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1. Literaturas ibéricas: historia y crítica

Wolf Lustig/Paul Tiedemann: Internet permite poner límites al sinfín de datos
für Romanisten. Eine praxisorientierte accesibles en la Red y constituye, por tanto,
Einführung. Darmstadt: Primus/WBG una base provechosa que también permite
2000. 194 páginas. incluso –según las apetencias del lector–
adentrarse un poco más en este mundo.
Con su libro Internet für Romanisten. Finalmente, se explica a grandes ras-
Eine praxisorientierte Einführung, Wolf gos cómo instalar una página web y publi-
Lustig y Peter Tiedemann procuran intro- car sus propios datos en el ciberespacio.
ducirnos en el mundo de Internet basándo- Sin embargo, a la mayoría de los lectores,
se ante todo en las necesidades e intereses esta parte sólo les servirá como punto de
de romanistas o interesados en la Roma- partida para hacerse una idea no demasia-
nística de los países de habla alemana que do profunda de la materia.
sólo disponen de unos conocimientos muy Si bien es dudoso que el libro sea ca-
básicos o bien carecen de conocimientos paz de llevarle el paso al rasante avance
previos en lo que a este campo se refiere. técnico de nuestros días durante mucho
En la primera parte, los autores pre- tiempo, de momento no es ni más ni menos
sentan los requisitos técnicos necesarios que lo que pretende ser: una herramienta
para obtener acceso a la Red. En unos tér- muy útil para encontrar el camino en la
minos fácilmente comprensibles propor- selva informática de la world wide web.
cionan un esbozo preciso de los servicios
disponibles de Internet, poniendo en evi- Christian Böttcher
dencia tanto las ventajas como los posi-
bles peligros en el uso de la world wide
web. Aunque las recomendaciones en
cuanto a utensilios técnicos, como ordena- Jesús G. Maestro: El personaje nihilis-
dores u otros accesorios indispensables, ta: La Celestina y el teatro europeo.
seguramente fueron incluidas con buena Madrid/Frankfurt: Iberoamericana/
intención por parte de los autores, son de Vervuert 2001. 206 páginas.
escasa utilidad, ya que aquéllas ya no
representan el estado actual del desarrollo The central argument about Celesti-
técnico en el momento de la publicación na’s nihilism occupies 50 pages of this
del libro, en el año 2000, quedando total- work, often an explanation of the term
mente obsoletas. itself; the remainder expounds the concept
La segunda parte consiste en una com- of Weltliteratur and defends the notion
pilación de direcciones y links que pueden that comparative literature is validated by
resultar útiles o interesantes a todos los que the presence of basic concepts like nihi-
Iberoamericana, II, 7 (2002)

se ocupan de la Romanística. Según las lism which are transported down the cen-
diferentes disciplinas están alistados catá- turies and across a literary canon of great
logos, diccionarios, las más importantes works, without being necessary to prove a
máquinas buscadoras, revistas online o edi- direct link between any of these works.
toriales para hacer más fácil y rápida la Celestina is the key text, but other antece-
búsqueda de informaciones a los usuarios. dents are examined (Chaucer’s Wife of
La selección hecha por Tiedemann y Lustig Bath and Pardoner) as well as obvious
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216 Literaturas ibéricas: historia y crítica

and less obvious descendants (Cervantes’ and particularly the lack of decorum in the
Numancia and Gran Sultana, Shakespea- case of the servants who use rhetorical
re’s King Lear and Timon of Athens, speech, and especially Celestina’s reversal
Molière’s Dom Juan and Le Misanthrope, of the topic of the authority and wisdom
Goethe’s Faust and Mephistopheles, of use. A sub-chapter on the demythifica-
Büchner’s Woyzek, Torrente Ballester’s tion and debunking of society strikes me
theatre and Beckett’s Actes sans paroles as now rather passé; the latest Celestina
and Breath). All of the latter works are studies have pointed out the basic misogy-
surveyed in the remaining 103 pages of ny of the work and how that in fact up-
text, giving us approximately a ten-page holds and reinforces the views of the
resumé of nihilism on each work. A cur- essentially male university society from
sory analysis merits a cursory review, so I which the author(s) came. Finally, Maes-
shall concentrate my attention on the more tro looks at the various characters and
interesting theory which Maestro presents their nihilistic qualities. Interestingly, he
about nihilism in Celestina itself. disallows the magic theme more or less
Chapter 2, ‘Tragedia, Comedia y Ca- entirely (Celestina may believe in it;
non’ surveys earlier criticism and affirms a Rojas doesn’t). For Maestro, Pleberio’s
number of observations which are by now lament sums up the nihilistic themes of
fairly well-established, although some are the work. Meastro would have been better
still contentious. The most interesting con- advised to further develop his ideas on
cern Melibea and whether or not she is a Celestina in a shorter monograph and
tragic heroine; according to Maestro, she drop the rest of the works briefly mentio-
is, but not according to the classical defini- ned. Although some of his ideas seem
tion of tragedy. In the modern tragedy the- curiously influenced by mid-twentieth
re is a conflict between personal freedom century existentialism, there are others
and the freedom of others. Melibea fails to which are provocative and which deserve
see or repent of her sins, but does accept further amplification.
personal responsibility for what has happe-
ned; she dies rebelling against the moral Dorothy Sherman Severin
order even though she commends her
parents to God. As the least humorous and
most tragic character in the work, she is
also the least nihilistic. In the following James F. Burke: Vision, the Gaze and
discussion of comedy Maestro makes the the Function of the Senses in ‘Celesti-
interesting observation that Bergson has na’. Pennsylvania: The Pennsylvania
pointed out the necessary indifference of State University Press 2000. 139 pági-
the spectator towards the comic figure. nas.
There is also a demythification of the
comic figure, and a perceived gap between José Guillermo García Valdecasas: La
Iberoamericana, II, 8 (2002)

human behaviour and the accepted moral adulteración de la Celestina. Madrid:
order. In this and in the treatment of the Castalia 2000. 445 páginas.
preceding literary canon by the author(s),
Maestro sees a totally nihilistic attitude Vamos a referirnos a dos monografías
towards society and religion. que se han publicado en el año 2000 sobre
Chapter Three, ‘El personaje nihilista La Celestina de Fernando de Rojas. La
y La Celestina’, concentrates on language primera de ellas pertenece al hispanista
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Literaturas ibéricas: historia y crítica 217

norteamericano James F. Burke, y trata de interpreta la acción de La Celestina como
examinar el uso y las posibilidades de un universo dominado por la fuerza sen-
interpretación que, en la acción de La sorial, claramente destructiva, de la alca-
Celestina, adquieren las facultades senso- hueta: “We shall see that in Celestina the
riales: mirada, mal de ojo, sentimientos de power of the gaze, both singular and ag-
amor o de odio, el poder de la magia, gregate, are also largely posited in a
hechicería y conjuros, etcétera. El segun- woman, but in this work the effect is, of
do libro es de José Guillermo García Val- course, negative […]. I will study more
decasas, y se refiere de forma muy explí- closely how this fascinating woman in
cita y contundente a problemas de ecdóti- effect controls and manipulates the pro-
ca en relación con el texto primigenio de cesses connected with sensory percep-
La Celestina, con el fin de separar el texto tion” (pp. 25 y 31).
de la comedia de toda una serie de “adul- Desde este punto de vista, Burke inter-
teraciones” que, desde los años inmedia- preta todos los actos de Celestina como un
tos a la aparición del manuscrito de 1499, ejercicio consciente y controlado de poder
han modificado poderosamente el discur- sensorial sobre los demás personajes. Uno
so original. de los momentos culminantes en el ejer-
En su libro, Burke considera que las cicio de este dominio sensorial, “para-nor-
facultades sensoriales de los seres huma- mal” diríamos hoy, es el que representa su
nos no se interpretan hoy día del mismo entrada en la casa de Melibea, y la inme-
modo que a finales de la Edad Media diata salida de Alisa, la madre de la joven.
europea, o en los albores del Renacimien- Al igual que Alan Deyermond, Burke con-
to. En este sentido, trata de reconstruir, sidera que Celestina dispone de poderes
hermenéuticamente, determinadas condi- mágicos, confirmados mediante su pacto
ciones históricas que hagan adecuada con el demonio, en el conjuro que precede
cualquier interpretación al respecto. a su visita, merced a los cuales consigue
Declaradamente partidario de la lectura quedarse a solas con Melibea, y conquis-
hispano-semítica del texto, en la línea de tar de este modo la voluntad de la joven:
Francisco Márquez Villanueva, James F. “Thus when Celestina suddenly apperars
Burke dedica importantes páginas al estu- without reason at the door of the house of
dio de la antropología y la cultura del Alisa and Pleberio, those within should
siglo XV español, que comprenden el valor have sensed a malefic influence radiating
de las filosofías neo-platónicas, el pensa- from her presence” (p. 70). El hechizo del
miento islámico, el mundo judío y la ideo- cordón, entre otras cosas, serviría para
logía cristiana. Una jerarquía de los impul- consolidar este dominio.
sos sensoriales sitúa a la vista como el El estudio y las interpretaciones de La
más importante de todos ellos, al menos Celestina, en relación con textos y docu-
hasta bien entrado el siglo XVII. Durante mentos del momento histórico, son de
siglos, la visión fue la forma más solvente gran interés. No obstante, resulta discuti-
Iberoamericana, II, 8 (2002)

de conocimiento de la realidad, hasta que ble suponer que un personaje literario
se demuestra que la realidad que se ve no consigue lo que se propone gracias a la
es la realidad que existe. En el mundo acción sobrenatural y para-normal del dia-
medieval y renacentista, el ser humano blo, cuando lo que pretende es algo tan
habita todavía un círculo mágico, a cuyo natural como que dos jóvenes –propicios a
conocimiento se accede sobre todo a tra- enamorarse– se enamoren. No deja de ser
vés de la vista y la perspectiva. Burke una de las mayores ironías del autor de La
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218 Literaturas ibéricas: historia y crítica

