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RELATO DE ARMERO

Una vez reflexionando sobre todas las cosas que el ser humano, a lo largo y ancho de su vida puede
vivir, algunas malas, otras buenas, escribí esto: "la vida es ese algo que tenemos en las manos y que
dejamos pasar sin saber cuando ni como la perderemos". Caminamos por este mundo tan rápidamente
que no nos damos cuenta que nuestros hijos crecen, no percibimos el amor de nuestros padres en el día
a día, ni miramos hacia arriba para contemplar el cielo azul de un nuevo amanecer.

Y así como el agua se nos escapa entre los dedos, así se nos van las esperanzas, los sueños, las
ilusiones y las oportunidades de ser feliz. Y es tan rápido que frecuentemente no tenemos tiempo de
abrazar ni ser abrazados, de perdonar y ser perdonados, de amar y ser amados. Y de repente, cuando
quizás ya sea demasiado tarde, nos encontramos frente a frente, con el gran muro del final de nuestros
días, lleno de graffiti, con muchos letreros que nos recuerdan todas las cosas que nos quedaron por
hacer, pero que lamentablemente no hicimos ni tenemos tiempo.

Han pasado 25 años desde aquella fecha del 13 de noviembre de 1985 cuando un día por poco la vida se
me va de las manos y francamente no se a que horas los viví. Y al cerrar mis ojos para evocar los
momentos que deseo compartir, me doy cuenta que cada recuerdo de mi vida es un milagro que Dios me
ha permitido vivir.

Yo tenía una vida "feliz" era una adolescente rodeada de todo lo que quería y tenía los mejores amigos
del mundo. Años atrás había perdido a mi padre a quien amaba mucho pero en medio de ese gran dolor
me encontré con el maravilloso amor de Dios y conocí de manera especial al Señor Jesucristo. Este
encuentro renovó en mí los deseos de vivir y me llene de grandes esperanzas pues la muerte de mi
padre había traído vida a mi espíritu, al recibir al Señor Jesucristo en mi corazón.

Ya estaba a punto de terminar mi bachillerato, cuando en esa trágica noche se me empezó a ir mi vida
como el agua se nos va entre los dedos, tan rápidamente, que solo logre atrapar la última gota de mi vida
cerrando mi puño fuertemente para no dejarla escapar. Recuerdo que ese día, había recibido la visita de
mi madre, quien ya vivía en otra ciudad. Yo estaba en casa de una tía mientras presentaba mis últimas
pruebas del colegio. Mi madre tenía que regresar ese día pero se le hizo tarde así que yo le pedí que se
quedara conmigo pues al otro día podríamos viajar juntas a Ibagué.

Se quedó y ya para ese momento la ciudad estaba inundada con un fuerte olor a azufre y toda la gente
en general estaba inquieta. Cuando salimos con mi mamá y mi tía a eso de las 7 p.m. a comprar algunas
cosas para la comida observamos que el carro estaba cubierto con una fina capa de polvo (ceniza del
volcán) y cuando encendimos las luces del carro percibimos a través de estas, que estaba cayendo
ceniza. Fuimos a la defensa civil, a la cruz roja y en todos los lugares que podíamos preguntar para saber
qué ocurría, pero todos decían igual: No pasa nada...

Todos en casa se acostaron, menos yo, pues tenía una prueba de fin de año en mi colegio al siguiente
día. De repente se desencadenó una fuerte tormenta. Los relámpagos eran terribles y se oía que caían
rayos por toda la ciudad. Recuerdo que eran como las 10:30 cuando decidí acostarme pues tenía mucho
miedo y me dije que sería mejor madrugar. Hum! Cuántas veces dejamos para el día siguiente pensando

