“AÑO DE LA CONSOLIDACION DEL MAR DE GRAU”

“AÑO SANTO DE LA MISERICORDIA”

SEMINARIO MAYOR

LA UNIDAD METAFISICA
AREA:

METODOLOGIA DE ESTUDIO

GRADO DE ESTUDIOS:

1° DE FILOSOFIA

DOCENTE:

Lic. ALAN RAYMUNDO

ALUMNO:

PEREZ AVILA, GROVER ROMEL

Huancayo, 2016

1

Este trabajo va dedicado

a mis padres quienes constantemente

me brindan su apoyo

en la vocación.

2

es decir. Más aún. las teorías medievales exponen los trascendentales dentro de la metafísica como ciencia de lo real. es decir. sin embargo. Como aspectos que pertenecen al ente en cuanto tal. Meister Elkhart. El tratamiento más acabado de los trascendentales se encuentra sin duda en la obra de Tomás de Aquino y por lo tanto esta voz se centrará en su pensamiento. aspectos derivados de modo necesario del ente. en ciencia trascendental. Si bien las teorías medievales de los trascendentales puedan variar según el número y el orden de los conceptos trascendentales. Aunque las elaboraciones sobre la idea de la trascendentalidad que se recogen en las obras de estos teólogos. según el modo de predicarlos. la doctrina de los trascendentales permite. INTRODUCCION El tema de los trascendentales fue tratado ampliamente en la Edad Media por diversos teólogos parisinos. hacerse una idea de la dimensión propiamente filosófica del pensamiento medieval. se ha llegado a pensar que la filosofía medieval puede denominarse con propiedad una filosofía trascendental. lo verdadero (verum). 3 . entre ellos Felipe el Canciller. . La inclusión de los trascendentales transformó así la metafísica en ciencia común. Así. así como en el pensamiento de Enrique de Gante. y según su referencia a Dios. Alejandro de Hales. Duns Escoto y otros varían bastante las unas de las otras. y Tomás de Aquino. por analogía o univocidad. todas estas teorías explican el concepto del ente (ens) en términos de las nociones más comunes —communissima—tales como lo uno (unum). y lo bueno (bonum). las nociones trascendentales se entienden como aspectos o propiedades del ser. Alberto Magno. o como se ha dicho.

1.3 Pseudo Dionisio 2. Las categorías 3.3.1 Trascender 1.4 La Filosofía Árabe CAPITULO III TOMAS DE AQUINO Y LOS TRASCENDENTALES 3.4.3 Trascendental 1. La metafísica y los trascendentales CAPITULO IV LOS TRASCENDENTALES 4. Los trascendentales y la explicación conceptual del ente 3. La predicación análoga del ente y de los trascendentales 3. INDICE PORTADA DEDICATORIA INTRODUCCION INDICE CAPITULO I LA PALABRA TRASCENDENTAL 1.4 El bien 4. La unidad del ente 4.2 Trascendente 1. lo que es primeramente conocido 3.2 Beocio 2.5 La belleza 4 . La verdad 4.4 Trascendencia CAPITULO II FUENTES PARA EL ESTUDIO DE LOS TRASCENDENTALES 2.3.2.5.2.1 El corpus Aristotélico 2. El ente.

inteligibilidad. que es el Ser por Esencia. ¿Por qué son propiedades convertibles? Porque unidad. la Bondad. Lo que goza de unidad. u operación. Y viceversa: lo verdadero es bueno y está provisto de unidad.1 TRASCENDER Trascender (usado como verbo) “Ir de un lugar a otro. bueno. CAPITULO I LA PALABRA TRASCENDETAL Son propiedades que convienen al ente en cuanto tal. Esas propiedades son convertibles con el ente y se fundan en él. TRASCENDENTE 5 . El ente constituye el punto de convergencia de todos los trascendentales. 1. traspasando ciertos límites”. De cualquier ente podemos decir que por ser es uno. hasta el punto de identificarse con él. hay también grados de unidad. Dios. bondad y belleza. verdad. de verdad. resulta cognoscible y apetecible. En el sentido filosófico trascender se aplica a una acción. verdadero. 1. etc. Cada una de estas propiedades pertenece por derecho propio al ente: a lo que es en cuanto es. lo bueno posee una intrínseca verdad. de belleza. de bondad. La realidad que traspasa el límite es llamada “trascendente”. son propiedades que remiten al ente. bondad y belleza se configuran como atributos de la realidad. hermoso. la Verdad. la Belleza. y agrada y satisface nuestra percepción. Los trascendentales nos ayudan a entender la condición real de todo cuanto existe. Del mismo modo que hay grados en los entes.2. en virtud de la mayor o menor intensidad en la participación en el acto de ser. es también la Unidad. En cuanto es toda realidad goza de cierta unidad.

