DIFERENCIA ENTRE EXPRESIÓN ORAL Y

COMPRENSIÓN ORAL
Todos sabemos que la comunicación oral es una realidad eminentemente
compleja, considerando la articulación, la organización de la expresión y del
discurso, las estrategias mentales, el contexto comunicativo, etc.

En términos generales, la competencia comunicativa consiste en un conjunto de
conocimientos y capacidades generales subyacentes al uso de la lengua que le
permite a un hablante nativo saber cuándo hablar y cuándo callar, sobre qué
hablar, con quién, dónde, cuándo y de qué hablar (Martín 1998). Canale y Swain
(1980) especifican diversas subcompetencias: la lingüística (dominio del léxico, la
morfología, la sintaxis, la semántica y la fonología), la sociolingüística (las reglas
socioculturales), la discursiva (dominio de los recursos de coherencia y cohesión)
y la estratégica (compensa fallos de las otras subcompetencias).

Por otro lado, Bachman (1990) organiza las subcompetencias en competencia
organizativa, que incluye la gramática y la textual, y la competencia pragmática
que incluye la ilocutiva y la sociolingüística (Martín 1998).

Desde el punto de vista pedagógico, Ortiz (1994) considera la competencia
comunicativa como la capacidad del profesor para establecer una comunicación
pedagógica efectiva y eficiente con sus alumnos, al desarrollar en su personalidad
un estilo flexible y lograr resultados educativos deseados. La comunicación
pedagógica es considerada entonces, una variante de la comunicación
interpersonal, con gran efecto instructivo y educativo. De lo señalado
anteriormente, podemos deducir que existe una estrecha relación entre la
competencia comunicativa, la expresión oral y la competencia pedagógica.

Nada supera a la conversación “face to face” poder ver a nuestro interlocutor,
mirarlo a los ojos, escuchar su voz y que cada uno vea la reacción del otro.

La comunicación no verbal incluye: La actitud, los gestos propios de la persona,
los actos involuntarios y por supuesto la imagen personal. ¿Cuáles son los
propios? Aquellos que hacemos para reforzar nuestras palabras como por
ejemplo: OK o Chau o los que son parte de nosotros y que hasta se heredan;
levantar las cejas, gesticular mucho o poco. A esos hay que dejarlos que fluyan
naturalmente. Las posturas y actos no conscientes son los que nos delatan. Hay
que aprender a descifrar los mensajes del cuerpo.

USO DE PRONOMBRES PERSONALES
1ª yo nosotros, nosotras

2ª tú vosotros, vosotras

3ª él, ella, Ud., ello ellos, ellas, Uds.
Normalmente, hay una forma diferente del verbo según el número y la persona,
pues se sabe quién es el sujeto del verbo en la mayoría de los casos. Por eso, el
pronombre personal generalmente se suprime, ya que su uso resulta superfluo.
Se puede usar en los casos siguientes:

Para aclarar quién es el sujeto
Dado que la forma del verbo de la tercera persona, singular y plural, puede
referirse a varios sujetos (él, ella, Ud.; ellos, ellas, Uds.), a veces es necesario
emplear el pronombre personal para evitar la ambigüedad.

USO DE POSESIVOS EN IDIOMAS INDÍGENAS
Las lenguas mayenses derivan del protomaya, una protolengua que pudo haberse
hablado hace unos 5000 años a juzgar por el grado de diversificación interna en
una región cercana a donde actualmente se hablan lenguas mayenses. Estas
lenguas además forman parte del área lingüística mesoamericana, un área de
convergencia lingüística desarrollada a través de milenios de interacción entre los
pueblos de Mesoamérica.

Toda esta familia muestra las características básicas de esta área lingüística,
como el empleo de sustantivos emparentados en sustitución de las preposiciones
para indicar relaciones espaciales. También poseen rasgos gramaticales y
tipológicos que las diferencian de otros idiomas de Mesoamérica, tales como el
empleo de ergatividad en el tratamiento gramatical de los verbos, sujetos y
objetos, categorías inflexionales específicas en verbos y una categoría gramatical
propia.

