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I.

INTRODUCCIÓN

Todos nacemos con ella y forma parte de nosotros… pero no le damos demasiada importancia y no nos ocupamos de cuidarla. Estamos hablando de NUESTRA COLUMNA VERTEBRAL.

La columna es el pilar fundamental para una vida saludable, un fallo en ella repercute con el tiempo en problemas de salud. Los problemas de la columna van más allá del dolor de espalda, siendo responsable de más del 50% de las bajas laborales.

El cuidado de la columna es esencial para disfrutar de una calidad de vida óptima, una columna mal alineada da lugar a todo tipo de problemas neurológicos y orgánicos a causa de las interferencias que se producen en las señales nerviosas. La columna vertebral está íntimamente relacionada como eje del sistema nervioso.

Hablemos del sistema nervioso…El sistema nervioso dirige nuestro cuerpo y nuestra mente, mantenernos sanos significa un mejor rendimiento. El cerebro es el encargado de enviar impulsos nerviosos a través de la médula espinal y nervios raquídeos (generando un importante centro de comunicación) a cada célula de nuestro cuerpo, permitiendo mantener todas las funciones vitales de cada órgano y sistema, brindando vitalidad a todo el organismo.

Todos nacemos con una capacidad innata, una inteligencia innata capaz de, a través del sistema nervioso, mantener, organizar y sanar todos los procesos que suceden en nuestro cuerpo

La columna vertebral es la encargada de proteger éste sistema vital de comunicación, por lo que una vértebra con un pequeño desplazamiento (subluxación vertebral) comprime un nervio y produce un importante obstáculo en el sistema nervioso, generando que disminuya el pasaje de estos impulsos nerviosos a cada célula, disminuyendo el funcionamiento de cada órgano, sistema y perdiendo por tanto, la vitalidad de nuestro cuerpo. De ahí su importancia.

“EN CASO DE ENFERMEDAD REVISA PRIMERO TU COLUMNA”

Sócrates

II.

OBJETIVOS

Definir columna vertebral y hablar de sus componentes y funciones anatómicas.

Determinar el concepto de médula espinal y su función en el cuerpo humano.

III.

DESARROLLO DE CONTENIDOS

1) LA COLUMNA VERTEBRAL

La columna vertebral, también denominada raquis, es una estructura ósea en forma de pilar que soporta el tronco, compuesta de multitud de componentes pasivos y activos. Es un sistema dinámico compuesto por elementos rígidos, las vértebras, y elementos elásticos, los discos intervertebrales. Tiene una estructura lineal constituida por 33 ó 34 vértebras superpuestas, alternadas con discos fibrocartilaginosos a los que se unen íntimamente por fuertes estructuras ligamentosas, apoyadas por masas musculares. De estos 33-34 segmentos, 24 son móviles y contribuyen al movimiento del tronco.

Esta estructura raquídea asegura tres características fundamentales para su funcionalidad: dotar de rigidez para soportar cargas axiales, proteger las estructuras del sistema nervioso central (médula, meninges y raíces nerviosas) y otorgar una adecuada movilidad y flexibilidad para los principales movimientos del tronco.

El raquis queda dividido en una serie de curvaturas de naturaleza fisiológica: cervical, constituida por 7 vértebras (C1 a C7), torácica o dorsal, constituida por 12 vértebras (T1 a T12), lumbar, constituida por 5 vértebras (L1 a L5), sacra, constituida por 5 vértebras (S1 a S5) habitualmente fusionadas formando un sólo hueso, el sacro; y coccígea, formada por 4 ó 5 vértebras que constituyen el cóccix.

De éstas, la cervical y lumbar son las más móviles, mientras la torácica es más rígida, aportando menor movilidad. Teniendo en cuenta los segmentos móviles, la resistencia del raquis con presencia de curvaturas será 10 veces superior que si fuese completamente rectilínea. En el plano frontal, el raquis presenta un alineamiento casi perfecto entre cada una de sus vértebras (Figura 2), aunque en algunos

casos pueda surgir una ligera desviación que, entre ciertos límites, no es considerada patológica.

  • i. FUNCIONALIDAD DE LA COLUMNA VERTEBRAL

    • - SOPORTE: Los elementos esqueléticos y musculares de la región dorsal del tronco soportan el peso corporal, transmiten las fuerzas a través de la pelvis a los miembros inferiores, soportan y mantienen la cabeza, refuerzan y ayudan a maniobrar a los miembros superiores. La columna vertebral está situada en la parte posterior del cuerpo en la línea media. En visión lateral presenta una serie de curvaturas:

La curvatura primaria de la columna vertebral es de concavidad anterior, reflejando la forma original del embrión, y se mantiene en las regiones torácica y sacra en los adultos.

casos pueda surgir una ligera desviación que, entre ciertos límites, no es considerada patológica. i. FUNCIONALIDAD

Curvaturas secundarias, de concavidad posterior, se forman en las regiones

cervical y lumbar, y llevan el centro

de gravedad a una línea vertical, lo que permite que el peso del cuerpo

se balancee

sobre

la

columna

vertebral de forma que se gaste

la

mínima cantidad de energía muscular para mantener una

bipedestación erguida. A medida que las fuerzas sobre la región dorsal del

tronco

aumentan

desde

la

región

cervical a la lumbar, los problemas en la parte baja de la región dorsal del tronco son más habituales.

