Signos de los tiempos

Perplejidad ante las vocaciones
Investigación cualitativa desde las diócesis de Bilbao

Jesús Sánchez Maus e Izaskun Sáez de la Fuente Aldama*

Sin lugar a dudas, la pastoral vo- sultado infructuosa llevarla a cabo en
cacional se ha convertido en una de esa perspectiva tan particular, básica-
las principales preocupaciones de la mente por tres razones:
Iglesia Católica en el último tramo del 1. Cualquiera de las vocaciones
siglo pasado y lo seguirá siendo en los reconocidas como de “especial consa-
próximos años. Perplejidad es un tér- gración” (ordenados, religiosas y reli-
mino que permite hacer visibles las giosos) comparten aspectos de la pro-
sensaciones que nos han invadido du- puesta (obediencia, castidad/celibato,
rante el proceso de elaboración del austeridad/pobreza) que hace que
trabajo que vamos a presentar. Por- tiendan a equipararse en su proyec-
que nos ha resultado difícil encontrar ción social.
claridad no sólo en el sujeto que mira 2. Dada esa similitud, en el mo-
sino también en el propio sujeto/des- mento actual, caracterizado por una
tinatario de la vocación. Entre otras religiosidad difusa y el alejamiento de
cuestiones, se advierten serias dificul- la institución eclesial, es aún más difí-
tades para definir las identidades vo- cil reconocerlas de modo diferenciado
cacionales, sus campos de influencia para quienes no estén iniciados en su
y los elementos y/o itinerarios que contenido teológico o pastoral.
garantizan planteamientos de carác- 3. Finalmente y quizá como con-
ter vocacional. secuencia de ello, los propios infor-
La propuesta de análisis inicial mantes no han podido ofrecernos ele-
–respondiendo a una demanda con- mentos suficientemente distintivos
creta del Seminario Diocesano– tenía para realizar la tarea de discrimina-
como pretensión que el Departamen- ción requerida.
to de Investigación del Instituto Dio- Todo ello hace que el tratamiento
cesano de Teología y Pastoral aborda- realizado se presente como versátil,
se específicamente las resistencias y aplicable en numerosos casos tanto a
posibilidades de la vocación al minis- la vocación al ministerio presbiteral
terio ordenado circunscritas a la dió- como a la vida religiosa. Y, dada la co-
cesis de Bilbao. Sin embargo, ha re- yuntura actual de la Iglesia, podemos

* Instituto Diocesano de Teología y Pastoral (IDTP) de Bilbao .

