AMANECER EN LAS TRINCHERAS

Las tinieblas se derrumban a lo lejos.
Como siempre el Tiempo es el mismo viejo druida
Solo una cosa viva dando brincos en mi mano:
una extraña rata sardónica
al arrancar amapolas de los parapetos
para prenderlas detrás de mi oreja
Rata festiva, ellos te dispararan si se enteran
De tus simpatías cosmopolitas.
Ahora tocaste estas manos inglesas
Pronto sin lugar a dudas harás lo mismo a un alemán
Pues te es placentero atravesar el durmiente verde en medio
del cual parece burlarse tu imprudencia a medida que pasa.
Mirada firme, refinados miembros; arrogante atleta
Qué pequeña oportunidad para tu vida
Ligada a los caprichos del asesinato,
engendrado en los intestinos de la tierra de
los rasgados campos de Francia.
¿Qué es lo que ves en nuestros ojos,
en el chillido del hierro y la llama
lanzada a través de los cielos?
¿Qué vibración - qué corazón horrorizado?
Amapolas cuyas raíces están en las venas del hombre
goteando y aun gotearán;
Pero la mía esta ilesa en mi oreja-
Casi un poco blanca entre el polvo.

Isaac Rosenberg

Lucía Contreras 4ºB