Capítulo 2

Nuestras preocupaciones comunes
La opinión de Robert
Dallas, Texas, 19 de febrero de 2006
Una vez más es tarde de domingo; la limusina se detiene frente a la
entrada para
participantes en la exposición de bienes raíces organizada por The Lea
rning Annex.
Una vez más, la emoción aumenta y corre la voz: “Ya llegó Donald”. Y un
a vez más, la
escolta policiaca entra primero para abrir el paso, se forman dos hiler
as y el señor
Trump camina entre las filas de entusiastas admiradores.
Luego de transcurrida una hora, cuando la prensa se ha ido, Donald me pr
egunta:
—¿Qué tan grande es el público, y cómo es?
—Decenas de miles de asistentes, y son un gran público. Han venido de
todas partes
del mundo para estar aquí este fin de semana. Están muy emocionados y
ansiosos por
aprender.
Yo también estaba emocionado, pero por otras razones