Romanticismo es un movimiento cultural originado en Alemania y en el Reino

Unido a finales del siglo XVIII como una reacción revolucionaria contra el racionalismo de
la Ilustración y el Neoclasicismo, confiriendo prioridad a los sentimientos. Está considerado
como el primer movimiento de cultura que cubrió el mapa completo de Europa.1 Su
característica fundamental es la ruptura con la tradición clasicista basada en un conjunto de
reglas estereotipadas. La libertad auténtica es su búsqueda constante, por eso su rasgo
revolucionario es incuestionable. Debido a que el Romanticismo es una manera de sentir y
concebir la naturaleza, la vida y al hombre mismo que se presenta de manera distinta y
particular en cada país donde se desarrolla, incluso dentro de una misma nación, se
manifiestan distintas tendencias proyectándose también en todas las artes.
Se desarrolló en la primera mitad del siglo XIX, extendiéndose desde Inglaterra y Alemania
hasta llegar a otros países. Su vertiente literaria se fragmentaría posteriormente en diversas
corrientes, como el parnasianismo, el simbolismo, el decadentismo o el prerrafaelismo,
reunidas en la denominación general de posromanticismo, del cual derivó el
llamado modernismo hispanoamericano. Tuvo fundamentales aportes en los campos de la
literatura, la pintura y la música. Posteriormente, una de las
corrientes vanguardistas del siglo XX, el surrealismo, llevó al extremo los postulados
románticos de la exaltación del yo.

AMOR CONSTANTE MAS ALLA DE LA MUERTE

Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora a su afán ansioso lisonjera;

Mas no, de esotra parte, en la ribera,
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa.

Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
Venas que humor a tanto fuego han dado,
Medulas que han gloriosamente ardido:

Su cuerpo dejará no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.

Autor del poema: Francisco de Quevedo