INVESTIGACIÓN DISCIPLINARIA-Expedir resolución mediante la cual declara

insubsistente a la inspectora de policía, sin motivación alguna

SERVIDOR PÚBLICO-Alcance/SERVIDOR PÚBLICO-Cumplir con los propósitos
fundamentales del estado/CONSTITUCIÓN POLÍTICA-Prevé la cláusula general
de responsabilidad de los ciudadanos y excluyente de los servidores públicos

La condición de servidor publico implica desde todo punto de vista una serie de
obligaciones, deberes, prohibiciones, inhabilidades, incompatibilidades y conflicto de
intereses, que se deben hacer valer en todo momento, para poder lograr los propósitos
fundamentales del Estado, plasmados en especial en el artículo 2 de la constitución
Política, aun cuando se pueden encontrar estatuidos a lo largo de todo su articulado,
cuales son servir a la comunidad, velar por el logro de los altos cometidos del Estado y
hacer prevalecer los intereses generales por encima de los particulares o los de
determinados sectores o grupos. Es oportuno además, señalar que el artículo 6 de la
Constitución Política prevé la cláusula general de responsabilidad de los ciudadanos y la
específica y excluyente de los servidores públicos, los cuales deben responder ante las
autoridades por infringir la Constitución y las leyes, como así lo ha sostenido la Corte
Constitucional. “Constituye elemento básico de la organización estatal y de la realización
efectiva de los fines esenciales del Estado social de derecho la potestad del mismo de
desplegar un control disciplinario sobre sus servidores, dada la especial sujeción de éstos
al Estado, en razón de la relación jurídica surgida por la atribución de una función pública;
de manera que el cumplimiento de sus deberes y responsabilidades se efectúe dentro de
una ética del servicio público y con sujeción a los principios de moralidad, eficacia y
eficiencia que caracterizan la actuación administrativa y el cabal desarrollo de la función
pública.”

DERECHO DISCIPLINARIO-Tiende más a establecer la afectación que ha sufrido
el servicio o la función encomendada/DERECHO DISCIPLINARIO-Línea
jurisprudencial desarrollada en la materia por la corte constitucional/SERVIDOR
PÚBLICO-Comportamiento que debe observar/TIPICIDAD-En materia disciplinaria

De otro lado, vale la pena recordar que el derecho disciplinario no se inclina
especialmente por valorar el resultado que deriva de la irregularidad disciplinaria, sino que
allí que la antijuridicidad de la falta disciplinaria remita a la infracción sustancial del deber
funcional a cargo del servidor público o del particular que cumple funciones públicas”. C-
252 de 2003.
Estos aspectos se encuentran unidos de manera indisoluble al comportamiento que
deben observar los servidores públicos. De allí nace el vínculo que los une a la
administración pública por el que se crea una relación especial de sujeción, que permite
como contrapartida, exigirles un buen comportamiento, y en caso de no observarlo,
pueden ser materia de reproche y de sanción por tales situaciones, vinculo del cual están
advertidos y cuyo compromiso sellan formalmente al momento de tomar posesión del
cargo. En consecuencia, la regla general de tipicidad en materia disciplinaria está descrita
en el artículo 23 de la ley 734 de 2002 que afirma: “Constituye falta disciplinaria, y por lo
tanto da lugar a la acción e imposición de la sanción correspondiente, la incursión en
cualquiera de las conductas o comportamientos previstos en este código que conlleve
incumplimiento de deberes, extralimitación en el ejercicio de derechos y funciones,
prohibiciones y violación del régimen de inhabilidades, incompatibilidades, impedimentos
y conflicto de intereses, sin estar amparado por cualquiera de las causales de atiende
más a establecer la afectación que ha sufrido el servicio o la función encomendada, en
tanto es deber, obligación y responsabilidad del Estado y de las demás Instituciones,
garantizar que las funciones y los servicios públicos se presten de manera adecuada,
eficiente, imparcial, objetiva, bajo parámetros de igualdad, sin favoritismos y con apego a
la Constitución y a la ley. Como línea jurisprudencial tenemos lo pronunciado por el
máximo Tribunal Constitucional en la C-252 de 2003 sostiene (…) “Entonces nótese cuál
es el fundamento de la imputación disciplinaria: La necesidad de realizar los fines
estatales le impone un sentido al ejercicio de la función pública por las autoridades. Éstas
deben cumplir la Constitución y la ley, ponerse al servicio de los intereses generales,
desarrollar los principios de la función administrativa y desempeñar para ello los deberes
que le incumben. Una actitud contraria de las autoridades lesiona tales deberes
funcionales. Como estos deberes surgen del vínculo que conecta al servidor con el
Estado y como su respeto constituye un medio para el ejercicio de los fines estatales
orientados a la realización integral de la persona humana, es entendible que su infracción
constituya el fundamento de la imputación inherente al derecho disciplinario. De
exclusión de responsabilidad contempladas en el artículo 28 del presente ordenamiento”.

CAUSAL DE EXCLUSIÓN DE RESPONSABILIDAD-Operatividad por el
incumplimiento de deberes, obligaciones y responsabilidades, cuando no las ha atendido

…, para poder operar una causal de exclusión de responsabilidad por el incumplimiento
de sus deberes, obligaciones y responsabilidades, cuando no las ha atendido, los
servidores del Estado deben demostrar de manera fehaciente que estaba fuera de su
control o escapaba a sus posibilidades observarlas. Por tanto, su nivel de responsabilidad
es mayor y deben de rendir cuenta de sus actos como funcionarios, dado que no de otra
manera se pueden llevar a cabo el cumplimiento de los fines descritos en nuestra
Constitución Política; ahondando en otro criterio que el incumplimiento de los deberes o el
quebrantamiento de las prohibiciones, exigen explicaciones que sirvan para desvirtuar la
responsabilidad que les está atribuida, pues se parte de la base que los servidores
públicos están debida y suficientemente enterados de las limitaciones, condiciones y
obligaciones que tienen que atender, dada su condición y el compromiso que adquieren.
Para el Despacho resulta perfectamente claro que el comportamiento que aquí se le
censura a Carlos Alberto Correa Rojas, en su condición de EX Alcalde Popular de
Venecia Ant , se circunscribe, a que en virtud de la dignidad que ostenta debía obrar
consultando los fines del Estado y que le traza la loable labor de servir, respetar y hacer
cumplir las normas de convivencia a la comunidad, para proteger a todas las personas
residentes en Colombia, en su vida, honra, bienes, creencias, y demás derechos y
libertades, y para asegurar el cumplimiento de los deberes sociales del Estado, lo que
para el caso en cuestión se traduce, en la obligatoriedad que le asiste al Señor Alcalde
Municipal para el momento en que se produjeron estos hechos, como primera autoridad
del Municipio cumplir a cabalidad con sus deberes constitucionales, legales y Municipales
y no sólo cumplir con ellos,
SERVIDOR PÚBLICO-Quebrantamiento del deber funcional

Tal como lo estableció plenamente esta Provincial, fácticamente existió mérito para
formular cargos, pues los hechos denunciados atentan contra el deber funcional, bajo
estos supuestos, de que solo la conducta reviste ilicitud sustancial, cuando se
desconocen los fines del Estado consagrados en el artículo 2 de la Carta Magna, fines
entendidos, como servir a la comunidad, promover la prosperidad general y garantizar la
efectividad de los principios, derechos y deberes consagrados en la Constitución. Es
preciso concluir que la conducta endilgada, al disciplinado, es suficiente para constituir
falta disciplinaria, por cuanto infringió sustancialmente el deber funcional que como
servidor público le asistía cumpliendo con las normas y los procedimientos establecidos.

FALSEDAD IDEOLÓGICA EN DOCUMENTO PÚBLICO-Configuración

…, de acuerdo con la transcrita disposición, el tipo penal de falsedad ideológica en
documento público se configura cuando el servidor público, en ejercicio de sus funciones,
extiende documento público que puede servir de prueba, consignando una falsedad o
callando total o parcialmente la verdad.
A partir de los elementos normativos que trae la descripción de la conducta en el ilícito en
comento, se requiere que de un sujeto activo calificado que ostente la calidad de servidor
público, y que en esa condición extienda documento público con aptitud probatoria,
consignando una falsedad o callando total o parcialmente la verdad, independientemente
de los efectos que ello produzca, pues, como lo ha sostenido la Corte en anteriores
oportunidades, lo que la norma protege es la credibilidad en el contenido de tales
documentos dada por el conglomerado, en cuanto se ha convenido otorgarles valor
probatorio de las relaciones jurídico-sociales que allí se plasman

FALSEDAD IDEOLÓGICA EN DOCUMENTO PÚBLICO-Jurisprudencia sobre la
ausencia de lesividad de la conducta falsaria

CARGOS DE CARRERA EN PROVISIONALIDAD-Obligación de motivar el acto
correspondiente

…, la Corte concluye que respecto del acto de retiro de un servidor público que ejerce un
cargo en provisionalidad no puede predicarse estabilidad laboral propia de los derechos
de carrera, pero en todo caso el nominador continúa con la obligación de motivarlo, al
tiempo que el administrado conserva incólume el derecho a saber de manera puntual
cuáles fueron las razones que motivaron esa decisión.
Esta jurisprudencia de la Corte Constitucional deja sentado clara y precisamente que para
el caso concreto de la Inspectora al tratarse como aquí quedo demostrado de una
servidora pública en provisionalidad ocupando un cargo de carrera debía motivarse la
resolución pero con hechos reales y ciertos, que correspondieran a la verdad, esto es,
que si estaban adelantando tramites disciplinarios, como se dijo en ese numeral 9 de la
resolución, era porque esta aseveración debía ser cierta y como se ha mostrado en las
pruebas lo que se hizo fue proceder a motivar tratando de cumplir los requerimientos de
la Corte Constitucional en esta materia, pero que se hizo consignando una falsedad.
ACTO DE RETIRO DEL ADMINISTRADO-Debe ser motivado y cumplir
exigencias mínimas con relación a su contenido material/PRINCIPIO DE RAZÓN
SUFICIENTE-Pronunciamiento de la Corte sobre el acto administrativo que
declara la insubsistencia

El acto de retiro no sólo debe ser motivado sino que ha de cumplir ciertas exigencias
mínimas respecto de su contenido material, de modo que el administrado cuente con
elementos de juicio necesarios para decidir si acude o no ante la jurisdicción y demanda
la nulidad del acto en los términos del artículo 84 del CCA. Lo contrario significaría
anteponer una exigencia formal de motivación en detrimento del derecho sustancial al
debido proceso, pues si no se sabe con precisión cuáles son las razones de una decisión
administrativa difícilmente podrá controvertirse el acto tanto en sede gubernativa como
jurisdiccional.
Es por lo anterior por lo que la Corte ha hecho referencia al principio de “razón suficiente”
en el acto administrativo que declara la insubsistencia o en general prescinde de los
servicios de un empleado vinculado en provisionalidad, donde “deben constar las
circunstancias particulares y concretas, de hecho y de derecho, por las cuales se decide
remover a un determinado funcionario, de manera que no resultan válidas aquellas
justificaciones indefinidas, generales y abstractas, que no se predican directamente de
quien es desvinculado. En otras palabras, de acuerdo con la jurisprudencia decantada por
esta Corporación, “para que un acto administrativo de desvinculación se considere
motivado es forzoso explicar de manera clara, detallada y precisa cuáles son las razones
por las cuales se prescindirá de los servicios del funcionario en cuestión”.
En este orden de ideas, sólo es constitucionalmente admisible una motivación donde la
insubsistencia invoque argumentos puntuales como la provisión definitiva del cargo por
haberse realizado el concurso de méritos respectivo, la imposición de sanciones
disciplinarias, la calificación insatisfactoria “u otra razón específica atinente al servicio que
está prestando y debería prestar el funcionario concreto”.

ERROR INVENCIBLE-Acogimiento del precedente disciplinario de la sala en el
caso concreto

En este orden de ideas este despacho acoge plenamente este precedente disciplinario
pues encuentra que el error en que incurrió el aquí implicado si bien es cierto no tiene la
connotación de invencible pues no bastaba con creer “ciegamente” en sus abogados
cuando bien pudo constatar directamente verificando en la hoja de vida de la Inspectora
que efectivamente como ya se indicó no se estaba llevando ningún trámite disciplinario y
se repite salirse del error era tan simple como realizar como lo hizo el Juez promiscuo de
Venecia, el Juez 29 administrativo del Circuito y esta Oficina de solicitar a la personera
Municipal una certificación o la remisión de la hoja de vida de la funcionaria en cuestión.
No son entonces de recibo para el despacho los argumentos esgrimidos por el implicado
ni la defensa, en el sentido de que su prohijado, para la época de los hechos, estuvo
amparado de una causal de exclusión de responsabilidad, esto es, con la convicción
errada e invencible de que su conducta no constituía falta disciplinaria, toda vez que
“actúo de buena fe y con desconocimiento pleno de que con sus actos estaba incurso en
una falta disciplinaria”.
Pues la ley exige, que para que opere la causal en comento, debe la persona obrar “con
la convicción errada e invencible de que su conducta no constituye falta disciplinaria” (Ley
734, artículo 28, numeral 6); además al error debe sumársele la invencibilidad.

ERROR-Modalidades/ERROR DE HECHO INVENCIBLE-Es un excluyente de
responsabilidad disciplinaria/DISCIPLINADO-Obligación de conocer su actividad
como servidor público

Con todo, se sabe que el error puede presentarse en dos (2) modalidades, una, el error
de hecho y otra, el de derecho; cada uno de ellos puede ser vencible e invencible. El error
de hecho invencible es un excluyente de responsabilidad disciplinaria, que recae sobre
los presupuestos fácticos del deber sustancialmente infringido. Dicho yerro implica la falta
de conciencia en el comportamiento descrito en el tipo disciplinario, cuando se trate de un
acto en el que estuvo en imposibilidad de conocer, por haber actualizado su conocimiento
desplegando la actividad de información necesaria.
Ahora bien, para que concurra el error invencible, es imprescindible que el sujeto utilice
todos los medios o recursos idóneos que tenga a su alcance para informarse y obtener el
adecuado conocimiento del hecho del cual se pregona el error, y a pesar de haber
realizado dicha actividad no haya logrado obtener la información cierta sobre el hecho.
En efecto, la referida causal de exclusión de responsabilidad invocada por la defensa y el
aquí implicado, debe encontrarse debidamente acreditada, pues no basta su simple
afirmación por parte de quien alega haber incurrido en la falta disciplinaria a título de error
invencible; si esto fuera suficiente para tener por desvirtuada la responsabilidad
disciplinaria, nadie resultaría responsable de las faltas cometidas, convirtiéndose en la
justificación perfecta para evitar las consecuencias jurídicas de las faltas cometidas.
Para el caso objeto de estudio, se tiene demostrado en el presente proceso disciplinario
que el señor disciplinado no realizó gestión más lógica o razonable y practica antes de
proceder a firmar la resolución tantas veces mencionada como era simplemente solicitar o
verificar en la Hoja de vida de la Inspectora Bedoya tendiente a despejar alguna duda
que pudiera tener respecto de algún trámite disciplinario pendiente. Esta diligencia no la
realizó de ninguna forma, como para que se pueda entrar a analizar la situación del
implicado de haber hecho lo imposible para evitar la comisión de la falta disciplinaria
gravísima investigada
De manera que las circunstancias de tiempo, modo y lugar que deben rodear la comisión
del error, deben estar acreditadas más allá de cualquier duda en el proceso disciplinario;
pues se reitera que en el caso subexamine no reposa elemento de juicio alguno que
permita al Despacho aceptar como válida la causal de exclusión de responsabilidad
invocada por el apoderado. Además el señor Carlos Alberto Correa , como cualquier otro
servidor público del Estado, estaba en la obligación de conocer sus deberes y funciones
legales; desde el primer momento en que toma posesión del cargo, previo juramento de
rigor de cumplir los deberes que el cargo le impone.
Claro, es lógico que la gestión pública demande compromiso por parte de los servidores
del Estado; igual, la plena conciencia sobre el límite de sus derechos, deberes y
prohibiciones; para el Despacho es evidente que el investigado, en calidad de Alcalde
Municipal, estaba en la obligación de conocer los derechos, deberes y prohibiciones que
rigen su actividad como servidor público.
Por eso se reitera que no es de recibo la justificación brindada por el investigado como
por su defensa, cuando pretenden amparar un comportamiento irregular, consistente en
desconocer la norma, con el fenómeno del error de hecho invencible; por el contrario, el
Despacho encuentra que se trata de un error salvable y por ende inexcusable,
Es éste un despliegue comportamental que transgredió la órbita del deber legal, que
como servidor le correspondía observar, esto es, cumplir y hacer que se cumpla con
diligencia, eficiencia e imparcialidad los deberes contenidos en la Constitución, Leyes,
decretos, reglamentos y manuales de funciones; pues les está prohibido incumplir
deberes o abusar de los derechos establecidos en la Constitución.
Pero bien, conforme a las pruebas aportadas y analizadas pudo concluirse que el
disciplinado efectivamente infringió el Código Único Disciplinario, ya que pudo
constatarse, de acuerdo al material probatorio recaudado y que obra dentro del plenario,
que el señor Alcalde consigno una falsa motivación en la resolución que declaro
insubsistente a la Inspectora de Policía

CULPABILIDAD-Análisis

SANCIÓN DISCIPLINARIA-Razones de la suspensión

La ley 734 de 2002 tiene como sanción disciplinaria la más poderosa herramienta con que
cuenta el derecho para luchar en contra de la corrupción. En términos prácticos, consiste
en la “impotencia moral” impuesta a un ciudadano para ejercer cargos o funciones
públicas por un tiempo determinado. A diferencia de aquellos provenientes de
circunstancias inherentes a la persona (por ejemplo, relaciones consanguíneas cercanas
en la burocracia), que cumplen un fin preventivo a priori, más por razones de
transparencia que de moralidad, buscando preservar la buena imagen y la imparcialidad
de la administración, las aquí tratadas son consecuencia de la comisión de un ilícito
disciplinario. Tienen función represiva por cuanto se tasan de acuerdo a la gravedad de
ilícito-culpabilidad. Y preventiva por cuanto no se puede volver a la administración pública
por un tiempo determinado, imposibilitándosele al sancionado incurrir temporalmente en
conductas antiéticas (prevención-especial). De contera envían un mensaje a los demás
servidores públicos y particulares que ejercen funciones públicas en el sentido de que el
Estado y la Sociedad no están dispuestos a tolerar conductas que van en contra de caros
valores constitucionales (prevención-general negativa).
Para el caso que nos ocupa los medios de prueba confirman los supuestos contenidos en
el Auto de Citación a Audiencia en Procedimiento Verbal. Se han comprobado en el
presente asunto, la existencia de la Falta Disciplinaria Grave Se ha establecido,
asimismo, que su comisión se desarrolló a título de Culpa, tal y como se demostró.
Ahora bien, el artículo 44 de la ley 734 de 2002, establece las clases de sanciones que
consagra la legislación para cada tipo de falta, y señala que para un comportamiento
como el que ha sido comprobado, la sanción por imponer será la de SUSPENSION.
PROCURADURÍA PROVINCIAL DE AMAGA

Radicación N°: IUC D 2013 – 905-588799
IUS 2013 –52692
Disciplinado: CARLOS ALBERTO CORREA ROJAS
Cargo y Entidad: Alcalde 2018-2011- Venecia (Antioquia).
Lugar Hechos: Venecia (Antioquia)
Informante: JUZGADO VEINTINUEVE ADMINISTRATIVO DEL
CIRCUITO DE MEDELLIN
Fecha Hechos: Diciembre 5 de 2008
Fecha de Queja: Enero 11 de 2011
Asunto: Auto de Citación a Audiencia por Procedimiento
Verbal.
Conducta: Presunta conducta violatoria a la Ley 734 de 2002,
articulo 48 numeral 1. Realizar objetivamente una
descripción típica consagrada en la ley como delito
sancionable a título de dolo, cuando se cometa en
razón, con ocasión o como consecuencia de la
función o cargo, o abusando del mismo.

Amaga, 21 de febrero de 2013

ANTECEDENTES.

Esta Procuraduría Provincial recibe el 21 de febrero de 2012 por competencia
Sentencia N° 578 de 2011, de primera instancia del Juzgado Veintinueve
Administrativo del Circuito de Medellín de 16 de noviembre de 2011, en donde la
demandante fue la señora Gladis Cecilia Bedoya Herrera-Inspectora de Policía
Rural del Municipio de Venecia-Antioquia y el demandado el Municipio de Venecia
representado legalmente por su Alcalde señor Carlos Alberto Correa Rojas.

El proceso giro en torno a la solicitud de declaratoria de Nulidad y
Restablecimiento del Derecho Laboral N° 92, puesto que mediante Resolución N°
092 de 14 de marzo de 2005, fue nombrada en Provisionalidad la señora Gladis
Cecilia Bedoya Herrera, identificada con Cedula de Ciudadanía N°43.479.661 de
Venecia-Antioquia, como Inspectora de Policía (rural), código 40601, nivel 4,
técnico de la planta de cargos del Municipio de Venecia, adscrito a la Secretaria
General y de Gobierno, cargo de carrera administrativa, posesionada el 14 de
marzo de 2005, prestando sus servicios hasta el 5 de diciembre de 2008.

El 5 de diciembre de 2008, mediante Resolución N° 164, el Alcalde Carlos Alberto
Correa Rojas, la declara insubsistente, sustentando el acto en razones de interés
general y disciplinarias, por conveniencia en la adecuada prestación del servicio y
la garantía de la familia. Añade además en la motivación del Acto Administrativo,
que en razón de las reiteradas quejas y procedimientos mal elaborados por parte
de esta funcionaria, ante la Procuraduría Provincial de Fredonia (hoy Amaga), y de
los cuales se adelantaba tramite en la Personería Municipal de Venecia, por lo que
concluyo el primer mandatario local que no cumplía en debida forma con sus
deberes.

