Iglesia del Evangelio Completo de Yoido

Orador: Rev. YOUNGHOON LEE, Pastor Principal Website: http://spanish.fgtv.com/, Seúl - Corea Sermón dominical: 2007. 05. 20.

Perseveremos unánimes en oración
Hechos 1:14
Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con Marí la madre de Jesús, y con sus hermanos. a

Hoy quiero compartir con ustedes el texto de los Hechos 1:14 con el titulo perseveremos unánimes en oración. Repetimos perseveremos unánimes en oración. Perseveremos unánimes en oración. El mundo entero se encuentra en el pecado y en la desesperanza. Las noticias que escuchamos son desesperantes. Hermanos como han escuchado, el daño causado por el ciclón en Myanmar hasta hoy dí según las informaciones nacionales de ese paí a s, tienen 48 mil damnificados, las Naciones Unidas piensan que hay entre 60 mil a 100 mil muertos. El gran catástrofe ocurrido por un terremoto en China dicen que hay mas de 60 mil muertos, 24 mil heridos y 26 mil desaparecidos. Se encontró el cadáver de una mujer que murió abrazada a su pequeña hijita, pero la hija estaba durmiendo bien augusto. También escuchamos la noticia de una pareja recién casada que el marido antes de morir aplastado por los escombros derribados por causa del terremoto, menciona por última vez el nombre de su esposa. Encontramos a mucha gente que no saber qué hacer, perdido y desconcertados, esto quiere decir que las vidas estas personas que se encuentran alejados de Dios. La desesperanza fue arraigada en la historia de los hombres tan profundamente desde el momento que nuestros antepasados Adán y Eva pecaron corrompiéndose, por la que se ha quedado agotado todas las maneras de encontrar por propia fuerza humana la esperanza. Muchas personas en el mundo se encuentran haciendo señales con las manos pidiendo nuestras ayuda, ven ayúdame, ven ayúdame.

En nuestra nación también llego la tormenta de la desesperación. Corea del norte está pasando por momentos muy crí ticos, la vez pasada cuando fui a Corea del norte para ver la obra de avance de del hospital cardiaco, pero la obra no habí avanzada, a porque ahora la población de Norcoreana no tienen nada para comer, por lo que no pueden trabajar, esto está causando mucho problema. ¿En donde se encentra la esperanza? Hermanos aunque busquemos en todo el mundo no podremos encontrar esperanza, en este mundo no hay esperanza. Solo en Jesucristo, solo en Jesucristo podemos encontrar la esperanza. Cuando nosotros creemos en Jesús y volvemos a Dios es cuando podemos encontrar la verdadera y única esperanza. Hoy la Biblia nos está hablando

Primero debemos temer al Señ or Repitamos, temer al Señ or. Temer al Señ or. Malaquías 4:2 Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación; y saldréis, y saltaréis como becerros de la manada ¿Cuál es el propósito de la vida? Es glorificar a Dios. En Isaí 43:7 nos explica muy as bien el propósito de la vida. Is. 43: 7 todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado, los formé y los hice Nosotros fuimos creados para la gloria de Dios. El motivo principal de nuestras vidas es servir a Dios. Mientras vivamos debemos vivir sirviendo al Señor con temor y temblor. Aquí la palabra teméis, es amar, respetar, debemos servir a Dios amándolo y respetándolo. Pr. 1: 7 El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñ anza. Sin embargo, el hombre pecador no puede estar delante de Dios. Debemos solucionar el problema del pecado para poder acercarnos a Dios. Dios llama a Moisés en el

