Sentimientos, sensaciones y otras yerbas

Leonor Aguilar

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Sobre Sentimientos, sensaciones y otras yerbas de Leonor Aguilar

El encuentro, entre Leonor Aguilar y mi persona estaba marcado o enhebrado, ya sea por Laquesis, Cloto o Átropo, o un juego de las tres. Tenía que darse y se dio. Fue la poesía el catalizador, los estilos, técnicas y formas de la misma las que dieron el empujón a las primeras pláticas y como consecuencia a nuestra amistad. . De ella y de su trabajo literario: Las dos cosas y sus agregados concretaron el tesoro, sí, tesoro de saberle en esencia humana, como mujer y poeta. Es de ello que la literatura, los sueños y otros mejunjes de la vida me dieron el privilegio de conocer. Me ocuparé en las líneas que trabajo para prologar su libro: Sentimientos, sensaciones y otras yerbas.

La forma clásica de la poesía es su dominio. Esta virtud la maneja con maestría, con solvencia, sin deudas, suavidad de pluma, vuelo rítmico, sin titubeo, facsímile a las delicadas notas de la música exacta y río tranquilo-violento entre estructura y contexto. . A su poesía llegué como turista y me quedé ciudadano. El sentimiento de sus

letras es atrapante. Cautiva y obliga a habitarla. . En Sentimientos, sensaciones y otras yerbas se agrupan poemas de un existencialismo crudo, fuerte, irónico y sobre todo vital. Poemas que pegan en el alma del lector como el brillo de una estrella en la espalda de la noche, como gota que arde y cae sin embozo en una herida del alma, como descarga de un peso exacto, como medida cabal de un te conozco o esto somos y por esta calle nos perdemos o nos encontramos en las horas de lo más humano, como un rayo sin o con lluvia que te acaricia los bordes de los párpados que miran desde el amor o el desamor, hay poemas con filos de un humor desnudo y pícaro, poemas que sangran patriotismo y desnudez ontológica, poemas que nos dan espejo e imagen a los que vivimos y anhelamos mostrarnos como somos, sin tapujo alguno. . De esta colección de poemas en Sentimientos, sensaciones y otras yerbas quiero destacar el poema ¨Ellos¨, poema que hará terremoto a su debido tiempo, a su encuentro con el lector necesario, con el alma del verdadero argentino o universal, este poema recorrerá, no me queda duda, todas las provincias del alma de los que aman a sus héroes porque ¨Ellos ¨ amaron sin o con equivocarse, sin trampa y sin máscara. Este poema ¨Ellos¨ tiene la fuerza que nos entrega el vivir y morir con un ideal. ¨ Ellos´ es un testamento importante, es sangre que corre por un continente o de un puñetazo en su historia, de una patada en su propio fenecimiento, este

poema ¨Ellos¨, desde ya, hace ruido histórico-humano por las calles de lo trascendental. . Ser el editor y presentador de Leonor Aguilar y su libro Sentimientos, sensaciones y otras yerbas me es importante porque en este libro, Leonor Aguilar, ha cumplido su compromiso con su proeza. . Dejo en las manos de los lectores la muestra de lo que afirmo. . Russo Dylan-Galeas Adminiostracion de poetastrabajando.com Y Editor de la Revista Literearia LetrA-Z

Mirada interior
Mirando en mi interior, inquisitiva, no todo lo que veo es de mi agrado, rescato los errores del pasado que alguna vez me hicieron sentir viva. Si bien la suerte siempre me fue esquiva mil veces yo la hube malogrado, no supe retenerla de mi lado ni quiso de mi ser quedar cautiva. De nada en esta vida me arrepiento, de todos mis errores aprendí, la causa de mi ser es ser quien fui sin tiempo ni lugar para el lamento, no importa si perezco en el intento jamás dejo que avancen sobre mí.

