Diálogos con la muerte

Oscar A. Ceceña

sino sólo un hombre triste con la camisa mal planchada y la corbata floja. escudriñando con la mirada a la poca clientela: el tipo que había hablado con él. y. al dejar de existir. Al fondo.” Jostein Gaarder >“Si se admite que el suicidio es un crimen. en la barra. –Si fuera un lugar al que se pudiera ir así nada más. Si no es un crimen. sólo la cobardía puede impulsarnos a él. antes de darle otro trago a su cerveza. Además de la barra en la que estaban sentados había como una docena de mesas. Sea porque estaba borracho o por alguna extraña curiosidad.” David Hume ¿Q ue harías si te enteraras de que la muerte dirige su propia cantina? –le preguntó un extraño sentado a su lado. –¿En serio? En realidad no es tan mala… Se encontraban en un bar nuevo. el tipo no se asustó ni se fue al oír la tan excéntrica pregunta. a todas luces se veía que estaba un poco pasado de copas. –Si la cerveza no fuera una porquería como la de aquí. instalado en el tercer piso de un olvidado centro comercial. –Pues vamos ahí ahora. sería un bar muy popular. Su compañero de copas sonrío. . había un ventanal que daba al exterior y que proporcionaba casi toda la luz natural de aquel lugar. le siguió el juego. al menos no todavía. “Es algo… rústico. Eran todas idénticas: muebles y asientos de madera. –A pesar de la hora del día. sin embargo. sin un adorno apreciable además de un salero y un servilletero. –le dijo. junto al baño. sin embargo. No era. pero tranquilo”. muy juntas a las paredes del local y cada una al lado de la otra. pero tampoco de mala muerte. al contrario. si todo lo creado ha de desaparecer para siempre? El mundo. pensó. tanto la prudencia como el valor nos obligan a desembarazarnos de la existencia cuando ésta se convierte en una carga. No era grande ni lujoso. recientemente inaugurado. será como si no hubiese existido nunca. divertido. Diálogos con la muerte >“¿Qué significa la eterna Creación. lo vemos agitarse incesante como si realmente fuese algo. el propio cantinero. visiblemente interesado. un viejo y una pareja. posiblemente iría a echarle un ojo a su negocio. ningún vago o mal viviente.

una mujer atractiva… cualquier cosa. Un hombre de mediana edad se acercó pesaroso a cumplir la orden. pensó de repente. un niño. La muerte es diferente para cada quien y es imposible saber con certeza como se presentará ante ti. pero para la mayoría de los mortales es imposible saberlo con certeza. No hay un ritual establecido. encendiendo el cigallo y dándole una calada–. el miedo a muerte y su propia indiferencia los hace mirar hacia otro lado. esperar a quedarse sólo en una taberna y poseer la mala o buena suerte –según como lo veas– de haber entrado al lugar correcto. –¿Cómo se supone que he de saberlo? –Nadie lo sabe. –De alguna manera todos estamos locos. no esperaba que estuviera en el centro. se acercará a ti y entablará conversación contigo. El juego consiste en que podrás hacerle tres preguntas. Podría ser alguien de tu edad. –¿y qué pasará luego? –Su acompañante alzó la mano para llamar la atención del tabernero y pedirle un cenicero. Miró hacia su alrededor. Christopher. –¿Fumas? –él dijo que no con la cabeza– Bueno –respondió. La mesa en la que se encontraban era . casi lastimosa. –se reclinó y tiró un poco ceniza en su cenicero–. “Este tipo está loco”. Un escalofrío recorrió todo su cuerpo. Él le lanzó una mirada cansina. –¡He! ¿No serás tú? ¿verdad? –se le ocurrió decir a éste a modo de broma. Eso sí –le advirtió. Basta con tener un deseo verdadero de conocerla. Algunos dicen que si tu deseo es el suficiente. y ella podrá hacerte tres preguntas a ti. divertido. no porque sea invisible ante los mortales. Un temor absurdo si me lo preguntas… –suspiró– tal vez sea por eso que la muerte gusta de jugar estos estúpidos juegos… para poder aliviar su soledad. no. –Te diría que sí. sino porque nadie sabe como será su final. ¿Tengo que matar a un bebe o tomar la sangre de una virgen? –No. como si implorara ayuda: el bar estaba vació. nada de eso. Nadie reconoce a la muerte cuando la ve.–Me lo imagine. haciendo un ademán con la mano–: no esperes ver a una calavera con una guadaña. –le contestó con tono divertido– En realidad es mucho más fácil. ese es sólo el burdo esteriotipo que la gente se a creado de ella. El hombre soltó una carcajada. Además viven evitándola. la misma muerte confabulará para que la encuentres.

