You are on page 1of 328

Este libro llega a ti gracias al trabajo desinteresado de otras
lectoras como tú. Está hecho sin ningún ánimo de lucro por lo
que queda totalmente PROHIBIDA su venta en cualquier
plataforma.
En caso de que lo hayas comprado, estarás incurriendo en un delito contra
el material intelectual y los derechos de autor en cuyo caso se podrían
tomar medidas legales contra el vendedor y el comprador.

Para incentivar y apoyar las obras de ésta autora, aconsejamos
(si te es posible) la compra del libro físico si llega a publicarse
en español en tu país o el original en formato digital.

Encargada de Proyecto
Mais

Traductoras
3lik@
Anamiletg
Arifue
Krispipe
Mais
Manati5b
Mary Rhysand
Mew
ValeCog
Vane Fiorella
YoshiB
Liliana
Candy27
Dahiry

Recopilación y Revisión
Mais

Diseño
Mew Rincone

Prólogo Capítulo 20
Capítulo 1 Capítulo 21
Capítulo 2 Capítulo 22
Capítulo 3 Capítulo 23
Capítulo 4 Capítulo 24
Capítulo 5 Capítulo 25
Capítulo 6 Capítulo 26
Capítulo 7 Capítulo 27
Capítulo 8 Capítulo 28
Capítulo 9 Capítulo 29
Capítulo 10 Capítulo 30
Capítulo 11 Capítulo 31
Capítulo 12 Capítulo 32
Capítulo 13 Capítulo 33
Capítulo 14 Capítulo 34
Capítulo 15 Capítulo 35
Capítulo 16 Capítulo 36
Capítulo 17 Epílogo
Capítulo 18 Agradecimientos de la autora
Capítulo 19 Nota de la autora

Cada sureño de Boston conoce ese nombre. El hijo de un gánster
muerto. El atractivo chico con ojos azules de acero. «El Apañador», quien
puede convertirte en alguien o romperte en esta ciudad.

Oh, y mi nuevo esposo.

Esa soy yo. Nadie parece recordar mi nombre hasta que él entra en
mi vida.

Pero luego me enjaula.

Me secuestra.

Y mata cada oportunidad que tengo de escapar del lugar en donde
crecí.

Simplemente, Troy Brennan cortó mis alas.

Tengo sueños, unos grandes, pero dudo que él me deje ir tras ellos.
No tengo idea de por qué ha decidido tomarme como esposa. Pero sí sé
esto: enojar a este hombre no me hará nada bien. Para nada.

«Aunque sea pequeña, ella es una fiera.»

William Shakespeare

Fui bautizado aquí. No desde que mi padre murió. La cabina de confesión. 1 Zapato de hombre caracterizado por tener ojales de cordones cocidos encima de la parte superior del zapato. la caja de madera donde todos mis secretos una vez fueron enterrados. Cerré mis ojos. Pero supongo que las confesiones eran como montar una moto: una vez que aprendías. Probablemente hubiese tenido mi inminente funeral aquí. ocho. siete. jugando el juego que me gustaba de niño. Era un feligrés en esta iglesia desde el día que nací. nunca te olvidabas. doblo bruscamente hacia la derecha. jodidamente aquí. Estaba ahí. No había puesto pie hacia la reconciliación en dos años. aunque con el legado de hombres en mi familia. una última vez. Tuve mi primer beso mojado en el baño. el olor a moho y sudor agrio de pecadores arrastrándose hacia mi nariz. Tres. . Sabía el camino hacia la cabina de confesión de corazón. Abrí la chirriante puerta y parpadeé. EL MAYOR sonido bullicioso de la historia de la humanidad. El único sonido audible era el clic. nueve. Atendía la misa de los domingos aquí cada semana. contando. Mis ojos se abren. Massachusetts SILENCIO. cuatro. no sería un evento de ataúd abierto. Seis. Todavía lo tengo. clic de mis zapatos Derby1 contra el suelo de mosaico. -TROY- Traducido por Mais Capilla Trinidad Sur de Boston. cinco pasos más allá de la fuente de agua bendita.

Aunque esta vez, las cosas serían diferentes.

Era una cabina antigua, en una iglesia antigua, sin diseño ni moda
de mierda de sala de estar, mierda moderna. Madera oscura clásica cubría
cada esquina, una rejilla de alambre dividía al cura y a los confesores, con
un crucifijo colgando encima de este.

Me situé en mi asiento en la banca de madera, mi trasero golpeando
el banco de cicatrices con un sonido. Siendo de seis pies y cuatro pulgadas
de alto, me veía como un gigante tratando de encajar en una Casa de
Sueño de Barbie. Recuerdos de estar sentado aquí de niño, mis pies
colgando en mitad del aire mientras le contaba al Padre McGregor acerca
de mis pequeños e insignificantes pecados, corrían a través de mi mente,
enredándose en una bola desordenada de nostalgia. La idea de lo grandes
que se estaban convirtiendo mis pecados haría que McGregor se enferme
del estómago. Pero mi ira hacia él era más fuerte que mi moralidad.

Doblé mi abrigo en la banca a mi lado. Lo siento, viejo. Hoy conocerás
al creador del que has estado predicando todos estos años.

Lo escuché deslizando el lado de su pantalla con un chirrido,
aclarando su garganta. Hice la señal de la cruz, recitando:

—En nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo.

Su cabello crujió, su cuerpo se endureció ante el sonido de mi voz.
Me reconoció. Bien. Saboreé la idea de su muerte y para algunas personas
supuse que eso me haría un psicópata.

Pero era cierto.

Estaba jodidamente emocionado. Era un monstruo, en busca de
sangre. Era venganza y odio, furia e ira.

—Hijo… —Su voz tembló, pero se mantuvo bajo el guión usual—:
¿Cuánto tiempo ha pasado desde tu última confesión?

—Deja la mierda. Ya sabes.

Sonreí, mirando a nada en particular. Todo en este sitio era
benditamente de madera. No es que esperaba un toque de un diseñador de
interiores, pero esta mierda era ridícula. Se veía como el interior de un
ataúd. Sin duda se sentía como uno.

—¿Podemos continuar? —Hice sonar mi cuello y remangué mis
mangas—. El tiempo es dinero.

—También es un curador.

Apreté mi mandíbula, haciendo puños y soltándolos.

—Buen intento. —Me detuve, revisando mi Rolex. Su tiempo se
estaba acabando. El mío también.

Tic toc, tic toc.

—Bendíceme Padre, por lo que he pecado. Hace dos años, maté a un
hombre. Su nombre era Billy Crupti. Él disparó una bala directamente en
la frente de mi padre y voló sus sesos, ocasionando dolor y devastación a
mi familia. Lo maté con mis propias manos.

Dejé que el peso de mi confesión se hundiera y continué:

—Corté sus brazos y piernas, lo suficiente para que no sangre hasta
la muerte, lo até y lo tuve observando mientras una manada de perros
luchadores peleaban sobre sus partes. —Mi voz estaba calmada—. Cuando
todo terminó, até un peso a su cintura y lo lancé desde un muelle
comercial en la bahía, aun retorciéndose, empezó a morir lentamente;
dolorosa y sofocante muerte. Ahora dígame, Padre, ¿cuántos Ave Marías
por un asesinato?

Sabía que él no era del tipo de tener un celular en la cabina.
McGregor era demasiado viejo y engreído para la tecnología moderna.
Aunque fue deshonesto con mi padre, nunca imaginó que sería atrapado.
Y menos por mí. Menos aún, así. Esperé pacientemente durante dos años
para el momento perfecto. Para que él esté expuesto, fuera de guardia y a
solas en la iglesia.

Ahora, mientras confesaba mi pecado, él sabía que yo iba a esperar
desde el otro lado de la cabina y aclamar su vida también. Él no tenía
salida.

Estuvo mayormente en silencio, calculando su siguiente paso. Lo
escuché tragar saliva con fuerza, su uña arañando la silla de madera en la
que estaba sentado.

Crucé una pierna sobre la otra y ahuequé una de mis rodillas,
sorprendido.

—Ahora su turno. ¿Qué le parece si escuchamos sus pecados,
Padre?

Soltó un aliento que había estado sosteniendo con un suspiro fuerte.

—Así no es cómo funcionan las confesiones.

—Joder, si no lo sé —bufé—. Aunque esta es un poco diferente.
Entonces… —Rocé la pantalla que nos dividía con mi guante y observé
mientras se estremecía al otro lado—. Soy todo oídos.

Escuché el golpe de su rosario mientras caía de su mano y el
rechinar de su silla cuando se arrodilló para recogerlo.

—Soy un hombre de Dios —intentó razonar conmigo.

Herví con resentimiento. Él también era un hombre que escupía
secretos desde el confesionario.

—Ni un alma en la tierra sabía sobre la ubicación de mi padre todos
los martes a las diez de la noche. Ni un alma además de él y su amante. Y
tú —dije, arrastrando las palabras—. Billy «Rostro de Bebé» Crupti rastreó
a mi padre, desprotegido y desarmado, por ti.

Abrió su boca, intentando discutir, pero la cerró de golpe, pensando
mejor en ello a último minuto. En algún lugar a la distancia un perro
estaba ladrando y una mujer estaba gritándole a su esposo en el patio
trasero. Clásicos Sureños, recordando a la gente que solía conocer antes
de mudarme a un rascacielos y reinventarme.

McGregor tragó saliva, y buscó una salida:

—Troy, mi hijo…

Me puse de pie, empujando más arriba las mangas.

—Suficiente. Afuera.

No se movió por unos cuantos segundos, lo que me hizo sacar mi
cuchillo y cortar la red con un sonido de rasgadura. Metí mi mano en su
cabina, agarrándolo por su cuello blanco y jalando su cabeza a través del
hueco así podía tener una buena mirada de él. Su cabello gris iba hacia
toda dirección, húmedo con el sudor. El horror en sus ojos suavizó mi
humor. Su estrecha y delgada boca caía abierta como un pez atrapado.

—Por favor, por favor. Troy, por favor. Te lo ruego, hijo. No repitas
los pecados de tu padre —cantó, llorando con dolor mientras lo acercaba
más a mi rostro.

—Abre. La maldita. Cabina —extendí cada palabra como si fuera
una oración cada una.

Escuché un pulcro clic mientras él buscaba a tientas la puerta. Solté
su cabello de mi agarre y ambos salimos.

McGregor estaba ante mí, varias pulgadas más bajo. Un hombre
gordo, sudoroso y corrupto, pretendiendo ser el mensajero de Dios. Una
broma sin sabor.

—Realmente vas a matar a tu cura —apuntó con tristeza.

Me encogí de hombros. Era un sicario. Tenía dibujaba una línea
gruesa roja en algún lugar cerca del homicidio, pero esto era personal. Se
trataba de mi padre. El hombre que me crió mientras mi madre estaba
demasiado borracha con ventas de Bloomingdales2 y cócteles de meriendas
de domingo. Ella estuvo tan ausente de mi niñez, por no mencionar
adultez, que prácticamente era medio-huérfano. Sin nada más, mi padre
merecía un cierre.

—Eres justo igual que ellos. Pensé que eras diferente. Mejor —acusó
McGregor.

Presioné mis labios en una delgada línea. Mi trabajo no tenía nada
que ver con gánster irlandeses. No necesitaba a los Federales
arrastrándose por mi trasero cada vez que alguien se tiraba un pedo en mi
dirección, y sin duda, no tenía interés en el marco de trabajo de líderes de
pandillas y soldados. Era un lobo solitario, quién contrataba a unas
cuantas personas para ayudarlos cuando se necesitaba. No tenía
regulador entre los clientes, compañeros, enemigos y yo. Y más
importante, navegaba suavemente bajo radar. No necesitaba esconderme
detrás de una docena de soldados. Cuando necesitaba que alguien
desaparezca, lidiaba directamente con ellos.

Y Padre McGregor tenía que pagar por sus pecados. Se supone que
ya debería estar muerto—daño colateral. Pero él no se había mostrado

2
Tienda de departamento de lujo.

donde se supone que debía hacerlo cuando le quité la vida al tipo que se
deshizo de mi padre también. Billy Crupti. El imbécil.

Así que ahora tenía que hacer esto en una jodida iglesia.

—Sé rápido —requirió.

Asentí severamente.

—Siempre fuiste su hijo. Tenías el gen del gánster irlandés, la rudeza
en tu sangre. No tenías miedo. Aún no lo haces. —Suspiró, extendiendo su
mano hacia la mía.

Me quedé mirándola fijamente como si fuera una bomba de tiempo,
finalmente sacudiéndola. Su palma se sentía pegajosa y fría, su apretón de
manos débil. Lo jalé hacia mi cuerpo en un abrazo, y agarré su nuca con
una mano.

—Lo siento mucho —continuó, sorbiendo en mi hombro, su cuerpo
completo temblando mientras luchaba por contener las lágrimas—. Falta
de juicio por mi parte. Sabía que él los había matado, a ambos. Pero en ese
momento, pensé que les estaba haciendo un favor a todos.

—Fue dinero, ¿verdad? —susurré en su oído mientras nos
abrazábamos; empecé a sacar un cuchillo de una funda de mi cintura—.
¿Billy te pagó?

Asintió con la cabeza, aun sollozando, sin darse cuenta del cuchillo.
Alguien tenía que pagarle, y pagarle bien para decir las cosas sobre mi
padre. Alguien que no era Crupti, quien ni siquiera podía permitirse el
condenado especial del día de su restaurante local.

—No solo por el dinero, Troy. Quería a Cillian fuera de este
vecindario, fuera de Boston. Este lugar ha sufrido suficiente bajo el reino
de tu padre. Nuestra gente merece algo de paz.

—Nuestra gente no son tus malditos objetos. —Corrí el cuchillo a lo
largo de su cuello hasta que encontré su palpitante arteria carótida y corté
profundamente, inmediatamente empujando su cuerpo hacia atrás en la
cabina así el salpicón de sangre no tocaba mi nuevo y entallado traje—. No
debiste meterte en otros asuntos.

Él se ahogó y cayó en el suelo del confesionario como un pez fuera
del agua, perdiendo cubetas de sangre. El olor—agrio, pequeño y

emocionante—nubló el aire y supe que se quedaría en mi nariz durante
días.

Cuando sus espasmos se detuvieron, me puse sobre una rodilla,
mirando de vuelta sus irises marrones, aún abiertas, aún llenas de horror
y arrepentimiento. Saqué su lengua y la corté de su boca.

Este era el código de los miembros de la pandilla para un soplón.
Que la policía intente y descubra qué mierda el Padre McGregor hizo para
merecerlo y cuál de los cientos de pandillas de Boston lo mató. Había
demasiadas como para contarlas y el infierno sabía que estaban
entrelazadas casi siempre. Las pandillas habían tomado las calles,
llenando el vacío que quedó cuando mi padre fue destronado de su asiento
como Jefe de Boston cuando yo todavía era un niño.

Irónicamente, en intentar darles paz, el Padre McGregor había
sentenciado a sus peregrinos a vidas de pánico y miedo.

Las calles seguían caóticas—algunos dirían que más que nunca—
con el ratio de crimen elevándose a una velocidad alarmante. Manteniendo
un vistazo en la Pandilla Irlandesa, asumí, era más simple que intentar
domar a docenas de pandillas controlando las calles.

Sabía que la policía nunca llegaría ni cerca de mí con este caso de
asesinato.

Y también sabía en dónde enterraría la lengua del padre McGregor.
En su propio patio.

Casualmente, limpié mi cuchillo en su pierna y me quité los guantes
de cuero que estaba usando, guardándolos en mi bolsillo. Saqué un
mondadientes y lo coloqué en mi boca. Luego bajé mis mangas y cogí mi
abrigo. Cuando salí de la puerta, miré alrededor por testigos potenciales,
solo por si acaso.

El vecindario estaba más muerto que el hombre que acababa de
matar. Ir por un paseo realmente no era lo nuestro en el Sur de Boston,
especialmente cerca de la medianoche. O trabajas duro, cuidas de los
pequeños en casa o atiendes una maldita resaca. El único testigo de mi
visita a la iglesia era un pájaro, sentado en una línea eléctrica horrible,

de todos los pájaros. busqué rastros de sangre. Gorrión es Sparrow. Encontraré quién eres. supongo—nunca hubiese acordado sacrificar esta parte de sus vidas por su padre. Pero esta no era una persona que debía de matar. tenía que lidiar con otro nombre que ni siquiera estaba en mi lista. cerrando de golpe la puerta detrás de mí. Era un blando gorrión3 mirón. Yo. McGregor estaba muerto. hijo de puta. Crucé la pista y entré a mi auto. 1—Billy Crupti 2—Padre McGregor 3—¿El imbécil que contrató a Billy? Suspiré y miré el número tres. necesitaba ser su salvador. ni siquiera cuando una ráfaga de viento hizo mover la línea eléctrica y el pájaro perdió el equilibrio. No había nada. Pero otra gente no vivía bajo la sombra de Cillian Brennan. Se supone que esta persona debía de resucitarla. Maldito gorrión. Otra gente—gente normal. no sentía la urgencia de ganar ventaja 3 En inglés. guardando de nuevo el arrugado papel amarillo en mi bolsillo. Sacando un marcador permanente de un compartimiento de guantes. Qué irónico. Era alarmante porque para poder mantenerle mi promesa a mi padre. .mirándome sospechosamente desde el rabillo del ojo. de todas las personas. Bajando mi mirada. Pensé haber visto al estúpido pájaro aun siguiendo mi auto con sus pequeños ojos mientras me detenía en una luz roja y miraba por mi espejo lateral. pero el vacío en mi estómago no se encogió ni un poco. Luché contra la urgencia de lanzarle algo. Miré por la ventana. borré otro nombre de mi lista. encendiendo el motor y escupiendo el mondadientes de mi boca hacia el cenicero después de haberlo masticado bastante. El gorrión no se movió.

Y lo haría funcionar. había seguido sus deseos. A veces el navegante obtenía su tatuaje de gorrión incluso antes de dejar el muelle. Se creía que los gorriones traían buena suerte. . En algún tiempo. Todo lo que sabía mientras me alejaba de la iglesia de mi niñez eran dos cosas: Mi padre había pecado. los navegadores obtenían un tatuaje de un gorrión por cada cinco mil millas náuticas que navegaban. No.constantemente en su juego para estar igual que el último legendario sicario. El gorrión está asociado con la libertad. Pero yo debía ser castigado. esperando que actué como un talismán para que lo regrese a salvo a casa.

—No pasé tres horas haciendo tu maquillaje para que muerdas tu pintalabios como si fuera una bolsa de patatas. entró a la habitación. cariño —dijo fastidiada Sherry. incluso si nunca te has enamorado? —Miré fijamente a la mujer en el espejo. y lo echó en mi raya de nuevo sin advertencia. por el romance que nunca tendría. la artista de maquillaje. Me veía como una extraña. Mi primer día en un hotel de cinco estrellas y me hacía sentir como una prostituta gloriosa. cosas que nunca sentiría de nuevo. Por las mariposas que nunca tomarían vuelo en el hoyo de mi estómago. un hombre gay en sus casi treinta. Parpadeé. salpicando el líquido frío sobre mis ojos. dejando el vaso con un . -SPARROW- Traducido por Mais Tres años después —¿ES POSIBLE SENTIR tu corazón rompiéndose. por el primer amor que nunca experimentaría. Agarré un vaso de champagne que estaba bastante segura que ni siquiera era mío y me tomé todo de un solo trago. el peluquero. Pesar golpeó contra mí como una tormenta. mordiendo mi labio inferior hasta que la carne tierna se rompió. luchando contra la quemazón que sentí tanto en mi rostro como por dentro. Pesar por el hombre que nunca conocería. Justo entonces. felicidad y anticipación. —¿Ya has terminado de hostigarme? —siseé. Por la esperanza. cargando una botella de laca para el cabello. apartándome del espejo y caminando al otro lado de la lujosa suite presidencial.

El mostrador estaba lleno con productos para el cabello y maquillaje. esenciales para el spa. Yo: Lo siento. —Sherry ondeó su mano. Ni siquiera pretendí verme como si supiera qué era un clásico Valentino. Mirando al grupo en la otra habitación. y te contaré sobre ello. su cabello plateado demasiado elaborado. Es un clásico Valentino. rígido como una roca en su cabeza. Lucy: ¿Aún no lograrás venir a clase hoy? Boris nos está enseñando cómo hacer caldo. así Sherry no me mataba. y mi celular. 4 Forma cariñosa de decir papá. Tenía un escote tan profundo que podías verle casi su ombligo. por si te importa. Brennan no tendrá problema en pagar por esto… también. Si me había cortado el dedo no quería hacer enfurecer a Brennan por manchar el costoso vestido alquilado. Removió el tallo roto de entre mis dedos con su mano libre—.golpe contra la fina bandeja de plata. yo no tenía voz ni voto en esta boda. Pero entonces. el estilista. casi cerré por completo la puerta. señalándome con su dedo índice. mirando de vuelta al equipo que Troy Brennan había contratado para hacerme ver como la pequeña perfecta novia. Se veía como una cabaretera de uno de esos lugares en los que Pops4 solía trabajar. —Estoy segura de que el Sr. Salté cuando el celular dio un pitido anunciando un mensaje. e hice una mueca. no exactamente la clase de persona de la que tomaría consejos de moda y maquillaje. El vaso se rompió en dos. No quiero que sangres y manches el vestido. Tengo un bicho o algo. no es lo mío. —Mientras no te hayas hecho daño —dijo Joe. Envíame la receta cuando la clase termine. sin embargo? Sip. ¿Por qué una chica de mi duro vecindario del Sur de Boston sabría algo de costura? Pregúntame sobre cupones o cómo meterme en el metro sin pagar. luché contra la urgencia de limpiar mi boca con el interior de mi mano. Puse los ojos en blanco y fui hacia el baño a lavarme las manos. Besos. He estado vomitando toda la noche. . ¿Alta moda. como cremas.

que los glamorosos autos igualaban pequeños penes. poder y mírame pretender. de que Lucy esté muy ocupada para leer la página de sociedad de mañana. pero el peso de la ostentosidad—jodidamente literal. También gritaba dinero. Tristeza atravesó mi corazón cuando abrí el grifo. Una corredora ávida. aire dulce del verano y pantalones vaqueros apasionados. La pobre chica que pensó que el dinero estaba sobrevalorado. figurativamente. La que se sienta en la primera fila de cada clase y juega con su lonchera durante los recreos de la escuela porque nadie quiere parar con ella. chocolate caliente. Yo: Tengo el presentimiento que lo peor todavía está por venir. Aquellos que tenía. y dos más pequeños a cada lado. Pero había una cosa que ni siquiera susurraba: mi nombre. La mujer que nunca se preocupó de la moda. avergonzada conmigo misma por acordar hacer esto en primer lugar y muy confundida para lidiar con sus potenciales (y entendibles) preguntas. desde el minuto en que él dijera Acepto. Esa chica. los mantenía inconscientes de mi boda por la fuerza. El aro en sí era plano. y que . No tenía muchos amigos. Besos. Dejé el celular y recé. Una muchacha poco femenina. por la millonésima vez ese día. Mi vida social era tan activa como una tortuga muerta. Lucy: Lo tienes nena. Yo. Sparrow Raynes. Mis dedos rozaron mi anillo de compromiso debajo de la corriente de agua. La hija de Abe y Robyn Raynes. Estaba bastante asustada del novio. mentalmente—gritaba nuevos ricos al cielo y de vuelta. Él era problemas—problemas calientes. Espero te sientas mejor. un delgado grillete de platino. Veintidós años. problemas calientes de fuego-destellante-en-la-estufa—y yo sabía que su boda probablemente sería contada por todas las noticias locales como salmonella de un dudoso camión de comida. Troy Brennan era la clase de chico que se presentaba en las noticias locales por todas las razones equivocadas. ¿Y yo? Nunca atraje mucha atención. Al centro tenía un diamante del tamaño de mi puño. Una amante de los panqueques de arándano.

Una chica que conocía quién era Valentino y por qué sus vestidos eran tan benditamente costosos. abrazándome en señal de protección. —Solo lidia con este —me sugerí en voz baja. Cerré el grifo y tomé una respiración profunda. se asomó a través de la puerta abierta. . corriendo mis dedos sobre mi increíblemente rígido cabello. No. Yo. La puerta se abrió. incluso es peor hacer enojar a tu futuro esposo. el espectáculo estaba en su quinceava temporada.la felicidad era estofado irlandés y repeticiones de Kitchen Cutthroat5 bajo las sábanas. 5 Espectáculo de cocina lanzado en Agosto del 2013. Una novia trofeo de ciertos gustos y estatus. Brennan está aquí para verte —anunció con su melosa y no sincera voz. Una Verdadera Ama de Casa de Cualquier suburbio. El rostro de Sherry. Un suave golpe en la puerta del baño me hizo girar mi cabeza en esa dirección. cubierto con maquillaje y una sonrisa falsa. viéndose mucho más grande que la vida y cualquier charla que seguía teniendo en mi cabeza. A Noviembre del 2013. y él entró. apretando mis puños y permitiendo que el monstruoso anillo se hunda en mi piel. —Es mala suerte ver a la novia antes de la boda —dije entre dientes. Este anillo pertenecía a alguien más. Cerré mis ojos y sacudí mi cabeza. Problema del Primer Mundo o no. —El Sr. la última cosa que necesitaba era que él cuide de mí. Retrocedí un paso. No es tu elección. —Confía en mí. pero sigue el plan. Casarme con un hombre rico quien era conocido por ser uno de los solteros más buscados en Boston era apenas considerado un castigo—. Escuché sus pasos de acero frío cortando a través del aire fuera de la puerta. Muestra a cuatro chefs compitiendo en tres rondas de eliminatorias de cocina. El dolor fue una bienvenida distracción.

el guardaespaldas que me seguía a 6 Llamada a una mujer cuyo comportamiento al planear su boda es obsesivo o intolerablemente demandante. —Muy bien —repetí. Mientras tanto. Escuché a Sherry agitándose sobre Dios sabe qué en la otra habitación y Joe hablando al teléfono. no por respeto. Cautelosamente alcé mi mentón y llevé mi mirada para encontrar sus ojos. Mis brazos colgaron a mis lados mientras tragaba saliva con fuerza. pero no sonaba como si le importara. No tenía voz ni voto en nada cuando se trataba de esta boda. Él nunca me había visto dos veces antes. me sentí incluso más pequeña que mi ya pequeña figura. Quería esta boda como un mal caso de gonorrea. cada músculo de mi rostro se apretó mientras lo observaba. —¿Cómo puedes saberlo? No me has mirado ni una sola vez desde que entré a la habitación —la voz de Brennan era helada e inaccesible. No es que yo lo escogiera. e incluso la mujer que escogió mi joyería para el evento. el peluquero y Connor. No en los dieciocho años que habíamos vivido en el mismo vecindario o en los últimos diez días. Así también lo hizo Sherry y el peluquero cuyo nombre no podía recordar. Joe. me sentí raramente llevada a corresponder con—: Tú también te ves bien. sin un rastro de sinceridad en mi voz. si no por miedo. —Te ves hermosa. —Su tono fue desinteresado. El día de nuestra boda. o al menos pretendiendo hacerlo. succionando todo el aire y mi presencia fuera de este. Era dueño del pequeño baño. Hice lo que me pidió. obtuvo sus órdenes directamente de mi querido futuro esposo. exponiéndome por lo que realmente era—una sofocante bola de nervios. el estilista. —Extiende tus brazos así puedo verte —ordenó Brennan bruscamente. De pronto. Esta era la primera vez que me hablaba de esta manera tan personal. Estaba usando un traje negro formal de tres piezas y zapatos de cuña de cuero. —Gracias —dije finalmente y a pesar de mi rabia. Frases como «silueta de sirena» y «escote de la Reina Ana» volaron en mi dirección cuando me lo probé por primera vez en la tienda de novias. . Tampoco es que fuera Bridezilla6. Su mirada glacial peló mis muros de defensa. Sabía que el vestido era espectacular.

me guste o no. La forma en que actuaba. me estaba arrastrando fuera de mi casa (un chico que no era más que un recuerdo distante de la infancia en un traje costoso y un turbio pasado) y luego me lanzó en su lujoso ático y anunció (dos días después que me dejó ahí sin nada más que un guardaespaldas y un número de un servicio de reparto de comida) que nos íbamos a casar. aburrimiento y apatía se filtró a través de su mirada. todos… joder. El zumbido de un desastre sonó entre mis oídos. Estaba más allá de confundida por su comportamiento. Retorcí mis dedos y sentí mi boca secándose. Un futuro desastroso. casi parecía como si lo estuviera haciendo porque había perdido una apuesta. Había escuchado que los hombres poderosos y ricos se forzaban en las mujeres antes. Él tiene un pasado problemático. lo que era coincidentemente más bullicioso que cualquier intento fútil de Sherry o Joe de sonar ocupados. Apenas me había hablado. La pequeña e insegura Mary-Sue7 no era el Gorrión que había construido a través de los años. Sí. 7 Un personaje idealizado y ficticio que se conoce como ser una persona joven o de bajo rango que vive el día a día a través de habilidades no realistas. Le estaba dando problemas hace diez días. Sherry. una mezcla de decepción. y no se molestaba en disfrazar su naturaleza y colocarse una máscara cuando enfrentaba al mundo. completamente de la nada. No parecía como si estuviera algo interesado en mí. . y cuando lo había hecho. Pero él era peligroso y yo le estaba dando problemas. —Connor. pero usualmente deseaban las mujeres que buscaban. salgan de aquí —ordenó mi novio mientras me seguía mirando fijamente a través de ojos entrecerrados. mirándome como si yo fuera una pastilla amarga que tuviera que tragar. Y yo estoy por volverme parte de su presente. Troy Brennan era un infierno de sociópata. Este no era el caso de Troy Brennan. estaban en silencio. Esta no era yo.todos lados. Estaba de pie en la suite presidencial del cuarto de baño.

esperando que haga algo. Troy era hijo único. Troy Brennan era la realeza de Boston. dado que es una palabra muy extensa y no necesariamente relacionada a hechos fraudulentos. y le pagaban bastante por ello. Él era. salones de masajes y otros sórdidos entretenimientos del Sur de Boston para chicos que apenas tenían para el alquiler. Apañar es «resolver un asunto con disimulo o por conveniencia. viejos edificios en desesperada necesidad de reparación y latas vacías rodando por la calle. Él hacía que la gente desaparezca más rápido que los personajes en los libros de Dennis Lehane9. Pero es así donde nuestras similitudes terminaban. Cillian se había mudado a un negocio más legítimo y con eso me refiero a clubes nocturnos de strippers. Su novela adaptaba al cine muy conocida es Río Místico. hija de una clase trabajadora de un borracho holgazán y una madre fugitiva. hombres de negocios y gente de dinero de todo el estado lo buscaban cuando necesitaban que alguien haga su trabajo sucio. me grite o rompa toda la cosa. Él arreglaba cosas. dirigida por Clint Eastwood. No estaba segura de por qué infiernos me quería en primer lugar. Podía cortar tu 8 Según la RAE. Mientras yo era la pobre. a veces fraudulentamente». Me golpee. Nuestro escenario de la infancia consistía en ventanas atrancadas. En inglés le dicen a Troy «The Fixer» que se puede traducir como El Arreglador. . Miré de vuelta a mi futuro esposo. afiches rotos. 9 Autor americano conocido por sus novelas de misterios caracterizando a un par de protagonistas y otros personajes recurrentes. y en este punto era tan hablado que casi era una leyenda. ya no era el chico del coro tampoco. se decidió utilizar Apañador. una vez controlaba la infame pandilla Irlandesa. Mi padre. uno de sus últimos soldados leales. No en términos técnicos. Su padre. la persona favorita de su padre. Y mientras Troy podría no haber seguido con todo el viejo trabajo de su padre. La gente lo llamaba Troy «El Apañador»8. Y trabajo sucio él lo hacía. por lo tanto. Cillian. un vecindario incompleto y obrero. ya sabes. Para el momento en que yo era una bebé. pero. con gente diciendo que la esposa de Cillian no podía tener más hijos. y creció en la casa más linda en nuestro código postal. Rumores sobre él se expandían como fuego salvaje en las calles de nuestro vecindario. Lo que se decía era que los políticos. Crecimos en la misma área de Boston. había trabajado como bravucón en más de unos cuantos lugares de Cillian.

Lo miré bajo mis nuevas y falsas pestañas. Yo era viento. Todo lo que podía hacer era rogar por una factible explicación. Él alzó una ceja. mierda. Mi voz bajó a un susurro. —Agarré con fuerza la encimera color crema detrás de mí. Troy Brennan era el maestro manipulador de Boston. Mientras menos conozca a alguien. Y por alguna razón desconocida. mis nudillos poniéndose blancos. pero . quién desaparecía y quién hacía un regreso. Esta vez. Él decidía quién vivía y moría. Así que decidí usar nuestro primero encuentro a solas—sin Connor. —Mis fosas nasales echaron humo. —Ni siquiera nos conocemos. él elevó su mirada para encontrar la mía. escapar o incluso desafiar su decisión irracional. podía incluso convencer a la gente que quiénes estaban tras de ti no existían. Troy Brennan nunca estuvo en mi radar. tratando de descubrir si siquiera era guapo o no. usualmente me gusta más. —¿Troy? —pregunté de nuevo. Eso aún no explica por qué te metiste en mi vida con la delicadeza de un tanque de ejército. Tal vez al llamarlo por su primer nombre lo inspiraría a ser más bueno conmigo. bueno… —Siguió tocando su celular. No le gustaba la pregunta y yo no estaba satisfecha con la respuesta. Se abotonó su chaqueta de traje con una mano y revisó su celular con la otra. sus ojos cayendo de nuevo a la pantalla—. una expresión que decía: Bueno. sus labios se convirtieron en una delgada línea dura. yo era un fantasma. Apañador escogió casarse conmigo. No tenía forma de luchar. —¿Por qué yo Troy? Nunca me dirigiste una sola palabra en todos esos años que vivimos en la misma calle. —Sí. la familiaridad está sobrevalorada. el Sr. Yo era nada.sentencia de prisión a la mitad y arreglarte con un pasaporte y una tarjeta falsa de Seguridad Social en horas. Sherry o cualquiera del equipo de Troy—para hacer eso. jalando cuerdas como si fueran sus cachorros. En días. pero mantuve mi mirada fija en él—: ¿Por qué yo? Sus cejas se juntaron. Ella también puede hablar.

pude ver que tal vez él era un monstruo por dentro. pero lo que se decía en la calle era que se pagaría con asesinato. Aunque. la expresión de muerte detrás de esos ojos azul bebé te hacía querer correr en la otra dirección. Desde lejos. siete días a la semana. veías todas las cosas horribles que les había hecho a sus enemigos corriendo en cámara lenta. era apuesto a la antigua. Supuestamente Crupti era el que había matado a Cillian Brennan. sobre cómo Troy también lo había matado. Al menos entre las mujeres. incluso bajo la imperdonable luz del cuarto de baño. Las actividades ilegales de Cillian eran bastante relevantes para las pandillas de Boston en ese entonces. como Starbucks. y un ligero bronceado que los hacía sobresaltar aún más. por haberle dicho a Crupti en dónde se encontraba Cillian. No había suficiente evidencia para hacer valer la acusación. Entonces también estaba la cara de desprecio. pero por fuera. También estaba el cuento del Padre McGregor. El momento era extraño. Amado entre los policías y respetado por las pandillas locales. Y aun así. La sonrisa de reto plastificada en su rostro veinticuatro horas al día. como una maldita Macbook Air para un estudiante pijo—muy característico y bien gustado. como comida rápida. Nadie sabía quién había enviado a un simple gánster a terminar con el padre de Troy o con qué motivo. no era nada. Hace tres años. Alto como un rascacielos. Temía y odiaba a Troy Brennan. Si es que veías suficientemente profundo. siempre era capaz de salirse con la suya con el asesinato. . Su gruesa melena negra—tan negra que casi tenía un halo azul— estaba recortada en un corte costoso con suaves bordes. Prácticamente era intocable en Boston. Tenía los ojos más pálidos y congelados. Literalmente. influyente y rico gánster era el polo opuesto a quién era yo. Sus ojos siempre estaban caídos. recordándonos a todos lo poco válidos que éramos en comparación. mientras se acercaba a ti. Su apariencia de chico malo. Troy había sido el primer sospechoso del asesinato de Billy «Rostro de Bebé» Crupti. vacíos de cualquier rastro de emoción.estaba en el de todas las otras personas. Era como las fotos en lienzo de IKEA sobre Londres y Nueva York en departamentos de solteros. ancho como un jugador de Rugby y con mejillas prominentes con las que podías cortar diamantes.

Ellos estaban esperando impacientemente para que el adolescente Brennan siga los pasos de su padre. Él se encontraba contra el capó de cada auto patrullero que pasaba. y con las ruedas de entrenamiento también) y observaba en anhelo cuando él se encontraba con los policías. Intenté enfocarme en la pequeña victoria que me había entregado. Estaba siendo deliberadamente desagradable. no me tocó. su aliento cayendo en mi rostro. Las esposas de los pandilleros no tenían permiso de hacerlo. —¿Aún puedo seguir trabajando? —pregunté a través de una voz estrangulada. Estaba completamente atrapada. al crecer. . Sentí sus labios viajando a pulgadas del hueco de mi cuello. Troy Brennan no era de los que tomaba ningún prisionero. Ahora era cuestión de encontrar un trabajo que me mantenga ocupada. Sí. Tienes una larga correa. yo soy el único para ti. un pájaro enjaulado con las alas cortadas. Ahora los policías tenían demasiado miedo de siquiera mirarlo. Mientras estaba de pie en el cuarto de baño de la suite del hotel. me di cuenta de que no tenía cartas para jugar. Aún recordaba cómo. pero sus palabras seguían ahí. Técnicamente. No me discutas con este tema. y cada policía en nuestra zona sabía la curva de su trasero de memoria. mirando fijamente su rostro sin emoción. E incluso si las tuviera. —Pero dejemos algo claro… cuando se trata de hombres. él sería dueño de la maldita mesa. porque las consecuencias será la tumba para ti… y para él. Aún podía salir de la casa y evitarlo. Por suerte. pero Troy no era un gánster. —Puedes hacer lo que condenadamente quieras. Juro que la policía lo perseguía por la calle más que un cachorro recién nacido. y me quedé inerte. Él dio un paso más cerca. yo solía esperar mi turno para conducir la bicicleta de Daisy (ella era la única chica en el vecindario en tener una. Aún podía trabajar.

pero más que nada. golpeando. Brennan. Volteó su cabeza en mi dirección. entrecerrando mis ojos. Roja. en mi garganta. —Yo no soy de tu propiedad. cualquier afiliado a mí necesita protección. observando su amplia espalda. Siempre. —Ahí es donde estás equivocada. Brennan —dije. si me disculpas. ¿Por qué estaba tan empeñado en recordarme lo peligroso que era? —No te saldrás con la tuya al hacerme esto a mí. estaba asustada. estaba magníficamente enojada. su voz plana y calmada—. Fue solo después que dejó mi espacio personal que solté el aliento que estaba atrapado en mis pulmones por lo que parecía una década. ¿Me acaba de llamar Roja? —Oh. Nuestros ojos se encajaron. ¿por qué Connor me sigue a todos lados? —Alcé mi mentón. Estúpida chica. —El hecho de que estés en un vestido de novia y tengas puesto mi anillo en tu dedo ruega condenadamente diferir —dijo. ¿Por qué provocar a un chico si ni siquiera puedes lidiar con su mirada? Hubo una breve palpitación. —Giró y se dirigió hacia la puerta. furiosa. en mis dedos del pie. y luego Brennan me ofreció una de sus sonrisas desagradables de Te-Destruiré-A-Ti. palpitando. Pero incluso si no fuera así. Yo me salgo con la mía en todo. Sin importar lo que suceda en la iglesia esta tarde. retándolo. Sí. ¿así que ahora tengo un nuevo sobrenombre? Este matrimonio no es real. con la cantidad de enemigos que he coleccionado en esta ciudad. Sentí mi pulso—salvaje y maniaco—detrás de mis ojos. Eso finalmente lo hizo reaccionar. Ahora. mi corazón tratando de liberarse de mi piel y correr por su vida. —Porque siempre protejo lo que es mío. quemando un hueco imaginario todo el camino hasta la parte posterior de mi cráneo. Sus congelados ojos azules atravesaron a través de los míos verdes. lo sabes —dije tras él. . —Si mi correa es tan larga. —Ni siquiera se molestó en darse la vuelta para enfrentarme.

piénsalo de nuevo. si crees que vas a darme problemas. asistidas por sus esposos. y la apretó para calmarme. hijos e hijas. . cuando los hombres exhalaban sus cigarros. Estaba tratando de controlar las emociones histéricas retorciéndose dentro de mí cuando Pops tomó mi mano temblorosa en la suya. cálida y áspera. porque descubrirás que no tengo absolutamente ninguna. sin duda disfrutando el evento más que yo. gobernantas salían de los autos. convenientemente localizada en el centro de la ciudad. pensarías que me estaba casando con el Papa. Yo los muevo. condenadamente los arreglo. Sofisticadamente vestidas. riendo con el otro y palmeando hombros naturalmente. Una mezcla de hombres de negocios de alto perfil. verdad? —Esperanza brilló en sus ojos. los mezclo. No juegues con mi paciencia. El atuendo era formal y mostraba poder. ¿lo sabes. Yo inventé los problemas. Por el número de guardias de seguridad marchando a través de la entrada. La lista de invitados estaba llena de gente que no conocía o no me importaba. —Querida futura esposa… —Sonrió de una manera que me hizo rogar por piedad—. —Estás haciendo lo correcto. se me ocurrió que los arreglos florales habían costado por lo menos más de un año de alquiler del departamento que Pops y yo habíamos compartido durante los últimos veintidós años. Una fila de limosinas negras se alineaba en frente de la antigua iglesia. Mientras mi rostro viajaba hacia la entrada de la iglesia desde la limosina en la que estaba sentada. Mi padre me estaba entregando en la Iglesia Católica del Sagrado Corazón. un senador y sinfín de mundanos. un puñado de políticos. La sola idea de casarme con alguien tan obscenamente temerario con su dinero envió un estremecimiento frío por mi columna vertebral.

Ellas eran altas. Lo que él quería. casi por entrar a una iglesia en la que nunca había estado. Sabía esto con seguridad. Yo no era particularmente bonita. llena de gente que no conocía. golpeando salvajemente contra mi esternón. . No pequeñas. él quería a mi pequeño yo. No tenía oportunidad. con curvas y hermosas. Estaba rezándole a Dios que entre y evite que suceda la ceremonia. Una delgada línea de sudor se formó sobre mi piel. Querido Dios. casi viscosa piel pálida y pecas salpicando cada pulgada de mi redondeado rostro. su eco rebotando en las paredes de mi cráneo. probablemente mi mejor rasgo. Yo no era del tipo de Troy Brennan. Qué irónico. o al menos no de la manera de atraer la atención de hombres de su calibre. No tenía sentido para nada. habiendo pasado a través de páginas de chisme de noticias locales aquí y allá. aunque estaba en su casa sagrada. Mi corazón se aceleró. ¿Por qué yo? ¿Por qué yo? ¿Por qué yo? —Ya falta poco —anunció el chofer de la limosina. era ordinaria. Incluso si él no hubiese aceptado el requerimiento de Brennan de tomarme como su esposa (y Troy Brennan sin duda era uno de esos hijos de puta hipócritas y a la antigua que le pedían a tu padre tu mano). Mis labios. Brennan lo hubiese hecho suceder de una u otra manera. Así que mientras estaba en la limosina. estrechos y con forma de corazón. cabello largo y de color rojo como un extinguidor. Pero supe lo que mi padre no tenía que decirme. No estaba lista. Tenía un marco pequeño y flacucho. Él siempre era visto con mujeres glamorosas. lo tomaba. Y ahora mismo. un canto coreó en mis oídos. eran rosa. Como si me hubieran dado una oportunidad. mientras el vehículo avanzaba sin prisa. No simplemente no estaba en su vocabulario. pero más allá de eso. por casarme con un extraño al que le temía. con cabello rubí y un poco extrañas.

Dios iba a castigarme. Por no darle al Todopoderoso el respeto que él merecía. su frente arrugada colapsando en un fruncido. Brennan debe de haberle consentido con una marca buena ahora que estábamos por convertirnos una gran. Había dejado de ir a la iglesia hace tanto. besando mi frente suavemente. pero en este punto ya no me importaba. —Todos están tomando sus asientos adentro. no estaba particularmente interesada en la fe. Se inclinó hacia adelante. No debería ser más de un par de minutos. sus ojos dos charcos de pesar. Además. —No —lo corté con voz plana. —Suspiró. Iba a casarme con un monstruo. No hemos puesto la mirada en esa mujer desde que tengo tres años. Apestaba a alcohol. hiciste un buen trabajando cuidado de mí por tu propia cuenta. porque una vez siendo la esposa de Brennan la gente me comería con los ojos como si fuera un unicornio en un zoológico mágico. A donde sea que se haya ido. . Todos esos años quedándome dormida de niña en la misa del domingo. Una pequeña. silenciosa. Todos esos años y ahora era el momento de pagarlo. Tobey. Mejor acostumbrarme. no merece formar parte de esto. —Aquí estamos —dijo el chofer. inclinando hacia adelante su sombrero. creo que era su nombre. pero persistente voz en mí me tentó de creer que este era mi castigo por ser una mala católica. Lo atrapé mirándome curiosamente desde el espejo retrovisor. infeliz y malograda familia. —Desearía que tu madre estuviera aquí para ver esto. señorita. Todos esos años yendo a grupos de jóvenes solo por las galletas y comerme con los ojos a los jóvenes y guapos hombres quienes nos hablaban de las formas maravillosas de Dios. e incluso de niña. aliviada de escuchar que ya no había un rastro de emoción en mi voz—. ¿Y Karma? Ella era bien conocida por ser una perra hormonal y furiosa. No del tipo barato. —Palmeé su muslo de forma extraña. Miré de vuelta a mi padre mientras me entregaba el ramo de flores violeta. o en nada más de mi vida.

era una mujer que me dio a luz y se fue poco después de eso. Respecto a sus habilidades paternales. muy seguido venía con heridas por peleas. no la verdadera de todos modos. Bueno. y (b) cuando tu padre te deja tienes dos opciones: o lo dejas definirte o controlarte o continúas. Ahora estaba empleado por Troy. sabía que mi padre no era un buen hombre. Por supuesto. sino la verdadera—cuando tuve neumonía. yo. Aunque lo amaba. siempre ponía una distancia entre su trabajo y yo con los Brennan y yo sabía que él quería nada más que protegerme de esa gente. a decir verdad. pero también era la única persona que me amaba. Seguía tratando en la segunda opción y raramente me caía. . Nunca había sido abusivo o impaciente. Aunque. probablemente haciendo algo igual de ilegal. Yo lidiaba con visitas sorpresa de los policías y le llevé ropa limpia y cigarros bastantes veces cuando fue arrestado. Incluso hubo mujeres con las que salió que habían jugado a la casita y fueron mis «mamis» temporales hasta que se dieron cuenta que el amor de mi padre por el alcohol siempre sería mucho más profundo que el amor por ellas. Era cierto. Robyn Raynes no era mi madre. Siendo un alcohólico o no. mayormente. Supongo que la mayoría de gente sentiría mucho más sobre ello el día de su boda. incluso si yo estaba por mi cuenta. Sus ojos brillaban con orgullo y sorpresa. Pero de alguna manera. haciendo un punto en demostrarle al mundo que no te importa una mierda a dónde se ha ido tu madre. había endulzado el infierno fuera de nuestra historia. pero (a) esta no era mi boda. Cuando estaba creciendo y él trabajaba para Cillian Brennan. Pops amaba lo que estaba escuchando. que se preocupaba por mí. había reconocido que hoy solo era igual de difícil para mi padre que para mí. él y el alcohol. Pops era un alcohólico y un terrible Casanova con las damas. Él merecía un poco de felicidad. incluso si estaba un poco en el lado desorientado o insensible. solo éramos él y yo. que se quemó en la estufa tratando de hacerme sopa de pollo para mí—no la enlatada. había cuidado de mí por su cuenta desde que yo era un bebé.

—El alegre chofer abrió su puerta y dio la vuelta a la limosina. tirando de mis orejas. Volveré enseguida. Acaricié su frente con las yemas de mis dedos. pero rompió la fila hacia la izquierda donde vio a un pequeño grupo de fracasados hombres. que es diminutivo de Bird. Un hombre hablando suavemente a su hijo al otro lado de la pared. Fruncí el ceño. Volveré en un minuto. pequeña. se da la relación. Luego lo escuché. inclinando mi rostro en una de sus palmas. y me incliné hacia adelante en un pie con tacón hacia las voces. —Pero papi. —También te amo Pops. —Muy bien. Deja que el novio espere un poquito más. los papás aman a sus hijos. ¿Lista? Aquí vamos. Un rastro de sudor frío se deslizó por mi columna vertebral. Abraham no era un hombre malo pero hizo lo que pensó que tenía que hacer. Su voz era gentil. —Necesito hablar con Benny. —Dejó caer una simple y gruesa lágrima por su mejilla arrugada mientras presionaba sus palmas contra mi rostro. Era un día inusualmente frío de Junio. ajustando mi vestido. notando que la entrada a la iglesia estaba mayormente vacía. Pops seguía detrás. pero sabía mejor que pensar que esa piel de gallina era por el frío. . pero aún gutural y ronca al mismo tiempo. Deseaba poder esconderme allí. Miré la abertura en la pared alta de piedra a mi lado y vi un pequeño jardín con una banca. aún atrapados en charlas de negocios. —Te amo Pajarito10. y eso era sacrificar a su hijo a Dios. Me deslicé hacia afuera cuidadosamente. —Por supuesto. pájaro en castellano. El gorrión es un tipo de ave y como ella se llama Sparrow (Gorrión en castellano). Asentí con la cabeza. más que unos pocos hombres viejos alrededor. No estaba segura de por qué pero el sonido de él se insertó en mi cuerpo como licor cálido en una noche tormentosa. ¿verdad? 10 En inglés le dice Birdie. —Me guiñó el ojo y se dirigió hacia la manada de hombres en trajes en la esquina de la iglesia de adoquines. abriéndome la puerta.

—Lo hacen. pero Dios recibió respuesta de que Abraham pondría a su adorado hijo en el altar por él. Lo que me recuerda. pequeño campeón. el hombre caminó a través de la abertura en la pared y su cuerpo duro se estrelló contra el mío. Se enderezó. ¿en dónde está nuestra mami? Justo entonces. —Mucho. Sam. alzando la cabeza y mis ojos se salieron de sus órbitas y mi boca se secó inmediatamente. No. me decía que había llegado a un punto de trabajar al . no podía tener más de cinco años—. Él era guapo. y por su voz. No es un castigo. guapísimo. lo siento —dijo. Era como de sesenta y dos pies de alto. Dios quería probar la fe de Abraham. Más que nada en el mundo. y justo como mi futuro esposo. quería casarme con mami. Era una obra maestra en un penetrante traje negro. —¿Tú crees —el niño pensó. —No. que Dios solo esté probando a nuestro Abraham? Tal vez su hija y el Sr. —Mierda. Otro silenció llenó el aire antes que el hombre respondiera: —Sí. Isaac estuvo bien al final del día. la forma en que llenaba su traje hecho a medida. pero logré agarrar la pared con mi mano que no estaba aferrándose al ramo de flores. La gente quiere casarse con la otra persona. robándose mi aliento y momentáneamente liberándome de mi caída mental. y sentí mi corazón hundiéndose. Chillé. El hombre se rió para sí mismo con humor. Esa no es una prueba. casi cayendo de espaldas en mi trasero. Troy no se casen hoy. recuerda. —¿Entonces cómo es que Dios hizo lo que le hizo a Isaac? —Bueno. —¿Tú querías casarte con mami? —preguntó Sam. —¿Y Dios ama a sus hijos? El hombre se detuvo brevemente. un poco más bajo que Brennan.

Esa autoridad. De lo contrario. despeinado y suave. entrecerrados e inteligentes. Esa voz. Se veía sorprendido de verme. agradecida de que Sherry no estuviera allí para gritarme por malograr todas las capas de maquillaje que había cocinado en mi piel. inmediatamente lo supe. yo estaba por casarme en aproximadamente cinco minutos con uno de los hombres más peligrosos en Boston. Froté una mano a través de mi rostro. —No estaba escuchando —expliqué. y me pregunté qué tanto sabía. su significado claro. Sus ojos grises me estudiaron. con premura. . con un hijo. iba en unas cuantas direcciones. Sus ojos cayeron hacia donde estaba mi mano acariciaron la tela de mi clásico Valen-algo. mientras frotaba su fuerte mandíbula. ondeando un pequeño camión azul de juguete en su mano—. Y lo siento —dijo. juzgando por la forma en que su mirada sostenía la mía. —Por supuesto que no. Entonces. Pero el padre de Sam parecía haber sido enviado a un mundo paralelo. tratando de sacudir el efecto raro que tenía en mí. volteándome hacia la puerta de la iglesia—. —No estaba acusando —respondió. e inmediatamente me aparté. —¡Dijiste una mala palabra! —Su hijo prácticamente saltaba de alegría. Es mi boda. —Me sonrojé. Más emociones me atormentaban por dentro y mi estómago dio vueltas ante su menor acto de amabilidad. Necesitas poner un dólar en el jarrón cuando lleguemos a casa. Y a mí. Espero que tú y tu familia disfruten de la ceremonia. —Me encogí de hombros—. me recordé. —Lo es. Su cabello castaño. alisando mi vestido. con voz grave. Oh. Esto lo ponía firmemente fuera de límite. y también. ondulado y grueso. a pesar de su mejor esfuerzo de ponerlo hacia atrás. Sparrow. Es tu boda. me ponía como una maldita idiota.menos cuatro veces a la semana. sereno. Sí. Me congelé. —Yo también. Él era uno del equipo de Troy. siendo auto- consciente. mejor… —Mi tonta boca seguía escupiendo estupideces. Estaba casado. te acabas de mostrar en el vestido más inapropiado del planeta. ya sabes.

estupefactos. sus autos. Pops trotó la poca distancia entre nosotros. especialmente no en aquellos que eran suficientemente hipócritas para ofrecer consuelo. Brennan no ahorraba nada cuando se trataba de lo que era suyo. —Es la hora del espectáculo. Volteándome. Vamos a que mi pequeño Pajarito se case. mano a mano. coloqué dos dedos en mis labios y le silbé a mi padre. sus mujeres o su boda. Apuesto que pensaban que Brennan se casaría con una dama y no con una extraña chica poco femenina de cabello rojo—. Ya sea su ático. Abrió su boca para decir algo pero no podía lidiar con más de su amabilidad. solista. Felicitaciones por la boda. arcos florales y extravagantes y decorados bancos estaban impecables y . saludó al hermoso hombre con un asentimiento de cabeza. Confío en que sabes que estoy aquí si alguno de ustedes necesita algo. Las velas. —Brock regresó su atención a mí. caminando hacia la iglesia. y mi corazón se apretó solo un poco más con autocompasión. —Brock. Terminemos con esto. organizador. No confiaba en los hombres en estos días. Obscenamente lujoso y desagradablemente desperdiciado. corredor de pasillo. mi boda con Troy Brennan fue un evento hermoso. Pops se acercó y me agarró por los hombros. Brock y Sam se dieron la vuelta. —Abe —Brock respondió con su propio asentimiento de cabeza—. OBJETIVAMENTE HABLANDO. —Oye Pops… —Le hice un gesto con una mano para que se acerque mientras todos los hombres en las afueras de la iglesia me miraban fijamente. Jadeando. arreglos florales.

apretándola firmemente. Los hombres intercambiaban gruñidos contenidos. puntos negros nublaron mi visión y pensé que me iba a desmayar. sonándose la nariz mientras asentían en acuerdo. —Desde que es su intención entrar hacia el matrimonio. y declaren su consentimiento ante Dios y Su Iglesia — instruyó O’Leary. De hecho. Te prometo serte fiel en lo próspero y en lo adverso. sacando sus mentones como si este maldito espectáculo fuera verdadero. Sin embargo. Sparrow Elizabeth Raynes. —Yo. su mentón tenso como la piedra. Mientras la gente en las bancas se rió entre dientes. Padre O’Leary hizo la ceremonia con gracia. para mí no tenía sentido. continuando con la charada. Gente condenada atrapada en un matrimonio construido en ruinas de extorsión y mentiras. Él me miraba con dagas en los ojos. Brennan no estaba exactamente disfrutando de la atención.eran lujosos. todos con ojos llorosos y alegres. grande. Las mujeres estaban limpiando el borde de sus ojos muy maquillados con pañuelos. en la salud y en la enfermedad. Te amaré y respetaré todos los días de mi vida. pero tampoco se veía preocupado. Intenté no sudar el equivalente al peso de mi cuerpo por ansiedad y copié lo que el padre estaba diciendo cuando era apropiado. como mi esposa. Troy James Brennan. pensando que era dulce. y mis emociones sacaron lo mejor de mí. Mi turno. se veía rudo. Jadeé cuando el novio tomó mi pequeña mano en la suya. te tomo a ti. Una charada. me sorprendió que el altar no estuviera construido exclusivamente de sangre de diamantes y billetes de cien dólares doblados. sangre y vida. Mi rostro estaba drenado de color. una reacción auténtica de una novia nerviosa. Y eso es lo que Brennan y yo éramos—una mentira. . Intercambiamos votos en frente de cuatrocientos invitados. como Henry Cavill sin una camisa puesta. imperturbable y un poco irritado con el tiempo que tenía que perder en un evento mundano. y me forcé a sonreír débilmente. o eso asumí ya que mi visión estaba nublada y mi cabeza daba vueltas. Tanto detalle y belleza no debería ser gastado en un fraude. En general. unan sus manos derechas.

. Tenía veintidós años. Brennan no esperó a que yo me mueva o controle mis emociones. Agarrando el anillo de mi novio desde una almohada sostenida por una jovencita—ella y mis tres madrinas. Te amaré y respetaré todos los días de mi vida. un hombre rechoncho. Sparrow Elizabeth Raynes. sosteniendo mi cuello como si lo hubiese hecho cientos de veces antes. dije las palabras en automático. Te prometo serte fiel en lo próspero y en lo adverso. quería arremeter furiosa. En nombre del Padre. Troy James Brennan. del Hijo y del Espíritu Santo. en la salud y en la enfermedad. Esto era una mentira. Cuando fue mi turno. Un asesino. con ojos maliciosos. como mi esposo. Un criminal. Ni siquiera habíamos ido en una cita. Nunca habíamos estado juntos. Una parte de mí quería gritarles a todos sentados en frente de nosotros y sonriendo como idiotas. aunque con voz temblorosa. completas extrañas para mí y probablemente contratadas—deslicé el aro en su anillo con una mano temblorosa. entró en mi espacio personal e inclinó hacia atrás mi cabeza. —Toma este anillo en señal de mi amor y fidelidad. —Brennan deslizó el anillo por mi dedo. Apenas nos habíamos hablado. te tomo a ti. concentrándome solamente en el hecho de que casi estaba casada con este hombre. El padre se volteó hacia mí y me pidió repetir sus palabras. le entregó un anillo. lo que hice. ¿Cómo podían haber dejar que esto suceda? Mi relación poco sólida con la humanidad tomó otra caída de narices cuando el padrino de Brennan. —Yo. Él tenía treintaidós. pero yo lo apagué en ese entonces. Mi promesa a Troy Brennan dejó un sabor amargo en mi boca. —Puede besar a la novia —anunció el padre con una sonrisa satisfecha cuando el hecho fue terminado. El padre continuó hablando. Mostrando su sonrisa lobuna.

Sorprendentemente cálidos e impenitentemente masculinos. fuegos artificiales de felicidad. Sacudí manos. viajando hacia mi mejilla. una frescura de goma de mascar de menta bailó en mi lengua. Me envolvió en sus brazos. jugué el rol en el que estaba. Su susurro envió una descarga de pánico directo a mi estómago. sonreí grande. La iglesia explotaba con éxtasis. mientras yo trabajaba duro en intentar no vomitar en su boca. sus anchos hombros protegiendo nuestros rostros de la multitud que se puso de pie y aplaudió. Y apuesto a que lo había hecho. silbando y riendo. —Buena chica. Pero mi nuevo esposo no se quedaría ahí. —Claro como el cristal. abracé a gente que no conocía y cuando las cosas se volvían demasiado real. Me tensé. bajando la mirada hacia mí. Tengo una sorpresa para ti. buscaba un vaso de champagne y nublaba el . DURANTE LA SIGUIENTE hora. Su sabor explotó en mi boca cuando sus labios chocaron contra los míos. —¿Está claro? —Alzó su mentón. la dulzura de un cigarro. Sus ojos seguían pesados por el beso cuando retrocedió. Ahora vayamos a sacudir algunas manos. pinchando mis labios por instinto. sus labios una delgada línea dura. —Pretende ser feliz o te daré una buena razón para estar triste. no permitiendo que más de él me invada. dejando rastros de alientos calientes y cargados en mi piel. Sus labios dejaron los míos. Una mezcla de fuerte cerveza amarga (Guinness probablemente). solo que con tantas mujeres que no eran yo. Tragué saliva. besar algunos bebés y regresar a la limosina. Entrecerré los ojos hacia él. antes de situarse en la concha de mi oreja. conquistó mi boca. pero no pateé sus bolas con mis imposibles tacones de aguja como desesperadamente quería hacer.

me hizo sentirme sin esperanza. todos hombres que de alguna manera se encontraban siendo controlados por una generación más joven de criminales. Sabía que me veía extraña. usualmente con cerquillo adelante. La situación amarga. solo tenía unas cuantas células de cerebro más que una patata. algunos porque les hacía falta disciplina. . un poco inclinados y 11 Este tipo de estilo es cortado recto alrededor de la cabeza y al nivel del mentón. mientras que el mío era largo. justo como los otros invitados que trataban a Brennan como sujetos arrodillándose frente a su rey. como si mi cuerpo estuviera de alquiler y todavía tenía que aprender cómo operarlo. ocasionalmente un fotógrafo se acercaba cautelosamente para interrumpir lo que sea que estuviéramos haciendo para pedir tomar una foto de nosotros. La depresión me bañaba cada vez que miraba en su dirección y lo veía chocando vasos con sus amigos. Mientras estábamos afuera. en forma de bob11. ¿Yo? Miraba fijamente a la cámara como si estuviera rogando que la persona detrás del lente llame a la policía y me salve. Sam y a su madre minutos antes que regresáramos a la limosina. largas piernas y curvas que iban por siempre. Sus ojos eran del color del whisky. Se veía hispánica. Ella tenía cabello corto de color café. junto con el permanente sabor del beso de Brennan y el hecho de que yo también había ahogado mis penas con alcohol hoy. quién de acuerdo al rumor.mordisco amargo de la realidad. Mi padre nos dejó a mí y a mi esposo. y. Brennan quería que los invitados estén algo tomados antes de que nos fuéramos de la recepción—y tan bizarro como era. con piel suave y dorada. como Sloppy Connelly. Tanto mi nuevo esposo y yo consentíamos. Algunos porque les faltaba la habilidad intelectual para liderar. así que no debí estar sorprendida de descubrir que su esposa era igualmente asombrosa. como a mi padre borracho. había un bar abierto en la acera en frente de la iglesia. optando por quedarse en su lugar cerca de los aspirantes muertos de nuestro vecindario. Brock estaba sorprendente. Él se veía tranquilo. Descubrí que al estar de pie a su lado me hacía ver como una pobre excusa de una adolescente. Vi a Brock. apretando mi cintura asertivamente y colocando una mano áspera en mi hombro cuando era apropiado. recto y de color rojo como la puesta del sol. La pequeña familia se nos acercó para darnos sus bendiciones y buenos deseos.

si me preguntas. —Bueno. Cuida de ella. Catalina aplicando suficiente fuerza para romperme uno o dos dedos mientras me observaba como si yo fuera una enfermedad contagiosa. Yo soy Sparrow. sorpresa bailando en sus fríos ojos azules. —Le dio un beso suave en su mejilla. —Un placer —mentí. mientras que los míos eran de un suave verde y eran amplios. porque se iba a tener que acostumbrar a estas. guapo. Bien. Brock se veía como un poema. observando mi cuerpo como si fuera un postre. Brock era más un chico bonito y Troy era más rudo y tosco en rasgos y mucho más temeroso. entrecerrando sus ojos. Sacudimos nuestras manos. No es que Troy tuviera más encanto que Brock. Ella emanaba atracción sexual… yo apenas me veía legal. Es solo que Troy había hecho de su nombre una historia. —Mi buen hombre —le dijo Brock a Troy mientras palmeaba su hombro—. ese es un nombre peculiar. . Así que le gustaban mis respuestas malévolas. Soltó mi mano como si estuviera hecha de pedazos de vidrio. —Bueno. dejando una mancha de lápiz labial en el borde de su mentón—.tentadores. —Estás hecho un infierno de novio. —Hizo puchero. Aun así. Una encantadora ceremonia. hermosa novia. Y qué encantadora novia. Brock y Troy sacudieron sus manos e intercambiaron bromas. Yo soy Catalina Greystone. —Intento hacer eso. La esposa de Brock hizo una profunda reverencia. su escote casi saliéndose de su apretado y caliente vestido rojo cuando saludó a Troy. De hecho lo opuesto. una sonrisa que enseñaba los dientes congelada en mi rostro—. se me ocurrió que Troy Brennan podría haberla tenido como esposa si hubiese querido. A pesar de ser similar en tamaño y estructura de huesos. ese es un comentario predecible —repliqué. Troy. Troy rozó su pulgar sobre sus labios. como una excavadora humana. como una canción de heavy metal. Brennan alzó una ceja.

—Lo sé —me respondió como hecho. no en su hijo. Sam estaba muy enfocado en su pequeño camión para preocuparse de lo que los adultos estaban discutiendo. a mí incluida. voluntariamente había nombrado la presencia de mi nuevo esposo. —Brock asintió hacia mí. ¿Es tu verdadero nombre? —continuó. La frente de Catalina se arrugó en un fruncido. —Muy pronto para decirlo. Es un nombre genial. —Soy Sparrow —dije. Mi verdadero nombre es Samuel. Él parecía tan agarrado por sorpresa por el gesto como yo. —Encantada de conocerla. mi sonrisa volviéndose más amplia—. —Arrugué mi frente. evitando al pequeño. —Su sonrisa oscura me dijo que estaba disfrutando al ofender a todos alrededor de nosotros. sin soltar ni por un segundo el hecho de que ya nos habíamos conocido. Me sonrojé por una razón desconocida. pero mantuvo sus ojos fijos en mi esposo. 12 Nombre muy común en Boston. pero se recuperó rápidamente. —Sam se encogió de hombros. Brennan. . Srta. Supongo que mis padres lo sintieron original. Buscando una distracción. ignorando a los adultos. Brock hizo a un lado a Sam. ¿No lo crees Troy? Por primera vez en mi vida. rompimos en una risa aliviada—. Y apuesto a que no eres un niño aburrido. y todos. —El mío no. acariciando su cabeza mientras luchaba contra un tirón enojado en sus labios. me agaché y le ofrecí a Sam mi mano. No es como si sintiera que fuera parte de ellos de todos modos. pero este era mi línea estándar. regresando su atención al camión azul de juguete que estaba sosteniendo en su pequeño puño—. —No tan original desde que el nombre de mi madre era Robyn12. De hecho. —Creo que es lindo. estoy segura de que eres realmente inteligente. ¿No es un sobrenombre? —Me temo que lo es. incluyéndome. Es solo un aburrido viejo nombre. su rostro serio pero abierto—. tomando un sorbo lento de su whisky que llevaba en su mano y bajando la mirada hacia su vaso.

reuniéndose en la acera y lanzando alpiste a nuestro vehículo. acercándose y susurrando en el hueco de mi cuello—. sin tono de voz. esta boda fue bastante apresurada e inesperada. Podía ser una Novia de Junio pero por supuesto iba a llover en nuestro día de boda. Cuando entramos a la limosina que nos llevaría a la finca histórica donde casi cuatrocientos extraños estarían celebrando nuestra falsa boda. Como estás al tanto. Al menos mi nuevo esposo no era tan predecible como para intentar hacer una broma sobre mi nombre13. —Por amor a Dios. Desenvuelve la maldita cosa. 13 Los pájaros comen alpiste y como el nombre de Sparrow es el de un ave. Él ondeó su mano impacientemente. Mordí mi labio para aguantar la repugnante respuesta. alcé la mirada hacia él. Me di cuenta que estaba boquiabierta ante ellos cuando Troy despreocupadamente usó su dedo índice para presionar en mi mentón y cerrar mis labios con un chasquido. . Un conjunto de invitados hicieron lo usual. Sip. Alpiste. Algunas personas decían que la lluvia significaba buena suerte. en sospecha. —Cuidado —se burló. su expresión sin emoción. me entregó una amplia y profunda caja blanca atada con un lazo rosa de satén. desafortunadamente. Roja. pero yo sabía que no era así. En su lugar. —Viviré —dijo. ignorando sus ojos de depredador—. se da la similitud. ¿nunca dejaría de actuar como una oveja llevada a ser degollada alrededor de este hombre? —Disculpa no te haya conseguido nada —dije. no quieres que una mosca entre en esa boca linda tuya. la lluvia golpeó en nuestras ventanas polarizadas. Tomé la caja con cuidado de su mano y deshice el lazo con dedos temblorosos. —De mí. Deteniéndome. Tragué una respuesta sarcástica. para ti —dijo. cuando nos mezclamos en el ocupado tráfico de Boston. Maldita sea.

Casi gritando. bilis subió por mi garganta y mi sangre se congeló. Miré fijamente hacia adelante. no me había visitado más de una vez. —¿Qué es eso. Brennan. Sus ojos se encendieron con algo diabólico. redes de pesca y esa mierda. planeaba dejarlo muriéndose de hambre. Sí. pero él era un hijo de puta. Asumí que el sexo no iba a ser parte del paquete. Hice a un lado el papel de seda en la misteriosa caja blanca. no significaba que no lo haría. . Tendremos bastante tiempo para explorarnos. enfocándome en la parte posterior de la cabeza de nuestro chofer y mordiéndome la lengua. y tú no me veías yendo y llamándolo así sin asegurarme de que le gustaba su nuevo nombre de mascota primero. La limpié y apreté mi mentón para evitar que tiemble. Este era el recordatorio que solo porque él no lo había hecho aún. pequeña pajarito. no queriendo darle la satisfacción de verme llorar. Estoy hablando de cuero. Sacudí mi cabeza en negación. Lágrimas punzaron mis ojos. Ignoré el hecho de que me había llamado Roja de nuevo. No te preocupes. pero en los diez días que me había enjaulado en su ático. Mi regalo era muy revelador y degradaba a los objetos de lencería. Solo la gente a la que amaba me llamaba así. y menos había intentado tocarme. Odiaba que él me haya llamado Pajarito. Una lágrima traicionera logró salirse. Cuando registré el contenido. Si este hijo de puta estaba hambriento por mi dolor. El rostro de piedra de Brennan se rompió en una tentadora sonrisa. rodando por mi mejilla derecha. lancé la caja en su regazo como si fuera un nido de serpientes. Las luché. —¿Así que necesitas un sujetador de cuero y un peluche de vinilo para excitarte? No pensé que serías un cliché. —Y yo no te veía como alguien que responde. tenía cabello rojo. Roja? ¿Ni siquiera un agradecimiento? —Su voz baja se arrastró en lo profundo de mi piel. sola y asustada.