Frente a mí
Mi mente: juez y espejo, no hay modo en que me eluda, soy yo, ninguna duda, humana imperfección, si empaño mi reflejo en el vapor se escuda mi imagen simple y cruda, mi esencia, mi razón. Despierto en el pasado un genio en su botella mi suerte estampa y sella sin consideración y un miedo desatado plantea una querella cuando adentro destella la desesperación. La muerte me hizo dura, la vida me hizo atea, si piensas que soy rea lo soy por convicción, camino con soltura sin Dios que me posea ni cábala en que crea, la ciencia es mi oración. Si el alma está agrietada o se revuelve inquieta la guardo en la probeta sin autocompasión, si en cambio, enamorada, palpita en mi gaveta la visto de etiqueta color rojo pasión.

No busco un pasaporte quizás inexistente, mi ser HOY vive, siente, entrega el corazón, y existe sin que importe lo que opina la gente, si me embriaga el presente beoda es mi adicción.

Crisálida
Quizás en lo incipiente fue ternura, un tenue palpitar, un escarceo, un soplo de color, un cosquilleo, un sueño con su cuota de locura. No supe en qué momento esta aventura de sentir cobró fuerza en mi deseo, quiescencia del amor en su apogeo exige que desgarre su envoltura. Henchido en su crisálida morada ha pintado un rubor en mi semblante y una chispa de luz en la mirada, es tiempo de mirar hacia adelante, de entregarme sin miedo y sin escalas, es tiempo de quererte. Le doy alas

Amar a un amigo
Si bien en lo aparente soy tu amiga yo tengo siempre en claro lo que siento, consciente soy de todo lo que miento si te sabe amistoso cuanto diga. Aunque sé que quizás no te consiga con vivir a tu lado me contento, no pierdo la esperanza ni un momento y espero que la suerte me persiga. Si un hechizo existiera, o un conjuro, un brebaje, tal vez un artilugio que a tu pecho embriagara de este amor, yo te haría feliz, te lo aseguro, le daría a tu espíritu un refugio y en mi lecho te haría pecador.

Íntima batalla
No puedo ya dejar de imaginarte tendido junto a mí, sobre mi lecho, sintiendo que me arropas en tu pecho, segura de que existo para amarte. Y sé que está vedado conquistarte, que nunca ha sido mío ese derecho, que debo conformarme con el hecho de amar a la distancia u olvidarte. Quisiera exonerarte de mi mente, me esfuerzo en esta íntima batalla que toca los confines del olvido. Y luego me traiciona el subconsciente, entiende que en mi lucha está la falla pues, sabe de antemano que he perdido

Si me dejas¬

Si me dejas llevarte de la mano, hurgar en tu interior, ver lo inconfeso, le quitaré a tus lágrimas el peso y haré de tu dolor un ser lejano. Si haces mío tu lado más humano desnudo al sentimiento que profeso, le inventaré futuros a tu beso donde araña, sensual, un sueño arcano. Si me entregas el punto de partida de un nuevo amanecer sin soledad, seré tu calma en cada tempestad. Si me dejas ser parte de tu vida, pintar en tu insolencia con mi nombre sabrás, sobre mi piel, qué es ser un hombre.

Entrega

Si tu cuerpo a mi cuerpo lo enloquece yo pretendo vivir con mi locura, disfrutar con delirio la aventura donde un sueño de amor se fortalece. Si tu piel a mi piel siempre enardece yo quisiera fundirme en tu figura, abrasar el latir que se apresura cuando todo tu ser me pertenece. Es tu beso la chispa que provoca el deseo en mis formas de mujer y me obliga a quererte en forma ciega, si me otorgas los besos de tu boca, si penetras la esencia de mi ser, hallarás lo absoluto de mi entrega.

Tal como es

El hombre que en mi lecho se despoja del mundo donde impera la apariencia no tiene que fingir en mi presencia, mi hombro es la caricia en su congoja. Su piel a mi contacto se sonroja y puedo despertar a su insolencia, su orgullo se desgrana en impaciencia, se entrega, se desnuda y se deshoja. Yo sé de su tormenta y de su calma, contemplo los secretos de su alma, entiendo su tristeza y su alegría, conozco sus defectos, sus virtudes, sus modos de querer, sus inquietudes, comparto sus esfuerzos cada día, y aún en su porfía jamás pedí que cambie ni lo espero, así lo conocí y así lo quiero.

