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EL DELITO DE fRAUDE DE ADMInISTRACIón DE PERSOnAS

JURÍDICAS Y LAS RELACIOnES COnCURSALES COn OTROS
DELITOS
En principio, el delito de fraude de administración de las personas jurídicas
tendría varias relaciones concursales con algunos delitos de la Parte
Especial
o en legislaciones especiales; en ese sentido, en primer lugar tendrá
relación
de concurso con el delito de estafa genérica (artículo 196 del Código Penal)
por el concepto de “fraude” o “engaño” que es usado en muchos supuestos
típicos del artículo 198 del Código Penal (véase: inciso 1: usando cualquier
artifcio que suponga aumento o disminución de las partidas contables”;
inciso 3: Promover, por cualquier medio fraudulento, falsas cotizaciones de
acciones, títulos o participaciones; inciso 5: “Fraguar balances para reflejar
y distribuir utilidades inexistentes”); es decir, que el fraude debe ser el
medio con el
cual debe concretarse la adulteración-falsifcación de las partidas contables,
en este supuesto sería una especie de concurso ideal de delitos (artículo 48
Código Penal); por el contrario, si se demuestra comportamientos
autónomos entre los fraudes, este sería un concurso real de delitos.
Otro delito que podría concurrir en una relación concursal, sería alguno
contra la fe pública, concretamente el delito de falsedad documental
material
(artículo 427, primer y segundo párrafo), aludido en algunos incisos del
artículo 198 del Código Penal (véase: inciso 1: “(…) falseando los balances,
reflejando u omitiendo en los mismos benefcios o pérdidas o usando
cualquier artifcio que suponga aumento o disminución de las partidas
contables”; inciso 2:
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El delito de fraude en la administración de las personas jurídicas
“Proporcionar datos falsos relativos a la situación de una persona jurídica”;
inciso 3: Promover, por cualquier medio fraudulento, falsas cotizaciones de
acciones, títulos o participaciones); es decir, si se llegará a comprobarla
falsifcación de documentos, cualquiera que estos sean, se confguraría un
concurso aparente de normas, y tendría que aplicarse el principio de
especialidad,
ya que el supuesto típico genérico sería el delito de falsedad documental,
y el supuesto típico especial sería el delito de fraude en administración de
las personas jurídicas, con lo cual se preferirá este último. Por otro lado, si la
falsedad documental es más bien un “medio” del sujeto activo para alcanzar
algunos fraudes documentales pertenecientes a la persona jurídica para
causar perjuicios económicos a la misma, como por ejemplo falsear partidas
contables o balances para reflejar y distribuir utilidades inexistentes, se
confguraría un concurso ideal o formal de delitos.