En la Mesoamérica precolombina, algunas lenguas de la familia fueron escritas
mediante glifos. Su empleo fue muy extenso particularmente durante el periodo
clásico de la cultura maya (c. 250-900 d. C.). La recopilación de más de 10 000
inscripciones mayas conocidas sobre edificios, monumentos, alfarería y códices
en papel de corteza,4 combinada con la rica literatura maya colonial (siglos xvi,
xvii y xviii) escrita en el alfabeto latino, son importantes para la comprensión de la
historia precolombina.
DIFERENCIA ENTRE EXPRESIÓN ORAL Y COMPRENSIÓN
ORAL
Todos sabemos que la comunicación oral es una realidad eminentemente compleja,
considerando la articulación, la organización de la expresión y del discurso, las
estrategias mentales, el contexto comunicativo, etc.

En términos generales, la competencia comunicativa consiste en un conjunto de
conocimientos y capacidades generales subyacentes al uso de la lengua que le permite
a un hablante nativo saber cuándo hablar y cuándo callar, sobre qué hablar, con quién,
dónde, cuándo y de qué hablar (Martín 1998). Canale y Swain (1980) especifican
diversas subcompetencias: la lingüística (dominio del léxico, la morfología, la sintaxis,
la semántica y la fonología), la sociolingüística (las reglas socioculturales), la discursiva
(dominio de los recursos de coherencia y cohesión) y la estratégica (compensa fallos
de las otras subcompetencias). Por otro lado, Bachman (1990) organiza las
subcompetencias en competencia organizativa, que incluye la gramática y la textual, y
la competencia pragmática que incluye la ilocutiva y la sociolingüística (Martín 1998).

Desde el punto de vista pedagógico, Ortiz (1994) considera la competencia
comunicativa como la capacidad del profesor para establecer una comunicación
pedagógica efectiva y eficiente con sus alumnos, al desarrollar en su personalidad un
estilo flexible y lograr resultados educativos deseados. La comunicación pedagógica es
considerada entonces, una variante de la comunicación interpersonal, con gran efecto
instructivo y educativo. De lo señalado anteriormente, podemos deducir que existe una
estrecha relación entre la competencia comunicativa, la expresión oral y la
competencia pedagógica.

Nada supera a la conversación “face to face” poder ver a nuestro interlocutor, mirarlo
a los ojos, escuchar su voz y que cada uno vea la reacción del otro.

La comunicación no verbal incluye: La actitud, los gestos propios de la persona, los
actos involuntarios y por supuesto la imagen personal. ¿Cuáles son los propios?
Aquellos que hacemos para reforzar nuestras palabras como por ejemplo: OK o Chau o
los que son parte de nosotros y que hasta se heredan; levantar las cejas, gesticular
mucho o poco. A esos hay que dejarlos que fluyan naturalmente. Las posturas y actos
no conscientes son los que nos delatan. Hay que aprender a descifrar los mensajes del
cuerpo.
USO DE PRONOMBRES PERSONALES
1ª yo nosotros, nosotras

2ª tú vosotros, vosotras

3ª él, ella, Ud., ello ellos, ellas, Uds.

Normalmente, hay una forma diferente del verbo según el número y la persona, pues
se sabe quién es el sujeto del verbo en la mayoría de los casos. Por eso, el
pronombre personal generalmente se suprime, ya que su uso resulta superfluo. Se
puede usar en los casos siguientes:

Para aclarar quién es el sujeto
Dado que la forma del verbo de la tercera persona, singular y plural, puede referirse
a varios sujetos (él, ella, Ud.; ellos, ellas, Uds.), a veces es necesario emplear el
pronombre personal para evitar la ambigüedad.

USO DE POSESIVOS EN IDIOMAS INDÍGENAS
forma fonética de algunos de los primeros americanismos muestra que la lengua de la
que fueron tomados comparten isoglosas con el moderno guajiro. Eso sugiere que
puede ser interpretado de dos maneras: la primera posibilidad es que el guajiro
compartía con las variantes de taíno de las Antillas, algunos rasgos fruto de cambios
lingüísticos compartidos por ese grupo de lenguas. Esta es la posibilidad aceptada por
la mayoría de especialistas:

(español) ají < *aší / (guajiro) haši / arawak-lokono hači < *hátʰi 'chile (pimiento)'
(español) aje < *áše / (guajiro) háiši / arawak-lokono haliči < *hálitʰi 'batata'

Estos ejemplos muestran que el taíno habría estado más cercano al guajiro que al
lokono. La otra posibilidad es que los préstamos no hubieran sido tomados de taíno
sino directamente de otras lenguas de la costa norte del Caribe relacionadas con el
guajiro.

