se sintió tan encendida de amor a su Señor que se quedó en éxtasis del que nunca más volvió. Una hostia blanca y brillante aparecía suspendida encima de la cabeza de Imelda. un inmenso amor a Jesús Eucaristía y deseaba recibir la comunión lo antes posible. fiesta de la Ascensión del Señor. IMELDA LAMBERTINI Sintió. Inmediatamente. entonces. llamaron a un sacerdote que tomó la hostia y la colocó en una patena. cada vez que las religiosas se acercaban a comulgar. que tanto lo deseaba. desde muy pequeña. Sus padres la llevaron a vivir con las religiosas del convento de dominicas de Santa María Magdalena de Valdipietra de Bologna (Italia) y. ocurrió un prodigio que vio una religiosa que entró a la iglesia. En ese momento. pudiera comulgar y le dio la hostia en comunión. Al terminar la misa las hermanas se retiraron y ella se quedó sola para seguir orando. El sacerdote interpretó el suceso como que el Señor quería que Imelda. . El 10 de mayo de 1333. pues murió ese mismo día. Pero. ella sentía unos vivos deseos de recibir a su amigo Jesús. la Comunidad estaba oyendo la santa misa. Tenía 11 años.