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mos en edades inferiores. políticos. Paralelamente. rencias intrageneracionales y matices culturales. mente en el libro resultante de este Entrevistamos a mujeres y a hom- trabajo de investigación. tiene un doble objeto: a) clarificar si versos y a menudo tremendamente en la vida cotidiana existe una per- coincidentes en sus conclusiones. si bien el peso específico de las primeras es mayor en el grupo de pa- I. tergeneracionales. ¿PARA QUÉ Y CÓMO dres que en los de los jóvenes. el estudio se loca. Sin y b) analizar en qué medida la situa- obviarlos. fruto de 2-129 . subrayan tradicional: laica. no desplegada en su triple comprensión jerárquico y corresponsable. la presencia de mu- A L@S INFORMANTES? jeres –teniendo en cuenta que. Por otro lado. respecto a qué se considera religioso siales. dres oscila mayoritariamente entre Ésta es la razón por la que la recogi. tienen detrás el carácter sincrónico. estábamos investigando un La preocupación por las vocaciones tipo de vocación que les está vedada– ha generado estudios sociológicos di. en cada caso. tienen en su imaginario un modelo de de en la misma vocación cristiana. La búsqueda de las personas que Si el análisis se hubiera efectuado se han prestado a las entrevistas se hace una década quizás no habría que ha llevado a cabo entre aquellas que pensar en otro dato. las posibilidades que el compromiso rial. bres. está pertenecen a subculturas específicas: emergiendo otra subcultura. 26 y los 35 años. religiosa y ministe. mayores de 25 y meno. La cepción de la idiosincrasia de la iden- mayoría se han llevado de acuerdo a tidad presbiteral en el marco general la técnica del sondeo con muestras de las opciones a la vida consagrada. más verosímil. institución eclesial democrático. cual es la decadencia porque estamos tratando de una di. religiosos y ecle. los 46 y los 55 años –por lo tanto. Las y los narradores generaciones. esquema de los movimientos apostó- ción de que nos encontramos en un licos. se advierte que la de los pa- demás en un determinado contexto. tas. novicias y monjas. En las significativo para ellas y para las edades. que al buscar informantes seminaris- des (padres. Existe distancia y rupturas in- proceso de largo alcance requiere te. a los que aludimos específica. Jesús Sánchez Maus e Izaskun Sáez de la Fuente Aldama hasta pensar que lo que decimos inci. social les da para vivir su fe y. en principio. aunque la convic. En SELECCIONAMOS este último caso. hoy cada vez tienen relación con el ámbito eclesial. da de datos de nuestro trabajo de pertenecerían a la generación adulta– campo se ha realizado desde historias y que los jóvenes se sitúan entre los individuales de vida y a partir de dis. estadísticamente representativas. no encontra- res de 25 años). en nu- liza en nuestra Iglesia local y tiene un merosas ocasiones. nos parecen insuficientes a ción de las mujeres en la Iglesia se efectos de comprender los medios a incluye en el debate como anomalía través de los cuales las personas crean estructural que puede obstaculizar y recrean cotidianamente un mundo planteamientos vocacionales. pero también dife- ner en cuenta los factores históricos. del modelo descrito (grupos y com- mensión que surge a partir del hecho promiso transformador) en las nuevas de ser cristiano. teniendo en cuenta cusiones en grupos de distintas eda.

no sólo por la vía partes no se qué sino que él requiere fundamentalista o neointegrista sino tu proximidad. lo cir- significación del grupo cunscribe a un límite temporal y que y del compromiso la militancia no afecta al conjunto de su vida. compromiso es vivido a menudo como sino un productor de imaginarios que un ejercicio de autocomplacencia. y no sólo los adultos. y c) la pro. cualquier grupo reducido de conver- recta con el ambiente cultural actual e tirse en excesivamente intimista y en- incide necesariamente en que puedan dogámico y de ser utilizado con carác- surgir nuevas vocaciones. guarda correspondencia desarrollos vocacionales. condicione toda 2-130 . nos encontramos vocacional (consagrados/as). carácter ético o religioso. “porque (. ter profiláctico ante la necesidad de sonas que ostentan pública y privada. seguridades y certezas. mos se autoidentifican y se sienten potencian la dimensión emocional y referenciados unos por otros. en distintos ámbitos y una mayoría rio o consagración juega una función sin compromiso alguno. pre- la premodernidad a la postmoderni. el compromiso largo. bien” o “me hace sentirme bien”. Perplejidad ante las vocaciones las transformaciones del hecho reli. Frente a la quiebra de lo exis. tu presencia y tu cer- por la de aquellos modelos que. dad. tancia.) el compromi- con el cambio que se ha producido de so asusta. sólo a algunas parcelas de su La significación del grupo enlaza identidad. nes. ha. A una persona de 50 años lo que gioso. mentada por hacer algo que “me deja mente. El tario de referencia para los creyentes. b) las per. Para un jo- acontece el reagrupamiento en torno ven. pero no se de- han llevado a reflexionar desde tres ben olvidar los consabidos riesgos de claves: a) lo que tiene una relación di. ta el grupo de entrevistados de me- nos de 25 años. canía. no vale con que digas que com- a valores perdidos. si se compromete. ofrecemos un resumen de al. mente la representación de la vivencia Sociológicamente.. Tienen la impresión de que la experiencia de lo cercano: la gente. al margen de su intensidad y denante u obstaculizador de posibles coherencia. le importa es saber que alguien com- tente. Seguida. ferente. lo han de ser validados con la adhesión fundamental es la satisfacción experi- personal en la vida cotidiana. a la desintegración de la auto. Has- gunas de las principales conclusiones. porque con una minoría que se compromete la imagen del ejercicio de su ministe.. que al final. II. con un escenario identificado por la pia institución eclesial en la medida diversidad y fragmentación de refe- en que es no sólo un espacio comuni. La plurimili- significativa como factor desenca. EL ROL DEL AMBIENTE llama la atención sobre el rechazo por CULTURAL parte de los nuevos jóvenes hacia aquello que supone esfuerzo y perse- · Recuperar y potenciar verancia. parte un referente con él. pero no afectiva del contacto con lo sagrado con el resto aunque pertenezcan a la con la duda de que ello signifique misma parroquia y sigan siendo jóve- auténticas experiencias de fe. rentes y ámbitos de pertenencia. sea de ridad y a la incertidumbre estructural. Esta nueva fisonomía comunita- Los resultados de los relatos nos ria tiene posibilidades. Los jóvenes que están próxi- ciendo uso de la religiosidad popular.

