CONCLUSIONES DE LA JORNADA ACADEMICA SOBRE LA FIGURA DEL

PERITO PERIODISTICO EN EL PROCESO.

El pasado 3 de mayo de 2005 (Día Mundial de la Libertad de Expresión) tuvo lugar una
Jornada Académica en la sede del Colegio de Abogados en la cual se analizó la flamante
figura del “Perito Periodístico” en el proceso judicial.
Dicha Jornada fue co-organizada por los Institutos de Derecho de los Medios de
Comunicación (a cargo del Dr. Manuel Larrondo) y Derecho Procesal (Juan Manuel
Hitters y Juan Martín Menzulo Hitters).

Entre los expositores se contó con la presencia del Dr. Gustavo Romero Umlauff
(Abogado de la Pontificia Universidad Católica del Perú, Director de la Asociación
Iberoamericana de Derecho de la Información y de la Comunicación – AIDIC –), el Dr.
Pedro Naón Argerich (Perito Periodístico así nombrado para actuar en procesos
judiciales en la ciudad autónoma de Bs.As., Licenciado en Publicidad, Doctor en
Comunicación Social, Consejero Superior de la Universidad del Salvador), y los Dres.
Juan Manuel Hitters y Juan Martín Menzulo Hitters (Instituto de Derecho Procesal del
CALP).

En primer término expuso el Dr. Romero Umlauff quien se refirió a la importancia de la
autorregulación del ejercicio de la profesión periodística como un mecanismo
extraprocesal adicional (no sustitutivo) al servicio de justicia. Explicó que en el Perú
existe un Consejo de Prensa (creado en 1997 al cual se asocian voluntariamente los
medios de comunicación) que funciona como un espacio para reaccionar frente a la
crítica de la ciudadanía, la misma prensa y el poder político por el trabajo de los medios.

Dicho Consejo (conformado por miembros de conducta intachable moral y ética) tiene
por misión defender la libertad de expresión y prensa así como también luchar para que
se reconozca y proteja las solicitudes del lector de rectificación de informaciones
publicadas por los medios asociados y las quejas contra estos que tuvieran relación con
la trasgresión de valores éticos. Centralizó su postura expresando que la búsqueda de la
justicia (frente a eventuales conflictos entre la prensa y los protagonistas de la sociedad)
está en manos de los profesionales de la información evitándose así que surjan nuevas
legislaciones restrictivas de la libertad de expresión. Todo ello, según su opinión, da
mayor credibilidad a los medios en su labor diaria.

Vale destacar que los fallos del Consejo de Prensa en el Perú no son obligatorios ya que
su principal objetivo consiste en que los medios de comunicación utilicen este espacio
como una autocrítica y reflexión frente al eventual accionar que motivó, en su caso, la
queja de la opinión pública.

A continuación expuso el Lic. Pedro Naón Argerich (Perito Periodístico) quien comentó
que, ante una petición escrita de su parte, logró que la Cámara Criminal y Correccional
Porteña creara en su registro la especialidad pericial “Periodismo y de Artes y Técnicas
Publicitarias.”

Su basta experiencia en Comunicación social lo motivó a solicitar a dicho Tribunal la
creación de esta figura ya que frente a pleitos judiciales iniciados contra medios de
comunicación (prensa y publicidad) no habiendo peritos de lista para realizar la labor de
análisis de determinadas noticias o publicidades (supuestas violaciones a la intimidad,
plagio, etc) eran constantemente requeridos informes a las Universidades para que
indiquen profesionales en comunicación que pudieran entender en el tema. Entre esos
profesionales se encuentra Naón Argerich. Es así que al día de hoy ha intervenido en
varios procesos en calidad de perito emitiendo su dictamen pericial ya sea frente una
eventual demanda contra un medio de comunicación por violación al derecho a la
intimidad, honor o por plagio.

Resaltó que su labor consiste básicamente en “decodificar los mensajes” emitidos
por los medios para explicar al Juez cual fue el sentido del mismo. “El mal que
aqueja hoy al hombre es la sobreinformación que quita la paz y confunde bastante”
subrayó.

Asimismo, remarcó que incorporación de la figura del perito periodístico se generó por
el poco conocimiento que tienen los jueces para expedirse en este tipo de casos donde se
analizan diversas conductas y hechos relacionados con la comunicación social, más que
nada en lo que respecta a la actividad de la prensa.
Puntualizó que las pericias son como “juegos” de investigación en los que hay que
aplicar metodológicas de análisis y que advierte conflictos permanentes en la práctica
del periodismo, tanto comerciales como éticos.

Agregó que sus trabajos periciales se han dividido en partes iguales entre la justicia
penal y la civil, habiendo analizado varios casos de plagio más en imágenes que en
texto.
Resaltando la importancia de su labor, destacó que la mayoría de los ciudadanos que
salen de la escuela no ingresa nunca a la Universidad. De allí que todo lo que aprenden
sobre avances científicos o sociales desde como evitar el contagio de SIDA hasta la
llegada a Marte lo absorben de los medios. Por tal motivo considera que su oficio es
esencial al emitir un dictamen pericial al juez.

