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EL POPULISMO
PUNITIVO UNIVERSIDAD PRIVADA DEL
NORTE

FERNANDEZ NILO*, RODRIGUEZ PERCY**, CHICLE ALVARO***
RESUMEN

En el siguiente trabajo nos encargaremos de exponer distintas nociones sobre
el populismo punitivo, desarrollaremos de qué se trata, cómo funciona, y
además abordaremos en qué grado está comprometido en el Derecho Penal
Peruano.
El objetivo de este trabajo es lograr establecer si en el Perú se presenta, o si la
sociedad respaldaría este fin no declarado de la pena, también es válido
mencionar en qué grado este fenómeno pondría el peligro el debido proceso
actual de nuestro país.

Palabras claves:
Populismo punitivo, Poder político e influencia, Derecho Penal, Sociedad.
SUMMARY

In the following work, we will analyze different notions about punitive
populism, we will develop what it is, how it works, and we will also describe
the degree to which it is committed in Peruvian Criminal Law.
The purpose of this work is to establish if it is presented in Peru, or if society
would support this undeclared purpose of the penalty, it is also worth
mentioning to what degree this phenomenon would endanger our country's
current due process.

Keywords:
Punitive Populism, Political Power and Influence, Criminal Law, Society.
1. INTRODUCCIÓN
En nuestro país, donde el incremento de delitos parece ser política del momento, nos hace
recordar la expresión populismo punitivo, la cual hace referencia a un mecanismo utilizado
por los políticos de turno para dar “solución” a problemas que siendo estructurales se
enmarcan bajo situaciones coyunturales de la nación. Estas mismas personas juegan con la
sensibilidad de un pueblo fácilmente manipulado y bombardeado por los medios de
comunicación. Proponiendo al aumento de la pena carcelaria como la panacea a la crisis
delictiva.

Las políticas criminales en Perú van encaminadas sin rumbo, bajo la carencia de la
prevención del delito. Pero sin perder la esperanza se tiene la creencia que, a través de la
prevención general negativa, los problemas de delincuencia por los que atraviesa el país se
verán altamente reducidos, ignorando factores estructurales que contribuyen a las altas tasas
de criminalidad.

En el contexto narrado empieza a circular en el medio el término populismo punitivo, que
se refiere al mecanismo al que acuden hoy en día los integrantes del cuerpo legislativo, para
hacerle frente a las situaciones de inminente violación a la ley penal. Esto es precisamente
lo que queremos abordar en este artículo, a partir de las posturas que doctrinantes han
elaborado del concepto y en el cual Bottoms (1995) define el accionar de un gobernante
populista punitivo.
2. DEFINICION
Para sumergirnos en esta investigación es inminente que tenemos que conocer que es el
POPULISMO PUNITIVO y de donde proviene. Para la catedrática de Derecho Penal y
criminóloga, Elena Larrauri, Antony Bottoms, es el iniciador de la expresión
“POPULISMO PUNITIVO” (2005, P. 248)- (1995, P.39). Al proponer dicho concepto,
Bottoms hace alusión a la utilización del Derecho Penal por parte de políticos que buscan
sacar créditos electorales defendiendo tesis político-criminales, tales como la de que el
incremento en las penas conllevaría automáticamente a una reducción de las tasas de
delitos, esto con el hecho de imponer determinadas propuestas en torno a la política
criminal buscando únicamente lanzar mensajes a la opinión pública. Ante el aumento
desmedido de conductas rechazadas socialmente, los miembros de los partidos políticos de
mayor influencia en el país, tinen una herramienta para incrementar su popularidad y
favoritismo, la cual se basa en darle una solución a estas conductas socialmente
inocentadas, esto es, a través del derecho penal, con la creación de nuevos tipos penales y el
endurecimiento de las penas ya tipificadas. Ésta es una forma práctica de hacer política, que
ofrece resultados rápidos y seguros. Hoy se conoce este portento con el nombre de
populismo punitivo. Sobre esto, señala Rodrigo Uprimny.