Celestina. Por otra parte, considerar que el reproducir con la mayor autenticidad el
diablo interviene como un personaje más manuscrito genuino de 1499. Trescientas
de la obra, con capacidad explícita para páginas tratan de justificar la legitimidad
intervenir funcionalmente en el desarrollo de esta edición del texto y de sus posibi-
de la acción o fábula, equivale a aceptar lidades de interpretación. La tesis del
que La Celestina es una obra en la que ac- autor es muy simple y poderosa: “La
túan elementos sobrenaturales o maravi- Comedia publicada en 1499, aunque no
llosos, es decir, que supondría afirmar que reproduzca el original en modo prístino,
no estamos ante un texto realista, sino fan- es su versión más atendible por menos
tástico. Aunque todo es discutible, quizá corrompida. Lo desdeñable es la posterior
hoy día resulta más aceptable considerar Tragicomedia, así sea la que tradicional-
–en la línea de Snow o Rico– que, aunque mente se publica, elogia y estudia” (p.
Celestina puede creer en la magia, Fer- 15).
nando de Rojas (posiblemente) no. Creer En algún momento, el autor parece
en la magia no es otra cosa que confiar en abusar un poco de la convicción de sus
el poder de la palabra, nada más, para propuestas, acaso porque sin duda son de
construir referentes que, al margen del interés. Así, por ejemplo, cuando alude a
lenguaje, son inasequibles en la realidad. determinados problemas, como la inter-
Ése es el origen de todo discurso: suplan- pretación judaico-pesimista del texto, o al
tar con el lenguaje las carencias de la rea- nihilismo posible, juzga con cierta precipi-
lidad humana. Tal es el origen del discurso tación y desparpajo. Sin duda con gracia,
literario, del religioso sobre todo, y del pero también con evitable superficialidad,
científico incluso, la búsqueda de una fic- sobre todo cuando interpreta las páginas
ción, una creencia o una explicación finales de la obra: “¿Retrasa Melibea su
convincentes y, a ser posible, absolutas, suicidio para ilustrar el trance con diez
tal como repite en nuestros días George ejemplos clásicos, y no más porque ya “la
Steiner, y mucho antes que él describió dañada memoria” le ahinca el repertorio?
Walter Muschg, en cuya Tragische Litera- ¿El padre la ve muerta y añade lo que falta
turgeschichte (1948) están las principales al aparato crítico? Pues ya tienen tajo los
interpretaciones sobre una metafísica de la especialistas, porque a los demás no se
literatura. nos oculta lo impertinente de esos y otros
El libro de José Guillermo García Val- pegotes. Ignoro por qué cunde entre los
decasas, sobre La adulteración de ‘La Ce- críticos la vanidad de descubrir raras vir-
lestina’, es ante todo un libro de desmitifi- tudes en donde no las hay […]. Los lecto-
cación de la crítica que se ha ocupado tra- res cándidos sí que advertimos en la obra
dicionalmente de la ecdótica de la obra de méritos y deméritos. Pero no acaban ahí
Rojas. Su aportación principal consiste en nuestras diferencias con los estudiosos;
borrar todos aquellos añadidos, prótesis porque, en cambio, no vemos por ninguna
textuales, que de carácter editorial y lite- parte el célebre “drama converso” tan gra-
Iberoamericana, II, 8 (2002)

rario se han vertido en La Celestina. El to a los especialistas. Y quizá sea por la
resultado, no cabe duda, es terriblemente pedestre razón de que no existe” (p. 18).
heterodoxo. Y aunque no toda heterodoxia Juzgue el lector lo que, de tales declara-
es justificable, ésta, en cierta dosis, parece ciones, le parezca más valioso a la inter-
muy recomendable. El volumen incluye pretación literaria.
una edición de La Celestina, titulada Co-
media de Calixto y Melibea, que trata de Jesús González Maestro
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Literaturas ibéricas: historia y crítica 219

Aldo Ruffinatto: Las dos caras del Laza- paréntesis, por Francisco Rico, Ruffinatto
rillo. Texto y mensaje. Madrid: Castalia discute, en su introducción, los problemas
(Nueva biblioteca de erudición y críti- textuales relevantes del Lazarillo, cuestio-
ca) 2000. 396 paginas. nes que se han planteado antes y después
de descubrirse en 1992, casualmente, un
Entre los estudios dedicados al Lazari- ejemplar de la edición de Medina del
llo de Tormes no faltan, como es bien sabi- Campo publicada en 1554, como las edi-
do, las ediciones modernas. Piénsese en las ciones de Amberes, Alcalá y Burgos, las
de Alberto Blecua (1972), la de Francisco otras tres conservadas. Al poner en rela-
Rico (1987) o en la de Félix Carrasco ción las ediciones mencionadas y tras es-
(1997) por mencionar sólo las más recien- tudiar de una manera minuciosa las va-
tes. La edición de Aldo Ruffinatto, acom- riantes respectivas, Ruffinatto llega a la
pañada por estudios sobre “la cuestión conclusión de que, por compartir ésas los
ecdótica” y los problemas narratológicos errores, deben remitir a un ejemplar perdi-
que plantea el Lazarillo abre, para decirlo do, a un arquetipo X y que, además, Alca-
de entrada, nuevos caminos. El editor ha lá y Medina, a su vez, por sus “errores
renunciado a reproducir una de las edicio- conjuntivos” remiten a un subarquetipo
nes clásicas, sea la de Burgos o la de Alca- común Y, atribuyendo así a la edición de
lá o la de Amberes o la recién hallada, la Burgos sólo la “propiedad de descriptus
de Medina del Campo. Ruffinatto aspira a respecto a ME (la edición mencionada de
“reconstruir la imagen primitiva y auténti- Medina del Campo)”. Ruffinatto no se
ca del más enigmático [...] producto de la contenta con las conclusiones citadas. Da
prosa del siglo XVI [...], pretende ofrecer un paso más adelante: “Un análisis ex-
una imagen fidedigna del testimonio desa- haustivo de la varia lectio de Ve” (la fa-
parecido [...]”, reconstituyendo “el arqueti- mosa edición expurgada, el Lazarillo cas-
po de los arquetipos”, es decir, un texto tigado del humanista y censor Velasco),
que, aunque no es el original, se le acerca “nos lleva incuestionablemente hacia un
mucho (pp. 135 s.). Proyecto sin duda ejemplar no simplemente distinto con res-
ambicioso que debe invitar a discusiones pecto al arquetipo X, sino incluso de más
controvertidas, pero que no merece la críti- alta calidad [...] y concertando X con VE
ca injusta y polémica por parte de Francis- se abre la posibilidad de reconstituir el ar-
co Rico publicada en las páginas de Babe- quetipo de los arquetipos” (pp. 135 s.).
lia (23 de septiembre 2000). Sin entrar Una propuesta minuciosamente elaborada
demasiado en los detalles, el ilustre acadé- y convincente en su argumentación.
mico le reprocha al catedrático de Turín Las notas que acompañan la edición
incompetencia y espíritu aberrante, repro- constituyen, aparte de que acogen las va-
ches totalmente fuera de lugar ya en vista riantes, una impresionante muestra de
de las numerosas y profundas investigacio- saber tanto lingüístico como literario-his-
nes realizadas por Ruffinatto a lo largo de tórico, un saber indispensable para poder
Iberoamericana, II, 8 (2002)

las tres últimas décadas, trabajos que han acercarse más a un texto en muchas partes
mostrado, de una manera más que obvia, enigmático, texto que sigue invitando a sus
la destacada competencia científica del lectores a “quitar la corteza y descubrir lo
hispanista italiano, y no sólo en el campo misterioso que encubre” (Góngora).
de la novela picaresca. Igualmente brillante y de tan alta
Retomando el clásico método lach- pertinencia epistemológica como el estu-
manniano, método rechazado, dicho entre dio ecdótico se revela la parte tercera del
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220 Literaturas ibéricas: historia y crítica

libro: el “estudio narratológico”. Los donde el ciego para comprobar el robo de
temas abordados abarcan un vasto reper- la longaniza “metía la nariz, la qual él
torio y todos se presentan y se discuten tenía luenga y afilada” en la boca de Laza-
con la misma lucidez y erudición, sean rillo, Ruffinatto había subrayado la obvia
problemas del género o de la “relación valencia erótica de este “acto”, lectura que
dialógica e intertextual” entre novela y Rico califica de erotomanía. Claro está
contexto histórico-social o sean proble- que la lectura propuesta por Ruffinatto no
mas de la plurivocidad, de las posturas del tiene nada que ver con una supuesta eroto-
narrador y del autor, aquí entendido, por manía. Constituye una referencia implíci-
supuesto, como “última instancia semánti- ta a Bachtin, al tópico del cuerpo grotesco
ca del sujeto emisor”. No falta un análisis que con sus bultos sobresalientes o bien
detallado de los prólogos de la picaresca y sus aberturas y agujeros es un símbolo
en particular de su discurso esencialmente carnavalesco-erótico por excelencia.
irónico, (en el caso del Lazarillo) o iróni- En resumidas cuentas: Ruffinatto ha
co-carnavalesco (en el caso del primer presentado un trabajo magistral y erudito,
prólogo del Guzmán), ironía que va desa- una edición y estudios de muy alto nivel
pareciendo a lo largo de la evolución diná- que, sin duda, constituyen un nuevo punto
mica del género. Tampoco faltan observa- de arranque para la crítica del Lazarillo.
ciones sobre el Lazarillo y la Inquisición o
sobre los intentos siempre frustrados de Hans Felten
identificar al autor anónimo o sobre el
supuesto erasmismo del Lazarillo, por
citar sólo algunos de los temas tratados.
Aun paseando deliberadamente por los Bárbara Mújica/Anita K. Stoll (eds.):
vastos campos de investigación de tipo El texto puesto en escena. Estudios sobre
extratextual, campos no siempre fértiles, la comedia del Siglo de Oro en honor a
Ruffinatto nunca pierde de vista el objeto Everett W. Hesse. London: Támesis
esencial de sus estudios: el texto literario 2000. 209 páginas.
per sé. Al analizar el contexto extralitera-
rio no deja de insistir “en la relación Se recogen en este libro un conjunto
existente entre una estructura literaria y el de diecinueve ensayos divididos en dos
sistema de valores que la rodea, subrayan- partes. En la primera parte (“La puesta en
do el movimiento bi-direccional del pro- escena en el Siglo de Oro”) los trabajos
ceso de significación: del contexto hacia están dirigidos, sobre todo, al aspecto de
el texto y del texto hacia el contexto” (p. la puesta en escena del teatro barroco en el
300), o para decirlo en palabras de Fran- Siglo de Oro, partiendo, en su mayor par-
cisco Rico a quien Ruffinatto remite te, de un principio que parece incontesta-
expressis verbis: “El contexto cultural es ble pero que en lo ámbitos académicos se
dato interno del texto artístico” (p. 302). olvida con mucha frecuencia: el texto dra-
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Sorprende que también con respecto a mático se escribía para ser representado.
las notas y al estudio narratológico, Rico En la segunda parte del libro se incluyen
siga intentando desacreditar el trabajo de seis trabajos en los que se reflexiona sobre
Ruffinatto. Citemos un ejemplo que reve- la puesta en escena moderna de obras clá-
la, una vez más, la extraña superficialidad sicas. A continuación pasaré a extractar
propia de la crítica de Rico. Al comentar cada uno de ellos, teniendo en cuenta que
el famoso episodio del tratado primero las reseñas imponen unas limitaciones.
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Literaturas ibéricas: historia y crítica 221

Catherine Connor: “Hacia una teoría a lo espectacular y, por tanto, al uso de
sociocultural del espectador aurisecular”. tramoyas, apariencias, adornos y trajes,
Partiendo del planteamiento de que “las que tanto gustaban al público” (p. 33).
piezas dramáticas del Siglo de Oro se es- Donald T. Dietz: “La serpiente de me-
cribían, primordialmente, para ser repre- tal de Pedro Calderón de la Barca”. El tea-
sentadas” (p. 3), se inicia este trabajo que tro barroco bebió en muchas y muy varia-
quiere demostrar cómo todos los estudios das fuentes para buscar los temas que lue-
que hasta ahora se han realizado, se han go se dramatizarían en los tablados o en
dirigido hacia el texto literario. los carros del Corpus. La pintura fue una
Mary Blythe Daniels: “Desenmasca- de estas fuentes a las que los dramaturgos
rando a las mujeres del teatro español del acudieron y, como se afirma aquí, Calde-
siglo diecisiete”. Con este título tan suge- rón ya lo hizo con su obra No hay instante
rente comienza un trabajo que se centra en sin milagro. Ahora, el autor se plantea ver
dos aspectos: el papel de la mujer estimu- la influencia de la pintura en un auto sa-
ladora de la lascivia, como dirían los cen- cramental, también de Calderón: La ser-
sores; y, por otro lado, la mujer desde el piente de metal.
punto de vista de ser considerada una Margaret R. Hicks: “La representa-
amenaza para los hombres por el creci- ción de la violencia en las obras de la
miento de su poder adquisitivo, y el consi- cuarta parte de Lope de Vega”. Se inicia
guiente segundo plano al que relegaba al este trabajo con la premisa de que “la vio-
hombre en el ámbito teatral. lencia es uno de los rasgos característicos
Nancy L. D’Antuono: “Calderón a la de la comedia española del Siglo de Oro”
italiana: El Hijo del Sol, Faetón en la cor- (p. 56). De este modo, el estudio se centra
te virreinal de Nápoles en 1685”. La reper- en el análisis de los textos dramáticos, y
cusión del teatro español del Siglo de Oro en ellos se buscan los mecanismos de los
no se vio reducida a los límites geográfi- que se vale Lope de Vega en la “Cuarta
cos de la península Ibérica, sino que saltó Parte” de sus obras para la representación
sus fronteras y llegó, de una manera muy de tal violencia.
especial, a los lugares que pertenecían a Robert M. Johnston: “El movimiento
España, donde, en la mayoría de los casos, escénico y las ‘relaciones proxémicas’ en
se recibió y representó como una creación El médico de su honra de Pedro Calderón
propia. Se analiza aquí, comparativamen- de la Barca”. Arranca el autor su trabajo
te, una de las muchas obras que se adapta- apoyándose en argumentos expuestos por
ron en la corte virreinal de Nápoles, El el profesor John Varey: “Para la mayoría
hijo del Sol, Faetón, en un libreto de zar- de los dramaturgos del Siglo de Oro, la
zuela de 1685 preparado para la celebra- obra de arte es unitaria. La acción es una
ción del cumpleaños de Carlos II. expresión lógica del tema, y el dramaturgo
Elma Dassbach: “Representación de emplea todos los recursos de la escena
lo sobrenatural en las comedias hagiográ- –indumentaria, tramoyas, movimientos y
Iberoamericana, II, 8 (2002)

