gobernador de Jerusalén, pertenece al linaje real, y es quien dirige este primer movimiento. Cristo es nuestro gran Rey, nos promueve de manera singular al triunfo del gran y verdadero Dios.

II. El rey de Persia decreta (1:1-4)

El mensaje entero de la Biblia, hace referencia al Mesías prometido, su mensaje recorre toda la escritura, hacia el camino de Jerusalén a Emaús se encontraban dos hombres y a su vez les acompañaba un invitado que no conocían. Esa persona “extraña” les dijo: “¡Oh insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho! ¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria? Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los

profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían” (Lucas 24:25-27). El mensaje es claro por parte de Cristo, al observar que su anuncio de gloria y restauración para su pueblo, ha sido por todos los tiempos, su cuidado y poder

2 En el verano del 538 a. C. Ciro promulga un edicto autorizando a los judíos exiliados en Babilonia a regresar a su patria. En seguida se organiza una primera caravana. a la que se van sumando otras. que llevan a Jerusalén parte de los desterrados. Allí el pueblo. purificado por la prueba del exilio y animado por una ardiente esperanza mesiánica. restaura el altar de los sacrificios y pone los cimientos del nuevo Templo. Pero la comunidad judía. si bien goza de una cierta autonomía interna. depende de la provincia persa de Sumaría. que no ve con buenos ojos la llegada de los repatriados. Esta animosidad de las poblaciones vecinas agrava las penurias del pequeño grupo que debe rehacerlo todo desde el comienzo. y las obras de restauración del Templo quedan pronto interrumpidas

(http://www.mislecturas.com/biblia/pag436.html).

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consolador permanece en los corazones de los verdaderos hijos de Dios. Nuestro buen salvador Jesucristo ha dirigido al rebaño a buenos y excelentes pastos.

El libro de Esdras, es verdaderamente un texto lleno de riquezas incalculables, con una veracidad única. Dios mismo intervino en la mente de un extraordinario hombre, como lo fue Esdras, lo llevo por el camino de la compasión con el fin de restaurar a su pueblo. Se entrego a la promoción de la observancia de la ley, la cual había sido olvidada por el pueblo de Israel.

Dentro del plan eterno y amoroso de nuestro Señor Jesucristo, todo su pueblo

ha sido llamado y guardado desde la eternidad “quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la

gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos” (2 Timoteo 1:9). El libro de Esdras nos muestra la manera soberana de su llamado, y cómo de manera eterna su palabra es cumplida en la cotidianidad del pueblo escogido, se da el regreso de algunos de los exilados de la cautividad y la reedificación del templo donde permite al pueblo tener un lugar específico y desde allí le adoren. La tarea de reedificar el lugar de adoración, llevada a cabo en n ambiente de hostilidad y paganismo, fue demorada también por la frialdad del pueblo. Cristo ha venido para cumplir la tarea de restauración en su pueblo hoy, donde el legalismo, el secularismo y el profesionalismo ha afectado aún más el corazón de los hombres, haciendo que se alejen cada día de la gracia de Dios.

Llevando a cabo la gran misión encomendada por el Padre. Cristo a través de su obra ha glorificado al Padre, acabando con éxito total su trabajo como redentor. El

versículo uno dice: “En el primer año de Ciro rey de Persia, para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, despertó Jehová el espíritu de Ciro rey de Persia, el cual hizo pregonar de palabra y también por escrito por todo su reino…”

De manera similar, en el libro de Esdras se evidencia el trabajo Triuno de Dios, en guardar y dirigir a su pueblo hacia la victoria final, así como Cristo supuso enfrentar todo tipo de situaciones arduas y llegar hasta la muerte de cruz para que su pueblo estuviera segura la gloria eterna, también se evidencia la manera como Dios utiliza espacialmente a Esdras para conducir al pueblo de Israel a una reforma religiosa y éticos, orientada a evitar que su fe en el verdadero Señor fuera desviada a

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contaminarse con elementos impuro y extraños. Con el fin de controlar la situación, el sacerdote Esdras tuvo que establecer una serie de normas rigurosas y dramáticas (Esdras 9:1–2, 12; 10:3–4, 10–11).

Cristo tiene todo el dominio. En Mateo 28:18 la Biblia dice: “Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.” El gobierno de Señor Jesucristo es confiable y seguro, toda autoridad y validez del mismo, le ha sido otorgada desde la eternidad. Al continuar con nuestro estudio observamos también como el Señor de la eternidad ha protegido a su pueblo. “Así ha

dicho Ciro rey de Persia: Jehová el Dios de los cielos me ha dado todos los reinos de la tierra, y me ha mandado que le edifique casa en Jerusalén, que está en Judá.”

(Vs. 2). Ciro el rey de Persia, a través de sus palabras confirma lo que el profeta Jeremías había predicho sobre el pueblo de Israel, que toda la tierra donde se encontraban sería puesta en ruinas y espanto, servirían setenta años al rey de Babilonia, pero que pasados estos años, Dios mismo visitaría y despertaría su buena y oportuna palabra, con el propósito de volverlos a su tierra. A través del Señor Jesucristo, las vidas son restauradas por completo y con él seguros a la vida eterna, en Isaías 58: 12 menciona que él es el restaurador de calzadas para habitar, él cumple una maravillosa obra de ayudar a los pobres y a los oprimidos por el pecado. En esta porción se ve claramente como el Señor permite en la vida de su pueblo situaciones adversas y al final le reconozcan como el dueño de todo. El deseo de Dios Padre, es que su rebaño confíe plenamente es sus promesas, descansar en sus brazos producirá confianza y seguridad, su mano de misericordia y consuelo llenará de satisfacción a sus hijos. Como Ciro permite que los judíos regresen a su patria, así Cristo provee dirección a sus escogidos. La palabra profética fue cumplida en la cotidianidad de Israel, Jeremías había dicho que regresarían tras setenta años de cautividad (Jeremías 29:10). Dios permite el cautiverio debido a su pecado, Nabucodonosor sería el instrumento utilizado para castigarlos y así comprendieran su condición, al final de este tiempo, son librados y la misma Babilonia destruida. La obra de Cristo es perfecta, en los momentos difíciles y contrarios, brindará el auxilio oportuno a Sus siervos.

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III. Motivados a edificar (1:5-11)

Cristo siempre presente en la historia. Sus cuidados y consuelos han sido oportunos para su pueblo. Los beneficios de su reino implican la vida eterna (Apocalipsis 5:9-10). En este sentido, les invito a considerar el asunto de cómo un pueblo sin esperanza alguna, es restituido a través de la obra perfecta y planeada en la eternidad, trato que es mencionado en el capítulo uno de Esdras.

Sin duda la lectura nos refiere significativamente cómo el Dios Triuno coloca en el corazón de su pueblo, el deseo de ir a su patria, ocurre un despertar milagroso, un anhelo que solamente Cristo puedo producir en la vida de todos aquellos que pertenecen a su reino, acudieron al llamado aquellos sus verdaderos hijos, fue el tiempo cuando el Señor escribió su palabra en Israel. “Entonces se levantaron los jefes de las casas paternas de Judá y de Benjamín, y los sacerdotes y levitas, todos aquellos cuyo espíritu despertó Dios para subir a edificar la

III. Motivados a edificar (1:5-11) Cristo siempre presente en la historia. Sus cuidados y consuelos han

casa de Jehová, la cual está en Jerusalén” (Vs. 5). Cristo es el ancla de nuestra fe que nos une con el cielo, sobre todo quiere que tengamos una mejor relación con él, es la esperanza de todo creyente poder disfrutar la vida eterna con nuestro buen salvador Jesucristo. De esta manera en Esdras observa que el buen Señor da en su pueblo el deseo de regresar a la tierra nuevamente, es algo extraordinario que ocurre en la vida de cada judío, es como un despertar a nuevas ilusiones, algo que se despierta después de estar por un largo tiempo dormido o sin esperanza, la aptitud del pueblo era de una mentalidad esclava, así como Cristo rescata a sus hijos de situaciones oscuras y difíciles, también en el pueblo escogido, el Señor coloca en lo más profundo de cada uno, la esperanza gloriosa de ir a su tierra y desde allí empezar nuevamente.

Edificados por medio de los dones de Cristo. Son dados a sus hijos con el propósito enriquecer la obra que el Padre le ha dado. Notamos como bajo las recomendaciones de Ciro, muchos judíos y no judíos que tomaron la decisión de estar en Babilonia ofrecieron abundantes obsequios a los que volvían, lo que nos recuerda el amor fraternal que todo cristiano debe tener en el momento de recibir a sus hermanos en la fe, cuando alguno de ellos se encuentre perdido. El ofrecimiento

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realizado por estos hombres, fue voluntario y bastante generoso, refleja la alegría que ellos sentían por aquel gran momento, notorio para la nación entera.

El texto hace referencia también únicamente a tres tribus (Judá, Benjamín y Leví), es importante resaltar que aunque no menciona a las otras, hubo delegados de las doce entre los que retornaron. Recordemos que para el período de la guerra civil de Israel, un número de todas las doce tribus se trasladaron a Jerusalén y se aliaron con el reino del sur (2 Crónicas 11:13-17).

El Señor Jesús en Mateo 10:5-6, considera su ministerio como para toda la casa de Israel, es el fundamento para ser edificados en el proceso de restauración, sin su amor aquí demostrado es imposible continuar el camino hacia el Padre. Observamos como el pueblo que ahora recibía a los que venían del cautiverio, los acogió con regalos voluntarios para demostrarles de alguna manera su alegría. Cristo se ofreció voluntariamente en la cruz para perdonar todos nuestros pecados. La epístola a los Hebreos da una importante afirmación de cómo el hombre es rescatado con la obra perfecta y sacrificial de Cristo. “Porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados” (Hebreos 10-14). Pedro también dice lo mismo: “Sabiendo que fuisteis rescatados […] no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación” (1 Pedro 1:18-19).

Ciro restauró unos 5.400 enseres de oro y plata que Nabucodonosor había tomado del templo “Todos los utensilios de oro y de plata eran cinco mil cuatrocientos. Todos los hizo llevar Sesbasar 3 con los que subieron del cautiverio de Babilonia a Jerusalén” (Vs.11). Fueron éstos utensilios los que también Belsasar 4 había empleado para burlarse del Dios de Israel (Daniel 5:2-4).

3 Príncipe de Judá a quien se le entregaron los vasos sagrados. Fue el 1er gobernador de la provincia de Judá, nombrado por Ciro; colocó los fundamentos del templo (Esd. 1:8, 11; 5:14, 16). Puesto que sus funciones son idénticas a las de Zorobabel, y sus actividades se desarrollaron en el mismo período, es posible llegar a la conclusión de que Sesbasar es otro nombre que se le dio a Zorobabel. Pero algunos comentadores no aceptan esto, y creen que Sesbasar fue nombrado gobernador en 1er lugar, y que pronto fue reemplazado por Zorobabel (diccionario Bíblico). 4 El último rey del imperio babilónico. En un banquete profanó los vasos sagrados del templo de Jerusalén, y fue advertido por Dios con la escritura en la pared. Había sido pesado por Dios, y hallado falto. Aunque fue reprendido por Daniel, no dio señales de arrepentimiento, y en medio de las fiestas de

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Les da el deseo de ir. Es una de las frases más significativas de esta lectura del primer capítulo, es Cristo mismo quien restaura y recibe con los brazos abiertos a todo al que él viene, tiene el poder suficiente para recibir y devolver la confianza en Su pueblo en los momentos de crisis y adversidad. Hoy es el tiempo cuando Dios nos ha señalado el buen camino para ser restaurados, a Jesucristo como el único mediador entre Dios y los hombres.

IV. Volviendo del exilio (Cap. 2)

Una restauración verdadera con Cristo. Es el único que puede dar al creyente la verdadera libertad cuando este se encontraba cautivo por el pecado. La ayuda de Cristo es permanente y produce abundante fruto, él tiene la tarea de dar esperanzas a todos los encontrados y sometido a esclavitud, no es tarea fácil para cualquier líder que desee asumir el reto, pero para el que todo lo puede, este es Cristo quien ha vencido la muerte misma.

“Así que por sus frutos los conoceréis” (Mateo 7:20). El carácter de Cristo refleja un permanente cuidado hacia su pueblo y en este sentido sus discípulos también muestran agradecimiento dando como resultado frutos dignos de un arrepentimiento genuino. Su reino no cambia y es indestructible, es un reino de restauración, organización y reforma total para el corazón del creyente. En el libro de Esdras también se refleja este carácter de Cristo. Este fascinante libro nos provee una visión panorámica de la repatriación de los judíos y de la constitución de la comunidad religiosa, después del cautiverio babilónico. Este proceso por el cual pasa el pueblo de Israel, se le ha denominado el “período de restauración”, período de tiempo con gran valor ya que se restablece la nación hebrea y se forma el judaísmo. Esdras junto con otro gran hombre, como Nehemías, hace parte de la reorganización de la vida judío en aquel momento de la historia. La gran misión de Esdras consistió en explicar la Ley a su pueblo y enseñar cómo vivir conforme a ella. Cristo es el verdadero intérprete de la ley, él pone de manera permanente su palabra en cada uno de sus hijos con el propósito de andar como dignos representantes de su reino.

El

llamado que proviene de

Dios

por

la

gracia

en Cristo,

es

eficaz y

permanente. Sin lugar a dudas tiene el poder suficiente para que lo que hoy vemos exista, los que se encuentran muertos, resuciten y obtengan la vida eterna. Este llamado que nuestro buen salvador hace a sus hijos por medio del Espíritu Santo y la fe es siempre efectivo y lleno de bendiciones, frutos que produce el resultado deseado.

“El llamado eficaz de Dios es un llamado interior. Es el trabajo secreto de avivamiento o regeneración logrado en las almas de los escogidos por la obra sobrenatural inmediata del Espíritu Santo. Efectúa u obra el cambio interior en la predisposición, la inclinación, y el deseo del alma. Ninguna persona siente la inclinación de venir a Dios antes de recibir el llamado de Dios eficaz e interior. Y todos los que son eficazmente llamados tienen una predisposición hacia a Dios y le responden en la fe. Vemos, entonces, que la fe en sí misma es un regalo de Dios, habiendo sido entregada en el llamado eficaz del Espíritu Santo.”5

El capítulo dos, muestra claramente la providencia del Señor en guardar y cuidar a su rebaño, Cristo el buen pastor tiene especial cuidado precisamente con sus

ovejas, por quienes ha pagado precio de sangre. “Estos son los hijos de la provincia que subieron del cautiverio, de aquellos que Nabucodonosor rey de Babilonia había llevado cautivos a Babilonia, y que volvieron a Jerusalén y a Judá, cada uno a su

ciudad” (Vs.1). Se da una detallada lista de personas que subieron del cautiverio, de hecho podría ser en un momento dado, una lista tediosa de leer, el lector podría tomar la opción de omitir sus palabras y pasar al siguiente capítulo, pero miremos mas allá que una lista, es un pueblo que es guardado y protegido en el desarrollo de su propia historia. Esdras relata una serie de familias que volvieron del exilio e introduce a Zorobabel, el nieto de Joaquín, como su dirigente político. Algo particular ocurrió en aquel tiempo de transición, cuando el pueblo fue llamado a la restauración y edificación del templo, según el profeta Hageo 1:1. Dios mismo manifestó gran preocupación debido a que los exiliados retornados estaban retrasando la reconstrucción del templo, éstos tomaron la decisión egoísta de empezar a construir casas lujosas para ellos, antes que la casa de Dios, la cual se encontraba en ruinas. Refleja una actitud de no valorar las cosas sagradas, y no darle el significado que ella merece, estamos en la obligación de cumplir con el cuidado y el orden en la casa del

5 Sproul, R.C. Las grandes doctrinas de la Biblia. Miami, Fl: Editorial Unilit, 1996, P. 193.

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Rey

de reyes,

no es algo opcional,

es

el

deber de todo

creyente contribuir

en

el

mejoramiento del templo, permanecer en él y dar frutos que permitan reflejar agradecimiento por la obra que nuestro Señor Jesucristo hizo por cada uno de sus escogidos.

Cristo es la fortaleza permanente para el creyente. Él es la fuerza en el tiempo de angustia, tendremos la ayuda oportuna, libra a sus escogidos de la mano destructora del cazador, siempre y cuando pongamos en él nuestra esperanza y confianza. Precisamente vemos en Zorobabel que experimentó grandes dificultades en el momento de reedificar el templo, no sería una tarea simple o fácil de llevar. El Señor mismo se encargo de alentarlo en algunas oportunidades (Cf. Hageo 1:14; 2:4, 21, 23; Zacarías 4:6-7, 9-10). Por el contrario pasará con aquel hombre que no ponga su esperanza en Cristo y que en sus riquezas confíe, vendrá desolación y destrucción repentina.

En el verso dos de este capítulo dos dice: “los cuales vinieron con Zorobabel, Jesúa, Nehemías, Seraías, Reelaías, Mardoqueo, Bilsán, Mispar, Bigvai, Rehum y

Baana. El número de los varones del pueblo de Israel:”, encontramos una lista de otros diez dirigentes, incluyendo a Josué, quien vendría a ser el primer sumo sacerdote de Israel después del destierro. Importante resaltar que el pueblo se encontraba organizado en las diferentes labores, se encontraban grupos significativos donde se resaltaba cada trabajo, observamos los sacerdotes (2:36-42); los sirvientes del templo (2:43-54); los descendientes de los oficiales de Salomón (2:55-58); y otras personas cuya semejanza israelita no podría ser confirmada (2:59-63). En total podríamos sumar, 50.000 personas y 8.000 animales que hicieron el recorrido de Babilonia a Judea. Qué especial cuidado tiene Cristo para con sus escogidos. “… porque él tiene cuidado de vosotros” (1 Pedro 5:7). La labor de Cristo es perfeccionar, afirmar y establecer a su rebaño, aquí notamos un vivo ejemplo de ello, su cuidado es inigualable, permanente aún cuando pensemos que no se encuentra cerca de nosotros, esta al control de todo.

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V. Conclusión

Sin duda alguna, el decreto de Ciro para liberar al pueblo de Israel y que retorne a su nación, refleja el llamado eficaz y el cuidado de Cristo para con su pueblo. La palabra profética predicada por Jeremías es cumplida en su totalidad, que tras setenta años los judíos volverían de su cautividad. Es Cristo quien nos liberta de la esclavitud del pecado y la maldad, “Pero tú, Israel, siervo mío eres; tú, Jacob, a quien yo escogí, descendencia de Abraham mi amigo. Porque te tomé de los confines de la tierra, y de tierras lejanas te llamé, y te dije: Mi siervo eres tú; te escogí, y no te deseché” (Isaías 41: 8, 9).

“Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre

muchos hermanos” (Romanos 8:29). El Señor desde la eternidad ha escogido a un pueblo, no por sus meritos o buenas obras, sino por su gracia. Cristo atrae y encamina el corazón de su pueblo al cielo, con él podremos conquistar y participar de su reino (Filipenses 3:14; Hebreos 3:1; Apocalipsis 17:14). Notemos también como se describe

en el libro de Esdras la manera como el Señor mismo se encarga, de colocar en el corazón de los judíos, el deseo de volver a su patria. En su soberanía y control absoluto, escoge a Ciro para que dirija a su rebaño, al buen cuidado de su Señor “que dice de Ciro: Es mi pastor, y cumplirá todo lo que yo quiero, al decir a Jerusalén:

Serás edificada; y al templo: Serás fundado” (Isaías 44:28). Dice la Biblia que Cristo es el buen pastor y que su vida da por sus ovejas, es para el creyente un gran consuelo, ver al pastor llamar y dirigir a su rebaño en su naturaleza y en la historia, en el

ambiente en que se hallan y en las costumbres y vicisitudes de sus vidas.

Conoce el Señor a los que son suyos” (2 Timoteo 2:19). Cristo conoce a los suyos, el Padre se los ha dado con el fin de glorificarle y participar de la gloria eterna, de donde se encontraba y había sido concebido tal plan, con él no tendremos pierde. Es registrado también en esta primera porción que a todos los hijos de la provincia que subieron del cautiverio, de todos aquellos que Nabucodonosor rey de Babilonia había llevado cautivos a Babilonia, y que regresaron a Jerusalén y a Judá, el detalle es bastante importante, ya que muestra como el Dios Trino aún en los momentos

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contrarios, tiene especial cuidado de su pueblo, cuida de las familias, a los siervos que colaboran en la obra de Dios, incluso de los animales, pues pertenecen a él “De Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan” (Salmos 24:1).

