WALTER MIGNOLO

HERENCIAS COLONIALES Y
TEORÍAS POSTCOLONIALES

I
El término postcolonial1 es una expresión ambi-
gua, algunas veces peligrosa, otras veces confusa,
generalmente limitada y empleada inconsciente-
mente. Es ambigua cuando se la utiliza para alu-
dir a situaciones socio-históricas relacionadas con
la expansión colonial y la descolonización a través
del tiempo y del espacio. Por ejemplo, Argelia, Es-
tados Unidos o el Brasil del siglo XK están todos
enmarcados dentro de la categoría de países post-
coloniales. El peligro surge cuando este término
es usado en la academia en una dirección «post»
teórica, convirtiéndose en la fuente de oposición

1V. Anne McCÜntock: «The Ángel of Progress:Pitfalls of the Term
'Postcolonialism'» en Social Text 31/32, 1992, pp. 84-98; Ella
Shohat: «Notes on the Postcolonial» en Social Text, 31/32, 1992,
pp. 114-140; R, Radhakrishnan: «Postcolonlality and íhe Boun-
daiies of Identity» en Catalice, 16/4/1993, pp. 750-771; Arif
Dirlik: «The Posícolonial Aura: Third World Griticism in íhe Age
df Global Capitalism» en Criticad Inquiry, N° 20/2, 1994, pp.
328-356.

A pesar de todas la dificultades que este térmi- no implica. que postcolonial del lugar de la teoría. por lo tanto. Es El término «postcolonial» sería. como un movimiento que va más allá de las relacio- tica de las teorías postcoloniales. la cita subraya un aspecto vela un cambio radical epistemo/hermenéutico en crucial de las prácticas teóricas contemporáneas la producción teórica e intelectual. Me gustaría insistir en el Shohat sobre las teorías postcoloniales como foci hecho de que el «post» en «postcolonial» es nota- de enunciación y su opinión de que la teoría post. «espacios intersticiales» y otras equivalen. fijas y estables que dise- gieren una discontinuidad entre la configuración ñan (xnapean) las relaciones de poder entre «coloni- colonial del objeto o tema de estudio y la posición zador/colonizado» y «centro/periferia». Argumentaré nuestra atención. o como «crítica post-anücolonial» tes para transformarse en objeto de reflexión y crí. dad políticamente más activa de compromiso. en ne «después» y más como lo que sigue. como poder en la miento intelectual —la crítica tercer mundista «literatura del Tercer Mundo»). tanto en el lugar torias contramodernas coloniales. sino como para tomarlo como parte contexto citaré la descripción que elabora Ella de uno aún más grande. En este articulo asumiré que se un grupo diverso de prácticas teóricas que se ma- está produciendo una transformación fundamen. más pre- confuso en expresiones como «hibridación». aunque el tér- condición histórica postcolonial la que debe atraer mino excede su propia descripción. sería una manera menos pasiva de referirse a la si- cas culturales tanto del siglo xtx como a las del tuación de los países neocolonizados y una modali- siglo xx. Shohaí: ob. anticolonial— más que superar cierto punto históri- el término «postcolonialidad» o «lo postcolonial» se co —el colonialismo—. tercer mundos». En este vo paradigma. lo que va más ciertos casos como un sustituto de la literatura de allá y se distancia críticamente de un cierto movi- la «Commonwealth» y en otros. a los «intelectuales del Tercer Mundo». cit. porque ellas su. la movilidad y la fluidez. nes relativamente binarias. sino los íoci de enunciación de a favor de la razón postcolonial entendida como lo postcolonial. en general. analizado por Shohat.100 101 WALTER MÍGNQLO HERENCIAS COLONIALES Y TEORÍAS POSTCOLONiALES principal en contra de las prácticas que favorecen herencia colonial. prácticas oposicionales en países eon una gran .. cruce de la historia moderna europea con las his- ción de una razón postcolonial. p. conscientemente cuando se lo desarraiga de las el prefijo «post» haría sentido menos como lo que vie- condiciones de su manifestación (por ejemplo. En palabras de Shohat: a la «gente de color». 108. en el tal del espacio intelectual. Es empleado in. pues aquí el «neocolonialismo» vuelve problemático cuando se aplica a las prácti. Tales rear- ticulaciones sugieren un discurso más matizado. blemente diferente de los otros post de la crítica colonial ha formado un espacio de fuerza para la erudición y resistencia crítica. mientras que. No iré tan lejos de práctica oposicional en la esfera pública como como para proponer lo postcolonial como un nue- el de una lucha teórica en la academia. los discursos postcoloniales proporcionan 2 E. soy de la opinión de que no debemos A pesar de todas las ambigüedades del término perder de vista el hecho de que lo postcoionial re. permita el movimiento. Aquí. a ios «grupos étnicos» en la academia. No es tanto la identificadas como postcoloniales. nifiestan a raíz de las herencias coloniales. Por consiguiente. «mes. a raíz de la configura. ciso si se articulara como «teoría de los post-primer/ tizaje».

consecuencia de la expansión europea y no dades naturales. el Ci. la independencia política. La postcolonialidad (tanto en términos de situación o nueva coránica y buen gobierno de Guarnan Poma condición como de producción teórica y discursiva) de Ayala. la otra. ciohistórica de los pueblos que obtienen su inde- . dificultad surge no sólo por las diferencias entre La razón postcolonial presenta lo contramoder. a pesar de que dernidad y la inscripción del orden mundial en el Estados Unidos no tiene el mismo tipo de heren- que el Occidente y el Oriente. desde los límites de la loniales. Sin embargo. podría estar Comenzaré pues. terminada alrededor de 1615). coexiste con las situaciones/condiciones postco- les. la postmoderna. pa hasta 1945. que con la razón postcolonial. es que Estados Unidos no lo lítica del mundo moderno. contar en términos de teorías postocoloniales . E. como realidad con la que podríamos la historia antigua hasta las ciencias sociales mo. y también el espacio acepta fácilmente como caso postcolonial y. Italia. por intelectual (desde la filosofía hasta la religión. es. Jamaica. fueron inscritos como enti. desde las historias y herencias colonia. La razón postcolonial precede y colonial. ción geopolítica y geohistórica de la modernidad Una de las primeras dificultades que encontra- occidental europea (eonceptualización de Hegel) en mos en este mapa de herencias coloniales y teo- sus dos sentidos: la configuración económica y po. la post. limito mi com. las herencias coloniales en Estados Unidos y. 3 V. sino principalmente porque la mento de la expansión occidental (por ejemplo. anticolonial (contramoderna). Francia y Alemania a comienzos del siglo XK. o Estados Unidos desde el comien- mentales para criticarla modernidad: una. cia colonial que el Perú o Indonesia. Por supuesto. navegó junto con los la expansión europea. bargo. di- no como un lugar de disputa desde el primer mo. A raíz el proceso de consolidación de Europa occidental del liderazgo norteamericano en ía continuidad de como entidad geocultural. antes y después de prensión acerca del «colonialismo» a la constitu. riales y coloniales de Occidente (tales como Euro- derna. Iré aún más allá al suge. cií. 102 103 WALTER MIGNOLO HERENCIAS COLONIALES Y TEORÍAS POSTCOLONIALES cultural contemporánea. España (o Castilla) las herencias coloniales encontradas en países y Portugal fueron el «corazón de Europa» para usar como Estados Unidos se adhieren a las teorías el término que Hegel finalmente aplicó a Inglate. ob. Shohat y A. la razón postmoderna esta- viajes de ultramar y la expansión de los imperios ría conectada más fácilmente con Estados Unidos portugués y español. El hecho es que. propiamente hablando. el prefijo post contiene la narrativa hegemónica de ¡a historia occidental. gamos. McCliníock. otro país europeo. Durante el siglo xvi y la pri. La dernas) justificando tal configuración. como utopía o como equivalente a la razón diciones postcoloniales. niales. desde consiguiente. con un recuento de la mane. sin em- vilizado y el Bárbaro. Limitaré entonces mi enfoque de las situaciones/ condiciones postcoloniales a la configuración so. postmodernas que se encuentran en Fredrie Ja- rra. el Yo y el Otro. haciendo tiende a-estar vinculada con ias experiencias del posible cuestionar el espacio intelectual de la mo. rías postcoíoniales. pendencia o emancipación de los poderes impe- rir que cuando se compara con la razón postmo. Desde 1500 aproximadamente. Tercer Mundo. Se podría decir que mera mitad del siglo xvn. idea de «precedencia». justificado en términos de condiciones postcolo- ra en la que hablo acerca de las situaciones y con. nos encontramos con dos maneras funda. Primero. zo del siglo xx).

