EL EDIFICIO DE LA RAZÓN

EL SUJETO CIENTÍFICO

JAIME LABASTIDA

m _______________________ __
siglo x x i editores, s. a. de c. v.
CERRO DEL AGUA 24a. ROMERO □ £ TERREROS, 04310, MEXICO 0 F.

siglo xxi editores, s. a.
TUCUMÁN T621 7H C1050AAB. BUENOS AIRES, ARGENTINA

siglo x x i de españa editores, s. a.
MENÉNDEZ PIDAL 3 SIS, 2 I 0 3S, MADRID . ESPAÑA

BD223
L33
200 La bas tida, Jaim e.
El edificio de la razón. El sujeto
científico / por Jaim e Labastida. —
México : Siglo XXI Editares /
Seminario de Problemas Científicos y
Filosóficos, L'NAM, 2007.
xiv y 264 p. — (Filosofía)
ISBN-10 968-23-2681-8
ISBN-13 978-968-23-2681-3

1. Sujeto (Filosofía). 2. Identidad. L
t. II. Ser.

edición al cuidado de ricardo valdés
primera edición, 2007
© siglo xxi editores, s.a.. de c.v.
en coedición con el
seminario de problemas científicos y filosóficos,
universidad nacional autónoma de méxico

isbn 10: 968-23- 2681-8
i-sbn 13: 978-968-23-2681-3

impreso y hecho en méxico

A Lourdes, mi esposa,
cuya comprensión y cariño no conocen límite

A Pablo, Claudia,
Irene, Sofía, Alejandro
y Andrea. mis hijos:
también por ellos he realizado este esfuerzo

.al cabo de tantos años como ha que duermo
en el silencio del olvido, salgo
ahora con todos mis años a cuestas...

CERVANTES

a d v e r t e n c ia

Por el año de 1968, de aciaga memoria, presenté, como tesis para
obtener el título de licenciado en filosofía, un texto que respondía al
nom bre, largo y complejo sin duda, de La manufactura y su reflejo en la
filosofía de Descartes. Vio la luz pública después, con otro nom bre (ni
menos largo ni m enos com plejo): Producción, ciencia v sociedad: de Des­
cartes a Marx. Q uería dem ostrar entonces que un m odo de producción
económica, la m anufactura heterogénea, era traducido en ciertos ras­
gos del m étodo y la filosofía cartesianas: mi texto era una sociología
de la filosofía. Aquí y ahora me propongo investigar cómo se ha cons­
truido u n a figura ficticia, el sujeto de la ciencia (o el edificio de la
razón) y lo hago sin tom ar en cuenta aquellos aspectos sociales.
Por supuesto, p o dría determ inar que Descartes es el teórico de la
m anufactura heterogénea, m ientras que Adam Smith teoriza la ma­
nufactura orgánica y David Ricardo expresa la condición de la gran
industria. Podría tam bién advertir cóm o Leibniz ve el m undo con los
ojos propios de la m anufactura orgánica (igual que el Kant de la
Critica de la facultad de juzgar), m ientras que Hegel asume una actitud
sem ejante a la de Ricardo, influido p o r la gran industria. Se podría
m ostrar el im pacto que diversas ciencias han tenido sobre \a filosofía:
la m ecánica y la física sobre Descartes, la biología sobre Leibniz y
Kant, la quím ica sobre Hegel. Sin em bargo, esos aspectos son nece­
sarios pero no suficientes. A hora he tratado de m ostrar el movimien­
to de las ideas en sí mismas, digo, en su desarrollo lógico e interno,
haciendo caso omiso de la serie social, implícita.
H an transcurrido casi 40 años desde el m om ento en que me
presen té ante el ju ra d o que integraron Eli de G ortari, Luis Villoro
y Adolfo Sánchez Vázquez. Diversas tareas m e alejaron de la cátedra
filosófica, p ero no de la investigación constante. Deseo que el texto
actual resp o n d a al rigor de todo trabajo filosófico que se precie de
serlo; que esté a la altura de las exigencias teóricas que sem braron
en m í quienes fu ero n mis m aestros: E duardo Nicol, José M aría
Gallegos Rocafull, Eli de G ortari, Francisco Larroyo, Luis Villoro,
Ricardo G uerra y Adolfo Sánchez Vázquez: su rigor y su honradez

Ricardo Valdés (él. repeticiones y erratas. d e u n a voluntad-. Al director de mi Facultad. mi agradecim iento mayor. mis deficiencias en otras lenguas: Mauricio B euchot m e h a dado las luces necesarias en la explicación de térm inos griegos y latinos. Am­ brosio Velasco. no hay otra razón que no sea la hum ana). al pro p io tiem po que con inteligencia y tino. es decir. no se term ina. maestros de vida e inteligencia. pese a que soy consciente de sus fallas y sus ausencias. Construir. decía Paul Valéry. P or últim o. lo mis­ m o sucede con u na investigación. el sujeto científico mismo. en mi experiencia personal. en la m edida de lo posible. han cuidado los aspectos más arduos de esta edición. que él ilum ina con paciencia y sagaci­ dad. quise m ostrar aquí cóm o filósofos y científi­ cos han construido el edificio de la razón. a Luis Villoro y Adolfo Sánchez Vázquez. han contribuido a llenar ciertas lagunas en la interpretación de algunos temas: ¿cómo p o dría retribuir sus consejos. se abandona. C on paciencia casi franciscana. este libro quiere. dar cu enta de u na vocación -y.intelectuales son rasgos de inteligencia (y m oral) que m e ilum inan todavía. De humani corporis fabrica. dudas y sugerencias que m e h a hecho mi amigo Elias Tra- bulse. p o r lo tanto. Las críticas. especialm en­ te) y G abriela Parada. m e h a hecho certeras. Un poem a. pues. equivale al proceso de construcción de la razón (y no la califico de “hu m ana” porque. P or lo demás. A bandono ahora este libro. debo decir que no puedo expresar en grado suficiente m i d eud a de gratitud con el equipo técnico de Siglo XXI Editores. El título de este libro cobra su origen en un texto de dim ensiones universales. elaborando los índices analítico y de nom bres y evitado. llenos de sabiduría y erudición? De nuevo. En cierto sentido. H e escri­ to dem asiados artículos y u na cantidad poco m en o r de ensayos —filo­ . Federico Alvarez ha em peñado lo m ejor de sí mismo en la ingrata tarea de revisar m i trabajo. en dim ensión que n o reconocen las palabras. siem pre inteligentes sugerencias. que leyó con atención e inteligencia mi texto. que encabeza M aría Oseos y a) que pertenecen Alejandro Reza. Me en­ orgullece su calidad profesional. cada mes. La ayuda invaluable de algunos amigos ha contribuido a suplir. a mi juicio. Dejo aquí testim onio de gratitud a Ruy Pére 2 Tamayo: con él com ­ parto. el sujeto filosófico y científico. esta aventura intelectual del Sem inario de Proble­ mas Científicos y Filosóficos. mi gratitud sin límite. la obra m agna de A ndrea Ve­ salio.

Sé que todo se encam ina hacia la m uerte. Si este libro posee algún m érito. mi familia. Confieso que estoy al m argen de estos m étodos cuantitativos de evaluación. sub specie mtemita tu. Posiblem ente sea cierto. históricos. siem pre que esas obras ap u n ten hacia algo más que el m inuto efím ero y que se hagan. p o r un período de crisis. Me era necesario redactar un texto orgánico y coherente. William Blake escribió. Mi verdadera recom pensa se halla en ía satisfacción del d eb er cum plido -a n te m í mismo. así sea por breve tiem po. mi país y el rigor de toda auténtica tarea filosófica-. acaso am arga e inútil. pero es necesario po n er los ojos. como gustaba de señalar Spinoza. Ciudad de México. sin que im porten ni el tiem po ni las escalas oficiales. He consum ido en esta tarea bastantes años de mi vida.sóficos. con evidente osadía: La eternidad está enamo­ rada de las obras del tiempo. de haberm e trazado u na m eta que va más allá del día inmediato. Muchos están inm ersos en la obtención de puntos -cualquier cosa que ese térm ino signifique. p o r eso. políticos o literarios-. en México. en la eternidad. ju n io de 2005-marzo de 2007 . que sea sólo el de d ar testimonio de u na voluntad m arcada p o r la conciencia. he intentado pro du cir un libro de cierto aliento. sin esperar por este trabajo recom pensa alguna. Asumí u na voluntad que va más allá de una circunstancia provisional y transitoria.para elevar su rango en el escalafón universitario o en el Sistema Nacional de Investigadores. La investigación atraviesa.

tanto romances cuanto anglosajonas. Losada. Aphimsms Concerning tht Interpretation o f Nature and ¡he Kingdam o f Man. del propio Bacon. El sujeto de 1 'Francis Bacon. “fingir” y “ficción". * A. mientras que los 52 aforismos del Libro II forman la p a n aedificans. en las lenguas modernas.d esb ro za r el t e r r e n o PARA ENTRAR EN MATERIA Trataré de despejar. en inglés. que sea falso. [l] . Sigo también la traduc­ ción española de Clemente Hernando Balmori (con Estudio preliminar y notas de Risieri Frondizi. p o r los pensadores que han edificado una figura ficticia. C uando hablo del edificio de la razón o de la construcción del sujeto científico ¿a qué aludo? ¿Al proceso inverso que desarrolla Jacques Derrida? Es posible que sí. Se trata de una ficción. los 115 primeros aforismos constituyen la pan destruens de la lógica baconiana. Dktionnatrr étymolagique de hi Uingue latine. de ahí sus derivados “representar". Chicago. al m enos para mí. en tanto que el acto de construir ha de si­ tuarse en el polo opuesto al acto de deconstmir. a su vez. por la tarea destructiva en tanto que tal. New Allanlis. es cierto. el concepto de ficticio tiene el mismo valor que posee en el campo del derecho (donde se postula tam bién la existencia de una res ficta) y en el de la literatura (donde todo es ficción2). P or el con­ trario. insisto. Emout y A. el verbo "‘fingir” y sus derivados (“ficticio”. Enciclopaedia Britannica-The University of Chicago Press. La obra semeja la refutación del Or- ganon aristotélico.' Con el sintagm a construcción del sujeto científico aludo a u n gran esfuerzo. Advancement nf Leaming. “imaginar” y. des mnls. Bacon. Meillet. digo. 1961). Navum Organum. en suma. “engaño”. por lo que se infiere que se trata del texto original. 1listone. ajeno y aun opuesto al sujeto individual o psicológico. h echo a lo largo de varios siglos. “fingimiento”) denotan “simulación". 1979. en las lenguas romances. La edición de la Britaimica no indica nombre de) traductor. como lo pone en relieve Francis Bacon. p o r una tarea de deconstrucción. Empero. las bases de la investigación que propongo. pero eso no significa de ningún m odo que sea falsa (tam poco significa que sea por sí sola verdadera). Pese a todo. París. -ti. bajo la entrada finga. conviene decir que no existe ninguna construcción duradera si no está precedi­ da. Como se sabe. 1990. Novum Organum. Que algo sea ficticio o de ficción no significa. Buenos Aires. Editions Klincksieck. en F. el fantasm a del sujeto científico. El origen de la palabra alude a ‘‘modelar con arcilla’’.

Les fonctions sociales du sacré. precisamente en la Hélade racional del siglo v). María Moliner dice que el verbo indica: “hacer ver o hacer creer con palabras. . En prim er lugar. com o quiera lla­ mársele: un sujeto que intenta despojarse de sus atributos individua­ les: la edad. París. El llam ado hom bre primitivo (tal vez. R ecordaré sólo algunos. Corona. bajo la entrada “fingir"). que no he de re­ p roducir en su . para asum irse com o otro. tienen vida propia. 1949. que subyace en la tradición mítica. París. México. el color. pues el m ito arcaico em erge. El sujeto científico. Madrid. i. 1991. “Fingir” y “simular” son acciones que se oponen a la “sinceridad” y no a la verdad. Aguí lar. En esa form a de pensar. Kantorowicz en su extraordinario trabajo The K m g\ íwo Bodies. Enciclopediai del idioma. t. en especial. p l t . Princeton University Press. la ciencia. bajo la entrada. a mi ju icio los más im portantes. 1969. París. gestos o acciones algo que no es verdad” (Diccionario de uso del español.com plejidad histórica. De manera más fuerte. CEvvres. tan sólo el aborigen de Australia) “apariencia”. pongo por caso. I-os conceptos de íe s ficta y de persona ficta están asociados a la fórmula jurídica de los cuerpos (o de las corporaciones) y de las personas morales (en su calidad de “cuerpos” que poseen cabeza y •miembros): Iglesia. incluso el intento de presentar como cierto lo que es tan sólo imaginario o irreal (Martín Alonso. el sujeto filosófico. Minuit. Véase a este propósito. edición) y Les carnets de Lucien Léuy-BruhL. el mago. 1947 (14a. p o r lo general. unos pocos cabellos equivalen al hom bre com o un todo. el G ran O tro. es pues u n producto ficticio. acaso colectivo y tal vez de orden tribal. el sujeto científico surge en oposición directa al sujeto anónim o. “fingir’). la nación y hasta el carácter de su lengua. el Sujeto que es el portavoz de la Razón (así. el sexo. Gredos. Sorciers grecs. en pueblos ágrafos) responden a un orden im posible de alterar. 1998. es la persona misma. la som bra. 3 Véase Lucíen Lévy-Bruhl. Rey (en tanto que jefe del Reino y no como persona “física” o “natural”). Presses Universitaires de France. una obra de ficción. Estado. el sujeto filosófico. También Marcel Mauss. insisto. en rigor. el sujeto científico. La mentalitéprimitive. Fayard. y André Bernand. Su sonido y su grafía (si la hay. Las palabras del sujeto m ítico las pronuncian el sacerdote. Cabe reconocer hitos decisivos en este proceso. 1997. pongo p o r caso. cuanto dice Emst H. texto postumo en el que matiza sus tesis anteriores. 1991 (Bernand muestra la extensión que alcanza el pen­ samiento mágico. París. El mismo sentido encontra­ mos en francés y en inglés. A Study in Me­ dioeval Politics Theology. llega incluso a dom inarlo. New Jersey. empero. poseen u n a fuerza brutal. el nom bre no designa al sujeto: es el sujeto mismo? quien conoce el nom bre secreto de alguien. el oráculo y no p u eden ponerse en duda. con mayúsculas: la razón impresa en la estructura del lenguaje y que el sujeto de la ciencia se limita a traducir).

Siglo XX[ Editores. me he ocupado de estos mismos asuntos en varios textos. 1969. en tanto que todos 1 Emile Durkheim y Marcel Mauss. al desplazarse. Si el sujeto filosófico se esfuer­ za p o r incluir en la Razón a todos los hom bres. Em pero. México. De igual m anera. en especial. que no hay diferencia en tre m ateria inorgánica (inerte) y m ateria orgánica. la m ano izquierda y la m ano derecha: desde allí se ve el p u nto exac­ to p or donde nace. n. No va de los ca­ racteres in tern o s y estructurales a los caracteres externos y acciden­ tales: si las nubes que presagian torm enta son negras. Canlribulwn á l ’é tude des nprésentations collectives. La golondrina hace o. 13-89. en donde m uere. De quelques formes pñmitives de classification. a la lluvia y a la luz que la sigue). brota o despierta el Sol (a la vez. Emile D urkheim y Marcel Mauss llam aron la aten- ción sobre estos sistemas de clasificación. en ese sistema de clasificación. al que ven com o otro hom bre. mejor. el sujeto científico aparece en escena com o un intolerante: la razón asume la form a de la verdad (no hay. el sujeto que proporciona voz al m ito de la com unidad o la etnia. sem ejante a ellos. Mi- nuit. mito. sino una sola v erdad). París. El hom bre mítico posee un sistema de clasificación distinto del que usa la cien­ cia m oderna: form a asociaciones (sistemas de relaciones) p o r el color o el sitio en el que se hallan la planta o el animal. el clan (del centro que ocupa el poblado) se organiza su im agen del espacio: el arriba y el abajo. por ejemplo. en el horizonte. el lugar opuesto. De estos sis­ temas clasificatorios brota el ord en que sujeta al m undo. 2000). territorio. Desde el lugar en q u e se sitúa. . pp. las plumas de la garza son lluvia. es el verano. tales sistemas poseen una lógica in tern a y u n a coherencia com pleta. diré que el sujeto m ítico. Por mi parte. cae o d u erm e). la idea de que el conjunto de lo que llam am os la N aturaleza está vivo. habrá u n agua negra y la plum a del cuervo equi­ valdrá a la torm enta (por oposición necesaria. se halla presente cierta idea del vínculo ilecesario entre causa y efecto. en “El mito de los cinco soles” y “El pensamiento mítico de los coras” (Jaime Labasdda. vivo y con voluntad p ro p ia . negro será el color de la lluvia. t. Cuerpo. CEuvres. Existe u na relación estre­ cha en tre los hom bres de la Edad Mítica y el corto espacio que los rodea. es a su vez un sujeto intolerante y excluyente.com parte con hom bres que pertenecen a sociedades más desarrolla­ das que la suya ideas míticas. El m undo mítico es una proyección inm ediata del ord en social. en Marcel Mauss.4 P or oposición. desde su óptica. si el agua es blanca. Allí.

évi-Strauss es enfáti­ co: “Para vastas fracciones de la especie humana. el O tro Absoluto. Madrid. Hoy ¿es posible reasum ir a todos estos distintos Otros? U n aspecto central de la lucha contra el pensam iento mítico se halla en H eráclito y P arm énides . La humanidad cesa en las fronteras de la tribu. el concepto universal de razthi? Tal parece que no. el dis­ tinto.] en dos categorías. 1979. cada uno de ellos se ofrece así como una comunidad de igual lengua y de la misma ascendencia y se opone im­ plícitamente a los pueblos vecinos" (Vocabulario de ha instituciones indoeuropeas. al que intenta domi­ nar el hom bre m oderno? De acuerdo con el postulado de Francis Bacon y Rene Descartes. y durante decenas de milenios tal noción [la de humanidad] parece totalmente ausente. se llaman simplemente ‘los hombres'”. ¿Dónde está el Otro? ¿Quién es el Otro? ¿Dónde habita el Otro? El O tro ¿es el Enemigo? El O tro ¿ha­ bita dentro de nosotros? El O tro. pero ¿hay algún límite en el proceso de dominio? ¿Ya hemos alcanzado este límite? H e aquí tres aspectos del Otro: el Otro. Taurns. “Cuando los pueblos se dan a sí mismos nombres. la Naturaleza. Benveniste añade que. los Excelentes. . A naxim andro.' sociulad. humanidades. 5 De uno de los fragmentos de Heráclito me ocupo en el primer capítulo. 1983. El otro es. traduc­ ción de Mauro Armiño. Anaxím enes y H ecateo) encontram os 5 Emüe Benveniste dice. p. desde Germa- nia hasta la América del Sur. de ‘perversos’. de ‘monos de tierra’ o de ‘liendres’” (Anlmf>ología eslrucluraL Mito. del grupo lingüístico. o bien la étnica consiste en un epíteto decorativo: ‘los Valientes. a partir de la Escuela Milesia (Tales. y esto es to más fre­ cuente. a veces hasta de la aldea. Así lo pone en relieve el térm ino con el que ese hom bre se autodesigna. eso que se llama la Naturaleza. ¿son los demás? Y el O tro Absoluto. en tales sociedades. al punto de que gran número de poblaciones llamadas primidvus se designan a sí mismas con un nombre que significa ‘los hombres’ (o a veces los ‘buenos-.. éstos se reparten [. ahora no trataré a nin­ guno de los dos.. ¿posee acaso razón} ¿Ha emergido ya. México. el Otro. los ‘completos’). Siglo XXI Editores. como yo. el infierno. implicando así que las otras tribuí. los Eminentes' o bien. A Parménides lo habré de examinar allí mismo. los sujetos míticos son intolerantes y excluyentes sí vuelven sus ojos hacia el exterior. ¿dónde está? ¿Qué estatuto tiene? ¿Es la (púmq. el hom bre puede ser el amo y señor de la na­ turaleza. grupos o pueblos no pardcipan de las virtudes o aun de la naturaleza humana. los 'excelentes'. de un extre­ m o al otro del planeta. p. por lo tanto. 238). el sujeto escindido.5 Em pero. 309). el inconsciente. el enemigo. Claude [. Si el otro no es humano. traducción de fuan Almela. “encontramos por decenas pueblos que se designan a sí mismos como 'los hombres'. lo nacido? ¿Es el objeto. los Fuertes. digo. los hombres de cada pueblo se creen los hombres verdaderos} Incluyentes hacia el interior de sus etnias. p o r regla general.participan de ella. el sujeto m ítico actúa a la inversa. pasando por Kamchatka. sino que a lo más se componen de ‘nu­ los’.

que agradezco de nuevo a Mauricio Beuchot). traducción de jesús García Fernández. f c e . la m era contem plación intelectual) de la Tierra. Weidmann. 1972. Lo propio podem os decir a propósito de la imaginación.l. Me p regunto si es así. la lengua del paraíso. Cuando Aristóteles expone la teoría de Anaximandro dice que. según éste. hecha por Emmanuel Be- kker y cuidada por Olof Gigon. El pensamiento salvaje . E. la primera palabra.7 En ellos resplandece otra form a de im aginación. 1975. 1960. la Tierra está en reposo porque equidista de los extremos de un rócstiíic. Dublin/Zürich. Paidós. traducción de Francisco González Aramburo. 1998. limita esta capacidad al extrem o. Gallimard-Le Seuil. a Claude Lévi-Strauss. ¿Acaso no es u n gran esfuerzo de im aginación el que realiza A naxim andro al establecer la teoría (la visión. Sigo la edición clásica: Aristotelis Opera. además. Véase. tan libre al parecer. 19S9. distinta a la im aginación mítica. Mauricio Beuchot: carezco de palabras sufi­ cientes para agradecer su gentileza. México. Les l-angaes d u Paradis. cuya consul­ ta me ha sido posible por obra del Dr. passím. m enos aún. ¿por qué no?. De la miel a las ce­ nizas. Siglo XXI Editores. Griechisch un d Deulsch. 1ÍJ La tesis de Anaximandro fue recogida por Aristóteles en flepi Ojpavóij (Del cielo. México. f c e . Barcelona.la crítica del m ito . Por supuesto. Hermann Diels y Walther kranz (Die Fragmente der Vorsokratiker. para el Estagirita. inmóvil en el centro del cos­ mos esférico ? 10 ¿No es u n esfuerzo de im aginación enorm e el que 7 Véanse los textos de estos pensadores en G. Raven y M. y los cuatro tomos de Mitológicas ( i . n. Siglo XXI Editores. El pensam iento mítico está plagado de imágenes. 9 Maurice Olender. Madrid. México. la edición funda­ mental es la de. 1987. París. Historia critica con selección de textos (en griego). f c e . 1966. Los filósofas presocráticos. m ientras que el civilizado. S. Se consi­ dera que el llam ado salvaje o primitivo. j. Las estructuras elementales del parentesco. Credos.9 el origen sencillo del todo com plejo: el afán se apoya en el m étodo ana- lítico-sintético de René Descartes. el sujeto científico. edición). México. 12a. de Gruyter. El origen de las maneras de mesa. se dice. m. Pero Claude Lévi-Strauss afirma que el pensamiento salvaje. al contrario de lo que suponen los etnólogos a fines del siglo x ix e inicios del xx. responde a otra lógica.8 que no se puede ni se debe acusar al así mal llam ado hombre primitivo de falta de razón ni de congruencia ni. de lógica: la búsqueda del supuesto y n unca hallado hombre primitivo se sitúa en u n sistema de pensar que intenta hallar lo simple. esférico. 1 / j crudo y lo cocido. 295b. Schofield. cuando llena de mitos su m undo. se excede en el recurso d e la im aginación. 1976: los cuatro volúmenes fueron traducidos par Juan Almela). 1972. 1970 y iv. W. el filósofo. México. traducción de Marie Thérése Cevaxco. carece de lógica y es caótico. Kirk. la Tierra está en reposo y en el centro (ttéaov) . Aryens el símiles: un couple prwideniie. El hombre desnudo. en cambio. 10 ss.