Preguntas para la lección

  • 1. ¿Cuál fue uno de los primeros hechos públicos de Ciro, estando como rey de Babilonia?

  • 2. ¿En qué año y quién profetizó la cautividad de Judá por setenta años?

  • 3. ¿Cómo fueron los preparativos para el retorno?

  • 4. De los que volvieron. ¿En cuántos grupos se divide la lista de los retornados?

  • 5. ¿Quiénes eran los netineos?

  • 6. ¿Cómo intervino Dios en la vida de los judíos?

  • 7. ¿De qué manera Cristo restaura al hombre?

  • 8. ¿Cómo Dios dirige a su pueblo en medio de la adversidad?

  • 9. ¿Qué lección práctica extrae Ud. sobre el temor de Zorobabel para emprender

la tarea de retorno y la respuesta de Dios? 10. ¿Qué aprendemos sobre el gobierno y el control de Dios en estos dos primeros capítulos?

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Lección 2: La reconstrucción del altar y restauración del culto (Cap. 3)

I. Introducción

La regeneración es el cambio radical que el Espíritu

Santo produce en la vida de todo creyente. “Nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador”

Lección 2: La reconstrucción del altar y restauración del culto (Cap. 3) I. Introducción La regeneración

(Tito 3:5). Es el principio de la vida eterna, el cual es introducido en los escogidos en el momento de la fe, es un cambio completo que se obra en el hombre por medio del Espíritu Santo. Cuando este cambio es producido en el corazón del creyente, entonces puede de manera espontanea adorar a su Señor en plana libertad y todos pueden celebrar con ofrendas voluntarias y aceptas por el rey.

La restauración del altar y el culto que se muestra en esta porción del libro de Esdras, es precisamente un reflejo del este acto sobrenatural que puede producirse en cada hombre que recibe a Cristo como su Señor y Salvador personal, sin lugar a dudas fue el acontecimiento posterior al trabajo de edificación y colocación de cimientos, el más grandioso para el pueblo de Israel. El cimiento que Dios deseaba colocar en la vida espiritual y física de los judíos, sería notoria y significativa para cada uno de ellos. El hombre por muy sabio y dotado en ciertas habilidades humanas, no podrá dar inicio a la obra que Dios ha dado a su heredero único, a Jesucristo.

En el capítulo uno del libro de Esdras se muestra cómo Dios colocó en el corazón de los judíos el deseo de retornar a su patria e iniciar la verdadera restauración. El capítulo 1:14 del profeta Hageo dice: “Y despertó Jehová el espíritu de Zorobabel hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y el espíritu de Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote, y el espíritu de todo el resto del pueblo; y vinieron y trabajaron en la casa de Jehová de los ejércitos, su Dios.” Observamos aquí cómo Dios mismo despertó el espíritu de Zorobabel y de Josué. Es la iniciativa que Cristo

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toma para que los suyos disfruten y participen de su reino, para restaurar la vida de su pueblo, que encontrarán en él el verdadero significado de adoración y consagración. Esto los llevaría a la regeneración de su alma, podrían entonces ver a su Señor obrando poderosamente en su diario caminar.

El capítulo tres del libro de Esdras, menciona la llegada a Jerusalén y con ello la construcción del altar y allí comienzan a ofrendar sacrificios y holocaustos al Dios verdadero. En el segundo año empezaron la edificación del templo colocando las beses y celebrando este evento importante para la nación de Israel.

El Señor Jesucristo es el cimiento para que se pueda producir en el hombre, la verdadera implementación del principio de la nueva vida espiritual, de una vida que ira en dirección al cielo, afectando todas las áreas del ser humano. Es el restaurador por excelencia del corazón del hombre. Mateo 16:15 dice: “Él les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella”.

II. Edificaron el altar (3:1-3)

Dentro del plan eterno del Dios Trino, se encontraba el propósito de llamar y además dotar al hombre en su vida cotidiana de herramientas espirituales, de leyes morales o mandamientos para que pueda estar en comunión constante y de mejor relación con su Salvador y Señor. El hacer la voluntad de Cristo es el mejor agrado y que su ley este en medio de nuestro corazón será lo mejor. El apóstol Pablo se muestra como “apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios” (Efesios 1:1; 2 Timoteo 1:1). Queda demostrado en estos textos la obra de las tres personas de la trinidad y específicamente de haber escogido a su pueblo para salvación y santificación antes de la creación del mundo. Sin lugar a dudas los años que duraron cautivos, exiliados los judíos en Babilonia y el posterior regreso a Judá constituye la mayor y significativa crisis de pertenencia que haya tenido este pueblo, sin embargo el cuidado y la voluntad permisiva del Señor estaba acompañándoles. Se encontraban también

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sometidos bajo el reinado Babilónico, el exilio interior y exterior, estampará el

horizonte pronto de la comunidad. El pueblo en otro tiempo fue el objeto de burla y escarnio, todos los que lo rodeaban tenían algo que hablar en contra de ellos, lejos de su patria no podían hacer mucho, sino ser sometidos a todo tipo de humillaciones.

“Somos afrentados de nuestros vecinos, escarnecidos y burlados de los que están en nuestros alrededores” (Salmos 79:4).

Cuando el pueblo pudo experimentar la incertidumbre angustiosa y tortuosa del exilio, algunos muy seguramente pudieron ver y sentir más de cerca el sufrimiento, ahora el buen Dios los trae nuevamente a su tierra, en la que deseaban estar disfrutando con sus seres queridos. El altar de Dios es cimentado a pesar de las dificultades encontradas, la oposición vendría pronto.

El capítulo comienza hablando de un suceso auténtico y real para el pueblo de Israel. Sucedió en un lugar y tiempo específico. Es importante resaltar también que fueron acontecimientos emotivos que trataron con personas específicas y reales, marcando la vida social y espiritual de un pueblo, además son enseñanzas para nuestros días, valiosas para rescatar. “Cuando llegó el mes séptimo 6 , y estando los hijos de Israel ya establecidos en las ciudades, se juntó el

sometidos bajo el reinado Babilónico, el exilio interior y exterior, estampará el horizonte pronto de la

pueblo como un solo hombre en Jerusalén” (Vs. 1). Ahora el pueblo se encuentra en una condición muy distinta a la narrada en los párrafos anteriores, ya no en condición

de exiliado, de maltrato y de humillación, se encontraba ahora en una condición de heredad, de pertenencia, disfrutando de manera libre la nación que Dios les había prometido. Es algo que muchos de nuestros compatriotas desean poder tener hoy, muchos de ellos fueron despojados por la violencia absurda y sin sentido que viven nuestros pueblos. El desplazamiento es sin duda lo cotidiano, personas y niños sufriendo en su corazón y físicamente estas situaciones, pero que importante es entender también que allí Dios permite estos sucesos para mover a personas y así puedan escuchar el mensaje de salvación, parece contradictoria la propuesta, no sería mejor que Dios mueva a Su pueblo hacia estos lugares de conflicto y desde allí anuncie la buenas nuevas de salvación. Responder a esta pregunta es un poco difícil,

6 El mes séptimo (Tisri) era el mes más santo del calendario pues se celebraban la fiesta de las trompetas, de la expiación y de los tabernáculos (Lev. 23). Comentario Bíblico Conciso Holman.

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lo único que como pueblo de Dios que debemos hacer, es anunciar su Palabra en cualquier circunstancia que nos encontremos. En este sentido todo creyente se encuentra a tiempo completo en la obra del Señor, anunciando el evangelio en todo momento y lugar.

Cristo con el creyente, los liberta de la esclavitud del pecado y los hace nuevas criaturas. Es necesario padecer por su causa, pero sin duda su propósito será realizado al final de la prueba. Es sorprendente observar la necesidad espiritual que tenía este pueblo, menciona el texto que se encontraban como un solo hombre en Jerusalén, es decir, dispuestos a trabajar y a escuchar el anuncio de la Palabra de Dios. Se considera a Jerusalén como el centro espiritual del mundo, es un lugar sagrado para muchas creencias. Para poder sentir y experimentar la situación que ahora vivía el pueblo judío, era necesario tener un corazón arrepentido, el trato de Dios con su pueblo fue esencialmente someterlos a prueba, darles a entender que el camino que habían elegido, era el incorrecto y que ahora les mostraba su deseo de que cada uno reconociera la grandeza del gran Rey, rendidos a sus pies. La voluntad de Cristo es que sus escogidos den frutos dignos de un verdadero arrepentimiento ¿Cómo no adorar al Salvador? Es quien sacó de la esclavitud a su pueblo, así como los israelitas fueron sacados de Babilónica con lasos de amor y misericordia, Cristo también de su buena voluntad lo hace con el creyente, es un motivo de alegría, tal vez muchos que se encontraban en Jerusalén como un solo pueblo, no entendieron el significado, pero los verdaderos hijos de Rey, que fueron rescatados por él, pudieron ver a su Señor obrar en favor de cada uno de ellos.

Todas las enseñanzas de Cristo, llevan al creyente conocer la voluntad de Dios. Vivir en obediencia sin importar las circunstancias que rodeen la vida del hombre, es entender el carácter y los designios del Dios Triuno. Dios es el alfarero y su pueblo la arcilla. Continuamente el cristiano se encuentra en la rueda del alfarero, dándole forma y reformándolo, a medida que con su tierno amor y bondad lo asemeja más a Cristo, con el propósito de poderle usar de acuerdo a su voluntad. En nuestro texto relatado en el libro de Esdras parece que los impedimentos, los obstáculos para iniciar y establecer el altar de Dios en Jerusalén, no terminaban, el cual muestra la voluntad del cielo en formar a un pueblo aún en situaciones dificultosas. La ofensiva continuaba en todas direcciones, en muchos, el corazón era sometido a prueba por la

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incredulidad, la duda si realmente podrían hacer el culto allí, también los enemigos que se encontraban en aquellas tierras fue en algún momento motivo de oposición. Pero hombres valientes con el espíritu de Jehová, se levantaron e hicieron frente a las circunstancias adversas, motivando al pueblo con su ejemplo y la fe que Dios había colocado. “Entonces se levantaron Jesúa hijo de Josadac y sus hermanos los sacerdotes, y Zorobabel hijo de Salatiel y sus hermanos, y edificaron el altar del Dios de Israel, para ofrecer sobre él holocaustos, como está escrito en la ley de Moisés varón de Dios. Y colocaron el altar sobre su base, porque tenían miedo de los pueblos de las tierras, y ofrecieron sobre él holocaustos a Jehová, holocaustos por la mañana y por la tarde” (Vs. 2-3).

Una de las primeras cosas que hizo Josué al llegar a Jerusalén, fue establecer el altar en el lugar indicado. Este hombre cumplió su labor a pesar de la ofensiva de los pueblos no judíos que se estaban en aquel lugar, es un acto de valentía y superioridad que solo Dios puede colocar en el corazón del hombre, sin su ayuda es imposible tomar la iniciativa de establecer el mandato divino, es Dios quien sin vacilación ha proveído tal bendición. Los holocaustos y ofrendas 7 aquí mencionadas fueron dirigidos por Zorobabel y el sumo sacerdote Jesúa, supervisaron la recuperación del altar y la ofrenda de la expiación. La valentía demostrada por estos hombres, hizo también que el pueblo de alguna manera también reconociera la protección de Dios, se hallaban conscientes de la necesidad absoluta del amparo del creador. La posibilidad de paganismo en el lugar donde se encontraba el pueblo, era alta. Asumir el riesgo de contaminación y contacto con otros pueblos se puede notar en el contexto real y verídico de la época cp. 2 Reyes 17:24-34.

7 Los siguientes son los principales propósitos del conjunto de la quema de ofrendas prescritas por la Ley Mosaica: (1) por la rendición total y destrucción de víctimas valiosas, puras, inocentes, y casi conectadas al hombre, los holocaustos recordaban vivamente a los hebreos el dominio supremo de Dios sobre Sus criaturas, y les hizo pensar en sentimientos de interna pureza y en la entera entrega de sí mismos a la Divina Majestad sin que ni siquiera, los sacrificios más excelentes, pudieran ser tenidos en cuenta, por el Omnipotente Observador de los secretos del corazón. (2) ofreciendo holocaustos con disposición propia y fiel podían sentirse confiados de su admisión con Dios, Quien en aquel tiempo consideraba a las víctimas como medios de expiación de sus pecados (Lev., [A.V.], i, 4), como un sacrificio bueno y grato en su nombre (Lev., I, 3, 9), y como limpieza de cualquier deshonra que les podría haber impedido, aparecer merecidamente ante Él (Lev., xiv, 20). (3) Los holocaustos de la Ley Antigua simbolizaron el gran y perfecto sacrificio que Jesús, el Sacerdote Superior de la Nueva Ley y el verdadero Cordero de Dios, ofreció en cumplimiento de todos los sangrientos sacrificios del primer pacto (Heb., ix, 12, el sqq.; etc.) (http://ec.aciprensa.com/h/holocausto.htm).

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Cristo es el único que venció a Satanás y puede rescatar a su pueblo del maligno y de la naturaleza pecaminosa del hombre. Uno de más significativos obstáculos que tuvo el pueblo judío en el momento de establecer el altar y el culto a Dios, fueron los enemigos visibles presentes en aquel momento, quienes los atemorizaban y amedrentaban, pero el Señor colocó ánimo en el corazón del pueblo, levantó baluartes de la fe que hicieran frente a la situación contraria, lograron la victoria. Hoy el mundo tiene muchos enemigos, entre ellos el pecado, que corrompe e impide llegar a construir una verdadera adoración al Señor Jesucristo. Su voluntad es cambiar el corazón y llegue a la excelencia de su Señor.

III. Celebración voluntaria (3:4-6)

Nacidos por la gracia de Dios que es en Cristo Jesús. El principio de la gracia se fundamente especialmente en la obra Cristo, es algo que no se gana, sino que es un don gratuito del cielo “Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro” (Romanos 6:23). Cada creyente debe conmemorar el sacrificio perfecto de su Salvador. Notemos ahora como las fiestas de Jehová, establecidas bajo la ley dada a Moisés, poseen un carácter de conmemoraciones, o de asambleas de la congregación, con el objetivo de celebrar tratos especiales de Dios y en consecuencia tiempos espaciales en la tradición del pueblo de Señor, también se le ha dado el nombre de convocaciones santas. El libro de Levíticos capítulo 23 arroja un detallado bosquejo de procedimientos para el Sábado de Israel y también una lista para las fiestas anuales 8 (literalmente, “los tiempos fijados de reunirse”). Precisamente en cumplimiento a lo establecido en las leyes Mosaicas, el pueblo de Israel tenía un motivo de celebración, era para ellos un gran acontecimiento y emociones encontradas. Es un nuevo comienzo, es el tiempo para ponerse en contacto y a cuentas con su Creador. “Celebraron asimismo la fiesta solemne de los tabernáculos, como está escrito, y holocaustos cada día por orden

Cristo es el único que venció a Satanás y puede rescatar a su pueblo del maligno

8 La mayoría de las convocaciones se relacionaban con las actividades agrícolas y con los acontecimientos históricos de la nación hebrea. Fueron instituidas como parte del pacto en Sinaí (Ex. 23:14-19). Todos los varones israelitas estaban obligados a ir a Jerusalén anualmente para participar de las tres fiestas de los peregrinos: Pascua, Pentecostes y Tabernáculos. Técnicamente hablando no todas las convocaciones santas eran fiestas, pero seis de ellas eran ocasiones para gozarse y disfrutar de las bendiciones divinas; sólo una se celebraba con tristeza. En el cristianismo también es así. Gran parte de la vida en Cristo es gozosa y el mandato apostólico es: “regocijaos en el Señor siempre” (Fil. 4:4). (Hoff, Pablo. El Pentateuco. Deerfield, Florida: Editorial Vida, 1978, p. 196).

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conforme al rito, cada cosa en su día; además de esto, el holocausto continuo, las nuevas lunas, y todas las fiestas solemnes de Jehová, y todo sacrificio espontáneo, toda ofrenda voluntaria a Jehová. Desde el primer día del mes séptimo comenzaron a ofrecer holocaustos a Jehová; pero los cimientos del templo de Jehová no se habían echado todavía” (Vs. 4-6).

Cristo el verdadero Tabernáculo. Jesucristo se identifica en el Nuevo Testamento como el tabernáculo o templo. Ahora no tenemos un templo físico, pero por la gracia y la misericordia de Dios, tenemos a Cristo en medio de su pueblo. En él nos reunimos con el creador con el Dios Triuno “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad” (Juan 1:14). Así como el creyente celebra por la gracia de Dios la obra perfecta de Cristo, la fiesta de los Tabernáculos fue celebrada también por el pueblo de Israel en aquel feliz momento, como agradecimientos a Dios. Era una fiesta que tenía una duración de ocho días, la cual realizaban desde el quince hasta el veintidós del mes séptimo, justo dos semanas después de la Fiesta de las Trompetas (Cp. Números 29:13ss). Era una fiesta para celebrar el final de una cosecha y también para conmemorar el peregrinaje en el desierto, precisamente no era del desierto de donde venía el pueblo de Israel, sino de una época de esclavitud y exilio en Babilonia. Sin embargo no está lejos de aquel acontecimiento cuanto estuvieron aprendiendo en el desierto, fueron tratados allí por Dios con amor, pero también con severidad. El pueblo exiliado tuvo que aprender la lección con dolor y en carne propia. Al regresar a su patria, es un motivo entonces de celebración, y que mejor momento es este, llegan en una fecha especial, como es la Fiesta de los Tabernáculos.

Regeneración por gracia. El principio de la vida cristiana se debe mostrar en el crecimiento diario y dependiendo de manera constante en la verdadera vid. El Señor Jesucristo es el principio de vida y regocijo diario. La parte que le corresponde al creyente en cualquier circunstancia y como rama de la vid es descansar en él, en medio de los fracasos acogerse a sus palabras y de esta manera permitir que la sabia fresca y que alimenta fluya en cada ser. Notemos como también en el versículo 6 el pueblo celebraba aquel gran acontecimiento por ser restituidos nuevamente a su tierra, pero faltaba la tarea más importante reconstruir, aún los cimientos del templo de Jehová no se habían echado, sin duda faltaba un cambio significativo en la vida de

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estos hombres para que comprendieran su verdadera participación en el reino. No es la intención de contrariar la emoción del pueblo y que realmente se encontraban gozosos por ello, pero en muchas iglesias hoy celebran y celebran todo tipo de eventos, parece un tipo “club cristiano”, no se interesan en lo más mínimo en colocar las bases y cimientos de la fe cristiana en el corazón de los creyentes, es una falla que genera analfabetismo bíblico y emocionalismo en las congregaciones, es por ello que existe una inmadurez en la vida cotidiana de las personas. Cuando viene la situación difícil, a los lobos rapaces que habla la Biblia, las gentes no saben a dónde acudir.

Era sin duda aquellas fiestas, un momento de gozo y gratitud hacia Dios. “Y tomaréis el primer día ramas con fruto de árbol hermoso, ramas de palmeras, ramas de árboles frondosos, y sauces de los arroyos, y os regocijaréis delante de Jehová

vuestro Dios por siete días.” (Levítico 23:40). En estas circunstancias y tiempo reales que vivía el pueblo, significaba recordar que Dios les había ayudado, les había dado la gracia para soportar los sinsabores y pruebas del exilio, les había traído a su patria en

Jerusalén.

La fiesta de las tiendas o tabernáculos nos da una gran enseñanza, que es una necesidad de todo cristiano volverse a Dios con el corazón, regocijarse en Cristo todos los días, incluso cuando exista tempestad y penumbras, reconociendo que la misericordia y la bondad del Señor nos acompaña en todo nuestro peregrinaje. “…y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén” (Mateo 28:20b). El evangelio de Juan1:14 dice: “Y el Verbo se hizo carne, y habitó (“fue como un Tabernáculo” en el original) entre nosotros y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.” Ahora para el creyente los sinsabores del peregrinar diario y el exilio producido por muchas familias, padres, hijos, de los seres queridos, ya serán una cosa del pasado y las victorias que Cristo nos ofrece será, motivo de grande satisfacción, de gozo inefable. La mejor opción es reconciliarnos y atender a la voz de nuestro buen pastor, Jesucristo.