ficas”. El teatro hagiográfico fue uno de agrupaciones de los personajes en el tabla-
los géneros que más se desarrolló durante do, gestos y ademanes, colores y ritmos de
el Barroco español. Este trabajo se centra actuaciones– para subrayar el tema; y las
en un aspecto que no en todos los casos metáforas y símbolos forman un tejido
obtuvo felices resultados. Atiende la auto- complejo y variado que también desarrolla
ra a la representación de lo sobrenatural las mismas ideas en forma poética” (p. 66).
en este tipo de comedias, el cual “se presta A partir de aquí, el autor se plantea rastrear
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estos aspectos del “texto escénico” en El tas que se plantea son: “¿Qué tipo de
médico de su honra de Calderón. influencias conformaron la relación
Teresa J. Kirschner: “Espectacularidad autor/lector/espectador? ¿Cuáles pudieron
del teatro de Lope de Vega: el caso de haber sido los ‘motivos’ para escribir
Amor, pleito y desafío”. El trabajo presen- ambas relaciones? ¿Qué tipo de público se
tado por Teresa Kirschner forma parte, relacionó con estos textos, escritos o pues-
según informa ella misma, de un proyecto tos en escena?” (p. 105). Expone la autora
más ambicioso que estudia “las marcas de la necesidad de analizar primero la visión
la teatralidad en las comedias autógrafas del mundo que ambos autores pudieron
de Lope de Vega” (p. 79). El carácter autó- tener en común, para poder llegar a dar
grafo de Amor, pleito, y desafío permite a respuesta a esas preguntas.
la autora realizar un estudio fundamentán- Rogelio Miñana: “Representar lo irre-
dose en “un texto fidedigno y libre de las presentable: Puesta en escena y marco na-
consabidas mutilaciones o adulteraciones rrativo en La gloria de Niquea de Villa-
que a menudo merman la credibilidad de mediana”. Rogelio Miñana estudia en este
las ediciones no autorizadas de la época”. trabajo la comedia La gloria de Niquea
Donald R. Larson: “Leyendo la casa: del conde de Villamediana, su representa-
imágenes escénicas en Peribáñez y el ción en las fiestas de Aranjuez en 1622
comendador de Ocaña”. A pesar de la pre- para celebrar el cumpleaños de Felipe IV
cariedad escénica que podían presentar los y los misterios que envuelven esta come-
corrales de comedias del Siglo de Oro, dia, así como su posible vinculación con
“estaban magníficamente dispuestos, co- la trágica muerte del conde acaecida
mo los escenarios de los teatros isabelinos pocos meses después. El análisis de la
de la misma época, para crear otras [imá- comedia va desvelando los elementos con
genes], concretamente, las que dependían los que el conde contó para intentar
de un espacio teatral relativamente gran- “situarse como intermediario entre el Rey
de, de dos o tres niveles, con varias entra- y los poderes fácticos” (p. 120).
das y sin proscenio o embocadura que Ángel Sánchez: “Pintura y espectácu-
quebrara la conexión entre los personajes lo teatral en La aurora de Copacabana de
del drama y el público” (p. 88). Por tanto, Calderón”. La inclinación de Calderón al
lo que el autor va a hacer es analizar la arte ya ha quedado patente en alguno de
puesta en escena de lo que él considera los trabajos anteriores. En éste se vuelve a
“determinados momentos críticos del dra- insistir sobre ello y se refieren algunos de
ma” (p. 89) en Peribáñez y el comendador los títulos del dramaturgo en los que este
de Ocaña, sobre todo aquellas que se lle- aspecto se muestra de una forma más cla-
van a cabo o están estrechamente relacio- ra: El pintor de su deshonra, Darlo todo y
nadas con la casa. no dar nada y La aurora de Copacabana;
Cecilia McGinniss: “Legitimando lo en esta última obra se centra el trabajo de
imaginado: dimensiones ocultas de las le- Ángel Sánchez. Tras el análisis pormeno-
Iberoamericana, II, 8 (2002)

yendas de san Ginés de Pedro de Rivade- rizado de esta pieza de Calderón, afirma el
neira, S. J. (1599) y de Lo fingido verda- autor que “La aurora ha sido tradicional-
dero de Lope de Vega (1607-1608)”. Se mente considerada como obra secundaria
plantea la autora buscar respuesta a una de Calderón y portadora de un contenido
serie de preguntas acerca de la conversión básicamente propagandístico. Sin embar-
de san Ginés realizadas por Pedro de go un mérito destacado de esta pieza tea-
Rivadeneira y Lope de Vega. Las pregun- tral es que en ella se intenta mostrar la
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Literaturas ibéricas: historia y crítica 223

visualización del proceso artístico y una tro GALA de Caballero de milagro por
posible relación entre las artes plásticas y Lope de Vega”. La técnica del time warp
la poética” (p. 126). consiste en “una deformación en el tiempo
Ruth Sánchez Imizcoz y Rafael Oca- que permite que pase de un momento a
sio: “Dinámica racial en la Talía del Siglo otro, o incluso de una época histórica a la
de Oro”. El elemento exótico ha sido algo otra. El tiempo se concibe como si fuera
que ha gustado a todas las culturas en un camino en el espacio” (p. 164).
todas las etapas de su evolución, ya que Anita K. Stoll: “Una puesta en escena
con él se conseguía la atención del público reciente de La villana de la Sagra: Más-
–en este caso– y de los receptores de esa caras y metateatro en el Siglo de Oro”.
manifestación cultural, en general. El tea- La representación que de La villana
tro del Siglo de Oro no vivió ajeno a este de la Sagra llevó a cabo la compañía de la
interés y la figura del negro fue incorpora- Universidad de Puerto Rico en El Paso
da a muchas obras, aunque no siempre sirve de base a la autora para hablar de la
buscando los mismos fines. Se quejan los importancia de las máscaras y de los ele-
autores de este trabajo de que siempre los mentos metateatrales dentro de la repre-
estudios sobre comedias áureas con perso- sentación, centrando el estudio en el cono-
najes negros se han centrado en el análisis cimiento de la psique humana del que
de las extravagancias lingüísticas que hace gala Tirso en esta obra.
éstos incorporaban. Sharon D. Voros: “Una representación
venezolana de Medora de Lope de Rue-
II. “La puesta en escena moderna”. da”. Es éste un interesante estudio desde
el punto de vista de la semiótica a propósi-
Isaac Benabú: “Leer lo ‘ilegible’: to de la representación de Medora de
Apuntes para una lectura teatral de la Lope de Rueda que se realizó en El Paso
comedia”. Partiendo de la idea de que el en 1985.
teatro se escribe para ser representado, Christopher D. Weimer: “El arte de la
afirma Isaac Benabú que el teatro del siglo refundición y (de) la protesta política: La
XVII español se compuso en clave teatral comedia española en el Chile de Pino-
“por la que el lenguaje adquiere una fun- chet”. Sobre el trabajo de la refundición
ción parecida a la de la notación en un tex- de obras teatrales del teatro barroco ya
to musical” (p. 141). hemos hablado en un trabajo anterior,
Sidney E. Donnell: “¿Batalla de los pero aquél tenía la particularidad de que
sexos o batalla de los géneros?: El espectá- desde la pieza original hasta la refundi-
culo ‘travestido’ de La púrpura de la rosa”. ción había pasado muy poco tiempo. En
La autora lleva a cabo su trabajo tomando este trabajo se presenta un ejemplo de esta
como base la representación que de La púr- misma labor con la obra Fuenteovejuna de
pura de la rosa se hizo en México en 1991 Lope de Vega, pero en el marco de la dic-
a cargo de la Asociación Mexicana Cultural tadura militar de Pinochet.
Iberoamericana, II, 8 (2002)

y Arte Renacentista. Considera que las Se trata pues de un conjunto de ensa-
representaciones travestidas son un sínto- yos que nos presenta un amplio panorama
ma claro de que “de algún modo lo mascu- de análisis de textos teatrales desde el
lino y lo femenino eran consideradas cate- punto de vista de su destino primordial: la
gorías problemáticas” (p. 151). representación. La segunda parte del libro
Bárbara Mújica: “Time Warp: Tiempo sirve para confirmarnos la catalogación de
y temporalidad en la producción del Tea- clásico que tiene el teatro español del
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224 Literaturas ibéricas: historia y crítica

siglo XVII, ya que representó problemáti- que se compone de parte textual (loa, aco-
cas que han seguido preocupando a gentes taciones, comedia, entremeses), musical y
de los siglos posteriores. escenográfica. Neumeister usa un término
acuñado por Gadamer, la “ocasionalidad”,
Roberto Castilla Pérez para definir el resultado hermenéutico que
produce este todo (p. 4). El drama mitoló-
gico es una fiesta efímera, porque tiene
componentes efímeros: la parte escenográ-
Sebastian Neumeister: Mito clásico y fica lo era generalmente, al igual que las
ostentación. Los dramas mitológicos de piezas cortas (loas, entremeses, fines de
Calderón. Traducción de Eva Reichen- fiesta) y, muchas veces, la música e inclu-
berger y Juan Luis Milán. Kassel: Rei- so el texto dramático principal. Los dra-
chenberger 2000. 322 páginas. mas mitológicos se componían para cele-
brar una ocasión concreta, y a menudo no
Este volumen es una traducción, revisa- se volvían a representar sin previa adapta-
da y ampliada, del original alemán del mis- ción a una nueva ocasión. Por tanto, el sig-
mo título publicado en 1978. No obstante, nificado del drama mitológico es “ocasio-
el interés de esta reedición dista de ser nal” porque está determinado por la oca-
meramente arqueológico. En primer lugar, sión a que se refiere, y a la que a menudo
la obra de Neumeister resulta impres- está vinculado explícitamente (p. 227).
cindible como libro de referencia sobre los Neumeister propone una nueva interpreta-
aspectos que rodean los dramas mitológi- ción de los dramas mitológicos calderonia-
cos cortesanos de Calderón. Además, las nos que tenga en cuenta esta ocasionali-
tesis principales del autor mantienen per- dad, y que intente recontextualizar estas
fecta validez y actualidad (la única excep- obras en su ambiente político teniendo en
ción es el análisis de Las Meninas, que cuenta todos sus aspectos, tanto los textua-
demuestra un extraño desconocimiento de les como los extratextuales.
la obra de Jonathan Brown), pues han sido El autor comienza ofreciendo una his-
confirmadas por las más recientes y pres- toria de la recepción crítica de los dramas
tigiosas monografías sobre el tema: las de mitológicos de Calderón. En ella destaca
Frederick A. de Armas (The Return of el desinterés histórico por estos textos, que
Astrea. An Astral-Imperial Myth in Calde- Neumeister achaca a la incapacidad de los
rón. Lexington: The University of Ken- románticos alemanes para comprender
tucky Press, 1986), Thomas Austin O’Con- estas piezas en su contexto (p. 1). A conti-
nor (Myth and Mythology in the Theater of nuación, el autor se ocupa de los aspectos
Pedro Calderón de la Barca. San Antonio: para-literarios de los dramas, señalada-
Trinity University Press, 1988), y Margaret mente de la técnica escénica y la música.
Rich Greer (The Play of Power: Mythologi- Aquí, Neumeister enmarca la espectacula-
cal Court Dramas of Calderón. Princeton: ridad de las obras de Calderón dentro de
Iberoamericana, II, 8 (2002)

