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Introducción

Gartner acuñó el término “inteligencia de negocios” en los años 90´s, refiriéndose al proceso de
tomar datos puros que las compañías recopilan de sus diversas operaciones para luego
transformarlos en información útil. Haciendo una analogía, la evaluación educativa es un “sistema
de inteligencia”, un medio imprescindible para la mejora de cualquier institución educativa.
La evaluación no es un fin y si un medio que cobra sentido en función del propósito de contribuir a
mejorar la educación. Sin embargo, es notorio como aún reconociendo el valor que tiene la
evaluación en los procesos institucionales, en muchas escuelas públicas- y en algunas privadas-
(salvo contadas excepciones), la cultura de evaluación es prácticamente inexistente.
En ocasiones se observa en las instituciones educativas que la evaluación es, para mucha gente,
algo "secundario", algo "extra" que debe hacerse y para lo que no siempre se tiene el tiempo
suficiente.
Pensando en general en las instituciones educativas, ¿realmente no hay el tiempo, las condiciones
y/o los recursos para realizar la evaluación institucional como una parte inherente de los procesos
de gestión?
Al mismo tiempo, muchas personas son recelosas sobre el uso que se le pueda dar a los
resultados de la evaluación y ponen trabas para realizarla ¿estos recelos están justificados?
En otras palabras, ¿las prácticas de evaluación que se observan en las instituciones educativas
adolecen de fallas técnicas, políticas o éticas? ¿Cómo promover el desarrollo de una cultura de
evaluación?

Definiendo el término cultura en una institución educativa

La cultura es muy importante para guiar el comportamiento de la gente en una organización. “A
diferencia de las características biológicas innatas, la cultura es algo que se aprende” (Schiffman y
Kanut, 2005 p. 410). Se encuentre encapsulada en forma subconsciente en las ideas y creencias
acerca de lo que la organización quiere mantener, en la forma en que la gente se comporta y en
cómo las personas hacen que las cosas sucedan. “El impacto de la cultura es tan… automático
que su influencia sobre el comportamiento se considera a menudo de lo más natural” (Schiffman y
Kanut, 2005 p. 408)
Robbins (1999, p. 595) la define de la siguiente manera: “La cultura organizacional es la percepción
común mantenida por los miembros de la organización; es un sistema de significado compartido”.
Cummings y Werley (2009, p. 483) mencionan que la cultura es un “fenómeno compartido en toda
la empresa: representa una serie estable y coherente de ideas relativas a ella y en su entorno”.
La cultura es entonces un conjunto de creencias, valores y costumbres, compartidos y aprendidos
que sirven para dirigir el comportamiento que “existe para satisfacer las necesidades de las
personas que forman una organización ” (Schiffman y Kanut, 2005 p. 409).
“En el marco de una organización escolar, la cultura se refiere a las creencias y convicciones
básicas que mantienen los miembros de la comunidad educativa en relación con la enseñanza, el
aprendizaje, la evaluación y, en general, con el funcionamiento institucional.” (Valenzuela, Ramírez
y Alfaro, 2010, p.44).

La cultura en la institución educativa y la evaluación educativa

La cultura empieza por la cima organizacional y “casi siempre es impulsada por lo altos ejecutivos”
(Cummings y Werley, 2009, p.481). En cualquier proceso de cambio, dentro de una institución

