EL PAÍS, viernes 19 de marzo de 2010 29

LA CUARTA PÁGINA OPINIÓN

La civilización empática
Necesitamos una conciencia planetaria para resucitar la economía y revitalizar la biosfera. ¿Imposible? No, en
absoluto. La ciencia demuestra que el ser humano progresa reduciendo su egoísmo y ampliando su empatía
Por JEREMY RIFKIN

D
os espectaculares colapsos, separa- empatía hacia seres muy diversos y en ám- Los momentos cruciales que dan un la maduración de la empatía y la expan-
dos por sólo 18 meses, han marca- bitos temporales y espaciales cada vez ma- vuelco a la conciencia humana tienen lu- sión de la conciencia. Durante la primera
do el fin de la era contemporánea. yores. Las pruebas científicas de que so- gar cuando nuevos sistemas energéticos se revolución industrial, caracterizada por
En julio de 2008, el precio del petróleo en mos una especie básicamente empática tie- conjugan con revoluciones en las comuni- la imprenta y la conciencia ideológica, la
los mercados mundiales alcanzó la cifra nen consecuencias sociales profundas y de caciones, creando nuevas eras económi- sensibilidad empática se extendió hasta
récord de 147 dólares por barril, la infla- gran alcance, y podrían determinar nues- cas. Los nuevos medios de comunicación alcanzar las fronteras nacionales, de ma-
ción se disparó, y con ella todos los precios, tra suerte como especie. se tornan mecanismos que rigen y contro- nera que los estadounidenses se identifi-
desde los alimentos a la gasolina, y el mo- Para resucitar la economía mundial y lan la estructuración, organización y ges- caban con los estadounidenses, los espa-
tor de la economía mundial se atascó. Lo revitalizar la biosfera, lo que ahora necesi- tión de las civilizaciones más complejas ñoles con los españoles, los japoneses
que precipitó la crisis fue la creciente de- con los japoneses, etcétera. Durante la
manda de combustibles fósiles de China, segunda revolución industrial, caracteri-
India y otras economías emergentes. La zada por las comunicaciones electróni-
capacidad de compra se desplomó y la eco- cas y la conciencia psicológica, los indivi-
nomía mundial se derrumbó. Ese fue el duos empezaron a identificarse con otros
terremoto que hizo trizas esa época indus- de ideas afines.
trial. El colapso de los mercados financie- Hoy en día nos encontramos en la cima
ros dos meses después no fue más que una de otra convergencia histórica, en una ter-
réplica. cera revolución industrial de la energía y
En diciembre de 2009, mandatarios de la comunicación, que podría extender la
192 países se reunieron en Copenhague pa- sensibilidad empática a la propia biosfera y
ra abordar el problema que supone la factu- a toda la vida terrena. La repartida revolu-
ra de entropía acumulada de una revolu- ción de Internet se está conjugando con la
ción industrial basada en los combustibles diseminación de las energías renovables,
fósiles: el gasto en CO2 que está recalentan- haciendo posible una economía sostenible
do y desequilibrando el planeta hasta lle- que se gestiona localmente con vínculos en
varlo a un catastrófico cambio climático. todo el mundo. Durante el siglo XXI, cien-
Después de años de preparación, las nego- tos de millones de personas transformarán
ciaciones fracasaron y los líderes del mun- sus edificios en centrales productoras de
do fueron incapaces de un acuerdo. energía que producirán in situ fuentes re-
La crisis radica en la concepción de la novables, almacenándolas en forma de hi-
naturaleza humana que rige el comporta- drógeno y electricidad compartida, e inter-
miento de los líderes mundiales y cuyos cambiándolas a través de retículas locales,
presupuestos surgieron hace más de 200 regionales, nacionales y continentales de
años, durante la Ilustración, en los albores funcionamiento similar al de Internet. En
de la economía de mercado y de la era del el ámbito energético, al igual que en el de
nacionalismo. A los pensadores ilustrados la información, la difusión de fuentes de
—John Locke, Adam Smith, Condorcet, et- código abierto dará lugar a espacios de co-
cétera— les ofendía la concepción cristiano- laboración energética, no diferentes a los
medieval del mundo que, viendo en el hom- de índole social que en la actualidad exis-
bre a un ser indigno y depravado, aspiraba ten en Internet.
a la salvación ultraterrena a través de la Si conseguimos aprovechar nuestra
gracia de Dios. Preferían sumarse a la idea sensibilidad empática para instaurar una
de que la esencia humana es racional, dis- nueva ética mundial habremos superado
tante, autónoma, ambiciosa y utilitarista, los distantes, egoístas y utilitaristas pre-
