El cáncer de próstata es un problema trascendente en la salud de la población masculina.

En nuestro
país constituye la segunda causa de muerte por enfermedad neoplásica, ubicándose solo detrás del
cáncer de estómago. El rango etario en los que se ha diagnosticado la mayor cantidad de cánceres de
próstata van desde los 65 a 74 años de edad con un 36.7% de incidencia.
Signos y síntomas: Por lo general, el cáncer de próstata en etapa inicial no causa síntomas. Los
cánceres de próstata más avanzados a veces causan signos y síntomas, como: disuria, polaquiuria,
nocturia, hematuria y/o hematospermia.
La próstata se divide en cuatro zonas. La zona anterior; la zona periférica (la más grande y donde se
origina la mayoría de los cánceres); la zona central que está en relación con los conductos eyaculadores,
y la zona de transición, que rodea la uretra y donde se origina la hiperplasia benigna prostática.
Estadificación del cáncer: sistema TNM: Estas siglas hacen referencia a 3 aspectos del cáncer:
la T se refiere al tamaño del mismo, la N a la afectación de los ganglios linfáticos y la M a la afectación
o no de otros órganos (metástasis). El sistema de Gleason valora el aspecto y distribución que las
glándulas tumorales presentan al microscopio.
Métodos diagnósticos del cáncer de próstata: Las principales herramientas para buscar evidencia de
cáncer prostático son: el tacto rectal y el APE.
Tacto rectal: Son signos sugerentes de neoplasia la palpación de un nódulo que puede ocupar uno o
ambos lóbulos, la asimetría de estos lóbulos, su consistencia y si es que la glándula está fija a planos
profundos.
Antígeno prostático específico: El APE es una glicoproteína producida por células glandulares y
ductales prostáticas. Circula en concentraciones bajas con una vida media de 2.2 a 3.2 días. Se detecta
en el suero mediante técnicas de anticuerpos monoclonales. El Antígeno prostático libre se utiliza para
mejorar la especificidad del examen.
Ecotomografía prostática: La que más destaca es la ecotomografia transrectal, ya que tiene buena
precisión al momento de medir la próstata y proporcionar imágenes de buena calidad.
Biopsia prostática transrectal: guiada por ecomotomografía, donde se toma un minimo de 12
muestras, o bien, una muestra por cada 2 gr. de tejido prostático.
En el caso de un paciente que consulta con síntomas obstructivos bajos y tiene un tacto rectal sugerente
de crecimiento prostático benigno, la biopsia de la pieza quirúrgica de esos casos sometidos a una
resección transuretral (RTU) puede revelar hasta en un 10% de ellos un cáncer clínicamente no evidente.
Tratamiento del cáncer de próstata

Monitoreo activo: Se ha tomado como posibilidad de tratamiento ya que se ha demostrado que si a un
paciente le diagnostican un cáncer prostático localizado y no se somete a ningún tratamiento, las
posibilidades de que fallezca por esa causa durante los próximos 10 años son bajas. Existen diferentes
condiciones para someter a los pacientes al monitoreo activo.

Prostatectomía radical: La prostatectomía radical es el único tratamiento del cáncer prostático
localizado que ha mostrado beneficio de sobrevida cáncer-específica. Es un tratamiento curativo.
Radioterapia: Radio terapia externa y radioterapia intersticial. La radioterapia intersticial consiste en
aplicación de semillas radioactivas que se implantan en la glándula.