Título

:
“Ningún ser humano es ilegal” ¡a por el derecho a la vida digna!:
La cultura política del movimiento migrante y el movimiento de pobladoras y pobladores en
Santiago de Chile (1998-2017). Una perspectiva histórica comparada.
Tema:
La cultura política tanto del movimiento migrante como del movimiento de pobladorxs en
perspectiva comparada. Santiago de Chile, 1998-2017.
La cultura política del movimiento migrante y el movimiento de pobladores en perspectiva
comparada. Santiago de Chile, 1998-2017.
Problema:
¿Cuáles son las convergencias y las divergencias respecto a su cultura política, que tienen el
movimiento de migrantes y el movimiento de pobladoras y pobladores en los procesos
organizativos y asociativos desde 1998 hasta la actualidad, en Santiago de Chile?
Variables:
Interdependientes: Cultura política (analítica)-acción colectiva (explicativa)
Elementos del contexto a desarrollar:
Neoliberalismo y racismo: oligopolio, extractivismo, privatización de derecho, precarización y
naturalización de la violencia y las jerarquías.
Marginalidad urbana como marginalidad de la vida: desterritorialización, necropolítica, política de
vivienda, procesos de marginalización
Política cultural: ¿Estado multicultural o estado de excepción permanente?
Casta política, el estado del modelo chileno y su relación con los actores sociales
Cosificación de las relaciones sociales: deseo, interés y poder en el colonialismo heteropatriarcal
del modelo chileno como cultura hegemónica
Nacionalismo abstracto de la identidad chilena y las particularidades

Objetivos
Objetivo general:
1) Analizar y comparar la cultura política de organizaciones de migrantes y organizaciones de
pobladores en Santiago, entre 1998 y el 2017.

Objetivos específicos:

cabe revisar -por su trayectoria y su más larga data. 6) Estimar las posibilidades de una convergencia política entre ambos movimientos. En este sentido propongo un acercamiento al concepto de movimiento de pobladores de forma bastante historicista. 5) Pesquisar y agrupar las divergencias en el pensamiento político de ambos movimientos respecto a los ejes analíticos.en el caso del movimiento de pobladoras y pobladores las formas de acción colectiva y el bagaje políto cultural que circuló en su proceso de desarrollo como movimiento en el siglo XX. objetivos políticos. Función y límites del estado. 4) Pesquisar y agrupar las coincidencias en el pensamiento político de ambos movimientos respecto a los ejes analíticos. el empresariado. más que ver todo despliegue de pensamiento y práctica político como manifestaciones reactivas al contexto neoliberal propiamente tal. y así poder detectar. nación y territorio Frederic jameson. las ilusiones del posmodernismo Nudos discursivos y relaciones con el pesamiento político contemporáneo. tácticas y las orientaciones normativas. (Nudos discursivos representados: concepto de derechos humanos y sociales. la iglesia. en la investigación. Me propongo hacer también una revisión de lo que ha sido el movimiento de migrantes. Pobres urbanos y el movimiento de pobladores . las ideas Zapata. trayectorias e interrelaciones) la acción colectiva de las organizaciones de migrantes y las organizaciones de pobladores en su interacción con actores como el estado. los elementos que pertenecen a su cultura política por su historia propia. la lógica del capitalismo tardío Terry eagleton. Bibliografía Romero. para dar cuentas de ciertas particularidades que se generaron en los ciclos organizativos previos. para así observar como ésta interpela los discursos hegemónicos respecto a la condición social y sus problemáticas. entre otros 2) Analizar el pensamiento político de las organizaciones de pobladoras y pobladores respecto a los ejes analíticos: diagnósticos sociales. pero de una forma más esquemática. y cuales son las herramientas para? Otros: ¿Qué es lo que disputan ambos movimientos? ¿Cómo se refleja en su pensamiento? Plan de apartados: Si lo que nos proponemos es examinar la producción de cultura política ambos movimientos. identidad. estrategias. Establecer el pensmaiento político de ambos actores Mteodología ¿Cómo nos acercamos a los temas. camino para la transformación social) 3) Analizar el pensamiento político de las organizaciones de migrantes respecto a los ejes fijados.1) Caracterizar en líneas generales (organizaciones representativas.