En algún momento has cerrado los ojos y has querido rendirte. Siempre queremos lograr el hedonismo. pues soy la muerte y nunca lo haré. logró articular: –Yo no te busqué. Pero Christopher estaba aterrado. –Los demás ahora no importan. –Mentira –dio un golpe a la mesa– Tal vez no querías rajarte las venas pero todos ustedes son suicidas de closet. Una parte muy profunda de ti siempre ha querido no seguir. –Creo que… –el hombre se mojó los labios.la única y las ventanas y las puertas habían desaparecido para dar lugar a una sólida pared de concreto. –su voz sonó débil. La muerte lo vio con curiosidad. no te haré daño. Esa respuesta pareció no gustarle a la muerte. Protegido bajo la seguridad de tu alcoba. meditando– simplemente quería saber como sería darse por vencido una sola vez. Luego de casi quince minutos. –Claro que sí. tener dinero. Sentía esa clase de horror que uno llega experimentar cuando algo se sale de la norma general del día a día. El miedo que sientes es totalmente normal. –No quise… tal cosa. no hay mejor manera de buscar a la muerte que querer suicidarte. una vez que el juego comienza nada puede pararlo. –Como vivir la vida es algo que no he experimentado. patética. Como cuando uno ve a un fantasma. escucha voces a lo lejos o ve un objeto moverse sin explicación alguna. que aún no se había habituado a tal situación –si es que uno puede habitarse a encontrarse con la muerte cara a cara–. en el que la muerte se había mantenido callada por respeto al tremendo choque emocional que le había ocasionado a aquel pobre hombre. has deseado no levantarte y seguir durmiendo. –No te preocupes. por fin le preguntó: –¿Por qué me buscaste? Christopher. triunfar. alcanzar nuestros sueños… a veces resulta algo agotador. Pero si de algo me he dado cuenta es que no hay un día en . quería irse de ahí.

divertida–: su pereza existencial es un cáncer que los mata antes incluso de que yo lo haga. Siempre les aqueja no haber podido “llenar el vació”. armándose de valor. –Hijo mío –la muerte sorbió lo que le quedaba del cigarro y lo tiro al piso. “Supongo que morir de cáncer de pulmón es algo de lo que ella no debe preocuparse. Ahora es mi turno. es que no tienen ningún espíritu inmortal que viva eternamente: su cuerpo es lo único que tienen. Regresarán al oscuro olvido de donde nacieron. No dejaba de fumar y de hacer círculos con el humo de su tabaco. Cuando él perezca al paso del tiempo. ¿Vida después de la muerte? Son como unos patéticos niños llorones lamentándose por su destino. –la muerte estaba relajada. esa respuesta ya la sabes. Dios mío. parecido a cuando arrancas una cinta scotch de un pecho lleno de vello. toda su existencia. todos quieren saber lo mismo. olvidando su enojo inicial. fastidiado por la interrogante–. La cruda verdad. sonrió. cielos e infiernos con el fin de apaciguar tu temor. Ustedes no son nada. pero tienes tanto miedo a ella que has creado dioses. –No entiendo porque te irritas tan fácil. –¿Es en serio? –la muerte puso los ojos en blanco. He llegado a la conclusión de que odian encontrase consigo mismos –la muerte.que no muera gente cuyo pensamiento final es apesadumbrarse por nunca haber hecho lo que les nacía del corazón. . –Adelante. se reunirán conmigo y dejaran de existir. Christopher empalideció. que siempre se han negado a aceptar.” –¿Existe la vida después de la muerte? –Christopher lo soltó rápido y sin miramientos. –Supongo que esa fue tu primera pregunta. –dijo Christopher. Es algo de lo que muchos padecen en sus últimos segundos de vida. apagando sus ascuas con la suela de su zapato–. toda su vida y sueños personales son tan sólo un breve pestañeo en el universo.

