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Cortesía Ing. Luis Fernando Restrepo G.

LA REGLA FISCAL

Andrés Felipe Arias, Ex ministro de Agricultura y Desarrollo Rural.

Autor: ANDRÉS FELIPE ARIAS


07/23/2010

¿Cómo se mide la regla fiscal y qué elementos tiene? Algunas


sugerencias.

El Gobierno ha presentado un proyecto de regla o disciplina fiscal.


En hora buena. Con disciplina fiscal no habrá más deuda para
nuestros hijos; sí habrá más crédito para el pequeño y mediano
empresario; será posible sostener una tasa de cambio competitiva,
esencial para la industria y la agricultura; y se podrá ahorrar la
bonanza minera que se avecina, lo cual es equitativo con nuestros
hijos y también necesario para frenar la revaluación proveniente de
la misma bonanza.

La regla es:

Bt = b* + [0,3yt + ccipt]

Es más simple de lo que parece y vale la pena un esfuerzo por


explicarla en cristiano.

Bt es el balance primario del Gobierno Nacional Central. Es decir, la


diferencia entre ingresos y gastos sin incluir los intereses de la
deuda pública. Este es un buen indicador de disciplina fiscal. Si un
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gobierno (o una familia) no ajusta sus gastos de tal manera que


pueda honrar sus intereses sin acudir a más deuda, entonces
termina endeudándose al infinito para pagar intereses.
Eventualmente le cierran el crédito y se quiebra. El balance primario
mide ese ahorro requerido para no endeudarse al infinito y, por ello,
es un buen indicador de disciplina fiscal.

La regla dice: el balance primario del gobierno central en cada


momento del tiempo (Bt) debe ser igual a la suma de dos
elementos (b*) y [0,3yt + ccipt].

El primer elemento (b*) es el objetivo de la regla fiscal. Es el


balance primario al que se le debe apuntar cada año. Ahora bien, la
idea es bajar la deuda del gobierno hasta un nivel que nos haga
merecedores del grado de inversión. Como las economías
emergentes con grado de inversión exhiben, en promedio, un nivel
de deuda de 28% del PIB, el objetivo de la regla fiscal será lograr
balances primarios que permitan reducir la deuda del gobierno
central del nivel actual de 40% del PIB a 28%. Esto exige un
balance primario promedio de 0,6% del PIB cada año, lo que
equivale a más o menos $3 billones de hoy.

El segundo elemento de la regla [0,3yt + ccipt] permite al


gobierno desviarse del objetivo. Es lo que facilita que, en épocas de
bonanza, se ahorre más de lo que dicta el balance primario objetivo
o que, en épocas de vacas flacas, se ahorre menos o incluso se
aumente la deuda. Es el componente contra-cíclico de la regla. Es lo
que permitirá que el gobierno presente balances primarios por
encima o por debajo de los tres billones de hoy, dependiendo de las
condiciones económicas.

La expresión (0,3yt) hace referencia al ciclo económico. Es el 30%


de la brecha entre el PIB observado y el PIB potencial. Si la
economía está en época de vacas gordas, la brecha tendrá un valor
positivo y la regla obliga a que el gobierno presente un balance
primario superior al objetivo de los tres billones de hoy. Si las
épocas son de vacas flacas, sucede lo contrario.

Por su parte, la expresión (ccipt) captura la bonanza petrolera que


se avecina. Se mide como el incremento, siempre con respecto a
2011, en el impuesto de renta de Ecopetrol y las compañías
petroleras privadas junto con el incremento, también con respecto a
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2011, en los dividendos que Ecopetrol debe pagar al gobierno.


Como las proyecciones de ingresos petroleros muestran una
tendencia creciente a partir del año entrante, la regla está diciendo
que toda la bonanza debe ahorrarse.

Aunque la regla está muy bien concebida, caben algunas


sugerencias.

Primero, la regla debe incluir la bonanza de cualquier recurso


natural no renovable (carbón, oro, etc.) y no solo petróleo.
Segundo, la regla debe incorporar los mayores giros de regalías de
las compañías mineras, utilizando como base el ingreso minero per
cápita de municipios y departamentos mineros en 2011. Así se evita
que las regiones derrochen su propia bonanza. Tercero, los ingresos
de la bonanza, que se deben ahorrar según la regla, se deben
utilizar para comprar dólares y llevarlos a un fondo de estabilización
en el exterior. Esto tonificará la tasa de cambio, vacunando la
economía contra la enfermedad holandesa. El fondo debe poder
recomprar títulos de deuda pública externa colombiana cuando las
condiciones de mercado lo ameriten. Ello reduce la deuda pública
automáticamente. El fondo lo debe administrar el Banco de la
República.

Por último, la regla debe ser Ley Estatutaria. Ello le dará


credibilidad. Por supuesto, la Ley debe darle cláusulas de escape al
gobierno ante coyunturas que exigen gasto extraordinario: guerra,
desastres naturales, etc.

En cualquier caso la regla fiscal es necesaria y va por buen camino.