DEL

SISTEMA

casos pueda surgir una ligera desviación que, entre ciertos límites, no es considerada patológica. i. FUNCIONALIDAD
  • - PROTECCIÓN NERVIOSO: La columna vertebral y las partes blandas asociadas de la región dorsal del tronco contienen la médula espinal y las partes proximales de los nervios. Las partes más distales de los nervios espinales penetran en otras regiones del cuerpo, incluyendo de terminadas regiones de la cabeza.

ii.

COMPONENTES DE LA COLUMNA VERTEBRAL

  • 1. LOS HUESOS DE LA COLUMNA VERTEBRAL

    • - Los principales huesos de la región dorsal del tronco son las 33 vértebras.

    • - El número y las características

específicas de las vértebras

varían dependiendo de la región del cuerpo a la cual están asociadas.

  • - Hay siete vértebras cervicales, doce torácicas, cinco lumbares, cinco sacras y tres o cuatro coccígeas.

  • - Las vértebras sacras se fusionan en un elemento óseo único, el sacro.

  • - Las vértebras coccígeas son rudimentarias en su estructura, varían en número entre tres y cuatro y a menudo se fusionan en un cóccix único.

VERTEBRA TÍPICA

Una vértebra típica

consta de un

cuerpo y un arco vertebrales. El

cuerpo vertebral está en posición anterior y es el principal componente del mantenimiento del peso del cuerpo. Aumenta en tamaño desde la vértebra C1 a la L5.

ii. COMPONENTES DE LA COLUMNA VERTEBRAL 1. LOS HUESOS DE LA COLUMNA VERTEBRAL - Los principales

Los discos intervertebrales fibrocartilaginosos: separan los cuerpos vertebrales de las vértebras adyacentes. El arco vertebral está firmemente unido a la superficie posterior del cuerpo vertebral por dos pedículos, que forman los pilares laterales del arco vertebral. El techo del arco vertebral está formado por la lámina derecha e izquierda, las cuales se fusionan en la línea media. Los arcos vertebrales de las vértebras están alineados para formar las paredes lateral y posterior del conducto vertebral, el cual se

extiende

desde

la primera

vértebra cervical (C1) hasta la

última

vértebra sacra.

 

Este conducto óseo contiene la médula espinal y sus membranas protectoras, conjuntamente con los vasos sanguíneos, tejido conjuntivo, grasa y la parte proximal de los nervios espinales.

El arco vertebral de una vértebra típica tiene varias extensiones características, que sirven como:

Puntos de inserción de músculos y ligamentos.

Palancas para la acción de los músculos.

Puntos de articulación con las vértebras adyacentes.

Una apófisis espinosa se proyecta en sentido posterior y generalmente inferior desde el techo del arco vertebral. A cada lado del arco vertebral, una apófisis transversa se extiende lateralmente desde la zona donde la lámina contacta con el pedículo. Desde la misma zona, una apófisis articular superior y otra inferior se articulan con apófisis similares en las vértebras adyacentes. Cada vértebra también contiene elementos costales. En el tórax, estos elementos son grandes y forman costillas, las cuales se articulan con los cuerpos vertebrales y las apófisis transversas.

En el resto de regiones, estos elementos costales son pequeños y están incorporados a las apófisis transversas. Ocasionalmente, se desarrollan en costillas en regiones diferentes del tórax, habitualmente en las regiones cervical inferior y lumbar superior.

VERTEBRAS CERVICALES

Las siete vértebras cervicales se caracterizan por su pequeño tamaño y por la presencia de un agujero en cada apófisis transversa. Una vértebra cervical típica tiene los siguientes rasgos:

  • - El cuerpo vertebral es bajo en altura y de forma cuadrada en una visión superior, y presenta una superficie superior cóncava y otra inferior convexa.

    • - Cada apófisis transversa tiene forma de túnel y se encuentra perforada por un agujero transverso redondo.

    • - La apófisis espinosa es corta y bífida.

    • - El agujero vertebral es de forma triangular.