4. Trascendente (utilizado como adjetivo): Aunque en el lenguaje vulgar se entiende como tener consecuencias.: dibujar 1. TRASCENDENCIA Trascendencia: En el lenguaje vulgar se aplica al “resultado de trascender”. lo que sobresale”.3. Filosóficamente se aplica a lo que está más allá del mundo. se utiliza aplicado a las propiedades trascendentales. Las acciones del hombre pueden ser: a) Inmanentes: permanecen en su interior. Ej. 6 . TRASCENDENTAL Trascendental: (utilizado como adjetivo) En el lenguaje vulgar significa que tiene importancia. que cambia la vida. 1. Filosóficamente. en el lenguaje filosófico se opone a inmanente. Lo Trascendente es “lo que está fuera. Ej.: alegrarse. fuera de él: Dios respecto al mundo creado. es decir. que son aquellas que tienen todos los seres. Así se dice que el objeto de la realidad es trascendente respecto al sujeto que conoce. b) Trascendentes: salen al exterior del sujeto.

El ente y la unidad son realidades idénticas. ens et unum convertuntur. 1225). si el Ente y el Uno son lo mismo y una sola naturaleza porque se corresponden como el principio y la causa. el texto de Aristóteles en el libro IV de la Metafísica permite hablar de la convertibilidad del ente y lo uno.1. todo ente es uno. Aristóteles subraya la identidad real de la unidad con el ente pero también hace hincapié en la diferencia conceptual. 6 donde Aristóteles critica la idea platónica del bien. Ya que la palabra bien se expresa en tantos sentidos como la palabra ser. Este texto es sin duda el punto de partida para el desarrollo de la doctrina de los trascendentales en la Edad Media. quien presenta el primer tratamiento sistemático de los aspectos comunes a todo ente. Según el filósofo. cuya lectura medieval fue mediada por comentadores islámicos. no lo son en cambio como expresados por un solo enunciado…». EL CORPUS ARISTOTÉLICO Las obras de Aristóteles. y las especies de las especies. el más importante de los textos aristotélicos se encuentra en el libro IV de su Metafísica: «[…] contemplar todas las especies del Ente en cuanto ente. Por consiguiente. la metafísica que es filosofía primera. ya que se niega la división interior de lo que es uno. constituyen sin duda la fuente más importante para el desarrollo de la teoría de los trascendentales. es propio de una ciencia genéricamente una. Ahora bien. y en el orden de la predicación. Al tratar de la relación entre el ente y lo uno. como el bien se expresa en diferentes categorías no puede ser único. la verdad y la bondad. son equivalentes. Otro texto importante para los pensadores medievales se encuentra en la Ética a Nicómaco I. es decir. CAPITULO II FUENTE PARA EL ESTUDIO DE LOS TRASCENDENTALES 2. Influyó en la Summa de bono de Felipe el Canciller (ca. no 7 . Según la lectura del Aquinate. empezando con la relación entre el ente y lo uno y añadiendo a la unidad del ente. estudia el ente en cuanto ente y los aspectos o propiedades que pertenecen al ente en cuanto tal. A este respecto.

trate eminentemente de la verdad. y en el comentario escrito por el Aquinate a la obra de Boecio. Por consiguiente se establece así 8 . como se puede ver en la Summa de bono de Felipe el Canciller. y que «cada cosa tiene verdad en la misma medida en que tiene ser». porque entonces sólo podría usarse en una categoría y no en todas. la unidad. ya que el ser de las cosas procede del primer bien. Según el Aquinate. en el De Bono de Alberto Magno.2.puede haber una noción común universal y única. no siendo bienes sustanciales?» Boecio mantiene el carácter trascendental del bien y su fundamentación teológica. es preciso que la metafísica. La pregunta es la siguiente: «¿Cómo es que las sustancias. o la bondad de las cosas debe reducirse a aquello en lo que estas propiedades se dan plenamente. Se encuentra además en la obra aristotélica un texto en el segundo libro de la Metafísica donde se relaciona el ente con lo verdadero. de las perfecciones participadas en las criaturas). son buenas. o sea. entonces el ser. Para Aristóteles como la filosofía es ciencia de la verdad. Ya que las propiedades trascendentales se dan en grados de más o menos. Y concluye el primer capítulo de dicho libro diciendo que lo que es causa de que las cosas sean verdaderas será de hecho lo más verdadero. Boecio (480-524) plantea una pregunta que dará lugar a toda una discusión medieval acerca del bien. y esto es la causa (como ejemplo se puede ver en la cuarta vía por la que Santo Tomás demuestra la existencia de Dios como causa de las perfecciones observadas en el universo. 2. este argumento aristotélico lleva a plantear la trascendentalidad del bien y su identidad real con el ser. En la tercera parte de su obra Boecio insiste en que todas las cosas son buenas en cuanto son. siendo filosofía primera. en cuanto que son (in eo quod sunt). BOECIO En su obra De hebdomadibus. Este texto para el Aquinate demuestra la trascendentalidad de la verdad y además explica la relación entre los trascendentales y la causa divina: lo que es verdadero es causado por lo que es máximamente verdad. la verdad.

