LA QUINCHA

 TEJADA VILLANUEVA, Richard Eduard.

| Taller de materiales de construcción tradicionales |

04 de mayo de 2016
I. INTRODUCCIÓN

La «Quincha» es un sistema constructivo tradicional, que viene usándose en el Perú
desde épocas pre-hispánicas y que fue empleada profusamente en la época colonial
habiendo llegado a su máximo desarrollo en el siglo XVIII. Quedan aún muchos
monumentos históricos en el país, construidos en base a quincha, así como viviendas
cuya antigüedad sobrepasa el siglo y que han resistido la acción del tiempo, del clima
y de movimientos sísmicos severos.

Después del terremoto de 1746, el fuerte registrado en la ciudad de Lima, se adoptó
de forma masiva el uso de quincha, pues además de satisfacer las necesidades de
resistencia sísmica, resultaba más económica, rápida, maleable y versátil para cumplir
con las condicionantes de acabados artísticos que en toda edificación monumental se
buscaba.

En esta oportunidad, presentamos el procedimiento tradicional y el mejorado o
actualizado que es denominando «Quincha Prefabricada», con lo cual creemos estar
aportando una solución válida para el problema habitacional y respetando a la vez las
características peculiares de la quincha, que constituyen, sin ninguna duda, una
expresión cultural propia de nuestro pueblo, tal como puede apreciarse en diversos
monumentos arquitectónicos, así como en humildes viviendas.

El Sistema de «Quincha Prefabricada» que ha quedado registrado como Sistema
Constructivo No Convencional de acuerdo a la R.D. N.° 001-84- VC-9602, y por lo tanto
puede ser utilizado libremente en todo el país, es un sistema sumamente versátil
puesto que puede utilizarse tanto de manera masiva, mediante sencillos procesos de
industrialización, que permiten prefabricar los paneles que requieren las viviendas,
como en la autofabricación y autoconstrucción, empleando herramientas de carpintería
y albañilería elementales.

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II. LA QUINCHA

El vocablo QUINCHA, proviene del idioma quechua o ruma-sini y, según los primeros
diccionarios, vocabularios y textos gramaticales relacionados con esta lengua, se
consigna a esta palabra el concepto de cañizo, seto, barrera o cerco. Sin embargo la
acepción original, surgida en época pre-hispánica, ha sufrido algunas
transformaciones a través del tiempo, pues durante el virreinato la palabra
«QUINCHA» llegó a significar algo más que un simple cerramiento de palos o bejucos
y parece que esta evolución connotativa del término se fue transformando
paralelamente a la evolución del propio sistema constructivo, que llegó a su máxima
perfección tecnológica durante el s. XVIII. Desde entonces el concepto «QUINCHA»
se aplica, en el Perú, tanto a la rústica pared de barro y caña o troncos delgados de
las construcciones rurales, como a las partes de una determinada edificación
estructurada mediante un sistema constructivo formado por bastidores o nervaduras
de madera, sobre las cuales se encuentra trenzadas convenientemente a modo de
membrana, la caña y sobre ella, extendido por una o ambas caras, un revoque de
barro, de yeso u otro material.

Técnicas constructivas similares se conocen con el nombre de bahareque en Colombia
y Panamá. En Bolivia, Ecuador y Chile se le denomina de la misma forma que en el
Perú.
En su elaboración se distinguen
dos grupos de materiales: Los
básicos y los accesorios. Los
primeros son aquellos que
siempre se utilizan en lo que
entendemos por QUINCHA, y
los segundos son los que no
siempre aparecen en estas
construcciones, con lo cual su
uso o su exclusión no determina
lo que es en si el sistema
constructivo en mención.
Los materiales básicos a su vez
pueden subdividirse de
conformidad a su situación
dentro de los 3 elementos
fundamentales que conforman el
sistema constructivo, es decir,
en materiales de: 1.o) La
estructura o armazón, 2.o) de la
membrana cubre-estructuras y
3.o) del acabado o revoque. La
secuencia en la construcción
siempre sigue el orden
señalado.