IV. Los cimientos fueron puestos (3:7-13)

Transformados por medio de la Palabra creadora. En el momento que Jesús ora por sus discípulos los santificó, colocándolos aparte para un uso especial para

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Dios y poniéndolos aparte del mundo pecaminoso. El medio primordial para transformarlos en nuevas criaturas es la verdad de la Palabra “Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad” (Juan 17:17). Las Sagradas Escrituras tiene el poder suficiente para cambiar y despertar cualquier corazón, incluso cuando este se encuentre duro y renuente a las cosas de celestiales. Un ejemplo vivo de lo que la Palabra puede hacer en una persona y en una nación, se evidencia en cómo Dios despertó en el pueblo, especialmente en Jesúa un espíritu de avivamiento y devoción hacia las cosas del Señor, construyen el altar y el culto a Dios, empiezan a ofrendar voluntariamente, a dar sacrificios y holocaustos al Dios verdadero, colocando bases para la edificación del templo y celebrando este acontecimiento. Los momentos difíciles, los lamentos que vivieron los judíos en el exilio fueron dramáticos, emocionalmente contradictorios a las promesas de Dios, el Salmo 137:14ss refleja tal condición de amargura que experimento el pueblo, la Escritura dice: “Junto a los ríos de Babilonia, allí nos sentábamos, y aun llorábamos, Acordándonos de Sion. Sobre los sauces en medio de ella colgamos nuestras arpas. Y los que nos habían llevado cautivos nos pedían que cantásemos, y los que nos habían desolado nos pedían alegría, diciendo: Cantadnos algunos de los cánticos de Sion. ¿Cómo cantaremos cántico de Jehová en tierra de extraños?” Sin lugar a dudas el tiempo final vendrá para este cruel reino Babilónico, será pagado como ella trato al pueblo de Dios, su pago será el doble según sus obras, su cáliz será para ella el doble (Apocalipsis 18:6).

Cristo no escatimó su propia vida, dejó todo su reino para venirnos a rescatar, fue por valles espinosos y caminos quebrajosos para darnos cosas mejores, limpiar nuestros cuerpos de la inmundicia y el pecado, para que ahora habité el Espíritu Santo en nosotros, somos el templo viviente del Señor, por lo tanto es digno y especial la labor que hace cada día por su pueblo. Cuando estábamos perdidos y destruidos por el pecado, una luz alumbró nuestro camino, Cristo señaló la senda correcta para llegar al Padre. Ahora por la Palabra que Dios le había dado al pueblo tiene toda la disposición para colocar los cimientos del templo, no importa de dónde haya que traer recursos, para ellos el objetivo era reconstruir la casa de Dios. “Y dieron dinero a los albañiles y carpinteros; asimismo comida, bebida y aceite a los sidonios y tirios para que trajesen madera de cedro desde el Líbano por mar a Jope, conforme a la voluntad de Ciro rey de Persia acerca de esto” (Vs. 7). Se podría realizar una comparación sobre la recogida de material por parte de Salomón, aproximadamente unos 500 años antes,

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se observa el detalle en 2 Crónicas 2:16 y el contexto. “Conforme a la voluntad de Ciro.” Las representaciones precisas de esta concesión se hallan en 6:3-5.

“La muerte de Cristo era la meta prevista que consumaba su acción redentora. La iniciativa es del Padre, Cristo es la donación de Dios a la humanidad, Cristo es donado, enviado con una misión concreta: hacer la voluntad del Padre:

morir en la Cruz, que es la consumación (Gloria) de la existencia terrena de Jesús, en ella, como sacerdote y víctima, consuma el sacrificio redentor. La muerte de Cristo sucedió verdaderamente, así es predicado por los Apóstoles desde el primer momento.”9

Limpios por la Palabra. Para servir a Cristo, él tiene que primero limpiarnos por la Palabra que les ha dado a sus siervos, restaurarnos, hacernos personas especiales a sus ojos, es necesario que sean de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría (Hechos 6:3). El siervo del Señor no debe ser un neófito en las cosas de Dios. “no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo” (1 Timoteo 3:6). En la lectura de los versos 8 y 9, se observa que la edad para los levitas que servían era de veinte años arriba y con características especiales para servir. En tanto que veinticinco años era la edad mínima para la prestación de servicio de los levitas en el Tabernáculo (Números 8:24; 4:3). Se indica entonces que David redujo la edad de servicio de los levitas a los veinte años (1 Crónicas 23:24; 2 Crónicas 31:17). En el verso 9 se menciona a tres hombres Jesúa… Cadmiel… Judá… Henadad que son los mismos que se describen en 2:40, sin lugar a duda representan a familias levitas, tienen un cargo dentro de los trabajadores del templo, son personas especiales para este servicio.

Continuando con este maravillo recorrido por el capítulo 3 de Esdras,

encontramos en el verso 10 que “pusieron a los sacerdotes vestidos de sus ropas y con trompetas, y a los levitas hijos de Asaf con címbalos, para que alabasen a

Jehová, según la ordenanza de David rey de Israel.” Cuando el arca fue traída a Jerusalén en el tiempo del rey David, se observa también este mismo orden (1

Crónicas 16:5,6), la marcha para tal evento estaba tan organizada como el campamento mismo de los Israelitas en el desierto (Números 8:11-36). Y el verso 11 pone de manifiesto la alegría que tenía el pueblo, dice que “Y cantaban…diciendounos a otros, antifonalmente. Indiscutiblemente el gozo de ellos era abrumador,

9 http://www.mercaba.org/TEOLOGIA/CURSO/22_cristo_redentor.htm

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aquellas oraciones y suplicas de años atrás cuando estaban en el exilio y cautivos estaba en este momento glorioso siendo realizadas ante sus propios ojos.

La narración verídica, que aconteció en un tiempo específico con personas reales, continúa en los versos 12 y 13, “Y muchos de los sacerdotes, de los levitas y de los jefes de casas paternas, ancianos que habían visto la casa primera, viendo echar los cimientos de esta casa, lloraban en alta voz, mientras muchos otros daban grandes gritos de alegría. Y no podía distinguir el pueblo el clamor de los gritos de alegría, de la voz del lloro; porque clamaba el pueblo con gran júbilo, y se oía el ruido hasta de lejos.” Aproximadamente unos cincuenta años habían transcurrido desde que el primer templo había sido arruinado y tan pronto como echaron los cimientos, se celebró un célebre servicio de deducción: Mientras la generación joven se regocijaba, muchos de aquellos hombres de edad avanzada que pudieron ver esa primera construcción lloraban a gran voz, ahora debido a la triste diferencia en dimensión y en majestuosidad de proyecto hecho por Salomón. Hacia el 520 a.C. cuando fue revocada la obra en el segundo templo, se encontraban algunos hombres viejos que volvieron a lamentarlo (Hageo 2:3). La obra del Señor no se puede desmeritar en ningún sentido, las iglesias hoy se encuentran en la competencia, las mega iglesias están a la orden del día, cuanto más grande sea tu congregación, más especial y mayor “unción” tendrá. Sin embargo, el profeta Zacarías le recordó al pueblo que no debía despreciar un pequeño trabajo hecho por el mismo Señor (Zacarías 4:9-10). También Hageo pone de manifiesto que la gloria de este templo excedería la del tempo anterior (Hageo 2:9).

Así como este pueblo fue levantado por Dios mismo a pesar de las circunstancias contrarias y adversas, hombres pudieron escucharon por la Palabra el llamado del Señor a la restauración de la casa de Jehová. Cristo sin lugar a dudas hace el mismo llamado a los hombres pecadores, que han perdido su esperanza y confianza en él, les llama a la restauración total de su alma. “A quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados” (Romanos 3:25). De igual manera llama a su pueblo a la obediencia a su Palabra, desea restaurar el orden en la predicación del evangelio, para que muchos sean alcanzados a través de ella, es nuestra responsabilidad de anunciar el evangelio de Cristo, él pondrá la parte que le

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corresponde. “Así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié” (Isaías

55:11).

V. Conclusión

La regeneración es sin duda una obra que le pertenece al Señor. Es un trabajo

en que el ser humano permanece pasivo por completo y en la que el hombre no participa, ya que la salvación dependen del Dios Triuno. Cristo en cada creyente produce nueva vida, participando de la resurrección y puede de esta manera ser llamado nueva criatura. “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas”

(Efesios 2:10). Es importante resaltar aquí la obra tan especial que hace Cristo en el corazón del creyente, la respuesta que debe despertar de cada hombre es en adoración hacia él por la restauración diaria que hace en cada uno, la meta de todo creyente es ser perfeccionados en el amor y temor de nuestro Señor Jesucristo.

La regeneración eficaz de Cristo es transformadora, por el cual el pecador queda restaurado a la vida y habilitado para adorar a su Señor. Al estudiar el capítulo tres, se observó que una vez el pueblo fuera transformado por la Palabra dada directamente del mismo Señor, su primera disposición que el pueblo refleja, es la de adorar a Dios después de haber pasado tantas dificultades en el exilio, sus oraciones y suplicas en aquellos momentos de crisis, hoy son cumplidas ante sus ojos. La fiesta de los Tabernáculos fue el primer día santo que se celebró. Inmediatamente los cimientos son puestos, el pueblo en general irrumpe en alegría y llanto, la respuesta es ahora real. La adoración y reconstrucción del templo son notorias en este fascinante capitulo. La regeneración que Cristo produce en su pueblo es, sencilla y éticamente, una transformación de forma de vida.

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Preguntas para la lección

  • 1. ¿Qué significa la fiesta de las trompetas?

  • 2. ¿A qué le temía el pueblo judío al llegar nuevamente a su patria?

  • 3. ¿Cuál era el motivo de celebrar la fiesta de los tabernáculos?

  • 4. ¿Cuál era la edad mínima para el servicio en el Tabernáculo? Describa brevemente las funciones desempeñadas.

  • 5. ¿Qué orden se observa en el momento que el pueblo trae el arca a Jerusalén?

  • 6. ¿Qué características debe presentar un siervo que desea servir a Dios?

  • 7. Indique los fundamentos para edificar la iglesia hoy.

  • 8. ¿De qué manera conocemos que Dios está actuando en nosotros? Incluso cuando todo es adverso y contrario a lo que deseamos.

  • 9. ¿Cómo conoce Usd. la voz y la dirección del buen pastor? ¿Cómo mide usted su crecimiento espiritual, cuando en medio de ella se encuentre en prueba?

10. ¿Qué aprendemos de la gracia de Dios en este capítulo?

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Lección 3: Oposición contra la reconstrucción del templo (4:1-23)

I. Introducción

La regeneración desemboca en la conversión. 10 Es a través de la obra especial del Espíritu Santo que se produce el cambio, la cual ser repentina o gradual, generando en el creyente gozo y en momentos experimentando situaciones difíciles que hacen parte del proceso de todo creyente. Permitiendo en la vida de los

Lección 3: Oposición contra la reconstrucción del templo (4:1-23) I. Introducción La regeneración desemboca en la

hombres transformaciones significativas, volcando el corazón hacia el Señor. “Ellos, pues, habiendo sido encaminados por la iglesia, pasaron por Fenicia y Samaria, contando la conversión de los gentiles; y causaban gran gozo a todos los hermanos”

(Hechos 15:3). En este sentido se pudo notar en la lección anterior cuando estudiábamos acerca de la regeneración, un proceso por el cual todo creyente pasa y que solo nuestro Señor Jesucristo puede producir en el hombre, refiriéndonos específicamente sobre el gran gozo que tenía el pueblo, después de admirar la obra terminada de los cimientos de Jerusalén, a quién no le da alegría estar en su propia tierra y ver la restauración que se realizó gracias a la labor del Espíritu Santo en la vida de sus hijos. Miraremos en esta porción bíblica como los Israelitas se encontraban seguros del territorio donde ahora estaban, pero parece que sus penas y penumbras no acabarían, que tremenda sorpresa para ellos cuando nuevamente son combatidos, ya no por el exilio, sino por los mismos enemigos que se encontraban en aquella región y que no deseaban la construcción de las murallas. Impiden a cualquier costa que se realice el trabajo, aún con mentiras e infamias elaboradas en contra de ellos.

10 El sustantivo "conversión" se usa una sola vez (Hch. 15:3), y es traducción del gr. epistrofe, literalmente "volverse a". La forma verbal, "convertir", aparece algunas veces en forma activa (Sal. 19:7), y otras en sentido pasivo (Sal. 51:13, heb. shuf, Mt. 13:15). El significado literal de la palabra es "darse vuelta", "girar hacia atrás", "volverse a". La Conversión significa que el alma se vuelve del pecado a Dios. El apartarse del pecado es el paso del arrepentimiento, y el volverse a Dios es el acto de fe mediante el cual la salvación se hace posible (Ef. 2:8, 9). (http://www.wikicristiano.org/diccionario-

biblico/1466/conversi%F3n/)

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En esta próxima e importante sección, se desarrollará el tema de la conversión resaltando claro está, aquellos momentos históricos donde el Dios Trino nos muestra a través de su pueblo este importante proceso. Paso clave para poder entrar en el reino de los cielos, previo a este proceso debe haber un arrepentimiento genuino y así borrados los pecados del hombre. “Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de

refrigerio” (Hechos 3:19). Cada uno de estos procesos se tiene que cumplir en un momento específico de cada creyente, también vemos como en la historia de un pueblo como Israel donde tienen cumplimiento específico y además un lugar durante los reinados de Jerjes y Artajerjes, nos mostrará los alcances macabros de los enemigos sobre la obra de Dios. Es una mirada hacia lo que sucedería muy pronto en el futuro del pueblo, estaban a punto de conocer otra faceta malvada del maligno, quién utiliza aquellas personas no redimidas por el Señor. Una vez más los Israelitas continuarían sintiendo la oposición de sus vecinos aun mucho tiempo después de haber reconstruido exitosamente el templo.

Con Cristo estamos seguros y confiados. Él estará con su pueblo y lo librará de las garras del mismo diablo, su ayuda es oportuna cuando lo necesitamos, podrá en su misericordia infinita transformar al hombre en una nueva criatura, permitiendo que el corazón hostil y pagano sea hecho en uno sensible y receptor de su gloria. Cristo está siempre presente para darle la victoria a sus escogidos. Él enseñará el buen camino y aunque sea torpe, no será desviado, “entre tanto que se dice: Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación” (Hebreos 3:15). En nuestro estudio notaremos ciertos puntos relevantes al tema, donde se describe la disputa, no precisamente por el templo, como naturalmente podría ser, sino por la muralla defensiva a edificarse alrededor de Jerusalén, cabe aclarar de antemano que fue completada en años más tarde por Nehemías y Esdras. Como creyentes en Cristo, es necesario estar atentos a las asechanzas del enemigo y permitir en todo tiempo que Cristo obre a favor de su pueblo, convirtiendo el corazón malvado y así vengan tiempos de refrigerio, “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar” (1 Pedro 5:8).

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II. Intimidación a la reconstrucción del templo

(4:1-5)

Dios es el autor de la conversión. La Biblia enseña claramente que él es el autor, concediendo de manera misericordiosa y eterna el arrepentimiento para vida en Cristo Jesús. La muerte no fue el final, sino solo el comienzo de lo que sería la victoria más gloriosa para todos “Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá” (Juan 11:25). En este sentido es seguro y confiable para el creyente, el alma del hombre es rescatada de las acciones malvadas y será transformado en una nueva criatura. Estimado lector continuamos entonces con nuestro fascinante estudio que llevamos adelante sobre el libro de Esdras, en el capitulo cuatro. Al ver ahora como el templo que Dios había dado instrucciones de su reconstrucción, es real a los ojos de los israelitas, es una obra que toma forma especial porque precisamente pertenece al Señor y merece todo honor y gloria, lo menos que el pueblo puede tener sobre él es su admiración y respeto. La Biblia estimado amigo, nos dice que somos templo del Espíritu Santo, por tal razón estamos en la obligación de cuidarlo y protegerlo. “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” (1 Corintios 6:19). Es una pregunta bastante interesante que nos hace el Creador en este momento, es el tiempo de responderle con amor y obediencia, el precio que pagó por cada uno de sus hijos, realmente no tiene precio.

“Uno de ellos, su propio profeta, dijo: Los cretenses, siempre mentirosos,

malas bestias, glotones ociosos” (Tito 1:12). Así como en este texto se reflejan aquellos hombres que deseaban extraviar a los creyentes, también se observa que se encontraban personas con una falsa apariencia de conversión entre el pueblo de israel, hombres que profesaban conocer a Dios pero con sus hechos lo negaban todo (cf. 2 Timoteo 3:5). Al avanzar en los versículos 1 al 5 del capítulo cuatro de nuestro libro.

“Oyendo los enemigos de Judá y de Benjamín que los venidos de la cautividad

edificaban el templo de Jehová Dios de Israel” (Vs. 1). Estas personas llegan al asecho, como serpientes venenosas buscando su presa e inyectarle todo su mortal veneno. Son nombradas especialmente estas dos tribus muy seguramente porque ellos ocupaban la mayor extensión del territorio y era principalmente en sus regiones que estaba ahora el remanente. Por la conducta que tomaron se puede decir que no son

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judíos propiamente, no tienen la sangra de un verdadero israelita. Da la apariencia de pertenecer al pueblo de Dios, eran infiltrados con el propósito de detener la obra que Dios había encomendado. Lamentablemente, hay muchos que merodean la obra del Señor, buscando meterse a la iglesia, conocer sobre los posibles avances que pueda tener y luego utilizarlos en su contra. “El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama” (Mateo 12:30). Así es estimado amigo, los que no están con el Señor, él mismo se encargará de dar el pago a cada uno según su obra. El Señor Jesús se encargará de pelear la buena batalla, cumplirá su buen propósito en sus hijos, el camino trazado por el maestro es seguro y confiable, en este sentido seremos restaurados por su mano poderosa y podremos dar frutos dignos del llamado eterno.

Pasemos ahora al versículo dos que nos informa un poco sobre lo que el profeta Isaías había predicho que Dios derrotaría a los reyes de Siria e Israel (Isaías 7:8). “Vinieron a Zorobabel y a los jefes de casas paternas, y les dijeron:

Edificaremos con vosotros, porque como vosotros buscamos a vuestro Dios, y a él ofrecemos sacrificios desde los días de Esar-hadón rey de Asiria, que nos hizo venir

aquí.” Es interesante y sorprendente cómo el Dios Triuno interviene en el futuro de su pueblo, cómo no entonces confiar en sus promesas. Isaías describe el futuro de los enemigos del pueblo, diez de las tribus del norte, dejarían de ser un pueblo aparte en sesenta y cinco años (65). Esto fue profetizado aproximadamente en 734 a.C. y cumplido alrededor del 669 a.C., todo esto dentro del reinado de del rey asirio Esar- hadón. 11 Este hombre fue el responsable de ingresar extranjeros en Samaria (2 Reyes 17:24). Estos extranjeros se casaron con el pueblo de Dios, fueron entonces estos descendientes que llegaron a Zorobabel diciendo: “Buscamos a vuestro Dios, como vosotros”. Es algo reprochable, el creyente debe tener una fe comprometida con Cristo, no debe estar en yugo desigual porque traerá situaciones de conflicto. Dios nos

11 Rey asirio, hijo y sucesor de Senaquerib (su padre), de cuya muerte no tomó parte. Reinó entre el 681 y el 669 a.C. Al subir al trono, Esar-hadón comenzó la reconstrucción de Babilonia (su padre la había destruido). Como su madre era una princesa babilonia, estaba más favorablemente dispuesto hacia los babilonios que su padre. Esar-hadón es conocido especialmente por su conquista de Egipto, que llevó al Imperio Asirio a su máxima extensión. Sin embargo, surgieron dificultades de dominio en las regiones fronterizas, donde naciones bárbaras -escitas, cimerios y medos- intentaban dominar secciones del territorio asirio con el fin de obtener algo de su riqueza. Esar-hadón pudo detener a los invasores, pero no eliminar la amenaza. También libró una exitosa guerra contra los reyes fenicios y los sirios. Se hizo representar en monumentos teniendo en su mano derecha cordeles atados a los labios del rey egipcio Taharka (Tirhaca en la Biblia) y a los del rey de Tiro, uno de los cuales está arrodillado, y el otro en pie, encadenado delante de él. Leer más: Diccionario Biblico Gratis - Esar-hadón

(http://www.wikicristiano.org/diccionario-biblico/1846/esar-had%F3n/)

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dice. “No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?” (2 Corintios 6:14). Note usted que la propuesta realizada por estos extranjeros, era aún más peligrosa, porque venía con una máscara engañosa, bajo el disfraz de la verdadera religión. La Biblia nos advierte que debemos salir de en medio de ellos y apartarnos de las inmundicias practicadas por estos lobos rapaces. Ella también nos indica que muchos ministros se disfrazan como ministros de justicia, cuyo final es la perdición total (2 Corintios 6:17; cp. con 2 Corintios 11:15). Este tipo de personas abundan, son potenciados por Satanás, desean frustrar con sus acciones la gracia de Dios y el ministerio de los siervos del Señor. Sin duda, no podrán con su acometido, porque Cristo nos guardará en su mano de poder y él ha vencido al maligno en la cruz.