propugnando que la salvación individual supuestos filosóficos que acompañaban a
está aquí en la Tierra, en un ilimitado pro- los mercados nacionales y el orden políti-
greso material. co de los Estados-nación, situándonos en
La concepción ilustrada de la naturale- una nueva era de conciencia biosférica.
za humana se reflejó en el recién acuñado Así, dejaremos el antiguo mundo de la
Estado-nación, cuyo objetivo era proteger geopolítica para entrar en la nueva era
la propiedad privada, estimular el merca- de la política de la biosfera. Esta nueva
do y servir de intermediario a los intereses perspectiva va más allá de la tradicional
de la ciudadanía en el ámbito internacio- divisoria entre conservadores y progresis-
nal. Se consideraba que los Estados-nación tas que caracteriza la geopolítica actual
eran agentes autónomos envueltos en una de la economía de mercado y el Estado-
incesante batalla con otras naciones por la nación. La nueva divisoria es generacio-
obtención de ganancias materiales. nal y enfrenta el jerárquico modelo de
Si la naturaleza humana es como indica- organización familiar, educativa, comer-
ban los filósofos ilustrados, probablemente cial y política con otro más cooperativo y
estemos condenados. Imposible concebir eulogia merle cosmopolita que, en su funcionamiento y
cómo podríamos crear una economía mun- sus espacios sociales, favorece los ámbi-
dial sostenible y devolverle la salud a la que los nuevos sistemas energéticos posibi- tos comunes del código abierto. Para la
biosfera si todos nosotros, en nuestra esen- La comunicación actual litan. La primera revolución industrial del generación de Internet, la calidad de vida
cia biológica, somos agentes autónomos, siglo XIX, gestionada gracias a la comunica- se torna tan importante como la oportu-
egoístas y materialistas. desborda las fronteras ción impresa, dio paso a la conciencia ideo- nidad individual.
Sin embargo, los últimos descubrimien- de las identificaciones lógica. La comunicación electrónica se con- Está surgiendo la civilización empática.
tos sobre el funcionamiento del cerebro y virtió en el mecanismo rector y de control Las generaciones más jóvenes están llevan-
el desarrollo infantil nos obligan a repen- nacional e ideológica de la segunda revolución industrial del si- do su capacidad de empatía más allá de los
sar esos arraigados dogmas. Los biólogos y glo XX, que marcó el inicio de la conciencia credos religiosos y la identificación nacio-
los neurocientíficos cognitivos están descu- psicológica. nal, incorporando así a toda la humanidad
briendo neuronas espejo, llamadas de la ¿Se generalizará la nueva Las revoluciones en las comunicacio- y al ingente proyecto vital que envuelve la
empatía, que permiten a los seres huma- mentalidad antes de que nes, al hacerse más complejas, van ponien- Tierra. Pero nuestra prisa por alcanzar la
conectividad universal empática tropieza
nos sentir y experimentar situaciones aje- do en contacto a cada vez más gente den-
nas como si fueran propias. Parece que so- el cambio climático lleve tro de redes sociales más amplias y varia- con un gigante entrópico en constante ace-
mos los animales más sociales y que busca- al desastre planetario? das. La comunicación oral tiene un limita- leración: el cambio climático. ¿Podremos
mos interactuar íntima y amigablemente do alcance temporal y espacial, mientras alcanzar la conciencia biosférica y la empa-
con nuestros congéneres. que las comunicaciones manuscrita, im- tía mundial a tiempo de evitar el derrumbe
Por su parte, los científicos sociales es- tamos es, nada más y nada menos, que dar, presa y electrónica amplían el margen y la planetario?
tán comenzando a reexaminar la historia en menos de una generación, el salto hacia profundidad de las interacciones sociales.
con una lente empática, descubriendo así una conciencia empática mundial. La cues- Al desarrollar el sistema nervioso cen- Jeremy Rifkin, economista y escritor, es ase-
corrientes históricas ocultas que sugieren tión es la siguiente: ¿cuál es el mecanismo tral de cada individuo y del conjunto de sor de la UE y de diversos presidentes —incluido
que la evolución humana no sólo se calibra que permite la maduración de la sensibili- la sociedad, las revoluciones en las comu- el español— en cambio climático, seguridad
en función del control de la naturaleza, si- dad empática y la expansión histórica de nicaciones no dejan de proporcionar es- energética y desarrollo sostenible.
no del incremento y la ampliación de la esa conciencia? cenarios cada vez más incluyentes para Traducción de Jesús Cuéllar Menezo.