La distribución precolombina del guajiro parecía más restringida que la que ocupó
posteriormente, e incluso actualmente. Su territorio originario era la península de La
Guajira. Posteriormente ocupó todas las orillas del lago de Maracaibo, desplazando en
su expansión a las lenguas timote-cuica.

Descripción gramatical
En la Mesoamérica precolombina, algunas lenguas de la familia fueron escritas
mediante glifos. Su empleo fue muy extenso particularmente durante el periodo
clásico de la cultura maya (c. 250-900 d. C.). La recopilación de más de 10 000
inscripciones mayas conocidas sobre edificios, monumentos, alfarería y códices en
papel de corteza,4 combinada con la rica literatura maya colonial (siglos xvi, xvii y
xviii) escrita en el alfabeto latino, son importantes para la comprensión de la historia
precolombina.
DIFERENCIA ENTRE EXPRESIÓN ORAL Y COMPRENSIÓN ORAL
Todos sabemos que la comunicación oral es una realidad
eminentemente compleja, considerando la articulación, la
organización de la expresión y del discurso, las estrategias
mentales, el contexto comunicativo, etc.
En términos generales, la competencia comunicativa consiste en un
conjunto de conocimientos y capacidades generales subyacentes al
uso de la lengua que le permite a un hablante nativo saber cuándo
hablar y cuándo callar, sobre qué hablar, con quién, dónde, cuándo
y de qué hablar (Martín 1998). Canale y Swain (1980) especifican
diversas subcompetencias: la lingüística (dominio del léxico, la
morfología, la sintaxis, la semántica y la fonología), la
sociolingüística (las reglas socioculturales), la discursiva
(dominio de los recursos de coherencia y cohesión) y la
estratégica (compensa fallos de las otras subcompetencias).

Por otro lado, Bachman (1990) organiza las subcompetencias en
competencia organizativa, que incluye la gramática y la textual, y
la competencia pragmática que incluye la ilocutiva y la
sociolingüística (Martín 1998).

Desde el punto de vista pedagógico, Ortiz (1994) considera la
competencia comunicativa como la capacidad del profesor para
establecer una comunicación pedagógica efectiva y eficiente con
sus alumnos, al desarrollar en su personalidad un estilo flexible
y lograr resultados educativos deseados. La comunicación
pedagógica es considerada entonces, una variante de la
comunicación interpersonal, con gran efecto instructivo y
educativo. De lo señalado anteriormente, podemos deducir que
existe una estrecha relación entre la competencia comunicativa, la
expresión oral y la competencia pedagógica.

Nada supera a la conversación “face to face” poder ver a nuestro
interlocutor, mirarlo a los ojos, escuchar su voz y que cada uno
vea la reacción del otro.

La comunicación no verbal incluye: La actitud, los gestos propios
de la persona, los actos involuntarios y por supuesto la imagen
personal. ¿Cuáles son los propios? Aquellos que hacemos para
reforzar nuestras palabras como por ejemplo: OK o Chau o los que
son parte de nosotros y que hasta se heredan; levantar las cejas,
gesticular mucho o poco. A esos hay que dejarlos que fluyan
naturalmente. Las posturas y actos no conscientes son los que nos
delatan. Hay que aprender a descifrar los mensajes del cuerpo.
USO DE PRONOMBRES PERSONALES
1ª yo nosotros, nosotras

2ª tú vosotros, vosotras

3ª él, ella, Ud., ello ellos, ellas, Uds.

Normalmente, hay una forma diferente del verbo según el número y
la persona, pues se sabe quién es el sujeto del verbo en la
mayoría de los casos. Por eso, el pronombre personal generalmente
se suprime, ya que su uso resulta superfluo. Se puede usar en los
casos siguientes:

Para aclarar quién es el sujeto
Dado que la forma del verbo de la tercera persona, singular y
plural, puede referirse a varios sujetos
(él, ella, Ud.; ellos, ellas, Uds.), a veces es necesario emplear
el pronombre personal para evitar la ambigüedad.

USO DE POSESIVOS EN IDIOMAS INDÍGENAS
Las lenguas mayenses derivan del protomaya, una protolengua que
pudo haberse hablado hace unos 5000 años a juzgar por el grado de
diversificación interna en una región cercana a donde actualmente
se hablan lenguas mayenses. Estas lenguas además forman parte del
área lingüística mesoamericana, un área de convergencia
lingüística desarrollada a través de milenios de interacción entre
los pueblos de Mesoamérica.

