Su experiencia en la Tierra.

Antes de casarse, además de trabajar como sacerdote de Ifá, él cazaba
en el bosque. Él tenía una cotorra que el informaba de todo lo que
sucedía en su ausencia en la casa. Un día una mujer lo visitó cuando él
no estaba y cogió un envase de aceite de palma que estaba en la cocina,
sin saber que la cotorra la observaba. Ella cogió el envase de aceite de
palma a OGUN-ESOTO y agregó un veneno con la idea de matar a
Orúnmila. Después de agregarle la sustancia tóxica, ella regresó el
envase de veneno a la casa. La cotorra lo vio todo.
Cuando él regresó del bosque, iba a usar el aceite de palma, cuando la
cotorra le advirtió que no lo tocara porque una mujer lo había sacado de
la casa con un sospechoso propósito antes que él llegara. Él decidió
preguntar a Ifá, quien le dijo que regara el aceite en el altar de Eshu
con un chivo. Después de hacer el sacrificio retornó con su arma al
bosque.
La rencorosa mujer lo siguió por el bosque sin ser vista. Cuando
posteriormente él tomó puntería para dispararle a un venado, el arma
explotó y las esquirlas le dieron a la mujer donde estaba escondida y
comenzó a gritar de dolor. Ella se las arregló para abandonar el lugar,
pero antes de llegar a su casa una parte de su cuerpo se había
convertido en venado, mientras la otra permanecía humana. Ese era el
venado al que él había apuntado para dispararle en el bosque.
La mujer había estado viuda por mucho tiempo, y había hecho todo lo
posible para atraer a Orúnmila sin éxito, porque esto era en la época en
que él no se interesaba en ninguna mujer. Después de fallar en su
intento, ella decidió acabar con la vida de Orúnmila. Posteriormente ella
murió producto de las heridas recibidas de la explosión del arma.
Cuando este Odu aparece en Igbodun, la persona debe servir a Ifá y a
su cabeza juntas con una chiva, preparar a Ogún para el Ifá con un
gallo, y servir a Eshu con un chivo. Se le prohíbe la carne de venado y
debe criar una cotorra. En un registro ordinario, la persona debe servir
a Ogún con un gallo, a Eshu con un chivo, y a Ifá con cuatro babosas.