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Principales beneficiados durante la 89.000.

000
dictadura cívica militar argentina 40 - Banco Roberts 89.000.000
41 - Banco General de Negocios
87.000.000
01 - Cogasco SA 1.348.000.000 42 - Alianza Naviera Argentina 82.000.000
02 - Autopistas Urbanas SA 951.000.000 43 - Propulsora Siderúrgica 81.000.000
03 - Celulosa Argentina SA 836.000.000 44 - Ford 80.000.000
04 - Acindar SA 649.000.000 45 - Astilleros Alianza SA de Construc.
05 - Banco Río 520.000.000 80.000.000
06 - Alto Parana SA 425.000.000 46 - Masuh SA 80.000.000
07 - Banco de Italia 388.000.000 47 - Continental Illinois National Bank
08 - Banco de Galicia 293.000.000 76.000.000
09 - Bridas SA 238.000.000 48 - Banco Shaw 73.000.000
10 - Alpargatas SA 228.000.000 49 - Pirelli 70.000.000
11 - CitiBank 213.000.000 50 - Deere and Company 69.000.000
12 - Cía. Naviera Perez Companc 51 - Cemento Noa 67.000.000
211.000.000 52 - Banco Supervielle 65.000.000
13 - Dalmine Siderca 186.000.000 53 - Alimentaria San Luis 65.000.000
14 - Banco Francés 184.000.000 54 - Loma Negra 62 .000.000
15 - Papel De Tucumán 176.000.000 55 - Selva Oil Incorporated 61.000.000
16 - Juan Minetti SA 173.000.000 56 - Macrosa 61.000.000
17 - Banco Mercantil 167.000.000 57 - Sideco Argentina 61.000.000
18 - Aluar SA 163.000.000 58 - Chase Manhattan Bank 61.000.000
19 - Banco Ganadero 157.000.000 59 - Bank Of America 59.000.000
20 - Celulosa Puerto Piray 156.000.000 60 - Astra Cía. Argentina de Petroleo
21 - Banco Crédito Argentino 153.000.000 59.000.000
22 - Banco Comercial del Norte 61 - Deminex Argentina 57.000.000
137.000.000 62 - Industrias Pirelli 56.000.000
23 - Banco de Londres 135.000.000 63 - Esso 55 La Penice S A 53.000.000
24 - Banco Tornquist 134.000.000 64 - Manufactures Hanover Trust
25 - Banco Español 134.000.000 53.000.000
26 - Sade 125.000.000 65 - Petroquímica Comodoro Rivadavia
27 - Sevel 124.000.000 52.000.000
28 - Banco de Quilmes 123.000.000 66 - Cia General Fabril Financiera
29 - Parques Interama 119.000.000 52.000.000
30 - Cía. De Perforaciones Río Colorado 67 - Panedile Argentina 51.000.000
119.000.000 68 - Fiat 51.000.000
31 - Swift Armour 115.000.000 69 - Banco Pcia. de Buenos Aires
32 - IBM 109.000.000 50.000.000
33 - Banco Sudameris 107.000.000 Otros 11.116.000.000
34 - First National Bank Of Boston TOTAL: u$s 23.000.000.000
103.000.000
35 - Astra A Evangelista SA 103.000.000
36 - Mercedes Benz 92.000.000
37 - Banco De Crédito Rural 92.000.000
38 - Deutsche Bank 90.000.000
39 - Industrias Metalúrgicas Pescarmona

Había sido obrero gráfico y militante del Peronismo de Base. Ese día en la sala estuvo el escritor Jorge Luis Borges. Pasó cuatro años secuestrado en la ESMA. No había odio en su voz. durante unas 20 horas. de azotes. Luego. éstos lo acompañarían después y le dirían que no se hiciera mala sangre. El réprobo había entrado enteramente en la rutina de su infierno. aceptó ir con sus captores a citas para señalar a otros cuatro militantes que también fueron secuestrados. del calabozo. Dos de ellos siguen desaparecidos. El testimonio más largo del juicio duró 5 horas 40 minutos. en la ESMA. cédulas. había delatado a sus camaradas. 