Princeton University Press, 1991), obras un amplio contexto europeo heredero de la
que, por otra parte, Neumeister demuestra fiesta italiana renacentista (p. 44). De
conocer y apreciar en esta reedición. hecho, Neumeister subraya correctamente
La idea que organiza el libro de Neu- la importancia de la influencia italiana en
meister es la concepción de los dramas mi- la escenografía española (destacan las
tológicos como espectáculos totales. Así, páginas dedicadas a la difícil aclimatación
el drama mitológico es una unidad artística del stile rappresentativo operístico en el
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Literaturas ibéricas: historia y crítica 225

Madrid del siglo XVII ), y documenta las para mostrar la parte de ostentación políti-
interesantes disputas entre Calderón y ca hacia el propio país y hacia el extranjero
varios escenógrafos italianos en torno a de estas obras. En segundo lugar, Neu-
quién tenía la primacía en la obra, el esce- meister usa Fieras afemina amor para
nógrafo o el poeta (pp. 56-57). exponer su visión de estos textos como
Igualmente informativo es el capítulo fiestas narcisistas o auto-espectáculos, en
dedicado a la tradición mitográfica rena- cuanto preparados por una elite y para una
centista (también principalmente italiana) elite, y en cuanto a que en ellos el rey es al
y a su aclimatación en la obra de Calde- tiempo el espectador principal y la parte
rón. Neumeister señala que el dramaturgo fundamental de la obra (p. 297). Sin embar-
madrileño usa el mito para expresar lo in- go, quizá se echa de menos en este capítu-
efable, principalmente para exponer el lo algún tipo de opinión sobre la posi-
orden divino del mundo (p. 159). Por ello, bilidad de un Calderón crítico con el poder
el autor llega a calificar las obras mitoló- real, posibilidad aceptada por autores
gicas de Calderón de “óperas filosóficas” como De Armas o Greer, pero que Neu-
(p. 39), subrayando este término tanto la meister no llega a plantear (p. 157).
importancia de los elementos extratextua- En suma, el libro de Neumeister es
les como el significado trascendente de las enormemente informativo, completo y
piezas. bien organizado, y por tanto útil como
Neumeister da fin a esta primera parte, obra de referencia. También presenta una
más informativa que interpretativa, rela- interpretación certera y actualizada de los
tando la situación de decadencia de la dramas mitológicos como espectáculos
comedia en la segunda mitad del siglo totales y efímeros planeados para ostentar
XVII . La distinción entre el público de el poder real. Por ambos motivos, esta ree-
masa y el cortesano, y el impacto de los dición española supone una brillante idea
medios visuales y musicales sobre el texto editorial, de imprescindible consulta para
dramático sitúan a los autos y al teatro de los calderonianos.
corte frente al teatro de los corrales (p.
105). En este sentido, el autor entiende los Antonio Sánchez Jiménez
dramas mitológicos, con su público elitis-
ta y su abundancia de elementos extra-
textuales, como “anticomedias” (p. 110).
Aquí inicia el autor la parte más inter- Margaret Rich Greer: María de Zayas
pretativa de la obra, quizá en cierto grado Tells Baroque Tales of Love and Cruelty
desligada de los capítulos iniciales. Neu- of Men. University Park, PA: The
meister escoge varios dramas mitológicos Pennsylvania State University Press
de Calderón para ilustrar con su análisis 2000. XII. 468 páginas.
detallado diversos aspectos puestos de
relieve en la primera parte. Así, entre algu- Después de la publicación, en 1995, de
Iberoamericana, II, 8 (2002)

nas interpretaciones arriesgadas (ve un la colección de artículos sobre María de
común “regreso al útero” en el comienzo Zayas por Williamsen y Whitenack 1, el
de Eco y Narciso y El monstruo de los jar-
dines [p. 216]), Neumeister efectúa cuida-
dosas y certeras disecciones de las obras 1 Amy Williamsen/Judith Whitenack (eds.):
de Calderón. Destaca la de Fieras afemina María de Zayas: The Dynamics of Discourse.
amor. Esta obra le sirve, en primer lugar, Teaneck: Fairleigh Dickinson, 1995.
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226 Literaturas ibéricas: historia y crítica

extenso estudio presentado por M. R. Greer Greer, que repetidas veces subraya la
dedicado a la totalidad de las novelas de importancia de tomar en consideración el
Zayas debe considerarse como una nueva y género del personaje que narra, analiza en
sobresaliente contribución a la inves- su segunda parte (“The Mother Plot”) tres
tigación en torno a esta autora del siglo novelas contadas por narradoras, y las
XVII . Greer se interesa sobre todo por la examina en su relación con lo maternal,
relación entre narración y deseo en sus dos concluyendo que: “Heroines in Zayas
dimensiones: se manifiesta, por una parte, tales narrated by women, with only three
como el deseo de la autora por captar lecto- exceptions, follow either this circular rou-
res, particularmente en el prólogo; y por te, from mother to men and back to femi-
otra, se revela como deseo sexual que, en nine community, or a tragic straight line
las novelas mismas, lleva la narración hacia from mother to husband or lover to violent
delante. Para la lectura de los dos tomos, death” (pp. 131 s.).
considerados como colección única, Greer La tercera parte está dedicada al aná-
se vale de las teorías psicoanalíticas de lisis de novelas que tematizan violaciones
Freud y Lacan, así como de relecturas femi- de fronteras bien definidas (“Border Cros-
nistas de estos últimos por parte de Kristeva sings”). En primer lugar se consideran
y otras. Se refiere además a teorías de la historias contadas por personajes masculi-
diferencia sexual y de la psique tal y como nos en las que, a menudo, aparece una
existían en el Siglo de Oro. Greer toma “mujer fálica”. Estas novelas contadas
como base de su estudio el concepto poses- desde la perspectiva masculina participan
tructuralista de la “subjetividad dividida” así como partido masculino en una “espe-
que se halla al otro lado del control racio- cie de diálogo [...] entre fantasías masculi-
nal: “We may believe ourselves to speak nas y femeninas sobre el peligro que
and read with conscious processes, but as representa el sexo opuesto”. (p. 162; trad.
Zayas shows, the energy and much of the U. J.). El capítulo en torno a cross-dres-
shape and direction of that speaking [...] sing y gender definition comprende una
emerge from the place of the unconscious” lectura sugestiva de “La inocencia casti-
(p. 8). Según Greer, la teoría psicoanalítica gada” que se interpreta como “estudio
es particularmente apta para aclarar en sobre la vana tentativa de captar la ‘esen-
Zayas “la lógica inconsciente de la simulta- cia’ de la mujer” (p. 214; trad. U. J.). Gre-
neidad entre su divergencia de la tradición er opina que Zayas, en vez de confrontar
narrativa dominante y su adherencia a valo- directamente la cuestión sobre qué es
res conservativos” (p. 13; trad. U. J.). ‘natural’ y qué es ‘cultural’ en la defini-
En la primera parte de su estudio, Gre- ción de los géneros, “raises the questions
er discute elementos biográficos con espe- implicitly in her uses of cross-dressing,
cial atención al retrato de Zayas como but displaces any explicit answer toward
mujer barbuda que F. Fontanella hizo en el definitions by ethical qualities, class, and
marco de un certamen poético en 1643 nationality” (p. 237). En el capítulo
Iberoamericana, II, 8 (2002)

(publ. por Brown 1987). Después de un siguiente, Greer demuestra que aunque
resumen de la recepción crítica de las Zayas –por causa de su lealtad con el
novelas, Greer procede a una lectura deta- orden socio-político– desafía de manera
llada del “Al que leyere” y describe su limitada las definiciones de género, este
estrategia agresiva y al mismo tiempo conservadurismo posibilita tanto más
seductora frente al destinatario explícita- fácilmente la suspensión de fronteras
mente masculino. entre lo natural y lo sobrenatural (p. 239).
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Literaturas ibéricas: historia y crítica 227

En su último capítulo de la segunda “Within the genre of the ‘novela amoro-
parte, Greer da evidencia de que la violen- sa’, she sought to implant the conviction
cia contra las mujeres tal y como aparece that heterosexual union is not the desired
en Zayas tiene sus raíces, por un lado, en goal but a fatal trap for most women, and
la situación política precaria de los Aus- that true happy endings can only be found
trias. Por el otro, no obstante, al enemigo by sublimating desire for any corporeal
no sólo se le localiza en el exterior, sino male and rejoining the mother in the femi-
también en el interior, cosa que salta a la nine world of the convent” (p. 340).
vista con la lectura del “Desengaño 10” en Zayas parece utilizar de manera muy
el cual “Florentina is the enemy within consciente varias técnicas para difuminar
Magdalena’s house” (p. 312). La narrado- las diferencias entre niveles narrativos, de
ra hace responsable de la matanza a la manera que la colección completa puede
criada de Florentina lo que significa para casi considerarse como “one long multi-
Greer que “desire is like the servant wit- episodic exemplary story of the education
hin the house: indispensable, semiautono- of Jacinta/Lisis told to Fabio from be-
mous, and ultimately uncontrollable [...] It ginning to end” (p. 343). Al final del se-
[...] can only be contained by its sublima- gundo tomo la fuerza motriz del deseo pa-
tion as religious passion [...]” (p. 313). rece haber sido reprimida, según Greer, de
En la cuarta y última parte, Greer dis- conformidad con el objetivo didáctico,
cute la función del marco de la colección. “but it does so by repressing rather than
Se trata, para ella, de un marco de tesis erasing the basic narratological antithesis
que debe intensificar el efecto de las tesis of her collection” (p. 352).
de Zayas sobre los lectores (p. 330). Sin En conclusión, Greer responde a la
embargo, Greer no acepta hablar de dog- pregunta de si hay en Zayas una especie
matic monologism (Forcione), lo que sería de (m)Other plot, es decir una alternativa
debido a esta construcción enmarcada, al master plot de Edipo, con un sí y un no
porque en tanto que hay, por un lado, el al mismo tiempo. Se observan, en efecto,
didactismo evidente de los narradores, características alternativas en forma del
hay, por el otro, el saber inconsciente regreso de una gran parte de las protago-
sobre la naturaleza del deseo que funciona nistas hacia una estrecha relación psíquica
como motor de las historias mismas (p. con la madre (el convento). Y también por
332). En este sentido, se constata una ten- causa de varios indicios que se pueden
sión entre “deseo disimulado” y “super- interpretar como manifestaciones de un
ficie ideal”. Hay otra tensión muy preca- “lenguaje femenino” (estructura episódi-
ria, según Greer, que es la que está entre el ca, narración descentralizada y polifónica,
deseo de Lisis/Zayas de defender a las vacíos, rupturas y elipsis). Por otro lado,
mujeres y de agradar al mismo tiempo a Greer opina que Zayas no presenta ningu-
los hombres. Se trata de objetivos que se na alternativa auténtica para los persona-
excluyen mutuamente en una sociedad jes femeninos aparte del matrimonio y del
Iberoamericana, II, 8 (2002)