Poema desnudo

Si algún día decides que no doy en tu talla o un eco del pasado empaña tu sentir, si te oprime el silencio porque el alma te estalla de aquello que me hiere y no sabes decir, si deseas que ampute mi voz ante tus ojos pintando azul distante los gritos de la piel, morderé mis latidos, cubriré mis despojos pero nunca haré tuyo mi dolor sin cuartel. Si soy yo quien descubre que tu pecho está mudo y solamente he sido una instancia en tu ser, callaré cada verso de un poema desnudo que arropado en tus brazos es ternura y mujer.

El beso

El beso que hallarás en tu almohada el sello de mis labios lleva impreso, va envuelto en la ternura y embeleso del alma que se sabe enamorada. Preludio de pasión, es la llamada lasciva, audaz y ardiente, lo confieso, pretende poseerte y quedar preso, prendido de tu piel arrebatada. Si dejas que las sombras del olvido abracen a mi beso irreverente, si apagas con desprecio su latido, será tu lecho un pálido sudario, morada en el desdén frío y silente de un beso que no halló destinatario.

Instante de silencio
Un silencio es pedir sin decir nada, es callar aunque el alma se sacuda, es guardar la franqueza ante la duda de dar todo y estar equivocada. Es medir el deseo en tu mirada y negarme a dejar la piel desnuda, es gritar un te quiero y estar muda, es caricia que nunca fue entregada. Un silencio es la suerte de mi beso, apretado en los labios quedó preso de un sentir angustiado y malherido, y es la pausa precisa que he tomado para ver que una llaga en tu costado me encadena al abismo de tu olvido

Todo vale
En el laberinto de mis sentimientos vale todo. Vale modelar tu imagen como arcilla a la medida de mis inquietudes o aborrecer el deseo que me corroe. Vale pretender olvidos, amasar ausencias, estrujar silencios contra mi pecho o gastar todas mis fuerzas en torcer la brújula del destino. Vale construir con versos el andamio que llegue hasta tu alma o ahogar poemas en el oscuro fondo de un tintero. Vale desparramar nuestros miedos, gritarlos muy distintos, saberlos muy iguales, robarme los fantasmas que te asolan y esconder los míos bajo un manto de vergüenza ajena. Vale ponerme en tus zapatos para hallar las respuestas o cambiar las preguntas. Vale descifrarte y desafiarte, desarmarte y desnudarte. Salvo confesar cuánto me dueles todo vale

Desandar el mañana

He sido capaz de retener un ocaso en un intento de incendiar al hielo para anidar en una de tus caricias fugitivas con el sólo fin de perforar la vastedad de tu indolencia.

He sido capaz de gastar el camino bogando sobre nubes de tormenta para conformarme con anclar un beso en tu pecho.

He llevado el desorden a tu cuarto donde se borda un sueño de cristal endeble y se desnuda tu mirada procaz sobre mi cuerpo.

Hoy con las manos llenas de ausencia, vacía de anhelos y reproches, tropiezo anestesiada con mis errores.

Callada, serenamente,

entrego mi pasado a las misteriosas fauces de tu antojo y cierro la puerta para abandonar en tu prontuario afectivo la esperanza

Soneto en blanco y negro

Es negro mi camino en la espesura del bosque donde anida el desconsuelo, es blanco el manantial de mi desvelo, vergel donde extravío mi cordura. Es negro el ataúd de la amargura, morada de un tizón que sabe a hielo, y blanco refulgente, de alto vuelo, mi beso si amanece en tu ternura. Es blanco tu sentir cuando me abraza, y negro si tu orgullo lo desplaza al mundo de la nada y del porqué, es negro mi pensar si estás ausente, es negro más oscuro mi presente y blanco es tu recuerdo porque amé.