con el fin de saber si se han obtenido los que se esperaban. la evaluación es hoy quizá uno de los temas con mayor protagonismo.” (Valenzuela. 2009. No es coherente pensar que la cultura organizacional sea un hecho independiente de las personas que conforman las instituciones educativas. cuya aplicación nos permite estimar el grado en el que un proceso educativo favorece el logro de las metas para las que fue creado. sino como una propuesta interna de mejora continua. que lejos de concebir a la evaluación como una mera obligación. p. las máximas autoridades en algunas ocasiones . sino en aproximaciones a la realidad que son superficiales. 49) menciona que toda evaluación de una institución educativa surge siempre de una necesidad. “el director de una escuela es el elemento clave en un proceso de búsqueda de la calidad” (Schmelkes.480). poco confiables e incluso impulsivos o basados en la intuición que llevan a constantes errores. sus motivaciones. son los miembros directivos. 2009. p. p.15). Valenzuela (2009.. Por ello. La evaluación en una institución educativa. la entienda como “un proceso y a la vez como un producto. “El tema de la evaluación. En toda institución educativa se toman decisiones constantemente. Ramírez y Alfaro. p.educativa. por ejemplo: conseguir los objetivos propuestos en la misión/visión del instituto sin que instancias externas lo soliciten. p. Los recelos de la evaluación educativa “El cambio exige mucha innovación y aprendizaje” (Cummings y Werley. Esas razones o esa necesidad pueden ser. el personal administrativo e inclusive los alumnos quienes habrán ido moldeando lo que es y representa la cultura dentro de una institución.74). ser obsoleto y desaparecer.. 338) menciona que: “Consiste en el establecimiento de sistemas que nos permitan medir resultados actuales y pasados en relación con los esperados. 2009. sigue resultando polémico entre los actores educativos. apatía y desconfianza por parte de los directivos y de las unidades que van a ser evaluadas. p. muy al contrario. en sí mismo. Errores que pueden llevar asociados altos costos. sin embargo. si un medio que cobra sentido en función del propósito de contribuir a mejorar la educación. “La evaluación institucional es una actividad que involucra a personas. Al respecto del control Reyes Ponce (citado por Hernández.61). Sin embargo. corregir. Un proceso educativo que no posea vetas de innovación está destinado a fracasar. es necesario generar una cultura evaluativa. p. Cuando hablamos de evaluación de los procesos de mejora de la institución. Por ejemplo. dentro de este contexto.” (Valenzuela. en algunos casos se observa resistencia.57). es lo que el control en una empresa.482) y cuando se habla de cambio en el ámbito educativo. sus expectativas. 2010. cuando una institución es evaluada por personal interno. “Es difícil que una empresa (léase en esta caso institución educativa) inicie un cambio…si no tiene razones para ello” (Cummings y Werley. 1992. con sus miedos. Las instituciones en un momento determinado. llegan a seleccionar la información que se va a dar a conocer y a quienes se va a dar a conocer ¿por qué? Porque no se ha entendido que la evaluación no es fin y. son pocas las instituciones educativas que dirigen su cultura hacia un entendimiento serio de lo que significa la evaluación educativa. mejorar y formular planes”. 2009. muchas de ellas no están sustentadas en datos cuantificables y medibles. p. Su sola mención genera tensiones y desconfianza… muchas personas son recelosas sobre el uso que se le pueda dar a los resultados de la evaluación.” (Valenzuela. 1994. los profesores.

la evaluación no cumple las expectativas para la que fue diseñada. La responsabilidad ética y la cultura de evaluación Llevar a cabo una evaluación conlleva una responsabilidad ética. que debe estar presente tanto en los juicios de valor que se emiten. p.y en algunas privadas.demuestran cierto recelo por los resultados de la evaluación y. Ramírez y Alfaro (2010. es importante planear que información se entrega a que audiencia y mediante cual medio” (Valenzuela. Es importante dar a conocer los resultados. difícil y que consume muchos recursos humanos y de tiempo. la preparación de recursos humanos capacitados para llevar a cabo los procesos. pero que debe mantenerse oculta para los demás”. que conoce los problemas y deficiencias de una institución debe mantener el secreto profesional. no permiten que se divulguen todos los resultados de la evaluación o los resultados se maquillan o eliminan de ésta. tomando en cuenta “que los resultados de una evaluación pueden tener varios destinatarios. hasta el desarrollo de cierta inteligencia interpersonal para tratar con los informantes. p. involucrando no sólo a los evaluadores. sino también a los informantes” (Valenzuela. la ética. 121). la calidad del servicio educativo que se ofrece. Valenzuela. En este sentido. profesores y alumnos). en muchas escuelas públicas. 2009. desde el conocimiento de normas éticas para realizar evaluaciones con apego al respeto absoluto de las personas. todos aquellos puntos que creen les podrían no ser favorables. p. Muchos directivos. estar conscientes y abiertos para promover que se evalúe el producto de sus compromisos. y no dan oportunidad a la institución de poder conocer en su totalidad los resultados y mejorar aquellos procesos y aspectos que se requieren cambiar ¿cómo cambiar aquello que no se conoce? Es notorio como aún reconociendo el valor que tiene la evaluación en los procesos institucionales. 2001. 54). Ramírez y Alfaro. personas con conocimiento y formación para evaluar los componentes de las instituciones. 2010. 60) son claros cuando enfatizan que: “La formación de evaluadores debe abarcar desde conceptos y marcos teóricos para comprender los alcances y limitaciones de cada metodología. un área de oportunidad para poder mejorar sustancialmente los procesos de toma de decisiones. Un agente evaluador. como en el manejo confidencial de la información o en las consecuencias que se derivan de sus resultados. “Un cambio en la cultura de evaluación de las instituciones debe contemplar la implementación de cursos de evaluación en todos los niveles. donde los actores involucrados (directivos. Pero ello implica tener valores socialmente compartidos. desde . Cuando esto sucede. 2009. p. la cultura de evaluación es prácticamente inexistente.(salvo contadas excepciones). El concepto de profesionalismo lleva implícito por lo tanto una forma de control. Existe por lo tanto. personas que tengan las competencias necesarias para esta tarea. Todos estos recelos con la información no son justificados. “el proceso de la evaluación estaría incompleto si los hallazgos del evaluador no se dan conocer” (Valenzuela.60). hasta el desarrollo de un pensamiento lateral que permita realizar evaluaciones apropiadas a cada contexto. deben dar cuenta de sus responsabilidades y afrontarlas. a través de la generación de una nueva cultura de la evaluación. prefieren no realizarlas y ponen cualquier pretexto para ello. adquiere vital importancia para los procesos de evaluación institucional. p.134) da la siguiente definición para el secreto profesional: “Es una verdad conocida por una o pocas personas. Anaya Sánchez (citado por Rodríguez. es decir. eventualmente. la gestión de la institución y. Se tiene la errónea percepción de que es un proceso caro.