desierto cuando estaba pastoreando a las ovejas. Moisés se acerca a la zarza que ardí a, y Dios le dijo estas palabras a Moisés. É xodo 3:5 Y dijo: No te acerques; quita tu calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es. Si queremos acercarnos a la presencia de Dios, debemos sacarnos los zapatos, los zapatos de odio, de quejas, de desprecios, estos zapatos debemos sacarnos. Al sacarnos los zapatos y al presentarnos con frutos de arrepentimiento ante el Señor, es ahí cuando el Señor viene a nuestro encuentro. Debe acercarse al Señor con sincera oración y verdadero arrepentimiento. Isaí en medio del templo vio la gloria de Dios, y declaro estas palabras: as Is. 6: 5 Entonces dije: ¡ de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo Ay de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos. En medio del pecado, al ver la presencia de Dios, confesó que era hombre inmundo de labios, fue ahí cuando unos de los serafines teniendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas toco su boca. Is. 6: 7 y tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado. Aleluya. Con la sangre de Jesucristo, con el fuego del Espí ritu Santo, debemos limpiarnos de nuestros pecados. Cada vez que nos presentamos antes la presencia del Señor, debemos arrepentirnos de nuestros pecados. Señor perdona nuestras iniquidades, purifí canos con la sangre de Jesucristo, y consú menos con el Espí ritu Santo. Is. 1: 18 Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana. Cuando nos arrepentimos y nos acercamos a la presencia del Señor, podemos experimentar los milagros, la gracia y el amor de Dios, entonces viviremos nosotros,

vivirá nuestra familia, la sociedad y nuestra nación y el mundo entero. El único camino es el arrepentimiento. Se debe levantar un movimiento de avivamiento de arrepentimiento en nuestras iglesias y en todo el mundo. Cuando empezamos a vivir confiados en el Señor, el Señor pone sobre nosotros el sol de justicia.

2. Jesucristo es el sol de justicia Repitamos Jesucristo es el sol de justicia. Jesucristo es el sol de justicia. Malaquías 4:2 Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación; y saldréis, y saltaréis como becerros de la manada. Al arrepentirnos de nuestros pecados y al aceptar al Señor como nuestro salvador en nuestros corazones, Jesucristo llega a ser como el sol de justicia en nuestras vidas. Es necesario aceptar a Jesús como salvador de nuestras vidas. Dice en este versí culo que nacerá el sol de justicia. Este sol de justicia, es nuestro único Señor, Jesús. Jesucristo es el único salvador y es Dios. El mundo está lleno de pecados, esta es una vida que engaña y vuelve a engañar. Hace poco vimos en la noticias, que se encontraron dos compañeros de universidad, pero uno de ellos habí hecho trato con otros muchachos malos, y habí secuestrado a an a este muchacho por 80 dí y le sacaron todo el dinero que tenia. Y luego la cabecilla as de este secuestro, huyó para Filipinas. Salió al encuentro de un amigo, pero se llevo esta lamentable experiencia. En este mundo lleno de caos, Jesucristo, solamente Jesucristo es nuestra única esperanza. Cuando nos arrepentimos de nuestros pecados y Jesús viene a morar en nuestras vidas, entonces brillara y nacerá el sol de justicia. Abramos nuestros corazones y aceptemos a Jesús como nuestro salvador. Jn. 1: 12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; No existe otro camino, Jesús es el único camino por el que el hombre pecador puede acercarse a Dios y ser salvo.

Jn. 14: 6 Jesú s le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. Aleluya. Hch. 4: 12 Y en ningú n otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos. En todo el mundo, no existe otro nombre, bajo el cielo dado a los hombres en que podemos ser salvos, solo Jesucristo. Solo Jesucristo es el camino de salvación. Jesús que es el camino, la verdad y la vida, nos invita. Mateo 11:28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Presentémonos ante la presencia de Jesús, y descarguemos todas nuestras cargas pesadas, y obtengamos el gozo, la alegrí paz y libertad. a, Jesucristo es nuestro único camino, verdad y vida. Por lo tanto cuando avanzamos confiando en Jesús, Dios nos abre el camino y derrama sobre nosotros las bendiciones, el amor y los milagros.