Se indica de igual forma en el acápite de Antecedentes de la providencia, que la
Personería Municipal certifico el 15 de diciembre de 2008, que “contra la señora
Gladis Cecilia no cursan investigaciones disciplinarias y que actualmente cursa un
trámite rápido”, siendo archivado el procedimiento por no tener mérito para abrir
investigación alguna en su contra.

Haciendo uso del debido proceso, al trabajo y al mínimo vital, interpuso acción de
tutela ante el Juzgado Promiscuo de Venecia, quien tutelo el derecho al debido
proceso de manera transitoria, ordenándole al funcionario municipal la Revocatoria
de la Resolución N° 164 de 5 de diciembre de 2008, decisión que fue confirmada
por el Juzgado Promiscuo de Familia de Fredonia el 11 de marzo de 2009.

El Alcalde municipal-Carlos Alberto Correa Rojas, profirió la Resolución N° 025 de
23 de febrero de 2009, en la que acata el fallo de tutela y revoca la Resolución N°
164 de 2008, posteriormente la demandante se reintegró al cargo que venía
ocupando.

CONSIDERACIONES.

El artículo 57 de la Ley 1474 de 2011 prevé la aplicación del procedimiento
verbal contra los servidores públicos en los siguientes casos: i) cuando hay
certeza sobre la ocurrencia de la falta y de la responsabilidad del sujeto
disciplinable, independientemente de su gravedad o de la calidad del sujeto
disciplinable, porque se trata de una situación de flagrancia o porque existe una
confesión; ii) frente a faltas leves; y iii) frente a ciertas faltas gravísimas cuando
en el curso del proceso ordinario esté demostrada objetivamente la falta y exista
prueba que comprometa la responsabilidad del disciplinado (art. 162 CDU). La
norma, además, en un inciso nuevo, incorporado por el artículo 57 de la Ley 1474
de 2011, establece el momento en que el funcionario competente debe citar a
audiencia, cuando esté objetivamente demostrada la falta y exista prueba que
comprometa la responsabilidad del sujeto disciplinado: “en cualquier estado de la
actuación, hasta antes de proferir pliego de cargos”, es decir, no está obligado a
agotar el término previsto para la indagación preliminar a que se refiere el artículo
156 del CDU, en desarrollo de los principios de celeridad y eficacia que inspiran la
regulación del procedimiento disciplinario.
Igualmente en el mismo articulado, inciso 4 reza que: “En todo caso, y cualquiera
que fuere el sujeto disciplinable, si al momento de valorar sobre la decisión de
apertura de investigación estuvieren dados los requisitos sustanciales para proferir
pliego de cargos se citara a audiencia”.

En igual sentido, se refiere la Sentencia de la Corte Constitucional C – 242 DE
2010 cuando da a entender claramente que incluso no hay necesidad de abrir
indagación preliminar, es decir se podría prescindir de esta etapa y de una vez
citar a proceso verbal, cuando se han cumplido los fines de la indagación
preliminar; esto es, verificar la ocurrencia de la conducta, determinar si es
constitutiva de falta disciplinaria o si se actúo bajo el amparo de una causal de
exclusión de responsabilidad y en caso de duda sobre la identificación o
individualización del autor de la falta. También dijo la sala en sentencia C-430 de
1997, MP. ANTONIO BARRERA CARBONEL; “(…) la indagación preliminar es de
carácter eventual y previa a la etapa de investigación, pues sólo tiene lugar
cuando no encuentra suficientes elementos de juicio y, por lo tanto, existe duda
sobre la procedencia de la investigación disciplinaria.
Reforzando lo anterior, encuentra esta Procuraduría Provincial sustento para llevar
a cabo esta diligencia por el Proceso verbal disciplinario, en el artículo 152 de la
Ley 734 de 2002, el cual señala que procede la investigación disciplinaria en los
siguientes casos: con fundamento en la queja, en la información recibida o en la
indagatoria preliminar. Es decir, que la indagación preliminar es una de las tres
causas para abrir la investigación disciplinaria, y no la única.

En conclusión, como puede percatarse en los eventos antes mencionados, la ley
permite la aplicación del procedimiento verbal en la actuación disciplinaria, cuando
se cumplen unas exigencias específicas; dejando claro y conciso que el
procedimiento disciplinario desarrollado por la Ley 734 de 2002 trae una novedad,
en el sentido de imbricar los dos procedimientos disciplinarios –el ordinario y el
verbal – de manera que cuando se presentan ciertas exigencias, se puede
prescindir de determinadas etapas del proceso ordinario con el fin de citar a
audiencia y de esta manera asegurar la vigencia de los principios de celeridad y
economía procesal. Ello, no sólo concuerda con la finalidad propia del
procedimiento disciplinario de asegurar un trámite ágil, eficiente, transparente sino
que exige la aplicación de todas las garantías del debido proceso, por manera que
no puede afirmarse que se presenta un cambio de reglas procesales en el camino,
toda vez que desde un inicio se sabe –pues así lo tiene previsto el inciso tercero
del artículo 175 de la Ley 734 de 2002–, que de presentarse ciertas condiciones,
entonces “en cualquier caso” y “cualquiera que sea el sujeto disciplinado” puede
citarse a audiencia.

Debido a todo lo anterior, se determina claramente lo siguiente: 1. Que se
encuentran colmados los requisitos sustanciales para adelantar este proceso por
el procedimiento verbal, y por consiguiente citar a audiencia al presunto
responsable por encontrarse dentro de uno de los eventos consagrados en el
mencionado artículo 175 de la ley disciplinaria. 2. Que del análisis realizado a la
información y documentos que en el respectivo informe reposan, y al tenor de las
normas en cita, la falta presuntamente cometida ostenta la naturaleza de falta
GRAVISIMA.
En consecuencia, el asunto puesto en conocimiento en la presente investigación,
se centra en determinar, si con el actuar del Señor Alcalde Municipal de Venecia –
Antioquia, se configuro la falta disciplinaria consagrada en el artículo 48 numeral 1
de la Ley 734 de 2002: “Realizar objetivamente una descripción típica consagrada
en la ley como delito sancionable a título de dolo, cuando se cometa en razón, con
ocasión o como consecuencia de la función o cargo, o abusando del mismo” y a
su turno un delito de Falsedad Ideológica en Documento Público-Ley 890 de 2004,
artículos 14 y 416, que rezan:

ARTICULO 286. FALSEDAD IDEOLOGICA EN DOCUMENTO PUBLICO. <Penas
aumentadas por el artículo 14 de la Ley 890 de 2004, a partir del 1o. de enero de
2005. El texto con las penas aumentadas es el siguiente:> El servidor público que
en ejercicio de sus funciones, al extender documento público que pueda servir de
prueba, consigne una falsedad o calle total o parcialmente la verdad, incurrirá en
prisión de sesenta y cuatro (64) a ciento cuarenta y cuatro (144) meses e
inhabilitación para el ejercicio de derechos y funciones públicas de ochenta (80) a
ciento ochenta (180) meses.

ART. 416.—Abuso de autoridad por acto arbitrario e injusto. El servidor
público que fuera de los casos especialmente previstos como conductas punibles,
con ocasión de sus funciones o excediéndose en el ejercicio de ellas, cometa acto
arbitrario e injusto, incurrirá en multa y pérdida del empleo o cargo público”.

Al declarar insubsistente a la Inspectora Municipal Gladis Cecilia Bedoya Herrera,
nombrada en provisionalidad, mediante la Resolución N° 164 de 5 de diciembre de
2008, tutelándole el derecho al debido proceso, al trabajo y al mínimo vital el
Juzgado Promiscuo de Venecia quien ordeno en su momento revocar dicho acto,
decisión que fue confirmada por el Juzgado Promiscuo de Familia de Fredonia-
Antioquia, configurándose lo prescrito por la ley 734 de 2002, en su artículo 48,
numeral 1. Realizar objetivamente una descripción típica consagrada en la ley
como delito sancionable a título de dolo, cuando se cometa en razón, con ocasión
o como consecuencia de la función o cargo, o abusando del mismo.

De igual forma con su actuar pudo vulnerar los artículos 2, 3, 35, 36, 59 y 76 del
Código Contencioso Administrativo, que bien se refieren a la motivación del acto
para despejar cualquier arbitrariedad en su expedición. Por ello la motivación debe
reunir los requisitos de ser real, cierta, seria y actual o concomitante con el acto
mismo; convirtiéndola en un elemento esencial del acto, su ausencia o deficiencia
acarreara su nulidad y las consecuencias disciplinarias y penales que ello derive.

Para el caso este despacho comparte plenamente lo dicho por el Juzgado
Veintinueve Administrativo del Circuito de Medellín: “si el sustento del acto
administrativo cuestionado era el mejoramiento del interés público, la
administración debió basarse en la VERDAD, en la CERTEZA, REALIDAD, en la
SERIEDAD y no erróneamente e inexistentes razones alegadas como causa del
acto, por las cuales el representante legal del ente territorial se arrogo una
competencia mayor a la señalada en la Ley, prejuzgando a la funcionaria y
acusarla de “que no está cumpliendo en debida forma con sus deberes”. Si el
motivo fue el incumplimiento de sus deberes, debió iniciarse un proceso
disciplinario tendiente a determinar tal circunstancia, esto es, a comprobar, si
cumplía o no con sus deberes y no a priori, dar por ciertas las supuestas quejas y
sancionarla con la insubsistencia, sin que hubiere proceso que llevara a la
comprobación de las quejas…en el acto acusado no se detalló de manera precisa,
seria y real que con una o varias conductas de la demandante se diera el
incumplimiento de sus funciones y por ende no se enjuicio su gravedad para
justificar el retiro del servicio”.

Bajo estas circunstancias, esta Procuraduría Provincial reitera que considera que
se reúne una de las condiciones establecidas en el inciso quinto del artículo 175
de la ley 734, la cual es que “… en todo caso y cualquiera que fuere el sujeto
disciplinable, si al momento de valorar la decisión de apertura de investigación
estuvieren dados los requisitos sustanciales para proferir pliego de cargos”;
aspecto que impone rituar la presente actuación por el procedimiento especial
previsto en el Titulo XI del libro IV de la ley 734 de 2002, es decir, el trámite
verbal, es por ello que se procederá a citar a audiencia al disciplinado y a
formularle cargos, por cuanto esta demostrada la materialidad de la conducta y al
parecer existen elementos que comprometen la responsabilidad del mismo de
conformidad con el artículo 162 de la ley 734 de 2002, como más adelante se
precisará.

PRUEBAS.

A folios 1-9, obra remisión de Sentencia de Primera Instancia N° 578 de 16 de
noviembre de 2011, del Juzgado Veintinueve Administrativo del Circuito de
Medellín.

A folios 12, 13 obra Resolución N° 164 de 5 de diciembre de 2008, por medio de la
cual se declara una insubsistencia o se termina un nombramiento en
provisionalidad a una Inspectora de Policía Rural del Municipio de Venecia-
Antioquia.

CARGOS

CARGO ÚNICO FORMULADO AL SEÑOR CARLOS ALBERTO CORREA
ROJAS, identificado con la C.C C.C 71.689.905, su condición de Alcalde del
Municipio de Venecia, presuntamente “Realizar objetivamente una
descripción típica consagrada en la ley como delito sancionable a título de
dolo, cuando se cometa en razón, con ocasión o como consecuencia de la
función o cargo, o abusando del mismo”; incurriendo el disciplinado
posiblemente en FALTA GRAVISIMA consagrada en el numeral 1 del artículo 48
de la ley 734 de 2002, cometida al parecer en razón y con ocasión de su función a
título de DOLO, bajo las circunstancias y con la violación de las normas que a
continuación se citaran; al expedir la Resolución N° 164 de 5 de diciembre de
2008, mediante la cual se declara la insubsistencia o se termina el nombramiento
en provisionalidad a la funcionaria de la Inspección de Policía Gladis Cecilia
Bedoya Herrera, sin aparente motivación basada en la verdad, la certeza y
realidad con lo cual presuntamente se vulneraron además los artículos 14 y 416
de la Le y 890 de 2004 Código Penal.

NORMAS VIOLADAS.

Del Código Disciplinario Único (Ley 734 de 2002):

Artículo 48, numeral 1.

Realizar objetivamente una descripción típica consagrada en la ley como
delito sancionable a título de dolo, cuando se cometa en razón, con ocasión
o como consecuencia de la función o cargo, o abusando del mismo

De la Ley 890 de 2004:

ARTICULO 286. FALSEDAD IDEOLOGICA EN DOCUMENTO PUBLICO. <Penas
aumentadas por el artículo 14 de la Ley 890 de 2004, a partir del 1o. de enero de
2005. El texto con las penas aumentadas es el siguiente:> El servidor público que
en ejercicio de sus funciones, al extender documento público que pueda servir de
prueba, consigne una falsedad o calle total o parcialmente la verdad, incurrirá en
prisión de sesenta y cuatro (64) a ciento cuarenta y cuatro (144) meses e
inhabilitación para el ejercicio de derechos y funciones públicas de ochenta (80) a
ciento ochenta (180) meses.

ART. 416.—Abuso de autoridad por acto arbitrario e injusto. El servidor
público que fuera de los casos especialmente previstos como conductas punibles,
con ocasión de sus funciones o excediéndose en el ejercicio de ellas, cometa acto
arbitrario e injusto, incurrirá en multa y pérdida del empleo o cargo público”.

De la Constitución Política:

Artículos 1, 25, 53 y 125ARTICULO 1o. Colombia es un Estado social de
derecho, organizado en forma de República unitaria, descentralizada, con
autonomía de sus entidades territoriales, democrática, participativa y pluralista,
fundada en el respeto de la dignidad humana, en el trabajo y la solidaridad de las
personas que la integran y en la prevalencia del interés general.

ARTICULO 25. El trabajo es un derecho y una obligación social y goza, en todas
sus modalidades, de la especial protección del Estado. Toda persona tiene
derecho a un trabajo en condiciones dignas y justas.
ARTICULO 53. El Congreso expedirá el estatuto del trabajo. La ley
correspondiente tendrá en cuenta por lo menos los siguientes principios mínimos
fundamentales:
Igualdad de oportunidades para los trabajadores; remuneración mínima vital y
móvil, proporcional a la cantidad y calidad de trabajo; estabilidad en el empleo;
irrenunciabilidad a los beneficios mínimos establecidos en normas laborales;
facultades para transigir y conciliar sobre derechos inciertos y discutibles; situación
más favorable al trabajador en caso de duda en la aplicación e interpretación de
las fuentes formales de derecho; primacía de la realidad sobre formalidades
establecidas por los sujetos de las relaciones laborales; garantía a la seguridad
social, la capacitación, el adiestramiento y el descanso necesario; protección
especial a la mujer, a la maternidad y al trabajador menor de edad.

El estado garantiza el derecho al pago oportuno y al reajuste periódico de las
pensiones legales.

Los convenios internacionales del trabajo debidamente ratificados, hacen parte de
la legislación interna.

La ley, los contratos, los acuerdos y convenios de trabajo, no pueden menoscabar
la libertad, la dignidad humana ni los derechos de los trabajadores.

ARTICULO 125. Los empleos en los órganos y entidades del Estado son de
carrera. Se exceptúan los de elección popular, los de libre nombramiento y
remoción, los de trabajadores oficiales y los demás que determine la ley.

Los funcionarios, cuyo sistema de nombramiento no haya sido determinado por la
Constitución o la ley, serán nombrados por concurso público.
El ingreso a los cargos de carrera y el ascenso en los mismos, se harán previo
cumplimiento de los requisitos y condiciones que fije la ley para determinar los
méritos y calidades de los aspirantes.
El retiro se hará: por calificación no satisfactoria en el desempeño del empleo; por
violación del régimen disciplinario y por las demás causales previstas en la
Constitución o la ley.

En ningún caso la filiación política de los ciudadanos podrá determinar su
nombramiento para un empleo de carrera, su ascenso o remoción.
PARÁGRAFO. <Parágrafo adicionado por el artículo 6 del Acto Legislativo 1 de
2003. El nuevo texto es el siguiente:> Los períodos establecidos en la Constitución
Política o en la ley para cargos de elección tienen el carácter de institucionales.
Quienes sean designados o elegidos para ocupar tales cargos, en reemplazo por
falta absoluta de su titular, lo harán por el resto del período para el cual este fue
elegido.

Del Código Contencioso Administrativo
ARTÍCULO 3o. PRINCIPIOS. Todas las autoridades deberán interpretar y aplicar
las disposiciones que regulan las actuaciones y procedimientos administrativos a
la luz de los principios consagrados en la Constitución Política, en la Parte Primera
de este Código y en las leyes especiales.
Las actuaciones administrativas se desarrollarán, especialmente, con arreglo a los
principios del debido proceso, igualdad, imparcialidad, buena fe, moralidad,
participación, responsabilidad, transparencia, publicidad, coordinación, eficacia,
economía y celeridad.
1. En virtud del principio del debido proceso, las actuaciones administrativas se
adelantarán de conformidad con las normas de procedimiento y competencia
establecidas en la Constitución y la ley, con plena garantía de los derechos de
representación, defensa y contradicción.
En materia administrativa sancionatoria, se observarán adicionalmente los
principios de legalidad de las faltas y de las sanciones, de presunción de
inocencia, de no reformatio in pejus y non bis in idem.
2. En virtud del principio de igualdad, las autoridades darán el mismo trato y
protección a las personas e instituciones que intervengan en las actuaciones bajo
su conocimiento. No obstante, serán objeto de trato y protección especial las
personas que por su condición económica, física o mental se encuentran en
circunstancias de debilidad manifiesta.
3. En virtud del principio de imparcialidad, las autoridades deberán actuar teniendo
en cuenta que la finalidad de los procedimientos consiste en asegurar y garantizar
los derechos de todas las personas sin discriminación alguna y sin tener en
consideración factores de afecto o de interés y, en general, cualquier clase de
motivación subjetiva.
4. En virtud del principio de buena fe, las autoridades y los particulares presumirán
el comportamiento leal y fiel de unos y otros en el ejercicio de sus competencias,
derechos y deberes.
5. En virtud del principio de moralidad, todas las personas y los servidores
públicos están obligados a actuar con rectitud, lealtad y honestidad en las
actuaciones administrativas.
6. En virtud del principio de participación, las autoridades promoverán y atenderán
las iniciativas de los ciudadanos, organizaciones y comunidades encaminadas a
intervenir en los procesos de deliberación, formulación, ejecución, control y
evaluación de la gestión pública.
7. En virtud del principio de responsabilidad, las autoridades y sus agentes
asumirán las consecuencias por sus decisiones, omisiones o extralimitación de
funciones, de acuerdo con la Constitución, las leyes y los reglamentos.
8. En virtud del principio de transparencia, la actividad administrativa es del
dominio público, por consiguiente, toda persona puede conocer las actuaciones de
la administración, salvo reserva legal.
9. En virtud del principio de publicidad, las autoridades darán a conocer al público
y a los interesados, en forma sistemática y permanente, sin que medie petición
alguna, sus actos, contratos y resoluciones, mediante las comunicaciones,
notificaciones y publicaciones que ordene la ley, incluyendo el empleo de
tecnologías que permitan difundir de manera masiva tal información de
conformidad con lo dispuesto en este Código. Cuando el interesado deba asumir
el costo de la publicación, esta no podrá exceder en ningún caso el valor de la
misma.
10. En virtud del principio de coordinación, las autoridades concertarán sus
actividades con las de otras instancias estatales en el cumplimiento de sus
cometidos y en el reconocimiento de sus derechos a los particulares.
11. En virtud del principio de eficacia, las autoridades buscarán que los
procedimientos logren su finalidad y, para el efecto, removerán de oficio los
obstáculos puramente formales, evitarán decisiones inhibitorias, dilaciones o
retardos y sanearán, de acuerdo con este Código las irregularidades
procedimentales que se presenten, en procura de la efectividad del derecho
material objeto de la actuación administrativa.
12. En virtud del principio de economía, las autoridades deberán proceder con
austeridad y eficiencia, optimizar el uso del tiempo y de los demás recursos,
procurando el más alto nivel de calidad en sus actuaciones y la protección de los
derechos de las personas.
13. En virtud del principio de celeridad, las autoridades impulsarán oficiosamente
los procedimientos, e incentivarán el uso de las tecnologías de la información y las
comunicaciones, a efectos de que los procedimientos se adelanten con diligencia,
dentro de los términos legales y sin dilaciones injustificadas.

CONCEPTO DE VIOLACIÓN

La conducta que se imputa al disciplinado, se adecua a un tipo disciplinario,
acorde con la normatividad citada, afecta el deber funcional sin justificación alguna
por una acción atribuible al investigado y de las pruebas incorporadas al
averiguatorio, se deduce que eventualmente se encuentra comprometida la
responsabilidad del mismo, ya que estas apuntan a demostrar por la vía
documental, que efectivamente el señor Carlos Alberto Correa Rojas, Alcalde
Municipal de Venecia– Antioquia, 2008-2011, al parecer incurrió en la falta
disciplinaria GRAVISIMA establecida en el numeral 1 del artículo 48 de la ley 734
de 2002, por cuanto en la Resolución N° 164 de 5 de diciembre de 2008, mediante
la cual declaro insubsistente a la Inspectora de Policía del Municipio de Venecia,
consigno un hecho falso, arbitrario e injusto; descrito textualmente en el catálogo
de las FALTAS GRAVÍSIMAS, así:

“1.Realizar objetivamente una descripción típica consagrada en la ley como
un delito sancionable a título de dolo, cuando se cometa en razón, con
ocasión o como consecuencia de la función o cargo, o abusando del
mismo.”

Ley 890 de 2004
ARTICULO 286. FALSEDAD IDEOLOGICA EN DOCUMENTO PUBLICO. <Penas
aumentadas por el artículo 14 de la Ley 890 de 2004, a partir del 1o. de enero de
2005. El texto con las penas aumentadas es el siguiente:> El servidor público que
en ejercicio de sus funciones, al extender documento público que pueda servir de
prueba, consigne una falsedad o calle total o parcialmente la verdad, incurrirá en
prisión de sesenta y cuatro (64) a ciento cuarenta y cuatro (144) meses e
inhabilitación para el ejercicio de derechos y funciones públicas de ochenta (80) a
ciento ochenta (180) meses.