derivó en la normalización de condiciones como la extensión de la familia ampliada y el allegamiento en masa. se convirtieron en las formas más de habitar los territorios. Sin embargo. en lo que José Luis Romero denominó como una “explosión sociodemográfica [que] se transmuto en una explosión urbana. como ha sido desde la época de la dictadura cívico-militar. no todos ellas y ellos han formado parte del movimiento de pobladores como actor social que se dinamiza frente a las diversas problemáticas relacionadas al derecho a la vivienda y a la vida digna: disputando. 2010. muchos han sido los caminos que pobladoras y pobladores. donde los diversos sujetos populares e indígenas buscaron alternativas de vida y trabajo ante el crecimiento espacial y disciplinar de las haciendas. "Poder. Valorando la idea de un terreno donde y vivir y “donde caerse muerto”. pese a que el rol activo del Estado en materia de vivienda popular desde la creación en 1936 de la Caja de habitación popular. Lo que a la postre. territorializando y transformando el espacio social urbano: para poder desplegar 1 Garcés de ramon 2 Romero 321-322 3 Antoine Casgrain. los pobres urbanos desarrollaron el habitus de buscar conquistar la tierra propia y construir su casa individual o colectivamente durante gran parte del siglo XX. en donde las tomas de terreno y la autogestión pobladora de la construcción poblacional tomó la forma de una “revolución urbana”. “las ciudades que empezaban a masificarse” fueron cambiando su fisonomía. Ideología y el Consenso de Washington Desarrollo y Expansión de la Política Chilena de Vivienda". construyendo con materiales precarios las “poblaciones callampas” al borde de cursos de agua como fueron el norte del río Mapocho y en el Zanjón de la Aguada. 18(47): 133-156. como yuxtaposición de guetos urbanos. con el pasar de generaciones y la instalación de ciertos grupos provenientes desde el campo y otros territorios. La apuesta por el endeudamiento en la política habitacional chilena.Los pobladores como ser social en sí. como con la construcción de vivienda social precaria y marginalizada por parte del gran empresariado inmobiliario -agrupado corporativamente desde 1951 en la Cámara Chilena de la Construcción: en su despliegue más diversificado y atronador. han tomado respecto a su marginalización y su localización en ciertos espacios sociales por las relaciones de poder que operan en las dinámicas territoriales de la ciudad.3 Sin embargo. jóvenes y niños guachos. sus particiones.298 personas. sus formas de hábitat.”2 Los datos expuestos por De Ramón muestran que las migraciones hacia la capital provenientes de todas las regiones: desde 1907 a 1960 consistieron en cerca de 960. 4 GILBERT. Alan. Número 68. Aumento progresivo que explicaría estrategias de recepción por parte de los sujetos integrados y propietarios de la ciudad: como fueron la multiplicación de los cites y de los conventillos. el despojo de las tierras comunitarias y la crisis de las formas de escape a la proletarización. devienen en Santiago de Chile con el aumento de las migraciones campo-ciudad de fines del siglo XIX e inicios del XX. Revista INVI. 25. Vol. Boletín del Instituto de la Vivienda. mayo 2003. . con el avance de las organizaciones de izquierda y el dinamismo adquirido por el movimiento de pobladoras y pobladores desde el gobierno de Frei hasta el golpe de Estado que quebró la mayor parte de movimientos activos en el periodo nacional-popular.4 A lo largo de todos estos procesos. pasando por los planes de la Corvi.1 Progresivamente. el acceso a una vivienda estable por estos pobres urbanos tendió a fracasar: el panorama de poblaciones callampas y las instalaciones precarias en los alrededores rurales de la ciudad. Los principales cambios de esta condición histórica serán vividos en un primer momento. diversificándose internamente. así como estrategias de instalación y arranchamiento por parte de pobladores en terrenos y lotes baldíos.