Aun así. Estoy especialmente interesada en Cómo Domar al Mujeriego 101. de alguna manera. Nuestro chofer seguía tragando saliva con fuerza y mirando directo hacia adelante. —Dile que me envíe el sílabo. —Eso es interesante porque seguro que pareces tener un interés saludable en comprar lencería. pero yo sabía que él estaba escuchando. doblando mis brazos sobre mi pecho cubierto de encaje. —Solo sabe lo que es mejor para ella. —Relájate Roja. —Le ofrecí una dulce sonrisa. Tal ves tú deberías de aprender unas cuantas cosas de ella. pero no tenía que lanzarme sus amoríos en mi cara. Yo no era lo suficientemente inocente para creer que él tomaría este matrimonio en serio jamás. —Mi voz apenas tembló. —Inclinó su mentón hacia el regalo recostado en capas de papel de seda. de manera robótica. Las sirenas sonaron a la distancia. Decir que no estaba cómoda al tener esta conversación en frente de un completo extraño era el entendimiento del siglo. No tengo interés en golpear tu trasero a menos que estés deseándolo y rogándolo. —No… —Se inclinó hacia adelante. —A ella realmente no le gustas si es que va a comprar lencería para tu esposa. . —¿No? —Parpadeé lentamente. un camión dio un pitido mientras salía en retroceso y el zumbido enojado de mi sangre zumbó en mis oídos. Escondí mis manos bajo mis muslos para evitar intentar estrangularlo. Presioné mis labios entre mis dientes. intentando no lanzarme contra mi esposo como un animal arrinconado. ¿Mucho tiempo libre? —dije impasible. —Yo no escogí esos objetos. Este hombre me prometió su fidelidad en frente de un cura hace menos de una hora. el tiempo se detuvo completamente a pesar de las calles bulliciosas de Boston destellando afuera. Su sonrisa se amplió. Mi amante escogió su regalo. llevando su boca cerca de la mía—.

. pero aún no bienvenida. —Pero me gusta tu lucha —dijo suavemente a través de nuestra felicidad fingida mientras hacíamos nuestro camino. Bien —murmuré. Caminamos y saludamos. —Recuerda. —Como sea. con nuestros brazos unidos. —Mantuvo su palma abierta. No puedo esperar para que me muestres algo de eso en mi cama. Yo no me moví. Troy salió primero. ignorando su gesto. sonriendo a nuestros invitados a través de sonrisas plastificadas. colocando mi mano en la de él. como dos amantes felices que no éramos—. juega limpio. ofreciéndome su mano. la limosina se detuvo y el chofer se apresuró para ayudarnos a bajar e ir hacia los escalones del terreno del siglo dieciocho donde la recepción de la boda estaba tomando lugar. Justo entonces.

entre gente que no creía en cuentos de hadas. pero tampoco era una bruja. los chicos siempre se mantuvieron alejados de mí. Pero él debería haber sabido también. a pesar de mis mejores esfuerzos. No. sobre la cima de sus odiosas tripas. mi mala suerte con el sexo opuesto. En la escuela. No había un hueso romántico en mi esqueleto. En el trabajo. Y especialmente en y alrededor del Sur de Boston. ni sexy. Contrariamente a lo que alguien podría pensar. El Príncipe Encantador era tan factible como Papá Noel para mí. mi cliché de virginidad se debía al hecho de que no había conocido a nadie que quisiera compartir conmigo más que unos cuantos besos y toqueteo ocasional. Así que había llevado en silencio la carga de mi virginidad. si no menos. que yo era virgen. Había crecido en un barrio hostil. Es cierto que no era particularmente llamativa. Sin embargo. Era notorio. de alguna manera. Una virgen. no estaba especialmente interesada en guardar mi virginidad para esa persona especial. con la esperanza de encontrar a un hombre que fuera lo suficientemente dulce . -SPARROW- Traducido por 3lik@ DEBERIA HABER SABIDO que era un hombre de palabra.

con su fuerza. dándome una visión completa de su musculoso cuerpo. Después de todo. y su modo brutal de vivir. Brennan entró en su lujoso dormitorio y empezó a quitarse la ropa en silencio. Lo notó. —No te demores —me ordenó desde el dormitorio. doblándolas en una pila ordenada en un elegante buró negro cerca de la enorme cama tamaño King. postergando. él estaba borracho. Completamente varonil. Tal vez se dormiría. Entonces. Postergando.como para guiarme a través de lo que se debe y no se debe hacer en el amor. no como los del anuncio de Abercrombie & Fitch. completamente borrachos y comprensiblemente sonrojados. Las arrojé al fregadero con un dichoso retintín. Pero lo hizo. se desmayaría… . grande. cerrando la puerta detrás de mí con un ruido fuerte y bloqueándola por si acaso. Abrí cajones y armarios. exigente. me enfrenté al vestido imposible. Tuve la sensación de que Troy Brennan. regulando mi respiración. Furiosa y asustada. sino uno real. Regresamos a su glamoroso ático en Back Bay. habría sido mi esperanza de que Troy estuviera demasiado ocupado metiéndose con la mitad de Boston para notar que tenía un par de tetas y un culo también. Se despojó de sus calzoncillos. no era el mejor guía para una principiante como yo. velludo. postergando. Si hubiera un rayo de luz en mi sombría situación. tamaño físico. Justo después de que volvimos de la celebración de nuestra boda. para ser exactos. Lo ignoré y me senté en el borde de su gigante jacuzzi. entré rápidamente al cuarto de baño principal. luchando por alcanzar los cordones en la espalda y meneándome hasta que finalmente logré liberarme del corsé más apropiado para una muñeca Barbie. me arranqué las horquillas que se clavaban en mi cráneo. una por una.

no hay sorpresas. Eran blancos. cuando una de ellas emocionada les dijo a sus amigas que finalmente había logrado acostarse con Troy Brennan.o vomitaría y se ahogaría con su vómito. otra desde su hombro a su bíceps. perdido en sus pensamientos. . apenas moviéndome. Era solo una niña. miré hacia los lados para comprobar si él estaba completamente dormido. y me arrastré hasta el extremo de la inmensa cama. y una más pequeña cerca de su garganta. ¿eh? —su voz amenazadora cortó la oscuridad con un toque divertido—. con las sábanas echadas hacia atrás en su costado. Tal vez no tenía nada de qué preocuparme. Estaba mirando al techo. No dejaba de notar que estaba sin camisa. Que él era un tipazo: su cuerpo estaba construido para luchar y follar. seis años más joven que las chicas de la secundaria. con la excepción de tres viejas cicatrices. Un trébol estaba tatuado en su pecho sobre su corazón. rabia y brutalidad que la mayoría de las chicas no olvidarían. Quería acurrucarme y desaparecer entre sus sábanas tan lejos de Brennan como pudiera. Sin respirar. Tentador y suave. ajustados y enfatizaban su erección. Sus pestañas revoloteaban de arriba y abajo contra las luces rojas y azules de la ciudad que se derramaban en la oscuridad. —Asustada del sexo. desvanecido por el tiempo. volví de puntillas hacia el dormitorio llevando un par de calcetines y mis viejos pantalones cortos de pijama gris y una camiseta de algodón blanco. Bueno. una que iba desde su pecho hasta su estómago. Un recuerdo de mi amiga Daisy y yo escuchando a las chicas adolescentes susurrando en la escalera de nuestro apartamento hizo que mi corazón tartamudeara. Su cuerpo era de acero musculoso. Después de cuarenta minutos. y lo hacía con una pasión. que llevaba nada más que un par de Calvin Kleins.

armas. —¿Primera vez que ves una erección? —se burló. Así que tragué saliva y alcé la mirada. Todos en el Sur de Boston sabían que Troy los había matado a ambos. Pero incluso si quería ponerme cachonda con mi marido. Cuando regresó. Su costado del colchón se levantó inesperadamente. Le oí pasar por la alfombra al cuarto de baño. —Es allí donde puedo probarte que estás equivocada. Abrió el grifo y se lavó las manos. Y había un sacerdote que había sido encontrado muerto en nuestra iglesia parroquial. —La tuya no es nada especial. Su crueldad era infinita. silbando. al final de la cama. concentrándome en una pieza de arte moderno. se quedó allí. cuchillos. —Su sonrisa casi pasó por humana. Sus manos habían tocado sangre. . —Me volví en la cama. Sí. Enterré mi rostro en la suave almohada. asesinado tan brutal que los medios de comunicación informaron que el cuerpo de Crupti había sido devorado por animales antes de ser arrojado en el agua. Escuché atentamente. su pene saludando en mi dirección. Nadie dijo una palabra. de alguna manera. dándole la espalda y abrazando mis rodillas contra mi pecho. una pintura de una mujer desnuda detrás de él. Pensar en él acariciando mi cuerpo con esas manos debería haberme hecho sentir náuseas. No quería decirle la verdad. pero no se molestó en cerrar la puerta. con la lengua cortada. Me encogí de hombros. yo no podía olvidar quién era él: el tipo que asesinó a Billy «Rostro de Bebé» Crupti. cadáveres. Eso debería haberme dicho una cosa o una docena sobre mi marido. no… —No estoy asustada para nada. con su ropa interior. Sin embargo. No sabes nada de mí.

sin dejar rastro de diversión en su voz—. Me alejé de él. has demostrado algo de fuerza de voluntad hasta ahora. mirando a mí alrededor. —¿Qué? —Déjame. pero aparte del hecho de que prefiero masticar las agujas usadas. —A la mierda… —Su boca se retorció en una sonrisa maliciosa—. Quítate las bragas. no quieres arruinarlo acobardándote. —¿No hablas en serio? —No hago bromas. debería haberle dicho la verdad. —Gracias por la oferta. Diablos. . pero estoy más interesado en ver tu sangre ahora mismo. Déjame ver. tengo mi período. —Tiré del edredón hasta mi nariz. tratando de ordenar mis pensamientos. —Las acciones hablan más que las palabras. buscando… ¿qué? ¿Objetos afilados para lanzarle mientras corría? Probablemente podría matarme simplemente respirando en mi dirección. Tu período —dijo lentamente—. Ver. Se acercó más a mí. —No estoy acobardándome. En lugar de burlarme de él como una niña de tres años. Miré a mí alrededor. Además. Quería jugar. Sparrow. ¿no es así… esposita? —Pero… —El culo es una buena opción —dijo uniformemente. y estaba empezando a entender su retorcido juego.

¿Te estás volviendo loca? —Muéstrame tu sangre —gruñó. solo para estar a salvo. Su mirada se centró en mi área pélvica. Y estaba desesperada por no darle a Brennan lo que era mío. Había cerrado el corte con el lápiz estíptico que había encontrado junto a su maquinilla de afeitar y luego me deslicé un par de calcetines para esconder lo que había hecho. Mis dedos raspaban mi hueso púbico y. Había puesto la sangre allí mientras estaba en el baño. Me estremecí de nuevo. Mi cuerpo hervía de vergüenza mientras deslizaba uno de mis dedos índice entre mis pliegues. dejándome sangrar así podría insertarlo entre mis piernas. me mojé los labios. cuerpo frágil y cabello rojizo. deliberadamente me corté el pie con su maquinilla de afeitar. quitándome mi ropa poco a poco. Me quité la ropa interior. chupándome el labio inferior y soltándolo lentamente. metiéndose una mano en su ropa interior y acariciándose tranquilamente. observándolo. —La ropa interior. una pulgada a la vez. mostrándole una mancha escarlata de sangre fresca. ¿Qué demonios te pasa. me encontré consciente de mi delgadez. a pesar de mi odio hacia él. y tenía que conservar mi estúpido orgullo intacto. pero los tiempos desesperados requerían medidas desesperadas. —Brennan se sentó. cayendo sobre mi lado de la cama con un ruido sordo cuando me paré frente a él. por si decidía tenerme en nuestra noche de bodas. . Me puse de pie frente a él y me quité mis pantalones cortos de pijama hacia abajo. Pero me había desafiado. sintiendo una mezcla de disgusto y emoción con la situación. Apuesto a que él estaba acostumbrado a dormir con mujeres que eran todas curvas. Mi cuerpo vibró mientras contenía mi odio. Sparrow? Asombrada. Sabía que era algo enfermo. con mi piel pálida. y exhibí mi dedo. también. Y yo parecía un chico. froté la superficie de mi interior superficialmente.

De cualquier manera. —No haré nada que no quieras que haga —dijo Brennan finalmente—. esto estaba mal. Mi cuerpo. —Por el contrario —dije. respirando hondo. —No te he detenido porque no quiero que me hagas daño. la forma en que él succionó mi sangre. levantó los ojos para encontrarse con los míos y se lamió los labios. Mis muslos se apretaron a cada lado de su cintura. Necesitaba detener esto y lo sabía. Chupó mi dedo durante un minuto entero antes de soltarlo con un pum y colocar sus manos detrás de mí. Algo en lo que dijo me molestaba. Sé eso. Troy inspeccionó la sangre en mi dedo. Coloqué mis manos en su pecho desnudo para equilibrarme. Mostró esa sonrisa maliciosa que parecía resaltar sus rasgos sorprendentemente hermosos. sin embargo. Es cierto que no me sentí violada—por . duros. usando toda la cantidad de confianza que aún tenía en mí—. acariciando mis nalgas y sacudiéndome hacia él. Esperaba eso. ¿Por qué? Cerré los ojos. Me desplomé en la cama. Roja? —preguntó. Pero hasta ahora no me has detenido. Sus músculos estaban flexionados. indomable. sus ojos salvajes con desenfreno. Parecía que iba a lanzarse y abrirme en cualquier momento. Troy dejó de acariciarse y se inclinó hacia delante. Pero la violación está debajo de ti. no estaba completamente segura. No lo hice. tenía planes muy diferentes. Sin importar si estaba con lujuria u odio. Lo hizo sonar como si yo disfrutara de su atención. —¿De verdad crees que un hombre como yo será desalentado por la sangre. de arriba a abajo. Molesto. Apenas conseguí controlar mis muslos temblorosos cuando separó sus labios y tomó mi dedo sangriento en su boca mientras sus ojos se enfocaban en los míos. Demonios. a horcajadas sobre él. estaba de humor. Malditos muslos.

retándome de nuevo. Me lancé al extremo de la cama. mis ojos implorantes y los suyos. molestia y… Diablos. El único ruido era el sonido de autos lejanos que pitaban en la noche del centro de Boston y el latigazo de lluvia que lavaba las enormes ventanas. sintiendo todo tipo de vergüenza. —No se ofendió ni un poco—. alejándome de su regazo y casi dándole un rodillazo a sus genitales en el proceso. Sra. Si estuviera dispuesta a ignorar la monstruosidad que se escondía detrás de esos ojos azules. podría no ser el peor candidato a amante. Una mentira. —Tenía la sensación de que lo serías.alguna razón que no estaba deseosa de explorar—pero ciertamente no lo pedí. —La diversión bailó en sus ojos mientras se acercaba más y extendía la mano para dibujar círculos en mi hueso púbico—. desesperada por evitarlo. Un momento de silencio pasó entre nosotros mientras nos miramos. Descansando sobre los codos. Me ruboricé furiosamente. contemplando. giró su cabeza. sus ojos entrecerrando hacia los míos. ¿a quién estaba engañando? Troy Brennan realmente no era desagradable a la vista. sintiendo que mis orejas se pusieron rosas incluso antes de susurrar las palabras—: Soy virgen. . Eso puede ser rectificado. —Me cubrí mi parte baja con las manos. Mis calzoncillos están empapados. Una verdad. —No quiero que lo sea —disparé en respuesta. —No te encuentro atractivo —dije. eso era lo último que iba a admitirle a él o a cualquier otra persona en esta vida. con voz ronca. Por supuesto. —Dile eso a tu vagina. —Estás perdiendo el tiempo. Brennan.

era increíblemente sorprendente. años —respondí.. Pero al igual que su dueño. ¿Cuándo se termina? —Cuatro. su aliento acariciando mi piel. alfombras color beige y una iluminación personalizada. mirando su ropa interior. . Era una locura. Sparrow? ¿Por qué no echas un vistazo a lo que hiciste? —exclamó. Era diferente. con suelos de mármol. cinco. pero pensé en cómo se sentiría tenerlo. —Algo me dice que si la Madre Naturaleza estuviera a cargo en este momento. —Y ella no es la única. —Plantó su mano sobre mi estómago. una enorme cabecera de cuero negro. Sus labios viajaron tan brevemente sobre mi muñeca. y dejé que su calor se filtrara a través del tejido de mi camisa de algodón. con satén tonos gris y blanco. pero su voz sorprendentemente dulce: —¿Por qué no me muestras esa fuerza de voluntad tuya.. Al igual que su dueño. Impresionantemente impersonal y demasiado estéril para sentirse como en casa. manteniendo su voz de negocios e ignorando mi último comentario por completo—. —Se sentó y me arrastró hacia su cuerpo. —Se lamió los labios. incluso dentro de cinco años—.. Su dormitorio principal era magnífico. —Este período tuyo. Solté un suave gemido y luché contra el impulso de inclinarme hacia él.. estarías montándome como un jinete. Parecía algo salido de un catálogo. algo que no odiaba. sus palabras afiladas como una maquinilla de afeitar. aunque desesperadamente quería hacerlo.. Era.. ¿Qué puedo decir? La Madre Naturaleza puede ser una perra. mis labios temblando.

debajo de mi camisa. Probablemente nunca. —Corazón. Lo odiaba por mostrarme esto. por todos los medios. mi cerebro procesó. No ahora. Diablos. sus dedos rozando cada centímetro de mi piel. Y yo lo sé —continuó—. regados por mi humedad contra su protuberancia. chasqueándolo en aprobación—. probablemente él también lo sabía.... cabrón. Pero ambos sabemos que ya eres mía. —Alzó la mano y acarició mi sien con suavidad.. tanteando mi pecho derecho repentinamente y rodeando mi pezón erecto con su pulgar. Pero no esta noche. Oh diablos. el corazón puedes quedártelo. Un débil rastro de sangre rosa manchaba sus calzoncillos blancos. . lo odiaba tanto que me ardía la piel. mis ojos vagaron lentamente hasta su ingle. hasta que no puedas caminar al día siguiente.. así que si quieres mentirte a ti misma. sé mi maldita huésped. Un día. —Sparrow Brennan. —Alma… —Continuó hasta mi estómago. —No estoy ni cerca de tener sexo contigo. Me odiaba por hacerle esto. —Cuerpo… —Su mano viajó hasta mi pecho. resoplando una risa sarcástica—. dejando que me toque. Al mismo tiempo. Mente. Dejé caer mi cabeza hacia atrás.. hacía que mis huesos me dolieran de rabia. —probó el nombre en su lengua. Un escalofrío recorrió mi columna vertebral. Bueno. —Tú lo sabes. Un día voy a follarte sin sentido. Brennan. —Su mano se deslizó hacia mi pecho izquierdo donde se detuvo por un segundo. —Pero incluso mientras decía las palabras supe que eran una mentira. Mi pulso se enganchó.

—Algún día. —S-sí. ¿no? Hizo una pausa. estómago con estómago. —¿Debería detenerme? —preguntó. —Eso es cierto. sus labios flotando sobre los míos. y antes de que pudiera reunir el coraje y las células cerebrales para formular palabras.. Hay algo de diversión escondido debajo de tus capas de bondad. Le encanta ser temido. apoyó su protuberancia contra mí. . Entonces. pero su sonrisa se hizo más grande y más parecida a un tiburón. —Dudo que alguien te eche fuera del edificio. Su peso presionaba mi pelvis. —Su mano se movió hacia mi garganta. su boca encontrando la mía mientras rodó fuera de mí. cuando grites mi nombre tan fuerte en esta habitación que todo el mundo pueda oír. Troy echó la cabeza hacia atrás y rió. Tuve la sensación de que no había nada divertido escondido debajo de sus capas de oscuridad. El calor crecía dentro de mí. una carcajada sincera y una radiante. Bajó su cabeza. nos lanzó a ambos en un movimiento rápido. sus brazos encajonándome mientras seguía apretándose contra mí. Respiré hondo. sin una advertencia. su dedo trazando una línea invisible—. —mi voz débil tartamudeó. nada nos separaba más que la estúpida tela de su ropa interior. ¿Sabes. Sparrow? Quizás podríamos jugar juntos después de todo. Le encantó mi última declaración. Estaba ahora en la cima. pero no dije nada. pero no me besó. conmigo retorciéndome debajo de él. voy a sacarnos de este lugar.. mordí mi labio furiosamente para reprimir un gemido. Quería que se detuviera. Habló en mi boca. Fruncí el ceño. teniendo en cuenta tu reputación.

Salía a trabajar temprano. así que se sentaba frente a la puerta . siguiendo cada paso que daba como un apasionado cachorro Pit Bull. Cuando me encarceló durante diez días antes de nuestra boda. apestando a cerveza fuerte. sabía con certeza que su ausencia no tenía nada que ver conmigo y todo que ver con su trabajo. Ahora. cocinando y limpiando para él. ¿Y yo? me estaba quedando sin opciones para entretenerme entre las gruesas y sofocantes paredes del ático de Troy Brennan. Y en su mayor parte. me había preguntado si quería asustarme o darme tiempo para llegar a un acuerdo con el nuevo arreglo. me conformé con este arreglo. En aquel entonces. perfume de otras mujeres y el olor amargo-dulce del sudor de un hombre. y eso fue para decirme que iba a ser su esposa. él volvía a casa cada noche después de que fingía estar dormida. Dejaba el ático para mis corridas matutinas y para mis clases culinarias vespertinas. No lo dejaba entrar en el apartamento de mi padre. sin abrir. por costumbre. con Connor observando mis movimientos. su lado del colchón siempre estaba frío y vacío. -SPARROW- Traducido por 3lik@ & Manati5b Cinco días después. ni siquiera intentó entablar una conversación las pocas veces que vi su rostro. Estos días. así que cuando me despertaba. Diablos. UN DIA SE TRAGÓ el siguiente. el tiempo pegándose como páginas en un libro nuevo. Visité a Pops dos veces. No trató de tocarme de nuevo. él visitó solamente una vez su amueblado apartamento de aspecto clásico.

masticando tabaco escondido en su mandíbula y. maquinilla de afeitar y olor singularmente viril. . y ayudaba a la familia desde que Brennan era un niño. especialmente el primer par de días) fue bloqueada por mi guardaespaldas robusto y voluminoso. una mujer de unos sesenta y pocos años. No estaba personalizado con sus productos. los metí en recipientes desechables y los entregué al refugio más cercano. Preparé deliciosos platos para admirarlos en silencio. de cabello blanco y piel morena. Casi una semana en nuestro falso matrimonio. Cualquier intento de dejar el ático tarde por la noche (y hubo intentos de hacerlo. sin duda. con la suite principal y el estudio arriba.en la silla de la cocina que arrastré hasta el pasillo. Pasé horas practicando y cocinando para nadie en particular. que venía todos los días a trabajar tanto para Troy como para su madre. odiando cada segundo que estaba fuera de su vista. Odiaba a Brennan por imponerme restricciones. María no hablaba bien el inglés. tuve un toque de queda. así que nos comunicábamos de la manera más universal posible… con la comida. interferir con mi vida incluso sin participar en ella. Sus sugerencias y cumplidos me hicieron feliz. esperaba pacientemente. que parecía el equivalente humano de un refrigerador industrial. Troy tenía a un ama de llaves llamada María. Pero primero. Por primera vez desde que tenía quince años. Andrea. Siempre había utilizado el baño cerca de la habitación de huéspedes en la primera planta. porque se sentía menos suyo. toallas. los gustos y sabores (sobre todo en español). regresé al ático de Brennan después de mi carrera matutina y caminé directamente al baño del primer piso. su presencia era una gota de consuelo en el mar de desesperación en el que estaba ahogándome. Connor cruzaba silenciosamente sus brazos sobre su torso parecido a un gorila. De él. Su apartamento de dos pisos era de la clase moderno. María se sirvió una o dos raciones y ofreció un gran aporte sobre las especias. Pero al menos tenía otra compañía. marchando en mi dirección mientras volvía a tropezar en el apartamento con la cabeza baja.

cocina. rociando sales y otros lujos que ni siquiera conocía que estaban en el mercado. siempre estaba preparada. Todo el primer piso. Hoy. después de intentar mantenerme al día en mi carrera. Me quité los zapatos de correr y tiré de mis pantalones de yoga y camisa empapada de sudor en una pila en la esquina junto al lavamanos. Como una buena niña exploradora. Con el corazón golpeando mi pecho. y me conforté en el hecho de que no había rincones ocultos ni curvas oscuras que un atacante potencial pudiera esconderse detrás. Troy nunca llegaba a casa tan temprano. A decir verdad. Entonces oí un portazo en la puerta de entrada. me arrodillé en el baño y preparé la bañera. y capaces de sacar un ojo. Connor estaba tranquilamente (aunque no profesionalmente) arriba durmiendo en un sofá en el estudio de Brennan. María ya estaba en el apartamento. uno que usaba en la clase de cocina para quitar la carne del hueso. había tratado de mantener mi exposición a Brennan a un mínimo absoluto y lo traté con una sospecha que por lo general guardaba para los terroristas convictos. Consciente de que este podría ser alguien no tan amable. mis hombros se relajaron. Las tijeras de uñas no eran una gran arma. Tenía un pequeño cuchillo debajo de mi almohada. Esto significaba campanas de alarma. armarme con tijeras en el apartamento de un gánster era tan práctico como aprender a nadar en el fregadero de la cocina. pero eran pequeñas y afiladas. y mi corazón dio un brinco. Una vez que oí una suave risa procedente de la dirección de la cocina. pero quería estar a salvo. me lancé un albornoz y busqué en los armarios del baño y cajones. entré cautelosamente en el gigantesco vestíbulo. y él no era el tipo de hombre que se dejaba caer para una visita amistosa. Desde nuestra noche de bodas. . Había añadido el 911 a la marcación rápida en mi teléfono. comedor y sala de estar. funcionaban juntos como un espacio abierto.

Entonces me ofreció algo bueno. y me odié por notar esto. —Se sentó de nuevo en el taburete y tomó un sorbo de su café—. Es como crack de clase . No era tan fría. Brock vendría armado con municiones suficientes para conquistar una dictadura de tamaño mediano. Yo también. como un regalo envuelto en ropa sofisticada. radiante como si acabara de encontrar la cura para el cáncer y la estupidez de una vez. levantando los brazos. bebiendo una taza de café que María debía de haber servido para él. una camisa gris que complementaba sus ojos y una camisa de algodón blanca debajo. Su belleza iluminó la habitación. —Bueno —dijo Brock. No puedo decir no a la cafeína. Liberé mi agarre de las tijeras. La voz era masculina y vagamente familiar. —¿Me ibas a atacar con unas tijeras? —preguntó con voz suave. pero era diferente a la de Troy. Y él está casado. colocándolas en el mostrador y respirando profundamente para tratar de aliviar el aumento inesperado del latido de mi corazón. Estaba bien afeitado. —Estoy segura de que tú estás más preparado que yo. saludándome con la taza que sostenía. su cabello castaño era un lio desordenado. —Le disparé una mirada acusadora. Estaba sentado en un elegante taburete de cuero blanco en la isla de la cocina de acero inoxidable. Brock. fingiendo rendición. Parecía uno de los sueños que tratan de venderte en Cosmo y Marie Claire. sin aliento. me recordé. —¿Qué haces aquí? —pregunté. Se puso de pie. Nuestra camarera lo miró con ojos adorables. —has venido preparada. —Vine aquí para darle a María algunas cosas que necesitaba. Llevaba un fino pantalón oscuro de mezclilla. y giró lentamente para demostrarme que no tenía un arma. Si se parecía a su amigo infringe la ley. Me detuve delante de él y entrecerré los ojos.

—Él le dio la taza a ella. Incluso si significaba ser mala leche con él sin ninguna razón. —Solo drogo a la gente cuando realmente tengo que hacerlo. —Brock rio sobre el borde de su taza de café—. María. No es que Troy y yo estuviéramos dejando algo en las sábanas que hacían que fuese necesario lavarlas. No. suponía que no era un policía respetable ni un fiscal que buscaba justicia. —Gracias por compartir. pero frunció el ceño ante la mención de Troy y Connor. Hacía odiar a Brock una tarea desafiante. soy más del tipo vive y deja vivir. Ahora vuelvo a trabajar. —¿La drogaste o algo así? —Dirigí mi pulgar en dirección de María.media. Resoplé. . —En realidad. desapareciendo en el dormitorio principal. desesperada por ganar un poco de control de la situación.. guiñándole juguetonamente a la mujer mayor. María era tan maternal como una esponja. tenía que ser otro tipo malo. No sabía lo que Brock hacía para ganarse la vida. Pero en su caso. —De nada. Parecías molesta en la boda. probablemente para cambiar las sábanas. No parecía asustadizo y no actuaba como un sociópata silencioso e impredecible. —Miró a su alrededor para asegurarse de que nadie estaba escuchando y se inclinó hacia adelante mientras bajaba la voz—: Quería comprobarte. Gracias. Casi tropecé en shock. mijo. Ambos hombres tenían un trabajo sombrío y al menos alguna historia con fastidiar la ley. pero si se le concedía el acceso a este ático. No pude evitar admirar su sonrisa. Podría haberme dado un sobresaliente debido a mi cocina.. como lo hacía en cada visita hasta ahora. La observé subir la escalera al segundo piso. a María no le importaba. Normalmente. Los besos y el alboroto no estaban en su naturaleza. —Plantó un pico en su mejilla. Buda. Como mi marido.

Había leído eso entre las líneas cuando habló con su hijo en la iglesia el otro día. El aire se espesó. . ¿Cómo te trata la vida casada? —Mal —dije—. considerando mi declaración. —Seguro que no eres uno de los buenos tampoco. ignorando mi mal humor. no es como si lo que compartiera con él fuera una noticia para mi marido. si eso es lo que piensas. Casi. Hizo una pausa. Y desde que escuché el secreto de un matrimonio feliz es querer estar casado con la persona con la que estás. —¿En serio? —Aclaré mi garganta. Se puso de pie. Solo estoy… preocupado. Fui honestamente brutal que casi pareció imprudente. agarró su chaqueta del respaldar de la silla y me lanzó una sonrisa encantadora. frotando su nuca y pareciendo adorable. Lo mismo hizo mi voz. Pero incluso si él decidiera llevarme a Brennan. destellando esos dientes nacarados y debilitando mis rodillas. No soy uno de los malos. —De todos modos. —Se pone mejor —dijo Brock suavemente. Me miró atentamente. Brock sabía que estaba obligada a este vínculo. —Háblame. ese es el rumor. No tenía miedo de que le dijera a mi nuevo marido cómo había insultado nuestro matrimonio. —No estoy aquí porque Troy me envió a husmear. No le importa. Sparrow. Tomó el resto de su café de un trago y golpeó su taza en la isla de la cocina. supongo que estoy jodida. Habla conmigo. Miré hacia otro lado.

—Será mejor que revises tu baño antes de que se desborde. No lo suficiente para mí como para ignorar el calor que emanaba de su cuerpo. los dientes clavados en mi labio inferior. —Su voz me detuvo a medio paso—. Casi puse una mano sobre mi boca con incredulidad. Me di la vuelta ahora. ¿Qué haces todo el día? No me di la vuelta. —Sentada aquí —contesté. —Asintió en dirección al distante sonido de la corriente de agua. Tenía miedo de que haya leído la confusión en mi rostro.. Troy posee un restaurante justo al lado de Tremont Street. Lo manejo para él. —Sparrow. Me alegré de poner cierta distancia entre nosotros. mi voz frágil pero cargada verdad—. —Se lamió los labios antes de dar otro paso en mi dirección—. Agarré el cinturón de mi bata. Rouge Bis... ya sabes. Asentí sin decir palabra y me volví. —Lo que quiero decir es.. caminando hacia el baño. . por lo que fue cómico descubrir que era propiedad del hombre menos romántico de Nueva Inglaterra. Ser atraída por él no era algo de lo que estuviera orgullosa. Principalmente solo tratando de recordar quién soy y averiguar qué hacer a continuación. Rouge Bis era ampliamente considerado el lugar más romántico de Boston. Tal vez te gustaría ayudar allí. —Eso me han dicho. y nuestros ojos se encontraron. y sabía que solo traería más complicaciones a mi ya desordenada vida amorosa. pero no demasiado. —Tu marido es un hombre muy capaz. Había algo de espacio entre nosotros.

Le preguntare. —Tú también cariño. levantando la mirada para encontrarme con sus ojos—. —Hizo un gesto con la cabeza hacia la isla donde bebió café—. . Sparrow. estoy seguro de que puedes darnos una mano en el restaurante. casi como si él también no pudiera soportar la presencia de mi marido—. Gracias. Resaltaste un trabajo como cocinera de la cafetería en las escuelas locales. Te ayudaré si puedo. —El tono de Brock era un indicio de satisfacción. —Él no pasa mucho tiempo allá. Es la primera en el hogar de Brennan. Si se atreve. —Que tengas un buen día. Además. Gracias por el café. En vez de vagar. Bajé la mirada. Además. vuelve a encontrarte. está el periódico. —Claro. —Dudo que esté demasiado contento de tenerme cerca. —María mencionó que sigues haciendo un lío en su cocina. Así que. ¿cómo sabes que soy cocinera? —Fruncí el ceño. —Espera. prometo que lo haré funcionar. me di cuenta que la nevera está llena de cosas que no son solo condimentos. Probablemente deberías preguntarle a Troy. Brock —dije mientras se dirigía a la puerta. Mira. sí. en realidad no estás manteniendo un perfil bajo sobre eso. aguantando mi sonrisa y luchando contra las mariposas que volaban en mi estómago con toda su fuerza. ¿Me está tomando el pelo? ¿Es genuino? ¿Soy una idiota por sentirme agradecida? —De acuerdo —dije finalmente.

La bonita. Las palabras de Brock dieron vueltas en mi cabeza todo el día. Había tenido que trabajar mi trasero. Era como si la falta de sol imitara mis sentimientos. . el nerd. mi culo. o solo mis famosas tortitas de arándanos. el atleta. Pops me había dado el DVD para navidad y la puse tantas veces. Ahora estaba cerca. Desde que me había alejado de Pops. y quería reinventarme como la chica que podía hacer tremendas tortitas de arándanos. tomando cada clase y curso que pude pagarme. el contador o el gánster. para hacerlo suceder. el cabello blanco de sus pechos y sus estómagos empujando la pequeña mesa de madera de nuestra cocina y paleando mi comida. sus camisetas debajo. Amaba observar a las personas disfrutando los frutos de mi trabajo mientras servía a mi papa y sus compañeros una abundante comida. Era la primera vez en las últimas dos semanas que me sentía un poco esperanzada. y alguien era mejor que ser nadie: en lo que me estaba convirtiendo. Y yo era conocida como la que no tenía mamá. Trabajar en una cocina era algo con lo que había soñado desde que estaba en la secundaria y veía Ratatouille. con pasta casera y salsa fresca. Cocinar y hornear me hacía sentir alguien. fui a paso de tortuga a la cama con un dolor de cabeza tan opresivo como la tormenta de afuera que se arrojaba en la ventana con la lluvia. la perra. Estofado irlandés. Verano. Adoraba hacerla. La única cosa que se interponía entre yo y su cumplimiento era él. me sentía como si estuviera esposada y encerrada dentro de un auto sin frenos. Se sentaban ahí con las camisas abiertas. que recordaba cada oración. rodando cuesta abajo a la velocidad de la luz. Comida. La chef. ESA NOCHE. Todo el mundo era conocido como algo. Tan cerca. y traté de pensar en formas de convencer a Troy de dejarme trabajar en su restaurante.

pero cuando quince minutos se volvieron treinta me levanté. Algo en el aire alrededor de él se sentía mal. esperé pacientemente en la cama. escudriñando la vista que daba al horizonte de la ciudad desde su alto ático. Había un zumbido peligroso alrededor de él. El apartamento era austero y frio. dolorosamente y casi deliberadamente lento. Brennan estaba de espaldas. así que el eco hacia todo su camino hasta el segundo piso. trabajar para mi marido falso? Escuché la puerta abrirse y cerrarse abajo alrededor de las dos de la mañana. 14 Nombre de una destilería situada en Bushmills. Tormentoso. haciéndome estremecer. La única diferencia era que el alcohol de Troy no olía a las dificultades. cosquilleando en la parte baja de mi espalda mientras bajaba las escaleras. era una mala noche para pedir un favor. ¿Será el usual idiota? ¿Me sorprenderá y estará de acuerdo? ¿Es incluso una buena idea. empecé a andar de puntitas. Para cuando llegué al vestíbulo débilmente iluminado. a los Bushmillsi14 y al sudor acido. Esperé a Brennan en la cama por lo que se sintió una década. —Estás despierta a estas horas. Al principio. Mi largo cabello fluyó sobre mis hombros. mientras mis pensamientos giraban en círculos. apretado y nuevo. y bajando un vaso de whisky en grandes tragos. y los recuerdos de mi papá desmayado en nuestro sofá me golpearon en el estómago. El lugar de Brennan apenas tenía muebles. —Rompió algunos hielos con sus dientes. El olor del alcohol era como mi pasado golpeándome en el rostro. pero su cuerpo vertía enfadado calor en olas. Me quedé de pie en silencio. Esta noche. tratando de pensar en qué decir o hacer. Algunas veces lo irradiaba. Mi estómago se tensó mientras contemplaba si solo debía de girar y regresar a la cama. enmascaraba las obvias realidades de su línea de trabajo. Su voz era áspera y escabrosa. como el clima de afuera. Dedica al whisky irlandés. Siempre andaba con cuidado con este hombre. El reloj marcó. Su traje oscuro. Siempre podía pedirle un favor cuando estuviera de mejor humor. . sospeché.

No necesitas actuar como si te importara. Y yo era lo suficientemente estúpida para ser esa persona. supe que rara vez mostraba algún sentimiento. pero sobre todo quería que me odiara un poco menos. Especialmente si tu dinero es sucio —aclaré. y cuando lo hacía. Borré la distancia entre nosotros. Troy. Desde la semana que vivimos juntos. solían estar en el distante y desinteresado espectro. pero su nombre y el toque humano fueron consoladores. inspeccionándome con su penetrante mirada como si tratara de ver más allá de mis palabras. Así como su puño alrededor del vaso de whisky. Noté que disfrutaba mis respuestas sin remordimiento. Sus hombros giraron. un poco sorprendida de que me escuchara. —Te estaba esperando —contesté. Como si no fuéramos completos extraños. Me di cuenta de que lo había llamado por su primer nombre y presioné mi palma profundamente en su duro pecho. No estaba segura si estaba tratando de calmarlo a él o a mí. Su mandíbula se tensó. —Pareces… enojado —susurré. —No todas las mujeres están interesadas solo en tu dinero. Como todos los sociópatas. Me preguntaba si era refrescante tener a alguien que te contestara para un cambio. . —¿Por lo general soy del tipo gracioso? —se burló. Se giró. —¿Mal día en la oficina? —intenté. sospechaba que mi esposo era emocionalmente impotente. sobre todo cuando eran a sus expensas. —Por lo general no eres miserable. Lo necesitaba para este trabajo después de todo. El gesto se sentía antinatural pero necesario. Estaba acostumbrada a soportar el mal comportamiento de años de vivir con mi papá. haciéndolo ver un poco menos en guardia. Ya tienes mi tarjeta de crédito. —Tu pretensión me insulta —dijo uniformemente—. mirando el golpe en su frente. colocando mi palma sobre su pecho. El cambio en su expresión incrementó mi confianza. Solo espantas como el infierno — dije de vuelta.

Tú padre es un gorila en uno de ellos. dándome una lenta mirada con esos helados ojos azules. —¿Qué haces por ese dinero? —presioné. . por poseerme y encadenarme a su sombría vida y destino sin otra razón que porque él podía. Conoces esa mierda. —Dinero —respondió—. su aliento cayendo en mi rostro con un susurro: —Llevas la verdad en tu manga. enjaularme. —Tengo una tienda de comestibles. —Hay muchas cosas que no sabes sobre mí —dije con voz ronca. Me jaló hacia él. —La tienda de comestibles en Dorchester estaba perdiendo dinero incluso antes de abrir. —Ella es inteligente también. Odiaba a Troy Brennan por casarse conmigo. mi corazón acelerado mientras acariciaba su moretón. pero se mantuvo frío. más prueba de lo poco que conocía a mi marido. —¿Nadie te ha dicho que eres una terrible mentirosa? —Sus fosas nasales se encendieron. Acerqué las puntas de mis dedos a su rostro. Así no es como pagas el Maserati y el ático del tamaño de un campo de futbol. —Tomó todo mi esfuerzo en el mundo decir esas palabras. envolviendo su mano alrededor de mi nuca. Yo lo hago. —¿Qué haces para ganarte la vida? —pregunté. Arqueó una ceja. —No odio tus instintos. un restaurante y algunos puntos privados de póker. Miedo de que su frustración conmigo aumentara y que me enviara de regreso a la habitación. —Hay una cosa que sí sé y que me impide derramar mi mierda en tus oídos… odias mis instintos Roja. Movimiento aventado. Porque lo hacía. pero le tenía miedo. Los puntos privados de póker son pequeños y la gente siempre te debe dinero.

Deseo mordió mis entrañas. y en una prisión jugabas diferentes reglas para sobrevivir. El miedo es una prisión. Y lo hice. . levantándome del piso. Si estaba atrapada en su jaula de oro. Los ojos de Troy se estrecharon sobre los míos con escepticismo. Un criminal. Besé al marido que tanto odiaba. Algo de libertad. y resistí el instinto de molerme contra él. Una oportunidad de felicidad. Levanté mis brazos para tocar su suave cabello. Lo besé. contra la lógica. solo él y la pared soportando mi peso. Y yo estaba… fascinada. Un asesino. golpeándome contra ella. El epítome de despiadado. me perdí en su toque de nuevo. sus labios se convirtieron en una desafiante sonrisa. Se sentía diferente que dolor habitual de la carne que golpea el concreto. Un trabajo. contra todo lo que mi corazón me estaba diciendo. Sus labios buscaron los míos furiosamente mientras tomaba uno de mis muslos y lo envolvía alrededor de su cintura. Me incliné y presioné mis labios contra los de él suavemente. Su erección pulsaba bajo el tejido de su pantalón de traje. corriendo mis manos hacia abajo por su pulida melena. Apretó el dobladillo de mi camisón y en dos grandes pasos me empujó hacia la pared más cercana. Contra la razón. bien podía disfrutar de las ventajas que venían con ella. y así. Hizo que mi cuerpo zumbara con algo desconocido. Mi espalda sintió el impacto y me arqueé para aliviar el dolor que caía por mi columna. Era un tramposo. —Prueba que no me odias. Lo besé porque quería algo de él.

y nuestra única conversación hasta ahora involucraba besarnos y burlarnos del otro como chicos de la escuela secundaria. cuyo nombre nunca le dije a nadie. vagando. todavía sonrojada—. Tracé su pecho musculoso con mis dedos. —¿Todavía estás con ese periodo tuyo? —Mordió mi cuello. Sin embargo. familiarizándose con cada ángulo y astilla de carne. Se echó a reír y me llevó con las piernas envueltas alrededor de él al sofá de cuero. La persistente. Diablos. Cuando mis manos viajaron por sus abdominales. dándole al momento un instante de lujuria. trasero. fría lluvia de verano golpeaba las ventanas. Chillé cuando me di cuenta de por qué. Me congelé. . explorando. —Reuní mi buen juicio. atrapando mi estrecha muñeca con su enorme palma. probando el Johnnie Walker Etiqueta Negra en su aliento y tratando con fuerza de suprimir los recuerdos de ese olor particular (un licor que mi padre nunca hubiera sido capaz de pagar) traía con él. Santa mierda. ¿Esa es tu arma? Pensé que estabas feliz de verme. —Oh. envolviendo mi cabello alrededor de uno de sus puños y arrastrando su lengua bajo mi clavícula. Acabo de tocar un arma. Nunca había tocado una antes. mi mente sabía mejor que saltar a la cama con este hombre que me había obligado a casarme con él. mi pecho. pero la sala de estar se sentía caliente y cargada con lo que estaba pasando entre nosotros. Tal vez era el trabajo. Tal vez quería darle a esta vida no deseada una oportunidad justa. Traté de no asustarme y gritar. me detuvo. —Troy… —gemí su nombre dentro de su boca. piernas. Pero tenía que parar. e incluso aunque sabía que Pops tenía una. alejando mi mano de su pistolera y atrapando mi labio inferior entre sus dientes derechos. anhelando. Su otra mano vagó por mi cuerpo. me sentía como un montón de nervios ardientes en sus brazos. Incluso aunque mi cuerpo reaccionaba como si él fuera cocaína. El extraño que me arruinó. nunca lo había visto de cerca. No sabía qué diablos había llegado a mí cuando lo había besado. —Cuidado ahora Roja —gruñó dentro de mi boca. ¿Qué diablos estaba mal con nosotros? No podíamos mantener una conversación de cinco minutos. tal vez era solo que yo era un ser humano.

Srta. solo Roja. sacudiendo la cabeza lentamente. Esto no es la secundaria. me negué a dormir. tirándola en el sofá—. mi pecho levantándose y cayendo al ritmo de mi corazón. Aún con mi periodo. Y una parte de mí. como si yo fuera una chica estúpida. siguiendo el movimiento a través de mis pestañas—. una parte aventurera. inclinándose hacia atrás para darme espacio al mismo tiempo. ¿Qué nos hicieron? ¿Alguien te obligó a hacer algo contra tu voluntad? No puedes dejar caer una bomba y . ¿Estaba bromeando? —¿Quiénes son ellos? —rugí—. —Oye —discutí suavemente. —No es lo que hiciste. Se quitó el abrigo de su traje con rabia. corriendo sus dedos por su negro cabello. —Se desató la corbata. —Me quedé quieta. La decepción se estrelló en mí ante la pérdida de contacto. es lo que ellos nos hicieron. maldita sea —susurró en mi boca. Me arremangué tras él. —Jódete. Puedes regresar a pretender que estás dormida. A ti. nuestros labios desconectándose—. No necesito tus húmedos y vacilantes besos. ¡Cómo se atreve a hablarme así! —Yo no soy la que insistí en que nos casáramos. y mi nombre sonaba como una maldición dejando sus labios—. Hemos terminado aquí. Soy nueva en esto. Su cuerpo era esculpido. —Sí. locamente perfecto. —Sparrow… —se burló. sabiendo que estaba a punto de elegir otra pelea. Él nunca me llamaba Sparrow. De cualquier manera. —Esto fue un error —dije. Yo-Merezco-Todo-Lo-Que-Quiero. Dormir con él podía ser un sueño o una pesadilla. Así que guárdate tu actitud de Sr. —Dios. fuerte. —Se puso de pie del sofá. quería saber lo que la chica de mi pasillo habló cuando dijo que él follaba como un animal todos esos años. Molestosa- Como-Mierda.

Eres tan miserable como yo. fría y vacía. Realmente. sirviéndose otro trago—. Eras todo corazón de mierda a pesar de tu educación de mierda… la parte de no madre y la realidad de padre borracho. Nunca haría algo. . »Tú… —Se giró. que no valga mí tiempo. Incluso solías hacer jodidos pastelitos cuando alguien tenía un cumpleaños. Tenía mucho sentido. Por supuesto que fue mi elección casarme contigo. —Lo seguí por el cuarto. Eras tan buena. porque mi familia no se mezclaba con el don nadie de tu padre… pensaba que algún día. Me miró como si yo fuera una cucaracha. empujando un dedo acusador en mi pecho con la mano que todavía sostenía su vaso de whisky—. te sentabas dos filas delante de mí en la Capilla Trinidad cada domingo en la misa. Tu papá solía dormirse en tu pequeño hombro porque estaba borracho. y no era amor. porque su padre es malo. tan jodidamente buena. Estaba tan encadenado como yo. Siempre estabas dando abrazos a todos los chicos de tu edad y menores. trabajaste tu trasero en un restaurante de mierda y tomaste clases de noche para convertirte en un chef. Un breve silencio llenó la habitación mientras él tomaba un sorbo de su bebida. como la hija amorosa que eras. pero le acariciabas el cabello gris. Y cada vez que te miraba… desde lejos. Una madre cuya bondad les rozara. Terminaste la secundaria. Y no dejaste la escuela. tratando de que me mirara a los ojos. y le ayudabas a caminar todo el camino de vuelta a casa después. no te convertiste en una puta. Pero tenía sentido. Malo. o alguien. por supuesto. mis hijos tendrían una madre así de noble. La idea de que Troy fuera enjaulado en esta situación era tanto como nunca me había ocurrido antes. sabiendo que había golpeado un nervio. Algo nos trajo juntos. —Sonreí amargamente. su expresión se transformó de furiosa a su estándar. Jodidamente. —No me hagas reír. —Probablemente no lo recuerdas Roja.fingir que no es nada. rozando sus dedos sobre la fila ordenada de caras botellas de whisky de su bar. —Me dio la espalda. no tomaste drogas. —Pura mierda. pero cuando eras una niña. No era lujuria tampoco—.

y por debajo de todo. Atrapé mi labio inferior entre mis dientes. Forcé una sonrisa paciente. ¿Podemos hablar de ello mañana? Obviamente tuviste un día de mierda. frotando la parte posterior de mi cuello. ¿qué mierda es lo que quieres Sparrow? ¿Por qué me esperaste despierta? No era para preguntar cómo fue mi día o que es lo que hago para vivir. a pesar de la impaciente necesidad de salir zumbando para liberarme. . tal vez a la luz del día. ¿verdad? Con eso. —Ve a comprarte algo medio decente mañana. Así que si estás buscando algún favor. es mejor que empieces a ser recíproca. Jesucristo. me parecía difícil pedirle un favor cuando me había mostrado una visión de honestidad. sin perder ni siquiera una segunda mirada. Incluso si este favor era solo una solicitud para dejarme salir de su casa para trabajar en su restaurante. —¿Sabes cosas sobre mí? No me di cuenta… —¿Qué te conocía? Sí. Y Sparrow. la primera parte de lo cual ya había acordado en el día de nuestra boda. Mejor te vas acostumbrando. Me rozó el hombro mientras pasaba. Este hombre. podremos comunicarnos como dos adultos y no como perros en celo. y son las tres de la mañana y… no lo sé. o estás dentro de una vida miserable. Ahora. confundida. —Aflojó su cuello y mi mirada cayó para atrapar el pedazo de piel que expuso—. Oh. De alguna manera. Jugueteé con mi cabello. y unos días más de ese periodo mágico tuyo y te envío para un chequeo en emergencias. desapareció escaleras arriba. Empieza a actuar como una maldita esposa y no como una prisionera. No queremos que te desangres. Estaba sorprendida. De romance. dejándome drogada y seca. no soy un buen tipo —enfatizó cada palabra—. Te llevaré a cenar y podremos discutir lo que sea que tengas en mente. —Puede esperar. no soy exactamente la clase de tipo de flores y chocolates. tal vez incluso conmovida.

Ella estaba haciendo todo el vamos-a-hablar-de-ello sobre mi trasero. gordo. No mucha gente lo hizo. ¿Llevarla a salir en una cita? ¿Qué mierda fue todo eso? Esto no era Mujer Bonita. Sabía que su madre la abandonó y que su padre era un alcohólico. Tomé una fuga y me duché. Incluso entonces. reprimiendo la idea de que algún día esta chica sería mi esposa. mirándome tímidamente como si fuera un jodido extraterrestre. hueco de nada. Y Roja seguro como el infierno no era Julia Roberts. riéndose y ella se quedaba junto a ellos. Vi los calcetines en sus pies. era porque quería callarla. Pero ella nunca se metió bajo mi piel. equivocadas que habían tratado de pasar a través de mí a lo largo de los años. en verdad. aparte de la perra que me rompió el corazón—un gran. sabía que Sparrow Raynes no era para mí. Había inventado la historia de la iglesia. y eso me recordaba a las mujeres estúpidas. Incluso cuando sus amigos preadolescentes se acercaron a mí después de la misa. La única razón por la que le había dado falsas esperanzas de que compartíamos algún tipo de historia. Admito que estaba un poco intrigado cuando salió del baño la noche de nuestra boda y sacó sangre de su vagina. hice lo posible por pretender que ella no existía. dejando que el agua lavara lo último de mi día de mi mierda y sin importarme si ella me seguía a la cama. Así que. No la había observado. y solo una mujer lo había hecho. . De hecho. al menos desde mi final. -TROY- Traducido por Manati5b & Mais LA INVITACION A cenar fue un impulso del que podría arrepentirme. los sentimientos que yo tenía por Sparrow Raynes eran los mismos que yo tenía para todas las mujeres. que la vida había aventado mierda en toda dirección. Su tranquila conducta gritaba algo que no quería escuchar.

Jugando con ella un poco. y yo estaba intrigado. el trabajo se había hecho cargo. Como resultó esa noche. como la mía. ella no parecía . el engendro de la madre fugitiva. que me sentí obligado a perdonar su virginidad. Ella parecía horrorizada y sorprendida. que traté de probar sus límites. me las arreglaría para golpearla y esperar que la callara por los siguientes nueve meses. Roja era valiente—mucho más que alguno de los hombres con los que lidiaba todos los días. Tanto es así. Sparrow era la única chica de nuestro vecindario que no había perdido su mierda y babeaba sobre cualquier hombre acomodado que caminaba por el camino oscuro. lo reconocía a millas. Verás. Que ambos odiaríamos la situación—y uno al otro—pero con un poco de suerte.su leve cojera cuando entró en la habitación como un ratón con una espina en el pie en lugar del león. Tenía muy poco interés en ello de cualquier forma. busqué en su rostro una reacción. Francamente. Desde esa primera noche. y mi amante pagaría por angustiar a Roja tan pronto como sea posible. Ella era mía para quitárselo si la quería. Tenía una pequeña alma negra. y eso era bueno de saber. Que se quedaría ahí y que la tomaría como un cadáver. No fui yo quien la escogió. Sparrow Raynes tenía una pequeña luchadora en ella. Probablemente pensó que la violaría. Sabía que quería. incluso cuando ella estaba caliente y lista para mí. tenía orgullo e ingenio. Y debajo de la angustia… jodidamente lo amaba. pero contenía las lágrimas. El regalo sexy no fue mi idea. No debería haberme sorprendido pero lo estaba. y el cuerpo de Sparrow reaccionaba a mí tan rápido. tan hambriento que tuve que hacer un punto. ¿Pero la sangre? Eso fue todo para mí. Cuando probé su sangre sabiendo que era de su pie. Escogió el dolor sobre la humillación. asustándola. Incluso antes de salir del cuarto de baño goteando sangre. La hija del borracho. supe que no era una de esas chicas que simplemente extendían sus piernas para mí. Pero eso no ocurrió. Sí. Estaba demasiado ocupado para tratar de follarla. Se había herido deliberadamente para ganar tiempo.

Y tuve que intervenir y hacer un control de daños. Usaba Keds15. las cosas se desordenaron. era parte de la descripción de mi trabajo. En alguna parte en el fondo de mi mente. tenía el cuerpo de un corredor y un trasero para llenar esos pantalones como nadie en el negocio. encontraron el video del político y su dominatriz haciendo cosas escandalosas. Supongo que no sería tan difícil acostumbrarse a ese tipo de estilo. Esto no era lo primero. pero un poco de esfuerzo no haría daño. pero también era categóricamente no mi tipo. Inexperta. Cosas respetables. Roja era linda. Seguro. Los miembros de la pandilla entraron en el apartamento de la chica. porque los miembros de las pandillas por lo general son tan estúpidos como mierdas. Había empezado el día aplastando las rótulas de dos ambiciosos pandilleros. cuando se paró enfrente de mí en la sala de estar. todo en lo que pude pensar era en lo jodido que había estado mi día. cosas que se supone que no debería estar haciendo. casi había llegado a un acuerdo con su determinación. resolvería la cuenta directamente con la chica.que valiera la pena. un rico y principiante rico político a quien resulta que le gustaba duro y era el sumiso de una chica transgénero que trató de ordeñarlo después de que en secreto los grabó en video. sudaderas negras y pantalones vaqueros de mamá. Un trabajo para uno de mis clientes. tratando de entablar conmigo una conversación. De alguna manera. inocente. Solo querían un millón. pero todavía 15 Marca de zapatos. no me pregunten cómo. Su sentido del vestir me hacía desear encerrarla en una tienda de diseñador con una manada de estilistas y regresar por ella en un año. como un tapizado. En lugar de borrar todo y venderla. apropiadas para un líder de la comunidad. solamente que en este caso. Normalmente. Meterme en problemas resolviendo la mierda de otras personas. Una parte de mí esperaba que tomara como una ofensa mi declaración de que fuera a comprar algo bonito para ella. Por supuesto. robaron su mierda y desafortunadamente su cámara también. estos dos se dieron cuenta del potencial que había caído a su regazo y decidieron chantajear al bastardo de mierda enviándolo por correo también. . y bonita pero de una manera pastosa.

Junto con Rouge Bis. —¿Mierda golpeó el ventilador? —preguntó. . Brock se encargaba de mis negocios legítimos. Brock manejaba la tienda de comestibles y las juntas de juego. pero no con tanto disgusto como hace seis años. Era mi favorito.había succionado mi culo. esas juntas no eran legales. sin despegar la vista de su hoja de Excel. Brock siguió escribiendo. exprimiendo la bolsa y presionando el hielo rectángulo contra el golpe en mi cabeza. cortesía de una de las escorias del chantaje. me veía como la mierda. —¿Y te has vuelto loco porque nunca volverán a caminar? —sonaba escéptico. —¿Sabe tu esposa que tan enfermo estás? —La desaprobación se desprendió de su voz. pero la policía pasaba por alto ese pequeño hecho por el precio correcto) Brock también tenía otra habilidad. Me quité mi saco y mi camisa negra manchada de sangre (era mejor que usar blanco en días de trabajo) y las arrojé a la basura. Y él estaba sentado detrás de su escritorio. Abrí uno de los cajones del archivador y saqué una bolsa de plástico de hielo instantáneo y una de las camisas limpias que guardaba allí. (Estrictamente hablando. Mayormente contrataba a personas para hacer las cosas ilegales como Connor. cuando comenzó a trabajar para mí. El hijo de puta sabía cómo actuar como médico de campo y podía desintoxicar drogadictos tan expertamente como yo rompía caras. Para el momento en que había llegado a la oficina en Rouge Bis. —Estoy loco porque jodí el mango de mi palo de Callaway. Todavía no levantaba la vista. pero Brock manejaba el frente que usaba para lavar dinero que recibía de la gente como el jodido político. Su expresión se endureció. —Abotoné mi camisa negra limpia y nítida. Entré con una protuberancia del tamaño de una pelota de beisbol en mi frente. —Rompí sus rótulas con un palo de golf del club Callaway —gruñí. escribiendo en su computadora portátil.

—Mentalmente agregué: pero tu esposa sabe exactamente qué tan enfermo estoy. dijeron. Brock trabajaba hasta tarde en el restaurante los viernes. Le dejaría una nota para que remplazara el palo del gol del club más tarde. me di la vuelta y salí por la puerta. Catalina era mi pieza de los viernes y mi única amante de largo plazo. Era algo riesgoso. Ella no hizo nada. si tiene la mitad de cerebro. TERMINÉ EL desastroso día haciendo una visita a Catalina. Mi puño se apretó contra el paquete de hielo. pensando que dejaría escapar un poco de vapor y darle un poco de mi mente de lo que pensaba del inapropiado regalo de bodas de Sparrow. antes de que pudiera contestar. éramos amigos. ¿verdad? Mantén a tus amigos cerca y a tus enemigos más cerca. Después de todo. Siempre me . y ya es bastante malo lo que le hiciste a su madre. Lentamente levanté mi barbilla. y me aseguré de que siempre estuviera tres pasos delante de él. Y antes de que pudiera recuperar algo de su orgullo. La correa de Brock era más corta que mi temperamento. Como un mesero de Hooters. como cualquier otra cosa que valga la pena hacer. y esta vez sí alzó la mirada. Luego lo llevaría a tomar unas cervezas. Tratarlo como si fuera el secretario. —No te sientas obligado a actuar como un idiota para ella. Sus dedos se detuvieron en el teclado. —Métete en tus propios jodidos asuntos Greystone. Esta noche era una visita imprevista. —Estaba hablando de Sparrow—. Y de que siempre tuviera la ventaja. una controlada sonrisa en mi rostro. —Probablemente.

Esta noche. Catalina era un virus envuelto en un vestido sexy. —Ahora chupa. . tal vez solo era yo aburriéndome con las locuras de mi alma. y tal vez era el hecho de que sabía que iba a volver a un ático lleno de Sparrow. no estaba de humor para joder. pero yo no estaba jugando. Házmelo primero. sorprendida y asustada por mi presencia. Hubo un tiempo— hace mucho—en el que me hizo creer que era un cordero inocente. Ella saltó. Se difunde fácilmente. Repetí mi petición. No tenía tiempo para esto. —Arrodíllate —le ordené fríamente cuando entró a su habitación oscura.aseguraba de que tuviera trabajo extra esos días así podía jugar con su esposa. Bajando la mirada hacia ella. Mi mandíbula se apretó. Sus labios se comprimieron y respiró hondo antes de mover su rostro hacia mi pene. —Su voz estaba temblando. una chica que no conocía o gustaba. pero luego rápidamente cayó de rodillas. No se movió. me desabroché los pantalones. murmuré: —Si no lo haces. pero sabes que es una mierda mala para ti. su aliento ya pesado. cerré la poca distancia que había entre nosotros y cerré la puerta con llave para que su hijo no la oyera. La perra quería jugar. Tengo la intensión de probarla. sabía que ella era la persona de la que la gente debe protegerse. era casi como un encendido. que necesitaba ser rescatado. Una mano temblorosa envolvió mi tallo. me sentía extremadamente diabólico. Hoy. aunque una parte de mí quería que lo descubriera. —No. Su escote se elevaba y caía con el ritmo de su respiración. Sparrow lo hará. Ella deseaba esto demasiado. Tal vez era lo de Callaway. Me empujé fuera del marco de la ventana en la que estaba apoyado. Diablos. De cualquier manera. Apretando su cabello oscuro de la base de su cráneo y tirando de ella más cerca de mi basura.

apretándome la pierna. . y su problema era yo. Cayendo al suelo. —No vayas con ella —se quejó en decibeles más adecuados para películas de terror. nunca pensaba dos veces acerca de las mujeres con las que estaba. Cuando empecé a dirigirme hacia la puerta. su odio y cualquier otro sentimiento que ocupaba su frio corazón. Cuanto más monstruoso era. inclinando su cabeza. lloraba cuando no lo hacíamos. Mi semen todavía goteaba de su labio inferior hacia la alfombra de Brock. Mucho. —Eres un desastre. Mi amenaza había funcionado. Era triste. Las mujeres pasaban por alto mis comportamientos cambiantes y mis defectos porque nunca les daba oportunidad de objetar. Cat tenía un problema. pero parecía que no le importaba una mierda que su hijo estuviera abajo y probablemente pudiera oírla. Recientemente había empezado a llorar. Yo era su ambición. Yo no era un buen amante. Sorpresivamente. y mucho menos para bajar sobre ella. lo codiciaba. Ella olfateó. Rara vez disfrutaba de la miseria de los débiles—era la fuerza que necesitaba para ponerle de rodillas. Me coloqué mi saco mientras la miraba retorcerse a mis pies. y especialmente cada vez que me marchaba. no estaba de humor para hacérselo. Lo amaba. ella apartó los ojos de mi rostro. arrastró su mirada hacia arriba. más caliente se ponía por mí. pero cierto. Así que yo era el más desagradable para ella. lo vi rodar bajo su cama y sacudí mi cabeza hacia ella. Esa noche en particular. Escupí mi palillo de dientes. No había caído por una mujer en años. Lloraba cuando follábamos. me abroché antes de que ella incluso tuviera oportunidad de limpiarse la boca con la parte trasera de su mano. arrastrándose por el suelo. para ver si le devolvía el favor. Siempre tomaba cuidado de mí mismo primero. Después de venirme. su amor. no me gustaba verla así. ¿Y Cat? Ella jodidamente vivía por mi crueldad.

No soy la única persona en el mundo con un pene. viéndose como Alice Cooper. Y aun así. o a mí. —No te metas en mi mierda Cat. agarrando un osito de peluche debajo de su axila. sus ojos aún pegados en Bugs Bunny y el Correcaminos. la máscara corría por sus mejillas con gruesas grietas. Sus palmas se apretaron juntas e igualó mi paso. ella amaba este desastre. Gruñí en respuesta. Le daría un pedazo de lo que pensaba acerca de ese regalo de puta. Tienes razón. —Se puso de rodillas. —Me mata que ahora estás con ella. Tu esposo también tiene uno. . Sam estaba en la sala de estar. No te confundas. —Estoy bien. no podía evitarlo. Cuando salí de su casa. contigo casándote y… —Sus ojos se cerraron con un suspiro—. no. Solo es algo a lo que me tengo que acostumbrar. Yo era la escoria de la tierra. Nunca terminaría este romance. forzando una sonrisa astuta mientras se ponía de pie—. Podemos detenernos si esto se vuelve mucho para ti. arrastrándose sobre sus rodillas. solo estoy… tú sabes. este drama. La mayor escoria del planeta. —No. —Se encogió de hombros. mirando caricaturas en la oscuridad. Pero no esta noche. Tienes un hijo a quien cuidar y una vida fuera de este cómodo arreglo. —Adiós Sr. Troy —murmuró casi para sí mismo.

ENTONCES. mi padre me había hecho prometer que me casaría con la hija de Abraham Raynes. a pesar de ser cercanos) y me hizo prometer que un día me casaría con ella y la traería a la familia. así que continué con el plan. Abe extorsionaba como un adolescente. Hasta su asesinato. Con. un borracho. y fue mi primera prueba de la injusticia de la vida. La chica que estaba tan fuera de mi radar. Siempre me aseguraba de que la mala junta se . Casarme. Ella estaba tratando de ser buena. mientras ambos crecimos. ni siquiera estaba seguro de haberlo entendido bien. Sparrow. la sola idea de casarme con una mujer ordinaria sonaba tan atractivo como follar a un erizo. CUANDO VOLVÍ a casa. me invitó a su oficina (algo que raramente hacía. Era retorcido y barbárico. Mi padre siempre habló de manera cariñosa de Sparrow Raynes. y él tenía algunos trabajillos como bravucón y hacía de chico mensajero cuando el primero estaba enfermo. un hombre sin prospectos. pero serían años antes de que tuviera que preocuparme por ello. lo adoraba y hubiese muerto por él. y yo estaba tratando de no ofenderla. Tenía dieciocho años y ella ocho. Decidí que había hecho suficiente daño por un día y le lancé la verdad sobre nuestro matrimonio. por mi jodida vida. Lo que no explicaba por qué. Raynes era un perdedor. ni la toquen. no pude. Es inútil decir que. no tengan interés en ella. la hija de Abe. Mi padre lo dejaba trabajar con los novatos. Pero como estaban las cosas. me serví una bebida y escuché los pequeños pasos de Sparrow bajando por las escaleras. amenazando a la gente que nos debía dinero. La verdad sobre nuestro matrimonio era que yo no quería nada más que estar fuera de este. que nunca logró siquiera convertirse en un gánster en esa época cuando cada pedazo de mierda iletrado era una legítima parte de la pandilla. Él solía obtener los trabajos más mierdas que la organización tenía que ofrecer. Le advertí a todos alrededor de Sparrow que se mantengan condenadamente lejos: que los chicos no la miren. Raynes. Puse ese plan en suspensión. Pero amaba a mi padre con fuerza. cuando cumplí dieciocho. entender el porqué.

ahora que mi madre había decidido dejar Boston a favor de un lugar en Nice. pero descubrir que era Robyn Raynes—la madre fugitiva de al lado—tenía sentido. por eso Maria todavía era necesitada en su casa tres jodidas veces a la semana porque mi madre dejaba que sus flojas amigas se queden allí de vez en cuando. Francia. La Rivera Francesa. Y siempre. Y Cillian Brennan no tomaría ligeramente el «todos los días de mi vida» (perteneciente a los votos de boda). Alguien tenía que pagar su lujosa mierda. ya era mayor. El día en que murió. descubrí el porqué. A los treinta y dos estuve listo para recolectar lo que era mío. siempre supe que papá tenía otra mujer. ¿Pero. después de tener mi corazón roto en billones de pedazos. Verás. hubiese esperado feliz unos cuantos años más. Porque la Cláusula 103b de su testamento decía que si Sparrow y yo nos divorciábamos. Andrea Brennan? Se fue con su novio menor que ella a uno de los lugares más costosos de la tierra. Había prometido que me casaría con ella y lo había hecho. Para entonces. ella obtendría la mayoría de mi herencia. siempre presionando a mi padre para que me diga por qué infiernos tenía que casarme con la pequeña pelirroja. La mayoría. Nunca lo hizo. El dinero era especialmente necesitado. pero el abogado de mi padre dejó jodidamente bastante claro de que yo no vería ni un centavo o un acre que él me había dejado hasta que ella tuviera un anillo en su dedo. Jodidamente increíble. más sabio y frío. Lo que siempre había sido mío: la riqueza llena de esfuerzo de mi padre. Y ni siquiera tenía un trabajo del cual retirarse. Y a pesar de .mantenga alejada de ella. En verdad. Sparrow Raynes era mi sacrificio. La mayoría de la gente se retiraba a Florida o Arizona. Sabía que el camino al éxito estaba pavimentado con sacrificios. no es que ella fuera atraída hacia ellos en primer lugar.

PARA EL MOMENTO en que terminé mi ducha. Intenté recordar que las citas eran como el sexo. No es que ella haría algo con ese cuchillo si algún día me confrontaba. Y luego la mierda en la sala de estar sucedió y ella estaba tan miserable y vulnerable. Sparrow ya estaba dormida. que espeté una historia de mierda sobre verla en la iglesia e incluso le ofrecí llevarla a cenar. mi madre estaba un poco corta de dinero. . pero ella estaba lejos de la paz.su vida pródiga. y sin mentir esta vez. La primera desde ella. pero me dejó enojado. Como sea. Nunca te olvidas cómo hacerlo. si Roja sabía la verdad—por qué mi padre me había hecho casarme con ella en primer lugar y cómo la había mantenido virgen e intocable solo para mí durante todos esos años. No podía evitar pensar que Andrea y Catalina tenían un montón de cosas en común. Sabía que guardaba un cuchillo bajo su almohada. asustando a todos los potenciales pretendientes—no solo trataría de matarme. Me sorprendía e impresionaba todo al mismo tiempo. Solo ahora no tenía ni una jodida idea de qué hacer con ella. y pretendiendo estar dormida cuando yo volvía a casa. La mayoría del dinero de la familia era invertida en acciones y propiedades por razones de impuestos. pero me gustaba su asertividad. también iría a la policía y me tendría encerrado. Una cita. Estaba enfermo de escuchar que ella estaba vagando sin rumbo en mi departamento la mayor parte del día. ¿Cortejarla? ¿Ignorarla? ¿Follarla contra su deseo? La primera y tercera opción no era mi estilo. Me deslicé en la cama a su lado y observé el subir y bajar de su pecho. Así que estaba tratando de ser civil con mi nueva esposa. Ignorarla había funcionado por una semana. De por vida.

una reunión con una magnate propiedad local que se había metido en problemas con algunos miembros de la pandilla Armenia porque no quería pagarles un soborno. y manteníamos la ciudad mayormente limpia de cosas malas (prostitución y drogas). Roja no era una persona fácil de convencer. Endurecida por sus circunstancias y fortalecida por nuestro vecindario. extorción. Tomando una . Fui a través de todo lo que tenía que hacer al día siguiente: una reunión con un cretino que estaba presentándose a gobernador y necesitaba encontrar a su amarga hijastra y convencerla de que no hable mierda sobre él. y eran un grave recuerdo de lo que podría haber sido mío si mi padre hubiese sido más cuidadoso con los negocios familiares. Los Brennan eran infames en Boston no solo como la familia de crimen real en la ciudad. Nada. Malditos Armenios que controlaban los suburbios de Boston en estos días. Podía ser inocente. tomando mi iPad del cajón de mi mesa de noche. dejé de nuevo mi iPad en el cajón. Giré mi espalda hacia ella y encendí ni lámpara. Lo hacíamos todo. y lo hacíamos bien. Sin códigos morales. Ahora. Le gustábamos a la gente porque una vez habíamos sido generosos con nuestras ganancias. éramos criminales. respeto u honor. los Armenios y pandillas locales desorganizadas estaban liderando el suburbio de Boston y era un desastre. Solo un conjunto de jodidos matones que tenían control de armas no registradas. Sin duda. apuestas ilegales y lavado de dinero. Soltamos suficiente dinero para tener edificios de hospital. No era nada como su padre. Usura. pero manteníamos la inocencia de los inocentes intacta y nunca heríamos a un alma que no merecía sentir la ira de nuestros puños. bares y bebés nombrados por nosotros. Después de pasar de un e-mail a otro de un cliente y maldiciendo a los Armenios de nuevo. iglesias y caridades locales. Mi expectación inicial después de la boda—se encerraría en una habitación escuchando las canciones odiosas de Taylor Swift en repetición mientras lloraba con fuerza—estaba probando ser prematuro. pero no era estúpida. sino también porque habíamos sido lo suficientemente inteligentes para donar a las escuelas.