Para ese momento la tierra se estaba estremeciendo fuertemente como si fuera un terremoto y sonaba como si animales gigantes viniesen destruyendo el mundo. luego escuchamos como golpeaban desesperadamente el portón y la puerta de la casa y se oía la gente gritar con desesperación para que abriéramos rápido. solo tenía mi cara por fuera del lodo y mi cuerpo de hombros para abajo estaba atrapado por escombros. Tuve el tiempo exacto para hallarla. Recordé la gota de vida que tenía en mi mano y cerré con más . mas nunca por la erupción de este. Me acosté al lado de mi mami con el short y la camiseta que tenía puesto para no despertarla. Lo que si recuerdo con claridad fue la experiencia sobrenatural que viví mientras que los escombros aplastaban mi cuerpo: Me encontré de pronto en medio de una luz inmensamente blanca y experimentaba allí una felicidad que jamás había sentido. Cuando de repente oí gritos de angustia en la calle. Huían a la inundación por el desborde del río que nacía en el volcán-nevado. Entonces escuche la voz de Dios que me decía "estas en dentro de mi y lo que estas experimentando es el amor con que te amo". Todo estaba oscuro y escuchaba gemidos de angustia y de dolor. porque estoy viva aún. también viví juntamente a esta liberación la angustia mas grande que una adolescente pueda vivir pues empecé a hundirme como en un remolino y sintiendo que la muerte me halaba con violencia mientras sentía que me ahogaba en las profundidades del lodo. mas no como yo lo esperaba. De repente supe que había muerto y pregunte donde estaba. Cuando recuperé el conocimiento. abrazarla y decirle "mami tranquila todo va a salir bien" cuando de pronto la casa explotó con un estruendo impresionante. Todo lo que viví durante la catástrofe fue confuso. Al principio pensé que era una pelea callejera. Subí las escaleras prácticamente en "cuatro patas" pues era tan increíble el movimiento de la tierra que era imposible sostenerse en pie. La plancha de la terraza cayo sobre nosotros haciendo presión contra la plancha del segundo piso. como se quedó en mi corazón marcados sus recuerdos. que el Señor me dio otra oportunidad. Y en medio de esa multitud escuché los gritos de mi madre que angustiada me pedía que subiera al segundo piso. Pero se. Cuando nos paramos y quisimos prender la luz ya no había.que tenemos la vida ante nosotros pero lo que no sabemos y si el día llegará. Aún no sabía lo que había sucedió cuando una segunda avalancha se vino arrastrando con violencia lo que encontraba a su paso y si bien es cierto esto me liberó de lo que me tenía atrapaba. No recuerdo su respuesta en palabras. Ciertamente mi siguiente día llegó. Abrimos el garaje y la puerta de la casa al mismo tiempo y de repente una estampida de gente enloquecida por la desesperación se precipito hacia el interior de la casa. sus caricias y sus besos. Me quedó en uno de mis brazos una de sus uñas enterrada. fuimos plenamente concientes de lo que estábamos viviendo. Al bajar las escaleras con una tía y llegar al primer piso el agua ya nos daba al nivel de las rodillas. Para ese momento ya mi mamá se me había soltado de mis manos y con ella se me fue la esperanza de uno más de sus abrazos y de sus besos. Por este motivo buscaban las casas más altas. Recordé que años atrás Dios me había hecho el llamado a ser su sierva entonces le pregunte porque me llevaba si El me había prometido ser instrumento en su manos. Pienso que ninguno de los que vivimos esta catástrofe.

unos boca abajo otros boca arriba. Me encontraba uno tras de otro. Me pidieron que me sujetara a ella y luego me arrastraron hasta la orilla. Cuado llegue hasta el camión empecé a tocarlo y me di cuenta que era de estacas.fuerza mi puño para no dejarla escapar porque quería con todas mis fuerzas vivir. Pensé en mi mamá. No se cuanto tiempo transcurrió pero de pronto el hombre vio no muy lejos de nosotros unas luces de linterna y empezó a gritar: Aquí. en mis compañeros del colegio. Además cuando intente subir el camión empezó a moverse y el hombre me decía que si no me soltaba el camión se iba a voltear porque éste. pensé en Dios y le pedí fuerzas para seguir cerrando mi puño con la gota de vida que me quedaba. Aquí. Entonces le pregunte al hombre con quién hablaba. Empecé a empujarme entre el lodo sujeta aún a lo que me había agarrado. Cuando yo empecé a moverme sobre el lodo nunca me imagine que estaba en una gran mar de cadáveres. En uno de los momentos en que salí a flote me agarre de algo que parecía un tronco y de este me sujete hasta que la avalancha se detuvo y con ella también se detuvieron mis pensamientos. flotaban en la superficie del lodo. en mis líderes espirituales. Elevé una oración a Dios y le pedí una oportunidad mas. ayúdenos!!! Eran personas que habían quedado en una colina. por este hombre que el volcán había hecho erupción y que Armero había desaparecido. solo estaba flotando en el lodo. El hombre estaba dentro de la carrocería y cuando me vio empezó a gritarme que no me fuera a subir. dónde estaba él y me dijo que estaba sobre un camión. pues me parecía que talvez había hundido a mi propia madre y quizás aún con vida. Un hombre empezó a llamar a su esposa con desesperación. así que decidí ir hasta allá. Ya no tenía fuerzas para quitarme de allí así que solo me tocaba creer que Dios pondría su dedo en el camión para que no cayera de lado aplastándome. Yo quise sujetarme de una de las estacas para subir y fue allí cuando me di cuenta que uno de mis brazos no me servía así como tampoco mis piernas. en uno de mis hermanos que vivía allí con su esposa e hijos y en todos mis tíos y tías. Estas personas empezaron a colocar tejas de zinc de las casas destruidas y con ramas que cortaban de los árboles lograron tocarme. Empecé a escupir el lodo y cuando pude hablar aun sujeta a lo que yo creo que era un tronco de árbol. Yo les palpaba sus rostros para ver si respiraban. Yo quería hacerlo también pero mis gritos y mi llanto se quedaban congelados en mi corazón. en mis primos. No le podía ver porque mis ojos estaban llenos de lodo así como mi nariz y mi boca. . porque en mi cabeza de adolescente no alcanzaba a comprender que pasaba!! ¿Dónde estaba? ¿Qué había pasado? ¿Dónde estaba mi madre? ¿Dónde estaba yo? Quería pararme. le pregunte dónde estábamos y entonces fue cuando supe. fuertemente para que no se me escapara de la mano. les hablaba con la esperanza de que fuese uno de los míos y cuando percibía que estaban muertos los hundía para poder pasar por encima de ellos. Empecé a escuchar gente gritar y quejarse. No podía pensar ni sentir. Esta acción me represento un profundo dolor con el pasar de los días. Yo no lo sentía muy lejos. Yo no sentía dolor alguno en ninguna parte de mi cuerpo y me guiaba por el sonido de la voz del hombre que no paraba de gritar y llamar a su esposa. pero cuando estiraba mis piernas para tratar de hallar fondo me encontraba que el calor del lodo aumentaba y que no había fondo y sobre la superficie del lodo cabalgaba aun el frío del nevado que había devorado a Armero. El lodo nos había arrastrado tanto que habíamos llegado hasta el final con él.