Por eso. Madison. donde el espacio contestatario es el resul. . James y Rorty (entre otros). tales como la desmitifi. Pierce. de la práctica de una mientras que postcolonialidad es el discurso de la reflexión filosófica cuya base no ha sido fundada contramodernidad manifestada por la colonización en la necesidad de separación de los centros colo. les. Jamaica. University ofWjnconsin Press. siempre aceptada. Al leer a Emerson. 236. India. sidera la descolonización como un proceso poste- tico Norte —el momento de la postmoderni-dad— rior a 1945 (lo que lo restringe principalmente al ».) y «co- 5 The American Evasión of PhUosophy. WALTER MÍGNOLO HERENCIAS COLONIALES Y TEORÍAS POSTCOLOMALES mesón4..6 2) la manifestación tempra- las del colonialismo. los académicos latinoamericanos de los Estados cación de la hegemonía cultural europea. etc. y la deconstrucción de ios sistemas filosóficos tado de las herencias del capitalismo más que de del Atlántico Norte»). con lo postcolonial. Si es necesario otro ejemplo de la lítico y la producción cultural. Estados Unidos. de asentamiento projundo (por ejemplo. ejemplo. 1991. Indonesia.)8 donde el niales mismos.104 105 . India. Argelia. 3) el «primer paso a historia intelectual de Estados Unidos para justi. Pragmatism. A Genealogy qf lonias de asentamiento profundo» (por ejemplo. p.Perú. niales. Nueva Zelanda. Fredric Jameson: Postmodemism or the Logic or Late 8 He usado la distinción entre «colonias de asentamiento» (por Capitcdism. la descolonización del Tercer Mundo promulgado ficar el razonamiento postmoderno en complicidad por la independencia política en Asia y en África» . notemos que si se con- específico en la historia de la civilización del Atlán. En otras palabras. de lugar. . Royce. ofreciendo direcciones en el ambiente po- en este contexto. poder colonial se mantuvo con una particular bru- matismo profético se manifiesta en un momento talidad. proceso prematuro de descolonización y su enti- nal de la edad europea (1492-1945). que diezmó dad como grupo de países del Tercer Mundo no es la autoconfianza europea e inspiró la crítica per. 1989. cados para entender el concepto de postcoloniali- Dewey. se puede considerar seriamente Notemos primero que los tres procesos históri- el argumento de Cornel Wests acerca de la evasión cos fundamentales que West ofrece para compren- norteamericana de la filosofía como genealogía del der la postmodernidad podrían también ser invo- pragmatismo.) de McClintock: ob. La clásica discusión entre na de Estados Unidos como poder económico y Jameson y Ahmad podría ser releída fácilmente militar.. 4 V. Kenia. 7Ibíd. y va aún más allá cuando afirma que «la post. Australia. campo del Imperio británico y las colonias alema- modernidad puede ser comprendida bajo la luz de nas y francesas) América Latina queda fuera como tres procesos históricos fundamentales»: 1) el fi. sino en las necesidades de los países colo. se podría decir que ha sugerido que la evasión filosófica norteameri. Argelia. West afirma que «el prag. En un juego de palabras. la des- trucción de la tradiciones metafísicas occidenta- Ibid. Esta es otra de la razones por sonal (de acuerdo con West «este monumental las cuales el concepto de postcolonialidad sólo co- descentramiento de Europa produjo reflexiones menzó a ser discutido recientemente en los círcu- intelectuales ejemplares. cit. 235. p. En segundo lugar. etc. la postmodernidad es el discurso de la contramo- cana es precisamente el resultado del filosofar fuera dernidad surgido de las colonias de asentamiento. West dad. Durham. etc. Du Bois. The Duke University Press.

los Mariátegui en Perú (alrededor de 1920). cit. parece obedecer a que el concepto de postco. gimiento del pragmatismo norteamericano en una Si miramos atrás. Zea publicó América en la historia11. c) colonias de asentamiento como una respuesta a lo postmoderno en Estados profundo después de 1945. poder mundial. Cornel West. ser subrayadas: el caso del marxismo de José Car- derna es su descarado énfasis en lo moral y su in. como la mayoría de los países teorías posteoloniales de las colonias de asenta. mos describir como liberal. no se puede evitar la mis- rencia colonial dividida en tres partes: a) colonias ma pregunta referente a lo postmoderno. co del Primer Mundo»10. y a la de asentamiento. latinoamericanos (tipo b). el sur. ... Enrique Dussel en Argentina (desde 1970). texto más bien de teoría postcolonial. pueden ser encontrados inmedia- una vez más a la superficie de la vida intelectual tamente después de la revolución bolchevique y noratlántica en nuestros días.106 107 WALTER MIGNOLO HERENCIAS COLONIALES Y TEORÍAS POSTCOLONIALES Unidos y se mantiene en gran parte ignorado en mismas colonias de asentamiento elevadas a un los países de Latinoamérica. que podría- to de postmodernidad ha recibido en Latinoaméri. te del poder colonial a comienzos del siglo XK. mientras que los con. particu. cuan- larmente en los países con gran población de des. aunque no siempre se ceptos de modernidad y postmodernidad gozan ya hace la distinción entre la manifestación y los usos de una extensa bibliografía. do Dirlik afirma abierta y provocativamente que cendencia europea (por ejemplo. En este mapa. del Tercer Mundo han llegado al mundo académi- El mapa presentado por West sugiere una he. vez. consecuencias son evaluadas. acerca de países de ca. cií. Brasil y el Cono «lo postcolonial comienza cuando los intelectuales Sur). Por ejemplo. Unidos. La rica. El hecho de que comencemos a ver artículos asentamiento profundo. los pensadores li- (en lugar de postcolonialidad) de una colonia de berales como Leopoldo Zea y Edmundo O'Gorman. 329. 1958. problemática presentada por Zea está enraizada lonialidad se ha convertido en tema importante de en una larga y duradera tradición entre intelec- discusión dentro de los círculos académicos de las ob. las preocupaciones y los miento profundo antes y después de 1945: temas que hoy identificaríamos como discursos posteoloniales que coexisten con las condiciones No es casual que el pragmatismo americano salga posteoloniales. explica la atención que el concep. b) colonias de asentamiento pro. México. de equívoco impulso de adelanto . p. ni sus de los Estados Unidos como en aquéllos. 'UNAM. 4. p. tanto en la academia de la postmodernidad y la postcolonialidad. asentamiento que posteriormente se convirtió en En 1958. y en El énfasis sobre el concepto de postmodernidad México (desde 1960 hasta hoy). ob. El sello distintivo algunas de sus diferentes manifestaciones pueden del pragmatismo americano en nuestra era postmo. emancipados directamen- donde se mezclan la postmodernidad y Latinoamé.. considerar un argumento como el de West fundo antes de 1945. hacia las colonias de asenta- colonia de asentamiento sería el equivalente de las miento profundo.. nivel hegemónico mundial.