Aunque la obra de Dionisio entra dentro de la tradición neoplatónica. para la cual el Bien se encuentra más allá del ser. y además la causa de lo que es más común en las cosas: las communissima que son precisamente los trascendentales. la Verdad. y ser por su misma esencia. y la belleza. y la relación entre el ente y lo uno. las nociones primeras. es decir. es decir. inicios del siglo VI) titulada De divinis nominibus no trata propiamente el ser y sus propiedades trascendentales. en cuanto son. El pensamiento de este filósofo árabe influyó sobre todo en esclarecer el objeto propio de la metafísica. ya que todo ente compuesto y material se reduce a principios separados. y son cosas. Sin embargo. uno. la metafísica estudia lo que todas las cosas tienen en común. PSEUDO-DIONISIO La obra del Pseudo-Dionisio (finales del siglo V. LA FILOSOFÍA ÁRABE La metafísica de Avicena (980-1037) juega un papel importante en el desarrollo de la teoría medieval de los trascendentales. fue interpretada por pensadores medievales. y sobre todo por el Aquinate. a lo que es máximamente común. de tal modo que una ontología platónica de los nombres divinos puede integrarse en la doctrina de los trascendentales.la relación entre la bondad de las cosas en cuanto tienen ser y el creador que es la primera bondad.3. sino más bien el ente en cuanto ente. lo uno. el bien. por tanto. así como todos los entes participan en el bien y en la belleza. el Ser. y la Unidad. y que el primer principio que es Dios es bueno. trata más bien los nombres de Dios: el Bien. el bien. el ser. sino que como el título de la obra indica. ya que dice que todos los entes participan en la unidad. la Belleza. 2. algo real. Avicena considera que el objeto de la metafísica no es “el Dios exaltado” ni las últimas causas de las cosas. 2.4. Dionisio sostiene también que todos los entes se caracterizan por la unidad. Según el primer capítulo del primer tratado de su Metafísica. Esta 9 .

manera de concebir la metafísica influyó mucho en el pensamiento del Aquinate y en otros comentaristas medievales. En el quinto capítulo de su Metafísica Avicena habla de las primeras nociones que se encuentran imprimidas en el alma y que no proceden de nociones mejor conocidas. que pertenece a la categoría de la cantidad. 10 . lo uno. y lo necesario. en vez de lo necesario. es decir. Parece ser entonces que hay en Avicena dos modos de entender la unidad. lo uno significa para él un accidente. una disposición añadida a la esencia de la cosa. lección 2. dos tipos distintos de unidad: lo uno que es trascendental. y lo uno como principio de número. estas nociones son cosa. Esta distinción será criticada por el Aquinate en su comentario a la Metafísica. sobre todo. en el orden de la concepción se dan unas primeras nociones. ente. porque se predica de todas las categorías. El pensamiento de Avicena influye también por su modo de concebir la unidad. Aunque Avicena mantiene que el ente y lo uno se convierten. en el libro cuarto. Así como en el orden del juicio existen unos primeros principios conocidos per se. y añade en otro lugar.

Ya que toda realidad es esencialmente ente. LAS CATEGORÍAS 11 . y cosas hechas por la habilidad del hombre. y de la esencia que constituye el tipo de ente. nos dice que «el ente no puede ser un género».2. cuando observamos por ejemplo plantas. sino que distinguimos entre el ser hombre. 3. y en lo que resuelve todos sus demás conceptos. Lo que es primeramente captado por la inteligencia es el ente. como lo más conocido. que hace que el ente sea. es decir. Según Santo Tomás.1. nada puede añadírsele como si fuera algo extrínseco a él. Por consiguiente. En todo lo que conocemos está incluida la concepción de ente. el ser planta. hombres. es necesario que todos los demás conceptos del entendimiento se tomen por adición al ente». De este modo distinguimos varias clases de entes y también diversas propiedades de los entes. LO QUE ES PRIMERAMENTE CONOCIDO A pesar de los distintos modos de ser de las cosas que nos rodean. o el ser bueno. de tal manera que no llamamos las cosas que nos rodean seres sin más. «Lo primero que concibe el entendimiento. el ser blanco. Por esta razón Santo Tomás. El acto de ser y la esencia son por tanto los principios constitutivos de todo ente. captamos sin embargo que todas esas cosas tienen algo en común. es el ente… Por eso. todo ente se compone del acto de ser (esse). recordando a Aristóteles en Metafísica III. que todas ellas son. perros. EL ENTE. es decir. CAPITULO III TOMAS DE AQUINO Y LOS TRASCENDENTALES 3. y que por tanto todas son entes. al sujeto. las cosas son y tienen un modo de ser. como en el caso de la diferencia que se añade al género o el accidente a la sustancia. y avanzamos en nuestro conocimiento del ente en la medida en que lo delimitamos.