Solo quedamos los heridos que no podíamos movernos y los cadáveres que habían sacado del lodo. se había salido con las lágrimas.Allí alguien me levanto pero cuando paso sus brazos por las piernas y toco mis carnes abiertas se impresiono pues una gran parte de mi tejido había desaparecido quedando al descubierto mi hueso. En mi desesperación sentí que el Señor me mostraba que tenía que hacer una vasija con mi mano y que primero la limpiara. Pasaban por encima de los heridos diciendo: "éste si. luego volver a esperar que se llenara y lavar la boca y la nariz y el último sería para beberla. garganta y nariz empezó a secarse y me era imposible respirar. no solo de mis heridas sino de mi corazón. De repente empezó a caer una suave llovizna y yo abría mi boca pero parecía como si las gotas cayeran en todas partes menos en mi boca. Tenía heridas por todo el cuerpo. Era como cemento y yo tenía sed. Me llevaron a un lugar donde ponían a los sobrevivientes para ser transportados en helicópteros pero nadie quería llevarme porque no podía ocupar un lugar con una persona que no tuviera posibilidades de vida. Durante la noche sentía culebras arrastrarse sobre mi cuerpo y las ratas mordiendo mis heridas y lo único que salía de mis labios era: Señor ayúdame. paro la lluvia. Allí permanecí 4 noches y 5 días esperando un rescate. Así lo hice y cuando estaba mi mano llena para beber. Las noches siguientes fueron las más largas de mi vida." y a mi siempre me tocaba el no. Dios mío ayúdanos!!! De pronto el volcán rugió y se sintió un temblor de tierra. pues toda la arena y lodo que tenía todavía en la garganta y en la boca me rasgaron las paredes de la garganta produciendo un dolor tan fuerte que llore como una niña. Ese mismo día escuche helicópteros pero ni yo los veía ni ellos a mi. Pero mi madre no llego. Fue de una manera milagrosa que no cuento porque sería mas largo mi testimonio. decían. Empecé a recordar que muchas veces mi madre me regañaba porque yo prefería un vaso de agua a un jugo y cuando me bañaba solía decirle al Señor: "Dios nunca me vayas a dejar morir de sed". este no. Ciertamente el panorama para ellos fue desastroso pues me subieron unos cuantos metros y me dejaron allí. Y yo estaba allí muriéndome de sed y recordándole al Señor mi petición. el mundo se acabó. Desde las 6 de la mañana escuchaba helicópteros aterrizando y despegando y a mi ya casi era el medio día y no me escogían. Mi ojo izquierdo estaba medio afuera y mi pelo totalmente chamuscado (parece que en estado de inconciencia pase por algún lugar en llamas). Al amanecer del siguiente día los que podía ver empezaron a llorar ante lo que veían: No quedo nada. Se que El estuvo conmigo esperando un rescate que fue largo pero que por fin llegó!!!. Mi llanto era una mezcla de dolor físico con el dolor del niño que se ha caído y busca con su llanto el auxilio de su madre. pues pensaban que con seguridad moriría. En la tarde el lodo que tenía en la boca. porque yo estaba del color de la tierra. Tenía miedo. Cuando me paso el llanto me di cuenta que ya podía mover mis ojos y que el lodo que se había secado. . enfrentando el miedo y el dolor. Yo no quería perder el poquito de agua que tenía y por encima del dolor que sentía lleve mi mano hasta la boca y me tome el trago mas amargo de mi vida. La gente empezó a gritar y los que pudieron correr huyeron con la desesperación de otra posible avalancha. porque el Señor estaba conmigo. Entonces en ese momento supe que no estaba sola.