3. Jesú s, el sanador El tercer punto que quiero compartir con ustedes es Jesús, el sanador. Repitamos Jesús, el sanador. Jesús el sanador. Malaquías 4:2 Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y en sus alas traerá salvación; y saldréis, y saltaréis como becerros de la manada. Ustedes que temen mi nombre, que sirven mi nombre con temor, nacer sobre ustedes el sol de justicia, y en sus alas traerá salvación. Jesús viene como el sol de justicia alumbrando la luz de sanidad. Cuando Jesús alumbra la luz de sanidad, desaparece primeramente la oscuridad de la desesperanza del corazón y nos llena de su paz.

Lc. 1: 78-79 Por la entrañ able misericordia de nuestro Dios, Con que nos visitó desde lo alto la aurora, Para dar luz a los que habitan en tinieblas y en sombra de muerte. Para encaminar nuestros pies por camino de paz. Aleluya. Se desvanece las tinieblas, y sobreabunda en nosotros la paz de Jesús, encaminando nuestros pies por camino de paz. Esta es la promesa de Jesú s que encontramos en la Biblia. Todas las promesas que encontramos en la Palabra de Dios, son promesas de Dios. Cuando nace sobre nosotros el sol de justicia, las tinieblas del dolor y de la tristeza se desvanecen. Rebosara la esperanza y el ánimo a la vida Is. 60: 19-20 El sol nunca más te servirá de luz para el día, ni el resplandor de la luna te alumbrará, sino que Jehová te será por luz perpetua, y el Dios tuyo por tu gloria. 20No se pondrá jamás tu sol, ni menguará tu luna; porque Jehová te será por luz perpetua, y los días de tu luto serán acabados. Nuestros dí de luto y dolor terminaran, terminaran, se acabaran. La maldición se as acabara, cuando nuestro sol de justicia que es Jesucristo brilla, todo problema se va, y viene a nuestros corazones abundantemente, el gozo, la alegrí la paz y la libertad. a, Todas las enfermedades fí sicas y espirituales serán sanadas. Cuando estuve en Washington pastoreando, vino una hermana al servicio de la iglesia, porque una lí der distrital la habí evangelizado, pero, cuando yo iba a a comenzar a predicar, esta mujer se levantaba y salí por medio del templo, cuando a orábamos todos, ella se encontraba en el asiento en donde se habí sentado. Dije, esto a esta raro, ¿Por qué será que cuando comienza el sermón sale, y cuando termina vuelve a entrar? Entonces le pregunte esta pregunta y ella me habí respondido que a cuando siempre comenzaba el sermón, a ella le daba diarrea. Paso por dos domingo seguidos, entonces el dije, veamos que pasa el otro domingo, no será que el espí ritu de diarrea te quiere sacar todas las bendiciones que Dios tiene para ti, por medio del sermón. Llego el domingo y pasó lo que debí pasar, entonces mande a decir que a