Porque en el descubrimiento de nues- dos a un proyecto vocacional. en el fieren igualmente en los contenidos de camino que va de lo psicológico a lo 2-131 . la autonomía per- nales en los que hay que asumir un sonal. Jesús Sánchez Maus e Izaskun Sáez de la Fuente Aldama tu vida. des de su responsabilidad o encomien- da. el ámbito cultural de la modernidad. e inter. habría que clarificar · Atender a la experiencia hasta qué punto y en qué grado en el interior: la revalorización tema de la soledad se entremezclan de lo corporal bajo el prisma otros aspectos como el malestar ins.. la acompañe. que se erige en cri- pias instituciones. Esa guía. dos y desamparados en el ejercicio de pero. de sentirse solos en el plano afectivo. el relacional o la misma difi- cultad personal para asumir decisiones La trascendencia de la experiencia o mantenerlas ante contrariedades de personal nos invita a una atención diverso tipo.. en el tiempo del dominio de la su rol o ministerio y más concreta. importante carga de afectividad. dades religiosas. constituye la clave para com- esta percepción se añade la distancia prender. de la subjetividad humana titucional. asusta mucho (. tras potencialidades interiores. como reivindicación de la propia grado significativo de “soledad”. sino lo que yo veo o creo que he vocacionadas con relación a sus pro. mayor a la subjetividad humana. Sin que ello sea casa preparación para el silencio y la sentido como traición a unos ideales ni interiorización en una sociedad domi. Por todo ello. mucho menos ilógico. Se puede ser cristiano o cristia- tas en grupo nº 3: 45. Tan dejada en tiempos pasados quizás por · Autonomía personal la sobredimensión del carácter funcio- en la discontinuidad nal de la institución eclesial o por el del espacio y del tiempo desarrollo excesivo de la burocracia eclesiástica o por la preeminencia de Los relatos biográficos han puesto la norma positiva sobre otros aspec- de relieve la incidencia de valores tos y dimensiones relacionados con la como “el instante” y “la movilidad” en vida de la fe o por la mezcla de todo un marco discontinuo y provisional. La ma de la soledad se relaciona también argumentación racional prevalecía en con el sentimiento de verse desasisti. en algo o en mucho con otras identi- Además. dificultad ante los proyectos vocacio. subjetividad. de hacer. incluso en quienes ya están consagra. Lo que se ha llamado nes actuales a la tribalización y su es. Es una tarea que la interpelación Estas circunstancias también cuestio. Más allá del hecho terio del proceso de personalización. la fe. incurrir en una inaceptable dejación. En cualquier caso.)” (Entrevis. la “religión a la carta”. ni siquiera como algo nada por el ruido invitan a repensar la contradictorio. A libertad. está inevitablemente dotada de una para muchos vocacionados el proble. ello. la inclinación de los jóve. discernir y tomar decisiones. como ruptura. vocacional no puede pasar por alto sin nan el “compromiso para toda la vida”. se vuelve insuficiente si mente en el momento de ejecutar la no hay una experiencia personal que toma de decisiones en las comunida. párrafo 1º y na y también compartir e identificarse 4º). generacional y de estilos de vida que No es lo que me digan ni quien me lo manifestaban algunas de las personas diga.