mis amigos. Le mire fijamente y con la cabeza le dije: NO.. líquido intravenoso. Me quito la mascara de oxigeno para que yo pudiera hablar y me dijo: "Te estoy ofreciendo 50% de probabilidad de vivir si te amputo y me dices que no?!!" Yo le respondí con una voz muy débil pero firme: Doctor. había perdido mi ciudad. El proceso de mi sanidad interior se dio cuando después de haber alcanzado mi objetivo de caminar me vi envuelta en mis recuerdos. sonda. y nuevamente apreté mi puño para que no se escapara mi vida entre mis dedos y pensé en Dios mientras le decía: Ayúdame. El doctor salió indignado de mi habitación. Morí clínicamente dos veces y tras recibir choques eléctricos. sin nadie. las enfermeras. No pude volver a recibir mas visitas y los médicos le aseguraron a mi familia que la primera en morir era yo. Por este motivo viaje a Francia donde durante un año fui sometida a muchas intervenciones quirúrgicas y por último me hicieron una cirugía estética para mejorar el aspecto de mi pierna. mi familia y todos los que se enteraban no lo podían creer. En seguida llamaron por radio teléfono para comunicar la gravedad pues si mi estómago estaba de ese tamaño era porque había peritonitis. Pero solo tenía una imagen en mi mente: Siempre me vi con un micrófono en la mano frente a grandes multitudes de pie predicando la palabra de Dios y compartiendo los milagros de Dios en mi vida. el Señor me ofrece el 100% sin quitarme nada. El hueso y los tendones ya se estaban deteriorando y mi estado de salud era cada día más precario. Mi pierna derecha estaba gangrenada y había que amputarla. La catástrofe se había llevado mi familia. me agarre fuertemente al pantalón de uno de los que pasaron por mi lado y no le solté hasta que me prometió que me llevaría. y otra cantidad de cosas. Este helicóptero de rescate no tenía puerta y yo les escuche decir que si me caía nuevamente al lodo nada se perdía pues yo de todas maneras no sobreviviría. A Bogotá llegue en estado de coma. por lo que presentaba un crecimiento del vientre exagerado.. En ese momento tenía una máscara de oxigeno. Los médicos.Yo me quedé mirando a los ojos al doctor mientras me decía que si me dejaba amputar me ofrecía un 50% de probabilidades de vida..Recordé que tenía la gota de mi vida en mi mano y con la misma fuerza con que me aferraba a ella. pero quedé inválida. Durante los 5 días que había demorado el rescate nunca vomite el lodo que me había comido. no había casi espacio y tuvieron que acomodarme de lado al borde de la entrada. un catéter. . Aprender a caminar nuevamente fue también muy difícil y de mucha dedicación. Un día se declaró el hospital en cuarentena pues se detecto gangrena gaseosa. El helicóptero aterrizó en un campamento hecho por la cruz roja y cuando me bajaron me pusieron en una camilla. El temor a una nueva catástrofe me llenó de confusiones. estaba sola en un país que no era el mío.!!!! ERA VERDADERAMENTE UN MILAGRO DE DIOS. Unos quince días después de la cuarentena el color de mi carne empezó a cambiar y al enviar una muestra al laboratorio se dieron cuenta que la gangrena había desaparecido. Yo alcance a escuchar que no había cupo por avión y que había que enviarme por tierra. Sin embargo vi morir una a una las compañeras de mi habitación y supe de muchos mas en el hospital pero yo seguía con mi puño cerrado aferrándome a la vida. Días más tarde desperté del coma para enfrentarme a otra lucha. sin padres. Me hicieron unos injertos para remplazar todo el tejido perdido.. la vida se me fue devuelta. Esto fue lo último de lo que tuve conciencia. Y mientras los días transcurrían mi situación empeoraba pues pasando un día tenían que llevarme al quirófano para quitarme más y más tejido dañado. Me subieron a un helicóptero que tenía el cupo completo.