ART. 416.—Abuso de autoridad por acto arbitrario e injusto. El servidor público
que fuera de los casos especialmente previstos como conductas punibles, con
ocasión de sus funciones o excediéndose en el ejercicio de ellas, cometa acto
arbitrario e injusto, incurrirá en multa y pérdida del empleo o cargo público.

LA ILICITUD SUSTANCIAL DE LA CONDUCTA

En virtud de la ILICITUD SUSTANCIAL, como principio y categoría superior del
derecho disciplinario, en el entendido que la acción disciplinaria no apunta a
sancionar el incumplimiento del deber por el deber mismo, sino aquellas
conductas que comporten afectación funcional y sustancial de los deberes del
servidor público en el marco de su función social y de los fines del Estado.

Es oportuno además señalar que el artículo 6 de la Constitución Política prevé la
cláusula general de responsabilidad de los ciudadanos y la específica y excluyente
de los servidores públicos, los cuales deben responder ante las autoridades por
infringir la Constitución y las leyes, como así lo ha sostenido la Corte
Constitucional. “Constituye elemento básico de la organización estatal y de la
realización efectiva de los fines esenciales del Estado social de derecho la
potestad del mismo de desplegar un control disciplinario sobre sus servidores,
dada la especial sujeción de éstos al Estado, en razón de la relación jurídica
surgida por la atribución de una función pública; de manera que el cumplimiento
de sus deberes y responsabilidades se efectúe dentro de una ética del servicio
público y con sujeción a los principios de moralidad, eficacia y eficiencia que
caracterizan la actuación administrativa y el cabal desarrollo de la función pública.”
“En el cumplimiento de esos cometidos estatales y durante el ejercicio de las
correspondientes funciones o cargos públicos, los servidores públicos no pueden
distanciarse del objeto principal para el cual fueron instituidos, como es el de
servir al Estado y a la comunidad en la forma establecida en la Constitución, la ley,
y el reglamento; por lo tanto, pueden verse sometidos a una responsabilidad
pública de índole disciplinaria, cuando en su desempeño vulneran el ordenamiento
superior y legal vigente, así como por la omisión o extralimitación en el ejercicio de
sus funciones ( arts. 6 y 123 CN)” C-708 de 2002.[1]

Así mismo el máximo Tribunal Constitucional en la C-252 de 2003 sostiene (…)
“Entonces nótese cuál es el fundamento de la imputación disciplinaria: La
necesidad de realizar los fines estatales le impone un sentido al ejercicio de la
función pública por las autoridades. Éstas deben cumplir la Constitución y la ley,
ponerse al servicio de los intereses generales, desarrollar los principios de la
función administrativa y desempeñar para ello los deberes que le incumben. Una
actitud contraria de las autoridades lesiona tales deberes funcionales. Como estos
deberes surgen del vínculo que conecta al servidor con el Estado y como su
respeto constituye un medio para el ejercicio de los fines estatales orientados a la
realización integral de la persona humana, es entendible que su infracción
constituya el fundamento de la imputación inherente al derecho disciplinario. De
allí que la antijuridicidad de la falta disciplinaria remita a la infracción sustancial del
deber funcional a cargo del servidor público o del particular que cumple funciones
públicas”. C-252 de 2003 [2]

Resulta perfectamente claro que la acción que aquí se le censura al Señor Carlos
Alberto Correa Rojas, en su condición de Alcalde Popular de Venecia, se
circunscribe, a que en virtud de la dignidad que ostenta debía obrar consultando
los fines del Estado, fines que están consagrados en el artículo 2 de la Carta
Magna, y que le traza la loable labor de servir, respetar y hacer cumplir las
normas, derechos y libertades de los ciudadanos y para asegurar el cumplimiento
de los deberes sociales del Estado, lo que para el caso en cuestión se traduce, en
la obligatoriedad que le asiste al Señor Alcalde Municipal como primera autoridad
del Municipio cumplir a cabalidad con sus deberes constitucionales, legales y
Municipales, basarse en la verdad, en la certeza, realidad, seriedad y no en
inexistentes razones para motivar un acto administrativo de gran importancia y
afectación como lo es la declaratoria de insubsistencia; sin que ni siquiera
estuviera en curso proceso disciplinario en contra de la aquí afectada, Inspectora
de Policía Municipal de Venecia o se le comprobara incumplimiento de sus
deberes o una afectación al buen servicio público, quebrantando además el debido
proceso.

De manera pues que la máxima de responsabilidad en el actuar del aquí
disciplinado, le impone, como a cualquier otro servidor público y titular de la
función pública que representa, determinarse en conciencia frente a su obligación
funcional, objetivamente construida en los deberes y prohibiciones cuyo
desconocimiento se le endilga, y que él manifestó conocer y decidió respetar o
acatar cuando tomó posesión de su cargo, conforme lo prevé el artículo 122
superior, es decir, allí juró cumplir la Constitución, la Ley, los reglamentos, y estar
al servicio de la comunidad.
[[1] Corte Constitucional. Sentencia C-708 del 22 de septiembre de 1999, M. P.: Álvaro Tafur Galvis.
[2][2] Corte Constitucional. Sentencia C-252 de 2003.
El derecho disciplinario pretende garantizar la obediencia, la disciplina y el
comportamiento ético, la moralidad, la eficiencia de los servidores, con miras a
asegurar el buen funcionamiento de las diferentes funciones públicas a su cargo.
Igualmente en materia disciplinaria, la ley debe orientarse a asegurar el
cumplimiento de los deberes funcionales que le asisten al servidor público, pues
las faltas le interesan al derecho disciplinario en cuanto interfieran tales funciones.
De allí que el derecho disciplinario valore la inobservancia de normas positivas en
cuanto ella implique el quebrantamiento del deber funcional, esto es, el
desconocimiento de la función social que le incumbe al servidor público.

Tal como lo estableció plenamente esta Provincial, fácticamente existe mérito para
formular cargos, pues los hechos denunciados posiblemente atentan contra el
deber funcional, bajo estos supuestos, de que solo la conducta reviste ilicitud
sustancial, cuando se desconoce los fines del Estado consagrados en el artículo 2
de la Carta Magna, fines entendidos, como servir a la comunidad, promover la
prosperidad general y garantizar la efectividad de los principios, derechos y
deberes consagrados en la Constitución, es preciso concluir que la conducta
endilgada, al disciplinado, es suficiente para constituir falta disciplinaria, por
cuanto posiblemente infringió sustancialmente el deber funcional que como
servidor público le asistía, esto es cumplir y acatar las normas con ejemplo,
eficacia y respeto por el debido proceso en todos los casos.

CALIFICACIÓN DE LA FALTA Y ANÁLISIS DE CULPABILIDAD.

Es claro para este Despacho, por ahora, que la falta cometida es de naturaleza
Gravísima, por cuanto así lo establece de manera incuestionable la ley
disciplinaria, al enlistar la conducta endilgada al señor Carlos Alberto Correa
Rojas, en su condición de Alcalde Municipal, en el taxativo inventario de
infracciones de esta naturaleza, determinado en el artículo 48 de la ley 734 de
2002, concretamente en el numeral 1 de dicho artículo, lo que impone, se repite,
calificar la conducta desplegada por el señor Correa Rojas, como GRAVISIMA.

Ahora bien, en lo que hace a la modalidad de culpabilidad bajo la cual fue
desplegada la conducta por el disciplinado, hasta hoy resulta evidente, como ya se
dejó dicho anteriormente, que el disciplinado expidió la Resolución N° 164 de
2008, mediante la cual fue declarada insubsistente la señora Gladis Cecilia
Bedoya Herrera-Inspectora de Policía del Municipio de Venecia, presuntamente
con falsa motivación.
Optó entonces, de manera libre, consciente y voluntaria, por declarar insubsistente
a la Inspectora de Policía del Municipio de Venecia, a sabiendas de que no
cursaba en su contra proceso disciplinario o tenia certeza del incumplimiento de
sus funciones, vulnerando con ello el debido proceso, la Constitución Política, el
Código Disciplinario y el Código Penal, es decir, que la existencia en el mundo de
los fenómenos ontológicos de la conducta constitutiva de la falta disciplinaria, fue
deseada y buscada por el implicado; valga anotar, para describirlo de forma
sucinta, que conoció la prohibición de la conducta que pretendía desplegar y sin
embargo, optó por desplegarla de manera conciente y voluntaria, prolegómenos
esto que hacen que la conducta desplegada por el disciplinado se califique en su
forma de culpabilidad como DOLOSA.

Bajo los razonamientos plasmados en las líneas anteriores, considera esta
Procuraduría Provincial, que el señor Carlos Alberto Correa Rojas, en su condición
de Alcalde Municipal de Venecia - Antioquia, presuntamente pudo haber incurrido
en falta disciplinaria, es por ello que se procederá a citarlo a audiencia pública
para que responda por la conducta endilgada, de conformidad a lo dispuesto en el
artículo 175 del Código Disciplinario Único, aspecto que impone la actuación por el
procedimiento especial previsto en el Titulo XI del libro IV de la ley 734 de 2002,
es decir, el trámite verbal.

En merito de lo expuesto el Procurador Provincial de Amaga, en ejercicio de sus
facultades legales,

RESUELVE

PRIMERO: Tramitar la presente actuación por el procedimiento especial previsto
en el Titulo XI del libro IV de la ley 734 de 2002.

SEGUNDO: Citar a audiencia pública al señor CARLOS ALBERTO CORREA
ROJAS, identificado con la C.C 71.689.905, en su condición de Alcalde del
Municipio de Venecia - Antioquia, diligencia que se llevará a cabo en esta oficina
el día JUEVES 28 de FEBRERO de la presente anualidad a las 02:00 p.m para
que responda por la conducta señalada en la parte motiva de este proveído, dar
su propia versión de los hechos, presentar las nulidades, presentar los descargos
que estime pertinentes y aporte o solicite la práctica de pruebas que considere
conducentes para su defensa, las cuales serán practicadas en la misma diligencia
o dentro del término improrrogable de tres (3) días .Si no fuere posible hacerlo se
suspenderá la audiencia por el término máximo de cinco (5) días y se señalará
fecha para la práctica de la prueba o pruebas pendientes.
En consecuencia, dado que se encuentran los requisitos exigidos por el artículo
162 de la ley 734 de 2002, se formula cargos en los siguientes términos:

CARGO ÚNICO FORMULADO AL SEÑOR CARLOS ALBERTO CORREA
ROJAS, identificado con la C.C C.C 71.689.905, su condición de Alcalde del
Municipio de Venecia, presuntamente “Realizar objetivamente una
descripción típica consagrada en la ley como delito sancionable a título de
dolo, cuando se cometa en razón, con ocasión o como consecuencia de la
función o cargo, o abusando del mismo”; incurriendo el disciplinado
posiblemente en FALTA GRAVISIMA consagrada en el numeral 1 del artículo 48
de la ley 734 de 2002, cometida al parecer en razón y con ocasión de su función a
título de DOLO, bajo las circunstancias y con la violación de las normas que a
continuación se citaran; al expedir la Resolución N° 164 de 5 de diciembre de
2008, mediante la cual se declara la insubsistencia o se termina el nombramiento
en provisionalidad a la funcionaria de la Inspección de Policía Gladis Cecilia
Bedoya Herrera, sin aparente motivación basada en la verdad, la certeza y
realidad con lo cual presuntamente se vulneraron además los artículos 14 y 416
de la Le y 890 de 2004 Código Penal.

Bajo las circunstancias y con la violación de las normas que se citan en las
consideraciones del presente proveído.

TERCERO: Escúchese en versión libre al disciplinado dentro de la audiencia
convocada en forma verbal o escrita.

CUARTO: Notifíquese la presente decisión al disciplinado de acuerdo con lo
dispuesto en el artículo 103 de la ley 734 de 2002, informándole la fecha y hora en
que se llevará a cabo la Audiencia, y que si lo desea puede estar asistido de un
profesional del derecho. Comuníquesele a los quejosos la fecha y hora en que se
realizará la audiencia, para que si lo estiman pertinente estén presentes en la
diligencia.

QUINTO: Contra esta providencia no procede recurso alguno según lo estipulado
en el artículo 162 de la Ley 734 de 2002.

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE.

ARMANDO BAENA CIFUENTES
PROCURADOR PROVINCIAL

ABC/JEZ

PROCURADURÍA PROVINCIAL DE AMAGA

Radicación N°: IUC D 2013 – 905-588799
IUS 2013 –52692
Disciplinado: CARLOS ALBERTO CORREA ROJAS
Cargo y Entidad: Alcalde 2018-2011- Venecia (Antioquia).
Lugar Hechos: Venecia (Antioquia)
Informante: JUZGADO VEINTINUEVE ADMINISTRATIVO DEL
CIRCUITO DE MEDELLIN
Fecha Hechos: Diciembre 5 de 2008
Fecha de Queja: Enero 11 de 2011
Conducta: Presunta conducta violatoria a la Ley 734 de 2002,
articulo 48 numeral 1. Realizar objetivamente una
descripción típica consagrada en la ley como delito
sancionable a título de dolo, cuando se cometa en
razón, con ocasión o como consecuencia de la
función o cargo, o abusando del mismo.
Asunto: Acta de Audiencia en Procedimiento Verbal,
Artículo 177 de la ley 734 de 2002.

Amaga, 05 de marzo de 2013

En la Procuraduría Provincial de Amaga-Antioquia a los cinco (5) días del mes
marzo de 2013, siendo las 08:10 a.m, estando presentes el Procurador Provincial
de Amaga-Antioquia-Armando Baena Cifuentes, la Asesora del despacho como
secretaria ad hoc-Jacqueline Estrada Zapata y el disciplinado Carlos Alberto
Correa Rojas, con Cedula de Ciudadanía N° 71.689.905 de Medellín, se da inicio a
la audiencia en proceso verbal disciplinario sin la presencia de abogado para esta
diligencia.

A continuación y de conformidad con lo establecido en el inciso primero del
artículo 177 de la Ley 734 de 2002, se procede a dar lectura a la siguiente pieza
procesal-auto que ordena adelantar proceso verbal y citación a audiencia-No
obstante, se omite la lectura del Auto de citación a audiencia verbal, previa
solicitud del disciplinado.

Seguidamente se le interroga por sus datos civiles al señor CARLOS ALBERTO
CORREA ROJAS. PREGUNTADO: fecha y lugar de nacimiento: Medellín, julio 20
de 1967, edad: 45 años, hijo de Guillermo y Nubia, estado civil: casado, domicilio:
Medellín Calle 51 N° 82 190 CASA 156 Barrio Calasanz, estudios realizados:
Arquitecto con especialización, ocupación u oficio: profesional universitario en el
Hospital general de Medellín.

A continuación esta provincial le concede la palabra al disciplinado, CARLOS
ALBERTO CORREA ROJAS, para que presente su versión libre e igualmente,
presente los descargos frente a los cargos formulados y aporte o solicite otras
pruebas que considere pertinentes y conducentes para su defensa, y presente las
nulidades que considere; previo a ello, se le da a conocer el derecho que tiene a
ser asistido por un abogado; frente a lo cual manifiesta que en la próxima sesión
será acompañado por el Dr Ivan Gomez Osorio quien hoy no pudo acompañarlo
debido a una diligencia de carácter penal inaplazable; e igualmente se le informa
que se encuentra libre de todo apremio y juramento; y se le ponen de presente el
contenido del artículo 33 de la Constitución Política – excepciones al deber de
declarar - y 92 de la Ley 734 de 2002 – derechos del investigado -, ante lo cual
manifiesta que es su voluntad rendir su versión.

El señor CARLOS ALBERTO CORREA ROJAS, procede a rendir su VERSIÓN
LIBRE:

Yo llegue a la Alcaldía el 1 de enero de 2008, la comunidad especialmente de
Bolombolo se dirigió a mi manifestando quejas verbales frecuentes en contra de la
señora Inspectora-Gladis Cecilia Bedoya Herrera, yo maso menos en 2
oportunidades le comente a ella que debía mejorar la prestación del servicio y
atender los requerimientos de la comunidad como servidores públicos que somos,
las quejas continuaron verbales y algunas escritas, no solo a mi como Alcalde,
sino al Dr Diego Vargas en su momento Secretario de Gobierno y jefe inmediato
de la funcionaria, quien también hablaba con ella buscando que mejorara su
actitud y mejorara en la prestación del servicio, igualmente a la Dra Johana
Elizabeth Buitrago Sandoval-Ex Personera Municipal le llegaban quejas, algunas
las recibía y nos contaba al Secretario de Gobierno y a mi y creo que en algún
momento también compulsó a la Procuraduría Provincial para lo que fuera de su
pertinencia, luego de toda estas dificultades y de observar con el Secretario de
Gobierno y el Asesor Jurídico del Municipio el Dr Diego Duque que la actitud de la
Inspectora como la mala atención, displicencia, grosería para con la comunidad
que la buscaba (el disciplinado consulta algunos documentos-se le indaga si
desea aportarlos como pruebas-a lo que manifestó: si, mas adelante lo anexara),
el Asesor Jurídico nos hizo la recomendación de realizar una declaratoria de
insubsistencia dado que mi profesión es la arquitectura desde el principio de mi
gobierno busque tener un Asesor Jurídico externo que me ayudara o que me
recomendara con sus conocimientos para tomar las decisiones administrativas y
jurídicas. Yo le pregunte al Asesor Jurídico que si con ese acto administrativo
bastaba y que si solamente eran necesarias las continuas quejas de la comunidad
para tomar una decisión de fondo, a lo cual el respondió que para tomar la
decisión de declarar la insubsistencia era suficiente la recomendación que me
hacía y que habían razones jurídicas suficientes para tomar dicha decisión a la
cual yo accedí en aras de mejorar el servicio para la comunidad y dada la actitud
negligente de la Inspectora.

El despacho pasa a Interrogar al disciplinado CARLOS ALBERTO CORREA
ROJAS.

PREGUNTADO: A fl 12 y 13 de este expediente aparece la resolución N° 164 de
diciembre 5 de 2008 por medio de la cual se declara insubsistente a la Inspectora
Gladis Cecilia Bedoya Herrera y que en la parte final de dicha resolución aparece
firmada por usted, el despacho procede a ponerle de presente esta prueba para
que manifiesta si esta es la resolución y si esta es su firma, prueba que fue
remitida por el Secretario de Gobierno a esta Provincial. CONTESTO: si
efectivamente, la resolución recomendada por el asesor jurídico y es mi firma.
PREGUNTADO: La resolución que acaba de ponérsele de presente en el numeral
11 indica textualmente “ que en la hoja de vida de la funcionaria de la Inspección
de Policía Rural del Corregimiento de Bolombolo del Municipio de Venecia, señora
Gladis Cecilia Bedoya Herrera, identificada con cédula de ciudadanía n°
43.479.661 se encuentran todos los antecedentes que motivan la decisión de su
desvinculación, declaratoria de insubsistencia, o terminación de la
provisionalidad”, en este sentido el despacho le solicita que indique a que se
refería usted cuando en la motivación de este acto indico de que en la hoja de vida
se encontraban todos los antecedentes que motivan dicha decisión? CONTESTO:
De acuerdo a la recomendación dada por el asesor jurídico y yo teniendo
testimonios directos de la comunidad verbales y atendiendo a la recomendación
del asesor quien me dio tranquilidad cuando me dijo que había razones jurídicas
suficientes para tomar esa decisión, tuve la convicción de que él ya tenía revisado
todos los documentos necesarios que buscaban atender un interés general de la
comunidad para que se le prestara un buen servicio. PREGUNTADO: Sírvase
indicar a este despacho, si la resolución mencionada aquí y que declaro la
insubsistencia de la Inspectora, supo usted quién la elaboro directamente y cuál
fue el proceso que se dio para su posterior firma y si usted antes de firmarla
procedió a verificar lo en ella consignado? CONTESTO: La elaboro el asesor
jurídico del Municipio, quien la reviso conjuntamente con el Ex Secretario de
Gobierno, Diego Duque era el asesor y Diego Vargas Ex Secretario de Gobierno,
la leí pero directamente no verifique en los documentos-en la hoja de vida dado
que tenía la buena fe de los dos funcionarios. PREGUNTADO: Sírvase informar si
la resolución 164 de diciembre 5 de 2008, y que declaro la insubsistencia de la
Inspectora Gladis Cecilia Bedoya Herrera, fue de alguna manera revocada o
modificada, si sabe las razones por las cuales se procedió a dicha decisión, ay
que en esta citación se hace mención acerca de este hecho. CONTESTO: Solo
supe que a través de una acción de tutela, como me lo dijo el abogado ya fallada
era necesario como siempre lo hemos hecho con las decisiones judiciales acatarla
y reintegrar a la funcionaria a su cargo, PREGUNTADO: Sírvase informar al
despacho cuales fueron las razones que su abogado le menciono para proceder
entonces a reintegrar a la Inspectora Bedoya Herrera. CONTESTO: Solo me dijo
que habíamos perdido una tutela y que había que acatar el fallo. PREGUNTADO:
Fue usted llamado por el juez de tutela a presentar algún descargo o alguna
versión sobre los hechos de dicha tutela? CONTESTO: No Dr. PREGUNTADO:
Sírvase informar a este despacho frente a la declaración de insubsistencia que
aparece en resolución 164 de 5 diciembre de 2008, si usted consulto otras
personas u otros funcionarios respecto a la decisión que se iba a tomar para dar
por terminada la relación laboral con la Inspectora Gladis Cecilia Bedoya Herrera.
CONTESTO: La consulta siempre fue con el asesor jurídico-Diego Duque y en
algunos momentos con el ex Secretario de Gobierno el Dr Diego Vargas.
PREGUNTADO: Sírvase informar a este despacho si en el periodo que usted
estuvo fungiendo como Alcalde 2008-2011, profirió otras resoluciones similares a
la que aquí se analiza respecto a la declaratoria de insubsistencia de empleados
nombrados en cargos de carrera. CONTESTO: No Dr, solamente este caso que
era complicado. PREGUNTADO: Tal como lo ha venido informando indica que es
el abogado asesor Diego Duque, en este orden de ideas frente a esta
insubsistencia de la Inspectora, sírvase informar si fue usted o dicho Asesor
quienes indicaron sobre procesos disciplinarios que al parecer cursaban en la
Procuraduría Provincial de Fredonia y en la Personeria Municipal. CONTESTO: No
lo tengo en mi recuerdo, solo se que la Dra Jhoana-Personera Municipal tenia
quejas algunas verbales y otras escritas. PREGUNTADO: Tal como usted lo
menciona en esta declaración de manera directa percibió la mala atención que
hacia la Inspectora Gladis Cecilia Bedoya Herrera frente a la comunidad, si ello
era así, sírvase informar, si usted mediante escritos, como memorandos, llamados
de atención, le hizo llegar algún llamado de atención frente a esta situación y que
las mismas quedaran consignadas en su hoja de vida. CONTESTO: Reitero que
hable en dos oportunidades con ella, para que cambiara su actitud y las quejas las
comentaba también con su jefe inmediato que era el dr DIEGO VARGAS para que
también le diera a conocer las inconformidades de la comunidad con respecto a
sus funciones como Inspectora. PREGUNTADO: Sabe si el Ex Secretario de
Gobierno hizo llamados de atención y anotaciones a la hoja de vida a la
mencionada Inspectora respecto de los hechos que aquí se narran. CONTESTO:
No tengo conocimiento.