“Resulta, entonces, políticamente popular promover esas iniciativas de
endurecimiento punitivo. Y en eso consiste lo que la sociología jurídica ha llamado
el “populismo punitivo”: creer (y hacer creer) que el incremento de las penas es la
forma apropiada de enfrentar problemas sociales complejos, como la violencia
contra los niños” (2011)
El populismo punitivo se entiende como el uso de políticas penales en un intento por
resolver problemas sociales, en la medida que una ampliación al sistema penal disminuye la
actividad criminal en una sociedad. Los medios de comunicación, principales centros de
información en la era actual, al difundir noticias que versen sobre temas de coyunturas
sociales, sensibles al ser humano, generan reacciones negativas, donde el único mecanismo
para darle fin a estos problemas, es poner en funcionamiento el sistema penal, esto
pretendiendo que mediante el aumento de penas, la creación de nuevos tipos penales y el
uso de políticas represivas se le da solución a crisis que se creen coyunturales, pero que en
el fondo requieren políticas públicas y criminales estructurales encaminadas a una
verdadera solución y no una salida mediática del mismo. Opina sobre el tema, el profesor
de Derecho Penitenciario de la Universidad Pontificia Comillas de Madrid, España Julián
Ríos.

“Se mezclan las ansias de calmar a una opinión pública desinformada y una
percepción tendenciosa del Derecho Penal por parte de los ciudadanos, que
gracias a los programas de telebasura creen que todo se arregla con más cárcel.
Los políticos son inteligentes y adoptan medidas urgentes para dar lo que la gente
les pide”. (En Altozano, 2008)
3. CARACTERÍSTICAS:

El tipo de justicia que se ejerce por medio del populismo punitivo prescinde de base
científica, no se ha comprobado que la aplicación de esta medida implique la
disminución de las faltas; por el contrario, la incidencia aumenta cada día más,
por lo tanto, no tendría fundamento conciso.

Por otro lado, es evidente el fin que tiene de servir de instrumento de control por
parte de los gobernantes.

Las aparentes soluciones se visualizan favorables a corto plazo y hasta podrían ser
consideradas acertadas, tomando en cuenta el alto nivel delictivo al que nos
enfrentamos; sin embargo, las consecuencias de la aplicación de medidas
superficiales resultarían perjudiciales para nuestra sociedad.

Entre las medidas con tendencias populistas punitivas que adoptan los políticos, podemos
señalar:
-Aumento de la pena carcelaria: se cree que el incremento en el número de años que se le
imponga a una persona por infringir una ley traería como consecuencia la disminución acto
delictivo.
-Pena de muerte: es bien sabido que en diferentes países estas prácticas son muy frecuentes
con resultados que no ayudan a atenuar la ola delictiva.
-Disminución de edad de imputabilidad penal: la edad en la cual se inicia el acto delictivo
va en decremento y la solución que se propone es la encarcelación de adolescentes que
incurran en este tipo de actos.

Desde hace algún tiempo, el Derecho penal se ha convertido en una herramienta de
control político. Las pasadas elecciones presidenciales dieron buena cuenta de ello
(instaurar un sistema de penas acumulativas, construir cárceles en parajes
inhóspitos, declarar estados de emergencia, eliminación del servicio policial
24×24, fueron algunas de las propuestas de los candidatos (Diario La Republica)
4. MARCO TEÓRICO.