    • - La primera y segunda vértebras cervicales –el atlas y el axis– están especializadas para acomodar los movimientos de la cabeza. Atlas y axis La vértebra CI (el atlas) se articula con la

cabeza. Su principal rasgo distintivo es que carece de cuerpo vertebral. De hecho, el cuerpo vertebral de CI se funde con el cuerpo de CII durante el desarrollo para formar el diente de CII. Como consecuencia de ello, no hay disco intervertebral entre CI y CII. En la visión superior, el atlas tiene forma anular y está constituido por dos masas laterales interconectadas por un arco anterior y un arco posterior. Cada masa lateral se articula por encima con un cóndilo occipital del cráneo y por debajo con la apófisis articular superior de la vértebra CII (el axis). Las superficies articulares superiores tienen forma de alubia y son cóncavas, mientras que las superficies articulares inferiores son casi circulares y planas. La articulación atlantooccipital permite la inclinación arriba y abajo de la cabeza sobre la columna vertebral. La superficie posterior del arco anterior tiene una cara articular para el diente, la cual se proyecta superiormente desde el cuerpo vertebral del axis. El diente se mantiene en posición por el potente ligamento transverso del atlas situado posterior a ella, y cubre la distancia entre las facetas ovales de inserción situadas en las superficies mediales de las masas laterales del

atlas. El diente actúa como en pivote que permite que el atlas y la cabeza unida a él roten sobre el eje, de lado a lado. Las apófisis transversas del atlas son grandes, sobresalen más lateralmente que las de las restantes vértebras cervicales y actúan como palancas para la acción muscular, particularmente de los músculos que mueven la cabeza en las articulaciones atlantoaxiales.

El

axis

se caracteriza por una gran apófisis

en forma

de

diente, que se extiende superiormente desde el cuerpo vertebral. La superficie anterior del diente presenta una faceta oval para su articulación con el arco anterior del atlas. Las dos superficies supero laterales del diente presentan impresiones circulares que sirven como puntos de inserción para los potentes ligamentos alares, uno a cada lado, que conectan el diente con las superficies mediales de los cóndilos occipitales. Estos ligamentos alares evitan la rotación excesiva de la cabeza y el atlas en relación con el axis.

VERTEBRAS TORÁCICAS Las doce vértebras torácicas se caracterizan por su articulación con las costillas.
VERTEBRAS TORÁCICAS
Las doce vértebras torácicas se caracterizan por su articulación con
las costillas.

Aunque todas las vértebras tienen elementos costales, estos elementos son menores y están incorporados a las apófisis transversas en otras regiones diferentes del tórax, pero en el tórax las costillas son huesos separados y se articulan a través de articulaciones sinoviales con los cuerpos vertebrales y las apófisis transversas de las vértebras asociadas.

En posición inferior a las vértebras torácicas se encuentran cinco vértebras lumbares, las cuales forman el soporte esquelético de la pared abdominal posterior y se caracterizan por su gran tamaño.

Las doce vértebras torácicas se caracterizan todas por su articulación con las costillas. Una vértebra torácica típica presenta dos facetas parciales (fositas costales superior e inferior) a cada lado del cuerpo vertebral para su articulación con la cabeza de su propia costilla y de la costilla inferior. La fosita costal superior es mucho mayor que la fosita costal inferior. Cada apófisis transversa también tiene una faceta (fosita costal transversa) para su articulación con el tubérculo de su propia costilla. El cuerpo vertebral de la vértebra tiene en cierto

modo forma de corazón cuando se ve desde arriba, y el agujero vertebral es circular.

Apófisis espinosa larga.

El agujero vertebral es generalmente circular y las láminas son anchas y se superponen con las de la vértebra inferior.

Las apófisis articulares superiores son planas, y sus superficies articulares miran casi directamente hacia atrás, mientras que las apófisis articulares inferiores se proyectan desde las láminas y sus carillas articulares se orientan anteriormente. Las apófisis transversas tienen forma de maza y se proyectan posterolateralmente.

VERTEBRAS LUMBARES

Las cinco vértebras lumbares se diferencian de las vértebras de otras regiones por su gran tamaño). Además, carecen de facetas para articularse con las costillas. Las apófisis transversas son generalmente delgadas y alargadas, con la excepción de las de la vértebra LV, que son gruesas y en cierto modo con forma de cono para la inserción de los ligamentos iliolumbares que conectan las apófisis transversas a los huesos pélvicos. El cuerpo vertebral de una vértebra lumbar típica es cilíndrico y el agujero vertebral es de forma triangular y mayor que el de las vértebras torácicas.

modo forma de corazón cuando se ve desde arriba, y el agujero vertebral es circular. Apófisis

VERTEBRAS SACRAS

El sacro es un hueso único que representa la fusión de las cinco vértebras sacras. Tiene forma triangular con el vértice dirigido en sentido inferior, y está curvado de forma que tiene una superficie anterior cóncava y la correspondiente superficie posterior convexa. Se articula superiormente con la vértebra LV e inferiormente con el cóccix. Presenta dos grandes facetas en forma de L, una en cada superficie lateral, para su articulación con los huesos pélvicos. La superficie posterior del sacro muestra cuatro pares de agujeros sacros posteriores y la superficie anterior tiene cuatro pares de agujeros sacros anteriores para el paso de los ramos posteriores y anteriores, respectivamente, de los nervios espinales S1 a S4. La pared posterior del conducto vertebral puede ser incompleta cerca del extremo inferior del sacro.

VERTEBRA COCCIGEA

El cóccix es un pequeño hueso triangular que se articula con el extremo inferior del sacro y representa la fusión de tres o cuatro vértebras coccígeas. Se caracteriza por su pequeño tamaño y por la ausencia de arcos vertebrales y, por tanto, de conducto vertebral.