hasta qué punto condicionan el en la Iglesia Católica. las personas que representan formas gresión de la libertad humana. también desde el punto transmiten unos y otros testimonios. tener la oportunidad de conocer a las Una cierta sensación de descon- personas que encarnan tales proyectos cierto se apodera de los entrevista- de vida. hacerse interrogantes vocacionales. El cambio de valores. Precisamente. A lo posibilidades de relación con presbíte. la · Importancia del testimonio centralidad de la sociedad del bienes- cercano. EL ROL DE LAS PERSONAS Son diversas las causas que han REPRESENTATIVAS llevado a la desvalorización social de DE LA INSTITUCIÓN las figuras que encarnan la vocación consagrada. presbítero. Perplejidad ante las vocaciones espiritual. el devenir de la historia re- ciente. enuncia y describe la figura del “cura cretamente a los curas de cada lugar. laico”. podemos encontrarnos con den de curas. como dificultad para la vocación. Entre los/las en. Las respuestas no arrojan sición en la estructura eclesial. la difuminación de las grandes Referentes de liderazgo utopías. etcétera. suficiente claridad. Aunque. Lo que nos debe- que paraliza cualquier diálogo sereno mos preguntar es qué imaginarios y razonable. tar. una construcción de la reali. por tanto. te dinámicos y comprometidos con su la revalorización del cuerpo se inscribe entorno. los cambios de parámetros de debajo de los 25 años– tienen menos la trasmisión de la fe. Lo gida si son jóvenes. de los curas y religiosos/as III. de vida religiosa producen de entrada titución eclesial sigue empeñada en rechazo si son mayores y buena aco- resaltar lo negativo de ese avance. que arrastra torales. · Devaluación de la imagen nos en el caso del presbiterado. nes o de mediana edad. una imagen de personas representativas cuestión disciplinaria y. de la institución es una panacea para histórica. una En varias de las historias de vida dudosa identidad que consignamos denotamos que las influencias proce. que hemos de sumar sin lugar a du- ros y monjas que sus mayores y más das la situación de entredicho y desa- con laic@s que lideran actividades pas. por los menos. la significativa dos. de vista teológico. En una cultura que tanto apre. fección de la institución. Esta cuestión apa- to que se enjuicia como supeditación rece incluso verbalizada cuando se inadecuada a la jerarquía y más con. sobre todo. especialmen- Mientras que para la cultura actual. perfil de los consagrados. a quienes la representan y se encuen- cia la propia experiencia. ni siquiera tener una buena de que el celibato es. en tan. dad que no es esencial a la estructura del planteamiento vocacional –al me. frailes o monjas jóve- llamadas y responder a ellas. la ins. de la exigencia del qué les atrae de unos y de otros y celibato para el sacerdocio ministerial cómo. la pérdida de raigambre reli- L@s jóvenes –especialmente por giosa. se agradece tran más identificados con ella. Pero no se puede decir que en el contexto más amplio de una pro. cuando se les pide que indiquen presencia del laicado induce a una en qué consiste lo específico de ser toma de conciencia que rebate su po. Sugiere. in- trevistados/as domina la percepción sistimos. tan- 2-132 .