siguiendo esa lista mental ya muy bien gravada a fuego en su mente. por eso había dedicado gran parte de su energía a tratar de ser el mejor. Era muy ritualista: todo tenía que llevar un orden establecido y no era muy propio de él saltarse un paso de esa rutina. se aseó. no existirás como para darte cuenta. cogió sus llaves y salió. Es por eso que encontrarse en ese sitio. –Comienzo a pensar que simplemente estoy alucinando. Así pues. solo. hay que decir. tomó su desayuno. con un creciente nerviosismo. pero por lo menos ustedes pueden decidir que escogen como verdad y que no… Si de algo te ayuda. y cuando ya no lo estés. como el haber terminado en . El hombre soltó un largo suspiro. no tienes porque temerme: cuando estás vivo yo aún no estoy presente. se puso uno de sus tantos trajes –uno de color negro de un elegante corte italiano– se alisó la corbata. de que no recordaba como diablos había terminado en aquel lugar. se le antojaba tan fuera de lugar. y se había alistado para ir al trabajo. Ni tú ni yo somos libres. como de costumbre. El mundo es un lugar de ganadores que acepta y premia a las personas por lo que representan. pasándose una mano por el pelo mientras intentaba calmarse– He escuchado tantas veces lo mismo que comienzo a cansarme. –Es posible… Christopher se empezaba a dar cuenta. sucio. ahí me has atrapado. Lo último que se le venía a la mente era que se había levantado muy temprano.–Lo siento. medio borracho y desalineado. entusiasta y seguro de si mismo. –Vaya. Desde que había tenido una responsabilidad sobre algo. y uno muy bueno. siempre se había considerado eficiente. Era un empleo en una empresa muy importante. –se disculpó la muerte. si supieras lo que es ser lo que soy también lo harías. –Lo gracioso es que no estoy muerto y justo te tengo enfrente. La verdad es que te envidio. Fue así como consiguió llegar a donde estaba y obtener ese acenso que tanto había deseado. La muerte sonrió de nuevo.

–A la mierda contigo y con tu turno. recorrió todo el lugar y. –Gracias. Déjame salir de una puñetera vez. exasperado y cruzando los brazos. al menos. –Si crees que voy a aceptar una respuesta tan simple y banal como esa. –dijo. al diablo con todo. –El problema con ustedes es que viven tan inmersos en la rutina que les cuesta plantearse cualquier interrogante de importancia además del . como si se difuminara en el aire. estás equivocado. Es evidente que también tienes un sentimiento opuesto. –Es sólo que no tengo idea de que decir. Christopher hizo una mueca y se mantuvo callado. La muerte encendió otro cigarro y se mantuvo un momento reflexiva. incluso si sólo estas chalado y todo está en tu cabeza. la curiosidad te mantendrá en tu asiento. fue perdiendo fuerza poco a poco. A pesar de lo que se esperaba. un deseo o una motivación que te impulsa a seguir viviendo. –Bueno. –Eso pensé. ¿Es eso lo que te mantiene con vida? –Supongo que sí. Me fastidia que leas a través de mí.el planeta Marte siendo que aquella misma mañana se encontraba manejando por una avenida de la atestada ciudad de México. En parte. Creo recordar –la muerte apoyó el codo en la mesa y descansó su cabeza en su mano– que mencionaste algo como lograr tus metas y tus sueños. A su debido tiempo lo harás. la muerte ni se inmutó. –Mi primera pregunta fue el porqué me buscaste. La muerte pareció halagarse. ensimismada en sí misma. –su voz se elevó con un potente eco. –No mal gastes tu tiempo y esfuerzo en tratar de recordar. pero ahora me gustaría saber lo contrario. me han dicho cosas peores. Ahora lo importante –la muerte se abrochó el chaleco y se acomodó en su asiento– es que es mi turno. No querrás irte sin aprovecharlas. –Eres irritante. Estoy seguro. –Te quedan dos preguntas. Tú dirás.