  • 2. AGUJERO INTERVERTEBRAL Los agujeros intervertebrales están formados a cada lado entre las partes adyacentes de las vértebras y están asociados con discos intervertebrales. Los agujeros permiten que estructuras como los nervios espinales y los vasos sanguíneos entren y salgan del conducto vertebral. Un agujero intervertebral está formado por la escotadura vertebral inferior del pedículo de la vértebra superior y por la escotadura vertebral superior del pedículo de la vértebra inferior. EL AGUJERO ESTÁ LIMITADO: Posteriormente, por la articulación cigapofisaria entre las apófisis articulares de las dos vértebras.

Anteriormente, por el disco intervertebral y los cuerpos vertebrales adyacentes. Cada agujero intervertebral es un espacio limitado rodeado por hueso y ligamentos, y por articulaciones. Cualquier patología de estas estructuras y de los músculos circundantes puede afectar a las estructuras del interior del agujero. Espacios posteriores entre los arcos vertebrales En la mayoría de las regiones de la columna vertebral, las láminas y las apófisis espinosas de las vértebras adyacentes se solapan para formar una pared ósea dorsal razonablemente completa para el conducto vertebral. Sin embargo, en la región lumbar, hay grandes intervalos entre los componentes posteriores de los arcos vertebrales adyacentes. Estos intervalos entre láminas y apófisis espinosas adyacentes se hacen cada vez más amplios desde LI a LV. Los espacios pueden ampliarse aún más por la flexión de la columna vertebral. Estos intervalos permiten un acceso relativa mente fácil al conducto vertebral para procedimientos clínicos.

  • 3. LAS ARTICULACIONES DE LAS VERTEBRAS Los dos tipos principales de articulaciones entre las vértebras son:

Sínfisis entre cuerpos vertebrales.

Articulaciones sinoviales entre apófisis articulares.

Una vértebra típica tiene un total de seis articulaciones con las vértebras adyacentes: cuatro articulaciones sinoviales (dos arriba y dos abajo) y dos sínfisis (una arriba y una abajo). Cada sínfisis incluye un disco intervertebral. Aunque el movimiento entre dos vértebras cualesquiera es limitado, la suma de los movimientos entre todas las vértebras produce un amplio rango de movimiento para la columna vertebral. Los movimientos de la columna vertebral incluyen flexión, extensión, flexión lateral, rotación y circunducción.

Los movimientos de las vértebras en una región determinada (cervical, torácica y lumbar) vienen determinados por la forma y orientación de las superficies articulares en las apófisis articulares y en los cuerpos vertebrales. Sínfisis entre los cuerpos vertebrales (discos intervertebrales) La sínfisis entre cuerpos vertebrales adyacentes está formada por una capa de cartílago hialino en cada

cuerpo vertebral y un disco intervertebral, que se sitúan entre dichas

capas. El disco intervertebral consta de un anillo fibroso externo que rodea a

un núcleo pulposo central. El anillo fibroso consta de una anillo externo de colágeno que rodea a una zona más amplia de fibrocartílago dispuesta de forma lamelar. Esta disposición de las fibras limita la rotación entre vértebras. El núcleo pulposo ocupa el centro del disco intervertebral, es de naturaleza gelatinosa y absorbe las fuerzas de compresión entre las vértebras.

cuerpo vertebral y un disco intervertebral, que se sitúan entre dichas capas. El disco intervertebral consta

Los cambios degenerativos en el anillo fibroso pueden conducir a la

herniación

del

núcleo

pulposo.

En

ocasiones,

las

hernias

posterolaterales comprimen las raíces de un nervio espinal en el agujero intervertebral.

ARTICULACIONES ENTRE ARCOS VERTEBRALES (ARTICULACIONES CIGAPOFISARIAS)

No todas las vértebras se articulan con las costillas del mismo modo:

Las

caras

costales

superiores

del

cuerpo de la vértebra T1 son completas

y se articulan con una cara única en la

cabeza

de

su

propia costilla; en otras

palabras, la cabeza de la costilla 1 no se articula con la vértebra C7.

De

igual modo,

la

vértebra

T10

(y

a

menudo la T9) se articula sólo con su propia costilla y, por tanto, carece de hemicarilla inferior en el cuerpo. Las vértebras T11 y T12 se articulan

sólo con las cabezas

de sus propias

costillas, carecen

 

de

caras

costales

No todas las vértebras se articulan con las costillas del mismo modo:  Las caras costales

transversas y sólo tienen una cara completa única a cada lado del cuerpo vertebral.

Las articulaciones sinoviales entre las apófisis articulares superiores e inferiores de vértebras adyacentes son las articulaciones cigapofisarias. Una fina cápsula articular que se fija a los márgenes de las facetas articulares envuelve cada articulación.

En las regiones cervicales, las articulaciones cigapofisarias están inclinadas inferiormente de anterior a posterior. Esta orientación facilita la flexión y la extensión.