patriarcal y este double bind ocasiona pre- convento. Sobre todo en relación con el
cisamente la mencionada estrategia de último, no se evidencia ninguna historia
agresión y seducción por parte de “femenina” tras sus muros.
Lisis/Zayas. Greer subraya también la En su muy legible obra, que finaliza
contradicción entre la forma narrativa y su con la publicación del primer final de la
uso en Zayas “turning storytelling against novela El castigo de la miseria, así como
its own motive energy, desire” (p. 349): con resúmenes y sinopsis de las otras
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228 Literaturas ibéricas: historia y crítica

novelas, Greer consigue evitar estilizacio- irónico. Así, sabe señalar a continuación
nes simplistas en relación con Zayas y que la misma técnica narrativa –el esper-
ofrece en su lugar una lectura que, de pento que rompe la tradición mimética–
manera fascinante, integra pero no resuel- ha sido valorado de distinta manera en la
ve las ambivalencias tan características historia de la crítica literaria hasta nues-
presentes en Zayas. tros días.
En cuanto a la distancia y al narrador
Ursula Jung irónico en las Sonatas, Bolufer sabe de-
mostrar que la distancia irónica que en
ocasiones puede acompañar a la distancia
Amparo de Juan Bolufer: La técnica temporal en la narrativa autobiográfica,
narrativa en Valle-Inclán. Santiago de tal como se presenta en estas cuatro nove-
Compostela: Servicio de Publicacións las en conjunto, se localiza en unos pasa-
da Universidade de Santiago de Com- jes determinados, cuya explicación puede
postela 2000. 431 páginas. encontrarse en la historia textual de éstas.
En la segunda –y más breve– parte del
En los cinco capítulos de esta investi- libro, que se ocupa de la subjetividad del
gación se estudia la obra narrativa valle- narrador modernista, señala Bolufer, des-
inclaina en su conjunto, es decir, tanto sus pués de haber desdoblado los matices del
novelas como las distintas manifestaciones narrador modernista en general, cómo en
del relato breve (cuentos y novelas cortas), el relato heterodiegético Flor de Santidad,
con la intención de precisar las carac- un narrador ausente de la historia que
terísticas de estos textos en cuanto a su narra manifiesta su subjetividad a través
modalización y técnicas narrativas relacio- del recurso al discurso valorativo, figura-
nadas, así como el tratamiento del tiempo do y connotativo, y mediante técnicas que
y del espacio, para ofrecer una visión que comparte con el narrador autodiegético de
determine tanto la continuidad como las las Sonatas. Todas estas técnicas, también
innovaciones que se produjeron en la tra- aquí bien documentadas por varias citas
yectoria del escritor en este ámbito. literarias, convierten según la opinión de
Teórica y metodológicamente, la auto- la investigadora a Flor de Santidad en una
ra no sigue una línea determinada sino que novela que señala el marco esencialmente
busca un enfoque más plural que le per- anti-mimético y renovador de la narrativa
mita la aproximación a los textos desde del autor. Así, se presentan en este relato
perspectivas complementarias. mecanismos y procedimientos de expre-
En la primera parte del libro, donde se sión de la subjetividad del narrador que
analizan las Sonatas, la autora advierte de configuran un tipo de narrador que esen-
la poca atención prestada a la narrativa cialmente perdurará en algunas de sus
hispanoamericana modernista en relación características hasta el final de la trayec-
con las narraciones finiseculares de Valle- toria del escritor. Un narrador que no
Iberoamericana, II, 8 (2002)

Inclán. En cuanto a la ironía y la distancia oculta su presencia a pesar de la abundan-
en la narración de las Sonatas, Bolufer cia de diálogos, un narrador que no es
sabe demostrar mediante abundantes citas impersonal sino básicamente subjetivo.
que la recepción crítica del comienzo del El tercer capítulo, que focaliza los
siglo XX acentúa el mérito innovador esté- cuentos y las novelas cortas valleinclai-
tico de estos textos, mientras que la recep- nas, se dedica, en su primera parte, a la
ción actual ve en ellos la dominación de lo terminología imprecisa en cuanto al géne-
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Literaturas ibéricas: historia y crítica 229

ro, un hecho que, según parece, nunca capacidad del artista de descubrir en las
afectó a Valle, ya que no conocemos nin- cosas el misterio que éstas ocultan; el
guna exposición teórica suya sobre el recuerdo como base del hecho artístico; la
cuento. Así varían subtítulos como “cuen- búsqueda de la eternidad del arte como
to”, “novela corta” o “historia” arbitraria- finalidad del creador, que se consigue me-
mente. Como técnicas comunes en la diante la fijación de la esencia de las cosas
narrativa breve de Valle-Inclán, Bolufer frente al accidente, que sólo es movi-
señala el uso mayoritario de la escena y miento; la forma personal del artista de
del diálogo. Rasgos diferenciadores son, combinar los materiales dados y la con-
por ejemplo, que el cuento presenta dición de que el creador tenga una estética
influencias del relato oral popular, tiene personal definida a la hora de elaborar una
cierta propensión a preferir el relato obra de arte. Se ve claramente que este
homodiegético en todas sus variantes y rechazo de lo mimético-realista se nutre
prefiere la acción rápida. Por otra parte, se de corrientes de cuño idealista de diversas
pueden localizar en la novela corta algu- tradiciones: neo-platonismo, ocultismo,
nas técnicas narrativas innovadoras, tales pitagorismo, misticismo, gnosticismo y
como las variaciones de focalización que teosofía.
juegan con las distintas posibilidades de En la quinta y última parte del estudio,
conocimiento de los hechos narrados, o la se analizan las novelas esperpénticas Tira-
búsqueda de una narración sugerente y no Banderas y El Ruedo Ibérico. Aquí
evocadora. Suelen tener estas novelas cor- señala la investigadora cómo la elevación
tas un narrador heterodiegético y tienen de la mirada va ahora acompañada por
mayor interés por la psicología del perso- una superioridad moral y por un pudor
naje que se concreta en pasajes relativa- sentimental, además de la permanencia de
mente extensos de retrato físico, psicoló- la búsqueda de una visión similar al mo-
gico y moral, realizado directamente por mento previo a la muerte y una aspiración
el narrador, en el que siempre existen refe- a la quietud. Remitiendo a otros investiga-
rencias al pasado que completan el cua- dores subraya que Tirano Banderas es la
dro. primera novela en la que la visión estelar
En el cuarto capítulo, titulado “El se representa con total acierto para abarcar
narrador ante el tema bélico”, donde se en una síntesis a toda América Latina, y
analizan sobre todo La Guerra Carlista y que la estructura concéntrica en El Ruedo
La Media Noche, la autora analiza las téc- Ibérico corresponde con las ideas filosófi-
nicas narrativas innovadoras al comienzo cas y religiosas de Valle. Sin embargo,
del siglo XX, como el concepto de visión señala, a pesar de notables coincidencias
estelar expuesto por el propio Valle-Inclán en los procedimientos narrativos utiliza-
en su breve prólogo a La Media Noche. dos en ambas novelas, diferencias entre el
Remitiendo al estudio de Serrano, Bofuler ciclo ibérico y la novela sobre Hispano-
sabe esbozar cómo el concepto de la américa. De esta forma, remite a la condi-
Iberoamericana, II, 8 (2002)

visión estelar surge del análisis vallein- ción de novela histórica del ciclo ibérico,
claino del arte contemporáneo que se y la no adopción en El Ruedo del concepto
manifiesta en varios artículos publicados de síntesis utilizado en Tirano. Así que,
entre 1882 y 1908. Son seis puntos de su aunque sea el mismo el objetivo de ambas
crítica del arte los que forman el funda- obras, difieren los procedimientos para
mento de su concepto: crítica clara del llegar a la verdadera naturaleza humana.
realismo pictórico y de todo realismo; la Depende, pues, de cómo se instala el espe-
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230 Literaturas ibéricas: historia y crítica

jo deformante valleinclaino que facilita al ya no se puede sostener. Pero las víctimas
lector ser capaz de echar este peculiar vis- pasivas se han vuelto activistas. Mecanis-
tazo a una realidad hasta entonces igno- mos pérfidos de represión social provocan
rada. estrategias pérfidas de evitación, pues el
deseo se abre camino en cuanto que se es
Jörg Schwenzfeier-Brohm consciente de su represión.
Sin embargo, el concepto de la disi-
dencia carece de una reflexión sobre bases
éticas. Detrás de tal etiqueta aparece mu-
Werner Altmann/Cecilia Dreymüller/ chas veces un anhelo asimilatorio y poco
Arno Gimber (eds.): Dissidenten der inclinado hacia la tolerancia y afiliación
Geschlechterordnung: schwule und les- social que implica una normalidad que
bische Literatur auf der Iberischen Halb- contradice el concepto reconocido de
insel. Berlin: Edition Tranvía 2001. 260 Judith Butler de la “multiplicación sub-
páginas. versiva de las identidades”. Por el contra-
rio, el artículo de Horst Weich reflexiona
Disidentes del orden de los sexos nos sobre puntos de contacto entre distintas
presenta la primera obra conjunta sobre culturas homosexuales. Su combativo in-
homosexualidades en las literaturas del forme a favor de la contracultura de Luis
siglo XX de la península Ibérica. Romanis- Antonio de Villena tendría que despertar
tas establecidos trabajan con jóvenes cien- interés en Alemania. Los intertextos píca-
tíficos sobre una materia tan compleja ros españoles tienen buenas perspectivas.
como variada en colaboración internacio- La retrospectiva romántica hacia el mode-
nal. Enfocando las décadas a partir de la lo del hedonismo helenístico, que es sin-
transición de 1974-75, se esbozan en el tomática de los años ochenta, es ade-
marco de la democratización, modernidad lantada y socavada por el ya mencionado
y europeización múltiples imágenes hete- mercado sexual posmoderno. Con respec-
rogéneas sobre la importancia del amor to a la desaparición de temas virulentos en
gay y lesbiano en relación con la plurali- los años noventa, encuentra su portavoz
dad de lenguas y nacionalidades. En los en una lengua subversiva que está convin-
espacios subculturales se está creando un centemente caracterizada en el artículo de
mercado de economías relacionadas con Dieter Ingenschay sobre Eduardo Men-
la libídine que tiene mucho que ver con dicutti. Una “doble técnica del pastiche”
“la naturalización del deseo”, según Jean imita y sobrepasa el estilo místico del
Baudrillard, y que dibuja esclavos de sus barroco al mismo tiempo, e imita y eleva
pasiones en términos de hedonismo y re- el estilo camp del discurso gay ironizando
beldía entre felicidad y depresiones. Pero sobre sí mismo. Impresionante es también
el planteamiento ecléctico de esta publi- el estudio de Janett Reinstädler sobre la
cación renuncia a una tesis general y pro- literatura erótica que penetra con igual
Iberoamericana, II, 8 (2002)

pone sobre todo lecturas lúdicas de jouis- profundidad en los intertextos para coger
sance como plusvalía posmoderna contra un hilo nuevo en la historia de la literatura
los poderes de los cánones clásicos. Ahora española. El tratamiento disidente en
bien, la marginación social de los homose- temas y escrituras provocadoras deshace
xuales persiste tras la apertura democráti- su moral implícita. El estímulo erótico
ca. Que esta implicación perdiera su que requiere el tabú para lesionarlo cede
importancia durante las décadas pasadas ante las carcajadas de risa.
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Literaturas ibéricas: historia y crítica 231