La pugna de Sócrates con los sofistas ¿qué otra cosa es. em pero. Para él. Libro 2 . nada importan las particularidades de los objetas ni la distinción entre lo "visto" y lo “escuchado" (Sexto Empírico. según el filósofo jónico. H Más adelante examino con cierto pormenor las tesis de Aristóteles. puro. vn. Bibliotheca Scriptorum Graecorum et Romanorum Mexicana. éste: en todo éyá) posible existe una estructura racional sem ejante . la aportación deci­ siva de Sócrates . Parece claro.13 Aristóteles. tal vez blanco (o sin color). entre otras. vi Platón. vaciar de todo su contenido sensoria] al uni­ verso ¿no exige un esfuerzo brutal de im aginación. 82d ss. en otro tema. aunque distinta. sino una lucha en contra de la arbitrariedad de los sentidos y la multiplicidad de los entes? Así. levanta la teoría del concepto. Véase también Teeteto. porque el centro es su lugar nalurak la Tierra está en el jiéaov por naturaleza (<púcm) y no por convención (vópoi). en sus polémicas con Protágoras y Gorgias. es la im aginación del hom bre m ítico. com o agudas son la im aginación de Anaximan- d ro o la de Descartes. IloXueía.a alegoría de la caverna”. en Sócrates. sin embargo. ltnam. el asunto se desplaza. A d vm u s Malhematicus. Ahora se indaga por el enunciado y ya n o p o r el sujeto de la enunciación. dibujado con unas cuantas líneas y fuerzas mecánicas? Tan aguda. contenidas básicamente en su Lógica (especialmente en Categorías. El sujeto de la filosofía se subsume. tan grande o mayor que el esfuerzo hecho p o r los hom bres de la Edad Mítica.12 Platón ofrece sus tesis en la Alegoría de la caverna .realiza Descartes cuando postula la existencia de un m undo vacío. su educación ni su condición social: u n esclavo anónim o.11 Por su lado. 1971). considera al sujeto dotado de u na estructura racional. en tanto que posrula el innatismo de las ideas. México. Pero en los tres filósofos subyace el mismo principio. innata. passim. . la Tierra no “cae” hacia ningún lado. (sigo la edición bilingüe de La República según la versión de Antonio Gómez Robledo. Platón y Aristóteles. la teoría de que la Tierra se halla inmóvil. Platón lleva a sus últimas consecuencias la lucha de Sócrates contra los sofistas. examinará la estructura del enun­ ciado lógico. 4. 11 Sócrates. Aceptan. a m e­ dida que avanza el diálogo. inepto para encontrar la raíz cuadrada de 2 .14 por necesidad (<xvc¡yke): o sea. a su turno. en el centro de un kóohoí esférico. De la interpretación y Analítica. la invención del concepto es. 514a ss. 9 y 16. Men&n. 66). que Platón. En el Menán. se advierte a un sujeto capaz de responder a los problem as planteados. Aristóteles primero y Ptolomeo después se limitan a refutar la causa por la cual. pero sí apto para saber la de algunos núm eros naturales enteros. sin que im porten su origen. primera y segunda). “1. 13 Platón. cerrado y finito. al poblar su cosmos de seres vivos? Tras Heráclito y Parm énides.

her la vériti dans les sciences (Leyden. París. que contiene el facsímil de la primera edición del Discours. quién habla? El sujeto que se despliega en la narración del Cartesio. n. el cogito. Sin em bargo. al establecer Descartes la validez indudable del cogito. De él. El em pirism o inglés rechaza el planteam iento cartesiano. también me he valido de la edición de Ferdínand Alquié. a un m ism o tiem po. rescato la crítica de las ideas innatas. París. p o r supuesto. t. he asado. tanto en Discours de la méthode cuanto en Meditationes de Prima Philosophia. Jo h n Locke afirm a que “todas las ideas vienen 15 René Descartes. al escribir su autobiografía intelectual y n a rra r el trayecto que lo condujo hasta el cogito. f c e . Etica demostrada según el ordm geométrica (la.. Classiques Garnier. sigo la traducción de Oscar Cohan. También utilizo la bella edición bilingüe de Risieri Frondízi. Escolio de la Proposición xvn del Libro t. El p ro n o m b re p ronom inal cambia: el yo se sustituye p o r el nosotros (el p ro n o m b re m ayestático de papas. El sujeto cien­ tífico establece así principios universales. universal y necesaria: el sujeto que la postula tiene los rasgos racionales de un Dios que piensa y o rd en a al uni­ verso. sostiene que “de la naturaleza del triángulo se sigue desde la etern id ad y p ara la eternidad que sus tres ángulos equivalen a dos rectos ” . el p rim e r gran cartesiano. reyes. VI. corregida por el propio Descartes. al francés de la edición latina de 1641. ed. verdades apodíctícas. después p o r el se..). 1641. un siy’eto singular: Descartes. Meditationes dePrim a Philu- sophia (la. t. Adam-Tanriery. Discours de la méthode pour bien conduire sa raison et cherf. edición. igual­ mente. t. en Camusat et Pierre le Petil. México. por el duque de Luynes. 1958.15 B aruch de Spinoza. París. 1647. sino como sujeto fic­ ticio. Classiques Garnier.16 Desea d em ostrar que Dios no es en m odo alguno libre. La verdad apodíctica es. cit. Madrid. ordine geométrico demónstrala)-. 1637. 1677. y Méditalions tuuchant la premiere ph. Baruch de Spinoza. Ethica. . la edición de Alquié.ie (trad. p o r lo tanto. París.ilosoph. 1963). que unen los principios de una ciencia form al (la geom etría euclideana) y los d e u n filósofo racional. el sujeto de la diégesis en Discours de la méthode. 1967). el sujeto de la razón. El asunto del sujeto cognoscente estalla en toda su m agnitud en la filosofía m oderna. op. sigo la edición critica de Ferdínand Alquié. A partir de allí. 1954).. com o ha sido llam ado. la filosofía no puede soslayar este grave asunto: . Descartes no se ofrece como sujeto individual. em peradores). es. porque en ella se encuentra una teoría del sujeto. (Uni­ versidad de Puerto Rico-Revista de Occidente. la form a reflexiva que asum e el pro nom bre p ro ­ nom inal de la tercera persona del singular. en tan to que obedece las leyes propias de la razón.

Johann Friedrich Hartknoch.-0 Para demostrar 17 John Locke. que confronto con las traducciones españolas de Pedro Ribas (Alfaguara. 1966. ya que somos “innatos a nosotros mismos". 18 Gottfried Wilhelm Leibniz. Madrid. 17 aunque Ies otorgue un giro distinto. sigo la edición hecha por Wissenschaftliche Buchgesels- chaft. de la experiencia". 65. ¿Es en gene­ ral posible la metafísica?” La primera edición fue hecha en Riga por la misma casa que publicó la Kritik. una aptitud. A n Essay Concerning Human. Véase. Prolegómeno zu etnerrjeden. condición de posibilidad para que exista esa clase de juicios . Darmstadt. Los pasajes de Locke le son atri­ buidos a Philaléthe (“el amigo de la verdad”). pp. in intellectu. Kritik der Reinen Vemunfi (primera edición.. f c e . pp. Para éste. mientras que los de Leibniz se le atribuyen aThéophile Ccl amigo de Dios”). u na tabula rasa (por lo tanto. lo que le interesa al filósofo de Korúgsberg es examinar la estructura trascen­ dental del sujeto. Sigo la edición de Wissenschaftlíche Buchgeselschaft. Nih. 1690. 19C1). 1978) y de Manuel Fernández Nüñcz (El Ateneo.. Síl Immami-sl Kant. 1781). por extenso. México. Kant afirmará que tam bién las hay en “la ciencia natural pura”. Johann Friedrich Hartknoch. ‘‘Pregunta genera! de los Prolegómenos. proviene de la sensación. Buenos Aires. Darmstadt. Underslanding (Londres. Nouveaux essais sur rentendummt humain. sin ninguna idea”. l a excelente traducción directa de Edmundo O'Gorman. quod non fuerit in sensu. La teoría de Locke provoca la repuesta de Leibniz.19 Kant avanza más allá que Spinoza: si para éste hay verdades apodícticas en una ciencia formal como la geometría. Riga. Como se sabe. pero hay u n a excepción decisiva: el alm a tiene una disposición. o sea. Leibniz intenta un “diálogo ficticio” con Locke: cita. texto es­ tablecido por Jacques Brunschwig. excepto “el alm a misma y sus afec­ ciones. que comparo con la traducción española de Julián Besteiro. en 1787. recoma las viejas tesis de Aristóteles y la Escolástica ) . 1990).il est. limpio de toda inscripción. Gamíer-Flam marión. además. 1968. pasajes del libro del empirista inglés y los refuta.L8 ¿Qué estructura es la del sujeto que elabora juicios de razón yjuicios de hecho? El problem a básico que enfrentará la filosofía de Immanuel Kant no será sólo el de explicar los juicios sintéticos a priori Por sobre todo. . o sea. lo que hay en el alm a h a pasado por los senddos. en Schñften rur Metaphysik und Logik. sin duda. 83 ss. Madrid. Chicago. la física newioniana: la ley de gravitación se extiende por codo el universo . 1956. p or su­ puesto. París. 1954. he usado la edición de Encyclopaedia Britannica-Oxford University Press. una preformación. 1968. künfiingen Metaphysik. lo que hay en el alma. 83 y 92. 19 Immanuel Kant. Aguí lar. que la m ente es ‘"un papel en blanco. excipe nisi ipse in- tellectus". igual que para Locke.. die ais Wissens- chaft wird auftrtlen K m nem 4.

H enri Poincaré y Ernst M ach. lo inicia en el nivel de la sensibilidad y lo culm ina en el nivel de la razón (en la arquitectónica de la razón). La prim era figura de la lógica es la del ser. va “de lo abstracto a lo concreto”. 1956). México. P or su parte. París. sin em bargo. es vacío y abs­ tracto ante las figuras que se despliegan en el Espíritu objetivo (la re­ ligión. Frankfurt am Main. se ocupa del sujeto (el sujeto trascendental) que enuncia el juicio. la historia: allí están el Estado. Newton. trad. FC E . A lexander von H um boldt ó Charles Darwin. 1969 (hay edición española. Este Saber. la más vacía de contenido. 1970 (hay edición española. Feno­ menología del espíritu. de Wenceslao Roces y Ricardo Guerra. de F. Madrid. de Au­ gusta y Rodolfo Mondolfo.esta tesis. Wissenschafi der Logik. Philnsuphie du Droit (u'ad. la nación y la filo­ sofía del derecho). 1955). f c : e .21 El m étodo de Hegel. de José Gaos. la ciencia m oderna. trad. a pesar de que se llame absoluto. que culm ina en la Idea Absoluta. . la prim era sección de la filosofía del Espíritu (Fenomenología del Espíritu) se inicia con la relación entre el esto de la percepción sensible y el este que percibe y culm ina en el Saber Absoluto. la filosofía. crece la ciencia experim ental que levantan Galileo. 1966). Kaan. 1953). Louis-Joseph Gay-Lussac. entre otros. la filosofía de la Natu­ raleza. H egel convierte al sujeto trascendental kantiano en un sujeto histórico y asimila así en su sistema la totalidad de las filo­ sofías p reced en tes . Lecciones sobre la filosofía de la historia (trad. el conjunto de la lógica. Gallimard. a fines del siglo x ix surgen las prim eras grietas en aquel sólido edificio. de Wenceslao Roces. P ero la filosofía de la Naturaleza es vacía y abstracta ante la filo­ sofía del Espíritu. Phanomenologie des Ceníes. es vacío y abstracto frente a la siguiente parte del sistema. Kant no limitará su examen al sujeto del enunciado (de los juicios sintéticos a priori). com o se sabe. 1968): Lecciones sobre la historia de la filosofía (trad. la cierra la Idea Absoluta. Buenos Aires. Franktun arn Main. ésta que culm ina en los siglos x v m y x ix y que üene p o r figuras señeras a Buffon. Revista de Occidente-Universidad de Puerto Rico. Suhrkainp Verlag. Hache tte. Em pero. Suhrkamp Verlag. Al costado de la filosofía m oderna y com o si brotara de un tronco paralelo. Kepler. además. México. po n ­ drán ya en duda los logros de la ciencia experim ental y Albert Eins- tein asestará un d u ro golpe a la pretensión de la ciencia por encon­ trar verdades indudables. el principio de la relatividad se adueñará Georg Wilhelm Friedrich Hegel. Em pero. Kant practica el análisis trascendental de lodo sujeto racional posi­ ble'. Pierre Simón de Lapla­ ce. Ciencia de la lógica.

Instituto de Investigaciones Filosóficas. del presente y vuelvo la mirada hacia atrás. edición bilingüe. desde la antigua Grecia: están allí los hitos básicos en la construcción del sujeto científico. por úlrimo. edición bilingüe. 1992. trad. México. de W erner H eisenberg. el "segundo" Heidegger. la línea racional que pretendo seguir aquí. totalmente distinta a la que aquí propongo. Es verdad que los neoplatónicos. ahora asistimos a su grave proceso de destrucción (o de deconstruc­ ción). es tal vez una entre las muchas posibles. trad. los gnósticos. u n a m . a la línea espiritual y casi poética de Platón. .22 El sujeto puro de la ciencia se hace añicos cuando el psicoanálisis (Sigm und Freud prim ero y Jacques Lacan más tarde) y el conjunto de la lingüística estructural de Ferdi- n and de Saussure exam inan los lapsus linguete y los lapsus calami las dos disciplinas m uestran la opacidad de todo lenguaje. el que examina la teoría de juegos y en especial los juegos del lenguaje ( Gramática filosófica. Recons­ truir un proceso es un amago. investigaciones filosóficas. trad. En la prim era m itad del siglo xx. m e lo ha recordado. tal como había sido diseña­ do p o r la filosofía y la ciencia. i i f . Por su parte.de la investigación científica a lo largo del siglo x x y el principio de incertidum bre. para rescatar las hitos fundamentales en la construcción del sujeto científico. En cambio. a un grupo de población salvaje. de otorgarle coherencia a un movimiento que ofrece rasgos caóticos o poco claros. México. México. no m enos que los herm éticos renacentistas abrevaron en 22 Sobre todo. p o r su­ puesto. p o r ejem plo. sin lograrlo del todo. sino también al “segundo" Wittgenstein. será la cúspide del lento y paulatino deterioro del sujeto científico. 1988. u n a m . acaso inútil. acaso los nom inalistas ingleses igual que los empiristas y alquimistas medievales. despojarse de sus prejuicios al examinar. H e aquí al­ gunos de los hitos básicos en la construcción de quien se ostenta como el sujeto científico: así p retendo examinarlo. de Alejandro Tomassim Bassols. u n a m . las tesis opuestas de Ludwig W ittgenstein y M artín H eidegger son apenas u n síntom a del agudo problem a que aqueja al antiguo sujeto de la ciencia: a la palabra se u ne ahora el silencio . edición bilingüe. es necesario ver no sólo al Ludwig Wittgenstein del Tractatus Logico-Philosophicus. de Alonso García Suárez y Ulises Moulmes. i i f . aristotélica. Suele oponerse la línea dura. en la medida misma en que nadie puede saltar su sombra. el investigador desea. Observacio­ nes filosóficas. No omito decir que esta reconstrucción. 1997). el historiador Elias Trabulse. aquel que se dedica al análisis de la poesía. Mi gran amigo. Parto. En la etnología. Pero no soslayo que pueda haber otra línea. de Luis Felipe Segura. o sea.

también.de las teorías aristotélicas basadas en la observación sensorial más cruda. Aunque Platón no haya registrado en el diálogo que lleva el nom ­ bre de Gorgias que el gran sofista de L eontiní sostuviera la tesis que Sexto Em pírico le atribuye.. Me intere­ sa rastrear el lento. El objeto se construye p o r el sujeto. pero el sujeto se edi­ fica como un universaí a su vez. pero es obvio (al menos resulta obvio para mí) que el objeto mismo no es inerte y que sufre un proceso de transformación en tanto que el sujeto lo transforma (y así. objeto e instrumento se encuentran en proceso constante de transforma­ ción.las fuentes platónicas. Veamos pues. Mi interés no se apoya en los datos de la conciencia ni en las preocupaciones de orden subjetivo. que los sentidos n o se relacionan entre sí y que la palabra es incapaz de com unicar lo universal . Corpas. Dicho con otras palabras: para determ inar de qué m anera se ha construido el sujeto (universal) de la ciencia (y de la filosofía). LAS PIEDRAS Y LA ARGAMASA Para esto. La ciencia no h a seguido u n desarrollo lineal. Todos ellos encontraron en la obra de Platón un antídoto. construye d edificio de la razón. VIÍ. el problem a del concepto. Sujeto. es cierto. contra la fuerza dom inante —y aplastan­ te . sin em bargo. . Aquí no m e ocupo de esta línea. como ejemplo. que Gorgias ha pasado a la historia de la filosofía como el hom bre que levantó está idea dura: que lo audible sólo se puede com prender oyéndolo y io visible viéndolo. quizá convenga examinar el problem a del concepto. hasta los simples deseos p o r apartarse de aquello que se con­ sidera una verdad plen am ente establecida -tal vez lo que Kuhn llamó la “ciencia n orm al”. por lo mismo. llam ém oslo así. passm . Por el contrario. 66. La tesis de Gorgias se halla en Sexto Empírico. Adversvs MathenwLicus. el difícil desarrollo de la fabrica de la racionalidad científica. será necesario exami­ nar la estructura no sólo del sujeto de la enunciación sino también el sujeto del enunciado. insisto.23 'a Platón. el arduo proceso en la construcción del edificio de la razón. constituyen un acicate para la investigación. El objeto es el referente que tiene frente a sí el sujeto de la enunciación. en ocasiones las especulaciones y las inquietudes m eram ente espiri­ tuales. se transforma él).