ORIGEN Y EVOLUCIÓN DE LA QUINCHA
.
El empleo de la quincha en el Perú se remonta a la época prehispánica. Fue usada
principalmente en la costa donde la caña y el barro eran relativamente abundantes y
el clima propicio para su uso. Según los cronistas la quincha prehispánica fue muy
elemental.

El armazón estructural de estas construcciones prehispánicas estaba formado por
ramas y troncos de árboles en rollizo unidos por medio de fibras vegetales. Sobre esta
armazón se trenzaban las cañas para formar las paredes, y con esteras y con capas
de barro se formaban el techo. Las paredes y el techo eran muy leves debido al clima.
La mayoría de las construcciones prehispánicas eran de tierra (adobe o tapial), siendo
utilizado mayormente para construcciones importantes.
A la llegada de los españoles al Perú en 1532, se iniciaron las construcciones de las
ciudades españolas tanto obras de tipo comunal y otras públicas y religiosas de gran
monumentalidad como iglesias y conventos. Las edificaciones rudimentarias de los
primeros años, rápidamente fueron sustituidas por magnificas fábricas de ladrillo,
piedra o adobe. Las naves de las iglesias de importancia se cubrían en forma airosa
con bóvedas de piedra y especialmente de ladrillo y cal.
La idea inicial era crear una ciudad digna y majestuosa que estuviese a la altura de
una capital de virreinato y no la concebían hechas de adobe, maderas, tapias y
esteras, sino con construcciones fuertes y macizas, de piedra fundamentalmente o de
ladrillo.
Lima era una ciudad de piedra y
ladrillo. Pero la fortaleza de estas
construcciones era más aparente
que real, si consideramos que
fueron construidas sobre tierra que
se sacude con cierta periodicidad.
Los característicos temblores
limeños afectaran a todas las
construcciones de esta época.
En 1666, se da el paso inicial en la
utilización en las edificaciones
monumentales de otro sistema
constructivo ligero y flexible: la
QUINCHA.
Con el terremoto de 1746, que ha
sido el más destructor de los ocurridos en Lima, la adopción de la quincha sobreviene
en forma masiva, pues no solo daba mayor seguridad frente a los movimientos
sísmicos, sino que simultáneamente resultó relativamente económica y rápida de
ejecutar.
Otra de las características de la quincha es que pudo suplir los requerimientos
representativos de carácter simbólico relacionado a la utilización de materiales como
la piedra o el ladrillo como elementos de expresión de lo imperecedero, imitando a los
materiales deseados pues su revestimiento permitía moldearse en tal forma, que
aparentaba ser una obra maciza: así se disimulaba totalmente el armazón de madera
y las cañas y se le daba al exterior la expresión deseada.
Es a principios del siglo XVIII, cuando aparece la primera norma oficial que obligaba a
utilizar la quincha en los muros de las plantas altas de las casas.
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La evolución de su empleo se presenta como una búsqueda de un equilibrio entre
diversos factores: el telúrico, climático, económico y representativo. La utilización de
la quincha perduro en la preferencia de los constructores hasta muy entrada la
república.
En la actualidad la quincha solo es utilizada en escala apreciable en las zonas rurales
de la costa, para fijar las cañas entre sí o estas al armazón, se utiliza alambres, clavos,
colas y un material accesorio actualmente ya no se utiliza denominado la HUASCA,
que es la tira delgada de pellejo fresco de vaca o de carnero, que fue utilizada durante
el virreinato, para fijar las piezas de madera entre si y para fijar la caña de estas.

USO EN MONUMENTOS O IGLESIAS DE LA EPOCA

La quincha en las edificaciones monumentales ha estado siempre unida a otros
materiales y técnicas constructivas afines, es decir, con ella sólo se hacían
determinadas partes de las obras, que entre las más importantes se pueden mencionar
las siguientes: muros y tabiques, columnas y pilastras, arcos, bóvedas, cúpulas, torres
y elementos decorativos. De todos estos elementos arquitectónicos, las bóvedas y las
cúpulas de las iglesias constituyen los exponentes del máximo refinamiento técnico y
mayor atrevimiento estructural del sistema.
Las bóvedas se construían estructurando en primer término un esqueleto o armazón
de madera mediante el empleo de tablas y listones, que resultaba semejante en
apariencia al esqueleto de madera de una embarcación invertida, en especial en los
casos de las bóvedas de cañón, con las cerchas colocadas como las roas y cuadernas
de las naves (ver fotos 1, 2 y 3).