Joder. Luego empecé a investigar. Ja. abajo en la sala de estar. Se trata de habilidad. Trabajar para la policía. Solo había visto a esta mujer en unas cuantas ocasiones. noté que su celular en su mesa de noche estaba brillando con un nuevo mensaje. y supongo que su vida social lo reflejaba. la que recordaba de nuestro vecindario. su profesor de cocina. Había sido después de nuestro pequeño encuentro de más temprano. Podría ser una asesina serial. todo el tiempo estando en exteriores. fumando cigarrillos e inclinándome sobre autos grandes que ni siquiera eran míos. Había un chico llamado Boris. Eran las cuatro de la mañana. . Mucho. Me estiré. jugando Kick the Can16 con los otros sucios niños cuando yo estaba ocupado evaluando a las chicas. mi brazo estrechándose sobre su nariz. Roja podría ser una soplona. estrategia. cautela y capacidad física. Siempre había sido un pájaro extraño. ¿Quién mierda le enviaría un mensaje tan tarde? Mis ojos se movieron hacia su rostro. quién ya había sido advertido. También había una chica llamada Daisy. Sparrow Raynes no tenía muchos amigos. No hagas esto. Basado en sus mensajes recibidos. Lo que me pareció peculiar era el momento de la conversación más reciente con Lucy. cuando solo era una niña. sin juego de palabras. Mientras yo estaba en la ducha. Dios no lo quiera). Haz esto.última mirada a Roja. Por todo lo que sabía. una chica llamada Lucy parecía ser su amiga más cercana (pero no lo suficientemente cercana para Sparrow para invitarla a la boda. y de vuelta a su celular. 16 Es un juego de niños relacionado a buscar y esconderse y capturar la bandera. y recogí su teléfono. No hagas esto.

Lucy: ¿Qué? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Por qué estoy fuera de las noticias de pronto? ¡Cuenta! Sparrow: Es para Rouge Bis. Deséame suerte. Sparrow: Sip. Lucy: P. Sparrow. ¿El dueño no es Troy Brennan? El único Brennan que no está muerto o encarcelado. Lucy: No te hagas amiga de él. Dicen que él es un cretino de clase mundial. Tengo una entrevista de trabajo. Y entonces. Lucy: ¿Bebidas mañana? Lugar de siempre. el brillo de su celular era Lucy respondiendo el último mensaje de Sparrow. ¿recuerdas? Lucy: Lo recuerdo.Sparrow había estado al teléfono. quería usarme y pensaba que yo era escoria. Sparrow: Te quiero. Ese restaurante francés súper costoso al que siempre prometimos ir a comer y luego escapar sin pagar la cuenta. Jaja. Supongo que este era el recordatorio que necesitaba. . Sparrow: Desearía poder hacerlo. esperarán hasta después de mi entrevista. *Besos* Luego estaba el mensaje final sin responder. Me acaban de pagar.D: No te sientas mal si no lo atrapas. Le llaman «El Apañador» por alguna razón. cualquier acuerdo de hacer de su vida menos infernal desapareció. Es el jefe de mi padre. no lo han atrapado aún. De hecho. Con suerte. Lucy: No hay forma. Te mantendré informada. Yo invito. solo me estoy asegurando de que tú también lo sepas. Lucy: Te quiero más. Ella me odiaba. justo como mi padre. Sé que es un tipo sospechoso.

entrecerrando los ojos al sol de la mañana. pero su pene se veía como algo que encajaría cómodamente en el tubo de escape de un camión y no. algo dentro de mí se agitó al saber que él me había notado en la iglesia. Mi curiosidad tomó lo mejor de mí y bajé la mirada. Morning Wood. Aun llevaba sus calzoncillos y lucía una madera bastante seria17. Confundida sobre mi último encuentro con Troy. dentro de mi vagina. con interés y miedo destellando en mis ojos. es una expresión que hace referencia a una erección matutina. Que me había notado en absoluto. Dios me ayude. 17 En inglés. No era experta. tratando de calcular su tamaño mientras pretendía enderezar los cubiertos y las servilletas que había puesto sobre la isla de la cocina. Y enfrentémoslo. Bien. solo lo admitiré: quería ese trabajo. Y por «Madera» me refiero a un bosque. Así que decidí que iba a darle a Troy Brennan una autentica oportunidad de no ser un cretino de clase mundial. Es probable que me hubiera tomado un momento o tal vez tres para mirar fijamente. Le preparé el desayuno. -SPARROW- Traducido por Arifue AL AMANECER hice mi camino hacia la cocina. . no quería nada más que estar en su lado bueno. esponjosos panqueques de arándanos con jarabe de arce y una taza de chocolate caliente—personalmente mi favorito—y lo recibí con una gran sonrisa cuando bajó las escaleras.

pero seguiría tratando. sin dejar que mi ego obtenga lo mejor de mí. Rompí su estúpido. Se estaba comportando como un imbécil de nuevo. Y definitivamente no bebo un jodido chocolate caliente. con voz seca—. Abrió la nevera. Y chocolate caliente también. Bien. Dejé otra tarjeta de crédito en tu mesa de noche. —Bostezó contra su antebrazo. Señalé el gran plato sobre la isla de la cocina. En silencio. —A ti no. incluso si estaba siendo estúpida e ingenua. Trata . Justo allí. —Yo no como esa mierda azucarada —respondió sin disculparse. —Pero puede escupir —dije sobre mi hombro. Mis orejas se pusieron rosas mientras retiraba el plato de calientes panqueques del mantel. y golpeó la nevera al cerrarla con su pie. Aún seguía casi completamente desnudo. sonriendo tímidamente. calientes y esponjosos. alejándose—. tragando el nudo amargo en mi garganta. Quería que lo intentáramos y ser algo. Pero la próxima vez que esté como anfitrión de una fiesta de té. ¿Quieres algo de crema batida? Quería que recordara a la chica con la cual él deseaba casarse. Él me dirigió una sonrisa torcida y condescendiente. No olvides la cena de esta noche — dijo. Roja. No muerde. —Panqueques. apartándome del camino para buscar el pote de café en la encimera detrás de mí. precioso y muy probablemente caro plato. —No te preocupes. —Estaré arriba en mi oficina. Quería olvidar que era el hombre para el cual trabajaba mi padre. por la manera en la que lo has estado tratando hasta ahora. me prestaré un tutú y podrás ayudarme a preparar algunos pastelillos. sacando algo de jugo de naranja y yogur. Troy arrancó una banana del tazón de alambre en la encimera. Todavía tan duro como una roca. Me dirigí al fregadero y dejé caer la comida con un fuerte ruido metálico.

Y cada vez que el me presionara. Nada de mierda de Keds o sudaderas emo con capucha para niños. 19 Una tienda considerada única y diferente. Cuando mis pies golpearon la húmeda y fría acera. pero eso no me ayudaría con mis posibilidades de recibir una buena puntuación en este trabajo. —Fruncí el ceño—. Bajé los jodidos catorce pisos y comencé mi carrera de las mañanas sin mi equipo o zapatos de correr. En cambio. .de verte presentable. Finalmente. Y eso era suficiente. Prácticamente podía sentir aparecer canas en mi cabello mientras presionaba agresivamente el botón del elevador. Mi culo. cerrando la puerta de golpe detrás de mí. Mientras me colocaba los auriculares y reproducía «Last Resort» de Papa Roach para acompañar mi recorrido—necesitaba algo tan enojado como yo—ya podía sentir a Connor en mis talones. 18 Es la creencia narcisista. solo lo justo para querer que mi esposa luzca como una mujer y no como un niño de doce años asaltando Hot Topic19. próxima a la paranoia y la mitomanía. yo lo jalaría más fuerte. mi respiración se calmó. de que lo propio del país o región al que uno pertenece es lo mejor en cualquier aspecto. cerré mi puño. fantaseando sobre el millón de oportunidades que tendría para meter un tenedor en el pecho de mi esposo en la cena. Lo último que haría sería seguir sus instrucciones y convertirme en la bella y dulce esposa con un vestido. Quería decirle que se estaba comportando como un imbécil. dos escalones al mismo tiempo. tratando de alcanzar mi ritmo. apreté mis dientes y salí a zancadas del departamento. hirviendo y bombeando en mi cuerpo como para permanecer tranquila—y bajé las escales para ir hasta el vestíbulo del edificio. ¿Lo entiendes? —Jesucristo. ¿Eres muy Chauvinista18? —No mucho. Iba a desperdiciar el día. con ropa que refleja rebeldía. una felicidad menor. Solo Keds. desistí después de unos pocos segundos—demasiada rabia. Todo lo que tenía eran toneladas de energía para quemar.

No había digerido totalmente que me había casado con este hombre. Brennan me recogería a las ocho de la noche en el vestíbulo de nuestro edificio y que debería estar lista llevando un vestido . Y me estaba asustando demasiado. Anunció que el Sr. María entró arrasando en la cocina. A las cuatro de la tarde. Pero. informándome que era tiempo de limpiar todo el desastre que yo había hecho y tenía que dejar su cocina antes de que me saque por los pelos y lo haga ella misma (no fue con tantas palabras. Hasta la pasada noche. me rehusé a dejar la cocina. Connor estaba caminando de aquí para allá en la sala de estar. como Troy había ordenado. y pasé el día revolviendo comida para el refugio. y ningún prestamista iba a darme lo suficiente para huir de la ciudad. ¿a dónde diablos iría? Mi padre me devolvería inmediatamente a Brennan. Horas de cocinar solitariamente me hizo darme cuenta de la gravedad de mi situación. Ella estaba extra enojada hoy. Aparentemente él había derramado algo de jugo de naranja en su estudio en la mañana. NO COMPRÉ nada sensual o atractivo para nuestra cena. Usé todos los ingredientes de la alacena y la nevera. ya que todos conocían a mi esposo o algún miembro de su familia. No podía agobiar a Lucy con mi presencia. y mucho menos. temiendo las consecuencias de estorbar a su jefe. no había estado segura de qué estaba sucediendo realmente. ahogando mis frustraciones haciendo la comida. Yo estaba casi tentada de usar esa oportunidad para tratar de escapar. hablando por teléfono. pero estaba gritando en español y agitando las manos. sus manos eran demasiado preciosas como para limpiar el desastre. ciertamente implícito). Toneladas y toneladas de comida. Ahora. querrían meterse con él. y por supuesto. ella tenía que limpiar mi desastre también. su rostro como nubes de tormenta. De hecho. Pero ahora era real. con un poco de furia. porque había tenido doble mierda con la casa de Andrea y con la de Troy.

de noche. Resoplé en mi pecho, profundamente enfocada en empacar un
lote doble de macarrones con queso. El montón de comida que había
preparado probablemente podría alimentar a un ejército completo y no
sería a uno pequeño. Pero cocinar era terapéutico, y lo necesitaba para
distraerme de la realidad. De él.

—No tengo un vestido de noche —gruñí, girando hacia el horno y
sacando los pasteles de coco. Solo tenía un pequeño vestido negro en mi
armario. Lo usaba en bodas, funerales y planeaba llevarlo a mi primera
cita esta noche. Podría ponérmelo en cualquier situación que no requería
de una vestimenta muy elegante. En mi opinión de todos modos.

—Ya es demasiado tarde para ir a comprar uno —ella me ladró,
decepcionada con mi habilidad de seguir las simples instrucciones de mi
esposo—. ¿Qué haces? ¡El señor Brennan estará furioso!

—Siempre está enojado.

María dejó salir un suspiro exasperado y se dio la vuelta, sacando el
celular de su delantal. Lo colocó en su oreja y me lanzó una mirada
enojada. Cuando la persona al otro lado de la línea contestó, ella comenzó
a hablarle en español alegremente. Me sequé las manos en mis
pantalones, ligeramente interesada en el giro de los eventos.

Finalmente, después de unos minutos, le colgó a la persona con la
que hablaba y apuntó un dedo en mi dirección.

—Mi hija te dará un bonito vestido. Ella es de tu talla. Pero no lo
ensucies y lo devolverás después de lavarlo al seco. ¿Comprende?20

Asentí, un poco sorprendida y muy aliviada. No podía entender por
qué en la vida quería ayudarme. Igualmente, estaba agradecida de que
Brennan me viera en algo presentable y quizás me diera este trabajo.

—Gracias, supongo. —Seguí sus movimientos mientras ella
comenzaba a limpiar detrás de mí.

—Tú —dijo furiosa, fregando las cacerolas y alejándome con su
hombro para que no la ayude—, eres una niñita. Él —continuó, apuntando
escaleras arriba con su mentón hacia donde estaba el dormitorio—, un
gran hombre poderoso. No puedes enojarlo, o te pateará el trasero.

20
En el original, aparece en español.

No pude evitar romper a reír. «Patear tu trasero» era lo más gracioso
que María me había dicho.

Sacudí mi cabeza y caminé hacia ella, disculpándome con un
puchero.

—Tienes razón. Y por favor no limpies cuando me vaya. Puedo
hacerlo yo misma. —Con cuidado, traté de sacar una cacerola sucia de su
mano. Ella puso los ojos en blanco y me dio un codazo.

—Déjame limpiar, niña tonta.

Empaqueté toda la comida que había hecho y la envié al refugio de
desamparados, a través de un taxi y una gran propina para Connor, quien
se rehusó que yo misma lo entregue.

No llegué a conocer a la hija de María. Ella dejó el vestido de coctel
en el vestíbulo junto con un par de tacones para que Connor lo recogiera
mientras yo estaba en la ducha. Esas cosas, también, eran exactamente
mi talla. Cuando entré al dormitorio, el vestido ya estaba extendido sobre
la gran cama de Troy. Era de color melocotón y sin mangas, con escote de
corazón y un delgado cinturón de oro.

A las 7:45, me coloqué el vestido y añadí algo de maquillaje (no
demasiado, solo un poco de mascara y brillo de labios para cubrir mis
pecas y horas de autocompasión) y tomé el elevador hacía el vestíbulo.

Sin sorprenderme, Troy llegó tarde. Le escribí a Lucy y Daisy
mientras estaba esperando en las sillas de cuero de color crema. Un
repentino impulso se apoderó de mí, de envolverme en la familiaridad de
su amistad. Además, era evidente que sospechaban un poco sobre mi
repentina desaparición del vecindario.

Yo: Hola, chicas, ¿quieren salir a tomar unos tragos la próxima
semana?

Lucy: Tú dinos.

Yo: ¿?

Daisy: Pasamos por tu casa. Tu padre dijo algo sobre ti mudándote.
¿Qué estás escondiendo Pajarito?

Mierda, mierda, mierda. Supongo que los mensajes tranquilizadores
que les había enviado a mis amigos en realidad no habían tenido el
impacto que esperaba.

Yo: Deben haber entendido mal. No estoy escondiendo nada. Solo he
estado ocupada. Por cierto, mi entrevista es en unos minutos.

Lucy: Trabajas en un restaurante y tomas clases de cocina. Ahora de
repente, ¿tienes una entrevista de trabajo en Rouge Bis? ¿Del uno al diez,
que tan estúpidas piensas que somos?

Yo: Mmmm…. ¿5?

Yo de nuevo: Estoy bromeando. Miren, puedo explicarlo.

No, no podía. Y esa era la peor parte. Sabía que lo descubrirían
eventualmente, pero no quería lidiar con eso.

Daisy: Mejor que así sea. Estaremos esperando por ti, en el lugar de
siempre. Buena suerte con la entrevista.

Estaba a punto de enviarle otro mensaje a Lucy y Daisy, cuando
escuché unas pisadas y mi mirada se disparó fuera de mi celular.
Reconocía su forma de caminar. Elegante, seguro y reclamando el espacio
en el que entraba. Llevaba puesto un traje gris claro, que de alguna
manera lo hacía ver más alto y amplio. Me levanté, alisando mi vestido con
mis manos y mirándolo como un niño travieso.

—¿Cómo estuvieron los panqueques? —Brennan me dio un seco e
impersonal beso en la mejilla. Como si tuviera que hacerlo. Como si yo
fuera la molesta tía. También parecía haber olvidado (o no había notado)
que yo había tirado los panqueques a la basura. Vaya, que esposo tan
atento. Suertuda yo.

—Valió la pena toda la mierda azucarada en ellas. —Levanté mi
barbilla desafiante, luego volví a considerar mi actitud. Quería ese
trabajo—. ¿Te gusta mi vestido?

Brennan frunció el ceño, pero su expresión parecía más intrigada
que enojada.

—¿Tú misma elegiste el vestido? —Dio un paso atrás,
examinándome. El ceño no desapareció.

De hecho, cualquier otra expresión que no fuese su fría mirada,
hacía que mi pulso se acelerara. Él no era feo, y eso me molestaba.
Bastante.

—Ir de compras no fue mi prioridad —admití, asegurándome de que
hubiera suficiente distancia entre nosotros, Brennan era caliente, no solo
figurativamente, en realidad irradiaba calor—. María fue lo bastante
amable para llamar a su hija y preguntarle si podía prestarme uno de sus
vestidos.

—¿Su hija? —Examinó mi rostro mientras caminábamos fuera del
vestíbulo, como si no me creyera.

—Sí, su hija. ¿Por qué? ¿Es demasiado melocotón para tu gusto? ¿O
tal vez estabas esperando una correa de cuero como la de mi regalo de
bodas? —Levanté una ceja, temblando mientras salíamos a la lluviosa y
fría noche.

Él simplemente presionó posesivamente la palma de su mano en la
parte baja de mi espalda y me guió afuera hacia la acera con toldo. Traté
de ignorar el rayo de lujuria que se disparó en mi vientre con su tacto.
Quería moverme hacia su calor. Traté de convencerme de que
probablemente solo era el hecho de que tenía muy poco o ninguna
experiencia con el sexo opuesto. Después de todo, odiaba a este hombre.
Mi cuerpo, resultó entonces, no compartía el sentimiento.

—Te ves bien —dijo, aunque todo sobre ese cumplido se sentía como
si tuviera un significado oculto, como usualmente lo hacía.

—Gracias.

La calle estaba zumbando con el tráfico y los transeúntes. Reconocí
su auto de su visita a mi vecindario. El Maserati blanco—un fuerte
contraste con el estilo pandillero del negro Mercedes, no fallé en notar—
estaba estacionado en doble fila en medio de la calle de un solo sentido en
frente del edificio. Él había creado un colapso en el tráfico, bloqueando la
línea de docenas de vehículos detrás de él. La gente estaba gritando y
maldiciendo y agitando los puños fuera de las ventanas de sus vehículos a
pesar de la lluvia.

Pero cuando vieron que Troy Brennan se acercaba al brillante auto
GranTurismo, rápidamente escondieron sus cabezas dentro de los autos y

subieron sus ventanas. De hecho escuché los clics de las puertas siendo
aseguradas en unísono.

Avergonzada más allá de las palabras y horrorizada por la arrogancia
de mi otra mitad, me sacudí de su toque y aumenté mi ritmo hacia su
auto. Él llevaba un paraguas sin abrir, pero no aumentó la velocidad ni me
dedicó una segunda mirada mientras me apresuraba para evitar mojarme.
Todavía no podía creer que hubiese tanta lluvia y frio en junio. Era como si
todo el universo conspirara contra Sparrow Raynes. Era suficientemente
malo tener que lidiar con este tipo, sin la naturaleza decidiendo burlarse
de mí con constantes nubarrones.

—¿Tenías que bloquear a toda esta gente? —le pregunté mientras me
ponía el cinturón de seguridad.

—No. —Se encontró con mi mirada, sin pestañar, mientras se subía
detrás del volante—. Solo no me importa lo suficiente como para no
hacerlo.

Miré hacia afuera de la ventana con los labios apretados y mis ojos
relampagueando, mientras el auto rodaba en el implacable tráfico de
Boston de los viernes por la noche, tratando de que el frio cuero del
asiento enfriara mi temperamento. En la estación de radio se escuchaba
«Heavy is the Head» de Zac Brown y Chris Cornell. Bastante irónico, pensé
amargamente21.

—Puedes borrar esa sonrisa de satisfacción de tu rostro —dije, luego
de estabilizar mi respiración. Podía ver de reojo su diversión—. La rudeza
no me impresiona. Nunca he visto la atracción en toda esa fachada de
hombre cretino enojado y definitivamente nunca me enamoraría de alguien
como tú.

—Troy Brennan. Un placer conocerte. Siempre hay una primera vez
para todo.

—Tal vez esta… —Señalé entre nosotros—, sea la primera vez que te
des cuenta que no todas las mujeres son como las caza fortunas y hechas
del mismo molde o del mismo papel carbón con la cuales has salido hasta
ahora.

21
Esta canción habla de aquellos que tienen gran autoridad y responsabilidad en cierto
aspecto, tienen vidas difíciles y grandes cargas con las que lidiar.

—Si yo fuera tú, no quemaría todos los puentes a mi lado bueno. —
Su sonrisa se hizo de alguna manera más amplia—. Quieres algo de mí
esta noche, Roja.

—¿Cómo puedes estar tan seguro?

Me lanzó una rápida mirada antes de volver los ojos a la carretera.

—Porque aceptaste cenar conmigo esta noche.

Dejé salir algo de aire de mis pulmones, frotando mis desnudos
brazos. Él lo notó y encendió la calefacción. Tristemente, era lo más lindo
que había hecho por mí.

—De acuerdo, tienes razón. Tengo una sugerencia que necesito
decirte —dije, con voz gruesa.

—Más tarde — dijo Brennan, y decidí no presionarlo ahora.

Cuando el silencio se alargó, ajusté mí vestido, y me sentí atrapada
en mis tacones, los cuales se sentían demasiado apretados.

—¿Cómo está tu pie esta noche? —preguntó repentinamente.

—Mejor —respondí automáticamente, luego mordí el interior de mi
mejilla una vez que me di cuenta de lo que había hecho. Mierda.

Estaba coleccionando en esta tarde momentos de mierda cada
segundo que pasaba.

Sus labios se presionaron en una fina línea.

—Soy un montón de cosas malas, pero no soy un idiota. Me imaginé
que te habías cortado en nuestra noche de bodas para evitar que se
consumara nuestro matrimonio. Estabas usando mis calcetines, y la
sangre que encontré en mi rasuradora fue una maldita gran pista. No soy
un violador Sparrow.

Sentí mis mejillas arder, me froté la frente.

—Con el debido respeto, Brennan, con tu historial, decidí que era
mejor estar segura que lamentarlo.

—¿Mi historial? —Su respiración salió como un silbido—. Por
favor, edúcame sobre: ¡¿qué demonios estás hablando?! Y deja de
llamarme Brennan. Soy tu esposo, no tu jefe.

Maldita sea. Podía correr durante horas y cantar simultáneamente sin perder una nota. hablar con él solo unos pocos segundos sin sentir la necesidad de un inhalador. Te mueves contra mí en la mínima oportunidad. —Eres increíble. —Estás madura. Es solo una pena que lo quieras con un hombre al que odias. Se encogió de hombros. Ese era el constante estado físico alrededor de este hombre. No quería que me tocaras. ¿Cómo se suponía que debía de responder? ¿Todo el mundo sabe que mataste a Billy Crupti? ¿La gente dice que rompes huesos para vivir? ¿Haces que mis rodillas tiemblen de miedo? —Mi punto es —dije—. Pero aun así. sosteniendo el volante con una mano y la caja de cambios con la otra. tratando de respirar de nuevo. Podía sentir el calor de su piel. —Sus labios se curvaron de manera seductora. Roja. —Lo que sea que te ayude a dormir en las noches. no quiero tener sexo contigo. su mirada aún enfocada en el auto delante de nosotros—. Este hombre era tan exasperante que en algunas ocasiones la necesidad de golpearlo iba más allá de mí. incluso a través de la tela del vestido. intimidar a una mujer con el sexo es horrible. Tus ojos vagaban por mí estaba mañana sobre mi erección matutina. —Si quieres. por más que quisiera con toda mi alma. —Gracias por la poética comparación. Quería retroceder mi última observación. . casi cortaban tu camisa. Y quieres tener sexo. —Crucé mis brazos sobre mi pecho. eso era ardiente. moviéndola lejos de mi muslo. —Su mano derecha viajó desde la caja de cambios hacia mi muslo. pero no podía. Tus pezones estaban duros cuando te chupé la sangre. en nuestra noche de bodas batiste mis calzoncillos como si fueran un jodido pastel de cumpleaños. Tú. Roja. pero nunca me tocó—. Pero si mal no recuerdo. Sacudí mi cabeza. Y me besaste anoche y gemiste mi nombre.

Él aceleró en una luz roja y mi corazón se aceleró. Una vez más. Troy Brennan estaba perfectamente bien hablando sucio. De nuevo a construir puentes. Enrojecida como una langosta. —Entre menos tiempo juntos. una brecha se abrió a través del tráfico. una sacudida de calor encontró su camino hacia mi ingle. —No necesito reservaciones. Decidí que llamarlo por su primer nombre sería un buen comienzo. Estaba conduciendo por las calles como si un monstro estuviera escupiendo fuego sobre nuestros talones. violando cada ley conocida por el hombre e inspirando algunas nuevas en el proceso. deseando no estar en medio del infernal tráfico. —¿Hay alguna manera de amarte lejos de mí? —espeté. junto al coche. Soy el dueño del lugar. —El amor y el odio son similares de muchas maneras. tratando de mantener mi sonrisa escondida. Nos servirían a las dos de la mañana si eso es lo que quiero. enderezando mi espalda. él tenía la mano ganadora. Tenía el presentimiento de que no llegaríamos al restaurante incluso si había hecho reservaciones para las nueve en punto. pero podrías follarme odiándome todo lo que quieras. De nuevo a jugar agradable. mejor. —Vamos a perder nuestra reservación con este tráfico. en tanto a mí me daba vergüenza simplemente pensar sobre sexo. esperanza a mi estado de ánimo. —¿Podrías explicarme un poco más sobre la decisión de casarte conmigo Troy? Miré hacia el frente en caso de que él decidiera darme otro de sus sarcásticos comentarios. Y de pronto. De nuevo al plan A. Me estiré. Me animé en mi asiento. . el restaurante en el que desesperadamente quería trabajar. Tal vez deberíamos olvidar la cena. Cambié el tema. —No. Íbamos a visitar Rouge Bis. Eso trajo nuevas posibilidades y por lo tanto.

tú estabas sentada frente a mí. El novio era un hombre que se había metido en el tráfico de bienes raíces y drogas. después de que el FBI metiera a sus amigos en la cárcel. creo. Paddy y Shona Rowan ¿Los recuerdas? Ella era su tercera esposa. asintiendo. —Estuviste de acuerdo. —Los recuerdos volvieron a mí. esperando que él no lo notara. una de las dos personas allí. presionando mis puños sobre mis muslos. La única diferencia era que odiaba a Troy y lo quería fuera de mi vida. Que bailamos. —Encogió un hombro—. Entonces trataste de convencerme de bailar contigo. sí que estaba orgulloso. mi familia compartió la mesa con la tuya. —El nombre de la canción que nosotros… ya sabes. para la sorpresa de muchos. casi encogiéndose—. claro. Le hiciste a mi madre toneladas de preguntas. —Pero —continuó—. porque tenías nueve años. Una de las únicas bodas de gánster a las que Pops había sido invitado y caray. Y en un punto le preguntaste si sus dientes eran reales. y eso estaba demasiado jodido incluso en mis estándares. Estaba demasiado avergonzada de admitir que lo recordaba—. Paddy Rowan estaba en el tope de mi lista de mierda. el dolor cosquillando en la boca de mi estómago—. De todos modos. Recuerdo que eras la cosa más linda y cortes. Paddy siempre ha sido un idiota despistado. —Sí. Tragué saliva con fuerza. ¿Pero a Paddy? Quería a Paddy muerto. dejando que la gravedad de nuestra diferencia de edad se asentara—. Y en el día de su boda descubrí porqué. Clavé mis uñas en las palmas de mis manos. —Lo recuerdo —dije. A él no le importaba socializar con campesinos como mi padre. Como sea. sonando divertido. hubo una boda. «Saving All My Love For You» de Whitney Houston. —Sacudió su cabeza. «Saving All My Love For You». Estaba tratando de . junto con el hombre sentado a mi lado. —Se detuvo. —Mi rostro estaba encendido. —¿Disculpa? —dijo. —Cuando tú tenías nueve y yo diecinueve…. Solo en caso de que olvidara lo pobre que yo era. No te presté demasiada atención.

Mientras otro embotellamiento se formaba detrás del vehículo de mi esposo. Observa. Era lo que había pasado después de ese baile. encantando de mi broma involuntaria—. no necesitaríamos las señales de tránsito. que era contemporáneo a mí. Incluso entonces. La tenue música del . —Levantó una ceja—. Era totalmente posible de que si no fuera por él. Aclaré mi garganta. repentinamente dándome cuenta lo expuesta que me sentía. se bajó y lanzó sus llaves a un valet que estaba recostado contra una pared en el callejón y fumando un cigarrillo. Troy. —Reprimió una risa—. mejor dicho. que hacía que el abandono de mi madre pareciera un juego de niños. se rió. atrapó las llaves en sus palmas y asintió furiosamente hacia Troy. —Soy el dueño del lugar —Brennan. Roja. comencé a sospechar que él era la única razón del mal tráfico de Boston. El valet. No era la vergüenza de que él fuera mi primer baile lento lo que me sacudió hasta el centro de mi ser. Otros dos trabajadores del restaurante ya mantenían las puertas abiertas para nosotros.enfocarme en la parte del día de la que él estaba hablando. —Fuma nuevamente durante tu turno y estarás despedido. Mi puño se apretó y continué mirando hacia la ventana. en realidad. Él se acercó a mi lado del auto y abrió la puerta. Estaciónate y le haré saber a alguien de que estamos aquí. —Sí. Detuvo el Maserati en mitad de la ocupada calle. —La cola para el valet tiene dos cuadras de largo. tirando el cigarrillo como si fuera una bomba de tiempo y trotando hacia la puerta del chofer del Maserati.. un recuerdo que había borrado completamente hasta ahora.. Raya mi auto y estás muerto ¿Entiendes? —le ladró Troy al chico que tenía sus llaves. fui tu primero. Tan malo. lo que lo hizo el peor día de mi vida. Salí y acepté su mano y le permití guiarme por mi cintura mientras me llevaba al glamoroso restaurante. Fuiste un infierno sobre bailar una canción lenta. el dulce recuerdo de mi baile con el muchacho mayor.

Bloquéalo. me ordené. . igual que siempre. junto al olor de la deliciosa comida y la pálida y arenosa luz. —Y gracias a Dios por eso —murmuré. mis pensamientos volviendo a Paddy Rowan. Igual como bloqueaba todo lo demás.elevador atravesó las puertas. —Ya no tienes nueve años —dijo repentinamente mientras entrábamos.

Había funcionado. No podía permitirla en ninguna habitación de esta vida. así que la aparté. Porque cuando Roja se había puesto el vestido de Cat. No éramos una pareja real. . Rayos de luz se esparcían a través de sus paredes de defensa. Se veía como una jodida dulce princesa que estaba a punto de perder su inocencia a las manos del gran lobo feroz. Aunque me gustaba su calor. y esto no era una historia de amor. -TROY- Traducido por Arifue CATALINA HABÍA ENVIADO su vestido y sus tacones para que Roja pueda usarlos esta noche y así poder joder mi cabeza. Alimenté a mi personal pequeña Caperucita Roja con más lindos recuerdos para mantenerla feliz. Solo medias verdades. ya sabía que ella estaba destinada a ser mi esposa. Mayormente por mí. Cuando bailé con la Sparrow de nueve años. Habíamos bailado una canción lenta en la boda. ella no se veía como un caramelo esperando ser desenvuelto. estos momentos que compartíamos no eran mentiras. todo lo que sentí fue rabia. y estaba comenzando a agrietarse. arruinar tus prioridades y podría eventualmente alejarte del plan original. a diferencia de mi amante. convenciéndome de que en algún nivel. Pero nunca pensé que ella fuera cariñosa de ninguna manera. De hecho. era cuidadoso de no darle demasiada esperanza. a los diecinueve años. mis palabras eran como música para sus oídos nada suspicaces. y un poco por ella. La culpa era una ladrona. Podría robar tu mente. Todo lo que importaba era que Sparrow lo había creído.

su voz un susurro. y supe por qué. alzándome casi un pie sobre mi esposa. probablemente preguntándose por qué yo. Tenía la sensación de que si supiera que cada coctel costaba 125 dólares. —Bien. Ahora. no se habría tomado tres seguidos para obtener coraje líquido y así poder preguntarme si podía trabajar en Rouge Bis. —Escondió una sonrisa. Estaban comiéndosela con los ojos. —No. su boca era buena. Todos tienen una. Antes de mí. chismeando en susurros sobre sus costosas comidas. la iluminación solamente aquí había costado más que el salario anual de su padre. pero joder. como si hubiera un secreto oculto en esos inocentes ojos verdes y ese cabello escarlata. —Todo el mundo está observándonos. con una chica católica promedio. —¿Te importa? Ella dudó. bajando la mirada a sus tacones que la hacían tambalearse antes de levantar su rostro con expresión determinada. y eso era refrescante. siguiendo sus pasos temblorosos. La gente volteaba sus cabezas en nuestra dirección. supongo. y usualmente apestan. Roja reveló el secreto de lo que quería de mí mientras estábamos bebiendo Kir Royale22. —Bueno. Ella no era material de súper modelo. mi mano en su estrecha cintura mientras la guiaba a nuestros asientos. había sentado cabeza… y para variar. Mi esposa vio asombrada la habitación. Infiernos. estaba boquiabierta por la pared de agua que dividía la barra de metal de las mesas de concreto de bronce. Me aguanté una sonrisa. sintiéndome un poco menos enojado por ser visto con ella. La gente está hablando sobre nosotros —dijo. esa es solo tu opinión. y la astucia del comentario no me pasó por alto. más que solo para lamer y chupar. ella apenas podía costearse una buena comida. porque las opiniones son como los idiotas. de todas las personas. . Me estiré en toda mi altura. Un mesero nos llevó hasta la mejor mesa del restaurante. 22 Un tipo de champagne.

incluso si no tenía ni un poco. no estaría jodiendo mis putos nervios cada vez que estábamos debajo del mismo techo. pero en contraposición a mis autollamadas «mujeres cortadas al molde». golpeando su pie bajo la mesa y observando mi reacción. Sparrow era una pequeña observadora la mayor parte del tiempo. Levantando una mano. Puede que no suene como mucho. Eso mostraba carácter. Sin embargo. Por un segundo casi sentí pena por ella. estaba inclinado hacia lo primero. corté la corriente de palabras. No me importa comenzar desde abajo. Una parte de mí le gustaba eso de ella. por casarse con un bastardo como yo. como si no hubiese sacado ya cuentas la noche anterior. Sacarla de mi cabeza era una idea que estaba calentándome. —¿Así que quieres trabajar aquí? Crucé los brazos detrás de mi cuello y me incliné hacia atrás cuando finalmente dejó de hablar para tomar un respiro. y endurecí mi espalda en la silla. pero también puedo lavar platos o trabajar como camarera o… Estaba divagando de nuevo. —Es hora de ser francos. No odiaba la idea. Estaba tan concentrada tratando de ver qué es lo que yo estaba pensando. . tratando de venderse como un valioso empleado. —Se aclaró la garganta nerviosa. O estupidez sin fin. —Haré lo que sea. Apreté mi bebida y fingí ignorarla. ¿Qué demonios te hace pensar que eres lo suficientemente buena para trabajar en el mejor lugar de Boston? Su expresión cayó. pero entonces recordé que ella era un jodido dolor de cabeza que heredé de mi viejo. que prestó poca atención a la forma en que la gente todavía nos miraba. Inspeccioné la habitación mientras ella divagaba. Era una cualidad liberadora en una mujer. Ella asintió. Se sentó frente a mí. pero le dejé pasar la insinuación sexual—. Trabajé en un restaurante como cocinera. parecía que rara vez le importaba lo que la gente pensaba. Ella no estaba particularmente interesada o impresionada por mi dinero. Tal vez si trabajaba aquí. cuando vi sus textos.

Me levanté. y observé a la gente estremecerse. Sparrow estaba parada junto a mí. Yo era un caso de estudio. era conocido por ser un idiota con mal genio. Nadie habló. incluso si no era toda la verdad. platos se estrellaron contra el piso y los ojos se abrieron. —Soy una excelente cocinera. su silla resonando detrás de ella. —¿Quién es el jefe de Chef aquí? —pregunté. El terror se hizo eco y rebotó contra la pared. Ella cuadró sus hombros hacia atrás. y esa era la leyenda con la que tenía que vivir. Diablos. bailando como llamas. Ese toque de lucha brillaba en sus ojos de nuevo. no me ponía exactamente en la lista del Jefe del Año. El lugar era tan caliente como un horno. . Solo lo hacía cuando trataba de ser amable. Después de todo. lo cual no era muy a menudo. En el momento en que entré a la ajetreada cocina. Sra. Y el hecho de que nunca me había importado conocer a mis empleados. tomando una respiración profunda. Era un psicópata. Nadie jodidamente se movió. Estaban esperando para ver qué hacía. mirándome. atravesando con paso confiado las puertas dobles que se balanceaban. 23 Un tipo de arma Israelí. Pruébame —me retó. Brennan. El personal que corría de una estación a otra se detuvo. creerías que había entrado allí con una Uzi23 cargada y no con una chica asustada. pero su tono me dejó saber que no rogaría. —¿Qué haces? —Se veía un poco confundida. Estaba muerta de miedo. Troy. Las bocas cayeron abiertas. pero tomó mi mano y siguió la petición. Supongo que mi personal estaba sorprendido por verme. Dejé que mi boca se curvara en una lenta sonrisa. y gruñí mi descontento. —Voy a ver si eres tan buena como dices ser. limpiando mi frente. el bullicio se detuvo. ofreciéndole mi mano. Todo el mundo se detuvo de gritar sobre sus platos. La llevé hasta la parte de atrás del restaurante. Nadie respiró. y de algún modo me gustaba. agarrando mi mano en un apretón de muerte. llamándome por mi primer nombre. Su mirada era casi una súplica. Esa era la leyenda que había alimentado.

El sonido de algo chismorreando en una sartén era lo único audible en la abarrotada cocina. —No necesitamos nuevos empleados. . Ella quiere un empleo trabajando en esta cocina. Mi nombre es Pierre. Ahora. Pruébala. cuyos ojos verdes se abrían más a cada segundo—. A pesar de su obvia vergüenza. Él miraba a Sparrow como si ella hubiera secuestrado a su familia a punta de pistola y los hubiera arrojado a un sótano lleno de serpientes venenosas. Supongo que no recibieron el memo de la boda del mes. Ni siquiera miré su mano ni la sacudí. Buena chica. Ella lo hizo. Después de unos pocos segundos. —¡Por el amor de Dios! Arrastren sus traseros de vuelta al trabajo antes de que incendien el lugar —bramé. —Ese sería yo señor. un alto hombre con una barba porno y un traje de chef manchado dio un paso adelante. Ahora. Una chica chilló al otro lado de la cocina. Le hice una señal con mi dedo detrás de mi espalda. Todos los ojos estaban en Sparrow. Mantuve mis entrenados ojos en… ¿cuál era su nombre?. Todos saltaron de nuevo a sus lugares de trabajo. a excepción del Chef líder. pero puede dejar su número de contacto y… —No recuerdo haberte asignado como mi coordinador de Recursos Humanos —lo interrumpí—. Me giré para mirar a mi esposa. tratando desesperadamente de averiguar por qué yo estaba tratando de ayudar a Plain Jane a conseguir un trabajo en uno de los mejores restaurantes de Boston. quien mordió su peludo labio superior con frustración apenas contenida. limpiándose las manos con una toalla de cocina antes de tirarla sobre la tabla de cocina y ofrecerme sus dedos de salchicha para un apretón de mano. esta chica aquí… —Me di la vuelta. apuntando a Sparrow. ella le devolvió una mirada desafiante al chef. indicándole que se adentrara en la cocina. Algo más que mi temperamento estaba ardiendo. —En realidad no me importa. Jadeos susurrados llenaron la habitación. No iba a intimidarse por su apestosa mirada.

—Tengo tiempo —siseó el chef. Pierre apuñaló el menú con su aceitoso dedo. Pierre—se presentó de nuevo cuando lo llamé «el cocinero»—tomó uno de los menús al lado de la estufa y lo colocó en las manos de ella. Sparrow lo miró. Él parpadeó un par de veces. —Preparar este plato se tarda alrededor de tres horas y media —dijo con mucha naturalidad. mirando alrededor por apoyo. con las fosas nasales en llamas. Una jodida trampa. No tenía ni una pista de que era mi esposa. —También yo. pero en su lugar. Mis ojos se estrecharon con disgusto. . Nadie se atrevía incluso a mirarnos ahora. —Ven conmigo —él la instruyó. rodándolo de lado a lado con mi lengua. pero no a costa de darles a mis clientes comida envenenada. frunciéndole el ceño—. Entonces suspiró. y yo quería mantenerlo de esa manera. me recosté en uno de los mesones de acero. pero lanzó su melena roja detrás de su hombro y se encogió de hombros a nuestra actitud. Pruébala. —Su sonrisa fue triunfante. La quería fuera de la casa. No pude evitar notar que era el plato más caro que había en el menú. granos. mirándolos aburrido y contenido. Ella miró entre los dos como si fuera una conspiración. pero no me moví. dejando una marca en el papel mientras señalaba uno de los platos. la inesperada urgencia de querer cortar al hijo de puta en pequeños pedazos se apoderó de mí. De repente. Yo los seguí. Solo saqué un palillo del bolsillo de mi camisa y lo coloqué entre mis labios. —Lomo de venado asado. ni un musculo se contrajo en su redondo y pecoso rostro. Para averiguar si realmente era cierto que sabía hacer todo lo que decía. tratando de dirigir la situación. si alguna vez vi una. —Vamos —murmuré. puré de chirivía y salsa poivrade.

—No. Sabía que el chef le había asignado una tarea injusta. no puedo —le respondí. Casi le dobla el dedo a Pierre cuando él sarcásticamente le ofreció un delantal. Cursi como sonaba. ¿Podrías no sobrepasar tus malditos límites? Estas aquí en una audición para un trabajo. tenía la sensación de que esta chica sabía su camino alrededor de la cocina. —Entonces mejor comienzo. corriendo de un lugar a otro por la cocina. los ingredientes su pintura. que casi me sentí ofendido. Como la manera en que curvaba la punta de su lengua en su labio superior cuando estaba concentrada. ¿podrías traer ese vino tinto de allí? —preguntó en algún momento. jodidamente brillaba. La cacerola era su lienzo. probablemente pensaba que parecía un desastre. . —Sonrió. O en la forma en que mi alhelí24 de repente se convirtió en el centro de la habitación. Cocinaba con fuego en sus ojos. —Oye. con pasión en su alma. Pero estaba equivocada. trabajando más duro sin llamar la atención o divagando sobre ello. caldo de carne y hojas de laurel. al menos en su propia manera peculiar. sosteniendo zanahorias. Algo sobre eso me puso tan duro que casi la empujo contra la estufa y le demuestro lo mucho que podríamos disfrutar de la compañía del otro. repentinamente me di cuenta que este era su arte. Sparrow se puso manos a la obra inmediatamente. —Alguien está en sus días especiales del mes. Ella brillaba. Esto era un buen recordatorio de que Roja era un poco caliente. Él solo le dio el nombre del plato y esperó a que ella lo cagara. Estaba tan sorprendido por su pedido. agarrando una botella de vino por el cuello. con amor en su corazón. Sus movimientos eran rápidos y seguros mientras se ponía cómoda y encontraba todo lo que necesitaba. 24 Es una flor en forma de espiga y poseedoras de muchas florecillas compuestas por cuatro pétalos. Observé cómo llenaba el lugar vacío que él le había asignado con los ingredientes que necesitaba. de manera uniforme—. Mientras la veía cocinar. para su consternación. Pero por la manera en que su rostro se veía cada vez que ella corría de un lugar a otro. De vez en cuanto se limpiaba la frente con su pecoso brazo y sonreía.

por el modo en que su boca quedó abierta a medio camino de su mordida. Su rojo cabello estaba por todas partes—rostro. Entonces. —No pudo contener su amplia sonrisa cuando nos presentó los platos. —¿Lo crees? —Sí. y esa era una mirada que nunca había visto antes en su rostro. No le des más de cinco turnos a la semana. Sabía que Pierre también lo pensó. donde nos sirvió vino tinto mientras ella servía la comida. Roja. Puedes comenzar en una semana el lunes. —Pura mierda —me mofé—. un poco después de que el restaurante cerrara. —Me giré hacia Pierre—. cuello y pegado a su frente—y el vestido de Cat se veía como si hubiera perdido una guerra de comida. Al minuto en que metí el tenedor en mi boca. Ella solo estaba sorprendida por mi cumplido. Ambos recogimos nuestros cubiertos y apuñalamos la comida. ya estaba impresionado. Asegúrate de que siempre esté haciendo algo significativo. Le ordené a Pierre seguirme a uno de los sillones de cuero negro. Ella terminó de hacer el plato. —Demasiado salado —dijo a través de sus dientes apretados. repitiendo el nombre del plato y terminando con una pequeña reverencia—. Su mirada se volcó en mí. —De acuuuuuerdo —gruñó. Sí. su rostro abriéndose con algo sincero que probablemente yo no merecía. mientras busco el saca corchos. ella era así de buena. Se lo diré a Brock así puede hacer el papeleo. Es excelente. —Solo has lo tuyo. todavía moviendo su trasero a una melodía inaudible en su cabeza—. —Tiré mi servilleta en la mesa y me puse de pie—. Diles a tus amigos de la escuela culinaria que tus tardes ya no están libres. —Caballeros. mirándola con ojos llenos de odio. No la . bastante. Pero se veía feliz. solo mira sobre el sartén y asegúrate de que el aceite de oliva no se sobrecaliente. Disfruten su comida.

y ella me miró. luciendo como si fuera a darle un infarto. Por primera vez desde que nos casamos. Le di una gorda propina por las horas extras y por esperar. Esa debió ser mi primera advertencia de que Sparrow no era la única agrietándose. Caminamos hacia la fría noche de verano y me alejé de su toque. sus ojos brillantes. lo siento. Reportarás a Brock sobre la nueva empleada si ocurre alguna dificultad.quiero cortando vegetales o trabajando como un pasante. Su risa no era tan horrible de escuchar tampoco. —Deja de sonreírme —le dije. un montón de preguntas nadaban en su cabeza. Para nada. Vamos a casa. Ella aún se reía como una borracha. —¡No puedo! —Soltó una risita—. No puedo. e introduje a Sparrow en el auto. solo para ver la sangre drenar del rostro del Chef. Pierre saltó en sus pies. Juzgando por su mirada perpleja. pero la única cosa que pudo tartamudear fue: —¿C-casa? Su cabeza olía a cebollas y ajo cuando dejé caer mi brazo alrededor de sus hombros. La carga que tenía que soportar cuando estaba a su alrededor. Ninguna sorpresa allí. —Córtalo —gruñí. El valet que había estacionado mi auto inmediatamente salió corriendo hacia el callejón donde había dejado el Maserati. Salimos del restaurante. arruinaste ese vestido. Simplemente no sabíamos cómo tratar con la retroalimentación positiva. Secretamente tenía que admitir que su risa no era tan horrible de escuchar. no sentí la amargura que siempre me acompañaba al mirar su rostro. Y tú… —Señalé hacia ella con mi cabeza—. . Pero fui sorprendido cuando la reacción de Sparrow fue envolver su mano alrededor de mi cintura como si fuéramos en realidad una pareja. La atención positiva es el beso de la muerte para los asesinos naturales. Comenzó a reír. Mi amiga Lucy va a orinarse en sus pantalones cuando se entere.

apenas podía contenerme durante el camino a casa. Entusiasta de pantalones anchos. ¿Escuchas eso. Algo en él se rompió. Sería alguien. es alguien. Prácticamente salté arriba y abajo en mi asiento al lado de Troy. Ser la cumbre de sus días de trabajo gris. Amante del aire de verano. mamá? Tu hija. pero siempre era buena con las personas. Pero mi verdadera carrera solo estaba comenzando. Corredora. -SPARROW- Traducido por Dahiry BORRACHA DE FELICIDAD y drogada con dicha. para protegerme a mí misma. La idea de trabajar en la cocina de un restaurante de alto nivel me hacia querer empezar a bailar tontamente en la mitad de la calle. ¿También lo sentía él? ¿Le importaba? . pero ocasionalmente. Podría ganar algo de experiencia y después irme y hacer mi propia cosa. Él sacudió su cabeza y me ignoró la mayoría del tiempo. Mi imaginación se volvió salvaje. Podía sentirlo y a pesar de mis mejores intenciones para alejarme. Sparrow Raynes. veía de lado y lo atrapaba sonriéndose a sí mismo. La verdad sería dicha. Ella no podía hornear o cocinar para salvar su vida. No era el tipo de chica de comidas elegantes. Contrataría a Lucy para que trabaje a mi lado. Chef. Iba a tener cinco turnos a la semana. la chica a la que dejaste fácilmente como una lata de soda. y tal vez a Daisy también. lo que significaba que mis días de escuela culinaria estarían terminados. Compraría un camión de comida y serviría panqueques de mora azul para todos los trabajadores con traje del centro de Boston. agitaba algo en mí.

Sabía que si me abría a él. unos minutos después. y luego otro y otro más. terror y en muy raras ocasiones algo positivo y esperanzador. definitivamente le importaba. una piscina de calor inundando mi estómago bajo. La cosa sobre Troy era que siempre caminaba en una habitación trayendo la atmosfera que quería transmitir. No dejes que la curiosidad obtenga lo mejor de ti. Tomó un paso hacia mí. buscando por Dios sabe qué antes de ir a la cama cada noche. Buscando. —No seas ridícula —se burló. Estaba sacando mis pijamas de mi cajón. mi propio perro guardián. Tenía el hábito de revisar toda las habitaciones en el apartamento. Supongo que yo también debería estar preocupada por mi seguridad. adivinando… —Te importa. mi espalda hacia él. terminaría en lágrimas. no solo controlaba cada situación. Mantente lejos. Troy se quedó atrás para tomar otro whisky y bloquear la puerta del frente. otras. Aunque no estaba cansada. Algunas veces traía enojo e ira. Lo escuchaba cuando pretendía estar dormida. Sí. bailé mi camino hasta mi habitación. Y especialmente Connor. sino también el humor en el que estabas. el texto manchado en sangre. Esta noche. Sentí a Troy entrar a la habitación. justo para ir al baño y cambiarme. Sparrow. . algo que hacía al espacio entre mis muslos temblar en respuesta. Como un termostato humano. no menos. Las bebidas y el subidón de mi nuevo trabajo eran una combinación letal. En el elevador. estudié su rostro. Algo zumbó en el aire. trajo lujuria. La escritura en la pared. Culpé a la adrenalina y al jodido alcohol: había bebido tres bebidas más mientras Troy y Pierre estaban probando mi comida. Más calor se apoderó de mi cuerpo. a veces oscuridad. bebiendo de su reacción. pero todo sobre sus métodos de precaución me enojaban.

su cuerpo pulsando calor hacia el mío. Colocó su arma en el tope del tocador. del tipo costoso. Mi cuerpo se congeló. Me incliné adelante para quitarme mis tacones. y él me acercó más a su cuerpo por mi cintura. alcanzando sobre mi hombro. Mi mente corría y luché para leer mis propios sentimientos. Pero también dijo que no era un violador. Lo hice. Él cerró el espacio entre los dos y se detuvo detrás de mí. Estaba sosteniendo el tope del tocador de seis cajones. Mi espalda todavía lo enfrentaba. —Inclínate —ordenó. Su . piernas presionadas juntas en miedo y… No. pero sus dedos ya se estaban moviendo por mi espalda. con sus labios presionados atrás de mi oreja. Tan mal. arrastró uno de sus largos dedos en mi clavícula. Pero no me tocó y de alguna manera. deliberadamente acariciando mi columna en el proceso. y sabía que si me volteaba. —Déjalos puestos. No. Tan bien. ola tras ola. Él pateó el vestido a una pila y. despertando mi piel de gallina. cedería. en frente de mí. —Extiende tus piernas. Un escalofrío corrió por mi piel. Un monstruo. Escuché algo hacer clic y observé mientras su mano serpenteaba detrás mi espalda. Quería responder. me hacía quererlo aún más. exponiendo mi ropa interior simple de algodón y sujetador sin tirantes combinando. Cerré mis ojos y tomé una respiración profunda. lo querría. mi trasero golpeando su ingle. bajando la cremallera de mi vestido lentamente. Mi corazón latiendo ferozmente con anticipación mientras colocaba mis palmas en el tocador. Di un paso fuera de la piscina de tela debajo de mí. Que con él. mi cuerpo se inclinó y mi trasero quedó en el aire. Se movió lejos de mí por un segundo. Mi vestido cayó en el suelo. todavía detrás de mí. Él era un corrupto. Él dijo que yo necesitaba corresponder. mis pies todavía clavados en esos desgraciados tacones altos. Las ventanas del techo al suelo estaban empañadas con condensación y mi aliento creció pesadamente.

Mi piel estaba en llamas y bajé mi cabeza. Solté un gemido. cálidas manos en una de las copas de mi sujetador. No sabía lo que estaba a punto de suceder. quería experimentar lo que otras chicas estaban teniendo. —Su mano cubrió mi garganta mientras me empujaba hacia su rostro. De repente. Agarré el borde del tocador. Pero honestamente. corrió sus labios sobre mi cuello. chupando mi labio inferior. —Dime que todavía no estás lista. Estaba tan necesitada que pensé que colapsaría. —¿Cómo está tu periodo mágico esta noche? —se burló en mi oído. deteniéndose a centímetros de mis labios. se sentía tan caliente la habitación que apenas era capaz de respirar. a su pecho. Todavía vestido completa e impecablemente. Él metió una de sus gigantes. Su lengua chasqueó encima de mi oreja mientras su mano se movía abajo en mi estómago. no quería no saber lo que iba a pasar tampoco. masajeando y tirando de mi pezón. No quiero que golpees algo. apenas tocándome. —Sostén el tocador fuertemente al menos que quieras un labio roto. Su boca viajó a mi mentón.pistolera cayó al piso con un golpe sordo. Mordió la punta de mi barbilla sensualmente y mi cabeza cayó hacia atrás. que quieres que me detenga. está la era. sin decir ni una palabra. —¿Acaso eso importaría? . sus dedos ásperos acariciando mi piel. Aclaré mi garganta. —Dime que no quieres esto. arqueando mi espalda para encontrar más de su cuerpo. Gemí. Demonios. mirando nuestros pies. No tenía una experiencia sexual de la que hablar. Si había alguna buena noche para hacer algo con Troy.

Agarré el tocador más fuerte. presionando sus labios en mi ropa interior. Un temblor pasó por mí. y entonces inclinó su cabeza hacia atrás. —Su voz era sedosa. su boca tan caliente. Apreté mis ojos cerrados. Su cabello negro carbón contrastando con mi piel blanca. su firme cuerpo presionado en el mío. tan cerca… —Así que esto… —Su dedo largo rozó entre mis pliegues. viajando la corta distancia de mis muslos a mi vagina. No era una pregunta. —Estás mintiendo —dijo. Otra declaración. sobre mis bragas—. —Nunca has tenido sexo oral. Moriría si sus manos dejaban mi cuerpo. luchando contra mi reflejo nauseoso. y era muy íntimo para compartirlo con él de todas maneras. ¿Alguna vez alguien te toco allí? Pensé en ese horrible día cuando alguien lo hizo. ignorando mi súplica silenciosa para que siguiera tentando mis pezones. Lo detestaba pero amaba su toque. ¿quién fue? —Su aliento cálido se sentía bien en mi piel. Troy cayó de rodillas detrás de mí. Ha estado esperando por mí todo este tiempo. ¿Quién es lo suficientemente estúpido para estar jugando contigo? . así que no respondí. Así que dime ahora. A Brennan no le importaría. Desesperada… queriendo… cayendo en lujuria con un hombre retorcido. A un paso de moler mi entrepierna contra su rostro. No quería que se detuviera. Besó mi abertura a través del algodón. mi autocontrol evaporándose. de la cabeza a los pies. sintiendo mis piernas sacudirse. en medio de mis muslos. —No te detengas — susurré apenas. su voz dura repentinamente atrás de mí. —Se cómo oler mentiras a kilómetros. Sacudí mi cabeza en negación. Asintió en mi hombro. Su cabeza desapareció en mis muslos. enganchando sus dedos de en medio a cada lado de mi ropa interior. Había algo intoxicante sobre verlo debajo de mí así. especialmente mientras a duras penas podía ver su rostro desde ese ángulo y no sabía cuándo vendría—. Su boca estaba allí de nuevo. a pesar de mis súplicas y todos los días que lo hizo una y otra vez. pero odiaba admitir que él tenía razón. este poderoso hombre de rodillas para mí.

Continuó por casi un año y aun así. Y muchas veces después. No rompí en lágrimas. No le podía decir a mi padre. nadie sabía. Admitírselo a Troy me hizo sentir más desnuda de lo que físicamente estaba… era como botar un chaleco de pruebas imaginario. Manchada por la mano derecha de su padre. Después de todos. Tenía que escoger entre la verdad y la comida en nuestra mesa. Una parte de mi quería ver si lo quería empujar lejos. nadie sabía. El nuevo juguete brillante de Troy estaba roto y agrietado. Con mi cabeza colgando bajo. pero entrecortado. Bajé la mirada para buscar su rostro. —¿Qué hizo exactamente? —Presionó su rostro en mis bragas. le di la información como si estuviera hablando de los problemas de alguien más. pero seguía detrás de mí. Humano. Tal vez porque lo había escondido por tanto tiempo que una parte de mi dudaba que algo en realidad había sucedido. el tic repentino de su mano tocando mi estómago bajo hizo el trabajo. Dejé salir un aliento de alivio cuando me di cuenta que no iba a ser sarcástico o frio sobre mi confesión. . Aunque su voz apenas lo delataba. pero no asqueado de mí. la lógica y el pensar no eran la cosa en mi cabeza. En su boda. Después de todo. sentí el ardor familiar detrás de mis ojos y el bulto en mi garganta. hasta insultante: ¿Por qué un chico sería estúpido para estar conmigo? Pero en ese momento. en vez de eso. ahora era propiedad dañada. Cuando quería ir al baño de chicas. —Tragué un bulto amargo—. ¿Lo aplastaría? ¿Retrocedería? Quería saber si quitarme mi armadura lo inspiraría a dispararme donde dolía. del abuso sexual de otra persona. Ni un alma. Estaba perturbado por lo que dije. —Paddy. inhalando gentilmente. Solo tenía nueve años. Así que lo mantuve para mí misma. —Mi voz se engruesó—. Sonaba compuesto y atento. Se convirtió en un hobby suyo después de un tiempo. Él estaba trabajando para Paddy y Cillian en ese entonces y sabía cuánto les temía y necesitaba ese cheque de pago. después de todo. Hasta ahora. Paddy Rowan me toco allí. Sonaba peculiar.

Roja. besando el lugar exacto debajo de mi abertura gentilmente. presionando su rostro en mi estómago y cerrando sus ojos—. Al igual que sacar el secreto de mi pecho—. No quería hacer una escena. Preparada para más de esos besos sobre toda mi área sensible. Solo… nunca le presté atención. Pero siento que es mi deber como esposo y ser humano decirte que el sexo es genial. tratando de estimar qué tan molesta estaba. Mi yo normal nunca compartiría algo así contigo —admití—. Estaba borracho y yo era pequeña. Sus ojos cayeron de nuevo a mis bragas blancas. No me violó. Por escuchar. Paddy sucedió hace mucho tiempo y estaba lista ahora. —Estoy un poco borracha. no pasaba mucho tiempo preocupándome sobre impresionar a mi nuevo esposo. —No te haré nada que no quieras hacer. besó cada uno de mis huesos púbicos. o solo porque no nos vemos ojo a ojo es un gran error. Rendirse en ello solo por un idiota… —gruñó su última oración. Paddy era uno de los jefes de mi padre. —¿Es por eso que no has tenido relaciones sexuales con nadie? — preguntó. sacudiendo mi cabeza. Metía sus dedos dentro de mí. Todavía en sus rodillas. —Su voz sonaba seria—. sus firmes manos manteniéndome en lugar. Solo dejémoslo ¿está bien? Solo quería pasar un buen rato esta noche. No del tipo juzgador. No había necesidad para eso. Más silencio. Pero era violento. —No lo creo. Sus ojos me anclaron al vestidor. —Él… —No quería elaborar. Sacudí mi cabeza. sin embargo. En su naturaleza. Por estar ahí. . Solté mi aliento. Troy me giró por mi cintura para enfrentarlo. pero no ver su rostro cuando hablaba al respecto era liberador. aunque estaba en su ADN. Afortunadamente. y las apartó hacia mis rodillas. —Sabía que esto no era precisamente charla sucia entre las sábanas. Puedes odiarme y todavía amar como te hago sentir. Creo que podría haberlo amado en ese segundo. Solo por un segundo. Por no ser horrible una vez.

lamiéndome. —Quédate quieta —ordenó. Envolvió uno de mis muslos encima de sus hombros. Presionó su boca en mi centro. Su lengua saliendo afuera. Di un paso fuera de mis bragas. Estómago. muslos internos… —Dios. —Lo sé —exhalé—. caderas. Y tú eres tan deliciosa y apretada. tan suave en comparación al rudo hombre al que pertenecía. Sus ojos me encontraron mientras mi mano acariciaba su cabello. aplicando más presión. chupando mi parte sensible y bombeando su lengua dentro y fuera de mí. construyendo anticipación. Sentí una piscina de humedad dentro de mí y me incliné en el tocador a mi espalda.Entonces me separó cuidadosamente con ambos pulgares. mientras hacía sonidos felices. Me sonrojé. Probablemente era la primera vez que lo veía feliz. tirando e impulsándolo a continuar. saliendo de sus fuertes brazos alrededor de mi cintura y queriendo. duro y largamente. Troy me comió viva. inclinándose hacia delante e inhalándome con sus ojos cerrados. sonriéndome a mí misma. Era ligeramente embarazoso… pero increíblemente excitante. sus manos paseando por mi cuerpo. cada pedazo de mí. No quiero que detengas lo que estás haciendo. Todo hormigueaba. Los dedos de mis pies se doblaron dentro de mis tacones altos. Eso me hizo sentir estúpidamente especial. . creando y soltando presión como si estuviera bombeando una deliciosa droga en mí. extrañaba comer vagina. buscando. Al menos no le hacía esto a todo el mundo. pidiendo por más. Empujé mi cadera hacia delante. me exploró. Gemí y empuñé su cabello. Pequeños gruñidos y gemidos que me decían que estaba disfrutando esto no menos de lo que yo lo hacía. —Suspiró en mí—. tratando de mantenerme de pie. metiendo su cabeza más profundo en medio de mis piernas. Troy succionó mi clítoris y lo tomó en sus dientes. y lancé mi cabeza atrás y grité su nombre. Fue solo entonces que su boca buscó—y encontró—mi bulto de nervios y lo chupó.

Dios. A pesar de que la sensación era una locura. mientras empujaba una mano de vuelta en mi sujetador. ambos excitados y exasperados. Su risa vibró dentro de mi cuerpo. —Te odio —dejé salir un gruñido. mi cuerpo se paralizó. Dejó de lamer y deslizó su lengua dentro de mí. —Troy colocó sus manos en mi cintura para asegurarme en lugar—. El bastardo. —Por favor —jadeé. colapsando en él. minuciosa y gentilmente. Incapaz de formar una oración coherente. Mis rodillas finalmente se rindieron y cedi. si no lo detenía. temblando violentamente contra sus labios—y fue más lento. Podía ver las puertas del cielo abrirse pero Troy no me dejaba caminar por ella. nunca sería capaz de mirarlo a los ojos después de saber que su lengua estuvo enterrada tan profundamente dentro de mí. queriendo levantarme y alejarme de esta deliciosa tortura. pellizcando mi pezón con fuerza. Mi visión se nubló. Se estaba desquitando en mi frustración—. Troy golpeó la alfombra beige con un ruido sordo. fuera. pero me empujó de nuevo a su rostro. Esa era una buena pregunta. Sonrió en mí—y en realidad lo sentí. él disminuía la velocidad. un orgasmo amenazando con destrozarme totalmente. pero cada vez que estaba cerca de llegar. Seguía montando su cara y tenía la sensación de que seguiría por horas. Estaba probándome. Déjame ir —siseé. —Imbécil. —Lancé mi cabeza atrás. . también sentía que estaba jugando con mi cuerpo y negándose a llevarme al borde. A propósito. Roja. Ahora… ¿estabas diciendo? —Hazme venir —jadeé más fuerte. Monta mi cara. dentro y fuera. seguía jalando su cabello casi violentamente. —Di la palabra mágica —respondió él. sorprendido. riéndose en mi centro. —¿Por favor qué? —me alentó. sin estar segura de lo que estaba pidiendo. literalmente vi las estrellas. lamiendo más. Cuando volvió al ritmo de empujar su lengua en mí. moliéndome contra su boca sin vergüenza. —Eso está mejor.

Se rio. era darle tu cuerpo a alguien más. insertando su lengua en mi boca y paseándola juguetonamente. Deseaba tanto venirme—. —Su voz ronca me cosquilleó. tomó mi clítoris en su boca otra vez y frotó su pulgar en mi entrada con movimientos deliciosos. —Arrastró su lengua a través de mi vagina. Era mágico. de arriba hacia abajo—. sintiendo cada uno de tus músculos apretarse deliciosamente. ¿Montando su cara? Mi mente era sucia alrededor de este hombre y tenía absolutamente cero filtros cuando venía a lo que quería que me hiciera. Ruégame. . —Esa no es la palabra mágica. —Ruega —repitió el—. Santo Jesús. Era tentador pero no podía dejar ir a mi ego. Extendió mis piernas bien abiertas en frente de él. Sus succiones se volvieron menos intensas y mordió mi palpitante clítoris. —No —respondí de nuevo. Todo lo que necesitaba eran unas caricias más. larga y duramente. y supe que sería la última. No sabía lo que pasaría con Troy pero sabía que valía más que rogar. me sentía destruida. —Sigue soñando —gemí. amando que yo odiara este juego. Esta vez supe que en serio estaba en el borde. No estábamos en el mismo equipo. Di lo que quieres decir. —No. a mi autocontrol a su alrededor. Me gusta este desafío. Y te dejaré venir. Sus dedos se clavaron en mi piel. Solo porque me consintió esta noche no quiere decir que reconocerá mi existencia mañana. Sus labios húmedos dejaron mi piel y arrastró su cuerpo hacia arriba para así poder besar mis labios. sintiendo la subida de placer a punto de tomar tu cuerpo como un tsunami… —Ruega —me demandó una vez más. Ahora veamos cuánto puedes manejar sin rogarme que me entierre hasta las bolas dentro de ti. forzándome a probarme. borracho en mi resistencia. —Esto fue divertido.

pero al menos tuve una respuesta ingeniosa. —Corrió su dedo medio a través de mi espalda—. su lengua coqueteando y jugando con mi labio inferior. porque estás en uno imposible. —Bien. Me dio otro profundo e intoxicado beso. preocupación y ansiedad enredándose dentro de mí. . Abrió la puerta abajo en el pasillo. desnuda de no ser por mi sujetador y mis tacones altos. Solo decidió que… no esta vez. Y aquí. Lo sentí sonreír. Se levantó. dejándome tirada en el piso. —Mis dientes se apretaron por el impacto de su toque. podría romperla como una ramita. como si nada hubiera sucedido. Un escalofrío se apoderó de mi cuerpo cuando sentí sus pasos en el pasillo. Enterré mi rostro en el pliegue de mi codo. Él todavía podría romperme como una ramita. el de su estudio probablemente. y la cerró después de él. —Tu columna. haciendo eco en el piso de la habitación. es hermosa. El centro de mi estómago se volcó. mientras caminaba fuera de la habitación sin ser afectado.