etc. Al hablar de hombre. por lo tanto. La bondad. por ejemplo. sino que expresa un modo especial de ser. al considerar el ente en sí. 3. Además. las categorías no son reductibles entre sí. paternidad. LOS TRASCENDENTALES Y LA EXPLICACIÓN CONCEPTUAL DEL ENTE Una vez señalados los modos particulares de ser. lo que caracteriza a las otras categorías es que tienen el ser sólo en otra cosa. es decir. la sustancia no es la cantidad. y por ello se denominan trascendentales. Los diferentes géneros de las cosas se toman de los diferentes modos de ser. o considerado de modo absoluto. Según Santo Tomás la sustancia. Hay distintos grados de entidad según los cuales se clasifican las diversas cosas. por ejemplo. es decir. el ser en sí de la sustancia y el ser en otro de los accidentes. El Aquinate menciona específicamente la sustancia que «no añade al ente alguna diferencia nueva respecto al carácter de ser del ente. blancura.3. in alio. una sustancia no es un accidente. Aunque Santo Tomás no lo diga expresamente en este texto. El ente se dice de muchas maneras. ya que el ente no puede separarse de sus distintos modos de ser. mientras que el accidente es ens in alio. los trascendentales se dan de dos maneras: primero. Según Santo Tomás. el ente por sí. puede decirse que el ente es una cosa o res (el ente en 12 . Los trascendentales se predican de todo ente y no sólo de la sustancia o del accidente. Y aunque haya muchos modos de ser. Estas otras categorías expresan así los diversos modos accidentales de ser. por ejemplo. Santo Tomás entra en los trascendentales que expresan modos que se siguen del ente en general: modus generalis consequens omne ens. y la cualidad no es la relación. la sustancia es ens per se. se refiere además a otros accidentes. y así sucede en los demás géneros». es evidente que se señalan distintos modos de ser que no pueden reducirse uno al otro. sobrepasan o trascienden las categorías. o la cualidad contraen el ente a una naturaleza o esencia. Son las categorías las que permiten una explicación de estos modos de ser. o la cantidad. se dice de la sustancia y también de la acción moral. existe cierta unidad ya que se predica el ser tanto de la sustancia como del accidente.

agrada. Ya que el ente es el primer concepto del intelecto. se dice de cada uno que es algo o aliquid. Todo ente es bueno y amable y por tanto el apetito voluntario se mueve hacia él. Por último. que los trascendentales explican conceptualmente lo que es el ente. el ente se caracteriza por ser indiviso (el ente en sí considerado de modo negativo. a este respecto. con la voluntad. el Aquinate habla del alma como aquello que es «en cierto modo todas las cosas». vemos según lo que se ha expuesto aquí. Segundo. El ente en relación con otra cosa no sólo se considera según división. como estos modos generales del ente que son los trascendentales explican. Lo verdadero expresa. el ente según diversos aspectos convertibles con el mismo. lo bello causa cierto placer. sino que también se considera según su conformidad con el alma. según Santo Tomás. ya que el bien es deseado por todos. los trascendentales 13 . al considerar el ente en relación con otra cosa. Además. se derivan otros trascendentales. es decir. Se desarrolla una doctrina de los trascendentales según el orden cognoscitivo. el Aquinate dice. Cuando se distingue un ente de otro ente. ya que al ser aprehendido o contemplado. citando el tercer libro del De Anima de Aristóteles. Por otra parte. Así como del ente se dice que es uno porque no hay división en él. En el mismo texto antes mencionado. Por esta razón aunque haya muchos entes. se ha dicho que «manifiestan las diferentes ‘caras’ del ente».sí considerado de modo afirmativo) y que además es uno o unum. Por tanto. de tal modo que son lo primero de este orden y que fundan nuestro conocimiento racional. el ente puede decirse bello. el bien expresa la correspondencia del ente con la facultad apetitiva. dando lugar así a otra cosa (aliquid se deriva de aliud quid). por así decirlo. cada uno se encuentra separado o dividido del otro. porque no cabe división en el ente). la correspondencia o la conveniencia del ente con la facultad cognoscitiva: el ente es verdadero y por ello puede ser conocido por la inteligencia. «ita dicitur aliquid in quantum est ab aliis divisum». el alma tiene facultades cognoscitivas y apetitivas. Así el ente como bello se relaciona con el conocimiento y también con el apetito. se dice además que es algo según división. Ahora bien.

