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El síntoma en la ruta del goce

26 diciembre, 2013 Número 1 - diciembre 2013, Preliminares a la Sección Sin
comentarios
por Cecilia Fasano

Presentación
Voy a comenzar por intentar responder una pregunta que hice a los
integrantes de la mesa del “Primer Coloquio-Seminario” cuando participe
como coordinadora; porque es una pregunta que considero sigue siendo
pertinente hoy, en función de la convocatoria general de este “Segundo
Coloquio” que lleva por título justamente “Clínica lacaniana”. Entonces:
¿qué diferencia una práctica que se orienta por el psicoanálisis de
Orientación Lacaniana, de otra práctica que no se inscribe en ese
campo?
Para situar un punto de partida en este breve recorrido, propongo utilizar
como referencia la siguiente cita del Seminario 17, El reverso del
psicoanálisis: “…Por lo que se refiere al campo del goce –por desgracia,
nunca lo llamarán el campo lacaniano, porque seguramente no tendré
tiempo ni siquiera de sentar sus bases, pero yo lo he deseado–, hay
algunas observaciones que hacer” (1). Posiblemente Lacan no fue
ingenuo cuando explicitó este anhelo en su clase del 11 de febrero de
1970. Tal vez sabía que debía adelantarse a un tiempo que no tendría,
para esbozar las bases del campo lacaniano que definitivamente
homologó al campo del goce. En consecuencia, “goce” es el concepto
que claramente marca una primera diferencia. Sabemos además que
hablar de goce implica considerar la importancia de la “única invención”
de Jacques Lacan, es decir, el objeto a.

Al grano
A modo de hipótesis general podemos situar en Lacan un momento
equivalente al que en Freud conocemos como “el giro de los años ´20”,
y que en Lacan llamaremos “el giro de los años “70”. Voy a referirme al
mismo puntualmente desde la perspectiva del síntoma. Hay que aclarar
que se trata de un giro que compromete a diferentes conceptos de la

Es cierto que al comienzo Freud creía que con la interpretación. El reverso del psicoanálisis y posteriormente en EL Seminario 20. “Interpretación de los sueños”. síntoma y angustia”. el síntoma desaparecía. es decir. de hecho a veces sucede. y no una forma de expresión. el sueño y el lapsus. en psicoanálisis los conceptos no están aislados sino que se constituyen en red. el giro del ´20 fue de algún modo la respuesta freudiana a un síntoma que. Eso significó que los textos que anteriormente orientaban la clínica.”. Recordemos la justeza de la descripción del tormento del “Hombre de las Ratas”: se trataba del “horror ante un placer ignorado por el mismo” (2). o más precisamente. como se sabe. tanto en Freud como en Lacan. en consecuencia. a cierta consolidación del mismo. pero ya con el caso “Dora” la cuestión no resultó igual. “El chiste y su relación con el inconsciente” y “Psicopatología de la vida cotidiana” no alcanzaban para resolver los interrogantes que presentaba el síntoma. y no junto al chiste. En un primer tiempo de la enseñanza. interpretable. Evidentemente son afirmaciones contundentes que Lacan lee en detalle y de las cuales extrae conclusiones muy precisas. el . podemos situar el síntoma en su versión descifrable. pero sí supo de ese placer desconocido para el sujeto. L’insu…”. Así. se resistía al desciframiento de la operación significante. El viraje de los años ‘20 implico para Freud un cambio en la técnica analítica que básicamente consistió en lo siguiente: el síntoma fue puesto en serie junto a la inhibición y la angustia. de las cuales y muy sucintamente mencionaremos tres: 1. El sinthome y el “Seminario 24. que el síntoma es un modo de satisfacción. Por supuesto él no lo llamo así. para arribar. y un caso paradigmático en este sentido fue “Isabel de R. Así fue como esa “Otra satisfacción” presentada por Freud en “Inhibición. Freud se encontró con el goce del síntoma. el goce del síntoma le enseño a Freud.teoría porque. o en “Pulsiones y destinos de pulsión” cuando afirmó que “todo displacer es un placer profundo que no puede ser vivido como tal” (3). es introducida por Lacan en El Seminario 20. encontraremos parte de las reformulaciones y profundizaciones del tema. es posible localizar una secuencia que comienza en El Seminario 16. por lo tanto ya no se trata del inconsciente que dice de modo solapado. De un Otro al otro. dicho en términos lacanianos. Basta leer en detalle “Inhibición síntoma y angustia” para encontrar. con EL Seminario 23. y tal como señala Jaques-Alain Miller en El partenaire- síntoma: “es de esa paradoja desde donde Lacan hizo surgir el término goce” (4). podemos pensar que el síntoma presenta diferentes paradas en esa ruta del goce. escrito de muchas y diferentes maneras. Aún. Cabe mencionar igualmente que un giro no es un quiebre. Retomando el título de este comentario y haciendo uso del recurso de una metáfora. luego EL Seminario 17.