Toda esta familia muestra las características básicas de esta área
lingüística, como el empleo de sustantivos emparentados en
sustitución de las preposiciones para indicar relaciones
espaciales. También poseen rasgos gramaticales y tipológicos que
las diferencian de otros idiomas de Mesoamérica, tales como el
empleo de ergatividad en el tratamiento gramatical de los verbos,
sujetos y objetos, categorías inflexionales específicas en verbos
y una categoría gramatical propia.

La distribución precolombina del guajiro parecía más restringida
que la que ocupó posteriormente, e incluso actualmente. Su
territorio originario era la península de La Guajira.
Posteriormente ocupó todas las orillas del lago de Maracaibo,
desplazando en su expansión a las lenguas timote-cuica.

Descripción gramatical
En la Mesoamérica precolombina, algunas lenguas de la familia
fueron escritas mediante glifos. Su empleo fue muy extenso
particularmente durante el periodo clásico de la cultura maya (c.
250-900 d. C.). La recopilación de más de 10 000 inscripciones
mayas conocidas sobre edificios, monumentos, alfarería y códices
en papel de corteza,4 combinada con la rica literatura maya
colonial (siglos xvi, xvii y xviii) escrita en el alfabeto latino,
son importantes para la comprensión de la historia precolombina.
CULTURA GARÍFUNA
Los garífuna son un grupo étnico afro descendiente que reside en varias regiones
de Centroamérica, Caribe y Estados Unidos. También se les conoce como
garifune o caribes negros. Se estima que son más de 600,000 residentes en
Honduras, Belice, Guatemala, Nicaragua, el sur de México y Estados Unidos. En
realidad, el termino "garífuna" se refiere al individuo y a su idioma, mientras que
garinagu es el término usado para la colectividad de personas.

La versión más conocida de la aparición de los 'caribes negros' nos lleva hasta
1635, cuando dos barcos españoles que llevaban esclavos hacia las Indias
Occidentales desde lo que conocemos hoy como Nigeria naufragaron cerca a la
isla de San Vicente. Los esclavos escaparon del barco y alcanzaron la isla, donde
fueron recibidos por los caribes, quienes les ofrecieron protección. Los
matrimonios entre ellos formaron el pueblo Garinagu, conocidos hoy como
garífuna.

Este nombre se derivó de "Kalipuna", uno de los nombres usados por los caribes
para referirse a ellos. Además de los náufragos africanos o exploradores previos
venidos de África, se debe tener en cuenta que los caribes capturaron esclavos en
sus luchas contra los británicos y franceses en islas vecinas y muchos de los
capturados se fueron insertando en sus comunidades.

Cuando los británicos invadieron la isla San Vicente, se opusieron a los
asentamientos franceses y sus alianzas con los caribes. Al rendirse éstos a los
británicos en 1796, los "caribes negros" fueron considerados como enemigos y
deportados, inicialmente hacia Jamaica y luego a Roatán, isla que pertenece hoy a
Honduras. Los británicos los separararon, distinguiendo entre los que tenían mas
apariencia de indígenas y los que tenían más parecido a los africanos, siendo
estos últimos declarados como los "reales" enemigos que debían deportarse
mientras que a los otros se les permitió permanecer en la isla.
Más de 5,000 caribes negros fueron deportados, pero sólo unos 2,500
sobrevivieron al viaje hasta Roatán. Dado que la isla era muy pequeña e infértil
para mantener la población, los garífuna solicitaron a las autoridades hispanas de
Honduras que se les permitiera asentarse en tierra firme. Los españoles se los
permitieron a cambio de usarlos como soldados y así se expandienon por la costa
caribeña centroamericana.

Hoy la mayoría de los garífunas se han asentado en el golfo de Honduras y, en
particular, al sur de Belice, en la costa de Guatemala (alrededor de Livingston), en
la isla de Roatán, en las ciudades costeras de Honduras y Nicaragua, así como en
varias ciudades de Estados Unidos.

Los garífuna hablan inglés, español, y garífuna. Los garífuna de Guatemala y
Honduras hablan garífuna y español, mientras que los de Belice y de Estados
Unidos también hablan inglés como idioma materno. Algunos Garinagu
estadounidenses suelen tener el inglés como único idioma.