Frente al tema de las nulidades: el despacho pregunta al disciplinado si tiene
alguna nulidad que presentar hasta la fecha, a lo que manifestó: Considero que no
existe nulidad alguna ni falta al debido proceso.

Se le concede la palabra al disciplinado para que así lo encuentra procedente
presente recusación en los términos del art. 84 de la ley 734 de 2002, para lo cual
manifestó:

Que no hay lugar a recusación.

Seguidamente se les concede la palabra al disciplinado, para que presenten los
DESCARGOS:

Lo primero es que tengo el convencimiento de actuar siempre conforme a la ley y
con la recomendación del asesor jurídico firme el documento pensando siempre
en interés general por encima del particular, además con la buena fe de que al no
tener la profesión de abogado el asesor jurídico me daba la ilustración desde su
profesión para tomar las decisiones convenientes para una comunidad que
permanentemente me llevaba quejas verbales y algunas escritas con respecto al
servicio que se prestaba en la Inspección de Policía, por lo tanto consideró que mi
actuación estuvo basada en el principio de la buena fe sin subjetividades.
Consideró que no fue falsa motivación, toda vez que las quejas si existían y se
prestaba un mal servicio, pero dada mi condición de arquitecto y no de abogado
solicito se me tenga en cuenta causal de exclusión de responsabilidad-convicción
errada e invencible de que la conducta no constituye falta disciplinaria- articulo 28
numeral 6, toda vez que repito, mi asesor me aseguro que lo que estaba
ocurriendo con esta funcionaria era suficiente para la declaratoria de
insubsistencia y yo obviamente creí en el por su profesión. Por mis múltiples
ocupaciones como Alcalde no era posible revisar todas y cada una de las
actuaciones de mis subalternos, máxime si estos eran profesionales y por este
motivo confiaba ciegamente en sus conceptos. Además podría existir otra causal-
actuar en estricto cumplimiento de un deber legal y constitucional-pensando en el
buen servicio para la comunidad, era mi deber garantizar esto; incluso en alguna
oportunidad el Comandante de Estación de Policía-ya fallecido-Diego Zuluaga me
informo que esta funcionaria se encontraba en horario laboral ingiriendo bebidas
alcohólicas y por fuera de la oficina, me pregunto, no es esto una mala prestación
del servicio, es mas en horario laboral, ni siquiera estaba ejerciendo sus funciones;
también puedo decir, aunque lamentablemente no tengo prueba de ello, que el
propio hermano, según la comunidad amenazaba a las personas que se quejaban
de ella y tal vez por eso no llegaron las quejas a una sanción.
Era ella quién no estaba cumpliendo con el deber de tratar con respeto y rectitud a
las personas con quien trabajaba y con la propia comunidad.

Concluida la presentación de los descargos, el despacho pone en conocimiento de
los sujetos procesales el contenido del artículo 177 del C.D.U., modificado por el
artículo 58 de la Ley 1474 de 2011, haciéndole saber que tienen derecho a aportar
y solicitar pruebas, las cuales serán practicadas en desarrollo de esta diligencia,
dentro de un término improrrogable de tres (3) días. Si no fuere posible se
suspenderá la audiencia por un término máximo de cinco (5) días y se señalara
fecha para la práctica de la prueba o pruebas pertinentes. Al respecto manifestó el
disciplinado:

Solicito respetuosamente al despacho que se practiquen las siguientes pruebas:

TESTIMONIALES:

 Declaración Juramentada de la Dra Johana Elizabeth Buitrago Sandoval-Ex
Personera Municipal de Venecia, quien se puede localizar en el celular 314
894 98 14.
 Declaración el Doctor Diego Vargas – Exsecretario de Gobierno, Cel:
3117272431
 Declaración del Señor Arcesio Arroyave – Líder Comunitario, Cel.
3105362907
 Declaración de la señora Maria Bermúdez, Cel: 3113118936

DOCUMENTALES:

 Oficio de la comunidad del corregimiento de Bolombolo con algunas firmas,
dirigido al señor Alcalde.(Anexo)
 Queja formulada por la señora Sandra Patricia Piedrahita, en la
Procuraduría Provincial de Fredonia.(Anexo).
 Solicitar a la personeria del Municipio de Venecia, copia de las quejas en
contra de la Inspectora Gladis Cecilia Bedoya Herrera, incluso las que creo
que se archivaron sin dar lugar a sanción disciplinaria, toda vez que
considero que si habían suficientes motivos para sanción.

El Despacho procede a decretar las siguientes pruebas:

DOCUMENTALES
 Solicítese a la administración del Municipio de Venecia y a los Juzgados
respectivos, copia de la resolución N° 164 de diciembre 05 de 2008,
mediante la cual se declara insubsistente a la inspectora Gladis Cecilia
Bedoya Herrera, la Resolución N° 025 de febrero 23 de 2009, mediante la
cual se acata fallo de tutela y revoca la anterior Resolución, sentencia de
tutela del Juzgado Promiscuo Municipal de Venecia, en la que se ordena la
revocatoria de la resolución N° 164 de 2008, sentencia de tutela del
Juzgado Promiscuo de Familia de Fredonia, en el cual se confirma la
sentencia de primera instancia, es decir el fallo emitido por el Juzgado
promiscuo de Venecia. Hoja de Vida de la señora Gladis Cecilia Bedoya
Herrera, con sus respectivos anexos.
 Genérese Certificado de Antecedentes Disciplinarios de la señora Gladis
Cecilia Bedoya Herrera, con cedula N° 43.479.661.

TESTIMONIALES
 Recíbase declaración juramentada a la señora Gladis Cecilia Bedoya
Herrera, con cedula N° 43.479.661.

El despacho considera conducentes y pertinentes las pruebas testimoniales
solicitadas por el disciplinado, razón por la cual procede a decretar la práctica de
las mismas, de la siguiente manera:

Se comisionara a la Personera del Municipio de Venecia para que cite y reciba las
declaraciones juramentadas solicitadas y devuelva dicha comisión antes del
MARTES 12 DE MARZO, fecha en la cual se reanudara la audiencia. Se le reitera
a la Personería Municipal la celeridad que debe imprimir a estas actuaciones toda
vez que se trata de un proceso verbal.

Se citara a la Inspectora de Policía del Municipio de Venecia a este despacho para
el día LUNES 11 DE MARZO A LAS 02:00 P.M

Teniendo en cuanta lo anterior, procede esta provincial a suspender la presente
audiencia, a fin de practicar las pruebas solicitadas y decretadas anteriormente, la
cual se continuará el próximo MARTES 12 DE MARZO, a las 02:00 P.M; fecha
ésta que es notificada en estrados. No siendo otro el objeto de la diligencia, se da
por terminada y es firmada por los intervinientes.
ARMANDO BAENA CIFUENTES
PROCURADOR PROVINCIAL

JACQUELINE ESTRADA ZAPATA
Asesora del Despacho-Secretaria Ad Hoc

CARLOS ALBERTO CORREA ROJAS
DISCIPLINADO

CONTINUACIÓN DE LA AUDIENCIA

Siendo las 02:00 p.m, de hoy 12 de Marzo de 2013, se da continuación a la
audiencia especial, encontrándose presentes el Doctor Armando Baena
Cifuentes-Procurador Provincial, la Asesora del despacho Dra Jacqueline Estrada
Zapata-Secretaria Ad hoc, el disciplinado Carlos Alberto Correa Rojas y su
apoderado Dr Ivan de Jesus Gomez Osorio, con Tarjeta Profesional N° 20005 y
Cedula de Ciudadanía N° 8271669, a quien se le reconoce personería jurídica
para actuar en esta investigación.

A continuación se procede a practicar las pruebas decretadas en sesión anterior:

Con respecto a las pruebas solicitadas por el disciplinado, se comisiono a la
Personería de Venecia, quien practico las siguientes:

TESTIMONIALES:

 Declaración Juramentada de la Dra Johana Elizabeth Buitrago Sandoval-Ex
Personera Municipal de Venecia, quien se puede localizar en el celular 314
894 98 14.
Informa la Personera de Venecia que la señora Buitrago Sandoval se
encontraba fuera del país por lo cual no se practicó dicha declaración.
 Declaración el Doctor Diego Vargas – Exsecretario de Gobierno, Cel:
3117272431
 Declaración del Señor Arcesio Arroyave – Líder Comunitario, Cel.
3105362907
 Declaración de la señora María Bermúdez, Cel: 3113118936

DOCUMENTALES:

 Oficio de la comunidad del corregimiento de Bolombolo con algunas firmas,
dirigido al señor Alcalde.(Anexo)
 Queja formulada por la señora Sandra Patricia Piedrahita, en la
Procuraduría Provincial de Fredonia.(Anexo).
 Personería del Municipio de Venecia, copia de las quejas en contra de la
Inspectora Gladis Cecilia Bedoya Herrera, incluso las que creo que se
archivaron sin dar lugar a sanción disciplinaria, toda vez que considero que
si habían suficientes motivos para sanción.

El Despacho procede a decretar las siguientes pruebas:

DOCUMENTALES

 Copia de la resolución N° 164 de diciembre 05 de 2008, mediante la cual se
declara insubsistente a la inspectora Gladis Cecilia Bedoya Herrera, la
Resolución N° 025 de febrero 23 de 2009, mediante la cual se acata fallo de
tutela y revoca la anterior Resolución, sentencia de tutela del Juzgado
Promiscuo Municipal de Venecia, en la que se ordena la revocatoria de la
resolución N° 164 de 2008, Hoja de Vida de la señora Gladis Cecilia
Bedoya Herrera, con sus respectivos anexos. No se recibió fallo de
segunda instancia del Juzgado de Fredonia.
 Genérese Certificado de Antecedentes Disciplinarios de la señora Gladis
Cecilia Bedoya Herrera, con cedula N° 43.479.661.

TESTIMONIALES

 Declaración juramentada a la señora Gladis Cecilia Bedoya Herrera, con
cedula N° 43.479.661.

A continuación, se concede el uso de la palabra, por una sola vez, al investigado y
su defensor para que presenten ALEGATOS FINALES O DE CONCLUSION.

A lo que manifestó el apoderado que presentaran los respectivos Alegatos:

Distinguido señor Procurador, en el auto citatorio a la audiencia en la cual se
determina que concurren todos los presupuestos legales para dar aplicación al
artículo 57 de la LEY 1474 de 2011, norma esta en virtud de la cual se da
aplicación al procedimiento verbal, en ese citatorio se imputa a Carlos Alberto
Correa Rojas haber incurrido en la falta gravísima prevista en el numeral 1 del
artículo 48 de la ley 734 de 2002, toda vez que la resolución N° 164 de 5 de
diciembre de 2008, mediante la cual se declara una insubsistencia,
específicamente la insubsistencia de la señora Gladis Cecilia Bedoya Herrera,
quien cumplía la función de Inspectora de Policía Rural con motivación que no se
corresponde con la realidad, toda vez, que en la hoja de vida de esta persona,
Gladis Cecilia, no existían anotaciones, sobre quejas, reclamos o antecedentes
disciplinarios. Desde el punto de vista de la tipicidad, es incuestionable que la
conducta realizada por mi defendido se corresponde con la previsión que de
manera provisoria dio lugar a la calificación de la falta. En lo que hice relación a la
ilicitud sustancial, no obstante que pueden haber discrepancias desde el punto de
vista formal, si puede darse tal ilicitud, pero en lo atinente a la culpabilidad debe
decirse de manera categórica que tal adecuación típica no se da en manera
laguna toda vez que la conducta a que hace referencia el numeral 1 del artículo 48
del Código Disciplinario único ha de ser una conducta sancionable a título de dolo.
el dolo en sentido técnico-jurídico, tanto en el ámbito penal como en el ámbito
disciplinario no es nada distinto al conocimiento y voluntad de realización de la
conducta prohibida en la ley. Significa lo anterior, que el autor de la conducta debe
conocer la prohibición de la misma y además de conocer la prohibición debe
querer su realización y efectivamente realizar tal conducta. Uno de los problemas
más difíciles en todos los ámbitos del derecho, y el derecho disciplinario no es la
excepción, es la prueba del dolo. Como saber que era lo que la persona conocía al
momento de realizar la conducta real o presuntamente violatoria de la ley?. Como
saber que era lo que la persona quería al momento de realizar la conducta real o
presuntamente violatoria de la ley?. En todos los casos debemos partir de
elementos externos de la conducta porque solo a partir de estos podemos explorar
cual es el componente psicológico de esa conducta. En el caso presente esos
elementos externos de la conducta realizada por Carlos Alberto Correa Rojas al
proferir la mencionada resolución N° 164 indican sin dubitación alguna que fue
tanto el asesor jurídico externo del Municipio de Venecia, abogado experto en
temas administrativos, abogado serio y estudioso, para emplear la expresión que
en su declaración ante la Personera del Municipio de Venecia rindió en el día de
ayer. Este elemento es de enorme importancia toda vez que el señor Diego
Vargas, también abogado, corrobora lo que dijo mi defendido en su versión libre,
en el preciso sentido de que consulto con este asesor externo, como debía
procederse legalmente en el caso de la señora Gladis Cecilia Bedoya Herrera ante
las reiteradas quejas, tanto verbales como escritas, de las cuales existe prueba en
el proceso (un documento entregado por mi defendido en su versión, documento
que aparece firmado por un número considerable de personas, así como también
los testimonios de el señor Arcesio Arroyabe y la señora Maria Bermúdez) pruebas
estas que como lo dije antes, confirman la versión de mi defendido, quien dada la
presunta autoridad profesional y académica del asesor jurídico externo del
Municipio de Venecia atendió la recomendación dada por este, quien además fue
la persona que redacto la resolución mediante la cual se declaró insubsistente a la
señora Gladis Cecilia Bedoya Herrera. A lo anterior debe agregarse que también el
entonces Secretario de Gobierno-Diego Vargas dice que debió revisar el proyecto
de resolución ya mencionado, sin que hiciera ninguna observación acerca del
contenido del mismo a mi defendido Carlos Alberto Correa. Todo lo anterior nos
ubica desde el punto de vista normativo en el numeral 6 del artículo 28 de la ley
734 de 2002, norma esta que consagra las causales de exclusión de
responsabilidad disciplinaria y que disponen que esta exento de responsabilidad
disciplinaria quien realice la conducta “con la convicción errada e invencible de
que su conducta no constituye falta disciplinaria” . el error, dice acertadamente el
profesor Juan Fernández Carrasquilla es un conocimiento equivocado, una
representación inexacta de la realidad o de su sentido. Sobre la base de la
autoridad ´profesional y académica de dos profesionales del derecho, el abogado
Diego Duque que como ya se dijo fungía como asesor jurídico externo del
Municipio de Venecia y el abogado Diego Vargas quien para la época de los
hechos se desempeñaba como Secretario de Gobierno, estos dos profesionales
fueron determinantes en la declaratoria de insubsistencia de la señora Gladis
Cecilia Bedoya. Es que no podemos olvidar que el segundo de los mencionados,
Diego Vargas, se desempeñaba en propiedad como Secretario de Gobierno del
municipio de Venecia; era el superior jerárquico de la señora Gladis Cecilia; tenia
conocimiento de la mala atención que esta persona daba a la comunidad y había
recibido quejas sobre el comportamiento de esta persona en relación con la
atención a la comunidad. Era él y solamente él quien mejor conocía la situación
legal de esta persona. Era responsabilidad de él y solamente de él iniciar los
procesos disciplinarios correspondientes o informar a la Personeria para que los
iniciara. Era él y solo él en cuanto a superior jerárquico de Gladis Cecilia quien
previo el debido proceso debía hacer las anotaciones en la hoja de vida de esa
Inspectora Rural. Era él y solamente él quien sobre la base del conocimiento de
los hechos a que hice referencia en el párrafo anterior, debió informarle al Alcalde
en la hoja de vida de esa señora no habían anotaciones de ninguna clase o si las
había su conformidad con la resolución esta explicada, pero respecto de él, no de
mi defendido, quien creyó plenamente en la legalidad de la resolución que
declaraba la insubsistencia de la señora Gladis Cecilia. No cabe ni siquiera la
modalidad de la culpa, porque la competencia, la función de actualizar y conocer
la hoja de vida de Gladis Cecilia correspondía al Secretario de Gobierno Diego
Vargas. Mi defendido creyó siempre estar cumpliendo estrictamente la ley porque
dos profesionales del derecho, el asesor jurídico externo y el Secretario de
Gobierno le manifestaron que ese acto administrativo por medio del cual se
declaraba la insubsistencia se regía estrictamente a la ley. El error excluye del
conocimiento y con el la voluntad de la culpabilidad típica. Dentro del ámbito
situacional en el cual se declaró la insubsistencia de Gladis Cecilia Bedoya no le
era exigible a mi defendido hacer indagaciones o precisiones de carácter factico o
jurídico porque estas correspondían, también en ese ámbito situacional a los
abogados Diego Duque y Diego Vargas en su condición respectiva de asesor
jurídico externo y Secretario de Gobierno pero además de Secretario General. Por
las anteriores razones es por lo que con el debido y acostumbrado respeto solicito
al señor Procurador que al momento de proferir el fallo este sea absolutorio, pues
es la decisión que mejor consulta la realidad procesal y que hace honor a la
verdad y a la justicia material. Es todo señor Procurador.
(En este punto el artículo 58 de la Ley 1474 de 2011 “podrá” el director del proceso
ordenar un receso, por el tiempo que estime indispensable para que las partes
presenten los alegatos de conclusión el cual será de mínimo tres (3) días y
máximo, de diez (10) días y contra esta decisión no cabe ningún recurso).

Concluido lo anterior el despacho procede verbal y motivadamente a emitir el fallo
que en derecho corresponda, de la siguiente manera:

(El fallo puede proferirse en forma inmediata; de lo contrario, la diligencia se podrá
suspender para proferir la decisión dentro de los dos días siguientes art 178 de la
Ley 734 de 2002); por lo que procederá a emitirse el fallo respectivo de forma
inmediata.

Se suspende la audiencia siendo las 02:51 p.m y se reanudara para lectura de
fallo el próximo JUEVES 14 DE MARZO A LAS 9:30 a.m, se firma una vez leída y
aprobada por los que en ella intervinieron.

ARMANDO BAENA CIFUENTES
Procurador Provincial

CARLOS ALBERTO CORREA ROJAS
Disciplinario

IVAN DE JESUS GOMEZ OSORIO
Abogado defensor

JACQUELINE ESTRADA ZAPATA
Asesora
PROCURADURIA PROVINCIAL – SEDE AMAGA ANTIOQUIA
DESPACHO DEL PROCURADOR

Radicación N°: IUC D 2013 – 905-588799
IUS 2013 –52692
Disciplinado: CARLOS ALBERTO CORREA ROJAS
Cargo y Entidad: Alcalde 2018-2011- Venecia (Antioquia).
Lugar Hechos: Venecia (Antioquia)
Informante: JUZGADO VEINTINUEVE ADMINISTRATIVO DEL
CIRCUITO DE MEDELLIN
Fecha Hechos: Diciembre 5 de 2008
Fecha de Queja: Enero 11 de 2011
Asunto: Fallo de Audiencia en Procedimiento Verbal
Disciplinario, Artículo 177 de la ley 734 de 2002.
Conducta: Presunta conducta violatoria a la Ley 734 de 2002,
articulo 48 numeral 1. Realizar objetivamente una
descripción típica consagrada en la ley como delito
sancionable a título de dolo, cuando se cometa en razón,
con ocasión o como consecuencia de la función o cargo,
o abusando del mismo.

Amaga, Ant., 14 de marzo de 2013

En el despacho de la Procuraduría Provincial con sede en Amaga – Antioquia, a las 9:30
horas de la mañana; encontrándose presentes el disciplinado-Carlos Alberto Correa Rojas
y su apoderado Dr Ivan Gomez Osorio, se da continuación con la Audiencia y se procede
a dar Lectura de fallo de primera instancia, a lo cual procedió el señor Procurador
Provincial por intermedio de la Asesora.

IDENTIDAD DEL DISCIPLINADO.

Se decide en el presente proveído la responsabilidad que le asiste al servidor CARLOS
ALBERTO CORREA ROJAS, C.C Nro. 71.689.905, en su condición de Ex Alcalde
Municipal de Venecia – Antioquia, para el periodo constitucional 2008 – 2011.