Cuando veo la televisión me asombra la tragedia que está viviendo el mundo. Y se que mi felicidad es Dios pues se que solo El tiene en sus manos lo que yo necesito para ser feliz. cuando tengas miedo yo te daré de mi paz. Empecé a imaginar que mis padres vivían y yo misma me enviaba correspondencia de ellos. Ciertamente el Señor nos ha hecho a todos esta pregunta en muchas circunstancias de nuestras vidas pero al igual que este hombre. En el capitulo 5 del evangelio según San Juan. cuando el Señor Jesús llegó al estanque de Betesda y le pregunto al paralítico si quería ser sano este hombre empezó a darle todas las razones por las cuales él no había podido experimentar la sanidad. cuando estés sola te cubriré con mi amor. tienes que decidir ser feliz. Habían momentos de lucidez en los que yo sabía que estaba perdiendo la razón.Muchas veces estando aún en París. . en el dolor. junto con mi esposo estamos dedicados a llevar al mundo el amor de Dios. No importa lo que estemos viviendo. que es el amor de Dios Desde ese día todos los días de mi vida lucho por mi felicidad. Lo grave es que los que estamos vivos queramos morir. Hace 20 años nuestra historia despertó conmoción. esperando que llegara el metro. siempre habrá una gotita de vida en nuestra mano y siempre habrá un motivo que nos de la fuerza para cerrar el puño y no dejarla escapar. La frase de esta postal decía en francés: "He decidido ser feliz". con un hijo de 8 años quien es el regalo de Dios para mi vida." Entonces recordé mi Armero querido. Se que mi madre murió con esperanzas y anhelos. sino que si quería ser sano y lo que este hombre tenía que responder era que si. que todavía hay una buena razón para vivir. Decidí ir al psicólogo y después de tres sesiones frustrantes decidí no volver. detenernos y entregarle nuestro corazón a Dios. enfermos y sin esperanzas. Salí de allí llorando mientras le decía en español al Señor: Dios ¿dónde estás? Como es que me sanaste de una enfermedad que para la ciencia es imposible y no sanas las heridas de mi corazón! De repente me quedé viendo una postal que mostraba la imagen de una joven muy parecida a mí. ya no para llorarlo. hoy es un recuerdo. Pero Jesús no le preguntaba por qué es que él no había sido sano. sino para traer a mi memoria que en su suelo me encontré con el más grande y maravilloso amor. porque cuando esto suceda. Hoy soy una mujer casada. es hacer un alto en esta carrera loca. solo hemos dado excusas del por que seguimos deprimidos. Solo quiero decirle al mundo que se desangra en la violencia. y que lo único que nos puede ayudar. su sonido lo comparaba con el que hacían las casas cuando se caían y de repente empezaba a tener fuertes crisis nerviosas. yo voy a ser el padre o la madre que ya no tienes. siempre habrá un lugar en mis rodillas para ti. Y con sus brazos alzados y abiertos observaba un nuevo amanecer. Esta fue la más amorosa de todas las respuestas que he recibido de mi Padre Celestial pues muy claro me decía: "Hija. en el odio. cuando este oscuro yo iluminaré tu camino y cuando tengas necesidad de mi. Yo no quiero simplemente contar mi historia que talvez es pequeña comparadas con muchas. Pero lo grave no es que ellos hayan muerto sin haber cumplido sus deseos. Sé que muchos de mis compañeritos de colegio murieron con muchos sueños e ilusiones. Se veía de espaldas pues ella estaba mirando un sol que nacía.