Amor imposible

Porque es otra la dueña de tu lecho y quererte es un simple desatino, reniego de este amor y del destino que no supo otorgarme ese derecho.

Porque sé que el latido de mi pecho se desboca si bebo de este vino, pretendo bifurcar nuestro camino, aunque pueda mi ser quedar maltrecho. Si careces de agallas para amarme si no puedes dar todo como yo te suplico que intentes olvidarme. No te acerques a mí, ya no me toques, no me quieras besar, no me provoques, pues no sé si sabré decirte no.

Devuélveme el amor

Devuélveme el amor que te llevaste cargado de promesas e ilusiones, el mismo que te di sin condiciones el día que mi pecho conquistaste.

No importa si mentiste y lo humillaste, si desnudo subsiste en tus cajones, si es suplente de todos tus rincones, sólo quiero que esté donde lo hallaste

Yo no quiero sufrir ni hacerte daño, tampoco ser oveja en tu rebaño, no lucho si una causa está perdida,

que me quieras o no ya me da igual, si tu afecto posee sucursal te sugiero que salgas de mi vida.

Mi error

Puedo admitir mi error: haber amado, creer que por ser tuya fuiste mío, querer pintar de sol tu tiempo umbrío viviendo en tus minutos de prestado.

Puedo admitir mi error: haber confiado, apostar toda el alma en el vacío, querer fundir las aguas de mi río a un indolente hielo humanizado

No quiero expiar mi culpa, no me pesa, no busco explicación, no me interesa, entraste en el ayer sin pena o llanto.

El día que la vida nos enfrente encogeré algún hombro indiferente y te diré, sonriendo, no fue tanto.

Consideraciones acerca del amor

Amar es como tener a la vera del camino el mejor vaso de vino y el deseo de beber. Cada sorbo de placer es una gota que embriaga, mas cuando el fuego se apaga, no importa porqué suceda, el camino es polvareda y la resaca, una llaga

¡Maldito corazón!

De mármol insensible te quería de acero, de concreto, inexpugnable, un código secreto indescifrable sin miedo, sin dolor, sin alegría

Y terco te aferraste a tu porfía, gritaste tu derecho inalienable, amaste y yo te hago responsable de ser quien ha labrado mi elegía

Si sufres cuando amas, tu dilema, sabré ponerle fin a tu problema en gélido tenor, cero absoluto.

Serás sólo silencio sin historia, un sueño del pasado sin memoria. ¡Maldito corazón, hoy te ejecuto!

Tu verso

Me dices que tu verso me reclama mirando lo turgente de mi escote, no esperes encontrar el estrambote ni es fácil si lo buscas en mi cama. Me sueñas poesía irreverente, y piensas que lo cóncavo y convexo tan sólo rimarán cuando a mi sexo lo puedas conjugar en el presente. Tu modo de versar me desespera, comprende que no soy yo de madera, y puedo responder a tu pedido, el día que mi cuerpo te requiera tendrás que demostrar de qué manera pretendes solventar lo prometido.

Gotas de llanto

Mi llanto es un amargo prisionero en aguas turbulentas del pasado, es sombra de un ayer mal remendado y luz bajo un oculto desespero. Mi llanto es un estorbo, un pasajero despierto en un recuerdo censurado, horada mi interior, busca un aliado, pretende del dolor un compañero. Pugnando por salir busca una grieta, ventanas de humedad son su receta, cristales del espíritu al desnudo, si niego todo acceso hasta su meta en dientes apretados, grito mudo, su ser en mi garganta sabe a nudo.

Soneto en el alma

Vivió para un mañana inexistente acunando en sus brazos el futuro, trabajo, sacrificio siempre duro, me dejaron su huella permanente.

Lo supe en el dolor y fue valiente, caminó solitario al mundo oscuro y en medio de su esfuerzo simple y puro vivió sin disfrutar de su presente.

La noche se adueñó de su latido, exangües ilusiones en la nada llenaron de vacío un gris otoño.