Hisiotn des mots.e de la langaegrecque. Chantraine añade que el verbo se origina en la agricultura. la palabra de orden universal. cuando. lo decisivo es que. frontera’ a los de ‘delimitación.24 Es seguro que. latín y español) de Metafísica.). antes de que el filósofo de Atenas utilizara de m anera frecuente la definición y. sigo la lectura de Valentín García Yebra en su extraordinaria edición trilin­ güe (griego. afirma que Sócrates fue el primero “que aplicó el pensamiento a las definiciones”. por medio del arado. bajo la entrada opoc). con absoluta independencia de que la mesa sea alca o baja. “límite de un campo”. la palabra de carácter universal que deja a un lado los aspectos individuales del objeto (sus rasgos sensibles). que es propia de la lengua helena. por medio de la palabra. el término viene del verbo óptCo que significa “separar por una frontera”. como recuerdo sensorial. uno es el Sol del verano y otro el del invierno. sus características sensoriales. para poner el acento en lo universal. con desdén total por el hecho de que haya sido fabricada con m adera o piedra. término lógico'". para establecer la “de­ finición". el símbolo abstracto que marca el límite conceptual del objeto.25 En el desarrollo de la capacidad de 24 Así lo reconoce Aristóteles mismo cuando. 1990. corno ya !o dije. Aristóteles usa el término ópiauav que viene de opoc. se designa un objeto universal que omite los rasgos individuales. borde. la vasta capacidad de abstracción. Dicho de otra manera: debemos a Sócrates el invento del concepto. (frúcseüy. Sócrates. aun cuando lo haya hecho sólo en torno a “los problemas morales" (SíUKparcnjc S i ftepl |íev xa r|0im ftpayyciíTCO'uojiEvcj'D rcepi Sé rr\r oX. antes de Sócra-- tes. “Sor: uno es el Sol del amanecer y otro el del atardecer. el concepto. 1 ss. la mesa antigua o la m oderna. Para Aris­ tóteles. el objeto conceptual mesa: este conocimiento se transmite por la palabra. o sea. mejor. la mesa x o la mesa y. Chantraine. acaso. 1998. Éditions Klincksieck. todo está vivo. al decir la mesa conocemos y comunicamos un universal. icai K£pi óptafiáv itpmrovi triv Stávoiav). café o azul. Pierre Chantraine dice que “esta familia de palabras ilustra con claridad el tránsito de lo ‘concreco’ a lo ‘abstracto'. los hom bres de la Hélade hablaban con símbolos abstractos y usaban definiciones. la distingue de otras lenguas que acentúan los rasgos concretos del conocimiento direclo. se traza el surco que li­ mita el terreno cultivable (P. no hay un concepto para designar. es visto com o el inventor de un instrum ento de eficacia extraordinaria. 987b. p o r el contrario. París. Así. al com batir la tesis de Gorgias. el con­ cepto. cráfiev. p o r ende. Puede tenerse en mente. definición. ev fiévtoi ztnxxoiq tó kí(6óXov ijiroíiVToc. . Las lenguas que hablan los hombres de la Edad Mítica se caracterizan por su concreción. una mesa de m adera o una mesa de mármol. en Metafísica (A. 6. yendo de los sentidos de ‘límite. Credos. Madrid. el invento del mecanismo p o r el que se vuelve sistemático el uso de la definición. En muchas de ellas. por ejemplo. Dictionnaire étymolngiqv.ru. Para ellos. redonda o cuadrada.

sensible. Pero el térm in o “anim al” en tu rb ia el sentido de lo que A ristóte­ les quiso en verdad decir: la voz española animal viene del latín -f>George Berkeley.26 El argum ento de Berkeley acaso sea el rem oto origen de aquel asom broso relato de Jo rg e Luis Borges. así se da a en ten d e r que el hom bre es el “anim al” que se dedica a cierta actividad. habría siste­ m atizado. es decir. recurre al límite. cuando dice que omnis determinado negatio est. Britannica-The University of Chicago Press. passim. "viviente") y su diferencia espe­ cífica es 7to^mKÓv. Berkeley sostiene. es decir. al trazar una línea cualquiera en un plano geom étrico. abierta o cerrada. en oposición a esa teoría abs­ tracta del conocim iento. Para Berkeley. por caso. la fron­ tera. em pírico de todas las ideas y p o r consecuencia de las palabras que las expresan. En especial. "el habitante de la ciudad". es decir.ahstracción juega un papel decisivo la escritura fonética: la palabra y la escritura son los instrumentos por los cuales se reproduce. en su lacha co n tra el realismo platónico. Hasta Spinoza. lo que define: si digo esto es perro. a cualquier definición abscracta que haga caso omiso del aspecto sensorial del conocim iento. a su vez. la imagen de la cosa. “Funes el m em orioso”. Aristóteles define por m edio del género próximo y la diferencia especifica. la ráXiq. A Trealise Qm ceming the Piináples of Hum an Knmvledge. "ser vivo" (de tox>c. la “política”. Aristóteles. . Esta expresión suele traducirse com o animal político'. cwmilineur ñor reclitinear. o que no sea ni rápido ni lento ni curvilíneo ni rectilíneo y lo propio podría decir de todas las otras ideas abstractas generales. véase el apartado 10. que. el fin. cualesquiera que sean”). donde dice: il is equaliy impossible fo r me to form the abstracl idea of molion dislinct fm m the body vurving and whuJi is neilher swift ñor slow. la form a genérica que adopta la definición: el concepto universal de-fine. de m odo virtual. se opone. Great Roote. así. El hom bre es un £tpov 7C0/UtikÓv porque su género próxim o es ^¿ov. la línea fuera trazada en una pizarra negra con un gis blanco: toda idea de línea es sensible). 1990. and ¡he like may be said of all other abstracl general iduas xvhaLwever (“me es igualmente imposible formar !j idea abstracta de movimiento separada del cuerpo en movimien­ to. la idea abstracta se asocia a las ideas sensuales o sensibles . niego al propio tiem po que sea gato. habrá sido trazada sobre u n papel blanco y con un grafito (no im porta si. al revés. George Berkeley habrá de subrayar. ya sea recta o curva. el rasgo concreto. establece límites o m arca las fronteras de u n objeto conceptual con otro. ésta se m ostrará a los ojos con un color determinado: será u n a línea negra sobre un fondo blanco.

lo m ism o q ue p ara nosotros: el Estagirita dice que el hombre habita en cierto conglom erado social. "ser vivo". op. París. op.. Meillet. P or esto dice Aristóteles que lo que ha sido últim o en devenir o ser en g e n d rad o (lo últim o en el tiem po) es p rim ero en naturaleza. El texto griego es éste: Ei 5’ «tu to tf[ yEvÉoei ücxepov rr| (púcsi upótepov. “mandar” (en el combate): véase Chantraine. Dictionnaire étymolngique de la langue latine. la ciudad-Estado grie­ ga. A. de prelación o anterioridad en el sentido de ¿pxn: causa. 4.anima. La voz equivale al griego yuxn. en sentido estricto. para Aristóteles. En sus orígenes. en Grecia. Nosotros hoy oponem os naturaleza a sociedad: lo natural es todo aquello tem poralm ente anterior a la sociedad. Contribución a la historia del derecha del más fuerte.¿jov 7ro/atiKÓv”. México. Lo últim o en el o rd e n de la generación es lo p rim ero en el ord en de la n atu raleza . op. que se forma con £áo y ov. El texto de Aristóteles reza así: “ou cpixrei. -s De esta distinción se ocupa Adolf Menzel. Aristóteles dice que “lo posterior en la generación es anterior po r naturaleza” (las cursivas son mías). 19-20. m ientras que el térm ino griego £<pov quiere decir. para Aristóteles. la prelación es. bajo la entrada anima. no son. cit. Política. a vójioi: esto significa. es el verbo "vivir".27 Los bárbaros. tó 5¿ jiotey^évov raí oir/KEicpinévov ikrapov rf| yevéoei. Centro de Estudios Filo­ sóficos. sigo la lectura de Valentín García Yebra (Metafísica. no sólo diferente sino opuesto al concepto de naturaleza propio de la Edad m oderna. ovioc. jjév éanv avOporcoc t. di. fundamento. -ae. 1278 b. ser viviente y habitante 27 Aristóteles. En to d a defini­ ción. el concepto de naturaleza es. 29 Aristóteles. lisa y llanam ente. UNA. “alm a”. p o r definición. ser viviente que habita en la 7ióXi£ po rq u e está cerca de la causa final a la q ue tiende y que lo de-fine.). El “hom bre natu­ ra]" de los filósofos ilustrados nada tiene que ver con la definición aristotélica de hom bre (que es. Metafísica. Histoire des mots. en el Estagirita. este verbo significaba “tomar la iniciativa”. Tam poco el térm in o político significa. 'alma" y no al término Cqjov. ser vivo. 1979. hom bres.. bajo la entrada apxcu. en tanto que no habitan en la rcóX. pues. F. ente o ser. un sentido lógico. <froaei se opone. véase A Emout y A. “marchar delante”. p ara Aristóteles.29 Por esta razón. Esto quiere decir que naturaleza tiene. Además. . p roporcionalm ente inversa al tiem po. Cjsy. la TióXiq. ae. bajo la entrada ¡¡¿xa. o p era la tesis aristotélica de las cuatro camas: lo que es verdad por naturaleza está más cerca de la causa final y es más perfecto. En el caso. 1964. Para "animal". Para el significado de véase Pierre Chantnaine. traducción de Mario de la Cueva. por naturaleza. <pí)G£i. en esta definición Aris­ tóteles dice que el hom bre es por naturaleza. principio. en Calicles. "ser viviente’’. 15 ss. 988a. que natura­ leza (9 ÚOS1) se o p one a convencional (vójioi28). Editions Klincksieck. passim. El h om bre es. cit.i$.M. 8.

en Rousseau: son individuos. com o B ertrand Russell. con toda razón. 41. or a hypothesis-.. 153. 1954. p. Seconde vue“. París. q u e pueda creerse que era el primer hombre en el momento de la creación.30 Conviene subrayar que tanto el hombre aristotélico cuanto el individuo de los filósofos ilustrados es un concepto. por ejemplo. línea 54 ss. sigo la edición de CEuvres chaisis. Du control social ou Principes du droil politique (Livre I. un hombre cuyo cuer­ po y órganos estarían perfectamente formados. sin fecha. reclam an como base de todo cono­ cimiento posible es tam bién u na construcción histórica y social. Así.de una nóXiq). que en es- 50A s i lo vemos. el segundo a “Histoire naturelle de l’homme".un espacio infinito. de la capacidad de abstracción. 1985. . el “contrato social". en tanto que Aristóteles piensa en una entidad universal. m ientras que los griegos veían espacios al alcance de su m ano. Los filósofos de la Ilustración parten de otro concepto del hombre: arrancan de individuos. en Popper Selections. pro­ ducto del lenguaje: la palabra nos acerca a lo universal. El primer texto citado pertenece a “Histoire naturelle. los hom bres somos capaces de form ar conceptos. T oda descripción utiliza nombres universales (o símbolos o ideas). Concepto es térm ino ladno y está asociado al hecho de eng en d rar ideas: igual que la m ujer concibe a su hijo. every statement has thn characler o f a Iheory. edición de la segunda mitad del siglo xrx). la bóveda incorruptible que giraba alrededor de una Tierra plana e inmóvil. 309. columna 2.. Por otro lado. la mansión de los dioses. p. toda proposición posee el carácter de teoría o de hipótesis”: Karl Popper. todo despertaría e n él como nuevo. un hombre tal. “The Empirical Basis” (1934). et partout i! est dans les je n ( “ e l hombre ha nacido libre y por todas partes se halla entre cadenas”): asi se inicia. tomo x l i . 31 Every descripción uses universal ñames (or symbols. propiamente. el famoso conde de BufFon dice: “Imaginemos un hombre que ha olvidado todo. p. Princeton University Press. una construcción abstracta: la experiencia directa que ciertos filósofos.31 Hasta la observación más sencilla está condicionada por el m odo como aprehendem os el m undo: quizá ve­ mos el mismo cielo que veían los griegos. como postula. Karl P opper . Corpus général des philosophes frangais. el verbo que subyace en el sustantivo concepto es capio. L ’homme est né libre. 1. “el hom bre ”. empero. or ideas). Chap. tanto en él mismo cuanto en lo que le rodea” ( CEuvres philmophiques de Buffon. Toda experiencia directa tiene por condición a la historia y hoy es fruto del concepto. los que establecen. es decir. pero en ese mismo cielo vemos galaxias y . libres y conscientes. de concebir o crear ideas. un hombre que se despierta lodo nuevo a los objetos que lo rodean" y en otro pasaje añade: “Imagino. is. H e recurrido a este ejem plo sencillo para m ostrar el grado de com plejidad que existe en toda definición conceptual: porque hasta el mismo térm ino de concepto nos arroja de bruces a insondables problem as. París. puf. Garnier. editado por David Miller. columna 2. línea 23 ss).

El rasgo esencial del vínculo nace de u na urgencia del sistema económ ico: abaratar el precio de las m ercancías. participar en la com petencia real de los capitales y. repercute en el desarrollo de la ciencia. este proceso im placable es irre­ versible. en lugar de purificar cada ciencia y delim itar con m udez su objeto. aprehender. captura o concibe ideas: señala límites. p o r lo tanto. El m étodo es audaz y cuanto sucede en un cam po se lleva a otro. bajo la entrada capia. el vínculo e n tre la ciencia y la tecnología. también. la ciencia hace avanzar a la tecnología y ésta. debe subrayarse que hay innova- :VJ Ernout y Meillet.I verbo hace alusión a “tomar con la mano’’.pañol dio “cap tu rar ” . en vez de perm anecer en ei lím ite de u n a ciencia. Cada día se produce más en tiem pos más cortos: así se desplaza fuerza de trabajo y se lanza al desem pleo (tem poral) a la m ano de obra sobrante. en segundo lugar. E. de Pierre Chantraine. la ciencia tiende a ro m p er la frontera. m arca fronteras y separa un objeto conceptual de otro. a pesar de to d o lo q ue se diga en c o n tra rio .42 Al form ar conceptos» el hom bre engendra. Porque. p o r el contrario. di.33 Hoy. op. A hora se acentúa el rasgo interdisciplinario y m uí ¿disciplinario de la ciencia. bajo la entrada Xa(x- ftávú). utilizaba el término en el sentido de “concebir en el espíritu7’. Pero lo decisivo es que los conceptos m arcan. en prim er lugar. perm an ece in ­ tacto y se refu erza en esta época q ue algunos llam an p o stm oderna. el verbo Xa^jíávco indica la m ism a acción que el verbo latino capia. ver con los ojos del espíritu . las ciencias de la in certid u m b re). Ya Cicerón. isr. a b o rrar el límite. en la ciencia. Así ha sucedido. La teoría y la práctica se retroalim encan de m anera constante. Así se han creado nuevas disciplinas en los bordes de las ciencias. “prender”. rum bos claros y así orientan la investigación. H e escrito dese>npleo temporal. a mi juicio. desplazar de los m ercados a todo capital obsoleto: el m ecanism o im placable es im pulsado p o r la inno­ vación tecnológica. el científico p o n e en contacto u n a ciencia con la otra y crea disciplinas explosivas (por ejem plo. dicen Ernout y Meillet. Es necesario subrayar un rasgo de la Edad M oderna. ya citado. “aprehender” obje­ tos conceptuales en el espíritu. a su vez. el rasgo que. ¿por qué? Porque. is. de donde. capturar. Véase el diccionario. . desde Grecia hasta hoy: por esto. digo.. El vínculo en tre estas dos gran d es fuerzas hum anas es el rasgo decisivo de la Edad M oderna: ya está p re sen te en las tesis de Francis B acon y R ené Descartes: el h om bre puede ser amo y señor de la naturaleza.

en m odo alguno. Desde Darwin. este proceso se afianza y se consolida com o nunca. generan m uchísimos más em pleos. Las investigaciones sobre esta fuente de energía se iniciaron m ientras se buscaba el origen de la electricidad anim al. pues. los hom bres que tenían p o r trabajo la copia m anual de los libros. se crea­ ron m illones de em pleos en el cam po del periodism o. ha creado m illones de em pleos en las industrias más dispares.ciones tecnológicas que. Volta inspiraron a Mary Shelley. Pero nada de esto h abría sucedido sin el uso de los conceptos fundam entales. Insisto en decir que este proceso im placable es irreversible y que no to ha de­ tenido. la llam ada época posm oderna. O tro caso es el de la electricidad. a partir de Galileo. innovaciones tecnológicas que proceden de los avances de la ciencia. más sólidos y en m ayor cantidad que los destruidos. de aque­ llos que destruyeron. la literatura. las industrias del papel y las mismas artes gráficas. en fracciones de segundo. es obvio. desde un aparato emisor. diré que los satélites artificiales. la telem ática genera muchos más empleos de los que desplazó. se dem ocratizó la razón y. Voz e im agen ya no viajan sólo a través del cable (que. la Edad M oderna puso el acento. al aparato receptor. lo que exige una salvaje destrucción de bosques y selvas para abrir su cam ino): la voz se desplaza. por no hablar de la revolución que se in tro d u jo en la educación. Sin em bar­ go. en el largo plazo. al inventar la im p ren ta. arrojó al b ru tal desem pleo a los pendolistas. paradigm áticos. Pero el desarrollo de la electricidad industrial hizo posible salvar a Moby Dick: ya no se bascó en las ballenas la fuente para p ro ­ ducir velas (luz) y ah o ra la electricidad. el concepto central que orienta tanto a . con el tiem po. en otra fracción de segundo. Antes al contrario. Calvan i. H um boldt. Acudo a tres casos. For último. generada por fuerzas h idráu­ licas o p o r el consum o de hidrocarburos. sin proponérselo acaso. Hoy. eran artesanos y su labor ofrecía frutos de gran belleza. ahora dedicados a las telecomunicaciones. C uando G u ten b erg inventó la im p ren ta de tipos móviles. han salvado a millones de árboles en todo el m undo. hasta el espacio exterior y vuelve de allá. al desplazar fuerza de trabajo en el corto plazo. por lo tanto. Hay. necesita de postes de m adera o metal que los sostengan. en la lengua m atem ática y lo cualitativo se redujo a lo cuantitadvo. Así. se dio el salto a la producción industrial de la inteligencia. y que son la fuente de em pleos seguros y lim­ pios.

VIII. intentan que sea la razón la que hable? En los dos casos hay un desprendim iento de sí. sólo poseo u na pequ eñ a luz que m e ilum ina. Cet inconnu est un théologue”. edi­ ción de Paul Vemiére. 59. acaso ¿el filósofo. se descubrió el lapsvs linguae y el lapsus calamí Se postuló la teoría. n o debe apagarse. que nos ha costado siglos levantar. reivindicar el largo esfuerzo de construcción del sujeto científico. se h a in ten tad o destruir el edificio de la razón. hablado o escrito. al que se le pueden y 34 Denis Diderot. de la relatividad. cierta grieta en ese sólido edificio: el sueño se interpretó y en el discurso. El texto francés dice así: “Egaré dans une forét immense pendant la nuit. París. se podría decir. Llega un desconocido que me dice: amigo mío.®4 La llama de la razón no puede. Se levantó la teoría azarosa d e los quanta y el principio de incerti- dum bre. Garnier. Survient un inconnu qui me dit: M on ami. je n'ai qu’une petite lumiére pour me conduire. 1964. contra las pretensiones pseudocientíficas. Hasta fines del siglo xix. . Las tres palabras con las que se inicia la Ilíada nos indican que H om ero se considera un m ero instrum ento que utiliza la diosa para cantar la cólera del pelida Aquiles: Mt\viv aeiSe 0m . “Pensées philosophiquts". subrayo que ahora es más que n u n ca necesario d efender la racionalidad del sujeto de la ciencia. souffle la chandelle pour mie-ux irmtver ton chemin. p. lo superior proviene de lo inferior (en el m undo cristiano. De igual m anera. U na diosa tiene voz: se expresa por la boca del poeta. es necesario levantar el edificio de la ciencia. u n desdoblam iento del yo. Hoy. Creo que es necesario preservarlo contra los em bates irracionales. Com te había puesto el acento en la capacidad de la ciencia para ap reh en d er y organizar el m undo (tesis que arranca en Descartes) y en la teoría del desarrollo. Con todo. el hom bre es el producto de u na caída: el paraíso está atrás y el proceso es u n a degradación). Antes de Darwin. el sujeto científico era arrogante. en esta mal llam ada época posm oderna. en CEuvres phibsopkiques. am pliada y restringida. apaga esa llama para encontrar tu camino. del sujeto. el hom bre de ciencia. Surgió. con Diderot: “perdido en un bosque inm enso durante la noche. la ciencia ofrecía u n vasto universo de certezas. del ego. La diosa canta La cólera de Aquiles a través del rapsoda ciego. la m orada de la razón. Este desconocido es un teólogo ” . digo. P or esta causa. por el contrario. es el de evolución: lo más organizado proviene de lo m enos organizado.la biología cuanto a las ciencias sociales. a fines del siglo XIX.

1991. tal vez de forma redonda. Pero nunca debe ni puede olvidarse que el sujeto científico es u na conquista racional. Diccionario critico etimológico castellano e hispánico. de establecer un diálogo. “calcular”. cuyo prim er sentido fue el de “hogar”. como para recordar el abrigo primitivo. esta­ blecer equilibrios. Así.deben añ ad ir todos los m adces de la lingüística y el psicoanálisis. Viene del latín aedés. . de llegar a un acuerdo. que se vinculan de m odo directo con el habla. “co n tar”. Gredos. También Joan Corominas y José A. abstractas. de levantar estructuras fundam entales. Madrid. cit. 36 Ibid. participa­ ción). la lectura y la escritura . de las que harem os caso omiso . saber m edir. Insisto: estoy preocupado p o r u n solo tema: el de la construcción del sujeto científico. el de la construcción del edificio universal de la razón.. no m enos que el aporte de la lógica m atem ática.. hecho de ramas y en cuyo centro se encendía el fuego sagrado. en las lenguas rom ances. el sitio donde se encendía el fuego. LOS PRIMEROS CIMIENTOS Edificio es palabra de las lenguas romances.35 Hay testimonios que indican que estas voces entraron en las lenguas romances entre los siglos Xii y xm .36 35 Ernout y Meillet. El sentido original del verbo guarda relación con fundones religiosas. construir un juicio. el latín lo hace en el sentido de la proporción y la m edida. histórica. Ratio dio palabras como prorrata y ración (parte. que en los orígenes constaba de una sola pieza. ~is. form ar una estructura. bajo la en­ trada razón.is. porción. la unión dio edificar. designaba especial­ mente la m orada del dios. . que corresponde al inglés to buüt construir. que traduce la voz griega Xcr/oq. que no deberá perderse. bajo Ja entrada reor. Pascual. Al sus­ tantivo aedés se le añadió el verbo fació. cabe decir que se origina en el cam po de la contabilidad. Razonar es. la m orada segura de la ciencia. m ejor aún. Hoy indica la actividad más alta del ser hum ano: la capacidad de pensar. edificio. proporciones. su verbo reor. reris. reris. op. Por lo que corresponde a la palabra razón. en tanto que el griego pone el acento en el lenguaje. lo mismo que los avances d e la m oderna teoría de la interpretación (la herm enéutica) o las actuales teorías del enunciado. bajo las entradas aedés y fació. lo mismo del español que del francés o el portugués. de form ar conceptos.