y su brillo ilumina y señala la ruta de un análisis. porque la clínica demuestra suficientemente que el síntoma no sólo no es fugaz. es el que se separa de las formaciones del inconsciente. La angustia (1962). fundamentalmente porque no hay progreso conceptual. el olvido y el acto fallido). Es el retorno del mismo acontecimiento. manipularlo. es decir. sino saltos. por lo tanto. (…) no los necesita a ustedes como el acting-out. imposible de deshacer. índice de una verdad a develar. Enrique . En esta tercera parada tenemos. 3. el síntoma no es una falla en el funcionamiento. se trata de un tiempo donde el deseo es metonimia y el síntoma es mensaje. dura. a distinguir del deseo como goce…” (7). Silvia Tendlarz lo desarrolla bien en una conferencia que llevó por título: “El goce del síntoma”. sin duda. Tal vez sea justo decir que aquí el deseo es la vedette. permanece. Lacan decía: “…–demasiado a menudo se lo olvida– lo que el análisis descubre en el síntoma es que el síntoma (…) en su naturaleza. resiste. ahora sinthome. en EL Seminario 10. RSI” (1974). porque una década atrás. en el “Seminario 22. De modo que en la última parte de la enseñanza de Lacan. el síntoma. insiste. saber desembrollarlo. al modo de un etcétera. en el sinthome. Si se afirma que el síntoma es un modo de gozar. se basta a sí mismo. no lo olviden. la siguiente definición del síntoma: “…la manera según la cual cada uno goza del inconsciente en tanto que el inconsciente lo determina” (5). el goce queda incluido en el síntoma.que hace serie con las formaciones del inconsciente (el sueño. Así. En esta somera genealogía del concepto. las tres paradas se articulan al mismo tiempo que se diferencian. Es del orden de lo que les enseñé. (1975) Lacan propone una modificación en la ortografía de la palabra. con el producto de un recorrido singular. tanto desde el punto de vista doctrinal como clínico. por eso en el ´76 afirma: “Conocer su síntoma quiere decir saber hacer con. sino que por el contrario. Por supuesto hay paradas intermedias. Vale decir que no se trata de un progreso lineal. que hay un punto donde el sujeto queda cara a cara frente a “esto es lo que hay”. que podemos llamar el síntoma- goce o síntoma-cifra (para diferenciarlo de aquel que se descifra). 2. Recordemos que a la altura de “Función y campo de la palabra y del lenguaje en psicoanálisis” (1953) el síntoma presenta cierta equivalencia con la verdad. Con El Seminario 23. ese es el fin del análisis” (6). sino justamente algo que podría parecer lo contrario. Es en este sentido que Lacan. por ejemplo. goce revestido. En su segunda parada. es también un modo de funcionar. en suma. y será el resultado de un compuesto entre el significante y el objeto a. compara el síntoma con los puntos suspensivos. o con lo que resta. el chiste. Esta primera parada implica una falla en el funcionamiento. es goce. Saber hacer allí con su síntoma. quiere decir también que hay algo que es incurable. y tendrá que ver cómo se las arregla con eso que hay. como sí lo son el chiste o el lapsus.

De igual modo comprobamos que este movimiento tiene incidencias en el modo de trasmitir un caso clínico. por lo tanto los conceptos y sus cambios afectan a su vez la convención semántica. creer que el otro sabe que “eso” quiere decir algo. porque no creen. definitivamente la política de transmisión de un caso clínico se modifico. Sin embargo se oponen. sin embargo no es seguro que la tomemos en toda su dimensión: “… El buen sentido representa la sugestión. la risa. es decir por lo que “no sirve para nada”. no alcanza. no que no ejerza algún bien. como señalaba Jacques-Alain Miller en Comandatuba. de otra práctica que no se inscribe en ese campo?” Cuando en “Televisión” Jacques-Alain Miller le pregunta a Lacan: “…Tanto el psicoanálisis como la psicoterapia sólo actúan por medio de palabras. que “eso marcha”. Lacan continúa en esa entrevista mencionando la especulación de la psicoterapia sobre el sentido. la comedia. Retomemos la pregunta inicial que motivo este escrito: “¿qué diferencia una práctica que se orienta por el psicoanálisis de orientación lacaniana. De modo que la oferta de los analistas lacanianos. Pero sabemos que no hay necesidad de ir a un analista para que se instale una relación transferencial. ¿En qué?” La respuesta de Lacan fue simple. de los que hoy se publican en la revista Lacaniana. por ejemplo en la literatura de la editorial Manantial. más bien tienen la certeza que “eso fracasa”. Es un hecho que la mayoría de las terapias que se reconocen de cierta inspiración analítica. las peluquerías son lugares donde las mujeres suelen contarse las intimidades más inconfesables y no diremos que allí hay un análisis. Para finalizar este apartado. Efectivamente son muy diferentes las construcciones de los casos clínicos que se leían en la década del ´80. para señalar una diferencia precisa con el psicoanálisis. Lo que puede (y no significa que indefectiblemente eso ocurra) hacer girar una psicoterapia a un psicoanálisis es inicialmente. Tal vez por esa razón “Un esfuerzo de poesía” fue la invitación propuesta por Jacques-Alain Miller a . sino que nos retrotrae a lo peor” (9). pero podemos hacerlo extensivo para la concepción del síntoma (8). En fin… Podemos concluir que desconocer el lugar que ocupa el “goce” en la enseñanza de Jacques Lacan podría ser equivalente al desconocimiento que encontramos en los posfreudianos respecto al concepto de “pulsión de muerte” y las consabidas consecuencias teóricas. orientados por “Otra satisfacción”. y del lado del analista saber que de ningún modo sabe y dejarse orientar por el goce. se basan fundamentalmente en la eficacia de la palabra. no está de más mencionar que este breve recorrido del “síntoma en la ruta del goce” es además homólogo al recorrido de un análisis. (…) Es ahí que la psicoterapia. clínicas y políticas. del lado del analizante. cualquiera que sea. se diferencia de otras ofertas.Acuña lo señalaba en su Curso anual a propósito del Nombre del padre.