que vive y da sentido a su vida bajo con los principios dominantes subjetivados y realizados en su práctica social: pues deviene actor social en tanto se désidetifica con el lugar y la subjetividad con que la hegemonía de lo dominante Los orígenes del movimiento de pobladores. que se distingue de ser un sujeto alienado.00 viviendas en el periodo de la Unidad Popular. 2002. luchas y resistencias: movimientos sociales y procesos emancipadores”. lo que propició una verdadera ampliación de la vivienda popular así como un creciente organización y politización pobladora. que sacudió la política pública en la época en que la revolución cubana y los procesos descolonizadores de África estaban mostrando una alternativa sociopolítica para los sectores empobrecidos. precarización y racialización: reverso abyecto de los procesos de modernización capitalista colonial y heteropatriarcal. Cuadernos de Trabajo 60. las que originan el proceso de reconocimiento y da pie a la conformación de la identidad pobladora. Zesar y Casado. derechos universales como el derecho a la vivienda y el derecho a la ciudad.6 los ha situado. “Acerca de opresiones. El Golpe de estado y la instalación de la dictadura militar sorprende al movimiento en este tránsito de la construcción local a la proyección societal de su poder (en los comandos comunales.8 Frente al déficit de cerca de 500. Organizados en juntas de vecinos. En este sentido. el repertorio de acción de los pobladores fue dando paso a la acción colectiva directa en pos de la búsqueda de integración a la ciudad. Desde las Ligas de Arrendatarios organizados para mejorar la habitación popular y lograr su abaratamiento frente a al alza de los cánones de arriendo por parte los propietarios de cités y conventillos5: los pobladores han irrumpido e irrumpen en el espacio público. Beatriz (2013). desplazando los lugares en los que la marginalización. pero no a dar una solución para el problema de la “habitación obrera” como se le llamó en la época. dinamizaron sus proyectos al alero de la radicalización de ciertos partidos de izquierda como el MIR y el MAPU.sus potencialidades vitales y culturales particulares.. tendió progresivamente a conciliar estos conflictos. el recurso de la toma de terreno. .. 175 8 Garcés. pag. Cit. Tal camino. manifestadas en la política de promoción popular del gobierno de Frei Montalva. como actor social que se dinamiza frente a las diversas problemáticas relacionadas al derecho a la vivienda y a la vida digna en el territorio por parte de la generalidad de los pobres urbanos. racializados y colonizados del tercer mundo. que progresivamente fue pasando de ser la base de apoyo de los partidos de izquierda a ser constructor de su propio poder. Op. tiene su origen en el Santiago de la primera mitad del siglo XX. su autogestión y su control territorial comenzó a formar parte de los repertorios de acción colectiva simbólicamente más significativos para el movimiento de pobladores. es en este proceso de organización comunitaria - marcada por la interacción con el cristianismo de izquierda y las organizaciones marxistas. El incipiente desarrollo del paradigma del Estado Benefactor chileno. Con las tomas de terreno iniciadas con la toma de la Victoria. y su 5 Nicky 6 Sobre los dispositivos de este sistema: Martínez.. Mario: Tomando su sitio. así como posicionar históricamente frente al estado y el espacio público. Bilbao: Hegoa 7 Garces. distorsionando el orden físico e ideológico de la reproducción de la dominación.7 Según algunos autores. fue generado que el estado y el debate público estuviera cada vez más permeado de políticas integracionistas para con los pobres urbanos. con acceso a la educación primaria obligatoria.