RESUMEN DE LOS HECHOS.

Esta Procuraduría Provincial recibe el 21 de febrero de 2012 por competencia Sentencia
N° 578 de 2011, de primera instancia del Juzgado Veintinueve Administrativo del Circuito
de Medellín de 16 de noviembre de 2011, en donde la demandante fue la señora Gladis
Cecilia Bedoya Herrera-Inspectora de Policía Rural del Municipio de Venecia-Antioquia y
el demandado el Municipio de Venecia representado legalmente por su Alcalde señor
Carlos Alberto Correa Rojas.

El proceso giro en torno a la solicitud de declaratoria de Nulidad y Restablecimiento del
Derecho Laboral N° 92, puesto que mediante Resolución N° 092 de 14 de marzo de 2005,
fue nombrada en Provisionalidad la señora Gladis Cecilia Bedoya Herrera, identificada
con Cedula de Ciudadanía N°43.479.661 de Venecia-Antioquia, como Inspectora de
Policía (rural), código 40601, nivel 4, técnico de la planta de cargos del Municipio de
Venecia, adscrito a la Secretaria General y de Gobierno, cargo de carrera administrativa,
posesionada el 14 de marzo de 2005, prestando sus servicios hasta el 5 de diciembre de
2008.

El 5 de diciembre de 2008, mediante Resolución N° 164, el Alcalde Carlos Alberto Correa
Rojas, la declara insubsistente, sustentando el acto en razones de interés general y
disciplinarias, por conveniencia en la adecuada prestación del servicio y la garantía de la
familia. Añade además en la motivación del Acto Administrativo, que en razón de las
reiteradas quejas y procedimientos mal elaborados por parte de esta funcionaria, ante la
Procuraduría Provincial de Fredonia (hoy Amaga), y de los cuales se adelantaba tramite
en la Personeria Municipal de Venecia, por lo que concluyo el primer mandatario local que
no cumplía en debida forma con sus deberes.

Se indica de igual forma en el acápite de Antecedentes de la providencia, que la
Personeria Municipal certifico el 15 de diciembre de 2008, que “contra la señora Gladis
Cecilia no cursan investigaciones disciplinarias y que actualmente cursa un trámite
rápido”, siendo archivado el procedimiento por no tener mérito para abrir investigación
alguna en su contra.

Haciendo uso del debido proceso, al trabajo y al mínimo vital, interpuso acción de tutela
ante el Juzgado Promiscuo de Venecia, quien tutelo el derecho al debido proceso de
manera transitoria, ordenándole al funcionario municipal la Revocatoria de la Resolución
N° 164 de 5 de diciembre de 2008, decisión que fue confirmada por el Juzgado
Promiscuo de Familia de Fredonia el 11 de marzo de 2009.

El Alcalde municipal-Carlos Alberto Correa Rojas, profirió la Resolución N° 025 de 23 de
febrero de 2009, en la que acata el fallo de tutela y revoca la Resolución N° 164 de 2008,
posteriormente la demandante se reintegró al cargo que venía ocupando.

El 21 de febrero de 2013, este despacho profiere Auto de Citacion a Audiencia por
Procedimiento Verbal Disiciplinario, fl 14-20, notifica el mismo al correo electrónico del Ex
Alcalde de Venecia-Carlos Alberto Correa Rojas, previa autorización escrita visible a fl 21,
22 y lo cita para el Jueves 28 de Febrero de 2013 a las 02: 00 p.m y presente su versión
libre, nulidades, recusaciones, descargos y aporte o solicite las pruebas que considere
conducentes para su defensa.
El día 27 de febrero allega el disciplinado solicitud de aplazamiento de audiencia la cual
argumenta con la imposibilidad de la asistencia de su abogado, fl 24 el despacho en la
misma fecha responde afirmativamente a su solicitud, pero le advierte que la suspensión
de la audiencia se da solo en situaciones sobrevinientes de manifiesta gravedad y que es
obligación cumplir los términos estrictamente, se le indico además que la asistencia de
abogado en materia disciplinaria, no es obligatoria, pero debido a la calificación de la falta
como gravísima y a la necesidad de estar acompañado por su abogado, se aplaza la
audiencia y se cita nuevamente para el día martes 5 de marzo de 2013. Fl 25.
El 5 de marzo de 2013 en la Procuraduría Provincial de Amaga-Antioquia, se da comienzo
a la audiencia en proceso verbal disciplinario, fl 27 y ss para la cual el señor Carlos
Alberto Correa Rojas se presenta sin abogado; se le recibe versión libre, no presenta
nulidades ni recusaciones, solicita y aporta pruebas, el despacho pasa a decretar algunas
pruebas y acepta la practica de las solicitadas por el implicado; finalmente presenta
Descargos; se suspende para la practica de pruebas y se fija fecha para el 12 de marzo
de 2013.

Se continua la audiencia el 12 de marzo de 2013 fl 58 y ss con la presencia del
disciplinado y su apoderado el Dr. Iván Gómez Osorio, se deja constancia de la practica
total de las pruebas, excepto la declaración de la señora Johana Elizabeth Buitrago
Sandoval-Ex Personera Municipal de Venecia y reciben los respectivos Alegatos de
Conclusión. Finalmente se suspende y se programa continuación para lectura de fallo el
14 de marzo de 2013 a las 09:30 a.m en la Procuraduría Provincial de Amaga-Antioquia.

CONSIDERACIONES PARA PROFERIR EL FALLO.

Sea lo primero manifestar, que el Despacho luego del estudio del expediente, no
encuentra vicio de nulidad alguno que pueda afectar el plenario. La presente investigación
se encuentra perfeccionada y se hallan reunidos los requisitos exigidos en el artículo 169
de la ley 734 de 2002, por lo cual el despacho procede a exponer los argumentos que lo
llevaran a tomar la decisión de fondo, respecto de la responsabilidad o no del disciplinado
en la comisión de la falta que se le endilga.

ANALISIS DE LAS PRUEBAS EN QUE SE BASA

A folios 1-9, obra remisión de Sentencia de Primera Instancia N° 578 de 16 de noviembre
de 2011, del Juzgado Veintinueve Administrativo del Circuito de Medellín, para los fines
disciplinarios pertinentes.

A folios 92 y ss obra Resolución N° 164 de 5 de diciembre de 2008, por medio de la cual
se declara una insubsistencia o se termina un nombramiento en provisionalidad a una
Inspectora de Policía Rural del Municipio de Venecia-Antioquia.

A folio 95 a 101, reposa Sentencia del Juzgado Promiscuo Municipal de Venecia, en
donde se tutelan los derechos invocados por la Señora Inspectora de Venecia.

Con respecto a esta prueba queda claro que en el numeral 9 de la resolución 164 de
diciembre 5 de 2008 se indicaba:

“9. Que en razón a las reiteradas quejas y procedimientos mal elaborados por parte de la
funcionaria Inspectora de Policía Rural del corregimiento de Bolombolo del Municipio de
Venecia, ante la Procuraduría Provincial de Fredonia Antioquia y de los cuales se adelanta
tramite en la Personería Municipal de Venecia. Ello conlleva a determinar que no está
cumpliendo en debida forma con sus deberes”.

Lo lógico para sustentar este motivo es que para la fecha de expedición de la resolución
DICIEMBRE 5 DE 2008 efectivamente apareciera o bien un fallo de la Procuraduría o de
la Personería de Venecia imponiendo una sanción disciplinaria y como se demuestra a
continuación eso no ocurrió , tampoco es cierto que para esa fecha DICIEMBRE 5 DE
2008 se estuviera adelantando algún trámite disciplinario, solo se empezaron a tramitar
dos procesos el 001 y 002 pero en el año 2009, es decir posterior a la resolución 164 de
diciembre 5 de 2008, tal y como lo indico el Juzgado Veintinueve Administrativo en las
pruebas que se aportaron en su momento fl 6 “constancia emitida por la Personeria de
Venecia de 15 de diciembre de 2008, en la que certifica que en contra de la señora Gladis
Cecilia Bedoya Herrera…no cursa investigación disciplinaria” .

A folio 98, referido al fallo de tutela de primera instancia la Sra. Juez Promiscuo Municipal
de Venecia en respuesta al oficio enviado a la Personería Municipal "para que informe con
certeza qué procesos disciplinarios ha tramitado o están en curso en contra de la hoy
peticionaria, se responde oportunamente afirmando que en el año 2006 se tramitaron en
ese despacho dos indagaciones preliminares en contra de la dama GLADYS CECILIA
BEDOYA HERRERA, las cuales terminaron con archivo definitivo. Actualmente cursan dos
indagaciones preliminares en su contra, con radicados 001 y 002 de 2009”.

A fl 63 se ratifica ante la solicitud de esta oficina la actual Personera Municipal de Venecia
indica a este despacho: “ que revisados los archivos del despacho no se encontró en el
año 2008 denuncia alguna o archivo de proceso disciplinario en contra de la Inspectora de
Policía Gladis Cecilia Bedoya Herrera; no se encontró ninguna denuncia ni en documento
físico ni digital”.

Esta misma prueba fue solicitada por el Juez 19 administrativo del circuito de Medellín a
folio 6 indico que: "como medio de convicción allegados al proceso, se tiene:

*Respuesta a oficio 204 emitida el 10 de agosto de 2010, por la personería municipal de
Venecia, en la cual la funcionaria expresa, “en el año 2006 se tramitaron en este
despacho dos (2) indagaciones preliminares en contra de la Señora GLADIS CECILIA
BEDOYA HERRERA, quien se desempeñaba como inspectora de policía y tránsito las
cuales terminaron con archivo definitivo."
Este mismo, el Juez 19 administrativo del circuito de Medellín indico igualmente como otro
medio de convicción allegado al proceso que en la hoja de vida de la Sra. inspectora
aparece una certificación de la Procuraduría Provincial de Fredonia de 9 de febrero de
2009 indicado: "revisados los libros radicadores de investigaciones disciplinarias activas,
así como los tramites rápidos, sobre vigilancias e implicados, se pudo establecer que no
existe investigación disciplinaria en su contra."

Hasta aquí se prueba claramente que No era cierto que para la fecha de expedición de la
resolución 164 de diciembre 5 de 2008, se estaban adelantando TRAMITES
DISCIPLINARIOS EN LA PERSONERIA MUNICIPAL DE VENECIA pues esa misma
entidad claramente indico y reitero que en el 2006 se tramitaron dos expedientes que
terminaron con archivo y los otros dos expedientes son el 001 y 002 del 2009 fecha
posterior a la resolución 164 que es de diciembre 5 de 2008 , es decir un año antes, así
mismo ni la procuraduría Provincial de Fredonia que se menciona en el numeral 9 tuvo o
tiene procesos contra la mencionada funcionaria por lo que se demuestra palmariamente
la FALSEDAD IDEOLOGICA al consignar en ese documento público una falsa motivación
en la mencionada resolución de insubsistencia.

Ahora bien, dentro del expediente a fl 28 en versión libre el disciplinado indico:
“…igualmente a la Dra. Johana Elizabeth Buitrago Sandoval-Ex Personera Municipal le
llegaban quejas, algunas las recibía y nos contaba al Secretario de Gobierno y a mí y creo
que en algún momento también compulsó a la Procuraduría Provincial para lo que fuera
de su pertinencia…”,

A fl 97 el Alcalde Carlos Alberto Correa Rojas, sobre este mismo asunto indico: “desde su
llegada al cargo recibió una serie de quejas respecto de la Inspección de Bolombolo, de
ellas, sobre todo de las escritas, ha dado traslado oportuno a la Personería Municipal para
su respectiva investigación, igualmente la Procuraduría le envió un oficio para que le
explicara que estaba haciendo con las reiteradas quejas en relación con el desempeño
del cargo de la funcionaria de Inspección de Bolombolo…”.

Estas versiones demuestran que el Alcalde conocía que habían unas quejas en la
Personería y en la Procuraduría, igualmente se destaca en la versión libre ante este
despacho: “el Asesor Jurídico nos hizo la recomendación de realizar una declaratoria de
insubsistencia dado que mi profesión es la arquitectura desde el principio de mi gobierno
busque tener un Asesor Jurídico externo que me ayudara o que me recomendara con sus
conocimientos para tomar las decisiones administrativas y jurídicas. Yo le pregunte al
Asesor Jurídico que si con ese acto administrativo bastaba y que si solamente eran
necesarias las continuas quejas de la comunidad para tomar una decisión de fondo, a lo
cual él respondió que para tomar la decisión de declarar la insubsistencia era suficiente la
recomendación que me hacía y que habían razones jurídicas suficientes para tomar dicha
decisión a la cual yo accedí en aras de mejorar el servicio para la comunidad y dada la
actitud negligente de la Inspectora”.

A fl 97 el Alcalde Carlos Alberto Correa Rojas, igualmente en su versión ante el Juez
Promiscuo Municipal de Venecia, dentro de la acción de tutela, afirmo que: “sabe que en
la Personería Municipal se encuentran unas quejas en trámite, pero no sabe claramente
en qué estado se encuentran”.

A fls 29 de la versión libre el señor Carlos Alberto Correa Rojas con el objetivo de
reconocer si la resolución 164 de 2008, que aparecía a fl 12 y 13 y que aparece
igualmente a fl 92 y con el fin de reconocer dicho documento y la firma plasmada en el
mismo, expreso: “PREGUNTADO: A fl 12 y 13 de este expediente aparece la resolución
N° 164 de diciembre 5 de 2008 por medio de la cual se declara insubsistente a la
Inspectora Gladis Cecilia Bedoya Herrera y que en la parte final de dicha resolución
aparece firmada por usted, el despacho procede a ponerle de presente esta prueba para
que manifiesta si esta es la resolución y si esta es su firma, prueba que fue remitida por el
Secretario de Gobierno a esta Provincial. CONTESTO: si efectivamente, la resolución
recomendada por el asesor jurídico y es mi firma…”.

De igual forma indico: “PREGUNTADO: Sírvase indicar a este despacho, si la resolución
mencionada aquí y que declaro la insubsistencia de la Inspectora, supo usted quién la
elaboro directamente y cuál fue el proceso que se dio para su posterior firma y si usted
antes de firmarla procedió a verificar lo en ella consignado? CONTESTO: La elaboro el
asesor jurídico del Municipio, quien la reviso conjuntamente con el Ex Secretario de
Gobierno, Diego Duque era el asesor y Diego Vargas Ex Secretario de Gobierno, la leí
pero directamente no verifique en los documentos-en la hoja de vida dado que tenía la
buena fe de los dos funcionarios..”.
A fl 30 se evidencia “PREGUNTADO: Sírvase informar a este despacho frente a la
declaración de insubsistencia que aparece en resolución 164 de 5 diciembre de 2008, si
usted consulto otras personas u otros funcionarios respecto a la decisión que se iba a
tomar para dar por terminada la relación laboral con la Inspectora Gladis Cecilia Bedoya
Herrera. CONTESTO: La consulta siempre fue con el asesor jurídico-Diego Duque y en
algunos momentos con el ex Secretario de Gobierno el Dr Diego Vargas…
PREGUNTADO: Tal como lo ha venido informando indica que es el abogado asesor Diego
Duque, en este orden de ideas frente a esta insubsistencia de la Inspectora, sírvase
informar si fue usted o dicho Asesor quienes indicaron sobre procesos disciplinarios que al
parecer cursaban en la Procuraduría Provincial de Fredonia y en la Personería Municipal.
CONTESTO: No lo tengo en mi recuerdo, solo sé que la Dra. Jhoana -Personera
Municipal tenia quejas algunas verbales y otras escritas…”

A fls 74 y 75, en declaración rendida por el señor Diego Alberto Vargas Gómez, expreso
sobre el tema: “PREGUNTADO: Diga si en ejercicio de su cargo como Secretario de
Gobierno del Municipio de Venecia, usted tuvo alguna queja por parte de la ciudadanía en
relación con el comportamiento de la señora Gladis Cecilia Bedoya Herrera, en su
condición de inspectora de Policía y tránsito de este Municipio, explique su respuesta.
CONTESTO: Yo tuve conocimiento de algunas observaciones que realizaran algunas
personas del corregimiento de Bolombolo y de uno o dos Comandantes del Policía del
Corregimiento de Bolombolo, observaciones sobre su conducta, pero no siendo la señora
Gladis Inspectora del Municipio sino del Corregimiento de Bolombolo. De estas
situaciones en particular fueron recibidas tales quejas o ciertas inconformidades fueron
recibidas en la Personería Municipal de Venecia, ya que la administración no contábamos
con Oficina de Control Interno Disciplinario. PREGUNTADO: Sírvase decir si usted tuvo
concomimiento de que el asesor jurídico externo fuera informado por el señor Carlos
Alberto Correa Rojas, en relación con las quejas que de manera verbal y escrita formulo la
ciudadanía en contra de la señora Gladis Cecilia Bedoya Herrera por la mala atención y el
mal trato que esta daba a la comunidad? CONTESTO: El como abogado externo si tuvo
conocimiento de esta situación y de otras situaciones que se le manifestaba para que nos
apoyara, en tal sentido recibíamos su asesoría o su concepto por su experiencia en temas
relacionados con las administraciones ya que él era asesor jurídico del Municipio…
PREGUNTADO: Diga usted si tiene conocimiento de quien elaboro la resolución 164 por
medio de la cual se declaraba insubsistente a la Inspectora GLADIS CECILIA BEDOYA
HERRERA? CONTESTO: Estos actos administrativos siempre los proyectaba el asesor
jurídico externo luego de hacer un análisis normativo ajustado a derecho conforme a las
reglas del tema administrativo y que en ningún momento se fuera a violentar algún
derecho. PREGUNTADO: ¿diga si usted conoció la mencionada resolución y, en caso
cierto, si usted le hizo alguna recomendación al alcalde? CONTESTO: En mi calidad de
secretario general y de gobierno muchos de los actos administrativos que pasaban a firma
del alcalde, era lógico que se revisaran y se le ambientara al alcalde sobre el contenido
del acto administrativo como tal, no sé si puntualmente cuando salió esta resolución me
correspondió a mi o al secretario al cual le entregue Dr. León Jaime Bustamante, pues de
ahí pase a ocupar otros cargos en la administración del señor Carlos Alberto correa como
lo manifesté al inicio de esta declaración juramentada. y servicios administrativo.

A fl 81 reposa declaración juramentada del señor Arcesio Arroyabe Ruiz, quien indico:
“PREGUNTADO: ¿sírvase decir cómo era la atención que brindaba la señora GLADIS
CECILIA BEDOYA HERRERA en su condición de Inspectora de Policía del Municipio de
Venecia a las personas que acudían a la Inspección? CONTESTO: lo poco que yo
conozco muy mal. PREGUNTADO: ¿sírvase decir cómo eran las relaciones de las señora
GLADIS CECILIA BEDOYA HERRERA con la comunidad del municipio de Venecia?
CONTESTO: a mí me parece como representante de Asocomunal, que la atención de la
Inspectora no es la más correcta, partiendo de la base que en esa oficina se encuentran
frecuentemente personas que nada tienen que ver con la Inspección. PREGUNTADO:
¿sírvase decir si usted formulo alguna queja contra la señora GLADIS CECILIA BEDOYA
HERRERA ante el Alcalde municipal de Venecia en el año 2008, en caso cierto, porque
motivo formulo la queja y que respuesta tuvo de CARLOS ALBERTO CORREA ROJAS?
CONTESTÓ: no, en esa época no se formulo ninguna denuncia, pero si tuve
conocimiento de que varios negocios de acá de Venecia, entre ellos Ranchenatos,
negocio que frecuentemente han violado las normas del municipio y del estado con licores
adulterados y venta de licor a menores de edad, supe que el Alcalde en esa época Carlos
Correa quiso tomar medidas en el asunto apoyándose supuestamente en la Inspección de
Policía y lo que yo supe, después de el alcalde pedirle que actuara frente a ese negocio
ella no hizo nada…”.

Frente al particular la señora Luz María Bermúdez López fl 85, dijo: “PREGUNTADO:
¿sírvase decir cómo era la atención que brindaba la señora GLADIS CECILIA BEDOYA
HERRERA en su condición de Inspectora de Policía del Municipio de Venecia a las
personas que acudían a la Inspección? CONTESTO: yo no puedo hablar de lo que yo no
vi, solamente recibía comentarios de la comunidad sobre la atención de ella, además yo
no vivía pendiente de la función de ella desempeñaba, solamente si la gente me decía
que ella no los atendía o no les ayudaba con algo, yo les decía que hablaran con el
Alcalde. PREGUNTADO: ¿sírvase decir cómo eran las relaciones de las señora GLADIS
CECILIA BEDOYA HERRERA con la comunidad del municipio de Venecia? CONTESTO:
yo del municipio de Venecia no sé cómo era o como es la atención que le da a la
comunidad, puedo hablar del Corregimiento de Bolombolo. PREGUNTADO: ¿sírvase
decir si usted formulo alguna queja contra la señora GLADIS CECILIA BEDOYA
HERRERA ante el Alcalde municipal de Venecia en el año 2008, en caso cierto, porque
motivo formulo la queja y que respuesta tuvo de CARLOS ALBERTO CORREA ROJAS?
CONTESTÓ: yo si formule una queja verbal, sobre lo que la comunidad manifestaba del
servicio de la Inspectora, de la mala atención, de que no contestaba las llamadas, que era
indiferente que las personas le hablaban y ella ni les ponía atención, la respuesta del
alcalde fue que las quejas debían ser escritas, que él no podía hacer nada si yo o la
comunidad no le enviábamos esas quejas por escrito…”.

A fl 41-44 aparece un memorial dirigido al Alcalde en donde se refieren a la mala atención
de la señora Inspectora del Corregimiento de Bolombolo y signado por aproximadamente
40 personas, con fecha de 22 de abril de 2008 y recibido en la Alcaldía y en la Personería
Municipal el 28 de abril de 2008, esta prueba fue aportada por el Alcalde, así mismo a fl
45, 46 y 47 anexó una remisión de queja por competencia de la procuraduría Provincial de
Fredonia-Antioquia y quien aparece firmando dicha queja es la señora Sandra Patricia
Piedrahita Diossa.