22 de julio de 1985”. Este es el texto completo: He asistido.Borges en el juicio a la junta. permisos de armas) para oficiales y gente allegada a la Armada. casi con indiferencia. Bajo el suplicio. Sufrió dos paros cardíacos. un acompañante. enumeraba con valentía y con precisión los castigos corporales . ya en pleno período democrático. Llegó silenciosamente. de las esposas y de los grillos. con su bastón. Un juicio oral a un hombre que había sufrido unos cuatro años de prisión. Hablaba con simplicidad. Escuchó. Ocurrió algo peor. era uno de los encargados de falsificar documentación (pasaportes. También de la capucha. Ocurrió algo distinto. Poco a poco fue robando material (incluyendo fotografías tomadas en la ESMA) que presentó como pruebas ante el tribunal. por primera y última vez. denuestos y la indignación de la carne humana interminablemente sometida a ese milagro atroz que es el dolor físico. Ante el fiscal y ante nosotros. Basterra. Luego decidió escribir una crónica para la agencia española EFE. Tras su secuestro fue torturado. dijo. de la picana eléctrica. de la logística. Las defensas intentaron demostrar en todo momento que Basterra se había convertido en un agente voluntario de la ESMA. de la represión. de los turnos. y su eterno gesto de asombro. a un juicio oral. Se llamó “Lunes. entre 1979 y el final del régimen militar. Yo esperaba oír quejas. de vejámenes y de cotidiana tortura. aunque siguió siendo vigilado y controlado hasta agosto de 1984. porque al cabo de unas “sesiones” cualquier hombre declara cualquier cosa. Fue el 22 de julio y estuvo a cargo de Víctor Melchor Basterra.

Los réprobos se confunden con sus demonios. en esa Mente. para librarme de ella. en su cómplice. De las muchas cosas que oí esa tarde y que espero olvidar. pero sentí que estaba en la cárcel. No era una burla. . Stevenson creía que la crueldad es el pecado capital. Almafuerte escribió: Somos los anunciados. Descreo de castigos y de premios. descreo del libre albedrío. Ocurrió un 24 de diciembre. Después llegaron los manjares (repito las palabras del huésped). si hay un punto Omnisapiente. Es de curiosa observación que los militares. que abolieron el Código Civil y prefirieron el secuestro. Descreo del infierno y del cielo. Llevaron a todos los presos a una sala donde no habían estado nunca. se dediquen a resguardar de todo peligro a sus negadores de ayer. el mártir con el que ha encendido la pira. ya son. Era. Doscientas personas lo oíamos. La cárcel es. una suerte de inocencia del mal. los Pilatos y los Cristos! Sin embargo. ejercerlo o sufrirlo es alcanzar una suerte de horrible insensibilidad o inocencia. infinita. El encarcelado y el carcelero acaban por ser uno. de algún modo. de hecho. no era un remordimiento. No menos admirable es que haya abogados que. no era una manifestación de cinismo. la tortura y la ejecución clandestina al ejercicio público de la ley. como ya dije. cubiertos y botellas de vino. los previstos si hay un Dios. ¿Qué pensar de todo esto? Yo. Era la cena de Nochebuena. De éste o del otro lado de los barrotes siguen estando presos. No sin algún asombro vieron una larga mesa tendida. Lo más terrible de una cárcel es que quienes entraron en ella no pueden salir nunca. los Judas. desinteresadamente sin duda. personalmente. ¡y antes de ser. referiré la que más me marcó. Habían sido torturados y no ignoraban que los torturarían al día siguiente. platos de porcelana. Vieron manteles. quieran acogerse ahora a los beneficios de esa antigualla y busquen buenos defensores.que fueron su pan nuestro de cada día. no juzgar y no condenar el crimen sería fomentar la impunidad y convertirse. Apareció el Señor de ese Infierno y les deseó Feliz Navidad.