Sin duda, las estrellas secretas son las dad de la amena literatura de Terenci
autoras peninsulares. Por ejemplo, Rose- Moix, Lluis María Todó y otros. Los
Mary Geisdörfer Feal muestra en la obra libros de la “biblioteca de Sodoma” de la
de Cristina Peri Rossi la influencia latino- península Ibérica están abiertos. Al lector
americana en la literatura española. Temas le esperan lecturas muy entretenidas y
como el de la liberación del sexo y de la poco convencionales. Las citas portugue-
orientación sexual estorban tanto a los sas, españolas, vascas, catalanas y gallegas
modos patriarcales como a los matriarca- fueron traducidas al alemán.
les. Las protagonistas actúan en diversos
escenarios y papeles y están reflejadas por Bernhard Chappuzeau
discursos polifónicos. Aparte de fragmen-
taciones temporales y locales y de la con-
fusión de símbolos femeninos y masculi-
nos en las novelas de búsqueda e investi- Jaime de Salas/Dietrich Briesemeister
gación de Esther Tusquets (María Cinta (eds.): Las influencias de las culturas
Montagut), ésta publicación trata también académicas alemana y española desde
cuestiones de nacionalidad y marginación 1898 hasta 1936. Frankfurt/M./Madrid:
en las obras de autoras catalanas como Vervuert/Iberoamericana (Bibliotheca
María Mercé Marçal y gallegas como Ibero-Americana, 73) 2000. 287 pá-
María Xosé Queizán. ginas.
Parece que los vascos tienden al sín-
drome del grupo marginal en cuanto al na- Eberhard Geisler (ed.): España y Ale-
cionalismo, así como al marco de la orien- mania. Interrelaciones literarias. Frank-
tación sexual. En las obras de Arantxa furt/M./Madrid: Vervuert/Ibero-
Urretabizkaias, Iñaki Mendiguren y Juan- americana 2001. 179 páginas.
jo Olasagarre, los contextos político-
sociales no se derrumban hasta la apari- No cabe duda de que el interés de los
ción de la obra irónica de Iñigo Lamarca investigadores por la compenetración de
en 1999. La vista panorámica de la litera- las culturas española y alemana y la ima-
tura portuguesa enfoca a José María Eça gen que la una se hace y se hacía de la otra
de Queirós, Abel Botelho, Fernando Pes- ha sufrido un crecimiento considerable en
soa, Antonio Botto, Bernardo Santareno y los últimos años. Es notable la cantidad y
Jorge de Sena. Se explica la duplicidad de la calidad de las publicaciones aparecidas
alabanza estética y desestimación del en poco más de un decenio, sobre todo
deseo homosexual que continúa en moti- aquellas que se refieren a la evolución del
vos de búsqueda y pérdida en la poesía de interés alemán por España. Sin embargo,
Al Berto. La abundante oferta de artículos siguen estando abiertas muchas preguntas
se completa con una introducción a los dentro de ese tema tan vasto.
secretos y obsesiones amorosos desde la En este panorama se inscriben tam-
Iberoamericana, II, 8 (2002)

Edad Media hasta hoy con lúcidas impre- bién dos libros publicados en 2000 y 2001
siones árabes, el contacto de Juan Goyti- por la editorial Vervuert: Las influencias
solo con la cultura y literatura magrebíes, de las culturas académicas alemana y
la mezcla de blasfemia y piedad como española desde 1898 hasta 1936 y España
leitmotiv del teatro español desde Federi- y Alemania. Interrelaciones literarias.
co García Lorca hasta Alfonso Armada y El primero es fruto de las llamadas
Juan García Larrondo, y una gran varie- conversaciones académicas hispano-ale-
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232 Literaturas ibéricas: historia y crítica

manas, establecidas para la mejor comuni- ña para participar en directo en la moder-
cación entre los investigadores de los dos nización científica del país. A pesar de
países por distintos profesores de la Fun- todo ello, no se logra establecer interrela-
dación Xavier de Salas de Trujillo, del IAI ciones sistemáticamente organizadas y
en Berlín y de la Herzog August Bibliot- dirigidas antes de 1907, año en que se crea
hek de Wolfenbüttel. Su título reduce el en Madrid la Junta para la Ampliación de
punto de interés, por un lado, a una época Estudios e Investigaciones Científicas
muy concreta –los decenios anteriores a la (JAE). La JAE concedería una gran canti-
Guerra Civil española– y, por otro, a un dad de becas a investigadores españoles
aspecto muy específico: las relaciones contribuyendo, de esa manera, a consoli-
académicas. Sin embargo, algunos artícu- dar unas relaciones académicas entre los
los sobrepasan los estrechos confines te- dos países que nunca más volverían a ser
máticos trazados de antemano. El trabajo tan estrechas como en los años veinte y
de E. Menéndez Ureña, por ejemplo, ana- treinta.
liza la influencia krausista en la génesis de Al grupo de artículos que se ocupan
la Institución Libre de Enseñanza –es de- de las influencias inmediatas pertenecen
cir: en la época anterior a la anunciada– también los textos de J. de Salas y de C.
para demostrar su pervivencia en la época Schrieder sobre uno de los filósofos más
posterior (1881-1936). Otros trabajos se germanófilos de España: Ortega y Gasset.
mueven en territorios temáticos que com- Strieder ubica a Ortega decididamente
plementan el contexto meramente acadé- “entre las culturas” porque su actividad
mico. W. Bernecker comenta los análisis como transmisor de las reflexiones teóri-
políticos de Luis Araquistáin, embajador cas de sus colegas alemanes contemporá-
de la Segunda República en el Berlín de neos dentro del ambiente cultural español
los años 1932 y 1933, y el artículo de M. de la época desembocó en un auténtico
Tietz es un estudio excelente sobre el cua- “proyecto de apropiación” con el fin de
dro que la revista alemana (y no acadé- “superar la polarización entre lo propio y
mica) Hochland pintaba de la España su- lo ajeno”. Salas profundiza en estas consi-
puestamente tradicional y católica de deraciones. Analiza el peso del ideal de la
aquel entonces (1903-1941). Finalmente, filosofía académica alemana en el desa-
A. Kalnein atrae al lector con informacio- rrollo de la obra de Ortega. N. Werz, final-
nes sorprendentes y muy detalladas sobre mente, compara el diagnóstico del tiempo
los fondos “hispánicos” de la biblioteca en La rebelión de las masas (1930) con
Anna Amalia de Weimar. las reflexiones respectivas de Karl Jaspers
Entre los trabajos restantes hay que en Die geistige Situation der Zeit (1930) y
destacar, por un lado, los artículos sobre el Ernst Robert Curtius en Deutscher Geist
desarrollo de las ciencias exactas, la in Gefahr (1932).
arqueología y la psicología españolas de En contraposición a Ortega, la historia
dicha época y el impacto que tuvo la de Carl Schmitt y España –dice F. Sán-
Iberoamericana, II, 8 (2002)

influencia alemana en dicho proceso. chez-Blanco en su trabajo– es una historia
Queda patente que a partir de los últimos de “malentendidos de fondo”, dado que el
decenios del siglo XIX no sólo las ciencias jurista alemán partía de una interpretación
alemanas empiezan a ejercer una influen- peligrosamente equivocada de Donoso
cia considerable, sino que también los pri- Cortés y un “preconcepto de España [...]
meros investigadores –tal como el arqueó- perfectamente anclado en la cultura ale-
logo Emil Hübner y otros– viajan a Espa- mana de su tiempo [...]”. No sorprende,
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Literaturas ibéricas: historia y crítica 233

por eso, que Schmitt ni siquiera lograra un cial contestario y libertador que implica el
gran eco en los sectores católicos españo- fantástico de Hoffmann”. La comparación
les durante la República (cosa que cam- también es el método de J. Rodríguez
biaría completamente bajo el franquismo). Richart, aun cuando no se trate de obras
Queda finalmente el excelente artículo escritas en lenguas distintas. Rodríguez
de D. Briesemeister que describe el auge analiza tres textos literarios que se centran
del hispanismo institucional y académico en la figura de Martín Lutero (Lutero de
en la Alemania de entreguerras, un fenó- José Camón Aznar, La libertad esclava de
meno que –según el autor– se debía tanto María Manuela Reina y El caballero de
a consideraciones político-económicas Sajonia de Juan Benet). Llega a la conclu-
(hasta militares) durante la Primera Gue- sión de que los tres “evidencian el gran
rra Mundial como al peculiar aislamiento interés en la literatura española reciente
del país durante la temprana República de por la figura de Lutero [...], dando de ella
Weimar. La trayectoria de este auge es una visión positiva [...] y bastante fiel a la
analizado por medio de un análisis de las realidad histórica [...]”.
actitudes de los catedráticos más destaca- Dos artículos se ocupan de la traduc-
dos de la Filología Románica alemana de ción del español al alemán. P. Billaudelle
aquella época frente a las culturas ‘hispá- detecta e interpreta las divergencias funda-
nicas’. mentales en dos traducciones del Lazari-
Los trabajos del segundo libro –Espa- llo de Tormes hechas casi al mismo tiem-
ña y Alemania – interrelaciones litera- po, la primera en la RFA y la segunda en
rias– también proceden de un congreso. la desaparecida RDA. Y el fascinante tra-
Se trata de las conferencias de la sección bajo de M. Siguán traza una línea de cone-
“Relaciones literarias entre España y Ale- xión entre aquella imagen de España
mania en los siglos XIX y XX” del congreso “definida en sus rasgos básicos por el
de la Asociación Alemana de Hispanistas, romanticismo alemán” y las ideas sobre
celebrado en 1995 en Bonn. ‘lo español’ equivocadamente inscritas
Salta a la vista la cantidad de estudios por Enrique Beck en sus traducciones exo-
comparativos existentes: primero, los es- tizantes de la poesía de García Lorca.
tudios filosófico-literarios de M. Dorang y Sólo dos estudios en el libro se centran
J. de Salas que discuten el peso del discur- en las influencias literarias directas entre
so poético en María Zambrano y Martin Alemania y España. R. García Mateo vuel-
Heidegger, tal como el papel de la metáfo- ve sobre la importancia del krausismo en
ra en Nietzsche y en Ortega; segundo, los el “lenguaje y [la] literatura” españolas y
trabajos sobre temas exclusivamente lite- S. Schmitz demuestra que en España se
rarios: Beate Hörr analiza el concepto de instala el ‘krausopositivismo’ –versión
la tragedia que Unamuno y Paul Ernst ela- más ligera del positivismo– en aquel lugar
boran “de forma independiente y simultá- del paisaje del pensamiento estético que en
nea [...] en un contexto histórico y social países como Francia ocupa el naturalismo.
Iberoamericana, II, 8 (2002)

similar”. Otro excelente trabajo –de la El último artículo del libro (de M.
pluma de J. Heymann– compara la fun- Mullor-Heymann) sorprende por el objeto
ción de lo fantástico en los cuentos de G. de análisis y por su perspectiva poco
A. Bécquer y E. T. A. Hoffmann. Según común. Trata de los escritos de Eulalia de
Heymann, Bécquer tendió a dar una ima- Borbón y Carmen de Burgos, dos españo-
gen negativa de lo fantástico y lo sobrena- las casi olvidadas, viajeras en la Alemania
tural para contribuir a “exorcizar el poten- anterior a la Primera Guerra Mundial.
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234 Literaturas ibéricas: historia y crítica