como mi Señor y salvador y que hagas de mi la persona que tu quieres que yo sea. son los que cuentan las víctimas que sobrevivieron a la avalancha del río Lagunilla que borró a Armero en cuestión de minutos. una linda chica de 22 años juega con su pequeña hija de dos en un costado de lo que es hoy el parque central de lo que fue hace dos décadas la segunda población más próspera del Tolima. CRÓNICA EN LOS 20 AÑOS DE ARMERO Relatos de la tragedia de Armero hace 20 años LA LARGA NOCHE DEL 13 . la dueña del restaurante. nov." Ojala mi pequeño testimonio te haya hecho comprender y gran y maravilloso amor de Dios. Luego doña Lucía. y fue una orden de su patrona la que le salvó la vida. te pido que entres en mi vida. yo te necesito. durante 19 años de sus cerca 50 de vida los ha dedicado a ser vendedora ambulante en el centro de lo que fue la ciudad y recordar a diario a los turistas ocasionales cómo fue la tragedia de esa noche. Cuenta día a día la historia de la avalancha y termina su relato de cómo vivió ese luctuoso . Luz Alexis..Es tarde de domingo. Recuerda que en esa época era una de las meseras del tradicional restaurante Popular que estaba en el centro. sobreviviente de la tragedia de Armero. SI QUIERO SER FELIZ. Crónica.Y no quiero terminar sin antes preguntarte: ¿Quieres ser feliz? Ojalá digas que si: SI SEÑOR. pues el paso de los años le han llevado a que pierda su dentadura. Luz Alexis. que en la avalancha murió parte de su familia y que su niñez la pasó entre Mariquita y el Líbano. Y para ser feliz solo basta esta pequeña oración: "Señor Jesucristo. que evocan lo que fue una horrible tragedia y el nacimiento a una nueva vida. el 13 de noviembre de 1985 tan sólo jugaba. Colprensa recorrió lo que fue la Ciudad Blanca y habló allí con varios de sus habitantes que un fin de semana de octubre fueron a recordar el pasado. Dirige mis pasos y has de mi conforme a tu voluntad. el sol pega con toda su fuerza. Su aspecto modesto para nada le interesa. "Estábamos en la misa de las cinco de la tarde. Por Argemiro Piñeros Moreno Enviado especial Ruinas de Armero. especialmente su madre Miryam. Armero. mientras que a su alrededor su madre se preparaba para salvarla de la tragedia de la avalancha de lodo que sepultó en pocos minutos y en medio de la oscuridad de la noche a la Ciudad Blanca del Tolima.Testimonios llenos de emoción. *Liz Amaya. Hoy reconozco que tu moriste por mi en la cruz. 04 (Colprensa). quien le explicó que nació en el Hospital San Lorenzo. así como lo hace su hija hoy. entonces el padre Campos nos dijo que nos pusiéramos un pañuelo mojado para que no nos hiciera daño ese olor. De lo que pasó ese día la joven dice que se enteró por lo que le han contado durante todos estos años. evocó Miryam. me dijo que tenía quince días de vacaciones y que me fuera. Miryam es armerita de nacimiento. el olor a azufre ya empezaba. Yo salí en un bus con mi hija y algunas de mis cosas para el Líbano en donde vivía mi mamá".

"Esa noche la avalancha me rodó unas seis cuadras. como a eso de las cinco. A las siete de la mañana empecé a buscar a un tío mío. "Yo era celador con una empresa de fumigación aérea. me rompí una costilla. UN GOL QUE NO OLVIDARÁ Eduardo Rojas. la celaduría en una plantación de arroz fue que salvó su vida. esa tarde. quien hoy rechaza la idea de que se abra allí. quien intercalaba su relato con la insistencia de que su familia y él vivían en el pueblo y tienen derecho a reclamar sus propiedades en caso de que se vuelva a habitar el extenso terreno. pero me respondió que eso era normal". "Eran las cuatro de la tarde cuando me fui del pueblo hacia Lérida. él estaba en el estadio El Campín disfrutando de un gol que marcaba el astro Carlos "El Pibe" Valderrama. . relata Myriam al dejar perder su mirada en uno de los cientos de matorrales que tapan hoy lo que fue la población. yo trabajaba en una finca productora de arroz. desde esa época me dedico a vender dulces y contar a los visitantes qué fue Armero". "Eran como las once pasadas. Hoy tiene 55 años y los 20 que han pasado le han permitido volver a hacer una nueva vida. "HABIA MUCHA CENIZA" Camilo Torres. diagonal al Hospital Mental. Rojas. me fui y pasé por la calle doce. estaba a la salida de Mariquita. evoca que nunca olvidará que en la noche cuando la tragedia se llevaba a su familia. pero por suerte de su trabajo. Yo no encontré nunca más el sitio en donde vivía con mi familia". esto era todo un lodazal y ya no lo dejaban entrar a uno. quedaba a las afueras de Armero. Su relato lo continúa recordando cómo el lodo lo arrastró. un parque al público. "Ese día yo estaba en Bucaramanga por cuestión de mi trabajo. un cuñado y sus dos "estrellitas". ellos quedaron sepultados aquí en algún lado. Un año después. "Yo volví aquí al otro día de la tragedia. Cuando llegué. Yo estaba perdido. su esposa y mis tres primos. en esos terrenos. por unos cientos de metros pero que para él fueron como cientos de kilómetros. en la que perdió a su esposa. me puse a hablar con mi compañero sobre la cantidad de ceniza que había en unos plásticos que usábamos". explica Carlos Julio. SE ME ACABÓ EL MUNDO Carlos Julio Rodríguez fue otra de las víctimas de la avalancha. se me abrió el estómago y las piernas se me rayaron. donde estaban mis otros compañeros un poco angustiados porque ya caía ceniza". y ya viviendo en Mariquita decidí volver a mi pueblo o lo que quedó del mismo. no me podía ubicar.momento. estaba el día de la tragedia en la población. Amanecí en una loma y luego me echaron para San Pedro. otro armerita de nacimiento. las pequeñas hijas de 4 años y 19 meses. otro armerita de nacimiento perdió hace 20 años a por lo menos 80 familiares entre ellos a su padre y algunos de sus hermanos. un tolimense que en su mirada expresa el sentimiento de ese 13 de noviembre. cuenta este cuarentón que en la actualidad pasa sus días dedicados a los oficios de la albañilería. como a las cinco. evocó Torres. de un momento a otro escuché un fuerte ruido que avanzaba y parecía llevarse todo por delante. Le pedí que saliera del pueblo. Tan sólo recuerdo al cabo de un rato que fui arrastrado por el lodo y al otro día desperté en un terreno del Banco Cafetero todo aporreado y con dolores en el cuerpo". marcada para siempre por la pasada. Pero recuerda que lo peor vino ya cuando estaba sólo en la noche. la suegra. me imaginaba que estaba a muchos kilómetros de Armero y no tan relativamente cerca. recuerdo que pasadas las dos de la tarde hablé por última vez con mi padre porque ya se empezaba a decir de la lluvia de ceniza.