En las regiones torácicas, las articulaciones están orientadas verticalmente y limitan la flexión y extensión, pero facilitan la rotación.

En las regiones lumbares, las superficies articulares son curvas y las apófisis adyacentes se encajan, limitándose, por tanto, el rango de movimiento, aunque la flexión y extensión son aún movimientos principales en la región lumbar.

RESULTA DE GRAN TRASCENDENCIA PARA LA MOVILIDAD INTERVERTEBRAL LA ORIENTACIÓN DE LAS CARILLAS

ARTICULARES INTERAPOFISARIAS, QUE ES DISTINTA DEPENDIENDO DEL SEGMENTO RAQUÍDEO QUE SE CONSIDERE.

En las vértebras torácicas, las carillas articulares son verticales y tienen una orientación circular que permite el movimiento de rotación entre dos vértebras adyacentes, limitando las costillas este movimiento. Aproximadamente, se hallan orientadas 60º con respecto al plano transversal y 20º respecto al plano frontal. Estas articulaciones intervertebrales permiten los movimientos de inclinación, rotación y, con mayor limitación, los movimientos de flexo- extensión. En la última vértebra torácica y primera lumbar se produce un cambio de orientación de las carillas, que pasan a tener una dirección más sagital, limitando las rotaciones axiales. En la región lumbar inferior las carillas articulares están ligeramente desplazadas hacia el plano frontal, dirigidas hacia atrás y hacia dentro, por lo que se encuentran casi enfrentadas. Están mejor adaptadas para soportar el estrés de cizalla debido a la orientación oblicua hacia delante de los discos intervertebrales L4-L5 y L5-S1. La orientación de las carillas es de 45º con respecto al plano frontal y 90º con respecto al transversal. En el raquis lumbar se pueden realizar movimientos de flexión, extensión e inclinación lateral, pero es limitada la rotación. En el raquis cervical las carillas de las articulaciones intervertebrales de C3 a C7 tienen el aspecto de cortes oblicuos de cilindros óseos y están orientadas aproximadamente 45º con respecto al plano transversal, siendo paralelas al plano frontal. Las carillas intervertebrales de las dos primeras vértebras cervicales, atlas y axis, están prácticamente orientadas en el plano transversal. La séptima vértebra cervical es de transición y sus carillas articulares tienen mayor inclinación que las demás. Estas orientaciones permiten a este segmento realizar flexiones, extensiones, inclinaciones y rotaciones. La transferencia de las cargas desde una vértebra hasta la subyacente a través de los elementos posteriores es diferente según se considere un movimiento de flexión o extensión. En flexión, los ligamentos son los responsables de tal transferencia, mientras en la extensión la carga se transmite a través de los pedículos, lámina y procesos articulares. Los ligamentos poseen, respecto a la

musculatura, una gran ventaja mecánica para resistir los momentos de flexión.

4. LOS LIGAMENTOS
4.
LOS LIGAMENTOS

2) LA MÉDULA ESPINAL: La médula espinal (medulla spinalis) es la porción elongada del sistema nervioso central, de forma aproximadamente cilíndrica, que ocupa la mayor parte del conducto raquídeo. Su longitud media en el varón europeo es de 45 cm., y su peso es de unos 30 gr. Se extiende desde la altura del borde superior

del atlas hasta el borde caudal de la I o borde craneal de la II vértebra

lumbar. Este nivel

de

terminación

es,

por

su

puesto,

variable,

presentando alguna relación con la longitud del tronco, especialmente en el género femenino. El nivel de terminación puede ser tan alto como el tercio inferior de la XII vértebra torácica, o tan bajo como el disco entre la II y la III vértebra lumbar.

La médula espinal se encuentra dentro del conducto óseo formado por las vértebras adyacentes y elementos de partes blandas (el conducto vertebral):

La pared anterior está formada por los cuerpos vertebrales, los

discos intervertebrales y los ligamentos asociados. Las paredes laterales y la posterior están formados por los arcos vertebrales y los ligamentos. Dentro del conducto vertebral, la médula espinal está rodeada por una serie de tres membranas de tejido conjuntivo (las meninges).

  • i. DESCRIPCIÓN GENERAL

La médula espinal es la parte del SNC que se extiende desde el agujero magno hasta

La médula espinal es la parte del SNC que se extiende desde el agujero magno hasta aproximadamente el nivel del disco entre las vértebras LI y LII en adultos, aunque

puede terminar incluso tan alta como el nivel de la vértebra TXII o tan baja como el disco intervertebral LII-LIII. En los neonatos, la médula espinal se extiende aproximadamente hasta la vértebra LIII, pero puede alcanzar inferiormente incluso la vértebra LIV. El extremo distal de la médula (el cono medular) tiene forma de cono. Un delgado filamento de tejido conjuntivo (la parte pial del filum terminal) se extiende inferiormente desde el vértice del cono medular. La médula espinal no tiene un diámetro uniforme en toda su longitud.