en las Protestas nacionales de 1983-1986. organizaciones de derechos humanos y un importante movimiento de mujeres. coordinadoras de jóvenes poblacionales. fueron desarticuladas. Rompiendo el cerco…. 128. Los movimientos sociales en América Latina y Chile. fueran marginados como sectores activos en la construcción de un nuevo consenso. Mónica. toda las organizaciones vinculadas a sus repertorios de acción en el periodo de la UP. comunidades cristianas de base. pero los replegaron al ámbito de la solidaridad y socialización en las poblaciones: con la ampliación del recibimiento de los allegados. junto a la prohibición de la propaganda proselitista de carácter político. determinó que en el proceso de “transición pactada”13 hacia la democracia -limitada y protegida. Proceso de marginalización urbana (que actualmente ha sido interpretado como una biopolítica de asepsia territorial y de eugenesia social)11 que fue resistido y contra el cual el movimiento de pobladoras lucho: en las calles. apertura extrema al comercio exterior. y posteriormente. dejando de lado su propia vocación como actor social transformador+. municipalización.articulación con los cordones industriales y los partidos políticos revolucionarios). enmarcados en las “modernizaciones” neoliberales(privatización de los servicios básicos. a la vez que organizaciones vecinales. al MEMCH. 2012.elciudadano.10 Los cambios en materia de vivienda y urbanismo. p.cl/entrevistas/las-olvidadas-erradicaciones-de-la-dictadura/12/17/ 12 Taller de análisis de movimientos sociales y coyuntura. N°1. En: http://www. flexibilización y volatibilidad del mercado laboral con un consiguiente aumento del desempleo) se manifestaron en los proyectos Confederación I y II: los ignominiosos procesos de erradicación forzosa de poblaciones enteras ( cerca de 30. El despertar de la sociedad. a “Mujeres por la vida” con organizaciones sectoriales y barriales femeninas. los Comités de defensa. El clima de terror y desconfianza. su falta de proyección política.000 familias entre 1976 y 1987) desterritorializadas y radicadas en las zonas periféricas de la ciudad. terminaron por anular temporalmente toda forma organizativa propia de los pobladores. desde los 90. con la creación de comités de vivienda y organizaciones juveniles al alero del Comité Pro Paz y la Vicaría de la solidaridad. “normalizadas” y a la postre. 1988. Educación y comunicación.por los partidos de derecha e izquierda tradicional. LOM Ediciones.9 Las Jap´s. 13 Godoy . 10 Mario Garcés. volviendo a la vivienda como un bien de consumo. y en general. propiciando la atomización social Siendo uno de los actores más activos en la lucha callejera contra la dictadura. liberalización. que articulaba a ONG´s. 11 Entrevista a Cristián Palacios y César Leyton. consecuencia de los allanamientos masivos y las amenazas de bombardeo a poblaciones. llamados a convertirse más en movimientos político-electorales. Santiago. los Comandos comunales. por parte de las inmobiliariassí se moldeó la ciudad neoliberal que es hoy Santiago: marginando a los pobladores. siendo objeto de lo que Mónica Iglesias llamó políticas de distorsión y desarticulación. 124-125. vaciadas de contenido político. el movimiento de pobladores sufrió las consecuencias de la transición pactada por arriba 9 Iglesias. comando de pobladores. la generación de ollas comunes y bolsas de empleo.12 Sin embargo. ECO. como las Juntas de Vecinos y Centros de Madres: fueron intervenidas. Ampliadas las erradicaciones. y en la construcción de organización popular como fueron las redes de economía popular. pp. Las olvidadas erradicaciones de la dictadura.

la política ocurre en un contexto cultural que vincula a los individuos y las identidades colectivas. y de servicios básicos en general. ni que valoren esa identidad de la misma manera. dónde y cómo tenderán a actuar concretamente las personas en una u otra cultura” (Ross 2010: 11-12). comenzó a tomar forma una serie de organizaciones de pobladores que fueron potenciadas y radicalizadas por lo que fue el comienzo de la ejecución de una antigua práctica: la toma. por el contrario. organizaciones creadas para paliar la falta de alimentos. y que configura identidades sociales y políticas. Cultura política El autor parte de la definición de Clifford Geertz (2003). La cultura “es una cosmovisión que contiene guiones específicos” que hacen de matrices explicativas de “cómo y por qué los grupos se comportan de la manera que lo hacen. a través de significados intersubjetivos compartidos. sostiene la necesidad de poner énfasis en cómo. busca poner el foco en las prácticas de construcción de sentido y en las relaciones políticas que posibilitan ciertas acciones y benefician a ciertos grupos por sobre otros. y por el modo en que unos . debiera interesarse particularmente por las disputas al interior del grupo. hay diferencias y conflictos intraculturales. que esa gente se comporte de igual modo. el autor no se refiere a la “cultura política” per se sino al “análisis cultural de la política”. con la que parte la rearticulación delmovimiento de pobladoras y pobladores contra la dictadura. Justamente Ross se hace eco de las críticas a Geertz en cuanto a su excesivo énfasis en la integración de la cultura y sus limitaciones para ver cómo ésta es disputada. también define los límites entre grupos. Por ende. Ross subraya que la importancia de la cultura en el estudio de la política radica en que proporciona a las personas un marco para organizar sus mundos. además aporta un marco de referencia para interpretar dichas acciones. …la cultura es una cosmovisión que aporta un reporte compartido de la acción y de sus significados. ofrece recursos para la organización política y la movilización el análisis cultural de la política.En paralelo. así como las acciones posibles entre y dentro de los grupos. de trabajo. y aquí lo interesante. esto no significa que sean aceptados por todos de igual manera. y supuestos acerca de cuándo. En vez de ello. los actores entienden y actúan “políticamente” en sus mundos cotidianos. Se manifiesta en una forma de vida transmitida (con cambios y modificaciones) a lo largo del tiempo y se encarna en las instituciones. desde esta perspectiva. Por tanto. y finalmente. Contrariamente a los postulados más clásicos. Pero si bien hay significados que refieren a experiencias grupales. Para llevarlo a cabo. por los relatos y sus significados. Este marco incluye tanto aspectos cognitivos como afectivos de la realidad social. valores y regularidades de comportamiento de una comunidad (Ross 2010:35). Estos entendimientos compartidos se hallan entre quienes poseen una identidad en común que los distingue de otros. quien entiende a la cultura como tramas de significación.