pág. Buenos Aires-Barcelona- México. Clase del 16/11/76 Inédito. ¿será capaz alguno de nosotros hoy o mañana. págs. Notas (1) Lacan. porque tal como afirmaba Germán García: “Basta revisar la etimología de la palabra síntoma para descubrir que allí cada uno se encuentra con sus porquerías. 139.los analistas lacanianos del siglo XXI: “La poesía (…) es el uso del significante con fines de goce” (10). (4) Miller.: “Un esfuerzo de poesía”. Amorrortu editores. J. Clase 6 del 18/2/75. pero nombrarlas no es en vano. (3) Freud. 1980. (5) Lacan. (10) Miller. 2013. (2003). Inédito. Paidós.Madrid.: El partenaire-síntoma.: Seminario.Madrid. Buenos Aires. es una invitación no a repetir como loros. S. desarrollarlas implican otro trabajo. incluso con su cadáver” (11). en El Seminario. Inédito.México. ni es decir cosas bonitas. Sólo sabremos posteriormente cuál será el aporte de las generaciones venideras. 86. Entonces. Para finalizar. Ediciones MOL. La Plata. ni a explicar. 89-90.-A.: Seminario 22 RSI. En principio creo que hay al menos dos razones que es preciso explicitar cada vez: una es práctica y la otra siempre es política. J. recordemos que Oscar Masotta (1973) refiriéndose a la doctrina psicoanalítica decía: “…seguramente deberá haber un orden de las razones. Paidós. 133. pág. (8) Acuña. Libro17: El Reverso del Psicoanálisis. J. en COLOFON 25 Boletín de la Federación Internacional de Bibliotecas del Campo . 82. Barcelona. en Obras completas Volumen X.: “El campo lacaniano”. (7) Lacan.: “A propósito de un caso de neurosis obsesiva”.: Seminario 24 L’insu. ni a describir. Buenos Aires. 2006.: Radiofonía & Televisión. (6) Lacan. E. S. y analizadas en detalle demuestran que el retorno a Freud propuesto por Lacan. ni a justificar. fundamentalmente porque no tenemos muchas cosas bonitas para decir. Jacques-Alain Miller aportó hace más de cuatro décadas un “Índice razonado” para los Escritos de Jacques Lacan. Amorrortu editores.: “Pulsiones y destinos de pulsión”. La Angustia. Curso impartido en el marco del Departamento de Psicoanálisis de París VIII. J. J. (2) Freud. 69-75).: Curso Anual ciclo 2012: “El objeto del psicoanálisis -lo que queda por decir-” Dictado en Asociación de Psicoanálisis de La Plata (APLP). pags. Libro 10. de aportar algo a ese orden?…”(12). y porque la poesía es creación. en Obras Completas Volumen XIV. J. lejos de una repetición dogmática de los textos freudianos. Paidós. 1992. J. (Texto publicado en La clínica lacaniana –Libro del Segundo Coloquio- Seminario de la Orientación Lacaniana en la ciudad de La Plata–.-A. (9) Lacan. 1980. 1977. Buenos Aires. Anagrama. fue una operación de lectura que hizo de la obra de Freud “otra cosa”. Buenos Aires-Barcelona. 2008. pág. pág.

(12) Masotta.: Psicoanálisis. .: “Sigmund Freud y la fundación del psicoanálisis” (1973). pág. Colección Argumentos. en Oscar Masotta Ensayos Lacanianos. una política del síntoma. Alcrudo editor. 194.Freudiano Edición en España. Web: http://www.andalucialacaniana. 1993.com/colofon. 1980. Barcelona. G.htm (11) García. O. 14. Zaragoza. pág.