el Dr. esposa del presidente de la Junta Vecinal. Ya reducido y tabicado. Cuando. alcancé a apreciar una luz roja intermitente que venía de la calle. el que parecía actuar como jefe me informó que mi esposa y mis dos hijas ya habían sido capturadas y «chupadas». A raiz de reclamos y movilizaciones de los ocupantes de distintas unidades por la regularización jurídica y constructiva del Complejo Habitacional. violentamente y con todas mis fuerzas. aproximadamente a las 22 horas. Por las voces y órdenes y los ruidos de las . Al mismo tiempo gritaba a voz en cuello que eso era un secuestro y exhortaba a mis vecinos para que avisaran a mi familia. El 5 de abril de 1978. Sin embargo todavía resistí. detienen a la esposa del presidente de la Junta Vecinal. quien aparece muerto doce horas más tarde. Norberto Liwsky (Legajo N° 7397) es médico. llevado por las extremidades. entre ellos el dispensario del Dr. secuestrando a Mario Portela. porque no podía desplazarme por las heridas en las piernas. para evitar ser esposado y encapuchado. Y también para que impidieran que me llevaran.TESTIMONIOS El Dr. Salté hacia atrás. durante varios minutos. Liwsky entraba a su casa en el barrio de Flores. y trabajaba en el dispensario médico allí existente. delegado de la Junta Vecinal. el 25 de marzo de 1976 en un operativo nocturno. Liwsky. atravesaba la puerta de entrada del edificio. como para poder empezar a escapar. Dos balazos (uno en cada pierna) hicieron abortar mi intento. En 1976. en la Capital Federal: «En cuanto empecé a introducir la llave en la cerradura de mi departamento me di cuenta de lo que estaba pasando. Cirila Benitez. vivía en un Complejo Habitacional del partido de La Matanza. casado con Hilda Norma Ereñú y padre de dos hijas menores. Dos años después. porque tiraron bruscamente de la puerta hacia adentro y me hicieron trastabillar. con motivo de realizarse una misa por la libertad de la Sra. Al día siguiente. fuerzas uniformadas desvalijaron varios domicilios. fueron secuestradas varias personas.

abdomen y oídos. El dolor. Y el corazón no siempre resiste el tratamiento. Comenzaron entonces un apaleamiento sistemático y rítmico con varillas de madera en la espalda. las pantorrillas y las plantas de los pies. reaparecía al rato de cesar con el castigo. pero que me iban a torturar por opositor. Y se acrecentaba al arrancarme la camisa que se había pegado a las llagas. Ya atado. para llevarme a una nueva «sesión». alternándolo con sesiones de picana. mientras la «picana» produce contracciones musculares. !¡ Se acabaron los padrecitos de los pobres!» Todo fue vertiginoso. por eso. Dijo ser EL CORONEL. y comenzó el viaje. Por fin se perdía la sensación corporal y se insensibilizaba totalmente la zona apaleada. era un patio de pedregullo.. el patrullero se retiró. Me bajaron del coche en la misma forma en que me habían subido. Porque: «no había entendido que en el país no existía espacio político para oponerse al gobierno del Proceso de Reorganización Nacional». aunque me hacían gritar. Durante días fui sometido a la picana eléctrica aplicada en encías. Esta combinación puede ser mortal porque. Conseguí sin proponérmelo. posiblemente un Ford Falcon. Algunas veces me arrojaron sobre la mesa de tortura y me estiraron atando pies y manos a algún instrumento que no puedo describir porque no lo vi pero que me producía la sensación de que me iban a arrancar cualquier parte del cuerpo. me arrojaron sobre una mesa. genital. con la «picana».puertas del coche. incontenible. podría afirmar que se trataba de un coche patrullero. en medio de los gritos de reclamo de mis vecinos. hacerlos enojar. En los intervalos entre sesiones de tortura me dejaban colgado por los brazos de ganchos fijos en la pared del calabozo en que me tiraban. el apaleamiento provoca relajación (para defenderse del golpe) del músculo. Al principio el dolor era intenso. y a posteriori de una discusión acalorada.. saltar y estremecerme. Desde que me bajaron del coche hasta que comenzó la primera sesión de «picana» pasó menos tiempo que el que estoy tardando en contarlo. Me ataron de pies y manos a los cuatro angulos. Algunas veces fue simultaneo. caminando un corto trecho (4 ó 5 metros) por un espacio que. Entonces me llevaron a la fuerza y me tiraron en el piso de un auto. tetillas. no intentara ninguna resistencia. porque. Luego se presentó otra voz. Manifestó que ellos sabían que mi actividad no se vinculaba con el terrorismo o la guerrilla. entre cuatro y. los gluteos. no sé por qué causa. Después se hacía insoportable. . Luego de unos minutos. Esto continuaron haciéndolo por varios días. no consiguieron que me desmayara. la primera vez que oí fue la de alguien que dijo ser médico y me informó de la gravedad de las hemorragias en las piernas y que. por el ruido. Luego agregó: «¡Lo vas a pagar caro.