No tengo ni el consuelo ni el olvido, tan sólo me conforta su mirada, lo veo cuando miro su retoño.

Lluvia

Un cielo borrascoso, sombrío y enlutado, espejo de mi alma, refleja en este día ausencia, desaliento, también melancolía, la llaga que no quiere cerrar desde el pasado. Pletórico de grises repica en mi costado, en dueto con el viento entona una elegía, me abraza su congoja en íntima armonía con el sentir que lleva mi espíritu nublado. Hoy este cielo amigo que entiende mi quebranto, que sabe de mi angustia y amargo desconsuelo, cargado de tristeza su velo desgajó, y vierte finamente su llanto en este suelo, cristales son del alma fundidos en un manto de lágrimas que nunca te pude llorar yo.

El adiós

El adiós: siete letras que hacen juego con pena, desazón, con amargura, con herida silente que perdura, con insomnio y también desasosiego.

No contempla el adiós un hasta luego ni comprende el tenor de su figura, jamás mira hacia atrás la sombra oscura del sentir en su marcha al desapego.

El adiós labra el acta de una historia, es la espina clavada en la memoria del alma que reniega del olvido,

es la mano derecha de la ausencia, cabalga en el sopor de una dolencia de espaldas al rescoldo de un latido.

Buscando la cura

Entiendo que coser, se cose un trapo, la piel precisa puntos de sutura, blasfemia es pretender una costura tomando esos tejidos como harapo Es claro este glosario que destapo, la rama es quien se quiebra, estoy segura, en huesos este mal es la fractura y un yeso es lo indicado, no le escapo. Quisiera hallar el término preciso que explique esta dolencia definida y el modo en que se cura. Me pregunto: si un alma está partida, por el piso y sangra de dolor por una herida... ¿se enyesa, se medica o se da un punto?

Cada día

En cada amanecer, en cada ocaso, estudio en mi interior mi perspectiva, no espero que la suerte llene el vaso, es esquiva. Si dos veces medito en dar un paso acabo en censurar mi iniciativa, desdeño el sentimiento nada escaso que motiva. La piel es el tizón donde me abraso, estás dentro de mí y estoy cautiva, tu cuerpo es el lenguaje que repaso en cursiva Y cada día el mundo al que acompaso me lleva a decidir mi alternativa, soy dueña de mi gloria y mi fracaso: estoy viva

Si viajara al futuro

Si pudiera viajar hacia el futuro para ver lo que el tiempo me depara, contemplar mi destino cara a cara, su simple devenir, su claroscuro,

volvería pisando en lo seguro pensando con la mente siempre clara, sin que el miedo, de mí, se alimentara, sin dañarme jamás contra algún muro. Mas también moriría la ilusión, sería menos grata la alegría y existir perdería la emoción, si en mis manos tuviera tal opción que pasara de largo dejaría, yo elijo sin dudar el día a día.

Temores

Son los miedos algo humano, me poseen, los poseo, muchas veces no les creo y otras andan de mi mano. En el sentir cotidiano si me acosan los aparto, si me acechan los descarto, si puedo los elimino o al costado del camino los dejo y no los comparto. No temo a la soledad, me es grata su compañía, si me abraza cada día no lo hace con crueldad, me estimula su verdad a descubrirme y ser fuerte. Tampoco temo a la muerte, si bien la pienso en futuro es lo único seguro que me depara la suerte. Pero hay algo que me aterra, es llegar a la vejez con la cruel invalidez de una mente que se encierra, que estando viva se entierra en un abismo profundo, si en ese abismo me hundo en mi hora más amarga no quiero ser una carga, quiero partir de este mundo.

La próxima estación

Me subieron a un tren llamado vida sin darme pasaporte ni pasaje, apuraron mi fecha de partida sin saber mi interés en este viaje. En alguna estación medio perdida evalué el contenido en mi equipaje: esencia de mujer, bien definida, ternura, amor, dolor, sueños, coraje¬ Niñez, adolescencia y adultez me dieron la experiencia en este reto y marcaron a fuego mi pasado. La próxima estación es la vejez donde exigen que pague mi boleto, el precio es soledad, y de contado.

