Los avances tecnológicos en la educación mexicana

Vivimos en una época marcada por, la inmediatez y la aceleración, todo crece y avanza a ritmos

agigantados, tal pareciera que esto representa un aspecto positivo para el desarrollo de la

humanidad, pero en la medida que favorece también colabora para establecer una diferencia mucho

más marcada en ésta, y en qué radica la dualidad, en la manera en que dichos avances son dados y

empleados por la sociedad.

Hace no más de 20 años el uso de internet era un tema del que pocos tenían la oportunidad de

hablar, debido a su empleo restringido para ciertos grupos y necesidades. Menos del 1% de la

ciudadanía tenía acceso en nuestro país, mientras que este año INEGI 1 reportó que éste

acercamiento ha aumentado hasta en casi un 60%. Sin duda un avance significativo, aunque no el

deseable.

Internet ha sido un factor determinante en la manera en cómo se concibe la educación; mientras que

no hace muchos años se empleaba, y en muchos lados se sigue empleando, el método tradicional,

hoy en día son muchos y variados los estilos, modos, técnicas estrategias y recursos utilizados para

construir y compartir el conocimiento.

El impacto que tienen las nuevas tecnologías en el ámbito educativo es claro. Aún recuerdo cuando

estudiaba en la primaria e integraron pizarrones blancos a algunas aulas, realmente fue un cambio

novedoso que llamaba la atención, eso tan sencillo como un nuevo material y plumones

conformaban ya, un tipo de tecnología educativa. Comparemos esto con las clases online en que

participamos hoy en día y la inmediatez con que conseguimos la información con un simple click.

Mi estancia estudiantil me ha permitido ser testigo de múltiples innovaciones, y es que me parece

que incidentalmente nací en este periodo donde los avances tecnológicos fueron eminentes. Y si, el

desarrollo fue mucho y muy rápido, pero qué sucedió al interior de las escuelas ¿crecieron a la par?

1https://www.google.com.mx/publicdata/explore?
ds=d5bncppjof8f9_&met_y=it_net_user_p2&idim=country:MEX:USA:CAN&hl=es&dl=es
Es evidente que no fue así, las escuelas se quedaron al margen de este florecimiento, lo que se vivía

dentro de la escuela era muy distinto a lo que experimentábamos afuera. Y es que entre los

videojuegos, los celulares, el internet y el acceso a la información, los métodos escolares empleados

en ese entonces fueron volviéndose obsoletos.

Los alumnos comenzaron a ser más diestros que los maestros, y era algo esperado, debido a que

éstos crecieron en una generación carente de los recursos que, ahora se estaban utilizando. Esto

orilló a que la creencia de que el maestro era el único poseedor de la verdad, encargado de

transmitir conocimiento fuera desechado, debiendo ahora compartir con el alumno la función, no de

transferir, sino de construir el conocimiento. Un paradigma destruido.

Y entonces surge otro factor importante, la formación profesional docente.

Sin duda los maestros, figuras centrales en el proceso educativo, deben estar preparados para hacer

frente a los cambios que se insertan a diario en los modos de construir conocimiento. Y este es un

aspecto que, por lo menos en nuestro país, se considera de forma meramente superficial.

Uno de los nuevos rubros de la mentada reforma educativa es el servicio profesional docente, donde

se pretende profesionalizar a los maestros por medio de evaluaciones continuas que carecen en la

mayoría de los casos, de contexto, según testimonios cercanos de profesores que ya fueron

evaluados.

Lo más lamentable es que estas valoraciones se dan en un escenario donde no hay capacitación pre

ni post evaluación, y en las cuales no se atacan temas centrales como es la implementación de

nuevas tecnologías en el proceso educativo. Las escuelas normales juegan un papel clave en todo

esto, ya que es desde ahi donde debe atacarse el problema de la preparación adecuada, y no solo

profesional, sino éticamente al preparar al docente con una mente abierta al cambio y dispuesto a

integrarse a los nuevos paradigmas de la educación actual. Nos urge reformas en planes y

programas de estudio de las escuelas normales.
La situación educativa en nuestro país puede resumirse en lo comerciales sobre el nuevo modelo

educativo donde una maestra que de pronto reflexiona, le dice a sus alumnos que en vez de

memorizar ahora van a hacer cosas divertidas, y un alumno dice “si, aprender a aprender”. Esta

declaración me parece una ofensa a la profesión docente dado que “Aprender a aprender” es uno de

los cuatro pilares de la educación que fueron expuestos en el informe Delors por medio de la

UNESCO en 19942, ahí podemos medir el retraso que llevamos en materia educativa, más de veinte

años, mínimo.

Para concluir me parece que no se trata de llevar estas innovaciones a todos lados hablando de

cobertura, sino de la pertinencia que tienen estas tecnologías en cada uno de los contextos en que

se tengan pensadas para utilizarse. Mi papel y responsabilidad es involucrarme activamente en las

nuevas tecnologías, buscar, investigar, abrirme al abanico de posibilidades tecnológicas y si es

necesario romper paradigmas carentes de sentido según las circunstancias que vivimos.

2 https://www.uv.mx/dgdaie/files/2012/11/CPP-DC-Delors-Los-cuatro-pilares.pdf