venga la hermana, entraron a mi oficina, le impuse las manos y empezamos a orar, y dije: espí ritu de diarrea, en el nombre de Jesús te echo. Era necesario que esta hermana escuchara el sermón. Ese dí el espí a ritu de diarrea habí sido echado. a El domingo siguiente, después de escuchar el sermón, empezó a llorar tanto y en el momento de aceptar a Jesucristo, ella sin titubear se levanto y acepto a Jesús. En ella empezó a entrar la fe. Sin embargo, el creer en Jesú s no quiere decir que todo sea de color de rosa, nada cambio en el mundo, al creer y tener fe en Jesús, es cuando comienza la guerra espiritual. No paso mucho tiempo, que esta hermana por medio de la lí der de célula, se habí enterado el nú mero de teléfono en mi casa y me habí a a llamado a las 12 de la noche, al contestar el teléfono era esta hermana que se encontraba llorando. Y me dijo: Pastor hoy habí decidido suicidarme y salí con el a carro y al llegar en la ví sin pensar empecé a acelerar a 160 km/hora. Y no hubo ni a un policí que me buscara por exceso de velocidad, estuve una hora así y al final a volví a mi casa. ¿Por qué se quiso suicidar esta hermana? Cuando estuvo en Corea, habí conocido a un militar estadounidense, se caso, el esposo llego primero a USA y a ella espero que le saliera la visa, desde de 7 meses llego a USA, pero que paso, este hombre estaba viviendo con otra persona. Esta mujer habí llegado a USA confiando a en su esposo, su esposo no llegaba a la casa, y esta mujer todas las noches pasaba con una botella de alcohol y llorando. Justo esta mujer se habí encontrado en el a supermercado con nuestra lí der celular y la trajo a la iglesia. Hermanos nosotros debemos traer a las persona a los pies de Cristo. Jesús es el camino de la verdad y la vida. Era tan difí lo que ella estaba pasando, y por eso cil habí decidido hoy suicidarse, al escuchar todo lo que esta hermana dijo, le dije: a Hermana, hermana, en esta edad tan preciosa, en la edad de la flor, ¿para qué suicidarse? Si tanta fuerza tiene para suicidarse, mejor utilice esas fuerzas para vivir, Dios la va a ayudar. Después de orar por ella, ella habí cortado el teléfono. Pero al a dí siguiente, a las 12 de la noche volvió a llamar, creo que el problema siempre es las a 12 de la noche, me dice; pastor quiero morirme, y empezó a llorar, ore por ella y

cortamos el teléfono. Le di palabras de aliento y esperanza, pero de vuelta al dí a siguiente me volvió a llamar, por eso, cuando llegan las 12 de la noche no puedo dormir, por causa de la llamada, después de tres dí orando por esta hermana, ella as habí sido transformada. El domingo se me acerco y me dijo: pastor, durante toda a esta semana estaba pensando morirme, y ahora que pienso creo que fue un error haber llegado a los Estados Unidos, yo estuve pensando si amor verdaderamente a este hombre y ahora que me doy cuenta no lo amo, y creo que me case por la visa de USA y porque iba a venir a USA. No sé, pero creo que este hombre sabí esto, desde a que llegue a USA este hombre no se encontró ninguna vez conmigo, y parece que él no tiene ni una pequeña gana de querer vivir conmigo, además como no hablo bien el inglés, seguramente está buscando a alguien con quien pueda compartir. Por eso decidí divorciarme de él. Pensé bien has hecho ese no es el único hombre en el mundo. Lo importante es la segunda parte, cuando estaba orando, el Señor me dio una palabra para ella, y le dije: el Señor desea que toda tu familia crea en él y sea salva. Oramos todo y ella volvió a la casa en Corea Hermanos en esta historia vemos que hubo tiempo de dolor, tribulación y angustia, sin embargo Dios obro de una manera especial, transformando y salvando a ella y a toda su familia. Hermanos en Jesús tenemos eterna esperanza, sanidad y perdón. Cuando creemos en el Señor Jesucristo se desvanece la oscuridad de la desesperación y la maldición, y brilla la luz del gozo y la alegrí Recibimos tanto sanidad espiritual y fí a. sica. Toda enfermedad es sanada. Is. 53: 5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Dos tercios del ministerio que realizo Jesús en esta tierra fue de sanidad. Mt. 4: 23-24 Y recorrió Jesú s toda Galilea, enseñ ando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Y se difundió su fama por toda Siria; y le trajeron todos los que tenían

dolencias, los afligidos por diversas enfermedades y tormentos, los endemoniados, lunáticos y paralíticos; y los sanó Recibamos a Jesú s, como el sol de justicia en su corazón y llevemos una vida llena de sanidades como cuando el rio se desborda. Cuando creemos en Jesús nuestras almas y nuestros cuerpos reciben sanidad, hasta las heridas que existen en nuestra familia es sanada. Por lo tanto, nosotros que nos encontramos en medio de la gracia del Señor, debemos seguir el mandamiento y las ordenanzas de Jesús, de llevar este evangelio a toda criatura. Llevar este evangelio de sanidad al mundo completo. Mr. 16: 17-18 Y estas señ ales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;
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tomarán en las manos serpientes, y si