A fl 57 se evidencia declaración decretada por este despacho de la señora Gladis Cecilia
Bedoya Herrera-Inspectora de Policía de Venecia, con fecha de 11 de marzo en la que
indico: “PREGUNTADO: Sírvase decir al despacho, si tuvo conocimiento de alguna queja
tramitada por Personería o por la Procuraduría en su contra para el año 2008, en caso
afirmativo, porque hechos? CONTESTO: Para esa fecha si tenía una en Personería, que
yo recuerde, pero no porque ellos la remitieron, de la cual salí bien y se archivó. La queja
seria porque la señora Rubiela también fue a la Personería a quejarse y yo pude
comprobar que lo que la señora decía era mentiras con testigos y lo archivaron.
PREGUNTADO: Sírvase indicar al despacho, si conoce los motivos por los cuales fue
declarada insubsistente? CONTESTO: Porque no era de la política de Carlos Correa-
Alcalde en su momento, lo cual le confirmo al señor Carlos Alberto Villa Calle, en ese
entonces Presidente de la Junta de Acción Comunal y él sabía el motivo por el cual yo
salía de la administración, que era por política, ya que no pertenecía al equipo político de
él. En el momento que él (Carlos Alberto Correa) lo llamo yo me encontraba al lado del
señor Alberto Villa, el cual termino de hablar con él y me dijo que le parecía injusto la
decisión que había tomado el Alcalde y que me iba a apoyar en todo el proceso
confirmando lo que el señor Alcalde le había dicho vía telefónica y el señor Alberto Villa se
fue conmigo para una notaría y declaro lo antes dicho por el señor Alcalde vía telefónica,
que me había declarado insubsistente porque no era del equipo político de él. De pronto a
otras personas les dijo que por las quejas pero al señor Alberto Villa le dijo que por política
y como eran del mismo equipo pensó que no lo iba a hacer quedar mal…”.

A fl 157 aparece Certificado de Antecedentes Disciplinarios de la Procuraduría General de
la Nación en donde se indica que la señora Gladis Cecilia Bedoya Herrera no registra
sanciones ni inhabilidades vigentes.

De las pruebas que aquí se relacionan para el despacho, va quedando claro en grado de
certeza que el Alcalde del Municipio de Venecia 2008-2011, Carlos Alberto Correa (2008-
2011) recibió la asesoría para la declaración de insubsistencia por parte de los abogados
Diego Duque en calidad de asesor externo y Diego Vargas en calidad de Secretario de
Gobierno, así mismo que la resolución tantas veces mencionada fue elaborada por el
asesor externo, así mismo que el Alcalde reconoció que dicha resolución que aparece en
este expediente en dos oportunidades, y la firma que ella contenía era la suya, de igual
forma existen declaraciones y pruebas documentales que dan cuenta de la mala atención
que la señora Inspectora del Corregimiento de Bolombolo Gladis Cecilia Bedoya Herrera
prestaba a la comunidad.

De fl 98 a 155 reposa Hoja de Vida de la Función Publica de la señora Gladis Cecilia
Bedoya Herrera con sus respectivos anexos, dejando claro este despacho que ni siquiera
aparece en ella proceso disciplinario o su respectivo fallo en contra de esta funcionaria
para la fecha de expedición de la resolución 164, 5 de diciembre de 2008.
Se insiste en que en la hoja de vida solicitada al Municipio aparecen una serie de
documentos, todos con fecha 2009 en adelante, sin que aparezca allí lo afirmado por el
Alcalde en la resolución 164 en el numeral 9.

ANALISIS Y VALORACION JURIDICA DE LOS CARGOS, DESCARGOS Y
ALEGACIONES

La condición de servidor publico implica desde todo punto de vista una serie de
obligaciones, deberes, prohibiciones, inhabilidades, incompatibilidades y conflicto de
intereses, que se deben hacer valer en todo momento, para poder lograr los propósitos
fundamentales del Estado, plasmados en especial en el artículo 2 de la constitución
Política, aun cuando se pueden encontrar estatuidos a lo largo de todo su articulado,
cuales son servir a la comunidad, velar por el logro de los altos cometidos del Estado y
hacer prevalecer los intereses generales por encima de los particulares o los de
determinados sectores o grupos. Es oportuno además, señalar que el artículo 6 de la
Constitución Política prevé la cláusula general de responsabilidad de los ciudadanos y la
específica y excluyente de los servidores públicos, los cuales deben responder ante las
autoridades por infringir la Constitución y las leyes, como así lo ha sostenido la Corte
Constitucional. “Constituye elemento básico de la organización estatal y de la realización
efectiva de los fines esenciales del Estado social de derecho la potestad del mismo de
desplegar un control disciplinario sobre sus servidores, dada la especial sujeción de éstos
al Estado, en razón de la relación jurídica surgida por la atribución de una función pública;
de manera que el cumplimiento de sus deberes y responsabilidades se efectúe dentro de
una ética del servicio público y con sujeción a los principios de moralidad, eficacia y
eficiencia que caracterizan la actuación administrativa y el cabal desarrollo de la función
pública.”

De otro lado, vale la pena recordar que el derecho disciplinario no se inclina
especialmente por valorar el resultado que deriva de la irregularidad disciplinaria, sino que
atiende más a establecer la afectación que ha sufrido el servicio o la función
encomendada, en tanto es deber, obligación y responsabilidad del Estado y de las demás
Instituciones, garantizar que las funciones y los servicios públicos se presten de manera
adecuada, eficiente, imparcial, objetiva, bajo parámetros de igualdad, sin favoritismos y
con apego a la Constitución y a la ley. Como línea jurisprudencial tenemos lo pronunciado
por el máximo Tribunal Constitucional en la C-252 de 2003 sostiene (…) “Entonces nótese
cuál es el fundamento de la imputación disciplinaria: La necesidad de realizar los fines
estatales le impone un sentido al ejercicio de la función pública por las autoridades. Éstas
deben cumplir la Constitución y la ley, ponerse al servicio de los intereses generales,
desarrollar los principios de la función administrativa y desempeñar para ello los deberes
que le incumben. Una actitud contraria de las autoridades lesiona tales deberes
funcionales. Como estos deberes surgen del vínculo que conecta al servidor con el
Estado y como su respeto constituye un medio para el ejercicio de los fines estatales
orientados a la realización integral de la persona humana, es entendible que su infracción
constituya el fundamento de la imputación inherente al derecho disciplinario. De allí que la
antijuridicidad de la falta disciplinaria remita a la infracción sustancial del deber funcional a
cargo del servidor público o del particular que cumple funciones públicas”. C-252 de
2003.

Estos aspectos se encuentran unidos de manera indisoluble al comportamiento que
deben observar los servidores públicos. De allí nace el vínculo que los une a la
administración pública por el que se crea una relación especial de sujeción, que permite
como contrapartida, exigirles un buen comportamiento, y en caso de no observarlo,
pueden ser materia de reproche y de sanción por tales situaciones, vinculo del cual están
advertidos y cuyo compromiso sellan formalmente al momento de tomar posesión del
cargo. En consecuencia, la regla general de tipicidad en materia disciplinaria está descrita
en el artículo 23 de la ley 734 de 2002 que afirma: “Constituye falta disciplinaria, y por lo
tanto da lugar a la acción e imposición de la sanción correspondiente, la incursión en
cualquiera de las conductas o comportamientos previstos en este código que conlleve
incumplimiento de deberes, extralimitación en el ejercicio de derechos y funciones,
prohibiciones y violación del régimen de inhabilidades, incompatibilidades, impedimentos
y conflicto de intereses, sin estar amparado por cualquiera de las causales de exclusión
de responsabilidad contempladas en el artículo 28 del presente ordenamiento”.

Por consiguiente, para poder operar una causal de exclusión de responsabilidad por el
incumplimiento de sus deberes, obligaciones y responsabilidades, cuando no las ha
atendido, los servidores del Estado deben demostrar de manera fehaciente que estaba
fuera de su control o escapaba a sus posibilidades observarlas. Por tanto, su nivel de
responsabilidad es mayor y deben de rendir cuenta de sus actos como funcionarios, dado
que no de otra manera se pueden llevar a cabo el cumplimiento de los fines descritos en
nuestra Constitución Política; ahondando en otro criterio que el incumplimiento de los
deberes o el quebrantamiento de las prohibiciones, exigen explicaciones que sirvan para
desvirtuar la responsabilidad que les está atribuida, pues se parte de la base que los
servidores públicos están debida y suficientemente enterados de las limitaciones,
condiciones y obligaciones que tienen que atender, dada su condición y el compromiso
que adquieren.

Para el Despacho resulta perfectamente claro que el comportamiento que aquí se le
censura a Carlos Alberto Correa Rojas, en su condición de EX Alcalde Popular de Venecia
Ant , se circunscribe, a que en virtud de la dignidad que ostenta debía obrar consultando
los fines del Estado y que le traza la loable labor de servir, respetar y hacer cumplir las
normas de convivencia a la comunidad, para proteger a todas las personas residentes en
Colombia, en su vida, honra, bienes, creencias, y demás derechos y libertades, y para
asegurar el cumplimiento de los deberes sociales del Estado, lo que para el caso en
cuestión se traduce, en la obligatoriedad que le asiste al Señor Alcalde Municipal para el
momento en que se produjeron estos hechos, como primera autoridad del Municipio
cumplir a cabalidad con sus deberes constitucionales, legales y Municipales y no sólo
cumplir con ellos,

Igualmente en materia disciplinaria, la ley debe orientarse a asegurar el cumplimiento de
los deberes funcionales que le asisten al servidor público, pues las faltas le interesan al
derecho disciplinario en cuanto interfieran tales funciones. De allí que el derecho
disciplinario valore la inobservancia de normas positivas en cuanto ella implique el
quebrantamiento del deber funcional, esto es, el desconocimiento de la función social que
le incumbe al servidor público.

Tal como lo estableció plenamente esta Provincial, fácticamente existió mérito para
formular cargos, pues los hechos denunciados atentan contra el deber funcional, bajo
estos supuestos, de que solo la conducta reviste ilicitud sustancial, cuando se
desconocen los fines del Estado consagrados en el artículo 2 de la Carta Magna, fines
entendidos, como servir a la comunidad, promover la prosperidad general y garantizar la
efectividad de los principios, derechos y deberes consagrados en la Constitución. Es
preciso concluir que la conducta endilgada, al disciplinado, es suficiente para constituir
falta disciplinaria, por cuanto infringió sustancialmente el deber funcional que como
servidor público le asistía cumpliendo con las normas y los procedimientos establecidos.

En consecuencia, el cargo endilgado al Sr. Carlos Alberto Correa Rojas por este
despacho, fue el consagrado en el numeral 1 del artículo 48 de la Ley 734 de 2002 así:

CARGO ÚNICO FORMULADO AL SEÑOR CARLOS ALBERTO CORREA ROJAS,
identificado con la C.C. 71.689.905, su condición de Alcalde del Municipio de
Venecia, presuntamente “Realizar objetivamente una descripción típica consagrada
en la ley como delito sancionable a título de dolo, cuando se cometa en razón, con
ocasión o como consecuencia de la función o cargo, o abusando del mismo”;
incurriendo el disciplinado posiblemente en FALTA GRAVISIMA consagrada en el numeral
1 del artículo 48 de la ley 734 de 2002, cometida al parecer en razón y con ocasión de su
función a título de DOLO, bajo las circunstancias y con la violación de las normas que a
continuación se citaran; al expedir la Resolución N° 164 de 5 de diciembre de 2008,
mediante la cual se declara la insubsistencia o se termina el nombramiento en
provisionalidad a la funcionaria de la Inspección de Policía Gladis Cecilia Bedoya Herrera,
sin aparente motivación basada en la verdad, la certeza y realidad con lo cual
presuntamente se vulneraron además los artículos 14 y 416 de la Ley 890 de 2004
Código Penal.

Normas consideradas violadas son en su orden:

Artículo 48, numeral 1. De la Ley 734 de 2002

Realizar objetivamente una descripción típica consagrada en la ley como delito
sancionable a título de dolo, cuando se cometa en razón, con ocasión o como
consecuencia de la función o cargo, o abusando del mismo.

Norma esta que debe ser complementada ya que es una modalidad de norma en
blanco pues precisamente debemos recurrir al Código penal y es allí donde nos
encontramos con ARTÍCULO 286. FALSEDAD IDEOLOGICA EN DOCUMENTO
PUBLICO modificada por el artículo 14 de la Ley 890 de 2004 que indica:

ARTICULO 286. FALSEDAD IDEOLOGICA EN DOCUMENTO PÚBLICO. <Penas
aumentadas por el artículo 14 de la Ley 890 de 2004, a partir del 1o. de enero de 2005. El
texto con las penas aumentadas es el siguiente:> El servidor público que en ejercicio de
sus funciones, al extender documento público que pueda servir de prueba, consigne una
falsedad o calle total o parcialmente la verdad, incurrirá en prisión de sesenta y cuatro
(64) a ciento cuarenta y cuatro (144) meses e inhabilitación para el ejercicio de derechos y
funciones públicas de ochenta (80) a ciento ochenta (180) meses.

Pues bien, de acuerdo con la transcrita disposición, el tipo penal de falsedad ideológica en
documento público se configura cuando el servidor público, en ejercicio de sus funciones,
extiende documento público que puede servir de prueba, consignando una falsedad o
callando total o parcialmente la verdad.

A partir de los elementos normativos que trae la descripción de la conducta en el ilícito en
comento, se requiere que de un sujeto activo calificado que ostente la calidad de servidor
público, y que en esa condición extienda documento público con aptitud probatoria,
consignando una falsedad o callando total o parcialmente la verdad, independientemente
de los efectos que ello produzca, pues, como lo ha sostenido la Corte en anteriores
oportunidades, lo que la norma protege es la credibilidad en el contenido de tales
documentos dada por el conglomerado, en cuanto se ha convenido otorgarles valor
probatorio de las relaciones jurídico-sociales que allí se plasman. Decisión del 20 de
septiembre de 1999, Radicado 14.288. Sobre el tópico, también ha precisado la Sala:

"Pero esta verdad, y la realidad histórica que ha de contener el documento oficial, debe
ser íntegra, en razón a la aptitud probatoria que el medio adquiere y con la cual ingresa al
tráfico jurídico. En virtud de ello, el servidor oficial en la función documental que le es
propia, no sólo tiene el deber de ceñirse estrictamente a la verdad sobre la existencia
histórica de un fenómeno o suceso, sino que al referirla en los documentos que expida,
deberá incluir las especiales modalidades o circunstancias en que haya tenido lugar, en
cuanto sean generadoras de efectos relevantes en el contexto de la relaciones jurídicas y
sociales (Sent. Cas., mayo 19/99.).

Y en cuanto a la ausencia de lesividad de la conducta falsaria, se dijo entonces que "de
antiguo la jurisprudencia viene señalando que los tipos penales que recogen la conducta
en referencia, son de peligro, no de lesión concreta a las relaciones jurídicas?" 2 Ib.
Radicación. O, como puntualmente lo dijo la Corte en proveído del 21 de julio de 2010
(Radicado 30.460): "La falsedad ideológica como su mismo nombre lo indica, es aquella
en la que en el documento público se hacen declaraciones contrarias a la verdad. El
documento en su origen y aspecto formal es verdadero, en su contenido material es
mendaz porque las manifestaciones o declaraciones acerca de la existencia de un acto o
un hecho son falsas. Estos son presentados como veraces sin que hayan ocurrido
realmente, o habiendo sucedido se les muestra de otra manera. Como en esta modalidad
de delito la falsedad es cometida al extender el documento, quien afecta su contenido
material es el autor del mismo, de ahí que se sostenga que el documento es falso en su
autenticidad". Retomando lo anterior, para la configuración del delito de falsedad
ideológica en documento público, la Sala ha considerado que como elementos propios, le
corresponden: (i) ostentar la calidad de servidor público, (ii) la expedición de un
documento público que pueda servir de prueba, (iii) que desarrolle la conducta, esto es,
que en él se consigne una falsedad o se calle total o parcialmente la verdad, o lo que es lo
mismo, que contenga declaraciones mendaces. La falsedad se considera ideológica
porque el documento no es falso en sus condiciones de existencia y autenticidad, sino
que son mentirosas las afirmaciones que contiene. Y, para su estructuración no se exige
la acreditación de una motivación especial, o un provecho, como si se tratara de un
ingrediente subjetivo, sino que el mismo se agota, en sede de tipicidad, con el
conocimiento de los hechos y la voluntad, y en el escaño de la culpabilidad, con el
conocimiento de la antijuridicidad del comportamiento, esto es, "reside en la conciencia y
voluntad de plasmar en su condición de funcionario público y persona imputable, hechos
ajenos a la verdad" Se insiste, entonces, la imitación de la verdad implica que el
documento pueda servir de prueba por atestar hechos con significación jurídica o
implicantes para el derecho, es decir que el elemento falsificado debe estar en posibilidad
de hacer valer una relación jurídica. Se trata, por tanto, de la creación mendaz con
apariencia de verosimilitud, que en el caso de la falsedad documental pública se entiende
consumada con la editio falsi, es decir, con la simple elaboración o hechura del
documento que se atribuye a una específica autoridad pública y que por ende representa
una situación con respaldo en el derecho, al involucrar en su formación la intervención del
Estado por intermedio de alguno de sus agentes competentes, ya que se supone
expedido por un servidor público en ejercicio de funciones y con el lleno de las
formalidades correspondientes. Además, es un delito clasificado entre los de peligro, en el
entendido que el mismo no exige la concreción de un daño, sino la potencialidad de que
se realice, esto es, aquél "estado causalmente apto para lesionar la fe pública en que se
encuentra el instrumento con arreglo a sus condiciones objetivas -forma y destino-, como
a las que se derivan del contexto de la situación" y cuya incidencia se mide por la aptitud
que tiene de irrogar un perjuicio. Sentencias del 20 de octubre de 2005 y 29 de julio de
2008, Radicados y 28.961, respectivamente.

Aunque desde el cargo formulado se menciono que también podía incurrir en el delito de
Abuso de Autoridad por acto arbitrario e injusto, que reza:

“ART. 416.—Abuso de autoridad por acto arbitrario e injusto. El servidor público que
fuera de los casos especialmente previstos como conductas punibles, con ocasión de sus
funciones o excediéndose en el ejercicio de ellas, cometa acto arbitrario e injusto,
incurrirá en multa y pérdida del empleo o cargo público”.

Se considero que objetivamente esta descripción típica se configuraba en la conducta
desplegada por el señor Carlos Alberto Correa a tal punto que tuvo que surgir como
remedio legal la tutela para enervar los efectos de la Resolucion164 de 2008 y además la
Resolución 025 de febrero 23 de 2009,fl 94 mediante la cual se revoco la primera.

Incluso el Abogado Defensor Dr. IVAN DE JESUS GOMEZ OSORIO frente al tema de la
descripción de la falta disciplinaria o tipicidad lo mismo que respecto de la antijuridicidad
indico a fl 59 en los Alegatos de Conclusión: “Desde el punto de vista de la tipicidad, es
incuestionable que la conducta realizada por mi defendido se corresponde con la
previsión que de manera provisoria dio lugar a la calificación de la falta…”.

Es importante tener en cuenta que la señora Gladis Cecilia Bedoya Herrera, ocupaba un
cargo de carrera en provisionalidad, y que frente a este tipo de empleados ya la Corte
Constitucional en Sentencia de unificación SU-917 de 2010 indico que era necesario
expresar la motivación, al respecto informo:

Sentencia T-007 de 2008 dijo al respecto:

“La Corte reconoce que no existe para los funcionarios que ocupan cargos de
carrera administrativa en provisionalidad, un fuero de estabilidad como el que le
corresponde a quienes están debidamente inscritos en carrera administrativa y han
sido elegidos mediante concurso (T-1011/03). Sin embargo esta Corporación
estima que para los primeros existe “un cierto grado de protección” (T-1316/05),
que consiste en la posibilidad de no ser removidos del empleo que ocupan, sino
por causas disciplinarias, baja calificación en las funciones, razones expresas
atinentes al servicio, o por designación por concurso de quien ganó la plaza,
conforme a la regla constitucional general relativa con la provisión de los empleos
de carrera (Art. 125 C.P)[62]”.

De igual forma, en la Sentencia T-251 de 2009 esta Corporación sostuvo:

“La obligación de motivar el acto correspondiente, tal como lo señala el Consejo de
Estado, no convierte al empleado en provisionalidad en uno de carrera y como tal
tampoco le confiere un fuero de estabilidad porque efectivamente no lo tiene.
Simplemente, obliga al nominador a motivar las razones por las cuales el
provisional no debe seguir ejerciendo el cargo, dado que si fue nombrado para
satisfacer una necesidad en la administración e impedir la interrupción del servicio,
su desvinculación debe responder precisamente a que el nombramiento no
satisfizo las necesidades de ésta. Es decir, la administración tiene el derecho a
mejorar el servicio o impedir su interrupción y como tal tiene la potestad de
desvincular a un provisional cuando éste no se avenga a los requerimientos de
ella, al tiempo que el provisional tiene el derecho a saber las razones por las
cuales es desvinculado”.

En síntesis, la Corte concluye que respecto del acto de retiro de un servidor público que
ejerce un cargo en provisionalidad no puede predicarse estabilidad laboral propia de los
derechos de carrera, pero en todo caso el nominador continúa con la obligación de
motivarlo, al tiempo que el administrado conserva incólume el derecho a saber de manera
puntual cuáles fueron las razones que motivaron esa decisión.

b.- Contenido de la motivación

Un aspecto de particular importancia en esta materia es el referente a cuáles son las
razones que puede invocar el nominador para desvincular a quien ejerce un cargo en
provisionalidad, tema del que también se ha ocupado la jurisprudencia constitucional.