Sentía que no podía pensar. vivía pendiente del momento en que se iban a acercar para buscarme. Y de ahí en más fue muy extraño porque el desmayo se convirtió en algo que me ocurría con pasmosa facilidad. Buscaba. era ese de estar conviviendo con la muerte. La vi muy mal. me ataron (como siempre) y con toda paciencia comenzaron a despellejarme las plantas de los pies. Me volvieron a vendar y siguieron apaleándome.. en dos o tres oportunidades. antes de que se acercaran a mí. A pesar de que me informaron que había sido liberada junto con otras personas. Y. mostrándome otros trapos ensangrentados. De que no estaba loco. Esa vez me desmayé. Tampoco lo vi. Supongo.. También me quemaron. que no tenía porque era irreconocible (además de tener muy afectada la vista) me dijeron que era una bombacha de mi mujer. Desde entonces empecé a sentir que convivía con la muerte. . que lo hacían con una hojita de afeitar o un bisturí. legalizado en la Comisaría de Gregorio de Laferrère. sosteniéndome la cabeza fijamente. Hilda Nora Ereñú. se presentó en la primera visita junto a mis hijas. Un día me tiraron boca abajo sobre la mesa. con algún instrumento metálico. Por eso. pero la sensación era de que me apoyaban algo duro. Sólo nos dejaron dos o tres minutos juntos. No un cigarrillo que se aplasta. no lo vi porque estaba «tabicado». A veces despierto y otras en sueños. Cuando se la llevaron pensé (después supe que ambos pensamos) que esa era la última vez que nos veíamos. sino algo parecido a un clavo calentado al rojo. Y nada más. me digeron que eran las bombachitas de mis hijas. De todo ese tiempo. Su estado físico era deplorable. ya sabía que me tocaba. En presencia de un torturador. donde yo estaba tirado. Cuando me venían a buscar para una nueva «sesión» lo hacían gritando y entraban a la celda pateando la puerta y golpeando lo que encontraran. Y me preguntaron si quería que las torturaran conmigo o separado. desesperadamente. sin esperar mucho la respuesta. A veces sentía que rasgaban como si tiraran de la piel (desde el borde de la llaga) con una pinza. un pensamiento para poder darme cuenta de que estaba vivo. Por eso.En algún momento estando boca abajo en la mesa de tortura. me sacaron la venda de los ojos y me mostraron un trapo manchado de sangre. el recuerdo más vivido. sólo volví a saber de ella cuando. Como para que sufriera. al mismo tiempo. Incluso la vez que. más aterrorizante. A los diez días del ingreso a ese «chupadero» llevaron a mi mujer. Que era el fin para ambos. deseaba con todas mis fuerzas que me mataran cuanto antes. Me preguntaron si lo reconocía y. Violentamente. también. Cuando no estaba en sesión de tortura alucinaba con ella.