Este últim o verbo. op. como se arroja u n a lanza) y tiene u n sentido físico y moral. Véase también Pierre Chantraine. que debilitó en castellano y portugués su sentido hasta convertirse en sinónimo de ‘estar’ y luego ‘ser"’. Editions Klincksieck. incluyen­ do el futuro. A su vez. Dictionnaire ¿tymologique de la langue grecque.59 Yhok£Í¡j£vov está forma­ do por hiló. diré que svbjectum.. -is.!. México. No era el sujeto en el sentido m oderno de la expresión: no era éyeo en Grecia ni ego en Roma. lado. estar dormido. hoy? ¿Qué cam po semántico cubre el concepto? ¿Por qué adquirió el carácter central que ahora posee? Esa palabra. el Diccionario de la Real Acade­ mia (drae) nos ofrece estos mismos sentidos. sujeto. que se usa igual en las lenguas anglosajonas que en las rom ances. E l ser y el tiempo. 1990. reconoce que esta voz es la traducción del griego újiokeíhevov. op. prefijo que indica debajo y el participio del verbo Keíjim. en Hilos (trad. op. f c e . los presentes de subjuntivo e imperativo. f c e . sino que era el sujeto de la predi- 57 Corominas y Pascua. Después habré de examinar con mayor cuidado el concepto de ímoiceínevov y su vínculo con oí)oía. bajo la entrada keíucu. También Ernout y Meillei. fue. Está opuesto a los verbos sto y stano (que indican reposo) y a sedeo (estar sentado). passim (trad. tam bién yacer. 1954). de José Gaos. Lo que dice el Webster’s es válido no sólo para el inglés. Allí dicen los autores que “las formas de este verbo castellano resultan de una fusión de la» de dos verbos latinos: la mayor parte proceden del latín esse. 2000). Madrid. “Epilogo a '¿Qué es meta­ física?’” (1943} t “Introducción a '¿Qué es metafísica?'” (1949). Véase. cit. no denotaba. bajo la entrada subjeci. 39 Mardn Heidegger. la voz latina p or la que se tradujo el concepto aristotélico de {otokeijíevov: aquello que subyace o perm anece. al lado de esse. revisada por Elsa Cecilia FrosL. Por su parte. produjo en español el verbo ser (además de varias de sus conjugaciones y formas temáticas y fónicas37) . vienen del latín sedere ‘estar sentado'. 40 Aristóteles. ¿Qué se enriende p o r el sujeto. al principio. pero las demás. jactarse (echarse hacia delante'. y las formas impersonales. París. 1988). bajo la entrada indo. lo que se halla bajo los cambios que se o p eran en lo que H eidegger llama lo ondeo .40 Carecía de la connotación que ya posee. estar acostado. -is form ó abyecto y proyecto. al inicio. ~is (el acto de arrojar. El verbo es complejo: dio jactancia. bajo la entrada “ser”. de Gred Ibscher Roth. Histoire des mols. lo que denota ahora. de Helena Cortés y Arturo Leyte. “estar por debajo". Alianza Editorial. “¿Qué es metafísica?" (1929). 2a ss. sino para el latín y todas las lenguas romances. sujeto y objeto?&Para lo que aquí nos interesa. el condicional. Kctréyopíai. estar inmóvil. 38 Corominas y Pascual. igualmente. cii. cit. además de Kant v eíproblema de la metafísica (trad. el Webster‘¿ International Dictionar y. Se form ó a partir del verbo latino iacio. bajo la entrada “abyecto”. presumir). México. .

a la vez. en este ensayo se traduce eroc ía por esencia y no por substancia. opuesta al m undo objetiva este hom bre que conoce. Con ese sentido lo hem os de tom ar aquí. 2004. pero. Londres. p. Dktionnaire des Inlmduisibles. 1233. Sujeto de­ nota no sólo el rasgo de yecto. habla.42 sostienen que este concepto posee una diversidad de acep­ ciones. arrojado. en el equivalente del hombre. París. lanzado al m undo (como podría decirlo H eidegger). en el ensayo.41 No intento. La persona tiene la función política y jurídica (y no sólo en el teatro) de actuar o de re-presentar a otro: la persona es el actor. emite sentencias. la de en u nciar). ¿De qué m odo se volvió su opuesto. a partir del siglo xvi. El sustantivo sujeto tiene connotación peyorativa: sujeto es el súbdito. por el binomio Sujeto-Hombre: véase su ensayo “Subjection and Subjectiva- tion". de Joan Copjec. 41 Tal vez tenga razón Etienne Balibar cuando afirma que el súbdito. Añado que la voz entró en las lenguas rom ances desde los siglos x m y xiv: tenía el sentido de sujeto o de súbdito (el que debía obediencia a la autoridad. el sujeto libre. razona: el fantasma. Por tal modvo. Barbara Cassin y Alain de Libera.en la Edad Moderna. para lo que hoy llamamos sujeto. al propio tiempo. sustituyendo el binomio Dios-Ser. el sujeto pronom inal que en gramática se asocia a todos los verbos y efectúa la acción (entre otras. que guardan relación con el térm ino griego Iotok£Í[isvov y los latinos subjectum y subditus. bajo la dirección de Barbara Cassin. a establecer la clara oposición entre sujeto y objeto. 4. la idea de sub­ jetividad y de sujeción. al rey). sino tam bién el de ega la conciencia del hom bre. el sujeto. Verso. En la Edad Clásica se usó el pronom bre pronom inal de la prim era persona del singular: eym. echado. como se ha hecho costum bre desde Guillermo de Moerbe- ke. Puede indicar lo mismo el sujeto lógico que el sujeto físico y hasta tiene un sentido más am plio que lleg a. se transformó. edición. una investigación his­ tórica ni sociológica. Sólo me limito al examen de algunos hitos deci­ sivos en el proceso de la construcción del sujeto científico. el sometido. En el habla coüdiana actual se identifica sin más sujeto y persona (lo que se opone a la idea de sujeción o al carácter de súbdito). “Sujet" . libre no sólo para em itir las sentencias sino para juzgar y actuar por cuenta propia? El súbdito se convirtió en el ciudadano: sujeto de obligaciones. El concepto de sujeto es.c a tió n : indicabalo que en lógica se podía decir de la esencia (la oúcríct). . de derechos . en tanto que ningún vocablo griego lleva consigo. ego. como dije. el puesto p or debajo (de allí el verbo sujetar).Vocabulain Europém des Philosophies. por consecuencia. latino. Du Seuil. Étienne Balibar. en Supptxing the SubjecL. 1994.

a otro. que el con­ cepto de Stiuck. 2004.^ ¿Qué se revela aquí? ¿Acaso que el sujeto. R ealidad y sue­ ño. Los hebreos. aún m enos derechos de m inoría. a tener u n sentido más amplio: los gobernantes representan y actúan en nom bre del pueblo. p o r abstractos: él no h a separado aún estos conceptos: el cosmos es un conjunto que se le ofrece con el carác­ ter de vida total: tiene o rden. se deba utilizar el concepto. en tre el ello in erte y el tú. sucede que el h o m b re de aquellas sociedades le concede un p o d er diferente al sueño: no establece diferencia entre sueño y realidad. México. espacio y tiem po son.en el sentido jurídico. A. F C t . no sueña? ¿Q ue carece del atributo básico de la subjetividad? No. en ese tipo de socieda­ des. que representa. E l pensamiento prefilosófico. T. i. ¿Qué diferencia básica hay entre el sujeto de la enunciación en la Edad Mítica y el sujeto filosófico. (pueblo asentado en territorio) aparece sólo en Grecia. Wilson. Morgan y Adolph Bandelíer. a partir de la Edad Clásica? El sujeto mítico ¿no es u n sujeto. de allí que. México. en un contexto distinto. En este lugar sostengo. en contra de Morgan. Jakobson y W. en razón de que ios lazos que la unen son de carácter consanguíneo (y no territorial). en el sentido m oderno de esta expresión? ¿Carece de lo que hoy se llama subjetividad? Los antropólogos y los filósofos de la antropología han puesto en relieve el carácter colectivo y casi anónim o del sujeto de la Edad Mítica: la estructura de aquellas sociedades privilegia la cohesión del grupo (buscan la unanim idad cu a n d o a d o p ta n alg u n a decisión im p o rta n te . México antiguo. en tre lo que se llam a subjetivo (y perten ece al flujo in te rio r de la conciencia) y lo objetivo. p ara el h o m bre de la Edad Mítica.44 P ara él. ya q u e la unanim i­ dad está p o r encim a de todas las diferencias). en vez de democracia. Irvvin. “Las tesis (revolucionarias y discutibles) de Morgan y Bande- lier'-. p o r el contrario. en tanto que la gens (o el clan) es la unidad básica de unión en una etnia como la mexica. . existe en cambio lo que llamo. J. con voluntad propia y deseo. posee ritm o y se sujeta a un principio 45Jaime Labasrida. Siglo XXI Editares. igualmente heleno y latino. en la política m oderna. A. que actúa com o él mismo lo h ace . en el sentido m oderno y occidental del concepto. de genocracia. con­ ceptos incom prensibles. Prólogo a Lewis H. 1958. hay u n flujo co n tin u o en tre sueño y realidad: él sueño se le ofrece con carácter sem ejante a lo real. en un juicio. En la com unidad tradi­ cional no hay dem ocracia. 44 H. A. De allí ha llegado incluso. I I . Frankfort. que la socie­ dad mexica no puede ser considerada una “democracia militar". traducción de Eli de Gortari. la genocracia: el po d er de la gens. Egipto y Mesopoiamia . y H.

Cambridge Uni­ versity Press. 2. ciL. Ffepi 403b. que en la época im perial tradujo el concepto heleno de cróvxa^i^. del universo. gm uine knowledge. Tuvo un derivado de im portancia extrem a. C uando Im re Lakatos hace una dem arcación entre la ciencia y la pseudociencia. de levantar un edificio. 47 Véase Emout y Meillet. No está animado ni lleno de ánimas (alm as): el térm ino que utiliza Aristóteles. ser (ov. í>Xrj. “desde el Estado indoeuropeo. de bastir u n a estructura. tal como se utiliza en lógica. la piedra -e n general. Por lo tanto. p o r último.. ^ Véase Imre Lakatos. alma). Cíkjv. cil. 297). p.47 Por lo que a nosotros corresponde. el concepto de ciencia. que viene del verbo latino struó. pues. que ciencia equivale a conocim iento gen uino . com o ya vimos . op. ya usado en la época clásica y que den o ta el acto de disponer en pilas o colum nas los m ateriales de una obra. El texto dice: “scienc■/’. . 45 Dice Émile Benveníste que. “Science and pseudoscience”. que designa la selva. bajo la entrada simo. el cosmos en su conjunto posee vida (no es inerte). lo que ah ora se llama substancia-). “Thémís”. el movimiento de los astros. introducción a The Methodn- gical Scientific Research Programmes. cil. gram ática y filología. "El derecho”.] Esa es una de las nociones cardinales del universo jurídico y también religioso y moral de los indoeuropeos: es el ‘Orden’ que regula tanto la disposición. Aquí. en este caso. El término heleno £2>ov se forma con el verbo Cúxa. Philosopliical Papers. al paso. m te vivo (pero nunca animal. todo volvería al caos” (Vocabulario. ser vivo.45 Para el hom bre de la Edad Mítica. Cambridge. ~ú. la estruc­ tura (en m ovimiento) del sujeto científico. bajo las entradas Cfixay >)rúyf|... recuerda. como las relaciones de los hombres y de los dioses. vivir. Veamos. el concepto construcción no ofrece problem a alguno: po n e el acento en el acto de edificar. . 48 Aristóteles. indica su pensam iento: Aristóteles llam a tókjv (ente vivo) a lo que posee sensación (al'c6 aici^) y movimiento propio (icÍvegeic).is y Corominas. Libro 11 .. Véase Chantraine. estructura y dio.46 En fin. es el fun­ damento tanto religioso como moral de toda sociedad: sin este principio. además.. puede plantearse un concepto sumamente importante: el del ‘orden’ [. y el participio del verbo eÍ¡íÍ... di. op. Nada de lo que afecta al hombre en el mundo escapa a! imperio del ‘Orden’. p. capítulo i. la m adera. el térm ino latino constructio. construcción. 25 ss. p ara indi­ car la diferencia en tre los tres órdenes de la N aturaleza (si dejamos aparte la m ateria. ov-toc): por lo tanto. that is. 2001. en fin. op. op. hem os d e adoptar el concepto m oderno del sujeto.48 P or lo tanto. Equivale al castellano antiguo bastir y al francés m oderno batir. por último. las relaciones de los hombres entre sí. y. que viene de anima. bajo la entrada bastir..que lo d om ina y lo regula . debem os exam inar este otro sustantivo. la periodicidad de las estaciones y de los años.

(p. ~is y P. pues. de igual m anera que en la filosofía clásica h elena hdcrr\iaLi se oponía a Só^a. 1989. Metafísica. bajo la entrada étíoTEficti. cit. al edificio del cuerpo hum ano corresponde un edificio de la razón hum ana.. sostener conexiones entre fenóm e­ nos.conocimiento gtnuino es un conocim iento que posee fundam entos. bajo la entrada sció. Para Aris­ tóteles. saber. op.30 Hoy. El concepto de causa (ditux) se origina en el orbe del derecho y tiene la acepción de “culpa”. 5(1 Aristóteles. El texto dice: Ai á p X a i xai to a m a ¡¡rfcmca t ü j v o v k d v . passim. En sum a. bajo la entrada catioc. en cambio. el hom bre de ciencia desea establecer relaciones. q u e lleva a la conciencia sólida del investigador científico m oderno. racional . Se ftocaa Éitcrríiixti SiíXVor[Ttta] f| |ietéxoucá x\ Siavoíos.. Deja esa tarea. México. "res­ ponsabilidad”. \ca\ tñv jin&r||iaTiKñv eiaiv áp^aí xai aior/£ta Kttl aína. cit. KedoXtoc. “acusación”. puede decirse que esto es u n a historia p u ra d e la cons­ tru cció n de la racionalidad científica. r a l eúeííac. op. cit. p o r lo tanto. u n m étodo específico. 19 Véase Ernout y Meillet. a un tiem po racional y filosófico. véase Luis Villoro. levantar leyes. “causa”. la ciencia. Libro E.49 Sin embargo. es una línea histórica racional. pongam os por caso. latín y español) hecha por Va­ lentín García Yehra. versión trilingüe (griego. que nos p erm ita reco n stru ir el proceso. consistía en conocer los principios o los fundam entos (ófr/on. elab o rar teorías. Credos. "Epl rúxíac.. conocer. . 302). libre de ciertas perturbaciones. en verdad. tal vez. que p ueda ser evaluado p o r los restantes m iem bros de u na com unidad científica. 1025b. en suma.) y las causas (am a) del ente en cuanto tal. la £marf||jm. como aún se denomina al proceso judicial en el lenguaje jurídico moderno: véase Chantraine. racional. tcai ápzáí ¿fftiv. conviene hacer notar que la idea griega de ¿rdcmíjiai ya no coincide con la que es frecuente en la edad m oderna. Creer. la filosofía prim era. así. Sólo esto podía ser conside­ rado. a la filosofía. Siglo XXI Editores. No busca los fundam entos ni las causas ni los principios de los hechos que investiga.. ri­ gor. científico o epistémico. aquí p ro p o n g o u na ruta sem ejante: De humani ccrrpcms fábrica tiene com o correlato De humani rationis fabrica. 8 í\X o v &e 5 n f | ov-ua. op. Lo q u e aquí intentarem os m ostrar. 1988. e o r i y a p u a'ínov -ú y ie íu i. 3 ss. Ciencia se opone. p. Para captar una serie de matices respecto de las diversas formas que asume el conocimiento y que se oponen y se complementan con mo­ dalidades relativas a la sabiduría y la esencia. es decir. Todas las proporciones guar­ dadas. a la m era opinión.. d e igual m anera que Vesalio exam inó la estructura del cuerpo hum ano e intentó m ostrar el edificio del organism o que somos. Madrid.. Chantraine.

p r im e r a p a r t e .

Cornford sigue la numeración de Bywater). p. el texto en griego). Los filósofos presocráticos. p. sabio es que reconozcas que todas las cosas son Uno" (Heráclito. Quinta. sino a Cuenta y Razón. Textos y problemas de su interpretación. Segunda. 132. Por esto mismo. Windelband. México. not to me. Caracas. Raven y Schofield: “Tras haber oído al Logos y no a mí es sabio convenir en que todas las cosas son una” (G. García Bacca sigue la numeración de Diels-Kranz). Nicol. 211. tema que ha hecho correr mucha tinta. Cornford. Nueva York. 1966. Kirk. desde Zeller. E. la que encontramos en Kirk. habrá que convenir. Siglo XXI Editores. La filosofía griega. 36. 1962. Raven y M. la que propone Rodolfo Mon- dotto: “no escuchando a mí. la que ofrece José Gaos: “Sabio es que quienes oyen. a l h í tcrü \cr/ov¡ ¿koÍxtccvtü^ óiioXeyeív aoqxSv écrciv ev rtávra sívcn. op. Cleveland. no a mí. 1963. 113. Bumet sigue la numeración de Bywater). 1940. Kirk y Mondolfo. la que se halla en F.oí). . p. hasta Gaos. la que hallamos en Juan David García Bacca: “Si se escucha no a mí. Diels y Jaeger. México. Séptima. Sexta. p. sino a la Razón (lagos). México. desde el siglo xix en adelante. Schofield. La Casa de España en México. Tercera. Cuarta. en que todas las cosas son una" ( Fragmentos filosóficos de los presocráticos. 1965.1 ¿Qué significa esta 1 Heráclito. 1984. en la página opuesta. Cornford: Listening not to me but to the logos. es sabio convenir en que todo es uno” (Los principios de la ciencia. p. Primera versión. il is urisdom to confess that all things are one (Principium Sapientiae. fce. f c e . sino a la razón. p. fragmento B50. no sin dejar de indicar que mi interés se centra en la parte inicial de la sentencia. 79. Harper Torchbooks. no a mí. fragmento 1. aquella que guarda relación con la estructura del sujeto. García Bacca. coincidan en que todo es uno" (Antología filosófica. la que proporciona Eduardo Nicol: "Escuchando. Grandes investigadores han tratado ya este asunto. The World Publis- hing Company. and to confess that all things are one (Early Greek Philosophy. Burnet. a quien se h a dado el nom bre del O scuro. Mondolfo sigue la numeración de Diels-Kranz). sólo quisiera transcribir algunas de las versiones del fragmento.LOS MUROS Heráclito de E/eso La p rim era fórm ula que exam inarem os viene de H eráclito. S. sino a la razón. la que da John Bumet: Il is uiise to hearken. Es necesario subrayar que no me ocuparé de la filosofía de Heráclito en su conjunto: ni siquiera del significado expreso del concepto de Xóyoq. A StnAy n f the m igim of Greek philosophical thought. Dice así: ctok éjj. según Diels-Kranz. but my Word. M. como puesto en razón. 471. según Bywater. Guthrie. J. Nicol sigue la numeración de Diels-Kranz y ofrece. Gaos sigue la numeración de Bywater). Ediciones del Ministerio de Educación.

lo que oyen). 161). escuchar3). ¿Por qué. p. que indica la propiedad o la procedencia en su relación con el sujeto (en el caso nom inativo: el español usa la p re­ posición depara denotarlo). dirigida por Ignacio Bosque y Violeta Demonte. no el verbo Xéyco (leer y decir): indica que n o h a escrito sus palabras: las ha dicho. y dice: ottic ( no)■é|ioí> (de mí. sondem den Stnn vemommen. en genitivo. so ist es xtwise. “Los dativos”. cit.. además. la unidad de lo diverso. la m ayoría de los traductores usa hoy el dativo: (oyen) no a mí. entender. 1999. tiene sonido (el mismo sonido de las aladas palabras que salen del cerco de los dientes. 273. aquí m e interesa destacar la prim era parte de la sentencia: oÚk: é¡J.2 Construyamos adecuadam ente la sentencia en español. se hace oír: la palabra que dice no se despliega de m odo gráfico: posee carácter oral. literalm ente: no de mí). Se debe señalar. alie sei eins (op. 3 Pierre Chantraine. bajo la entrada ctKoúa). otros como razón. que algunos traducen Xóyo<. Las construcciones sintácticas fundamentales. en Gramática descriptiva de la lengua española. cit. ii. va p o r el aire.oí> (no es mía. H eráclito declina el pronom bre personal de la prim era persona del singular. El p atente olvido del caso genitivo. como palabra. yo. hacerse oír. Em pero. p. Diría así: no es de mí lo que oyen. op..fórm ula? ¿Qué quiere decir Heráclito? Q ue es preciso aceptar que todo (tiÓvto) es uno (ev). (esto. Tam bién es posible esta otra versión: no es mío lo que oyen. Madrid. lo propio hace con el sustantivo Xcryoq. Herácli­ to habla. el com ple­ m en to indirecto) o el acusativo (el com plem ento directo) ha trastor­ nado desde la raíz el sentido de la sentencia de H eráclito . cuando los guerreros se apoyan en el cetro de Zeus y hablan a sus com pañeros de arm as). H eráclito usa el verbo áicoúoü (oír. sin em bargo.Salvador Gutiérrez Ordóñez. éya». . genitivo de éycó). word. no viene de mí\ m ejor aún: no me pertenece'. Por último. lo mismo las españolas que las inglesas y la alemana. ciL. desdeñan el geni­ tivo. sino del lenguaje) ctKOijcccviai. vocifera. 1855 ss. la hecha por el propio Diels: Haberi sie nicht mich. y el uso del dativo (es decir. Antes que otra cosa. com o dice H om ero. t. Real Academia Kspañola-Espasa Calpe. los autores siguen la numeración de Diels-Kranz). que declina en genitivo tam bién: -coi) Xóyou (de la razón). dem Sinne gemiifi zu sagen. sino de la Razón. áXká xcru Xóyovi (sino de la razón. Q uisiera subrayar eso que La sentencia de H eráclito afirm a de m odo expreso. o sea. (sino que oyen) a la razón} Este solo cam bio posibilita el tránsito de u na preposición a la otra. . Adviértase que todas las tra­ ducciones. pp. sino de la Razón.

sin duda. no es de éi (a pesar de que él y nadie más que él la diga y en voz alta. mejor. La razón y el lenguaje. sino que re-presenta a O tro. Extraña y paradójica conclusión. va que la estructura del lenguaje es universal (im personal. a través suyo. oven una voz im personal. Como se pu ed e advertir. Mejor: quienes oyen la voz de ese h o m b re. al sujeto racional que habla p o r y a través de Heráclito (de su voz. no son suyas. puesto que no es de él de quien proviene su voz: no es de mi esto que oyen. al sujeto univer­ sal. u na voz genérica. quienes escuchan las palabras de este hom bre que cam ina por Éfeso. que a nadie (y m enos que a nadie. es la Razón. adem ás). Q uienes oyen la voz de H eráclito. oyen otras palabras que. Surge u n sujeto de ficción. p o r lo tanto y no le pertenece a nadie en particular): los que oyen la voz de Heráclito realm ente no oyen la voz de Heráclito: oyen a otro. al sujeto de la Razón. se presenta ya el problem a de la construcción del sujeto científico: se trata. La estructura del lenguaje es u na estructu­ ra sem ejante a la del sujeto que habla y que razona. óXká xoí> Xó^cm). Debe haber sonado de m odo estrem ecedor en el oído estupefacto de sus contem poráneos. u n sujeto ficticio: la persona se ha desdoblado en personaje. en sus diversos matices. a H eráclito) pertenece. ¿Qué oyen quienes oyen a Heráclito? ¿A quién oyen los que oyen a Heráclito? No a él. Quienes cyen mi voz no oyen mi voz: esto afirm a H eráclito. de un asunto de re-presentación: H eráclito dice que no habla él. la razón y la palabra: en las lenguas m odernas se escinde en dos significantes lo que los griegos se em peñaban en considerar com o unido: AÁyoq. Quienes oyen 'kóyoc oyen Xóyoq: quienes oyen la palabra oyen la pa­ labra (¿qué p u ed en oír sino palabras?). en verdad no oyen a un sujeto individual (ya que su palabra no es suya ni le pertenece). aun cuando hayan salido de él. su palabra. no oyen su voz sino que. los que oyen su Xcr/oc. la Razón. lo que Heráclito ex­ presa: quienes oyen su voz. quienes oyen sus palabras. en últim o térm ino. tal vez. que los que oyen su palabra no oyen su palabra: oyen a XÓ70 C. he aquí lo extraño. al Gran O tro. sino de la Razón (oúk éjioí). Heráclito dice que su palabra es la palabra de la Razón. Quizá podría expresarse de otra m anera: quienes oyen a H eráclito oyen a la Razón. H eráclito. es de )a Razón. Con m ayor precisión aún.. oyen otra voz. de la boca del individuo que cam ina por el agora de Éfeso. Es necesario captar. . de su boca. al Gran O tro. su lengua). al fantasma.