4.1 ANTECEDENTES.
El manejo populista de una problemática requiere que el asunto sobre el cual se va a decidir
permita el uso de un lenguaje que sea de fácil entendimiento para la población, tal vez por
ello sería difícil hablar de populismo tratándose, por ejemplo, de asuntos de política fiscal.
En cambio, lo referente a la cuestión penal, esto es, lo relacionado con los delitos, las penas
y los procedimientos por medio de los cuales se va a enjuiciar al presunto infractor, es algo
que suscita no solo consensos, sino también pasiones y simpatías entre la población. Por la
anterior precisión, es por la que es posible hablar de un tipo concreto de populismo al que
se denomina punitivo, que es aquel que se utiliza para designar la manera como se
abandona el acompañamiento de los expertos en el control de la criminalidad y se adopta,
en cambio, un manejo completamente politizado de la cuestión penal. La cuestión penal, de
ser un asunto de expertos (criminólogos, sociólogos, trabajadores sociales, etc.), pasa a ser
una cuestión de sentido común, razón por la cual todos los ciudadanos están llamados a
participar en la ejecución de la política-criminal que trazan los Estados. Sería un
despropósito presentar un concepto como el de “populismo punitivo” sin unas precisiones
mínimas de tipo histórico, razón por la cual, se expondrá el contexto que dio lugar al
manejo populista de la cuestión penal en países como Estados Unidos e Inglaterra. Elena
Larrauri sostiene que el fenómeno del populismo punitivo surge en un contexto de
neoliberalismo económico, tendencia que acentúa, en gran parte, las desigualdades sociales
al tiempo que propicia “el surgimiento de sentimientos de ansiedad, producto de la
inestabilidad del mercado laboral presente y futuro, los cuales se entienden como
favorecedores de sentimientos punitivos.

4.2) POLÍTICA CRIMINAL.
Las medidas de política-criminal diseñadas para combatir el fenómeno de la criminalidad
han demostrado ser obsoletas, por ello, ahora es la población la que debe decidir cómo y
qué tanto se debe castigar.
Roxin desde una perspectiva más cercana a la dogmática jurídico penal, pretende la
vinculación de la ciencia del derecho penal a valoraciones de tipo político-criminal.
“Por política-criminal entiendo, no sólo la elección de las sanciones preventivo especiales
(o incluso para otras concepciones fundamentales, preventivo generales) más eficaces para
la prevención del delito, sino también el conjunto de los aspectos fundamentales que según
nuestra Constitución y el Código penal deben presidir la fijación y desarrollo de los
presupuestos de la penalidad así como las sanciones. De esta forma, también los elementos
limitadores de nuestro Ordenamiento jurídico penal, como el principio nullum crimen o el
de culpabilidad, son parte de la política-criminal del estado de Derecho.

4.3) CONSECUENCIAS.
Como plantea Garland, el viraje de la opinión pública de su tradicional enfoque civilizado
sobre la cuestión penal, a un fortalecimiento del sistema penal representado en más delitos,
mayores penas y procedimientos más expeditos, se presentó por múltiples razones, entre las
cuales se destacan las siguientes:
a) Un incremento en los índices de victimización de las clases medias, las cuales
hasta ese momento no habían sido muy afectadas por la criminalidad. Sin
embargo, no se genera una preocupación uniforme con respecto a toda la
criminalidad, la atención de la opinión pública empieza a ser dirigida por los
medios de comunicación hacia cierto tipo de delitos, y más concretamente, hacia
cierto tipo de delincuentes. De esta manera, las relaciones entre el delito y la
familia (como la inclusión de la mujer al mercado laboral, la migración masiva
hacia los suburbios, la necesidad de emplear todo el tiempo fuera del hogar),
hicieron que la prioridad sobre el control se trasladara al plano de la gestión de
riesgos, es decir, a un manejo actuarial de los mismos. En consecuencia, el
riesgo de sufrir atentados contra el patrimonio económico en los hogares por la
ausencia de un guardián, pues las mujeres tuvieron que salir a trabajar, o el
hecho de que los organismos de seguridad públicos se mostraban francamente
ineficaces en la prevención del delito, suscitó “la reacción psicológica de los
individuos frente a esta nueva situación.

