PRESENTACIÓN EN JORNADAS CLÍNICAS CAPS 6 DE ENERO 2017

Pasante de psicoanálisis: Catalina Moreno

TÍTULO DE LA PRESENTACIÓN: Del transitivismo a la relación terapéutica: hacia una
postura ética

RESUMEN: Esta presentación abarcará la postura ética del terapeuta en la clínica. Para
empezar se va a contextualizar la historia de la salud mental, en este sentido cómo lo
empírico y el método científico han influenciado en la comprensión de los fenómenos
clínico y al paciente mismo. Dicho de otra manera, cómo el paciente se vuelve objetivable.
Es por este motivo que se utilizará una filosofía y una ética, específicamente la metáfora
del rostro de Levinas para contraargumentar lo anteriormente evidenciado.
Asimismo al tener un panorama más claro, se intentará explorar desde un concepto
psicoanalítico: el transitivismo, con el objetivo de entender ambas posturas.
El transitivismo es un proceso que subjetiviza, ayuda a constituir el yo del infante, eso
implica darle forma y límites tanto en el cuerpo como en las representaciones simbólicas.
Es así que a través de la palabra de la madre el infante podrá identificarse y asumir el
discurso y la experiencia de ella como propias. Este fenómeno, desde mi interpretación,
genera dos cuestiones relevantes.
Primero que quien ejerce la función materna o de cuidador, supone e impone un saber
ante una experiencia desconocida. Por un lado esto va a formar al infante, como un
desarrollo de ciclo vital pero por otro lado se observa que es algo bastante violento
suponer e imponer a otro para que se pueda someter. Y es esto que se puede plasmar en
la misma clínica: con diagnósticos, hipótesis, teorías que puedan ser tomadas como
absolutos de la verdad, hasta invisibilizar al sujeto.

Segundo, ante la escena de suponer e imponer tal experiencia desconocida, la mamá
simplemente supone. Es más, jamás podrá saber realmente lo qué le sucede al infante. Es
un desconocimiento como tal. En este sentido se tomará el concepto del desconocimiento
como una premisa ante la postura que quizás debe tomar el psicólogo, ya que jamás se
podrá acceder al misterio del paciente porque el sujeto es, por ser sujeto, inaprensible.
1

Ética 2 . Desconocimiento.Finalmente. y junto con la exposición de dos viñetas a modo de contextualización. se intentará abrir una discusión para preguntarnos en conjunto por una posible postura ética del terapeuta en relación con lo anteriormente dicho. Imposición. PALABRAS CLAVES: Transitivismo.

como que la persona ‘enferma’ o ‘no sana’ es motivo de observación. De estos inicios. La psicología. también la metodología. se toma una posición en cuanto a cómo debiera ser este. se seguirá un método empírico para estudiar un objeto. para precisar mejor. generando una particular relación entre el terapeuta y la persona que se encuentra en frente de él. Entonces. ya muy pensadas. está determinada por un entramado histórico. En este sentido. por lo tanto. es sometida a observación. Del transitivismo a la relación terapéutica: hacia una postura ética La relación terapéutica que se produce en un contexto clínico. por ejemplo. por lo que la cura estaba en el aislamiento. y en efecto. frente a esto. la psicología ha intentado posicionarse como una ciencia. así ha tomado caminos que la lleven hacia lo empírico y objetivable. La práctica psiquiátrica determinó y se hizo cargo de algo llamado ‘salud mental’. la historia ha ido elaborando distintas teorías a propósito de cuál es la posición que debería tomar el terapeuta en la terapia psicológica. se pueden desprender muchas reflexiones. pues ya sería un enfermo. la significancia de su padecimiento se reduce a algo objetivable. como lo sería un saber médico. ha compartido más allá de los conocimientos teóricos. al remontar a los orígenes. a un objeto de observación. debía alejarse de los “sanos”. es decir. De aquí por supuesto que se extrae un ‘rol’ de terapeuta. que ha caminado con los mismos pies que la psiquiatría. y tomó la postura de que quién se alejará en exceso de la ‘salud mental’. 3 .