Burgos reduce en sus escritos –según ducción se deje constancia de que “el
Mullor-Heymann– la cultura alemana a la volumen se propone plantear el problema
visión obtenida por las lecturas de Hein- del fascismo en cuanto constructo ideoló-
rich Heine. La impresión que tiene del gico y mitografía” (p. 9), pensamos que,
país es muy negativa debido a esta influen- además, consigue otro objetivo no menos
cia, la falta de conocimientos de la lengua valioso: el análisis de los diferentes artícu-
y unas observaciones un tanto superficia- los revela el afán de “convencer” que
les. En contraposición a esto, Eulalia pinta durante el franquismo tuvieron los secto-
un cuadro más equilibrado o quizá dema- res intelectuales afectos al régimen.
siado positivo de Alemania. Eso no sor- Bajo el epígrafe de “Política e ideolo-
prende: como infanta española, tenía gía”, encontramos los trabajos de Manfred
acceso a la corte berlinesa y llegó a cono- Bócker (“¿Nacionalsindicalismo o fascis-
cer al propio Kaiser. mo?”) y de Walther L. Bernecker (“El de-
bate sobre el régimen franquista: ¿fascis-
Gunnar Nilsson mo, autoritarismo, dictadura de moderni-
zación?”) en los cuales se realiza una
acertada caracterización del perfil especí-
fico del franquismo como forma desjerar-
Mechthild Albert (ed.): Vencer no es quizada del fascismo. “Franco debía su
convencer. Frankfurt/M./Madrid: Ver- poder mucho más a los militares y a las eli-
vuert/Iberoamericana 1998. 276 pá- tes tradicionales de poder, que estaban
ginas. detrás del golpe, que a una organización
fascista de masas” (p. 33), señala Ber-
Doce de octubre de 1936, casi tres necker, quien, además, observa cómo “el
meses de guerra civil. El público que ese marco autoritario franquista” favoreció, en
día se ha congregado en el paraninfo de la los sesenta, la estrategia desarrollista pro-
Universidad de Salamanca viste “camisa tagonizada por el Opus Dei: “En el sector
azul” falangista. Miguel de Unamuno, económico había que tomar medidas mo-
rector de la Universidad, pronuncia su dernizadoras, para que en el sector político
famoso discurso que la historia sintetizará no tuviera que cambiar nada” (p. 44).
con las frases: “Vencer no es convencer... A partir de la segunda sección, “Confi-
Venceréis porque tenéis la fuerza bruta”. guraciones literarias e ideológicas”, el in-
Un esperpéntico Millán Astray, descerraja- terés del texto se focaliza ya en la cuestión
rá, entonces, su “¡Muerte a la inteligen- literaria. Así pues, destacaremos el trabajo
cia!”. Todo un anuncio de lo que significa- de Montserrat Mullor-Heymann, (“‘Gene-
rían cuarenta años de sanguinaria chapuza ral y señor: yo te bendigo’. Concha Espina
franquista. Afortunadamente, en el colo- y las escritoras partidarias de Franco”) en
quio español se incorporó la frase de Una- el que se comparan el “poemario” que la
muno. cupletista Pilar Millán de Astray dedicara a
Iberoamericana, II, 8 (2002)

Bajo el título de Vencer no es con- Franco y la novela Retaguardia de Concha
vencer, Mechthild Albert reúne y edita las Espina. Tanto una como otra aparecen uni-
conferencias pronunciadas durante las das por el mismo patrón reaccionario y
Jornadas de Filología Románica de Jena conservador, si bien en el caso de Concha
(septiembre-octubre de 1997) en la sec- Espina, su consideración social de la mujer
ción “Literatura y cultura del fascismo y cierta distancia estética ante lo que narra,
español”. Ahora bien, aunque en la Intro- la alejan del simplismo triunfalista de la
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Literaturas ibéricas: historia y crítica 235

otra. “Aunque Retaguardia también cele- función del mito como factor de cohesión
bre y exalte la victoria militar y a sus res- del discurso fascista. Ello se advierte en la
ponsables, no acepta la auto-anulación “transferencia de mitemas de la Gran
adorante de la sainetera” (p. 98), apunta Madre a la nación, a España” que realiza
Mullor-Heyman. la derecha española (p. 174) y en las
A través del análisis de las novelas coincidencias de Giménez Caballero y su
Checas de Madrid de Tomás Borrás y Gaceta Literaria con “agitadores cultura-
Frontera de Darío Fernández Flórez, les” fascistas europeos como Umberto Si-
Mechthild Albert se aproxima al sustrato va o Maurras.
ideológico y estético del “tremendismo José Carlos Mainer, en (“De Madrid a
preceliano” (“El tremendismo en la nove- Madrigrado”), parte del estudio de obras
la fascista”). Ambos comparten un “ideal como Una isla en el mar rojo de W. Fer-
de la belleza espantosa que comprende nández Flórez y Madrigrado de F. Camba
ante todo lo grotesco y lo melodramático, para desactivar uno de los mitos franquis-
categorías esenciales de la estética fascis- tas: la “liberación” de Madrid.
ta” (p. 108) y suscriben la máxima de En “La repercusión del 18 de julio de
Hobbes: homo homini lupus (p. 113). 1936 en la vida y obra de Manuel Macha-
El tercer apartado, “Teatro y Propa- do”, Thomas Stauder, se aproxima, no sin
ganda”, se abre con un artículo de Man- cierto ánimo exculpatorio, a las circuns-
fred Lentzen, “¿Teatro de masas o teatro tancias que llevaron a Manuel Machado a
de ‘mito, magia y misterio’?”, en el que, implicarse en “el bando nacional”.
se ocupa del enfrentamiento ideológico Finalmente, el volumen se cierra con
entre el pensamiento progresista de Alber- “El fascismo en la literatura de la demo-
ti, Altolaguirre o Cernuda, el escepticismo cracia”, en el que Christoph Rodiek,
de Sender ante algunas “fórmulas arries- Ulrich Winter y Peter Schönberger estu-
gadas” (p. 124) y la postura de Torrente dian las obras de franquistas declarados
Ballester, ese franquista vergonzante, que como Vizcaíno Casas, o de autores como
representa la voz de “un teatro nacional e Vázquez Montalbán, Marsé, Guelbenzu,
imperial que se ve en la tradición de un Luis Goytisolo o Esther Tusquets. Si bien
gran pasado y que se compara con un cul- en estos artículos se advierte (y se agrade-
to divino”(p. 127). ce) el uso de elementos de análisis de cier-
Antes del fin de la guerra, el afán por to calado teórico, se echa en falta a Juan
“convencer” ya era evidente en escritores Goytisolo, Miguel Delibes o al mismísi-
como J. I. Luca de Tena o Agustín de Fo- mo Cela.
xá. Este aspecto es analizado en sendos Si de algo peca Vencer no es con-
artículos por Jochen Heymann y Cerstin vencer es de que el esfuerzo por rastrear el
Bauer-Funke. La trivialización de la reali- sustrato ideológico de las obras de las que
dad del primero (p. 147) y “la poetización se ocupa, vuelve excesivamente reiterati-
nostálgica del pasado” (p. 162) del segun- vo cada trabajo. Es decir, no aporta más
Iberoamericana, II, 8 (2002)

do, se apuntan como fórmulas ideológicas novedad que la obra que se estudia. El
eficaces para la canalización de la propa- proceso de análisis y la conclusión ya se
ganda franquista. suponen en las primeras líneas de cada
El cuarto apartado, “Mitos literarios y artículo. A pesar de ese lastre y de algunos
la guerra civil”, se inicia con un trabajo de olvidos como los consignados anterior-
Ulrich Prill, (“Mitos y mitografía en la mente, pensamos que en Vencer no es
literatura fascista”) que se centraliza en la convencer existe un material adecuado
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236 Literaturas ibéricas: historia y crítica

para la consulta puntual. Lo cual no deja marginalidad, llegan a la liminalidad
de ser un mérito en estos tiempos en que (estadio idealizado por la autora propio
la pobreza (y hasta la miseria) intelectual del presente postmoderno) tras un proceso
señorea nuestros campus. evolutivo, los hablantes se forjan su pro-
pia manera de vivir y entender la existen-
Hugo García Saritzu cia, sin imponer esta visión como verdad
inmutable.
Todo esto que la autora explica en la
“Introducción” se repite en innumerables
Marina Llorente Torres: Palabra y ocasiones a lo largo de todo el libro. No
deseo. Espacios transgresores en la poe- pocas veces fragmentos enteros se repro-
sía española, 1975-1990. Málaga: Ser- ducen literalmente, y notas a pie de página
vicio de Publicaciones e Intercambio se nos presentan doblemente (como ejem-
Científico de la Universidad de Málaga plo, la nota 4 en el artículo sobre Valente
(Colección Estudios y Ensayos, 44) se repite casi literalmente en la nota 7 del
2000. 172 páginas. artículo sobre Amparo Amorós).
El primero de estos espacios transgre-
Desde una perspectiva feminista, Ma- sores es “La poesía reciente de José Ángel
rina Llorente Torres trata de analizar algu- Valente: una búsqueda fallida en el espa-
nos de los, en su opinión, “espacios trans- cio”. Según Marina Llorente se observa
gresores” de la última poesía española. en la poesía de Valente su impregnación
Con este subtítulo se refiere a aquellas del modelo tradicional masculino, aunque
obras en las que se rompe o se trata de ya desde sus primeras obras el hablante en
romper la tradicional dicotomía de los Valente lleva a cabo, sin lograrlo del todo,
géneros y los prejuicios que ella conlleva. una búsqueda de su “parte femenina”, un
Las características asociadas a los térmi- intento errado de llegar a la liminalidad
nos de esta tradicional dicotomía, lo feme- (que en este caso está simbolizada por el
nino y lo masculino, se fijaron estric- espacio uterino, originario citado en la
tamente durante la dictadura franquista, lo obra valentiana y que otros autores rela-
que se puede observar en la literatura, y su cionan con el “punto cero” del lenguaje).
influencia sólo se rompió definitivamente Tras el análisis de varios poemas para
–según la autora– en las décadas de los confirmar esta propuesta, la autora con-
setenta y ochenta (excepción hecha de cluye que la búsqueda, el intento en sí ya
Cernuda y Lorca, precursores de este mo- constituye un espacio subversivo del
vimiento). En esta poesía, que en ocasio- orden tradicional.
nes se denomina postmoderna, las marcas “Insistencias en Luzbel: Deseos
de género se diluyen, se subvierten, se perversos en la poesía de Francisco Bri-
transgreden, y los hablantes se sitúan en nes” es el título del segundo capítulo. Bri-
esa línea divisoria de lo genérico, llamada nes, aunque de la misma generación que
Iberoamericana, II, 8 (2002)

liminal. Lo masculino y lo femenino, no Valente, representa, según Llorente, otra
obstante, no se unen, sino que los hablan- fase del proceso hacia la liminalidad. El
tes adoptan una forma u otra dependiendo hecho de que en su poesía se muestre el
de la situación, de la meta que se persiga, deseo homo-erótico de un hablante mas-
etcétera. Este tipo de discursos y hablan- culino por un objeto masculino que no
tes, que trataban de romper o invertir el presenta ninguna característica femenina
modelo tradicional y se situaban en la es la prueba de otro espacio trasgresor,
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Literaturas ibéricas: historia y crítica 237