bebieren cosa mortífera, no les hará dañ o; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán. Y sobre los enfermos podrán sus manos, y sanarán, y sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán. Amén. Hermanos, cuando el sol de justicia nace sobre nosotros, e imponemos la manos sobre los enfermos, la enfermedad huye. Ocurren milagros, viene la sanidad.

4. El Señ or que da la victoria Por último quiero hablar sobre el Señor que nos da la victoria. Repitamos el Señor que da la victoria, el Señor que da la victoria. Mal. 4: 3 Hollaréis a los malos, los cuales serán ceniza bajo las plantas de vuestros pies, en el día en que yo actú e, ha dicho Jehová de los ejércitos Dice la palabra que hollaremos a los malos, los cuales serán ceniza bajo las plantas de nuestros pies. Nosotros somos mas que vencedores. Ahora estamos en dificultades, en problemas, en tribulaciones, pero cuando avanzamos creyendo en nuestro sol de justicia en Jesucristo, la victoria es nuestra.

¿Qué problemas y dificultades tiene? Confiando en Jesús, el sol de justicia, El nos dará la gran victoria Jn. 16: 33 Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo. Yo he vencido al mundo, yo he vencido al mundo. El Señor que venció al mundo, se encuentra con nosotros. Debemos tener fe en la cruz de Jesús y con la fe, fe, fe avancemos, porque la victoria es nuestra. 1Co. 1: 18 Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios La cruz de Jesús venció el reino de la muerte, el pecado y la enfermedad. La cruz de Jesús es la cruz de victoria. Delante de la cruz de Jesús cualquiera potestad de demoniaca es conquistada. Para que este hecho sea manifestado en nosotros, debemos acordarnos siempre de la promesa de Dios, estar fuertemente tomados de la palabra de Dios y avanzar con fe firme. Por eso encontramos en el himno, que dice así . Tomándonos firmemente de la cruz de Jesucristo, Avancemos en victoria diariamente. Usando nuestras coronas, y alabando ante la presencia del Señor. Jesús es el que nos limpia, es por su sangre, que nos hace más blanco que la nieve. Aleluya. Tomémonos fuertemente de la cruz de Jesús, y avancemos diariamente en victoria. Cualquier problema grande, cualquier gran tribulación ante la cruz de Jesucristo es derribado. En todo este mundo ni en todo este universo existe un poder superior para eliminar la cruz de Jesú s.

Cuando avanzamos con la cruz de Jesús, solo tenemos de nuestro lado la victoria. Para tener la victoria, siempre meditemos la palabra de Dios, tomemos y creamos fuertemente las promesas de Dios y vivamos una vida de obediencia. Cuando oramos creyendo en la palabra de Dios vienen los milagros. Mal. 4: 4 Acordaos de la ley de Moisés mi siervo, al cual encargué en Horeb ordenanzas y leyes para todo Israel Siempre acordémonos de la Palabra de Dios, sostengámonos de ella, oremos y cuando nos llenamos del Espí ritu Santo, seremos mas que vencedores. Nuestro Señor, es un Dios de amor. El dí del juicio final se acerca, todos debemos arrepentirnos y volver al Señor. El a Señor espera que todas las personas que se apartaron de él vuelvan. Mal. 4: 5-6 He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible. El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición. Jesús vino al mundo para hacer volver nuestros corazones a Dios. Hasta la venida del Señor siempre debemos evangelizar a todas las personas posibles. La verdadera victoria, es aquella en hacer creer en Dios al que no cree. Todos los alumnos de los institutos bí blicos, hacen grupos, van por todo lados hablando del evangelio de Cristo especialmente en las vacaciones, van a los lugares en donde no hay mucha gente ni iglesia, o si no hay gente pero no iglesia. En Corea tenemos un pequeña isla llamada Shin, los estudiantes bí blicos organizaron un grupo para ir a hacer la escuela bí blica de vacaciones, en aquella pequeña isla, llegaron a la isla salieron por toda la calle, tocado los bombos y empezaron a juntarse los niños, los niños con gozo empezaron a decir llegaron maestros de Seúl. Dieron apertura a la escuela bí blica de vacaciones, pero dentro de todos los alumnos habí a una niña que se llamaba MiJu de 2 grado, era una niña preciosa con ojos vivos y radiantes, era de esos niños que resaltaban, escuchaba la palabra con toda