Presenta

dos

ensanchamientos

principales en las regiones asociadas con el origen de los nervios espinales que inervan los miembros superiores e inferiores. Se produce una intumescencia cervical en la región asociada con los orígenes de los nervios espinales entre C5 y T1, que son los que inervan los miembros superiores. Hay una intumescencia lumbosacra en la región asociada con los orígenes de los nervios espinales entre L1 y S3, que inervan los miembros inferiores. La superficie externa de la médula espinal está marcada por varias fisuras y surcos.

ii.

PARTES DE LA MÉDULA ESPINAL

Internamente, la médula tiene un pequeño conducto central rodeado por sustancias gris y blanca:

La sustancia gris es rica en cuerpos neuronales, que forman columnas longitudinales a lo largo de la médula y en sección transversal estas columnas tienen una apariencia característica en forma de H en la región central de la médula.

La sustancia blanca rodea a la sustancia gris y es rica en procesos neuronales, los cuales forman haces grandes o tractos que ascienden y descienden por la médula hasta otros niveles medulares espinales o transportan información desde, o hacía, el encéfalo.

Al igual que en el cerebro, en la médula nos encontramos tanto con sustancia gris como
Al
igual que
en
el
cerebro, en
la
médula nos
encontramos tanto con
sustancia gris como con sustancia
blanca. Sin embargo, la disposición es
inversa, estando la sustancia blanca
situada
en
una posición externa y
la
gris
en
la
parte interna de la médula.
Generalmente la transmisión de la
información se da de manera
ipsilateral, es decir el lado derecho del
cuerpo es tratado por la parte izquierda
de la médula espinal mientras
que
el
lado izquierdo se trabaja con la parte
derecha.
SUSTANCIA GRIS

La sustancia gris tiene esta coloración debido a que se trata de un conjunto de somas o núcleos de neuronas, que proyectan sus axones a otras áreas. Se estructura en diferentes cuernos o astas, siendo las principales el asta ventral, el asta dorsal y la zona intermedia. Existe también el asta lateral, pero únicamente en en la zona torácica y el principio de la lumbar. El asta dorsal es la encargada de recibir la información de los sistemas

inervados por la médula. Dicho de otro modo, es la parte de la médula que se encarga de que la

estimulación externa o interna detectada por los receptores pueda ser

enviada al encéfalo. El asta ventral de la médula, al contrario que la dorsal, tiene como

principal función la de emitir información a los nervios, haciendo que el organismo reaccione a los estímulos exteriores o interiores. A través de ella se ejerce el movimiento voluntario.

En

lo

que

respecta

a

la

zona

intermedia,

en

ella abundan las

interneuronas, que son aquellas cuya principal función es la de servir de

enlace entre otras dos neuronas.

Si bien solo aparece en la zona torácica y parte de la lumbar, el asta lateral tiene una gran importancia, inervando diferentes estructuras y participando en los sistemas simpático y parasimpático del sistema nervioso autónomo.

SUSTANCIA BLANCA

La sustancia blanca está formada principalmente por los axones de las neuronas, interconectando médula y cerebro. Está organizada en diferentes fibras que reciben el nombre de las zonas con las que conectan, pudiendo ser ascendentes o descendentes. En la médula se pueden encontrar tres columnas, la dorsal, la lateral y la ventral. La columna dorsal está principalmente formada por fibras aferentes de tipo somático. Dicho de otro modo, al igual que ocurre con el asta dorsal en la sustancia gris, que se encargan de transmitir información sensorial, del cerebro a la médula y viceversa según si es ascendente o descendente. Las columnas ventral y lateral son tractos y fascículos, que tienden a ser de tipo eferente, transportando las órdenes motoras otorgadas por el cerebro.

iii.

FUNCIONES DE LA MÉDULA ESPINAL

La importancia de esta parte del sistema nervioso central está fuera de toda duda. Solo hace falta observar los efectos que tienen daños en esta zona para comprender que se trata de una sección fundamental para el funcionamiento habitual.

De manera resumida, las principales funciones que hacen de esta sección del sistema nervioso tan relevantes son las siguientes.

  • 1. Transmisión de la información sensorial y motora

La médula espinal es

el núcleo

de

relevo de

las neuronas y fibras

nerviosas presentes en la mayor parte del cuerpo. Esto quiere decir que tanto cuando el cerebro da la orden de que se realice una acción (por ejemplo dar una patada a un balón) como cuando una parte de nuestro cuerpo percibe algún estímulo (una caricia en el brazo), la información pasa primero a la médula, que enviará la información a los músculos o al cerebro para que lo procese.

Si bien es en el cerebro donde la estimulación se hace consciente, la médula hace un rápido juicio de la situación con el fin de determinar si únicamente enviar la información al cerebro o provocar una actuación de emergencia incluso antes de que llegue.