. ¿Y Sparrow? Había resultado ser un respiro de aire fresco. Tenía que admitirlo. Tenerla fuera del apartamento ocasionalmente podría ser lindo. Quería probarle que no me deseaba menos de lo que yo lo hacía. Bueno. De cualquier manera. Yo no era del tipo controlador cuando se trataba de mujeres. de todos modos. entonces podía romperse el culo sin que me importara. No estaba seguro si era la emoción de saborear lo que es mío. ¿Pero con una mujer? Si mi esposa quería trabajar y era buena en lo que hacía. sí. Dejarla queriendo y deseosa. el sabor de su vagina en mi boca era increíblemente genial. diablos. había disfrutado verla mientras se rompía. Con mis negocios. -TROY- Traducido por Mais NO HABIA NADA más peligroso que una persona con nada que perder. aunque sabía que ella estaría cerca de él. que estuve genuinamente sorprendido con lo mucho que Roja quería trabajar en el restaurante. Amor y compasión no tenían nada que ver con mi decisión de darle a Sparrow un trabajo. Su malvada e inteligente boca y preguntas sinfín me volvía loco. Quería romper esa pequeña columna de ella. tana cerca pero no ahí. Ese es el motivo por el que había contratado a Sparrow para que trabaje en Rouge Bis. Tenerla rogando. puro e intocable antes (además de un imbécil. Paddy) o si había pasado tanto tiempo desde que había puesto mi boca allí en una mujer que me había olvidado que era literalmente dulce. solo mío. poner una sonrisa en su rostro no era la peor idea que jamás había tenido. Además. Solía estar acostumbrado a tener mujeres sin trabajar o incluso entreteniéndose con la idea radical de hacer algo con sus vidas. su cuerpo.

sus brazos cruzados sobre su pecho. apretando el semen caliente entre mis dedos. y ahora estaba creciendo en mí. inteligente. El lunes. más rápido. hasta donde yo sabía. no. delgada. El fin de semana de Brock. Él estaba en el marco de la puerta. debajo de la corriente de agua abrasadora. No lo había sentido hace siglos. Bombeé más fuerte. mi oficina. pensando en lo bien que se hubiera sentido disparar mi carga dentro de ella. jodida Sparrow. Me reí de mí mismo como un hombre loco mientras mi mano re-aprendía cómo bombear duro y rápido contra el ritmo de mis nuevas fantasías. QUEMÉ EL resto del fin de semana haciendo cosas divertidas. No es que él lo viera de ese modo. la idea de ella calentando mi cama. Pero ahora. tenía que tomar cartas en el asunto. Me vine en mi mano. por decir algo. joder. Así también. admití que era extrañamente excitante. Apretada. como tomar en mi estudio. parecía haberlo dejado seco e irritado. él entró a su oficina en Rouge Bis. Bajar mi cuerpo a una temperatura sensible. . pero cuando incliné una mano contra los azulejos brillantes negros. planear destruir a Rowan y pensar sobre comer a mi esposa. mirando el escritorio de vidrio como si yo hubiera invadido su espacio. Anhelo. No me había masturbado en tal vez quince años. Un extra. Sparrow. fastidiosa Roja… Me había olvidado lo bien que se sentía querer algo y no obtenerlo en cuestión de horas. masturbándome como un condenado adolescente. Dulce. mientras tanto. imaginando sus piernas envueltas alrededor de mí. Yo era el que pagaba la cuenta de ese lugar.

fue a la escuela usando ropa vieja porque ella decidió que no vale la pena lavar su ropa. esta es la clase de mierda que te rompe el corazón. Pasó los siguientes treinta minutos sentado en mi auto en frente de su escuela. su culo golpeando el asiento. . Sonreí. sacando un paquete de cigarros. Troy. No me digas mierdas. antes de darse cuenta que era yo a quién le estaba confiando esto. me hizo querer reír alto. Terminamos comprando ropa nueva en Target. —Fumar dentro de este edificio está prohibido. En su lugar. ¿Difícil noche con la señora? —Incliné una ceja. un remolino de humo yendo hacia arriba. —Escupí mi mondadientes y llevé la silla de la oficina hacia atrás así podía tener un vistazo mejor de él—. inhaló profundamente y exhaló a través de su nariz. La forma en que sostenía el cigarro. Se frotó los ojos. —Jódete. oliéndola para asegurarse de que no oliera demasiado mal. Él apretó su bolsillo del pecho. lo miré en silencio. —Te ves como la mierda. Asentí hacia la silla en frente del escritorio. —Apunté a una señal diciendo justo eso detrás de mí. como si fuera Clint Eastwood en una película del Oeste. ¿Me necesitabas? —preguntó. —Cat trata a Sam como basura. Dijo que no quería que los niños se burlen de él. Esta vez su boca cayó abierta luego de exhalar. Debe haber estado desesperado. Brock inhaló profundamente el cigarro. continuando. Joder. —Corrió una mano sobre su cabello—. segundos antes de dejarlo en la escuela. apenas conteniendo mi brillo. Encendió un cigarro. Casi hago algo cuando él miró su camisa. y él se cambió en el baño antes de que lo deje. entre su dedo índice y su pulgar. invitándolo a sentarse. di vuelta en U. Hombre. practicando este estúpido ejercicio de respiración de esa cinta que me compraste en Navidad. —Así como todo lo que tú haces. Él y Catalina ya no estaban follando en estos tiempos. —¿Problemas en el paraíso? —Incliné mi mentón hacia el cigarro que colgaba en la esquina de su boca. —Como sea. me bañaba en su miseria como si fuera agua pura en el desierto del Sahara. He tenido una mañana difícil. Esta mañana.

Brock elevó sus cejas. la mano derecha de mi padre antes de que todo se fuera a la mierda. la gente mirando mientras yo hablaba—. buscando mi respuesta. No le gustaba este cambio de eventos. lanzándose hacia atrás y suspirando con fuerza. y no tenía idea de por qué. siempre prefiero la vida de soltero. mirando por la ventana. pero el viernes por la noche. Paddy se había ramificado por su cuenta. Rowan. ¿Por qué estás aquí. tu esposa. Él se había movido rápido fuera del estado hacia Miami cuando los Armenios decidieron que querían su cabeza. Esto era demasiado. Y él había caído directamente en esta. Rowan ha dejado enemigos por todos lados. Había mantenido la pieza de apuestas del imperio de mi padre vivo para él por un tiempo. Ella estaba gimoteando como una perra sobre Brock siendo demasiado bueno y correcto. pero eventualmente. —Sí. era solo un viejo gánster fracasado. Era lindo cómo creía que me importaba. Troy? —Patrick Rowan —fui directo al grano. Algo que ella le dio para recordarme de ella cada vez que entraba a esta oficina. Brock alzó la mirada hacia mí. . hizo que todos ellos se conviertan en mí. —Estás casado ahora —me recordó. Él inclinó a un lado su cabeza. apagando su cigarro en una taza vacía con una foto de él y Cat. Descubrí el porqué unos meses después que mi padre fue asesinado. Casi resoplé. —Un pedazo de trabajo. sus codos en sus rodillas. —Brock se inclinó hacia adelante. y juntó sus dedos—. Era una broma dirigida a él. incluso después que mi padre fue destronado. Quiero saber qué lazos tiene todavía en Boston. —Supongo que a veces es fácil de olvidar —dije a través de mi sonrisa. La única razón por la que le había dado la cinta era para hacer enojar a Catalina. Me recosté en su silla de suave cuero y entrelacé mis dedos. —Supongo que no estás aquí para discutir mis problemas maritales. Si me preguntas.

cuando se detuvo de golpe. ¿Por qué? Mi mandíbula se apretó cuando pensé sobre la respuesta a su pregunta. Te pago para que sigas órdenes. ¿Todavía tenía resentimiento contra Rowan por robarse dinero de mi padre hace años atrás? Claro. —No está suficientemente muerto para mí —dije. —Ignoré la pregunta de Brock. —No te pago para que te sientas cómodo. Golpeé un punto muerto con mi lista de Kill Bill. —¿Esta es la persona que envió a Crupti? —Su voz se quebró al darse media vuelta. Estás golpeando a un caballo muerto. Empezará la próxima . Brock. y quería jugar. recogiendo mi propio celular y golpeando la pantalla táctil con furia—. Lidiar con Rowan podría salirse del borde. Déjalo a solas. ya sabes. casi por salir disparado de la habitación. Se levantó con furia en sus ojos. Voy a visitarlo en Miami. incluso me había ayudado a buscarlo. Contraté a mi esposa para que trabaje en Rouge Bis. Obtén cualquier papelería que necesites para ella. —¿Estás seguro? No me estoy sintiendo cómodo sobre tú intimidando a alguien que está muriendo de cáncer. Por cierto… —Aclaré mi garganta. sí. ¿Estaba yo de humor para ver a gente mala pagar por sus pecados? Joder. todavía inseguro de quién había enviado a Crupti a matar a mi padre. apuesta por ello. Brock sabía que yo estaba detrás del hijo de puta anónimo. —Solo haz lo que te pido. —Descubre cómo contactar a su segunda esposa. evitando la corriente de holas que venía de mi celular y observando a Brock intensamente—. ¿El hecho de que había tocado a mi esposa actuaba como incentivo para finalmente buscar represalias? Diablos. —¿Qué tienes en tu culo? ¿De pronto tienes algo en contra de Rowan? Él está podrido con cáncer. —¿Rowan? —Frunció el ceño—.

Asegúrate de que ella y el chef no se saquen los ojos con una espátula. —Mmm. Había algo desconcertante debajo de esos ojos grises. como si él fuera un stripper promedio buscando consejos—. Entonces. me gustaría comprar dos boletos de primera clase a Miami… . ¿la tensión es alta entre ustedes dos? —No es que sea de mi incumbencia. pero no. Sí. —Brock me observó. y quería arrancarlos de sus órbitas solo para descubrirlo. entonces recordé que todavía tenía a mi agente de viajes en línea. Él también sabía por qué Sparrow era tan importante para mi padre.semana. —¿Y Pierre? ¿Él le dio problemas? —¿Quién? —Ni siquiera me molesté en pretender recordar el nombre. Él sabía que teníamos un matrimonio de acuerdo. Le di vuelta a la silla así mi espalda estaba contra Brock y le ondeé una mano en señal de despedida. Se volteó para enfrentarme. —Ella estaba persistente. o como condenadamente sea lo que Sparrow y yo teníamos. Si quiere reventarse el trasero en lugar de vivir una vida de lujo. —¿Ella va a trabajar? ¿Justo aquí? —Miró a los lados. es su problema. o matrimonio de conveniencia. Me encogí de hombros en mi chaqueta de Armani. viéndome aburrido con el tema. Estamos bien. como si hubieran cámaras ocultas observándolo. Asentí lentamente. A quién diablos le importa de todos modos. buscando mi rostro—.

¿quién podía culparme? Él era básicamente el único chico que había intentado tocarme en Dios sabe cuánto tiempo. Afortunadamente. la parte más grande y cuerda recordaba que él todavía . y enfrentémoslo. Mi asunto sin terminar me dejó deseando más y el sentimiento persistente que tenía allí abajo quería que le rogara a Troy como él lo había pedido. Con Troy. también era cruel—un salvaje en un traje de vestir a la medida—pero al mismo tiempo. pero el mejorado clima hizo poco para cambiar mi humor. ¿Quién hacia cosas así? ¿Estaba siquiera permitido? ¿No debería ser ilegal en la sociedad moderna de occidente detener el clímax de alguien después de llevarla a un punto donde todo estaba cosquilleando con dolor. No físicamente. era tan sexy que la temperatura en el ático se calentaba cada vez que entraba. la presión entre mis piernas era un recordatorio constante de que mi esposo era un idiota. Aun así. al menos. No tenía ni idea de por qué había actuado así con Brennan el viernes en la noche. me sentía segura. agudizado por un vecindario peligroso. Mi radar de miedo. Falta de juicio de mi parte pero. -SPARROW- Traducido por Dahiry EL SOL ESTABA brillando el lunes por la mañana cuando llegué al Mercado Quincy. Correcto. placer y lujuria? La sensación rara se quedó conmigo durante el fin de semana. tenía instintos impecables en cuanto al peligro. nunca me había lastimado.

Los hombres amaban su cabello negro azabache. lo sabía. pero esta mañana esperé intentar y hacerle desayuno de nuevo. había una sola cosa en la que estaba en lo cierto. pero mantenían las cosas civilizadas por mi bien mental. Bueno. compartiendo una caja de donas y café. Troy Brennan era el diablo. queriendo decir que estaban en el cuello de la otra cada vez que yo no estaba mirando. Una versión menos perra de ella de todas maneras. mis amigas de la niñez (y esencialmente) las únicas que tenía. vacío excepto por Connor. una linda chica rellenita con cabello rubio rizado y pecas como las mías. y acordé unirme a ellas para una taza de café mañanera tardía. A pesar de lo que pensaba de él como persona. Daisy estaba sosteniendo nuestros vasos de espuma. Lo que sea que la palabra trabajo significara en su mundo. Él pasó la mayoría del sábado y domingo encerrado en su oficina. acunaba la caja de donas con tanta protección como a un bebé recién nacido. Todo era mejor que otro día en el departamento vacío. lo quería como una drogadicta. Lucy y Daisy esperaban por mí en nuestro banquillo usual. Lucy. Ella me recordaba un poco a Catalina. Aunque. claro. pero algunas veces. Más real. 25 Personajes de Game of Thrones. pero el falso apego emocional hacía que lo que hicimos juntos pareciera algo menos sucio. Todas éramos marginadas. Lucy y Daisy se llevaban tan bien como los Starks y los Lannisters25. hasta las chicas buenas querían una saludable dosis de maldad en sus vidas. pero al menos nos teníamos mutuamente.tenía muchas preguntas sin responder antes de que estuviéramos en buenos términos. Daisy solía trabajar en un club desnudista no hace mucho tiempo. ya se había ido para el trabajo. . la serie británica. Pero para el momento en que me desperté de otra noche de dar vueltas en la cama. Estúpido. piernas formadas e impresionante busto. Estaba casi aliviada que había reprogramado mis planes para encontrarme con Lucy y Daisy. Cada una de nosotras tenía su propia razón para estar solas y juntas.

—¿Dónde vives ahora? —Lucy colocó la caja de donas en mi pecho. Tiempo era lo que necesitaba para averiguar cómo darles las noticias a mis amigas. Culpa rodeó mis tripas pero intenté no retorcerme. eso fue rápido. No había otro plan aparte de negación vehemente o romper en lágrimas y admitir todo. Ni siquiera un: Hola. Lucy escondió la caja de donas bajo su brazo y cepilló unas hebras de cabello rojo que tenía en mi frente. ¿Creen que estoy escondiendo algo? —Sé que estás escondiendo algo. pero de alguna manera todavía los sentía en mi dedo. Me había quitado mi anillo de compromiso y banda matrimonial antes de salir del auto de Connor. inspeccionando mi rostro. —Daisy entrecerró sus ojos. —Nunca pareces estar allí. gracias por el voto de confianza. —Lucy inclinó su cabeza a un lado antes de apuntar su pulgar en la otra dirección—. —Jesús. o tal vez un bloqueo por hiperventilación. pasando puestos y personas. retándome a mentir. Y esperaba que pudieras empezar por derramar algo de luz en del porqué el gigante de dos metros . Lucy y Daisy intercambiaron miradas significativas y fruncieron el ceño al mismo tiempo. Bueno. No tenía idea de a dónde iba con esto. —¿Estás bien? Mis mejillas se calentaron y escondí la parte baja de mi rostro detrás del vaso de espuma. Daisy puso un vaso de chocolate caliente en mi mano. sus labios brillosos en un puchero de desaprobación. ¿Cómo has estado? —En casa —dije. se levantaron del banquillo y lanzaron sus brazos sobre mis hombros. —Mi boca se retorció—. intentado mostrar algo de convicción—. En la de Pops. No tenía planeado comprar nada ese día. Cuando no respondí. Empecé a caminar más profundo entre los turistas y locales. El minuto en que mis amigas me vieron. Siempre era la única que no bebía café.

—Da otro paso adelante amigo. porque le lanzabas miradas antes de sentarnos con nosotras en el banco. —¿Es un guardaespaldas? ¿Estás en problemas? —jadeó Daisy mientras Lucy aumentaba su ritmo y la seguíamos—. Silenciosamente insulté a Connor. . y llamaré a la policía. las paredes se acercaban a mí. todavía siguiéndome como si yo fuera un blanco en movimiento. Lucy. No estaba de humor para bromas. la voz de la razón de nosotras tres. Pero Connor siguió fluyendo con la multitud. porque no podía explicar mi matrimonio con Troy ya que ni yo lo entendía. 26 Personaje de la Revolución Americana. Lucy estaba caminando poderosamente lejos de Connor tan rápido como podía. Pero no podía explicar lo de Connor. —No quiero hablar de ello —dije. siete días a la semana. Y más importante… ¿es soltero? Sacudí mi cabeza. Mis amigas sabían que mi papá no se llevaba el premio a Padre del Año. y siendo tan discreto como Paul Revere26 anunciando que los británicos están viniendo. tenazmente moviéndose en la misma dirección que nosotras. Me seguía veinticuatro horas al día. Connor seguía allí. giró en sus talones y le mandó una mirada amenazadora. y usé la distracción de mis amigas para mirar detrás de mí. sus ojos muertos. aspirando un suspiro de cansancio. incluso para una chica tan menuda como yo. La caja en la que me había puesto Troy se estaba transformando en algo ridículamente pequeño. Y no me digas que no lo has notado. Es conocido por alertar a la militancia colonial la llegada de las fuerzas británicas ante las batallas de Lexington y Concord. —Daisy lanzó sus manos al aire. Un montón de niños con camisas combinadas en un paseo corrieron entre nuestros pies. Con cada paso que daba. —Idioteces.de altura te está siguiendo. mis mentiras me sofocaban un poquito más. pero encontraba difícil decirles que sospechaba que me había vendido al hijo de un mafioso muerto.

—Por favor dime que tu papá no te metió en problemas. sobre el sexo en general. —Puede gustarte alguien sin tener que dormir con él. Si yo era fuego. —No es la culpa de Pops. Las tres nos detuvimos en medio de la multitud. pero Daisy reunió sus sentidos rápidamente. —Bien. Saben que dicen que Troy es algún tipo de asesino a sueldo. —Lucy estranguló la caja de donas que cargaba y la balanceó hacia mi guardaespaldas. Dejé de caminar y bajé la mirada a mis Keds. ella era un volcán activo. Esperaba que no intentara nada tonto como lanzar una de chocolate glaseado hacia él. No es realmente una pieza de información que quieras compartir con el mundo. No tenía sentido esconderles lo que ya habían averiguado. Y la última cosa que quiero es arrastrarlas a este desastre. Era estúpido intentar y esconderlo de ellas en primer lugar. —No se asusten —advertí. Solo dinos y ya. Ni siquiera intentó deslizar su punta dentro de ti. . —Me casé con Troy Brennan la semana pasada. así que… —me detuve. sabes. —Lucy retrocedió—. —Pero crecimos con Troy Brennan. con algunas personas empujándonos en todas las direcciones. Sin juzgar. Él… él le pidió mi mano a mi padre y Pops estuvo de acuerdo. Lo haría también. Nunca te miró de esa manera. Bueno. Y Pops trabaja para él. Pensé que Lucy se iba a desmayar. —El bastardo. Lucy y Daisy me miraron con los ojos abiertos. Fruncí el ceño. Probablemente porque no tenía mucha elección. fastidiada como siempre por la manera en la que mis amigas de la infancia hablaban sobre el sexo opuesto. No es como si hubiera follado a todas en el sur de Boston. Daisy se empezó a echar aire con la mano. —Lo siento por no decirles antes. Uno bien adinerado en eso.

—Logré reunir una débil sonrisa—. los músculos agrupados en su cuello diciéndome que el bulto en su garganta era tan grande como el mío. me aseguré de que Connor no estuviera lo suficientemente cerca para escucharla. —Pajarito. él es… ¿tú sabes que la gente dice que mató a un hombre? —murmuró. Él no es así. Lancé mi chocolate caliente en la basura y tomé su mano. ¿Cómo pasa de ser un indetenible donjuán a alguien que obliga a una chica que ni siquiera conoce a casarse con él? Tenía la misma pregunta en mi mente. Giré de ella a mi mejor amiga. Espera Pajarito. Asentí. incluso cuando las circunstancias demandaban seriedad. ahora que les había dicho sobre ello. Aterrorizada. para ser exacta. —Lamió sus labios pensando—. Él es tan… maduro y viejo y esas cosas. agarrando el borde de un puesto y casi derrumbando una muestra de arte con arena. —Tal vez no es lo que quieras escuchar. Lucy vio lejos de mí. por favor di algo. pero los rumores corren maratones en vecindarios pequeños. lo sé. Tomaba todo a su ritmo. —Sí. no su pene. por favor. Era tonto. Pero no me lastimará. —Tú pensarás eso. Con la cantidad de vaginas que tu esposo ha recorrido. He llegado a conocerlo un poco. . pero estaba sintiendo culpabilidad de todo tipo por no invitarlas a mi boda falsa. desesperada por su toque. pero deberías estar asustada —dijo Lucy—. Sus ojos brillaron con tristeza. —Perra. cariño. pero lo demás no tiene sentido. claro. me sorprende que no tenga su propio espectáculo en National Geographic. —Está bien. Daisy era un espíritu muy libre para ofrecer comodidad. Tu esposo. —Lucy. así que no te va a lastimar —dijo Daisy—. ¡esto te hace rica! Frotando mi rostro.

Mi cabeza se sentía como si fuera diez veces más pesada de lo que era cuando llegué. Creo que el guardia es para mantenerme a salvo de todos los lindos amigos que ha coleccionado pasando los años. y que lo ha hecho bien por sí mismo financieramente. Sentí mi piel calentarse otra vez mientras enterraba mi rostro dentro de mi chaqueta. ¿Por qué te escogería? Podría tener a quien quisiera. . —¿No confía en ti? ¿Es por eso que tienes un guardaespaldas? — Lucy miró sobre su hombro a Connor. —Todavía digo que deberías estar asustada —discutió Lucy. se sentía como si toda mi vida estuviera en llamas desastrosas. pero Troy Brennan tiene uno de los traseros más sexys en Boston. Era todo menos eso. Y ahora la cosa de Paddy estaba abierta. Sacudí mi cabeza. —Sin ganas de ofender Pajarito —continuó Daisy—. —Déjaselo a un amigo para decirte la verdad. su rostro arrugándose con espanto. Comenzaré a trabajar allí el siguiente lunes. —Mira. ¿Cómo es en la cama por cierto? A veces me preguntaba si sabía que la vida no era una gran. Estoy segura de que todo estará bien. —¿Protegiéndote? En realidad eso es algo sexy —murmuró Daisy—. Pajarito no va a dormir con él solo porque su pobre excusa de padre la vendió. Era lo suficientemente malo lidiar con lo que Troy había revuelto en mi cabeza. broma sexual. Disfruté la noche de nuestra cita más que lo que estaba dispuesta a admitir. —Gracias. Tenía tantos incendios que apagar. Lucy se volteó hacia mí. caminando otra vez para poner algo de distancia entro nosotras y Connor. continua. No quería que escuchara esta conversación—. —Tengo permitido hacer lo que quiera. —¡Daisy! —Lucy golpeó su brazo—. Y es el dueño de Rouge Bis. él no es tan malo —exhalé. —Ofrecí una sonrisa triste. lo que había encendido en mi cuerpo. Dicen que es una bestia en la cama.

—Se detuvo. —Entonces. Lucy vio detrás de nosotras y bajó su voz cuando vio a Connor unos pocos metros lejos. —Ni que fuera la peor cosa del mundo —interfirió Daisy—. Un bolso de pañales se derramó a sus pies. tomando una botella de perfume y examinándola con interés. interrumpiéndola. No me digas que… —Por supuesto que no dormí con él —dije. ¿te hizo firmar un acuerdo prenupcial o qué? — preguntó Lucy. siempre siendo la práctica. Daisy asintió. Unas amigas mías rodaron entre sus sábanas. No lo había considerado antes. —Estoy segura que el tipo está forrado. Era completamente ajena al hecho de que Lucy y yo queríamos deshacernos de Connor. Escuché que está viviendo en Back Bay. tan sorprendida como Lucy estaba de escuchar mi respuesta. La columna de Lucy se enderezó y giró en mi dirección. Abrí mi boca. —Lo está —confirmé—. Lucy le quitó la botella y yo tomé su brazo. Moví mi mandíbula de atrás hacia adelante. justo para responder cuando sentí una fuerte mano apretar mi codo y sacarme de la multitud. Jesús. explotando su goma rosa ruidosamente. empujándola—. chocando con una mujer empujando un cochecito. No lo sé Pajarito. y maneja un Maserati. —¿En serio? —Daisy se veía intrigada. . —No —dije. —Jesucristo. —Apuesto a que su papá le dejó un par de fondos fiduciarios y un montón de bienes raíces antes de ser asesinado y botado en el bosque. Si no te hizo firmar un acuerdo prenupcial. ¿cuál es el apuro? —Daisy sacudió su brillosa cabellera. parece que planea mantenerte. Rumores dicen que El Apañador puede darte múltiples orgasmos y tiene fetiches extraños.

Sabía que mi boca me iba a meter en problemas en el minuto en que me casé con él. Había hablado sobre Troy y ahora iba a pagar por ello. Dejé que Connor me dirigiera. —Sí. —¿Debería de llamar al novecientos once? —preguntó Lucy. Sparrow. Connor gruñó y lo apretó. intentado sacudirme libre. —Quítame las manos de encima. lo dijo en serio —demandé. Estaba asintiendo y seguía repitiendo mi nombre. —No. jefe —ladró en su teléfono. caminando más rápido—. Estaba asustada y enojada. Las mensajeo después. y me había agarrado como una adolescente escapándose de su habitación en la noche. sacudí mi brazo. —Déjame ir —siseé. y la última cosa que quería era involucrar a Daisy y Lucy después de mis declaraciones sobre Troy no siendo tan malo. Estúpida tú. Nunca me había tocado así antes. Solo necesito irme. ¿Por qué no podías solo aceptar tu destino? —¿Cuál es tu problema? —le pregunté. dándoles un saludo y sonrisa forzada. Volteé para enfrentar a la persona a la que pertenecía la mano. está bien. presionándome con un poquito de fuerza y mucha determinación a través de todos los compradores y turistas. Connor miró hacia adelante y siguió caminando. Como si fuera una pieza de mueble que tenía que mover de un punto al otro. La gente estaba mirando y me sentía cohibida hasta el punto del horror. Connor trabajaba para Troy. Espera. Connor. estará ahí antes del despegue. pero tan pronto como estábamos fuera de su vista. ¿Despegue? . dándome cuenta que era una de esas veces raras que hablábamos. Su rostro no tenía expresión y un teléfono de repente se pegó a su oreja. la boca de Daisy redondeada como una O. Mierda. No podía dejar que me arrastrara como una muñeca sin que me explicara a dónde íbamos.

tengo que correr. —Se acercó a los pantalones de su papá tímidamente. sintiendo la temperatura de mi cuerpo elevarse. preocupada sobre lo que Lucy y Daisy podrían pensar después de esa pequeña escena. Miré su rosa y furiosa cara mientras intentaba alcanzarme. Y tal vez no estaban tan equivocadas. Probablemente pensaban que me iban a matar o algo. pero una cálida mano me agarró antes de golpear el suelo. Fui a un lado de la calle. Quité mi brazo de él. hola. donde el pavimento se estrechó y choqué contra un hombro ancho con plena fuerza. —Hola. forzando una sonrisa tranquilizadora. Mi corazón se estrelló contra mi pecho cuando Brock tomó mi hombro. ¿Algo anda mal? Miré sobre su hombro. apretando la mano de su padre y viéndome como si estuviera totalmente loca. . Nadie me envió. —¿Qué? —Troy se veía confundido—. —¿También te mandó? —exploté. sacudiendo su puño en el aire como si estuviera a punto de romperme en pedazos. Connor se estaba acercando. Aceleré mi ritmo. Estaba a mitad de camino a la calle que quería antes de girar mi cabeza y ver si seguía detrás de mí. Ya estaba harta de jugar amablemente con su equipo. Sacudí mi brazo lo suficientemente fuerte para atrapar el descuido de Connor y corrí a la dirección opuesta de él y mis amigas. Y Sam estaba allí también. Brock. Ya que correr era mi pasión y Connor era tan ancho como era de alto. Preescolar es solo la mitad del día y decidí tomarme la tarde libre. Maldito seas Troy Brennan. El impacto me tiró hacia atrás. —Lo observé. —Oh. —Estaba ansiosa de volver a mi escapada. —Bien. escapar de él en la multitud era más fácil de lo que esperaba. Sparrow. ¿Qué demonios tenia Troy para mí ahora? Realmente no estaba de humor para descubrirlo. estoy aquí para hacer algo de compras con mi hijo.

¿Confías en mí? Su mano seguía en mi hombro. juega tu parte y haré que valga tu tiempo. Sé por qué va detrás de ti y puedo prometerte que no es algo malo. ¿Confiaba en él? ¿Por qué lo haría? No sabía nada sobre este hombre. Connor ya estaba muy cerca como para correr otra vez. mirando a su hijo—. el tipo de risa que sentías bailar en la boca de tu estómago incluso cuando no eres el que se ríe. —No corras —dijo—. Nunca confíes en los extraños Sam. pero asegúrate de no involucrarte demasiado con él. Me tropecé justo a los brazos de Connor. —Acarició el cabello marrón de Sam y luego me atrajo a un abrazo repentino. —Umm. Estoy en su nómina de pago. Mantente en perfil bajo. no —respondí honestamente. Cuando me liberó. Me congelé. no lo soy. Siendo amable conmigo. —Su voz era aún más baja ahora. Eres su amigo. Connor es un idiota pero no te va a lastimar. aparte del hecho de que se veía como la cosa más cercana a Adonis. casi inaudible—. . y me dio un ligero empujón en la dirección a Connor. pero esto no era un abrazo íntimo. su boca cerca de mi oreja—. La expresión de Brock cambió a ser imperturbable. —Lo estás haciendo otra vez. —Creo que perdiste algo. Aquí está. Vuelve con Connor. —Escucha —susurró. Estás empezando un nuevo capítulo en tu vida. mis músculos relajándose. —No Sparrow. Te prometo que haré todo para hacerte sentir en casa en Rouge Bis. pero levanté mi mentón. incluso si parece como si lo fuera a hacer. Se rio. Eso es todo. Ve hacia Troy. Pestañeé. —Eso es —dijo. ¿Trato? Sentí las lágrimas que había mantenido por tanto tiempo amenazando por derramarse. Me calmé.

Diferente. Me sacudió agresivamente solo por el subidón. agarró mi brazo más fuerte. Estaba jadeando como si hubiera corrido el tour completo de Francia. Comenzó a bombear el acelerador en respuesta. confundida y en su mayoría. —El tono de Brock era cortante. él ya estaba detrás del volante y prendiendo el motor. 27 Es un espíritu femenino en la mitología irlandesa quien proclama la muerte de un miembro de la familia. Mi garganta se estrechó. Esta vez. Agaché mi cabeza y esquivé un moretón cuando me lanzó al asiento del pasajero como si fuera una bolsa de lona. Estaba casi aliviada cuando ubiqué el auto en el que me había traído aquí. —¿A dónde me estás llevando? —intenté otra vez. Para el momento en que me enderecé. mi guardaespaldas observó a Brock de arriba abajo. enojada como el demonio. Necesitaba empezar a hacer lo mismo. para fastidiarme. —Estúpida pequeña banshee27 —gruñó Connor. Como Troy—. . entonces me sacudió más mientras me guiaba hacia Dios sabe dónde. Necesitas empacar. —¿Qué demonios está mal contigo? —demandé. y se veía como si su furia había hervido hasta el punto que no podía controlar. —De vuelta a casa —respondió—. Rudo. Supe justo ahí que Brock estaba jugando un juego en frente de su jefe y equipo. Había sido atrapado perdiéndome. sosteniendo la manito de Sam sin darme una segunda mirada. Casi. Se dio la vuelta y se fue. Te irás para Miami. —Eso suele suceder cuando la gente tiene piernas. si iba a sobrevivir a Troy Brennan. Sonrojada. —Salió corriendo —escupió. No dejes que esto pase otra vez.

—¡Déjame ir! —grité. diciendo que había una emergencia en el Rouge Bis y que era necesitada en la cocina. Me estaba lastimando. Con suerte eso las calmaría por ahora. mirando de lado hacia mí. Hasta ahora. No iba a ir a Miami. luego a Connor y luego afuera otra vez. Luego volví mi atención a marcarle a Troy. malas cosas. No pensé. tenía tantas preguntas: ¿Por qué Miami? ¿Por qué ahora? ¿Me estaba enviando sola o iba conmigo? ¡Avión! ¡Iba a volar en un avión! ¿Qué tan largo era el viaje? ¿Cuánto tiempo nos íbamos a quedar? ¿Era esta nuestra luna de miel? Esa me detuvo en frio. pero Connor tomó mi brazo. Sangre corrió desde su nariz hasta su barbilla. La limpió silenciosamente. Miré fuera de la ventana. —Vas a venir conmigo —dijo. Entonces. qué importaba si Brock me había dicho que estaba a salvo. evidentemente como si . podrían pasarme. Lo golpeé en un lado de su rostro y cayó en su regazo. no había pensado en eso. Me di cuenta que ni siquiera tenía el número telefónico de mi esposo. determinada. agarrando el volante como si deseara que fuera mi cuello. La idea de contactarlo era absurda. Les envié un rápido mensaje de texto a Daisy y Lucy. El auto se detuvo en una luz roja. —Pregúntale a tu esposo —dijo a través de sus dientes apretados. Sentí el aire dejar mis pulmones mientras intentaba contener el dolor candente. Decidí hacer justo eso. Un montón de cosas. solo para golpear el pedal. sus dedos clavándose profundamente en mi piel. ¿En serio le iba a preguntar al empleado de mi esposo por su número? Pero. y abrí mi lado del auto. Se veía harto. decidí. solo le lancé mi teléfono. inclinándose a través de mí para cerrar la puerta y luego inclinándose hacia atrás. —¿Miami? ¿Por qué? ¿Cuándo? ¿Por cuánto tiempo? Connor seguía mirando el camino. lista para correr. A propósito. nunca se me había ocurrido que tendría que preguntarle algo en algún momento.

Juro por Dios Connor. No tenía nada con que pelear con él. es mejor que lo hagas ahora. Hablamos después. sin manera de escapar. dentro de esta jaula de oro. Era una amenaza vaga y él lo sabía. . le escribí de vuelta: Puedo manejar esto yo misma. sorprendiéndome y ofreciéndome mi teléfono. Había bloqueado las puertas y había asegurado las cerraduras de seguridad infantil. —Aquí —dijo. Cuando leí el mensaje de Lucy. Siguió moviéndose entre el tráfico. ya sabes. si no fuera por su jefe. Sabía que probablemente lo hubiera hecho. Lucy: Dime que no necesito llamar a la policía por esto.quisiera matarme. La alegría de ser la esposa de un mafioso. Mi corazón empezó a golpear y mi teléfono sonó con un nuevo mensaje. Con dedos temblorosos. E iba a encontrar mi libertad. —Señalé al teléfono entre sus piernas—. Iba a manejar a Troy y Connor por mi cuenta. *Besos* No estaba segura si era atrevido o estúpido pero en ese momento me di cuenta que era verdad. —Dámelo. mi corazón latió tan rápido que sentí que se iba a escapar por mi garganta. mi felicidad.

Mantuve los ojos en la maleta que estaba llenando. —Hola. y decidí llevar a Sparrow conmigo. abierta ampliamente sobre la cama—. —Dio un paso dentro de la habitación. Sus ojos en mí se sentían como un baile erótico no digno de una buena propina. . apoyando su hombro contra el marco. Paddy había estado muriendo de cáncer por unos meses. lamiendo sus brillantes labios rojos. fría y punitiva. bebé —dijo con voz rasposa. —¿Qué quieres? —Mi voz fue cortante. no confiaba en ella sola en Boston. Además. -TROY- Traducido por Liliana & Mary Rhysand NECESITABA LLEVAR mi trasero a Miami lo antes posible. el rumor en la calle era que no iba a lograr llegar al verano. Mamá me dijo que tu esposa salió y Brock recogió a Sam de la escuela para llevarlo de compras. Debía cobrarse una deuda y pagarla. el eco de sus tacones sonando en el piso de mármol enviando escalofríos a mi espalda. —A ti. incluso si no tenía idea de lo que yo planeaba. Estaba empacando mi maleta cuando Cat apareció en la puerta de mi habitación. principalmente. Se sentía que era apropiado que Sparrow estuviera allí. Luché contra poner los ojos en blanco. así que pensé que podría pasar a saludar. y la venganza estaba a punto de ser servida. ¿Qué mierda estaba pasando con Brock? ¿Compras? Le había dado un trabajo que hacer. llevando nada más que una sugestiva sonrisa y su vestido negro fóllame que estaba apretado como un condón de talla inferior.

Su florido perfume me atacó las fosas nasales. quería hacer un punto. bebé. Había llamado a Connor y le había dicho que la trajera inmediatamente. ¿Entendido? . Se suponía que Roja regresaría a casa en cualquier minuto. Hice una nota mental de cortarle la cabeza a mi ama de llaves por esto. especialmente cuando María no podía decirle que no a su hija sobre cualquier cosa. Invierte más tiempo con tu familia. Me abrazó por detrás. extendí la mano y cerré la maleta. —¿A dónde vas. abrochando mi camisa blanca. agarrándola por la cintura y torciéndola a sus espaldas. Su barbilla comenzó a temblar. su rostro se convirtió en una tímida sonrisa. —Pero tú eres mi familia. Me giré para mirarla. Troy? ¿Por cuánto tiempo? No contesté. pero no respondió. La perra no tenía derecho a estar aquí. sus manos recorriendo mi pecho mientras apoyaba su frente entre mis omoplatos. Descendió su mano para recoger mis bolas y yo levanté una ceja. Solo estamos follando. ambas saldrán de aquí con uno de mis zapatos metidos en sus lamentables traseros. colgando en el aire como una broma de mal gusto. Condenadamente odiaba cuando María le permitía a su hija entrar a mi apartamento solo porque ella podía hacerlo. —Brock parece muy molesto contigo. —Tienes que venir a verme el viernes. Aunque no la lastimé físicamente. ¿Estás dando problemas de nuevo? Hizo un puchero como una niña. —Esto… —Señalé entre nosotros—. Tenemos un arreglo — presionó. pero en lugar de llorar. Rocé los labios contra los de ella y gruñí en su rostro: —Dile a tu madre que la próxima vez que te permita entrar en mi apartamento sin mi permiso. No lo olvides.

Y eso me enojaba muchísimo. No de nuevo. . Mira lo pulcras que están. e incluso eso se está volviendo viejo. y la sentí balancearse contra mí descaradamente. No dormía con mi propia esposa. ¿verdad? Oh. —Ni siquiera la has follado aún. No hay manera que Pippi Largas Calzas te mantenga ocupado entre esas sábanas. Nunca será tuya. —Cat serpenteó su mano detrás de su espalda baja para agarrar mi pene a través de mis pantalones. bebé. bebé. Vamos. Lo usaré para ti. Pero ella tenía razón en una cosa. La mujer que llevé a mi casa. como me hubiera gustado haber visto la mirada en su dulce rostro cuando desempaquetó el regalo que compré para ella. a quién le di un trabajo y le compré boletos para Miami. La agarré por el cabello y la hice girar. —Olvídala —ronroneó—. ¿Has vuelto a recaer? —Estoy tan sobria como una monja. que dormía en mi cama. Nunca has sido demasiado buena para otra cosa que chupar pene. Solo vine a recordarte que aun eres completamente mío. —Estás loca. Un jodido desastre. Ella no podía estar más equivocada. El escote de Cat chocó contra mi pecho. —Mi paciencia e ira se agriaron en mi lengua—. —¿Desde cuándo te molestas por Brock? ¿Sobre mi familia? —Rozó sus dientes por mi barbilla seductoramente. su lengua arrastrándose por mi cuello—. arrojándola contra la pared de frente primero y presionándome contra su curvado trasero por detrás. Sin una pizca de autocontrol. Todo el cuero y las ligas del mundo. Nunca lo había sido. —Su trasero se estrelló contra mi erección—. yo no era suyo. Dudo que ella comparta esa cama contigo. —Mejor dejas de chillar —le gruñí al oído—. Catalina echó la cabeza hacia atrás contra mi pecho y rio histéricamente. Nunca lo sería.

que solo me hizo enfurecer más—. Le tiré el vestido manchado que le había dado a Roja a principios de esta semana en su dirección. mi pene se ablandaba un poco. Sentí sus piernas temblando contra las mías mientras bombeaba más fuerte. Su voz me hizo recordar que no era mi esposa con quien estaba teniendo sexo. Troy… Empuje. y esa fue mi señal para retirarme. —Perra. pretendí que era mi esposa cuando me desabroché mis pantalones. y escupió la ropa interior de su boca. Su trasero era redondeado. todavía pensando en Roja por alguna loca razón. perfecto. y por cualquier jodida razón. Cat apenas tuvo tiempo para darse la vuelta y enfrentarse a mí antes de cerrar mi cremallera. te amo. No se sentía. y eso fue extrañamente decepcionante. como si estuviera sacando el veneno de esta vil mujer. sin duda para asegurase de que Sparrow escuchara si entraba. y sabía que sería inútil intentarlo. Ella no era a quien quería coger. la demoniaca mujer comenzó a gemir tan fuerte como pudo. todavía medio duro. Ella no era Sparrow. . Abrí el dobladillo de su vestido y le rasgué las bragas en un agudo movimiento. Empuje. mis bolas golpeando contra su trasero. —Tr…ror…roy… —Su voz era incoherente. La. Demonios. Boca. con cada sonido que hacía. golpeando su cabeza contra esta con frustración y placer. te amo bebé. —Cállate —ordené. a diferencia del pequeño y blanco de Sparrow. No me corrí. Hice pelota sus bragas con mi puño y las empujé en su boca para amortiguar el sonido de ella gimiendo mi nombre. Pero seguí cerrando los ojos. dorado. Pronto. dejando un rastro rojo en su piel. —Oh Dios mío. no se movía como ella. no sabía. —Cierra. Monté a Cat por detrás. Catalina estaba moldeada entre mi cuerpo y la pared.

así que no finjas que esto es una relación real. —¿Qué? ¿Tintorerías? ¡Es un desastre! ¿No puedes verlo? —Agitó el vestido en el aire—. jacuzzi e incluso en su exuberante. Hemos terminado. A ella nunca se le permitió. Alcancé mi bolsillo trasero y saqué mi billetera. —La pequeña bruja arruinó mi vestido. Como mujer. piso. sal de mi casa y nunca vuelvas a venir —ordené—. dejó escapar un gruñido. Siempre le decía que habíamos terminado. de alguna manera. entrar en mi reino. pero me detuve en el último escalón. Sin embargo. —Fue tu brillante idea enviar a mi esposa tu vestido. Sacando la maleta de la cama y descansándola en el suelo. puedo ver lo que te niegas a registrar en ese engreído cerebro tuyo. Cogió el vestido en el aire y lo examinó. hice un movimiento de cabeza para que saliera. ni físicamente y ciertamente no mentalmente. ¿Has oído hablar de las tintorerías? Hora de usarlas. y cuando llegué a la puerta abierta. Y sin embargo otra maldita excusa para terminar lo que ya no quería hacer con nadie. sorprendida. un peldaño y varios centímetros más sobre ella. En la base se volvió para mirarme. —¿No te das cuenta que ella no te quiere? Sé exactamente porque tuviste que casarte con la pequeña Sparrow. Tirando de la tela manchada. con una mal humorada expresión en su rostro. —Joder. pulcro y corto césped. deliberadamente apuñalando sus puntiagudos tacones en los peldaños de madera. Ella. —Eres un imbécil. siempre terminábamos rodando en su cama. Pero siempre era en su casa. y yo soy una mujer. —Y este imbécil ha terminado contigo. Y alfombra. sofoqué una sarcástica risa. Ella no va a follarte como lo hago yo o callarse y estar allí para ti como yo puedo . Esto era una brecha. arrancando un montón de efectivo y tirándolo en su dirección. y salió de la habitación. —Empujó una pintada uña en mi pecho. Cada semana. Pisoteó bajando la escalera curva. ¡No puedo creer la pequeña golfa! Pasé junto a ella. Catalina bufó. Es una niña.

sin importar lo duro que trataba de alejarla. Siempre se arrastraba hacia mí. Oh. no. saqué una botella de whisky. una pequeña cosa furiosa. Unos minutos más tarde. —Permites que tu hija entre aquí sin mi permiso una vez más. el adorable muchacho dorado. Connor tenía un fresco moretón en su mejilla izquierda. Por otra parte. María salió de una de las habitaciones de invitados y me dio una mala mirada. Pero la verdad del asunto era que Cat amaba el peligro más de lo que amaba los penes. un vaso y me serví un trago. entre sus dedos gruesos. diablos. El sonido de vidrio rompiéndose llenó el aire. sabía que tendría que ponerla en su lugar cuando regresara de Miami. Mis ojos saltaron directamente a su brazo. ella quería que Cat se quedará con Brock y lo hiciera funcionar. y él inmediatamente la soltó. Roja parecía aturdida. Connor y Roja entraron de golpe. Deja de apostar al caballo equivocado. No presté atención. y estás despedida. se giró y salió del apartamento. —¿Qué mierda te pasó? —Me terminé mi vaso de un trago y apunté con este hacia Connor. como si la respuesta dependiera de ella. Maria murmuró algo en español y se dirigió a la cocina.hacerlo. entrando en mi apartamento sin anunciar. . —Su voz estaba llena de tristeza. la puerta se abrió. Mi atención de movió a Sparrow. Sus ojos de dirigieron directamente a mi esposa. nadie la obligó a trabajar aquí para mí. Comprensiblemente. Caminé directamente al gabinete de licores. tratando de sacudir el brazo de Connor con su codo. Hasta nunca. —Tomé un trago de mi vaso y mis ojos se dirigieron a la vista de la ciudad a través de la pared de ventanas. una sangrante nariz y muerte en sus ojos. y con eso. Ella sabía más de lo que me sentía cómodo con mi relación con su hija. nunca lo intenté demasiado. Brock. Con toda justicia. Ella siempre tenía «accidentes» en la casa cada vez que estaba enojada conmigo por acostarme con Catalina. Pero después de este pequeño truco de hoy. Esperé a escuchar la puerta cerrarse de golpe detrás de ella con un ruido sordo antes de golpear mi puño contra la pared más cercana.

y ella ya estaba demasiado molesta para que pudiera lidiar con ello. Acaricié con los nudillos su piel magullada. No voy a ser empujada por ti o por tu personal. y un incómodo sentimiento se asentó en mi estómago. que eres mi dueño. —Sparrow estiró su brazo. que puedes destruirme. pero Sparrow parecía ridículamente unida a la ayuda. exhibiendo un grueso anillo de color verde-púrpura alrededor de su nevada piel. . cada centímetro de mi cuerpo picando con la necesidad de lanzarme hacia Connor y aplastar su cráneo en los azulejos de granito. luciendo todas las clases de interés en el nuevo drama. —Lanzó sus palabras como lava caliente. —Nada —dijo Connor en una apretada voz. Creo que empezaba a conocer lo mierda que tenía que tratar en mi vida personal. sabiendo que tendía que mantenerla allí si no quería añadir más color al ya contusionado rostro de Connor. Apreté la barbilla. haciendo todo lo posible para ignorarla. Ella parecía confundida y furiosa. Cuadré los hombros y metí una mano tensa en mi bolsillo. —Me agarró por el codo delante de mis amigas y ahora tengo una marca. Ella apuntó el celular en su dirección. —Le tiré el teléfono en el rostro —anunció. Echarla era tentador. escurriéndose a la esquina de la sala. Especialmente cuando me hacía responsable del desastre de su hija. en llamas de rabia. Algo había sucedido entre estos dos. Estaba sonrojándose de nuevo y ni siquiera hacía su habitual rutina de mirarme con desaprobación por beber en horas impías. Di un paso en su dirección. Ella tiró su brazo hacia atrás y entrecerró sus ojos en mi dirección. quemaron mi piel por todas partes donde aterrizaron. Pero no tengo miedo. —Sé que piensas que me riges. así que dejé que María se quedara. —¿Te importaría explicar? María entró de nuevo a la sala. Y no voy a ser tocada por nadie sin mi permiso. sin un indicio de disculpa en su tono. Sus ojos.

y quería presionar mi dedo índice en sus labios y callarla. no para pensar. no para ser mantenida en un ático de lujo con un marido infiel. Deberías haberlo pensado antes de… Ella estaba divagando. levanté la mano para cortar su flujo de balbuceos. pero todavía tenía problemas para permitirme tocarla delante de Connor y María. sin duda para hacer el punto. Estaba empezando a ver un poco de mí en ella. consiguiendo el valor de su dinero. Sube y empaca tu mierda. así que buena suerte con subirme a ese avión. —Sube y empaca una bolsa —ordené. Supongo que no es tan fácil como piensas. . —Esta es la última vez que voy a pedírtelo de buena manera. por qué. —No voy a ir a ningún lado. Pero sabía muy bien que no debía tratar de tocarla de nuevo. volví todo mi cuerpo para enfrentarlo. Troy. ¿entendido? Dejó de hablar. y dio vuelta sobre sus talones. él era mi matón a tiempo parcial cuando necesitaba uno. Así que Roja no se molestó montando mi rostro como una vaquera. que me di cuenta de lo preocupado que estaba de que no haría lo que le había dicho. Tampoco licencia de conducir. sus cejas se elevaron en indignación antes de levantarme el dedo y subir las escaleras. Recibía claras instrucciones y era pagado para actuar. No hasta que me digas. María sonrió. Oh y para tu información. cuándo. pretendiendo que no pinchó cuando me rechazó delante de mis dos empleados. dónde y cómo —exigió Sparrow—. Ella se alejó y silbó como una serpiente: —Eso te incluye a ti. Estaba cortado sus alas. Fue solo cuando la escuché cerrando de golpe los cajones en la habitación. Entrecerrando los ojos hacia Connor y sintiendo el familiar temblor en los ojos cada vez que quería arrancar el corazón del pecho de alguien. y yo lo sabía. mandándome por allí. Roja tenía lucha en ella. Era el tipo de mujer que dirigía una revolución. Hasta Sparrow. de regreso al fregadero en la cocina. En lugar de eso. ni siquiera tengo tu número de teléfono.

La quería pequeña y asustada. Connor tenía un cerebro muy pequeño para acompañar su masivo tamaño. Poco antes de casarnos. la había emparejado con un idiota que le había hecho daño. suave y amenazante—. —Acércate a mi esposa de nuevo —dije—. prepárate pasa ser mordido. Honestamente. retrocediendo mientras yo caminaba hacia él hasta que su espalda golpeó la pared. lo contraté a tiempo completo para vigilar a mi nueva esposa. envolví mis dedos alrededor de su cuello y clavé su cabeza en la pared. Ella estaba a salvo sin él. el dolor y el horror que goteaban de ellos. Su cabeza golpeó contra el hormigón pulido con un ruido sordo. Le apreté la garganta experimentalmente. —Cuando empujas a un oso. Quería dejarlo marcado como él dejó sus dedos sucios por todo el brazo de Sparrow. al tratar de proteger nuestro matrimonio falso. viendo cómo sus ojos se desbordaban. Y por ende. —Jefe… —Connor alzó una sudorosa y temblante palma. pero no quería que lo supiera. y le mostraré al mundo el hijo de puta enojado que puedo ser cuando alguien toca lo mío. Su rostro parecía una bola de papel arrugado. Connor no estaba allí para mantenerla a salvo. No tenía ninguno en absoluto. —Usted quería que ella llegara aquí lo más rápido posible. y se estaba retrasando a propósito. Mantenía a Connor en su camino porque no quería que ella escapara y jodiera todo por lo que había trabajo duro para lograr. Yo no estaba en la mafia e incluso si lo estuviera. sus brillantes ojos rogando por perdón. Luego trató de escapar. Acercándome a su rostro. Lo que no tomé en consideración era el hecho de que. como la mayoría de los chicos musculosos. Para asegurarme que siempre sabía su paradero. nadie iría tras ella. Connor alzó ambas manos en señal de rendición. Conno… —Mi voz era baja. No tuve otra opción. Se hallaba demasiado asustado para notarlo. el inframundo no involucraba esposas o hijos cuando se necesitaba de represalias. .

mirando por la amplia ventana. —Jefe —gorgoteó. Muy jodidamente extraña. El sol salió. Ella era una niña. Bajé la mirada hacia él en disgusto. —Las mentiras son las que mantienen a este mundo girando. follarla. No estaba pensado… —Eso es muy cierto. —Di un paso más cerca. Ella era una niña y aun así quería hacerle muchas cosas de adulto. Comérmela. Muy seguro de que lucía como una ahora. Sus brazos protegiéndole la cabeza y el cuerpo. azul. ¿El cielo? ¿Los grandes edificios? ¿Un pájaro? ¿Quién demonios sabía? Su rostro se hallaba arrugado en concentración. sin aliviar la presión hasta que sus mejillas se abultaron y se volvieron sin duda. Ella era tan dulce. Lo dejé caer en el suelo. No alzó la mirada cuando entré. aun arrastrándose lejos de mí. colapsando como una torre de Jenga. No te acerques a ella de nuevo. nunca. Por favor. solo continuó estudiando lo que sea en lo que se hallaba concentrada afuera. . desde los pies a la cabeza. a través del cuarto. también. bebé Roja. encontrando a Sparrow sentada en el borde de la cama. El sudor se acumulaba en su frente—. nunca la tocaré de nuevo. Lo dejé para que recogiera los pedazos restantes de su ser del piso y me dirigí arriba. Se desplomó con un sonido. Resplandor —repitió—. sorprendentemente disfruté su pulcro pequeño cuerpo. —Me disculparé —lloriqueó en su pecho. —Lo apreté más fuerte. sangre fluyendo por su rostro y trazándola con pequeñas venas rojas. como si no supiera dónde iba a aterrizar el próximo golpe. Se arrastró lejos. lamerla. El resplandor hoy es una mentira. —No —escupí—. un gusano que estaba tentado a aplastar. Que más. y sabía que lo haría de nuevo la próxima vez que tuviera la oportunidad. Ella era una jodida niña. y la idea de Catalina teniendo razón sobre ella me golpeó duro. pero una mentira. y la montaría en cada jodida posición hasta que cada hueso en su cuerpo doliera. —Este es el verano más extraño nunca —ponderó en voz alta—. y yo me había comido su vagina sin siquiera parpadear. sin importar qué. asustado de mirarme. pero aun hace frio.

la habitación apestaba a sexo. Considera a Connor despedido. todavía mirando hacia delante. Qué bueno que me había adelantado y la mantuve a salvo de otros hombres. Roja. Mantuvo las manos entre los muslos y no me miró. Ni yo. ella lo quería. —Soy una chica grande. —Despídelo —me ordenó simplemente. no podía. —Él nunca te tocará de nuevo. pero no fácilmente. con la frente arrugada. pero ella no diría eso. porque no se encontraba lista para mí. Connor. Incluso yo jugué con ella la noche de nuestra boda. Ni Connor. pero en ese momento. El colchón se hundió bajo mi peso. —Bien —estuve de acuerdo. sus pies todavía colgaban del suelo. y la última vez que lo comprobé. vacío de sentimientos cuando su tono de timbre sonó en su bolso. —Escucha. Saqué mi teléfono del bolsillo y marqué con el pulgar. No está bien para mí cuando la gente te toca en contra de tu voluntad. Muchas personas habían tocado a Sparrow sin su consentimiento. Claro. Bajo cualquiera otra circunstancia. —Te necesito protegida —argumenté. me hubiera reído o la hubiera asustado. ¿Contenta? —Contigo. Torcí mis labios. pero le di un empujoncito innecesario. sentándome junto a ella. colocándolo en mi oreja. No tenía tiempo para perseguir a todos los imbéciles que querían tocarla y rasgar sus cabezas. —Su rostro era tan neutral. —Te estoy llamando así tendrás mi número. . Paddy. y noté que mi esposa era tan pequeña. No me hallaba seguro de si quería fruncir o sonreí—. —¿Por qué huele raro por aquí? —preguntó. cuando el persistente olor de mi infidelidad aún colgaba en el aire. Ni nadie. Por supuesto. él fue el que terminó con el rostro magullado y un ataque de asma después de nuestro encuentro. —Esquivé su pregunta. nunca. de ahí su intento de demostrarme que estaba en su período. Incluso yo tenía que trazar una línea en algún lado.

Sus ojos entrecerrados me dijeron que esperaba ningún favor de mi parte. —Cerré y bloqué la caja. —¿Ya empacaste o estás en el humor de probar mi paciencia de nuevo? —Traté de reclamar algo de mi mordisco. —Te hubiera conseguido una licencia. Se lo arrojé. Odiaba esa mirada. ¿Y dónde está el vestido que Maria me dio? —Me ocupé de ello por ti. Si era posible. No puedo pasar a través de la seguridad de un aeropuerto. Apreté el pulgar contra la almohadilla biométrica y cogí su nuevo pasaporte. mirando fijamente dentro de las páginas con los ojos abiertos. también? —Incluso Dios puede ser comprado por el precio correcto. se veía aún más triste. Me levanté y dejé de lado la pintura de un desnudo que escondía mi caja fuerte. Antes de que creyera que la rompería. una reciente. Tenía una foto de ella. pero no confío contigo detrás del volante. mirando más allá de mí hacia la caja fuerte— . ¿bien? Pasaremos unos cuantos días en Miami. ya no como un animal enjaulado. . también. —¿En serio? —resopló. esperando que no enloqueciera por todo el efectivo que mantenía allí. Comenzó a andar. Antes de que yo fuera sobre ella. Agradéceme luego. Nunca sabes cuándo tendrás que utilizarlo. No puedes solo conseguirme un pasaporte sin mi permiso. —¿Entonces que es ese olor? —repitió—. No soy una niña. Nada. ¿El Departamento del Estado está en tu nomina. y era legítimo. Es una jodida luna de miel. Roja. Ni siquiera una tarjeta de la biblioteca. Ni pasaporte. devoraremos algunos sándwiches cubanos y pastel de lima. Era la mirada que me dio antes de que la contratara. con ese temperamento. no tengo licencia de conducir. Eres una tuerca dura. —Esto está mal. —Ya te lo dije. y ella la abrió. iremos de compras. —Mira. no tienes que hacer tanto alboroto por ello.

sacando una cadera hacia adelante. Debería importarme una mierda si lo descubriera. saltaría arriba y abajo de la felicidad al oír que la estaba llevando a una luna de miel. . se encontraran luchando para controlar la ira de esta chica. Cualquier otra mujer. Roja caminó hacia la esquina donde Cat y yo follamos. alojándola en una suite lujosa y arrojándole una tarjeta de crédito en la mano. ¿Por qué me importaba? Este matrimonio significaba nada para mí.sufriremos unas quemaduras de sol suave y traeremos nuestros culos de vuelta a Boston antes que lo sepas. también. ¿Sparrow? Ella actuaba como si la iba a raptar y la iba a entregar directo a los brazos de ISIS28. probablemente. Ahora empaca. Había un rastro de maquillaje justo debajo de mi pintura de Yoskay Yamamoto. regresando su mirada de nuevo a mí. tratando de controlar la inminente llegada de otro giro. y mi estómago se anudó. sus pies plantados en el suelo mientras ondeaba su puño hacia mí. Ella miró al punto exacto donde Cat golpeó su cabeza contra la pared. 28 Grupo militante del Islam. —Cerré mis ojos. —Cristo. Mi corazón se aceleró. en desafío. Francamente. —¿Y que si no quiero? —Se cruzó de brazos. El negocio de Paddy Rowan era mucho más importante que tiempo de chicas con sus amigas. y preguntó serenamente: —¿Esto era realmente necesario? Lo sabía. no me sorprendería si ellos. —¿Planeas arrastrarme a un avión sin antes notar que soy como una Chihuahua que puedes meter en una bolsa y esperas que solo empaque? ¿Qué si tengo planes para el fin de semana? —Posponlos. Parpadeó lentamente. —Estaba perdiendo mi paciencia. Detuvo su acecho. ¿Era así como se sentía el matrimonio? Estaba empezando a considerar seriamente renunciar a los activos y el dinero que mi padre me había dejado.

Pero solo me incliné hacia ella. Dios. Te veo abajo. y lo sabes. Es la última vez que esto pasa debajo del techo donde vivo. Ella no era una niña. no era un caballero. —Si trato de tomarte justo ahora en el suelo. y si ella quería llevar una pesada maleta. también puedes permitirte una linda habitación de hotel en la cuidad. Cuando se paró ante mí y repitió sus votos. Joder. no iba a discutir con ella. no se enfureció. Y Sparrow. no puedo creer que perdí mi tiempo contigo. —Si puedes permitirte un Maserati y un apartamento lujoso del tamaño de una isla mediana. Estaba tan acostumbrado a las mujeres locas que me perseguían. Ella alzó su barbilla. Alcé un hombro. Cat se equivocaba. Era más mujer que mi mamá y Cat. Poco sabía yo que Sparrow poseía la misma habilidad que yo cuando se refería a la gente: ¿En su mayoría? No le importaba. Una. como si estuviera recolectando fuerzas para su siguiente oración. extrañamente. Mierda. los haría una y otra vez. mi pequeña pajarito… —Le destellé una sonrisa confiada—. ¿era capaz de detectarla dulce e inaguantable fragancia de Cat?—. era una mujer que se rehusaba a hacerse la ciega cuando se trataba de las infidelidades de su esposo. suplicando por lo que Sparrow había rechazado descuidadamente. mi postura relajada. Eso me hizo. juntas. Escapa al otro lado del país. enorgullecerme de ella. cerrando los ojos y respirando hondo. No puedes escapar. marchó directamente al armario y desapareció entre los amplios estantes de roble oscuro. estaba casi decepcionado con su reacción. Me siento tan sucia. —¿Necesitas una maleta? —Me levanté de la cama. Dudando solo un momento. Roja rio amargamente. —Encontraré una yo misma —espetó desde lo más hondo—. Estoy enterrado en tu cabeza. Ahora. en realidad. me di vuelta y me dirigí hacia la sala. empaca. Cambié de parecer. pero no puedes escapar de tu mente. A pesar de todo. No había ira en su voz. Esto… —Señaló a la pared. imaginé que la chica con la que me casé se rompería en poco tiempo. .

Sus ojos implorantes cayeron al piso. —¿Pero qué hay con tu esposa? ¿Quién la vigilará? —Ella no necesita vigilancia —resoplé. Entrecerré mis ojos en el hombre robusto frente a mí. No fue hasta que entré en la cocina y vi la cabeza de Connor bajo el grifo abierto mientras jadeaba por aire. . Basta con ver el estado de ella y mirar el tuyo. Te enviaré tu último cheque cuando regrese de Miami. agua cayendo de su cabello en grandes gotas directo a boca. abriendo mi puerta delantera e instándolo a salir de mi lugar de inmediato—. Toma tus cosas y vete. Su boca se abrió. Solo me envió al puto lugar travieso. —Connor. Ella ni siquiera me dio un poco de kétchup. que me di cuenta de que acababa de tener mi culo entregado a mí en un plato por una virgen de veintidós años. y se impulsó lenta y deprimentemente. furioso porque estaba siendo más marica que mi esposa de menor peso y de medio metro. llorando como un maldito bebé. en una posición de pie. estás despedido.

era algo que era más capaz de hacer. trotamos ligeramente hacia la terminal. miedo de todo. Estaba asustada. Eso. Sabía que eso nunca sucedería. Nos registramos. se me ocurrió que tenía miedo de volar. Esto era cruzar la línea. Se trataba de respeto. Le había dicho a mi marido que no le tenía miedo. Después de un silencioso paseo en taxi. cruzar una docena más de líneas que nunca supe que existieran. . pero eso era mentira. No de que me dañara físicamente. llegamos al aeropuerto. y esperamos el vuelo sin palabras. no éramos una pareja real. dos extraños con un destino mutuo pero caminos muy diferentes. de toda la gente. Cuando mi trasero golpeó el asiento en el avión. Asustada de salir de Boston por primera vez. -SPARROW- Traducido por ValeCog ME ENGAÑÓ EN nuestra habitación. en el que miré fijamente por la ventana y moví la mandíbula de un lado a otro mientras él hacía unas llamadas de negocios crípticas. volar a Miami no me iba a hacer ningún bien. Diablos. En mi habitación. asustada de hacerlo con Troy. En verdad. era cruzarla corriendo. y asustada de la perspectiva de que Brock me había mentido. pero esto no tenía nada que ver con el amor. ambos absortos en nuestros celulares. Troy no tenía ninguno por mí. Pero de que me rompiera mentalmente. Sí. Después de todo. sin duda. Obviamente.

con su mandíbula dura. Sparrow. Este no era un buen momento para estar encendida. recurrir a Troy por consuelo era como ir con una prostituta por consejos de abstinencia. —Y yo soy un cazador excelente —susurró. pero su máscara de asesino frío como la piedra estaba en exhibición completa. Lamí mis labios secos mientras el avión rodaba por la pista. O. fingiendo mirar por la ventana. era rápido. con las ruedas comiendo el suelo con una velocidad increíble. Me encogí de hombros. ¿Crees que puedes huir de mí? No le di la satisfacción de volverme para mirarlo en su asiento. después de todo. de primera clase. —Soy una buena corredora. —Antes de despedirlo. Cada palabra resonaba entre mis muslos. . tal vez eso no era una idea tan mala. Hice una mueca. Su mano se movió entre nosotros. Le acerqué las caderas. flotando sobre mi muslo interno pero sin tocar. —Levantó su rostro. Quería dejarlo dudar de mi próximo movimiento. masticando mis uñas y esperando que el avión no se estrellara. Me senté en silencio en mi asiento azul. Connor mencionó que trataste de huir. —Contrariarme no sería una buena idea. Lo miré desde mi visión periférica mientras estrangulaba el apoyabrazos con mi agarre. Mierda. Ser la que lo mantenga en la oscuridad por una vez. Una vida entera con Troy se sentía como una carga que solo los criminales de guerra convictos deberían servir. Su mirada estaba en su iPad. con su voz amenazadora acariciando mi mejilla. Naturalmente.

con dos hileras de palmeras altas que conducían a su entrada. Completa eficiencia fría y furia apenas contenida. Miami. sacando nuestras dos maletas. Bueno. Él era igual. . Troy masticaba un palillo de dientes. Estaré de vuelta en unas pocas horas. Nuestro taxi se detuvo frente a un hotel de estilo complejo. tu primer beso debajo de las gradas y ese primer pastelillo de la panadería sobrevalorada. de bikini. soleado y vívido. Miami me convirtió en un lío sudoroso de rizos castaños rojizos. —Graciosa. pero aún así me robó el aliento. Miami. —¿Me vas a dejar aquí? —Mi voz se quebró. y los dejaba por todas partes. —Escupió el palillo en la acera y se recostó en el asiento del taxi—. Oh. cada patio con su propio jardín pequeño de césped real y piscina. soleado. como si no estuviera seguro de que estuviera hablándole a él. Boston era de trajes. con sus gafas oscuras de aviador. —¿Tus piernas son demasiado valiosas para caminar? ¿Tienes que ser transportado en auto a las instalaciones? —me burlé. Boston era una selva de hormigón llena de gris cutre y edificios de ladrillo rojo sobrio. Boston era lluvioso. rodando el palillo entre los dientes y la lengua. Las maletas se encontraban entre nosotros en la vereda. tal vez pueda darte un paseo a caballito. Brennan se quedó en el auto. aspirando el aire húmedo y abanicándome con la mano mientras exploraba los muy extraños alrededores. ocultando los ojos que me clavaban cada vez que me miraban. Miré hacia arriba y vi los amplios balcones acristalados de cada habitación. Salí. como patovicas tratando de asegurar que no íbamos a atacarnos instintivamente y matarnos el uno al otro. aparte del hombre que me trajo aquí. como siempre lo hacía. con veneno goteando de cada palabra—. donde todo y cada uno estuviera más vivo y vital. Los palillos de dientes eran sus chupetes. Miró a nuestro alrededor. Al igual que una primera cita con tu enamoramiento de la secundaria. como una huella dactilar. Es como si hubiera entrado en un universo paralelo. mientras que Miami era colorido. ya sé. El conductor salió y corrió hacia el maletero.

hechas de muchas capas. más cruda la capa. Rio como si estuviera disfrutando genuinamente de nuestro intercambio. —No quieres que te toque. ¿Estás diciendo que no soy divertida? —Estoy diciendo que si no puedo comerlo. Estate lista y bien vestida —tuvo la audacia de decir. aun así lo quería alrededor. Que se encendía con la adrenalina y el subidón de estar con un salvaje. Luego bajó la ventanilla. Cuanto más profundo ibas. Mátala. saboreando el gusto metálico de la sangre. Con Troy. había encontrado una capa en mí que quería tener miedo. Un infiel. capitalizando en el hecho de que todo el mundo le temía. no me interesa —respondió secamente. Sin duda no quieres mi conversación y tienes mi tarjeta de crédito. Solo no esperes que me siente aquí y espere. ¿Qué? Después de todo lo que había hecho. —Ay. Se rio cuando cerró la puerta de la cabina con un ruido desagradable. Estaba jugando conmigo de nuevo. Y seamos francos. Planeo hacer lo mismo. La gente es como las cebollas. Haz tu pequeña carrera de diversión. Fóllatela. un criminal y tal vez incluso un asesino. —La cena es a las nueve. Es tu luna de miel. Encuentra una prostituta. Crucé mis brazos sobre mi pecho. él sabía lo que me avergonzaba admitir: su aura peligrosa me atraía. ¿solo iba a botarme en un hotel y abandonarme como si fuera un gato callejero? Le ofrecí una sonrisa astuta. Ten una buena comida. Regístrate. prácticamente empujándome al avión contra mi voluntad para esta presunta luna de miel. mi marido no era exactamente un buen partido en mi opinión. Y tristemente. —Bien —dije—. Mordí el interior de mis mejillas. Ve a divertirte. estoy herida. —¿Es una petición o una orden? . joderlo o matarlo. No era una risa maliciosa.

Sparrow. —Sacudió la cabeza con diversión—. se lo di. No tendríamos problemas en seguirlos… ni siquiera se darían cuenta. Di un paso atrás y vi a mi marido golpear su palma sobre el reposacabezas del conductor. La ira hervía bajo mi piel. Nos vamos de aquí. pero lo que tenía. quería saber por qué. Oh sí. dejándome con nuestras maletas y un humor amargo. qué estaba haciendo y sobre todo. Si Troy me iba a tratar como utilería. con la tormenta detrás de esos ojos azules escarchados amenazando con hacerme perder la cabeza. Por qué estábamos aquí. —Donde quiera que vayan ellos —dije señalando el taxi de Troy. —Inclinó sus lentes hacia abajo. A la verdadera moda de Brennan. —Semántica. Iba a intensificar mi juego. con un conductor cubano anciano que me preguntaba a dónde iba. por qué demonios era suya. Eso es exactamente lo que quiere. —Mantenga la maleta en un lugar seguro hasta que vuelva y consígame un taxi. Un minuto después estaba sentada en la parte trasera de un sedán amarillo brillante. A las mujeres les encanta. . y sostuve mi labio entre mis dientes. Ahora por favor. El taxi volvió a caer en el atasco de tráfico. No tenía mucho dinero. no iba simplemente a aceptarlo. —Eso depende de tu respuesta. Pero esta vez. saqué mi bolso y empujé unos cuantos billetes en la mano del botones más cercano. No pierdas la cabeza. El otro auto amarillo todavía estaba enterrado profundamente dentro de un atasco de tráfico. me di la vuelta.

al igual que Brock. Tocó a mi chica. Luego Roja me contó lo que Rowan le hizo. estaba bastante lejos en mi lista. y al igual que Brock. sobre todo. En los días en que los irlandeses gobernaban el sur de Boston. Por supuesto. no se podía confiar en él. No descubrí la verdad hasta después de que mi padre murió. Estaba a cargo de la contabilidad. y si hay una cosa que sabía. De todos modos. para entonces. El robo de Rowan era historia antigua y tenía razones para quedarse en perfil bajo después de huir. era que la pasión nunca fallaba. Paddy recibía una seria comisión de dinero de mi padre. matar a Rowan era inútil. -TROY- Traducido por AnamiletG IBA A sacar el máximo provecho de lo que quedaba de Paddy Rowan. Roja estaba en un infierno de un regalo de boda. El hombre ya estaba medio muerto y yo no era tan tonto como para ser tan impaciente. Por lo tanto. Rowan había salido de la ciudad meses antes. Pasión siempre era jodidamente entrega. y despertó todo tipo de oscuros pensamientos que tenía sobre este hombre y lo puso de nuevo en esa lista. Por eso dejé a Paddy a solas cuando me propuse vengar la muerte de mi padre y perseguir a todos los que lo habían agredido durante los años. Por supuesto. no podía esperar a llegar a Miami. los Armenios también lo perseguían. Él no pudo haber sido responsable de la muerte de mi padre. especialmente después de las noticias que Jensen—un investigador privado que estaba en mi nómina— había enviado mientras esperábamos para despegar. Odiaba al hombre con una pasión. pero robó nuestro dinero. . El dinero de protección. Tocó a una chica.