Comidas Garífunas Y Compuestos.
Honduras tiene la enorme ventaja de ser hogar de dos cocinas diferentes su
comida típica criolla y la garífuna (descendientes de esclavos africanos que
habitan hoy en día Roatán, Utila y Guanaja asi como partes de la costa
hondureña. La comida garífuna mezcla los frutos del Caribe: el coco, el plátano
con los habitantes del mar. La sazón africana la pone la manera de cocinar es
despaciosa y condimentada. Tratare de describir los platos y sus ingredientes las
recetas no se pueden dar con medidas concretas ni son siempre iguales, ya que
como me dijo Mercedes, la dueña del "Light House" en Roatán los platos son
hechos según: el humor de la cocinera, el carisma del cliente, la simpatía que se
produzca entre ambos, la luna, la posición de las estrellas y otras cosas poéticas
que solo entienden las personas con alma sensible. Debido al enorme placer que
los suculentos platos típicos garífunas le produjeron a nuestro paladar durante el
viaje por Roatán merecen ser mencionados aquí.

La lengua garífuna
La lengua garífuna es hablada al norte de Honduras, sudeste de Guatemala, sur
de Belice y en Nicaragua, contando con unos 100.000 hablantes. A veces se le
denomina Caribe negro, pero eso induce a error. Tras la lengua wahiro ésta es la
segunda lengua más numerosa entre las arauhacanas.

Los nombres kalhíphon y garífuna proceden de una palabra Caribe que suena
como karipona, nombre con el que se auto designan los Caribe. Fue impuesta por
sus conquistadores, los hombres Caribe que aprendieron la lengua inyeri de la
cual la kalhíphona y la garífuna son lenguas emergentes.

La Economía
La economía de los garinagu esta basada en la actividad agrícola principalmente
en huertos familiares a cargo de las mujeres y la pesca artesanal que realizan los
hombres.
Los garinagu tienen una cultura pujante. Ponen una valiosa cuota de diversidad
cultural. Su cultura contrasta en cierta forma con la de los otros pueblos los cual
los hace importantes en el contexto multicultural del país, sostienen buenas
relaciones con sus hermanos de los países del área y cada vez más son
reconocidos como un pueblo reconocido para comprender a Guatemala. Sus
territorios por excelencia son los municipios de Livingston y Puerto Barrios en el
departamento de Izabal.
CULTURA GARÍFUNA
Con una historia fascinante, que comenzó frente a las costas tropicales de la isla
caribeña de San Vicente en 1635, el pueblo garífuna ha mantenido increíblemente
sus interesantes tradiciones culturales, mezcla del África Occidental y de sus
ancestros caribes-arahuacos a pesar de las amenazas sucesivas de la esclavitud,
la colonización, la guerra y la deportación.

Casi cuatro siglos después, y residiendo ahora principalmente en las ciudades de
la costa del Caribe de Belice, Guatemala, Nicaragua y Honduras, este singular
grupo afro-caribe aún se deleita en hablar su poco conocida lengua arahuaca, en
tocar o bailar su música Punta, con base en el tambor y en satisfacer su paladar
con su deliciosa cocina milenaria.

En un intento desesperado para evitar ser capturados y vendidos como esclavos
otra vez, los antepasados de África Occidental del pueblo garífuna de hoy en día
se mezclaron, casándose entre sí, con una tribu arahuaca al llegar a la isla de San
Vicente en el siglo XVII.

Aunque en peligro, la lengua garífuna todavía tiene un número estimado de 90.000
hablantes.

Supuestamente establecidos en la isla de San Vicente tras el naufragio de dos
barcos españoles en 1635, los esclavos de África Occidental, los primeros
antepasados del garífunas, sin duda debieron de haberse considerado
afortunados de haber encontrado esta interrupción inesperada de su viaje al
Nuevo Mundo.

Sin embargo, a pesar de que inicialmente lograron evitar la esclavitud gracias a su
estrategia de matrimonios mixtos, el pueblo garífuna, como los nombran los
historiadores desde este momento en adelante, estarían constantemente
expuestos a amenazas contra su cultura en los siglos siguientes. Tras disfrutar de
un paréntesis de paz en el siglo XVII, los garífunas tuvieron que enfrentarse al
poder de múltiples fuerzas británicas.

