You are on page 1of 3

Reforma.

com

05 Ene. 2015

LA POLÍTICA COMO AMBIVALENCIA
JESÚS SILVA-HERZOG MÁRQUEZ

Es el dios de los comienzos y por eso se le dedica el primer mes,
ianuarius: enero. Se le tiene por inventor del lenguaje, de la agricultura,
de la moneda, la navegación, la arquitectura y del Estado. Jano, el dios
romano de las dos caras, es también rector de las puertas. Todo lo que
se abre y se cierra pasa por su mano. Defiende la entrada y la salida de
la ciudad. Una cara suya ve al futuro mientras la otra recuerda lo que
fue. Ése es el símbolo más acabado de la política, decía Maurice
Duverger, el padre de la ciencia política francesa que ha muerto
recientemente, casi centenario.

Duverger merece el nombre de fundador de la ciencia política en Francia
porque hizo brotar de los estudios constitucionales una nueva
perspectiva sobre el poder que terminó conformando una disciplina
académica independiente. Gracias a sus trabajos, el Estado dejó de ser
visto como una entelequia metafísica para ser un complejo de
instituciones y procesos, reglas y hechos. Frente a la fascinación (tal vez
teológica) de los abogados por las abstracciones, a Duverger le atraía la
complejidad de lo concreto: las exigencias colectivas, los antagonismos,
las estrategias de dominio, las consecuencias de las reglas. Intelectual,
más que académico, creía que su conocimiento debía incubarse en el
aula para salir de ella. Le gustaba definirse como un “periodista
profesor” que enseña tanto en el salón de clase y en la ponencia como
en el artículo de prensa. Su conocimiento estaba claramente perfilado a
la acción.

Hablar del poder y sus propósitos bajo las ilusiones de la Ilustración o bajo las certezas del totalitarismo sería cosa simple. El sociólogo encarnaba en buena medida la hegemonía intelectual de la socialdemocracia francesa de la posguerra. Duverger se empeñó en reflexionar sobre la política de manera rigurosa. Poco dijeron sus artículos tras la caída del Muro de Berlín. En los artículos periodísticos de Duverger en las últimas décadas puede verse el agotamiento de una imaginación política. Quedan. desde luego. advirtiendo que la constitución de 1958 mezclaba ingredientes del régimen parlamentario con otros del sistema presidencial. Logró separar la ciencia del poder del Derecho Público y construir una serie de hipótesis que han llegado a considerarse leyes. sus aportes al estudio de los partidos políticos y sus contribuciones al examen de las instituciones democráticas. no aportó gran cosa sobre las nuevas democracias en el mundo ni ayudó a perfilar una nueva identidad para la izquierda. así se quiera construir ciencia. En particular. No hay forma de eludir. la perspectiva personal. Yo me . Pero exponer los principios de la política en tiempos de incertidumbre es muy distinto. advirtió alguna vez Maurice Duverger. Los partidos no son expresiones naturales de una identidad cultural o ideológica. efecto de un diseño. Explicó el régimen de la Quinta República francesa a partir de un concepto que él mismo acuñó: el sistema “semi-presidencial”. resultó decisiva su observación sobre el efecto de las reglas electorales en la configuración de los partidos políticos. Son.Sería sencillo escribir sobre política en tiempos de consenso. las aspiraciones y los ideales siempre en conflicto. Su socialismo se secó y se llenó de lugares comunes. No es extraño que su presencia pública y su pertinencia intelectual hubiera disminuido en las últimas décadas. “Todos somos socialistas”. llegó a decir en algún momento. Aun así. en buena medida.

siempre dominación. sugería el politólogo francés en su Introducción a la política. . Son aquellos que la entienden como una forma de la guerra. en vehículo de integración. Por un lado. Mecedora de extremos. Toda forma política se define por la intensidad de sus conflictos y la profundidad de sus consensos. Gracias a la política hay diálogo y acuerdo. Pero hay también quienes subrayan otra dimensión: el orden. Por eso evocó al dios de las dos caras para retratarla. Ningún extremo puede negar al otro. sometimiento. pero también y al mismo tiempo es plataforma común que permite algún provecho compartido. El Estado es siempre y en todas partes mecanismo de imposición de unos sobre otros. La política se convierte aquí. hay quienes enfatizan el conflicto. la lucha. La verdadera naturaleza de la política es la ambivalencia. La historia es la tensión entre esas polaridades. con la imagen que mencioné en el primer párrafo de esta nota: la estampa de la política como ambivalencia. Con armas o sin ellas. la noción de la política se ha columpiado. Desde siempre.quedo. la convivencia. es una batalla. dice Duverger. La política. la enemistad. más que con una teoría suya. la prevalencia de un interés común. entre dos extremos. la política es conflicto y es acuerdo.