Figura 1: Iglesia de San Antonio Abad (Huaura). Figura 2: Detalle de la
bóveda de la Iglesia San Antonio Abad (Huaura).

Las cerchas constituían las partes fundamentales de estas estructuras. Tenían forma
de arco. Se ejecutaban siguiendo los modelos que en escala natural se dibujaban
sobre una superficie plana. El aspecto previsto se lograba uniendo piezas de madera
a las cuales se les daba forma de sectores de arco.
Estas tablas llamadas camones se juntaban entre sí mediante clavos por las partes
que presentaban mayor superficie de contacto. Las testas de todas estas piezas eran
simplemente colocadas a tope y con sus juntas traslapadas, según puede observarse
en el gráfico 2, no utilizándose ningún rebajo o empalme especial.
Deseamos aclarar que las últimas afirmaciones las hemos planteado en función de lo
observado en el trabajo de campo y en alguna documentación que nos hace sugerir lo
que antes hemos señalado. Pero no descartamos la posibilidad de que en alguna de
las muchas edificaciones no analizadas in situ (por tener sus estructuras ocultas bajo
las cañas y revestimientos en buen estado), se puedan encontrar otras formas de
empalme de las referidas piezas de madera. Las bóvedas analizadas fueron las de las
siguientes iglesias: Santa Rosa de las Monjas y San Sebastián en Lima, la de Huaura
al norte del departamento de Lima, y la de Moche y Huanchaco en el departamento de
La Libertad; las tres últimas dejan ver su armazón de madera a causa de los daños
producidos por el terremoto de 1970 y las dos primeras por encontrarse en proceso de
restauración.
En un documento de los archivos notariales del virreinato, se hace referencia al empleo
de los clavos para la unión de las piezas de madera de las cerchas. Al respecto se
menciona que al reedificarse la iglesia de Nuestra Señora de Atocha, de la Casa de
Expósitos, el maestro Isidro Lucio la cubrirá «en bóveda redonda imitando el cañón»
con cerchas de tabla de vitola, con su «camón» y «contracamón» y cada cercha
clavada con ochenta y ocho clavos de escora. Y se insiste en el concierto indicándose
claramente que ha de quedar redonda por arriba («Perú - Monumentos Históricos y
Arqueológicos», Emilio Harth -Terré, Instituto Panamericano de Geografía e Historia,
México, D.F., 1975, pág. 38).

Apreciamos inclusive que en este documento aparece indicado el tipo de clavos
utilizados. Debe aclararse que al nombrar a la iglesia de Nuestra Señora de Atocha,
se hace referencia a la que hoy se conoce con el nombre de «Los Huérfanos», que
fue en su tiempo templo del Hospital de Nuestra Señora de Atocha de niños huérfanos.
El compromiso de ejecución de la bóveda de quincha arriba señalado, se refiere a la
que se realizó con motivo de las reparaciones de los daños causados por el terremoto
de 1687. Una vez preparadas las grandes partes de las bóvedas, es decir, las llamadas
cerchas, se procedía a colocarlas en su lugar definitivo. Sus extremos se fijaban -
mediante ensambles a caja y espiga- a las soleras, las cuales previamente se
empotraban en la masa de los anchos muros pehmetrales de las naves. Estos
ensambles evitaban cualquier desplazamiento de las cerchas en los puntos de unión
de éstas con la solera. La adecuada separación entre estos grandes elementos de
madera se lograba mediante piezas (tablas o cuartones) colocadas en posición
horizontal, que a su vez los arrastraban entre sí. Hasta una altura variable, que
oscilaba aproximadamente entre 60 y los 120 centímetros a partir de las vigas soleras,
se rellenaban los espacios que en los sectores de apoyo de las cerchas formaban
éstas, algunas tornapuntas y las piezas horizontales antes mencionadas, con adobes
o ladrillos debidamente asentados, como si fueran una prolongación de los anchos
muros de apoyo; pero que en esta franja se hacían generalmente de menor espesor
(ver gráfico 2). Con quincha se ejecutaron dos tipos básicos de bóvedas: las de cañón
corrido (con y sin arcos tajones) y las váidas. Pero en cuanto a su expresión exterior
podemos mencionar cuatro modelos:
1. Las que se hacían con cubiertas planas.
2. Las que se hacían con cubiertas a dos aguas.
3. Las que manifestaban su redondez.
4. Las que manifestaban su redondez a medias (eran sólo en parte planas).