3. Reacción inmediata: reflejos Como acabamos de decir, en ocasiones la médula espinal produce por sí misma una actuación sin que la información haya sido aún transmitida al cerebro. Estas actuaciones son lo que conocemos como reflejos. Para ejemplificar podemos pensar en poner una mano en el fuego de forma accidental: la mano es retirada de forma inmediata, no planificada y sin que haya pasado aún la información al cerebro.

iv.

CONFIGURACIÓN EXTERNA

LÍMITES: Superior: continúa al bulbo raquídeo a nivel del atlas y apófisis adenoides del axis. (Pirámides bulbares) Inferior: entre la 1ª y 2ª V. Lumbar. Filum terminal: prolongación de la médula, hasta la 1ª V. Coccígea. La médula se adapta a las flexiones del conducto vertebral.

La MÉDULA ESPINAL consta con los siguientes surcos:

  • - Surco medio anterior

  • - Surco medio posterior

  • - Surco colateral anterior: formado por la emergencia de la raíz posterior

del nervio raquídeo

  • - Surco colateral posterior: formado por la llegada de la raíz posterior del

nervio raquídeo

Es de destacar que en la región medular cervical se le agrega otro surco denominado SURCO INTERMEDIO POSTERIOR que marca el límite de separación entre los haces de GolL y Burdach.

CARAS DE LA MÉDULA ESPINAL

CARA ANTERIOR: Fisura Media Anterior, Surcos Antero laterales, Cordones Anteriores

CARA POSTERIOR: Surco Posterolateral Surco Medio, Tabique Medio, Cordones Posteriores, Surco Intermedio, Fascículo Grácil, Fascículo Cuneiforme.

SEGMENTOS MEDULARES:

Se conoce con el nombre de METAMERA o MISIOMERO al segmento medular del que se origina un par de nervios raquídeos. Existen 31 o 32 metámeros según el libro del que se estudie, divididas en segmentos:

8 segmentos cervicales

-

-

12

segmentos

dorsales

-

5

segmentos

lumbares

-

5

segmentos

sacros

1 o 2 segmentos

-

coccígeos

CARA POSTERIOR: Surco Posterolateral Surco Medio, Tabique Medio, Cordones Posteriores, Surco Intermedio, Fascículo Grácil, Fascículo Cuneiforme.

RAICES ESPINALES:

EMERGEN DEBAJO DE LA VERTEBRA HOMONIMA: cervicales y torácica.

EMERGEN DE LA COLA DE CABALLO O CAUDA EQUINA: Lumbar y sacro.

MENINGES ESPINALES: Estructuras protectoras. Dos capas de tejido conectivo, las meninges (duras y el óseo vertebral),

MENINGES ESPINALES: Estructuras protectoras. Dos capas de tejido conectivo, las meninges (duras y el óseo vertebral), junto con un colchón de líquido cefalorraquídeo (producido por el encéfalo) envuelven y protegen el delicado tejido nervioso de la medula espinal así como el propio encéfalo.

Meninges: Son capas te tejido conectivo que envuelven la medula espinal y el encéfalo. Las primeras reciben el nombre de meninges raquídeas, en tanto que las segundas se llaman meninges craneanas.

LA CUBIERTA DE LA MÉDULA TIENE TRES CAPAS:

La piamadre es la membrana más interna y está íntimamente asociada con la superficie de la médula espinal. Es una capa delgada, transparente de tejido conectivo que está adherida por fuera a la medula espinal y encéfalo.

La segunda membrana, la aracnoides, está separada de la piamadre por el espacio subaracnoideo, que contiene líquido cefalorraquídeo. Sus delicadas fibras elásticas de colágena están dispuestas como una telaraña, en conjunto con la meninge externa se encuentras localizadas en el espacio subdural que contiene liquido intersticial.

La más gruesa y externa de las membranas, la duramadre, se encuentra directamente en contacto con la aracnoides pero no está unida a ella. En el conducto vertebral, la duramadre está separada del hueso circundante por el espacio extradural (epidural) que contiene tejido conjuntivo laxo, grasa y un plexo venoso. Consta de tejido conectivo denso e irregular, la medula también está protegida por un cojín de grasa y tejido espinal que está ubicado en el espacio epidural.

La segunda membrana, la aracnoides, está separada de la piamadre por el espacio subaracnoideo, que contiene

NERVIOS ESPINALES

Cada nervio espinal está relacionado con la médula espinal por raíces anteriores y posteriores:

La raíz posterior contiene los procesos de las neuronas sensitivas que transportan información hacia el SNC: los cuerpos celulares de las neuronas sensitivas, que derivan embriológicamente de células de la cresta neural, están agrupados en un ganglio espinal situado en el extremo final de la raíz posterior, habitualmente en el agujero intervertebral.

La raíz anterior contiene fibras nerviosas motoras, las cuales llevan señales provenientes del SNC: los cuerpos celulares de las motoneuronas primarias se encuentran en las astas anteriores de la médula espinal. Medialmente, las raíces posterior y anterior se dividen en raicillas, que se unen a la médula espinal. Un segmento espinal es el área de la médula espinal que da origen a las raicillas posteriores y anteriores, el cual formará un solo par de nervios espinales.