A su turno, los Dres. Hitters y Menzulo Hitters se refirieron tanto al rol que debe
cumplir un perito en el proceso como así también a la normativa procesal aplicable.

Así, destacaron que la prueba pericial se encuentra legislada en los arts. 457 al 476 del
CPCC y en las disposiciones de la Suprema Corte de Justicia local que se han dictado al
respecto (en particular la Acordada 2728/96)
Expresaron que la designación debe recaer en una persona especializada en el ámbito en
cuestión, quien podrá integrar el plantel de peritos oficiales de la Asesoría Pericial o la
lista de Auxiliares de la Justicia (Ac. 2728/96, ya aludido).

Hicieron especial hincapié en que la figura del Perito Periodístico aún no se encuentra
contemplada en la lista de Auxiliares de la Justicia pero que bien se podría requerir a la
Suprema Corte de Justicia Provincial que evalúe la alternativa de su inclusión siempre y
cuando se cumplan con los recaudos previstos en la Acordada 2728/96.

Destacaron que conforme a las normas vigentes (art. 462 CPCC), son considerados
peritos:
1) Aquellos que poseen título habilitante de una profesión reglamentada, que su
especialidad se encuentre legislada en la lista mencionada en el art. 12 Ac. 2728, y que
además éste se encuentre inscripto en ella.
Estos profesionales se designan por sorteo entre los pares de su especialidad, y tienen la
obligación de aceptar el cargo, salvo causas justificadas.
2) Profesionales con título habilitante de una profesión reglamentada, pero que su
especialidad no conste en la lista referida. Hay tres variantes:
a) Profesiones universitarias o terciarias con colegiación: el experto debe designarse
librando un oficio al Colegio o Consejo pertinente, solicitándole sorteen a un colegiado
que tenga la antigüedad suficiente para ser perito (1 año de matriculado). Una vez
confeccionado el sorteo y remitido al juez, éste lo notificará por cédula para que acepte
voluntariamente el cargo. Si no lo hace se procede a sortear otro.
b) Profesionales o terciarios sin colegiación: se realiza el mismo procedimiento anterior,
pero el sorteo lo debe efectivizar la Facultad.
c) Pericia Colegial (art. 475 CPCC): se exige cuando se requieren conocimientos de alta
especialización en un área de la ciencia o cuando el perito designado considera que lo
requerido no corresponde a su saber y no existan otros que puedan suplantarlo.

En este caso, el juez o las partes pueden proponer la realización de una pericia colegial,
que se llevará a cabo por entidades públicas o privadas especializadas. Se designa a
propuesta de partes y/o por resolución del juez, librando un oficio a la corporación, la
cual puede rechazar la solicitud o bien llevar a cabo la tarea.

3) El idóneo (462 in fine CPCC). Cuando no hubiere peritos en el lugar del proceso
(léase a un rango considerable de distancia) o no exista profesión u oficio reglamentado,
se designará como perito a cualquier entendido en la cuestión.
Esta persona, es propuesta por la parte interesada, y si existiere oposición de la
contraria el juez deberá resolver. Se lo cita por cédula para que acepte voluntariamente
el cargo

En el caso de profesionales o terciarios cuya especialidad no exista en las listas de la Ac.
2728 (por ej: perito periodístico), habrá que observar el siguiente procedimiento para su
incorporación (art. 13 Ac. 2728/96):

1) Presentarse por escrito ante la Secretaría pertinente de la Suprema
Corte de la Provincia acreditando títulos o especialidades diferentes a los de la nómina.
2) El profesional debe invocar la incumbencia de su área y la no
superposición con otras ya existentes en la lista.
3) Se giran las actuaciones a los Colegios o Consejos de las profesiones
que puedan ser afectadas por la petición de incorporación para que opinen acerca de la
viabilidad técnica del requerimiento.
4) Acto seguido, la Corte resolverá la cuestión ateniéndose
exclusivamente a las necesidades de Administración de Justicia (art. 12). Esta decisión
es irrecurrible y constituye, según los Dres. Hitters y Menzulo Hitters, una cuestión
política no judiciable.

Conclusión.
En definitiva, la Jornada Académica dejó planteado el análisis y debate de una figura
procesal que ha sido recepcionada por los Tribunales de la ciudad de Buenos Aires en
los cuales por el momento el perito periodístico Naón Argerich ha desempeñado su
labor en innumerables causas judiciales dando su opinión científica sobre una materia
compleja y que sin duda genera constantemente controversias judiciales: nos referimos
a la esfera de la comunicación a través de la prensa.
Es por ello que desde los Institutos de Derecho de los Medios de Comunicación y de
Derecho Procesal Civil del Colegio de Abogados se ha considerado oportuno poner en
conocimiento de los letrados del fuero, de funcionarios judiciales y porque no de los
comunicadores sociales la existencia y utilidad de esta flamante figura procesal a fin de
que sirva como instrumento para arribar a la verdad material ante una eventual
contienda judicial en la que se encuentre cuestionada la labor del profesional de la
prensa.