Sin una cultura articulada y medida. p. Valenzuela.” En suma. en muchas ocasiones. la madurez y formación que tengan los evaluadores y evaluados.” Por ello. las competencias e incompetencias de quienes realizan los procesos evaluativos. 2010. Ramírez y Alfaro. no puede implementarse la evaluación como parte de la nueva cultura de una institución. p. 2010. especialmente si la institución a evaluar cuenta con políticas que no permiten indagar a fondo el desarrollo de los procesos que realiza. desarticulado e impredecible: ¿La cultura de evaluación educativa es consistente con la visión deseada? ¿La institución educativa está bien articulada con los valores y cultura? ¿La cultura organizacional actual acepta la evaluación como parte de ella? Al respecto. Implementando el cambio “Un cambio en la cultura de evaluación de las instituciones debe iniciar buscando un entendimiento común y un significado compartido” (Valenzuela. se deben vencer los intereses de todo tipo que se oponen a la implementación de los sistemas de evaluación” (Valenzuela. con el objeto de entorpecer las labores y en cierto momento a señalar las fallas con el ánimo de hacer daño al evaluado. Como promover el desarrollo de una cultura de evaluación El rol de la cultura de la evaluación es claro: debe alinearse para ser reforzada firmemente en la práctica o puede constituirse en un conflicto. se le entienda más bien como “un proceso y a la vez como un producto. Se hace así necesario. Es necesario desarrollar líderes (agentes evaluadores) que logren la integración del personal .estrategias para la eficaz gestión de proyectos.58).” (Valenzuela. y qué tan explícitos o implícitos son los criterios que se emplearán para generar juicios de valor y tomar decisiones. cualquier cambio o modificación de alguno de ellos. En los espacios educativos contemporáneos se perciben y se viven distintas sensaciones de inseguridad y temor. “Para trabajar en pro de una cultura de evaluación. provocará transformaciones en los otros. si ésta no se acompaña de capacitación y un fuerte compromiso ético por parte de todos los involucrados. la evaluación no es vista como una oportunidad de mejora. donde la evaluación educativa juegue un papel preponderante y donde lejos de concebir a la evaluación como una mera obligación. Ramírez y Alfaro. El elemental miedo del principal actor (el director) a ser despedido por una mala evaluación provoca recelos no justificados. la construcción de un camino que lleve a una nueva cultura organizacional.60). Por ejemplo. cuya aplicación nos permite estimar el grado en el que un proceso educativo favorece el logro de las metas para las que fue creado. como cada cultura es un conjunto coherente de elementos.15). La tarea de evaluación no es fácil. p. Trabajo en equipo que posibilite a todos poner lo mejor de cada uno para cumplir los objetivos que todos conocen y con los cuales todos se comprometen. al contrario se visualiza como un proceso que viene a descubrir los errores. Ramírez y Alfaro (2010.45) mencionan: “La cultura de evaluación se va conformando con la suma de experiencias pasadas. sobre todo cuando la evaluación es externa. p. el uso de buenos y malos instrumentos de evaluación. hasta el uso de toda una variedad de recursos informáticos para el análisis de datos cuantitativos y cualitativos. cualquier cambio puede ser costoso. 2009.