históricas. claramente delimitadas y homogéneas. características y actitudes. Desde esta mirada. seguimos la distinción que realiza Susan Wright (2007) entre los viejos y los nuevos significados de cultura. de acuerdo con algunas de las críticas que se le han hecho a Geertz. entendemos que las “tramas de significados” no pueden ser consideradas parte de entidades cerradas. Si bien distingue el importante aporte realizado por los autores al incluir los valores para el análisis político y social en un contexto donde casi todo se reducía a las condiciones materiales de existencia como único factor de análisis6 . pues da cuenta de los límites de la acción cultural dentro de los cuales se desarrolla la política. resalta que la relación cultura/acción colectiva varía a través del tiempo y de las condiciones históricas. la autora prefiere hablar de “cultura política”. sino cómo ésta es usada por los actores. financiación. tanto al interior como entre culturas. que con Rescatando los cuestionamientos señalados por Hannerz. preguntan por los espacios simbólicos y los regímenes de sentido. A la vez. la cultura se encuentra en la base del conflicto polí. Swidler señala que el desafío de la sociología de la cultura no debe consistir en tratar de estimar cuánta cultura es determinante —como si fuera una dimensión matemáticamente medible—. circulación y consumo de significaciones en la vida social”. que aunque la autora define (muy acertadamente) las características de la cultura. Hay que señalar. Aún así Lila AbuLughod (1991) nos advierte de un frecuente uso del concepto que tiende a congelar las diferencias: hablar de cultura o culturas implicaría en ese caso cristalizar distinciones e incluso jerarquías entre “ellos” y “nosotros” Nociones como ésta son estimulantes para repensar la relación de cultura y política: en lugar de preguntar por los individuos. el aporte geertziano de pensar en términos de tramas de significados no debe ser descartado. y qué cambios históricos específicos contribuyen a la vitalidad de algunos patrones culturales y a la caída de otros En oposición a esta perspectiva. cómo facilita o constriñe los patrones de acción. Swidler sostiene una concepción de la cultura que la aleja del sistema unificado.tico (no se trata sólo de afirmar que existe lucha cultural o que toda lucha o acción política tiene una expresión cultural). y como procesos activos de construcción y disputa por los significados. Esta noción. Por tanto. internamente consistente y sin fisuras. es decir que la adjetiva sin llegar a definirla. adherimos a los segundos. Concordamos con lo que García Canclini (2005: 35) denomina una “definición sociosemiótica de la cultura. censura y circulación. que entienden a las culturas como heterogéneas. Pero. no termina de especificar qué es. claramente delimitada y con características definidas. según los cuales la cultura es vista como una entidad estática y homogénea. y reconoce que este repertorio es diverso y a menudo contradictorio. entonces. a diferencia del primer Almond y Verba. sus rasgos. . dinámicas. Frente a los primeros. no obstante. prácticas y creencias. Si bien pensar la cultura en términos instrumentales tal como lo hace la autora puede resultar limitado. Pues las culturas están inmersas en procesos de producción. es definida como “la matriz de significados encarnada en símbolos expresivos. que abarque el proceso de producción.relatos —que no se anclan “en la nada” sino en experiencias y proyecciones recordadas selectivamente y reinterpretadas— se vuelven dominantes por un tiempo. procesos atravesados por relaciones de poder (AbuLughod 2006). conectadas con diferentes niveles contextuales —y no claramente delimitadas—.