deben aceptar que se expre­ sa el Xóyoq universal. tam poco es propiedad de nadie). la voz. Dirá que el Xóyoq. los que oyen el Xóyoc de Heráclito. Todavía se puede hacer otra reflexión. Va en realidad a hacer historia. p o r lo tanto. un ente de carácter abstracto. Com o si quien hablara no fuera el éyá individual. el Xcryoc de Heráclito es u n í­ voco: los que oyen a Xór/oq. en verdad oyen el XÓ70 q o. vacilante aún. Pero es obvio de suyo que. el sujeto pronom inal de la prim era persona del singular. esté construido p o r opuestos. o sea. no es oído de m anera adecuada: los hom bres no lo entienden ni antes ni después de haberlo oído (ioú 5e Xóyou temó ’eóvioc cteí ¿Jaívetoi yívovtcu avBpcojtot . no p u ed en dejar de adm itir que esta sentencia que oyen es verdad: todo es uno. para p o d er hablar. del ego individual. la Razón. éyeó. del dicho h erad k ea n o . Heráclito. Algo más resalta aquí: el sujeto es el sujeto gramatical. H eráclito no establece la tesis tautológica de Parm énides. a pesar de que el kÓo(ick. De igual m odo. objetivo. sino la Razón misma. el sujeto racional. que tal vez se resuelva en tautología: los que oyen hablar a H eráclito. este sonido que sale de su boca y que los restantes m ortales oyen. desde la Baja Edad M edia). Todavía no ha surgido el concepto expreso del sujeto (que sólo aparecerá en el latín y más tarde en todas las lenguas modernas. para p o n e r el acento en el ego impersonal. si son sabios. P or prim era ocasión se establecerá la diferencia entre un decir personal o subjetivo y un decir racional. a Heráclito. de gran im portancia: el Xcr/oc al que se refie­ re H eráclito posee u na estructura cerrada y es unívoco: carece de coda posible contradicción interna. Heráclito hará otra pro­ posición de extrem a im portancia. P ero la escisión que se p roduce en esa sentencia de H eráclito tiene un carácter profundo y adquiere un rasgo histórico de enorm e trascendencia. Heráclito es un intérprete que la Diosa utiliza. usara a u n sujeto individual. U na vez que se establece el X¿r/oq con carácter general (ya que no le perte­ nece a él.) presida el kóoiooi. no obstante que la g uerra (7tóX£(io. la Musa se vale del rapsoda com o de u n vehículo para cantar la cólera de Aquiles: eso denota el carácter. que oscila entre razón y mito. que hace caso omiso del yo. ¿Qué es esto? ¿Acaso no es un escándalo de la propia razón? Se­ meja u na locura. a través suyo. ¿Se trata de un anticipo de las tesis del psicoanálisis lacaniano? ¿Prefigura las fórm ulas de Heidegger? ¿E/lo me habla? El lenguaje ¿me habla? ¿Quién habla? Señalo otro aspecto. Parece como si un Sujeto Universal. este sujeto que enuncia el sustantivo Xóyoq.. pese a todo. universal.

el centro del problema: el sujeto científico es Nadie. ^uvoíj ^úoucnv oí JtoÁAoi óq iSíctv e£pvt&. El Xóyoc tiene un rasgo uni­ versal. en fin. la voz universal de la razón: a través m ío oyen la estructura universal (y p o r lo tanto. Quien habla se desdobla en dos personas distintas. he allí el postulado de Heráclito. la voz que se despliega por el aire.. d e a c u e rd o c o n sus m é rito s. de la razón que se expresa por mi voz (que es la voz de todo sujeto racional posible). un éycí) p o r com pleto extraño. siquiera p o r asomo. a los g u e rre ro s q u e p a rtic ip a n e n los co m b ates. según Bywater. deben saber que oyen otra voz. un hueco. a nadie en particular. ¿Por qué se quedan estupefactos. c o m o d ic e H o m e ­ ro d el b o tín d e g u e r r a q u e se o to rg a . la voz que sale de la garganta de Heráclito?) no oyen mi voz: aunque oigan mi voz.. dice Heráclito. el Xóyoq. H e rá c lito n o s p r o p o n e o tro rasg o básico d e Xcr/og su ra sg o c o m ú n (5io Sei ejt£C50ai tco <ewq*> -coi) Aóycru S’eóvxcK. común. B2. ¿Por qué es verdad esto. algún 4 Diels-Kranz. la Razón. aunque no todos sean capaces de captarla. . la razón. p o r esto. un vacío. el sujeto. im personal). Adviértase que Heráclito se desdobla y se identifi­ ca con otro. 5 Ibid. posee otro rasgo básico: es un bien común: todos los hom bres participan de la razón. el individuo Heráclito que recorre las polvosas calles de la ciudad de Éfeso. N o p a r a allí el a su n to . que lo usa como m ero vehículo. H e aquí. los su je­ tos q u e e n u n c ia n la v e rd a d .. desde su inicio. grave. y el re sto d e los m o rtales. un sujeto idéntico al layo<. tppóvrjoiv3) . no es mía la voz que sale de mi boca y quienes oyen mi voz (o mis palabras: ¿y qué se podría oír sino la palabra. y con mayúscula. e n tr e u n g ru p o selecto d e in ic ia d o s. Lo que yo digo es verdad no porque sea yo quien lo dice. Ya se sabe. con absoluta independencia del sujeto que habla. Debe ser el Sujeto. tó rcpokov4) . Xóyoc. Aquí no hay principio de autoridad ni voz del oráculo ni tradición ni palabra de ancianos ni clamor de sacerdotes. lo que digo? ¿Acaso porque soy yo quien lo dice? ¿Es la autoridad la que determ ina la verdad? ¿Hay. ¿o son dos personajes? Una. otra. Euvcóq tie n e el m ism o sig n ificad o q u e koivcx. el Gran O tro. fragmento 92. No es el sujeto psicológico. según Bywater. antes y después de oírla? Heráclito dice que debe seguirse lo com ún. lo que pertenece a todos. Se p r e s e n ta e n H e rá ­ clito la d ic o to m ía . La palabra. Bl. los sujetos cien tífico s. fragmento 2. no de mí.KCtí JipóoQev r( «Kcrboai x a i cücoúccívtb. sino porque está conforme con una estructura común ( la del lenguaje o de la razón). a la razón: crÚK é|ioú. m ejor aún.

Elude m r te prinápe généalogique en Ocádent.. Para que esta escisión posea cierta validez. 1998. México. Etuile sur le théátre de la Raison. Elude sur l'ínstitutum dea imagen. op. dicta la ley o dice la ley.. que quien habla no es él sino la Razón (Razón que los hom bres tenem os en com ún. París. trad. Traité sur le Pert. aunque no la sepamos usar: no la entendem os ni antes ni después de oírla). l egendre hace lo que puede llamarse un psicoa­ nálisis jurídico del Estado y el derecho. Le dossúrr occidental de la párente.contenido de verdad en la voz de un oráculo? ¿Se adm ite que sean racionales las sentencias de los mitos? En la sentencia jurídica es posible captar aún el rasgo inequívoco de la autoridad. en París. poT su p u e sto ). la iurisdictio. depositó su libro en el tem plo de Artemisa. Etude sur la femi­ tían parenlale des Etats. 1992.. la profunda revolución jurídica realizada por Pierre Legendre en sus Lerdones (i. Lo que es verdadero lo es no porque lo diga yo. B101. cil. Jouir du pouveir (Minuit. vil.. el Gran O tro. Le crime du caprnal Lortie. sino siempre pronunciarlo” ( Vocabulario. 1989 [edición española en Siglo XXI Editores. A ellos añado un texto anterior. tu. 1994. Le désir polUique de Dieu. fragmento 80. . La 901 e conclusión. pues: “m e busqué a m í m ismo” (¿5i^ná|ucv É|líecuutov7) : indagué por dentro de m í mismo el posible sentido de la verdad (y ya n o en el O ráculo de Delfos.] Lo constitutivo del derecho no es hacerlo. de Isabel Vericat).. Falta por publicar la Ler/sn v. el Sujeto Universal. Todos los volúmenes los editó Fayard. Introduction aux espaces dógnuitiques industriéis. n. la Razón. El v erbo q u e utiliza es oír (áKOWavraq). según Bywater. la Razón. el filó­ sofo jó nico se asum e como Otro: representa un papel y supone. en Éfeso). cuyo Señor sólo hace señales). No puedo dejar de mencionar. H eráclito afirma. tv. Textes juridiques ind¿$irables sur la généalogk. ‘j urar’ [. según tradición. en Roma.. de Federico Alvarez]. 1994. tiene una suite. 1988. No habla Heráclito: habla la Tercera Persona. 7 Diels-Kranz. aquí. Les en/ants du texte. 1985 (edición española en Siglo XXI Editores. hom bre m ortal e insignificante: lo es n o por otra causa sino p o rq u e lo dice el O tro. la Palabra Racional.] ¿uses una fórmula y no un concepto abstracto: tura es la recopilación de las sentencias de derecho [. tal vez n o escriba sino que habla (a pesar de que. Etude sur les manlages de lEtat et du DroiL. De aquí resulta que Heráclito es el prim ero en postular la escisión profunda en tre un sujeto y ocro: entre el sujeto de la vida cotidiana y el sujeto puro de la ciencia. 304-306). com o u n actor en el foro. 6 Dice Emile Benveniste: “el verbo de iu s es ¡uro. trad. D im au mirotr. el investido de! p o d er para hacerlo . vi. 1976). LEmpire de la vérité.. H eráclito insulta a todos sus contem porá­ neos (y a n o so tro s. 1988 y vm.6 En H eráclito desaparece este principio. 1983.. pp. L'inestimoble oljet de la transmisión. Lo que dice coincide con Q uilón de L acedem onia y se halla inscrito en el O ráculo de Delfos: conócete a ti mismo (Yváxm té áwcov).

H eráclito habla sólo de lo óntico. en tanto que Par- m énides funda la oncología en sentido estricto. De su Poema. op. Pierre Chantraine. op. Los verbos que usa Parm énides no son esos verbos sencillos de H eráclito. cit." Tres verbos se u n en . bajo las entradas lego. el sentido de recoger. 9 Parménides. versos 21 y 22. 11 Chantraine. pensar. di. -i. B6.t. con claridad m eridiana. Diels-Kranz. Se presen­ ta la escisión en tre el sueño y la vigilia. O tro principio fundam enta] postula Heráclito: la com unidad del KÓo^o^'. fragmento 95.. El verbo se o p o n e a strictor (cuyo significado es pellizcar. de m odo indisoluble. La estructura del h ab la ha d e co in cid ir con la estru c tu ra del pensar: el lenguaje y la razón po seen un m ism o carácter: el sujeto de la en u n ciació n se debe alejar ya del cam ino trillado p o r el que van los m ortales y asum ir la d u ra vía que la diosa le señala: la id en tid ad de ser y pensar sobre la base de u n valor absoluto oto rg ad o al tiem po p re­ 8 Ib-id.á los que d u erm en se vuelven a u n m undo privado. bajo las entradas vóoi. 10 Esto que establece Parm énides ha de asum ir el rasgo de lo dicho de m odo oral (pero tam bién leído y escrito). -ü ) tiene. pues. en el Poema de P arm énides: ser (eijii). y eíjii. decir (A¿y<ú) y pensar (vóoc). Parm énides dice que el verbo decisivo es vóoq. Claro. sino otros. B89... u n haz de leña). bajo la entrada sujiu . en su origen. Parm énides no habla del xmnoq ni del en te (lo óntico). el acto de la inteligencia su p re m a . asociados al acto de decir (Xéyü)) y de pensar (vóoq). rescato el fragm ento: xpr\ to /¿YEivie voEÍv TÉóv £iijj. bajo la en (rada A¿yü>. según Bywater. de realizar el esfuerzo suprem o que brota de la inteligencia. se refiere al ser en tanto que tal. la identidad entre ser. también Ernout y Meillet. -is y stnngo. más complejos. pongo por ejem plo. entre la realidad y el pensa­ m iento. dt. ~is dio en español el verbo leer. Parménides de Elea Parm énides de Elea le ocorga un giro decisivo a esa form a de decir que se halla en H eráclito. m ientras que el verbo griego Xéya dio el sustantivo Xóyoc. recolectar y o rd en ar (como se recoge.EVca £<m yctp eívai [es preciso que cuanto se dice y se piensa persistafl]. cit. pensar y decir. lego. op.. Ernout y Meillet. Poema. En él hallamos. tom ar entre pulgar e índice). Añadiré que el verbo griego Xéyco (como el latino lego. oj).

Sai^uav. sino en la e stru c tu ra del sujeto cognoscente. Poema. pero hay m últiples entes. decir y pensar. se apodera del koojtoc. Par- m énides supera o lleva a otro nivel la fórm ula implícita en Heráclito: si el 'kjcr'/oc es u n o e indivisible. si coinciden decir. que aquí se expresan p o r prim era vez.. . En Parm énides se halla. a través de él. Q uienes lean a Parm énides deben saber que el conjunto de lo que dice es verdadero no porque venga del oráculo ni porque se apoye en la tradición. I! Parménides. Diels-Kranz. Sin em bargo. tanto uno como los otros carecen de toda contradicción interna. es evi­ dente que Xérfoq (palabra. versos 34-35. hablaba la Razón. Desde lue­ go. p ara seguir la senda nueva: la que identifica ser y pensar. B8. no hem os de c e n trar aquí la atención en la p rio rid ad q ue asum e lo ontológico. se dirige al ¿yó> que es llevado en el carro al que se hallan uncidas las yeguas. En H eráclito hallam os un problem a insalvable: el taSyoq es universal e indivisible. El texto dice: S’ecm oü uóew yap te. lo que se afirma se halla en directa oposición a lo que cree la mayoría de los mortales: posee fuerza de ley. pensar y decir son idénticos en Parm énides. La verdad de toda sentencia descansa en un hecho: estar conform e con la estructura racional del lenguaje. Si Ajt/oc es uno y hom ogéneo. si lo m ismo es ser. raSXe|j. ser. Quienes oían a Heráclito debían com prender que.sen te del verbo ser (eijux). év TEípmicjiévov ¿<mv:12 lo mismo es ser pensada (lo mismo es pensar) y esto que es pensamiento (esto por lo que es lo que se piensa). están regidos por los principios lógicos de identidad y de no contradicción. del sujeto de la enunciación. hom ogénea y coherente. Según lo q ue dice Parm énides. el sujeto de la enunciación es ún sujeto de carácter universal y nunca u n sujeto individual. ser y pensar. Al identificar ser y pensar¡ se ha dado un paso hacia la estructura. En cambio. La Diosa le exige al iniciado dejar el cam ino que trillan los m ortales. razón) y eijii (ser) carecen de toda posible contradicción. pues los principios que rigen el Poema son los principios de ( no) contradicción y de iden­ tidad. con total independencia de quien lo enuncie. el com bate. más que en H eráclito. el Poema está aún envuelto en el mito: la Diosa.cx. la estructura indivisa de la razón. Al contrario.

sus nom bres ni sus juicios: al final entra. p or el contrario. . 14 Platón. Pero la m ateria verbal de que se vale Sócrates.. p o r lo m enos (debe suponerse que varios personajes más asisten a estas batallas verbales. enten d er el Xér/oc que gobierna el kÓc(io<. al mismo tiempo. que el gran m aestro de la hum anidad era ágrafo (fueron ágrafos tam bién otros grandes maes­ tros. el señor cuyo oráculo está en Delfos. E ntender la estructura racional de la lengua es. em itían sólo sentencias inapelables. es dúctil: Sócrates sabe oír y argum entar. ignoram os su oralidad y su escritura. en la ontologia. vemos a Sócrates dialogar con las personas que encuen­ tra. en Metafísica (A.13 Quienes hablaban o escribían antes de él. Todos saben que Sócrates nunca escribió. salvo p o r excepción. 987b.Sócrates y Platón de Atenas Si damos un salto y nos situamos en la Atenas del siglo v. afirma que Sócrates fue el primero “que aplicó el pensamiento a las definiciones". en el reino múltiple de los entes o. por ejemplo. Los tres personajes son M enón. El esclavo es sólo un personaje de ficción. 6. otra cosa más im portante. Hay dos caminos: u no debe ser pronto abandonado para intentar captar las señales de Apolo. Al exam inar los dichos de Heráclito y Parménides. Aquí. pese a que se suponga que es enem igo de los me tecos. ¿quién lo niega?. eso es lo que Platón quiere que sepamos. a partir de 82a y hasta 85b. Pero Sócrates inventa algo decisivo en la historia del pensam iento: el diálogo y. se capta sin violen­ cia su carácter epigramático. en cambio. ju n to con él. aun cuando no conozcamos. que sirve a Sócrates para 13 Así lo reconoce Aristóteles mismo cuando. extran­ jeros y esclavos. el co n cep to . Buda. Al menos. En él hay. que puede ten er la razón o no y al que em pero es necesario oír. Lo propio sucede en el Poema d e Parm énides. que ten ían la dim ensión d u ra del bronce o el hierro. Jesús. A n ito ). entram os en el reino del ser. como ya lo vimos. Sócrates habla con todos: lo mismo con ciudadanos libres que con mete eos. sus rasgos dictatoriales e inexorables. No hay diálogo sino dos vías y se debe optar por una: entram os en el reino del cambio y de lo óntico. 1 ss.). Los diálogos platónicos están p o r eso llenos de ex­ tranjeros. en sus calles V en su ágora. cree Heráclito. argumentos. M ahom a). el éyeo se arriesga y reconoce al otro. Veamos un diálogo característico: Menón.14 En él hay tres persona­ jes principales. su esclavo y Sócrates. Menón. Pero su forma de decir se asocia a la sentencia y asume carácter oracular.

el asunto es sencillo: debe ser du­ plicada u n a superficie de cuatro pies cuadrados (si se habla de pies. estructural. en el contexto del diálogo. el esclavo añade otro pie p o r lado al cuadro original: así tenem os ante nosotros un cuadrado de nueve pies cuadrados (y la raíz de nueve es tres): el cuadrado de cuatro pies n o ha sido dupli­ cado (todavía). Perplejo. . ¿Cómo hacerlo? ¿Puede duplicarse el cuadrado de cuatro pies p o r la vía de la m era razón. si pudiera decirlo así: p o r un lado. Sócrates pide al esclavo que duplique este cuadrado y el esclavo añade dos pies p o r lado: el cuadrado adquiere cuatro pies p o r cada lado (y la superficie suma. de cuatro pies cu ad rados). el gráfico. es u n núm ero irra­ cional y el problem a no fue resuelto hasta que Richard D edekind pudo establecer u n núm ero inconm ensurable. dieciséis pies cua­ drados). Sócrates lo advierte: la raíz cuadrada de dieciséis es cuatro. posee aquello que le interesa. aunque. p o r lo tanto. pues. luego. dem ostrar a Sócrates: el rasgo innato. el cuadrado de cuatro pies? La solución es sencilla y asume carácter gráfico. o sea. en este caso.dem ostrar sus tesis: no sabe ni leer ni escribir. que traza en la aren a un cuadrado de dos pies por lado. se habla con toda claridad de los pies descalzos de u n hom bre. el verbal. p o r sobre todo. nacido en casa de M enón. ¿Cómo duplicar. cuatro pies por lado) y le pide al esclavo que divida la figura de dieciséis pies cuadrados en cuatro cuadrados (cada cuadrado tiene cuatro pies cuadrados). Sócrates regresa a la segunda figura trazada (esta q ue tien e dieciséis pies cuadrados. situado entre el 2 y el 3). es decir. los pies del esclavo. Pero en la Grecia antigua no p uede resolverse ese asunto por la sola vía m atem ática (la raíz cuadrada de ocho. es griego y habla griego. si el esclavo es capaz de responder con sentido a lo que se le pregunta. com o la raíz cuadrada de dos. El tem a que Sócrates plantea es de carácter geom étrico (con cier­ ta aunque leve inclinación hacia la m atem ática: ¿es posible hallar la raíz cuadrada del n ú m ero dos?). p o r otro. de toda conciencia posible. El diálogo se desarrolla en dos planos. p o r una vía matemática? Una figura que duplique la superficie que inicialm ente se trazó debe poseer ocho pies cuadrados (ni nueve ni dieciséis). Por lo tanto. le pide al esclavo que divida cada cuadro con la diagonal: se form an dos triángulos equiláteros en cada u n o :15 el 15 Sócrates dice Siauirpov que tiene hoy en geometría tin significado distinto (no el de diagonal).