abnegación, al terminar la escuela bí blica, todos los niños volví a sus casas, pero an MiJu se quedaba, los maestros de la escuela bí blica le preguntaron ¿Por qué no te has ido MiJu? Me puedes dar eso, de que estás hablando MiJu le pregunto uno de los maestro, MiJu le contesta la Biblia maestro. ¿Para qué quieres MiJu? Es que quiero leerlo maestro, entonces el maestro asombrado le entrego a MiJu la Biblia. Pero, al dí a siguiente MiJu no habí llegado a la escuela bí a blica desde ahí en adelante. Todos los maestros se habí preguntado porque será que Miju no estaba llegando, termino la an escuela bí blica y todos se prepararon para volver y se volví a preguntar porque an será o cual fue la causa repentina que MiJu no asistió mas a la escuela bí blica. Pasaron 6 meses, y los mismos maestros llegaron a ir a la misma isla para realizar la escuela bí blica de invierno. Llegaron a la isla, todos los niños se volvieron a reunir, pero Miju no habí llegado, pero de repente MiJu volvió a aparecer, todos los a maestros contentos le preguntaron a MiJu, ¿Qué paso, porque no habí venido más? as Nosotros nos preocupamos mucho por ti, al decirle esto a MiJu, MiJu sin palabras solo le mostro la espalda, alzando la camiseta, al ver su espaldita esta con heridas profundas y moradas porque la habí pegado. Los maestros le preguntaron: MiJu an ¿Qué marcas son estas? Ella responde, es que mi papa me pego porque se entero que vení a la iglesia, el verano pasado cuando habí terminado la escuela bí a a blica de vacaciones, mi papa no habí podido pescar ni un pez, y me dijo que fue por mi a culpa porque habí asistido a la iglesia, desde esa noche, el padre de MiJu le empezó a a pegar con el cinto. Mi papá rompió toda la Biblia, me pego mucho. Hasta ayer mi papa me volvió a pegar al saber que vení a la iglesia. Papá me dijo que si vuelvo a a asistir una vez mas a la iglesia, me echarí de la casa, pero maestro sabe que en mi a corazón está el anhelo de venir a la iglesia, y no puedo parar. Amo demasiado a Jesús. Sin que me papá se enterara vine a la iglesia. Pasaron 10 años, MiJu ya estaba en el último año de preparatoria, la mama de Miju se convirtió a Cristo, todos sus hermanos creyeron en Jesús. Aleluya, demos la gloria a Dios.

Solo el padre que se encuentra tambaleando no se ha convertido completamente. Sin embargo, sabemos que van este hombre llegara a los pies del Señor. Solo Jesucristo es nuestro único camino, nuestra única esperanza y nuestra única vida. Fuera de Jesús no existe otro camino. Nosotros debemos presentarnos delante del Señor. Confesar todos nuestros pecados y arrepentirnos. Cuando nosotros con temor dejamos a Jesús que es nuestro sol de justicia more en nosotros, tenemos sanidad, perdón, y victoria. Todos nosotros, dejemos que Jesús more en nuestras vidas, y vivamos la vida de victoria que el Señor tiene para nosotros.

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