Narrador: El 22 de mayo de 1810 en la ciudad de Buenos Aires se producía uno de los

acontecimientos más importantes de la llamada Revolución de Mayo. El Virrey se ha visto
obligado a convocar a un Cabildo Abierto. Allí asisten las figuras notables: comerciantes,
religiosos, militares, empleados públicos. En la asamblea se alza la polémica. ¿Qué debe hacer
el pueblo ante la falta de gobierno? Recordemos que el rey Fernando VII había sido encarcelado
por los franceses. Ya se escuchan los rumores de la asamblea, prestemos atención que ya llegan
los invitados.

French: Permítame la invitación a la Asamblea.

Castelli: Aquí tiene, ¿pero por qué tanta desconfianza? ¿Acaso no me conoce? Soy Juan José
Castelli.

French: Algunos infames están falsificando las invitaciones que hizo el Cabildo. Debemos ser
cautos…

Berutti: Permítame su invitación señor.

Obispo Lué: Aquí tiene. Soy el Obispo Benito Lue (Tono Castizo)

Público: (entran dos de ellos sin inconveniente luego de presentar la invitación)

French: Esta invitación no sirve. No puede pasar

Invitado rechazado: Pero esto es una infamia, tengo derecho a pasar

Beruti: Retírese o aténgase a las consecuencias

Público: (Terminan de ingresar los tres restantes luego de presentar la invitación.. Se ubican en
posiciones separadas de acuerdo a sus pensamientos. El Fiscal y el Virrey presiden la sesión.

Fiscal: En la muy Noble y muy Leal Ciudad de la Santísima Trinidad, Puerto de Santa María de
Buenos Aires, a 22 días del mes de Mayo del año de 1810, Nos encontramos reunidos para para
presidir el Congreso General a que se convocó por esquelas, ayer 21 del corriente, en virtud de
la facultad que para el efecto concedió el Excelentísimo Sr. Virrey, Don Baltazar Hidalgo de
Cisneros, por oficio de la misma fecha.

Virrey : ¡Generoso pueblo de Buenos Aires, evitemos la división, mantengámonos unidos a
nuestra querida España!

Obispo Lué: ¡Mientras haya un español en América, los americanos le deben obediencia!

Publico-criollos: ¡UHHHH! ¡Fuera cobardes, no obedeceremos a España!

Juan José Castelli : ¡Si no hay rey en España, se han terminado las autoridades que de él
dependen, por lo que la soberanía debe volver al pueblo!

Publico- Criollos: Bravo, así se habla, ¡que viva el pueblo de Buenos Aires!

Fiscal- soldados: ¡Silencio señores, respeto a la autoridad!

Villota: ¡El pueblo de Buenos Aires carece de representatividad para adoptar una decisión que
afecte a todo el Virreinato!

Publico- Criollos: Traidor, infame ¡El pueblo debe gobernar!

El virrey es obligado a renunciar y el cabildo elige por primera vez una junta de gobierno encabezada por Saavedra. Publico. Votan. La suerte del territorio está en vuestras manos. (Todos proceden a votar.Criollos: ¡Así se habla. Al conocer esto. debemos formar una junta de gobierno los aquí presentes. Ya no perdamos más tiempo y votemos: A favor del Virrey o favor de una nueva junta de Gobierno. Los asambleístas se retira y prometen volver mañana. Sin embargo el día 24 de mayo el cabildo vuelve a reunirse y nombra como presidente del cabildo a Baltasar Cisneros. Siendo favorecidos así los criollos. Finalmente el día 25 de mayo se desencadenaran los hechos que todos conocemos. El Virrey debe renunciar y delegar su poder a la junta del cabildo. Saludos al público . Del sufragio resulta ganadora la fórmula de Saavedra y Castelli con 87 votos. La mañana del 23 de mayo se realiza el conteo de los votos. Juan José Paso: Ya no hay tiempo que perder. Se abre el telón Todos los actores: ¡Qué viva la Patria! Arrojan las galeras. que viva el pueblo de Buenos Aires! Fiscal: ¡Orden señores!.) Se cierra el telón Narrador: Se ha hecho tarde ya. Con calma. Hemos terminado los debates. Ahora debemos proceder a votar (Reparte boletas) Con calma. las milicias vuelven a agitarse y el pueblo indignado sale a la plaza pidiendo la renuncia de Cisneros.