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GRAFICO 1
GRAFICO 2
CARACTERISTICAS

 La quincha es muy eficaz como material antisísmico debido a la elasticidad del
entramado de caña, el cual absorbe las vibraciones evitando que se propaguen
por el resto de la estructura. Además su ligereza facilita su montaje, aminora
las cargas sobre la edificación y en caso de colapso no provoca demasiados
daños. Adicionalmente tiene un razonable aislamiento térmico debido a su
mediana inercia térmica, cualidad que es proporcionada por el recubrimiento de
barro.

 Son ligeras de peso en comparación con las de adobe o cemento, por tanto es
más apropiada para suelos que no pueden soportar mucho peso, como son los
de tipo arenoso o aquellos que tienen agua a pocos metros de la superficie.

 Tienen mayor estabilidad en relación a otros sistemas constructivos
tradicionales y económicos, ya que cuenta con cimentación de concreto, en la
cual están ancladas las columnas de madera.

III. PROPIEDADES FISICAS

I. Contenido de humedad:

La estructura de la madera almacena una importantecantidad de humedad.
Esta se encuentra como agualigada (savia embebida) en las paredes celulares
y comoagua libre, en el interior de las cavidades celulares.

II. Densidad de la madera:

Como se sabe, la densidad de un cuerpo es el cuocienteformado por masa y
volumen. En la madera, por ser higroscópica, la masa y el volumen varían con
el contenido de humedad; por lo que resulta importante expresar la condición
bajo la cual se obtienela densidad. Esta es una de las características físicas
más importantes, ya que está directamente relacionada con las propiedades
mecánicas y durabilidad de la madera.

III. Contracción y expansión de la madera:

El secado de la madera por debajo del punto de saturación de la fibra, provoca
pérdida de agua en las paredes celulares, lo que a su vez produce contracción
de la madera. Cuando esto ocurre se dice que la madera “trabaja”.

IV. Propiedades eléctricas:

La madera anhidra es un excelente aislante eléctrico, propiedad que decae a
medida que aumenta el contenido de humedad.
V. Propiedades acústicas:

La madera, como material de construcción, cumple un rol acústico importante
en habitaciones y aislación de edificios, ya que tiene la capacidad de amortiguar
las vibraciones sonoras. Su estructura celular porosa transforma la energía
sonora en calórica, debido al roce y resistencia viscosa del medio, evitando de
esta forma transmitir vibraciones a grandes distancias.

VI. Propiedades térmicas:

El calor en la madera depende de la conductividad térmica y de su calor
específico.

VII. Contenido Natural del secado natural del carrizo:

Entenderemos como contenido de humedad en secado natural, a la cantidad
de humedad que todavía se encuentra en las varas de carrizo, después del
periodo de secado al aire en el lugar de almacenamiento.

VIII. Gravedad especifica del carrizo:

Como se sabe, la gravedad específica es el peso de un volumen dado de una
substancia, dividido entre el peso del mismo volumen de agua. El valor nos da
una buena medida do la cantidad de material presente en una muestra,
adherirías de ser un indicador de la trabajabilidad y características de
resistencia.