Pero a medida que pasa el tiempo.quehacer cotidiano o los planes de mañana. Así que. al final. Nos empezamos a dar cuenta de que la vida no es tan dulce y que. –¿Mal gastas tu segunda pregunta en eso? Él se detuvo bruscamente y replicó: –¿Y tú mal gastas tu tercera en preguntarme si mal gasto mi segunda? . en su trabajo. a decir verdad. Lo tenemos todo sin esfuerzo. Es ahí cuando el mundo va cambiando. Impertérrito e inexpresivo. –La vida es… –comenzó a decir. Di lo primero que se te venga a la mente. dubitativo– difícil. alcanzar la felicidad. –¿No podrías poner algo de música por lo menos? Estoy cansado de estar sentado y de este silencio fúnebre. no es tan fácil como lo era antes. en sí mismos. Nunca he tenido mucha fe religiosa –le dirigió una mirada de reproche a la muerte–. Son las cosas bellas en ella y mis sueños propios lo que me insta a seguir viviendo… es lo que evita que me pegue un tiro cada mañana. por lo que se podría decir que somos felices. en sus seres queridos. y tú no has ayudado a que me hiciera más devoto. Cuando somos unos niños muy pequeños. En mi caso… –se detuvo unos segundos para meditarlo– creo que son estas últimas dos. sonriéndole. –Esa sí que es una respuesta que puedo aceptar. al fin y al cabo son sólo humanos. –declaró al fin. vamos creciendo. gozamos de crecer en una buena familia que nos brinda comida. La muerte no dejo de mirarlo a los ojos en todo el rato en el que estuvo hablando. Y es ahí cuando tenemos que darnos ánimos a nosotros mismos si queremos seguir viviendo. –Christopher lanzó una enorme exhalación–. caminando por todo el recinto. Vamos. Ni siquiera puedo decir que tengo una completa fe en mis seres queridos. Algunos encuentran esas ganas de vivir en un dios. Con la edad vienen los miedos y las inseguridades. abrigo y protección. si tenemos buena suerte. en sus sueños o en la belleza de la vida misma. Christopher andaba de un lado para otro. sólo queda la vida y nosotros mismos.

luego de unos años más de estudio. agitando el envase vacío. ¿Crees que esa persona fue libre de elegir hacer todo eso? –Sí. Tiene un par de semanas de edad y llora continuamente. –dijo. en parte al menos. We had broken up for good just an hour befote Uh uh uh Now I´m staring at the bodies As there´s dancing cross the floor Uh uh uh –¿The greg kihn band? ¿Quién diría que a la muerte le molan los ochentas? –Fue una buena época… en lo que respecta a música al menos. casi lo prefiero. que lo abriguen o lo limpien. –Ahora imagina a un bebé. Con el tiempo.La muerte subió los pies a la mesa y soltó una risotada. –¿Y bien? Aún te restan dos preguntas más. a un recién nacido. dijiste algo así como que “no somos libres”. –Después de lo de dios. logró adquirir una profesión. amó a otra persona que al final se convirtió en el padre o la madre de sus hijos. ¿No hay más de esto? –quiso saber. también. muchos preguntan sobre su muerte. En ese instante comenzó a escucharse una melodía. casi al final. es más fácil que tratar de explicarte lo que me pides. Él hombre dejó de hacer lo que estaba haciendo y se detuvo a pensar. –Cuando me contestaste a mi primera pregunta. La muerte hizo aparecer en la mesa una cerveza para cada uno. –Inténtalo. como para dar a entender que estaba de acuerdo. al parecer tenemos todo el tiempo del mundo. –Quiero que pienses en una persona adulta promedio de tu país. a escribir. pidiendo que lo alimenten. Con forme iba creciendo aprendió a leer. –Está bien. ¿Tiene ese bebé un libre albedrío? ¿O es su instinto lo que dicta lo que hace? . Christopher comenzó a mover los dedos al ritmo de la tonada. ¿A qué te referías? Su interlocutor movió la mano y la música bajó de volumen. A pesar de que me exaspera un poco. Creo que será mejor convenir desde ahora que esas clases de preguntas no cuentan. ha hacer cuentas y. dándole un último trago a su bebida. Úsalas sabiamente. chasqueando los dedos.