aunque no significa que Brines presente en que ambos (/-as) se encuentren. La
en su poesía un espacio liminal, puesto subversión de la dicotomía tradicional se
que, de hecho, el género femenino simple- realiza mediante la reinterpretación del
mente no aparece. La liberación del tópico mito bíblico del origen, que se acerca en
heterosexual y la expresión del goce de esta poética al hermafroditismo, sin me-
los sentidos es una subversión del modelo nosprecio de ninguno de los dos sexos.
de poesía tradicional. Suponemos que El libro se cierra con un breve “Epílo-
sólo en este sentido aplica la autora el go” –que resume de nuevo las ideas ex-
adjetivo de “perverso” al deseo expresado puestas en la introducción y en cada uno
por la poesía de Brines. En el siguiente de los artículos–, y con una bibliografía.
artículo se aborda el tema de “La ausencia El título prometía, el resultado final
del género sexual en la creación poética es, cuando menos, decepcionante. El prin-
de Amparo Amorós”. Esta ausencia de cipal defecto que se puede achacar a este
género que anuncia la autora en el título se libro es la voluntad férrea de seguir una
contradice, en mi opinión, con la argu- teoría sin tener en cuenta lo que dicen los
mentación siguiente, seguramente porque textos, imponiéndola en lugar de usarla
antepone a los textos la teoría que preten- como instrumento que facilita la compren-
de demostrar. Así, aunque afirma que en la sión de los poemas. En consecuencia, las
poesía de Amorós se crea un estado limi- argumentaciones se vuelven en ocasiones
nal puro (recordemos que éste se sitúa en contradictorias, en ocasiones demasiado
la línea divisoria), se alude también a la forzadas o simplemente manipuladas a su
creación de “espacios semióticos/femeni- antojo. Menos importantes, aunque tam-
nos”, que remiten a la cora semiótica de bién se deben tener en cuenta, son otras
Kristeva citada una y otra vez, a los que enojosas cuestiones como las citas parcia-
Llorente atribuye la función de subvertir les de artículos en nota al pie de página
el discurso falocéntrico. que no se completan en la bibliografía, las
Quizá sea el cuarto capítulo, dedicado constantes repeticiones literales esparci-
al “El eros subversivo de la poesía de Ana das por diversos capítulos, las erratas y las
Rossetti”, el mejor construido del libro. La oraciones cuyo sentido cuesta descifrar.
subversión del sistema patriarcal en la poe-
sía de Rossetti se lleva a cabo mediante la Rosamna Pardellas Velay
creación de un espacio liminal que se cen-
tra en el disfrute del cuerpo, en un erotis-
mo lúdico y/o místico-religioso, difumi-
nando los géneros de las voces hablantes. Paul Julian Smith: The Moderns. Time,
El capítulo quinto trata de la “Limina- Space, and Subjectivity in Contemporary
lidad en la poesía de Andrea Luca: espacio Spanish Culture. Oxford: Oxford Uni-
trasgresor y subjetividad espacial”. An- versity Press 2000. 206 páginas.
drea Luca presenta, dice Llorente Torres,
Iberoamericana, II, 8 (2002)

en sus poemas una identidad liminal –esta- El autor del presente libro, quien ya se
mos en la fase final del proceso– en la que ha destacado tras una serie de publicaciones
la voz hablante, en unas ocasiones mujer, como un especialista muy sólido en la esce-
lesbiana, en otras hermafrodita, es capaz na actual de la cultura española, formula su
de poseer en un mismo ser los dos sexos y objetivo de “to change the object of con-
de actuar como hombre o mujer según las temporary Hispanism” (p. 1), un cambio
apetencias del tú, según las circunstancias que considera indispensable para transmitir
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238 Literaturas ibéricas: historia y crítica

la idea de modernidad en España. Smith Un acento particular pone Smith sobre
define tal experiencia de modernidad, la nueva variedad de cultura popular, a la
siguiendo al filósofo Eduardo Subirats, cual denomina, según el enfoque de Cer-
como “modernidad ambigua”, abarcando la teau, “táctica de consumo cultural”. Den-
fase autoritaria y conflictiva de moderniza- tro de lo popular hace hincapié en la
ción iniciada bajo el gobierno del PSOE y “unprecedented prominence” de los “the-
ampliada después de su fracaso. mes of the gypsy and of flamenco” (p.
Con la etiqueta negativa de lo ambi- 162), representada por películas tan dife-
guo se enfatiza, en primer lugar, el “con- rentes como las de Saura, Almodóvar,
flict between modern economy and pre- Medem, Colomo, Gutiérrez. Los retratos
modern sociability” (p. 4) que ya radicaba de performers of flamenco –Cortés,
en una situación histórica muy específica, Gades, Ketama– ofrecen los ejemplos más
el franquismo, en tanto agente sumamente impresionantes de la modernidad de los
conflictivo de modernidad. La coexisten- españoles.
cia entre lo moderno y lo tradicional, lo No solo la cultura gitana destaca entre
culto y lo popular genera formas de hibri- los temas principales del análisis de Smith
dación cultural, las cuales sugieren al –Time, Space, Subjectivity–, sino que
autor una comparación con las culturas pone de manifiesto también el estatus
urbanas de América Latina, mas no desde ambiguo de modernidad cultural en una
la perspectiva de los mismos teóricos con- España ya enmarcada por los impactos de
tinentales como García Canclini o Martín- la globalización: “Hence if Spanish (Bas-
Barbero, sino desde la óptica del teórico que, Catalan, Andalusian) culture remains
de la cultura Williams Rowe. ‘tactical’ or in Certeau’s words, an ‘art of
Es precisamente esta topografía de the weak’, in still seems well placed to
una cultura urbana, moderno-postmoder- make its mark in the global market place,
na, la que Smith pretende medir, operando is hybrid and deterritorialized products
para este fin con las teorías culturales de freely recombining in new forms and loo-
los franceses Bourdieu y Certeau, pero sin sing themselves from old locations in time
explicar explícitamente su preferencia. and space.” (p. 189)
Sobre la base de una noción de cultura Al final nos queda sólo destacar uno
únicamente centrada en la literatura, el de los pocos puntos vulnerables de la ar-
autor empieza a redefinir un canon de gumentación, por lo demás, muy sugesti-
modernidad española centrándose en va de este libro: si bien por un lado Smith
géneros, como el ensayo, hasta ahora mar- constata la nueva presencia pública de las
ginados y descubriendo su heterogeneidad mujeres españoles como señal de moder-
discursiva en Umbral y Savater. También nidad, por otro no incluye en los criterios
analiza un tipo de cine que se ocupa de las selectivos de su nuevo canon a ninguna
identidades conflictivas de las culturas al autora ni realizadora.
margen de un discurso dominante (Erice,
Iberoamericana, II, 8 (2002)

Lunas, Medem). Asimismo describe la Monika Walter
arquitectura de un Moneo o Calatrava
quienes, moviéndose entre “modest
monumentalism and qualified heroism”
(p. 70), articulan algunas posibilidades de
la intervención pública del artista dentro
del espacio urbano.
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Literaturas ibéricas: historia y crítica 239

Pilar Arnau i Segarra: Narrativa i turis- mio Sant Jordi de novela con 39° a l’om-
me a Mallorca (1968-1980). Kassel/Pal- bra 1 , y a partir de este acontecimiento
ma: edition Reichenberger/Documenta podemos hablar de un período de explo-
Balear 1999. 276 páginas. sión editorial, el denominado boom de la
novela mallorquina, ya que entre 1968 y
Prologado por el profesor de la 1980 se dan a conocer 34 nuevos narra-
Universitat de les Illes Balears, Pere Ros- dores baleares, lo cual es más que remar-
selló, esta obra se compone de dos partes: cable. Así, pues, Pilar Arnau estudia el
“Breu estudi multidisciplinari sobre el desarrollo editorial y la literatura hasta
turisme a Mallorca” (pp. 21-62) y “Narra- 1980, época en la cual se publican nume-
tiva i turisme a Mallorca” (pp. 63-221), rosas novelas y relatos que escenifican el
que concede el título definitivo al libro. turismo insular, tratándolo diferenciada-
Pilar Arnau se propone tratar estos dos mente y evocando las consecuencias de
fenómenos estrechamente relacionados: este fenómeno en el seno de la sociedad
las transformaciones provocadas por el mallorquina. Tras un breve análisis de las
desarrollo del turismo de masas en Mallor- influencias (p. 98), asistimos a la pre-
ca, y la aparición, paralela, de una genera- sentación de los autores y de las obras (p.
ción de novelistas isleños. De este modo 198 y ss.). Pilar Arnau expone los criterios
se documenta el hecho de que la novela de la selección de los siete autores que se
mallorquina de los años setenta nació de estudiarán (dos femeninos y cinco mas-
una fuerte crisis socio-económica de cuya culinos), los cuales han sido elegidos a
naturaleza los autores eran conscientes. partir de una primera nómina de 34 nue-
En el primer capítulo, Pilar Arnau vos escritores y 120 obras. La autora con-
evoca las obras y las diferentes etapas del fiesa que la selección bibliográfica no ha
turismo insular, y expone notablemente sido fácil, pues además de la abundancia
las novedades aportadas por el turismo en de títulos, la búsqueda se convertía “sovint
el contexto económico, social y territorial en una aventura” (p. 108), dado que las
de la isla. La autora desarrolla las líneas ediciones eran muy reducidas y las obras
maestras del fenómeno turístico y realiza no se reeditaban. Su criterio de selección
un balance de sus factores determinantes primordial reside en el tratamiento del
desde los orígenes elitistas hasta el turis- fenómeno turístico como tema principal
mo de masas. de las obras, y la evaluación de las
La segunda parte nos presenta las obras transformaciones socio-económicas debía
de preguerra, con el tratamiento del tu- inscribirse en las coordenadas de los escri-
rismo como punto de referencia. Pilar tores de la Generació dels 70, que ella
Arnau estudia la prosa mallorquina y misma se encarga de exponer y analizar.
deplora la carencia de estudios filológicos En resumen, Pilar Arnau ha realizado
sobre este período. Después, evoca el rena- un resumen muy instructivo del tratamien-
cimiento de la literatura mallorquina a par- to del turismo en la novelística mallor-
Iberoamericana, II, 8 (2002)

tir de la investigación de numerosos artícu- quina, y ha perfilado en diversos capítulos
los de prensa y de revistas especializadas.
Fue alrededor de 1968 (p. 91) cuando
se manifestó la existencia de un fuerte 1 Esta carismática novela de Antònia Vicens
contingente de narradores insulares. Antò- acaba de publicarse en alemán bajo el título:
nia Vicens (nacida en 1941) obtuvo preci- 39° im Schatten. Berlin: Elfenbein Verlag,
samente en el año 1968 el prestigioso pre- 2001.
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240 Literaturas ibéricas: historia y crítica

una lograda sistematización de dicho cam-
po literario. Tras las notas (pp. 223-252),
la autora incluye una bibliografía muy
completa (pp. 253-276), con 414 entradas.
Podemos finalizar estas notas conclu-
yendo que Narrativa i turisme a Mallorca
(1968-1980) –la primera obra dedicada al
turismo y la prosa mallorquina– es un
estudio remarcable bajo todos los puntos
de vista: muy bien escrito, y excelente-
mente documentado, nos aporta un escla-
recimiento digno de interés sobre este
período que hasta ahora carecía de estu-
dios académicos 2 . El análisis está bien
fundamentado y los argumentos son cohe-
rentes. Este volumen es incontestable-
mente un libro de referencia que debe ser-
vir de herramienta para todos los críticos
literarios, estudiantes y especialistas de la
literatura catalana contemporánea.

Christian Camps
Iberoamericana, II, 8 (2002)

2 El libro objeto de comentario en estas páginas
es el resumen desacademizado de la maitrise
francesa de Pilar Arnau que obtuvo la máxima
calificación en 1995 en la Université Toulou-
se-Le Mirail.