Todo ente tiene el acto de ser. se predica el ente análogamente de dos realidades porque se atribuye a ellas de manera semejante y desemejante. mientras que la unidad en las criaturas se dará en grados según la unidad de composición. es decir. pues el ente en cuanto verdadero o bueno no depende realmente de la inteligencia o de la voluntad. 14 . y es precisamente el esse que fundamenta la predicación análoga del ente.4. y lo tiene por esencia o por participación. se predica ente de la sustancia y de los accidentes. el esse. mientras que las categorías llamadas accidentes son en otro. según los niveles de composición que se dan en los seres finitos. mientras que las criaturas son compuestas y por tanto participan del ser. pero no se atribuye a todo de la misma manera. la unidad añade a la noción del ente la negación de división. ser por esencia. 3. Además. ya que Dios es la unidad misma por su simplicidad. Como los trascendentales se identifican con el ente. se predicará también análogamente. por tanto. pero añaden un aspecto nuevo para nuestro modo de conocer: por ejemplo. pero se da también una gran desemejanza porque son de manera muy distinta. Existe por tanto una semejanza entre Dios y las criaturas porque ambos son. al atribuir por ejemplo la unidad a Dios y a las criaturas. y sólo según grados en las criaturas. y la belleza añaden a nuestro conocimiento del ente una relación de razón. relación que tampoco añade nada real. es evidente que no son del mismo modo.se convierten. Si se dice que Dios y las criaturas son entes porque son. la verdad o la bondad del ente no depende de que sea conocida o deseada. se da la semejanza y también la desemejanza. pero como ya se ha visto la categoría de la sustancia es por sí. y la verdad. negación que no es nada real. la bondad. Los otros trascendentales se darán también máximamente en Dios. son realidades idénticas. es decir. Por consiguiente. pues Dios es el Ser subsistente. LA PREDICACIÓN ANÁLOGA DEL ENTE Y DE LOS TRASCENDENTALES El ente se predica de todo lo que es.

basada en lo que es común. Además. y como se ha visto. Más bien. que se predica de todo cuanto es. De esta manera. Aunque Dios no sea lo primero conocido en la metafísica. a la causa del ser de los entes. los trascendentales añaden nuevos aspectos al ente. aunque por la metafísica pueda llegarse al conocimiento de la existencia de Dios. no es lo primero una concepción teológica de la metafísica. La metafísica puede llegar a la causa de los entes en cuanto entes. en cuanto son. se reduce la realidad a lo que es lo más común. el aspecto propio de los entes. y así puede llegar al origen de todo cuanto es o a Dios mismo. Santo Tomás nos ofrece así una metafísica distinta de las concepciones teológicas que se encuentran por ejemplo en el De Trinitate de Boecio y en la misma Metafísica de Aristóteles. basada en lo que trasciende la materia. Se llega a Dios como causa del ente en cuanto ente. como es el caso del ente. o mejor dicho. la metafísica estudia las propiedades y las causas de los entes: propiedades o aspectos del ente como pueden ser los trascendentales. como causa universal del ser. lo real. Por estudiar el ente en cuanto ente. y por tanto la causalidad que interesa aquí es trascendental. Se efectúa así en la Edad Media y sobre todo en la metafísica de Santo Tomás un cambio o giro. ciertamente como la causa universal del ser. la metafísica estudia el ente. al ente y a sus propiedades o aspectos trascendentales. éste no es lo primeramente estudiado. LA METAFÍSICA Y LOS TRASCENDENTALES El estudio de la metafísica versa sobre toda la realidad y sobre aquello que todas las cosas tienen en común. es lo primero en el orden de los seres. lo que es. ciencia que estudia lo que es común a todas las cosas. sino que se llega a Él como principio del ser de todas las cosas. es decir.3.5. Ahora. aunque la metafísica incluya el estudio de Dios. lo que prima es la concepción ontológica. del ser. Además. es decir. Lo primero conocido es el ente. pero son a su vez 15 . el ser de las cosas. la metafísica se llama scientia communis. causa del ser de todo cuanto es. que es ciertamente el Ser originario. Así. y estudia el ente en cuanto ente. y las causas como pueden ser la forma y la materia de los seres materiales compuestos.

16 . junto a la noción de ente.primeras nociones del intelecto que. permiten llegar a esa realidad que es la fuente de todo ente y de las propiedades trascendentales.

1. Como en Dios su esencia no limita su ser. y solo una diferencia conceptual: se aprehende primero el ente. Cuando el alma deja de informar la materia del cuerpo. En la jerarquía de los seres. existe una identidad real entre la unidad y el ente. ambos son idénticos y se basan en el ser. y como no tienen cuerpo no conocen por los sentidos ni abstraen las ideas de datos sensibles. Los ángeles captan de manera inmediata las ideas sin necesidad de entrar en un proceso de razonamiento. Los seres creados por Dios. Cuando la materia se 17 . es uno. Por consiguiente. sustancias espirituales. poseerán diversos grados de ser y por tanto diversos grados de unidad. entonces éste se descompone y pierde la unidad que tenía. y por tanto Dios es la unidad perfectísima siendo la simplicidad misma. sino que la esencia divina es su ser y se identifica con su ser. en cuanto que es. La unidad se entiende así como un aspecto del ente. La unidad no añade nada real al ente. y así limitados e imperfectos. ya que en estas sustancias que son compuestas de esencia y de acto de ser se encuentra además en su esencia la materia informada por la forma. Dios es máximamente ser y máximamente uno. compuestas de esencia y de su acto de ser —acto recibido sólo por la forma que no actualiza ninguna materia que pueda corromperse y dividirse— se asemejan más a Dios por ser espíritus puros y también por su manera de conocer que se caracteriza por una mayor simplicidad que el conocimiento humano. cuando se separa del cuerpo. y luego se conoce como un ente que es distinto de los otros entes. pues algo que se descompone deja de ser lo que era. LA UNIDAD DEL ENTE Todo ente. No hay composición de ningún tipo en Dios. Esta negación no supone nada real en el ente. CAPITULO IV LOS TRASCENDENTALES 4. se puede decir que los ángeles. aunque sí añade la negación de división interior. Es evidente entonces que en las sustancias materiales se dará un menor grado de unidad. La unidad trascendental consiste en la indivisión del ente. es decir. siendo seres compuestos de esencia y de ser.