El acto de retiro no sólo debe ser motivado sino que ha de cumplir ciertas exigencias
mínimas respecto de su contenido material, de modo que el administrado cuente con
elementos de juicio necesarios para decidir si acude o no ante la jurisdicción y demanda
la nulidad del acto en los términos del artículo 84 del CCA. Lo contrario significaría
anteponer una exigencia formal de motivación en detrimento del derecho sustancial al
debido proceso, pues si no se sabe con precisión cuáles son las razones de una decisión
administrativa difícilmente podrá controvertirse el acto tanto en sede gubernativa como
jurisdiccional.

Es por lo anterior por lo que la Corte ha hecho referencia al principio de “razón suficiente”
en el acto administrativo que declara la insubsistencia o en general prescinde de los
servicios de un empleado vinculado en provisionalidad, donde “deben constar las
circunstancias particulares y concretas, de hecho y de derecho, por las cuales se decide
remover a un determinado funcionario, de manera que no resultan válidas aquellas
justificaciones indefinidas, generales y abstractas, que no se predican directamente de
quien es desvinculado”[63]. En otras palabras, de acuerdo con la jurisprudencia decantada
por esta Corporación, “para que un acto administrativo de desvinculación se considere
motivado es forzoso explicar de manera clara, detallada y precisa cuáles son las razones
por las cuales se prescindirá de los servicios del funcionario en cuestión”[64].

En este orden de ideas, sólo es constitucionalmente admisible una motivación donde la
insubsistencia invoque argumentos puntuales como la provisión definitiva del cargo por
haberse realizado el concurso de méritos respectivo, la imposición de sanciones
disciplinarias, la calificación insatisfactoria “u otra razón específica atinente al servicio que
está prestando y debería prestar el funcionario concreto”[65].

Con todo, la Corte debe insistir en que la necesaria motivación de los actos
administrativos no puede conducir, en la práctica, a equiparar a los funcionarios
nombrados en provisionalidad con aquellos que se encuentren en carrera. Tal
equiparación terminaría por ser, paradójicamente, contraria al espíritu de la Constitución
de 1991 en materia de función pública. Siendo ello así, la motivación que se exige para
desvincular a un funcionario nombrado en provisionalidad no debe ser necesariamente la
misma que aquella que se demanda para los funcionarios de carrera, para quienes la
propia Constitución consagra unas causales de retiro ligadas a la estabilidad en el
empleo, de la que no goza el funcionario vinculado en provisionalidad. Estos motivos
pueden ser, por ejemplo, aquellos que se fundan en la realización de los principios que
orientan la función administrativa[66] o derivados del incumplimiento de las funciones
propias del cargo, lo cuales, en todo caso, deben ser constatables empíricamente, es
decir, con soporte fáctico, porque de lo contrario se incurrirá en causal de nulidad por falsa
motivación. En este sentido, como bien señala la doctrina, “la Administración es libre de
elegir, pero ha de dar cuenta de los motivos de su elección y estos motivos no pueden ser
cualesquiera, deben ser motivos consistentes con la realidad, objetivamente fundados”[67].

Ahora bien, las referencias genéricas acerca de la naturaleza provisional de un
nombramiento, al hecho de no pertenecer a la carrera administrativa, la invocación del
ejercicio de una -inexistente- facultad discrecional, o la simple “cita de información,
doctrina o jurisprudencia que no se relacionen de manera directa e inmediata con el caso
particular”[68], no son válidas como razones claras, detalladas y precisas para la
desvinculación de un funcionario[69]. Así, en varias ocasiones la Corte ha denegado la
protección mediante tutela, cuando advierte que los actos de retiro han sido motivados
bajo las exigencias mínimas anotadas, precisamente porque el servidor público declarado
insubsistente cuenta con las herramientas mínimas para ejercer su derecho de
contradicción y defensa ante las instancias administrativas o judiciales ordinarias [70]. Por el
contrario, cuando tal motivación no existe o ha sido meramente retórica, no ha vacilado en
conceder el amparo mediante tutela.

Por lo demás, conviene anotar que, desde la perspectiva del control a la motivación de los
actos, para el Derecho carece de toda relevancia el proceso psicológico mediante el cual
el nominador toma una decisión. Lo jurídicamente relevante son las razones que se hacen
“explícitas” en el acto de retiro y su correspondencia con la realidad, en la medida en que
son éstas las que constituyen la base objetiva para ejercer el control a la actividad de la
administración[71], siendo completamente inadmisible la teoría de la motivación “implícita”
de los actos administrativos.(subrayas nuestras)

Esta jurisprudencia de la Corte Constitucional deja sentado clara y precisamente que para
el caso concreto de la Inspectora Gladis Cecilia Bedoya al tratarse como aquí quedo
demostrado de una servidora publica en provisionalidad ocupando un cargo de carrera
debía motivarse la resolución pero con hechos reales y ciertos, que correspondieran a la
verdad, esto es, que si estaban adelantando tramites disciplinarios, como se dijo en ese
numeral 9 de la resolución, era porque esta aseveración debía ser cierta y como se ha
mostrado en las pruebas lo que se hizo fue proceder a motivar tratando de cumplir los
requerimientos de la Corte Constitucional en esta materia, pero que se hizo consignando
una falsedad.

El disciplinado en sus Descargos indico: “Lo primero es que tengo el convencimiento de
actuar siempre conforme a la ley y con la recomendación del asesor jurídico firme el
documento pensando siempre en interés general por encima del particular, además con la
buena fe de que al no tener la profesión de abogado el asesor jurídico me daba la
ilustración desde su profesión para tomar las decisiones convenientes para una
comunidad que permanentemente me llevaba quejas verbales y algunas escritas con
respecto al servicio que se prestaba en la Inspección de Policía, por lo tanto consideró
que mi actuación estuvo basada en el principio de la buena fe sin subjetividades.
Consideró que no fue falsa motivación, toda vez que las quejas si existían y se prestaba
un mal servicio, pero dada mi condición de arquitecto y no de abogado solicito se me
tenga en cuenta causal de exclusión de responsabilidad-convicción errada e invencible de
que la conducta no constituye falta disciplinaria- articulo 28 numeral 6, toda vez que
repito, mi asesor me aseguro que lo que estaba ocurriendo con esta funcionaria era
suficiente para la declaratoria de insubsistencia y yo obviamente creí en el por su
profesión. Por mis múltiples ocupaciones como Alcalde no era posible revisar todas y
cada una de las actuaciones de mis subalternos, máxime si estos eran profesionales y por
este motivo confiaba ciegamente en sus conceptos. Además podría existir otra causal-
actuar en estricto cumplimiento de un deber legal y constitucional-pensando en el buen
servicio para la comunidad, era mi deber garantizar esto; incluso en alguna oportunidad el
Comandante de Estación de Policía-ya fallecido-Diego Zuluaga me informo que esta
funcionaria se encontraba en horario laboral ingiriendo bebidas alcohólicas y por fuera de
la oficina, me pregunto, no es esto una mala prestación del servicio, es mas en horario
laboral, ni siquiera estaba ejerciendo sus funciones; también puedo decir, aunque
lamentablemente no tengo prueba de ello, que el propio hermano, según la comunidad
amenazaba a las personas que se quejaban de ella y tal vez por eso no llegaron las
quejas a una sanción.
Era ella quién no estaba cumpliendo con el deber de tratar con respeto y rectitud a las
personas con quien trabajaba y con la propia comunidad”

Con respecto a los Alegatos de Conclusión, el abogado defensor expreso: “Distinguido
señor Procurador, en el auto citatorio a la audiencia en la cual se determina que concurren
todos los presupuestos legales para dar aplicación al artículo 57 de la Ley 1474 de 2011,
norma esta en virtud de la cual se da aplicación al procedimiento verbal, en ese citatorio
se imputa a Carlos Alberto Correa Rojas haber incurrido en la falta gravísima prevista en
el numeral 1 del artículo 48 de la ley 734 de 2002, toda vez que la resolución N° 164 de 5
de diciembre de 2008, mediante la cual se declara una insubsistencia, específicamente la
insubsistencia de la señora Gladis Cecilia Bedoya Herrera, quien cumplía la función de
Inspectora de Policía Rural con motivación que no se corresponde con la realidad, toda
vez, que en la hoja de vida de esta persona, Gladis Cecilia, no existían anotaciones, sobre
quejas, reclamos o antecedentes disciplinarios. Desde el punto de vista de la tipicidad, es
incuestionable que la conducta realizada por mi defendido se corresponde con la
previsión que de manera provisoria dio lugar a la calificación de la falta. En lo que hice
relación a la ilicitud sustancial, no obstante que pueden haber discrepancias desde el
punto de vista formal, si puede darse tal ilicitud, pero en lo atinente a la culpabilidad debe
decirse de manera categórica que tal adecuación típica no se da en manera alguna toda
vez que la conducta a que hace referencia el numeral 1 del artículo 48 del Código
Disciplinario único ha de ser una conducta sancionable a título de dolo. el dolo en sentido
técnico-jurídico, tanto en el ámbito penal como en el ámbito disciplinario no es nada
distinto al conocimiento y voluntad de realización de la conducta prohibida en la ley.
Significa lo anterior, que el autor de la conducta debe conocer la prohibición de la misma y
además de conocer la prohibición debe querer su realización y efectivamente realizar tal
conducta. Uno de los problemas más difíciles en todos los ámbitos del derecho, y el
derecho disciplinario no es la excepción, es la prueba del dolo. Como saber que era lo
que la persona conocía al momento de realizar la conducta real o presuntamente
violatoria de la ley?. Como saber que era lo que la persona quería al momento de realizar
la conducta real o presuntamente violatoria de la ley?. En todos los casos debemos partir
de elementos externos de la conducta porque solo a partir de estos podemos explorar
cual es el componente psicológico de esa conducta. En el caso presente esos elementos
externos de la conducta realizada por Carlos Alberto Correa Rojas al proferir la
mencionada resolución N° 164 indican sin dubitación alguna que fue tanto el asesor
jurídico externo del Municipio de Venecia, abogado experto en temas administrativos,
abogado serio y estudioso, para emplear la expresión que en su declaración ante la
Personera del Municipio de Venecia rindió en el día de ayer. Este elemento es de enorme
importancia toda vez que el señor Diego Vargas, también abogado, corrobora lo que dijo
mi defendido en su versión libre, en el preciso sentido de que consulto con este asesor
externo, como debía procederse legalmente en el caso de la señora Gladis Cecilia
Bedoya Herrera ante las reiteradas quejas, tanto verbales como escritas, de las cuales
existe prueba en el proceso (un documento entregado por mi defendido en su versión,
documento que aparece firmado por un número considerable de personas, así como
también los testimonios de el señor Arcesio Arroyave y la señora María Bermúdez)
pruebas estas que como lo dije antes, confirman la versión de mi defendido, quien dada la
presunta autoridad profesional y académica del asesor jurídico externo del Municipio de
Venecia atendió la recomendación dada por este, quien además fue la persona que
redacto la resolución mediante la cual se declaró insubsistente a la señora Gladis Cecilia
Bedoya Herrera. A lo anterior debe agregarse que también el entonces Secretario de
Gobierno-Diego Vargas dice que debió revisar el proyecto de resolución ya mencionado,
sin que hiciera ninguna observación acerca del contenido del mismo a mi defendido
Carlos Alberto Correa. Todo lo anterior nos ubica desde el punto de vista normativo en el
numeral 6 del artículo 28 de la ley 734 de 2002, norma esta que consagra las causales de
exclusión de responsabilidad disciplinaria y que disponen que esta exento de
responsabilidad disciplinaria quien realice la conducta “con la convicción errada e
invencible de que su conducta no constituye falta disciplinaria” . el error, dice
acertadamente el profesor Juan Fernández Carrasquilla es un conocimiento equivocado,
una representación inexacta de la realidad o de su sentido. Sobre la base de la autoridad
profesional y académica de dos profesionales del derecho, el abogado Diego Duque que
como ya se dijo fungía como asesor jurídico externo del Municipio de Venecia y el
abogado Diego Vargas quien para la época de los hechos se desempeñaba como
Secretario de Gobierno, estos dos profesionales fueron determinantes en la declaratoria
de insubsistencia de la señora Gladis Cecilia Bedoya. Es que no podemos olvidar que el
segundo de los mencionados, Diego Vargas, se desempeñaba en propiedad como
Secretario de Gobierno del municipio de Venecia; era el superior jerárquico de la señora
Gladis Cecilia; tenia conocimiento de la mala atención que esta persona daba a la
comunidad y había recibido quejas sobre el comportamiento de esta persona en relación
con la atención a la comunidad. Era él y solamente él quien mejor conocía la situación
legal de esta persona. Era responsabilidad de él y solamente de él iniciar los procesos
disciplinarios correspondientes o informar a la Personeria para que los iniciara. Era él y
solo él en cuanto a superior jerárquico de Gladis Cecilia quien previo el debido proceso
debía hacer las anotaciones en la hoja de vida de esa Inspectora Rural. Era él y
solamente él quien sobre la base del conocimiento de los hechos a que hice referencia en
el párrafo anterior, debió informarle al Alcalde en la hoja de vida de esa señora no habían
anotaciones de ninguna clase o si las había su conformidad con la resolución esta
explicada, pero respecto de él, no de mi defendido, quien creyó plenamente en la
legalidad de la resolución que declaraba la insubsistencia de la señora Gladis Cecilia. No
cabe ni siquiera la modalidad de la culpa, porque la competencia, la función de actualizar
y conocer la hoja de vida de Gladis Cecilia correspondía al Secretario de Gobierno Diego
Vargas. Mi defendido creyó siempre estar cumpliendo estrictamente la ley porque dos
profesionales del derecho, el asesor jurídico externo y el Secretario de Gobierno le
manifestaron que ese acto administrativo por medio del cual se declaraba la
insubsistencia se regía estrictamente a la ley. El error excluye del conocimiento y con el la
voluntad de la culpabilidad típica. Dentro del ámbito situacional en el cual se declaró la
insubsistencia de Gladis Cecilia Bedoya no le era exigible a mi defendido hacer
indagaciones o precisiones de carácter factico o jurídico porque estas correspondían,
también en ese ámbito situacional a los abogados Diego Duque y Diego Vargas en su
condición respectiva de asesor jurídico externo y Secretario de Gobierno pero además de
Secretario General. Por las anteriores razones es por lo que con el debido y
acostumbrado respeto solicito al señor Procurador que al momento de proferir el fallo este
sea absolutorio, pues es la decisión que mejor consulta la realidad procesal y que hace
honor a la verdad y a la justicia material. Es todo señor Procurador”.
Al respecto este despacho debe indicar enfáticamente que tanto en los Descargos
rendidos por el implicado Carlos Alberto Correa Rojas, como por su abogado defensor en
los Alegatos de Conclusión, se esfuerzan por demostrar que la actuación del señor Correa
Rojas estuvo amparada o justificada por una causal de exclusión de responsabilidad
consagrada en el numeral 6 del artículo 28 de la ley 734 de 2002, y que disponen que
está exento de responsabilidad disciplinaria quien realice la conducta “con la convicción
errada e invencible de que su conducta no constituye falta disciplinaria” y para la cual
efectivamente sustentaron probatoriamente con la declaración del ilustre abogado que
fungía como Secretario de Gobierno-Diego Vargas, quien ratifico que él abogado asesor
Diego Duque fue quien dio el concepto y elaboro la resolución 164 de 2008.

Sobre este asunto este despacho se centrara en traer acá un precedente disciplinario que
sustenta las razones por las cuales los argumentos esbozados tanto por el implicado
como por su abogado no serían de recibo para este despacho frente a justificar la falta
disciplinaria al indicar que concretamente el implicado actuó Con la convicción errada e
invencible de que su conducta no constituye falta disciplinaria

Al respecto la SALA DISCIPLINARIA en fallo de doce (12) de mayo de dos mil once
(2011). Aprobada en Acta de Sala n.° 20 con Radicación No: 161 - 4837 (021-
162592/2007) Disciplinado: ORLANDO SALAZAR GIL P. D. PONENTE: Dra.
MARGARITA LEONOR CABELLO BLANCO:

“Tampoco puede aceptarse que como el Jefe de la Oficina Jurídica fue quien hizo la
recomendación, aceptada por los demás directivos que asistieron a la mencionada
reunión, y que el disciplinado no es abogado, éste se encontró frente a un error invencible
que excluía su responsabilidad, de conformidad con el numeral 6 del artículo 28 de la Ley
734 de 2002: “Con la convicción errada e invencible de que su conducta no constituye
falta disciplinaria”.

Aunque el Gerente no es abogado, se le ha confiado la dirección y manejo de una
entidad, en quien radica la responsabilidad por la toma de una decisión como la adoptada
en este caso. El directivo ciertamente cuenta con sus asesores y colaboradores pero es él
quien debe tomar las decisiones, y una persona de la quien se espera la mayor diligencia
para ejercer un cargo no ha debido aceptar no liquidar el convenio para que corriera más
rápidamente el término de la caducidad de la acción contractual y así evitar una demanda
judicial contra el hotel.

La Sala encuentra que el error en que pudo ser inducido el Gerente, por parte del Asesor
Jurídico, no tiene la connotación de invencible, por cuanto cualquier servidor público debe
tener de presente que deben cumplir las funciones de su cargo con apego total a la ley
(art. 6 de la Constitución Política) y que una estrategia como la adoptada iba contra
principios constitucionales y legales de la buena fe, legalidad y transparencia.”

De todo lo expuesto hasta aquí, debe concluirse que las razones aludidas para no
liquidar el Convenio No. 009 del 5 de agosto de 2004 no tenían ninguna justificación.

En este orden de ideas este despacho acoge plenamente este precedente disciplinario
pues encuentra que el error en que incurrió el aquí implicado si bien es cierto no tiene la
connotación de invencible pues no bastaba con creer “ciegamente” en sus abogados
cuando bien pudo constatar directamente verificando en la hoja de vida de la Inspectora
Gladis Cecilia Bedoya herrera que efectivamente como ya se indicó no se estaba llevando
ningún trámite disciplinario y se repite salirse del error era tan simple como realizar como
lo hizo el Juez promiscuo de Venecia, el Juez 29 administrativo del Circuito y esta Oficina
de solicitar a la personera Municipal una certificación o la remisión de la hoja de vida de la
funcionaria en cuestión.

No son entonces de recibo para el despacho los argumentos esgrimidos por el implicado
ni la defensa, en el sentido de que su prohijado, para la época de los hechos, estuvo
amparado de una causal de exclusión de responsabilidad, esto es, con la convicción
errada e invencible de que su conducta no constituía falta disciplinaria, toda vez que
“actúo de buena fe y con desconocimiento pleno de que con sus actos estaba incurso en
una falta disciplinaria”.

Pues la ley exige, que para que opere la causal en comento, debe la persona obrar “con
la convicción errada e invencible de que su conducta no constituye falta disciplinaria” (Ley
734, artículo 28, numeral 6); además al error debe sumársele la invencibilidad.

Y es que aceptar que el grado de convicción, en este caso solo creer ciegamente en sus
Abogados como en este caso, libera al servidor público del deber de comprobar si su
certeza coincide con la realidad, equivale a desconocer que la eximente de
responsabilidad tiene, además, como elemento normativo, el que el error sea invencible.
Bastaría, entonces, argumentar que se tenía la convicción íntima de estar procediendo
conforme a derecho, para que el disciplinado pudiera escabullirse del imperio de la ley.

Con todo, se sabe que el error puede presentarse en dos (2) modalidades, una, el error
de hecho y otra, el de derecho; cada uno de ellos puede ser vencible e invencible. El error
de hecho invencible es un excluyente de responsabilidad disciplinaria, que recae sobre los
presupuestos fácticos del deber sustancialmente infringido. Dicho yerro implica la falta de
conciencia en el comportamiento descrito en el tipo disciplinario, cuando se trate de un
acto en el que estuvo en imposibilidad de conocer, por haber actualizado su conocimiento
desplegando la actividad de información necesaria.[1]

Ahora bien, para que concurra el error invencible, es imprescindible que el sujeto utilice
todos los medios o recursos idóneos que tenga a su alcance para informarse y obtener el
adecuado conocimiento del hecho del cual se pregona el error, y a pesar de haber
realizado dicha actividad no haya logrado obtener la información cierta sobre el hecho.

En efecto, la referida causal de exclusión de responsabilidad invocada por la defensa y el
aquí implicado, debe encontrarse debidamente acreditada, pues no basta su simple
afirmación por parte de quien alega haber incurrido en la falta disciplinaria a título de error
invencible; si esto fuera suficiente para tener por desvirtuada la responsabilidad
disciplinaria, nadie resultaría responsable de las faltas cometidas, convirtiéndose en la
justificación perfecta para evitar las consecuencias jurídicas de las faltas cometidas.

Para el caso objeto de estudio, se tiene demostrado en el presente proceso disciplinario
que el señor Carlos Alberto Correa no realizó gestión mas lógica o razonable y practica
antes de proceder a firmar la resolución tantas veces mencionada como era simplemente
solicitar o verificar en la Hoja de vida de la Inspectora GLADIS CECILIA Bedoya tendiente
a despejar alguna duda que pudiera tener respecto de algún tramite disciplinario
[
pendiente. Esta diligencia no la realizó de ninguna forma, como para que se pueda entrar
a analizar la situación del implicado de haber hecho lo imposible para evitar la comisión
de la falta disciplinaria gravísima investigada

De manera que las circunstancias de tiempo, modo y lugar que deben rodear la comisión
del error, deben estar acreditadas más allá de cualquier duda en el proceso disciplinario;
pues se reitera que en el caso subexamine no reposa elemento de juicio alguno que
permita al Despacho aceptar como válida la causal de exclusión de responsabilidad
invocada por el apoderado. Además el señor Carlos Alberto Correa , como cualquier otro
servidor público del Estado, estaba en la obligación de conocer sus deberes y funciones
legales; desde el primer momento en que toma posesión del cargo, previo juramento de
rigor de cumplir los deberes que el cargo le impone.