compartidos y aprendidos que sirven para dirigir el comportamiento que “existe para satisfacer las necesidades de las personas que forman una organización ” (Schiffman y Kanut. p.61).alrededor de una nueva cultura de evaluación. Los líderes (el director. que se vea como un instrumento que contribuye al logro de los objetivos expresados en la misión y visión de la institución.” (Valenzuela. No basta con mantener el cumplimiento de los requerimientos en sus mejores puntos. donde la evaluación es una parte clave. 409). La clave entonces es comunicar. En toda instLa cultura es entonces un conjunto de creencias. ahora hay que ir más allá y de manera permanente como parte de una nueva cultura de calidad. Es necesario lograr la participación a todos los niveles y el compromiso de todos. “De nada sirve contar sólo con la información que arroje un estudio de evaluación. . fundamental e ineludible.61) La mayoría de las veces las personas no tienen conciencia clara de las características de la cultura de la institución educativa donde están. p. Están involucradas de tal forma que apenas quien está afuera consigue percibir claramente este fenómeno. esto implica una revisión muy seria y autocrítica de cuáles son los paradigmas con los cuales se ha trabajado: a) ¿Qué es lo que se necesita cambiar? b) ¿Cuál será el impacto que la evaluación educativa puede tener para mejorar a la institución? a) ¿Cómo se han comunicado los resultados? b) ¿Se entiende la importancia de comprender de donde no sólo a hay que ir. para mejorar la calidad de nuestras instituciones educativas. 2010. no suficiente. Conclusiones “La evaluación institucional es una condición necesaria. “ (Valenzuela. valores y costumbres. los agentes evaluadores y/o los profesores) necesitan un fuerte compromiso con los nuevos comportamientos y sancionar los viejos a través de procesos de desempeño y diálogos continuos. De estos factores depende el éxito o fracaso en la implementación del cambio. Ramírez y Alfaro. si no se promueven otras condiciones que aseguren la suficiencia en la consecución de la calidad educativa. 2005 p. La mejora continua no puede entenderse y lograrse en una organización si ésta no cuenta con una amplia participación de personal capacitado y comprometido con su trabajo y con los objetivos organizacionales. Esta ausencia de conciencia clara de los trazos de la cultura organizacional es uno de las razones principales para el fracaso de la nueva cultura de evaluación. Ramírez y Alfaro. capacitar y educar. sino como se debe llegar ahí? Los cambios culturales fuertes requieren versatilidad y decisión. 2010.

del análisis de las evidencias elaboradas por sus alumnos. un Maestro. Por la que es prioritario que los evaluadores promovamos un nuevo cambio en la cultura de la evaluación con las siguientes acciones:  Primero.pero sobre todo para “señalarlo” con el fin de hacerle daño y no para la mejora. y ese líder puede ser el “evaluador certificado”. el Director del plantel. pero sin llevar de manera paralela un plan de mejora. valores y costumbres que sirven para dirigir el comportamiento que existe y satisfacer las necesidades de las personas que forman una organización. más aún cuando todos teníamos la cultura de la evaluación para cobrar estímulos económicos.  Posteriormente.Buenas Noches Compañeros La cultura. Considerando tal aseveración podemos agregar que la cultura de una institución se refiere a las creencias y mecanismos que mantienen los integrantes de una institución escolar. y convencerlos que la evaluación al desempeño docente es una tarea autentica que permitirá detectar en el docente las áreas de oportunidad. en la elaboración del portafolio de evidencias sobre los instrumentos de evaluación y Metodología de la Investigación  Y por ultimo educar al maestro mediante la revisión colegiada de los planes clase. ¿es decir para que evaluar?. en este último aspecto es imprescindible detallar a los Maestros los instrumentos y tareas evaluativas con las que se puede evaluar el desempeño docente y que el INNE pone a nuestra disposición en su portal. en el entendimiento de que la evaluación es para la mejora de la práctica docente y no para incidir o exhibir el quehacer docente . etc. ¿que evaluar?. enseñarlos a evaluar. Retomando tal definición y comparándola con la cultura existente sobre la evaluación docente. los ambientes de enseñanza las responsabilidades profesionales. Obviamente para que el proceso de cambio se realice. Capacitar mediante cursos sobre lineamientos. es común escuchar por parte del docente que la evaluación docente se utiliza solo para el control y para exhibir y entorpecer las labores del maestro. los aprendizajes. ¿quiénes deben de evaluarse? y ¿cómo se va a evaluar?. Informando de las bondades de la evaluación. debe de existir un líder. perfiles. en donde las áreas de oportunidad se les hacía llegar a los docente. se define según Schiffman (2005) como el conjunto de creencias. enseñarlos a argumentar su plan clase. Dicho líder debe de promover el cambio de la cultura evaluativa. es decir: La enseñanza. Dicha cultura se convirtió en un paradigma de la cuál es muy difícil desprenderse. por lo que los evaluadores debemos de promover el cambio de esta cultura y promover la cultura de la evaluación para la mejora. parámetros de la evaluación al desempeño. capacitar en la elaboración del planeaciones didáctica. la “evaluación” y en general con el funcionamiento de la institución.

Saludo .Vayamos pues a promover este cambio…..