¿En que momento obtuvo su libre albedrío? –En el momento en el que tuvo uso de razón para hacer lo que quería. pero su mente estaba muy. Siguió creciendo y a los doce dio su primer beso. es el resultado de las leyes naturales. muy lejos. al no ser material. Pues la muerte. apesadumbrado–. Sub specie aeternitatis… “ver todo bajo el ángulo de la eternidad”. –¿Dices entonces que la razón es la que da el libre albedrío? –Sí. luego caminó y poco después tuvo miedo a la oscuridad que había detrás de la puerta del closet. claro. no se rige de las mismas leyes que el cuerpo. Lo que ustedes llaman alma es el resultado del comportamiento de billones de billones de partículas en todo tu cuerpo. Para tu especie resulta imposible saber lo que va a pasar. su forma de ver la realidad se los impide. –Absolutamente todo en esta realidad es un complicado mecanismo. La muerte examinó su mano a contra luz.–Me parece que es su instinto. La diferencia entre tú y yo. del que incluso yo formo parte. porque la mente también obedece a las leyes de la naturaleza. girando un anillo sobre su dedo anular derecho–. Ese es mi don y a veces mi maldición… mi inscripción de esclavo –suspiró. –respondió él. . es que yo lo siento absolutamente todo. es una ilusión. al igual que cualquier cosa. Dijo que el alma. son la misma persona. en el que cada una de ellas se rige por fijos e inquebrantables comportamientos bien definidos. –dijo tras pensárselo. –dijo. Pero yo… yo lo veo todo. la muerte sólo sigue ordenes. Es lo que dice esto. Al igual que tú. cada variable y cada complicada perturbación. en tanto que tú sólo ves una minúscula parte. La muerte mantenía la mirada en la mesa. –Esa es sólo una ilusión. ¿en que momento obtuvo su libre albedrío? ¿Al año? ¿A los dos? ¿A los tres? Esa criatura creció y aprendió a hablar. Su anillo resplandecía con un brillo plateado. –El libre albedrío. Alguien llamado Descartes hizo una separación entre el alma y el cuerpo. Pero eso es una falacia. –Si te dijera que ese bebé y esa persona adulta promedio de la que te hablé.

La muerte le dirigió una sonrisa picara. Un cuento breve de un hombre de bajo talento que se divierte escribiendo un relato para alguien más.–No me gusta una realidad en la que no puedo elegir lo que hago. él o ella a dictaminado que durante toda tu vida te rigieras bajo una existencia bien definida. Además. según lo que me has dicho. –O cabe la posibilidad de que ambos seamos la fumada hippie del subconsciente de alguien más. por lo menos hasta ahora. –Entonces ¿qué sentido tiene todo esto? –Christopher elevó la voz y señaló con sus manos todo a su alrededor– Si eso es verdad. –se quejó frunciendo el seño. Kant. Christopher guardó silencio. a pesar de que la razón y la experiencia le dictaban que no había pruebas seguras para afirmar cosas tales como la . pero es lo que hay. –Si todo lo que dices es cierto. ¿Por qué negar la vida después de la muerte si la muerte misma me está hablando? ¿Qué coño eres? –Esas son muchas dudas y sólo te puedo responder con la verdad a una más. por ejemplo. tratando de calmarse. Es cierto que al final sólo hay una suposición verdadera. lo que uno haga poco importa. Para la mayoría eso es lo que representa la realidad: vivir bajo una serie de reglas inquebrantables ganadas con un puro empirismo. pero comprobarla es tan imposible. –Tengas libre albedrío o no. dejes de existir luego de la muerte o no. –¿Eso es el sentido de todo esto? ¿Un mero cuento? –Depende de ti. que para fines prácticos existe la que tú creas que es la correcta. Piénsalo. al fin y al cabo así es y se acabo –le miró con enfado–. –Ni a mí. está tan lejos de la experiencia inmediata. tú ni siquiera tienes sentido. Christopher soltó una exhalación. la única opción que queda es que no estoy aquí en realidad y que tú y toda esta conversación no es más que una fumada hippie de mi subconsciente. A mí no me parece tan descabellado. Para cuestiones de esta envergadura hay que escoger la opción que más te llene. muchacho. sea esto una alucinación tuya o no… todo depende de ti.