La puerta principal estaba cerrada. En La Pequeña Habana. Enfócate. así que la pateé abierta. Venganza primero. Era una casa amarilla de estilo español con arcos y todo ese jazz. —¿Puedo ayudarle? —preguntó. vagina más tarde. También la quería aquí solo para asegurarme de que mi pene no estuviera haciendo nada demasiado estúpido. Vivía en la parte más agradable del barrio. La mayoría de la gente no se da cuenta de que patear una puerta es un maldito paseo por el parque para cualquier persona de más de 150 libras. Llevaba el uniforme de una compañía de limpieza y me miró cuando oyó mis pisadas. y francamente. tarareando para sí misma. aunque sin duda muy por debajo de su casa de lujo. como conseguir que estuviera enterrado en otras mujeres. y su zumbido y barrido se detuvieron. el patio parecía muy bien cuidado. Su sonrisa vaciló. El viento soplaba en su rostro y un mechón de cabello oscuro se burlaba de su frente. Ni siquiera sudé. No tenía tiempo para charlar— . idiota. Me estaba volviendo demasiado viejo para esta mierda. odiaba mis tripas y era mi esposa. y había una joven latina barriendo el suelo del patio amurallado del frente. casi todas las malditas cosas del mundo me recordaban a mi esposa hoy en día. cautelosa y asustada. así que me di cuenta de que era exactamente el motivo por el que lo había elegido en primer lugar. Entré a la casa. El punto era: tocar a Cat hoy fue tan divertido como hacer mis propios impuestos. Se estremeció cuando salí hacia la puerta sin reconocerla. la única mujer que estaba vagamente interesado en follar ahora. Por otra parte. era solo otro anciano moribundo. traerla conmigo garantizaba que no me encontraría levantando viejos malos hábitos. Paddy Rowan vivía en La Pequeña Habana. sin historia ni futuro. la puerta detrás de mí balanceándose en sus bisagras. A pesar de que no tenía ilusiones sobre mi carámbano de una esposa. El estuco estaba limpio. Mantener un perfil bajo era fácil en un lugar donde nadie tenía el menor interés en ti. sin detenerme a admirar las ilustraciones españolas en las . Un barrio cubano donde nadie lo conocía o le importaba quién era. ¡Señor! —objetó ella detrás de mí. La inocencia de su expresión me recordó a Roja. apoyando su escoba contra el arco amarillo y siguiendo mis pasos. El vacío de las secuelas era intolerable.

Le ofrecí una sonrisa impaciente. —¿Allí es donde está? —Le eché la barbilla hacia abajo. especialmente las impotentes. —¿Dónde está Paddy? —gruñí en su dirección. Preferiblemente lo último. —¿Quién es usted? Estoy llamando a la policía —anunció la sirvienta. Siempre le habían gustado las cosas bonitas. No iba a jugar al escondite con el hijo de puta. Su mirada era constante. Ella saltó hacia atrás. Paddy. Estaba teniendo dificultades para decirlo. —¿Lo estás delatando por el dinero o porque se metió contigo? —Me guardé la billetera en el bolsillo del pecho. Tragó saliva con fuerza y estudió el suelo. —No seas estúpida. pero no hizo ningún gesto para sacar un teléfono celular o lanzarse al de la mesa del vestíbulo. pero conociendo a Rowan. observando los billetes de cien dólares flotar todo el camino a los azulejos españoles. Era una casa de dos pisos. Sus labios carnosos estaban fruncidos y sus gruesas pestañas revoloteaban. Dime dónde está y sal de aquí. inspeccionándola. le gustaba jóvenes y sufridas. anudando los dedos. no podía ser amable con una criada. sin embargo. vasta. Vergüenza que una de esas cosas me pertenecía. pero la mayoría de los hombres no estaban particularmente ansiosos de dejar su marca en las muchachas. tradicional. Era conocido por meter a las mujeres en la mierda. . —Metí mi mano en mi bolsillo y tiré una pila de dinero de mi billetera. si tuviera una opción. La turba irlandesa estaba siempre en el negocio de la vagina (principalmente los clubs que ofrecían una atención adicional a sus clientes… era demasiado provocativo para rechazarlo). inclinando su cabeza hacia su ala derecha. Entonces miró de nuevo hacia mí y miró silenciosamente al segundo piso. esperando con interés la respuesta. pero su cuerpo temblaba.paredes o el agradable diseño interior que Paddy decidió utilizar en su retiro. con un montón de puertas. La muchacha asintió sin decir palabra.

duro y rápido y en un resplandor . Podrido. Solía ser fornido. pero siempre era rápida e inmadura.. Rowan estaba al otro lado. Había visto la muerte antes. —Nadie —repitió ella—. Pero ese era el lado fotogénico de la muerte. Un breve y pesado silencio cayó entre nosotros. Hasta el momento la casa parecía agradable y cuidada. Olía a muerte. aunque uno que se pegaba en tu nariz y garganta por días. el hedor casi me golpeó. Paddy llevaba una especie de máscara de oxígeno. Ahora las venas azules viajaban arriba y abajo por sus manos como serpientes viciosas y su piel estaba salpicada de amarillo y marrón. flaco. Era un cadáver viviente que respiraba. pero el olor espeso y sofocante de la enfermedad se estrelló contra mí en el momento en que entré en su habitación. O al menos lo que quedaba de él. Las cortinas estaban todas dibujadas. olor ácido de miedo y olor dulce de metal caliente y pólvora. y apestaba. —Sal de aquí y si alguien pregunta. él te dio la mitad del día libre porque cogiste una infección estomacal. No era un combo desagradable. feo y saludable.. —¿Quién soy yo? —pregunté. corto. Se estaba marchitando. Una hoja de otoño que sobresale como un pulgar adolorido en un Miami verde. Parecía frágil. ¿Entendido? Ella asintió de nuevo. en proceso de muerte. y justo en medio de ella. —Ambos. Había el olor oxidado de la sangre. metido dentro de docenas de edredones de mierda y almohadas mullidas estaba el hombre que odiaba. Ambos sabíamos que hombres como él era mejor morir en algún lugar en el trabajo. Nunca estuve aquí. decayendo como la mala manzana que era. Había una cama alta de tamaño King. Ahora. Nunca te vi. lo contrario de su viejo y corpulento yo. calvo. enganchada en un tanque plateado y verde que estaba junto a él junto a la cama. Cuando entré en el oscuro dormitorio principal. —Buena chica. vete.

—Deberías saber ahora que tus pecados siempre te alcanzan al final —le dije. lo único que daba el hecho de que el bastardo todavía estaba vivo era su respiración trabajosa—. Por lo general. Quería tocar algo. Veo que el diablo quiere su libra de carne. toser. tratando de ocultar el huracán en mi estómago. ¿Cómo diablos lo sabía? Solo había dos personas aparte de mí que sabían de Robyn Raynes y de mi promesa a mi padre. En este punto. Entré en la habitación y tiré un pañuelo de mi chaqueta. De hecho. Maldita Cat y su boca grande. La usé para taparme la nariz y respirar a través del hedor de un cuerpo que se comía vivo. Se movió incómodo pero no quitó sus ojos de los míos. Golpeó su máscara de oxígeno. muchachito? Sus palabras me golpearon con fuerza. No estaba seguro si estaba despierto o dormido. cada persona en el sur de Boston. Se rumorea que sabes todo sobre los pájaros y las abejas. pareciendo una sombra de su antiguo yo. en lugar del lío de estar en el corredor de la muerte. Por supuesto. Probablemente también se lo había contado en una de sus visitas a sus famosas fiestas de coca en Boston. ¿está bien. así que lo miré fijamente. . —Creo que las felicitaciones están en orden. Seguí caminando en su dirección sin decir palabra hasta que mis piernas golpearon el borde de su cama..de gloria. Paddy sabía de Sparrow y de mí. rodando sus ojos hundidos. y ahora había tres. más bien. —Él intentó una risa—. guardaba uno para cuando necesitaba tocar mierda sin dejar huellas dactilares. No podía dejar que él viera la sorpresa en mis ojos. luchando contra el impulso de recoger las costras en mis nudillos. romper algo. Supongo que no estás aquí para algunos consejos paternales. Así que la pequeña perra te lo dijo. —Ah —le oí decir o. mi tono plano. Bajé la mirada a mis manos. Mantuve el pañuelo sobre mi nariz y lo miré fijamente. —Recuérdate de eso cuando la pequeña esposita se de cuenta de quién eres realmente y de lo que le hiciste a su madre.. enganchado a un maldito tanque de oxígeno.

Parecía que iba a vomitar sus pulmones. para llevar comida a la mesa. Rompe mi corazón. un perro para los ricos. mis venas burbujeantes de furia. Un fluido negro grisáceo. muchachito Troy. No hacia el amor. —Si lo que estás buscando es culpa. nuestros niños. . Ser el chico de recados para los ricos y corruptos de Boston. aterrizó en un cubo junto a él en el edredón—. —Me gusta tu tacto. ocultando la furia que sentía con una sonrisa condescendiente. ¿de cuántas hijas has abusado? Paddy echó la cabeza hacia atrás con la energía que había dejado en él y gritó en voz alta. es mejor darte la vuelta y regresar por el camino que has venido. Cuando su cabeza rebotó en la almohada. —¿Cuántas chicas jóvenes has tocado? —pregunté. Tú mismo no eres un santo. mi sangre hervía. Yo no era un buen ejemplo de cómo tratar a las mujeres. Poníamos nuestras vidas en peligro por nuestras familias. del que nadie se molestó en raspar el pavimento. La tos se hizo más superficial y más gélida. muchachito. te avergüenza tu nombre de familia sobre una base regular. parecía que era lo suficientemente vital como para burlarse de mí. con expresión divertida. Casi se veía bien otra vez. un recuerdo de sus largos años de fumar. supongo. Siempre fuiste un bastardo enfermo y violento. Matar a Rowan era una picazón que estaba desesperado por rascarme. Por lo menos. Prefiero saber que estás en descomposición aquí. imbécil? Dime ahora. como si fueras un matón. un parpadeo de locura bailó en sus ojos. Me recuerdas a tu padre. pero de alguna manera se convirtió en un ataque de tos. —Él rio entre dientes—. nunca llamaba el día después. — Paddy giró la cabeza para escupir una flema. Las noticias viajan. Rodé mis hombros hacia atrás. —No mereces irte como un gánster —respondí—. —Entonces. y por lo que he oído. El hijo de Cillian. No éramos la ayuda de la clase alta contratada. Corre en tu sangre. follaba duro. —¿Cuántas chicas. pero siempre tenía su consentimiento. Al menos teníamos orgullo. ¿voy a conocer finalmente a mi creador hoy? —Trató de reír. sin embargo. disminuyendo. No hay bala en la cabeza para ti. Debajo del traje a medida y la sonrisa fácil. Y nunca toqué a una menor de edad.

luego aspiró aire. ¿Todavía está tan tensa como solía ser? No lo mates. —Oh. por todas las niñas que probablemente Patrick abusó con el paso de los años. Él no tenía nada que perder. suelta. Empuña. Mierda. Sacudí la cabeza y di un paso adelante. Había presionado todos los botones. ¿verdad? Esto derritió su sonrisa más rápido que el ácido. Bingo. respirando hondo. alzando los ojos para encontrar su mirada lenta y constantemente. tal vez. para que pudiera ver lo mucho que lo estaba disfrutando. Iba a hacer lo correcto por Sparrow. El error de un novato que su antiguo yo nunca habría hecho. también. Sé que al menos tres de estas en las Islas Caimán y hay un par en Belice. La calma me invadió. hijo de puta. Paddy se quitó la máscara de oxígeno y se acercó a la mesita de noche. acariciándola mientras mantenía los ojos fijos en mí. Casi un año. antes de que su padre estuviera un poco sobrio y tuviera una novia para cuidarla cuando estuviera en el trabajo. quería acabar con él tan mal. cómo amé la pequeña vagina apretada de tu esposa. Tiró . Pero al mismo tiempo. —Sabes que lo hice por un tiempo. Sus dedos aterrizaron en un suave paquete de cigarrillos. suelta. Junté mis cejas. Capitán Pervertido? Tengo unos cuantos dólares ahorrados en tus cuentas en el exterior. Presionado los puntos blandos. Pasó su lengua casi blanca sobre sus dientes superiores. sabía que eso era exactamente lo que él quería que yo hiciera. Bajé la mirada. —Se rio como una hiena. Tratando de hacerme reaccionar. Sentí el puño cerrarse alrededor del Glock dentro de mi funda. Aparte de ella. ¿no es así. por mi papá. Empuña. —Tienes muchos bienes y mierda para dejar atrás una vez que caes muerto. me recordé.

uno de ellos y lo encendió. Me alegré de no haber sacado mi Glock después de todo. Ninguna de ellas le importa dos mierdas que te estés muriendo. así que me preguntaba si tal vez había alguien a quien a él le importaba. como si fuera uno de esos perros shar-pei. El aroma del humo del cigarrillo era suficiente para diluir el olor de la muerte. Nadie para cuidar de ti. Incliné mi barbilla hacia abajo para que pudiera ver la diversión parpadeando en mis ojos. respirando tan difícilmente que podía oír sus pulmones chirriar bajo la presión. Eso había acabado siendo solo otro desastre. —No la toques. Cuando tu chica necesitó rehabilitación. mierda —dijo. Esto era mucho más entretenido. las noticias viajan rápido. doblé el pañuelo y lo guardé en mi chaqueta. —Paddy —le advertí. —Hice una pausa mientras le daba la espalda—. La esposa número dos tenía algunos detalles para compartir sobre tu engaño. Enviar cartas. A nadie le importaba Paddy. —Su voz tembló. de hecho. ¿quién va a conseguir todo el dinero y los activos de este imbécil cuando muera? Engañaste a todas tus esposas. y se estremeció. —Ah. Caminando de un lado a otro. tomando interés. te enganché con el mejor lugar en los Estados Unidos. Además. —Así que estaba pensando. recogiendo divorcios a un ritmo impresionante. preguntando a la gente. . me había vuelto ciego ante el hedor. Así que empecé a husmear. después de un silencio estirado que habló mucho de su amor por ella. —¡Cómo te atreves! Era el mejor amigo de tu padre. Nadie para heredar todo el dinero duramente ganado que robaste a mi viejo. —Y como mencionaste antes. El rostro de Paddy se derrumbó en un montón de arrugas. Asentí. un signo seguro de su tortura interior. Mierda. Casi me reí en voz alta.

Y confía en mí. soltándolo lentamente mientras parpadeaba lo que parecía lágrimas reales. Tara. mataré a la perra. como si estuviera ahogándose. y ahorro la vida de tu hija ilegítima. —Me encogí de hombros. La pintura estaba cubierta de vidrio y reflejaba el rostro de Paddy. Te odio demasiado para matarte. Pero antes de que lo haga. Caminé hasta una pintura colgada de su pared. Cada. Cosa. ¿Cuál es su nombre? Oh sí. Firmarás todos los peniques que tienes en esas cuentas a Sparrow. —Ve al grano. ¿verdad? —Dieciocho. sus ojos se estrecharon en mi espalda. Este muchacho de recados conoce el maldito taladro. Se mordió el labio inferior. y lo escudriñé con una sonrisa juguetona. Tomando otro arrastre y tosiendo. Dulce maldita Tara. Que irónico. —No puedes hacer esto —murmuró para sí. —Déjala fuera de esto. voy a cazar a los malditos . con los brazos cruzados detrás de mi espalda. Una impresión barata de The Nightmare de Henry Fuseli. —Frunció los labios. me aseguraré de que cada drogadicto en el sur de Boston pasee su culo por ella de la peor manera. girando sobre mi talón para enfrentarme a él y sonriendo alegremente. presionando su mano en su cuello. idiota. Una visión de los temores más profundos de una mujer. —Mejor aún. y abusaste de la chica que ahora es mi esposa. apretando el cigarrillo con fuerza en un cenicero cercano. ¿Qué es lo que quieres? —Quiero todo. —Entonces juro por Dios. —¿Quieres decir. —¿Y qué pasa si no lo hago? —Vaciló. así como tú dejaste a solas a Sparrow? —Me froté la barbilla con el dedo pensativamente mientras me volvía hacia él. Paddy. Así que aquí es cómo vas a jugar. No me voy a detener en tocar. Solo diecinueve años. —¿Tocarla? —dejé que las palabras salieran de mi lengua perezosamente. joder quien sabe cuánto. Maldita. como si estuviera pesando esta opción—. —Lo acabo de hacer. Robaste dinero a mi padre durante años.

Se estaba poniendo de acuerdo con este arreglo. —Tu palabra no vale la pena. como tú dices. Definitivamente había dado en el clavo. Llamadas telefónicas. . si ignorabas su genética problemática. —¿Cómo? Te doy mi palabra. Tu decisión. —¿Cómo sabré que no le harás daño de ninguna manera? —Paddy apretó la cabeza contra la cabecera de la cama. Parecía una chica lo suficientemente dulce. Estaba viviendo fuera de Boston con su ex mamá stripper. Nunca la hubiera tocado.hijos de puta que la ciudad tiene para ofrecer. como si se hubiera llevado todo de ella cuando ella era solo una niña pequeña. —Abrí los brazos de una manera amistosa. y de acuerdo con la esposa #2 de Paddy. Paddy les estaba enviando dinero cada mes. La mandíbula de Paddy hizo tic tac. no se detenía allí. Hago mi investigación. o me dejas salir de este lugar. O entregas el dinero a Sparrow. tarjetas de Navidad y todo lo demás. Pero Paddy pensaba como un psicópata. Yo quería que Sparrow tuviera todo lo que este hijo de puta tenía a su nombre. Ella era solo una estudiante de primer año de la universidad que buscaba unirse a su no-espectáculo agonizante de un papá. y supe que estaba aterrorizado. Cuando reservé el vuelo a Miami. buscando la máscara de oxígeno. sabiendo que mi generoso trato está fuera de la mesa y que voy a hacer cosas horribles a tu hija. Bajó la mirada hacia mí y volvió a escupir en su cubo. Estaba en contacto con Tara. viejo. Ojo por ojo. Pero entonces Jensen siguió el rastro del dinero a la hija de Paddy. sabiendo que tengo la intención de cumplir mi promesa de no tocar a tu chica. Al parecer Tara no sabía que su padre era un vagabundo de clase mundial. tuve la impresión de que iba a ser otra muerte sin alegría. —Entonces es una lástima vergonzosa que es todo lo que vas a conseguir. cerrando los ojos con frustración. así que sabía que no me dejaría pasar para hacer lo que él habría hecho si todavía tuviera una oportunidad.

traje una pluma. Brennan. Lo había roto. Y puedes comenzar firmando este Poder Legal. Sonreí de acuerdo y saqué mi teléfono. —Eres peor que tu padre. no dejaría nada a su única familia. aunque fuera un monstruo. Iba a morir pobre. muchachito. Amaba a su hija. Iba a pagar su deuda. No te preocupes. La expresión de su rostro me dijo todo lo que necesitaba saber. . Había perdido todo lo que había trabajado. —Llamaré a un abogado y le haré redactar los papeles de inmediato.

como si perteneciera aquí. ¿A quién visitaba Troy? ¿Qué era tan importante en esta casa? Tal vez Daisy tenía razón. El hombre que abusó de mí. Conseguí mucho más de lo que esperaba. Tal vez hubiera venido a matarlo. notando su taxi detenido. Leí la dirección en el primer sobre y mi aliento quedó atrapado en mi garganta. Mi esposo y la única persona a la que le había contado acerca de mi secreto oscuro y horrible. dudaba que reconociera el nombre. Había un número de casa en el buzón. Había llegado tan lejos. Tratando de parecer casual. pero no un nombre. como si esto no fuera ilegal. Miré el buzón de estuco al final de la calzada. Patrick Rowan. Mi corazón bombeaba violentamente contra mi caja torácica. le di instrucciones a mi chofer para que esperara y se aproximara lentamente por la acera. Tal vez sí llevó a su pene de gira y ahora estaba visitando a otra amante. pero qué diablos. Chica estúpida. -SPARROW- Traducido por ValeCog DESDE MI TAXI al final de la manzana. Troy Brennan estaba en la casa de mi abusador. Su conductor estaba ocupado con su celular y no pareció notarme. De todos modos. Una vez que estuvo fuera de vista. Paddy. como si dentro hubiese un nido de serpientes. vi a Troy caminando hacia la casa de estilo español. Retrocedí del buzón. con la esperanza de encontrar una carta con un nombre. y me congelé. Después de todo. Decía: Patrick Rowan. todos decían que él había . abrí el buzón.

No iba a darle a Troy el placer de saber que yo sabía que todavía negociaba con el hombre que me abusó. justo cuando una muchacha vestida con un uniforme de criada se apresuró a bajar por el camino hacia mí. Era él. Tenía una pila de documentos debajo de la axila y una expresión tranquila. Especialmente no después de que me faltara el respeto teniendo relaciones sexuales con alguien más en nuestra habitación. dejando a Rowan muy vivo. Subió a su asiento trasero. . como si fuera ella la que tenía miedo. Parecía enfermo y viejo. así que también podría no decirle que estaba al tanto de sus actos atroces. un hombre delgado y frágil apareció junto a él en la entrada al patio. Tal vez castigaría a este vil hombre de la manera que yo nunca pude. y deseé no haberlo visto. Vomité entre los arbustos. Forcé mi mirada hacia la casa. Había visto todo lo que necesitaba ver. Por un momento. Unos segundos más tarde. No había nada que pudiera hacer para vengarme. viéndose ruborizada y preocupada. No le importaba ni una mierda lo que este hombre me hizo. Troy salió del lugar.matado antes. nada como el Paddy Rowan que conocía y recordaba. Los odiaba a ambos. tuve miedo de que me fuera a enfrentar. No podía ver el rostro de Troy. Los odiaba. Pero sabía una cosa con seguridad. Observé atentamente el patio en el frente de la casa. abrazándose a la defensiva y mirando alrededor cada tanto. Cuando estuvo fuera de vista. sintiendo la bilis borboteando en mi garganta como veneno. El imbécil estuvo aquí por negocios. pero en lugar de eso miró a derecha e izquierda. Se dieron la mano y asintieron. pero lo oí reír antes de regresar a su taxi. Veinte minutos después de su llegada. me compuse y corrí hacia un lugar detrás de un arbusto cuadrado. La chica se dirigió a una parada de autobús más arriba de la calle. pero entonces vi sus ojos y me ahogué.

No. Troy Brennan estaba muerto para mí. fingiría que nunca ocurrió y nunca. . Odiaría a mi esposo en silencio. Esta vez para siempre. nunca dejaría que me tocara o afectara.

La mierda tenía que ser controlada y yo era el que tenía que controlarla. incluso sentía un poco de culpa sobre jugar con ella la noche de nuestra boda. No quería romperla de nuevo. Bueno. Su campaña era absurdamente agresiva y. . -TROY- Traducido por Mais MIENTRAS MI TAXI se alejaba de la casa de Paddy. rogando. Era difícil tranquilizarme luego de no haber sido capaz de matar a la persona que abusó de Roja. Un magnate de bienes raíces convertido en político que realmente quería volverse regidor y estaba por correr por encima de su familia para lograr su objetivo. sabía que lo quería. lo sentí en la forma en que su cuerpo se arqueaba hacia el mío. tenía mis códigos morales individuales y personalizados. frotando mis palmas contra mis párpados. Yo no era un santo. me había contratado para mantener limpio su nombre. Y esos códigos eran estrictos sobre el abuso y la intimidación sexual. Claro. Tenía una llamada entrante de George Van Horn. Van Horn era negocios. lo vi en sus ojos. —Mierda —murmuré mientras lo colocaba en mi oreja. solté un gruñido y recosté mi cabeza hacia atrás. y probablemente de otras chicas también. desde que tenía más esqueletos en su armario que en un maldito cementerio. pero como todos los criminales. Era un buen hábito si querías que la gente se enfoque en lo importante. Mi celular vibró en mi bolsillo y me hizo abrir mis ojos. retorciéndose. Joder. pero ella había sido rota antes. Esa gente merecía morir. al menos no esta parte de su alma. Esperé sin palabra para que él hablara primero.

—Y déjame adivinar.J. —Busqué un palillo de dientes y lo coloqué en mi boca—. . Sip. de acuerdo. —No puedo esperar hasta el viernes. Mira. —Maldita sea. sabiendo que lo volvería loco. lo entiendo. Esto podría influenciar a mis votantes y manchar mi imagen. Si le dijera lo que realmente estaba pensando. Volveré a Boston entonces.Maxx. Mi paquete necesita ser enviado algún lugar discreto lo antes posible. Pero también es una emergencia. eso es porque a la gente le gusta verme pagar a gente como tú un buen dinero para que trabajes para nosotros. —Esto tendrá que esperar hasta el viernes —dije. Me dio una risa sin humor. Trae tu culo de vuelta aquí. Ahora. Si querías ganar una negociación. no es exactamente un Motel 6 en mitad de joder-sabe-dónde y tu esposa no está regateando en la tienda de T. joder… —Tomó una respiración profunda—. ¿Cuánto? —El doble de la cantidad que me estás pagando ahora. Él debería de agradecerme. Brennan. Mostrar interés mínimo. —Desearía estarlo. necesito que te encargues de un paquete para mí. —Brennan —ladró—. Pero me temo que tengo un terrible sentido del humor. —Estoy en mi luna de miel George. ¿verdad? Sí. las palabras cortarían tan profundamente que él sería la primera persona en el mundo de ser seriamente herido por una llamada telefónica. —Debes de estar jodiéndome. —¿Brennan? ¡Brennan! Maldita sea. Dejar que la otra persona lo sufra. Otro golpe de silencio desde mi parte. regla número uno era hablar menos. No puedo tenerlo sentado en la casa por más tiempo. tranquilamente—. Respondí con silencio. Escuché a Van Horn golpear algo con fuerza y maldecir en dolor. Es tu luna de miel. definitivamente la está sufriendo. No es un trabajo de nueve a cinco.

—Estaré en camino apenas pueda. masticando con fuerza el palillo de dientes. Brock Greystone. —Deja a mi esposa fuera de esto. . te conseguiste. En consecuencia. Era más independiente de lo que yo le decía ser. Tengo que hacerme cargo de un hecho menor primero. Casi solté una risa burlona. No quiero que la menciones o siquiera piensen en ella. ¿Y acortarás tu luna de miel? No era como si Sparrow y yo estuviéramos disfrutando del sol. ROJA NO ESTABA ALLÍ cuando volví a la suite del hotel. También era un dolor en el culo y por lo que había notado. No es que me sorprendiera. así que tiene un punto blando entonces —dijo Van Horn. pero lo hacía y no se había quejado sobre ello ni una sola vez. no había tocado mi tarjeta de crédito ni siquiera una vez. —Haré que mi asociado de negocios. y se terminó la llamada así como cualquier buen pensamiento que tenía sobre George Van Horn. Bien. Demasiado vivo para mi gusto. Clic. te envíe las nuevas condiciones de pago para mañana en la mañana. alcohol y la cama tamaño King de lujo del hotel tenía para ofrecer. ella no existe. Hasta donde sabes. Lo escuché encender uno de sus rancios cigarros. Roja estaba quebrada hasta el infierno. pero apreté mi mentón. —Una esposa con suerte. Y condenadamente odiaba Miami de todos modos. No tenía ni idea de cómo se las arreglaba para salir sin gastar una moneda. —Ah. —Como sea.

y tal vez se sentiría un poco menos reacia a gastar el dinero del bastardo como lo hacía con el mío. Era una persona oscura y fría. Pero el clima era el menor de mis preocupaciones después de encontrarme con Paddy. que disfrutaba el oscuro y frío clima. aunque le había fallado al final. No cuando todavía tenía que encontrar a la persona que faltaba de mi lista. Tomé una rápida ducha y para el momento en que salí. 2—Padre McGregor. suponía. Tomé la nota arrugada de mi bolsillo de nuevo solo para recordarme a mí mismo que tenía una meta en la vida. Sparrow disfrutaría de un pago gordo por su sufrimiento durante todos esos años atrás. El calor y la humedad me mataban. El inoportuno frío en la ciudad en Junio encajaba conmigo perfectamente. y el sonido de sus suaves pisadas en el pasillo alfombrado llenó la silenciosa suite presidencial. Especialmente cuando no podía verlas. encendiendo el grifo y quitándome la ropa. . También era por mi padre. Ese era el motivo por el que Boston era mi reino. algo grande. Entonces iba a salirme de este lugar y volver a casa a lidiar con el problema de George Van Horn. mi esposa había vuelto. El verano era mi idea de infierno. 3—¿El imbécil que contrató a Billy? Me quité los zapatos y entré al baño. Ella no hizo mucho ruido—nunca lo hacía—pero la escuché dando vueltas. Algo que no involucrara dinero o traseros. mi casa. Ella estaba inspirando una mierda muy jodidamente extraña en mí: mierda para la que no estaba preparado. Aunque este dinero no era solo por Sparrow me recordé a mí mismo. Siempre estaba hiper-sensitivo a la presencia de otras personas. mi venganza pendiente colgando sobre nuestras vidas como una nube negra de humo sofocante. 1—Billy Crupti. Un instinto de supervivencia que había heredado de mi padre. La cosa importante era que mañana en la mañana el abogado de Paddy se mostrara con un cheque para Sparrow.

—Entonces haznos a ambos un favor y déjame ir. Roja estaba de pie en el balcón. Por primera vez desde que me había casado con ella. ella todavía estaba usando el mismo par de pantalones vaqueros amplios y una apretada camiseta a rayas de color azul y blanco que había usado en el avión. Salí con la toalla envuelta alrededor de mi cintura. enfrentándome. Inclinando mi cadera contra el marco de la puerta de las puertas dobles que llevaban de la habitación al vestíbulo. enjaulándola con mis brazos. Hubo un latido de silencio antes de que ella respondiera. anaranjados y amarillos manchaban el cielo como una pintura perfecta. el sol se estaba colocando. se veía genuinamente disgustada por mi toque. verdad? —dije suavemente. y los matices rosados. No iba a usar nada especial esta noche solo por mí. ¿lo sabes. alejándome del marco de la puerta y caminando hacia la puerta deslizante del balcón. —Eso fue antes —espetó. su espalda hacia mí. Conocía su juego. ¿Pero en 29 Se conoce como el postre. Ella realmente no me quería cerca. intentar y matar la pequeña obsesión que había estado formando hacia mi esposa. cada músculo en su rostro temblando. ese desafortunado sexo con Catalina en nuestra casa. —Tu resistencia se está acabando. Era tarde. —Eso no es lo que dijiste cuando te estaba comiendo como la merienda número siete29 de en una boda italiana. Deteniéndome a unos pasos de su espalda. Ella ya me había visto en mi ropa interior docenas de veces y no parecía importarle. coloqué mis manos en la barandilla de la que ella estaba apoyada. el enojo escrito por todo su rostro. la observé intensamente. Claro. incluso enviaba miradas hambrientas hacia mi camino. Se retorció fuera de mi toque y se dio la vuelta. Esto no era pretensión o timidez. sin pensar mucho en ello. Tomé un paso hacia atrás. . mirando hacia el océano turquesa y las altas palmeras. mi mentón encima de su cabeza. La mayoría de las veces. Por supuesto. Parecía como una idea decente en el momento.

Por todo lo que me importa. Me giré hacia mi habitación. No cuando sigues diciendo que todo lo que hacemos es un maldito error. Me di la vuelta y me enfrenté a ella. Tú no compartes nada conmigo. sus ojos brillando con lágrimas aguantadas. —No tengo hambre —espetó. ¿de qué estaba hablando? Yo no tenía emociones hacia esta niña extraña. Deja de actuar como la esposa traicionada. Sentí mi enojo vacilar. ella quería llorar. incluso cuando se casó conmigo. Solo déjame a solas. ¿Por qué estás tan enojada? —Como si importara. cuando la tomé. abriendo la tapa y tomando un sorbo directo de la botella. Diablos. Sparrow. puedes meter tu pene en cualquier tipo de Enfermedad de Transmisión Sexual conocida en el mundo e incluso crear nuevas en el proceso. aun sosteniendo la botella por su cuello. —¿Entonces de qué infiernos estás hablando? ¿Qué te enojó tanto ahora? —¡Olvídalo! —Me empujó. —Se limpió las lágrimas de su rostro y odiaba que una parte de mí quería hacerlo por ella—. Me detuve en el mini bar y agarré una botella de licor fuerte. Mierda. —Tenemos una reserva a las nueve. Ella me siguió a la habitación. cuando llorar era lo que único que podía hacer. Roja nunca lloraba. —¿Crees que me importa que andes por ahí follando? —Lanzó sus manos al aire. no me cuentas nada.retrospectiva? El peor sexo que jamás había tenido y completamente no había valido la pena. Siento no haber recibido el mensaje. —¿Qué sucedió? —Mi voz salió tan gentil que me sorprendió—. frustrada—. con un torrente de enojo saliendo de cada poro de su cuerpo. —No pretendas que no te importa una mierda sobre a quién me follo. Brennan. ni siquiera supe cuál. sin querer mostrar ningún tipo de emoción. .

No merecía ser arruinada. ¿Por qué estaba tratando de convencerla de salir conmigo? Podría haber escogido a una mujer mejor vestida y más amistosa en el bar del hotel y de hecho disfrutar mi tiempo esta noche. Puedes odiarme mañana. Y no podía hacerle daño porque no quería. supe que no había nada que pudiera hacer sobre ello. Dos estrellas Michelin30. De acuerdo. tan frustrado que quería golpear algo. pero maldita sea. Agarré la botella de nuevo y apunté a su cuello en su dirección. No era Catalina. arrancando la botella de mi mano y tomando un largo sorbo. Si ella había traído la mierda de Crupti. O al menos no tanto como lo mucho que estaba enojada. pero quién sabe si la próxima vez serás capaz de visitar un restaurante de primera clase además del que tu esposo es dueño. quería que ella se quedara boquiabierta cuando viera el restaurante. —Ponte los malditos zapatos. frotando mi rostro y pasando una mano a través de mi cabello. —¿Sí? ¿Qué vas a hacer si no lo hago? ¿Me matarás como mataste a Billy Crupti? —Me golpeó con sus pequeños puños. el día después y por el resto de tu vida. —Aún no interesada —dijo fríamente. porque se rehusaba a usar mi dinero. esta no era la mejor estrategia. Era demasiado pequeña para hacer un impacto. la calidad de los restaurantes. No podía restringirla. . no tenía nada más que perder. No tenía extorsión sobre ella. Roja era una loca de la comida. Ya no tenía miedo. pero sin que te importe una mierda que toda la maldita ciudad lo sepa? Sacudí mi cabeza. Empujándome en la profundidad de la habitación. ella me frustraba como la mierda. valga la redundancia. pero eso no significaba que Sparrow no lo intentaba. No lo pediré dos veces. continuó—: ¿Me cortarás en pequeños pedazos? ¿Me lanzarás al océano? ¿Te asegurarás que no quede rastro de mí. 30 Las Estrellas Michelin son un sistema de calificaciones para calificar. con furia en sus ojos. Sparrow no iba a venir a cenar y por primera vez en mi vida. —Es el mejor lugar en Miami. Pero por alguna maldita razón. Sparrow.

Tomé asiento en una de las butacas y pedí un whisky. Nos vamos mañana a primera hora. Dime lo que te está jodiendo. quien estaba sentada a dos asientos de mí. dejándola que acabe con el alcohol que yo había dejado. Después de dos horas que me fui. El negocio de Paddy iba a terminarse en unas cuantas horas. pero yo no alcancé su apretón de manos—. ¿Y tú eres…? —No estoy interesado. me desordené el cabello y salí de la habitación. La encontré recostada en la oscuridad. doblada en el sofá. ebrio como el infierno y harto con la situación de Roja. Tenía razón y no había sentido en negarlo. resaltando las curvas de su rostro. tres… cuatro tragos antes de que ella venga y me ofrezca su mano. Tenía una almohada debajo de su cabeza y un edredón cubriendo su cuerpo. hasta encima de su mentón. —Empaca tus cosas. Cuando salí hacia el bar del hotel. La seguía manteniendo en la oscuridad. la luz tenue saliendo de la televisión. —¿Y qué bien me hará? Tú nunca me das ninguna respuesta. Tomé. Su abogado probablemente lo tenía firmando los papeles para hacer la transferencia como habíamos acordado. me puse mi reloj Rolex y algo de perfume. No íbamos a compartir una cama esta noche. Habla de responsabilidad. me di la vuelta y salí a zancadas de la habitación. —Solo te lo pediré una última vez. —Kylie —dijo su nombre. Una rubia alta del tipo modelo. dos. Sparrow. volví a nuestra suite. tomando hasta quedar inconsciente. No le devolví la sonrisa. ella seguía recostada en la alfombra. —Ni siquiera me molesté en observar su reacción mientras caminaba directo a la habitación. Lo siento. En silencio. Y tenía que volver a Boston para . me sonrió. Me vestí. Nunca las tienes.

. Troy. y admitámoslo. Esta no es una luna de miel —dijo con amargura—.hacerme cargo del problema de Van Horn. —¿Joder. no? —Supe que volveríamos a Boston en veinticuatro horas. Como todo lo demás en tu vida. Claramente. Miami era una pesadilla para alguien como yo. esto no era nada más que negocios. mi esposa no estaba de humor para jugar. —Nunca desempaqué —me respondió con aburrimiento.

los edificios de piedra marrón. al parecer. Ellas todavía pensaban que yo estaba en peligro y exigieron que llamara a la policía. Brennan la rodó hacia abajo. cuando oí un golpe en mi lado de la ventana. sino porque quería llegar a mi próximo cumpleaños. Sus duros ojos estaban fijos en el camino y sabía que no quería hablar conmigo. Traté de alimentar mi entusiasmo al hablar de ello con mi Lucy y Daisy esa noche. aceptó que Brock supiera que mi primer turno sería mañana. agarrando mi mochila del asiento trasero. lo sé. La tarde siguiente. Saqué mis cosas de nuestra habitación y entré en la habitación de invitados de abajo. Él metió la cabeza en mi . Apreté la frente contra el cristal. Giré mi cuerpo. Sorprendentemente. era no hacer nada al respecto. esta vez un camión de reparto. y él me lo permitió. No había razón para esperar hasta la próxima semana. Patético. calles sin señales y callejones sin salida. tratando de ignorar a mi marido lo mejor que podía. no irían en contra de mis deseos. Una parte de mí luchó por recordar por qué no intenté este enfoque en primer lugar. Sabía que se había dado por vencido. Decidí comenzar en Rouge Bis al día siguiente. Y mis deseos. Troy estacionó dos veces frente al callejón que conducía a la puerta lateral de Rouge Bis. y el rostro de Brock apareció. y otra parte me recordó que por alguna razón inexplicable. -SPARROW- Traducido por AnamiletG RECORRIMOS A TRAVÉS de las calles grises de Boston. El rumor era que Troy tenía una relación apretada con algunos de los policías alrededor. No porque no quisiera. y además. pero ambas sabían mejor que tomar el asunto en sus propias manos. bloqueando de nuevo el tráfico. me gustaba compartir una cama con Troy.

y luego pareció relajarse. y la vergüenza me calentó de nuevo el cuello—. lo que sea. Brock gruñó. —Tengo trabajo aquí. El rostro de Troy se convirtió en una sonrisa tortuosa. —Gracias por el viaje —dije. No tenía ni idea de por qué le hacía sonar como si fuéramos una pareja delante de Brock. Estaré allí por la tarde. —Y antes de que él decidiera acompañar este pequeño gesto con un beso de despedida. como si fuéramos civiles el uno con el otro. —Brock —Troy ladró. ¿Por qué estaba actuando raro de repente? Más específicamente. Sip. ni siquiera tenía la oportunidad de averiguar la razón de este comportamiento. Troy me miró mientras agarraba el volante con enojo. Golpeando dos veces en el techo del auto y sacando el aire de mis pulmones. Eso era un eufemismo. La primera vez que me tocaba desde que me había negado a cenar con él. —Que tengas un buen día en el trabajo. —Estábamos ocupados haciendo cosas mucho más interesantes. salí corriendo. como emborracharse en alas separadas del hotel y odiándonos el uno al otro. —Veo que un bronceado no estaba en el menú para la pareja Brennan. . Roja —dijo.lado del auto. —Sí. sus labios a pulgadas de los míos. Brock dio un paso atrás. haciéndole meter la cabeza en el auto. Todavía estaba tan pálida como una pared recién pintada. Miré de su mano a su rostro. pero su mirada cayó sobre mis muslos cuando vio a Troy apoyando una mano sobre uno de ellos. pero con toda la mierda que me guardaba. trató de sonreír. Te necesitan en la cabaña. Un atasco de tráfico se formó detrás del Maserati de Troy. empujando mi puerta abierta y sin importarme que Brock estuviera al otro lado.

Especialmente de ti. —Me giré. . —Eso no es lo que hago. Brock abrió la puerta lateral para mí y entré en Rouge Bis. Detrás de ella. fingiendo aburrimiento. moderno escritorio de oficina. Principalmente. la idea de él hizo que mi columna se tensara. me di cuenta de una pared de ladrillo gris. Vamos a terminar con eso. No hay necesidad de mantenerme en el bucle. varias pinturas y sillas de cuero—. Trae el kit. —No me digas cariño. —Se detuvo frente a una puerta de cristal. Todavía tenía papeleo para firmar antes de empezar. —¿No vas a preguntar dónde está la cabaña? ¿De qué equipo hablaba Troy? —preguntó. —Una hora y estás en tu camino. Troy todavía no se movía. Lo sabía. Siento que no te salga bien. Me senté en la silla enfrente de donde debía sentarse—. cariño. escondía la razón por la que nos casamos en primer lugar. —¿Cómo sabes que ya no lo sé? Una pequeña sonrisa tiró de su impecable rostro. Troy me ocultaba cosas. más allá de la cocina. Con eso. Te necesito. Puse mis ojos en blanco. Brock se enderezó y se acercó a mí. Y entonces estaba Rowan. marchando hacia su oficina. Dijiste que valdría la pena ir a Miami. —Porque conozco a tu marido y él es muy bueno en guardar secretos. sin saber de dónde provenía toda esta fuerza. Tal vez estaba harta de ser empujada por su jefe—. Era verdad. Estoy perfectamente bien en la oscuridad con este.. —No. Es una mierda. Ustedes pueden violar la ley tanto como quieran. —Lo que quise decir es que te animaría cuando regreses. Nunca rompo la ley. —Pero rompes tus promesas —desafié.. gracias. y me condujo por un pasillo trasero.

eso es. El hombre bajo y gordo entró con una mueca en su rostro. su aliento apestaba a cigarrillos. El hombre perfecto para llevar a casa a la mamá. Sabía que Troy nunca me ofrecería la salida fácil. alisando su grueso y negro bigote con su dedo. Completamente magullada y cortada. Él era más el dejar que ella haga su trabajo. también fui la primera en saludar a Pierre en la cocina. Cuando terminé mi turno. —Ya lo veremos. alejándose de la estufa y caminando hacia mí—. era el dulce caballero ayudándome. Si yo tuviera una. —¡Hola! —grité. incluso limpiar la estufa. ayudé a limpiar la cocina. No era su estilo. Evisceré. chef. sin embargo. papel o tijera con Edward Manos de Tijera. ¿verdad? Arrugué mi frente y retrocedí un paso. a pesar de ser aún más corto que mi humilde cinco pulgadas. También estás aquí por culpa de Greystone. Desde que llegué un billón de años antes de lo que debería para el servicio de cena. Nepotismo. . —Bueno. si no es la Srta. escalé y limpié docenas de peces. todo estaba en él. —Levanté mi barbilla—. No tengo miedo al trabajo duro. todavía me miró. Pierre dio un paso hacia mí y me sonrió en el rostro. Me puse en pie de un cajón de leche en el que estaba sentada y le sonreí entusiasmada. —Colócame donde quieras. Pensé que no debías empezar hasta la próxima semana. —Se dirigió a la gran estufa. Encogiéndome interiormente. apoyándose en ella y doblando los brazos mientras desafiaba físicamente y. cortándome varias veces con el cuchillo de deshuesado de hoja delgada solo para mantenerse al día con todo el trabajo que Pierre me dio. Si Brock le dijo que me diera mi selección. me limpié mi sonrisa. Me dijo que te dejara escoger una estación. parecía que acababa de jugar piedra. —Estoy lista para trabajar duro y probar que no estoy solo aquí por mi marido. No del tipo de hombre como Brock. Así que piensas que puedes gobernar mi cocina. —No —aceptó.

La tomé. Será mejor que vuelva a casa. A pesar de saber que al tomar su mano. Tragué saliva. a pesar de saber que olía a pescado. No éramos amigos. gracias. Sé que es tu favorito. y se veía ridículamente a Brooks Brothers en su chaqueta. y metí las manos en los bolsillos para afrontar el extraño frío de verano. pero lo seguí. —¿Cómo fue tu primer día de trabajo? —Brock. las calles principales y yo necesitábamos el tiempo para pensar. o en la cabaña con mi marido? O en cualquier otro lugar en todo caso. —No. Acelerando el paso. Me sonrió y me ofreció su mano. pero el viaje de regreso a casa estaba lleno de gente. Aunque. maldita sea. Me envolví en mi sudadera de lana de color marino—este era el junio más frío que se había presentado en Boston durante los últimos cincuenta años. doblé la esquina y de inmediato me detuve cuando lo vi. O bien iba a ser recibida con una casa vacía o con una casa llena de Troy. ¿Qué estaba haciendo aquí? ¿No se suponía que estaría en casa con su familia. No estaba cerca. —Chocolate caliente. —Se acercó y colocó su mano en mi espalda. —¿Café? Sacudí la cabeza. Salí del lugar a las once y comencé a recorrer la distancia de Rouge Bis de regreso al ático. me balanceé la mochila por encima del hombro y me dirigí hacia el edificio de Brennan. Una piscina de luz amarilla que emanaba de un farol realzaba cada rasgo hermoso en su rostro. perfectamente orquestado con la ruptura de mi vida personal—. entonces. todavía era bastante hermoso. . mi arca enemiga hoy en día. Era espeluznante. A él no debía importarle. Yo era mala con él. Mis piernas se sacudían por el agotamiento cuando pasaba junto a las tiendas y galerías caras. A pesar de saber que era un error monumental. estaba cocinando un desastre. Francamente. y fue solo por el shock que no me alejé de inmediato—. volver al ático no era tan atractivo.

Parecía bastante inofensivo. donde había un trío de chicas adolescentes. —Solo trato de ser atento. Sacudí la cabeza y bufé. cuéntame sobre ti. . no podía decir no al chocolate caliente en una noche fría de Boston después de un primer día agitado en el trabajo. Ella se inclinó hacia la mesa frente a la nuestra. Esto debería haberme alarmado. había pasado tantas cosas en las últimas semanas que Brock era la menor de mis preocupaciones. No podía culparlas.. concentrándome en la máquina tocadiscos. Por qué Troy se casó conmigo. Además. confirmó que realmente era estúpidamente magnífico. Era una combinación letal. Hurgando sobre su mesa. por supuesto. mi bebida favorita. ¿Tendría tanto efecto como los helados azules de Troy? Resoplé. Él era hermoso. «Bizarre Love Triangle» de New Order salió de la máquina tocadiscos. tirando unos paquetes de azúcar de su sostenedor y abriéndolas sobre la mesa. Busqué obstinadamente entre las canciones. —Así que. frunciendo el ceño mientras metía monedas en la máquina de tocadiscos al lado de la mesa. —Se inclinó sobre la mesa y trató de captar mi atención. Estoy aquí para ti. Una camarera de mediana edad con pezones falsos y suficiente maquillaje para esculpir un jarrón de tamaño pequeño pasó por delante de nosotros y Brock. Brock y yo caminamos a un restaurante cercano y nos sentamos en una cabina roja de vinilo. No podía mirar esos grises sin preguntarme cómo se sentiría tenerlos escudriñando mi cuerpo desnudo. Por error. pero sinceramente. seguían viendo miradas hacia el hombre frente a mí y susurrando. Quiero que sepas que no estás sola cuando se trata de Troy. que estaba lamiéndolo con los ojos.. Bebí mi chocolate caliente en silencio y me metí con la máquina tocadiscos. y sabía que estaba mal codiciar a un hombre casado. así que no lo hice. y agradable para mí. —¿Para qué? Pareces saber todo sobre mí como es.

tirándolo lentamente y dejando que el azúcar se espolvoreara por encima de él. Su interés en mí estaba empezando a hacerme enojar. Me besó con fuerza. Tienes esposa e hijo en casa —le recordé. todavía tengo un anillo en mi dedo. Mi estómago se sumergió cuando él tomó mi rostro en su palma y el dulce del azúcar explotó entre nuestras lenguas. Brock se acercó y arrastró su puntero dedo por el azúcar que había derramado sobre la mesa. Apoyado sobre la mesa. tomando mis labios con los suyos. —Agarré mi mochila y empujé mi celular y otra mierda en ella a toda prisa. —¿Por qué pretendes que te importo. —¿Es este un buen momento para recordarle que estás casado? — Pisé fuerte con mi pie. lo haces. Brock? No nos conocemos. Definitivamente más enojado. Saltando a mis pies. Más enojado.. Brock solo se quedó ahí. mi cabeza nadando. No tenía base. El tiempo parecía haberse detenido antes de que pudiera alejarme de su toque.. —Solo por el bien de mi hijo. —¿Qué diablos? —exhalé. Mis ojos se encontraron con los suyos y usó la misma mano que tocó mi boca para tirarme por el cuello sobre la mesa para encontrarse con su rostro. Y bueno. el calor rodando de mi cuerpo en ondas. —Sí. Oí a las muchachas de los otros puestos que jadeaban su asombro y celos. No estaba seguro si estaba más enojado o más nervioso. —Dijiste que no me importaba. Solo para Sam. También dijiste que no te estaba coqueteando. con una serena sonrisa en su rostro. lo estoy. colocó su dedo azucarado sobre mi labio inferior. bueno. —Él arqueó una ceja—. presioné una palma en mi mejilla para asegurarme de no estar alucinando. O futuro. Cat y yo no somos una pareja. Bueno. y no es como si me estuvieras coqueteando. . para el caso. se metió en la boca y metió la lengua dentro sin vacilar.

con Troy y sus secretos. Y lo primero que necesitaba para superar la traición de Troy. Sabía que yo me hundía sobre él como todas las otras mujeres con órganos que funcionaban. —Una vez más. Brock se quedó en su asiento. arrastrando el dedo una vez más por el azúcar y chupándolo. era de Sam. Había plantado una semilla. y lo que es más importante. Mi cabeza ya estaba un lío. Solté un gruñido bajo. Sentí su mirada en mi espalda mientras empujaba la puerta abierta. No quería a Brock. Aunque tuviera un gran corazón y una cara impecable. no es una pareja real —dijo. casi golpeándola en la cara de un corredor al azar. soltándolo lentamente—. No les debemos nada —enunció cada palabra—. sabiendo que había hecho lo suficiente. y tuve una ducha helada al momento en que entré. Era de Cat. Nosotros nos lo debemos todo. Al pasar por la ventana del comensal mientras bajaba corriendo por la calle. volviéndome hacia la salida. —Tócame otra vez y lo diré a tu jefe —dije. . lo vi volviendo a su asiento con una sonrisa estúpida en su rostro. y que ahora sabía que podía tenerlo. Corrí todo el camino de vuelta a casa. Brock era lo último que quería. golpeando sus labios con su dedo cubierto de azúcar. Este era otro desastre que esperaba retornarme en la cara. sin parar para recuperar el aliento.

Las amantes chantajistas con las que tenía que lidiar. la Policía de Boston tendría suficiente trabajo por los siguientes tres siglos. Lo había llevado a la cabaña porque sus paredes se tragaban los secretos de mis clientes. había insistido que su hijo no podía atender una facilidad regular de rehabilitación. Secretos por todas partes. lo usaba mayormente para cuidar del negocio. ¿Qué diablos has hecho ahora? . —Hice destellar mis dientes. iluminando las colinas alrededor de nosotros. sucios y locos. si estas paredes hablaran. no nueve. arrastrándose en el suelo hacia la mesa de madera al final de la cabaña e intentando llegar al teléfono encima de esta. caminando hacia la cabaña con su botiquín. viéndose estúpidamente presumido. para pasar tiempo con Robyn. Pero para eso tenía a Brock. Y ahora mismo. en mitad de The Berkshires y lejos de la civilización y Boston. La gente rica que necesitaba desaparecer por un tiempo. y Brock pasó de mí. Los miembros de las pandillas persuasivas que tenía que lanzar fuera de la ciudad. Estaban empapadas de estos. Originalmente. evitando su vómito para abrir la puerta para mi empleado. Cuando lo heredé. solo que no sabía ni mierda acerca de rehabilitar a un adicto a las drogas. donde alguien podría descubrir sobre su engendro perdedor. Juro que. El padre de Flynn. Brock estaba al otro lado. justo cuando Flynn Van Horn vomitó encima de mis zapatos Derby. George Van Horn. mi padre había comprado este lugar. grandes y pequeños. -TROY- Traducido por Mais EL IDIOTA LLEGÓ a mitad de la noche. —Maldito drogadicto —murmuré. Se veía animado. tenía un drogadicto que desintoxicar. Las luces de su auto todavía estaban encendidas. —Dije una hora.

Yo no era un doctor pero el hecho de que él estaba azul no me dejaba optimista sobre su salud física. poniéndose de pie y quitándose un par de guantes negros descartables—. —Lancé mi cabeza hacia el adicto a la heroína—. murmurando durante todo el viaje en el auto hacia la cabaña de que estaba enfermo y necesitaba su próximo arreglo. buscando la mesa y tratando de luchar para ponerse de pie. Nada más que fluidos de agua. Coincidentemente. un rastro de vómito corriendo de un lado de su boca y formando una piscina debajo de su mejilla. Se acercó al frágil chico y le habló calmadamente. Me pagaban para lidiar con él en silencio y discretamente. purgándose y llorando incontrolablemente. No hay hospital. —Necesita ir al hospital —anunció Brock. joder. —Oh. —Es peligroso. —Me arrodillé. y el sonido de un hueso rompiéndose llenó el aire. Sus ojos estaban cerrados y una capa de sudor frío empezó a formarse en su húmeda piel. Hazlo aquí. —¿En dónde está nuestro pequeño paciente? —preguntó. El pulso estaba allí. Flynn se desmayó en la alfombra. una pequeña cocina de madera y un conjunto de cabezas de ciervos montadas en las paredes altas. La cabaña se veía como un lugar perfecto para un personaje de Stephen King para asesinar a sus víctimas. Desde el momento en que entré a su destartalado departamento y lo arranqué de su novia drogadicta mientras intentaba—y fallaba—follarla en sus sábanas sucias. Cayó de frente. explicándole lo que le iba a hacer para determinar su situación física. Flynn empezó a atragantarse. pateé un banquillo cercano. Acogedoras alfombras trenzadas por todas partes. Inmediatamente. justo cuando Brock se agachó para echarle un vistazo. . él había estado temblando. Ella tenía un gusto horrible. Justo entonces. Gruñendo. Todavía seguía vivo. y Brock lo sabía muy bien. —¡Voy a morir! —gritó Flynn. La verdad era que. Fallar no era una opción. Era lento pero estaba allí—. Sacudí mi cabeza y me hundí en el sofá amarillo que había escogido la amante de mi padre. No podía llevar a Flynn a emergencias. Nunca estaba en mi línea de trabajo. presionando dos dedos en su cuello. le creía a Flynn.

y sacó una jeringa y una pequeña botella. calmado y severo. Al menos era bueno para algo. Nosotros no hacemos las reglas —espeté. no porque me importara. y él hizo un gesto con su cabeza para que lo ayude a mover a Flynn hacia el sofá. Sí. Desabrochó su bolsa de lona—conocida como su botiquín de desintoxicación—. los chicos ricos tenían la tendencia de meterse con drogas y Brock sabía cómo desintoxicar. Aparté la mirada. envolviendo a Flynn como si fuera un bebé. Es riesgoso. fuera de la ventana. Haz lo que te dicen. iluminando la fría lluvia. No lo quiero en mi consciencia. —Su padre prefería que esté muerto que se ponga bien en un hospital público. cerrando mis ojos mientras inhalaba profundamente. sino para recordarle a quién pertenecía ella. las luces aun puestas. —¿Por qué no le preguntas a ella? —Brock sonaba sorprendido—. —¿Cómo le fue a Roja en su primer día? —pregunté. Con los ojos entrecerrados. y recostamos su cuerpo inerte en el sofá amarillo. Me volteé para enfrentarlo. un baño caliente y un sándwich de mantequilla de maní. Estábamos nariz a nariz ahora. . yendo a un lado y regresando hacia Flynn. Frustrado. Me gustaba cuando hacía frío en el verano. —Podría tener un ataque al corazón —discutió Brock. envolví mi mano detrás de su cuello y lo acerqué a mi rostro. bajando la mirada hacia mí desde donde estaba de pie. Mis ojos permanecieron fijos en su auto fuera de la cabaña. Era como si el universo estuviera de mi lado. 31 Es una medicina para el estómago. Simplemente no podemos darle Imodium31. Escuché a Flynn jadeando y Brock maniobrando plástico y botellas de píldoras. Lo llevé bajo sus axilas y Brock tomó su pie. Brock caminó hacia la habitación y regresó con una sábana. nos miramos fijamente antes de que él se mueva. para que el intestino pueda absorber mejor los fluidos y nutrientes. inclinando su hombro contra una pared—. —Tu consciencia ya está manchada. chico bonito. froté mis nudillos contra mi mejilla. Tomando dos pasos hacia él. Pensé que estaban en buenos términos.

qué le podía hacer? ¿Se había olvidado que estaba en mi planilla. Encendiendo un cigarro. me estaba amenazando? ¿Se había olvidado quién era yo. Yo ya sabía quién era. De hecho. . —Dejó salir otra nube de humo. Hazle daño a esta chica y diré todo secreto que tienes al apostador más alto. —Ella regresó enojada. La película muestra el dualismo existente en el mundo: lo superficial de la vida lleno de aparentes buenas sensaciones. sonriendo detrás de esta—. lanzó la cerrilla todavía quemando hacia Flynn. y es una película estadounidense del año 1986. la fachada del buen chico de Brock siempre se rompía a mi alrededor. justo como él. y él no necesitaba impresionarme. Flynn estaba demasiado inconsciente como para sentir la quemazón. ¿Le dijo a ella qué? ¿Qué cosa estaba planeando? —¿Y si lo estoy? —dije. dirigda y escrita por David Lynch. lo tengo. soplando un conjunto de humo blanco directamente en mi rostro—. La cerilla saltó en la piel del joven. Maria o Roja. Sip. quiero decir —dijo. sé suficiente sobre ti para querer que alguien tan inocente como ella se aleje de ti. Dime que no estás abusando de ella de ninguna manera. el lado oscuro que se esconde tras todo lo que a simple vista parece bello. —Levantó su cabeza. que le 32 En español se llama Terciopelo Azul. Una sonrisa barata de Hollywood disfrazaba lo exterior. ¿Lo entiendes? ¿Joder. pero desde que lo que está hecho ya está hecho. y. —Oh. mientras por dentro se estaba rompiendo más allá de la reparación. No te olvides que tengo la llave a tu lata de gusanos. Brock tomó asiento en un banquillo cerca del sofá y dejó caer su cabeza contra sus manos. Y ambos sabemos que la competencia será reñida. inclinándome contra la mesada de la cocina—. Yo era un imbécil. Era como la primera escena de Blue Velvet de David Lynch32. Cuando todo se terminó y lidiamos con ello. la pura realidad. Sé exactamente por qué te casaste con ella. sus ojos en el suelo—. déjame explicarme lentamente. tentando. Ese era Brock. porque le dije que la mantendré a salvo. ¿Y si mi misión en la vida es hacerla miserable? No pretendas que tienes poder en esto Brock. apagándose lentamente contra su muñeca desnuda. No era Catalina. Lo que hiciste a su madre. el insecto debajo del césped bien cuidado. De Miami.

bueno. mirándolo a los ojos. levantando el cigarro encendido que había dejado caer en el suelo y colocándolo entre sus labios. y tal vez sin pensar del todo. envolviéndose alrededor de su garganta firmemente—. Él no lo vio venir. levanté su rostro con mi dedo. Dejé ir su cuello y le ofrecí una sonrisa casual. aún mareado por mi golpe. suspiré en mi pecho. Recuerda. jadeando. —Yo no amenazaría a alguien como yo cuando se trata de mis secretos. Si crees que tienes una clase de control en mí… —Resoplé una risa. Brock soltó su cigarro en el suelo y se puso de pie. Tú no quieres lidiar con alguien que hace lo que yo hago. Ahora. me lancé hacia él. Lo esquivé y él cayó al suelo. —Buena charla. 1—Billy Crupti 2—Padre McGregor . es un error que posiblemente podría costarte un montón. Palmeé su hombro como si fuéramos viejos amigos. saqué mi pañuelo y limpié su sangre de mis manos. Íbamos a pasar un tiempo en este hueco de mierda tratando de ayudar a Flynn. perdiéndolo por apenas pulgadas. —Brock escupió sangre hacia mi rostro. balanceándose. Su nariz estaba sangrando por todo el suelo mientras yacía allí recostado. la razón de mis secretos es tan extrema porque hago cosas extremas. pero eso no significaba que tenía que tolerar a este idiota.pagaba las cosas de moda de mierda de su esposa. El sonido de mi puño contra su hueso llenó el aire. Cerrando de golpe la puerta de la habitación detrás de mí. mi mano colocándose al frente de su cuello. Agachándome hacia mi compañero así podía escucharme claramente. observándola de nuevo. —Jódete. Más de lo que estás dispuesto a pagar. golpeando mi puño directamente en su rostro. Vas a estar aquí por un rato. Una repentina urgencia de destrozar la cabeza de alguien contra una pared me llenó. Rodó para quedar en posición fetal cuando me puse delante de él. y tomé la lista de mi bolsillo. la escuela de su hijo y toda esa maldita ropa de quiero-ser-como-David-Beckham? Sin pensar claramente. Sus ojos estaban aguados y su rostro bonito estaba completamente jodido. amigo. Hizo un puño e intentó lanzarme un golpe a mi mentón. apaga tus malditas luces del auto.

3—¿El imbécil que contrató a Billy?

La tormenta de mierda que Paddy había movido hacia mí
recientemente me había hecho desenterrar mi objetivo original. Era tan
fácil perderse en la vida cuando tu búsqueda era vengar la muerte, pero
sin cometer errores. Poner las manos en la persona que había hecho que
maten a mi padre todavía seguía siendo mi primera prioridad, aún era lo
que me motivaba.

Haciendo una bola el papel amarillo en mi puño, lo volví a guardar
en mi bolsillo. Estaba cerca. Sabía que lo estaba. Lo sentía en mis huesos.

Y no iba a mostrar ninguna piedad.

-SPARROW-
Traducido por krispipe

TÚ NO ENGAÑASTE.

Mis pies golpearon contra el hormigón y me contraje en el aire frío de
la madrugada, «Alive and Kicking» de Nonpoint rugía a través de mis
auriculares. Doblé una esquina hacia la calle Marlborough, mis músculos
esforzándose mientras corría.

En todo caso, tu falso marido es el que saca su pene de paseo cada
vez que sale de casa. No pediste ese beso de Brock. No lo iniciaste. Claro
que no pensabas que alguna vez ocurriría. El engaño de Brock no es de tu
maldita incumbencia.

Mis pies estaban ardiendo y sentí mi pulso en el cuello, rápido y
furioso. Crucé la calle, regresando al ático.

No tienes que contárselo a Troy. Solo traerá más problemas, y no es
como si estuvieras sufriendo una sobredosis de felicidad doméstica.

Me detuve en frente de la puerta giratoria que conducía a nuestro
complejo de edificios y traté de regular mi respiración. No iba a contarle a
Troy lo que pasó con Brock, a pesar de que me hizo sentir una mierda.

Troy estaba en el ático cuando abrí la puerta, debía de haber llegado
después de que salí a mi carrera pre-amanecer. Todavía con su ropa del
día anterior, yacía en el sofá, con un vaso de whisky en la mano.

No lo saludé. Tomé una ducha e hice mi cama en el dormitorio de
invitados, y cuando llegué de vuelta a la cocina para prepararme un poco
de café, todavía estaba allí, en la misma posición. Se veía agotado, pero
cualquier simpatía que mi corazón podía reunir hacia este hombre había

desaparecido después del incidente de Paddy Rowan. Incliné mi cadera
contra el mostrador de la cocina mientras esperaba que el agua hirviera.

—Hola a ti también —gruñó dentro de su bebida.

No respondí. Cristo. Eran las ocho de la mañana. Demasiado
temprano para beber.

—Sabes... —Miró dentro del vaso, revolviendo el líquido ámbar—.
Para alguien que ha sido ascendido a vivir en un ático y conseguir el
trabajo de sus sueños, pareces un poco ingrata.

Eché la cabeza hacia atrás y di una risa amarga, mis manos sobre el
mostrador detrás de mí para apoyarme.

—Oh, eres bueno, Troy. Veo que la amante con la que pasaste la
noche puso toda clase de ideas locas en tu cabeza. Mira, para ser
agradecida, necesitaba desear todo esto en primer lugar. Nadie me
preguntó antes de que me secuestraras. Ambos sabemos que no estoy aquí
por elección. ¿Entonces, por qué no me dices por qué estás
manteniéndome aquí? Estoy segura de que es bueno. —Me giré,
sirviéndome café y chasqueando mi lengua—. Sí, seguro que es muy
bueno.

Se levantó del sofá en forma de L. Lo oí caminar descalzo sobre los
azulejos de granito dorado incluso antes de que apareciera a mi lado. Se
sirvió una taza de café, una sonrisa en sus labios. Sabía que estaba
entusiasmado con este intercambio, también. Nuestras discusiones lo
recargaban. Ya se veía un poco mejor, como si se hubiera tomado una
siesta rápida.

—Parece que te importa a quién me estoy tirando hoy en día. ¿Estás
celosa, Roja? Porque ya te lo dije, siempre puedes usarme para tus
necesidades personales. La oferta sigue en pie. —Deliberadamente rozó su
brazo contra el mío.

—No te preocupes, estoy acostumbrada a que me engañes. No me
importaría menos con quién estabas anoche. —Tomé mi taza de café, con
la intención de marcharme a la habitación de invitados. Su áspera mano
aterrizó en mi brazo, deteniéndome.

Su toque era suave, casi como si tuviera mucho cuidado de no
lastimarme, pero también era firme.

—Nunca te engañé, porque nunca estuvimos realmente juntos. Lo
sabes y yo lo sé. Si alguna vez estuviéramos juntos, ni siquiera miraré a
otra mujer.

—Pero no lo estamos —susurré en su rostro, como le gustaba
hacérmelo a mí—. Así que estoy segura de que te divertiste.

—No estuve con nadie anoche. Fue un trabajo.

Miré a la mano que me había tocado. Sus nudillos estaban rojos,
huellas de sangre seca en los pliegues. Parecía que yo no era la única que
le estaba dando un difícil momento en esta semana. Escudriñé su cuerpo
a través de mis pestañas. Sí, no estuvo con nadie la pasada noche, y por
mucho que odiara admitirlo, eso me hizo sentir ligeramente mejor.

—Espero que quien te haya ensangrentado los nudillos también
haya conseguido algunos golpes decentes.

Una sonrisa inquietante se extendió en su rostro.

—¿Quién, Brock? Para lastimarme, tendría que ser un hombre
primero. Y como no puedo confiar en que lo sea, tendré que advertirte yo
mismo. Mantente alejada de él.

Sentí como si la sangre fuera drenada de mi rostro. Mi boca se secó.
¿Cómo se enteró del beso? ¿Le contó Brock? No, Brock no tenía razón para
hacerlo. Y aunque no tenía ninguna ilusión sobre los sentimientos de mi
marido hacia mí, tenía la seguridad de que Troy no se detendría en dar
unos puñetazos si supiera que Brock me había besado.

No, Troy seguía en la oscuridad.

Observó mi rostro, su mano todavía descansando en mi brazo. Me
sacudí y levanté un hombro, ignorando su orden. ¿Quién estaba celoso
ahora? Se sentía bien saber que le importaba. Si es que le importaba.

Lo odiaba, sí, pero mis bragas se encendían cada vez que él estaba
en la habitación. Troy estimulaba algo salvaje y dolorido en mí de una
manera que Brock no podía. No importaba que Brock fuera más amable,
más atractivo y en general, un mejor candidato como amante. No, era Troy
el que hacía que la lujuria y el miedo zumbaran bajo mi piel. Mi sangre
corría caliente y salvaje para él, y solo para él. Incluso, y especialmente,
porque tenía tantos sentimientos encontrados hacia él.

Lo peor de todo, Troy lo sabía. Cuánto lo quería, cómo era suya.

—¿O qué? —Hice un puchero—. Trabajo con Brock.

—O… —Dio un paso más cerca, pasando sus ensangrentados
nudillos contra mi mejilla y mi cuello, levantando un rastro de deseo y
excitación en mi piel—. Tendré que asegurarme de que tú y él pasen
menos tiempo juntos.

—¿Vas a despedirme? —Tragué el bulto en mi garganta, pero
mantuve mi firmeza, todavía mirando fijamente sus escarchados azules
árticos.

—No te haría eso, esposita.

Sus labios flotaron sobre los míos, sus azules nunca dejando mis
verdes. Se echó hacia atrás, tomando un sorbo de su café, su mano libre
todavía viajando por mi cuerpo, por mi caja torácica.

No me alejé, a pesar de que lo quería. A pesar de que lo necesitaba.

—No. Despediré a Brock —dijo Troy—. No te preocupes, estoy seguro
de que será capaz de encontrar un trabajo en el que paguen lo suficiente
para mantener al pequeño Sammy en un abrir y cerrar de ojos. Quiero
decir, no es como si Catalina trabajara, pero maldita sea, podría salir de la
casa y hacer algo productivo con su tiempo.

Jesús, jugaba sucio. Mi padre había estado en la nómina de
Brennan durante años. Si no fuera por su familia no habríamos tenido un
techo sobre nuestras cabezas. Comida en nuestra mesa. Regalos bajo
nuestro árbol de Navidad. No podía permitir que despidiera a Brock. Él era
el padre de Sam, y Sam se merecía, por lo menos, todo lo que yo tuve de
niña.

—Eres un imbécil. —Mi voz era ronca. Estaba mirando sus labios.
¿Por qué demonios estaba mirando sus labios? ¿Por qué seguía atraída por
él? ¿Qué clase de jodida mierda era esa?

—Soy un imbécil, y no puedes estar lejos de mí. —Estaba tan cerca
que su cálido aliento soplaba contra mi sien—. Soy el imbécil que está en
tu mente veinticuatro-jodidos-siete. Y te lo estoy diciendo ahora, si Brock
tiene en su cabeza que puede tenerte también, no lo tiene claro. Eres mía,
¿entendido?

Mi desafío se derrumbó en un ceño fruncido. ¿Qué quería decir con
tenerte también? ¿A quién más le había quitado Brock? Entonces me
golpeó, robando el aire de mis pulmones y haciendo que mi estómago se
apretara con repulsión. Retrocedí, mi rostro se arrugó en disgusto. Mi culo
golpeó la pared detrás de mí y sentí mi mentón temblar. Mi ira era
inconcebible. Llenó mi pecho y estómago, llenando cada centímetro de mi
cuerpo con caliente y roja rabia.

Sí, estaba celosa. Estaba jodida y rara y celosa de la mujer que salió
con mi falso marido. El tipo que me secuestró.

—¿Saliste con Catalina? —Sentí lágrimas pinchando detrás de mi
nariz.

Él se echó a reír, una risa que hizo que su pecho se alzara y todo su
cuerpo temblara de diversión.

Las náuseas me llenaron y me sentí mareada. Maldita Catalina.
¿Quién rompió con quién? ¿Por qué rompieron? ¿Cuándo entró Brock en
la imagen?