L. Berkhof en su libro Teología Sistematica dice: “La conversión verdadera nace de una santa tristeza y desemboca en una vida de devoción (II Cor. 7:10).” Sin duda, la conversión que produce el Espíritu Santo en la vida del creyente es visible y de compromisos, es una transformación de pensamientos y acciones hacia el buen Señor y redentor Jesucristo. Avanzando en nuestro estudio, con ánimo pronto y voluntario como nos dice las Escrituras, es un verdadero honor poder estudiar su palabra. Dice un refrán popular “mejor solo que mal acompañado,” fue precisamente la mejor opción que tuvo el varón de Dios, Zorobabel, al no involucrarse con estos mentirosos y falsos extranjeros para la edificación del templo. “Zorobabel, Jesúa, y los demás jefes de casas paternas de Israel dijeron: No nos conviene edificar con vosotros casa a nuestro Dios, sino que nosotros solos la edificaremos a Jehová Dios

de Israel, como nos mandó el rey Ciro, rey de Persia” (Vs. 3). Existe un verdadero contraste entre lo que dice el versículo 4 y el versículo 3, muestra el verdadero pueblo de Dios cambiado por la obra de su Señor y el pueblo terrenal no redimido por la sangre de Cristo. Zorobabel no dudo en su corazón, pudo vislumbrar gracias a la sabiduría de Dios, de no permitir que estos paganos extranjeros, estuvieran involucrados en la construcción del templo de Jehová. Posteriormente el carácter de los samaritanos se deja ver pronto, como dicen “el cobre salió a relucir”, después de posteriores rechazamientos, éstos construyeron su propio templo en el monte Gérizim (Juan 4:20-22).

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No olvidemos que tenemos un abogado por excelencia, es Cristo. En él tenemos riquezas inescrutables, se encuentra sentado a la diestra del Padre e intercede por su pueblo. “¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros. ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?” (Romanos 8:34). Porque la defensa de Cristo es la provisión que Dios en su gracia ha hecho para nuestros pecados diarios. Notemos como en la siguiente porción que estudiamos, se encuentra una serie de enemigos visibles y atrevidos, deseando frustrar la obra de Dios, pero que la gracia del Señor hace estar seguro y confiado su pueblo. “Pero el pueblo de la tierra intimidó al pueblo de Judá, y lo atemorizó para que no edificara. Sobornaron además contra ellos a los consejeros para frustrar sus propósitos, todo el tiempo de Ciro rey de Persia y hasta el reinado de Darío rey de Persias” (Vs. 4-5). En el compendio manual Portavoz, se encuentra el comentario que la palabra “intimidó” en el hebreo también se puede traducir como “debilitó”, ahora bien podríamos decir que las manos del pueblo de Judá fueron debilitadas, en un sentido fue lo que también le pasó al profeta Jeremías cuando fue acusado en su época por hacer lo mismo (Jeremías 38:4). Muy seguramente estamentos oficiales de la época, no permitían estos tipos de sobornos, tendrían ciertas reprensiones para quienes lo practicaban. Esto ocurre alrededor del 535 a.C., Daniel es probable que ya no viviera y por ende no tendrían una representación judía importante que interviniera para mediar por el pueblo ante la corte persa. Indiscutiblemente el buen pastor esta al cuidado de su pueblo, no los deja solos, siempre al control de todo.

Llegamos al final del versículo 5 de nuestra porción inicial donde dice, “todo el tiempo de Ciro rey de Persia hasta el reinado de Darío rey de Persia.” Esto nos habla sin duda de los restantes años del rey Ciro (539-530 a.C.), el reinado de Cambises (530-522 a.C.), también se incluye el breve reinado de Smerdis, quien hizo destruir templos babilónicos y llevó a cabo diversas reformas que desagradaron profundamente a los nobles (522 a.C.), y hasta el segundo años de Darío I (522-486 a.

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C.). Después de las reiteradas cartas de acusación por la oposición descrita desde el versículo (6-23), se restablece la narración en el presente versículo (24). 12

Al hacer un contraste de esas maravillosas enseñanzas del Antiguo Testamento, a los acontecimientos y experiencias del pueblo de Dios en el Nuevo Testamento, específicamente a nuestros días, muy seguramente vendrá gran oposición cuando se trate de reconstruir o restaurar a la iglesia de Cristo.

Son aquellos que se encuentran metidos en la Jerusalén mencionada en nuestra porción de estudio, pero que no se animan a tomar verdadera parte en el reino de Cristo, su contribución es pésimo, en vez de construir con un corazón sincero, lo que hacen es impedir que la obra continúe. Otros rodean el territorio donde se encuentra el pueblo convertido, con sus murmuraciones desacreditan el testimonio de los siervos del Señor, dan una apariencia de piedad y de ser verdaderos miembros del cuerpo, pero mentira, son escarnecedores, no están contribuyendo en la construcción, son estorbos, alejados de los verdaderos constructores, pero la Biblia dice que a su tiempo serán cortados, solamente estarán en pie los verdaderos hijos, siervos de Dios.

Es muy parecido a lo que se hacía en los días de Esdras.

En aquel tiempo vino a ellos Tatnai gobernador del otro lado del río, y Setar- boznai y sus compañeros, y les dijeron así: ¿Quién os ha dado orden para edificar esta casa y levantar estos muros?” (Esdras 5:3).

La conversión verdadera, produce un cambio instantáneo y firme. El creyente que ha entregado su vida al Señor estará seguro en sus brazos y pronunciará vida, responderá de manera positiva al reino de Cristo. Sin duda este proceso lo llevará pronto a su Señor, manifestará más grande fe en Jesucristo para salvación.

12 Pfeiffer, Charles F. El comentario Bíblico Moody: Antiguo Testamento. El Paso, EE.UU: Casa Bautista de Publicaciones, 2003, P. 423.

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III. Incriminación contra Judá (4:6)

Me voy a preparar lugar para vosotros. Fueron las palabras de Cristo antes de acabar la víspera de la Pascua con oración, “Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis” (Juan 14:3). En el proceso de conversión también se encuentra una gran promesa, que el Salvador de su pueblo venga otra vez, pero ahora para disfrutar juntamente con él y el Padre de las glorias eternas. El enemigo buscará distraer al creyente, colocándole situaciones adversas que permitan que su corazón desfallezca y pierda la confianza en el regreso poderos de su Señor. Vemos también en el libro de Esdras una situación tal vez parecida, el pueblo se encontraba dispuesto de alguna manera a ser receptivo al mandato divino, pero las acusaciones de todo tipo llegaron, sin duda son conspiraciones que tienen un objetivo, destruir la imagen e integridad de cualquier persona, es un acto abominable y que se debe rechazar desde todo punto de vista. Las acusaciones contra Cristo son a la orden del día, el denominador de todas sin duda era que él no cumplía con la ley. Quienes se atrevieron a acusarle, estaban despreciando a Dios mismo. El hombre que no somete su voluntad a la obediencia del Señor, se encontrará perdido y será entonces presa fácil del maligno. Cuando alguien acusa injustamente a los creyentes, no se está metiendo con la persona, sino con el Señor mismo. “y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? El dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú

persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón” (Hechos 9: 4, 5). Es además una de las promesas de las ya mencionadas, un aliciente para el creyente, que Cristo está al pendiente y listo para cuidar, preservar a su en medio de esta sociedad hostil y malvada.

Menciona el versículo número seis precisamente este tipo de acusaciones injustas que pueden ocurrir en la vida cotidiana de todo creyente “en el reinado de Asuero, en el principio de su reinado, escribieron acusaciones contra los habitantes de Judá y de Jerusalén.” Donde encontramos ahora una interrupción en la narración principal, el cual nos describe de un impedimento similar a los judíos en los días de Jerjes 13 (486-465 a.C.) y también de Artajerjes 14 (464-423 a.C.). Ya que se menciona

13 (heb. A jashwêrôsh, "príncipe [rey]" o "león"; persa antiguo, hashayârshâ; bab.

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a Asuero en el versículo 6, después de Darío del versículo 5 y tiene el mismo nombre que el rey del libro de Ester. De acuerdo a la nota registrada en versión RVA (Reina- Valera Antigua), se trata de Jerjes. Pero hay esperanza de vida en la promesa de Cristo, el creyente no se encuentra solo, estaría con ellos todos los días hasta el fin del mundo, enviaría también la promesa del consolador, con el propósito de ayudarnos en nuestra conversión y de parecernos más a él.

IV. Nuevos obstáculos (4:7-23)

La fortaleza de Cristo produce confianza y seguridad. Con la ayuda de Cristo el creyente podrá estar firme y constante en su proceso de conversión, significa estar protegido por los enemigos que merodean a sus escogidos. “Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y el hermano Timoteo, a los santos y fieles hermanos en Cristo que están en Colosas: Gracia y paz sean a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo” (Colosenses 1:1,2). Ahora bien, conoceremos en nuestro estudio una situación complicada que puede experimentar cualquier creyente, es la venenosa y cruel pluma de los enemigos del pueblo de Israel. Los paganos extranjeros comenzaron a escribir cartas de acusación a las principales autoridades gubernamentales, una situación que duró por varios años. En una de esas cartas mal intencionadas, sugiere que Artajerjes leyese sobre el pasado rebelde de

Ahshiyarshu; en otras lenguas antiguas también aparece escrito de diversas formas). 1. Hijo y sucesor de Darío I que ocupó el trono persa (486-465 a.C.), conocido en la historia como Jerjes I. Poco antes de tomar el reino aplastó con éxito una grave rebelión en Egipto que había surgido antes de la muerte de su padre. También neutralizó otra peligrosa en Babilonia y destruyó la mayor parte de esta ciudad - especialmente sus fortificaciones, sus palacios y sus templos- después de una 2a rebelión contra su gobierno. Tuvo así una parte en cumplir las profecías referentes a la suerte de esa ciudad, pronunciadas mucho antes por Isaías y Jeremías (Is. 13:17- 22; Jer. 50:9-16). Con todo, Jerjes no se inquietó por estas derrotas, y vivió la vida frívola de un déspota oriental. La descripción de su personalidad que hacen historiadores contemporáneos concuerda muy bien con la impresión que se obtiene al leer el relato de Ester, su reina (Est. 2:16, 17). Era débil de carácter y fácilmente influenciable por sus cortesanos y sus esposas. Esd. 4:6 nos dice que los samaritanos intentaron influir sobre Asuero, identificado por muchos como Jerjes, contra los judíos. (http://www.wikicristiano.org/diccionario-biblico/878/asuero/). 14 Con el apoyo del asesino Artabano, Artajerjes Longimano se hizo cargo del trono de su padre. Tras hacer desaparecer a otros aspirantes al trono, suprimió con éxito diversas rebeliones en Egipto (460 a. C.) y una revuelta en Siria (448). Los atenienses negociaron un tratado con él mediante el cual, ambas partes convinieron en mantener un status quo. Durante su reinado, Esdras y Nehemías marcharon a Jerusalén con la aprobación del rey para ayudar a los judíos. La dinastía cayó en declive bajo los reyes siguientes: Darío II (423-404 a. C.) y Artajerjes II (404-359). Artajerjes III (359-338) dio lugar a un resurgir de la unidad y la fuerza del imperio, pero el fin estaba próximo a llegar. Durante el gobierno de Darío III, Alejandro Magno, con tácticas militares superiores, deshizo el poderío del ejército persa (331) e incorporó el Cercano Oriente a su reino. (http://cebei.wordpress.com/2009/03/26/15-historia-

del-antiguo-testamento-los-judios-entre-las-naciones-1524/).

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Jerusalén y predecía que el pueblo judío venido a la reconstrucción rehusarían dar el pago de sus tributos.

Una de las frases más notorias en esta porción a estudiar es, “¡Denuncia corroborada! ¡Dejad inmediatamente de construir!” Una vez el rey Artajerjes, realiza una revisión detallada sobre la actual Jerusalén, llega a la conclusión de tal ciudad era verdaderamente un peligro para la seguridad del reino. Con esta información, da instrucciones al pueblo judío abandonar la labor de reconstrucción.

En nuestra tarea de indagar en las Escrituras, conocer acerca de estas grandes enseñanzas reveladas en el Antiguo Testamento, pasamos de inmediato al versículo 7.

“También en días de Artajerjes escribieron Bislam, Mitrídates, Tabeel y los demás

compañeros suyos, a Artajerjes rey de Persia; y la escritura y el lenguaje de la carta eran en arameo.” Llama la atención de este pasaje a tres hombres como fueron Bislam, Mitrídates y Tabeel, 15 muy seguramente samaritanos, recordando que este grupo tenían una mezcla de creencias paganas, de mala influencia para el pueblo de Dios, son estos individuos quienes sobornan a dos de los funcionarios importantes de los persas, el versículo ocho registra el nombre del canciller Rehum y a Simsai el secretario o el escriba con el propósito para que escribieran precisamente la carta del 4:11-16 al rey Artajerjes difamando al pueblo judío de estar reconstruyendo los muros de Jerusalén.

La carta escrita en 4:11-16, como lo indica el mismo escrito, se encuentra en arameo. 16 Es importante resaltar también que toda la sección de Esdras desde 4:8 hasta 6:18, estaba escrito en este mismo idioma, que era la lengua oficial de la corte.

  • 15 (heb. Tâbezêl [1], "Dios es bueno"; heb. Tâbezal [2] "bueno para nada"). 1. Aparentemente un funcionario de la provincia persa de Samaria que, juntamente con otros, se quejó ante Artajerjes por la reconstrucción del muro de Jerusalén por parte de los judíos (Esd. 4:7). Su nombre, de origen semita, confirmado en asirio como Tâb-ilu, podría indicar que se trataba de alguien que no era de ascendencia persa. (http://www.wikicristiano.org/diccionario-biblico/4290/tabeel/)

  • 16 La arqueología demuestra que los registros persas comenzaron a existir desde el comienzo del reinado de Ciro. Es de suponer que esta proclama se hizo en el idioma oficial persa, quizá también en babilonio y tal vez en arameo, idioma que se comprendía en todo el imperio. Esta frase puede significar que las cartas estaban escritas en arameo o que se las tradujo del arameo. Podría entenderse que la carta fue escrita en letras arameas cuadradas -la escritura empleada para la correspondencia oficial en todo el Imperio Persa- y que estaba redactada en idioma arameo o traducido del arameo a otro idioma, quizá al persa. (http://www.elevangelioeterno.com/site/v2/archivos/libros/pdf/cba/15_esdras.pdf).

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El versículo 19 dice, “y los demás pueblos que el grande y glorioso Asnapar transportó e hizo habitar en las ciudades de Samaria y las demás provincias del otro lado del río.” El gran rey aquí mencionado, es el rey asirios Asurbanipal, 17 que consumó la reubicación de estados en Samaria que Esar-hadón había empezado en el versículo 2 un año o dos antes.

Los verdaderos hijos de Dios no se detienen ante las dificultades e impedimentos que el hombre coloque a su paso. Cristo nos da la fortaleza para continuar pelando la buena batalla de la fe. Los versículos 12 y 13 nos dice que los extranjeros paganos y enemigos de la obra sienten gran preocupación por la fortuna del rey de Persia. Es lo que hoy se presenta en la vida de los hombres, el afán y bienestar por las cosas perecederas, el amor al dinero, como bien lo dice la Biblia, es la raíz de todos los problemas y discordias en el mundo. El informe que dan estos malos hombres es demasiado exagerado, sin embargo en versículo 13 da la impresión en un aceleramiento de la construcción, posiblemente por incitación del sacerdote Esdras. Al mal tiempo hay que darle prioridad y considero que fue lo que paso con ellos en ese momento. Ahora bien, en 6:15 dice que la obra ya había sido terminada mucho antes de estas acusaciones (515 a.C.), lo que quiere decir que las falsas acusaciones notificadas en la carta al rey, no eran precisamente por la reconstrucción de las murallas, es más bien una exageración como lo indique anteriormente. Es la labor de Satanás acusar a los escogidos día y noche, su labor es engañar y mentir constantemente contra los hijos de Dios. El trabajo que realizará siempre es tratar de desanimar al pueblo de Dios y hacerles caer “Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche.” (Apocalipsis 12:10). Cristo nos defiende de las asechanzas del diablo, nos defiende de aquellos enemigos ocultos que quieren dañar nuestra alma, maravillosa esperanza hay para el creyente, que si Dios está con nosotros, quién contra nosotros “Someteos, pues, a

El versículo 19 dice, “y los demás pueblos que el grande y glorioso Asnapar transportó e

17 Asurbanipal (a veces mencionado como Ashurbanipal, o Assurbanipal), fue el último gran rey de Asiria. Reinó entre el 668 a. C. y c. 627 a. C. Era conocido con diversos nombres, algunos textos latinos y medievales lo llaman Sardanapalus, los griegos lo conocían como Sardanapal, y en el Antiguo

Testamento,

es

mencionado

como

Osnaper

(libro

(http://es.wikipedia.org/wiki/Asurbanipal).

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de

Esdras,

4:10).

Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones” (Santiago 4:7, 8).

“Siendo que nos mantienen del palacio, no nos es justo ver el menosprecio del rey, por lo cual hemos enviado a hacerlo saber al rey, para que se busque en el libro de las memorias de tus padres. Hallarás en el libro de las memorias, y sabrás que esta ciudad es ciudad rebelde, y perjudicial a los reyes y a las provincias, y que de tiempo antiguo forman en medio de ella rebeliones, por lo que esta ciudad fue destruida.” (Vs. 14-15) Notamos especialmente como estos hombres “siendo que nos mantienen del palacio” vivían a sueldo del rey, dependientes totalmente, estaban siendo afectados en su parte natural, el deseo de bienestar propio y obviamente no el estado de los demás. Se resalta aquí también el libro de las menorías de tus padres, se observa en Ester 6:1 cuando Jerjes mandó que le leyesen las crónicas históricas, puedan haber incluido detalles de la historia asiria y babilónica, además de la persa. 18

La supremacía en épocas antiguos por la tierra Media Luna Fértil siempre ha sido objetivo de conquista por muchos reyes. En el verso 20 dice el texto que “hubo en Jerusalén reyes fuertes”. Se destaca la obra de grandes reyes en Jerusalén como fueron David y Salomón. Otros ya habían dejado su importancia en la historia del Medio Oriente como fueron los monarcas Asa, Josafat, Uzías y Ezequías. 19

El Señor tiene el poder y control absoluto sobre todas las cosas, a los que aman al Señor dice la Biblia que todo nos ayuda para bien, es animoso escuchar estas palabras, es el consuelo y la esperanza que todo creyente debe tener en Cristo. “pensando que Dios es poderoso…” (Hebreos 11:19). Debemos esperar y confiar en las buenas promesas de nuestro Señor y Salvador. Algo providencial parece ocurrir en el versículo 21 y que muestra claramente el compromiso que también Cristo tiene para con sus escogidos “Ahora, pues, dad orden que cesen aquellos hombres, y no sea esa ciudad reedificada hasta que por mí sea dada nueva orden.” Aunque el rey da una orden de parar la obra, se da una posibilidad también para que su idea cambie, ya que

18 Willmington, Harold L. Compendio Manual Portavoz. Michigan, EE.UU: Editorial Portavoz, 1997, P. 316. 19 Pfeiffer, Charles F. El comentario Bíblico Moody: Antiguo Testamento. El Paso, EE.UU: Casa Bautista de Publicaciones, 2003, P. 423.

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las leyes de medos y persas eran inalterables. Algo similar ocurrió en Nehemías capítulo 2, cuando el rey Artajerjes le dio permiso para emprender la tarea de reconstruir el muro de Jerusalén.