Lateralmente, las raíces posterior y anterior de cada lado se unen para formar un nervio espinal. Cada nervio espinal se divide, cuando sale a través del agujero intervertebral, en dos ramas principales: un pequeño ramo posterior y un ramo anterior mucho mayor:

Los ramos posteriores inervan únicamente músculos intrínsecos de la región dorsal del tronco (los músculos epaxiales) y una estrecha banda cutánea asociada de la piel de la región dorsal del tronco.

Los ramos anteriores inervan la mayoría del resto de músculos esqueléticos (los músculos hipaxiales) del cuerpo, incluyendo aquéllos de los miembros y del tronco, y la mayoría de las restantes áreas cutáneas, excepto ciertas regiones de la cabeza. Cerca del punto de división de los ramos anterior y posterior, cada nervio espinal emite dos o cuatro pequeños nervios meníngeos recurrentes (sinuvertebrales). Estos nervios vuelven a penetrar en el agujero intervertebral para inervar la duramadre, los ligamentos, los discos intervertebrales y los ramos anteriores.

Todos los plexos somáticos principales (cervical, braquial, lumbar y sacro) están formados por los ramos anteriores.

Todos los plexos somáticos principales (cervical, braquial, lumbar y sacro) están formados por los ramos anteriores. Como la médula espinal es mucho más corta que la columna vertebral, las raíces de los nervios espinales se hacen más largas y discurren más oblicuamente desde la región cervical a la coccígea del conducto. En los adultos, la médula espinal finaliza a un nivel aproximado entre las vértebras LI y LII, pero puede situarse en un rango entre TXII y el disco intervertebral LII-LIII. En consecuencia, las raíces posteriores y anteriores que forman los nervios espinales que salen entre las vértebras de las regiones inferiores de la columna vertebral están conectadas con la médula espinal a niveles vertebrales más altos. Por debajo de la terminación de la médula espinal, las raíces posterior y anterior de los nervios lumbares, sacros y coccígeos discurren en sentido inferior para alcanzar sus puntos de salida del conducto vertebral. Esta agrupación terminal de raíces conforma la cola de caballo.

NOMENCLATURA DE LOS NERVIOS ESPINALES

Existen aproximadamente 31 pares de nervios espinales, denominados de acuerdo con su posición respecto a su vértebra asociada:

■ Ocho nervios cervicales (C1-C8).

■ Doce nervios torácicos (T1-T12).

■ Cinco nervios lumbares (L1-L5).

■ Cinco nervios sacros (S1-S5).

■ Un nervio coccígeo (Co).

PUNCIÓN DE LÍQUIDO CEFALORRAQUÍDEO LUMBAR

Una punción lumbar se lleva a cabo con el fin de obtener una muestra de LCR para su análisis. Además, el paso de una aguja o de un catéter al espacio subaracnoideo (espacio con LCR) se utiliza para inyectar antibióticos, agentes quimioterapéuticos y anestésicos. La región lumbar es un lugar ideal para acceder al espacio subaracnoideo, porque la médula espinal finaliza alrededor del disco intervertebral LI-LII en el adulto. El espacio subaracnoideo se extiende hasta la región del margen inferior de la vértebra SII. Existe, por tanto, un gran espacio lleno de LCR que contiene nervios lumbares y sacros, pero no médula espinal. En función de las preferencias del médico, se coloca al paciente en posición lateral o en decúbito prono. Se inserta una aguja en la línea media entre las apófisis espinosas hacia el espacio extradural. Su posterior avance perfora la duramadre y la aracnoides para entrar en el espacio subaracnoideo. La mayoría de las agujas desplazan las raíces lejos de su punta sin ocasionar síntomas en el paciente. Una vez que la aguja se encuentra en el espacio subaracnoideo resulta posible aspirar líquido. En algunas circunstancias es importante medir la presión del LCR.

IV.

CONCLUSIONES

La columna vertebral es el verdadero centro de nuestro cuerpo, es la estructura ósea que soporta el tronco y está compuesta por 33 huesos y puede ser dividida en 5 regiones. Siempre se numeran de arriba hacia abajo y está compuesta por: - 7 vértebras cervicales: C1 a C7. - 12 vértebras torácicas (o dorsales): T1 a T12. - 5 vértebras lumbares: L1 a L5. - 5 vértebras sacras (fusionadas conformando el sacro): S1 a S5. - 3/4 vértebras coccígeas (fusionadas conformando el coxis).

La médula espinal es la porción de los centros nerviosos alojada en el conducto raquídeo, formando la parte terminal de los mismos y continuándose por arriba con el bulbo, y por su intermedio con la protuberancia y el cerebro. Conecta el encéfalo con todo el cuerpo, recibiendo señales sensitivas y produciendo actos motores.

V.

BIBLIOGRAFÍA

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  • 3. Netter F. Atlas de Anatomía Humana. 6ª ed. Elsevier. 2015.

  • 4. Netter F. Atlas de Neurociencia. 2ª ed. Elsevier. 2010.