En efecto. ¿esto significa que todo se explica culturalmente? En absoluto. Ideas a tener en cuenta: heteregoneidad y conflicto a nuestro entender. los significados mediante los cuales los individuos se representan y actúan en las relaciones de poder. principios y horizontes sociales por parte de los distintos grupos y actores que luchan por imponer su cosmovisión del mundo o de la realidad. Resalta cinco aspectos constitutivos de dichas configuraciones: la heterogeneidad. la dimensión idealista de la política es aquella que resume el objetivo último de la acción política en la definición de qué tipo de sociedad se quiere alcanzar. pero otras tantas acciones humanas. desde una perspectiva emparentada con las que han manifestado previamente autores como Renato Rosaldo (1991). nacionales y transnacionales. Por el contrario. la historicidad y el poder. sino que también refiere a la definición de valores. preguntan por los espacios simbólicos y los regímenes de sentido. disputa y modificación de significados vinculados a las relaciones de poder. Como diría Giovanni Sartori (1988). Claudia Briones (1998. la toma de decisiones. sus desigualdades y distintas jerarquías y las múltiples posiciones que los actores ocupan en las sociedades contemporáneas. Hablar de cultura política no significa pensar que todos los integrantes de una sociedad comparten sentidos e interpretaciones incuestionadas e incuestionables respecto de las relaciones de poder. características y actitudes. sus rasgos. cualquier idea homogénea con respecto a la cultura política —como con respecto a la cultura en general— debe ser cuestionada. Ahora bien. con base a lo que vimos hasta aquí. habilitarán el reconocimiento de otros tipos de causalidades (Varela 2005). desde una mirada cualitativa. los valores sociales dominantes o el conflicto de intereses. Es decir. así como al carácter construido de las identidades. Con él busca enfatizar —distanciándose de las definiciones clásicas y posmodernas de la cultura— la diversidad de sentidos existente en toda trama simbólica. Esta distinción permite comprender la heterogeneidad de cada espacio social específico. En segundo lugar. pues. que —en un sentido amplio— la política no implica únicamente la actividad que configura el poder y lo hace posible. la cultura se encuentra en la base del conflicto polí. somos constituidos por múltiples configuraciones culturales (sin negar en ellas distintos grados de sedimentación histórica producto de las luchas de poder). si bien permiten reconocer una dimensión cultural. La otra.Son relevantes también los aportes realizados por Alejandro Grimson (2011) a este debate. Nos interesa remarcar. Desde esta mirada. y en los procesos decisorios donde se implican—. 2005) o Rita Segato (2007) en cuanto a la permeabilidad de las culturas respecto a contextos regionales. en los procesos de producción. Significa que algunos comportamientos políticos podrán explicarse en términos de cultura política —esto es. retoma algunos aspectos de aquella obra clásica pero se centra. la conflictividad. a la que hemos denominado socio-antropológica. los “nuevos significados de cultura” (Wright 2007) permiten una lectura del ámbito de la cultura . busca destacar también que estas tramas se tejen y articulan en cada contexto de un modo específico y particular. Nociones como ésta son estimulantes para repensar la relación de cultura y política: en lugar de preguntar por los individuos.tico (no se trata sólo de afirmar que existe lucha cultural o que toda lucha o acción política tiene una expresión cultural). en los conflictos por visiones y valores enfrentados acerca de la realidad y la sociedad. la desigualdad. pueden contribuir a una conceptualización que permita seguir discutiendo los límites y alcances del concepto. toda experiencia política está culturalmente mediada. el autor introduce el concepto de “configuraciones culturales”.

lo concebible y lo realizable. disputando esos significados y luchando a veces incluso por expandir los mismos límites de lo que se considera o no posible. prácticas y creencias colectivas mediante los cuales las personas y las sociedades se representan las luchas por el poder. alterado y desafiado (Williams 1980). ponen en acto las relaciones de poder.política y. los sentidos hegemónicos no son inalterables: el proceso hegemónico debe ser continuamente renovado. Por ende. la cultura política es dinámica. defendido y modificado. de los valores. Siempre hay márgenes para que los diferentes actores y grupos “filtren” sus experiencias —que inciden en los sentidos— y en sus propias interpretaciones. . dicha heterogeneidad está inmersa en relaciones de poder. En esa matriz actúan las personas. comprender a la cultura política como la matriz de significados encarnados en símbolos. del conflicto) aun en las sociedades más pequeñas. en desigualdad de fuerzas. en tanto diferentes perspectivas luchan entre sí. en esas luchas hay sentidos que se vuelven hegemónicos en un período histórico y en un espacio especí- fico —y por ello no debemos confundir significados hegemónicos con “la cultura política”—. reconocemos que hay interpretaciones y experiencias heterogéneas de la política (del poder. reforzado. Por tanto. por imponer —o tornar concebibles— sus sentidos: en consecuencia. la toma de decisiones. consideramos saludable para el desarrollo del concepto y para los análisis empíricos de que él se desprendan. Por último. cuestionan o no los valores sociales dominantes y resuelven o no el conflicto de intereses. en este sentido. por ser constantemente resistido. de los sistemas decisorios. En tercer lugar.