El último deseo

Si adviertes algún día que mi tiempo se agota, que el destino implacable acomete y me embiste, si la vida se escurre pero mi ser persiste y en mi voz sólo queda el dolor de una nota,

si puedes aceptar que admití mi derrota y puedes comprender la razón que me asiste, si soy mi propia sombra, si el mañana no existe y en mis manos se agrieta la esperanza remota.

Si volví mansedumbre mi tenaz rebeldía, si mi temple es arena que se borra en el viento y mi cuerpo humillado a un latido se aferra,

amor, te lo suplico, acorta mi agonía, ayúdame a entregar ese último aliento, concédeme el deseo de abrazarme a la tierra.

Suicida

Porque el alma sombría y escarchada me somete al dolor con cruel porfía, tiño en agrio valor mi cobardía donde un rojo escarlata es la fachada. Me cansé de esforzarme para nada, de cargar mi mochila cada día, de vestir de sonrisas mi agonía, de intentar ser feliz cada jornada. Ya no pienso luchar por lo negado, sólo quiero cortar por lo más fino este hilo en mi amargo derrotero.

Si me acosan fantasmas del pasado, si es mi suerte lidiar con mi destino, la vida que tomé, ya no la quiero.

El muro
(a una niña autista)

Tu muro de concreto es la barrera que inventa una distancia y nos divide, coraza protectora que me impide fundir tu corazón aunque éste ardiera. Quizás es simplemente una manera, un modo en tu sentir cuando me mide, la forma en que tu espíritu decide matar con indolencia una quimera. Traté de derrumbar esa muralla buscando una fisura, alguna falla que exponga tu existencia a mi calor, y al muro de silencio que me elude negando todo acceso a tu interior no puedo derribarlo, nunca pude...

Poesía

Poesía es vestir al universo en matices con tintes soñadores, es inventarle al cielo mil colores en la arcilla desnuda de mi verso

Poesía es un grito decidido, es el ayer y el hoy en una mano, es romper las cadenas de lo arcano, es recortar al tiempo en un latido

Poesía es sentires que compartes, es el ardor de un beso sin más artes que la imaginación donde se ensalma,

es perpetuar algún instante eterno, adueñarnos del cielo y del averno, y es abrigo donde se arropa el alma

Ellos

´Malvinas es el nombre de las lágrimas que seguimos llorando sin saberloµ Alejandro Simonetti

Ellos caminan sus días abrigados en la multitud, se confunden con la gente común, pero en sus noches, cuando la memoria se desnuda, los recuerdos estallan.

Ellos existen también en un surco del alma, en el puño que retiene una mirada, los acoge el blanco de la nieve, nuestro manto, los arropa el celeste del cielo nuestro cielo

Ellos saben cuál es el punto exacto donde la traición inunda las esperanzas y se bebe, amargo, el naufragio del sueño.

Ellos conocen el olor del miedo, dedos fríos que han erizado sus espaldas, le hicieron frente en un bautismo de fuego y ofrendaron sus alas para volar sobre un mensaje que sabe a sangre y pólvora en un matar o morir por nuestro anhelo,

A ellos, a todos ellos los llamamos héroes porque lo son, porque los amamos y nos duelen

Ischigualasto

Es un valle lunar: roca y arena, inhóspito, vacío, desolado, retazo donde algún sueño olvidado en ocre tornasol borda su pena.

De pie, y aún cumpliendo su condena, un árbol se quedó petrificado, testigo silencioso del pasado al pretérito oasis se encadena.

Eolo se encarama al escenario danzando para un ser imaginario, cada salto y pirueta es el cincel

con que esculpe, en su afán protagonista, el indómito anhelo del artista que vierte su sentir en nuestra piel

Adán y Eva

Fueron reyes de todo lo creado en un mundo sacado de algún cuento, fue el árbol de la vida su tormento, aquello que prohibido, codiciado. Por vez primera el mal hubo ganado, la roja tentación ya fue sustento, y ha sido la vergüenza el cruel lamento de dolor por manchar nuestro pasado. De la historia me guardo la lección: un error se comete en un segundo y luego pagas duro la condena,

si de un fruto probamos la sanción... ¿se imaginan, amigos, este mundo si hubiesen consumido una docena?