La relación de España mente con los Euro-americanos (criollos) y algunos como la de Rusia con el «eurocentrismo» fue seme. estos mestizos occidentali- jante. los Andes y Mesoamérica. presentar a los sectores pre-indepen- dientes no-nativos como colonizados sería tomar una dirección errada.108 109 HERENCIAS COLONIALES Y TEORÍAS POSTCOLONIALES WALTBR MIGNOLO tuales hispanoamericanos desde el siglo XDC la con. en otras palabras. cita que exponemos. Estados Unidos. a ella Zea le dedica un capítulo de su más zados conformaron los ejércitos que derrotaron a España durante las guerras de independencia del reciente producción12 y que ubica en la formación siglo XK. Aníhropos. Jorge Klor de Abra reaccionó fuertemente en con- gen de Occidente». cia la periferia de aquellos que se identificaban a sí por ejemplo. rras de independencia como luchas anticoloniales. que los nuevos países. finalmente. nal. existen enormes diferencias debido a las distintas épocas en que La primera parte de mi tesis es simple: si tomamos tuvo lugar cada proceso histórico y por el hecho en cuenta que la población indígena de las Américas empezó a sufrir un colapso demográfico devastador de que mientras la descolonización en Latinoamé. y Barcelona. a pesar de haber trans. En la larga Rusia en la Unión Soviética. Sin embargo. bajo el y consecuencia de las conceptualizaciones carte. la diferencia entre las herencias coloniales de asen- nen algunas similitudes con la transformación de tamiento y de asentamiento profundo. Unión Soviética no están conectadas con la he- to a España y a Rusia como marginales para el rencia colonial y el pensamiento postcolonial por Occidente. el desplazamiento ha- gunas interacciones con las culturas indígenas. cuencia. Una similitud sesenta como Zea y un pensador chicano de los muy obvia que Zea señala como proveniente de la años noventa enfrentándose con la occidentaliza- modernidad marginal de España y Rusia durante ción y las herencias coloniales: los siglos xvm y XK. como consecuencia de su contacto con los europeos. una utopía que no se materializa en Europa sino flictíva relación con Europa y. caracterizar a las Américas posteriores a las guerras . construyeron sus identi- sianas y hegelianas de la «razón». En este texto Zea representa tan. la Revolución Rusa ocurrió en el gen a partir de los modelos europeos. que la pérdida de población nativa trajo como conse- las y portuguesas de asentamiento profundo (al. la herencia histó- XK. y otras zo. con el rica y su implementación revolucionaria en la occidentalismo. mismos como nativos de la naciente política nacio- nas en las que la descolonización se produjo invo. a finales del siglo xvi. del idioma español y del cristianismo. europeos (peninsulares). Sin embargo. que conjunta- mismo corazón del imperio. con Estados Unidos. liderazgo criollo/mestizo. rica se produjo en las primeras colonias españo. podemos ver la diferencia currido casi un siglo entre la descolonización de entre un pensador neoliberal mexicano de los años Latinoamérica y la revolución rusa. Se puede conjeturar que las tra del pensamiento en términos postcoloniales en situaciones postcoloniales en las colonias de asen. Hay dos capítulos muy significativos razones que ya describiré. ron rápidamente a reemplazarlos forjaron su ima- gración forzada). como también dades nacionales completamente al margen de las en el invertido hegelianismo de Marx y Engels como prácticas euro-americanas. hacia el fin del siglo en sus márgenes. y al hacerlo trajo a primer plano tamiento profundo (tipo b) en Latinoamérica. que la mayor parte de los mestizos que empeza- lucrando el problema de la esclavitud como mi. y. tie. «España al margen de Occidente» y «Rusia al mar. es inconsistente explicar las gue- 12 V. Discurso desde la margüíacián y ¡a barbarie. 1988.

algunas de las confusiones y ambigüedades que co no es la India. como él mismo festación de las consecuencias de las situaciones aclara. tipo (b) y (c) camente. aquellos en el poder y en la posición para hacerlo efectivo. de Estados Unidos —a pesar de su trágica lucha en En contraste. tegran ninguno de los tres tipos de situaciones y discursos postcoloniales. rías son movimientos contramodernos que respon- Existen aquí dos problemas que merecen ser den a diferentes clases de herencias coloniales y aclarados. es de tipo b.110 111 WALTER MIGNOLO HERENCIAS COLONIALES Y TEORÍAS POSTCOLONIALES de separación como postcoloniales es engañoso. Es decir. son más bien una mani- Klor de Alva formuló esta tesis. Méxi. dernidad no es particularmente angloamericana. ferentes experiencias coloniales y postcoloniales francés y español). especialmen- construcción de identidades entre los latinos y los te de tipo c. Ahora si enten- radicalmente la visión de lo colonial y lo postcolo. que son situaciones y discursos post. discursos y las teorías postcoloniales. si ía modernidad consis- . ambos términos se a las colonias de asentamiento profundo de tipo c. excluye el Caribe (inglés. las teorías postcoloniales no in- contra de su exclusión— no son argelinos13. es la construcción de la con- mexicano-americanos en los Estados Unidos de ciencia de la teoría postcolonial la que permite hoy. manifiestan desde diferentes tipos de herencias mientras que el Caribe español. como lonialidad. la posteolonialidad). 1492 y 1945. 1. tienen en común el proceso de la expansión occi- nes postcoloniales y el otro. N° cipalmente por discursos coloniales producidos por 1-2. ía independencia lógica similar. Si usamos una período moderno. es lo que hay entre los dental identificado como modernidad.las Amérieas no eran ni Asia ni África. por ejemplo. Uno es la diferencia entre las situacio. aunque no deja muy claro su con. como también la subyugación de pueblos y culturas en su lucha por la liberación. 3. Además. construir) las di- cepto de «las Américas». Estaría de acuerdo con vez muy esquemática. Bási. situaciones y discursos). blema de modernidad y países colonizados entre lia. demos la postcolonialidad y la postmodernidad nial. pero nos ayuda a separar ambos debates. De esta manera. sino más bien un problema global o coloniales de tipo a. Además. 1992. sino que perte- de las reglas coloniales y las diferentes etapas del nece a la historia del ser humano. La modernidad es tanto la conso- lidación de los imperios de Europa incluyendo sus consecuencias. entonces ambos tipos de teo- cas» es puramente hispana y angloamericana. diciendo que ésta es solamente un pro- también la descolonización de Indonesia o Arge. 13 Jorge Klor de Alva: «Colonialism and Postcolonialism as (Latín) aunque su historia puede haber sido relatada prin- American Mirage» en Colonial Latín American Review Vol. ya que el Caribe inglés y francés pertenecen como construcción de teorías. Me inclino El lector puede objetar diciendo que la postmo- por entender «las situaciones y discursos postco. cuya consideración cambiaría (es decir. loniales» como una configuración de la liberación ni siquiera un fenómeno europeo. basado en sus investigaciones dentro de la y discursos postcoloniales de tipo b. coloniales (tipo (a) la postmodernidad. describir y separar (por ejemplo. se puede argüir que la misma ob- angloamericana e hispanoamericana al final del servación podría hacerse con respecto a la postco- siglo xvm y principios del x¡x respectivamente. Tal formulación es tal un problema transnacional. Perú no es Indonesia y los latinos conlleva la expresión. En resumen. p. b y c. la idea de Klor de Alva sobre «las Améri.