De Cristo aprendemos el sometimiento a su Padre en el momento más duro de

su vida, cuando se encontraba frente a la muerte. “Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú” (Mateo 26:39). Sin embargo, el Padre le pudo librar y darle la victoria sobre la muerte misma. También el libro de Esdras deja ver la furia del maligno contra el pueblo escogido de Dios. “Entonces, cuando la copia de la carta del rey Artajerjes fue leída delante de Rehum, y de Simsai secretario y sus compañeros, fueron apresuradamente a Jerusalén a los judíos, y les hicieron

cesar con poder y violencia” (Vs. 23). Los enemigos acérrimos y paganos de la obra de Dios, tuvieron que estar muy felices al escuchar el decreto de rey, el texto dice que les hicieran cesar con poder y violencia” aprovecharon aquellos momentos destruyendo los muros con gran agresividad, quemando las puertas del templo, todo lo que se había construido con esfuerzo, dedicación y amor, ahora está siendo consumido por la mano de estos hombres perversos, así lo describe el libro de Nehemías en 1:3,4, algo que generó mucho dolor en el varón de Dios, lo único que lo pudo reconfortar fue la oración y la confianza en el Dios verdadero. Es el camino que todo creyente debe tomar cuando las pruebas y las dificultades le rodeen.

V. Conclusión

“Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere

de nuevo, no puede ver el reino de Dios” (Juan 3:3). Implica no un nacimiento físico, sino espiritual. Aceptar a Jesús significa creer en él, el nacimiento en la familia de Dios no depende de nuestras obras, el cambiar de actitudes tampoco depende del intelecto o habilidades físicas. La conversión que se produce en el corazón del hombre, es un hecho que puede ser efectuado por el Rey de reyes y Señor de señores.

Cristo es el Señor de nuevos comienzos. Esperar en sus promesas será la mejor

opción en los tiempos de crisis. “Para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en

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alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo” (1 Pedro 1:7). Sin lugar a dudas los enemigos de la obra de Dios que se describen en el libro de Esdras, llegaron a averiguar sobre la construcción, por el temor y el odio a Israel, tomaron la iniciativa de poner obstáculos a la obra. Los distintos tropiezos se extendieron hasta el reinado de Asuero y mandaron a él acusaciones falsas, informando que el pueblo construía muros para oponerse a su reino. La obra quedó estancada 16 años, y vemos también como las artimañas de Satanás siempre busca enlodar el testimonio de los hijos de Dios. Así como en los tiempos difíciles les abrió la posibilidad de cambiar la mente del rey “…hasta que por mí sea dada nueva orden” (Vs. 21) cp. Nehemías 2, también Cristo abre los sentidos espirituales a su pueblo para que le adore y se conserve en su proceso diario.

Preguntas para la lección

  • 1. ¿Qué dos tribus en particular consideraron enemigos el pueblo de Israel?

  • 2. ¿Quiénes se acercaron al pueblo con un disfraz de mentira y cuáles fueron sus artimañas?

  • 3. ¿Qué papel importante desempeño el grande y glorioso Asnapar, en la voluntad de Dios?

  • 4. ¿Cómo fue el antecedente histórico del pueblo de Israel, en tiempos del reinado de Joacim (2 Reyes 24:1) y de Sedequías (2 Crónicas 36:13)? De qué manera afecto el testimonio de Israel en ese momento.

  • 5. ¿Qué intensión buscaban los enemigos del pueblo, al dar un informe exagerado sobre la reconstrucción de la casa de Dios?

  • 6. ¿Qué nos enseña el capítulo sobre el soborno?

  • 7. ¿Cómo se muestra la providencia de Dios, aún cuando el rey dice “Hasta que por mí sea dad nueva orden” (Vs.21)?

  • 8. ¿De qué manera Dios motivó a su pueblo, cuando este se encuentra cohibido para continuar la reconstrucción?

  • 9. ¿Cómo se muestra la justicia de Dios en este capítulo?

10. Mencione cinco lecciones prácticas que le haya dejado esta sección.

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Lección 4: Reanudadas las obras del templo (Cap. 4: 24-5: 5)

I. Introducción

Lección 4: Reanudadas las obras del templo (Cap. 4: 24-5: 5) I. Introducción La lección precedente

La lección precedente se ocupa en general y la importancia que esta tiene en la vida de todo creyente. La presente lección se dedicará al estudio de la fe, es necesario tratarla en esta porción, no sólo porque la fe es una parte de la conversión, sino porque también hace parte de la justificación. “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero

el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él”

(Juan 3:36). En medio del desarrollo de esta lección, también se observará simultáneamente los eventos resaltados en el libro de Esdras enfocados precisamente en que los enemigos del pueblo de Dios habían realizado fuertes acusaciones contra ellos, por no decir contra Dios mismo, como sucedió con el apóstol Pablo cuando fue derribado por el Señor, cuando éste perseguía a la iglesia. La reconstrucción de la casa de Dios quedo detenida por varios años, casi 16 años soportando toda esta situación de penumbra hasta que por fin los profetas Hageo y Zacarías se levantaron con fe para llamar nuevamente al pueblo a cumplir con sus deberes.

“¡Es un tiempo oportuno para lo nuestro; no es un tiempo oportuno para lo suyo!” En agosto del 520 a.C., Dios habló a Hageo, expresando preocupación debido a que los exiliados retornados estaban retrasando la reconstrucción del templo (1:1-2). Hageo comunicó la preocupación de Dios al pueblo, reprendiéndolos por haberse construido hogares lujosos para sí mismos mientras el templo estaba en ruinas (1:3-4). 20

El hombre que confía en Cristo es una persona que afirma toda su esperanza ahora y para el porvenir sobre él. Cristo es el objeto de la fe salvadora, la cual es ofrecida en el evangelio. Una manera de mirar la fe en el Antiguo Testamento es a través de las expresiones como esperar, confiar, buscar refugio en Dios, mirar a él. Al observar el desarrollo del pueblo de Israel, notamos que debieron exponer estas

20 Willmington, Harold L. Compendio Manual Portavoz. Michigan, EE.UU: Editorial Portavoz, 1997, P. 546.

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mismas expresiones. Dios permite dar las pruebas del decreto de Ciro a Asuero, la edificación se reanuda nuevamente y en aproximadamente cuatro años fue terminada, 516 a.C. Todos empiezan la construcción, incluso los profetas de Dios. Los propósitos de Dios se cumplen a pesar de las dificultades, cuando él tiene un plan trazado en la vida de alguien, éste será realizado. Es un motivo de gozo saber que en las manos del gran Rey tendremos seguridad y confianza.

Un principio importante y que se encuentra en esta porción, es el gobierno y el

cuidado que Cristo tiene cuando hacemos el trabajo de construir su reino. “Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre

celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?” (Mateo 6:26). Cristo tiene cuidado de sus ovejas, nunca las dejará en vergüenza, es un llamado también para que la iglesia se despierte, salga de la comodidad en que se encuentra y extienda las buenas nuevas de salvación.

II. La obra se interrumpe (4: 24)

La fe es ciertamente un don que proviene de Dios. Todos nos encontrábamos perdidos y bajo condenación, pero la gracia del Señor hemos sido rescatados y desde el plan eterno nos dio lugar y es por medio de la fe en Cristo que recibimos sus meritos. “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas” (Efesios 2: 8-10). Ahora bien, en el libro de Esdras, particularmente en esta porción se pone a prueba la verdadera fe de los judíos, atrás la situación presentada por los enemigos de la obra de Dios, aquellos que les hicieron cesar con poder y violencia, donde estos samaritanos se aprovecharon enormemente de este decreto emitido por el rey, y ahora en el momento donde se da una orden de cesar el trabajo de la construcción del templo por un tiempo. Muchos se podrían debilitar en su fe, claudicar y perder la confianza en Dios. Pero veremos en los próximos versículos profetas del Señor que se levantan con el denuedo del Espíritu para impartir en el pueblo aliento y fuerzas para continuar, ya el pueblo estaban en una condición de comodidad e indiferencia hacia las cosas de Dios.

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El corazón del hombre es rendirse con facilidad. La palabra rendirse sin duda es fea, denota sumisión o derrota, nadie desea ser un perdedor. En este versículo es un tiempo de transición y reflexión para el pueblo. “Entonces cesó la obra de la casa de Dios que estaba en Jerusalén, y quedó suspendida hasta el año segundo del reinado de Darío rey de Persia” (Vs. 4). Esto sigue al receso descrito en 4:6-23 y se restaura en el versículo 5, con la indagación adicional de que fue en el año segundo de Darío de que el trabajo de la casa de Dios se reanudó.

El texto no muestra de manera implícita el tema del sufrimiento, lo que pudo experimentar el pueblo judío cuando le fue dada la orden de cesar la obra, es la intención entonces estima lector, mostrar aquí tal asunto. Es un tema de suma importancia para la iglesia hoy, cuánto debemos madurar en el momento de las pruebas, pocos salen en victoria al ser pasados por ella, el creador desea que crezcamos en fe, especialmente en reconocer que Cristo nos ayudará en los tiempos de prueba. “Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas” (2 Corintios 4:17-18).

Detrás de cada dificultad Dios tiene un propósito especial para su pueblo. Es en este lapso de tiempo, cuando Dios permite que nuestra fe se desarrolle, además de la confianza que debemos poner en él, se vale de estas cosas para formar el carácter de sus hijos, sin duda estas circunstancias se las vele Dios para hacernos semejantes a Cristo, aun de la misma lectura de la Biblia. La razón es evidente, estamos frente a las circunstancias las 24 horas del día. Todas las personas experimentan dolores, sufrimientos, decepciones y todo tipo de problemas, nadie podrá ir por el mundo sin dificultades. La vida es de constantes problemas. En el momento que aparentemente solucionamos alguno, viene otro que está esperando para tomar ese lugar. No todos ellos son gigantes, pero si todos son significativos en el proceso de crecimiento que tenemos en Cristo. Pedro nos dice que las dificultades son normales: “Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese” (1 Pedro 4:12).

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“Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero. En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo, a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso” (1 Pedro :3-8).

En el anterior pasaje observamos como el apóstol Pedro nos hace mirar lo que hemos ganado por la fe en Cristo, cosas por las cuales debemos estar agradecidos y esperanzados. Esta esperanza que podemos atesorar en el corazón es una gran bendición para todos los que obedecen al Señor, con él tenemos ganancia eterna, en ningún momento habrá perdida alguna. La esperanza es una virtud por la que se espera de manera paciente que él cumpla sus promesas, esperanza también de salvación y garantizada por la resurrección de Jesucristo. También la obra de Dios experimentó momentos difíciles, se dice que cesó la obra de Dios para muchos, algo que tuvo que ser terrible y como si todo hubiera acabado ya. Dios utiliza aquellos momentos de pruebas para que el creyente reflexione y se acerque a él. La Biblia nos enseña que Dios está cerca de los que tienen el corazón quebrantado, libra aquellos que su espíritu se encuentre destruido como sin fuerzas o sin ánimo para continuar el camino (Salmos 34:18). Aquellas experiencias más significativas y profundas muy seguramente serán en los días más oscuros, cuando el corazón del hombre este derrotado, cuando este perdido y confundido por las circunstancias, cuando ya el dolor sea grande: y sólo quede acudir al Señor. En los momentos de sufrimiento y sequedad es cuando aprendemos a orar con mayor intensidad, mayor dependencia en Cristo, con más sentimiento y sinceridad. En los tiempos de prueba es cuando no hay lugar para oraciones sencillas y mediocres.

Mark Twain dijo una vez: “A lo largo de los años he estado preocupado por muchas cosas, y la mayoría de ellas nunca ocurrieron.” En los momentos de sufrimiento aprendemos casas extraordinarias de Dios que no podríamos conocer de otra manera. Dios no pudo evitar aquellas situaciones de dificultad como el de José enviado a la cárcel, que a Daniel lo echaran a los leones o que el apóstol Pablo

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naufragará varias y que los jóvenes fueran metidos en el horno de fuego, pero no lo hizo. Dios en su soberana gracia permite que estos sucesos acontecieran, esos problemas y como resultado, esas dificultades acercaron a cada uno de ellos al Dios verdadero.

Las dificultades que a veces quieren sorprendernos, no tendrán poder siempre

y cuando confiemos en las promesas de Dios que son en Cristo, no alejarse de su gracia. Los problemas nos fuerzan a mirar al Señor y a depender de él más que nosotros mismos. El apóstol Pablo dio testimonio de este beneficio: “Pero tuvimos en nosotros mismos sentencia de muerte, para que no confiásemos en nosotros mismos,

sino en Dios que resucita a los muertos” (2 Corintios 1:9). Jamás podrás comprender que el Señor es todo lo que necesitas hasta que Dios sea el todo lo que poseas.

La esperanza del creyente también produce seguridad, es guardado y protegido por el poder que otorga Cristo. Nuestra herencia es reservada, los herederos son guardados y esta cobertura es a través de la fe, ella es la que permite agradar a Cristo y vencer las asechanzas de Satanás. El amor de Cristo es grande, tan grande que a veces nos sentimos perdidos en su espesa gracia y favor. Él es soberano, esta al control de todo. Los problemas son sólo contratiempo en el buen plan que tiene para sus escogidos. Absolutamente todo lo que pasa, tiene un significado y un trato especial de Dios en lo espiritual. “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos” (Romanos 8:28-29). Dios en su consejo anticipado nos conoció mucho antes y nos ha predestinado para salvación, nos ha conformado a Cristo, nos ha llamado para ser justificados ante Dios y ha prometido llevarnos a la gloria eterna (glorificarnos), en este sentido estamos seguros de que absolutamente todo obrará juntamente para nuestro bien. José pudo comprender tal significado (Génesis 50:20), aunque observamos que su padre no lo pudo percibir. José pudo manifestarle a sus hermanos tranquilidad, trasmitiéndoles que no abrigaría malos deseos contra sus hermanos, especialmente pudo reflexionar cómo Dios había logrado hacer bien de aquella situación.

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Las dificultades no siempre crean automáticamente los resultados que Dios quiere. Muchas personas optan por tornarse amargadas, en vez de reconocer y mejorar el buen propósito de Dios, la incredulidad parece que ahora los toma, dudan en el corazón. Es necesario atender de la mejor manera, como Jesús lo hubiera hecho. El plan de Dios es bueno para sus hijos, él sabe lo que es mejor para sus hijos y nuestro corazón debe tenerlo presente. Dios le dijo a Jeremías: “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis” (Jeremías 29:11).

En Cristo hemos ganado muchas bendiciones. Todo lo que hemos logrado se debe a la fe en Cristo, nada de lo que vemos en este mundo, será comparable con la gloria eterna.

III. Denuedo para reedificar (5:1-2)

La base para la fe está fundada en Cristo. Estamos siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es Cristo Jesús: “la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús” (Romanos 3:22-24). Para sortear las dificultades que se presenten en la vida diaria del creyente, es necesario poner la confianza en Cristo, quien nos libra con mano poderosa. En el libro de Esdras sin lugar a dudas el pueblo necesitaba tener confianza y seguridad en Dios con el propósito de continuar la labor, es por ello que se reanudan las obras que se encontraban paralizadas. Después de quince años aproximadamente la reconstrucción del templo presenta actividad, gracias a la bondad de Dios y a los esfuerzos de los profetas Hageo y Zacarías. Precisamente estos dos hombres exhortan al pueblo, a que despierten de su somnolencia y les indujeron a que tomaran posesión nuevamente. La actividad política y social ahora había tomado un nuevo rumbo hacia los judíos que se encontraban bajo el gobierno persa, de Darío el grande.

El rumbo de Dios ahora toma dirección. El pueblo de Israel es despertado por el anuncio de los profetas y los llama al trabajo nuevamente. “Profetizaron Hageo y

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Zacarías hijo de Iddo, ambos profetas, a los judíos que estaban en Judá y en Jerusalén en el nombre del Dios de Israel quien estaba sobre ellos” (Vs. 1). Ni siquiera el desafío de Tatnai pudo interrumpir la obra.

Consideremos ahora la vida de éstos dos profetas, de Zacarías 21 se menciona que es hijo de Iddo, pero del profeta Hageo 22 se omite el nombre del padre, tanto aquí en este texto como también en el libro que lleva su nombre. El abuelo del profeta Zacarías era Iddo, siendo su padre Berequías (Zacarías 1:1). Según el dato que nos arroja Hageo 1:1 el trabajo ministerial del profeta Hageo comenzó aproximadamente el 29 de agosto del 520 a.C., pero el otro profeta, Zacarías no empezó su labor hasta octubre-noviembre.

Cristo es el verdadero profeta. Como profeta de Dios y quien nos anuncia las bondades del Señor, es objeto de una admiración más que mayor esperanza. Dentro de los oficios especiales de él, se encuentra este fascinante trabajo que hace en nuestro beneficio, es nuestro mediador. Sin lugar a dudas la Escritura nos pone de manifiesto

el oficio profético de Cristo, fue anunciado como tal en Deuteronomio 18:15, “Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis.” Ahora bien un pasaje es aplicado a Cristo en Hechos 3: 22, 23, “Porque Moisés dijo a los padres: El Señor vuestro Dios os levantará profeta de entre vuestros hermanos,

como a mí; a él oiréis en todas las cosas que os hable; y toda alma que no oiga a aquel profeta, será desarraigada del pueblo.” En su precioso nombre tenemos descanso y seguridad, Cristo como Dios quien conoce todas las cosas, nos anunciará

  • 21 Zacarías (Hebreo: הָיְרַכְז Zekjar·yáh) es uno de los profetas menores, a quien se atribuye el libro que lleva su nombre. Su nombre significa Yaveh Ha Recordado. Zacarías se llama a sí mismo hijo de Berekías hijo de Idó (Zac 1:1,7) pero en otros pasajes se omite el nombre de Berekías. Probablemente nació en fer algún lugar de Babilonia, puesto que su actividad profética empezó tan solo diecisiete años después del regreso del exilio, y es razonable pensar que para entonces tenía más de diecisiete años, aunque todavía se le consideraba joven. Yahveh se valió de Zacarías y Ageo para animar a Zorobabel, al sumo sacerdote Jesúa y a los exiliados que habían regresado a terminar la reconstrucción del templo de Jehová, aun cuando todavía estaba en vigor una prohibición del gobierno persa. La profecía de Zacarías contiene mensajes que pronunció con ese fin durante un período de dos años y un mes.

(http://es.wikipedia.org/wiki/Zacar%C3%ADas_(profeta)).

  • 22 Hageo (Hebreo: יַגַּח, aggay or "Hag-i") era uno de los doce profetas menores y el autor del libro de Hageo. Su nombre significa fiesta, solemnidad. Hageo, Zacarías y Malaquías fueron los tres profetas posteriores al Destierro de Babilonia. Ageo y Zacarías fueron coetáneos y Malaquías vivió un siglo después. Se conoce muy poco de su vida personal. Quizás fuera uno de los cautivos llevados a Babilonia por Nabucodonosor II. Empezó su ministerio aproximadamente dieciséis años después del retorno de los judíos a Jerusalén. El trabajo de reconstruir el templo se había detenido por el desánimo de los exiliados y las intrigas de los samaritanos. (http://es.wikipedia.org/wiki/Hageo_(profeta)).

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por su palabra el destino eterno de cada creyente y esto es logrado por la fe. “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien

constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo” (Hebreos 1:1-2). Es la palabra profética más segura que podemos tener. El ministerio profético era el oficio más antiguo del Antiguo Testamento, podríamos decir uno de los más sobresalientes. La labor de los profetas era llamar al pueblo al arrepentimiento, a la verdadera confesión, a ponerse a cuentas con el Señor, que especialmente el pueblo tenga una vida de santidad. Dios a través de los profetas Hageo y Zacarías, le muestra al pueblo lo que él está haciendo y los motiva a continuar el buen camino de Dios, es una palabra oportuna para liberar al pueblo de su letargo físico y espiritual en que se encontraban.

Dijo William Barclay: “puede ser que profeta sea el término humano más alto por el cual él (Jesús) puede ser descrito, pero el hecho es que ningún término humano

lo describe adecuadamente

El era un profeta y más que un profeta, aunque hay

... muchos profetas, hay solamente un Cristo.” El Señor Jesucristo continuará el oficio profético hasta que al final de los tiempos nos presente sin mancha ante Dios. Como verdadero profeta, Cristo ha traído al mundo luz y la comprensión del que éste carecía. Únicamente él puede acercarnos a Dios y brindarnos el conocimiento que necesitamos del Señor. Cristo ofrece el conocimiento verdadero y la instrucción a los que están perdidos en la ignorancia y la oscuridad del pecado.