Resistiendo de manera impresionante sus ataques hasta 1796 con la ayuda de los
franceses, los garífunas se vieron obligados a rendirse a la superioridad británica.
Posteriormente deportados a Roatán, la mayor de las islas de la Bahía de
Honduras, el pueblo garífuna se dispersó gradualmente a lo largo de la costa de la
península de Honduras, Belice y Nicaragua y finalmente fundó el pueblo
guatemalteco de Livingston en los primeros años del XIX.

Todavía gran parte de la comunidad garífuna de Livingston sigue conservando hoy
las tradiciones culturales de sus habitantes afro-caribeños, entre las que destaca
su lengua arahuaca. Como ocurre con los que viven en los otros países
centroamericanos, casi todos los pueblos garífunas de Guatemala son bilingües o
multilingües y hablan tanto el idioma oficial del país, español, como su lengua
amerindia indígena. Aunque en su mayor parte sobre la base de arahuaco, la
lengua garífuna también incluye elementos del francés, inglés, español y un
pequeño número de palabras africanas.

Profundamente influenciado por los europeos que estuvieron en contacto con su
cultura durante su turbulenta historia, el vocabulario básico de la lengua garífuna
en particular debería ser reconocible para los francófonos competentes. Los días
de la semana, como Leindi (lunes), Wándaradi (viernes) y Samudi (sábado), por
ejemplo, son indudablemente comparables a sus equivalentes franceses, Lundi,
Vendredi y Samedi.

En cuanto a lo más destacado de la cultura musical garífuna, esta comunidad afro-
caribeña escucha a los ritmos enérgicos y cautivadores del tambor primero y
segundo del ritmo Punta. Naturalmente dotados en lo que respecta a la danza, los
garífuna también participan en unos peculiares, y relativamente competitivos,
concursos de baile chumba y hunguhungu en los que la mayoría del movimiento
gira en torno a una rotación circular de la cadera.

Igualmente dotados en la cocina, los garífunas también disfrutan de su cocina
tradicional. Sus platos típicos comúnmente cuentan con plátanos verdes, como la
Machuca, que combina la fruta en forma de puré con leche de coco y pescado frito
y el Dharasa, una versión garífuna del tamal que aprovecha la versatilidad de la
fruta para lograr un sabor dulce o amargo. Sin embargo, es el Ereba (pan de yuca)
el alimento básico de la dieta garífuna y se sirve como acompañamiento de la
mayoría de las comidas.

Cabe destacar que, gracias a la ingeniosa estrategia de escape de una multitud de
esclavos del siglo XVII de África Occidental, los garífunas están claramente
orgullosos de ser descendientes de esas personas valientes y reflejan este
sentimiento a través de la preservación consciente de sus tradiciones culturales
ancestrales.
CULTURA GARÍFUNA
La lengua garífuna es hablada al norte de Honduras, sudeste de Guatemala, sur
de Belice y en Nicaragua, contando con unos 100.000 hablantes. A veces se le
denomina Caribe negro, pero eso induce a error. Tras la lengua wahiro ésta es la
segunda lengua más numerosa entre las arauhacanas.
Los nombres kalhíphon y garífuna proceden de una palabra Caribe que suena
como karipona, nombre con el que se auto designan los Caribe. Fue impuesta por
sus conquistadores, los hombres Caribe que aprendieron la lengua inyeri de la
cual la kalhíphona y la garífuna son lenguas emergentes.

Comidas Garífunas Y Compuestos.
Honduras tiene la enorme ventaja de ser hogar de dos cocinas diferentes su
comida típica criolla y la garífuna (descendientes de esclavos africanos que
habitan hoy en día Roatán, Utila y Guanaja asi como partes de la costa
hondureña. La comida garífuna mezcla los frutos del Caribe: el coco, el plátano
con los habitantes del mar.

La sazón africana la pone la manera de cocinar es despaciosa y condimentada.
Tratare de describir los platos y sus ingredientes las recetas no se pueden dar con
medidas concretas ni son siempre iguales, ya que como me dijo Mercedes, la
dueña del "Light House" en Roatán los platos son hechos según: el humor de la
cocinera, el carisma del cliente, la simpatía que se produzca entre ambos, la luna,
la posición de las estrellas y otras cosas poéticas que solo entienden las personas
con alma sensible.