Su discurso. porque el lugar geocultural se hace ex- (como operaciones de construcción literaria) son plícito. finalmente. mujeres de color. periferia. se concebía en términos del discurso teórico quien las herencias coloniales están atrinchera- por la academia. Estoy consciente de que esta afirmación puede ser loniales en colonias de asentamiento (por ejemplo. desde el lugar de alguien para quien las he- pesar de que fue atractivo y seductor (y aún lo es). tificación se convierte en una parte de la política plo. Said. a rio. parece que las posi- tos vinculados a la academia y a las tradiciones y bilidades de teorización de las herencias colonia- reglas de instituciones disciplinarias). entonces. blema en términos de un determinismo ontológico. y 3) herencias colo. rencias coloniales son históricas. Las prácticas teóricas postcoloniales se aso- lados distintos de un proceso para contrarrestar cian con individuos que provienen de sociedades la modernidad desde diferentes herencias colonia. por ejemplo. la política de iden- por así decir. sión y de la ambigüedad del término se debe a las minos de modelos lingüísticos y. en das en su propia sensibilidad. de colocación: identificarse a sí mismo como X se- rarios de emancipación) con la autoconciencia de ría parte del mismo proceso de teorización de la ser una práctica teórica dentro del concepto eru. venciones culturales y políticas. etc. pero no algo no era parte del marco conceptual que. Sin embargo. Este campo académico específico. ya que puede usarse para que sólo cier- Jameson en Estados Unidos). ^ prejuicio está anclado en la distribución ideológi- . Por consiguiente. que la teorización sino más bien. peligrosa. discursos erudi. históricos y discursos lite. no estoy planteando el pro- ejemplo. personal. sin nón se convierte en un teórico postcolonial des. Parte de la confu- ese entonces. Glissant). entre los discursos postcoloniales y las teorías es cuando se habla de prácticas teóricas como inter- difícil de rastrear. en términos de opciones y posibili- de lo postcolonial permite descentrar las prácti. Estoy seguro de que mientras no sea nece- cas teóricas en términos de ubicación geocultural. Spivak. legales. dades. la postmodernidad y la postcolonialidad Primero. coloniales. 2) herencias co. Fa. con fuertes herencias coloniales. en esa épo. sario ser X para entender los X (por ejemplo. Creo. mujeres. inventa un nombre para del imperio tienen la competencia necesaria para distinguirla de las demás y la sitúa dentro de un teorizar sin importar el lugar donde estén. tos individuos puedan producir un determinado niales en colonias de asentamiento profundo (por discurso. colocados. w í 112 113 HERENCIAS COLONIALES Y TEORÍAS POSTCOLONIALES WALTER MIGNOLO te tanto en la consolidación de la historia europea Las dificultades de trazar límites claros provee como de la historia silenciosa de las colonias de la a la teorización postcolonial un lugar distintivo. embargo. La teoría en las humanidades. Mi argumento es. chí- Es precisamente en este aspecto que la diferencia canos. condición social en la cual los X han estado y son dito de la expresión (por ejemplo. políticos. Las teorías postcoloniales son. Es por eso les pueden ser llevadas a cabo en diferentes direc- que hubiera sido muy difícil concebir a Fanón como ciones: desde un lugar estrictamente disciplina- un teórico postcolonial en 1961. desde el lugar de alguien para ca. Lyotard). en las ciencias varias posibilidades de comprometerse uno mis- sociales en términos de leyes ya establecidas.). que el prejuicio opuesto es lo más co- pués de que la academia conceptualiza una nueva mún: que las personas provenientes del corazón clase de prácticas teóricas. que han estudiado les: 1) herencias desde/en el centro de imperios y/o están en algún lugar del corazón del imperio. hispanos. discursos postcoloniaies (por ejem. era concebida principalmente en tér. mo en teorizaciones postcoíoniales.

dedicado principalmente a las ciencias distribución académica de la labor científica no es sociales. cuentra en el Primer Mundo y no en el Segundo ni Debo esta idea a Cari Pletsch14. O. que va unido a la distribución grandes categorías: los países tecnológica y eco- geopolítica del Primero. El período escogido es importante tam. La fuerza de discusión en la época en que Pletsch escribió su su argumento descansa en el hecho de que la re- artículo. plazamiento del locas de enunciación del Primero al Tercer Mundo . «The Three Worlds or íhe División of Social Scientific La. Segundo ni Tercer mundos porque tales entidades no existen. gobernados por la ideología. llados. en lugar de construye la clasificación: la enunciación se en- las herencias coloniales. paralela a la nueva ubicación política ni económi- bién por las conexiones implícitas entre la desco. Los discursos colo. Las bases de tal distribución no van uni- damento de las humanidades y de las ciencias das necesariamente a las propiedades de los obje- sociales durante el siglo XKC basada en herencias tos clasificados. cursos coloniales y el establecimiento de las bases de las teorías postcoloniales. sino de las divisiones conceptuales " V. O. que la teorización postcolonial lucha por un des- mente con el periodo de surgimiento de los dis. . países tecnológica y económicamente subdesarro- política y teórica. Período en el mer Mundo y en el modelo de las clasificaciones que la labor social y científica estuvo reorganizada posteriores. imperialismo y agresión fueron sustitui- tal. Mi suposición se puede entender mejor si pro- niales y sus teorías no eran todavía un tema de seguimos con Pletsch un poco más. como el mismo Pletsch señala: lonización y el surgimiento de la Guerra Fría. como tales. inspiró la división del mundo en tres lsSe me ha dicho en un par de ocasiones que no debería de hablar de Primero. sobre todo. que puso de nuevo a Rusia/Unión Soviética en el pa- Los términos que evocaban etnocentrismOj condes- norama. Segundo y dos. entonces. circa 1950-1975» en Comparative Study ofSaciety and que la configuración del mundo no es la que inspiró dicha dis- History 23/4. Ya que la clasificación se originó en división social y científica del trabajo en relación países capitalistas democráticamente desarrolla- con la división geopolítica del Primero. organizados democrá- dos. es de acuerdo al nuevo orden mundial. y los su propio fundamento como práctica cognitiva. ca de los mundos culturales. 565-590. tinción. de otra manera. Mi primera suposición. nómicamente desarrollados. los países tecnológica y económicamen- lonial revela un cambio de terreno con respecto a te desarrollados. Siento la necesidad de disculparme por presentar esta anotación. pp. a la vez que no puedo evitarla. del mundo que. 1981. La tesis de Pletsch es dos sistemáticamente por términos-eufemismos apa- simple: la angustia de Occidente por el surgimien- to de las naciones socialistas y. como Segundo Mundo. Quisiera enfatizar aquí que no estoy ha- blando de las entidades. existieron y todavía existen aun- bor. en el margen de la modernidad occiden. Segundo y Tercer mun. mientras la razón postco. quien trazó la en el Tercero. estos se convirtieron naturalmente en el Pri- Tercer mundos entre 1950 y 1975. cendencia.114 115 WALTER MIGNOLO HERENCIAS COLONIALES Y TEORÍAS POSTCOLQNIALBS ca del conocimiento en las ciencias sociales y las humanidades. coincidente. sino al lugar de enunciación que del Renacimiento y de la Ilustración. la razón moderna dice del fun. ticamente. por el crecimiento económico y tecnológico de la Unión Soviética.