Cristo es el único objeto de fe para el perdón de pecados y aliciente para la aguerrida batalla del creyente. En ningún otro se puede confiar para librar al hombre de la esclavitud y las dificultades presentes. La fe que pongamos en Cristo será reconfortante, no podemos poner la fe salvadora en nosotros mismos. Un hombre muerto en su pecado no puede ofrecer nada a Dios para merecer salvación porque somos pecadores, “Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos” (Romanos 5:9). Observemos como ahora en el siguiente dos del capítulo cinco del libro de Esdras nos muestra el texto que el pueblo logra iniciar la reconstrucción del templo a pesar de las distintas dificultades presentadas y claro está por la fe que Dios colocó en los corazones de sus escogidos. “Entonces se levantaron Zorobabel hijo de Salatiel y Jesúa hijo de Josadac, y comenzaron a reedificar la casa

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de Dios que estaba en Jerusalén; y con ellos los profetas de Dios que les ayudaban” (Vs. 2). En un transcurso aproximado de tres semanas, el trabajo del templo se renueva, esto ocurre una vez el profeta Hageo iniciará la predicación. La fecha en que se desarrolla este gran acontecimiento fue hacia el 520 a.C. es un hecho de admirar por parte de Dios, despierta significativamente el espíritu de Zorobabel, de todos aquellos importantes hombres y sobre todo pone ánimo voluntario en el corazón del pueblo, trabajando estos con gran alegría y gozo en la casa de Jehová (Hageo 1:14, 15). Es el mismo entusiasmo que debe producir en la vida de todo creyente, el estar en la casa de Jehová y desde allí poner nuestros talentos para el servicio del gran Rey. “Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová” (Isaías 2:3).

Colocado en gran estima. Zorobabel es honrado tanto en el libro de Hageo como en el libro de Zacarías, en tanto que Jesúa o Josué, lo es en el libro de Zacarías (Zacarías 3 y 6). El Nuevo diccionario Bíblico Ilustrado menciona que a este templo fue frecuentemente Templo de Zorobabel. Era un representante de la línea davídica (Hageo 2-.20-23) y figura entre los antepasados directos de Cristo (Mateo 1:12, 13; Lucas 3:27).

El objeto de la fe del pecador se debe fundamentar en Cristo. Quien es el sustituto del transgresor de la ley. El único y objeto de salvación, se encuentra en la preciosa sangre de Jesucristo que fue derramada en él. Como pecadores, calificamos, solamente confiando en Cristo podremos obtener el perdón de nuestros pecados, es la esperanza seguro y más confiable. El pueblo de Israel en un sentido colocó sus esperanzas en Zorobabel, ya que era descendiente de David, pensando así que podría ser el Mesías que había de venir y reinaría con ellos. Hageo profetizó sobre él, hablando que el Señor le pondría como anillo de sellar (Hageo 2:23). Sin lugar a dudas fueron palabras de Dios para aprobar y dar ánimo a la labor que emprendería, la cual no era tarea fácil de llevar.

En el bautismo

de Cristo

aparece una relación de amor

entre Dios

y

su

verdadero Hijo (Jesús), cuando dice: “Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es

mi Hijo amado, en quien tengo complacencia” (Mateo 3:17). Vemos aquí la

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aceptación y la inauguración de su misión de siervo doliente. Se deja contar entre los pecadores. Es a través de su muerte y resurrección que tenemos vida eterna, el acceso al Padre. “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6).

IV. Jehová estaba con ellos (5: 3-5)

“Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo,

dado a los hombres, en que podamos ser salvos” (Hechos 4:12). Cristo no intervino por medio de palabras como lo hace los diplomáticos, lo hizo él mismo colocándose así mismo, muriendo en la cruz. Fue él el sacrificio perfecto y que satisfizo las demandas del Dios justo. Cristo es el verdadero constructor del hombre pecador, que tiene el poder para transformar al más pecador. Avanzando en nuestro estudio del libro de Esdras, llegamos a una porción interesante en el proceso de reconstrucción del templo, que de alguna manera nos muestra la forma en que Cristo edifica la vida del hombre. Un pueblo lleno del Espíritu de Dios, la palabra profética llega al corazón de los hombres y por ella transformados totalmente, con todo el ánimo y la disposición para continuar la labor. Dios enviará en los momentos de crisis, su poderosa que nos anunciará las buenas nuevas que son en su amado Hijo Jesús.

aceptación y la inauguración de su misión de siervo doliente. Se deja contar entre los pecadores.

Al observar que el avance del trabajo del templo, una compañía especial orientada por Tatnai les preguntó a los judíos quién les había otorgado el derecho para construir. En su momento le informaron acerca al decreto de Ciro, luego de recibir la respuesta a su pregunta, le escribe un comunicado al rey Darío informando sobre lo ocurrido.

Tatnai 23 se presentó en Jerusalén para indagar el trabajo de los judíos. “En aquel tiempo vino a ellos Tatnai gobernador del otro lado del río, y Setar-boznai y

23 Gobernador de la satrapía o provincia persa "del otro lado del río" (Esd. 5:3, 6; 6:6, 13), que abarcaba las regiones que se extendían desde el Eufrates hasta Egipto. Hasta hace poco se creía que Tattenay era la forma aramea de Ushtani, que por los registros históricos se sabe que fue sátrapa de 2 satrapías:

"Babilonia" y "del otro lado del río" en la época de Darío I, durante cuyo reinado se reconstruyó el templo de Jerusalén y Tatnai visitó Judá. Sin embargo, el reciente descubrimiento de una tablilla cuneiforme nos proporciona la información de que "Tattani, gobernador de Ebir-nâri", se desempeñaba

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sus compañeros, y les dijeron así: ¿Quién os ha dado orden para edificar esta casa y levantar estos muros?” (Vs. 3). Este hombre era el sátrapa persa para toda aquella región al oeste del Éufrates, al igual que la región de Babilonia. Muy seguramente el secretario o ayudante de este hombre era Setar-boznai, como más tarde lo fuera Samsai de Rehum, ampliado en la lección tres de nuestro estudio (Esdras 4:9). El texto nos refiere “levantar estos muros” según Esdras 5:8 se refiera a los muros del templo.

Los enemigos de los judíos piden la cabeza principal de los que construyen el templo. “Ellos también preguntaron: ¿Cuáles son los nombres de los hombres que hacen este edificio?” (Vs. 4). Sin embargo en el informe que elabora se nota su imparcialidad y respeta los intereses de cada una de las partes. En unos versículos más adelante (Vs. 9 y 10) encontramos toda la pregunta de Tatnai, lo que revela la respuesta de 5:4. Más adelante en los versículos 11-16 se encuentra la contestación completa de los judíos a Tatnai.

El Nuevo Testamento nos habla de un hecho trágico en contra de un siervo de Dios, y que nos hace pensar en la oposición de los enemigos de la obra, cuando se extiende y se anuncia la Palabra del Señor. “Ella, instruida primero por su madre, dijo: Dame aquí en un plato la cabeza de Juan el Bautista” (Mateo 14:8). Si, es el caso de Juan el Bautista que había sido encarcelado y martirizado. Este siervo había denunciado de su pecado a Herodes (Antipas) por haberse casado con Herodías, esposa de su hermano aún vivo Felipe. La persistencia de Horodías y el baile tentador de su hija convencieron a Herodes, en contra de su mejor razón, para ordenar la ejecución de Juan.

como representante de Ushtani en Occidente, puesto que las 2 satrapías eran demasiado grandes como para que un solo hombre las administrara con eficiencia. La tablilla cuneiforme menciona a Tatnai con el título de pâhatu, "gobernador" (semejante al vocablo que se usa en la Biblia para designar ese cargo:

pejâh). Tatnai vino a Jerusalén para investigar las actividades de los judíos, quizá porque habían llegado a sus oídos las acusaciones lanzadas por sus enemigos. Sin embargo, se portó como un funcionario persa amplio de mente e imparcial, al elevar a su rey un informe libre de prejuicios acerca de los resultados de su investigación, y al solicitar instrucciones en cuanto a cómo defender mejor los intereses de todas las personas implicadas en el asunto (Esd. 5:3-17).

(http://www.wikicristiano.org/diccionario-biblico/4332/tatnai/).

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¡Herir la cabeza y las ovejas serán dispersadas! Que no querrá el enemigo de la iglesia, buscar a cualquier costa derribar la cabeza principal de los siervos del Señor, el objetivo es poner trampas y obstáculos al paso de los ancianos que Dios ha puesto para cuidar el redil. “Entonces Jesús les dijo: Todos os escandalizaréis de mí esta noche; porque escrito está: Heriré al pastor, y las ovejas serán dispersadas” (Marcos 14:27). Cristo no quedó derrotado y muerto en una tumba, posteriormente les dice a sus discípulos que una vez resucite ira delante de ellos, que gran confianza tenemos en nuestro Señor y Salvador Jesucristo, que avergonzó la obra del diablo y ahora nos lleva de triunfo en triunfo.

Aunque vengan pruebas duras y difamadores de la obra de Dios, debemos estar seguros y confiados en Cristo. Diremos como el salmista “Jehová está conmigo; no temeré lo que me pueda hacer el hombre” (Salmos 118:6).

El socorro de Jehová sobre su pueblo. “Más los ojos de Dios estaban sobre los ancianos de los judíos, y no les hicieron cesar hasta que el asunto fuese llevado a

Darío; y entonces respondieron por carta sobre esto” (Vs. 5). La providencia de Dios a favor de los ancianos es clara en este pasaje. Ya que es posible que se precisará de un año para volver a saber de Darío, sin duda hubiera sido un gran golpe para los judíos tener que detener mientras tanto la obra.

Las sagradas Escrituras nos arrojan luz sobre el cuidado que Dios tiene sobre toda su creación, hasta los más pequeños detalles de la vida están en el orden divino. Lo que se describe en este versículo es un vivo ejemplo de que en medio de las circunstancias adversas viene también el auxilio de Dios.

“La providencia especial también significa que Dios tiene un cuidado especial de todas las criaturas racionales: los animales y los seres humanos. Por toda la Biblia se nos dice que Dios controla la existencia de todas las personas, las malas así como las buenas. Ese es el motivo por el que hace que el Sol se levante y la lluvia caiga sobre todo tipo de personas. Así es como Dios tiene relación hasta con los pecadores, hasta con los hombres y las mujeres que le rechazan y no creen en Él. La Escritura enseña que no están fuera de la relación con Dios.” 24

24 Lloyd-Jones, Martyn. Dios el Padre, Dios el Hijo. España: Editorial Peregrino, 2000, P. 179.

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El cuidado de Dios para con sus criaturas es sin igual amorosa y especial, estando bajo su cuidado y favor, no tendremos pierde. El amor de Cristo hacía Su pueblo es sacrificial, se entrego hasta la muerte de cruz para darnos vida, no hay mayor amor que este. “Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros” (Juan 13:34-35).

Jesús revela la plenitud del amor. El es amor encarnado. El nos da la gracia para recibir su amor y ser amorosos. Amar es asemejarse a Dios. Entonces debemos compartir de esa gran amor que nos ha dado, sus favores han sido enormes y sin duda desinteresados. El amor perfecto es el de Jesús y al apegarnos a Él podemos lograrlo. Se entregó por nuestra salvación y es un amor con pasión y desea nuestra respuesta. Acude pronto a sus brazos, sus manos de misericordia están para bendecir a sus hijos. No rehúses entregarle todo tu ser, merece honor y gloria, nuestra mejor opción es rendirnos a sus pies, siempre nos llevará a disfrutar de hermosos y delicados pastos.

V. Conclusión

Como hijos de Dios, estamos llamados a crecer en la fe. Es un proceso constante en la vida. “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario

que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan” (Hebreos 11:6). El crecimiento que nos permita tener el Señor, es un motivo para dar gracias a Dios, es un elemento primordial en la vida del creyente que desea agradar a Cristo. La fe es seguridad firme, esperanza segura y convencimiento total. Santiago dice que la fe debe ser probada para que esta produzca frutos y a la vez fortalecida por medio de ellas, en el recorrido de la fe encontramos obstáculos como sucede con la tentación que tiene el objeto de desviarnos de Cristo, pero lo que nos hará vencedores es perseverar en la fe y entonces conseguiremos la corona de la vida eterna “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna”

(Santiago 1:2-4). Es precisamente lo que aprendimos en esta porción del libro de Esdras, los enemigos desearon detener la obra, sus palabras fueron “dejar de construir” fue una la orden dada por los enemigos al pueblo judío. Aunque Artajerjes

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tuvo una política de aparente tolerancia religiosa con Israel, sin embargo llegó a la conclusión de prohibir la reconstrucción de Jerusalén una vez. Durante el proceso de inspección de la historia de Jerusalén, concluye que el pueblo de Israel era considerado un peligro para la duración del reino. Todo lo observado y analizado desde el punto de vista humano, lo lleva a decirle al pueblo que renunciaran la reconstrucción.

La última palabra en cualquier asunto, la da Dios cuando su pueblo está involucrado. En este tiempo de hostilidad y persecución de los enemigos, el Señor levanta a dos grandes hombres con el espíritu de Jehová, para llevar y animar con la palabra profética a su pueblo, hacerlos despertar de su sueño. La orden de Dios mismo a través de dos resueltos y fieles profetas como fueron Hageo y Zacarías, era para que no hicieran caso a las palabras del rey y continuaran con el trabajo de la reconstrucción.

La fe proviene de Dios. Debemos colocar nuestros ojos en Jesús el auto y consumador de la fe (Hebreros 12:2). La fe Bíblica es la seguridad y su obra el reflejo de acuerdo a los resultados que se esperan aun sin ver evidencias anteriores (Hebreos 11:1). En el desarrollo de nuestro estudio, vemos como Cristo no desampara a sus escogidos. Aunque Tatnai, un reconocido miembro de la corte de persa, envía sus colaboradores para investigar sobre la mencionada construcción, su objetivo era tal vez apoyar su gobierno y no un extranjero. En este tiempo el Señor inspira a hombres idóneos por medio de la fe para ayudar a su pueblo, como fue el caso de Hageo colocado en este tiempo para poner su trabajo y conocimiento al servicio de todos, tiene la habilidad y la visión dada por Dios para comparar el trabajo realizado con el nuevo templo de Salomón como con el futuro templo milenario. Es de sumo gozo saber que Cristo nos llevará a cosas mejores. “No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no

fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis. Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino” (Juan 14:1-

4).

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Preguntas para la lección

  • 1. ¿Por qué cesó la obra de Dios (4:24)?

  • 2. ¿Qué labor realizaron los profetas Hageo y Zacarías en el proceso de restauración?

  • 3. ¿Cuál fue el mayor motivo para que el pueblo comenzará a reedificar la casa de Dios?

  • 4. ¿Cuál fue la pregunta hecha por Tatnai a los judíos y la respectiva respuesta por parte de ellos?

  • 5. ¿Cómo se refleja la providencia de Dios en 5:6?

  • 6. ¿Cómo utiliza Dios las situaciones para cumplir sus planes sin violar la voluntad humana?

  • 7. ¿De qué manera se refleja la autoridad y el control de Dios en esta porción?

  • 8. ¿Cuál considera usted que será el mejor aliciente que Dios da a Su pueblo hoy?

  • 9. ¿Qué aprendemos del amor de Dios en este capítulo?

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Lección 5: Decretos de Ciro y Dario (Cap. 5:6-

I. Introducción

6:12)

El termino bíblico para la justificación 25 es un acto del Dios tres veces santo por el cual él declara justo a los pecadores injustos, después de haberles imputado la justicia de Cristo, pues

Lección 5: Decretos de Ciro y Dario (Cap. 5:6- I. Introducción 6:12) El termino bíblico para

es quien ha llevado el pecado en la cruz. “Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría,

justificación, santificación y redención” (1 Corintios 1:30). Es necesario también relacionar nuestro tema con el comentario al libro de Esdras que de manera simultánea realizamos. Precisamente veremos como Dios favorece a su pueblo. ¿Ciro realmente decretó que los judíos construyeran el templo? El sacerdote Esdras, informa que en el contenido de la carta que envió Tatnai al rey Darío, declaró que los judíos de ese momento de que el antecesor de Darío, había firmado una orden que favorecía a la casa de Dios en Jerusalén, especialmente permitía la reconstrucción del templo, recordemos un poco las palabras del rey en cuanto al decreto emitido en tiempos pasados:

“Que la casa sea edificada como un lugar en el cual se ofrezcan sacrificios, y que sean colocados sus cimientos. Será de 60 codos de alto y de 60 codos de ancho. Tendrá tres hileras de bloques de piedra y una hilera de vigas nuevas, y el gasto será pagado por la casa del rey. También los utensilios de oro y de plata de la casa de Dios, que Nabucodonosor había sacado del templo que estaba en Jerusalén y los había llevado a Babilonia, serán devueltos e irán a su lugar, en el templo que está en Jerusalén, y serán depositados en la casa de Dios.” 26

Es claro que Tatnai solicita una confirmación real de si verdaderamente el rey Ciro había firmado tal decreto. El fin de tener esta confirmación se debe muy seguramente por el cargo que este hombre desempeñaba en la corte persa y así poder

25 El vocablo justificar es un término judicial que significa absolver, declarar justo, o proporcionar sentencia favorable. La palabra se toma de las relaciones jurídicas, de lo que se considera justo. En efecto, el culpable comparece ante Dios, el Juez justo, acusado de condenación; sin embargo, en vez de condenación recibe la absolución.

(http://es.wikipedia.org/wiki/Justificaci%C3%B3n_(religi%C3%B3n))

26 http://www.tubiblia.net/decreto-de-dario/11649

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dar un veredicto imparcial, ya que en equitativa.

la decisión

que

él

tomará tendría que ser

Nuestro gran Dios ha proveído de manera especial, una justicia divina para todos aquellos sumergidos y abandonados a la esclavitud del pecado, ésta es la justicia de Jesucristo. La única manera de poder recibir su justicia y de poder ser aptos ante la presencia de Dios es por medio de la fe El don de Dios es “la justicia que es por fe del principio al fin.” “Mas el justo por fe vivirá” (Romanos 1:17; Habacuc 2:4).

En Hechos 4:12 leemos así: “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.” Solo en Cristo todo pecador es justo ante el Dios Triuno, a través de esta declaración queda confirmado que no existe otro medio de salvación o salvador. Cristo fue el único que pagó el precio para saldar la deuda de pecado de toda la humanidad.

Aunque el enemigo desea truncar la obra de Cristo, éste no podrá porque mayor es el que está con nosotros, su pueblo es justificado desde la eternidad y con ello no los enemigos están sin argumentos. Las conjeturas con los referente a la autenticidad del decreto emitido por el rey Ciro, con respecto al pueblo judíos y el templo por fin llega a un feliz término, gracias la búsqueda tediosa y diligente del rey Darío. El alcance de esta búsqueda y la decisión tomada por Darío, no se limitó únicamente a encontrar el decreto, sino que también permitió emitir otro decreto, dictaminando a Tatnai que facilitará los judíos en su proceso de reconstrucción y amenazando al que perturbara su orden.

II. Legitimidad de la reconstrucción (5: 6-17)

El pecador es visto justo por Dios solamente por la gracia y la justicia imputada a Cristo. La justificación no tiene ningún precio, no es posible comprarla, es algo inmerecido para el pecador que ha transgredido la ley de Dios “siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados” (Romanos 3:24). Sin embargo, esta justificación que le es otorgada al hombre pecador, se realiza sobra la base de total justicia, por cuando no solamente

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pasa el borrador sobre nuestras inmundicias y pecados menospreciando su santa ley. Las demandas de su justicia y su santidad han quedado totalmente satisfechas en su Hijo Jesucristo que, no habiéndola quebrantado, sino siendo él mismo el holocausto, la ofrenda perfecta, justo y santo, llevó en nuestro lugar la ira por la ley violada y por toda la maldad del hombre. Ahora bien, notemos en nuestro estudio en el libro de Esdras, como Dios justifica al pecador en el sentido que Satanás en todo tiempo busca enlodar o acusar (Apocalipsis 12:10,11) al creyente, pero Cristo nos ha llamado, justificado y glorificado. “¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica” (Romanos 8:30-34), acusado por la ley (Gálatas 3:10-14), pasa al igual con Tatnai el gobernador encargado de toda aquella región al oeste del Éufrates, de alguna manera puso en tela de juicio lo dicho por los judíos, de tener el permiso para la reconstrucción del templo. Lo que no muy seguramente entendía Tatnai, era que dicha autoridad provenía directamente del cielo, Dios era quien velaba por su pueblo. El cuidado y la protección de Dios para sus hijos hoy, son reconfortantes, genera confianza cuando estamos a su lado. Dios de manera especial atiende a nuestras necesidades diarias, sin embargo su mayor trabajo consiste en que su pueblo tenga una mejor relación de intimidad y comunión con él. Dejemos entonces que Cristo coloque en nosotros cimientos firmes de confianza, integridad y amor hacía su obra.