como dice Santo Tomás. Sin embargo. la unidad que relaciona los miembros de una familia o de un ejército que persiguen el mismo fin. sin embargo. una multitud no puede constituirse sin que las muchas cosas que la componen tengan entidad y unidad. Así como cabe hablar de la unión de la esencia y del acto de ser en todo ente. si el ente careciera de uno de sus principios dejaría de ser. Lo que primero entiende la mente es el ente. hablar de la multitud ya que ésta se opone a la unidad. Así. Conviene por último. también hay unión entre la sustancia y sus accidentes. o sea como una privación». la forma ya no puede sostenerla y por tanto el ente deja de ser lo que es. y de la unión de la forma y de la materia en los entes materiales. aunque el grado de unidad que existe entre éstos es inferior a los grados de unidad ya expuestos. porque en los seres creados la esencia y el acto de ser son principios constitutivos de los entes. éste no es el caso cuando se refiere a la unión entre la sustancia y sus accidentes. La multitud depende así de la unidad. 6. un hombre no es una mujer. LA VERDAD 18 . y como consecuencia aprehendemos la división (la división se entiende así como negación del ente). la idea de uno consiste en la indivisibilidad. ya que la sustancia puede por ejemplo cambiar de ciertos accidentes sin por ello dejar de ser.corrompe. y en las sustancias materiales su esencia es compuesta de forma y de materia. En estos dos tipos de composición. Existe además la unidad de orden. luego entiende que este ente no es aquel ente. es decir. «lo uno que se identifica con el ser se opone a la multitud como lo indiviso a lo dividido. bajo el trascendental “uno”. mientras que la idea de multitud implica división. tal y como la multitud de entes que se encuentran en el universo dependen de Dios quien es la máxima unidad. Una multitud de cosas no son por consiguiente una sola. tal y como se ha visto en el caso de las sustancias materiales. Según Santo Tomás. Conocemos entonces lo uno y luego conocemos la multitud.

Santo Tomás fundamenta la verdad de los entes en el entendimiento divino. Por lo tanto. Para que haya adecuación del entendimiento con las cosas. a ser captada por el entendimiento humano. segunda operación del intelecto. de tal manera que sea el fundamento y la medida de la verdad. Entendemos lo que es. Puede decirse con toda razón que ens et verum convertuntur. donde se da la conformidad del intelecto con la realidad. o la verdad ontológica. es más inteligible que los seres creados. Al decir que el ente es verdadero hacemos hincapié en su inteligibilidad. es decir. y lo que no es. El origen de la verdad de los entes es así el entendimiento divino. y según la adecuación a cada uno de ellos. en esa misma medida es cognoscible…. pero la inteligibilidad de las cosas está destinada. son verdaderas en cuanto cumplen 19 . Además. nuestro entendimiento no capta primero lo más inteligible en sí. por así decirlo. Santo Tomás sitúa las cosas entre dos entendimientos: «Las cosas naturales se constituyen entre dos entendimientos. y como el bien se convierte con el ente. no es. porque es ahí. es decir. siendo máximamente ser. el ente es inteligible y puede así ser captado por el entendimiento humano. el ente y la verdad son realmente idénticos. menos inteligibles en sí. Por consiguiente. los entes son verdaderos porque se adecuan en primer lugar al entendimiento de Dios. «cada cosa. Sin embargo. es necesario que la entidad de éstas se dé a conocer. en la medida en que tiene ser. Así. El juicio es verdadero cuando afirma que lo que es. del mismo modo la verdad». sino más bien lo conoce a través de lo que es menos inteligible. Según la adecuación al Intelecto divino. la verdad del ente. no podemos entender lo que no es. se puede llegar a inferir la existencia de la causa que es eminentemente inteligible por ser eminentemente perfecta. se dicen verdaderas en diversos sentidos. por tener el ser. del conocimiento de los efectos. Ésta es así el fundamento de la verdad del conocimiento. Según Santo Tomás. es. en nuestra presente condición. La verdad se atribuye principalmente al juicio del entendimiento. No hay pues verdad en el entendimiento humano sin la previa verdad de las cosas. en el juicio. se dan grados de cognoscibilidad o de inteligibilidad de los entes: Dios.