y el generalista disci- do. pero sobrecargado con una élite asociado con la ideología puesta en contraposición ideológica que impide el pensamiento utilitario y con la ahora inocente otredad de las culturas tradi- el libre acceso a la ciencia. Pteísch: ob.. Así. La necesidad de ayuda foráneay los enor. aclarar el lugar de las prácticas teóricas postcolo- do el concepto de cultura para las mentalidades de niales y postmodernas hacia el final del siglo xx. las sociedades tradicionales en sus estados primiti. por consiguiente Mundo. están comprometidos mayormente con es- natural.. moderno es el cielo de la ciencia y el pensamiento mentos de Guerra y de Marina del gobierno de Esta. es que la distribución epistemológica del trabajo fue parte integrante de la distribución ideológica Cito a Pletsch en una forma extensa por la sus- del mundo y de la reconceptualización de la cien. 16 C. El Segundo Mundo es también tecnológi. 117 116 HERENCIAS COLONIALES Y TEORÍAS POSTCOLON1ALES WALTER MIGNOLO rentemente naturales y científicos. poco después del colapso del orden de los tres mun- vos. la distin. regiones ideológicas del Segundo Mundo. Otros clanes —los economistas. Las antiguas co. sido imposibles de explicar en una época de paz con sociólogos y politólogos— estudian el Tercer Mundo categorías que no se diferenciaran en nada de aque. plinario que estudia las sociedades naturales del dad del pensamiento utilitario y científico. Lo que distingue su área es el peligro camente avanzado. 575. la ideología y la cultura: las ciencias humanas que ya Michel Foucault des- cribió para el siglo XK y también porque ayuda a Los científicos sociales de Occidente se han reserva. sean del es económica y tecnológicamente subdesarrolla. los tres mundos especialmente las sociedades naturales de Occiden- te. Han denominado a las sociedades socialistas Ibid. tancial redistribución del orden de las cosas y de cia. un clan dos Unidos se transformaron en el departamento de de científicos sociales ha sido seleccionado para es- «Defensa». subclanes de cada una de estas ciencias del mundo ción clásica entre las sociedades tradicionales y moderno para que penetren específicamente en las modernas puede re-colocarse y redistribuirse. como el Segundo Mundo.. . Pero una vez más. La verdadera comarca de es- 16 tas últimas ciencias sociales es el mundo moderno. cit. utilitario. politólogos y sociólogos que el ejercicio del pensamiento utilitario y desprovis. En concordancia con este esquema. Segundo o del Tercer Mundo. Pero un contraste mucho mayor se presen- ta entre todos estos especialistas de área. Estos es- el mundo moderno se divide en dos: el Primer tudiantes del Segundo Mundo. lonias no sólo se transformaron en «países en proce. 579. p.. forma unánime. libre para colegas economistas. la comarca de la ideología. sólo cuando el proceso de la modernización ya se llas bajo la protección jeraquizada del paraguas de encuentra en marcha. p. estudian el proceso de la modernización del Tercer to de restricciones ideológicas. Y han asumido desde hace mucho —aunque no de so de desarrollo» y las tribus primitivas se convirtie. El mundo tradicional cionales. como muchos de sus Mundo es tecnológicamente avanzado. se van a seleccionar y diseñar Desde un punto de vista epistemológico. por supuesto— que el Occidente ron en «pueblos tradicionales» sino que los departa. con una mentalidad que obstruye la posibili. tudios de área. Por eso Primer Mundo . tudiar estas sociedades primitivas del Tercer Mundo mes egresos asignados a asuntos militares hubiesen (los antropólogos).

Salman Rushdie. De acuerdo a esta lógica. Repensemos ahora la distinción entre venir de. íundamentación del concepto occidental del cono- nial en la que la alianza. Michelle Cliffl. con una forma de pen. mientras la producción literaria puede ser fácil- Mi segunda suposición entonces. Explica dición desde la herencia colonial hasta la redistri. Deseo insistir en el hecho de que no estoy presentando el argu- mento en términos deterministas. Naguib enunciación no son dados. en el campo de la producción «cultural» más que ciación de acciones sociales que surgen de los paí. la literatura. Sin embargo. en el de las ciencias sociales) corrobora la hipóte- ses del Tercer Mundo. García enunciación. cer Mundo.118 119 WALTER MIONOLQ HERENCIAS COLONIALES Y TEORÍAS POSTCOLONIALES dos y el fin de la Guerra Fría. les. también por qué el realismo mágico se convirtió bución de la labor científica analizada y tecnológi. Mundo. sino que también están desafiando la misma tiene como tal su diferencia con la razón postcolo. po abierto de las posibilidades lógicas.I con herencias coloniales. por estar en y ser de. Assia Djebar. . estoy enfatizando que los loci de Márquez. pacto tuviera lugar en el campo literario (es decir. cit. No obstante. de circuns- . tual del Primer al Tercer Mundo. Se puede conjeturar Mahfouz. El hecho de que tal im- que una característica sustancial de lo postcolo. Sin embargo. tífico y teórico. ob. man. en el símbolo de la producción cultural del Tercer camente subdesarrollada. Entonces. es que el íocus ¡ mente atribuida a la producción cultural del Ter- de la teorización postmoderna (de acuerdo a la te. y que invierten la imagen sis de Pletsch sobre la distribución del conocimien- contraria producida y sostenida por una larga tra. la teoría es más difícil de justificar sis de Jameson) se ubica en el Primer Mundo. sino representados. venir de y estar en) y el íocus de los países del Tercer Mundo (por ejemplo. nes epistemológicas entre el lugar geocultural y la ca del Primero. Si tanto los discursos postcolo- cuanto la teoría se define según los modelos del t niales (incluyendo la literatura) como las teorías Primer Mundo. Se podría argumen. cer Mundo. nial lo constituye la emergencia del loa de enun. porque —de acuerdo a la distribución científica aunque en oposición a la configuración epistemo. la teorías | están asociados con la gente (que viene) de países y las ciencias son producidas en los países del Pri. y no estoy suponiendo que sólo la gente que viene de tal o cual lugar puede teorizar X. no nos podemos olvidar Al insistir en la conexión entre el lugar de la del enorme impacto de la producción literaria de teorización (ser de. sino en el cam- ! Fredrie Jameson. gún tipo de pensamiento teórico significativo. Pletsch en su artículo se refiere a producción teórica. to en relación con las áreas geoeulturales. está entre la producción cimiento y del entendimiento al establecer conexio- cultural del Tercer Mundo y la imaginación teóri. es precisamente por el roer Mundo donde no existen las obstrucciones desplazamiento del íocus de producción intelec- ideológicas para el desarrollo del pensamiento cien. del trabajo analizada por Plesch— el íocus de la lógica de las ciencias sociales uis-á-iñs del Tercer producción teórica es del Primero más que del Ter- Mundo analizado por Pletsch. samiento «oscuro»: él o ella no puede producir nin. mi tercera suposición es que tar que la razón postmoderna mezcla prácticas y las prácticas teóricas postcoloniales no sólo están entrenamientos teóricos del Primer Mundo con las cambiando nuestra visión de ios procesos colonia- bases ideológicas del Segundo.

presentó una idea si. fueran racionales. Cito la las teorías posteoloniales están construyendo una introducción de sus conferencias en Frankíurt: razón postcolonial como un locus de enunciación diferencial. diferencial. argumentaré que la modernidad es. Por supuesto estoy simplificando. 1993. Si su comprensión de la genealo- reestablece los límites entre el conocimiento. También falacia eurocéntrica con respecto a su comprensión estoy sugiriendo que la teorización postcolonial de la modernidad.19 es mi razón para acentuar las complicidades en- tre las teorías posteoloniales y «las minorías»). propondría que los discursos y milar de una manera clara y convincente. falsos. Beverly y José Oviedo (ed. la «peri. sobre formas de pensamiento que. En parte de su autodefínieión. y también forja- sujeto cognoscente en la economía social del co. La construcción de la idea de la modernidad rela- Mientras que. en consecuencia. estoy sugiriendo que aquellos para feria (y del papel de España y Portugal en la forma- quienes las herencias coloniales son reales (es de. Por consiguiente. temente poderosa para durar casi quinientos años. La modernidad apa- rece cuando Europa se autoafirma como el «centro» de una historia mundial que ella inaugura. en parte. . 19 V. su conocido y el sujeto y el sujeto cognoscente (y ésta intentos por elaborar una crítica o defensa de ella parecen igualmente unilaterales y. La oclusión de esta peri- otras palabras. Un Zocas de enunciación que en el nombre de la ra- Me gustaría desplazarme hacia la segunda parte cionalidad. desde la pers- cial. un fenómeno con el propósito de presentar mi percepción de la esencial o exclusivamente europeo. razón postcolonial como un locus de enunciación rencias. la filosofía de la liberación.): Boundary 2 (The Post-modernism Debate in Latín America) N° 2Q/3. pero está constituido por «na relación dialéctica con una alteridad no-euro- pea que es su contenido último. pp. Enrique Dussel. por otra parte. induce a los princi- eionalmente) inclinados que otros a teorizar el pa. 65-76. por una parte. siglo xv hasta mediados del xvn). pero La modernidad es. pales pensadores contemporáneos del «centro» a una sado en términos de historias coloniales. «Diferencial» aquí significa también un cho. filósofo argentino asociado a pectiva de la razón moderna. por aquellos que construyeron y previeron la idea de la modernidad como un período histórico e im- II plícitamente como El locus de enunciación. de he. Enrique Dussel: «Eurocentrism and Modernity» en John feria» que circunda este centro es. un fenómeno europeo. histórica y emo. fue lo suficien- nocimiento y del entendimiento como la contribu. da por los intelectuales europeos. que la descripción o explicación zaron a desafiar directamente esa hegemonía. ción del sistema mundial moderno desde finales del cir. les duelen) están más (lógica. para muchos (por ejemplo paira Jürgen Hábennas o Charles Taylor). En estas confe. percibo el lugar del cionada a la expansión europea. ción principal de las teorías posteoloniales. sien.120 121 WALTER MIGNOLO HERENCIAS COLONIALES Y TEORÍAS POSTCOLONIALES taneias históricas y de sensibilidad personal. la ciencia y la filosofía afirmó su pro- de mi argumento: Las teorías posteoloniales como pio privilegio sobre otras formas de racionalidad o contramodernidad y loci de enunciación diferen. un de lo conocido es la contribución principal de las desafio que era impensable (y tal vez inesperado) teorías postmodernas. Los discursos y las teorías posteoloniales comen- to. lo gía de la modernidad es entonces parcial y local.