–¡Oh vamos! –Si decides quedarte esto es para la cuenta. –la muerte le pasó su tarjeta. apuró su última cerveza y apagó su cigarro. Para él era moralmente necesario. al final decidió creer en su existencia. “¿Desde cuando hay una puerta ahí?” –¡Espera! ¿No tenias una última pregunta que hacerme? Al escucharlo. Es por ello que enterrabas tus miedos e inseguridades escondiéndolos en ascensos. La muerte le dirigió una mirada divertida. Necesitabas que te valoraran y te admiraran por tus éxitos.existencia del alma o de un dios. –la muerte se levantó. –Este a sido un día de locos. Si quieres saberlo vas a tener que venir conmigo. algo confuso pero extrañamente más tranquilo– ¿A dónde se supone que vas? La muerte buscó entre sus bolsillos y sacó su billetera. te sentías infeliz. –¿Usas Mastercard? Creo que desde ahora le tendré más respeto a la compañía. La meta es captar todo lo que existe con una sola mirada panorámica. Reconocer que todo ocurre por necesidad y dejar de preocuparse tanto por ello: son tus pasiones humanas las que te impiden lograr la verdadera felicidad. Tenías un vacío interno que llenabas con todo tipo de actividades. –Las respuestas para ti ya se han terminado. premios y logros personales. Ahora te preguntó: ¿quieres dejar todo . dejándoles ver a los demás y a ti mismo tan sólo la parte positiva. Christopher. Es hora de irme. A pesar de tus logros y éxitos. se acomodó la corbata y se dirigió a la salida. –Has venido a mí por una razón. muchacho. él se paró en seco y se giró para mirarlo. –dijo Christopher. Aunque su razón le dijera otra cosa. Eso mismo es lo que quiero decirte: escoge lo que te sea moralmente necesario. –Se hace tarde.

Lo tomó y lo analizó alzándolo con curiosidad. venir conmigo y descubrir por fin que hay detrás de esta puerta? ¿o prefieres regresar y seguir luchando por el sueño de algún día llegar a ser feliz? La muerte le extendió una mano.eso atrás. involucrando a un tráiler y un camión de transporte urbano. mientras le subía de volumen al televisor–. El cantinero. detrás de la barra. Algunas camionetas y autos compactos también quedaron prensados entre las barrera de contención. gravemente herida. El impacto en cadena vino cuando un camión que circulaba a exceso de velocidad impactó contra la fila de autos que estaban transitando lento debido al congestionamiento que ocasiona la construcción del nuevo puente vial. Barrió el lugar de punta a punta sin lograr encontrarlo. se sobresaltó al darse cuenta de que el hombre al que le dirigía la palabra ya no se encontraba en la barra. así como un automóvil privado que quedó con los peores daños materiales luego de volcar. Aún no se sabe nada de su verdadero estado de salud. ameritó su traslado a un hospital. Cuando el conductor de la unidad pesada intentó frenar ya estaba a unos metros del resto de los autos. “Sub specie aeternitatis” . “Un camión protagonizó una brutal carambola en la que se vieron involucrados doce vehículos y que dejó ocho personas lesionadas. Maldijo para sus adentros.” –Menudo desastre. de las cuales sólo una. Paramédicos de Protección Civil Estatal y otras corporaciones de rescate acudieron para brindarle los primeros auxilios a las ocho personas. que fueron proyectándose uno contra otro. “¿Qué es esto?”. Dios quiera que se encuentre bien. al percatarse de un hermoso anillo que resplandecía en la tabla de madera. un hombre de mediana edad. esperando que se hubiera ido ir al baño sin haberlo visto y no del bar sin pagar. –dijo el tabernero. pensó. frente a él.

encogiéndose de hombros y guardándoselo en el bolsillo.–Espero que sea de plata. –murmuró. .