b) Ese riesgo de victimización interiorizado por los individuos junto al llamado por
Garland, “déficit de control”, procuró que las personas percibieran serias
falencias por parte de los tribunales, en la respuesta a problemas como hurtos
callejeros, que aunque al ser comparados con delitos mucho más graves, no
revestían mucha importancia, pero para el ciudadano representaban un riesgo
efectivo, un problema real.

c) Al considerar el impacto de los medios de comunicación en las percepciones
que en lo sucesivo tendrían las personas sobre el delito, es decir, la manera
como la televisión transmite los distintos dramas de las víctimas a las demás
personas, quienes empiezan a reconocerse en como el ofendido. Este
protagonismo del delito como elemento determinante de rating televisivo,
empieza a reformular los terrenos de las materias que pueden ser tratadas por los
políticos. En otras palabras, se genera una instrumentalización de los miedos, las
ansiedades y las pasiones de las personas para obtener una mayor posibilidad de
éxito en las campañas políticas, como diría Christie se “gobierna por medio del
crimen” a partir de la creación de enemigos convenientes.

5. CONCLUSIÓN:

- El populismo punitivo considerado como doctrina política, el cual se proclama
defensor de los intereses y aspiraciones del pueblo.
- Es el uso indebido que hace el poder ejecutivo de la rama judicial para beneficiarse
de una situación política, que manipule la opinión pública a su favor.
- Se evidencia cuando el presidente, un gobernador o un alcalde que quiere legislar
desde el sentimiento.
- Según Luis Fernando Otálvo, presidente asonal judicial de Colombia; el populismo
punitivo surge motivado por ciertos estímulos como, por ejemplo, existe muchas
violaciones, muchos hurtos de celulares, mucha violencia intrafamiliar, entonces lo
que hace el Estado es responder con mayor cárcel, con mayor año y trasladar el
problema al ámbito penal, salvando por supuesto la responsabilidad de los políticos
y los que tienen la necesidad y obligación de dar una solución efectiva a los
ciudadanos.
- El problema es cuando se quiere legislar bajo esa figura, el sistema penal acusatorio
se desborda y pone en riesgo el estado social de derecho. Y se agrava cuando la
conciencia de los ciudadanos está en que solo hay justicia si hay privación de la
libertad.

Efectos que tuvo la aplicación de esta doctrina en Colombia:

 Se ha aprobado desde el congreso la creación de nuevos tipos de penales.
 El aumento de las penas para los ya existentes.
 Aumento de hacinamiento en las cárceles y lo que es peor la violación
múltiple de los derechos humanos.

Una de las soluciones que se plantea es concientizar a la población de que políticas
facilistas como el populismo punitivo no dará solución a los múltiples problemas
sociales que enfrenta nuestro país; ya que en muchos casos los empeora.
BIBLIOGRAFÏA:
Altozano, Manuel. “Cuando la ley se hace a golpe de escándalo” Artículo del periódico el País de
España, 21 de noviembre de 2008. Tomado de:
http://elpais.com/diario/2008/11/21/sociedad/1227222001_850215.html.

UPRIMNY, Rodrigo. (2011) “La impunidad, el desespero y el populismo punitivo” En
http://www.elespectador.com/impreso/opinion/columna-298860-impunidad-el-desespero-y-el-
populismo-punitivo.

Populismo punitivo (2017) por Márquez Cisneros
https://www.ambitojuridico.com/BancoConocimiento/Penal/noti-121030-01-populismo-
punitivo.cshtml
populismo punitivo(2016). En diario La República
http://larepublica.pe/impresa/opinion/764793-populismo-punitivo
Larrauri, Elena. “Populismo punitivo… y cómo resistirlo”, p,2.
Roxin. La evolución de la política criminal, el derecho penal y el proceso penal, pp3-4.
Garland, David, La cultura del control, pp.5-7.
Christie, Nils. “El Derecho Penal y la sociedad civil. Peligros de la sobrecriminalización”, p,8.