4) Cuando los bárba- ros o los primitivos se opongan al proceso civiliza- 20 Un ejemplo revelador de lo que estoy tratando de articular es dor.) con el atributo de ser participantes de un espacio en el cual la etnicidad y el lenguaje trastornan la posi.). Mientras que Nancy ver los obstáculos que se le presenten a la moderni- asigna un significado a la cultura chicaría a través de su lectu. la ausencia total de héroe civilizador dota a sus victimas (el colonizado. Natian and en un estado de culpa (ya que. en alguna pequeña me- dida. Áfri- el período moderno . si un proyec. subdesarrolladas. los sufrimientos y sacrifi- York. levantar. 2) Este sentido de superioridad la obliga.): An Oíher Tortgue. WALTER MIGNOLO HERENCIAS COLONIALES Y TEORÍAS POSICOLON1ALES desplazamiento de los conceptos y de las prácti. importante de que la tarea del razonamiento post- cas de las nociones del conocimiento y también de coloniál no está solamente vinculado con la nece- las formas de entendimiento articuladas durante sidad política de la descolonización (en Asia. educar) a las civili- significativas. Routledge. Y «TheTheoreücal Subject (s) of This dernidad se presente a sí misma no sólo como ino- Bridge Called my Back and Anglo American Feminism». do en cuenta esta característica «civilizadora» y re- 21 H. etc. Por otra parte. en última ins- la< contralecíura de Norma Alarcón sobre el significado de la tancia. bárbaras. el bárbaro o el primitivo está «Conjugaíing Subjects: The Heteroglosia oí Essenee and Resistance» en A. que adquiere muy diversas ra desde el espacio donde la etnicidad y el lenguaje no interfie. entre otras cosas. Nueva dentora de la modernidad. a Dussel y Bhabha. sino principalmente con la relectura to similar pudiera ser asimilado a lo que puede del paradigma de la razón moderna. referencia al Maghreb en el lenguaje y la cultura francesa). pp. La coincidencia radica en el hecho zaciones más primitivas. 7) Toman- 369 yy. Bhabha cuando habla desuelas diferentes heren.122 123 . Esta tarea la llamarse. 356. toma un carácter casi ritual: el ren con su propio discurso (por ejemplo. renombrar lo postmoderno 1) La civilización (europea) moderna se autoconsidera desde la postura postcoloniál (énfasis mío). zación. elementos que constituyen el mito de la moderni- nes de la modernidad —más que por las fallas del dad: logocentrismo— he intentado. 1994. se EtnictiyintheUnguistícBorderland. revisor lo conocido. G. recurrir a la violencia necesaria para remo- asignación teórica de Jean-Luc Nancy. rá y redimirá a sus víctimas de su culpa. la mujer. 5) Esta violencia. aunque con algunas diferencias «desarrollar» (civilizar. la más desarrollada. Después de un detallado análisis de la cons- cias coloniales (tipo b y c): trucción kantiana y hegeliana de la idea de la Ilus- tración en la historia europea. la razón postmoderna. formas. Durham: Duke University opone al proceso civilizador). sino también como una fuerza que emancipa- Making ftace/Afofcing Soul. Dussel resume los Impulsado por la historia subalterna de los márge. Esto permite que la mo- Press. El el esclavo. proceso de sacrificio redentor. cios (costos) impuestos por la modernización sobre . Anzaldúa (ed. 1994. Bhabha: The Locatíon of the Culture. de una ma- Encuentro una coincidencia digna de notar entre nera imperativamente categórica. en cente. victimiza. ca y el Caribe). la praxis de la modernidad debe. por así decirlo. 3) El camino de tal desarrollo deberá ser aquel que siguió Europa en su propio desarrollo para salir de la antigüedad y la Edad Media. 1990. Ortega led. llevan a cabo Dussel y Bhaba de manera diferen- la posición de Dussel se asemejaría a la de Hommi te. la civilización. la destrucción ecológica de la discurso de Alarcón es una nueva ubicación necesaria desde el tierra. 6) Desde el punto de ción del conocimiento y del entendimiento. en este contexto. Norma Alarcón: vista de la modernidad. V. la superior. aunque no contradictoria. pp 125-138.

la postmodernidad). sino más bien El mito de la modernidad es expuesto por Dussel en un proceso de trans-modernidad. de enunciación en los bordes de ia expansión co- Finalmente. do analéctica. erótica. la periferia colonial) están. aclara que la historia no comienza en dicotomías presupone que el lado más oscuro de Grecia. presentación frente a la epistemología y explora la les. como afirma Dusseí. una solidaridad organizativa. la cultura universal. rencial. la superación de esas dernidad). diferentes grupos étnicos. etcétera. ción. razas. civilización/naturaleza. proponen una crítica de La transmodernidad (como un proyecto de liberación la razón (una razón violenta. romanas (clásicas) y el surgimiento de la idea de la modernidad desde los márgenes (o eontramo. y que los diferentes comienzos históricos la modernidad (por ejemplo. coercitiva y genocida). los íoci es fundamental de y para la razón postcolonial. Bhabha orienta su trabajo hacia la articula.. segundo. La sugerencia concepto de «racionalidad mínima» de Charles programática de Dussel de que el ascenso de la ' Enrique Dussel: ob. política. ese mismo enunciación. el proyecto de Bhabha de nombrar lo lonial y. económica. hombre/mu- jer. Propondría que este simple axioma descubrimiento llevaría a afirmar primero. cultura occi- basada en su apropiación de las herencias greco. que he denomina- zón. y revisa la narrativa de la Ilustra. al mismo tiempo.)23. sino afirmando la razón del otro. proceso que sobrepasa la modernidad desde aden- tro (por ejemplo. Roríy y Vattimo. Si. diferentes razas. son inevitables y necesarios22. cit. bién coincidir con la preocupación de Bhabha. que la modernidad lleve a cabo por sí misma: es de- e intenta hacerlo no como una negación de la ra. como Dussel declara: también otros pensadores postmodernos como Lyotard. . Es por esta razón que Bhabha sitúa la re- ción recogiendo el fantasma de los relatos colonia. política de la colocación enunciativa en tomo al ción de las instancias enunciativas. dife- ción entre la idea de una modernidad egocéntrica rentes clases. ciado. esclavos. cir. dad europea de las herencias (transformadas) de zón postcolonial como íocus de enunciación dife. La intersec. la construcción de la razón post- postmoderno desde la posición de lo postcolonial • coíonial a partir de los escombros de la moderni- lo acerca a Dussel y encuentra su nicho en la ra. política por encima de la rearticulación de lo enun- pués de 1500. La contribución de Bhabha a la articulación de Mientras que Dusseí dibuja de nuevo el mapa la razón postcoíonial radica. pedagógica y religiosa) Dussel mismo propone una crítica del momento es la co-veriñcación de que aquello que es imposible irracional de la Ilustración como un mito sacrificial. dental/culturas del Tercer Mundo C-. parece tam- para confrontar otras alternativas de interpreta. el sexo modernidad radica hoy no necesariamente en el «débil». sujetos a diversos íoci de se descubre a sí misma como inocente. en que de la modernidad incluyendo en su geografía la los íoci de enunciación tienen prioridad ética y expansión de los imperios español y portugués des. 125 124 HERENCIAS COLONIALES Y TEORÍAS POSTCOLONiALES WALTER MIGNOLO estos pueblos «inmaduros». Mientras que Horkheimer y Adorno. Ibíd. en mi opinión. entre centro/periferia.