—¿Puedes responder a una miserable pregunta por una vez en tu
vida? —exhalé—. Ni siquiera es sobre nuestro matrimonio o tu trabajo.

—Mantente alejada de Brock —dijo de nuevo, de repente serio.
Golpeó su taza de café en la isla y subió las escaleras que conducían al
dormitorio principal.

El débil olor de su costosa loción de afeitar flotó por el aire,
disolviendo mis rodillas en gelatina. Pero estaba enraizada en mi lugar.

—¿Qué te hace pensar que lo haré? —grité detrás de él.

Troy continuó subiendo.

—Porque solo te metiste con él para enojarme, y si piensas que no
soy bueno ahora... —Giró la cabeza para mostrarme una de sus sonrisas
lobinas—. Entonces deberías ver mi versión cabreada. Esa es una mierda
escalofriante.

—Deja de ver a tu amante, y mantendré mi distancia de Brock —
desafié—. Continúa jodiendo por ahí, y apuesta tu culo a que haré lo
mismo.

¿Lo es? —Semántica. en busca de algo interesante para comer. —Caminé por la cocina para hacerme mi propio desayuno. Ese era Troy. como él hizo cuando estábamos en Miami—. Sabía que ella podría ser la muerte para mí. —Mi voz era sorprendentemente tranquila—. solo conmigo. pero me gustaba la Sparrow extra luchadora. . Porque no voy a ser amable. estoy dentro. Le gustaba cuando yo le devolvía. concentrándose en mis últimas palabras—. Mientras abría la nevera y empujaba mi cabeza dentro. se reiría como si todo fuera una gran broma. Se giró. sonreí para mí misma. ¿De dónde vino eso? No estaba del todo segura. ¿Quieres que me aleje de Brock? Haz lo mismo con otras mujeres. Y así. y seguro que no tengo la intención de encajar cómodamente en la ordenada y jodida caja que creaste para mí. Quiero que seas malvado. pero todavía arraigada por ella. más le gustaba. Cuanto más me resistía cada vez que se metía conmigo. y cortar las rabietas de celos. A ustedes los hombres simplemente les encanta. Te comportas como una chica. sabía que tomaría el cebo. —¿Estás ofreciendo lo que creo que estás ofreciendo? —Inclinó su barbilla hacia abajo—. —Eso suena mucho como una amenaza. —Demonios. bebé Roja. Vamos a jugar. Apuesto a que si prendiera fuego a su ático. te haría pensar que le dije que ganó la lotería. Era la perra loca que no tenía miedo de morder el culo de su dueño. —No quiero que seas amable. esposita. Amaba cuando empujaba lo suficiente como para dejar un impacto. —Chasqueé mi lengua. Había aprendido de Troy. impresionado. Eso lo hizo detenerse a medio paso. —Movió su cabeza. No soy mi padre. su labio inferior sobresaliendo. fingiendo diversión. Continué: —No me sentaré aquí de piernas cruzadas y recibiré órdenes como un buen soldadito. La forma en que sus ojos se iluminaron con alegría. mi tono aburrido—. solo te metes conmigo.

Y con eso. yo había ganado. sabía que no habría más amantes en el futuro inmediato. Y la victoria nunca se sintió tan dulce. Por primera vez desde que estábamos juntos. .

pero entonces su voz retumbó. —Coge tu mierda y múdate de nuevo arriba. Le estaba dando problemas. Al principio no vi la inmensa sombra en la cama. Me tensé. —Quiero pasar tiempo contigo. todo lo que quería hacer era tomar una ducha caliente y trepar a la cama. Después de mi largo día. su camisa de vestir enrollada hasta los codos. Apenas podía divisar la forma de su cuerpo. pero todavía no podía mantener mi boca cerrada. -SPARROW- Traducido por Candy27 PASÉ MI turno en Rouge Bis cortando en dados verduras que Pierre tiraba a la basura delante de su asistente de cocina. me veía como un dolor de cabeza andante y parlante. Entré en la oscura habitación de invitados. Sonreí hacia la oscuridad. llenado la habitación con una presencia que era mucho más que física. . y como la mayoría de los hombres de mi vida. —Era una orden. así que pateé mis zapatos fuera y lancé mi ropa de calle en una pila desordenada en la puerta del cuarto de baño. su rodilla doblada. bragas anchas. Ya me había quitado mi uniforme blanco en el trabajo. Pierre hizo el punto para asegurar que mis lazos con Brock y Troy no le intimidaban. Suponía que tenía todas las razones para odiarme después de la estratagema que empujó Troy. Tenía un pie apoyado en la cama. Le respondí de vuelta y nadie le respondía al chef principal. Troy. diciendo que eran demasiado inconsistentes para ser usados. mirando fijamente a un punto encima de su cabeza. Un peligro ambiental que se debía evitar. ataviada solo con una camiseta interior violeta y ropa interior a juego.

escuchar sus respiraciones aceleradas. Su cuerpo se cernió sobre mí como una nube de dulce neblina. enviando chispas de adrenalina al resto de mi cuerpo. Explotó en algún lugar entre mis muslos. ambos envueltos en la oscuridad. Molesto. para tomar mi inocencia. —¿Esta es tu versión de susurros amorosos? —solté. sus brazos cerrados detrás de su espalda. —Soltó una risa. —¿Sabes. Iba a coger una pelea esta noche. Roja? Es difícil odiarte todo el rato cuando te pones pie con pie conmigo. ignorando mi golpe—. Por algo que yo quería y esperaba. demasiado oscura. Estoy jodiendo tu vida. Esto era una provocación directa. —Nadie dijo nada de volver a jugar a las casitas —dije. Y más que caliente por mí. rodeándome. sacudiendo mi cabeza—. Un cálido temblor bajó por cada uno de mis nervios como el detonador de una bomba. La habitación era oscura. siempre bien parada. Porque apestas. Por algo que yo temía y me intimidaba. Se estaba impacientando. Siempre luchas de vuelta. sintiendo mi fachada helada tambalearse. —Estoy echando raíces por ti —continuó. una manera de lamer la herida de Paddy Rowan que se abrió tan brutalmente cuando le visitó en Miami. y tú sigues intentando arañar tu camino fuera de las arenas movedizas. . Casi me hizo sentir mejor. —Te has negado a ser una víctima. Por él. Succioné mis mejillas. —Ve al punto —siseé. Es difícil no admirar eso. caminando en mi dirección. Hacía que nuestra guerra fuera mucho más peligrosa. No quería que fuera amable conmigo. Se levantó del colchón. y estaba desorientada por el largo día de trabajo y del hecho de que vino aquí por algo. casi tocándome.

—Troy. Me arruinaste en Miami. —Su nombre era como una bofetada en mi rostro dejando la boca de Troy—. frotándola entre sus dedos como si estuviera examinando su fina seda—. —Mi voz casi se rompió. sus labios calientes aterrizando en puntos donde ni siquiera sabía que eran sensibles. Lo quería a pesar de todo. Más Troy. —Se está muriendo de cáncer. sabes. No trabajo.. Venganza.. —¿Oh? —pregunté. —Cuando estuvimos en Miami. te estaba dando una estabilidad. su lengua saltando brevemente para recordarme lo que estaba por venir. . Esta era la represalia. también. pero la más dulce forma de consuelo. Estará muerto pronto. —Asintió en el recodo de mi cuello. Sus labios se agitaron entre mis omoplatos. Idiota. La calma me inundó. pero no dije una palabra. Me quedé muda. y plantó un beso entre mi cuello y hombro. Le di una visita en Florida. pensé. a lo mejor incluso por lo que me había hecho. y sentí mis ojos destellar. —Paddy. —Seiscientos mil dólares. —¿Mía? —repetí. Más temblores calientes. Morirá como un hombre roto.. La comprensión.. Cada moneda de diez centavos a su nombre. luchando contra la necesidad de dejar mis brazos sueltos. Morirá como un pobre hombre. para permitir a mis manos tocar su cuerpo fuerte y masculino. Fui allí y conseguí tu venganza por ti. — Sus labios encontraron mi cabeza. —Su voz sonaba como si viniera de muy lejos. Más lujuria. Era la primera vez que lo llamaba por su primer nombre sin tener una agenda oculta—.. —Tuya.. Más deseo. —Cogió una hebra perdida de mi cabello. es ahora tuya.. He dicho que llegues al punto. y preocupantemente..

No quería que el dinero de Rowan encontrara su camino de vuelta a algo o alguien por el que se preocupara. El tipo de dinero con el que ni siquiera había soñado. mi madre tenía periquitos. Me gusta y lo odio. Muy dentro. procesando el significado de ello. así cuando les dejaba salir de su jaula. las palmas de Troy encontraron la parte baja de mi espalda y me empujó contra su cuerpo. Tuyo para cobrar. con él subiendo detrás de mí a un ritmo perfecto. Mis piernas encontraron su camino fuera de la habitación de invitados. pero el cheque tenía mi nombre en él. Ahora. —Nadie jode con lo que es mío. Solía recortar sus alas. Anda arriba — demandó de forma afilada—. —Cuando era un niño —dijo—. Con fuerza. Y era mío para cogerlo. cuando quiera que estés preparada. Joder. Infiernos. Miré fijamente mis pies mientras subía las escaleras. Literalmente y figurativamente. ya sabía que no iba a rechazar el dinero. ¿Se suponía que tenía que agradecérselo a mi esposo? Antes de que tuviera la oportunidad de decidirme. Sin duda como el infierno que no se preocupaba de mí con nueve años. Lo mereces después de lo que hizo. . Dejé que se hundiera. Forzó a Rowan a firmar todo lo que tenía hacia mí. —Este mundo entero es asqueroso —dijo Troy de vuelta—. No podía creer que nos había llevado todo el camino a Miami para vengar mi dolor. Más de medio millón de dólares. —En forma de cheque —continuó—. Me gusta. no volarían lejos. Incluso el amigo más antiguo de mi padre. No por codicia. la única razón por la que le dejé vivir es porque era más divertido saber que cada día hay una Ruleta Rusa de vivir o morir para él. Seiscientos mil dólares. Sentí sus ojos en mi trasero. —Es dinero sucio —dije en piloto automático.

presionando mi rostro con ello. —Dio un paso hacia atrás y caminó dentro de la habitación. pero todavía disfrutaba del zumbido cálido en mi pecho cuando lo dijo. Mi madre olvidó recortar sus alas. y el dolor de corazón es imparable.. —Fallar es inevitable —continuó en un tono plano que no contenía mucha emoción o esperanza—. dando la vuelta así estábamos cara a cara—. Te he dicho como se van a desarrollar las cosas. Esto no tiene un final feliz. —A lo mejor no escaparé. —Hasta que un día. olvidaré recortar tus alas. Si eres claro acerca de todo. Un momento de distracción le costó su periquito favorito. Cuando ese día llegue. metiendo mi cabello detrás de mi oreja derecha. —Tragué fuerte—. Su visita a Paddy no era solo era perdonable sino redentora. ¿Estaba mal que adorara la manera como la palabra periquito salía de su lengua? Sabía que no me estaba diciendo que me quería. Todavía sin atreverme a girarme y mirar su rostro—. Sabía por qué me estaba diciendo eso. ¿Qué estas ocultando? ¿Quiénes son "ellos"? ¿Qué nos hicieron a "nosotros"? —No puedo. supongo que seré feliz de saber que todavía tendrás algún dinero y los medios para hacerlo en este mundo salvaje y duro. cuando escapes. apartando mi mirada de la ventana hacia la cama. uno consiguió escapar. y ciertamente no daré la oportunidad de que la policía encuentre algo por otras fuentes y te interroguen acerca de eso. y la felicidad en mis tripas cambió con un golpe repentino de dolor. Un día. —Tomé un profundo respiro—. a lo mejor me quedaré. Esto. Es ilegal. pero nunca iban muy lejos con sus cortas y jodidas alas. acerca de por qué te casaste conmigo. No tengas ninguna idea en esa bonita cabeza. No te daré la oportunidad de correr a la policía con ello. Troy se movió detrás de mí. Troy. Serias considerada .. —Sparrow —advirtió—. La verdad acerca de Miami había cambiado mucho. Abrí la puerta de la habitación y caminé dentro del estanque de luz cálida que venía de la calle afuera. Rompe el candado de mi jaula. —Era más que un sólido —susurré. Lo que hiciste por mí.Los periquitos siempre lo intentaban.

Yo también quería jugar. —Me incliné a su toque. Mierda. A lo mejor era el olor que colgaba de él. — Sacudió su cabeza—. despertaba mis sentidos de nuevo. Tiró de mí hacia arriba y me giró para que le encarara. Él quería jugar. Palmeó el caro colchón que casi extrañaba.. Inclinó mi barbilla hacia arriba. Lo cual solo lo hacía más excitante. —No realmente. pasó la punta de su lengua entre mis pechos.mi cómplice en el crimen por no comunicárselo. Le gusto. Mis ojos parpadearon para cerrarse mientras le respiraba. Eso es nuevo. besó la parte de atrás de mi cuello. Pero estoy en ropa interior. —Tu virginidad. Era débil. Troy prefería esta posición. Miré fijamente sus ojos azules. Sentí las plumas cálidas bajando por mi cuerpo. Le gusto y me va a enseñar cuanto. O a lo mejor no era el colchón. Yo. Teníamos un trato. cantó mi corazón. Ambos sabíamos que no confiaba en él. a pesar de que ambos sabíamos que él iba a romper al juguete. No va a pasar. Ya que eso es todo lo que voy a darte. Empujando mi cabello y tirando de mi cuello. Me tensé. — He estado esperando este momento por un tiempo —dijo. presionando mi cabeza contra sus duros abdominales—. —Obediente. Adictivo. O de la persona a la que pertenecía. aguantando la respiración cuando su mano libre agarró el borde de mi camiseta. Pero era suya. Amaba la vibración de los nervios sabiendo lo que iba a pasar después. Roja. pero me senté. Todavía de pie. cuando mi espalda estaba hacia él. Intento mantenerlo. Mis hombros cayeron y agaché la cabeza. En tu cama. . Mi respiración se aceleró. —Mi tono era plano—. Era una idiota. Y arriesgar tu culo. —Tómala. Era una mentirosa. Estaba detrás de mí. —Creo que tienes algo que me pertenece —susurró en mi hombro.. perdiéndome en su mirada.

agachándose para encontrar mis labios hambrientos. Pausó sus tranquilas caricias a lo largo de mi piel sensible. me tensé por dentro sin quererlo. como si fuera una pelota de beisbol que estuviera a punto de lanzar. su pulgar hizo círculos en la cresta de mi pezón. ahuecó mi vagina con fuerza. . pero cuando su mano cubrió uno de mis pechos desnudos y lo apretó. En un rápido movimiento. tiró de mí contra su cuerpo. —¿Estás aquí para hablar. Tiró del cuello de mi camiseta interior hacia abajo y la desgarró lentamente. mi estómago presionó contra su pene. usando solo sus dedos. aturdida. Su dedo seguía dentro de mí. Su labio inferior acarició mi oreja. —Supongo que tu periodo mágico se terminó. un escalofrió rompió a lo largo de mi cuero cabelludo. ¿verdad? Sus dedos se movieron desde mi pecho hacia mi estómago. o para enseñarme lo que tienes? —Mi voz cortó el aire. Malditamente dolía un montón. mis músculos se tensaron. no le di la satisfacción. La manera en la que Troy me tocó valía cada sentimiento horrible y de auto aborrecimiento que tendría mañana. Es doloroso. Su fuerza me mareó con deseo. me presioné contra él—. Se subió encima. Abrió mis muslos. La piel de gallina floreció en mi piel. y empujó un dedo dentro de mí mientras su pulgar frotaba mi clítoris. —¡Cuidado! —chillé. bombeando dentro y fuera mientras me lanzaba hacia la cama y me giraba de nuevo. sus piernas musculosas cubriendo mi cuerpo. —No necesitarás eso —dijo. —El dolor es placer —esclareció. Estudió la bola de tejido con ojos fríos y lo lanzó detrás de él. dolorosamente sobre mi piel. haciendo su camino entre mis temblorosas piernas. Dolía. y empujó mis bragas hacía la izquierda. Sin embargo. No gemí. y supe que una vez que me tocara allí. colapsaría y perdería el control de nuevo.

y me tensé contra sus dedos. ¿por qué era tan difícil decirlo en voz alta? —Esto no es toquetearte. Roja. —Me estás volviendo loca —gemí. y admití que era caliente.. Era bastante correcto. doblando su dedo dentro de mí y encontró un punto sensible y bombeó una y otra vez. más como una burla que como un mordisco propiamente dicho. Amaba cada obsceno momento de ello. Jadeé cada vez que se estrellaba dentro de mí. Un gusto en conocerte. Estábamos casados. Era duro. Estoy. ruborizándome fuerte.. A pesar de que hice muecas de dolor. —Me estás tocando con los dedos —dije. era exactamente como lo quería. de ninguna manera romántico o considerado. Esto es. Solo empujó su dedo más profundo. jadeando como un gato en calor y amando cada segundo de ello. Pero no lo hizo. mi cabello. más rápido.. Mierda. Frotó mi entrada. —Apenas podía hablar—.. Te.. Estaba de cara a la almohada. E infiernos. Haciendo? Simple inglés. mi cuello. No era técnicamente un pecado. —¿Qué. exprimiéndome con sus dedos mientras molía con su pene mi culo. Tan caliente que estaba empezando a sentirme mareada. dejando mordiscos y besos. Sentí sus dientes hundirse en la suave carne de mi culo. El dolor de su peso y dedos era demasiado.. La culpa Católica que sentí después de que me hiciera sexo oral el otro día se evaporó. —Este es tu punto G. Él aumentó el ritmo aún más. me volví necesitada. . y casi supliqué que tirara mis bragas a un lado y entrara en mí. Sentí sus labios viajando a lo largo de mi espalda. Enterré mi rostro en la almohada para cubrir mis gemidos. Su mano estaba entre mis piernas mientras se masturbaba encima de mi cuerpo. Lo amaba. —Esto es. Drogada. Molió su erección contra mí. —Mordió el lóbulo de mi oreja desde detrás—. —Dime lo que te estoy haciendo. Aturdida. Quería gritar tanto de dolor como de placer. o pararé.

viniéndome tan fuerte. sabes. —Por supuesto que lo hará. Gemí. Sus dedos pararon. —Sonreí dentro de nuestro beso. sacó mi mano de debajo de mí. —Bien. No solo su cuerpo. quería más de él. y después de unos pocos minutos de acumulación. Enredándose conmigo como si no pudiera romperte en dos. usar. girar. tan húmeda y necesitada. Se estrelló contra mí en olas de calor. Tiró mi ropa interior hacia abajo y guio su pene hacia mi entrada. y después de que cayera contra el colchón. de todas maneras. lanzar. bajando la cremallera de sus pantalones de vestir mientras extendía besos por todo mi rostro y pecho. incrementando el entumecido dolor y el loco deseo rasgando en mi entrepierna. Ambos miramos a través de ojos caídos cómo se movía arriba y debajo de mi hendidura. —Te quise desde esa noche en Rouge Bis. Quería que fuera mi marido real. y estaba mintiéndole a él. sus dedos todavía dentro de mí—. toquetear. Se quitó el cinturón. El hormigueo se calmó. Mi cuerpo se sintió electrificado. —Sus labios se zambulleron en mi cuello y me mordió fuerte. chupando sus dos dedos. Más todo. Estaba tan preparada para él después de deshacerme entre sus fuertes brazos. Continuó empujando. Dios. Semejante soplo de aire fresco. y mi cuerpo se quedó flojo. que apenas tuve segundos pensamientos acerca de ello. repetir. devolviendo el favor. Todo lo que tiene que ver contigo lo hace. moviendo sus dedos hacia abajo por mi columna y moliéndose contra mí—. En la cama. mis labios aún pegados a los suyos—. la cama debajo de nosotros llenándose con mi deseo por él. haciendo que mi espalda se arquera con deseo. para él para dar la vuelta. Era adicta. y me dio la vuelta. Más sexo. No confundí el sentimiento. Y eso era exactamente lo que ansiaba. —Va a doler como un hijo de puta —advirtió. . Me estás follando con tus dedos. Fue duro. Bien —jadeé cuando momentáneamente paró. me deshice por primera ver en mi vida. a mí misma y al mundo cuando dije que todo lo que quería era sexo. empujando mis caderas en su dirección. de tanto dolor y placer y todo entremedias. Más sentimientos. solo más. Era su muñeca de trapo. Esto era solo la punta del iceberg. Lamió el punto.

la que no me ofrecía esperanza. haciéndome sentir incluso más desnuda de lo que estaba—. su boca bajando por mi cuerpo. y deseé que no lo hubiera hecho. —¿Por qué me estás mirando así? —Sentí mi cara calentándose. y nuestras caderas se movían juntas en una sensual danza. Te tengo. seguí su ritmo. Troy era el tipo que no solo te rompía la cabecera. Porque quería que parara. Besó y limpió la lágrima que se deslizó bajo mi mejilla. si no también tu corazón. Se movió dentro de mí lentamente. —Amo esto —susurró roncamente. más profundo. buscando algo. porque mi corazón se rompió un poco más cuando me mostró ternura. Solo. No era solo doloroso. su lengua se arremolinaba en mi pezón. y lancé mi cabeza hacia atrás. más rápido. sabiendo que le dejaría marcas. cavando mis uñas más profundo en su espalda. Interés parpadeó en su mirada. bebé —dijo seriamente—. Estaba inspeccionándome.. pero el placer se quedará. mis ojos cerrados—. Y no quería que esa falsa esperanza ocupara más espacio en mi mente de lo que ya lo hacía.. Estaba empujando fuera y dentro. más fuerte. Respira. alerta. Quería la versión dura de él. Pronto. Empujó dentro y fuera. y yo hice un gesto de dolor cada vez que lo hizo. Cuando entró en mí. que las lágrimas aguijonaron mis ojos. . Troy estaba equipado con algo que se parecía a un arma semiautomática. Roja. Porque nunca quería irme. tenía la sensación de que no era de un tamaño modesto y divertido. y enterré mi cabeza en su pecho. de hecho. incluso a pesar de que su pene era el primero que veía. Porque quería que continuara. que no me prometía un final de «felices para siempre». Él ya no parecía excitado. sus ojos aguantando los míos. El dolor se irá. El dolor se irá. Tan malo. no lo haría. No. Todo acerca de él era abrasadoramente caliente. Amo que voy a sacudir tu mundo y arruinarte para cada hombre en el mundo. aguanté mi aliento. El placer se mantendrá. era una tortura.

No era él tomando mi virginidad lo que me hacia sentir vulnerable. el cabecero golpeando contra la pared con cada empuje. pero sabía que no pasaría. gritando su nombre al cielo y de vuelta. Aumentó dentro de mí. estaba jodida. Se estaba viniendo. Nuestro sudor mezclándose. eso era sexy. No creía que nadie incluso se sintiera más intoxicante por otra persona como lo estaba por Troy Brennan. Guió una de sus manos entre nosotros y empezó a frotar mi clítoris. Y resultó que era todo lo que necesitaba. —Oh. llenándome completamente. El escalofriante extraño que se volvió mi cruel marido. Dios —jadeé—. Solo después de mi segundo orgasmo mi marido empezó a empujar más fuerte dentro de mí. Y me vine de nuevo. Demonios. Incluso su lengua follaba mi boca. Eso duele de la mejor manera. Desenfrenado. doblarme y retorcerme de nuevo debajo de él. Salvaje. Era lo que sentía por él lo que me horrorizaba. Su frente descansaba sobre la mía. aplicando presión. Era salvaje verle dejarse llevar por una vez más y empujó más profundo. los mechones de flequillo de su cabello negro pegándose a su sien. Sentí la sensación familiar de perder el control sobre mis músculos e intenté empujarlo lejos. esta vez más mas duro. y extrañamente. Posesivo. lanzando su lengua entre mis labios. No el hecho de que estaba tumbada en una piscina de nuestra lujuria y nuestra propia sangre. clavándome en la cama con la mano firme que jugaba conmigo. Me sujetó en mi lugar. el orgasmo amenazaba con arrancarse de mí. eres preciosa cuando te vienes. Infiernos. perdiendo el control de sí mismo. Jadeé un poco cuando movió arriba y abajo su pulgar. no solo físicamente. La masiva cama chirriaba un poco con cada pequeño empujón. porque esta vez. No cuando todo lo que podía sentir era a él rasgándome. . —Mierda. Me besó. —Quiero que te vengas en mis brazos de nuevo —dijo.

Nos tumbamos allí en silencio mientras él dibujaba letras y patrones en mi piel con su dedo. rápido. parecería que nada hubiera pasado. Troy? 33 Dateline es un programa de la NBC. Y era una mentira que tenia la tentación de creer. en caída libre. indefensa. Escribió «Dios» y luego «Troy» y después «Roja». No se suponía que le importara. Se desplomó al lado de mí. Pintó una casa. No estábamos fingiendo más. —Cuéntame acerca de tu madre —dijo de la nada. Cambiaría estas sábanas esta noche y haría la limpieza yo misma. La mujer que me dio a luz escapó antes de que pudiera recordar algo acerca de ella. Esto no era solo sexo. —¿Has intentado encontrarla estos años? —La suavidad en su tono estaba frotándome de la manera incorrecta. Era más y daba miedo. . —¿Estás haciendo una audición para Dateline33? ¿Cuál es tu maldito problema. como si fuéramos familiares el uno con el otro más que físicamente. porque de repente sus dedos dejaron de acariciar mi espalda y sus labios no se presionaban más contra mi cabello. Unos treinta minutos pasaron antes de que uno de nosotros hablara. Su tono era perezoso. Mañana. completamente expuesta. conmigo todavía en sus brazos. Una presa fácil esperando que me llenara con un perdigón y me desplumara. Estaba desamparada. empujándome entre sus brazos. Ahogándome. que cada capítulo cuenta historias dramáticas reales. Era un triste imbécil quien me engañaba. ganando algo de control sobre mi corazón. Mi cuerpo debe haberse tensado. Sorpresivamente.Quería apartarme de lo que sea que estuviera sintiendo. no fui yo. gotas de lluvia y un par de alas. la idea de María encontrándolas hizo que mi rostro quemara con vergüenza. poner algo de espacio entre mí y Troy. hundiéndome. forzándome a un matrimonio y a romper la ley de por vida. mi culo contra su cuerpo. Estaba cayendo en espiral. Las sábanas debajo de nosotros estaban tan húmedas. —No tengo una madre—aclaré—.

—Eres bueno solo para una cosa. Alcé piezas de ropa que ni siquiera eran mías del suelo y me vestí en su camisa y mi ropa interior sin hacer contacto visual. . haciendo ya mi camino fuera de la habitación. Y eso es lo que pasó entre tus sábanas no hace mucho tiempo. —¿Pensé que se suponía que era un periquito desde ahora? —Volví mi espalda hacia él. Desnudo. Nunca. su cabeza apoyada en uno de sus brazos. me observaba. Brennan. —Son tus sábanas también. y mi corazón se retorció con anticipación y tristeza. Escuché su risa. Troy todavía seguía tumbado en la cama. empujándome a mí misma a levantarme de la cama y con prisa. Roja. Esta noche no se suponía que terminara de esta manera. —Empujé mis bragas hacia arriba por mis piernas en rápidos movimientos—. —Su voz tenía un borde duro—. Me contoneé para salir de su toque. —He cambiado de idea. No te dejaré volar lejos. —Solo intentaba ser un buen marido —dijo.

tu marido tiene sentimientos por ti. estaba más interesada en mi vida amorosa. -SPARROW- Traducido por ValeCog —CONSIDERA ESTO. agité la salsa Alfredo para el rotini. había ido al refugio a menudo. Sí. pero cariño. Le dijiste que dejara de follar por ahí y parece que también lo hizo. De pie junto a ella. bueno. hemos estado casados por tres meses. —Sí. y él todavía está embotellando todos estos secretos. Durante los últimos meses.. . Añadí una pizca de sal. postergando. Ella ya no estaba preocupada por mi seguridad. llevando sabrosas donaciones. metiendo mi dedo y probándola. sin dejarme entrar en nada. ¿Por qué se casó conmigo? ¿A quién se refirió cuando dijo “ellos” esa noche antes de irnos a Rouge Bis? Ni siquiera me dice lo que pasó con Catalina. —Las manos de Lucy eran rápidas mientras pelaba patatas a la velocidad de la luz en mi fregadero de la cocina—. Ahora. no muy ansiosa por decirle acerca de la parte donde el aparentemente marido amoroso me arrastró a un avión con un pasaporte falso contra mi voluntad y folló a otra chica en nuestro dormitorio. —Mmm —le dije. Creo que podría ser una noticia impactante para ti. Disney no le llamaría por consejos sobre cómo interpretar a un Príncipe Encantador. En el mismo día. Estábamos haciendo toneladas de comida para un evento de caridad para el refugio de desamparados en el camino. Los voluntarios que trabajaban allí estaban muy contentos de preguntarme si podía ayudar a cocinar para su pequeña reunión. Le dijiste que despidiera a Connor y lo hizo..

Mostrándole que solo porque compartíamos una cama—y sexo suficiente para hacerme caminar toda vacilante al día siguiente—no significaba que yo fuera una agradable pequeña esposa. así que eso no estaba exactamente en mí. —Tampoco corras el agua —le respondí. habría terminado siendo virgen hasta que cayera muerto. Lucy estaba otra vez al tanto de las cosas. —Mírate. y aún así dormir con él por la noche? No odiaba a mi marido. limpiando y la cocinando para Pops. Si no lo hiciera con él. Sabía que estaba durmiendo en el dormitorio principal. hacer todo lo posible para mostrarle cuánto. Un verano que de alguna manera estaba sangrando en un aún peor otoño de Nueva Inglaterra. Resolví la situación entera ofreciéndole un encogimiento de hombros a medias. estaba horrorizada por el concepto de admitirlo en voz alta. Sabía que mis noches eran calurosas en este tormentoso y frío verano de Boston. Ahora que Connor estaba fuera de vista. incluyendo romper su iPad. Ni siquiera yo soy tan estúpida como para engañar a un Brennan. Lucy estaba a punto de derramar el aceite del tocino para el Alfredo en un tarro vacío cuando la re-direccioné con una cuchara de madera al triturador de basura de nuestro fregadero. pasaba más tiempo en nuestro barrio. y también más tiempo con Lucy y Daisy. ¿Cómo puedes odiarlo. pero hizo lo que le dije y vertió la grasa por el triturador. Todavía me rebelaba en formas pequeñas y mundanas. —Es solo sexo. limpiando mis manos grasosas en una toalla de papel. Hasta ahora había manejado algunos “accidentes". Mi mejor amiga también estaba al tanto del hecho de que compartíamos conversaciones civiles cuando mi marido llegaba a casa del . La cabecera la rompimos juntos. Manteniéndolo atento. —¿En serio? Se taparán las tuberías. Sonrió. manchar su traje favorito con salsa blanca y rayar su Maserati con una llave. —Lucy dio voz a mis pensamientos. hablando sobre la molienda del triturador—. toda crecida y teniendo relaciones sexuales desapegadas. pero de alguna manera.

en ninguna parte cerca del mío.. Mientras lentamente. Creo que la gente como Troy esparce tantas mentiras para ocultar sus secretos. su corazón estaba prácticamente en otro planeta. ¿alguna vez considerarías tratar esto como. Una vez incluso tomó un bocado de mis famosos panqueques de arándanos. —Lucy empezó a envolver algunos de los platos con papel de aluminio—. Troy estaba tan cómodo en su mar de mentiras como un nadador sincronizado en una piscina olímpica. —Sígueme la corriente. Perforando a través de capas. él se deslizaba debajo de mi piel. Si por casualidad tiene sentimientos por ti. Si yo estaba desapegada. hermana. sabía que nunca seríamos iguales hasta que me dejara saber por qué se había casado conmigo en primer lugar. que se ahogan en ellos y olvidan sus propias verdades.. ¿Lo peor de todo? Me estaba alimentando aún más mentiras. —¿Crees que alguna vez confesará la verdad? Mi estómago se retorció de dolor. En el fondo. a menos que se sincere sobre todo. Regresaba a horas razonables. —No. Porque me dije que no me importaba. Arañando su camino más profundo en mí. No. esa mierda azucarada. no sé. . Pero eso no era completamente exacto. una relación normal? Resoplé en mi pecho. También sabía que ninguna cantidad de sexo y charla iba a incitarlo a decir la verdad. Síp. —¿Honestamente? Poco probable. con los ojos firmes en los platos delante de nosotras. sin manchas de labios y la nube de perfume florido de una mujer que desesperadamente quería ser reconocido.trabajo. ¿eso cambiaría algo? Quiero decir. Y sabía que era solo cuestión de tiempo antes de que llegara al lugar más peligroso de mi cuerpo. Yo era la que se estaba ahogando en ellas.

.Mi corazón.

y la forma en que trataba de encontrar pequeñas y creativas maneras de hacer mi vida un infierno. disfrutando de la tranquilidad cuando oí un par de tacones acercarse. los que la hija de María me había prestado. . No me gustaba la actitud de Pierre hacia mí. protegida del resto de las mesas y cabinas. Sonreí cuando noté que llevaba un par de exactamente los mismos zapatos que había usado en mi primera cita con Troy. Sus labios lustrosos estaban haciendo un puchero en desaprobación mientras nos asimilábamos la una a la otra. Pero había una cosa que definitivamente esperaba cada turno: mi descanso. mi sonrisa se congeló. Pero cuando levanté la mirada de sus pies a su rostro. No me gustaba cómo Brock trataba de colarse en mi buena voluntad como si fuéramos amigos. Estaba girando un tenedor de pasta. era mi parte favorita del día. No había visto a Catalina Greystone desde el día de mi boda. repiqueteos en el suelo como disparos en la oscuridad. -SPARROW- Traducido por ValeCog HABÍA MUCHAS COSAS que no me gustaban de mi trabajo en Rouge Bis. al igual que yo trataba de encontrar maneras de molestar a Troy. Cuando Brock no estaba allí para tratar de iniciar una conversación. a pesar de mis mejores esfuerzos para mostrarle lo incómoda que estaba a su alrededor después de ese beso. Me concedieron treinta minutos y una variedad de entradas para comer en una esquina tranquila del restaurante. La cadera de la mujer se balanceaba seductoramente mientras caminaba en mi dirección sobre sus tacones de aguja. antes del agitado servicio de cena. Era mi tiempo para mí en el trabajo. Se deslizó en el banco opuesto de mi cabina y tiró una servilleta doblada sobre mi plato para indicarme que la cena había terminado.

Él te besó. pero desapareció con la misma rapidez. La idea de que Brock le había dicho que nos besamos cruzó brevemente mi mente. —En realidad. Sentía el zumbido persistente de una catástrofe en construcción. Catalina era la hija de María. Sus zapatos. Lo que sea que hayas venido a decir. Estaba furiosa. —¿Buscas a Brock? —Mi sonrisa era cortante. —Sabes. nunca llegamos a conocernos bien. Mis pies ardían de ira. Estoy algo apenada de que no hayamos tenido tiempo para hablar. Sus ojos. puse la vajilla abajo. Eso pareció sacudirla un poco. Era otro secreto que Troy no había compartido conmigo. Sparrow. eso fue hace meses. te estaba buscando a ti. Cada músculo de mi cuerpo se tensó. —Catalina —le dije uniformemente. como si estuviera a punto de compartir un secreto. —Se inclinó sobre sus codos. . ¿Por qué Catalina me enfrentaría ahora de repente? Me incliné hacia atrás en mi asiento. agudamente consciente de mi pie que seguía rebotando debajo de la mesa. Nunca dejaba de sorprenderme cómo unas palabras simples podían sacudir tu alma. haciendo que los utensilios chocaran contra mi plato. inclinando mi barbilla hacia arriba. —Troy está enamorado de mí —dijo. Algo la había enojado y tenía todo que ver conmigo. pero su voz era todo menos amistosa—. —tengo diez minutos más antes de que necesite regresar a eviscerar pescados. tonta. De todos modos. Alcanzó el celular que llevaba en la mano y me detuvo de pasar el pulgar por la pantalla. solo escúpelo. Aturdida. No tengo todo el día. No de la otra manera. —¿Y bien? —pregunté. Jugué con mi celular.

las piezas del rompecabezas estaban encajando juntas. Mis pulmones se apretaron. Ni siquiera compartiría a alguien que no ama. Por eso se arrastra hacia mí todos los viernes. rápidamente. Pero. no una mujer. Su anillo de compromiso era considerablemente más pequeño que el mío. Estuvieron enamorados. Desesperadamente. nada menos. Troy tenía una amante. reconocí su perfume dulce. espera. en-tu-cara. Brock y yo somos solo un arreglo —explicó. ¿Y si tuviera sentimientos por ti? Serías tú en su cama. ¿Y qué sabes? Pertenece a Brock Greystone. ya sabes. —Le hice un gesto a su mano izquierda—. Me negaba a darle la satisfacción de ver mi conmoción. El que colgaba en el aire en mi dormitorio el día que volamos a Miami. —Mi voz era baja. Llevaba un delgado anillo de boda en el mismo dedo—. —Troy y yo somos una pareja real. Eran una pareja de verdad. delante de mí. nunca te habría compartido. no veo un anillo en tu dedo. No me malinterpretes. allí está. esta cosa? —Olisqueó. Piensa que eres una chica agradable. Mi cuerpo vibró de furia. —¿Qué. Lo peor de todo. —Lo está —continuó—. Mis labios seguían moviéndose. aunque sabía que decía la verdad. Salimos juntos por tres años completos. Sabes. sonriendo con falsa modestia. . pero en el interior. y cada nervio y célula en mí me instó a arrojarme a través de la mesa y estrangularla. Oh. y lo que dijeron después me sorprendió—: Si Troy te amaba. Y le creí. —Como a mí—. No está en su ADN. —Estaba tratando de captar mi atención. agitando su mano desdeñosamente. El día en que Troy tuvo relaciones sexuales con otra persona. florido. con un sonido chirriante. estuvimos comprometidos antes de tener a Sam. torpemente. —Tonterías. ¿no? Soy la única cosa que mantiene su farsa contigo soportable. Habían estado comprometidos una vez. —Qué raro. No yo. Y allí se sentaba. pero todavía gigantesco para cualquiera que no fuera una princesa de la vida real. Brock había dicho lo mismo. Ni nadie más. Después de todo. Siempre trabajas los viernes. diciéndome que estaban enamorados.

—Ha dejado de verte. Estás desesperada. Sus palabras fueron apresuradas. Se levantó. Me puse de pie. haciendo que vacilara en la puerta—. La yo de caricatura tropezó hacia atrás y cayó de rodillas. —Por último. Por eso estás aquí. Troy todavía se hizo cargo de mí. y odiaría verte esperanzándote. Hizo todo por mí. había una versión minúscula en caricatura de mí siendo golpeada en mitad de la cara por una versión en caricatura de Cat. pero no menos importante —dijo. Catalina me siguió. dejándola sin espacio para inhalar. —Y la única razón por la que no estás a seis pies bajo el suelo y Troy no se ha librado de ti para hacer espacio para mí es porque lo engañé con Brock. sabiendo que si me quedaba. no quieres tratar de superar eso. —La única razón por la que eres tú en su cama y no yo es porque hizo un trato con el diablo. En alguna parte en mi mente. Sé todo sobre tu matrimonio. La yo de caricatura saltó de nuevo a sus pies. estoy apostando. Solo significaría más dolor para ti. sabía que tenía razón.. Sparrow. Tenía sentido y eso me daba un poco de fuerza. Tenía sentido. incluso después de aplastarlo. ¿verdad? Hace meses. cariño.. convocando fuerza falsa para lo que tenía que hacer a continuación. La yo de caricatura recibió un disparo en el hombro. señalando su rostro con mi celular. todavía burlándose de mí por detrás. la sangre manchaba en la pared detrás de ella. haría algo de lo que me arrepentiría. Pero el verdadero yo caminó hacia la puerta que decía «Solo Personal». No es real. Lo que él y yo tenemos. . La pequeña aventura que tuve con mi marido terminó conmigo embarazada de Sam. fulminándome con una sonrisa apretada. Por el color que subía desde su pecho hasta su cuello y mejillas. tener el bebé de alguien más en el vientre.

Y deberías estarlo. Todo lo que sabes es que Troy dejó de aparecer y te está matando. . La yo de caricatura pateó a la Catalina de caricatura en el culo. La gente. Sigue adelante. Pero al segundo en que Cat estuvo fuera del marco. Y la verdad era que ella sabía lo único que él no me diría: lo que lo hizo casarse conmigo. Adiós. Catalina. —No sabes nada de mi relación con mi marido. Y lo que lo hacía actuar así. Con eso. sé que él lo ha hecho. Porque Catalina tenía razón. este se expandió de nuevo y la yo de caricatura volvió a estar tendida en un charco de su propia sangre. Pero tampoco me amaba a mí. también. cerré la puerta en su rostro con tanta fuerza. Puede que no la amara. Estás preocupada. Las cosas cambian. No sabes nada de lo que está pasando. que las paredes alrededor de mí temblaron. enviándola fuera del marco de dibujos animados que se ennegrecía y encogía. —Sonreí—.

Y viniendo aquí también me recordaba que tenía un negocio inconcluso para cuidar. Prácticamente su segunda casa. algunos deseaba poder olvidar. El cementerio estaba en la parte trasera de la iglesia del sur de Boston a la que solíamos ir todos los domingos. barro. antes que el fin de semana pase y con este. Visitar su tumba no era un asunto triste hoy en día. . Aquí fueron enterrados no solo mis parientes. musgo y telas de araña adornaban las lápidas como decoraciones de Halloween. Hierba salvaje. Nunca juzgaba. Venía aquí para hablar con el hombre que tan desesperadamente extrañaba. y tenía que admitir que me gustaba el extra-tacto de la morbosidad que tenía. Silbaba mientras caminaba por el cementerio. nuevos y frescos pecados para cometer. Era como salir a tomar una cerveza con un viejo amigo. El lugar era una reja oxidada que no parecía una mala película de terror. mi propio toque personal de ironía. Era mi sacerdote. Nunca me dio una mierda por ser quien era. como McGregor. sabía que papá no lo habría deseado de otra manera. A algunos los recordaba con cariño. Venía aquí cada viernes por la tarde. -TROY- Traducido por Vane Fiorella APARQUE delante del neblinoso cementerio. A pesar de que el cementerio parecía un infierno. su lápida mí confesionario. sino también muchos recuerdos. Para averiguar quién era el responsable de la muerte de mi padre. Mi padre estaba enterrado en uno de los cementerios más antiguos de Boston.

Haciendo caso omiso de la llovizna—en realidad había sido el verano
más extraño que podía recordar en Boston, y para mi deleite, la caída
empezaba igual de sombría—, me agaché frente a la tumba de mi padre,
con los codos sobre las rodillas. Como todos los padres e hijos, teníamos
nuestras duras conversaciones, incluso después de su eterno sueño.

Las últimas semanas, me había pre-ocupado de nuevo con tratar de
averiguar quién lo había asesinado. Quien envió a Crupti. Quienquiera que
sea, usó a un hombre intermedio (un lamentable chico local que murió en
un accidente unos meses después de la muerte de papá) y dinero
fraudulento. La persona detrás de la muerte de papá era inteligente.
Calculado... y tan bueno como muerto.

Tenía gente cavando más, tratando de averiguar quién envió a Crupti
para matarlo. No tenía intención de dejar ninguna piedra sin mover en la
gran Boston. Pero era difícil. Todos los enemigos de mi padre estaban
muertos o disueltos. Algo no encajaba.

Empezaba a preguntarme si la persona que envió a Crupti era un
enemigo mío, no de mi padre.

Al menos me había arreglado la cuenta con Paddy Rowan, la vieja
mierda. Aunque esto no era solo para él, era también para ella.

Recientemente había hablado de Sparrow con mi padre.

—¿Fue Robyn un gran dolor en el culo, también? Sparrow debe
haber conseguido su comportamiento de alguna parte, y no es de Abe.

Papá no respondió. Por supuesto que no lo hizo. Nunca lo hacía.
Pero yo tenía la sensación de que si él estuviera aquí a mi lado, habría
hecho una carcajada y habría dicho algo grosero sobre las chicas Raynes.
Tenía la sensación de que incluso si hubiera amado a Robyn, nunca
hubiera mostrado externamente sus sentimientos.

No podía culparlo. No estaba exactamente en contacto con mis
emociones tampoco. La mayoría de las veces, ni siquiera estaba seguro que
existían.

Y ahora, estaba follando exclusivamente con Roja. Arranqué unas
cuantas hojas de hierba y las arrojé a su tumba. Había pasado un tiempo
desde que me había limitado a una mujer. Catalina fue mi último intento
de monogamia, y eso había terminado siendo un fracaso magnífico.

—¿Bebé? Bebé, ¿eres tú?

Hablando del demonio. Cat estaba caminando hacia mí con sus
tacones altos, su cabello seco y aplanado contra su cabeza, gotas de lluvia
salpicadas en su frente. Sus dientes castañeaban en la llovizna fría.

No debería haberme sorprendido que estuviera allí. Siempre había
tenido tendencias acosadoras. Incluso antes de que yo la rompiera.
Cuando todavía llevaba la máscara dulce y tímida que me hizo quererla en
primer lugar. Acompañaba a María cuando venía a limpiarnos en la casa
de mis padres, siempre mirándome a través de sus largas y rizadas
pestañas, sonriendo como si yo colgara la luna en el cielo e iluminara el
sol.

Pero también era posesiva como el infierno.

Siempre husmeando para asegurarse de que era solo de ella.

Me enderecé, solo entonces dándome cuenta de lo empapado que
estaba de la lluvia, y me quedé allí delante de ella, mi rostro duro y poco
acogedor. Ella se detuvo a pocos metros de mí. La lluvia se reanudó,
haciendo difícil distinguir su expresión.

—Es una niña —anunció—. Tu matrimonio debía ser un arreglo, tú
mismo lo dijiste. Dijiste que era una carga con la que tuviste que lidiar con
tu padre. —Su cuerpo se sacudió y no por el frío—. Te necesito de vuelta,
Troy.

Ella estaba llorando, hablando de Sparrow, y por mucho que me
sorprendiera, no estaba tan caliente por verla destrozada.

—Déjalo ir. —Me acurruqué en mi abrigo empapado—. Tuvimos
nuestra cogida de despedida, nos dijimos adiós en mi apartamento hace
meses. Ya hemos terminado.

—Troy, bebé, no. —Cayó de rodillas delante de mí, barro
chapoteando por todas partes alrededor de nosotros. Me abrazó las piernas
como si fueran un ancla mientras las lágrimas corrían por su rostro,
mezclándose con las gotas de lluvia—. Por favor. Ella no es nada, nadie.
Ella no te quiere. No te necesita. No te merece. Tenemos historia. Química.
Tenemos algo jodido y retorcido, pero es nuestro. Somos nosotros. Siempre
hemos sido nosotros.

—Deberías haber pensado en eso antes de dejar que Brock te haga
quedar embarazada. —Mi tono era áspero, pero el borde se había ido. Ya
no estaba jodiendo con la puta esposa de Brock. Todo acerca de la
situación se sentía insípido. Sin valor. Supongo que seguí adelante.

—Me dijiste que me casara con él. —Olisqueó, su nariz goteaba, sus
uñas todavía se clavaban en mis pantalones—. Dijiste que sería lo mejor
para todo el mundo por ese maldito embarazo. Oh, Troy.

—Cat —gruñí—, el maldito embarazo es ahora un niño. Tal vez
deberías considerar cuidar de él. —Pero sabía lo que Cat nunca dijo en voz
alta. Le molestaba Sam, porque Sam era la última gota entre nosotros. No
pude recuperarla después de esa traición.

—Podríamos haber sido nosotros. Casados. Felices —suplicó—. Yo
pertenezco a tu cama, a tu casa, a tu mente. Haré lo que sea. Dime qué
hacer para traerte de vuelta a mí.

—Eres una ruina. —Me di la vuelta y comencé a caminar a mi auto.
Odiaba que se haya entrometido en mi tiempo con mi papá.

Ella me persiguió, llorando histéricamente, tropezando en el suelo y
luego volviendo a sus pies. Tacones de tacón de aguja no eran exactamente
el mejor calzado para un cementerio fangoso. Pero a Cat siempre le había
gustado poner un espectáculo. Troy, de veintitantos, lo admiraba. Troy de
treintaitantos sabía que esta mierda se había vuelto vieja.

—No hagas esto —advirtió—. Voy a arruinar esto por ti.

Suspiré.

—Catalina, cariño, ni siquiera puedes arruinar tu propia puta vida
con éxito, y mucho menos la de alguien más. Nunca has sido del tipo
sobresaliente.

—Vete al infierno. —Me empujó y luego me lanzó los puños.

Esquivé sus pinchazos femeninos y capturé sus muñecas,
caminando hacia atrás en la alta valla de piedra que rodeaba ese
cementerio y sujetándola de espaldas. Se sentía tan vacío sujetarla entre
mis brazos. Por un momento, me pregunté si realmente la amé.

—Basta —dije—. Esto se detiene aquí. Ahora escúchame con
cuidado y ponlo en tu cabeza, porque no lo diré dos veces. Tuviste tu
oportunidad. Te di todo. Trabajé mi puto culo para que te pudieras

permitir tu mierda fantasiosa. Tomé riesgos. Construí un negocio, abrí un
restaurante francés solo porque era tu comida favorita… todo para ti. Pero
me traicionaste. Te regodeaste en mi dinero, resoplaste a través de la
mayoría de este, y tuve que enviarte a rehabilitación, donde se jodió más.
Nos divertimos mucho, y ahora es el momento de dejarlo ir. ¿Lo tienes?

Catalina me lanzó más puñetazos sin intención y gritó:

—¡Deja de decir estas cosas!

Sabía que le costaba escuchar esto, pero lo curioso era que ya no me
costaba decirlo, admitiéndolo a ella y a mí. Había mandado a Cat a una
rehabilitación de Malibu poco antes de romperlo entre nosotros. La maldita
rehabilitación más cara de los Estados Unidos. Salas de sauna y spas de
veinticuatro horas. Solo lo mejor para mi chica. Ella volvió embarazada
con el bebé de su consejero. Con el bebé de Brock.

Todavía recuerdo el día en que me enteré que mi novia inicialmente
no embarazada había vuelto después de dos meses en rehabilitación con
una nueva adición en su vientre. Trató de convencerme de que el bebé era
mío. Demonios, luché duro para creerlo yo mismo. Pero luego fui con ella a
su chequeo y el centro de Obstetricia y Ginecología había derramado las
fechas. Cat estaba embarazada de seis semanas, y no con mi hijo.

—No, no, no, no. —Negó con la cabeza violentamente, raspando sus
largas uñas por su rostro, rayando sus mejillas con rasguños sangrientos.

—No confundas mi simpatía con los sentimientos. —dije,
sorprendido de que la ira se hubiera ido—. Cuando estabas embarazada,
no te tiré el culo de mi apartamento porque no quería esta mierda en mi
conciencia, no porque todavía te amara.

—¡Troy! —exclamó, lanzando sus puños sangrientos en mi rostro y
llorando como un animal torturado—. ¡Deja esto ahora!

Pero era cierto.

Me había sentido culpable. Culpable porque no podía darle lo que
ella quería. Lo que ambos queríamos. Nuestro compromiso significaba una
mierda, y ambos lo sabíamos. Iba a casarme con Sparrow Raynes, la pobre
niña de mi calle. El dinero, la ropa, los restaurantes, las vacaciones de
lujo. Mentiras, mentiras y más mentiras. Una pila de distracciones para
hacernos olvidar que nunca nos casaríamos. En cierto sentido, una parte
de mí—la parte de amor de adolescencia—pensaba que Cat era más mi

castigo. No podría ser suyo exclusivamente. ¿Por qué habría de ser
diferente para ella?

Recordé después de que rompimos, volver al apartamento que Cat y
yo solíamos compartir. Quería tomar algo de mi mierda, principalmente
ropa. No me sorprendió ver que el tipo que la había preñado había tomado
un viaje a Boston para poder tener otro chapuzón.

Ella era hermosa, rota y dispuesta a hacer cualquier cosa que el
hombre a su lado quería. Era una combinación letal para la mayoría de los
hombres, algo que era demasiado difícil rechazar. Lo sabía de primera
mano.

Brock terminó quedándose en Boston, y lo dejé trabajar para mí. Le
di un trabajo unos meses antes del asesinato de mi padre, pensando que
yo le ayudaría—y a él—a construir una familia. Pensé que era mi manera
de compensar. Habíamos terminado, pero todavía tenía la oportunidad de
redimirme a los ojos de la única chica con la que me había enamorado.
Aunque no pudiera tenerla.

—Deberíamos haber dejado de hacer esto hace dos años —le dije a
Cat, que estaba luchando por respirar, su rostro manchado de lágrimas y
más vieja desde la última vez que la vi.

—Te amo. Él siempre fue un juguete. Te amo, Troy. —Tratando otra
estrategia, arqueó su espalda lejos de la cerca de piedra, sus caderas
encontrándose con mi ingle.

Me aparté de inmediato. Jesús, ella pensaba que yo iba a tomarla
justo entonces y allí. ¿Cómo podría haber amado a alguien tan débil?

Respiré profundamente.

—No amas nada más que el peligro y el pene. Hay un abismo entre
nosotros, y se tragó todos los sentimientos positivos que he sentido por ti.
Porque incluso después de tratar de ayudarte a ti y a tu marido, tuviste el
valor de ir y derramar todos los secretos que te dije a él. —Dejé ir sus
muñecas con disgusto—. Y esa fue la última traición.

Catalina le contó a Brock todo.

Sobre las promesas que mi padre me hizo hacer.

Acerca de Sparrow.

Acerca de condenadamente todo.

Ella me puso en una posición vulnerable, y puso en peligro por todo
lo que había trabajado.

Hubiera deseado que Cat no se lo hubiera contado a Brock. Ojalá
nunca me hubiera dicho que lo sabía. En una noche borracha cuando los
dos volvimos de la cabaña después de desintoxicar a una de las hijas de
mi cliente, Brock había revelado que Cat había derramado cada secreto en
el que la dejaba entrar. Brock se había comprometido a guardar silencio.

Porque no era una promesa amistosa… era una amenaza.

—Así que aquí está el trato. —Descansé mi brazo por encima de la
cabeza de Cat mientras cerraba los ojos con ella—. Voy a alejarme de aquí.
La próxima vez que te vea, estarás en el brazo de Brock, jugando a la
obediente esposa. Nunca vas a hablar conmigo, hablar de esto, o tratar de
llegar a mí de nuevo, ¿entendido?

Admito que había tomado mi venganza demasiado lejos. ¿Follar a
Catalina bajo el techo de su marido para sentirme mejor? ¿De todo lo que
había perdido? ¿Convertirla en una de las mujeres interminables en mi
marcación rápida? ¿Reducirla a nada más que a una vagina caliente para
enterrarme de vez en cuando? Insultante, pero necesitaba reconstruir mi
ego. Necesitaba asegurarme de que la dejaba tan rota como me había
dejado cuando me engañó, cuando se casó con alguien más y derramó mis
secretos en sus oídos.

—Ella lo sabe —dijo Cat, sonriendo con una sonrisa loca, odiosa—.
Le dije a Sparrow sobre nosotros. Tu esposa lo sabe.

—Acércate a ella de nuevo, y te mataré con mis propias manos.

Di un paso hacia atrás, mirándola deslizarse por la pared y colapsar
sobre la hierba mientras gemía.

Había jugado esta escena una y otra vez en mi cabeza durante años.
Dejar a Catalina para siempre. Salir de este lío mientras yo tenía la
ventaja.

Me había imaginado sintiéndome triunfante y exaltado mientras la
abandonaba, rompiendo su corazón, pero al salir del cementerio, todo lo
que sentía era un vacío increíble y una furia insoportable con ella por
hablar con Roja.

Sabía que esta vez la lluvia me arrancaría la mayor parte de mis recuerdos con Cat. Completamente. Esperaba que Cat no estuviera drogada de nuevo. otro aguacero en su camino. . Habíamos terminado. El pobre Sam no necesitaba dos jodidos padres. me metí en el Maserati y encendí el estéreo todo el camino. No podía esperar a mi próximo capítulo. por The Smiths explotando a través de los altavoces. Y cuando el trueno abrió el cielo por encima de mí. «Last Night I Dreamt That Somebody Loved Me».

no habría pasado mucho tiempo. Lo rodé sobre su estómago a su espalda con un empujón. pero no hace mucho que apestaba. Había recibido una llamada de George Van Horn. los terminé sin siquiera parpadear. quejándose de que su hijo había recaído mucho. La culpa me devoró las entrañas. Todo el mundo le falló. y había muerto porque su padre era demasiado orgulloso para buscar ayuda profesional para su hijo en el hospital. Su familia. Si ella iba a ser arruinada. La desintoxicación después de Miami no había pegado. La única diferencia era que Sparrow me tenía a mí ahora. Sus amigos. y yo no estaba dejando que nadie le haga daño a mi pequeño Periquito. Pero Flynn era inocente. no había mucha sorpresa allí. El olor alrededor de Flynn me dijo que ya había muerto. Incluso era responsable del horroroso final de dos hombres. Flynn era Sparrow. porque si Brock lo había dejado solo. Como estaba planeado. le puse dos dedos en el cuello y comprobé su pulso de nuevo. lo sería por mí. . No era que estuviera particularmente perturbado por la muerte. Lo cual también tenía sentido. conduje hasta comprobar ello. También murió porque me importaba más el sueldo que hacer lo correcto. Sus padres. la primera cosa el lunes por la mañana. Todavía estaba entre los vivos cuando lo dejé en la cabaña con Brock el sábado. Había arrastrado a Flynn a la cabaña nuevamente y había puesto a Brock a cargo durante el fin de semana. Flynn condenadamente muerto ahora. -TROY- Traducido por Vane Fiorella FLYNN ESTABA MUERTO.

suspiré y pasé una mano por mi cabello. Mirando alrededor de la cabaña. nadie hiciera la conexión. Sinceramente creía que las personas que mataron a mi padre merecían morir. pero no demasiado lejos. ¿Qué quiere que haga ahora? Pero no esperé escuchar lo que contestó. los que comprometían su moral— quienes hacían una mierda desagradable con la que no se sentían en paz— era que despertaban un día para descubrir que se habían convertido en un monstruo. Pero la cosa de los George Van Horn de nuestro mundo. aunque fuera un drogadicto escuálido. No quitaría a alguien de mi familia. El paquete se perdió en el correo. Sí. Yo mismo no me sentía como un monstruo. Brock tenía que salvarlo. Van Horn quería que me deshiciera del cuerpo de Flynn discretamente. No se puede recuperar. —Luego colgó. Todavía estaba muy en mi conciencia. recordé. este último mataría su campaña política. Él podía haber sido un idiota. Sus ojos de perrito perdido me miraban fijamente. Arrastré el cuerpo de Flynn afuera y más profundo en el bosque. Aparte de la mamá de Sparrow. y sabía que Sparrow nunca me perdonaría si lo supiera. pero era también un experto cuando se trataba de desintoxicación. Solo asegúrate de que nadie más encuentre el paquete. Lo suficientemente lejos de la cabaña para que en el improbable caso de que lo encontraran. pero no era injusto. —Lanzó una sátira contra mí—. ni les negaría un entierro respetable. y cómo carajo iba a explicárselo a George? Abrí el pulgar contra los párpados de Flynn y cerré sus ojos. el chico se había ido. Ni siquiera quería escenificar en él una sobredosis accidental y dar a su hijo un funeral adecuado. solo para salir adelante en el juego. trayendo las noticias en código. porque arrastrar un cuerpo es muy difícil. y necesitaba un respiro de sentirme como mierda. Por supuesto. un servicio de algún tipo. . —Veo que la oficina de correos sigue siendo demasiado cara y poco fiable. ¿Por qué diablos había abandonado el barco sin decirme. Yo era cruel. Hice la llamada a George Van Horn.

Dejé su cuerpo en el agujero y lo enterré lo mejor que pude. Después de colocarlo cerca de un tronco de árbol. Flynn no merecía morir. traté de no pensar en los Van Horn. luego volví de nuevo a los bosques y cavé su tumba. Me tomó unas pocas horas. o más a menudo que no. Especialmente no con el hecho de que ella estuviera allí. Su hija tenía que saberlo. sabiendo que sería mejor quemar el cuerpo. encendí un fósforo entre mis dedos y lo lancé en la fosa. pero de alguna manera no era capaz de hacerlo. Era la parte del trabajo que no me importaba. Un fuego apestoso se alzaba del viejo sofá. Traté de decirme a mí mismo que esto era vida. como de costumbre. No podía meterlo en el Maserati y nunca sería capaz de deshacerme de todas las pruebas si lo hacía. todo lo que Flynn tocó. Normalmente. rocié con gasolina y lo encendí también. Cuando regresé a la cabaña. y yo podría haberlo impedido. las llamas lamiendo en el borde del hoyo. enterrada a pocos metros de él. Conducirlo a otro lugar en el bosque era inútil. y a veces. Maldita gente que no merecía mi ira no era mi estilo.. una larga nube de humo negro que subía hasta el gris cielo cubierto de nubes. En pocas . pero me habría costado un cliente y causado problemas para mí. Ya estaba muerto. Que a veces eras Batman. Limpié la cabaña.. En el viaje de vuelta a Boston. nacido en la familia equivocada. pero no podía correr riesgos. tragando la evidencia de mi pecado. tomé una ducha y arrojé mi ropa a un pozo pequeño en la parte de atrás. Todo estaba calculado. así recordaría dónde estaba en caso de que alguna vez tuviera que desenterrarlo. arrastre el sofá hacia el patio. una persona inocente que estaba en el lugar equivocado. Pero de vez en cuando. y la aplicaba cada vez que me parecía oportuno. Bajando la mirada. Yo tenía mi propia versión para la justicia. Pero mi jodida y retorcida moral golpeó. pero ya no se sentía bien. Su hija necesitaba saberlo. caminé de regreso a la cabaña para una pala. Era estúpido. hasta que mi piel se desprendió y mis nudillos sangraron. yo era un tipo malo jugando con los malos. Lo enterré junto a ella. Alejando la culpa. y eso es cuando las cosas se ensucian. el Joker. mirando el fuego correr de las ramitas a la tela. un Flynn se deslizaba en mi radar.

No fue hecha para funcionar bajo el reino de los gustos de Pierre. —¿Dedos de salchichas? —Hice rodar un palillo de dientes fresco en mi boca. —El peor. —Oí la diversión en su voz. Tratando de empujar este pensamiento y la confrontación inminente que tendría que tener con Brock sobre ello. hogareño. y sabía que no era feliz en Rouge Bis. incluso si tuviera la sensación de que era algo temporal. Ella contestó después del cuarto timbrado. Era una chica tipo panqueque. marqué el número de Sparrow. pero me encantaba que no haya renunciado—. Voy a allanar tu gabinete de licores en cuanto llegue a casa. No era la primera vez que lo llamaba así. cubrirme el culo era más importante para mí que la vida de Flynn. Al principio era siempre tu apartamento. —Si sabes que estoy trabajando. Pierre me está dando una mierda. Sabía que tenía un cambio. comida cómoda de la calle. . —¿Otro mal día en la oficina? —preguntó. tus sábanas. por supuesto. —Lidia con ello —le dije. Estás haciendo un buen trabajo. y luego un suspiro y el sonajero de las ollas—. —Misión cumplida. A ella también no le importaba la comida de lujo.palabras. pero un deseo abrumador de oír su voz listilla tomó el control. Sparrow nació para ser libre. Por eso me mata. tu cocina. —Lo sé —dijo uniformemente—. O yo. Ella tomaba su trabajo en serio. —Espera por mí. —¿Por qué respondes a tu teléfono? Deberías estar trabajando — ladré. Podría tomar una copa o seis. Me gustaba que se haya convertido en nuestra. Casa. Su estilo era aceitoso. —Oh. Odiaba que tuviera un tiempo de mierda en mi restaurante. Era lo opuesto a Catalina. tengo la intención de hacerlo. ¿por qué me llamas? —Para enojarte.

—Tal vez deberías cambiar de profesión. 34 Un hombre muy sumiso a las necesidades y deseos de su mujer. era como entregarle las llaves a la fosa de mi alma mientras ella estaba borracha como el infierno y diciéndole que conduzca con cuidado. Por fin había encontrado mi debilidad. Odiaba tenerle gusto. hacíamos la guerra.. el sonido de una acusación involuntaria—. —Claro —resoplé—. Estaba casi tentado a confesarle por teléfono. ¿eh? —Se rio. En algún lugar lejos de la civilización te convendría. salvaje. clavando sus uñas en mi carne. pero extrañamente excitado. y seguramente estaba entre las piernas de Roja. Nuestro “arreglo” de follar sin tener ningún tipo de relación me había confundido como mierda. Afortunadamente. En cierto sentido. La idea de pasar el tiempo con esa pequeña boca inteligente esta noche me hizo sentir extraño. ¿A cuál. Y ella me mantiene malditamente ocupado.. —Ya he salvado a un pájaro salvaje —le recordé—. recuperé mis sentidos rápidamente. Cuando ella se rascaba. Te veo allí. compartíamos regalos o mirábamos el condenado Netflix. «In My Head» de Queens de la Edad de Piedra a través de los altavoces. Literalmente. Cuando ella estaba tirando. Nadie jodidamente me prometió que lo haría. Sabía que no me haría ningún bien… que nunca me lo perdonaría. Nuestro sexo era furioso. Pasar tiempo dentro de mi esposa se había convertido en mi pasatiempo favorito. era crudo. y ahí es donde no me importaría morir. Abriré una botella. ¿Estaba de coño34? Sí. —Salvada. Ahí es donde quería vivir. pero no era egoísta. Cualquiera de nosotros. Estaba pensando en la línea de salvar osos polares o aves silvestres. O mi padre. . No exactamente feliz. más rápido. yo golpeaba más fuerte. exactamente? ¿Trabajador social? ¿Tal vez un especialista ambiental? —Perfecto. de la nada. No hacíamos el amor. yo estaba mordiendo. Su madre. No salíamos. No había nada romántico en lo que éramos. Pero no era solo eso. Elige a este pájaro salvaje para llevar algo de comida china antes de que vuelvas a casa. Subí el volumen de la radio.

Y otra vez. . sucios. Y lo jodido era que no quería que ella terminara. los metía bajo su delgado brazo y los entregaba todos a la caridad. De nuevo. Roja ignoraba mis llamativos regalos como si estuvieran contaminados. y confía en mí. Sí. sino de quién no era. lo había estado haciendo mal todos estos años. rozando mis dientes sobre ellos. La frotaba hasta que casi sangraba. limpia y blanca para que pudiera hacer un garabato. Ella se los daba a todos los del refugio sin techo por la calle como si no valieran la pena. era sobre ella. alguien que estaba motivada por las cosas equivocadas. hasta que sus gemidos se convertían en gruñidos. para llegar a mi clímax. Garabateaba mis iniciales por todo su cuerpo mientras la lamía de arriba abajo y la hacía llorar por mi nombre. Diablos. indignos o peor. Era una hoja en blanco. No era acerca de qué era lo que le gustaba a Roja. Y otra vez. hay una mujer sin hogar loca en el centro de Boston paseando con un traje Stella McCartney y un par de Jimmy Choo. Y yo garabateaba. La dejaba divertirse. Por primera vez en mi vida. De hecho. Anotaba mi hambre por ella en colores vivos mientras chupaba sus pezones rosados. su cuello y clavícula. Me enojaba y me encantaba a la vez. al principio lentamente y con mucho cuidado. cuando me di cuenta de que dentro de la pequeña Sparrow. y luego con más fuerza. en su mandíbula. En sus labios. disfrutaba mirarla a través de los ojos pesados. Comprar su mierda solo la enojaba. había tenido mi gente llenando su armario con zapatos de diseño y vestidos. yacía un pájaro salvaje esperando no ser atado. No era una mujer que se preocupaba por la mierda superficial. el sexo. Lo que es más. el sexo no era sobre mí. Ella no era una mujer que me quería a causa de mi poder. Yo quería matar y besar la mierda fuera de ella al mismo tiempo. No estaba ansioso por terminarlo. trabajo o cuenta bancaria. gritando en los semáforos que era el verdadero Mesías. estatus.

Jensen era mi chico para todo relacionado con la piratería. Después de todo. pero no pronunció una palabra. No era yo. pero lo haría cuando huyera y necesitara el dinero. —Hermoso. igual que cuando te casaste con ella. entre otras cosas. El dinero de Paddy. sintiéndome presumido. Conmigo. dejé a Brock. Por ahora. ella estaba aquí. La última vez que me importó. Yo no era el tipo caritativo. Déjame saber si eso cambia. Quería mantenerlo así. él era ese tipo de hombre. no tenía ninguna duda. Tan quebrada como su infierno. —No —contestó él—. todavía no sabía que sería rica sin importar qué. y no terminó bien. Respondió a la llamada. Me presioné de nuevo en el asiento de cuero detrás del volante de mi auto y respiré hondo por primera vez desde que había dejado la cabaña. Sintiendo una ola de calor enojado lavarse sobre mi piel. Barato con sus palabras y generoso con sus acciones. perforé el número de Jensen. Sparrow cobraría el cheque. . Colgué. Tenía acceso a la cuenta bancaria de Sparrow. —¿Cobró el cheque? —pregunté. ya que mi padre se aseguró en su testamento. Sí. Catalina y un montón de mierda en mi vida.

Era incluso más decepcionante saber que su esposa estaba tirándose a mi marido hasta hace unos pocos meses. -SPARROW- Traducido por Candy27 TUVE QUE evitar los avances de Brock de otra cita para cenar. Mira. a quién estuve inicialmente atraída. Estás casado. Naturalmente. Pero no creo que sepas lo que significa. igual que yo. —Continuas diciendo eso —dije mecánicamente. Era decepcionante saber que ese dulce y bonito Brock. el recuerdo de la visita de su mujer en la tarde de hace unos días todavía estaba fresca en mi mente—. Estaba intentando apagar fuegos. sus manos metidas en los bolsillos de sus pantalones vaqueros. pero me había esperado en la esquina de la calle después de mi turno la noche del lunes. —Olvídalo —dije. no era asunto mío decírselo a Brock. Me alcanzó con mi ritmo. lo siento si tú y Catalina no están funcionando. no encender una llama que nos abrazara como el infierno a todos. incluso cuando era del tamaño de una montaña. incluido Sam. no podía captar la indirecta. No quería drama innecesario. Había acabado. No había nada más que hablar. Ese es el porqué no había hablado acerca de ello con Troy desde que ella vino a verme. incluso después de que se casara conmigo. caminado para pasarlo sin darle una mirada. Había cumplido su parte de nuestro trato. pero no me lanzaré de cabeza a tu desastre. No había ido a trabajar desde mi confrontación con Catalina. —¿Me das un minuto? Valdrá tu tiempo. .