Respecto al entendimiento humano.aquello para lo que han sido ordenadas por la Inteligencia de Dios…. nuestro entendimiento depende así de la verdad de las cosas. el bien radica así en el ser de las cosas. son verdaderas cuando tienen la capacidad de originar una estimación verdadera…». Nuestro entendimiento se relaciona así con las cosas por una relación real. EL BIEN Al referirse al bien a las cosas. es decir. se dice que el ente. mientras que las cosas sólo se relacionan con el entendimiento humano mediante una relación de razón. por eso dice Aristóteles que el bien es lo que todas las cosas apetecen… Pero es evidente que cualquier cosa es apetecible en 20 . y según el grado de ser. es decir. relación que no añade nada real al ente. y por consiguiente el ente y el bien se convierten. No obstante. Así como los entes son verdaderos o inteligibles y se refieren al entendimiento humano por una relación de razón. con la diferencia que existen entre ambos. es bueno. independientemente de ser conocidas por el hombre. Cada ser o ente es bueno según su ser. Se establece así una relación real entre las cosas y el entendimiento divino. pero lo añadido es sólo una relación de razón a una potencia apetitiva. y el entendimiento divino es la medida de la verdad de todo cuanto ha creado y ordenado. Pues las cosas son buenas por su participación en el ser. son realmente idénticos. Santo Tomás expresa la identidad real que existe entre el ente y el bien. de la siguiente manera: «La razón de bien consiste en que algo es apetecible. existe formalmente cierta distinción. es el fundamento de la verdad en el entendimiento humano. en cuanto que es. son verdaderas. 7. lo que se ha llamado la verdad ontológica. ya que la verdad de las cosas. es decir. mientras que Dios es el Sumo Bien porque es ser por su esencia. el ente como bueno añade al ente una conveniencia a un apetito. la verdad de las cosas depende realmente de ser conocidas por Dios. relación de dependencia. Por consiguiente. mayor será el bien. ya que las cosas. nuestro entendimiento está medido por la verdad de los entes. lo que es bueno es apetecible.

Por tanto. las cosas no son apetecibles porque las deseamos. se debe aquí situar el ente en cuanto apetecible entre dos potencias apetitivas. Y algo es perfecto en la medida en que es en acto: de donde es manifiesto que algo es bueno en tanto que es ente. pues todas las cosas apetecen la perfección. pues todo lo que ésta crea es bueno. sino que tiende a las cosas. se le ama intensamente. lo que se amará más. aunque la bondad de los entes es precisamente lo que mueve nuestra voluntad hacia ellos. mientras más se participa en el acto de ser. Los entes son así buenos aunque ninguna voluntad humana tienda a ellos y los ame. Pues las cosas creadas como bienes están relacionadas a la Voluntad divina. pues algo es bueno cuando cumple su fin. lo más actual.cuanto es perfecta. Así. sino que son apetecibles por ser perfectas y por estar en acto por su propio ser. notorio que el bien y el ente se identifican realmente. que es la bondad misma. así la voluntad humana en su operar depende de la bondad de las cosas. con la diferencia de que el bien añade la razón de apetibilidad. Según el Aquinate. lo perfecto es lo que está en acto. puede hablarse de otros modos de decir el bien. 21 . mientras que la voluntad humana no crea la bondad de las cosas. precisamente porque éstas por su mismo ser son buenas. será lo más perfecto. Por tanto. pues. o en último término entre dos voluntades. mientras que la bondad de todo lo creado depende de la Voluntad divina y ésta por tanto es fundamento de la bondad de todo cuanto es. por eso cuando se conoce a Dios. pues el ser es la actualidad de todas las cosas… Es. Así como se han situado las cosas entre dos entendimientos. El ente como bien mantiene una relación de razón con la voluntad humana. lo que será más apetecible al ser conocido. mayor será la perfección del ente. Como se ha dicho. Pero además de la bondad trascendental. las cosas son apetecibles en cuanto son y son perfectas. que no se expresa en la noción de ente». el ente en cuanto tiene ser y así se encuentra en acto es bueno y posee perfección según su grado de ser. las ama. mientras que la bondad del ente sí que depende de la Voluntad divina y por ello el ente como bien se encuentra relacionado con la Voluntad de Dios por una relación real. ya que la bondad del ente no depende de nuestra voluntad.