después de atarme. Y me desmayaba. Se trataba de un amigo mío. y por el otro: «Qué acabaran conmigo de una vez» La sensación era la de que giraba hacia el vacío en un gran cilindro viscoso por el cual me deslizaba sin poder aferrarme a nada. en el libro de texto. nuevamente. Entonces pude apreciarme los testículos. Recordé que.. recuperaba el conocimiento y ya me estaban arrancando de nuevo. Por un lado: «recobrar la lucidez y que no me desestructuraran las ideas». por primera vez. Yo estaba muy estropeado. Francisco García Fernandez. había una fotografla en la cual un hombre. corriéndome el «tabique» de los ojos. sería algo sólido que me permitiría afirmarme y detener la caída hacia la nada.. Antes me había sido imposible. no porque no intentara «destabicarme» y mirar. hasta entonces. un día me llevaron al «quirófano» y. el famosísimo Housay. estómago y testículos estuvieran unidos por un hilo de nylon y tiraran de él al mismo tiempo que aplastaban todo. no sé bien cuando. Aproximadamente 25 días después de mi secuestro. El deseo era que consiguieran arrancarmelo todo y quedar definitivamente vacío. Y nuevamente me estaba desmayando. El me hizo las primeras y precarísimas curaciones. porque yo. uno solo. cuando estudiaba medicina. El recuerdo de todo este tiempo es tan concreto y a la vez tan íntimo que lo siento como si fuera una víscera que existe realmente.La lucha en mi cerebro era constante. que podríamos rastrear en las palizas. Como si garganta. Nunca sentí un dolor semejante. En medio de todo este terror. sino porque. Y que un pensamiento. Tres meses y medio después. Para esta época. preso en el Penal de Villa-Devoto. pude apreciar el daño que me habían causado. no tenía ni noción ni capacidad para procurarme ningún tipo de cuidado ni limpieza. desde los 15 ó 18 días a partir de mi secuestro. sufría una insuficiencía renal con retención de orina. tenía la vista muy deteriorada. los médicos de la Cruz Roja Internacional diagnostican una insuficiencia renal aguda grave de origen traumático. Y sin saber cuándo ni cómo. empezaron a retorcerme los testículos. comparñero de trabajo en el Dispensario del Complejo Habitacional: el Dr. No sé si era manualmente o por medio de algún aparato. Era como si me desgarraran todo desde la garganta y el cerebro hacia abajo. cerebro. en todo este tiempo. como siempre. Recién unos días después. después del más absoluto aislamiento. por el enorme tamaño que habían adquirido . me arrojan en un calabozo en que se encuentra otra persona.

Otra de 220 voltios llamada " la margarita " que me dejó profundas ulceraciones que aún conservo y que produce una violenta contracción. piernas. generalmente. vagina y ano. por febrero de ese año. y trasladada al centro de La Perla (Legajo N° 4279). Con este nuevo régimen. comparativamente terapéutico. es decir unos 45 ó 60 días después del secuestro. Entre el 20 y 25 de mayo. También me colocan un trapo mojado sobre el pecho para aumentar la intensidad del shock» . desgarrando conscientemente. La inmersión en la tortura cedió. me violaron introduciendome en el ano un objeto metálico. introducido como estaba. Había perdido más de 25 kilos de peso y padecía la insuficiencía renal ya mencionada. boca.sus testículos. El tamaño de los míos era similar a aquel y su color de un azul negruzco intenso. puñetazos y patadas. Después me aplicaron electricidad por medio de ese objeto. Otro día me llevaron y. como si arrancaran todos los miembros a la vez.» Teresa Celia Meschiati fue secuestrada en la ciudad de Córdoba el 25 de septiembre de 1976. usándose dos picanas eléctricas que tenían distinta intensidad: una de 125 voltios que me producía movimientos involuntarios en los músculos y dolor en todo el cuerpo aplicándome la misma en cara. los llevaba cargados en una carretilla. Nos dice: «Me trasladan inmediatamente después de mi llegada a "La Perla" a la "sala de tortura" o "sala de terapia intensiva". a pesar del tamaño de los testículos. tuve una recidiva de la salmonelosis asociada a mi quebrantamiento físico. quedando suspendida en el aire. No sé describir la sensación de cómo se me quemaba todo por dentro. dos o tres veces por semana. me acostaron una vez más boca abajo. me daban alguna paliza. brazos. Me desnudan y atan con cuerdas los pies y las manos a los barrotes de una cama. es decir. Me ataron y. empecé a recuperarme físicamente. ojos. Dos meses antes del secuestro. padecí un rebrote de una antigua simonelosis (fiebre tifoidea). La tortura fue aplicada en forma gradual. Me ponen un cable en un dedo del pie derecho. Aisladamente. ingle y costados del tronco. sin apuro. especialmente en riñones. Pero ya no con instrumentos sino.