IX. Absorción:

Los cambios volumétricos debidos a la absorción y la poca adherencia al
concreto, son dos de los principales problemas que enfrenta el carrizo. Aunque
sobre la adherencia se hablará más adelante, la estrecha relación que existe
entre estos dos problemas, vuelve inevitable que aquí se le mencione
anticipadamente ya que la absorción determinará en gran medida la capacidad
de adherencia. El carrizo tiende a absorber grandes cantidades de agua en las
primeras horas y sufrir cambios volumétricos.

X. Adherencia:

En éste estadio nos referimos a la adherencia como el enlace o unión que existe
en los puntos de contacto entre un elemento de carrizo y el concreto que lo
envuelve. La trabazón que se pueda ejercer en las superficies, impidiendo el
deslizamiento entre las partes provocado por una fuerza, estará dado por la
resistencia de adherencia. Esta característica es de gran importancia al ser el
factor determinante para que dos elementos aplicados en conjunto puedan
funcionar como uno solo.
En el Perú, hace ya varios años que el Instituto Nacional de Investigación y
Normalización de la Vivienda - ININVI viene investigando, como una parte importante
de su quehacer, las denominadas Tecnologías Tradicionales adobe, tapial, quincha,
madera; con el propósito de recuperarlas y mejorarlas.

Mediante la utilización de las tecnologías tradicionales más del 60% de nuestra
población ha resuelto de alguna manera muchas veces insatisfactoria sus necesidades
de habitación. Sin embargo, utilizando los mismos materiales tradicionales es posible
lograr soluciones con adecuadas condiciones de habitabilidad, durabilidad y
seguridad. En esta oportunidad, presentamos un Sistema tradicional mejorado que
estamos denominando «Quincha Prefabricada», con lo cual creemos estar aportando
una solución válida para el problema habitacional y respetando a la vez las
características peculiares de la quincha, que constituyen, sin ninguna duda, una
expresión cultural propia de nuestro pueblo, tal como puede apreciarse en diversos
monumentos arquitectónicos, así como en humildes viviendas.

El Sistema de «Quincha Prefabricada» que ha quedado registrado como Sistema
Constructivo No Convencional de acuerdo a la R.D. N.° 001-84- VC-9602, y por lo tanto
puede ser utilizado libremente en todo el país, es un sistema sumamente versátil
puesto que puede utilizarse tanto de manera masiva, mediante sencillos procesos de
industrialización, que permiten prefabricar los paneles que requieren las viviendas,
como en la autofabricación y autoconstrucción, empleando herramientas de carpintería
y albañilería elementales.

Cabe señalar que de acuerdo a los resultados experimentales obtenidos, el Sistema
presenta muy buenas características de aislamiento térmico y acústico y de otro lado,
ha mostrado un excelente comportamiento frente a solicitaciones sísmicas; además,
su costo se mantiene muy por debajo de los sistemas constructivos convencionales en
aquellos lugares donde existe facilidad de obtener madera y caña que constituyen los
insumes principales del Sistema. Por ello, consideramos que, adecuadamente
utilizado, el Sistema de «Quincha Prefabricada» puede constituir una excelente
solución habitacional. Para la elaboración del documento técnico que presentamos,
nos hemos basado no sólo en las pruebas hechas en el Laboratorio sino en
experiencias constructivas concretas realizadas mediante la construcción de Núcleos
Básicos de Vivienda, uno en el propio local de nuestra Institución y otro en la ciudad
de Popayán de Colombia que ha sufrido un severo movimiento sísmico.

Por ello, es que la información que proporcionamos tiene contenido tanto teórico como
práctico, siendo esta última característica la que nos mueve a darlo a conocer
esperando que pueda ser acogido por otros países iberoamericanos, cuyas realidades
socio-económicas son muy similares a las del Perú.
IV. SISTEMA TRADICIONAL

El sistema constructivo tradicional de
Sudamérica que consiste
fundamentalmente en un entramado
de caña o bambú recubierto con
barro. Entramados similares a la
quincha han sido usados en las
construcciones desde muy temprano
en el antiguo Perú, su utilización
masiva se difundió como material
antisísmico debido a su poco peso y
elasticidad.