En busca de legitimidad para la reconstrucción de la casa del gran Dios. “Sea notorio al rey, que fuimos a la provincia de Judea, a la casa del gran Dios, la cual se edifica con piedras grandes; y ya los maderos están puestos en las paredes, y la obra se hace de prisa, y prospera en sus manos” (Vs. 8). Notemos entonces que la carta aquí mencionada, trata meramente del templo, a diferencia del escrito en 4:12-16, que fue redactada aproximadamente de setenta años más tarde (Vs. 11-13). Esta carta menciona ahora lo pronunciado por los judíos al gobernador Tatnai, en la cual describen la historia de su templo desde su terminación el 960 a.C., a su destrucción en 586 a.C., y el decreto de Ciro para su reconstrucción en 538 a.C.

El cimiento de la obra de Dios está fundado en las Sagradas Escrituras. Para que el pueblo fuera a Jerusalén a la reconstrucción del templo, es porque allí estaba la casa especial de Dios, la obra comienza en él. Ningún ser humano, por muy inteligente y dotado que este, podrá iniciar el trabajo de Dios. El único que puede establecer los principios, los tiempos y las sazones de todo es él. Escoge a los

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hombres para hacer su trabajo, así vemos en los días de la reconstrucción, puso Dios el deseo y la voluntad para ir a su casa. “Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad” (Filipenses 2:13). Algo maravilloso ocurre en nuestros días, Dios sigue trabajando al lado de cada uno de sus hijos, con el propósito de restaurar y colocar los cimientos en la vida de cada uno. La iniciativa proviene de él, llamando a los hombres para participar en su reino y desde allí ser efectivos en la extensión del anuncio del evangelio. El principio de la renovación de Dios, de la casa de Dios, de la iglesia, es Jesús como el Cristo, como el Hijo del Dios viviente.

El gobierno de Dios no se detiene ante las dificultades. En el versículo 8 sin duda nos da importantes enseñanzas, especialmente podemos notar en este texto cómo Dios da el crecimiento a su reino, los obstáculos e impedimentos de los hombres, no podrán hacer que su trabajo se concluya con éxito. Miremos por un momento el caso del agricultor y su semilla en el proceso normal de su crecimiento y cuidado, la semilla posee en su profundo el secreto de la vida y por ende crece por sí misma. El hombre con la inteligencia que pueda alcanzar, no podrá lograr conocer los secretos de la vida, ésta tiene su origen, desarrollo y fin en el soberano Dios. De igual manera el ser humano no tiene el secreto de la vida, ésta proviene y le pertenece únicamente a Dios.

Por medio de la muerte de Cristo, el pecador pudo ser justificado ante Dios. Es por medio de la obra expiatoria que Cristo satisfizo todas las demandas de la ley a favor de sus escogidos. Al resucitar el Señor Jesucristo de entre los muertos Dios declaró públicamente que todos los requerimientos de la ley quedaban cumplidos a favor de su pueblo, y por tanto los justificó.

“Cristo obtuvo esta justicia para nosotros por medio de su muerte expiatoria. Los cuatro efectos de la expiación son: sustitución, redención, propiciación y reconciliación, que a su vez son causa de la justificación. El acto por el cual Dios nos acredita esta justicia se denomina imputación o atribución. Imputación es cargar sobre una persona las consecuencias del acto de otra; por ejemplo, las consecuencias del pecado de Adán son cargadas a sus descendientes. Las consecuencias del pecado del hombre fueron imputadas a Cristo, y las consecuencias de la obediencia de Cristo son cargadas o acreditadas en este caso, al creyente. Él «ha sido hecho por Dios sabiduría y justificación» 1 Cor. 1:30 Puede surgir la siguiente pregunta: La justificación

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que salva es algo externo que concierne a la posición del pecador, pero ¿no se produce un cambio de condición? La justicia es imputada, pero ¿es también impartida? En la justificación, Cristo es por nosotros, pero ¿está también en nosotros? En otras palabras, parecería que la imputación fuera un agravio para la ley, si esa imputación no llevara en sí la promesa de una vida futura de justicia de parte del creyente. La respuesta es que la fe justificadora es el acto inicial de la vida cristiana, y este acto inicial, cuando la fe es viva, es seguido de un cambio interno y espiritual denominado regeneración Dios.” 27

La justificación requiere una fe viva y real, no la mera profesión de fe:

“Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo” (Romanos 5:1). Los que tienen fe en su sacrificio perfecto tendrán paz y reconciliación con Dios. El creyente que se acerca a Cristo con un corazón sencillo y honesto, podrá en esa medida disfrutar, experimentar esa paz. Permaneciendo fieles a su llamado, podrán crecer en fidelidad y paz.

“Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene

obras? ¿Podrá la fe salvarle?” (Santiago2:14). La fe sin obras no es provechosa, debemos demostrar nuestra fe por nuestras obras, de lo contrario sería muerta. La fe sin obras es estéril, el texto del apóstol Santiago concluye que el hombre es justificado por las obras y no solamente por la fe. Debemos creer y obedecer a Cristo. Continuando con nuestro estudio, encontramos otra designación para Zorobabel y que muestra la verdadera fe de los creyentes que han sido redimidos, salvados y

justificados por Cristo. “Entonces este Sesbasar vino y puso los cimientos de la casa de Dios, la cual está en Jerusalén, y desde entonces hasta ahora se edifica, y aún no

está concluida” (Vs. 16). Es el mismo que notamos en el 1:8; 5:14, es sin duda otro nombre que se le da a Zorobabel el que construyo los cimientos de la casa de Dios en 3:8-10. Las palabras que menciona el texto cuando se refiere a que “Desde entonces hasta ahora se edifica, y aún no está concluida” no nos indica que el trabajo se haya interrumpido. El asunto a considerar aquí, es que no existía un decreto oficial de la corte persa, que indicará una interrupción desde los días del rey Ciro hasta el momento.

“Cuando Santiago declara que la fe sin obras es muerta, está afirmando que dicha “fe” no puede justificar a nadie porque no es una fe viva. La fe viviente produce buenas obras, pero estas buenas obras no son la base para nuestra

27 http://es.wikipedia.org/wiki/Justificaci%C3%B3n_(religi%C3%B3n)

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justificación. Únicamente el mérito logrado por Jesucristo puede justificar al pecador.” 28

En espera de confirmación. “Y ahora, si al rey parece bien, búsquese en la casa de los tesoros del rey que está allí en Babilonia, si es así que por el rey Ciro había sido dada la orden para reedificar esta casa de Dios en Jerusalén, y se nos envíe a decir la voluntad del rey sobre esto” (Vs. 17). Incluso si la orden del rey Ciro era encontrado, y era cierto, Tatnai seguramente esperaba una anulación de parte de Darío, considerado uno de los precursores de la nueva rama de la dinastía abqueménida. 29

III. El rey Dario ratifica el decreto (6: 1-5)

En el uso dogmático, justificar es el acto judicial de Dios, en el cual declara justo a un pecador, o lo considera justo, sobre la base de la justicia de Cristo. La justificación en ninguna manera puede ser ganada, es un don inmerecido que proviene de Dios. Podríamos decir que es un acto perdonador y lleno de recompensas celestiales. Al justificar al pecador, Dios lo absuelve, es declarado justo, lo considera justo y lo trata como una persona justa. Las acusaciones malvadas de Satanás son canceladas y la persona ahora libre y llega a tener una relación correcta ante Dios. Es precisamente lo que ocurre en el libro de Esdras, recuperado los decretos emitidos hacia el pueblo judío. El rey Darío tuvo una triunfante búsqueda, pudo encontrar los decretos de Ciro referente a los judíos y la casa de Dios. Aparte del ya decretado, este mismo rey ordenó a Tatnai que ayudara a los judíos en su trabajo y advirtiendo al que alterara su orden.

28 Sproul, R.C. Las grandes doctrinas de la Biblia. Miami, Fl: Editorial Unilit, 1996, P. 219. 29 Darío se dedicó fundamentalmente a organizar el extenso imperio heredado. Territorialmente, reestructuró las satrapías, existentes ya desde el reinado de Ciro, estableciendo veinte satrapías encabezadas normalmente por miembros de la familia real y de las familias aristocráticas. En cuanto a su actividad constructora, destaca sobre todo la fundación de Persépolis (518–516 a. C.), así como la realización de trabajos en Ecbatana (moderna Hamadán) y Susa. Durante el reinado de Darío continuó la expansión territorial: Tracia y la India fueron anexionadas, mientras que las tropas persas fueron derrotadas por los escitas europeos (ca. 513 a. C.) y por los griegos en la primera guerra médica. Fue también Darío quien convirtió en religión oficial el mazdeísmo. Construyó el Camino Real de Susa a Sardes: carretera desde la capital de Lidia (oeste de la actual Turquía) hasta Susa para llevar el correo imperial. Esto aseguraba de alguna manera el control absoluto sobre sus sátrapas, quienes tenían su propia corte y ejército pero no podían fallar en dar tributo a su emperador. Este tributo era proporcional a la riqueza de cada región.) (http://es.wikipedia.org/wiki/Imperio_aquem%C3%A9nida)

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“Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de

nuestro Señor Jesucristo” (Romanos 5:1). El trabajo perfecto que Cristo hace a favor de su pueblo, lo hace estar tranquilo y disfrutando de las bendiciones que él otorga, podemos estar en paz por medio de él, inscrito en el libro de los cielos y el infractor se encuentra ante el creador como nunca hubiera hecho nada. Como agradecimiento de

haber recibido la justificación, el creyente tiene la obligación de responder con amor y servicio hacia la construcción y edificación del reino de Cristo. De igual manera se describe en el libro de Esdras agradecimiento por la providencia de Dios, nos encontramos ahora en un importante momento de la historia que compete a los judíos, especialmente con la reconstrucción de la casa de Dios, que entre tantos documentos y un imperio responsable ante muchas demandas de la región, tan basta como la persa, pudieron encontrar el decreto de Ciro. “Entonces el rey Darío dio la orden de buscar en la casa de los archivos, donde guardaban los tesoros allí en Babilonia. Y fue hallado en Acmeta, en el palacio que está en la provincia de Media, un libro en el cual estaba escrito así: Memoria” (Vs. 1-2). Hacía el 521 a.C., el imperio persa se encontraba en un momento de transición, señalando el cambio de gobierno del rey Ciro y la nueva línea de Darío, lo que pudo ocasionar una serie de dificultades internas al momento de encontrar tal decreto, además de la complejidad que tenía mencionado imperio. Es cierto que todo cambio político genera de alguna manera ciertos traumatismos en la aprobación y cumplimiento de leyes que precisamente se encontraban en el cambio de gobierno. Es aquí donde muchos enemigos se aprovechan de la situación con el fin de hacer cumplir sus propias conveniencias, tergiversando ciertas leyes y estatutos dados en el gobierno anterior, si es posible hace los cambio necesarios para llevar a fin término sus propósitos. Si duda el mismo Satanás encubierto en las personas no regeneradas, busca la manera de introducir sus macabros planes en la vida de los hijos de Dios y su obra. “Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo” (1 Pedro 5:8).

El mejor de los créditos al imperio persa. Sin lugar a dudas el trabajo administrativo realizado por este importante imperio, deja ver su condición de fortaleza y buena gestión en estos procesos de conservación de documentos, que tienen interés general en el pueblo, de alguna manera son imparciales en el momento

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de dar sus veredictos ante cualquier gestión de público en general. El texto refiere que dichos documentos, bien conservados y bajo excelente custodia, estaban en Babilonia y llegando a bibliotecas sucursales tan distantes como Acmeta 30 (Ecbatana), la capital del imperio de Media.

Un libro (Vs. 2). Se refiere a un documento hecho en papiro o un rollo de pergamino, es diferente a la tablilla en arcilla que se acostumbraba en ese tiempo. Por el hecho mencionado en anteriormente sobre la custodia de los documentos importantes, cabe en la posibilidad de considerar que todos los antiguos rollos o papiros fueran guardados en la librería de Ecbatana debido a que el aire que circulaba no era tan cálido y húmedo como en Babilonia.

Mediante la justificación que le ha sido imputada al hombre pecador, Dios demanda que todos los seres humanos ordenen su vida y que él demanda una obediencia perfecta a la norma inscrita en su Palabra, allí se muestra el carácter del creador y por lo tanto debemos alcanzarla. El primer libro de la Biblia nos enseña la correcta administración del tiempo y el orden de las cosas también son consideradas allí. Seis días, Dios creó la tierra y todo lo que en ella se encuentra en ella y el séptimo descansó. Todo aconteció al plan provisto por el Señor, cada organismo y especie fue hecho por su palabra. El pueblo extranjero, hablamos del imperio persa, pudo encontrar el decreto del rey Ciro, gracias al orden que tenían al conservar aquellos documentos importantes al bien común. El pueblo de Dios debe conservar el mismo orden y pensamiento del creador para realizar las tareas del reino, todo debe tener un orden en la casa de Dios. Observamos a Salomón cuando construyó el templo, sin duda la Biblia nos deje ver en su contenido que éste hombre siguió todas las instrucciones dados por el Señor. “porque toda la obra de Salomón estaba preparada desde el día en que se pusieron los cimientos de la casa de Jehová hasta que fue terminada, hasta que la casa de Jehová fue acabada totalmente” (2 Crónicas i8:16).

30 Fortaleza de los medos. A la ciudad se la conoce más por su nombre griego: Ecbatana. Estaba situada en la parte occidental de los montes iranios, a unos 1.800 m s.n.m., razón por la que gozaba de un clima agradable y los reyes persas la usaban como su capital de verano; también era una de las ciudades donde guardaban sus tesoros. En esta ciudad se habría promulgado el decreto que permitía a los judíos volver de su exilio, pues una copia del documento se conservaba allí (Esd. 6:2). Como la ciudad moderna de Hamadán está construida sobre las ruinas de la ciudad antigua, no se han realizado excavaciones sistemáticas, pero las clandestinas desenterraron algunas antigüedades. Mapa XII, D-8. Bib.: Herodoto i.98; iii.64; J-C viii.6.22. (http://www.wikicristiano.org/diccionario-

biblico/586/acmeta/).

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La justificación es necesaria, ya que sin ella no podríamos alcanzar el perdón de Dios, el pecador estaría en constante hostilidad contra el creador. La justificación

se puede lograr por la gracia divina. La provisión de justicia es el regalo de su Hijo

“el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación” (Romanos 4:25). La fe puesta en el Señor resucitado nos permite recibir la justificación por Cristo, y como recompensa nos da herramientas para ello “Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira. Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida” (Romanos 5:9,10).

IV. Que el nuevo decreto sea cumplido rápidamente (6:6-12)

“Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos” (Romanos 5:19). El complemento del acto de gracia al justificar

es la fe del que ha cometido la falta que se extiende para aceptar la gracia. El hombre no puede hacer absolutamente nada para obtener la justificación, al ejercer la fe en Cristo le permite confesar su incapacidad para alcanzar la justicia. En su gracia y misericordia Dios le reconoce su fe y entonces justificado. Tener fe en Cristo es confiar en él como su salvador y someterse a su reinado como Señor que es. Esto conlleva a la respuesta como acto de agradecimiento por lo recibido. Encontramos un pueblo judío respondiendo a la providencia divina. La carta encontrada sobre el decreto de Ciro, sirvió más bien para ratificar la reconstrucción de la casa de Dios.

“Ahora, pues, Tatnai gobernador del otro lado del río, Setar- boznai, y vuestros compañeros los gobernadores que estáis al otro lado del río, alejaos de allí. Dejad

que se haga la obra de esa casa de Dios; que el gobernador de los judíos y sus ancianos reedifiquen esa casa de Dios en su lugar” (Vs. 6-7). Efectivamente el trabajo continúa su cauce, por ningún motivo se detiene. Así es Dios con su pueblo hoy, los propósitos que tiene para cada nación y persona es cumplido, incluso cuando exista adversidad e incertidumbre.

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Por el solo hecho de ser justificados, como creyente debe ser agradecido salvados de la naturaleza humana pecaminosa y egoísta. La misericordia de Dios ha alcanzado al hombre pecador y como beneficio de ello otorga dones, regalos que puede disfrutar desde aquí y mayor cuando vaya al reino de los cielos. “Nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna” (Tito 3:5-7). Ahora bien, existe una orden de continuar la reconstrucción del templo, proviene directamente del mismo rey Darío, así es Cristo cuando ordena desde la eternidad bendecir a su pueblo. “Y por mí es dada orden de lo que habéis de hacer con esos ancianos de los judíos, para reedificar esa casa de Dios; que de la hacienda del rey, que tiene del tributo del otro lado del río, sean dados puntualmente a esos varones los gastos, para que no cese la obra” (Vs. 8). Estimado lector, note aquí como Darío no solamente da la advertencia a Tatnai que dejará de molestar al pueblo judío a causa del decreto de Ciro, sino que emite otra orden a favor del pueblo de Dios, el cual debió dejar a Tatnai y a sus otros compañeros gobernadores, totalmente confundidos y abrumados por tal decisión, la de brindar todo el apoyo para la reconstrucción del templo, alimentación y animales para el sacrificio a Jehová. Dice el texto que de todo el tributo del otro lado del río, sean dados puntualmente a estos varones los gastos. Al realizar la comparación con el 6:4, se pone en evidencia que a Tatnai no le pudo haber ido muy bien la noticia, ya que parte de los tributos recogidos por tesorero del rey, le pertenecía, sus ingresos de un momento a otro fueron recortados considerablemente.

Por el solo hecho de ser justificados, como creyente debe ser agradecido salvados de la naturaleza

Jesús ora por los once. Pidiendo al Padre que protegiera a sus discípulos en el mundo hostil a Dios, permitiera unidad entre ellos, suficiente tendrían con los enemigos en el mundo como para que ellos también vivieran lo mismo, además les llenará de gozo y los santificase. Sin duda Jesús sabía que el Padre le respondería, en todas las etapas del Señor, él ora por sus escogidos. Las sagradas Escrituras a los largo de sus páginas enseña que la iglesia debe poner en oración a Dios, la vida y el gobierno de los que están en eminencia. “Para que ofrezcan sacrificios agradables al

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Dios del cielo, y oren por la vida del rey y por sus hijos” (Vs. 10). El rey Darío pudo solicitar de manera libre tal petición, no le importo expresar aquí su deseo, de que oraran por él y toda su familia. Recordemos que este rey partencia a un sin fin de creencias paganas, con esto dicho no precisamente renunciaría a su politeísmo. Vallamos por un momento lo que el profeta Jeremías dice en 29:7: “Y procurad la paz de la ciudad a la cual os hice transportar, y rogad por ella a Jehová; porque en su paz tendréis vosotros paz”. Es un mandato que se encuentra considerado a los exiliados judíos, es claro el mandamiento de orar por quienes gobiernan la ciudad donde estén los hijos de Dios, ya que vendrá armonía y por consiguiente seguridad y confianza para el pueblo del Señor.

Sabiduría para gobernar. Los gobernantes de nuestros países sin lugar a dudas, necesitan tener cierto grado de sabiduría para gestionar de manera correcta el desarrollo y beneficio de los pueblos. Tienen en este sentido el compromiso de administrar sabiamente. Por ello el pueblo de Dios está en la obligación de pedir a Dios por su vida, la Biblia dice: “Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad” (1 Timoteo 2:1-2).

Salvos y vengan al conocimiento de Dios. Algo importante al considerar a los gobernantes es que hay que orar por ellos, pero también estamos en la obligación de rogar a Dios por su salvación y vengan al conocimiento de la verdad, a Cristo y sean así iluminados, puedan entonces dirigir con verdad y justicia, la cual proveerá Dios abundantemente cuando a él se la pidan: “el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad” (1 Timoteo 2:4).

