Eduardo Moratilla/ 2º Bachillerato A

Comparación ética de J.S.Mill y Nietzsche.

Todo el mundo tiene una manera de pensar y de ver el mundo diferente. Con todo eso,
conviene unos objetivos y unas necesidades que cada uno se propone según su
pensamiento. Pero, solo unos pocos llegan a impactar tanto su pensamiento, que acaban
influyendo a otras personas. A continuación compararemos la ética, los pensamientos de
John Stuart Mill con los de Nietzsche, dos éticas que fueron gratamente impactantes en su
época.

Comenzando por Mill, la base de su ética radica en el utilitarismo. Esto establece que todo lo
que promueva felicidad ha de seguir el principio de la mayor felicidad para el máximo
número de personas. Pero para llegar a esa felicidad, hemos de conseguir los placeres y
ausentar el dolor. Estos placeres van medidos en una especie de escala, donde si una acción
nos da felicidad o placer, es útil. Esto afecta a la toma de decisiones ya que habrá que
calcular el placer o la felicidad que se genera a sí mismo o a la sociedad. En cambio, esta es
la base de Bentham, que Mill consigue reformarla de la siguiente forma: Él da más
importancia al individuo, por lo tanto del egoísmo, pero también al bienestar público. Quiere
que lo placeres individuales sean prioritarios a la hora de buscar la felicidad o lo útil. Pero a
su vez, no hay que “calcular” estos placeres, sino que hay que tener en cuenta que unos
pertenecen al ámbito corporal y otros al intelectual y que cada uno de estos ámbitos tiene
una gradación diferente que afecta a su cualidad. En definitiva, considera que la naturaleza
del hombre busca lo útil, busca el placer, pero todo ello conlleva a que no hemos de buscar
un placer físico y simple constantemente, hemos de sacrificar estos por un placer mayor e
intelectual. Pero a su vez, Mill a pesar de centrarse tanto en la felicidad del individuo, busca
también la felicidad de la sociedad, haciendo una especie de suma. O sea, que la suma de las
felicidades del individuo hace una sociedad feliz. Esto puede conllevar problemas como que
para conseguir la felicidad de muchos hay que hacer actos poco morales como matar a otro
individuo, pero esto se discute más con su política y su restricción de libertades.

Por otro lado, tenemos a Nietzsche, un filósofo de dudosa reputación ya que rompe con todo
lo establecido hasta entonces. Dentro de su ética destacan 2 temas que son: La crítica a la
Moral y el Nihilismo.

La crítica a la moral

Para Nietzsche, la moral es una fuerza terrible y engañadora que ha corrompido a la
humanidad entera. Es la gran mentira de la vida, la historia y la sociedad; por ello él intenta
desenmascarar la moral desde 2 puntos de vista: El etimológico y el histórico. Desde su
punto de vista etimológico busca el significado de “bueno” y “malo”, y encuentra que su
significado anterior era en que bueno era noble, dominador, de clase alta y malo era el débil,
simple, vulgar, plebeyo o de rango inferior. Mientras que históricamente investiga los
conceptos de “bien” y “mal”, y encuentra una doble moral: La moral de los señores y la
moral de los esclavos. La primera pertenece a los fuertes, dominadores. Forman una clase
social que se antepone a los débiles. El dominador ama la vida, es duro para sí y desprecia a
lo débil y cobarde. Esta moral es la del denominado superhombre, la que quiere la muerte de
Dios. En cambio, la segunda moral es lo contrario, lo débil, la humildad, la compasión, la
dulzura. Es propia de los oprimidos, y estos valores no son creados por ellos, sino que son
buscados con tal de refugiarse de todo, haciendo esta una moral pasiva. Según Nietzsche, se
ha producido una transmutación de valores.

El nihilismo

La propuesta de Nietzsche frente a esta destrucción de la moral y de su crítica a la religión,
es afirmar la muerte de Dios. Trata de superar el resentimiento que causó esa transmutación
de valores. Para ello propone como alternativa el nihilismo: aceptar la vida y la nada. Ahora

inventa valores y se puede considerar la máxima evolución del hombre. Mill juega con los placeres de la vida. Mill se centra mucho más en la felicidad individual que en la felicidad de la sociedad. También se parecen bastante en el aspecto individualista. De la sumisión divina pasa a la voluntad de poder. la considera una enemiga del individuo que es considerado el superhombre. mientras que Nietzsche es más extremo y considera el concepto de “bien” como una idea actualmente equívoca que ha ido cambiando a lo largo de los años que antiguamente considerada como la moral de los señores. .no hay nada. A pesar de todo. un hombre evolucionado capaz de crear valores nuevos y ser dueño de su vida. los fuertes. puede llegar a ser superhombre. En conclusión. la eterna repetición de todo. El yo se impone al mundo. mientras que Nietzsche detesta a la sociedad. Si el hombre supera todo esto. El mundo y la vida carecen de sentido y la única verdad es el eterno retorno. El superhombre juega con la vida. ya que Mill se centra mucho más en la felicidad del individuo y Nietzsche en la “perfección” del ser humano como espécie. viviendo al margen de la moral y la religión. ambos enfocan su ética de manera bastante distinta. dominadores. etc. ambos autores son totalmente diferentes. con el concepto de bueno o útil con algo que de placer.