Las viviendas de quincha mejorada
son apropiadas por su bajo costo, la
utilización de materiales de uso
común, disponibles en diversos
lugares, y por sus cualidades sismo
resistentes y de adaptabilidad a
diversas características de suelos
por su bajo peso.

1. ESTRUCTURA TEJIDA

El entramado está hecho con troncos de bambú de 8cm. de diámetro ahogados en la
cimentación de piedra, a cada 45cm. y un tejido de carrizos de 2 o 3 cm. de ancho, en
ambos casos, ya sea tejido horizontal o vertical, todos los elementos quedarán
ahogados en la cadena de concreto armado que corona la cimentación.
La tierra con arena y cemento se
colará cimbrando ambos lados
para dar un espesor de 20cm.

Sobre las paredes del colado se
colocará tela de gallinero
clavada para armar los
aplanados con mortero de barro,
no sin antes impermeabilizar con
asfalto y tela vinílica hasta el
nivel superior de la cimentación
de piedra.

Este tipo de muros tejidos puede
hacerse hasta de 20cm. de
espesor con gran resistencia y
durabilidad.
Para las cargas superiores, las
vigas de soporte deberán
coincidir con los bambúes
verticales o colocar una trabe de
madera, bambú o concreto
donde los troncos verticales
quedarán anclados firmemente.

2. CONSTRUCCION

La tradicional construcción
de quincha consiste en
ahogar en los cimientos de
concreto ciclópeo los
troncos que van a soportar
el peso de la cubierta y los
carrizos o bambúes
verticales, donde se
amarrarán las varas
horizontales y donde se
sujeta la tela de gallinero
que sirva para armar la
mezcla o el embarre de
arcilla mezclada con paja
y cal.
1. Viga superior
2. Refuerzo
3. Pie derecho
4. Correa
5. Viga intermedia
6. Viga inferior
1. Viga
2. Caña amarre
3. Correas
4. Adobe
5. Durmiente
6. Solera inferior
7. Ladrillo
XI. PROCEDIMIENTOS ACTUALIZADOS

La “quincha prefabricada “ consiste básicamente en el empleo de bastidores de
madera aserrada, rellenados con carrizo redondo, caña barra, o tiras de bambú, todos
ellos colocados en el bastidor en forma trenzada para su auto fijación sin necesidad
de usar clavos; estos paneles después de ser montados y fijados en sitio constituyendo
paredes, son revocados con barro mezclado con paja formando una primera capa; y ,
finalmente reciben una última capa de tarrajeo utilizándose materiales como el barro,
cemento, yeso u otros, dependiendo de las preferencias, costos de las condiciones
climatológicas u otras a las que estará expuesta la pared, o de la preferencia del
usuario.
Como techado se emplea un techo liviano a base de una estructura portante de
madera y cobertura de caña y torta de barro con paja.
Para zonas de alta precipitación pluvial se fija sobre la torta de barro, planchas de
asbesto-cemento, planchas de zinc u otras.

a. EL PANEL

Consiste básicamente en un bastidor de madera estructural aserrada que constituye
la estructura del mismo, y que en el caso del panel típico está conformado por 2
parantes, 4 travesaños y 4 semidiagonales a fin de darle cierto grado de
indeformabilidad.

La mayoría de las piezas de madera del bastidor son de 3.0 cm x 6.5 cm y de 2.0 cm
x 3 cm de escuadría.

Siendo el sistema constructivo de quincha prefabricada, modular y racionalizada, se
reduce al máximo la variedad de paneles.

Todos los paneles tienen 2.40 m de alto y dos opciones de ancho, 0.60 m y 1.20 m.
Se dispone de la siguiente variedad de paneles:

- PM-1 panel típico
- PM-2 medio panel
- PP -1 panel puerta 1
- PP -2 panel puerta 2
- PV-1 panel ventana baja
- PV-2 panel ventana alta
- PT-1a panel tímpano rectangular a
- PT-1b panel tímpano rectangular b

Toda esta variedad son necesarios para la edificar una vivienda.