en La República. Los sofistas sostienen el principio de la infinita variedad del dato sensorial: es im posible transm itir al otro.triángulo tendrá un área de dos pies cuadrados (pero la figura no es un cuadrado): en tanto que los cuatro triángulos de) centro se tocan p or su vértice. lo visible a través de lo audible (no p u edo decir a otro lo que he visto. Así. sólo existe lo individual. tan decisivo com o lo anterior. Gorgias es igual a Funes el memorio­ so. Para él. unidos y sum ados d arán u n rectángulo de ocho pies cuadrados: el esclavo ve. lo óntico. Sócrates rescata el rango universal del con­ cepto y da un paso enorm e: construye el proceso de abstracción. es capaz de salir a la luz y contem plar el bien suprem o. ¿Qué es necesario destacar? ¿El m étodo socrático? ¿I-a conclusión? No. cualquiera. corno ya lo dije. todos los hom bres pueden conocer. puede ab an d o n ar aquella caverna si se em ­ peña en ad o p tar ciertas norm as de conocim iento. todos los hom bres son suje­ tos racionales. r¡v S'éyá. natural e innata en todo hom bre. lo dibuja. Subyace en la concepción socrático- platónica. “Alegoría de la caverna”. me interesa subrayar otro aspecto: para Sócrates y Platón. to­ dos los hom bres poseen en potencia. atado desde niño p o r cadenas. capaces de obtener conocim ientos ciertos (si atienden a ciertos protocolos: hasta el pobre esclavo. Según Platón. 8úva¡xr|i. la tesis de un sujeto que conoce en tanto que dispone de razón. usando como vehículo las palabras). 514a ss. acepta lo que es racional). p o r m edio de la razón). Libro '/). todo eyto (todo sujeto posible. de acuerdo con el concepto que utilizamos) dis­ pone de una estructura racional. Sócrates se opone a esa tesis y eleva a rango universal el concepto (su teoría). como Aristóteles dirá más tarde. que n o sabe leer ni escribir. La tesis de Platón quizá sea todavía más clara en la “Alegoría de la Caverna ” . al oyente. al volver a H eráclito. <rr\|imv£i itrúrnv tfjv ÉvoÍKjav éicúatau Súvajiiv ¿v tt¡ roí to cífriiavov ¿ Kata|iav6áv£i eVaortx (5I8c). Libro vu. Peto hay algo. 111 Platón. que es verdad todo lo que se dice: lo palpa.16 dice: “en el alma de cada uno reside la facultad de apren­ der. (JloX\xaa. El texto que transcribo dice: OSé ye ví>v Xóyoc. esto que se despliega en m últiples sentidos y es imposible captar p o r m e­ dio del lenguaje (en últim a instancia. Lo que dice es que uno de ellos. pues. Platón no explica el m odo en que uno de los hom bres. no sin asom bro. Ni Sócrates ni Platón subrayan aquella diferencia de que se ufanaban Heráclito y Parm énides. . la capacidad de conocer la verdad. así como el órgano a ella destinado”. que es fruto personal de Sócrates: la teoría del concepto. y asiente. Para ellos.

la posición de Aristóteles respecto de la estruc­ tura del sujeto es la m ism a que la de Sócrates y Platón. preguntem os p o r el alcance (la extensión) del signo de igualdad. de m anera gráfica.] la ‘3a. el ente. ¿Qué significa identidad? Ya se sabe: la tautología es incondi­ cionalm ente verdadera . con el sujeto pronom inal de la tercera perso na del singu­ lar.. Siglo XXI Editores. del otro. la segunda 'al que se dirige uno'. en form a atem poral. d e un lado. P ero ¿qué hay entre S y P? Entre el sujeto y el predica­ do se interpone.. avSporcoi -roí» eiSévai ópéytmai (¡rúcei17) . 980a. el ser en general.Aristóteles de Estagira Pese a sus diferencias. “la primera persona es [. así. la cópula identifica (al m enos. p o r el verbo ser (en el presente del m odo indicativo. En el Estagirita es aún m is claro el desplazam iento del tem a hacia dos espacios: el prim ero. ‘él’ en sí designa específicamente nada y nadie” (“Estructura de las relaciones de persona en el verbo”. representado. lo óntico. i.. Se destaca la estruc­ tura del enunciado lógico. de m odo verbal. la estructura del ser (la cosa. México. persona’ no es una ‘persona’. posee u na estructura racional. Metafísica. en Problemas de lingüistica general. I!1 I. . la no persona1S). sin embargo. pp. sintomáticas: “Todos los h o m ­ bres desean p o r n atu ra leza s a b e r” (návtei. Sigo la edición ya citada- Señala Emile Benveniste que “una teoría lingüística de la persona verbal no puede constituirse más que sobre el fundamento de las oposiciones que diferencia a las personas". aunque ambos tengan es­ 11 Aristóteles.. en la m edida en que radica en él la esencia de la verdad (ya no indaga por el sujeto de la enunciación).461. p ara unirlos.] ‘el que habla’. la pregu nta sería: ¿por qué u na proposición es lógicam ente verdadera? El juicio asume la form a 5 es P. para los gramáticos árabes.. pero la tercera es ‘el que está ausente’ [. Tractaius logico-phüosophicus. el segundo. es incluso la forma verbal que tiene por función expresar la no-penona. Desde su perspectiva. el signo de la igualdad.. De paso. sin em bargo. Aristóteles in­ ten ta elucidar la estructura del enunciado lógico.udwig Wittgenstein. lo ontológico). Metafísica se abre con estas palabras. 1971. 163-166). Aristóteles hace explícita esta estructura. p o r el hecho de serlo. 4. Así. Sin em bargo. por u n a cópula (=) o. la estructura del enunciado lógico. la estructura del predica­ do. todo éyíó cognoscente posee estructura racional. 19 Para Gotdob Frege. Todo hom bre. t. el enuncia­ do “a=a” es diferente del enunciado “a=b”. hace conm u­ tables entre sí) al sujeto y aJ predicado. El análisis aristotélico se apoya sobre esta base. com ún (k o iv é ) y natural (<frwei). traducción de Juan Almela.

Gui­ llermo de M oerbeke.xiv. Luis y Carlos Pereda. “Prólogo" de Valentía García Yebra. 508 y 509. donde desarrolla.21 O tro hecho: en la Lógica aristotélica. la oúcxía aristotélica. soy). semejante. En la Edad Media. a pesar de todas sus reticencias. que se inicia con esta sentencia: “ÍTepi tt)c ovcíaq T| Gecopía” y que M oerbeke tradu­ ce: De substantia theoria est.20 Lo cierto es que.£vov es esto que se predica de la esencia. la teoría de la identidad y la no-ídentidad del sujeto y el predicado. 21 Hegel.ev0v) . a la siguiente: “en el uso lingüísti­ co im pera u n a dem ocracia inorgánica. Tiene razones y las asume. que im pone el gusto de la 20 Gottlob Frege. 22 Aristóteles (Lógica. En la Lógica se postulan nueve categorías (aun cuando se enu m eren diez. en tre otras. pp. “Sobre sentido y significado”. Para Aristóteles. Madrid. . “La doctri­ na del concepto’. Metafísica. p. Metafísica. se acoge. la prim era es oücría: de ella se predican las otras nueve52): lo que se predica de ovoía aparece como el sujeto (como Í)7I0KeÍJJ. Categorías. 1069a.. e otokeÍiíévcv.) despliega el juego de uíxjíci. los entes). Pongo por ejem plo el Libro XII (A) de la Metafísica. 31 ss. el íwOKeíjievov es el sujeto del enunciado (desde un ángulo lógico o gramatical. afirma que prefiere traducir oúaía p o r substancia y no p o r esencia. (el ente. Tecnos. 1974. tra­ ducción de Carlos R. op.-A En su magnífica edición de Metafísica. 23 Aristóteles. en Escritos lógico-semánticos. Valentín García Yebra. oixiía se tradujo p o r substantia y así se corrom pió su sentido. pero no lógica.tructura gramatical. op. el signo de igualdad es inde­ pen d ien te del sujeto de la enunciación: afecta sólo al sujeto del enunciado. Hay que indagar por la función de verdad. a partir del Libro m. 24 Aristóteles. op. Essentia traduce. wcoKeí|J. Subrayo otro hecho: el concepto que utiliza aquí Aristóteles. el de ovaía. ya desde la época clásica y de m anera correcta. pues la extensión del sujeto es distinta a la del predicado . el térm ino es complejo: en onjoía se un en la materia y la forma. po n er en relación el enunciado lógico con la rea­ lidad . pp.23 virtió la voz oúoía p o r substantia y su traducción hizo escuela: desde el siglo x m quedó así sellado el destino de este concepto. de la oúcría). Ciencia de let lógica. porque este neologism o se form ó a partir del verbo esse. fue traducido p o r Cicerón como essentia. desde Hegel. cit. 2a &s. deberíam os saber que la pro­ posición que asume la form a S es P (y que se apoya en el principio lógico de identidad) logra apenas la identidad parcial entre diferentes. ciL. reconocido com o “el más célebre de los traduc­ tores medievales de Aristóteles ” . óvra. cit. ya que oróíci se form a a partir del verbo y s ils derivados óv. ser (sum.

En tanto que la mayoría de los traductores. respecto de la hipóstasis: “La transcripción ladna del nombre es ‘sustancia’ [.’J.. como lo habrá de suponer el m ate­ rialismo francés. pues. El concepto es complejo. térm ino que García Yebra traduce p o r especie. Lo que sub- yace. cit.. José FerraterM ora (Dúdonario de f ¡asofia. Galletti. Por su parte. el concepto de categoría se form ó a partir del verbo ¿YEÍpta (reunir)..25 Carezco de toda capacidad para discutir la razón que llevó a García Yebra a tom ar esa decisión y sólo m e li­ m ito a destacar cuánto pesa la traducción de M oerbeke (el propio Tomás de Aquino la utilizó y fue el uso medieval de substancia el que discutió Rene Descartes). cit. dice. el término me­ nos impropio para traducir crujía” (ibid. Agustín de H ipona dijo que eran equivalentes essentia y substantia. YjtoKcíusvov alude a la estructura lógica del enunciado. bajo la entrada “estar". bajo las entradas áyopei y cryopa. es oúaía.podríamos llamar substancia". a lo que -dando al término un significado no menos primario y elemental. Prólogo a la primera edición. que produjo una palabra de prosapia ilustre: ccycopa (la asamblea del pueblo). En la época cristiana. p. Pascual. segunda edición. 1986). 27 García Yebra. lo que ahora llamamos lo objetiva esto es ovioia. xxxvn. la hipóstasis equivale al substrato.. el concepto de categoría ad­ quiere el significado técnico con que lo conocemos. oj). lo que perm anece: de lo que se predica. a mi ju icio con toda razón. García Yebra sigue la vía m arcada p o r la democracia inorgánica. substan­ cia fue “calco del griego ijiráereame.mayoría”. Al inicio.. traducción de Alfredo N. Eso que está separado. traduce ovaía por substancia. “aspecto”. antiguos y m o­ dernos.y] pasó a designar la sustancia individual” (Dúdonario de filosofía. eso que se encuentra separado y que vale p o r sí mismo. XLviri). Sudamericana. puesto que se deriva del verbo specio. bajo la entrada categoría. xxx. al soporte material inalterable. la essentia. A su vez. ver27) . 9. 1958). García Yebra vuelve a decir “que Subslanáa es. y substancia no equivale. es com plejo de m ateria y form a (de ií/j) y eíóoc. Coraminas y J. Véase también Corominas. en la plaza. . En Aristóteles. Nicola Abbagnano afirma. am bos son com pues­ tos. p. Buenos Aires. op. 2e Chantraine. en cambio. O lm a es el com plejo de las causas formal y material.26 como lo dicen C orom inas y Pascual. Por otro lado. De lo que se predica y está en la realidad. la o w ía. op.'’ . -is. “Prólogo”. cit. f c e . bajo la entrada “hipóstasis": “En un sentido primario. México.28 “ García Yebra. p. a una persona . A] final del Prólogo a la. En realidad. A. a lo que está debajo de sus propias manifestaciones. el verbo áyeípra se asociaba al acto de acusar.

en tanto que los sentidos (que en los empiristas ingleses y los materialistas franceses reciben la im pre­ sión de hechos individuales).] Este es [.. Libro T. pues se atiene a la definición en u n c ia d a ” . el stylo. cit). Aristóteles habla en las Categorías de [a estructura del enunciado lógico y om ite el exam en del eyá (del sujeto cognoscente): ya se ha desplazado el tem a y del sujeto de la enunciación se h a pasado al exam en de la estructura del enunciado (que asum e la form a clásica S es P). la forma.. Lo cierto es que la m ente es.] el m ás firm e de todos los p rincipios.. en Aristóteles asum en u na función extraña: reciben de m anera directa lo universal. lo que se predica del sujeto ({wtOKEÍjUEVOV o sujeto del enunciado) está. Fkpt hajxe£. 17xs. pasiva. . posee carác­ ter ontológico y p ertenece al ám bito del ser. P reguntem os. quiero decir. determ inar su calidad general. . el aspecto. 1005b. rcpoa5iopiaaí|irf)' av '¿am rcpoaóimpL^jjévu rcpóc tác Xcyitcác Suerte peía::) aijtT| oí) iraoróv éon pep«uatárr| túv apyjiirJ (sigo la lectura de García Yebra. 19ss.. el punzón que se clava en la tablilla de cera). en el mismo sujeto del enunciado: es la concordancia entre el pensam ien­ to y la cosa (el predicado está in re).29 La m ente es u n a tabula rasa: el ypá(po incide en ella (el ypátpo. Pero el alma. en sí y por sí. El texto dice: to yáp avió üua útcápxew re ral (irj únápfjeiv áoúvatov ttp aút¿ kcú Kocxá tó avió (teai oca cújjj.Q ué escribe este punzón? Asombroso: signos universales. a p a rtir de estos principios. Dice Aristóteles: es “im posible que un m ism o a trib u to se dé y no se dé sim u ltán eam en te en el m ism o sujeto y con el m ism o sentido [. el eiSoc Hay o tro rasgo en la filosofía de A ristóteles que es necesario m ostrar: los prin cip io s lógicos suprem os. 424a.. La form a que desde Aristóteles adopta el enunciado lógico (digo. perm anece inerte y se lim ita a recibir esto que la causa formal (el eí5o<. Los sentidos son el filtro a través del cual las im presiones sensoriales pen etran en la m ente.30 El texto es claro: la estru ctu ra lógica (la e stru c tu ra del p en sam ien to y el habla) es tam bién y al 29 Aristóteles. la tablilla de cera. Kant asegura que pensar es subsum ir al objeto bajo categorías. op. La posición de Aristóteles tal vez sea más clara en los libros Del alma.) im prim e en ella. el enunciado clásico). No se p regunta p o r la estructu­ ra del éy¿ (el sujeto que conoce) ni cóm o se atribuye la propiedad (la inherencia) del atributo (el accidente) a la cosa. Aristóteles. para Aristóteles. lo q u e sucede con el sujeto de la enunciación. Metafísica.

p ro p io tiem po la estru c tu ra del sujeto de la enunciación: es una y la m ism a cosa con el ser. pues. Estos principios son lógicos y ontoló- gicos a la vez. C om o dijo P arm énides. en el ÚTtoiceí^evov). si una misma cosa es lo que puede ser dicho y lo que es ¿querrá decir q u e la len g u a es en sí m ism a racional? ¿Q u errá d ec ir q ue el sujeto cognoscente. en fin: en su Xóyoi. A ristóteles d eja aq u í u n a estela p ro fu n d a. En tan to q ue lógicos. el sujeto de la ciencia. Los principios lógicos suprem os están im presos en el sujeto cognoscente (en su habla. que la identi­ dad y la (no) contradicción están en el sujeto del en u n ciad o (es decir.o<. m uy distinta. es p o r igual no contradictorio y p o r ello m ism o capaz de en u n c ia r el prin cip io de identidad? ¿Q u errá d ecir q ue el habla es unívoca de p o r sí? ¿Q ué hay en el lenguaje? ¿Q ué hay en el habla? ¿Armo­ n ía y racionalidad? ¿D ónde rad ica el p rin cip io de (no) contradic­ cióní? ¿Y d ó n d e el p rin cip io de identidad? El sujeto del en u n c ia d o ¿debe ser no contradictorio? A ristóteles postula. y si el ser es no contradictorio ¿querrá d ecir q u e el lenguaje del éyco. P ensar y h ab lar d e m o d o co rrecto y racional es. p o r lo tanto. el lenguaje del sujeto cognoscente. en el ser. p o rq u e es obvio que u n a cosa es el sujeto del e n u n c ia ­ do y otra. el sujeto de la en u n cia­ ción y los principios lógicos d e los q u e es súbdito y que rigen su p en sam ien to . idéntica. a u n tiem po.). el . al m enos en ocasiones: está h ech o de razón y p a ­ siones. no contradictoria y h o m o g én ea (es id én ­ tica a lo real: d e allí la po sib ilid ad d e volver idéncicos sujeto y predicado). u rg e decirlo. su dis­ curso?) debe carecer d e toda co n trad icció n in tern a . en su lengua. carecen de to d a posible co n trad icció n interna? Aris­ tóteles no extrae la conclusión a la q ue aq u í apunto: sólo in d ico el peligro. se h allan en la estru c tu ra del sujeto d e la en unciación. p en sa r y h ab lar com o si el sujeto de la en u n ciació n p u d ie ra atenerse a esos p rincipios lógicos suprem os: el sujeto del e n u n c ia d o debe estar de acu erd o con la estru ctu ra del p en sam ien to (el p en sam ien to lógi­ co): la estru c tu ra del sujeto d e la en u n c ia ció n (¿su habla. L a estru c tu ra de todo lenguaje racional es sem ejante a la estru c tu ra de lo real: el kócjh. es racio­ nal en ta n to que el hab la del sujeto es racional igualm ente. u n a m ism a cosa es ser y pensar. A p a rtir de allí. u n a h uella indeleble: si la razón es no contradictoria'. en su palabra. La razón es universal y com ún. Si los principios lógicos están en el len­ guaje y. en su discurso. el sujeto d e la enu n ciació n : éste p u e d e ser co n trad icto rio .

fabrica se deriva de faber. El título de su libro indica la intención que lo anim a: De humani corporis fabrica (Del edificio del cuerpo hum ano). el Deseo. De m odo paralelo al trabajo de Vesalio. diseccionará los ca­ dáveres y Je otorgará nuevo sentido a la práctica de la anatom ía: derrum bará las añejas tesis de Galeno. p o r el contrario. antes de que Galileo dijera que la lengua en que está escrito el libro del universo es la lengua m atem ática y que esa lengua debe servir para in terrogar a la Naturaleza. otros científicos escribirán. pues. sobre todo). en la cosa misma. salvo el m om ento lum inoso do n d e surge la tardía disputa sobre los universales. el carácter de sus- tantividad? ¿Subsisten p o r sí mismas? Andreae Vesalii Conviene señalar. y la ciencia medieval em pieza a ceder terreno. en este p unto. a su vez. Se p o d ría decir que la construcción del sujeto científico avanza p o r una vía paralela a la que indaga p o r la estruc­ tura del cuerpo hum ano. fabrica significó el oficio o el . al objeto? ¿Es un nom bre. con su trabajo y con sus re­ flexiones. En efecto. que el edificio de la filosofía esco­ lástica. no m enos graves consecuencias. De humani rationis fabrica. hace a un lado su rasgo som brío. nomi­ na) o le pertenece. Aquí se m uestra el círculo de hierro en que se mueve la discusión: lo universal ¿es u n nom bre (óvofJCi. si Vesalio escribe De humani cor- poris fabrica. Por lo tanto. com o las ideas platónicas. A ndrea Vesalio habrá de observar de m anera directa el cuerpo hum ano. una m era convención que el sujeto pone en la cosa o está in ne? Si los universales están in re. en tanto que surgen nuevos m étodos de investigación científica y en cam pos tan distintos com o la anatom ía o la balística. Vesalio hizo un recorrido p o r el interior del edificio del cuerpo hum ano y ofreció u n a precisa (y preciosa) descripción del mismo. lo que acarreará profundas. William Harvey realizará otra revolución científica al descubrir la circulación de la sangre. En la filosofía medieval. el asunto perm anece anclado en los mis­ mos térm inos. ¿de qué m odo están y cuál es su estatuto? ¿Poseen. un conjunto de tesis que podrían llamarse.sujeto p u ro . En la época latina clásica. C opérnico elaborará su teoría heliocéntrica y un siglo más tarde. Así. voz que desig­ na al obrero que trabaja los cuerpos duros (la m adera y el metal. el sujeto científico de la enunciación.

trabajo de una m ateria (sea abstracta o concreta). bajo la entrada faber. N. cierto. serán sustituidos ahora p o r la descripción de la estructura in tern a del cuerpo hum ano. Esto significa. 1972 (el título original de la obra de Watkins es Hobbes’ System of Ideas). Watkins. W. Madrid. p ero tam bién el objeto trabajado. pero esto sólo les servía para confirm ar las verdades indubitables establecidas p o r el m aestro griego (que. 61 ss). pero sus descripciones son precisas y los grabados que acom pañan estas des­ cripciones son n o sólo herm osos. Edi­ ciones Doncel. ~bri.32 Es cierto que la Escuela de Padua se opone a la tradición aristotélica y Watkins se esfuerza p o r dem ostrar cóm o en ella se descomponía o analizaba el todo com plejo en sus partes simples. sobre rodo. abandonar las enseñanzas de Aristóteles y de Galeno. op. Watkins. “la metodología paduana” (pp. según Vesalio. sino que com pletan en grado su­ perlativo la descripción textual. cit. agua. No m ide ni cuantifica (pongo p o r caso: nunca m ide la cantidad de sangre que circula p o r las venas y las arterias). Antonio Gallifa. N. Vesalio está situado a horcajadas en tre el R enacim iento y la Edad M oderna. Qué ha dicho verdaderamente Hobbé. aire y fuego. Pero tam bién es cierto que el m étodo paduano practicaba. . Los m édicos de la escuela de G aleno hacían disec­ ciones en cadáveres. fierra. J. Véase en particular el § 9. a pesar de lo cual no se puede olvidar que. Para lograr esa hazaña. en fechas recientes. 32J. a mi juicio. Igual que en Aristóteles. en el cam po de la anatom ía. da los prim eros pasos hacia la em ancipación de la tutela escolástica. P or esto. W. De humani corporis fabrica es u n a 31 Véase Ernout y Meillet. la Escuela de Padua está som edda todavía al im perio de la filosofía aristotélica. sean m onos o p erro s). en la Escuela de Padua se creía que el verdadero saber era saber parlas causas: la causa explicaría el efec­ to (analizado o dividido) y el efecto posterior era explicado a partir de y sólo por las causas anteriores. Los cuatro hum ores del cuerpo hum ano.% trad.. ya no digamos el taller o el edificio en d o nde se realizaba el trabajo . en diversos aspectos. había trabajado en simios). es preciso hacer disecciones en cadáveres hum anos (no sólo en los de animales. un análisis del silogismo aristotélico para en co n trar las causas. que equivalen a los cuatro elem entos aristotélicos. ha insistido en este p u n to .41 Diversos autores han puesto en relieve todo lo que ap o rtan ai desarrollo de la ciencia m oderna la Escuela de Padua y el m étodo pad u ano de investigación.