Entristecida porque ya no era capaz de negar la verdad. Era un cáncer que se extendía por todo mi cuerpo. Incluso cuando necesité ayuda. el hombre estaba irradiando serias vibras de acosador. y simplemente estaba molesta. para peinar mi cabello y limpiar los restos de mi día en Rouge Bis. Te prometo. y simplemente estaba tan borracha de Troy que simplemente no me daba cuenta de que él intentaba ayudar. abrí una botella de algo clásico y coloqué dos copas de vino cerca de la alfombra blanca de lana junto a la chimenea escaleras abajo. Adiós. intentando decirme a mí misma que no tenía miedo. Mi amor por Troy Brennan no era romántico o dulce. no quiero que Troy te haga daño. sin cura milagrosa. Que Brock tenía buenas intenciones. —Cariño. —Paró delante de un auto. cerrando mis ojos así no tenía que verme a mi misma . Estaba desesperadamente enamorada de mi marido. ¿Me estaba tomando el pelo? ¿Daba la impresión de una dama en apuros? Estaba bastante segura de que estaba manejándome elegantemente. el que compartía con Troy. Me entristecía que aguantara los secretos de mi marido. Con cada momento. Después entré en el baño escaleras arriba. Déjame enseñarte algo. era violento y necesitado. multiplicándose en cientos y miles de nuevas células con cada latido de mi corazón. Y como pasó. Escuché la puerta del dormitorio cerrarse de golpe y dejé caer mi cabeza hacia atrás. Sin quimioterapia. Estaba aguantando de pie con Troy bastante bien por mi cuenta. Con cada latido me deslizaba un poco más. —Ven conmigo. —La respuesta es no. no necesitaba ser salvada. no tan ostentoso como el juguete de Troy pero sin embargo captaba la atención. te dejaré sola. casi rompiendo a correr—. Me ahogaba un poco más profundo. que si todavía piensas que no lo vale. se volvía un poco más difícil respirar cuando no estaba alrededor. Es peligroso. —Aceleré el paso. Liquidé las dos bebidas solo para suavizar el encuentro con Brock. y abrió la puerta del pasajero para mí—. De vuelta a casa. Sintiéndome un poco más lejos en el océano de sentimientos que tenía por él. Corrí todo el camino de vuelta al ático. Cada día tomaba más espacio en mi corazón.

Aquí estaba. algunas cosas todavía continuaban igual. —Sparrow. Miró hacia sus nudillos. Señalé su mano.en el espejo. Dejé caer mi mirada sus manos. Pero. conscientemente o no. —Intentó acariciar mi brazo. y consiguiendo que mi corazón se rompa al mismo tiempo. Está abajo. —¿Qué demonios has hecho ahora? Su mirada cayó. Este no era él. su piel despellejada. no me arrepentía de traer esto al frente. Parecían estropeadas. Voy a entrar. Sacudí mi cabeza. Cuánto había cambiado desde entonces. en serio. Un golpe en la puerta del baño me recordó a la primera vez que hablamos. Di un paso atrás. —¿Es posible escuchar a tu corazón romperse. —Ahora. Dímelo. Si. en el día de nuestra boda. —Lanzó una sonrisa torcida en mi dirección—. Si él estaba matando gente como si la vida fuera una película de Quentin Tarantino. . necesitaba saberlo. Olía a lejía y gasolina. Su azul celeste me observó atentamente. enamorándome. Su sonrisa desapareció. frunciendo el ceño. —No es lo que piensas. en guardia. Encararte a ti misma es duro cuando te das por vencido por alguien más. —Troy.. —Entrecerré mis ojos hacia él—. llenando su marco con su imposible tamaño. incluso cuando te estás enamorando? Cepillé mi largo cabello. No he olvidado la comida china. Abrió la puerta. —Mejor que no estés decente. y sus hombros se tensaron. Aun así. Era casi como si quisiera que yo lo descubriera.. Siempre era bueno cubriendo su rastro. Lo era. Troy. —No puedo creerte —le dije tranquilamente. He acabado de mirar hacia otro lado con lo que haces.

y mi estómago se tambaleó. Ambas muertes fueron feas. —Y tú eres el Dios de Boston —finalicé suavemente. así que confío en que mantengas la boca cerrada. No mato gente para vivir. Había confiado en mí. McGregor le dijo donde y cuando encontrarle.. mi captor. Quería llorar pero estaba tan estupefacta para hacer algo tan natural e instintivo. —Sus ojos se dilataron mientras miraba su dedo índice jugando con mi cabello. No soy un asesino. pero. mirando su dedo jugar con mi mechón de cabello rojo. Miré hacia él como si su pecho sacudiera mi cuerpo. pequeño periquito? —respiró en mi oreja. no una. pero no era miedo. un asesinato a sangre fría por dinero. su voz se perdió en sus pensamientos—. Nunca he sido pagado para terminar a alguien. Maté a Billy. Mi monstruo. —Lo sé. —No te voy a traicionar. —¿Eso te asusta. Estaba exaltada. —¿Qué hicieron para merecer eso? —grazné. mi corruptor. que era capaz de oler su delicioso sudor y todo lo demás que llevaba encima ese día en la mezcla de lejía y gasolina. Estaba confesando. hay fuego. y tomo la traición muy en serio. pero así fue lo que hicieron.. Recuerda. Como vivía con el hecho de que había tomado. Así que aquí está lo que querías saber. nadie había matado a mi padre. No debería estar sorprendida—los chismorreos advirtiéndome de mi marido por todas partes—pero lo estaba. Tenían que pagar por sus crímenes. ¿Saber que soy capaz de . su enorme cuerpo envolviendo el pequeño mío—. Mi amor. Asentí. que has estado empujando por algo de verdad. Se llevaron lejos la única cosa por la que me preocupaba. enredando un mechón de cabello alrededor de su dedo—. Mis rodillas se desplomaron. —Elevó su mano. ¿pero dos vidas? Entonces de nuevo. —Su tono era duro de repente—. Estaba tan cerca. pero ten cuidado. Y maté al Padre McGregor también. No es bonito. Donde hay humo. —Voy a ir hacia delante y ser verdaderamente honesto con una cosa. —Billy mató a mi padre. sabiendo sus intenciones.

—Movió su mano hacia mi brazo y me empujó suavemente hacía la ducha. esto es solo un trato. Era un monstruo. No he terminado con mi lista. Me quedé quieta. mordiendo y después succionando el dolor. No había nada. buscando por algún rastro de miedo o disgusto. esperando para ver lo que hacía. —Le di una sonrisa traviesa—. Sus labios calientes bucearon por mi clavícula. Como dije. Jugara a ser Dios es inmoral. Me gusta. empujándola hasta entornarla. ¿recuerdas? ¿Estás manteniendo tu parte del trato? ¿Mantienes tu pene dentro de tus pantalones cuando estás fuera de casa? La suavidad en sus ojos se volvió oscura y fría. Había un signo de pregunta. Lo saqué de su mano y lo leí. Tropecé hacia atrás hasta que mi espalda golpeó la puerta de cristal. No sabía quien era la tercera persona. —Un pequeño pajarito me dijo que mi ex prometida te dio una visita hace un par de días. cogiendo un pequeño y amarillo papel de su bolsillo. Por no mencionar peligroso. —Lo está.. . Iba a decir algo más. Agachó su cabeza para encontrar mi cuello. —Estás un poco jodida. Sparrow. Los nombres de Crupti y McGregor estaban tachados. Porque sé que nunca me harías daño. pero esquivé otro mordisco moviéndome hacia dentro en la ducha hasta que mi espalda estaba plana contra el mosaico negro de cerámica. Especialmente cuando sabía en mi corazón que él no la estaba viendo más. —Sus labios todavía seguían separados—. pero era mi monstruo. Su expresión se relajó cuando observó mi rostro. ¿Tu vagina sigue siendo mía? —Puedes apostarlo —susurré.. Troy dejó ir mi cabello. —¿Estoy asustada? No —dije tranquilamente—. Sparrow.hacer esas cosas? Todavía estoy en la búsqueda de la persona quien los envío a matar a mi padre. presionándolo contra mi pecho. ¿Estoy feliz acerca de lo que has hecho? Estoy decepcionada. pero no quería que pensara que estaba enfadada. —No me importa. Arrastré mis ojos para encontrarme con los suyos. mirando fijamente a mi marido. sabes.

poniéndome en remojo. tomando ambos muñecas con una de sus manos y poniéndolas sobre el calentador de toallas encima de mí. Agarró una de mis rodillas y colocó una pierna sobre su ancho hombro—. —murmuró en mi vagina. pero no mordió el anzuelo. su lengua. —Tiró de mis pantalones vaqueros hacia abajo violentamente. Troy gruñó en mi boca. encontrándome a mí misma de nuevo en sus pequeños mordiscos burlones y. Olas de choque corrieron a través de mis venas como miel caliente. pero sigo disgustada con tu confesión.. a pesar del frío del agua. Mi ropa estaba volviéndose pesada y empapada. y voy a hacer cosas maritales contigo ahora mismo. temblé cuando su lengua acarició el valle entre ellos. su cuerpo vestido con su traje presionando el mío.. Intoxicada con su necesidad. haciendo círculos. —Me gusta interesante. mirando la suave luz del techo borrosa y fuera de foco y las gotas de agua fría corriendo por todo mi cuerpo. y ¿quien en el infierno era suficiente idiota como para decir que no de todas formas? Atacó mi boca con su lengua caliente. Mi ropa interior lo siguió igual de rápido. Me gusta delicioso. No había razón para resistirse. —Apuesto que la tenía. Me perdí en sus besos pasionales. —Dijo que el rumor era que te gusta pervertido. La alcachofa de la ducha roció agua fría sobre mis ropas. . y me ató a una de sus barras.. —Mi corazón golpeó contra mi pecho como un pájaro carpintero de rápido. —Jesús. Daisy tenía razón. y jadeé—. —Destelló sus dientes. —No soy tu colega. suficientemente fuerte para que no me pueda escapar pero no tan fuerte como para que doliera. pero no me importaba. Su cálido aliento viajaba entre mis pechos. —Buen intento colega. duro y hambriento. en algún punto. su rostro desapareció entre mis muslos. calentándome con cada golpe de sus grandes manos. inclinándose hacia delante y encendiendo el agua detrás de mí en un paso. Tiró para sacer su corbata.. Soy tu marido. tan increíblemente caliente en contraste con el agua helada. Ambos estábamos completamente vestidos y calados—. —Dejé caer mi cabeza. dejándome desnuda y preparada para él. —Cayó sobre sus rodillas.

El grifo detrás de mí se volvió suavemente hacia la derecha. —Agarró uno de mis muslos.. Sentí las oleadas del orgasmo a través de mí. pero mi cabello seguía chorreando en mi rostro. intentando retorcerme para salir cuando su lengua bailó alrededor de mis sensibles nervios. —Rozó sus dientes contra mi clítoris. inválida. —¿Cuándo tuviste tiempo de quitarte los pantalones? —pregunté. Se estrelló contra mí fuerte y rápido antes de que supiera lo que estaba pasando. Y no había nada que pudiera hacer para arruinarlo. —Su boca continuó con implacables movimientos. sonreí.. Le gustaba pequeña. pero con unos pocos golpes. Era loco. otro orgasmo se estaba construyendo dentro de mí. arriba y abajo. oh. —Estaba gimiendo en un volumen que encajaba más con un concierto de heavy metal. —Estoy cerca —resollé. arriba y abajo. era bueno. excitándome hasta el punto de la locura. sus labios pegados a los míos.. humilde. aguantando mi rodilla en el recodo de su codo. —Me gusta corresponder. besos sucios. persiguiendo al primero y amenazando con rasgarme incluso más fuerte. Balanceándose de atrás hacia delante. Gemí. su lengua follando mi boca. riendo mientras me follaba. pero la corbata estaba atada en mis muñecas.. y apenas era capaz de ver. lo harás. . Estaba tan llena de Troy que pensé que iba a explotar de nuevo. Lo estaba. así que empezó a tragar mis ruidos.. Besos con dientes. —Me gusta duro. y el agua fría de repente corrió más caliente hasta que se volvió ardiente. —Bebé.. y tragué aire. Agarró uno de mis pechos a través de mi camisa mojada y pellizcó mi pezón fuerte. —Oh. me gusta contigo. Azoté mi cabeza de un lado a otro. —Pero mayormente. Le gustaba el hecho de que no pudiera ver mierda. potentes empujones. amortiguando mi voz. Mierda. Mi largo cabello se atascó en mis ojos y frente. Cuando se movió hacia arriba para besarme. sonidos felices con sucios besos.

corriendo a través de mí como un tsunami de calor. casi caí al suelo alicatado. Siempre había pensado que se sentiría degradante bajarme ante un hombre. Mis arcadas eran imposibles de controlar. Mirando hacia arriba. Inclinándome. se él se estrelló contra mí. pero cómo podría con él. bajé mi cabeza para encontrarme con su pene. Acarició mi cabello dos veces con la mano que no estaba aguantando su pene y suspiró con placer. . especialmente ahora cuando mis muñecas seguían doliendo después de que me comiera hasta que acabé y me hiciera sentir como si fuera la cosa más deliciosa en todo el maldito mundo. Besos que eran mucho. tomando tanto como podía en mi boca. e inmediatamente supe lo que quería que hiciera. Sentí mi segundo orgasmo extendiéndose desde dentro. vi la sonrisa en su rostro cuando su cabeza cayó hacia atrás. y entonces un líquido abundante y caliente llenó mi boca. pero no necesitaba estarlo. su cabello negro goteando agua en mi rostro. Antes de que tuviera la oportunidad de figurarme qué hacer. mucho más que besos. un pequeño temblor recorrió mi cuerpo. follando mi boca. o falta de ella. pero Troy me agarró por el codo en el último minuto. sin duda. Tragué fuerte.hambrientos y desesperados y besos necesitados. Le sentí tensarse. exprimiéndome tan fuerte que podía sentir su pene golpeando profundo dentro de mí. cuando algo afilado dividió la corbata en dos y mis brazos cayeron libres sin aviso. Joder. mis rodillas a centímetros del azulejo. —¿Puedo? —preguntó. —Joder —dijo. Estaba golpeando el infierno fuera de mí. —Corresponde. tener un espasmo. —Escuché su afilada voz ordenando. Todavía era consciente acerca de mi técnica de mamada. pero aguanté mi respiración y cubrí algo de su mango con mis labios. No había nada gentil o romántico acerca de ello. cerrando mis ojos. Asentí.

también. Y era de la peor clase. Puedes aprender una cosa o dos de las comedias románticas —dije. Comimos comida china fría y bebimos cubos de alcohol delante de la televisión mientras le forzaba a ver 10 cosas que odio de ti conmigo. —Se lanzó a besar mis labios. cuando rodé hacia su pecho. suficientemente encantador para salirse de cualquier cosa. con nada que tapara tus partes de chica excepto un filete poco hecho. Una capa tan profunda debajo de capas y capas de apatía. él tomando otro sorbo de su Guinness. enseñármela era casi como enseñarme como caminar de nuevo. me enseño otra parte para amar. Más como respondiendo emails en su teléfono. —No tienes que ser tan anti amor. Y divertido. pero era lo más parecido a la felicidad doméstica que había tenido en toda mi vida combinada. Bueno. Yo amaría escucharte cantar una canción para mí delante de estudiantes de instituto. —Eso nunca pasará. Incluso del asesinato. su lengua caliente golpeando mi labio inferior sensualmente—. ella principalmente le mataría. brutalidad y agresividad. Lo peor de todo. buscando su calor. A pesar de todo. Troy era normal. Reí. —No soy anti amor. Él odiaba esa parte de si mismo. Troy Brennan era humano. . La parte suave y amable. —Tampoco yo cantándote una canción delante de sarcásticos adolescentes. —Yo amaría que volvieras de tu turno mañana completamente desnuda. él no estaba realmente viéndolo. envolviendo mi cabello alrededor de su dedo y ocasionalmente poniendo los ojos en blanco cuando Heath Ledger y Julia Stiles compartían un momento romántico. Nos extendimos en la alfombra. Una nueva capa de su compleja personalidad a la que nadie más tenía acceso. Te apuesto un buen dinero a que si a una chica en la vida real le salta un tipo en las gradas. cantándole una canción de amor delante de un grupo de estudiantes de instituto llenos de granos. —Incorrecto. Soy anti sandeces.

el tipo con quien veías pelis de chicas. esta vez en mi frente. Por dentro. Eres dueña de tu mierda. No solo para Troy. Soy yo mismo. Conmigo. —Qué inteligente. pero infiernos estaba disfrutando de este ping-pong. Pelar capas era duro. porque eres muy parecida a mí. en tu día de boda. —De todas formas. todavía era duro y estaba en el borde. haciendo un puchero. encerrándome en sus brazos. Sus labios sonrieron contra mi piel. Todo el mundo alrededor me llamaba Pajarito. y a ti te gusta. —Odias tu nombre —dijo. ¿Alguna vez te has preguntado por qué tus padres te llamaron Sparrow? —Umm. —Plantó otro beso. Nadie me llamaba Sparrow por una razón. Él me metió en un abrazo de oso de nuevo. El Apañador. No me disculpo por lo quien soy. las consecuencias no importan. con Troy que me llamaba Roja. me pregunto acerca de las grandes cosas. ¿A lo mejor porque mi padre era un borracho y mi madre era una hippie. . y juntos. y no Troy. no por qué me endosó con un nombre que básicamente era una invitación para el bullying. Simboliza libertad e independencia. Me retorcí fuera de su abrazo. Especial de tener a Troy. Tú eres ambas. como por qué en el infierno mi madre me dejó. —Tomé un largo sorbo de mi bebida. el tipo que mataba curas y te follaba hasta sacarte de tu mente. Era un nombre incómodo y lo odiaba. Y el hecho de que la compartiera conmigo me hacia sentir especial. sintiendo mi rostro calentarse. ¿Me encontraba adorable? —No deberías odiarlo. vinieron con ideas de nombres verdaderamente estúpidas? —Intenté ocultar mi vergüenza con una carcajada. pero para mí también. Lancé mi cabello hacia atrás y fingí aburrimiento. Eres la chica quien molestó al hijo de un mafioso muerto. mientras me metía en sus brazos—. es perfecto para ti. sin embargo. pero tampoco era tan malo. vamos a ver. mi estómago se retorció con nudos tirantes. —Eres imposible de tratar —dije. —Y tú lo amas. Esa versión antigua y cansada que le daba a todo el mundo.

no de mí —acordó—. acariciando con su pulgar sobre él—. felicidad en carne viva. Incluso si te dejara salir de tu jaula. y lo estaba haciendo por mí. Básico. Cada día es un día de clase. admirando su fuerte cuerpo y sabiendo. No. Además. Era el momento de la verdad. Era muy diferente del anillo de compromiso: una joya ostentosa que atraía la atención y era monstruosa. casi le lancé en su regazo la comida del día anterior. Se me ocurrió que el anillo era exactamente como me veía. —No soy libre —le recordé. pero eso era lo que me preocupaba. Pero confía en mí. cada conversación son deberes. —Te he estado estudiando por un tiempo —dijo—. Parecía como una gota de sangre fresca. Rodó encima de mí. a lo mejor incluso para siempre. y creo que sé ahora lo que hubiera escogido si nos hubiéramos conocido antes de casarnos. Se arrodilló dónde estaba sentada en la alfombra y la colocó en mi mano. Este era un simple rubí rojo. Volvió con una pequeña caja. —Mi anillo de compromiso original tenía un diamante del tamaño de la luna. Mi corazón palpitó en mi pecho. Más que nada. mi pulso se aceleró. una sonrisa traviesa en mi rostro. pasaría antes de que tuviera este tipo de momento de nuevo. era muy. Abrí la caja. el diamante en el primero no era real. —Tomó el anillo y lo deslizó en mi dedo. muy rojo. . La última vez que me dio un regalo. Tumbada debajo de él. Del tipo que puedes conseguir en las tiendas de un dólar. antes de que él se levantara y desapareciera en su oficina. periquito. Sabía que pasaría un largo tiempo. especial y original. En la caja estaba un anillo. —No. en nuestro día de boda. estarías volviendo volando enseguida. precioso. una parte de mí seguía asustada de encontrar algo ofensivo. Pasamos más tiempo liándonos en la alfombra como dos adolescentes. en lo profundo. sentándose a horcajadas sobre mí con sus musculosos muslos. Alcé la mirada. siendo considerado. que me había puesto cómoda en mi jaula. Algunos llamarían esto bajar de categoría. y me asustaba más allá de la reparación. es subir de categoría. Simple y verde claro. Este era él. Esta era la versión de Troy de intentarlo. —Confía en mí. Era verdad.

pasamos las cosas a la cama. y por él. no estaba bien. cerré mis ojos. No era bueno. Rio. y la ironía no me pasó desapercibida. Me había dado mentiras. «Rebellion» de los Arcade Fire tocaban desde los altavoces. que nunca me había explicado por qué me tomó como su esposa. justo como me dijo en nuestra noche de boda. y me retorcí debajo de él. niña. pero era la fea. Mi sonrisa colapsó en un sorprendido oh. grité su nombre. —Estoy bromeando. Cuando la tarde dio paso a la noche. . Considerando como de jodida era mi verdad. Estaba enamorada de un asesino que no me amaba de vuelta. embarazosa e incómoda verdad. Me dio mentiras. empecé a entender porqué Troy me dio algo mucho más conveniente y bonito. y yo me las había tragado desde la palma de su mano.

-SPARROW- Traducido por Liliana TOMÉ UN PEQUEÑO descanso para ver los pájaros sobrevolando mientras emigraban de mi lluviosa cuidad. mi destino fue sellado. para ver a los pájaros huyendo de la lluvia. Me sonreí a mí misma mientras pensaba en cómo. . y fue un segundo demasiado largo. Brock se paró delante de mí. pero estaba demasiado dispuesta para seguir la sugerencia de Troy—de acuerdo. Boston no era tan pequeño. Ese fue mi primer error. Comenzaba a parecer menos y menos como una coincidencia y más como una Atracción Fatal. su voz todavía tranquila—. quería quedarme y no tomar el vuelo. No quería admitirlo. bloqueando mi camino en el angosto pavimento entre los altos edificios de ladrillo rojo. orden—y mantener mi distancia del tipo. Necesito hablar contigo. por primera vez desde que nací. mientras fumaba un cigarrillo. Mi felicidad se agrietó. no lo haces —dije—. —Oh. su rostro rompiéndose en una sonrisa. colapsando en un ceño fruncido. porque mientras me arrancaba los auriculares. a menos que esté relacionado con el trabajo. pero él agarró mi brazo. Cuando me vio. se alejó de la farola. hola —dijo a través de una exhalación. tratando de reanudar mi carrera. Regresé de donde venía. y él había aparecido donde yo estaba cuatro veces. «Monster» por The Automatic reproduciéndose. Esta vez estaba asustada. un pie doblado. —No. Él se apoyó contra una farola. Era casi como si Brock supiera donde estaría yo. Solo me detuve por un segundo. cuando lo vi.

tan fuerte que estaba segura que dejaría una marca. y Brock seguía tratando de acercarse a mí. No respondió. Empujó el cañón de una pistola en mi estómago. No había visto a nadie durante al menos diez minutos. . frunciendo el ceño. aunque una pequeña parte de mí quería salir del lugar para buscar algo mejor. Pero mi miedo entumeció mi dolor. Se veía seriamente y realmente molesto. —Y luego lo sentí. pero él lo arranchó de mi mano y lo tiró en un contenedor de basura. sonaba local. Tranquilízate. frenéticamente tratando de encontrar a alguien en la calle. pero su rostro cambió. Sabía lo que yo no sabía: porqué se casó conmigo. sabía que no me despedirían. Brock deslizó su mano libre dentro de su pesada chaqueta de lana. Dejó de interpretar al agradable conmigo. Pierre todavía odiaba mis tripas. Mi culpa por correr cada mañana justo antes del amanecer. —Ven conmigo —gruñó. De repente. Me empujó contra su cuerpo. y sentí que la sangre se drenó de mi rostro. Mis ojos casi salieron de sus órbitas. pero no había un alma al alcance. —Es acerca de tu marido. —¿Qué demonios? —rugí. Sonaba a… ¿Boston? Miré alrededor. y luego fue una mujer caminando con su perro en la dirección opuesta. ¿Por qué cada vez que Brock hablaba sobre Troy. no importaba lo mucho que lo intentara. —No voy a ir a ningún lado contigo. Aun así. y no me hagas lastimarte más de lo necesario. Las cosas en Rouge Bis no iban como estaba previsto. —No —dije. Incluso su acento cambió. Alcancé mi teléfono dentro del bolsillo oculto con la intención de llamar a Troy. Mierda. reconocí. mi pecho golpeando contra el suyo. —Mi auto está más abajo en la calle. idiota. sentía el latido de mi corazón disminuir y mi respiración era más superficial? Porque sé que él sabía. No más el tranquilo y cursi Brock.

sacó una jeringa con la mano libre. Brock se inclinó hacia mi espacio. Mi boca estaba seca. No respondí. impulsándome con el arma. ¿eh? Pero no tan poderosa como mi esposo. Una mierda poderosa. —¿Qué demonios me hiciste? . pero luego presionó el frío cañón en mi sien. —Me apuntó Brock con la pistola. quitó la tapa con los dientes y metió la aguja con fuerza en mi muslo. Es una lástima que necesitaras ese pequeño empujón en primer lugar. Sentí su aliento en mi nuca. Abrió la puerta de su Audi. —Ponte en el asiento del pasajero —dijo detrás de mí. Me giró en la dirección opuesta y me condujo hasta su auto. Los hombres normalmente no buscan a las mujeres difíciles. y envió un estremecimiento a mi columna vertebral. Me encanta como se siente en mi mano. Miré con horror las agujas pegadas en ambos muslos. alcanzando su mano. —Brock. Luego lo hizo de nuevo con mi otra pierna. —Jesús. —¿Ves? Ahora estamos en la misma página. empujándola en mi dirección. quería ladrarle a Brock. y luché para no entrar en pánico. —Levanté las manos lentamente. Sparrow. No. —No estaba segura de lo que estaba pidiendo. cariño. peor… estaba con Brock. está bien. considerando el hecho que acababa de poner un arma a mi costado. abrió la guantera. Hice lo que me dijo. mirando hacia el arma como si la voz de Brock saliera del cañón. Quería protestar. por favor. admirando su arma mientras la sostenía y giraba de derecha a izquierda para que yo la viera—. el acero cavando en mi carne. Estaba sola. —Manos arriba. —Es hermosa ¿verdad? —Sonrió. pero me golpeó el brazo con la pistola. sus dedos aún envueltos alrededor de su arma. Él camino rápidamente hacia su lado del auto y se ajustó el cinturón. Grité. ¿Estaba pidiéndole que me dejara ir? Poco probable.

—Una pequeña dosis de anestesia. en caso de que Brock tuviera dudas. Si Troy descubría que me había secuestrado. metiendo su arma ente sus muslos. Salimos de la ciudad. tal vez incluso el psicópata que irónicamente creía era mi propio marido. una mano sobre el volante y la otra apretando mi pierna. Lo que significaba que Brock no podía permitir que Troy lo descubriera. mirando hacia adelante por la ventana delantera. conduciremos por un tiempo. No podía sentir las piernas en absoluto . Puso el auto en movimiento. Pensé que era mejor estar preparado. Pero no te preocupes. El hecho de que estuviera menos alerta ahora me asustó incluso más. Algo que era mucho más grande que casarse con la persona equivocada o ser abandona por tus estúpidos padres o un padre borracho. Tienes que asegurarte que se distribuya bien. Mantendrá tus piernas adormecidas durante el viaje. dirigiéndose hacia el oeste. y pronto el auto rodó sobre un camino desierto de dos carriles. A cada kilómetro y minuto lejos de Boston. No quiero que intentes saltar y correr. y no solo por el peso muerto de mis piernas. no regresaría con él a Boston. Aun así. Cualquier cosa que Brock planeó para mí. —Todavía puedes llevarme de regreso. buscando esas gemas ocultas de Boston. él era un hombre muerto. Brock podría estar loco. —Ponte cómoda. —Amasó el área alrededor de las agujas—. estarás completamente alerta. ¿Por qué me levanté tan temprano? ¿Por qué insistí en salir a trotar en horas irrazonables? ¿Por qué siempre tomaba las pequeñas y vacías aceras. Él agitó la mano. mencionó tu pequeño truco son él. los lugares que nadie conocía o entraba? ¿Por qué insistí en deshacerme de mi guardaespaldas? ¿Por qué nunca cargué gas pimienta que podría asustar a posibles atacantes? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? Estaba en problemas. me volví más y más paralizada. tomando las calles laterales. valía recordarle las consecuencias. pero no era estúpido. sabes —dije. Cuando Connor recogió su último cheque.

una vez que me encuentre. Mi mente. estaba tan afilada como siempre. te matará.en este punto. la tenue luz de la mañana filtrándose a través de los altos árboles de pino. sonriendo y frotando su rastrojo de barba con el arma. Brock simplemente miró hacia a delante. y me gustaría que no lo fuera. porque sabiendo lo que estaba a punto de suceder era nada menos que devastador. —No hagas algo de lo que te arrepentirás. Estábamos conduciendo profundamente en los bosques. casi me sentí como si estuviera en otro planeta. Troy no se detendrá de buscarme. Yo estaba tan lejos de la bulliciosa y agitada Boston. . sin embargo. —No si yo lo mato primero.

Jensen me había alertado ayer. De su atuendo. a pesar del dinero extra que había corrido en su cuenta bancaria desde que me casé con Sparrow. y solo porque pensaba muy bien de su hija. planeaba disfrutar el evento al máximo. De todos modos. sobrevivientes del desorden caótico que crearon con sus propias manos. Paddy estaba siendo enterrado en Weymouth. manierismos y el débil aroma de las bolas de naftalina. justo fuera de la ciudad. Su cuerpo había volado desde Miami. donde nació y se crió. Gente que mi padre y Rowan dejaron atrás. me di cuenta de que los vejestorios . Hice un breve saludo con él. Miré hacia los lados. sin embargo. -TROY- Traducido por AnamiletG PATRICK ROWAN estaba muerto. Haciendo caso omiso de los otros dolientes. junto a dos ancianos que no reconocí. no tenía mucha sed de venganza y estaba borracha de poder como nosotros. El funeral había atraído a todo tipo de ancianos. Yo. Abe Raynes estaba allí. Me senté en la primera fila. Ella no era un monstruo como nosotros. asomando la mirada para asegurarme de que el hijo de puta estaba realmente muerto. Era fuerte. viéndose alto como una cometa y tan incapaz de formar una oración como solía ser. Se estaba deteriorando. escudriñándolos. pero también inocente. Una parte de mí quería que Roja viera esto. Y no era mía para corromper. pero sabía que necesitaba protegerla de ese tipo de mierda. Era mi deber—y placer—hacerle una última visita y asistir a su misa. me dirigí directamente al ataúd abierto de Rowan. no le haría ningún bien.

y aunque no quería. —Ah. No era a Tara a la que había herido. me sorprende de que no esté aquí. Tan pronto como el servicio comenzó. ignorando al sacerdote y a todos los demás. Los hombres a mi lado estaban chismorreando como malditas chicas adolescentes. Paddy le dio un infierno. . —Creo que ahora se llama Greystone. Yo también lo haría después de lo que le pasó. Forasteros. —David Kavanagh trajo vergüenza a su familia. Lo cambió después de su muerte. la vieja esposa. sabiendo que ella no heredaría nada de su padre exhausto. Eran de aspecto antiguo. con cabello blanco como la nieve y trajes de franela grises. lo hizo. me mantuve firme. y aunque sentía un poco de pena por su pérdida. —No me sorprende. descubrí exactamente por qué el lugar que elegí en el banco de enfrente estaba vacío en primer lugar. Estaban en ello con toda su fuerza. Paddy era su padrino. debería estar aquí.no eran ex gánster. Sonaba como si estuvieran haciendo un inventario de quién estaba allí y quién no. no se mezclaban con el resto. —Greystone —continuó el anciano. El sacerdote empezó a hablar y lo escuché. los únicos parientes que Paddy tenía. —¿Quién más no ha aparecido? —Uno de los hombres cloqueó su lengua. Bien. agarrando los pedazos de tejido desgarrado y húmedo en su puño. Shona. Sparrow se merecía lo que Paddy tenía más que ella. Tampoco está aquí. Debe mostrar algún respeto. —Y el chico Kavanagh. Con la que se casó en los años noventa. después de todo. Muerto por un traficante de drogas. Tara lloraba y sorbía su nariz. —Eso. se sentaron al otro lado de la iglesia. casi tuve que escuchar a escondidas. y aunque probablemente eran irlandeses. No es que lo estuviera haciendo realmente cuando sus voces podían llegar hasta Cape Cod. No estaba de humor para sufrir la gente habitual. ignorando a su amigo—. Tara y su madre.

Limpiar el desorden fue uno de mis primeros trabajos como El Apañador. sacó un cuchillo en lugar de tomar su medicina y terminó muerto. Lo vi por el bar favorito de su madre un par de veces. —Te dije que se llamaba Greystone. —El chico de Kavanagh está viviendo en Boston ahora. viviendo ahora en Boston. David Kavanagh? Entonces me golpeó. Los vejestorios estaban divagando. Kavanagh. cuando los mafiosos de América se dieron cuenta de lo poco regulada que estaba la industria del reciclaje y la cobraron en grandes cantidades mientras se volvían verdes. . orgulloso de haber manejado las cosas tan ordenadamente para mi padre. ¿Cuántos Greystones estaban allí en el mundo. Trajo vergüenza a su familia. Te hace preguntarte por qué el hijo de Kavanagh no apareció cuando vive en el camino. Paddy era el padrino.. En todos lados. David Kavanagh. como una canción de cuna de la infancia que no había oído en años. pero podía seguir pensando. David Kavanagh ¿Quién era David Kavanagh? Intenté recordar. tirando el cadáver en un callejón con el cuchillo de Kavanagh. Greystones. Una paliza había ido mal.. ¿sabes? Hace cinco o seis años. David Kavanagh ¿Quién diablos eres.. el hilo de la conversación difícil de seguir. Kavanagh. pero había cogido una cosa. Cillian hizo que Kavanagh se pusiera de acuerdo después de que intentara robar una mierda de tonelada reciclada y alambre de cobre. Había hecho un trato con drogas. creo.. El nombre sonaba familiar. Greystones que se habían mudado a Boston hace cinco o seis años? Kavanagh. Había ocurrido hace nueve años. Kavanagh fue atrapado. y aún más importante.. Greystones.. Había sangre.

robó nuestras cosas. y tampoco era un forastero de la Costa Oeste. que nunca le habría dado trabajo. pero ya era demasiado tarde. mierda. muriendo por escuchar lo que dirían a continuación. Sabía que lo vigilaría si me diera cuenta de quién era. David Kavanagh Mierda. incluso dejando caer una puta pista al adoptar un apellido que era un poco mórbido y muy enojado. Tratando de no dejar que la paranoia me venciera. —Brock —dijo con convicción—. No había rastro de Boston en su voz. Mierda. ¿Y Brock? Se había reinventado como Greystone. Hizo un montón de daños. Nos delató. uno de nosotros. y cerré los ojos. David jodido Kavanagh. Como consejero de rehabilitación se convirtió en gerente de restaurante. Buen muchachito. hospitalidad y amor por Catalina tenían algunos límites. Mierda. Nos vendió cosas. sobre el matrimonio. Yo era condenadamente oídos. si hubiera sabido que Brock era el hijo de Kavanagh. mierda. Agarré el papel amarillo. Como el buen chico. Todas las piezas cayeron juntas. incluso en aquel entonces. Paddy era el padrino de Brock. fue responsable de la pérdida de un par de vidas. Mi mano serpenteó hasta el bolsillo de mi pecho. respirando hondo. Mi misericordia. Por eso Paddy sabía de la mamá de Roja. escupiendo más información y un poco de saliva en la alfombra borgoña. Por qué él sabía sobre el arreglo. Era el hijo de David Kavanagh. Brock Greystone no era un Greystone. Su padre no era una víctima inocente. le habría devuelto de dónde venía. Uno de los hombres de cabello blanco asintió con la cabeza. ¿Cómo no sabía que Brock era uno de nosotros? . también. Jesús. sobre todo. Brock era el nombre del chico. Por supuesto que él estaba jodido. Creo que ahora está casado. Un momento de claridad se apoderó de mí. Un chico irlandés de Boston que fingía ser alguien más. Brock tenía un motivo y acceso. volví a entrar en el banco. Incluso tenía ese suave acento de Cali para acompañar su cabello espeso y su sonrisa de Hollywood.

La gente frunció el ceño y me siguió con los ojos mientras caminaba hacia las puertas dobles de madera y desaparecía entre ellos. y otra vez. abrochándome la chaqueta y saliendo de la iglesia en medio del servicio.Billy Crupti 2 . que me descuidé.Brock Kavanagh Exculpándome. o como mínimo. marqué el número de Brock. disponible para atender una llamada. 1 . De alguna manera. y el calor se extendía en mi estómago. Traté con el de Roja después. Me dejó con dos opciones más sensatas y razonables. Brock tenía acceso a mi negocio. Mi puño apretaba en mi lista. la tensión tan inquietante que me aferraba por las bolas. Lo último que quería era que ella cayera de alguna manera en sus garras. por su traición. a mis secretos. Después de encender el motor. No lo cogió. debería haber estado con Lucy. Ella tampoco contestó. y por cómo el papá de su bebé necesitaba un trabajo en la Costa Este. por su embarazo.Padre McGregor 3 . Lo dejé entrar en mi vida sin siquiera comprobar quién era primero. Antes de que lo supiera. logré obtener los números de sus amigas y llamarlas. Se suponía que estaba en casa. Saqué una pluma y alisé el papel en mi rodilla. Daisy dijo que no había tenido noticias de ella en dos días y Lucy afirmó que Sparrow le había enviado un mensaje antes de su .¿El idiota que contrató a Billy? 3 . Ella no tenía un turno ese día. Taché la última pregunta y añadí el nombre que faltaba. a mi padre. asentí educadamente a los dos hombres mientras me levantaba. dirigiéndome a mi auto. se suponía que regresaría de hacer ejercicio por la mañana y si no estaba en casa. Maldiciendo a Brock en voz baja. Mi mente estaba tan ensuciada por perder a Cat. Mi garganta ardía. Lo intenté otra vez. Su padre estaba en el funeral. eso no me sorprendió. Daisy o su papá.

rápidamente usé la aplicación GPS que había instalado en el teléfono de mi esposa cuando la atrapé. Sintiendo la sangre helada en mis venas. Conocía a mi periquito: era de la clase que peleaba.ejercicio por la mañana. El buscador de localización mostró que estaba en el centro de Boston. No había huido. Planeaban pasar el rato más tarde. tratando de llegar a ella. sin preocuparme por la gente que me rodeaba viendo mi crisis pública. joder! —grité. Jodida Roja me hizo pensar irracionalmente. Llamé quizás treinta veces antes de que oyera el débil sonido de un tono de llamada y encontré su celular en un contenedor de basura. sobras de comida chatarra y colillas de cigarrillos. Debido a que estaba tan ocupado diciéndole a Sparrow cuánto me quería. Joder. junto con cartones. Iba a gritar mis pulmones cuando llegara a ella por este tipo de mierda. Uf. Brock estaba un paso por delante de mí. mierda. no entres en pánico. No. Más. La desesperación y la angustia recorrieron mis venas. Pateé la basura con tanta fuerza que dejé una abolladura. nunca creí eso por un segundo. por primera vez. Fue el momento en que me di cuenta de que. —¡Joder. Y también fue el momento en que supe que quemaría la ciudad y no pararía en nada para encontrar a mi esposa. que olvidé un pequeño detalle: la quería de vuelta. Una vez que llegué a la ubicación. No porque ella fuera mía. Incluso era de las que intentaba conseguir más. La única carrera que ella haría sería arreglar su potencia de cardio. no era de las que trataban de liberarse. llamé a su número una y otra vez. . Llamé a María y recogí de su inglés roto que Sparrow no estaba en casa. Sparrow nunca apareció en su lugar habitual. antes de que nos casáramos. de todos modos. No huiría.

—Sí —respondí finalmente—. Había entonces más oportunidad de que Troy descubra que nunca llegué a casa y venga a buscarme. Lanzó su puño en la bocina. Brock se desabrochó su cinturón de seguridad y lanzó dos pedazos de goma de mascar en su boca. Sí. Cuando mi cabeza golpeó el techo del auto. Brock. me lo he preguntado. sabía que no había mucha esperanza de que me encuentre. y mi corazón saltó. —Te pregunté si alguna vez te preguntaste por qué los chicos se mantenían alejados de ti antes de casarte con Troy. DIA DE BOSQUE SALVAJE ESTO ERA. No tenía ni idea de lo que estaba hablando. La pregunta no tenía sentido pero entonces Brock secuestrándome tampoco tenía sentido. por otro lado. Al menos mientras más tiempo hablábamos. No podía sentir mis piernas. dejó salir una risa frenética. y me estaba asustando como el infierno. más tiempo compraba. Estábamos en medio de la nada y no tenía mi celular conmigo. . El final. Aunque. La escena final en mi muy pequeño guion. tenía un arma cargada. Las probabilidades no estaban a mi favor. Jesús. —¿Alguna vez te has preguntado cómo es que tenías tan poca experiencia sexual antes de conocer a Troy? —¿Qu-ué? —tartamudeé. -SPARROW- Traducido por Mais EXT.

justo como antes. Te mantuvo virgen todo este tiempo así sería el que haría reventar tu cereza. y no con mis piernas que se sentían como si tuvieran bloques de concretos atadas a estas. Por siempre el caballero. no me rendiría. Aunque. Eso es porque Troy les amenazó a todos ellos. estaría ansiosa por preguntar más. Gané más control en mis pies pero dudaba de que fuera suficiente para salvarme. En otro tiempo. pero aunque la revelación era impactante (si es que era verdad) no me importaban las formas manipuladoras de Troy en estos instantes. Cargó la pala y me levantó de golpe del barro por mi brazo. —Brock se rio con más fuerza y retiró las jeringas vacías de mis muslos. Observé mientras él sacaba una pala del auto. como si estuviéramos chismeando—. me jaló a través de un rastro de grandes y medio desnudos árboles. luego me volteó para que tuviera mi espalda contra él. Me tambaleé fuera del auto y caí de cara. sosteniendo su pistola en la otra mano. Los chicos ni siquiera respirarían en tu dirección. Mis dientes estaban temblando y mi cabello. Al menos era capaz de sentir mis pies de nuevo. Abrió la puerta y caminó alrededor del auto para abrirme mi puerta. Si iba a morir. temían de Troy. A cada chico que se acercó a ti o mostró interés. no sería sin luchar. —Tragué con fuerza. —Era una sombra negra sobre tu pequeña cabeza todo este tiempo. Él sabía que tú serías suya incluso antes que alcances la pubertad. Un conjunto grueso de hojas rojas y anaranjadas se aplastaron bajo mis pies. Colocando la pistola entre mis omóplatos. Sabía que podía correr realmente rápido. . —Bueno… —Brock se inclinó en su asiento con una sonrisa presumida. pero la cosa más horrible estaba por sucederme. El bosque era hermoso. tratando de verme apenada. —Ese es el punto. pero no tan rápido como una bala. Querría correr. un poco húmedo por correr más temprano. Estaba congelada. —No sabía eso. Sal. y estaba usando nada más que mi equipo de deporte. estaba cubierto por una capa delgada de hielo.

con la pala y el arma. aunque se ponían mejor con cada segundo que pasaba. se estaba achicando. mi cabeza dando vueltas como si fuera a desmayarme. El sonido de la leña y el ocasional pájaro durmiente chirriando buenos días eran los únicos sonidos recordándome que el tiempo no se quedaba quieto. y nunca imaginé que sería así. Sabía exactamente qué estaba pidiendo él. Fue tu elección. Me estaba pidiendo que cave mi propia tumba. Necesitaba hacer algo. Pero ahora mismo. Bajé la mirada. Nos detuvimos cerca de un poste de árbol marcado con una mancha de pintura blanca. —Empieza a cavar. me aseguraré de que no te tenga tampoco. La tierra era suave de toda la lluvia pero la pala era condenadamente pesada y mi cuerpo y piernas todavía no estaban funcionando bien. Si no puedo robarte. Había una tumba fresca debajo de este. —Apretó sus labios—. cubierta de lodo. rápido. Volviendo a mirar hacia arriba. —¿Por qué estás haciendo esto? Yo no soy él. Sentí la bilis elevarse en mi garganta. —Sí. —No. Troy podría haber sido un imbécil con él y su familia. Raramente consideraba cómo iba a morir. o dejarme completamente aquí. Pero eres importante para él. lo eres. pero no tenía tiempo para la auto- compasión. pero tú no me querías. cava. . —¿Importante para él? —exclamé—. la probabilidad de que me deje aquí en una sola pieza. con Brock viéndose como estaba. —Me empujó hacia adelante. Intenté lo mejor que pude de hacerlo de la manera fácil. Caminamos en silencio. apuntando al suelo con su pistola—. no lo eres —acordó—. Mala suerte. Estás equivocado. Ahora. No soy importante para él de ninguna manera. ¿Por qué Brock estaba tan empeñado en hacerle daño a Troy? Él era el que había terminado casándose con la chica de Troy y obtuvo un trabajo del chico después. sentí mis lágrimas acumulándose detrás de mis ojos. Brock empujó la pala en mi mano e inclinó su cabeza hacia el suelo cubierto de hojas. No soy Troy. ira y crueldad bailando en sus ojos.

mis rodillas enterradas profundamente. Él no discriminaba. —Lo haré cuando ni siquiera te des cuenta. y sin duda como el infierno no quería que él mire la mía mientras me rompía como nunca nadie lo había hecho. Tendrás tu espalda contra mí. —Su voz estaba perturbadamente compuesta por alguien que acababa de insinuar que iba a matarme—. de la nada. Era una cosa universal. No había lógica detrás de este escenario. Él tomó un paso más cerca. cariño. ¿De acuerdo? . mis pantalones mojados pegados a mis muslos. Al menos no contra ti. Ni siquiera te darás cuenta de lo que está sucediendo. No es nada personal. pero esta vez. Brock mismo dijo que solo eran dos personas viviendo bajo el mismo techo por la salud de Sam. Estaba congelado. A menos que supiera sobre Troy y Catalina… pero nuevamente. su calor contra mi cuerpo frío. Caí en el lodo. —Prometo hacerlo rápido y libre de dolor como sea posible si cooperas. No me moví. Nada tenía sentido. Vamos ahora. No podía cavar mi propia tumba. Me atraganté con mi propia saliva. Sentí su mano caliente levantándome a mis pies. jadeando por aire. —Por favor no me hagas torturarte más de lo necesario. tropecé. Brock me empujó de nuevo.pero Troy también era un imbécil con todo el mundo. Mi visión se nubló con lágrimas sin derramar. No podía mirarlo a la cara. El verde del bosque y el marrón del lodo manchaban como una mala pintura.

John era uno de los bastardos más codiciosos de mi nómina. Se dio cuenta de que me estaba follando a Catalina. paredes incluidas. Colocado en medio de su recién vacío escritorio en su oficina de cristal. Mi palillo de dientes. Él la tomó. me quedé inmóvil cuando noté la pequeña pista que había dejado para mí. Un palillo de dientes aún enredado en la fibra verde de la alfombra de Brock y Catalina. para asegurarme de que Roja iba a estar bien. y nadie había hablado con él en las últimas horas. y sabía que las dos desapariciones tenían que estar conectadas. Acechándolo en su oficina. Un palillo de dientes. Y ahora me lo estaba devolviendo. Y sabía por qué lo había puesto allí. Se dio cuenta de lo que le estaba pidiendo que averiguara por estos malditos años. fotos de su familia y todo con lo que había personalizado el lugar. habría ofrecido a su propia hija para ser cortada en filetes y servido en Rouge Bis. . pero no tenía tiempo para eso. -TROY- Traducido por AnamiletG ENTRÉ DE GOLPE en Rouge Bis en busca de Brock. Llamé a mi pequeño peón de la policía del Metro. Nadie lo había visto ese día. explotando en mi cara. Hubo demasiadas coincidencias ese día. Por el precio justo. Una parte de mí quería aplastar todo el lugar. al igual que las pilas de papeles. Su ordenador portátil se había ido. Solo mi palillo. Ahora era mi trabajo pegar los pedazos juntos. Se llevó a mi esposa.

arqueando una ceja en cuestión. la otra amiga de Roja. nunca he visto a alguien con tan poca suerte como Pajarito cuando elige a los hombres en su vida.. Luego estaban las amigas de Sparrow. así que le di un guiño. arrojando mis llaves en sus manos de donde me encontraba. El instinto me dijo que Roja estaba con Brock. pidiéndole que emitiera un aviso a todos los agentes policiales. Tú. Pero sabía que no era eso. —Todo es tu culpa. pero el tiempo no estaba de mi lado. pensando que iba a hacerle daño. Lucy atravesó la puerta trasera de Rouge Bis con el rostro enrojecido. —¿Cómo puedo ayudarte? —me preguntó.. tratando de calcular mi siguiente movimiento. la siguió al restaurante y miró a su alrededor como si fuera la primera vez que entraba en una maldita habitación. Me limité a sacudir la cabeza y caminé. ¿por qué lo sabrías? —Lucy gruñó—. pero traté de convencerme de que estaba siendo paranoico. Media hora después. Le di el nombre completo de Brock—ambos nombres—por si acaso. —No podía estar más de acuerdo con ella. Roja era más bien una . —No era como negociaba normalmente. no sospecharía que su amiga estaba desaparecida. ¿Dónde suele pasar el rato? —Sí. Con los ojos muy abiertos y sonrientes. e ignoré a Daisy cuando me preguntó cuánto costaba alquilar Rouge Bis. —Voy a pagar lo que sea para hacer que suceda rápido. Daisy. —Ve a buscarla en su escuela culinaria. donde jodidamente sea. en casa de su papá. —Esto podría tomar un tiempo —dijo inmediatamente—. su estúpido papá. Eres solo su marido. ¿verdad? Sparrow debió haber enseñado a su amiga cómo ser sarcástica. Muchos papeles implicados. Tal vez estaban teniendo una aventura. Por el amor de Dios. Ella las atrapó en el aire. No le respondí. también. Quizá la fachada de Brock también se le acercó.

Tenía más de Boston en la uña que Brock en todo su cuerpo. Sabía lo que tenía que hacer y no quería hacerlo—. sabía que no había huido. Si realmente estaban juntos. por suerte antes de que perdiera completamente mi mierda. —Y tampoco yo. Lucy sacó su celular. Colegas. confundida. —Eso es. Daisy se apartó de una de las pinturas del restaurante que estaba viendo y miró a Lucy. No debía enredarse con ella. Y ella no podía estar teniendo una aventura con él.. Donde suele correr. En su escuela culinaria. Cada persona en mi nómina ya estaba buscando a Brock y Roja. serían encontrados. Hagan lo que puedan y manténgame actualizado. . —¿Creía que yo era tu mejor amiga? Idiota. sentía que mi corazón iba a explotar. si la había secuestrado. Había llamado a las amigas de Sparrow porque me preocupaba que me pudiera estar perdiendo algo. algún lugar donde pudiera quedarse. solo condenadamente coopera. Empleados. estoy llamando a la policía. Aunque en el fondo. El dinero de Rowan sigue ahí. Es mi mejor amiga de la que estamos hablando. Un escalofrío recorrió mi columna mientras marcaba el número de Jensen por cuarta vez ese día. ¿de acuerdo? No sabes con lo que estamos tratando aquí. Todavía no puedo rastrear la placa de Greystone. Ex soldados de la mafia. un lugar que podría haber pasado por alto. —Nadie llama a la policía —dije tranquilamente. Porque sabía que solo gritaba mi nombre en la cama.. —Lucy. me abstuve de agregar. —¿Hay noticias? —No cobraron el cheque. Esa también fue mi orden para todos los demás a mí alrededor. aunque por dentro.prueba de mierda. —Tal vez no era tan estúpido para usar su propio auto. Ahora pongan sus culos en el auto y vayan a buscarla donde quiera que puedan. En nuestro antiguo barrio.

Lucy y Daisy tenían mi auto. —Hazlo rápido. Empujé un puñado de dinero en la mano del conductor. Sin embargo. pensé mientras las calles pasaban por mi ventana. Apuesto cualquier cosa que él manejó su propio auto de mierda. No quería hacerlo. De eso tenía miedo. . que en realidad pensé que iba a despegar. Solo sabe cómo desintoxicar a los drogadictos. Sigue mirando. Él sabe cero sobre una mierda como esta. —Y tampoco es como si estuviera haciendo todo eso bien. Flynn fue el ejemplo perfecto—. La palabra secuestrado solo me hizo querer hacerle a Brock cosas que harían que la muerte de Billy Crupti parezca un agradable paseo por el parque. Prueba los registros de peaje. Y todavía podría no ser lo suficientemente rápido. pero no tenía elección. había una manera de averiguarlo. porque cualquiera que viera a los Maserati pensaría en mí y sabría que tenían mi autoridad detrás de ellos. —Brock no es un criminal. Necesitaba tantos ojos en Boston como pudiera conseguir. El taxi voló tan rápido por los edificios altos. Corrí en un taxi y le di la dirección de Cat.

te daré un golpe con este pequeño bebé. Utilicé la pala para empujarme a mis pies y la metí en el suelo. —¿No? —Finalmente perdió su paciencia. y ¿por qué iba a hacerlo? Incluso si cada persona que conocía me buscaba. cruzando sus piernas. un golpe directo a mi rostro. . pero no sentía nada. Me negué a darle la satisfacción. No iba a cooperar. -SPARROW- Traducido por ValeCog NO ME MOVÍ. —Me señaló con la pistola. tendría que hacerlo de la manera difícil y desordenada. sus posibilidades de encontrarme eran de escasas a ninguna. Maldita sea. Me caí al suelo. Me golpeó con la culata de la pistola. No voy a cavar. luego tomó asiento en un tocón con una marca blanca. Si Brock quería matarme. La sangre se escurría de mi frente. es el porqué. Ahora sigue cavando. —Besó su arma. Dichosamente entumecida. Estábamos tan profundamente en el medio de la nada que no estaba segura de cómo Brock iba a encontrar su camino de regreso cuando hubiese acabado. —No —dije por millonésima vez—. —Eso es. reteniendo un gemido. sonando alegre. —Vendrá otra si no comienzas a cavar. goteando en mi ojo. Cada vez que te detengas. Tal vez no lo sentiría cuando su bala atravesase mi piel. ¿cómo no me di cuenta de que el hombre estaba tan enfermo? Lo había ocultado muy bien. Tenía tanto frío que ya no sentía la piel.

Brock me miró como si quisiera aplastar su bota en mi rostro.. asustada. —Que te jodan —murmuré en voz baja. tan cerca de salvarme. Que. Escuchó. Me tambaleé hacia atrás por el impacto mientras él rodaba al suelo. —Buen trabajo —dijo. supe que había conseguido hacerle daño. Una patada en el estómago me envió hacia atrás al agujero poco profundo. Apenas tenía algo de fuerza en mí. Tal vez era algo bueno. Mi temperatura corporal era tan baja que tenía miedo de que me desmayaría y que Brock me acabaría mientras estuviera inconsciente. Pero entonces no lo hizo. su culo golpeó el barro con un ruido sordo que casi me hizo sonreír. Casi había funcionado. aún estaba más interesada en él. Para cuando conseguí parpadear la tierra fuera de mis ojos y recuperar la vista. Su arma estaba metida en la cintura de sus vaqueros y la pala en su mano. Sí. tan cerca de la libertad. tratando de controlar mis dientes que castañeaban y empujando la herramienta más profundamente en el barro—. pero todavía podía verlo desde mi visión periférica. . con los ojos enfocados sobre el arma mortal que se deslizaba de su mano. Brock lo oyó. Comencé a cavar mi agujero. Golpeé la pala en su estómago tan fuerte como pude.. ya estaba de pie sobre mí. y era bueno poder hacerlo. Busqué a tientas su arma. —contesté lentamente. Excavar también ayudó. en realidad le di la bienvenida a su proximidad. Incluso con la terrible reputación de Troy y el comportamiento desagradable. Aunque fue suave y débil. —Dije. hambrienta y furiosa.. Estaba débil. porque mi rabia hervía mi sangre de nuevo a una temperatura lo suficientemente caliente para poder seguir funcionando. Por la forma en la que se sostuvo su centro.. Jodan. Brock había intentado extra duro conseguir gustarme. Por primera vez en meses. Tal vez no sentiría nada después de todo. haciendo muecas cada vez que la pala golpeaba el suelo. Se levantó y caminó en mi dirección. Te. Sentí mis dedos curvarse alrededor del metal frío. —¿Que acabas de decir? Tenía la espalda hacia él.

—Buena elección —dijo. —No te molestes. —Intentó reír. Sentí un puñetazo en mi piel. Mierda. dentro de mi zapato de correr. No quería mendigar. Todavía estaba acostada en el agujero. ¿Izquierda. —¿Y ahora qué? —pregunté. como si algo se hubiera roto o quebrado. —Mil malditas gracias. lejano. Le había hecho daño—. pero se sostuvo las costillas inferiores. Derecha? Suspiré. Un hueso. cerrando los ojos. como si te creyera. Lo que él quisiera hacer. Tragué. y esperé más instrucciones. —¿Izquierda o derecha? —preguntó con los dientes apretados. con mis ojos fríos. pero el dolor se sentía distante. mi expresión distante. gruñendo mientras balanceaba la pala y la golpeaba directamente en mi pie derecho. Lo miré fijamente. —Ahora te levantas y sigues cavando. . probablemente. no intentaré correr de nuevo. lo haría con o sin mi permiso. —Derecha —respondí. Has hecho un buen trabajo con Connor. O. El hecho de que apenas sentía dolor me dolía más que nada. Ni siquiera me estremecí. Sabía que era malo. No grité. y debería haberlo hecho antes de que te diera la pala.

No estarían paseando por seguridad. De todos modos. un sótano? Las opciones eran ilimitadas. —¿Dónde está tu esposo? . ¿Un apartamento que no conocía del que Brock había rentado? ¿Un hotel. un lago. Ella no iba a correr a las cinco de la mañana con una billetera. Sabía que estaba en modo negocios. ¿Para qué me preocupaban los aviones? Si Brock la tenía. -TROY- Traducido por YoshiB ¿DÓNDE PODRÍAN ESTAR? En cualquier lado. Cat abrió. necesitaba encontrarla rápido. Lo sabría. Y su nueva licencia de conducir estaría en su billetera. y salté. estaba condenadamente seguro que no estaba con él por voluntad propia. y dondequiera que estuvieran. Yo sí. Golpeé la puerta delantera tan violentamente que las ventanas se estremecieron. los bosques. porque parecía más preocupada que encantada de verme. ¿Dónde joder podrían estar? ¿Estaban todavía en Boston? ¿Estaban en un avión yendo a algún lado? No. su corta y asquerosa falda se balanceaba por correr hacia la puerta. instruyendo al conductor a que me esperara. Sparrow no tiene su pasaporte. con los ojos abiertos y obviamente asustada. no estaban en un avión. Tenía la certeza de que estaban en algún lado lo suficientemente cerca como para conducir. un motel. un granero en alguna parte. Para hacerme saber algo así. El taxi se detuvo en la acera de la casa de Cat. —¿Qué está pasando? —Su frente se arrugó. Para eso le pago a Jensen.

Troy? —Hola. —No tengo idea ¿Qué demonios? ¿Por qué lo buscas? —Corrió detrás de mí. Nada de la mierda que Cillian y David Kavanagh hicieron. —Me sonrió mientras tomaba el camión del suelo y lo colocaba de nuevo sobre la mesa. quería agregar. Tan inocente. con pequeños camiones alineados perfectamente frente a él. incluida la habitación de Sam. ¿Por qué? —Déjame preguntar de nuevo. —¿Estás siguiendo a tu marido a través del GPS? —No —dijo—. amigo. pero joder. —No hagas ninguna mierda estúpida. no aplicando una presión real. parecía confundido. Mierda. Cuando su puerta voló hacia adentro y golpeó fuerte contra la pared. —Lo seré. pero odiando el hecho de que estaba perdiendo el control sobre la situación. Es posible que estuviera siendo paranoico. me dieron todas las razones para sospechar de ellos. quien nos miraba desde el pasillo. No dejaría pasar a Cat para que Brock mantuviera a Sparrow aquí. también. —De acuerdo. Subí las escaleras de dos en dos y empecé a lanzar las puertas abiertas de arriba. Mierda. —Eh. Entré a grandes zancadas. ¿Puedes decirme donde está su . Sam —Dudé un momento para tomar una última mirada antes de hacer algo que sabía que él podría odiarme por el resto de su vida—. Sé bueno. y me uní a ella tirando de la puerta para cerrar la habitación de Sam para que él no nos escuchara. —Puse mi mano en su cuello. Nada de lo que Brock y yo hicimos. No confiaba en ninguno de ellos. Me giré hacia Cat. y rápido—. Estaba sentado en una mesa de plástico para niños. hola ¿Sr. Y Brock no estaba aquí. haciendo girar un camión hasta el borde de la mesa. ¿Has visto a tu padre por aquí? —Hoy no —murmuró. Lo dejó caer al suelo e hizo un sonido explosivo con su pequeña boca.

Cat. No estaba en nuestro viejo barrio. era que anhelábamos el control sobre nuestros amantes. le envié un mensaje a Lucy. ni en ningún otro sitio. No era su culpa. Tuve suerte de que fuera el lado opuesto de la sala de la habitación de Sam. —¿Es por ella? Maldita sea. Ninguno de ellos tenía noticias. tuve un momento de esperanza. —¡Catalina! —Golpeé mi puño contra la pared detrás de ella. —Le sostuve los hombros. Daisy y Jensen. Caminando de aquí para allá. Lo sabía. con mirada dura—. mordiendo su labio. no estaba en Rouge Bis. —¡Bien! ¡Sí! Claro que puedo rastrearlo a través de su teléfono. —Consigue tu teléfono para mí. ¿Quién podría saber dónde está Brock justo ahora? Dame cualquier cosa que pienses que pueda ayudar. Si había una miserable cosa que Cat y yo teníamos en común. No tenía tiempo para esto. El bastardo no se había arriesgado. porque sonaba como si una bomba hubiera explotado—. No estaba en casa de Abe. pero me quedé en el pasillo. Ella miró hacia abajo. ¿de acuerdo? Cada pedacito de mierda que me has hecho está a punto de ser borrado y perdonado. Esta es la única vez que no voy a ser tan flexible. Ella fue lo suficientemente estúpida como para hacerme señas hacia su dormitorio. Cuando Cat me dio su teléfono y me enseñó la aplicación. Este es el momento de redención. si puedes responder a una pregunta. Había dejado su teléfono detrás. Ahora. Cat. escúchame. ni en el ático.celular a través del GPS o no? No quieres mentirme. —Muy bien. Ambos sabíamos que no éramos lo suficientemente buenos. tu lugar en el cielo seguro. sujetándola contra la pared. y odiaba a cada uno de ellos por no ser más útil. pero era la dirección de Rouge Bis. Quería seguir a Brock por la misma razón que yo quería saber dónde estaba Roja todo el tiempo. pero yo no tenía una sola pista sobre dónde buscar a Sparrow. Rápidamente fijé el paradero del teléfono de Brock. Respóndeme antes de que destroce tu jodida casa. ¿Tiene algún amigo? ¿Familia que no conozco? .

pasándose los dedos por el cabello y suspirando en voz alta. —Gracias —susurré. María estaba en mi ático. Ella sabía que cualquier cosa que yo buscaba no tenía nada que ver con ella y todo que ver con mi esposa. respirando profundo. Cuida de Sam. Era todo un acto. —A nosotros. No la perdería. —Sonrió amargamente. sofocando la mierda fuera de mí. Supongo que la mató saber que me había cambiado a cosas mejores. —¿Qué? Espera. Que ya no era el centro de mi vida personal. Lo ama. . colocando un beso suave en su frente—. El tiempo se deslizaba como arena entre mis dedos. mi voz tembló. probablemente más de lo que me ama a mí. Son muy cercanos. Tic toc. Cat pensó en ello. saltando de nuevo en el taxi y tirando más dinero a mi chofer. su voz frágil—. —Cat. Por eso te odia tanto. Y tenía algunas explicaciones que hacer. No quería que yo los encontrara. —Mi mamá —finalmente dijo. Roja era lo único que no dejaría que nadie me quitara. Sentí las paredes del pasillo cerrándose. Tic toc. Ella no quería que tuviera éxito. por favor… —No pude evitarlo. Mamá podría saber dónde está. parpadeando sus lágrimas. No podía perderla. Es lo mejor que te ha pasado. ¿a dónde vas? ¿Por qué dices eso? Pero ya estaba fuera de la puerta. Cerré mis ojos.

Se sentó en el muñón. me sentía muy enferma físicamente. me desplomé al suelo. Troy estuviera usando ese tiempo para tratar de encontrarme. y desesperadamente recé para que en algún lugar de Boston. Quería borrarlo pero tenía miedo de que el psicópata pensara que estaba haciendo algún tipo de movimiento y dispararme. su rostro resplandeciente con una sonrisa. agarrándose su costado una y otra vez. Me retorcí y tiré de la cuerda. pero generalmente tan alegre como una loca exploradora. Frio y agotado. no puedo esperar a que vayas con ella. frotándose el costado—. Me desató y me puso de nuevo al trabajo. fingiendo que había estado desmayado todo el tiempo. Eso me compró tiempo. . —¿De qué demonios estás hablando? —escupí. —Voy al auto a buscar analgésicos —anunció. Después de todo lo había intentado antes. pero ahora decidió ser hablador. no estaba segura de haberlo escuchado bien. —Me encanta cuando la familia se reúne —continuó. La sangre en mi frente estaba comenzando a secarse y picar. Me llevó a un árbol y me ató las manos al tronco. Para mí. -SPARROW- Traducido por YoshiB ME SENTÍ COMO SI estuviera cavando para siempre cuando Brock me indicó que dejara caer la pala. no para ti. No respondí. Cuando oí a Brock regresando. —Oh.

Bien. Abrió los brazos e hizo un gesto a su alrededor.. —Se rascó la frente con el cañón de la pistola. Troy ni siquiera conocía a mi madre. No la mató.. No podía soportar mi pie lesionado. Sparrow? —Caminó hacia mí—. ¿y qué bien le hizo a ella? Después de que Troy los encontró abatidos. pero venía aquí todos los martes para comenzar su segundo turno como la perra de Cillian. el hijo de Cillian. ¿Tu madre? Te dejó a ti y a tu miserable excusa de padre por Cillian Brennan. para que nadie se enterara de que Cillian murió en la cama de su amante. Tenía trece años cuando ella se fue. Por supuesto. No sobre nada. Sí. tal vez todavía serás capaz de detectarla. cariño. La envolvió en una sábana blanca. olvidé que aún tienes que hacer algo. —Tomó su rodilla doblada. así que incluso si no encuentras su cuerpo podrido y siendo todo hueso. y estás apunto de ser enterrada aquí debido a Troy Bernnan. Por supuesto. —Es cierto. Tan calmado. Ahora que lo piensas. considerando el hecho de que no te vas a mantener con vida por mucho más tiempo. . Eso no te serviría de nada. pero ya no me importaba más. eres extremadamente parecida a Robyn. —Mierda. oh. unos quince años después. Tan repulsivamente calmado—. —Realmente me gustaría estar mintiendo. La enterró en el bosque. —Debe haber estado realmente loco por él. en estos mismos bosques. —Mientes —herví. ¿no es así. Y a mí misma—. Tal vez encuentres un pequeño recuerdo de mami querida. Sacudí la cabeza tratando de dar sentido a las palabras de Brock. Robyn solía reunirse con él en una cabaña en medio de la mierda en algún lado. Te gusta cocinar. la enterró justo aquí. —Sé que él no la mató —le dije. Estás excavando la misma tumba donde tu marido enterró a tu mamá. Trabajó con el público que venía para el almuerzo en un restaurante en Amherst. al menos eras su esposa legal. olvidé que no te lo dijo. en una profunda tumba. este era su reino. girándome para mirarlo. —Puso una mano sobre su boca como si acabara de dejar escapar un secreto y ahora estaba más que avergonzado—. realmente. aparte de lo que acababa de escuchar. profundamente pensativo—. inclinándose hacia delante y dándome una de sus gloriosas sonrisas.

Al menos eso es lo que Troy le dijo a Cat y lo que Cat me dijo. Brock arrastró el arma suavemente a lo largo de mi pómulo. en su mayoría moviendo la tierra alrededor. —Sigue cavando y te lo diré. —A pesar de que tu madre era solo la amante de Cillian.. Solo tenía que mantenerlo hablando. porque no duraría mucho. algo a lo que no me oponía exactamente. —Me gusta que seas optimista. que no era muy grande todavía. por eso le pregunté. sus ojos bebiendo de mi rostro. ahora no importaba. Brock sacudió la nariz y movió el dedo índice hacia el agujero que cavé. Eso realmente tampoco hacía ninguna diferencia. Y Brock parecía dispuesto a conversar. Quería que Troy encontrara mi cadáver. Por eso me trajo aquí. En el fondo de mi cabeza me acordé de él diciéndome que me mataría cuando menos lo esperaba. Pero ella luchó con dejar a su familia. Hablado de ti mucho. Supongo que no fue tan difícil salir de Abe. . que con todos sus amigos bebiendo y de baja vida. Recogí la pala. pero solo fingí hacer algún progreso con mi tumba. E incluso si estaba diciendo la verdad. con dejarte a ti especialmente. ¿Estaba horrorizada al pensar en lo que Troy podría haber hecho? Sí. Es una cualidad que muchos ratones de la ciudad no poseen. dónde estaba y lo que había hecho. No tanto como una captura. Sabía que la cabaña de la que Brock hablaba estaba aquí en alguna parte. te echaba de menos. No hables de mí en tiempo pasado.. podría tomarlo. justo aquí. Pero incluso si mi marido no me había sacado de mi miseria y me había dicho por qué mi madre se había ido. No importaba el dolor. —Sigo siéndolo. No más de una hora. Era más tiempo entre los vivos. de todos modos. Pero tú. —¿Entonces por qué Troy se casó conmigo? —me escuché preguntándole a Brock. aparentemente la amaba. no importaba porque pronto probablemente no podría ser capaz de sentir nada. No tenía que creerle a Brock.

era tan fácil arruinarlo. como el gato desleal y perdido que es. para ser exactos.. —Por supuesto que lo odio. pero una cosa era clara. —Sigue. Y no te preocupes por mi hijo. mientras que estaba arruinada hasta el máximo de drogas que personalmente contrabandeé en el centro de rehabilitación en el que Troy la internó en Malibú. Y Cillian era un infierno de jodido hombre. y tiró la pala de mi mano—.. Brock planeó esta venganza hace mucho tiempo. y Cat. así que yo contraté a alguien para que lo matara. Por supuesto. ¿Qué hay de Sam? ¿Qué pasa con Cat? —No pierdas tu compasión en Cat. —Se acercó más. Entonces enviaste a alguien a matar al papa de Troy. él le dio sus bolas en un plato de plata.. El hecho de que Cat había sido una adicta era nuevo para mí. —Me detuve. El nombre que faltaba en la lista de Troy. No yo. —¿No estás ni un poco triste? —pregunté—. sí. exhalando—. —Así que Cillian hizo un noble acto e hizo que Troy jurara que se encargaría de la pequeña que su amante había abandonado por él. —¿Cat? —Me atraganté. Jodido. ella. deteniéndose a centímetros de mí. Se ha estado cogiendo a tu esposo bajo tu nariz. Tu padre murió. Él era Sansón y ella era su Delilah. —Él sonrió. derramó todo cuando estábamos en la cama. El peor de ellos. —Lo odias —dije. girando para mirarlo. Dios. ¿no? Pero eso es mafioso para ti.. Yo era su consejero allí. ¿Pueden los Gorriones morir de dolor? —Oh. Casarse contigo. Eras huérfano. me recordé. —Echó la cabeza hacia atrás y se rio. haciéndome daño un poco más. Él mató a mi padre. su rostro se acercó más al mío cuando susurró—: Troy estaba tan enamorado de mi esposa. Después de que Troy encuentre tu tumba y vea lo jodidamente simbólico que es que te . ahora vas a hacer huérfano a Sam. Él se lo contaba todo. y ahora. también. El único amor verdadero de Troy. La respuesta a las preguntas de Troy era Brock. júbilo escrito en su rostro—. porque ambos sabemos que Troy te cazará y se asegurará de que estés más muerto que la muerte después de esto.