En algunos casos es posible prefabricar paneles de menos de 0.60 m de ancho con la
finalidad de utilizarlos como elemento complementario que permita el cierre de un vano
en los casos que su longitud no sea múltiplo de 0.60 m. Este caso se puede presentar
cuando el diseño arquitectónico de la edificación, no se ha tenido en cuenta la
modulación recomendada para el presente sistema, o se presenten casos de pies
forzados, bastante común en ampliaciones con quincha prefabricada en primer o
segundo piso, de edificaciones construidas con otro sistema.

b. ARMADO DE PANELES

En su confección se emplea madera estructural seca, con un contenido de humedad
inferior al 20% y todas las uniones a tope utilizándose clavos.

La excepción la constituye el panel PV-1 en donde la unión del segundo travesaño
interior y el parante interior se hace a media madera y además es clavada.

Las secciones de los elemento de madera deben ser uniformes siendo preferible que
las superficies sean cepilladas.

Es importante que tanto el alto, como el ancho de los paneles, sean lo más exacto
posibles, acercándose a perfectos rectángulos. Esto se consigue si en el proceso de
prefabricación se cortan en una sola operación las maderas que deban tener la misma
longitud.

Si la madera estructural que se usa tiene tendencia a rajarse en sus extremos
principalmente cuando se usa el clavo de 4”, se recomienda primero pre-taladrar
utilizando una broca que produzca una perforación de orden 0.8 veces el diámetro del
clavo a ser empleado.

c. EL RELLENO DE CAÑA

El carrizo y la caña brava deben ser redondas y sin pelar para una mejor adherencia
del revoque; y con un diámetro comprendido entre ø ½ “y ø ¾ “. Los bambúes y cañas
de otros géneros de gran diámetro, deben utilizarse partidas en tiras longitudinales de
1” de ancho. El espesor de estas tiras no debe ser menor de ½ “ni mayor de ¾”; de lo
contrario sobresaldrían del plano del bastidor.

Una vez preparada la estructura de los paneles, se procede a su relleno mediante el
trenzado de las cañas, alternándose sus extremos delgados con los gruesos para
obtener anchos iguales en los dos extremos del panel.

Si se utilizan tiras, deberá alternarse la cara lisa de una tira con la cara pulposa de la
tira vecina.

Las cañas o tiras deben quedar en toda su longitud fuertemente presionadas unas con
otras para proporcionar mayor rigidez al panel.

d. ARMADO DE TECHOS
Los techos más comunes en zonas
lluviosas son inclinados, a una o dos
aguas y pueden armarse con tijerales o
con viguetas. En zonas donde las lluvias
son esporádicas se puede reducir la
inclinación del techo.

En la costa, se requiere una inclinación
mínima de hasta 30 cm, que se logra por
diferencia de altura entre las columnas.

Para levantar, darle declive a un techo,
se construye una estructura de madera
sobre una de las vigas soleras. Esta
estructura adicional se llama tímpano y
sirve para apoyar la cumbre del techo.

Techo con viguetas: Es el techo más
común y económico. Las viguetas son
las maderas aserradas o caña
guayaquil de 4” de diámetro que están
clavadas sobre las vigas soleras en
forma espaciada.

En zona de vientos fuertes es recomendable además amarrar las viguetas a la
viga solera.

La distancia entre viguetas depende del peso del techo y del material de la
vigueta. Si son de caña guayaquil es recomendable un distanciamiento de 40 a
60 cm. entre una vigueta y otra para evitar que el techo se rinda por el peso (en
forma de "panza"). Con el fin de lograr sombra y protección de las lluvias, se
recomienda darle cierto vuelo a las viguetas y tijerales para que sobresalgan 50
cm. del borde de las paredes. Opcionalmente el alero puede ser revestido para
ocultar completamente las viguetas.
Cubierta del techo

Las formas más comunes de cubrir el techo son: cubierta de láminas y cubierta
de caña con barro. Cubierta de láminas: Se puede usar láminas de diversos
materiales, siendo más comunes las calaminas metálicas que se utilizan
generalmente en zonas lluviosas.