el iv. pp. que se conserva en el Fondo Reservado de la Biblioteca Nacional de México. Vesalio anota. Editorial Científico-Médica.3j ¿Cuál es el hueso que sostíene et cuerpo hum ano? El fémur. p o r la arm azón que sosdene el cuerpo o la estructura de la casa.). al m odo de una construcción. De humani corporis fabñca está dividido en siete libros y io ilustran cerca de 300 xilografías. el concepto griego.v).. He usado la edición pnneeps de Andreae Vesalii Bfivxellensis. 1555 (mdi. hay que exam inarlo del mismo m odo que él lo hace. “El cuerpo humano".3<5 De él. en sus partes: hay que enerar en él. Pedro Laín Entralgo se ha encargado de probarlo. en tina fábri­ ca. al lado del con­ cepto latino. 1963 (en especial. del cerebro y los órganos de los sentidos. el m . Quisiera subrayar lo que esto implica. incorporadas en una teoría y la teoría im­ plícita de Vesalio es la de que el cuerpo hum ano semeja un edificio v posee una arquitectura específica: es u na fábrica. del sistema circulatorio. 61.33 La fábrica.. ya que todas las observacio­ nes están. sin d u d a . No omito decir que rlebo el acceso .ruptura con la tradición. el v. Así. en todos los casos. arquitectura y responde a un orden espacial de formas estáticam ente com puestas”. distribuidas en aproxim adam ente 70 gran­ des láminas de u n a página. neoplatónica: es la visión de u na es­ tatuaz “el cuerpo hu m an o es. esta asom­ brosa arquitectura del cuerpo hum ano. digo. Laín Entralgo dice que la visión que se halla en Vesalio es una visión estática. com o si se entrara en u n a casa. quiérase o no. M Es necesario advertir que. 35 Pedro Laín Entralgo. pasa luego a la descripción de los otros huesos (del 33 Pedro Laín Entralgo. el vi. Ioannem Oporínum. de los ligamentos y los músculos. del sistema nervioso y la m édula espinal. Entram os en una construcción.no: octou. capítulo in. p. en los márgenes del libro y con una llamada en letra o en número. Barcelona. la construcción. De humani corporis fabrica Libn septem. ai-. op. del corazón y por úldm o el vn . de los órganos de la nutrición. por ejemplo. guarda sem ejanza estrecha con la pintura y la arquitectura del Rena­ cim iento italiano: la fábrica del cuerpo hum ano es descrita textual y gráficam ente. Para describir la estructura del cu erpo hum ano.3'* El libro i trata de los huesos. el n. os (hueso) tiene una llamada con la letra b minúscula que nos remite al término griego de Gale. como fue descrita p o r Vesalio. el edificio. Vesalio inicia esta des­ cripción p o r el esqueleto. 46 ss. Historia de la medicina moderna y contemporánea. la colum na fuerte de la casa: por él inicia Vesalio la descripción de su fabrica. tal como lo ha establecido Galeno.

cráneo a m anos, pies y colum na vertebral) hasta finalizar en el es­
queleto como u n todo (de frente, de costado y de espaldas). La ex­
presión que asum en esas tres calaveras, a pesar de que carezcan de
músculos y piel, es significativa: sem ejan dolerse de su suerte (de su
m uerte), com o si lloraran; el segundo esqueleto se halla en actitud
m editabunda ante un cráneo vacío.
En el Libro II, Vesalio describe los m úsculos que recubren el es­
queleto. Llam an la atención los detalles plásticos: m ientras que en
los dibujos de los esqueletos se ven, a la distancia, campos yermos y
desolados, las' lám inas en que se aprecia el cuerpo hum ano entero
cubierto p o r sus músculos (ya de frente, de perfil o p o r la espalda),
ofrecen, a lo lejos, edificios, palacios, casas y pórticos. ;P or qué la
expresión de esos cadáveres, de pie, diseccionados, es sin em bargo
doliente? Parece h ab e r en ellos algún detalle m oral, en tanto que los
grabados correspondientes a los otros libros son sólo descriptivos.
Vesalio, belga p o r su origen (nacido en Bruselas), germ ano de
lengua y educación (W itting, de Wessel, era su nom bre: de allí el
Wesalius y, latinizado, Vesalius), fue en realidad un producto del
R enacim iento italiano. Las limitantes im puestas p o r la Inquisición
parecen haberle tocado poco: su m étodo de observación es el de u n
científico riguroso. Fue m édico del em perador Carlos V, a quien le
dedica su obra m agna, en tanto que el Epitome?7 escrito con el claro

a este libro excepcional a mis amigas, el Dr. Vicente Quirarte, Director del Instituto
de Investigaciones Bibliográficas, y al Sr. Liborio Villalobos, curador del Fondo Reser­
vado. Además, he consultado The IUuslrations o f Ihe Works of Andreas Vesalius o f Brussels,
traducciones y notas de J. B. de C. M. Saunders y Charles D. O'Malley, Dover Publi-
carions, Nueva York, 1973. Los editores han recogido en este volumen no sólo los
grabados que condene De humani corporis fabrica sino también los del Epitome, una
lámina de las venas del tórax, las Tabulae sex y, por último, las distintas versiones del
dibujo de la portada con el que se ilustra De humani corporis fabrica. Debo a mi hyo
Pablo Labastída el conocimiento de este hermoso volumen.
87 Andreae Vesalii Bruxellensis, sckolae medicorum Patauinae professnris, suorum de
H um ani corporis fabricae libraram Epitome, Basilea, 1543 (he consultado el facsímil del
Epitome, hecho por Edizioni Bado, Padua, 1983, gracias a que lo puso en mis manos
el Dr. Fernando Molina, a quien agradezco m gendleza). El Epitome, como el nom ­
bre lo indica, es sólo el resumen de los Siete Libros de que se compone la gran
obra de Vesalio y contiene unos cuantos grabados. Estos grabados son obra d e ja n
Stefan van Kalkar, discípulo de Tiziano, pero, desde luego, es evidente que los di­
bujos anatómicos proceden de las indicaciones del propio Vesalio. Es posible que
Tuiano y varios discípulos suyos hayan participado en la realización de las xilogra­
fías. También es probable que, además de Kalkar, otros grabadores de la escuela de
Tiziano (rayan hecho algunas de las láminas. Pero lo que no deja lugar a dudas es

propósito de acercar sus tesis principales a los estudiantes jóvenes, lo
dedicó al príncipe, el futuro Felipe II. Epítom e significa resum en, y
en él se contienen los aspectos básicos de la anatom ía de Vesalio, que
estudió en París, do n d e conoció y criticó las teorías de Galeno; em­
pero, su verdadera form ación la adquirió en Padua.
La labor de Vesalio (en tanto m édico y fisiólogo, profesor e inves­
tigador) está unida a la idea de que la palabra sola, escrita o dicha,
no basta y que, com o lo hará más tarde el creador de la gran Enciclo­
pedia, Denis D iderot, es necesario asociarla con la im agen. La revo­
lución copernicana, com o luego la llam ará Kant, em pieza a cobrar
cuerpo: si C opém ico desplaza el centro del universo desde la Tierra
hasta el Sol, Vesalio exam ina los huesos, las venas, todo el sistema
digestivo, el cuerpo hum ano y lo disecciona. ¿Dónde, pues, y en qué
oculta zona del cuerpo hum ano se localiza la razón? ¿Qué función
cum ple entonces el cerebro? ¿Dónde radica el órgano del pensam ien­
to? ¿Quién y desde dónde habla? Es claro, pues: el sujeto científico
avanza en el conocim iento de sí mismo.

William Harvey

La fabrica d e Vesalio, que era u na construcción estática, de pronto
adquirió u n dinam ism o interno con la revolución de William Harvey.
M édico de reyes y de filósofos (lo fue de Jam es I y su hijo, Charles:
de Francis Bacon y de Thom as H obbes), Harvey dedica su obra al
rey Charles I, decapitado por Oliver Cromwell, en tanto que Harvey,
desde luego que no p o r azar, llama al rey “D efensor de la fe”. Igual
que Vesalio, Harvey se form ó en la Escuela de Padua.
Todo esto es tal vez anecdótico. Lo decisivo es que Harvey, sobre
la base de observaciones de rigor extrem o a las que asocia el m étodo
cuantitativo; a p a rtir de hipótesis llenas de sugerencias, ha de esta­
blecer el m étodo experim ental de la m edicina m oderna. En la misma
dedicatoria al rey Charles, destaca u n principio del que no se apar­
tará jam ás en el curso del libro y que será el hilo conductor de su
razonam iento: el corazón es al cuerpo hum ano lo que el Sol a los
planetas: el centro, el motor, la fuente de todo crecim iento y de todo
po d er (por cierto, de igual m odo que el rey es “el fundam ento de su

que todos ellos fueron realizados de acuerdo con las precisas indicaciones y bajo la
supervisión directa del maestro de Padua.

reino, el Sol del m undo que gira a su alrededor, el corazón de la
república, la fuente de todo p o d er”38). Harvey acepta ya, sin duda
alguna, la teoría heliocéntrica de C opém ico, pues tanto el corazón
cuanto el rey son el centro de sus respectivos universos.
Esta m etáfora le sirve de apoyo para decir que el movimiento de
la sangre es un círculo: “em pecé a pensar que podría verificarse u na
especie de m ovimiento, com o en un círculo” (I began to think whether
there might not be a motion, as it were, in a arele39) . Este m ovimiento de
la sangre es sem ejante al de los cuerpos superiores, de igual m anera
que Aristóteles sostuvo que el agua, el vapor y las lluvias imitan el
curso, circular, de los cuerpos celestes. Es claro que ese círculo descri­
to por el m ovimiento de la sangre es sólo u n a m etáfora, pues lo que
en verdad quiere destacar Harvey es que la sangre vuelve al corazón,
com o si él fuera su p u n to de partida: no es un círculo geométrico, como
el que C opém ico suponía ser el de las órbitas de los planetas alrede­
d or del Sol (m ovim iento que luego Kepler corregiría, al decir que
las órbitas descritas p o r los planetas eran elípticas, hecho que nos
sum erge en otro dilem a, puesto que la elipsis es, por definición, una
línea cerrada, en tanto que la órbita de los planetas es u na curva
abierta, como en espiral).
Para Harvey, el corazón es, sin duda, el principio (beginning) de la
vida; el Sol del m icrocosm os, com o el Sol puede ser llam ado "el co­
razón del m undo" (the heart of the worldAC‘). Por esta causa, Harvey

111 William Harvey, A n Anatómica! Disquisiti&n on Ihe Molion o f the Heart and Rlood
in Animáis, Encyclopaedia Britannica-The University of Chicago Press, 1952. El libro
es mundialmente conocido por su nombre latino, abreviado, De mntu coráis (el títu­
lo completo es Exercitatio Anatómica (te M otu Cerráis et Sanguinis in Animalí) y de él
hay una excelente edición española, cuyo magnífico prólogo, traducción y notas
fueron hechos por el Dr. Joaquín Izquierdo (Seminario de Problemas Científicos y
Filosóficos, unam, México, 1965). En tanto que no he podido consultar la edición
latina, comparo estas dos traducciones. La versión inglesa se debe a Robert Willis;
dice: The heart o f animáis is the foundation of their Ufe, the sovereign o f everything wilhin
thern, ihe sun of ihár microcosmos, that upon which all grmvth depmds, from which all poxoer
proceeds. The King, in like manner, is the foundation o f his kingdam, the sun o f the world
around him, the heart of the republic, the fountain whrnce all poiuer; al' grac.e doth jlow (op.
cit., p. 267). I-a versión española es más escueta: “El corazón de los animales es la
base de la vida; el principio de todo; el sol de su microcosmos y la fuente de la cual
depende todo su crecimiento y emanan toda su fuerza y todo su poder. El Rey, de
modo análogo, es base de su reino, sol de su microcosmos y corazón de su repúbli­
ca, del cual emana todo poder y proviene toda gracia" (op. cit., p. 95).
39 En edición española, p. 156; en inglesa, p. 285, columna 2.
40 En edición española, p. 157; en inglesa, p. 286, columna 1.

describe el corazón com o un órgano mecánico: lo com para con un
reloj, m ientras que a la sangre la considera igual que el flujo del agua
de un río, donde las arterias y las venas tienen función de cauces y
c o m puercas .41 A parte de las m etáforas básicas, Harvey ha puesto en
acto otros principios m etodológicos de gran im portancia. Para de­
m ostrar que la sangre circula, mide la cantidad que expulsa el corazón,
en cada latido, y dice que la m asa sanguínea es tal, que no puede ser
el efecto del residuo de los alimentos: la sangre pasa de las venas a
las arterias y de éstas al corazón y los pulm ones .42
Harvey utiliza un instrum ento universal y objetivo: el d e la m edida,
el m étodo cuantitativo que Galileo y Descartes llevarán a sus últimas
consecuencias. Observaciones rigurosas, m ediciones n o m enos rigu­
rosas, experim entos que se apoyan en hipótesis certeras: he allí el
nuevo m étodo que levanta este sujeto paradigm ático de la ciencia
m oderna. El hom bre de ciencia, un sujeto que es al mismo tiempo
el individuo que se desea universal, ha entrado en su cuerpo y ha
tocado su propio corazón, del que em ana todo poder. El sujeto cien­
tífico ve de súbito que su corazón y su sangre son idénticos al corazón
y la sangre de los otros animales: el hom bre se ha elevado en dignidad
(de súbdito se ha vuelto sujeto), se ha vuelto hum ilde y se ha recono­
cido com o un animal entre los restantes animales.
Pero hay otro terreno en el que se planteará un problem a de carác­
ter en apariencia menor, que va a desem bocar en la fundación de una
nueva ciencia. Gracias a que cada día es mayor la utilización de la
pólvora con fines bélicos, surge un problem a que se agudiza a m edida
que la técnica de la fabricación de cañones se perfecciona. No es un
problem a de carácter teórico sino tam bién práctico. Los artilleros
apuntan el cañón según su experiencia, o sea, de acuerdo con sus
habilidades (el más famoso artillero del Renacim iento es el orfebre
Benvenuto Cellini). El ingeniero militar, p o r el contrario (y Leonardo
es uno de ellos), quiere determ inar, de m anera segura, la trayectoria
del proyectil para apuntar m ejor hacia el objetivo. ¿Qué clase de curva
describe el proyectil? ¿A qué ángulo debe inclinarse el cañón para que
el proyectil llegue más lejos? ¿De qué m anera se puede precisar el
objetivo? Problemas de m edida o de m étodo, que sustituirán las habi­
lidades personales del artesano por el orden y la m edida (un m étodo

11 ibid., caps. 9 ss.
H3 En edición española, p. 161; en inglesa, p. 287, columna 1.

de carácter cuantitativo). Se establece la escala, con grados: el cálculo
matemático, ju n to con el ángulo correcto de inclinación, sustituirá la
habilidad personal de un Cellini, para dejar paso a otro instrum ento
m ental objetivo, el del cálculo y la medida, que culminará, finalm ente,
en la fundación de una nueva ciencia, con Galileo Galilei.

Francis Bacon

Frente al problem a de la habilidad personal, Francis Bacon levanta
una respuesta novedosa: se propone hacer u na instauración grandiosa
de la ciencia: establecer condiciones de u na forma nueva de aprehen­
der y, p o r lo mismo, de transform ar la Naturaleza. Es de suyo obvio
que está insatisfecho con la solución ofrecida hasta allí p o r la tradición
aristotélico-escolástica; estima necesario levantar u n nuevo órgano, u n
m étodo de conocim iento y acción, capaz de ofrecer resultados inédi­
tos. Para Bacon, el Organon de Aristóteles es insuficiente, pues sirve
sólo para mostrar, como dirá Descartes poco después, lo que ya es sa­
bido, pero no para encontrar nuevos y fundados conocimientos.
Bacon es el filósofo que sistematiza el m étodo inductivo, que es
base de la ciencia experim enta] m oderna; la inducción baconiana se
opone tanto a la deducción aristotélica, que utiliza el silogismo com o
instrum ento de prueba, cuanto a la inducción vulgar. Bacon estable­
ce tres tablas, la de existence and presence, la de proximate instances y la
de degrees or comparative instances, que podríam os denom inar, p o r
simplificación, A t presencia, de excepciones y de grados.43 No entraré en
el exam en de este asunto, de sobra discutido ya, pues m e interesa
otro tema: determ inar el tipo de sujeto que Bacon postula y q ue se
expresa, im plícita y explícitam ente, en sus obras. En este sentido, es
evidente que el sujeto de la ciencia que Bacon preconiza se inscribe
en un nuevo concepto del m undo, derivado a su vez del uso de las
m áquinas m odernas y del desarrollo de u na form a de producción
específica, la m anufactura heterogénea.

43 Francis Bacon, N ovum Organum, op. cit. (Second Book, aphorisms 10 ss., pp.
140 ss.). La traducción española de Clemente Hernando Balmori (op. cit.) llama
a la primera tabla, “de esencia y presencia”; a la segunda, “de declinación o de
ausencia en proximidad" y a la tercera, “de grados o comparación" (pp. 187 ss.)
En la Advertencia, dicen Frondizi y Balmori que ésta es la primera traducción
directa, del latín al español, del Novum Organum. N osotros, como queda dicho,
usamos la versión inglesa.

columna 1. 41 Francia Bacon. Cabe subrayar que en ese m om ento histórico. Notrnm Organum. p. Sin em bargo. por el que se p u eda superar toda arbitrariedad del sujeto. d i. Libro I. 107. Bacon sostiene que el hom bre no pu ed e li­ mitarse a contem plar la naturaleza: exige som eterla y ponerla a su servicio. se precisa hacer una revolución de la inteligencia. de igual m odo los que se aplican a la m ente. d i. aquel sujeto abs­ tracto que es todo sujeto racional posible. which the understanding requives no less than the hand. al capital h u m an o ). op. En el sujeto baconiano de la enunciación. si hace uso de los instrum entos adecuados. así los de la mente inspiran al intelecto o le previenen”. 72) dice: "Ni la mano derecha ni el entendimiento abandonado a sí mismo pueden mucho. p. aphorism 2. La instauración baconiana no es sólo de o rd en intelectual: es tam bién económ ica. so those that are applied to the mind. com o se dice hoy. La traducción española (op. Bacon eleva esta m etáfora: los instrum entos de que se sirve la m ano son sem ejantes a los instrum entos que debe usar la inteligencia: “Ni la m ano sola ni el entendim iento abandonado a sí mismo tienen poder suficiente” (the unassisted kand and the understan- ding left to itself possess bul little power) . mientras que la inglesa repite tres veces e\ sustantivo understanding. prompt orprotect the understanding**). el gran O tro. Añade: “Los efectos son p ro d u ­ cidos p o r m edio de instrum entos de los que precisan tanto el en ten ­ dim iento cuanto la m ano y así com o los instrum entos de la m ano la impulsan y regulan. la inspiran y la p ro teg en ” (effects are produced by the means of instruments and helps. u n sujeto capaz de trans­ form ar la naturaleza sí usa las herram ientas (racionales y materiales) adecuadas. La versión inglesa dice mmd donde la española mente y. emerge u n a conciencia filosófica que se opone ya a la arbitrariedad individual y que in tenta fu ndar u n m étodo universal e infalible. al surgir individuos libres que se ap artan de los cuerpos medievales. Es sin duda posible que el hom bre p ueda generar los mismos efectos. La inglesa utiliza los verbos to promt y lo proUcl donde la española los verbos inspirar y prevenir. el individúo com o tal desaparece p ara subsum irse en otro. Book One. y del mismo modo que los instrumentos de la mano impulsan o guían los movimientos de ésta. la española utiliza tres sustandvos distintos para esta misma palabra: eniendivwnto. inteligencia e intelecto. paxa dom inar la naturaleza. Igual que Descartes. and as instruments either promote or regúlate the motion o f the hand. En el texto inglés se em­ plean los verbos topromote y tomgulate donde la española usa los verbos impulsar y guiar. aforismo II. política y social y afecta a la sociedad en su conjunto (sobre todo. la cosa se lleva a cabo con instrumentos y auxilios de los que precisa tanto la inteligencia como la mano. .

sino más bien pone los talentos e ingenios a un igual" (op. pero poco o nada si se emplea una regla o un compás. se vale de dos palabras Latinas): el hom bre es el minister. Bacon es claro en el aforismo 61 del Libro I. la actividad teórica es la única digna del hom bre libre.7 La voz latina interpreler es glosa del térm ino heleno £p(i£VE^: aquel que explica. razón p o r la que puede gozar del ocio creador. lo mismo sucede con nuestro método" (ibid. p o r supuesto. aphorism (¡1.4. or accurate árele by the hand.). but i f a ruler or compass be employed there is lütle occasi&n for either. Pero el mismo inicio del Ncnnirn Organum ya nos sitúa en un pro­ blem a de interés. cil. La versión española dice: “Nuestro método de investigación de las ciencias es tal que no deja mucho lugar a la agudeza y vigor de la inteligencia. p o r un lado. ¿Qué clase de ho m b re es el que postula Bacon? El hom bre en general. que debem os despejar: la prim era palabra del prim er aforism o del prim er libro es Man. Allí afirma que su m étodo “deja poco a ia agudeza y la fuerza del espíritu”. por otro. ■** Ibid. pero ese hom bre ¿carece de atributos? ¿Qué tipo de hom bre es el hom bre que desea Bacon? ¿El religioso? ¿El contem plativo. el servidor. véase Ernout y Meillet. En cambio. traduce o in- 15 Book I. cil. el ayudante mencrr de la N aturaleza. ya que igua­ la (o sitúa en el mismo nivel) todos los espíritus e inteligencias (our method of discovering the sríences is such as to leave little to the ac. . 47 Para minister. para Bacon. el hom bre com o tal. much depends ■on ils steadiness and practice. Bacon concede al hom bre dos atributos esenciales (y para hacerlo. En la versión española: “así como para trazar una línea recta o describir un círculo perfecto importa mucho la firmeza y entrenamiento del pulso si se hace sólo por medio de la mano. columna 1. p. opuesto al esclavo y despojado ya de las preocupaciones m ateriales o crematísticas. bajo la entrada minister. si se precisa de u na habilidad extrem a para trazar con la m ano sola una línea recta o un círculo. so it with our method46) .ss and strmght of wit. los hom bres son iguales en cuanto inteligencia y sólo es necesario que utilicen los instrum entos adecuados. pp. es decir.. op.utene. 113. de igual m anera que la regla y el com pás ayudan a la m ano. Por esto. es el interpreter de la m isma N aturaleza . 98-99). ciU. acaso? Es preciso recordar que. podría decirse. ~tri. op. el hombre. para Aristóteles. and indeed raiher to level wit and intelect*'1) . aquellos que ayuden al entendim iento para lograr sus propósitos. Es claro que. se necesita en cambio de muy poca destreza si se usa u n a regla o un compás: “lo mismo sucede con nuestro mé- codo” (for as in the drawing of a straight line.