El undécimo mandamiento

Existen diez mandamientos, yo sé que nadie lo ignora, Dios pide que a toda hora se acaten sin miramientos, son diez condicionamientos o normas de buen vivir que debiéramos cumplir en esta vida terrena para evitar la condena cuando debamos partir. Mas la tabla está incompleta, ¿hubo un olvido divino? quizás en algún camino o en el fondo de una grieta se desmembró la receta porque no debió faltar en undécimo lugar (y no es menos importante, pudo estar más adelante) un simple no

molestar

El clon

Podrán copiar el cuerpo, la figura, los ojos, pero nunca la mirada, la boca, pero no la carcajada ni el beso que se otorga con ternura. Lograrán duplicar la arquitectura tomando de lo humano la fachada, pero el alma, que al ser va encadenada, carece de genética estructura. Es la causa del hombre su vivencia, le da la libertad, lo condiciona, y no existe en el mundo alguna ciencia capaz de remedar a la persona. Aunque puedan clonar a las raíces tendrán siempre distintas cicatrices.

El grito

Un grito es el milagro desprendido de una vida pujante que se inicia, es darle libertad a una caricia despierta en un deseo contenido. Un grito es un silencio arrepentido, en manos prepotentes, la franquicia, es voz de quienes claman por justicia y si punza un dolor, el estallido. Un grito es dar a luz las emociones, renovar el color de la alegría, es muestra de un temor que se agiganta, y es cerrarle la puerta a las razones porque un grito también es la agonía de la verdad que yace en la garganta.

La ley y la justicia

Se distingue la ley de la justicia porque poco caminan de la mano, la ley es instrumento de lo humano y a lo justo tan sólo lo acaricia. Cuando un cuervo interviene con pericia el peso de la ley es más liviano, la balanza se inclina hacia el villano a quien siempre una norma beneficia. No existe la equidad en este mundo, lo justo es un valor inalcanzable para nuestra moderna sociedad. Esperando sentirse realidad la justicia descansa en lo profundo de un abismo de duda razonable.

Génesis

Enfriábase una masa incandescente atrapada en el tiempo y el espacio, modelando en sí misma, muy despacio, un destino de mar y continente

El caldo primigenio que bullía hurgaba en las entrañas de la tierra el misterio de alquimia al que se aferra el son para pulsar la melodía

Mutante sinfonía de aventura, la célula dobló la partitura en clave procariota, su medida,

de un eterno concierto fue el inicio, de un futuro lejano fue el indicio, fue vida abriendo paso hacia la vida

Tratando de dejarte

Entiendo que te quise sin razones, te quise sin mesura, sin medida, también, de alguna forma indefinida te usé para calmar mis emociones.

Mis besos te entregué sin condiciones, hiciste de mis labios tu guarida, cubriste los espacios de mi vida llenándome de humanas sensaciones.

Hoy sé que es mi deber abandonarte y en esta decisión soy juez y parte, si soy la que te deja soy quien gana.

No importa cuánto extrañe, cuánto duela, será mi voluntad quien te demuela, no pienso fumar más¬desde mañana

El fantasma

Precedido por una extensa estela de un acre olor, la imagen se perfila, danzando su temor la araña oscila y un alma ante el espejo se revela.

La mortecina luz de una candela crepita en la tristeza que destila, el rostro del pasado se deshila cuando su cruel reflejo lo interpela.

La cadena que arrastra es la atadura al mundo de su propia desventura donde el portal del tiempo está perdido,

y el eco lastimero de su llanto rechina en un cristal frente al espanto de saberse vagando en el olvido

Leonor Aguilar

Presentador por Editorial Galeas & Dylan