ENCOMENDEROS

Antiguamente, se llamaba encomendero al que por Merced Real tenía indígenas
encomendados en cualquiera de las colonias españolas de América y Filipinas.

El encomendero era la cabeza de parte
de una institución colonial llamada
encomienda. El encomendero tenía
numerosas obligaciones, de las cuales
las principales eran enseñar la doctrina
cristiana y defender a sus
encomendados (como los indígenas
encomendados en cualquiera de las
colonias españolas de América y
Filipinas), así como defender y ayudar a
multiplicar sus bienes.

La encomienda era un privilegio
escasamente otorgado. Existen numerosas discusiones acerca de si la Merced de
la Encomienda otorgaba o no automáticamente el estatus de hidalguía o nobleza a
una persona -son pocos los que lo niegan- pero lo que está claro es que para
recibirla había que probar la limpieza de sangre y honor del linaje, por lo tanto,
sólo las personas con condición de hidalgos podían recibirla.

Tradicionalmente, el encomendero era una persona con mucho dinero, tenía poder
en la sociedad colonial, pues las cantidades de tierra dadas para las encomiendas
solían ser muy grandes y de gran productividad. Los indígenas encomendados
tenían la labor de trabajar la tierra y producir. Los encomenderos también pagaban
impuestos a la corona en proporción a lo que recibían de los nativos. Los
impuestos que pagaban los encomenderos se
conocían con el nombre de "la demora" y se
distribuían así: una quinta parte del total para el rey,
una cuota para el cura o encomenderos doctrinero.

La encomienda fue una institución socioeconómica
mediante la cual un grupo de individuos debían
retribuir a otro en trabajo, especie o por otro medio,
para disfrutar de un bien o una prestación que
hubiesen recibido.

La institución de la clientela estaba establecida en la
Europa romana desde el bajo Imperio hasta principios
de la Edad Moderna. Así, existía una relación de
dependencia por la que el más fuerte daba protección
al más débil a cambio de comprometerse a guardar
fidelidad y entregarle determinados servicios.
La encomienda en América
Cuando Colón llegó a La Española descubrió yacimientos auríferos. Para su
extracción creó un impuesto a la población nativa,
según el cual todo indígena mayor de 14 años
debía entregarle cada tres meses un cascabel de
Flandes lleno de oro; aquellos que no vivían cerca
de las minas, debían entregar una arroba de
algodón. Según la obra Historia del Almirante,
escrita por Hernando Colón, Cristóbal Colón
conquistaba siempre los territorios en nombre de
los Reyes Católicos pero con la llegada del juez
pesquisidor Francisco de Bobadilla en el año 1500
Colón fue arrestado y Francisco explotaría las
desavenencias de los colonos contra Colón y les
ofrecería indios en encomienda y tierras a cambio
de su apoyo contra el Almirante. Francisco de
Bobadilla se nombraría gobernador y tomaría
posesión del palacio y propiedades de Colón en
Santo Domingo. Posteriormente, Bobadilla sería
relevado por Nicolás de Ovando. Colón estableció
una orden según la cual la mitad de todo el oro que obtuvieran los colonos debía
entregarse a la Corona aunque nadie obedecía esa orden hasta que Ovando bajó
la cantidad a una quinta parte.

En 1503 Nicolás de Ovando escribiría a la Corona instando a instrucciones para
que la conversión al cristianismo de los indios se hiciera sin someterlos a fuerza
alguna, a que los indios en lugar de vivir de forma dispersa y primitiva "se
congregaran en pueblos, como están las personas que viven en nuestros reinos" y
que se fomentaran los matrimonios interraciales, en vistas a una más pronta
civilización y cristianización.

Los repartimientos se institucionalizarán en América por una Real Provisión del 20
de diciembre de 1503.Sin embargo, a partir de 1505 Nicolás de Ovando, que era
encomendero mayor de la orden de Alcántara, dejó de repartir indios y comenzó a
encomendarlos. La encomienda regulaba, en teoría, las relaciones de reciprocidad
entre el encomendero y el encomendado, y por eso tomó carta de naturaleza en el
Nuevo Mundo.

Encomiendas en Nueva España
La encomienda en Nueva España fue primeramente introducida por Hernán
Cortés después de la conquista de Tenochtitlan como forma de “repartir” los indios
a distintos conquistadores y colonos. La encomienda fue objeto de las críticas de
misioneros y juristas, así como de sucesivas normas que reglamentaban y
limitaban su existencia.

Entró en decadencia a partir de las Leyes Nuevas de 1542, aunque subsistió por
algún tiempo en algunas regiones de frontera. La encomienda de indios procedía
de una vieja institución medieval implantada por las órdenes militares en tiempos
de la Reconquista. En América, esta institución debió adaptarse a una situación
muy diferente y planteó problemas y controversias que no tuvo antes en España.

Como gobernador de La Española, Cristóbal Colón repartió indios entre los
españoles, para que trabajaran en sus empresas agropecuarias y mineras, en
condiciones muy duras. Bajo el posterior gobierno de frey Nicolás de Ovando, se
introdujo formalmente el repartimiento (como trabajo forzoso, pero teóricamente
asalariado). Los indios debían cumplir “como personas libres, como lo son, y no
como siervos”

Las denuncias de misioneros y alegatos de los humanistas sobre los abusos y
excesos determinaron la aprobación de las Leyes de Burgos (1512), con las que
se buscaba que el encomendero tuviera obligaciones de trato justo, retribución
equitativa y que evangelizara a los encomendados, bajo la supervisión de los
oficiales reales. Esta relativa protección llegó demasiado tarde para muchos
grupos indígenas, que entre los malos tratos y las epidemias acabaron casi por
extinguirse. Fue esta situación la que llevó a la Corona a adoptar, por razones
morales, jurídicas y políticas, la decisión de no otorgar más encomiendas en sus
dominios indianos
INSTITUTO NACIONAL EXPERIMENTAL DE
EDUCACIÓN BÁSICA CON ORIENTACIÓN
OCUPACIONAL “LIC. MARIO EFRAÍN NÁJERA
FARFÁN”

Alumnos:
Alan David Muñoz Hernandez
Alis Sofia Muñoz Ortiz
Cristhian Andrés Pérez Gómez
Dulce Maria Perez Ordoñes
Jose Alberto Pernillo De La Cruz

Catedrá:
Ciencias Sociales

Catedrática:
Carolina Arteaga

Grado:
1ero. Básico

Sección:
“D”

Ciclo escolar:
2017