dice este abuelo tolimense. eran como las once de la noche cuando se empezó a escuchar muchos gritos y de un momento a otro la casa se destruyó y la avalancha nos llevó."A Armero llegué muy temprano al otro día. Ella tenía 33 años y era secretaria de la Defensa Civil. cuando salí me desmayé y ya luego aparecí cuando era atendido por los médicos". a quien la avalancha no sólo marcó en el alma sino también lo físico. finaliza. "Duré enterrado dos días y tan sólo hasta en la tarde del viernes me sacaron. déjeme aquí´". los recuerdos de ese momento se repiten sin cesar en su cabeza. Estábamos durmiendo. "Yo quedé enterrado por el lodo. Eso fue como a las once y pedazo de la noche. "Lo que más me duele es la muerte de mi hija que me quedó acá. tras agacharse a quitar algo de maleza que hay en la tumba. en un recorrido mensual desde hace veinte años con un único fin: Arreglar la tumba de su hija Margarita. al dejar escapar su mirada hacia la gran cruz que se construyó en el centro del pueblo cuando vino al país el santo padre Juan Pablo II en 1986. si la avalancha o los malos pasos que dio años después en el amor que le llevaron a perder su familia. PARA NO RECORDAR María Helena Farfán volvió a Armero en octubre pasado. Le dije a mi mamá que nos fuéramos. me habían operado y me dijeron que no regresara a Armero porque esta situación no me servía para mi delicada situación de salud. y en su mano sujeta un machete y rastrillo. a quien la avalancha la enterró en el lugar en donde trabajaba. Sus casi ochenta años lo llevan a que camine despacio por las ruinas de Armero. pero la esposa de don Ancízar fue a sacarla para que ayudara y por eso fue que murió aquí". con paso lento toma el camino de salida del pueblo en busca de algún transporte que le lleve a Lérida en donde vive sólo. Yo quedé en el barrio Protecho. no sin antes advertir que no sabe cuál tragedia para él ha sido peor en su vida. pero ella me aseguró que la dejará ahí. yo me levanté porque un vecino. Lo que me dejó fue muy horrible. "ME MUERO EN MI CASA" Otro testimonio vivo de la tragedia es el que pasó José Guillermo Otálora. Un bastón le acompaña de manera permanente para hacer más fácil su desplazamiento. Minutos después de contar su historia. ya que hace un año perdió a su esposa. don Reinaldo Jiménez. La avalancha se me llevó al niño de seis meses y de mi . debido a la afectación que sufrieron sus extremidades inferiores al quedar entre el fango por más de 48 horas. este anciano. quien de milagro se salvó de la avalancha. ´mijo yo quiero morir en mi casa. Eso me dolió mucho y desde entonces visito y arreglo su lapidita". la Defensa Civil. quedé todo derechito y de allí me sacaron unos socorristas hasta el viernes en la tarde. a orar por los miles de muertos. en el hospital. De lo que era nuestra casa no veía nada y nunca encontré a mi familia". A la hora de la avalancha ella estaba en la casa. Como siempre sucede cuando llega a lo que fue su pueblo. evoca Otálora. llegó a decirnos que se venía la avalancha. cuenta José Sigifredo mientras consume un helado que se derrite rápidamente en su mano izquierda por el fuerte sol del momento. era un lodazal completo. concluye. "Yo no quisiera recordar nada de eso que pasó. "Yo estaba en Bogotá. ni me podía mover. Hacía unos tres años que no lo hacía. "YO LE LIMPIO SU TUMBITA" José Sigifredo Bejarano lleva sobre su hombro derecho una mochila algo ya raída por el uso.