Les provoca miedo y “cristianismo confesante” que. hay quienes alimentan la rio cuando se analiza su participación polémica al incidir en la necesidad de en el espacio público. es el ejercicio La alternativa de una valiosa mediación eclesial en de un cristianismo confesante este contexto de revalorización de lo cercano. incluso entre ma de la Iglesia no es ser muchos. lo cual en comparación con los momentos ál- lleva a no saber. personas entrevistadas. cuando el proble- gos de vocacionados. nociendo los límites que impone la so- blema como pueden recurriendo a ar. que encaja a la perfec- ción con el clima ya descrito donde no · Significado y alcance existe el camino sin retorno: “esto no del acompañamiento tiene por qué ser para siempre”. Frente a semejante el ámbito pastoral. el hecho de que dentro de la Iglesia yectarlas con nitidez. que sucede en ra que es monja”. Nume. por ejemplo. poco las personas con vocación reli- rosas órdenes trabajan en la sanidad. es im- cación eclesial. es decir. reco- hasta vergüenza. ciedad plural. presencia social. sin tener cierta manera invisibles. por ejemplo. ma de cristiandad. en el tiempo. que tiende a manifestarse consagrados son conscientes de las “ex cátedra” con respuestas cerradas dificultades cuando tienen que reco. y monológicas respecto a cualquier nocer su condición ante determinadas interrogante. por biográficos evidencian que poco a otro. que lleva a sus protagonis- rriente de lo que marca el contexto tas a no pronunciarse públicamente sociocultural. en familiares y ami. etcétera. Jesús Sánchez Maus e Izaskun Sáez de la Fuente Aldama to presbiteral como religiosa. sino ser significativos. serias renuncias en el sobre cuestiones políticas. los miembros de su cuadri. Esto. Entre una posición y personas. y de aversión institucional. Los gerante”. pero sortean el pro. es aún más noto- situación. gumentos como los de la libertad de no se avergüenza de su identidad cre- elección. otra. el hecho de que en este mo. diversa y democrática. seguimos funcionando con el esque- Por otro lado. A tal fin. En el fondo. sociales e plano sicoafectivo que derivan en una incluso religiosas más allá de los en- sensación de soledad y dificultades tornos eclesiales. afectivo y personal. domina la sensación prescindible buscar el equilibrio entre de que ser cura –y también religioso o un “cristianismo vergonzante” y pri- religiosa– presupone ir a contraco. giosa o sacerdotal se han vuelto en en la enseñanza. yente ni de los valores que prodiga y mento se encuentren a gusto y una defiende ni de los perfiles que su pre- relativización de su propia vocación sencia genera en la sociedad. abogamos por la línea de un lla. y así se pro- · La visibilidad de los nuncian explícitamente algunas de las presbíteros y consagrados. si “es gidos de abundancia en número y en una monja profesora” o “una profeso. y un “cristianismo beli- por la disciplina y la obediencia. quienes mantienen cierta autoidentifi. El acompañamiento. late fomentar identidades claras para pro. El hecho de tener alguien que es- 2-133 . por un Los testimonios de los relatos lado. sobre todo tiempo para su propio carisma. a no entrar para la libertad y la autorrealización en el debate público racionalmente personal en una estructura definida argumentado. vatizado.