Claro, es lógico que la gestión pública demande compromiso por parte de los servidores
del Estado; igual, la plena conciencia sobre el límite de sus derechos, deberes y
prohibiciones; para el Despacho es evidente que el investigado, en calidad de Alcalde
Municipal, estaba en la obligación de conocer los derechos, deberes y prohibiciones que
rigen su actividad como servidor público.

Por eso se reitera que no es de recibo la justificación brindada por el investigado como
por su defensa, cuando pretenden amparar un comportamiento irregular, consistente en
desconocer la norma, con el fenómeno del error de hecho invencible; por el contrario, el
Despacho encuentra que se trata de un error salvable y por ende inexcusable,

Es éste un despliegue comportamental que transgredió la órbita del deber legal, que como
servidor le correspondía observar, esto es, cumplir y hacer que se cumpla con diligencia,
eficiencia e imparcialidad los deberes contenidos en la Constitución, Leyes, decretos,
reglamentos y manuales de funciones; pues les está prohibido incumplir deberes o abusar
de los derechos establecidos en la Constitución.

Pero bien, conforme a las pruebas aportadas y analizadas pudo concluirse que el
disciplinado efectivamente infringió el Código Único Disciplinario, ya que pudo
constatarse, de acuerdo al material probatorio recaudado y que obra dentro del plenario,
que el señor Alcalde consigno una falsa motivación en la resolución que declaro
insubsistente a la Inspectora de Policía-Gladis Cecilia Bedoya.

ANALISIS DE CULPABILIDAD.

El principio general de imputación subjetiva en materia disciplinaria señala que “En
materia disciplinaria queda proscrita toda forma de responsabilidad objetiva. Las faltas
sólo son sancionables a título de dolo o culpa” (Artículo 13, ley 734).

Ahora bien este despacho considera importante acogerse igualmente al precedente
disciplinario de la SALA DISCIPLINARIA en fallo de doce (12) de mayo de dos mil
once (2011). Aprobada en Acta de Sala n.° 20 con Radicación No: 161 - 4837 (021-
162592/2007) Disciplinado: ORLANDO SALAZAR GIL P. D. PONENTE: Dra.
MARGARITA LEONOR CABELLO BLANCO que en un caso similar no se acepto la
causal de exclusión de responsabilidad reflexiono sobre la posibilidad de que una
falta como la aquí imputada al implicado en calidad de FALTA GRAVISIMA a titulo de
DOLO pudiera tomar una connotación diferente esto es a titulo de Culpa veamos:
“Ahora bien, lo que no comparte la Sala es el título doloso al cual fue imputada la falta,
advirtiéndose por el contrario un comportamiento culposo, teniendo en cuenta que está
demostrado que el Jefe de la Oficina Jurídica fue quien planteó el camino de no liquidar el
convenio, induciendo en error a su superior, error que como hemos señalado si bien no
excluye la responsabilidad del disciplinado, si permite afirmar un comportamiento culposo.

En reciente publicación de la Procuraduría General de la Nación se señaló: “Así las
cosas, puede concluirse que si la voluntad es un elemento esencial del dolo en materia
disciplinaria, ante un evento de error de derecho o de prohibición vencibles, la
consecuencia lógica y ante todo justa, es que el autor responda por la comisión culposa
de la falta, tal y como ocurre con el error de hecho o de tipo vencibles y siempre y cuando
la estructura del tipo disciplinario lo permita, pues es claro que su comportamiento fue
ajeno a su propia voluntad. Tal conclusión no resulta del todo extraña, pues con acierto,
ese sería el tratamiento que se le daría al error mixto según lo propuesto por uno de los
autores anteriormente citados” [1].

Para justificar por este despacho el precedente disciplinario que aquí se acoge se traerá
otros argumentos que pretende hacer valer la decisión que desde ahora esta provincial va
adoptar como es el cambio de la imputación de la falta a TITULO DE DOLO a TITULO DE
CULPA , pues si bien inicialmente esta Provincial considero que la falta disciplinaria se
basaba en el articulo 48 numeral 1 de la Ley 734 de 2002 y que para completar su
contenido normativo por remisión acudimos al código penal para extraer de allí dos delitos
que en lo esencial son DOLOSOS , sin embargo es pertinente aclarar como se consignara
a continuación que lo que el operador disciplinario le basta es con traer la simple
descripción típica del delito sin que necesariamente traiga adosado el elemento subjetivo
esto es el de la culpabilidad del Código penal.

SALA DISCIPLINARIA Radicación No 161 - 4993 (IUS 59323-2010) implicado ANA
MARÍA ARANGO ÁLVAREZ Y LUZ STELLA NIETO AGUDELO veintitrés (23) de mayo
de dos mil once (2011). P. D. PONENTE: Dra. MARGARITA LEONOR CABELLO
BLANCO

La Corte Constitucional , en sentencia C-720 de 2006 [3], y por tratarse de cargos
diferentes, estudió nuevamente la norma, en esa oportunidad la actora consideraba que el
artículo 48.1 del C.D.U. era inexequible por cuanto se le permitía a la autoridad
disciplinaria sancionar a quien hubiese cometido una conducta descrita como delito sin
que existiera previa sentencia condenatoria en la jurisdicción penal, esto es, que la
aplicación de la norma debía supeditarse a la decisión anterior adoptada por la
jurisdicción penal.

La Corte declaró la exequibilidad de la norma y sobre los argumentos de la actora señaló:

Esta forma de interpretar el precepto demandado no corresponde a lo establecido por el
legislador, pues en él quedó previsto que se consideran faltas gravísimas aquellas que

[1][1] ORDOÑEZ MALDONADO, ALEJANDRO. Justicia Disciplinaria De la ilicitud
sustancial a lo sustancial de la ilicitud”, Bogotá, Instituto de Estudios del Ministerio
Público de la Procuraduría General de la Nación, 2009, p. 71-72.
atiendan a los siguientes supuestos: i) Que se trate de una conducta objetivamente
descrita por la ley como delito; ii) Que la misma conducta punible sea sancionable a título
de dolo; y iii) Que la misma conducta se cometa en razón, con ocasión o como
consecuencia de la función o cargo, o abusando del mismo.

Para la Sala es evidente que el Congreso de la República no condicionó la aplicación de
la norma sub examine al trámite de un proceso penal y menos aún a la calificación que
una autoridad judicial hiciera respecto del comportamiento causante del proceso
disciplinario. La disposición atacada obliga al “juez disciplinario” a verificar en la
legislación penal si la conducta que ha dado lugar al proceso está descrita objetivamente
o tipificada, para posteriormente establecer dentro del proceso a su cargo si la misma
conducta fue cometida con dolo o culpa, con el propósito de imponer la respectiva sanción
atendiendo a lo dispuesto en el artículo 13 de la ley 734 de 2002 -Código Disciplinario
Único”.

Conforme a lo dicho por la Corte Constitucional, es claro que corresponde al operador
disciplinario verificar que el comportamiento del sujeto disciplinado concuerde con la
descripción prevista en la legislación penal, sin estar condicionado a la previa existencia
de una sentencia dictada por el juez penal toda vez que el juicio de responsabilidad penal
sigue siendo del resorte y competencia de dicha jurisdicción; enfatizó la Corte que la
descripción de la norma en cita no implicaba dar lugar a la responsabilidad objetiva
proscrita del ordenamiento jurídico en materia punitiva, porque en todo caso el operador
debía dar aplicación al principio de culpabilidad de que trata el artículo 13 de la Ley 734
de 2002.

Se enfatiza que en el campo disciplinario no se investigan ni sancionan comportamientos
delictivos sino faltas disciplinarias que tienen unas especificidades y dogmática propias,
tales como la aplicación del sistema de números apertus, la ausencia de bienes jurídicos
protegidos propio del derecho penal, la autoría como categoría que rompe con el
concepto de dispositivos amplificadores del tipo y las formas de participación (puesto que
en materia disciplinaria no hay complicidad sino autoría es de la falta por quebrantamiento
del deber funcional , y que autor y determinador responden igual como autores) etc.

Entonces, la tipicidad no es similar al derecho penal, esto es, si bien en desarrollo del
proceso penal y la exposición de la teoría del caso resulta relevante ese análisis del tipo y
los elementos subjetivos que lo integran como injusto con las tesis propias de la escuela
finalista o funcionalista, el caso es que en materia disciplinaria no compete, no es del
resorte, no corresponde, pronunciarnos sobre la existencia de delitos, se reitera, la
adecuación típica de un comportamiento frente al delito penal sigue siendo competencia
del juez, porque se insiste que en materia disciplinaria sólo se traslada la descripción de
esa norma penal donde se estudia bajo la óptica propia de la dogmática disciplinaria,
resultando equivocada la simetría entre derecho penal y disciplinario.

Lo dicho no significa desconocer el principio de culpabilidad consagrado en el artículo 29
de la Constitución Política, pues al imputar conductas descritas en el código penal como
falta disciplinaria, se conserva la esencia de derecho punitivo y el operador jurídico debe
establecer la existencia del elemento subjetivo verificando si el comportamiento imputado
al funcionario se realizó con dolo o culpa, pues el principio de culpabilidad consagrado en
el artículo 13 de la Ley 734 de 2002, así lo exige, de manera que conceptos como
imputabilidad, conocimiento de la ilicitud, voluntad, exigibilidad de otra conducta, etc, en
tanto protectores de la dignidad de la persona y limitantes al poder del Estado, también
son aplicables en esta materia.

Una de las diferencias con el derecho penal es la técnica legislativa propia del sistema de
“numeros apertus”en el que, en principio, todas las faltas disciplinarias pueden ser
realizadas con dolo o culpa, es esa la razón por la que al trasladar una descripción de una
conducta del código penal a pesar que en el campo penal sólo sea reprochable a título de
dolo, una vez referida como falta disciplinaria bien puede imputarse a título de dolo o
culpa.(a condición que la descripción no contenga un determinado componente subjetivo
que impida otra forma de culpabilidad), así lo sostuvo la Corte Constitucional y la doctrina;
de no comprenderse estas distinciones siempre el traslado de la descripción contenida en
la norma penal al tratarse de tipos dolosos solo admitirían la imputación dolosa y no es así
pues vimos que si la descripción no contiene elementos subjetivos explícitos admite
también la imputación culposa, pero para entenderlo es necesario partir del presupuesto
explicitado en el sentido que lo trasladado es la descripción.

Esta es la lectura del artículo 48.1 en los términos señalados por el mismo legislador, esto
es, que al campo disciplinario sólo se traslada la descripción de la conducta contenida en
el código penal, sólo la descripción objetiva, sin otros componentes propios del delito.

En ese sentido, la Procuraduría Auxiliar para Asuntos Disciplinarios, en concepto C-076
del 15 de mayo de 2009, dijo lo siguiente:

[…] Con todo esto, es importante aclarar que cuando se está frente a una conducta que
pueda enmarcarse dentro del numeral 1° del artículo 48 de la Ley 734 de 2002, el
operador disciplinario únicamente hace un análisis de tipicidad, esto es, que la conducta o
comportamiento desplegado por el servidor se encuentre descrito objetivamente como
delito a título de dolo.

Ahora bien, cuando el operador disciplinario se ocupa de la culpabilidad es posible que
aquella conducta que, en principio, es dolosa en el campo penal, es perfectamente viable
que aterrizada en el derecho disciplinario, y conforme al material probatorio recaudado,
ésta haya sido cometida a título de culpa, en cualquiera de sus modalidades: gravísima,
grave y leve.

Por ello, si la imputación subjetiva determina que la falta fue cometida a título de culpa
grave, ésta no será gravísima, sino grave, tal como lo establece el numeral 9° del artículo
43 del Código Disciplinario Único, lo que, a su vez, redunda en la dosificación de la
sanción.

Queda claro que la dogmática en materia disciplinaria tiene unas particularidades en su
naturaleza, principios y finalidades que la diferencian de la dogmática penal y que, en todo
caso, resultan ajustadas al marco de garantías propias del Estado Social del Derecho en
materia punitiva y los principios de legalidad, tipicidad, presunción de inocencia, debido
proceso y derecho de defensa, entre otros, tienen aplicación; bajo ese entendido la Corte
Constitucional señaló que las diferencias en estos procesos penal y disciplinario
legalmente hacen posible que:
“La diferencia en cuanto a la naturaleza, principios, características y finalidad de los
procesos penal y disciplinario, puede llevar a que por un mismo hecho: i) se condene
penalmente y se sancione disciplinariamente a la misma persona, ii) se le condene
penalmente y se le absuelva disciplinariamente, iii) se le absuelva penalmente y se le
sancione disciplinariamente, o iv) se le absuelva penal y disciplinariamente. En todas
estas hipótesis se habrá tramitado tanto el proceso penal como el disciplinario, sin que
haya mérito para considerar que por tal razón se ha violado el principio non bis in ídem,
pues, como se ha explicado, se trata de juicios que atienden a razones y fines diferentes,
los cuales pueden dar lugar a decisiones similares o divergentes”.

En este orden de ideas, considera este despacho conforme a lo expuesto que es
perfectamente viable y de acuerdo a las pruebas recogidas en este expediente y antes
relacionadas que dan cuenta que el señor Carlos Alberto Correa Rojas Ex Alcalde
Municipal de Venecia, tuvo la asesoría de dos abogados y mal puede el despacho
desconocer esta clara realidad, sin embargo, y se repite mal podría entonces entrar a
reconocer la causal de exclusión de responsabilidad planteada por el implicado y su
abogado aduciendo un error invencible que como quedo establecido no era tal, pues aquí
lo que se ha criticado es esa falta de diligencia que aquí quedo tan bien probada, porque
con una simple certificación que podía allegar inmediatamente y como aquí se demostró
no solo por este despacho, sino por otros dos despachos judiciales, pudimos obtener
certificación de la Personería Municipal para descartar la existencia de un tramite
disciplinario en dicha Personería o en la Procuraduría Provincial y no simplemente
quedarse con la mera información de sus dos abogados, pues en el fallo disciplinario aquí
relacionado queda claro que así se tenga la asesoría jurídica eso no basta para
simplemente acudir a esta causal de exclusión de responsabilidad, pues si asi fuera se
convertiría esta situación en la patente de Corso para justificar cualquier falta disciplinaria.
Por ello el despacho, concluye que la falta disciplinaria en este orden de ideas ese
elemento de culpabilidad, cambia a CULPA GRAVE.
Al respecto el parágrafo del articulo 44 define que “la culpa será grave cuando se incurra
en falta disciplinaria por inobservancia del cuidado necesario que cualquier persona del
común imprime a sus actuaciones”.

DETERMINACION DE LA GRAVEDAD DE LA FALTA

Al tenor de los aspectos establecidos para determinar la gravedad o levedad de la falta,
enumerados en el artículo 43 del estatuto disciplinario, se tendrán en cuenta para el caso
del señor Alcalde Carlos Alberto Correa Rojas 2008-2011, los numerales:
1 El grado de culpabilidad. 4. La jerarquía y mando que el servidor público tenga en
la respectiva institución. 9. La realización típica de una falta objetivamente
gravísima cometida con culpa grave, será considerada falta grave.

Debido al cargo que ostenta-Alcalde Municipal- al momento de la comisión de la falta y
por ende el conocimiento de la Ley, es decir de las prohibiciones contenidas en el artículo
48 numeral 1 de la ley 734 de 2002.

La falta cometida por el señor Alcalde Carlos Alberto Correa Rojas 2008-2011, se califica
entonces como GRAVE.
RAZONES DE LA SANCION.

La ley 734 de 2002 tiene como sanción disciplinaria la más poderosa herramienta con que
cuenta el derecho para luchar en contra de la corrupción. En términos prácticos, consiste
en la “impotencia moral” impuesta a un ciudadano para ejercer cargos o funciones
públicas por un tiempo determinado. A diferencia de aquellos provenientes de
circunstancias inherentes a la persona (por ejemplo, relaciones consanguíneas cercanas
en la burocracia), que cumplen un fin preventivo a priori, más por razones de
transparencia que de moralidad, buscando preservar la buena imagen y la imparcialidad
de la administración, las aquí tratadas son consecuencia de la comisión de un ilícito
disciplinario. Tienen función represiva por cuanto se tasan de acuerdo a la gravedad de
ilícito-culpabilidad. Y preventiva por cuanto no se puede volver a la administración pública
por un tiempo determinado, imposibilitándosele al sancionado incurrir temporalmente en
conductas antiéticas (prevención-especial). De contera envían un mensaje a los demás
servidores públicos y particulares que ejercen funciones públicas en el sentido de que el
Estado y la Sociedad no están dispuestos a tolerar conductas que van en contra de caros
valores constitucionales (prevención-general negativa).

Para el caso que nos ocupa los medios de prueba confirman los supuestos contenidos en
el Auto de Citación a Audiencia en Procedimiento Verbal. Se han comprobado en el
presente asunto, la existencia de la Falta Disciplinaria Grave Se ha establecido,
asimismo, que su comisión se desarrollo a titulo de Culpa, tal y como se demostró.

Ahora bien, el artículo 44 de la ley 734 de 2002, establece las clases de sanciones que
consagra la legislación para cada tipo de falta, y señala que para un comportamiento
como el que ha sido comprobado, la sanción por imponer será la de SUSPENSION.

El artículo 45, numeral 2. Define LA SUSPENSION implica la separación del ejercicio del
cargo en cuyo desempeño se originó la falta disciplinaria.

GRADUACION DE LA SANCIÓN.

En cuanto a la sanción disciplinaria a imponer, se debe tener en cuenta que existen
circunstancias atenuantes de la falta en el caso del señor Alcalde Carlos Alberto Correa
Rojas, (articulo 47 Ley 734 de 2002):

a Haber sido sancionado fiscal o disciplinariamente dentro de los cinco años
anteriores a la comisión de la conducta que se investiga; puesto que se constato
en el Certificado de Antecedentes Disciplinarios fl 157 que no registra sanciones ni
inhabilidades vigentes.

Según el artículo 44 de la ley 734 se encuentra prevista como sanción disciplinaria en el
numeral 3. Suspensión, para las faltas graves culposas., sanción a imponerse al señor
Alcalde 2008-2011 Carlos Alberto Correa Rojas, a su vez el artículo 45 indica 2. La
suspensión implica la separación del ejercicio del cargo en cuyo desempeño se originó la
falta disciplinaria y el articulo 46 La suspensión no será inferior a un mes ni superior a
doce meses. Cuando el disciplinado haya cesado en sus funciones para el momento de la
ejecutoria del fallo o durante la ejecución del mismo, cuando no fuere posible ejecutar la
sanción se convertirá el término de suspensión o el que faltare, según el caso, en salarios
de acuerdo al monto de lo devengado para el momento de la comisión de la falta, sin
perjuicio de la inhabilidad especial.

De conformidad con lo anterior, este despacho considera que el señor Carlos Alberto
Correa Rojas en calidad de Alcalde Municipal 2008-2011, cometió falta disciplinaria y en
consecuencia:

PARAGRAFO: Ante la imposibilidad de hacer efectiva la sanción debido a que el
disciplinado ejerció el referido cargo hasta el 31 de diciembre de 2011 y como dentro
del proceso no se allegó certificado o constancia del salario devengado por el
burgomaestre para el año 2008, corresponderá al Nominador, al momento de hacer
efectiva la sanción impuesta en este ordinal, solicitar a la Oficina de Talento Humano o
quien haga sus veces, la certificación o constancia del salario mensual devengado por
el alcalde de esa localidad para el año 2008, en orden a dar cumplimiento al inciso
tercero del artículo 46 de la Ley 734 de 2002, en concordancia con el numeral 2 del
artículo 172 ídem.

La suma de dinero que resulte de la conversión del término de la suspensión en salarios
deberá pagarla el disciplinado CARLOS ALBERTO CORREA ROJAS en la Tesorería y/o
Pagaduría del Municipio de Venecia-Antioquia, la cual deberá destinarse a financiar
programas de bienestar social de los funcionarios y empleados de la mencionada
entidad territorial, acorde con lo expuesto en el Decreto 2170 de 1992.

RESUELVE:

PRIMERO. Declarar probados y parcialmente desvirtuados el cargo formulado al señor
CARLOS ALBERTO CORREA ROJAS, identificado con la cédula de ciudadanía
71.689.905 de Medellín, en calidad de Alcalde Municipal de Venecia - Antioquia 2008-
2011, de acuerdo con lo expuesto en la parte motiva.

SEGUNDO. Como consecuencia de lo anterior, SANCIONAR disciplinariamente al
servidor público CARLOS ALBERTO CORREA ROJAS, en su calidad de Alcalde
Municipal 2008-2011, del Municipio de Venecia CON SUSPENSION EN EL EJERCICIO
DEL CARGO POR DOS (2) MESES.

TERCERO: Compúlsese copias a la Fiscalía General de la Nacion, para lo pertinente.

CUARTO: En firme esta decisión, comuníquese su contenido a la Procuraduría General
de la Nación, para los fines correspondientes. Este fallo se notifica en estrados a los
sujetos procesales, a quienes se les informa, de conformidad con lo previsto en el artículo
180 de la Ley 734 de 2002, Modificado por el artículo 59 de la Ley 1474 de 2011 que solo
procede el recurso de apelación, el cual deberá interponerse dentro de la misma
audiencia y sustentarse verbalmente. Se concede el uso de la palabra a los sujetos
procesales, quienes manifestaron:

“La Defensa no interpone el Recurso de Apelación”
En este estado se da por TERMINADA la diligencia, siendo a las 10:56 a.m., del día 14 de
marzo de 2013, en constancia firman,

COMUNÍQUESE, NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE

ARMANDO BAENA CIFUENTES
PROCURADOR PROVINCIAL

JACQUELINE ESTRADA ZAPATA
ASESORA

CARLOS ALBERTO CORREA ROJAS
DISCIPLINADO

IVAN GOMEZ OSORIO
DEFENSOR