COAGULACIÓN Y FLOCULACIÓN

Los procesos de coagulación y de floculación se emplean para extraer del agua
los sólidos que en ella se encuentran suspendidos siempre que su rapidez natural
de asentamiento sea demasiado baja para proporcionar clarificación efectiva.

Tomando como un ejemplo la clarificación de agua superficial, el agua cruda turbia
contiene material suspendido, tan sólidos que pueden asentarse como partículas
los bastante grandes que se asientan en reposo, sólidos dispersados que no se
asientan pueden ser coloides.

La coagulación desestabiliza estos coloides al neutralizar las fuerzas que los
mantienen separados.

Un floculante reúne partículas floculadas en una red, formando puentes de
superficie a otra y enlazados las partículas individuales en aglomerados. La
floculación no solo incrementa el tamaño de las particas, sino que también afecta
la naturaleza física. Los lodos y las lechadas, cuando han sido floculados, se
desecan con mayor rapidez sobre capas de arena.