lo impor. La institución eclesial. temas candentes hoy en el espacio res. pensando que por sí mismos garanti- 2-134 . chos esfuerzos en la consecución de dad. de presentar como balance positivo. que orienta desde al conocerse que tiende a ocultar los la libertad y que comprende lo que pecados de sus presbíteros. te de humanización. resulta motivo de escándalo lo que se le sugiere. que se acontece en el interior de dicho sujeto resiste a condenarlos y se proyecta es percibido como una oportunidad de como incoherente evangélicamente. por un lado. pero también al lenguaje presbíteros. se constituye en cen. teniendo a menudo como eje la figura Frente al vacío de la historia y de la del Papa. para las identidades creyentes y sus la noción de pecado y la sujeción al respectivos itinerarios vocacionales. las mujeres. como · Recomponer la imagen pública fuera de los tiempos y los espacios de de la Iglesia la modernidad. debería sacar de En primer lugar. en nuestra diócesis. el que no pueden quedar ingenuamente acompañamiento continúa provocando en manos de los productores de la polémica en su planteamiento teórico y opinión pública. si quiere En parte debido a la dejación de la proponerse como mediación funda- propia institución. gen eclesial exige transformaciones No obstante. Creemos que se trata de una público como es el celibato. cuando el cómputo de sus seguidores apunta en sentido contrario a lo que · Personalización versus se muestra. la de la institución la sombra lo que a lo largo de la his- que organiza y lleva a cabo grandes toria. aceptación y menor seguimiento) y. que acoge incondicionalmente por otro. sobre todo dignidad de las personas. Sugerencia que afec- en su aplicación práctica en la tarea ta directamente a puntales de su ma- pastoral cotidiana no sólo de los gisterio. “envoltorio religioso” tro de provocaciones al introducirse públicamente en el tratamiento moral A menudo se han empeñado mu- de temas relacionados con la sexuali. de manera que se incide en vida. pue- eventos centrados en ritos litúrgicos. transmisión de un mero sia. sino también de cualquie. Cuestiones que se muestran como se- IV. Iglesia como comunidad de recuerdo hesiones multitudinarias y la fuerza y actualización de “historias intem- de la persuasión mediática. encontrarse con convicciones serias y Incluso para los de dentro. la Igle. la discri- cuestión a debatir por su trascendencia minación de las mujeres en la Iglesia. En segundo lugar. etcétera (de escasa adhesiones a elementos externos. empleado y a sus modos de actuación ra de los agentes que en nuestras co. pestivas de solidaridad” en favor de la tante es “aparentar”. su imagen está mental de encuentro con Dios y fuen- perfilada por dos tipos de versiones. urge defender la imagen de la una imagen caracterizada por las ad. desde múltiples ángulos. la ima- profundas y de llevarlas a la práctica. dogma y la dependencia jerárquica. Perplejidad ante las vocaciones cucha. en relación sobre todo a determinados munidades tienen encomiendas simila. EL ROL DE LA rios obstáculos para aceptar unas for- INSTITUCIÓN ECLESIAL mas vocacionales que son interpreta- das. junto a errores y pecados.

mentos para proceder a la decanta- cias propias del tiempo. de puesta al día la trasmisión que to de una opción creyente. Una cacional le corresponde una pluralidad nueva comprensión o acercamiento a institucionalizada de formas e instru- la trasmisión. No podemos aferrarnos ras institucionales respecto a la acogi- a las expresiones que en otro tiempo da. las prácticas o ritos · Pluralismo se diluían sin más problema. nos invita a ción vocacional. Si la nes culturales y el modo de construir trasmisión es actualización. La realidad nos de- para aquellos a quienes van dirigidos muestra que jugamos en un campo (desfase de valores). etcétera. lo que mueve gen para esencialismos ni fatalismos. Jesús Sánchez Maus e Izaskun Sáez de la Fuente Aldama zaban la implantación y el crecimien. Es la fe. Con el queremos llevar a cabo sea plausible. los sirvieron a hombres y mujeres que vi. Sería conveniente repensar con seriedad lo que trasmiti. sin obviar las resisten. de accesos vocacionales recían de un anclaje serio (personali- zación) y del suficiente significado Concluyendo. niendo en cuenta las transformacio- minaciones socio-culturales. y así lo han expresado nues- tros informantes. tiempos. tiempo. 2-135 . las experiencias. te- vieron sus propias influencias y deter. sin mar- tanto la religiosidad. pues ca. los procesos. que la Iglesia previera esa diversidad mos. con carácter decisivo la voluntad y A una pluralidad de vías de acceso vo- hace fermentar las opciones. y no marcado por la contingencia. lo que debemos transmitir y de accesos y flexibilizara las estructu- cómo hacerlo. los métodos. no pode. las identidades en las generaciones mos pretender que sin dicho ejercicio contemporáneas.