—Primero tú. planeo matar a tu marido también. Las damas primero. —Oh Brock… —Fingí reírme—. —Enterró la pala en el suelo y comenzó a cavar—. . una sonrisa sin humor. incluso para mis estándares. Semejante novato. Estás tan jodidamente muerto.haya enterrado justo al lado de tu madre. pero tenía un punto que hacer. Era una sonrisa sombría. Ahora era mi turno de sonreír.

Funcionó en su mayor parte. casi pierdo mi mierda por completo. Lo hizo para que nadie le hablara. Ella no quería conversar. hablando inglés fluido a un cajero. -TROY- Traducido por YoshiB MARÍA PRETENDIÓ NO hablar inglés. pero solo sonreí y dejé que pasara. Estoy aquí para hacerle algunas preguntas sobre la desaparición de Flynn Van Horn. No en la casa de mi madre en el vecindario de Sparrow. Roja estaba con él y no solo no quería que los encontrara. Mi compañero también está en camino. Brennan… —Un hombre bajo. mi maldito sofá. con ropa barata y pequeños ojos. que la madera se aplastó como papel de seda. y se acercó para estrechar mi mano—. Lástima que yo haya inventado el juego. y no es como si necesitara su contribución intelectual en mi vida. Fue solo por un milagro que me recuperé. donde ella originalmente comenzó a limpiar para nosotros. . pero luego la atrapé en el centro comercial. Kavanagh. Esta vez ni siquiera me tomó un segundo para hacer los cálculos. Esto fue orquestado cuidadosamente. No fue una coincidencia. pero conocía su juego. sino que deliberadamente había puesto un obstáculo delante de mí. Casi se tragó la lengua cuando me vio esperando en la fila detrás de ella. Brock. se levantó de mi sofá. Mordí mi palillo de dientes con tanta fuerza. Soy el detective Phil Stratham. Cuando entré en mi ático y vi que no estaba sola. El jodido le dio a la policía información sobre la muerte de Flynn. y no en mi lugar en Back Bay. Quería servir mi culo en un plato. Bien jugado. —Sr.

No dejas a un drogadicto desintoxicado solo en una cabaña en medio del bosque. . Eso era algo bueno. sin que me importen las cejas levantadas. Estaba asustada. abriendo mis ojos y dándole mi mirada de loco hijo de puta. Una. —¿Dónde está tu yerno? —¿Qué?35 35 En el original. eso no era algo que quisiera mencionar. Bastante acertado. Orden . Su cuerpo estaba fresco cuando lo encontré. Arresto? —repetí lentamente. y sentí que su muerte era un "accidente" deliberado por parte de Brock. Maldita.. El detective sabía que estaba muerto. arrastré a María por el brazo hacia el cuarto de huéspedes. Solo estoy aquí para… —Alguien te ha dado un montón de mentiras —le corté—. más cerca… más cerca… —¿Tiene una orden de arresto? —Mis labios se volvieron una línea mientras caminaba directamente hacia María. No pediré dos veces. Las paredes se estaban acercando.De. lo dice en español. Me deshice del cuerpo. La clavé contra el armario. Brock nunca respondió a mis llamadas. no yo. realmente tengo cosas que hacer. o si envió a alguien más para que hiciera su trabajo sucio por él. Con eso. —Mira. me metí en su rostro. —Mira. Tal vez sabía algo. Nuestra pequeña charla amistosa tendrá que esperar. sal de mi casa ahora mismo. No sé si Brock Greystone te llamó. Fue él quien lo desintoxicó. —Brennan… —Su voz se elevó—. tenemos información y… —¿Tienes. —Tenemos muy fuertes razones para creer que Van Horn estuvo con usted las últimas horas antes de su desaparición.. No me hables así. Ella abrió los ojos. pero no le hice una mierda a Flynn Van Horn aparte de entregarlo a Greystone. pero por razones obvias. observando como el vello de sus brazos se alzaba—. Si no.

Dime lo que sea. por supuesto que no lo estaba. nadie más lo estaba—. —¿El qué? ¿El qué? ¿La pala? ¿Tomó una pala? Me miró impotente. Se acabó. Dime.. ¡Respóndeme ahora. Saqué mi teléfono de mi bolsillo. Luego se fue. tosiendo un poco—. esperando que el detective cabeza de mierda entrara y salvara el día. sin pestañear. y es mejor que quieras ahora si no quieres salir de esta casa con tu lengua arrancada de tu boca. la palabra "perra" no era realmente mi estilo. Sé que me entiendes. Tomó la cosa. avergonzada y ansiosa. ¿Dónde diablos podría estar? ¿Dónde podía llevarla? —¡No lo sé! —gritó—. sumido en la desesperación. Finalmente. Oficialmente y genuinamente perdido mi mierda. Yo estaba más en el negocio de la “mierda”. Diablos. ¿Era esto chantaje? ¿Estaba mi mucama extorsionándome para que así dejara a su hija? —No la he visto en meses. juntando mis palmas. —Vino el sábado a casa. lanzando miradas detrás de mi cabeza. Empujé la foto en su rostro. me habría puesto de rodillas si pensaba que me ayudaría—. y sin embargo. perdiendo cada onza de control que había dejado en mí. Mientes y la vida de Sparrow está en peligro por culpa del hijo de puta. —Deja de joder.. —¿Ya no ves más a mi Catalina ? —Ella parpadeó rápidamente. la batería casi muerta. Miró a la izquierda y a la derecha. Ella iba a darme algo. perra! —Golpeé mis palmas abiertas en la pared—. Algo era mejor que nada. —Traté otra táctica. un maldito avance. Por favor. El tiempo no estaba de mi lado. Estaba perdiendo mi paciencia. Pero lo había perdido. ¡No lo sé! ¡Él nunca me cuenta nada! —Mientes —grité en su rostro.. ¡Responde! No estaba orgulloso de ello. una mezcla de inglés y español. Dime donde está. María tenía dos veces mi edad. María empezó a tartamudear. por favor. —Se aclaró la garganta. ahora. —Empezó a hacer movimientos de excavación con las manos—. Sé que hablas ingles cuando quieres.. Maria. Demonios. . comprobándome por debajo de sus pestañas. Solo… por favor. Mira. Mi casa. tomaría cualquier cosa. En este punto. Necesito saber dónde está. y perforé la palabra pala en el buscador.

con los brazos cruzados sobre el pecho. Porque era el lugar que más le dolería. —Esto —confirmó. y yo sabía exactamente dónde. —Te puedo dar aún más. levantándose y moviéndose en mi dirección. Mierda. rezando para que el detective cara de mierda no hubiera dejado el edificio todavía. La llevó al bosque. al lugar donde yo enterré cualquier posibilidad de que lo hagamos como pareja. y lo necesito ahora. La llevó a los bosques. Maldición. Todavía estaba en mi sala de estar. Salí de la habitación de huéspedes. —¿Es esto lo que él tomó? ¿Es con eso que se fue? Asintió lentamente. pero necesito tu auto. . —¿Puede prestarme cinco minutos? —preguntó. No lo había hecho. plantado en mi sofá como un niño castigado. ¿Este era el tipo a cargo de encontrar posibles criminales y asesinos? No es de extrañar que todavía estuviera suelto. Asentí. pasando por su lado mientras me dirigía hacia la puerta. porque era el último lugar que quería que fuera. Más que probablemente. tragando saliva.

Tal vez es solo mi frágil ego. —BROCK se levantó y secó la capa de sudor de su frente. -SPARROW- Traducido por krispipe —TODO HECHO. —¿Por qué estás haciendo esto? —grité. y mi pie palpitaba como si estuviera siendo cortado lentamente con una motosierra. especialmente si quería que el agujero fuera lo suficientemente profundo para mi cuerpo antes de Acción de Gracias. en el borde. por conectar con algo que podría haber estado allí. —Pellizcó sus cejas. Finalmente. Pero. pero estaba allí. . Bueno. la sangre pegando mi cabello a mi piel. se dio cuenta de que yo no estaba en condiciones de hacerlo. Intenté oler la sábana. tirándola hacia mí. Mi vida. Decepción por mi madre. Todo lo sentí fue decepción. Mi frente había dejado de sangrar. Se había quedado a cargo de cavar la tumba hacía dos horas. tirando de su cabello castaño. También había encontrado la maldita sábana blanca. —Entiendo que odias a Troy. pensándolo realmente—. desesperada por sentirla. No era mi mejor momento. Ya no era tan blanca. ¿sabes? Soy mucho más guapo que Troy Brennan. Pero no pude. estaba a punto de tomar una vida. con la victoria impresa en toda su asquerosa cara. Estaba mirándome mientras yo estaba sentada en el suelo. Brock estaba apoyado contra un árbol alto. dorada por la suciedad y el barro. mi marido. ¿por qué sientes la necesidad de hacerme daño? —No estoy seguro. Entiendo que desprecias a los Brennans.

Sra. Brock cayó al suelo.. él siempre consigue las chicas. —La voz de Troy disminuyó considerablemente—. Pero aunque lo dije. Troy dio un grito de pánico. por otro lado. —Puso la mano sobre su corazón—. Entonces. jadeó cuando la figura jadeante de Troy apareció a través de los arbustos como una tormenta.. —No lo hagas —gritó Troy otra vez. Todo había terminado para él.. —Demonio —susurró Brock. —No me esperes despierto. Sí. con una sonrisa.Sin embargo. Apuntó su arma a la cabeza de Brock y gritó: —¡No le dispares! Brock dejó caer su arma. Levanté la . Te guardaré un lugar en el infierno. su boca abierta y comprensión inundando su rostro. ¿Alguna otra última palabra. Brock se giró para ver quién venía.. pero no conmigo. Brennan? —Sí —dije. después de saber lo que Troy le hizo a mi madre y lo que pasó. —Aw. Brock. Llegaré tarde. O tal vez lo era. su cuerpo golpeó con un ruido sordo que resonó entre los altísimos árboles. —Son tan malos uno como el otro —le disparé—. Troy no era malicioso. al menos la mayor parte. Estaba confundida. ¿no? —Resopló—. la acusación dirigida a mi esposo—. Quizá estoy amargado porque estás tan ciega de lo que él es y yo soy. eso es. pero mantuvo el espectáculo de monstruos. Porque después de que todos los secretos se descubrieran. soltando la sábana blanca y viéndola caer de nuevo al suelo—. ¿Qué? Brock ya no sostenía el arma. Ambos monstruos del infierno. tuvo toda la oportunidad de detener el baño de sangre y todo lo que había sucedido. Eso es simplemente insultante. —¡Dije que sueltes el arma ahora! Un disparo resonó en el aire. Hay alguien detrás de ti. no lo creía. todavía no podía odiarlo tanto como odiaba a Brock.

Demasiado aturdida y débil para intentar levantarme. —Lo siento. El alivio me invadió. extendiéndose como un derrame de petróleo con cada segundo que pasaba. Vi la sorpresa en sus ojos mientras la mancha roja oscura de sangre florecía en su chaqueta gris ratón. apenas notando que los brazos de Troy se cerraban alrededor de mí. y mis ojos se revolvieron en sus órbitas. todo estaba bien. Lo siguiente que vi fueron los zapatos de Troy cuando se detuvo a centímetros de mi rostro. No creo que él hubiera notado la sábana. —Cogió el arma de Brock con un pañuelo y caminó hacia donde Brock había estado antes de que la bala lo golpeara—. Estaba tan cansada de ser fuerte. incluso por él. Troy estaba aquí. A pesar de lo que sabía. y de repente. Horror grabado en su rostro. me quedé boquiabierta ante su cuerpo próximo a mí. me disparó. Ni siquiera estoy segura de que yo supiera lo que estaba haciendo en este punto. me quedé allí. Me llevaba con un monaguillo. Lo perdí por un momento. era casi como si fuera una extraña viendo una realidad que no era realmente mía. Balanceando mis brazos sobre su cuello. Él estaba aquí. Sabía que estaría bien. a pesar de mi vida con él. y yo era su cruz. abrazándome tan fuerte como si pudiera evaporarme en cualquier momento. Ser atendida. Todavía temblando. Te prometo que ni siquiera te rozaré la oreja. Roja. mi marido. Sollocé. era una concesión que me alegraba de hacer.cabeza. cerca del agujero que él había cavado para mí. liberando cada lágrima que había estado manteniendo todo el día. Lo siguiente que supe es que estaba recogiéndome. No le dio a mi oreja por una pulgada. Me aferré a la sábana blanca de mi madre y sollocé. pero aún sentí el calor irradiando de la bala cuando pasó por mi lado. Entonces me disparó. estaba bien. Troy Brennan. El olor de la pólvora quemó mi nariz. de lo que no quería saber. Una segunda persona apareció a través de los árboles en nuestra . Tanto había pasado tan rápido.

No era verdad. Los primero minutos. —Lo sé todo —susurré en su pecho—. e iba a intentarlo de nuevo. pero él se agachó. lo siento mucho. Nada parecía importar ya. y Troy fue quien usó el arma de Brock. Empezaba a doler. todavía con Brock. pensé que aún estaba en el bosque. Troy fue el que disparó. bíceps e incluso sus dedos se endurecieron. Todo dolía. Dejé que Troy me llevara a una camioneta negra que no reconocí. la recogió y la arrojó sobre su hombro. Por supuesto. Su pecho. Nada. más para sí mismo que para mí. Un hombre pequeño con ropa utilitaria y nariz afilada. y de alguna manera. Entonces sentí la aguja en mi . falló solo por unas pocas pulgadas. —¿Le disparaste? —le rugió a Troy. Un policía. no dije una palabra al policía. muerta. y lo sentí a través de mi hombro señalando con su barbilla a Brock—. No desperté hasta que estaba en el hospital. —Sparrow… Me desmayé en cuanto me colocó en el asiento. eso me puso incluso más triste. pero noté que el arma de Brock estaba de nuevo de su mano. —Joder. Le disparó a mi esposa. e incluso entonces. Todo se sentía roto. —Defensa propia —dijo Troy. o peor aún. mis brazos sacudiéndose como si ya no fuera parte de mi cuerpo. siempre el apañador.dirección. Todavía estaba aturdida e incoherente. Solté mi agarre de la sábana. Mi frente y mi pie también. Especialmente mi corazón. Brock nunca hizo tal cosa. Los brazos de Troy se apretaron alrededor de mi cuerpo de manera protectora. ¿Cómo pudiste hacerlo eso a mi madre? ¿Cómo pudieron hacernos esto? Sus músculos se tensaron alrededor de mi cuerpo. Se apresuró hacia el cuerpo de Brock y buscó su pulso. Mi marido. Sabía que yo lo sabía. todo era un borrón. Roja —siguió repitiéndolo. y por primera vez desde que pasó todo. no me importaba despertar o no.

—En realidad. Y lo más importante. intentando ganar algún control sobre mi visión. la mujer que me dio a luz incluido. —Me estremecí. Era aburrido. No después de lo que hizo. —Lo siento. Brock me lo rompió. Daisy estaba limpiando la suciedad debajo de su uña distraídamente. Me di cuenta de que era Pops. cariño. Estaba muy dolorida. muebles básicos. ninguna cantidad de morfina en el mundo sería capaz de someter el dolor. pero dejé de intentar mover mi pierna. —¿Dónde está Troy? —Lamí el interior de mi boca. El linóleo del suelo. por cierto—porque Lucy saltó de donde estaba sentada y apareció junto a mi cama. Mi yo actual no podía manejar el detalle. únicas personas importantes en mi vida. todavía me preocupaba por él. Lucy y Daisy intercambiaron miradas. Las paredes estaba desnudas y todo era blanco o pálido. Me pregunté cuánto sabían. vi una figura nebulosa sentada junto a mi cama. estaba rodeada por las tres. Lucy estaba encaramada al alféizar de la ventana. ventanas blindadas. con la cabeza entre las manos. era desnudo. o digerir algo más complejo que lo que estaba delante de mí. haciendo estallar un chicle rosa. Aunque no pudiera estar con él. y me encantaba. Te rompiste el pie. Parpadeando lentamente. eso no lo le hacía menos . Mi marido ya no era parte de esa corta lista. mirando hacia fuera. Su cuerpo temblaba y noté que estaba llorando. intentando luchar contra la sequedad. Pops y Lucy debieron de oírme jadear cuando intenté mover mi pie— sin éxito. Me dolía admitir que incluso aunque Troy hizo cosas impensables a mucha gente. Todavía no quería que se metiera en problemas. Encontré consuelo en la simplicidad de todo lo que me rodeaba. pero sobre todo parecía preocupada.muñeca y el olor de antisépticos y anestésicos atacó mi nariz. estaban confundidos y todavía en la oscuridad. y no me gustó lo que estaba escrito en sus rostros. Por las miradas en sus rostros. apoyada contra la pared.

En efecto. cerrando los ojos y luchando contra las lágrimas picando tras mis globos oculares. Infectándome de la cabeza a los pies. —Está muerto. No te preocupes. Dando su declaración sobre lo que pasó. Miré por la ventana. Si acaso. ¿Por qué estaba llorando ahora? Porque tenía mi vida de regreso. habían pasado casi veinticuatro horas desde que me encontré con Brock. Qué psicópata. un farol iluminando la niebla y la lluvia. Maria. —Está en la comisaría —dijo. También apestaba saber que podía ser un hombre libre. Dejé que mi cabeza volviera a hundirse en la almohada. Ahora tenía una buena tapadera. porque sabía que no podía perdonarlo. inmune a cualquier cosa que pudiera hacer. Maldición.importante. también. No puedo creer que Brock te secuestró porque se enamoró de ti y no podía digerir el hecho de que estaban casado. Mucho. pero parecían años. Ah. pero no estaba en la habitación. Estabas en un estado complicado cuando Troy te encontró. Apestaba. ya que Lucy y Daisy estaban demasiado empáticas para hacer tal cosa. Pops fue el que me dio la noticia. Fuera estaba de color negro. —¿Cómo me encontró Troy? —El ama de llaves —respondieron al unísono. sin pestañear—. porque ya no me quería. todavía lo amaría. Porque tenía a . El cáncer había tomado con éxito mi cuerpo. Resistente a cualquier medicamento. me hacía preocuparme por él aún más. —¿Y Brock? Esta vez Lucy no tuvo problemas en dar la noticia. Pobrecita. —¿Qué hora es? —Una de la mañana. sabía que incluso si la bala que me había disparado perforara mi piel.

y antes de que me diera cuenta. —¿Quieres decir que mis días de modelo de pies se han terminado? —Me temo que sí. —No —estuvo de acuerdo. Lucy y Pops—y la sonrisa se sentía bien en mis labios otra vez. pero con un pie roto y un corazón destrozado. o sentirme genuinamente feliz. pero esto era un comienzo. Porque todo debía estar bien ahora. Necesitaba huir de él. Casi sonrío. Nunca lo estaría. Casi. —Apuesto a que mi pie no se ve muy bien tampoco. Los tres nos reímos—yo. Incluso El Apañador no podía arreglar esto. pero bien. reír realmente. Me llevaría mucho tiempo hasta que volviera a reír. No había arreglo para nuestra relación después de lo que él había hecho. No natural. —¿Podemos conseguirte algo? —Daisy tiró de su chicle. esto era algo también. —Chocolate caliente —dije. Troy tenía razón: estaba obligada a huir de él. salió corriendo de la habitación. pero no lo estaba.mi familia alrededor. rozando su mano a lo largo de sien en un gesto maternal. Estaba dando pequeños pasos. —Tu frente se ve desagradable —comentó Lucy. . girándolo alrededor de su dedo. Fruncí el ceño.

Taché el último nombre en mi lista. Sparrow estaba a salvo nuevamente. Todavía había un montón de papeleo que hacer y sabía que me iba a costar unos cuantos centavos. pero lo arreglé. pero también las huellas dactilares de Brock por toda la cabaña en la que se ocupó de él. -TROY- Traducido por Mew LO ARREGLO TODO. Era «El Apañador». Todo era como se suponía que debía ser. Me las arreglé para matar a Brock y detener la estúpida investigación de Flynn. «Dos pájaros de un tiro». Aunque Sparrow estaba sacudida. Tampoco fue demasiado difícil convencerlos de que también fue él quien cavó la tumba. aparte de lo que era importante. . Sobre todo porque su suegra confesó que él había llevado una puta pala al bosque. pronto estaría bien. Estaba a prueba de balas. La tumba de Flynn fue encontrada por la policía. E hice que la muerte de Brock pareciera en defensa propia. Tenía un testigo fiable—el Detective Stratham—que había visto el arma que Brock había tenido el bosque y la tumba que cavó para Roja. Bueno. Cumplí mi promesa a mi padre. Todo estaba arreglado. No se podía negar que el hombre tenía intenciones de hacerle daño a ella y a mí. Los restos en descomposición de Robyn Raynes fueron hallados. Ese era yo. y mis intenciones estaban bien a ojos de la ley. y el Detective Idiota y su grupo estaban bastante felices con echarle la culpa a Brock junto con todo lo demás.

No tenía ninguna duda de que le soltaría toda la sopa a Strathan en cuanto el policía lo pusiera bajo custodia. su pierna había estado completamente jodida y retorcida y su pie del tamaño de una pelota de baloncesto. y la única luz era ella. Si estaba dormida. Se sentía como el infierno. y entonces y solo entonces. La sangre corría desde su cien por todo su rostro como un velo. y eso era todo lo que importaba. fría y eficientemente. como el cuchillo de un carnicero clavado en mi pecho. mi vida como un hombre libre estaba en peligro. No había tiempo para la venganza. y había esperado que se sintiera mejor. matar a Brock lenta y dolorosamente. También había estado helada. no llevaba más que unos pantalones finos de yoga y una camiseta deportiva. Lo primero que quise fue cuidar de ella. se sentía como la puta mierda. Pero no podía hacerlo de la forma que quería. porque me las había arreglado para salvar a Roja. Cada momento que estuviera vivo y tan cerca del detective. Mi búsqueda inútil e irrelevante. Había lucido muy frágil cuando la encontré. No estaba asustado. Ahora caminaba por el pasillo del hospital como si estuviera en el corredor de la muerte. En el momento en que detuve el vehículo del Detective Impotente en mitad del bosque y escapó. iba a hacer lo correcto. pero no alegre. Por primera vez en mi vida. . como una tortura. no quería despertarla. todos mis impulsos y necesidad de venganza fueron irrelevantes. Así que lo maté rápida. Cada puerta que pasaba me llevaba más cerca de la puerta a la que no quería llamar. Llamé a la puerta suavemente. rompiendo junto con él todas mis costillas. Porque Brock tenía que estar acabado antes de que averiguara que enterré a Robyn y Flynn allí. Todo se oscureció. perforando mi corazón y sacándolo lentamente. porque la verdad era que. en el bosque. estaba petrificado. Un Gorrión herido. no lo cambiaría por nada del mundo. Eso estaba bien. Aun así.

Ninguno se lo merecían. para hacerme perder la cabeza. Tomé asiento junto a su cama. Más específicamente. —Entra —dijo desde el otro lado de la puerta. sino porque estaba hecha para mí. No debido a sus rosados labios y sus verdosos ojos. y solo por Roja. . Esperaba que lo encontrara divertido con su sarcástico sentido del humor. que de alguna manera. Ni siquiera era consciente de lo que estaba mirando. Mi niña. supe que había averiguado que era yo quien había venido de visita. Pero solo por esta noche. cavar agujeros para su mamá y para Flynn fueron los momentos más oscuros de mi vida. Ella se merecía los nueve metros enteros. bajando la vista a mis manos o tal vez a mis pies. La más hermosa. justo al lado de las gladiolas naranjas. Tenía un montón de tubos en las muñecas y su pierna estaba con escayola. tomando una respiración profunda. Pero se refería a haberle salvado la vida. no ofrecerle respeto a Robyn Raynes me había costado todo. les había negado un funeral apropiado. Empujé y abrí la puerta. Coloqué la caja de chocolates Godiva sobre su mesa. Hecha a la medida para hacerme reír. y me acerqué a su cama. De hecho era tanto. y eso era bastante. hacerme enfadar. Pero también sabía que era demasiado tarde. Y no era nada menos que divina. el chocolate y cerró los ojos. Chocolate y flores. No a esta estúpida mierda. —Gracias —dijo con voz ronca. mi periquito. La florista me dijo cuando las compré que representaban la fuerza de carácter. Le dije que no tenía ni idea. Quería saltar sobre las gradas y cantarle una canción. Esa mierda cursi. su hija. y por el borde de su voz. pero seguro que no eran sus ojos. En cierto modo. Ella miró las flores. Diablos. La dejé conservar el trapo podrido con el que envolví a su madre antes de enterrarla. Incluso si no fui yo quien los mató. porque no podría lidiar con lo que había detrás de ellos. para hacerme sentir.

—No necesito el dinero de tu familia. Ella se lamió sus labios secos mientras miraba la caja de chocolates. Estaba a punto de volver a hacerlo. . Iba a hacerlo. De verdad era un masoquista hijo de puta. sabiendo que esto dolería diez mil veces más de lo que dolió cuando rompí mi compromiso con Cat. La última vez que había hecho algo altruista se había convertido en mi ruina. esto éramos nosotros. Y aun así iba a hacerlo. pero no me engañé. —Yo tampoco. Algo así. —No hay de qué. Si nos divorciamos. cerré los ojos y me recosté contra la silla con un suave golpe—. —¿Estás limpio con la policía y todo eso? —Sonó aburrida. Dos extraños en una habitación de hospital buscando palabras que no harían justicia a lo que teníamos que decir realmente. Todo lo que los Brennan tocan termina empeñado. —Sí —inhalé. el dolor de la infidelidad de Catalina no era nada comparado con el dolor que sentí sabiendo que había causado dolor a mi mujer. Ahora esto éramos nosotros. Después de hacer lo imposible y convertirnos en algo. Otra vez. tú conseguirías más de la mitad. —Tu padre te hizo casarte conmigo. —Mi madre… —Suspiró—. Ella soltó una risa sarcástica. despegando una capa de piel muerta de mi palma. No puedo creer que le hayas hecho eso. —El testamento decía que no conseguiría nada hasta que me casara contigo. precisamente por eso. Porque si miraba atrás. Roja. Realmente iba a hacer algo desinteresado por una vez en mi vida desde lo que pasó con Cat y Brock. ¿Por qué lo hiciste? ¿Hubo dinero involucrado? Asentí. Estaré bien. Abrí los ojos y la observé por primera vez desde que entré en la habitación.

a mi Sparrow. Ya no podía aguantar más. La había doblado con el peso de mis acciones y mentiras durante los últimos meses. Necesitaba libertad. un monstruo que acecha en las sombras y observa mientras su chica huye de nuevo a los brazos de su familia. —Tonterías. de extender sus alas y volar. y yo su bestia. Es tuyo. . la bestia volvía a su vida solitaria. —Y lo siento mucho. mi cabeza tan baja que mi nariz casi tocaba mi rodilla y dije con voz ronca: —Eres libre. Forzar su estancia era demasiado peligroso para mí y demasiado destructivo para ella. y tenía que dejarla ir. —Lo sé. como ordenó mi padre. esto estaba yendo demasiado lejos. Ese era el mito. Si la doblaba un poco más. incluso para ella. Asentí. Se lo daría todo. considerando todo por lo que hemos pasado. Sparrow era mi periquito. Ella era mi única oportunidad para algo de normalidad y felicidad. sabiendo que tenía razón. Algunos dicen que los periquitos podrían morir de angustia. Ahora ya no. Ya se estaba alejando de mí. Me incliné. su voz se quebró—. de todos modos. —Su voz se hizo más fría. Era la vida real. Necesito irme. Las palabras más doloras que jamás había dicho. Ella era mi bella. joder. pero deseando que estuviera equivocada. —Mi puerta siempre estará abierta —añadí. pero nunca fue mi intención hacer daño de ese modo. Y aun así no sería tan dolorosa como verla marcharse. y ya no podía cortar más sus alas. incluso si yo quisiera que lo hiciera. y ella lo tomó todo y bien. De nosotros. No había reparado mucho en eso. —Déjame ir —dijo en voz baja. se rompería. pero este fue el último palo. como si eso importara. Pero esta no era una película de Disney. pero conocía a mi periquito. porque aunque era increíblemente buena aceptando mi mierda. Siempre lo será. Sé que suena absurdo. Sparrow era libre de irse.

en esa pista de baile en la boda de Paddy. . No Paddy. las cosas no funcionan de esa forma. coaccionarla. no habría esperado hasta ahora. Pensaba que era una broma. y a la mierda las consecuencias. ni mucho menos ocultarla en el bosque. Ahora por favor. Nada malo habría pasado si le hubiera dicho a la Sparrow de nueve años que era mía. Pero resultó que cuando realmente te importa. Nunca le pondría un dedo encima al cuerpo de su madre. amenazarla. Pensé que le sacaría a esta conversación hasta la última gota. Su dolor ocupaba toda la jodida habitación. Se rio. o hasta que nuestros padres estuvieran muertos. pensé que nunca querría darme la vuelta y salir. No lo era. —Considerándolo todo —le dije sin darme la vuelta. Te habría pedido que te casaras conmigo cuando tenías nueve años. considerando todas las cosas? —preguntó con su hermosa voz. Al entrar aquí. vete. que obtendría más tiempo con ella una última vez antes de decir adiós. No debíamos haber pasado un minuto lejos el uno del otro mientras tuviéramos la oportunidad. —Solo por curiosidad… ¿habrías hecho las cosas de otra manera. Ella inclinó ligeramente la cabeza con un asentimiento. No Catalina. a punto de alejarme de ella por última vez. y no podía aguantarlo sin sentir mi pulso debilitarse y mi cuerpo volverse frío. forzarla a quedarse. si hubiera sabido. Y ahora íbamos a pasar separados el resto de nuestras vidas. cuando tuviste tu primer baile lento. Me levanté de mi asiento. Eso era lo que debió pasar. —Eso también lo sé. sabiendo que no debía—. Alcancé la puerta. A la mierda ese “Guardando Todo Mi Amor Para Ti”. invadía mi espacio y me dejaba de puto culo. No Brock. porque sabía que me rompería y haría lo de siempre.

no le dije que mi padre era el responsable de nuestra boda porque no quería avergonzar mi familia. No quería que huyera a la policía con eso. Lo alcanzó a él. y eventualmente te alcanza. a mi madre. de ojos abiertos e inocente mujer. No quería reabrirle esa vieja herida a Sparrow. A solas. No se merecía más injusticia ni dolor. lo sabía de primera mano. o simplemente una loca viviendo con una manada de gatos en el bosque. No necesitaba saber que su madre la había abandonado por un hombre casado. Me alcanzó a mí. Por todo lo que sabía. La verdad era mía. La verdad es que era un infierno de corredor. Cuando me casé por primera vez con ella. Paddy Rowan me recordó que no podía escapar de mi pasado. hacer lo que era mejor para ella. Pero a medida que nos acercábamos. y esa costra era demasiado profunda y estaba muy tierna para abrirla. como una venganza en un plato de miseria. -TROY- Traducido por Mew Rincone Dos semanas Después LA ÚLTIMA VEZ que lo vi. Deseaba poder meter todas mis mentiras en una bola envenenada y meterla por mi garganta y tragarme el dolor que ella sentía. su madre podría haber sido secuestrada o asesinada. Se entregaba fríamente. Pero no podía. Tenía razón. a mí mismo. pero no se lo dije. las cosas cambiaron. No sentía siquiera que le debiera una mierda. . a mi hermosa. y mía para lidiar con ella. Ni siquiera podía soportar el hecho de que Brock y Catalina lo supieran. Ya no me importaba el estúpido orgullo Brennan. La relación padres-hijos era la cosa más compleja de la raza humana.

pero seguía siendo mejor que podrirse bajo las luces fluorescentes de una oficina todo el día. No estaba seguro cuál era la peor parte para Sparrow: cómo había escondido a su madre. quien me llamó. habló al otro lado de la línea: —No conozco a ningún violador. y esta vez lo mantuve ahí durante más tiempo. —Gracias. Había cobrado el cheque de Paddy. Estaba un poco morado. Volví a sacar su cabeza y le gruñí al oído: —Ultima oportunidad. No era la mejor parte de mi trabajo. Eso pasa. sucedió. —No hablaba contigo —le dije a Jensen—. El tipo con el que estaba tratando no respondió. Detrás de esa vieja sarna se escondía un montón de pus y sangre. Respondí la llamada con una mano. haberme deshecho de las evidencias o que no le hubiera contado todo en primer lugar. pero eso no quería decir que por eso doliera menos. Iba a dolerle un infierno. pero no lo suficiente para mi gusto. —Colgué y lancé mi teléfono contra la sucia pared llena de grafitis. Esperaba la llamada. amigo. Jensen. Tal vez eso le refresque el paradero del tipo que violó a la hija de mi cliente. pero comprensible: mis disculpas no fueron aceptadas. Dos semanas después de dejar la habitación de hospital. . Después de todo. así que metí su cabeza más profundamente dentro del inodoro. Se acaba de hacer seiscientos mil dólares más gorda. Deja que se pierda el privilegio de respirar oxígeno. Dime dónde encontrar la escoria que violó a la hija de Don y te dejaré conservar las pelotas. Dejé salir unas cuantas maldiciones bastante jugosas antes de volver a sacar la cabeza del tipo. Una cosa era segura. usando la otra para meter la cabeza de alguien en un baño público a rebosar de mierda. ¿Qué pasa? —La cuenta bancaria de tu futura ex esposa —dijo con los labios apretados—. tenía el chivatazo de que él fue quien lo ayudó a ocultarse a cambio de dinero.

Lo único que quería hacer. Nada valía la pena cuando Roja no estaba cerca. ¿dónde está el hijo de puta? —Está bien. por desgracia era ella. Iba a cooperar después de todo. —Acabo de recibir unas noticias bastante malas. así que estoy de humor para algo de tortura. Entonces recordé que ya nada era divertido. y no podía. está bien. Qué vergüenza. Te lo diré —gimió. . La decepción me llenó. Por última vez. Esperaba tener algo de diversión sacándole la vida a golpes.

Fiel a su promesa. miré a Daisy prácticamente abrazando el camión de comida color blanco y rosa. Estábamos de pie en medio de un lote de remolques. me envió el cheque de pago a casa de papá. dime que podemos tenerlo. parecía tan sabroso. y honestamente. ¿Así que podemos? Por favor di que podemos. Pero yo sabía que era mejor pensar que era debido al dinero. tenemos que comprarlo. No directamente. tan. No me sorprendería si Daisy comenzaba a lamerlo. Es tan. Absolutamente azucarado y dulce. Sería perfecto para nosotras. Esto era acerca de la traición. —¡ESTE ES PERFECTO! ¿Podemos tenerlo? Por favor. de todos modos. —No tienes que decidir ahora. No hizo ningún movimiento en los papeles de divorcio tampoco. que me . dile que es el mejor. bonito. -SPARROW- Traducido por Liliana Seis semanas después. Yo era uno cientos de miles de dólares más rica de lo que era cunado caminé por el pasillo con Troy. Riendo en un vaso desechable lleno de bondad. Realmente era hermoso. con los brazos cruzados. Sparrow. buscando camiones potenciales para nuestro nuevo negocio. No nos importaba el dinero. nunca me contactó después de esa visita al hospital. Apuesto que sabía que ya no vivía allí. era perfecto para el negocio de panqueques. Después de abandonar mi trabajo en Rouge Bis. —Lucy golpeó su hombro con el mío. pero también unos cientos de miles de veces menos feliz de lo que era justo antes que nuestro matrimonio terminara. riendo cuando vio a Daisy bailando alrededor del camión como una hippie borracha. Me incliné en el auto alquilado de Lucy. Lucy. Realmente quiero este.

estaba emocionada por perseguir mi sueño. lo tomaremos. Era incluso peor esperar chocar con sus empleados o asociados simplemente para poder sentir que todavía estaba en mi vida. eso es exactamente lo que yo quería. Monstruo. Lo quería a él. ya que ahora podía permitirme el alquiler. chocando los cinco una con la otra. Él enterró el cuerpo de mi mamá en un bosque y ni siquiera me lo dijo. Seguro. Y sin embargo. ¿O lo estaba haciendo? Era malo querer que me siguiera. Troy era el demonio. cerrando los ojos. Inhalé sus aromas. sus uñas rojas bailando cerca de mi rostro. sus fríos ojos vagando por mi rostro. Su peso en mi dedo era insoportable sin Troy en mi vida. Era. Ese era la meta original antes que él entrara en mi vida.había mudado con Lucy. incluso con esta oportunidad. —¡Abrazo grupal! —anunció Daisy. daría cualquier cosa por tener las garras de este monstruo de regreso en mi cuerpo. —Agité la mano. femeninos y esperanzados. y antes que lo supiera. Él. —Tierra a Pajarito. Un. estaba enterrada en los brazos de mis amigas. estas amigas. Le agradecía que no hiciera obvio que todavía mantenía un ojo en mí. —Sí. pero era demasiado consciente de la división entre nosotros. y tanto Lucy como Daisy saltaron en el aire. —Daisy chasqueó los dedos. las bromas y todo lo que este monstruo me hacía sentir. De la gravedad de las mentiras sobre las cuales nuestra relación fue construida. Me obligó a casarme para que pudiera heredar la fortuna de su padre. Pero con toda honestidad. orando para que su felicidad se filtrará en mí. sino también para . sí. De su profundidad. pero me dio vida. recordándome el anillo de rubí que quité hace no mucho tiempo. Pero ahora. Perdida en las charlas. ese dinero— suficiente no solo para construir la carrera que quería. Sabía donde ella había estado todos estos años y nunca dijo una palabra.

Las únicas cosas que no podía rodear en mi cabeza eran la razón por la que mi mamá nos dejó. —Corro a la oficina para decirles que este está fuera del mercado. Tendríamos nuestro propio negocio. daba un paso o lo mantenía seco cuando estaba tomando una ducha. pensaba en Brock. Nunca salieron a ofrecernos ninguna ayuda. Lucy me ofreció la mano. y los horribles secretos de Troy. Cada vez que lo miraba. —¿Cómo está tu pierna? Tu pie ¿está bien? Bajé la mirada hacia mi yeso. Se irá. Nada. No habría nada de panqueques de arándanos y chocolate caliente en la lluvia. No lo hará. Pero la verdad era que obtuvo lo que se merecía.donar algo a ese refugio para indigentes en el camino—la vida tenía un sabor desagradable. Lucy hizo una cara como si supiera exactamente lo que no estaba mecho mejor. mientras me ayudaba a ir a la oficina a firmar todos los papeles. El camión era obviamente horrible para cualquiera que no estuviera comenzado un negocio de basura azucarada. Creo que estaban bajo la impresión de que estábamos locas. Suponiendo que debía estas más agitada por su muerte… el hombre murió justo delante de mí. Sé que no lo hará. Apuesto que recogió polvo durante siglos antes que llegáramos y decidiéramos tomarlo. . — Daisy saltó al remolque blanco donde los vendedores nos observaban a través de hendiduras de sus persianas. Esa cosa latiendo por nadie dentro de mi pecho. Es el síndrome de Estocolmo. —Me las arreglé para darle una sonrisa. Cumpliríamos el sueño de la infancia. —Está bien extrañarlo. Lucy se volvió hacia mí cuando Daisy salió disparada hace la puerta de la oficina. y la tomé. —Sí está mucho mejor. —Claro.

porque tenía la sensación de que a diferencia del cáncer. El verdadero amor no desaparece. Entonces. ¿por qué me sentía tan sin sentido y triste? —¿Y si no es el síndrome de Estocolmo. Pero eso estaba bien. hablando pacientemente—. y el odio puede convertirse en amor. . el destino encontrará la forma de volver a juntarlos. Puede convertirse en odio. pero esos sentimientos no se volverán indiferentes. Ella tenía razón. Todo lo que necesitaba era un parpadeo. Nunca. y se extendería dentro de ti como un incendio forestal y te consumirá. cariño —dijo. El verdadero amor era un cáncer. Lucy? ¿Y si es un verdadero problema? —Entonces. Haríamos condenados panqueques. el verdadero amor no moría.

Yo hacía nuestra masa especial antes de que abriéramos y tomaba las órdenes. decían. CINCO panqueques de arándanos. Barbara y Jenna se apresuraron. entregándolos a las dos mujeres que estaban en la parte delantera de la larga cola de nuestro camión de comida. —Jenna se rio. Visitarían más. Jenna y Barbara. dejándome a servir a las próximas personas en la fila. Lucy empujó los platos de papel en mi dirección. incluso después de comerlo. He estado evitándolo como plaga desde que me enteré de tu camión.. —Daisy me empujó a un lado de repente.. Ahora solo tengo que reunir el coraje para subir a la balanza. y . -SPARROW- Traducido por YoshiB & Mais Seis meses después —TRES. —Ve a ayudar a Lucy. Estas chicas necesitan venir con una advertencia. y me incliné hacia delante. Sabes que algo es bueno si crees que vale la pena las calorías. —Gracias. Lucy hacía los panqueques actuales. O al menos esa era su versión de las cosas. ni siquiera vayas ahí. si no fuera por su cintura.. y nunca cambiábamos posiciones. Trabajábamos de una manera particular. Terminaré con diabetes tipo dos si las cosas continúan así. golpeando la espalda de Barbara—. Se veían enamorados y me esforcé por no odiarlos por ello. Arrugué mi frente. Siempre compraban algunos extras para otras personas en su oficina. Pajarito.. y venían aquí dos veces por semana. CUATRO. —Barbara se rio a través de un resoplido—. Eran secretarias legales. Una mujer y un hombre. —Oh.

? —Pero no había necesidad de terminar la frase. Continúe allí de pie.Daisy. nos ayudaba donde lo necesitáramos. y Daisy inmediatamente tomó su orden. que podía sentir mi pulso golpeando los dedos de mis pies. Mi pesadilla más oscura fue tropezar con una foto de Troy con una de sus Catalinas en su brazo. Mi sien fue sanada. Mi corazón palpitaba tan bajo. aparte de emigrar fuera del país. Ni siquiera se dio cuenta del camión aún. —No puedes estar aquí. Escalofríos recorrieron mi espalda y mis brazos. —Yo me encargo —dije. No respiré. Quería caminar. Solo me quedé allí mirándolo. Ninguna .. Físicamente. Ya lo sabía. Algo extraño me invadió. Mi monstruo. Pero por dentro. Sabía que aplastaría mi alma en polvo. ni parpadeé ni me moví. y me sentí ridículamente desprevenida. levantando el vello en mis brazos. pero aun así sintiéndome tan increíblemente viva. Corazón completamente roto. Hice todo. había tomado todas las precauciones para evitar los periódicos locales y sitios de Internet. decir algo. El yeso fue retirado e incluso había comenzado a correr de nuevo.. No quería hablar con él. privándome de oxígeno. el vacío consumía cada rincón de mí ser. Si el invierno fuera un sentimiento. La empujé con mi culo. no desagradable. Todo se congeló. —¿Sigues sirviendo? —La mujer en la cola frunció el ceño. yo estaba bien. así como mi pie. esto sería todo. pero solo hizo que Daisy me tirara de la manga hacia Lucy y la pequeña cocina. —¿Por qué no puedo. Pero yo no necesitaba su ayuda. con la boca ligeramente abierta. En los últimos meses. pero tampoco exactamente bueno. incapaz de moverme aunque quisiera. Es como si me hubiera agarrado por la garganta y presionado con fuerza. Quería hablarle. Ojos ligeramente anchos.

La ventana era demasiado estrecha para las dos. una sonrisa en su rostro fuerte. pero ella sabía cuánto quería volver a verlo. pescando su teléfono celular de su bolsillo y jugueteando con él. Nunca había presentado esos papeles de divorcio. Pero Troy se dirigió directa y deliberadamente al final de la línea. —Ve. seguía siendo su esposa. y no quería interrumpir. El hombre y Troy se estrecharon la mano. y luego el hombre giró sobre sus talones. Deja de ser una gallina. Lucy se acercó a mí. ¿Tal vez no lo sabía? Pero por supuesto que lo sabía. —Jesús —murmuré. Pero parecía que habíamos estado juntos hace siglos. Troy tampoco había hecho un movimiento para terminar con nuestro matrimonio. No. No era su estilo. con ambos pulgares en la pantalla táctil. Lo sabía. Háblale. Sí. Siguió golpeando la pantalla increíblemente rápido. Estaba junto a un hombre que tenía el doble de su edad. Estaba de pie en su camino. En cierto modo. Confía en mí. poco a poco desvaneciéndose en la multitud. Troy caminó en la dirección opuesta. señalando la espátula en mi cara. no me importaba el dinero que yo supuestamente merecía. Mi respiración se atoró en mi garganta. —Daisy sonrió. Él nunca tendría un panqueque de arándanos de un camión de comida de buena gana. hacia nuestro camión. Ambos llevaban trajes afilados y estaban absortos en una conversación profunda. todavía sirviendo a la gente con la que yo obviamente no podía comunicarme. Miré alrededor. La línea era de dos cuadras de largo y había una buena distancia entre nosotros. —Lo sabe. .cantidad de panqueques de arándanos iba a llenar ese vacío. No había forma de que me viera. Necesitaba verlo de nuevo. Troy no levantó la cabeza de su teléfono ni siquiera una vez. lo había intentado. Pero no podía. probablemente trabajo. casi temía que fuera una persona completamente diferente.

Cuando él desafiaba yo me acercaba. —¿Quieres tomar su orden? —preguntó Daisy cuando solo había una persona delante de él en fila. Troy avanzó. que era casi como si me hubiera arrancado la parte superior y el sujetador y me hubiera dejado desnuda delante de la multitud. quería que yo reaccionara. Tal vez deberías darte la vuelta y ayudar a Lucy. una irritante voz interior bromeó. Apoyó los codos en la ventana del pedido y me miró directamente a los ojos con una intimidad que no podía fingir. eso es exactamente lo que obtendrá. sin apartar los ojos de la plancha mientras lanzaba panqueques. mis ojos se centraron exclusivamente en él. Ese no era nosotros. —Respira —susurró Lucy. Cerca… Más cerca… Cuanto más Troy avanzaba la línea. Él era arena movediza. como Daisy te lo pidió. —Me miró con fuerza. dejándonos a solas. Bueno. y me estaba ahogando. su rostro carente de expresión. Solo ceder. Sin importar qué. aparte de las decenas de personas que estaban detrás de él en la fila. Ni siquiera luchar contra ella. —Si quiere comer el panqueque más fino de Boston. más me sentía como si estuviera perdiendo mi control sobre la realidad. Todo se empañó alrededor de su silueta. Tal vez no estás lista para enfrentarlo todavía. . Había olvidado lo alto que era. Caminé hacia el centro de la ventana. Pero no podía. Daisy desapareció en lo profundo del camión. Y al presentarse aquí. no podía esconderme de él. Y yo tenía la intención de hacerlo. —Hola —dije a través de una bocanada. Me sentí tan expuesta. —Hola. Ni siquiera tuvo que alzar la mirada para capturar la mía. La persona que estaba delante de él tomó su plato de papel y se alejó. Sentí que mi cabeza se balanceaba en un asentimiento.

más impaciente. Se metió la mano en el bolsillo y golpeó la cantidad exacta del precio en el mostrador. por favor. no quería enviarlo lejos. Tranquilo.. mi rostro tan estoico como podría ser bajo las circunstancias. Confundida. —¿Crema batida? Él sacudió lentamente la cabeza. ni se movió. no era lo suficientemente valiente como para decirle que se quedara. incluso para él. —Un panqueque de arándanos. Desviando mi mirada. Lucy me dio un plato. ¿Por qué estaba actuando como si fuéramos totalmente desconocidos? Quise estrangular y besar el infierno fuera de él y saltar en sus brazos y matarlo todo al mismo tiempo. ¿Por qué no se reía? A él le encantaba cuando yo le tentaba. Fue lo que hizo que me notara en primer lugar. alado y listo para atacar. ¿Qué juego estaba jugando ahora? No tenía ni idea. como si yo fuera un raro grifo místico. Parecía tan desconcertada como yo. yo no era más que un mueble. marqué la orden en la caja registradora. Su mirada se aferró a mi rostro. Hasta que respondí de regreso.. —Aquí tienes. ¿Sabía cuánto costaría? ¿Planeó esto? Y vino hasta aquí. —Una mierda azucarada saliendo —dije. Estaba decepcionada. prosperaba en mis replicas. No dije nada. Su influencia en mí era peligrosa todavía. ¿Por qué? ¿Para demostrarme que ya no le importaba nada? Eso era un golpe bajo. la gente estirando el cuello para ver qué tardaba tanto. Cómprate algo bonito —le dije. como si estuviera luchando con una sonrisa. pero no lo soltó. —Guarda el dinero. La línea que serpenteaba detrás de él se hacía cada vez más gruesa. Solo seguía siguiendo cada uno de mis movimientos. Mis sentimientos hacia él todavía nuevos y frescos como una mañana de primavera. . —Su tono era neutro. Sus labios temblaron. No se rio de mi broma. buscando con cautela. también. —Levanté mi mirada hacia la suya.

Esta era la segunda vez que mi falso marido. No prestamos atención. —¡Oye! ¡Tú! ¡Pídele su número y acaba con esto! —gritó alguien desde el final de la línea. —Un chico que estaba de pie en la fila lo empujó ligeramente por detrás. Viviendo con Maria y Cat. —Es bueno verte. mis ojos se quedaron en el piso del camión. Ella está mejorando en todo el asunto de la paternidad —entregó la noticia sin rodeos. —¿Sabes cómo está Sam? —pregunté en voz baja. Estaría mintiendo si dijera que no estaba preocupada. Lo poseía. Todavía estaba mirando. Cat está en terapia. tomando su plato de papel. También era la segunda vez que tomaba mi corazón con él. hombre. A pesar de Lucy y Daisy haciendo todo lo posible para mantener mi mente . Pero era la primera vez en que me daba cuenta de que nunca volvería a tenerlo. tiraba su crepe dentro y seguía adelante. Mi barbilla estaba pegada a mi pecho. sin rastro de emoción en su voz. —Así que sigues en contacto con ella —inhalé. lo apretaba demasiado fuerte. Vi a su Maserati—como siempre doblemente aparcado—y lo vi desaparecer al volante. sabia. Mis ojos lo absorbieron mientras se dirigía a un barril de basura cercano. Roja. —Guiñó un ojo antes de salir de la línea. ¿ya terminaste? Mi hora de almuerzo ya casi termina. Una hora más tarde. Sabía que su madre no era exactamente la más devota del mundo. —Él está bien. Había pensado en Sam muchas veces en los últimos meses. ¿Por qué estaba mirando? —Oye. Eso dolió. se marchaba de mí. Pero él simplemente me sonrió fácilmente. llenamos nuestras cosas y cerramos por el día. el cual me obligó a casarme con él. lo sujetaba en su puño de hierro. Y algunas veces.

Nunca había pensado que me enamoraría de alguien como Troy Brennan. y por todas las razones equivocadas. Te observé porque te quería para mí. No estaba de humor para nada más que correr. Tuve que frotar mis ojos para asegurarme de que no estaba alucinando cuando vi el nombre del contacto. Un bulto de excitación se formó en mi estómago. Troy: Quería hacer lo correcto. y caí en una silla. Curiosamente. pero ahora. Realmente lo quería. cuando la ciudad estaba llena de gente. Estoy esperando en la fila para ver cómo reaccionas cuando me veas de nuevo. Solo esos dos mensajes. Estoy por descubrirlo. No hubieras mantenido mis secretos para ti. Sacando mi celular de mi bolsillo posterior y lanzándolo a través del sofá. Te observé durante los últimos meses. Pero luego me di cuenta de que en orden de hacer lo correcto. qué será? ¿Voy a ver miedo y aversión detrás de esos ojos verdes. Había sido enviado alrededor del mediodía. Lo abrí de inmediato. Porque Roja. tú tenías que ser una buena persona. . Yo no soy bueno y ambos sabemos eso. tratando de recordar cómo respirar. ¿Qué es lo que realmente deseas? No respondas eso. Pura mierda. asegurándome de que estuvieras bien. no estarías posponiendo el divorcio. noté un mensaje verde destellando en la pantalla. por mi vida. joder. me recosté contra la puerta y cerré mis ojos con fuerza. Abrí el mensaje con manos temblorosas. si realmente quisieras deshacerte de mí. al amor no le importaba una mierda las preferencias personales.fuera de él. corrí a casa. el encuentro con Brock no me detuvo de mi deporte favorito. No eres libre. Tratando de decirme a mí mismo que solo te estaba buscando. Mi corazón golpeó más rápido. Como solía ser. porque tú me perteneces. o deseo y necesidad? ¿Vas a nivelarte conmigo? ¿Luchar? ¿Lanzarme fuera? Está por definirse en 3…2…1… Eso era. Cuando entré a nuestro departamento esa noche. solo tomaba las calles principales. tratando de persuadirme de tomar unas cervezas en nuestro bar local. Sabía que estarías bien desde el momento en que Brock salió de la figura. ¿Así que. Todavía corría. Con vida. con más fuerza. No si te irás volando sin tener a donde ir. Troy: Cambié de idea. ¿Qué diablos? ¿No veía lo mucho que lo deseaba? ¿Lo mucho que lo quería? ¿Cómo no podía. Había un segundo mensaje de él. y salía por las tardes. sabiendo cuánto dinero está esperando para ti.

Nunca siquiera trataste de confesar y disculparte. Corriendo con mis audífonos puestos. Corrí porque correr era mejor que quedarme y lidiar con todos esos sentimientos. lista para hacer algo. «Sympathy for the Devil» de los Rolling Stones sonando en mis oídos. Sobre lo que le hiciste a mi madre. Perdón. Yo: Podrías haberme dicho el motivo por el que te casaste conmigo. y corrí hacia la puerta. ¿Por qué estaba tan decepcionada de que no me hubiera escrito después de nuestro encuentro? Todavía no lo había perdonado. Sacando mi celular. sin propósito. Corrí sin dirección. Mis pensamientos eran más ruidosos que mi visión. mi ego y lógica un desorden. Volví a guardar mi celular en la pretina y continué corriendo. Mi mente estaba demasiado ocupada para decirle a mis piernas hacia dónde llevarme. cualquier cosa. sino porque nadie que me había decepcionado me había pedido hacerlo. por esconder todos esos secretos de mí después de que ya habíamos establecido una relación genuina. barriendo la pantalla con mi dedo para leer su mensaje.formar una oración coherente cuando estaba cerca? Me lancé fuera de mi asiento. No había punto en esperar su respuesta. metí mi celular en mis pantalones de yoga. para distraerme. Con él. enviando el mensaje antes de que tuviera la oportunidad de pensarlo dos veces. Mi celular vibró contra mi piel húmeda y bajé la mirada. y más importante. . Me alejé más de mi departamento. traté de quemar toda la energía extra que había generado al leer sus mensajes. Ni siquiera sabía si respondería. ¿Estaba dispuesta a perdonar a Troy? Me detuve en la esquina de la calle. No necesariamente porque mantenía resentimientos. Me puse mi ropa de deporte. No. las calles nublándose en nada más que un fondo descolorido. Nunca perdonaba a nadie. inclinándome contra un edificio industrial y recuperando el aliento. escribí rápido. por lo que le había hecho a mi madre y sin duda.

¿Y qué tenía si nunca solicitaba el divorcio? Todo lo que necesitaba era un poco más de tiempo para enderezar mi cabeza. Lo último que quería era hacerte daño. Hice una mueca. sabiendo de alguna manera que Troy saldría fuera en los próximos segundos. y quería que tú tengas lo mismo. con los ojos muy abiertos. En frente de la puerta negra. ¿Crees que tu madre realmente le importaba una mierda sobre dónde sería enterrada? Solo amaba ser de mi padre. Ellos lo sabían. Troy: No quería que sepas que era mi familia la responsable de la separación de la tuya. Tú también. Era una locura. pero ya no era capaz de escuchar la música en mis oídos. Todavía me deseas. Aunque estaba más allá de sentir el dolor. Solo necesitaba un poco más de tiempo para superarlo. La miré fijamente. más fuerte. ¿Y sabes que lo vi hoy detrás de esos ojos verdes? Deseo. Y deberíamos. pero lo hizo. Yo: Esto es una locura. Luego vi a mi esposo matarlo. Troy: Tu madre estaba enamorada. Estaba en frente de su edificio. Es su legado. Correr más rápido y atolondrada significaba que mi pie herido estaba empezando a hacerme cojear de nuevo. Rompimos hace seis meses atrás. Para el momento en que nos volvimos algo. Esto era una locura. Troy: Podemos. y tu padre era un esposo mentiroso que nos forzó a casarnos. lanzándole una respuesta: No podemos estar juntos. Claro. no quería que el vendaje sobrepase lo que teníamos. Me detuve. mi pulso ahogaría toda la bulla en mi cabeza. Experimenté una situación de vida o muerte cuando estuve con Brock en el bosque. Lo primero que necesitaba era mantenerte. Luego mi esposo me disparó. Y lo hizo. Ni siquiera tuve tiempo de atrapar mi aliento cuando lo vi saliendo. Tal vez si corría más rápido. ¿Hacia dónde estaba corriendo? No tenía idea. y también mi padre. su celular en su mano. él fue bueno disparando. Roja. dándome cuenta de en dónde estaba. pero eso no lo hacía bien. Mi cuerpo intentó mantenerse con mi mente. ¿Por qué vine corriendo aquí? ¿Cómo supo que estaría aquí? . Mi madre era una mujer sin corazón que me dejó. Aceleré mi paso.

cuando me hablas. Tú eres lo que necesito. Nos curamos al otro con cada toque y nos completamos con cada beso. Había hecho cosas atroces. Te amo determinada. fuerte. pero era él a quien quería. y bajó su cabeza de nuevo a su celular mientras escribía. Troy se detuvo cuando estuvimos nariz contra nariz. Levantó su cabeza de su celular. De hecho la sentí. —Te amo Roja. solo él. Mis ojos se cerraron. Bajó su cabeza. Pie contra pie. cuando todavía estábamos viviendo juntos. Y joder. imposiblemente grueso y ridículamente tocable. Estaba usando un saco negro. pantalones vaqueros entallados y zapatos Derby en combinación. Sabía que ya lo había perdonado. Siempre. insegura. Amo cada parte de ti. furiosa y enojada… —Dejó salir una pequeña sonrisa. Tú siempre pones en llamas mi maldito cerebro. Me quedé inerte. —No tenemos palabras ordinarias entre nosotros. inclinando su frente contra la mía. acariciando la curva de mi rostro con sus callosos dedos—. Nunca quería que se vaya. de nosotros. las esquinas de sus labios curvándose en una sonrisa. Infiernos. por furia o por amor. Ni siquiera tenemos momentos ordinarios de silencio. Ya sea por miedo. Troy: Yo también. Su cabello negro carbón. Sabía que tenía razón. solo para él. Él tenía razón. por algo hacían que mi cabeza nade. lo imposible y lo asertivo. Ahuecó mis mejillas y colocó sus palmas en su lugar. Amaba ver esos ojos de cerca. Probablemente antes de que siquiera sepa lo que había hecho. Siempre siento como que estoy jugando contigo o siendo jugado por ti cuando estás cerca. Eran tan azules océanos. observándolo acercarse. aunque estaba en sus labios—. lo bueno y lo malo. inocente. asustada. probablemente en esa pista de baile. apretando mi agarre. Simplemente no solo amamos. . Mi corazón siempre latía rápido por él. Mis rodillas se doblaron. Él siempre lograba hacer que mi corazón flote. cuando tenía nueve. una sola lágrima colgando del borde de mi pestaña. sé que es cursi como el infierno pero eso es lo que necesito. Y me rehúso a dejarte salir de esto. resistente… — Sus cejas se fruncieron mientras me tomaba. se deslizó hacia atrás casualmente. Te amo rota.

puedo ser bueno. Mi secuestrador. Se rio. horribles y crudos. Era como si él estuviera bombeando vida en mí con sus dedos. de mis amigas. y tengo toda la intención de quedarme como un imbécil. Cargar su agobio por él. Sus labios encontraron los míos con hambre. Por primera vez en meses. Sus brazos se movieron por mi cuerpo. estaban curiosos y llenos de sentimientos hermosos. Ahora. volaste a de vuelta a nuestro nido. periquito. Estaba mal… pero era nuestro. Mantenerlo de la policía. Y sí. evitaré que la lluvia caiga y que la tormenta se rompa y que el viento condenadamente explote. Para ti. Como si me hiciera completa antes de que siquiera supiera que partes de mí estaban faltando. —Joder. Mi salvador. Su lengua partió mi boca. —Un imbécil brutal. Tal vez incluso más. te amo Brennan. Me reí también. caliente. Mi monstruo. colocó una mano sobre mi corazón. Es el diseño de mi maldito ADN. familiar y aditiva. Todo ello. Por ti. demandando volver donde pertenecían. Pero creo que yo podría. Su risa sonó como la mejor canción que todavía no había escuchado. —Joder. No muchas mujeres pueden lidiar con algo así. te amo Roja. —Todavía eres un imbécil —concluí. Pero quiero ser tu imbécil. Sus manos se sentían deliciosas en mi piel. de Pops. ¿por qué harías eso si no me amas como la mierda? Mis ojos miraron su rostro. se sentía genuino en mis labios. Saber lo que había hecho. estaba seguro como el infierno que volverías. Troy esperó a que dijera algo. —Soy un imbécil. . Volviste directo a mis brazos. Sus ojos no rogaron—él nunca rogaría—pero infiernos. fui un imbécil. algo que quería repetir en mis audífonos. Estaba mal.

En teoría. sin embargo. Tan frívola que ya no podía contenerlo más. él era de mí. dejando que regrese a mi cuerpo hambriento. y un momento raro y crudo de felicidad que me bañó. que estar justo aquí con él. las cosas eran complicadas. . yo tenía que afligirme por la mujer que me dio a luz. Su beso era posesivo. salir de este desastre con la mano en alto significaba que tenía que acusar a Troy Brennan a las autoridades. Dejar que mi padre sepa lo que su familia le hizo a él. inhalando su aroma. y todo lo demás que nos habíamos hecho o no nos habíamos hecho al otro era solo eso. Incliné mi cuello a un lado. En teoría.Su beso no solo me decía que yo estaba haciendo lo correcto—que estaba hecha y construida para perdonar a este hombre—sino también que esto era. a nosotros. Troy tenía que haberse entregado. Yo era de él. No podría ser mejor que esto. En teoría. No había nada más que quisiera hacer. Tan feliz que dolía. ningún lugar hacia dónde ir. esto debería haber terminado en desastre. Todos tenían que pagar por sus pecados. la calidez de su respiración tanto confortante y apasionante. y más vidas tendrían que haber sido arruinadas. Nuestro pasado. Estaba tan feliz que quería gritar. era bastante simple. La realidad. Su piel en la mía era una dicha.

—Está bien —Sparrow finge decepción—. Prefiero… no sé. y un pequeño bikini azul marino cubriendo su pequeño cuerpo apretado. Pero se lo daré de alimento a los tiburones en algún momento. La risa de Sam se sitúa sobre mí. Hace nueve meses atrás. Sam sigue sonriendo. Su voz es suave y seria—. arrancándolo de la arena blanca en el que está enterrado. Ahora vamos a alimentar a los tiburones con ello. está de vacaciones con nosotros en Miami. —No. Tú amaaaas al Tío Troy. Bueno. ahogando la bulla de las olas rompiéndose en la playa. No quiero hacerle daño al tío Troy. Muevo mi dedo como si fuera una clase de animal intentando liberarse. -TROY- Traducido por Mais SAM AGARRA UNO de los dedos de mi pie. No. Nunca le haría daño. no solo yo y Sparrow. Es increíble lo rápido que perdonan los niños. mirando directamente al frente hacia el océano con sus manos en su cintura. gracias. —¡Lo tengo! ¡Lo tengo! —Bien. —Sparrow endereza sus hombros. El rostro de Brock. preocupado y alarmado de pronto—. —Ay… —Las cejas de Sam se juntan. apenas reconocía su existencia. la música de un bar cercano y la charla de los visitantes de la playa. no lo harás —declara mientras Maria se acerca con sándwiches para ellos y una cerveza para mí—. la victoria escrita en todo su rostro. mirándola como si ella fuera la vida misma. . Está frunciendo el ceño. Maria también está aquí. Hoy. construir un castillo o algo.

Un día. Maté a su padre para proteger a la hermosa mujer que le hace panqueques de vez en cuando y tiene luz en su risa. Esa versión de él no la merece tampoco. Se está riendo histéricamente. y aunque yo mantengo una cara estoica. Recientemente descubrí que es bastante especial sobre lo que le gusta tomar. juegos de los Patriots. Y no quiero que viva con el odio que retumbó en mis tripas. Dios. ¿me llevarás a ese restaurante lindo en el que hiciste reserva la última vez que estuvimos en Miami? . Lo que no agregó es que si yo no quería terminar como mi padre. El chico no lo merece. un veneno que llenas con deseos oscuros. Vamos a cadenas de comida rápida (completa culpa de Sparrow). aún no. dijo: —Necesitas estar en la vida de Sam. Una noche. te consume por dentro. Incluso cuando fue el verano más frío en Boston. e incluso decidimos tomar este viaje a Miami mientras Cat se quedaba en Boston buscando departamento. quema un hueco en tu pecho. Él no sabe lo que sucedió. justo mientras inhalaba su cabello fresa. sus brazos vuelan hacia mí—. el odio que llevó a su padre a perderlo todo. no puedo aguantarlo. Hijos vengando padres. pero no es un secreto tampoco. Me rio. necesitaba arreglar las piezas que había roto en la vida de Sam cuando había matado a su padre. con venganza que te caza. Fue la idea de Roja romper el ciclo. Le debes eso a él. cuando estaba en mis brazos. Hijos matando a padres. Le diré a este hombre que no maté a su padre para vengar al mío. Maria agarra a Sam por la mano y lo lleva hacia una carretilla con una sombrilla para conseguir algo frío para tomar. Te come vivo. este chico será un hombre. Así que ahora veo a Sam uno que otro fin de semana. amo condenadamente a esta chica. Roja rueda en la arena hasta que su hombro choca contra el mío. —Entonces… —Se acurruca en el hueco de mi cuello. No es agua para él. Cuando llegue el momento. sabrá quién tiró del gatillo en Brock. solo para ella y Sam. como David Kavanagh. incluso cuando enfrenta la tormenta. Nunca serás su padre. y como Brock. porque no puedo evitarlo. Solo cosas gaseosas. pero él merece a alguien. Alguien aparte de Maria y Catalina.

Coloco una mano en su tenso estómago. ¿Y ahora? Joder. Todo lo que sé es que no estaba listo para ser padre hasta que ella me dijo que lo sería. pero a veces debes de servir un poco de amor en tu corazón para hacer espacio para la siguiente ola de alegría. Su negocio no nos hará millonarios. —Que sea IHOP y lo tienes. te volviste mi placer. —Maldita sea que lo haré. y luego. El nuestro está viniendo el próximo otoño. Brennan. . porque ella tiene razón. todo lo que me darás. Solo te estoy usando por tu cuerpo. Me inclinó sobre un codo. —Aunque solo estoy molestándola. no puedo esperar. Sr. —Soy Sparrow Brennan ahora —corrige—. —De algún modo desearía que lo fuera. —Chica clásica. No te olvides del dinero. Los chicos son un dolor de cabeza. por cierto. No tengo preferencia. Eso fue antes de que me diera cuenta que eras una chica come McDonald’s. Al principio eras negocios… —Sonrío. 11 de Octubre es nuestra fecha última. muchas gracias. —Y por el dinero. —Diablos no —resoplé—. —Sueno como un sensiblero. yo hago mi propio dinero. —Nunca fuiste una pesadilla. mis dedos abriéndose en su estómago—. Ya deberías de saberlo. en algún momento. Puedo llevarte a una caliente y sexy cena en Wendy’s si estás dispuesta. —Eleva una ceja. pero su negocio de panqueques es bastante sólido. Solo fui Sparrow Raynes cuando solía ser tu pesadilla. lo aceptaré feliz. Roja está ganando mucho dinero. —Sparrow Raynes. Incluso los villanos tienen un final feliz de vez en cuando. —Nop. Tienen panqueques y chocolate caliente. Apuesto a que aún querrás sexo después de eso. —Planta un beso en mi mentón. hundiéndome por un profundo beso. y yo brillo como un idiota. —¿Cómo está mi pequeño niño? —Podría ser una niña. todavía plano y gloriosamente pálido a pesar del sol de Miami.

apretándola fuerte. —Ahora. —¿Y qué soy ahora? —Cubre mi mano con la suya en su estómago. eres mi casa. . mi periquito.

. También a mi Asistente Personal. quién ha leído este libro un sinfín de veces y aún era suficientemente paciente para pasar por cada pequeño detalle. no necesitaría equipo de marketing. Me gustaría agradecer a mis mejores lectores. ni mejores lectores ni formatos. A las increíbles Cat. Sabrina. A la gente increíble que salpicó magia en todos mis libros: Karen. Han hecho que esto suceda al comprar mi libro. por lograr que este sueño se cumpla. incluyendo a Lin. en su mayoría. Hay tanta gente que logró que Sparrow sucediera y solo sé que voy a malograrlo y olvidarme de algunos de ellos. te compré una membresía del gimnasio para mostrar mi apreciación. Hen. Bree e Ilanit. Nunca olvidaré eso. chica. Donna. la Editora. Dana y Mandy. Amy. Tú eres la verdadera y más valiosa persona. y se nota. Avivit. Mi loco e increíble equipo de marketing. por ser paciente y darme apoyo. agradecimiento y abrazos a las siguientes personas: Mi esposo. y. quienes de hecho hicieron todo el trabajo por mí. Eliya. quienes hicieron de esta historia algo mucho mejor de lo que inicialmente era. Cassie la del Formato. Mi hijo. Amanda Faulkner. quién debió lidiar con una madre desordenada y acaparadora (probablemente haya inventado un nuevo juego llamado «Veamos el manuscrito de mami una vez más». Si no fuese por ustedes. pero intentaré y nombraré a cada persona que me ha ayudado a través de este viaje. Lo siento mucho. me gustaría agradecerles a ustedes lectores. Cada uno de ustedes cuenta. No sé qué hubiese hecho sin ustedes. Pusieron tanto corazón y alma en la historia de Sparrow y Troy. Aunque no tuvo mucho éxito). y estoy segura que no quiero saberlo. Amor. Sofie la Ilustradora. incluso a través de mis caídas y ataques de ansiedad. Agradecimientos especiales a Lilian. Aunque. Gracias a todos ustedes por el gran apoyo y sugerencias útiles. quién vivió con comida rápida durante cinco meses seguidos. Cat la Correctora.

Luego vino el bebé. . Tenía tiempo. ¿Por qué les cuento esto? Porque después de dar mi vida. El autor lo aprecia. tengo aproximadamente setecientas horas de recuperar de sueño. L. Escribir libros es un trabajo solitario. Un montón. la única compañía son cuatro paredes. Por favor dejen una crítica honesta si tienen el tiempo. Shen. sino por todos. necesitaba saber lo que pensaban. Así que ahora me muero por saber lo que atravesó sus mentes cuando lo leyeron. Y robando momentos… re-escribiendo y obsesionándome. Escribí cada noche y lo tramaba cada mañana. sanidad y horas de sueño. No solo por este libro. Y editando.J. bastante. Con amor. Lo que realmente pensaban. Pero seguí escribiendo. y lo usaba para obsesionarme y retocar cada palabra. y el tiempo se volvió un lujo precioso que ya no tenía. un teclado y un café tibio. si me disculpan. Empecé a escribir Sparrow cuando quedé embarazada. Ahora.