Debido al enorme placer que los suculentos platos típicos garífunas le produjeron
a nuestro paladar durante el viaje por Roatán merecen ser mencionados aquí.

La historia de los garífunas comienza antes del año 1635 en la isla de San
Vicente, en el Caribe oriental. La isla estaba habitada por una tribu de indios que
se llamaban a sí mismos arahuaco. La tribu kalipuna, procedente del territorio
continental sudamericano, invadió San Vicente y conquistó a los arahuaks. Los
hombres arahuacos fueron asesinados y los guerreros kalipuna tomaron como
esposas a las mujeres arahuacas. Los habitantes de la isla fueron el resultado de
la unión de estas dos tribus.

La palabra «garífuna» ―que significa ‘personas que comen yuca’― desciende
probablemente de kalipuna. Los españoles los llamaron «caníbales», que es el
origen del término «caribe» y «caribeño».

En el año 1635 dos buques españoles que llevaban esclavos nigerianos
naufragaron en la isla de San Vicente. Al principio, los españoles, nigerianos y
kalipunas pelearon los unos contra los otros, pero con el paso del tiempo
aprendieron a convivir bien y se realizaron matrimonios mixtos, creándose así los
caribes negros.

Con el paso del tiempo, San Vicente fue una colonia británica y los caribes
trataron de establecer un control independiente de la isla. Los franceses apoyaron
a los caribes y hubo muchas batallas entre los caribes y los británicos. La batalla
más grande tuvo lugar en 1795 y ambos contendientes sufrieron grandes
pérdidas. En 1796 los caribes y los franceses se rindieron a los británicos. En ese
momento a los británicos se les generó un problema. Los caribes eran hombres
libres con la piel negra y San Vicente estaba poblada por los esclavos de los
europeos. La idea de un grupo de hombres negros libres viviendo entre ellos en la
isla era tan inaceptable, que los británicos decidieron deportar a los caribes. Los
británicos rodearon y cazaron a los caribes, asesinando a centenares y
destruyendo sus hogares y su cultura. Los restantes 4300 caribes fueron
embarcados a Ballice, donde la mitad de ellos murió de fiebre amarilla.

En 1797 los caribes sobrevivientes fueron fletados a la isla de Roatán, frente a la
costa de Honduras. A lo largo del viaje, los españoles capturaron uno de los
buques británicos llevándolo a Trujillo, donde los caribes fueron liberados. Luego
los españoles arrebataron la isla de Roatan a los británicos. Los españoles
capturaron a 1700 caribes en la isla y los llevaron a Trujillo donde los obreros eran
muy necesitados. Los españoles no eran buenos granjeros y Trujillo sufrió
consiguientemente. Por otra parte, los caribes eran muy hábiles en los cultivos,
por lo que fueron a trabajar y prosperaron bastante en Trujillo. Algunos de los
caribes fueron reclutados por el ejército español, donde sirvieron con distinción.

Los primeros caribes en la costa de Belice fueron traídos como leñadores por los
españoles en 1802. Se asentaron en el área cercana a Stann Creek, lo qué ahora
es Punta Gorda. Al tiempo, Belice fue ayudada por los británicos y pasó a llamarse
la Honduras Británica. Los caribes continuaron sirviendo en el ejército español con
distinción, ganando medallas al valor, hasta el punto que la fortaleza de San Felipe
fue mandada por un caribe. Gradualmente, más caribes se movieron al área de
Stann Creek en la Honduras Británica.

A causa de su alineación con los españoles, los caribes se encontraron a sí
mismos en el lado equivocado del mapa político, cuando Centroamérica logró la
independencia de España. Esos caribes, en Trujillo, se encontraron con el nuevo
país de Honduras, donde los sentimientos contra los españoles eran fuertes. Un
gran número de caribes huyeron a la costa de Belice donde ya vivían otros
caribes. Es esta migración la que se celebra anualmente el día 19 de noviembre
como Día del Acuerdo Garífuna, siendo la fiesta mayor en las comunidades
garífunas.

Gradualmente, los caribes se esparcen arriba y abajo por la costa de Belice.
Durante esta siglo, algunos caribes sirvieron en embarcaciones de comerciantes
estadounidenses y británicas durante la Segunda Guerra Mundial y viajaron por el
mundo. Como resultado de estos viajes, ahora hay pequeñas comunidades en Los
Ángeles, Nueva Orleans y Nueva York.