sentación: Bhabha responde desde las herencias coloniales de la India Británica a la misma preocupación ex- La racionalidad mínima. cií. entonces la cultura como enunciación focaliza la significación y la instítucionalización.. p. . zamiento.. la ideología de la temporalidad en la práctica an- mológica. como la actividad de arti. No existe más el énfa- política de prioridad cultural y de jerarquía. El concepto de racionalidad mínima le como una negación de la coetaneidad es. Bhabha: ob. tropológica. interrupciones nidad descansa sobre su estructura ejecutoría y de la propia invención de la modernidad. lo enunciativo intenta de las tradiciones de la crítica contemporáneas de repetidamente reinscribir y recolocar la exigencia las escrituras postcoloniales. modernidad a través de estas narrativas de despla- ciación diferencial organiza el discurso contramo. las consideraciones epistemológi. Si la cul. usado en los capítulos anteriores (8 y 9). de Hispanoamérica. p. en la sis separatista que se inclina por elaborar simple- institución social de actividad significante. Nueva York. o Fabián desde una critica de ra el sujeto de la cultura que. el sujeto moderno y la subjetividad) en la Además. 177.126 127 WALTER MÍGNOLO HERENCIAS COLONIALES Y TEORÍAS POSTCOLONIALES Taylor24. pasa a una práctica enunciativa. 241.. Sin embargo. Bhabha recuerda al lector que 24 Aunque Taylor no elabora el texto de «racionalidad mínima» el término «dilación temporal» fue presentado y en el libro citado por Dussel. lugares de intervención. mer plano la instancia humana en vez de la repre.. alte. de cuestionamiento del subalterno o de la derno de Bhabha.zs mente una tradición anti-imperialista o una tradi- ción nacionalista negra «en sí misma». En una nota reveladora en la conclusión de su The Locatían qf Culture. La «dila. en mi permite a Bhabha colocar la representación frente argumentación. por el El poder de la traducción postcolonial de la moder- contrario. al reclamar su propio presente. Leamos a Bhabha: tura como epistemología se centra en la función y la intención. 1982.27 de enunciación creado por la modernidad (por ejemplo. y que él cas que surgen de la trayectoria colonial no son los ejemplos paradigmáticos de los argumentos de Taylor. te H. ob. Son. el tiempo presente de la enuncia- a la epistemología en un esfuerzo por traer a pri. de una función episte. o traspone valores «cultu- ralmente cruzados». si Formulo estas preguntas desde dentro de la proble- lo epistemológico tiende hacia una reflexión de su mática de la modernidad debido a un cambio dentro referente empírico como objeto.. relega otros toci de enunciación al tiempo pasado. cit. Johannes Fabián: Time and the Other: Hoto AníhrppoZpgy ' H. estos lugares de postesclavitud y de los enfoques teórico-críticos que enunciación no se oponen dialécticamente al locus ellas engendranx. Makes ÍES Qbject Columbia University. en el párrafo siguiente acota: constante invención y reconstrucción del yo y de los conceptos monotópicos de la razón. ción desde donde. deformativa que no revalora simplemente el debate ción temporal» que Johannes Fabián identifica de una tradición cultural. Bhabha. presada por Dussel desde las herencias coloniales culación encarnada en la metáfora lingüistica. ! Ibíd. 26 V. Hay un inten- to de interrumpir los discursos occidentales de la Lo postcolonial como el puesto del locas de enun.

p. dría admitir la negación de la coetaneidad enun- pero el punto de vista heredado no ha sido cues. un segundo de la poral» se convierte entonces en una nueva forma teoría de los actos de habla (teorizado por Austíny del discurso colonial como objeto de estudio.. final del capítulo de Bhabha sobre lo postmoder- beral etnocéntrica»29. p. la mujer como sujeto cognoscente se mira en Hay una postura en ei radio occidental que fue cons- la mujer como sujeto de ser conocido. Uno proviene de los resultados del H. es un momento especial de gica en la teorización postcolonial reside en que el un argumento constante y complejo que desarro- sujeto dividido del discurso colonial se observa en lla a lo largo de su libro: el de la teorización postcolonial. énfasis de lo colonial puesto por Gayatri-Spívak ción a causa del diálogo conflictivo entre personas en su trabajo titulado «¿Pueden hablar los subal- con cosmologías y epistemologías diferentes. temológica de la modernidad occidental». butos para la intervención política y cultural. Foucault to surge de la intersección entre dos marcos teóri. negación de la libertad. . Una discusión epistemológica simi. no y lo postcolonial.337. apareció históricamente (citado por Bhabha). de las razones y los atri- gunas feministas anglo-americanas tienden a con. aún con la sociedad dentro de la cual ella realizarse.. 29 Norma Alarcón: ob. El otro marco teórico fue formulado por teorización postcolonial asume tanto la división del Fabián en su análisis de la negación de la eoeta- objeto colonial (de estudio) como la división del neidad en el discurso antropológico (colonial). cit. cit. La controversia epistemoló. sentada en términos de comparación cultural o lar fue señalada por Alarcón dentro del contexto en etapas de la civilización basadas en una idea de los estudios femeninos. gación toma prioridad sobre la acción como repre- sentación. al. admitir también la violenta tionado de ninguna manera. vertirse en una parodia del sujeto masculino de la La discusión del olvido colonial de Foucault al conciencia. tocas de enunciación. Bhabha: ob. La «dilación tem. y la Searle en los años sesenta y setenta) y el otro del teorización postcolonial como el íocus de enuncia. presupuesta de progreso. sujeto de la teorización postcolonial (el focas de Cuando la negación de la coetaneidad no es pre- enunciación). de la misma for- ma. ciativa y. cierra la posibilidad de interpretar la proporción cos dispares. Benveniste en los años sesenta). de género y etnicidad. sino que es aplicada al particularmente cuando ella declara que «el suje. por lo tanto. Como resultado. La interpretación de Bhabha apunta al hecho de La «dilación temporal» es el concepto relevante que al «desconocer el momento colonial como pre- de Bhabha para explorar la epistemología revolu. revelando de esta manera su base li. 195. El concep. la «dilación temporal» po- to (y objeto) del conocimiento es ahora la mujer. sente enunciativo en la condición histórica y epis- cionaria de la teorización postcolonial. La ternos?». en el que la enunciación como promul. Es por esta tituida dentro de su historia y provee el cimiento para razón que un giro epistemológico está en vías de la relación que ésta pueda tener con todas las otras sociedades. 129 128 HERENCIAS COLONIALES Y TEORÍAS POSTCOLONIALES WALTER MIGNOLO ve este concepto como una expresión que captura aparato formal de enunciación (teorizado por «la división» del discurso colonial.