La justificación la encontramos en la obediencia pasiva de Cristo. Él fue el cordero perfecto que cumplió las demandas de Dios y por él justificados. Ha prometido ir a preparar lugar para su pueblo y estar con el Padre: “Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis” (Juan 14:3). El libro de Esdras, al final de esta porción nos indica que en la providencia divina ha establecido bendiciones para el pueblo y que nadie podrá proferir lo contrario: “También por mí es dada orden, que cualquiera que

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altere este decreto, se le arranque un madero de su casa, y alzado, sea colgado en él, y su casa sea hecha muladar por esto” (Vs. 11). Un comentario Bíblico del Antiguo Testamento, refiera que Keil menciona al historiador Herodoto, afirmando “que el rey Darío clavó literalmente a 3.000 mil babilonios después de conquistar su ciudad.” Al ocurrir verdaderamente esto, se evidencia que la amenaza del rey no era vacía “Y su casa hecha muladar.” Era una práctica común en los reyes antiguos. “Respondió el rey y dijo a los caldeos: El asunto lo olvidé; si no me mostráis el sueño y su interpretación, seréis hechos pedazos, y vuestras casas serán convertidas en muladares” (Daniel 2:5). Ver también Daniel 3:29 y 2 Reyes 9:37.

V. Conclusión

Los que son justificados pueden disfrutar de las bendiciones del Creador y tener paz con él, seguridad de salvación y una herencia en las glorias eternas. Por encima de cualquier edicto humano Cristo cumple sus promesas sobre los escogidos, observamos como Tatnai, gobernador encargado, notifica por escrito al rey Darío sobre la historia de los judíos y acerca de los repatriados. Pide una copia del decreto emitido por Ciro, de que si era cierto que los judíos verdaderamente tenían permiso para reconstruir la casa de Dios y que los judíos alegaban tener.

Se buscó el decreto en las principales bibliotecas. En toda babilonia se verificaron documentos y archivos antiguos con el fin de encontrar respuesta y posteriormente en Acmeta se pudo recuperar con éxito el decreto en su versión oficial aramea (Esdras 1:1-4).

Lo que Dios ha decretado sobre el pecador no tiene ningún cambio. La declaración que Dios hace respecto al pecador es que queda justificado desde la eternidad. El pecador ya está declarado justo en atención al hecho d que se le ha imputado la justicia de Cristo. Así el rey Darío da instrucciones precisas, por medio de un decreto, no frustrar a los judíos en su trabajo de reconstrucción, por el contrario pide que sus gastos sean pagados y emite sanción contra todo aquel que se opusiera a su labor de edificación en la casa del gran Dios. Notamos como Dios permite que este rey, sea un medio que utilizó para acelerar la obra y así llegar más rápido a su terminación.

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Preguntas para la lección

  • 1. ¿Cuál es el contenido de la carta a Tatnai, con respecto a la respuesta a los judíos?

  • 2. ¿Cómo interpreta las palabras de Sesbasar y cómo se refleja la soberanía de Dios (Vs.16)?

  • 3. ¿Qué logro alcanzó el rey Dario (Vs.17)?

  • 4. ¿Dónde se encontraba archivado el decreto del rey Ciro?

  • 5. ¿Cuál fue la orden del rey Darío para quienes desacataran su decreto?

  • 6. ¿Cómo se refleja en el texto el cuidado de Dios para con Su pueblo?

  • 7. ¿De qué manera se cumple el propósito de Dios, incluso cuando de la carta de Tatnai dice que se debía detener la reconstrucción del templo? ¿Qué paso luego?

  • 8. ¿Cómo percibe usted el gobierno y el control de Dios en el texto?

  • 9. ¿De qué manera la iglesia puede avanzar hoy, aún cuando exista oposición?

10. ¿Cómo puede usted contribuir con la buena gestión del gobierno?

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Lección 6: Culminación del templo y celebrada la pascua (Cap. 6: 13-22)

I. Introducción

La santificación es una operación bondadosa y continua del Espíritu Santo, al pecador justificado lo liberta de la corrupción de la maldad, tiene el propósito de transformar la naturaleza del hombre pecador a la imagen de Dios y lo capacita para hacer buenas obras. La voluntad de Dios es que su pueblo se presente ante él limpio y con las herramientas necesarias para vencer en este mundo, es por ello que a través de este acto misericordioso de la santificación, lo puede hacer. Así mismo Cristo capacita a su pueblo para vencer y lo vemos reflejado de alguna manera también en la soberanía y control que ejerce el Creador sobre todas las cosas. Notamos en estudios anteriores que los enemigos de la obra de Dios, buscan alguna oportunidad para detener el trabajo de reconstrucción, pero sus malas intenciones nunca llegaron a feliz término. Es preciso considerar en este texto que la voluntad de Dios es cumplida por encima de cualquier impedimento o voluntad humana. Aquellos gobernantes que tenían la intención de corroborar el trabajo validado por el rey Ciro, ahora son estos quienes junto con los piadosos profetas, que el pueblo judío ahora termina con gran esfuerzo y ánimo la casa de Jehová, algo que ocurre aproximadamente en cinco años.

Lección 6: Culminación del templo y celebrada la pascua (Cap. 6: 13-22) I. Introducción La santificación

Por medio de la obra de Cristo, él ha llevado sobre sí todas las necesidades de su pueblo. El dominio del pecado sobre el pueblo ha quedado sin poder, ahora por el contrario el Espíritu Santo esta sobre sus escogidos. Él los salva y también los santifica “… a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos…” (1 Corintios 1:2). La obra que ha iniciado Cristo en sus escogidos la terminará por completo, de la misma manera pasa con el pueblo Israel, el trabajo terminado bajo la dirección y la voluntad de Dios. La labor cumplida en todos los aspectos, genera en cualquier ser humanos satisfacción y gozo, que mejor regalo poderle rendir al Señor resultados positivos. El cumplimiento de las promesas y sobre todo la voluntad de Dios es fuente de serenidad y de paz. Su voluntad nos es revelada cuando alrededor nuestro son

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cumplidas las cosas, a veces vienen diferentes a lo que pensamos o habíamos orado, lo importante es tener un corazón sumiso y dependiente a lo revelado en su palabra, es a través de ella que le conocemos y le amamos. “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos” (Mateo 7:21). El gozo que produjo en el pueblo de Israel, al terminar la edificación de la casa de Dios, fue glorioso y lleno de satisfacción para cada uno de ellos, dedicaron con este mismo sentimiento a Jehová la labor cumplida, al fin entregaron su trabajo. Que delicioso es presentar ofrenda agradable al Señor y sentir en el espíritu su aceptación.

La santificación nos prepara para disfrutar en el cielo y nos previene para sus goces. Es una celebración comunitaria que deberá acontecer en la vida de todo creyente. En un lapso de tiempo no tan largo, aproximadamente un mes después, muchas personas se congregaron con el propósito de celebrar la pascua y la fiesta de los panes sin levadura. La Biblia dice: “¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía!” (Salmo 133:1).

II. Hicieron conforme a lo decretado (6:13-15)

La biblia enseña que una cualidad especial de Dios y el Espíritu Santo es la santidad. También las Escrituras señalan que durante todo el tiempo que Cristo estuvo en la tierra mostró una vida de santidad. Fue sin pecado, no hizo pecado y no conoció pecado (Hebreos 4:15; 1 Pedro 2:22; 2 Corintios 5:21). “Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él” (1 Juan 3:15). Estas declaraciones señalan indiscutiblemente que el salvador vivió una vida perfecta de santidad. El Señor Jesús desea que ninguno que sea convocado a su reino deje de faltar, así es dado el decreto mencionado en el libro de Esdras que ninguno podía faltar. El rey Darío ordena a todos, que ayuden al pueblo judío a continuar con la labor de reconstrucción. Tatnai y sus colaboradores más allegados deben ahora cumplir el mandato de su rey, al hacer lo contario le costaría a cada uno de ellos el ser destituidos del poder y además asumir las consecuencias. “Entonces Tatnai gobernador del otro lado del río, y Setar-boznai y sus compañeros, hicieron puntualmente según el rey Darío había ordenado” (Vs. 13). El carácter de los reyes paganos de la antigüedad por lo general, era sin duda malvado y tosco al momento de

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tomar justicia por sus propias manos, sin embargo vemos aquí como Dios cambia todas las cosas. Usa su infinito poder para el bien de su pueblo (Salmos 5:3; 10:16).

Prestando servicio a un buen rey. Notamos estimado lector en el verso anterior, como Tatnai, Setar-boznai y sus compañeros, acatan y ejecutan eficazmente la orden dada por su rey Darío. Además en sus súbditos, se observa una actitud de respeto, obediencia y sujeción a la orden impartida. La Biblia presenta a Dios como Rey y dueño de toda la creación, es el Rey de reyes y Señor de señores “la cual a su tiempo mostrará el bienaventurado y solo Soberano, Rey de reyes, y Señor de señores” (1 Timoteo 6:15), le debemos total obediencia y sujeción. Su reino es inmutable, Dios siempre es el mismo, no experimenta ningún cambio, tampoco sus designios (Salmos 32:11). La estabilidad de su reino, genera confianza y seguridad en su pueblo. “La ciudad de Copenhague tiene el reloj más complejo y complicado del mundo. Los expertos que lo compusieron tardaron cuarenta años en terminarlo y costó más de un millón de dólares. Este reloj tiene 10 caras y está compuesto de 15.000 piezas. Es tan exacto que sólo varía en dos quintos de segundo en cada 300 años. Este reloj no sólo da la hora del día, sino también los días de la semana. Los meses, el año, e incluso el movimiento de los planetas. Con todo lo extraordinario que es, no es completamente exacto, porque cada 300 años tiene que ser corregido por el universo mismo en las 2/5 de segundo que varía. El poderoso reloj del universo marcha por siglos y siglos con un movimiento tan exacto que todos los relojes de la tierra pueden ponerse en hora con él. Ese reloj del universo muestra la inmutabilidad de Dios. En la tierra a veces los relojes se paran y las personas nos desilusionan, pero Dios y su universo permanecen fieles, de manera que podemos confiar en ellos.” 31

El mundo pide al hombre por la cantidad de dinero que posee, el estatus político, autoridad y posición. El rey Darío obviamente presentaba estas características, todo el mundo le rendía pleitesía y respecto, al recibir una orden, su subalternos lo obedecían de inmediato. Sin embargo, Cristo midió el éxito de manera

distinta, como quien sirve. “Mas Jesús, llamándolos, les dijo: Sabéis que los que son tenidos por gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y sus grandes ejercen sobre ellas potestad. Pero no será así entre vosotros, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que de vosotros quiera ser el

31 Martínez, José Luis. 503 Ilustraciones Escogidas. EE.UU.: Casa Bautista de Publicaciones, 1989, P.

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primero, será siervo de todos” (Marcos 10:42-44). Para ser discípulos de Jesús, obtener un reconocimiento en el reino de los cielos, es necesario aprender esta importante lección, de ser siervos. Así fue como él se llamó a sí mismo.

Santificación que es una obra del Espíritu Santo, significa separarse de las situaciones que dañan al creyente con el propósito de servir a Cristo de la mejor manera, “porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad” (Filipenses 2:13). El obrero de Dios, siempre está dispuesto para servir al Rey de reyes, listos para servir tan pronto sean necesitados. Igual que Tatnai, el siervo del Señor está dispuesto para acatar y cumplir con sus deberes. La Biblia nos manda estar atentos a las necesidades de la familia de Dios, hacer bien cuanto podamos (Gálatas 6:10). El siervo de Dios se caracteriza por terminar sus tareas, por ser responsable, por no dejar caer sus palabras y completa sus compromisos.

Desde la eternidad Cristo se encontraba lleno de Santidad, pues él es Santo como lo declara las Escrituras. Siempre ha amado y guardado a su iglesia y él está realizando la obra de santificarla “para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra” (Efesios 5:26). El fin de todo este proceso que experimenta el creyente, es para presentarla así mismo como una iglesia gloriosa, la iglesia será recompensada, está siendo limpiada para tener una relación futura de amor. Al final de los tiempos el esposo vendrá por su amada esposa, su pueblo será levantado y se irán al cielo. Reconocimiento bien merecido a quien ha apoyado la obra. Dar el reconocimiento a las personas que nos han brindado su ayuda, es gratificante en ellos, es importante mostrar el trabajo que realizan. El sacerdote Esdras tiene especial cuidado en resaltar y dejar en sus escritos a su rey, Artajerjes, fue aquel hombre que participo en el desarrollo y sustento de la casa de Dios. “Y los ancianos de los judíos edificaban y prosperaban, conforme a la profecía del profeta Hageo y de Zacarías hijo de Iddo. Edificaron, pues, y terminaron, por orden del Dios de Israel, y por mandato de Ciro, de Darío, y de Artajerjes rey de Persia” (Vs. 14). Recordemos un poco la labor que desempeño este rey a favor de Esdras, lo envío con amplios privilegios a la ciudad de Jerusalén, para que organice la parte administrativa y reglamentario del pueblo, Judá entonces reconocida como un estado dentro del imperio persa. Además el sacerdote Esdras recibió apoyo en las finanzas, recursos económico le fue dado por el rey, otorgando permisos especiales, como fue llevar a

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todos los judíos a Palestina, aquellos hombres deseosos volver nuevamente a su patria, sin duda grandes multitudes fueron beneficiadas. Los favores de Cristo son extraordinarios, su propia vida dio para que nosotros tuviéramos vida eterna, el mejor de los beneficios que podemos recibir del verdadero rey, es el dueño absoluto y soberano de toda la creación de lo visible y de lo invisible, tiene el poder para perdonar el pecado de su pueblo, “Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados” (Mateo 1:21).

En el reinado del rey Darío la casa de Dios es terminada. “Esta casa fue terminada el tercer día del mes de Adar, que era el sexto año del reinado del rey Darío” (Vs.15), aproximadamente hacía el año 515 a.C., unos cuatro años y medio posteriores de emprenderse en serio la obra. En el tiempo de la construcción del templo, tuvieron lugar los acontecimientos de Zac.

Un gran banquete de conmemoración a la casa de Jehová. Podrán participar aquellos a quien el Padre le otorgue, es la santificación el proceso paraqué el creyente lo disfrute. Continuando con nuestro estudio del libro de Esdras capítulo seis, y pasando ahora al versículo siete (Vs. 7) notamos una celebración sin igual, si hubiera vivido en ese tiempo, sin duda no faltaría a tal festividad, nadie querría perderse este tipo de conmemoración. “Y ofrecieron en la dedicación de esta casa de Dios cien becerros, doscientos carneros y cuatrocientos corderos; y doce machos cabríos en expiación por todo Israel, conforme al número de las tribus de Israel.” Participaron en esta preparación y celebración, el rey Salomón y todo el pueblo de Israel, podemos verificarlo en lo que dice 1 Reyes 8:63. “Y ofreció Salomón sacrificios de paz, los cuales ofreció a Jehová: veintidós mil bueyes y ciento veinte mil ovejas. Así dedicaron el rey y todos los hijos de Israel la casa de Jehová.” Precisamente una fiesta es celebrada en los cielos cuando un pecador se arrepiente y rinde su vida a Cristo, es un motivo de alegría para Dios poder amar y celebrar con los suyos aquel feliz momento que ocurre en la vida de sus hijos. El reino de los cielos también es comparado como cuando un rey hace una fiesta. No existe nada mejor en la vida de una persona, que abrir su corazón para que el reino de los cielos le transforme, que la palabra verdadera lo libere de la muerte eterna, es sin duda algo digno de celebrar, el gran rey de los cielos se toma el tiempo para recibir y acoger con regocijo a Su pueblo. “El reino de los cielos es semejante a un rey que hizo fiesta de bodas a su hijo” (Mateo 22:2).

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III. Consagraron con gozo la casa de Dios (6:16-

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La santificación es una obra que le pertenece a Dios, pero también se le atribuye al Espíritu Santo. Es un trabajo que no le pertenece al hombre, es importante entonces acentuar que es por la gracia de Dios que lo recibimos, es más bien el fruto de la justificación, la cooperación consiste en que el Espíritu Santo le imparte las fuerzas al creyente para que se motive a hacer lo que es debido a los ojos de Cristo su salvador. El Espíritu Santo lo hace consciente de que debe adorar y responder a Dios, es por ello que puede entonces dedicar su vida y disfrutar de las bendiciones del cielo, ocurre algo similar en la vida del pueblo de Israel, dedicación y celebración en la casa de Dios. Un motivo para celebrar en la casa de Dios, se hace realidad en los hijos de Israel, ahora todos se reúnen para conmemorar la victoria por haber construido y terminado la casa de Dios. “Entonces los hijos de Israel, los sacerdotes, los levitas y los demás que habían venido de la cautividad, hicieron la dedicación de esta casa de Dios con gozo” (Vs. 16). El deseo de Dios es que su pueblo ahora se regocije y bendiga su santo nombre, debe celebrar en grande las hazañas extraordinarias que hizo durante todo este tiempo. En el texto se menciona que todo el pueblo, sacerdotes y levitas se encontraban unidos celebrando a Jehová. Ahora no los vemos desempeñando cada uno su función, se encuentran en un mismo sentir y alabando a Dios en un espíritu. Espiritualmente y delante de Dios, somos uno, debemos tener la misma actitud cuando celebramos en la casa de nuestro Padre celestial.

Con los brazos abiertos. El pueblo de Dios debió estar muy gozoso por la gran celebración, la alegría sentida por el Señor, debió ser muy especial, tener a todos sus hijos reunidos y compartiendo su felicidad. En tiempos anteriores dispersos y alejados de la gracia de Dios, regresan a su patria y ante sus ojos pueden ver la obra perfecta y amorosa de Dios, su favor, el beneficio hacia ellos es grandioso. Al pueblo de Israel le sucede algo parecido como la parábola del hijo pródigo. El hijo menor reunió todo lo que le correspondía, alejado en un país extranjero, gastó toda su fortuna. Estuvo en gran necesidad, todo lo que poseía se le fue, la situación fuera de su casa era terrible, teniendo toda la comida en sus casa, ahora como las algarrobas de los cerdos. Luego

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regresa su casa de donde salió, el padre lo recibe con gozo y hacen una gran fiesta. Así es este pueblo, en un tiempo se encontraban exiliados, alejados completamente de los favores de su propia tierra, de donde Dios los había establecido. Cuando regresan nuevamente a su territorio, por la voluntad de Dios, el gozo que se produce tanto en el pueblo como en Dios es grande. El amor de Dios es tan grande que no tiene límites, es un amor desinteresado y gratuito. Sobre todo es un amor perdonador, así lo vemos reflejado para con Su pueblo (Lucas 15:22-32).

Un medio para poder vivir en santidad, es la Palabra de Dios. Son las Sagradas Escrituras que utiliza el Espíritu Santo para ejercitarnos en la santidad con el Padre. Es útil para estimular la actividad espiritual, ya que ella motiva y restringe al hombre para que no cometa faltas, ningún creyente puede existir sin ella y por lo mismo

acompañados de ella, “por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia”

(2 Pedro 1:4). De la misma manera que su Palabra produce en nosotros la motivación para crecer y celebrar a Cristo resucitado, también fue lo que sucedió con el pueblo de

Israel, abundancia para la celebración en la casa de Dios. En la pascua precisamente brindaban una comida especial o ceder (que significa orden). Se comen los platos tradicionales, se salmodian cantos y se vuelve a narrar la historia de la liberación de Egipto. Es precisamente lo que observamos en el texto, abundancia que representa la bendición de Dios para con su pueblo. “Y ofrecieron en la dedicación de esta casa de Dios cien becerros, doscientos carneros y cuatrocientos corderos; y doce machos cabríos en expiación por todo Israel, conforme al número de las tribus de Israel”

(Vs. 17).

La providencia es un medio para la santificación de su pueblo. Cristo es proveído y representa el verdadero pan de vida que alimenta nuestra alma, nos muestra que descendió del cielo, para que el que de él come no muera. Aquí el Señor cambia la palabra creer por comer, y vida eterna por no muera. Con lo cual nos quiere decir que por la fe se da una verdadera identificación entre el creyente y Cristo, tanta como puede haber entre el que come y el pan que éste come. El Señor les muestra a sus oyentes que él, como pan de vida, es la causa de la transformación, santificación y de la vida del hombre creyente.

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