Las calaminas se las clava sobre listones de madera dispuestos en forma
transversal a las viguetas. Se usa clavos galvanizados con sombrero. Cuando
las calaminas son onduladas se recomienda clavar por la parte más elevada de
las ondulaciones. Cubierta con caña y barro: La ventaja de este tipo de cubierta
es que aísla el ambiente interior de la casa del clima exterior, a diferencia de las
calaminas que transmiten el clima exterior. Se puede usar caña brava, carrizo,
caña chancada o estera de caña. Está cubierta se construye colocando las cañas
en forma transversal a las viguetas de tal manera que se cubra todo el techo. Las
cañas van clavadas a las viguetas y a su vez amarradas a clavos con alambre
N° 16.

Los tubos para los cables eléctricos deben empotrarse entre las cañas del techo,
amarrándolos con alambre. Luego, encima de las cañas, se pone una capa de
barro de por lo menos 2.5 cm. de espesor. Si se necesitara impermeabilizar el
techo, se puede utilizar mezcla de barro con asfalto en proporción de 20 x 1
respectivamente o colocar plástico en toda el área del techo, antes de ponerle el
barro.
Está cubierta de barro puede ser enlucida con una mezcla de cemento-arena en
proporción 1:5 y 2 cm. de espesor.

e. MONTAJE DE LOS PANELES Y SU FIJACIÓN A LA CIMENTACIÓN

Antes de proceder al montaje, se debe aplicar pintura asfáltica sobre todas las
superficies de madera que se pondrá en contacto con el sobrecimiento, así como
la superficie superior del mismo, con el fin de cortar la humedad que por
capilaridad pudiese subir, luego se procede fijarlos con los anclajes
correspondientes mediante el atortolamiento.

Los travesaños colocados transversalmente permiten asegurar mejor la estructura
La caña va tejida entre los travesaño

f. RECUBRIMIENTO DE LOS PANELES Y EL TECHO

Los paneles se recubren mediante dos capas uno hecha a base de barro y paja
y la segunda con cemento y yeso, el techo igualmente se revocan con una
especie de torta de barro. Para zonas de alta precipitación pluvial se fija sobre
la torta de barro, planchas de asbesto cemento, planchas de zinc u otras
XII. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

A. CONCLUSIONES

 Es un auténtico resultado como material antisísmico gracias a la elasticidad
del entramado de la caña, el cual atrae las vibraciones de la misma obviando
que se propaguen por el resto de la estructura.
 Su ligereza facilita su montaje, disminuye las cargas sobre la edificación y
en caso de colapso no provoca demasiados daños.
 Tiene un buen aislamiento térmico debido a su elevada inercia térmica
suministrada por el recubrimiento de barro.

B. RECOMENDACIONES

Se recomienda usar la quincha mejorada, gracias a que esta es:

 Es antisísmica: por ser sólida, flexible, ligera de peso y con buena cimentación.
Es la más apropiada para suelos de poca capacidad portante.
 Es sencilla de hacer: el proceso constructivo es simple, de fácil aprendizaje y
usa los recursos de cada zona.
 Es adaptable: acepta múltiples alternativas en el uso de diferentes materiales
para muros y techos: barro, caña brava, carrizo, guayaquil, chonta, eucalipto,
tejas, calaminas, etc.
 Es económica: bajo costo y resiste mucho más que otros sistemas. Además al
confeccionarse en el lugar se evita el desperdicio de materiales.
 Es participativa: permite que la población beneficiada se incorpore en todo el
proceso de ejecución, haciéndola replicable.
 Es modular: facilita la construcción progresiva de la vivienda, según la
disponibilidad de recursos económicos.
XIII. BIBLIOGRAGIA

 http://www.buenastareas.com/ensayos/Ventajas-y-Desventajas-De-Las-
Casas/4854922.html

 http://www.buenastareas.com/ensayos/Adobe-y-Quincha/43146388.html

 http://www.predes.org.pe/quincha-mejorada-por-predes--construcciones-
realizadas

 http://www.predes.org.pe/predes/manual_quincha_mejorada.pdf