captadas más bien por la inteligencia. bondad. unas a favor de lo bello como trascendental. el Aquinate define la belleza diciendo. y perfecto. según al axioma atribuido al Pseudo-Dionisio. en la forma. Por consiguiente. En la primera parte de la Summa Theologiae. Lo bello. 8. pero no alcanza su fin mediante acciones opuestas a la razón. a. Por consiguiente. Lo bello se relaciona así a la facultad cognoscitiva. Como Dios es plenamente ser. ya que el bien se refiere al apetito y por tanto tiene razón de fin (el apetito se mueve al bien como a su fin). así como hay cosas bellas que son sensibles. sus conceptos. el bien tiende a comunicarse. bonum est diffusivum sui. también se alaba la bondad. En el texto donde Santo Tomás define lo bello relaciona la belleza con la bondad. y perfección. Lo bello también se relaciona al intelecto. será más perfecto mientras más comunique su bondad a los otros entes que le rodean. el hombre es bueno y posee un grado de perfección porque tiene ser. Él es quien comunica magnánimamente a todo lo creado ser. Difieren. en 22 . LA BELLEZA Santo Tomás no escribió ningún tratado sobre la belleza ni incluye la belleza entre los trascendentales que enumera en De veritate q. diciendo que ambas son idénticas ya que se encuentran basadas en la misma cosa. 1. así como se alaba la belleza. no obstante. a la vista o al oído. Además.Por ejemplo. los sentidos que se relacionan más a lo bello por ser los más cognoscitivos según el Aquinate y los que por así decirlo le sirven a la razón. hay cosas bellas inteligibles. otras en contra de la trascendentalidad de lo bello. Dado este tipo de comportamiento puede decirse que el hombre no alcanza su fin ni su perfección aunque posea por su ser un grado de perfección. cuya belleza es captada por los sentidos. se encuentran muchas interpretaciones acerca de la belleza. Y en cuanto el hombre se asemeja a Dios. «se llama bello aquello cuya vista agrada (pulchra enim dicuntur quae visa placent)». es decir. Se dan no obstante textos muy interesantes acerca de la belleza en el Aquinate que arrojan luz sobre su importancia.1. bueno.

la belleza propiamente pertenece a la razón de causa formal. Si la vista o la contemplación de lo bello agradan es porque «la belleza consiste en la debida proporción (pulchrum in debita proportione consistit)». Como el primer sentido de la actualidad es el esse o la existencia. entonces este acto es el origen también de la belleza del ente. Por consiguiente. así como 23 . El Aquinate no sólo relaciona lo bello y lo bueno diciendo que fundamentalmente son idénticos con la diferencia de que lo bello añade al bien el orden a la facultad cognoscitiva. es de la razón de lo bueno que el apetito descanse en él. y los sentidos. la debida proporción o armonía. se deleitan en aquellas cosas que están debidamente proporcionadas. En otro texto de la Summa Theologiae. ya que dice que «la especie o la belleza tienen semejanza con lo propio del Hijo». y la semejanza está basada en la forma. Por tanto. la integridad o la perfección. con una sola diferencia de razón. ya que lo que tiene “nitidez de color” es llamado bello. Santo Tomás habla precisamente de la belleza de la actualidad —formositas actualitatis— o «la belleza de la existencia actual». Y ya que el conocimiento se lleva a cabo por asimilación. sino que también relaciona lo bello a la segunda Persona de la Trinidad. y por último la claridad. de manera que se llama bien a lo que agrada en absoluto al apetito. el Aquinate insiste en que lo bello es lo mismo que lo bueno. y bello a aquello cuya sola aprehensión agrada (id cuius ipsa apprehensio placet)». mientras que pertenece a la razón de lo bello que el apetito se aquiete con la vista o el conocimiento de lo bello.cambio. segundo. Además de relacionar la belleza y la bondad y de señalar las condiciones de la belleza. se refiere a la facultad cognoscitiva. pues como dice Santo Tomás bello es “aquello cuya vista agrada”. Como lo bueno es lo que todas las cosas apetecen. Y al decir esto subraya también las condiciones necesarias para decir de algo que es bello: primero. como todas las facultades cognoscitivas. Santo Tomás distingue la belleza del bien cuando dice lo siguiente: «Y así queda claro que la belleza añade al bien cierto orden a la facultad cognoscitiva. y sin el esse que es el acto o la actualidad de todo acto no hay ente.

el esse de la criatura será limitado por su esencia y por tanto su belleza también será limitada. A través de la belleza de lo creado. de esa causa que es máximamente ser y máximamente bello. en este mismo comentario el Aquinate presenta la creación como imagen o representación de Dios y dice que toda imagen creada tiene como objeto lo bello. también cabe decir que hay grados de belleza: Dios siendo máximamente bello ya que posee el ser por su esencia.se ha señalado que hay grados de bondad según el ser o la perfección del ente. El Aquinate subraya la belleza participada de las criaturas en su comentario al De divinis nominibus del Pseudo-Dionisio. imágenes o huellas de Dios. 24 . y todo lo demás al tener el ser por participación también participa de la belleza. donde no sólo habla de Dios como de lo más bello sino que también dice que Dios le da a todo lo creado la belleza según las limitaciones de cada criatura. se podrá entonces inferir la existencia de Dios. Además.