a quienes ama. De ellos no supe nada desde ese momento". mis nietos. ellos quedaron atrapados. tras decir que su vieja lo dejó hace dos años cuando murió. "Fue un verdadero milagro el que nos salvó. quien volvió a Armero hace tres semanas con el ánimo de evocar nuevamente los recuerdos con los que convive hoy en Pereira. quien salvó su vida. como el que le pasó a Ricardo Ramírez Munévar. Allá nos demoramos un rato porque nos tomamos unas cervezas y por eso no regresé. tan sólo se salvó mi hijo menor. Lo único que yo hacía era sacar los brazos y cogerme de algunas ramas o cosas que habían para no dejarme enterrar. explica. Doralis Torres. le ayudaba a don Argemiro Molina. En ese momento todo estaba bien. tras ser ratificada en la historia por su hijo que la acompañaba en el relato.marido no sé nada. se escuchaba un gran ruido y los gritos de la gente que buscaban salvarse". las horas que siguieron luego de la llamada fueron de completa incertidumbre. un armerita de nacimiento. aunque perdió a 8 de sus familiares cercanos. no me acuerdo dónde quedé. era mi mamá quien iba con otros familiares". No entiendo cómo no nos arrasó. Para Rodríguez. LA BORRACHERA LO SALVÓ Y en medio de la tragedia de hace 20 años no faltó el caso curioso. "Esa noche me fui a las siete de la noche a Guayabal. Sucre. recuerda Ramírez. Unas casas más adelante está Gilberto Rodríguez. cuando de un momento a otro hacen una toma de los damnificados que habían sido rescatados y allá en medio reconocí a una persona. MILAGRO Y TELEVISIÓN Sentada en una cómoda silla ubicada en el antejardín de su casa en Guayabal. así como a su primer familia que perdió en la dolorosa noche del 13 de noviembre de 1985. Hoy María Helena tiene otro hogar. mientras que con su mano izquierda se quita el sombrero vaquero para limpiar el sudor de su rostro. la ciudad en donde reside. Al salir a la calle era todo una locura. Allá vivía con su esposa e hijo recién nacido. Si no fuera por la historia y los testimonios de quienes sufrieron de una u otra forma la tragedia de la avalancha de Armero. explica esta cuarentona mujer que desde 1986 radicó sus nuevas esperanzas de vida en el barrio San Mateo. "Yo recuerdo que estaba viendo el noticiero de Juan Guillermo Ríos. explicó al mostrar la cicatriz que le quedó en su cuerpo. un esposo y tres hijos. quien la noche de la tragedia estaba en Sincelejo. hasta que dos días después en la televisión se le hizo el milagro por el que rogaba. manifestó doña Doralis. mis hijos. "Murieron mi señora. en Soacha. en la tarde no había problema en el pueblo". recordó. que su familia estuviera viva. incluso por eso me tuvieron que abrir por un costado para darme oxígeno cuando me sacaron". el pasar hoy por lo que fue la Ciudad Blanca tan sólo llevaría a pensar al viajero . La avalancha de lodo pasó por los costados de la cuadra en donde nosotros vivíamos en arriendo. recordó lo que vivió en compañía de sus hijos la noche de la avalancha. "Duré cuatro días sepultada. De la avalancha de Armero en donde residía su madre y familiares tan sólo se enteró cuando a las tres de la mañana recibió una llamada de un hermano quien le relató lo que pasó. al él lo sacaron del lodo y apareció tres meses después en Bogotá".

.que es un extenso terreno que ha sido devorado por metros y metros de naturaleza y no que debajo de esto quedó un pueblo con más de 23 mil personas.