EL JINETE SIN CABEZA

rase una noche en que la luz azulada de la luna reflejaba hasta los rincones más oscuros

É de Frías, las calles cambiaron de tonalidad algo verdoso con líneas azules a los costados y
en el centro gotas de agua que reflejaban una sombra; en nuestra casa la luz amarilla se
reflejaba en un espejo, mi familia estaba dormida, ya a las doce de la noche sentí el trote de un
caballo, se me puso la piel de gallina y el miedo corría por mis venas, sentí curiosidad y me
desperté, mire por el balcón y la noche se tornaba más oscuro de lo normal , corrí
rápidamente hacia el cuarto de mis padres y les dije: ¡Mamá, mamá, el cielo está muy negro!
Ella despertó inmediatamente y de un brinco estuvo parada junto a mí, y me dijo: hijito dime,
¿qué te sucede? Yo le respondí y justo en ese momento mi hermano menor se despertó y
levanto, tenía una cara muy asustada, sus ojos se revolvías dentro de sus párpados como
diciendo qué es lo que está pasando aquí. Luego fuimos avisarle a mis tíos, pero en la calle se
encontraba un hombre sin cabeza, con cuello bajo y largos brazos con un color negro oscuro y
los pies como plasmados en el caballo.

Corrimos a la puerta de nuestra casa, mientras que él venía hacia nosotros, haciendo un
sonido como de un chivo cuando está muriendo así. Weeeeeeeeeee, weeeeeeeeeee…
Llegamos a la casa pero habíamos dejado cerrando la puerta, entonces con el miedo que
pesaba sobre nosotros, decidimos ocultarnos por el campo, subimos y subimos lomas, pero
nuestros pies ya no podían más; también pensábamos que lo habíamos perdido de vista, pero
en donde estábamos se apareció queriendo matarnos; así que nos ocultamos en una cueva a
esperar el amanecer.

Cuando el astro Sol y sus
rayos luminosos y
resplandecientes
aparecieron, en un
santiamén el hombre que
nos seguía desapareció,
en seguida volvimos a
casa, mi padres
desesperados nos
abrazaron
inmediatamente,
preguntándonos que
había sucedido, les
dijimos lo que nos pasó y
mi mamá nos dijo: que
cuando ella era niña con
su hermana también vieron y vivieron lo mismo, nos dijo también que aquel hombre se le
conocía como el Jinete sin cabeza.

AUTOR: Loorcdwyng Yornaldo More Erazo.