tener un contacto el cual está en constante movimiento. la sobrecarga que hacen del objeto y de la relación con él los llevan sin cesar.El marco donde se origina esto. en una relación de poder. en efecto es aceptar su desconocimiento. es caer en esconder la piel. en aparentar. que no podrá ser reducido a lo mismo. puede resultar pertinente pensar acerca de la metáfora con el rostro. sin máscara. Lo mismo como aquello que se conoce y que se ordena categóricamente. En esta posición no hay un ser definido. su desconocimiento. bajo la curiosidad del rostro y la circularidad de la caricia hay un siendo constantemente. a dar contra su tope. Asimismo. Es por eso que la responsabilidad del terapeuta con el otro. Y en este sentido. igualmente. 1998. la piel como canal de contacto inspira la eterna curiosidad. Ahora bien. en constante definición. en constante curiosidad. Por lo que el rostro es el contacto directo con cada persona. pues nunca es capaz de poseer a otra piel. por lo que desconocerse de eso. Donde “la reducción de los fenómenos observados a la mera bipolaridad. p. frente a esto surge el siguiente interrogante: ¿cómo podría posicionarse el terapeuta con el paciente? Empezare con la ética de Levinas (1961) y su metáfora del rostro para pensar en lo aquello. Levinas (1961) menciona que el rostro es tomado como parte del cuerpo que esta desnuda. la relación puramente unívoca. su misterio. 16). 4 . en constante cambio.” (Berger y Balbao. al que no se tiene acceso como tal. es de alguna manera desconocerse a sí mismo. es asumir su fragilidad. Entonces al limitar al objeto como tal. no solo el consultante posee un rostro desnudo también lo posee el terapeuta. una apertura infinita a la creatividad intersubjetiva. es posible situarlo en una época donde se estaba expandiendo la ciencia y el metodo cientifico. solo es capaz de apenas acariciarla. entender al sujeto como inaprensible. del sujeto-objeto(…) en lo que teorizan acerca de lo observado. éste jamás será conocido como tal. por lo tanto. desconocer la fragilidad e intimidad personal. dicho esto. caer en una lógica de posiciones humanas avasalladoras. Dicho de otra manera. Es sumamente importante entender que desde la premisa sobre el Otro. históricamente. con conexiones que permiten crear una red de significados y significaciones personales. es la fragilidad entera. es decir.

Dicho de otra manera si la mamá (sujeto social atravesado por un lenguaje y cultura) le dice al infante que tiene dolor en una parte del cuerpo por el golpe. 8) además la madre le asignará su propia vivencia. diferencia entre lo interno y externo. Ahora bien. el infante se identifica con ese discurso. que contiene dolor. éste no dice nada ni expresa nada. ligando a éste último. “el transitivismo responde al caso en que me doy un golpe y quien lo sufre es el otro” por un supuesto saber. p. “el masoquismo por el cual experimento dolor – aunque no lo sienta. solo será una porción de aquello. le transfiere el masoquismo. Cuando el niño padece de algo: un golpe. por otra parte. además abre la apertura al acceso del mundo simbólico. se podría graficar eso como un afecto masivo. aquello es: un proceso que se da en la infancia. y constituye la subjetividad del sujeto. a través de su discurso. Un 5 . el misterio del otro en el psicoanálisis? ¿Por qué hay un intento constantemente de tratar de entender éste desconocimiento en la clinica? y ¿como poder acceder a eso o no? Estas preguntas se responderán a través del concepto psicoanalítico: transitivismo. de una experiencia que no ha vivido como tal. en consecuencia el niño podrá sentir dolor. forma el yo. En otras palabras. El transitivismo ocurre con un hecho observable. En cambio el resto del afecto se niega y reprime debido a que nunca se ligó a una representación(es). 1998. una incomodidad. sin embargo le afecta dado que supone un saber a su hijo acerca del golpe y de su cuerpo. incluso se obliga a afirmar de esa simbolización parcial. considerando los aportes realizados por jean Berger y Gabriel Balbao (1998). indescriptible y cuando se simboliza (a través del discurso de la madre) tal afecto. delimita el cuerpo. en cambio es la mamá que reacciona y comenta con un ¡ay! Se observa que la madre hace una indicación. Aquí lo podemos ver con la dialéctica de masoquismo y sadismo. de ella. El infante se pega en alguna parte de su cuerpo. En resumidas cuentas. ¿cómo se podría entender el desconocimiento. y lo asume. en tanto que el sadismo supone su vivencia” (Berger y Balbao.