te y las colonias. 196. en la «unidad íntima del yo y del ambiente moder- cen discursos intelectuales que interpretan la pro. la alteridad del lugar posteolonial. Cuando se lee desde la perspectiva tranferencial. diáspora africana. crítica de la construcción de la modernidad en el mos como el único locus de enunciación. Imperio británico y la coloniza- ción de la India para Bhábha. Finalmen. p. y en. vemos cómo la modernidad y la postmodernidad se autoconstru. Imperio francés. don. Gilroy han estado estudiando y con quienes han estado tra- 33 V.. Paul Gilroy: Black Atlantic Modernity and Double Ibíd. pecto a las implicaciones políticas de las decisio- yen desde la perspectiva marginal de la diferencia nes académicas al ocuparse de los discursos colo- cultural. no»34. Conciousness. Lo que diferencia sus te. ticipantes académicos está dispuesto a conceder» . tre el colonialismo y el discurso crítico postcolo. historia- Bhábha critica en Foucault también es subrayado dores y críticos literarios sobre aquellos que han sido por Paul Gilroy en su crítica de Júrgen Habermas agrupados bajo el categoría de «pueblos del Tercer y Marshall Berman. Gilroy están en contra de la creencia de Berman tura. pensamiento postmoderno. 34 Ibíd. la relación de proporción que Occidente pueda te. teorizaciones postcoloniales son sus herencias co- dernidad y la postmodernidad. sostiene que la historia de la diáspora africana y.130 WALTER MIGNOLO HERENCIAS COLONIALES Y TEORÍAS POSTCOLOMALES occidental en el diálogo conflictivo entre Occiden. que cualquiera de sus par- presente enunciativo es el presente del tiempo oc. loniales: española y latinoamericana para Dussel. Mi interés en explorar estas distinciones se lo- de el radio occidental regresa a sí mismo desde el caliza en una pregunta más fundamental con res- atraso temporal de la relación colonial. Kouíledge. 1993. Opuesto a la creencia en las Mundo». Bhábha y Gilroy se unen así a Dussel en su ducción cultural colonial y se reinscriben a sí mis. mientras los centros metropolitanos produ. Londres. En otras palabras. por un lado. Foucault «desconoce por consiguiente. El punto que estoy tratando de eluci- sociedad es reiterada en términos de la diferencia dar fue subrayado por Patricia Seed en los siguien- del otro. Ellas se encuentran contingentemente en niales (o postcoloniales) en la investigación y la el punto en el cual la diferencia interna de su propia enseñanza.. Bhábha reinscribe así el diálogo entre la mo. Los loci de La configuración descentrada y plural de las sub- enunciación coloniales son disueltos por la falta jetividades e identidades modernas adoptadas por de contemporaneidad: las colonias producen la cul.46. el han sido construidos. cidental y de su locus de enunciación. «requiere una revisión más completa de los térmi- ner. L . !Ibíd. alemán y bri- nial por el otro: tánico para Gilroy. p. 46.32 tes términos: La consecuencia del proyecto de la ilustración que Muchas de las obras de los antropólogos. p. Aún más. 'aún con la sociedad en la que [lo coloniall nos en los cuales los debates de la modernidad apareció históricamente'»31. se inclinan en favor de aquellos a quienes promesas insatisfechas de la modernidad. una revaíorización del papel de precisamente el texto colonial como la base para la esclavitud en la construcción de la modernidad.

. sino más bien. Existen dos puntos para motivos de la teorización postcolonial es el lugar ser clarificados aquí: uno es la agenda política de geocuitural de la producción y la distribución del aquellos de «nosotros» (una categoría vacía para conocimiento. deberíamos enfatizar que la emancipación que American Reserch Review 26/3. preocupados por las herencias raza o la posición de clase.. Spivak y Bhabha— adoptan una postura tomadas no tanto en términos de identidades na- ambivalente entre los llamados Primer y Tercer mun. guien nacido en Holanda o en Nueva York tiene Cuando concebí lo que estoy diciendo como una más autoridad en cuanto a molinos o a la bolsa se ruptura epistemológica. Sin embargo. no son más m de Oriente. su contribución en la confi- guración del campo surge dentro del mismo contexto Me gustaría concluir abriendo el debate hacia nue- de la intemacianalización que ellos intentan estudiar vas zonas de cuestíonamiento metateórico posteo- (énfasis es mío). «ser de» y «no ser de». en mi argumen- o África. teorías y el locas de enunciación y representación ción académica en Occidente. debido a su reputación y larga residencia allí.l98. De ahí que sean renuentes a criticar las cional tales distinciones pueden ser percibidas con formas de nacionalismo post-independiente. no obstante. princi- aquí. Estoy consciente que en un mundo transna. palmente) por preocupaciones éticas y políticas. la Estados Unidos. centro y periferia. son todas categorías geoculturales. Occidente y Orien- en Holanda debe ser molinero y otra nacida en te. Los sospecha. El mente discutidas en el pasado. He estado limitando la discusión a los loa. Seed: «Colonial and Poscolonial Discourse» en Latín 35 na. nico. EDos hablan desde el construidos en el proceso de teorización.132 133 WALTER MÍGNOLO HERENCIAS COLONIALES Y TEORÍAS POSTCOLONIALES bajando. coloniales y las teorías postcoloniales. Irán gar geocuitural son comparadas. asumiendo que uno de los desde dónde y por qué. Occidente pero no pertenecen a él. la India. política geocuitural. las categorías postcoloniales promueven es la emancipación de las categorías de conocimiento . de qué. Por lo tanto.. pero escribiendo y enseñando aquí. Debemos anotar que si la producción del conocimiento fuera siem- pre manejada con fines de emancipación huma- V. Me gustaría situar la última frase entre el des. Este es el terreno en el cual las herencias colonia- de y el de y subrayar la correlación entre formar les y las teorías postcoloniales han sido principal- un campo de estudio. tampoco si al. Con todo. La política y la sensibilidad del lu- ser llenada) de Norte o Sudamérica. una reputa. Tales conceptos asunto aquí no es si una persona que ha nacido como Primero y Tercer mundos. con la política y la sensibilidad del género. de enunciación y a las categorías geoculturales. colonialismo español o britá- Nueva York ser corredor de bolsa. y el otro la producción del conocimiento y la necesidad de punto es la agenda de aquellos de «nosotros» (una teorías ya no son guiadas por un deseo abstracto categoría vacía para ser llenada) de y escribiendo y racional de decir la verdad. lo hice en términos de una refiere. En todos estos casos. cionales sino en relación al íocus de enunciación y dos: nacidos y educados en lugares como Palestina y de representación desde donde son construidas las Bengala. 1991. quién está hablando. se han creado. en to.35 lonial. creo que ellas deben ser primeros teóricos en el campo del "discurso colonial —Said.p. sobre la emancipación humana. etc. sino (tal vez. P.

sin embar- go. La tensa ambivalencia de la complicidad colonial.. . La i fuerza de la teorización postcoíonial (tanto como otras prácticas teóricas en el campo de las «mino- rías») reside en su capacidad tanto para tranformar .. Surefy: The Rethoric. ti _ S. tíí. reclama una lectura más matizada de cómo fun- ciona el género igualmente ambivalente en las tropologías tanto de las narrativas coloniales como en las posteoíoniales. /La introducción del género y del feminismo dentro de la critica colonial confirman los avances episte- mológicos presentados por la teorización postco- lonial en dos direcciones diferentes y complemen- tarias: una. la rearticulaeión de la complicidad en- tre la modernidad y la violencia de la razón al des- cubrir la supresión de cualidades secundarias del campo del conocimiento. y la otra. p.15.. cultujraLAdemás ayuda a redeünir y a reestableeer lañimíóñlle'las Humanidades en un mundo trans- í/nacional. L . 136 WALTER MIGNOLO llevar a una intransigencia interpretativa de diferen- te orden.. aunque tal intento de reconocer la margi- nalidad conduce a una réplica opuesta de la infran- queable distancia entre el margen y el centro. en el cual ellas son al mismo tiempo el resultado de las varias herencias coloniales e im- periales. la apertura del trabajo erudito y académico a la esfera pública.