POSITIVISMO INCLUYENTE

La intención del positivismo incluyente es hacer compatible el positivismo de
Herbert Lionel Adolphus Hart con las críticas de Ronald Dworkin. Para comprender
mejor las teorías que ambos filósofos desarrollan es importante saber quienes
son:

Herbert Lionel Adolphus Hart fue un filósofo del derecho inglés más conocido del
siglo XX y junto a Kelsen uno de los positivistas más influyentes. Nació en 1907 y
murió en 1994.. Su obra fundamental es El concepto de derecho, aparecida como
manual en 1961. Hart ha sido uno de los filósofos del Derecho positivistas más
importantes del siglo XX. Es la figura mas importante de la filosofía jurídica
anglosajona, no obstante su postura es más matizada que la de Kelsen.
Aparentemente se propone superar los que considera defectos de la obra
kelseniana.

El propósito de Hart no era dar una definición exacta de derecho, en el sentido de
una regla según la cual se puede poner “a prueba la corrección del uso de la
palabra”, su propósito era avanzar la teoría jurídica proporcionando un análisis
más elaborado de la estructura distintiva de un sistema jurídico nacional, y una
mejor comprensión de las semejanzas y diferencias entre el derecho, la coerción y
la moral, como tipos de fenómenos sociales.

A pesar de que no buscaba definir exactamente el derecho, Hart redujo el derecho
a un simple sistema de reglas en la cual las reglas rigen un supuesto, para el que
son válidas o no lo son, sin posiciones intermedias y que las reglas nacen
mediante “hechos sociales” comprobables (como la elaboración por una cámara
de representantes y su posterior publicación).

Es verdad que los positivistas (Hart entre ellos) reconocían la existencia de tales
situaciones, pero afirmaban que en ellos los jueces debían decidir según su
arbitrio; los instrumentos que emplearan para llegar a esa decisión podían ser de
procedencia diversa (incluyendo la moral), pero sólo adquirían juridicidad al ser
adoptados por el juez, fuente autorizada por el sistema para producir decisiones
jurídicamente válidas.

Ronald Dworkin fue un filósofo del Derecho y catedrático de derecho
constitucional. Su teoría del derecho es una de las contemporáneas más
influyentes respecto de la naturaleza del derecho. Nació en 1931 y murió en 2013.
Su teoría obligó a replantear el positivismo derivado de la obra de Hart.

Dworkin pensaba que era un concepto insuficiente reducir el derecho a un
conjunto de reglas, porque, según Dworkin, existen otros preceptos llamados
principios; la experiencia muestra que los juristas discuten y razonan sobre
cuestiones jurídicas, especialmente en los casos considerados difíciles, usando
muchas veces estándares que no funcionan como reglas y además poseen una
válidez independiente de la regla de reconocimiento, Dworkin sostiene que los
principios no se aplican según el modelo todo o nada. Los principios son más
flexibles, porque no están ceñidos a un supuesto de hecho concreto; su empleo

requiere ponderación e incluso la competencia con otros principios y pueden emplearse en ámbitos variados del ordenamiento e intervenir en un espectro amplio de problemas. Frente a opuestas posturas en donde Hart en su teoría positivista determina que existe una separación entre derecho y moral. precedentes. conceptos. ¿De dónde les viene esa juridicidad? Dworkin trata de explicarlo elaborando una teoría nueva a la que denomina “derecho como integridad”. sin admitir que la el conjunto de normal llevaba implícito como tal la moral. es decir. etc. b) La interpretación elegida: la decisión del juez debe basarse en la justificación moral que sustenta el ordenamiento y al mismo tiempo ha de ser compatible con las normas y prácticas de ese mismo orden. asimilable al orden jurídico positivo de esa sociedad. por lo que esto mas bien se trata de una preocupación metateórica. y Dworkin determina que no hay una separación como tal porque el Derecho se auxilia de la moral en diversos aspectos y es necesario mencionar que hasta en la creación de la norma como tal y que son ciertos ambitos que se analizan cuando estas se crean y están presentes estos principios morales en todo el procedimiento. Entiéndase que la norma la deben interpretar coherentemente. es difícil comprender porque siguen fieles al positivismo y a esa separación y porque se incluye o se excluye uno del otro. Los principios no dependen de hechos sociales. Y saber que aunque cada norma ha sido redactada por diferente persona esta tiene relación con sus otros capítulos por lo cual debe ser aplicada conjuntamente y no dispersamente. No existe una explicación entendible aunque se refieran a un carácter conceptual por la que ellos han separado el derecho de la moral de diferentes puntos de vista.) que conforman el orden jurídico en el que se mueve. pero no dejan atrás que la razón fundamental de estas teorías es para que se comprenda que “conceptualmente” son separables. son derecho. principios. ambos aceptan que el derecho se auxilia de la moral o trabajan conjuntamente. en el sentido que el derecho lo genera un hecho social y si aplicaban la moral solo lo podían hacer los jueces como tal. La teoría denominada “derecho como integridad” aborda en especial dos aspectos: a) La dimensión de la coherencia: La solución al problema debe ser coherente con la historia institucional de ese orden jurídico. tomando en cuenta el conjunto normativo como tal (reglas. si no la . es decir que no está dirigida esa preocupación a estudiar la realidad del derecho. no podemos acudir a comprobar su promulgación y sin embargo. Este jurista plantea el problema desde el punto de vista del juez que debe identificar los criterios jurídicos precisos para resolver un caso y comprueba que el sistema de reglas descrito por los positivistas no se los proporciona por completo por lo que acuden necesariamente a los principios. Luego de un arduo trabajo y reconociendo el alambicado estudio de cada teoría.

Actualmente para el jurista no es de gran relevancia estudiar sobre si es coherente o no la norma. .coherencia o incoherencia de las proposiciones de una teoría jurídica. por lo que se encuentra alejado de la realidad del derecho.