se observa aquel como un golpe de fuerza. acaricia el objeto pensando que aquel sufrió el daño. Dado que es un acceso a lo simbólico. pero a la vez niega el desconocimiento de tal experiencia a través de la afirmación de la misma. quien se queda de ello sin sufrirlo: segunda negación. y en vez de sentir dolor en su cuerpo. cuando la madre emite un ¡ay!. que es meramente desorganizador (…) deja al sujeto en lo que Freud llama “rayo” que desborda por su violencia los límites soportable del dolor. Volviendo al tema del transitivismo. como la motivación que 6 . En palabras de los autores. A fin de cuentas. el objeto de una notable elaboración simbólica. tiene una naturaleza simbólica y asociativa. Esta doble negación es el efecto de una doble división y una doble represión. en el transitivismo éste constituye.” (p. debida particularmente (…) el carácter de doble negación de aquel. chocante y brutal. pues asocia el afecto con una representación. y es otro.ejemplo clínico psicopatológico según los autores Berger y Balbao (1998) es sobre un sujeto con una estructura psicótica. en ese sentido puede parecer como violento. o su madre. un niño se da un golpe sin reacción primera negación. impone un saber y a la vez niega la experiencia del infante. Vale decir que hay una elaboración discursiva ante el hecho.11 – 12) De igual modo la experiencia de la vivencia del infante permanece en lo desconocido. supone una vivencia en su hijo. un deseo de saber. En síntesis el transitivismo mantiene el desconocimiento. (Berger y Balbao. 1998. con el objetivo de que desde él da impulsos de saber. Él se pega en la rodilla con tal objeto. Por ejemplo se plasma esto en la clínica. ya que como se dijo antes. Aquí se observa cómo los límites de su cuerpo y objeto están difusos. Es por eso que la madre no podrá nunca responder la demanda de su hijo de forma completa. al contrario.) “La adquisición de una experiencia que abre el acceso a lo simbólico y lo opone en todo sentido al trauma. tanto para él como la madre. No obstante es pertinente decir que esto no es un trauma.

hipótesis con verdades absolutas y diagnósticos pues bien. que el 7 . entre el agente que lo emite y lo que produce con él. donde él. se llega al interrogante: cómo podrá acceder a su desconocimiento. hacen una sobre carga al objeto y lo estructuran con un simple “ser”. el paciente no sabe por qué hace lo que hace. Pero antes hay que precisar la problemática que se dijo anteriormente. vale decir. un diagnostico y nada más. lo inconciente” (Berger y Balbao. es más nos guían bastante para comprender. 2) al reducirlo. en otras palabras un intento de conocer al objeto y su naturaleza a través de: 1) la posición del terapeuta. el misterio. ya que éste “permite intercalar. ¿Cuál sería el peligro de esto? Es que podría ejercer una violencia con la relación. sin embargo cuando apuntan la teoría como una totalidad. Según los autores Berger y Balbao (1998) señalan que es en el propio discurso. como un sujeto de saber. al inconsciente del otro. al desconocimiento. Es por esto que la propuesta es pensar en esta relación pero pensándolo por referencia al gran Otro. Va a marcar. puntualizar los lapsus. al misterio. en lo desconocido. Terapeuta. En este sentido. lo desconocido. de sí mismo. 16). Por lo tanto. puntualizar la transferencia. e hipótesis sean dañinas. va a introducir el inconciente. dado a eso podrá fijarse en lo incompleto que es. que es un ser en falta. Finalmente frente a este Angulo. a pesar que el terapeuta querrá saber y estudiar al paciente como tal. 1998. puntualizar la negación. por qué le pasa lo que le pasa. a través del discurso mismo. porque hay algo mas allá que no puede explicar. p. es así como podríamos acceder a la naturaleza. Y ¿cómo lo haría el terapeuta? marcando y puntualizando. Aquí se podría proponer algo. O como el terapeuta quiere saber más de él y su malestar. como terapeuta. porque no está situado en el yo. la comprensión es una mera bipolaridad sobre la relación univoca entre sujeto y el objeto (otro sujeto). podrían oscurecer al otro-. al gran Otro. y a puntualizar el discurso. como un poder de saber. –Quiero comentar que no estoy diciendo que las teorías. supone e impone teorías. sometería al paciente para que éste lo asuma y se identifique. reduce y limita los fenómenos de aquel. de sus síntomas. y la fragilidad de la experiencia. sino en el inconciente.siente el paciente en saber lo desconocido de su malestar. el terapeuta puntualiza la posición subjetiva. y no un siendo como se dijo anteriormente en la ética de Levinas.

yo no puede controlar. abandona el lugar del amo (yo) y acepta que hay algo que lo traviesa (inconciente) y que hay una división que es parte de él. 8 . J & Balbo. Ediciones Sigueme. (1998) Ensayo sobre el transitivismo. El juego de los lugares de lamadre y el niño. Salamanca. (1961) Totalidad e Infinito. E. Nueva visión: Buenos Aires. Referencias Berges. G. En síntesis cuando acepte su castración. Levinas.