terpreta las señales oscuras de los dioses. Pero Bacon le otorga un
giro decisivo a esta añeja expresión: no se trata de in terpretar los
signos ocultos del oráculo, sino de en tra r en otro espacio teórico y
m ental p ara interpretar, científicam ente, a la naturaleza .48
He aquí el texto, revelador, d e Bacon: “El hom bre, m inistro e in­
térprete de la naturaleza, puede y entiende tanto cuanto perm iten
sus observaciones o reflexiones sobre el ord en de la naturaleza; ni
sabe ni es capaz d e m ás” (Man, as the minister and interpreter of natu­
re, does and understands as much as his observations on the order of nature,
either with regará to things or the mind, permit him, and neither knows ñor
is capable o f morem). R ecordaré que, en la Edad Media, la naturaleza
fue trabajada sólo con instrum entos sencillos; los anim ales eran vistos
como auxiliares del hom bre. P or contraste, Descartes tiene la idea
de que los anim ales son, tan sólo, m áquinas (igual que la naturaleza
y el h o m b re). Descartes estudia las máquinas simples y en su exam en
adopta u n a actitud nueva ante la naturaleza y el trabajo que se deri­
va del m odo de producción que dom ina en Europa, digo, la m anu­
factura heterogénea, de la que son ejem plos paradigm áticos la fabri­
cación de relojes y carruajes. La revolución industrial que ten d rá
lugar en la E uropa futura, la de los siglos x v iu y x ix , es h ered era de
la m anufactura (la hetero génea y la orgánica); tam bién produce, p o r
decirlo así, un hom bre nuevo, el que acom paña a la m anufactura.
Bacon traza la ruta a otra form a m ental, que abrirá las puertas a la
revolución industrial .50
Bacon exige hacer observaciones y usar máquinas: tarea de un hom ­
bre específico. El h o m b re que construye las m áquinas debe estar

48 Para interpreter, véase igualmente Ernout y Meillet, op. cit., bajo la entrada in-
terpres, -etis.
49 Francis Bacon, op. cit,, Book I, aphorism 1. La traducción española es la si­
guiente: “El hombre servidor e intérprete de la naturaleza hace y entiende tanto
cuanto ha podido escrutar del orden de la naturaleza por la observación o por la
reflexión; ni sabe ni puede más” (op. ciL, p. 71).
50 De todos estos asuntos me he ocupado, con cierto pormenor, en mi libro
Producción, ciencia y sociedad: de Descartes a Marx, Siglo XXI Editores, México, 1969.
Para la historia económica de la revolución industrial, que va de la cooperación
simple a la gran industria, pasando por las manufacturas heterogénea y orgánica,
nada mejor que la hecha por Karl Marx en el Libro I de Das Kapital. Kritik der poli-
tischen Okonmnu, Ullsteín Buch, Frankfurt am Mein, Berlín, Viena, 1970 (la primera
edición es de 1867). Existen dos magníficas ediciones en español, FJ capital traduc­
ción de Wenceslao Roces, f c e , México, 1959, y la traducción hecha por Pedro
Scarón, Diana Castro y León Mames, Siglo XXI Editores, México, 1975-1981.

dotado de una m entalidad diferente a la del hom bre m edieval y el
renacentista. Lo que intento subrayar es que se precisa de u n a revo­
lución m ental para hacer estas observaciones dem andadas p o r Bacon,
el profeta de la revolución industriaJ que estallará con vigor a finales
del siglo x v m y principios del x ix . El hom bre baconiano es el homo
/aber, que u n e ciencia p u ra y aplicada; el que sintetiza en sí m ismo
la ciencia y la tecnología :51 “El propósito verdadero y legítim o de las
ciencias es el de proporcionar a la vida hum ana de nuevos inventos
y satisfactores” (ihe real and legitímate goal of the sciences is the endowment
of human life with new inventions and riches5i) ' dotar al hom bre de in­
ventos útiles y bienes materiales: he allí el propósito real y legítimo
de las ciencias, que sólo se logra si se un en de m odo indisoluble la
ciencia y la tecnología, la ciencia básica y la ciencia aplicada. N ada
del sufrim iento cristiano; nada de penitencias que lleven al gozo de
u na vida eterna tras la m uerte. La naturaleza debe quedar al servicio
del hom bre y som etida a él.
Para lograrlo, Bacon postula: “La naturaleza es som etida sólo p o r
sum isión” {fornature is only subdued by submission5i): los dos térm inos
latinos udlizados p o r Bacon provienen del orbe jurídico británico:
indicaría que se trata de establecer u n a extraña, compleja relación
contractual, ju rídica, es decir, u na relación de reciprocidad entre el
hom bre y la naturaleza, an pacto del tipo do ut des (te doy y me das; te
doy y recibo): allí en tra en función, pues, una relación contractual,

51 Acaso un ejemplo de esta actitud la hallemos en el violento encuentro de dos
mundos, el chino y et inglés, tal y como se advierte en el viaje del embajador lord
George Macartney, enviado por el rey Jorge III en los últimos años del siglo xvm,
en plena revolución industrial y en mitad de la Revolución francesa, ante el empe­
rador de China. Inglaterra, una nación de apenas 8 millones de habitantes, habrá
de enfrentarse y derrotar al Imperio del Medio, un imperio milenario y sólido, el
país más avanzado de la época, que había hecho inmensas aportaciones al desarro­
llo social y científico de la humanidad (el papel, la pólvora, la imprenta), un impe­
rio de 300 millones de habitantes que, sin embargo, se negó a admitir los avances
de la Revolución industrial, causa por la cual fue brutalmente aplastado. Véase el
libro de Alain Peyrefitte, L ’E mpire imnwbik ou Le choc des mondes, Fayard, París, 1989,
passim. Debo el conocimiento de este libro, extraordinario en verdad, a mi amigo,
el arquitecto Sergio Ley, actual embajador de México en China.
52 F. Bacon, op. cit, Book I, aphorism 81 (la versión española es casi literal: op.
ciL, p. 122).
53 F. Bacon, op. cit, Book I, aphorism S. La versión española dice, con cierto aire
de violencia: “a la naturaleza no se la vence si no es obedeciéndola". En la versión
inglesa hay un evidente y deliberado juego de palabras: a la naturaleza se la some­
te (sxtbdued) sólo por sumisión o sometimiento (svím issicn).

recíproca, de m utuo som etim iento: para som eter a la naturaleza, el
hom bre debe, a su vez, som eterse a ella.
A p artir de este postulado se advierte que, según Bacon, las leyes
de la naturaleza están in re, en la naturaleza misma, y que el hom bre
debe observar y obedecer las leyes naturales para dom inar a la naturaleza.
El pacto se establece, al parecer, en tre la naturaleza inerte y el hom ­
bre activo. No: la naturaleza se im pone al hom bre en tanto que dis­
pone de leyes. Bacon sustituye la inteligencia (y, sobre todo, la volun­
tad) divina p o r la ley natural. La naturaleza se expresa p o r m edio de
leves: he allí el orden de la naturaleza (en el doble sencido de m anda­
to y de organización racional). Pero el hom bre debe autocontrolarse,
debe autodom inarse para usar los instrumentos que guíen su razón,
como los instrum entos de la m ano guían a ésta.
Es cierto, em pero, que la exigencia puesta p o r Bacon en las obser­
vaciones tiene límites. La observación ha de estar dirigida; no basta
con abrir los ojos y ver. La observación debe apoyarse en las hipóte­
sis y las preguntas fundadas. Karl P opper ha criticado, con su habitual
ironía, las ideas com unes, propias del em pirism o vulgar, a propósito
de la observación, pues para él la observación implica ya conocim ien­
to teorético y es de todo p un to imposible hacer n inguna “observación
p ura” o “inalterada p o r la teoría”, digámoslo así. Pues hasta en el
caso de que se p u d iera d ar u na “observación p u ra y sin teoría”, dice
Popper, ésta sería estéril y frágil (barren and jutile). El problem a bro­
ta de que se confunden, afirma Popper, el origen, p o r un lado y, p o r
el otro, la validez de nuestro conocim iento .54
Sin em bargo, no es mi intención hacer una crítica de la idea que
Bacon tiene de la observación, sino la de m ostrar la actitud que exige
de los hom bres de ciencia. En este aspecto, sin duda alguna, según
Bacon, las observaciones deben estar apoyadas en preguntas adecua­
das, ya que los experim entos no son otra cosa sino preguntas guiadas
por supuestos de orden teórico (o hipótesis). Insisto, Bacon dice que
los hom bres poseen talentos semejantes. Como Descartes, Bacon tam­
bién sostiene que sólo p o r el m étodo se pueden obtener buenos resul­
tados. Pero en Bacon, el m étodo no es un camino sino un instrumento
y ya se sabe que la palabra m étodo viene de o&x,, cam ino (Platón usó

M Es de sobra conocida la burla que hace Popper de la observación propuesta por
el empirismo vulgar. Véase Karl Popper, “Knowledge without Authority", en Popper
Sekctions, edición de David Miller, Princeton University Press, 1985. Para las citas he­
chas aquí, pp. 48 y 51.

el concepto en el sentido que guarda aún hoy). Pero Bacon identifica
método e instrumento■ Un instrum ento, u na herram ienta, sirve para
trabajar el material. En tanto que el m étodo baconiano se interpone
en tre razón y naturaleza, es u n instrumento que altera la m ateria
sobre la que trabaja y, com o todo instrum ento, m odifica a quien se
sirve de él: el método de Bacon transforma, de m anera necesaria, al
hom bre que lo usa. Someterse a la naturaleza para, som eterla, significa
tam bién cambiar al hom bre que utiliza ese instrum ento: he aquí el
legado fundam ental de Bacon. Las leyes de la naturaleza, por lo tanto,
y no puede sej de otra m anera, están in re.
De acuerdo con esco, un hecho que dem uestra, de m odo palpable,
el nuevo enfoque otorgado p o r Bacon a la ciencia, es el que hallamos
en su New Atlantis, ese breve (e inconcluso) texto que se asocia a la
Utopía de Moro. En él, Bacon expone los objetivos de la Salom on’s
H ouse, la Casa de Salomón o Recinto de la Sabiduría .53 Com parem os
lo que allí p ro p o n e Bacon con lo que dice Tommaso Cam panella en
La cittá del Solé. C am panella dice que hay un “libro único”, en donde
“están todas las ciencias ” .50 Ese libro, el de la sabiduría, es leído por
los magistrados a “todo el pueblo” (a tutli il popolo). Además, en los
m uros exteriores del Tem plo de la sabiduría ‘‘están dibujadas todas
las estrellas” (vista ogni steüa)', en el prim er círculo del tem plo (il
primo girone), se hallan “todas las figuras m atem áticas” (tulle le figure
matematiché), en tanto que en otro espacio se encuentran “todas” las
piedras preciosas, “todos” los m inerales, “todos” los metales; en suma,
hay u n a descripción de la T ierra en tera ( la carta della térra tutta). Por
supuesto, allí están “todas” las artes mecánicas; “todas" las lenguas,
“todos 11 los anim ales, ¿a qué seguir? La Ciudad del Sol es u na orga­
nización perfecta, a la que nada le hace falta. Por lo mismo, en la
C iudad del Sol n ada puede innovarse; ya todo está dicho y sabido.
La utopía es enem iga del cambio: se h a llegado a u na etapa de p er­
fección suma.
Por el contrario, en New Atlantis, Bacon dice de m anera expresa
que el propósito de la Casa de Salom ón es “el conocim iento de las

“ F. Bacon, New Atlantis, en la edición de Great Books de la Encydopaedía
Bricannica, op. c it , pp. 206 col. 2 y ss. (hay edición española, en Utopias del Renaci­
miento, trad. de Margarita V. d e Robles, f c e , México, 1956, pp. 2 25 y s s .) .
36 “Un libro solo, dove stan totte le scienze”, Tommaso Campanella, ¡m cittá delSok,
en Opere di Gíordano Bruno e di Tommaso Campanella, al cuidado de Augusto Guzzu
y Romano Amerio, Ricardo Ricdardi (eds.), Milán y Nápoles, 1956, pp. 1076 ss.

causas y los secretos resortes de las cosas", adem ás de la “am pliación
de los límites del dom inio hum ano, para lograr todas las cosas posi­
bles ”.57 Se advierte pues, con entera claridad, que la Casa de Salom ón
es u n a sociedad científica que intenta la unión de la ciencia p u ra y
la ciencia aplicada (la u nidad de la ciencia y la tecnología”), para
d e s c u b r ir , innovar, producir conocim ientos inéditos. En Cam panella,
todo está dicho y ya es cosa sabida; en Bacon, iodo está p o r descubrirse,
ser creado y producido. Las dos concepciones son antitéticas y dispares:
la de Bacon m ira al porvenir.

Nicoló Machiavelli

Si com param os las tesis de Nicoló Machiavelli y de Thom as Hobbes
advertimos, de entrada, diferencias notables. 11 principe es, en último
térm ino, una serie de consejos a los hom bres de Estado para que
puedan alcanzar la totalidad de sus propósitos. Es verdad que en la
teoría de Machiavelli subyacen tesis de ord en político, de no escasa
im portancia: desea, pongo p o r caso, la unidad de Italia y plantea la
suprem acía del Estado sobre los individuos. Tam bién es cierto que
su p u n to de partida teórico, por supuesto que implícito, es el indivi­
duo am bicioso que despliega su personalidad, poderosa y fuerte, en
la g uerra y la política; el individuo, desprendido de las corporaciones
medievales, u n objeto em pírico, si puedo decirlo así: el individuo
fuerte del R enacim iento italiano. Dice Machiavelli que no le “es po­
sible p resen tar lecciones más útiles a un príncipe nuevo que las ac­
ciones” del hijo del papa A lejandro VI, Cesare Borgia :58 “Después de
hab er resum ido todas las acciones del duque, no me es posible con­

37 The end of our foundalion is the knowledge o f causes, and secret moíions o f things;
and the m larging o f the bounds o f hum an empirt, lo the effecling o f all things posúbln (Nezv
Atlantis, op. cit., p. 210, col. 2). La edición española tiene cambios sustantivos:
donde Bacon dice j ecret rnotwns traduce “secretas nociones"; donde se lee hum an
empire, se traduce "ia mente hum ana”.
58 Nicoló Machiavelli, “II principe-’, en Opere scelle, antología de Gian Franco Be-
rardi, con una introducción de Giuliano Procacci, F.ditori Ríuniti, Roma, 197S. El
texto italiano, por extenso, dice así: Se adunque í¡ eonsiderra tul ti e' progresa del due a, si
vedrá superfino distorrere, perché io non saprei quali preertti mi d a n migliori a uno principe
nuovo, che b esemplo delle axioni sua... (p. 30). l*a hemos confrontado con la edición,
sin duda excelente, de Edmundo González Blanco (a quien se debe también el Estu­
dio introductorio), Nicolás Maquíavelo, El principe, comentado por Napoleón Bona-
parte, Ediciones Ibéricas, Madrid, sin fecha, p. 285.

non sapr/n riprenderlo. 27: Di qui nacque che tutti profeti armati vinsono. al m argen 59 Machiavelli. pongo p o r caso. p. extrae “reglas generales”. P or ejemplo: el príncipe no debe incautar los bienes de la víctima. anzi mi pare. se dibuja un concepto im plícito del hom bre de acción. si al­ guno. en edición española. que calcu­ la y actúa. 280. 76-77: perché li uomini dimenticano piú presto la mente dél padre che la perdita del patrimonicf. en este contexto me parece más prudente usar una palabra sencilla (como poder). y hasta m e atrevo a p roponerle com o el m odelo a im itar a todos aquellos que p o r la fortuna o p o r las armas de otros h an ten i- do acceso al p o d er ” . pp. e li disar- matt Tuinimmo\ en edición española.denarle. al examinarlos.59 En Machiavelli. Desde luego. p. “porque los hom bres olvidan más pronto la m uerte de su padre que la pérdida de su patrim onio ” . González Blanco traduce por “soberanía" la palabra italiana imperio. de Machiavelli mismo. p. este hom bre que escribe II principe p ara uso de los hom bres de Estado? ¿Qué clase de sujeto científico. que sólo con mucha dificultad se podría aplicar a un príncipe del Renacimiento italiano. op. ¿Lo hay tam bién del hom bre que describe al hom bre de ac­ ción. m ientras que los desarmados se han arruinado ” . 6. Machiavelli parte de los hechos singulares y. sin embargo. sin ilusiones de ningún üpo. come ha falto. el príncipe ambicioso en Las tragedias de Shakespeare? ¿Son Ricardo III y M acbeth. . op. op. ya que la voz '‘imperio”.61 Digamos que lo decisivo del análisis de Machiavelli es que. c it. cit. De esta expresión se ha valido Isaac Deutscher para titular sus libros sobre Trotsky. hallam os en la obra de Machiavelli? ¿El sujeto frío. com o se dirá después. esta voz implicaba el mando supremo y. en edición española. 293. denota una realidad política diferente. 348. p. las encarnaciones del príncipe de Machiavelli? ¿Es la sangre. la desnuda am bición. p. soberano. en el español actual. 61 Machiavelli. por lo tanto. sin que nada le im porte? ¿Ha desaparecido en él la base m oral de la política y ésta queda al desnudo. cit. en latín clásico. di preporlo imilabile a tutti colmo che per fortuna e con l ’arme d'altri sono ascesi alio imperio. 35: Racolte io adunque lutte le azioni del duca. ¿dónde quedan? ¿La am bición y la pasión desnudas? Machiavelli ¿examina la sociedad hum ana con la misma frialdad con la que Vesalio disecciona y contem pla u n cadáver? No cabe duda: las repúblicas de Firenze y Venecia tienen varios rasgos en com ún: han producido a un hom bre de acción que utiliza al O tro como m edio y no com o fin.. com o queda al desnudo. lo único que resta? ¿La justicia? ¿La ley? El Estado de d e­ recho.1 Machiavelli.60 “Todos los profetas arm a­ dos han vencido.

el poder. rcE. Chicago. 62 Thomas Hobbes. en sí mismo. un anhelo de dominio. columna 2 (en edición espa­ ñola. or that particular man. y en exceso. 5). no a éste o aquel hom bre. p. edición es de 1651). en la base em pírica de Machia- velli. diferente. Tal vez. sino a la hum anidad” (He that is to govem a whole nation must read in himself. es el hom bre. 1a pasión. un sujeto inglés. p. y no en vano. not this. Leviathan. y lo es a pesar de que tam bién tome com o p u n to de partida al individuo. H obbes vive en m itad de la guerra civil inglesa y es el ver­ dadero fu n d a d o r de la teoría política m oderna: considera en su horizonte teórico a Machiavelli. la teoría de Ma- chiavelli p erm an ece en el um bral de u n a explicación científica de la realidad social: es todavía. 1952. op. No existe. H e aquí el inicio teórico del que parte Hobbes: yo mismo soy todos los individuos (parafraseo a Kant: todo individuo político posible) y equivalgo a la hum anidad: el rasgo filogenético y el onto­ genético se u n en y el individuo. este individuo (Hobbes. al hom bre de Estado que anhela el poder. u na visión em pírica. Form and Power o f a Commonuiealth Ecdesiastical and Civil (la primera. tal vez). “Introduction". u n a m era abstracción teórica. trad. Sigo la edición de Melle Fuller para Encycoplaedia Britannica-The University of Chicago Press. but mankind63) . pero lo supera desde el inicio . H a transcurrido un siglo. aspectos de carácter subjetivo. Thomas Hobbes O tro. Porque Hobbes no hace la m era descripción del hecho político: el individuo del que parte Hobbes en el Leviathan es. 63 Thomas Hobbes. Leviatán o la materia.62 “Quien h a de gob ern ar u n a nación entera debe leer. p o r esa causa. un gentleman británico. Los individuos de los que había II principe tien en nom bre y apellido. Manuel Sánchez Sarto. 47. 1984.de todas las ilusiones morales del cristianismo y de la filosofía escolás­ tica. or Matter. a diferencia del hom bre singular de Ma- chiavelli. pone al desnudo la ambición que mueve al príncipe. cit. f/yrma y poder de una república eclesiástica y civil. la gloria. que no ha abstraído de m odo cabal su objeto de estudio. México. . Hay una excelente edición española. es el caso de Hobbes. Ludovico Sforza. Thomas Hobbes. Cesare Borgia. son los rasgos que subyacen en la tota­ lidad de la realidad política. algún supuesto de orden teórico que pudiera explicar la ambición política: el deseo. se llam an Cosme de Me- dici..

no en la isla que fue cuna del em pirism o. Hobbes crea un ente ficticio. Hobbes. igual a otro hom bre. La condición natural del hom bre es la igualdad: el hom bre es. p o r lo tanto. right. laun. (Humes philosofjhique. una figura de ficción. Alquié proporciona sólo la versión francesa de las objeciones de Hohbes. ‘Troisiémes objectiom. n o existen ni p ropied ad ni derecho ni ley ni jusücia. cada hom bre es el enem i­ go de los dem ás . civitas). critica (se lo ha pedido el padre M ersenne M). pp. Leviathan. u n Estado (en latín. H obbes postula la existencia de las leyes de la natu raleza. columna 1. los nervios a unas fibras y las articulaciones a unas ruedas que otorgan m ovimiento. com o se sabe. En el estado de naturaleza. en Rci'ié Descartes. 102-103). reina la desconfian­ za. H em os entrado en cam pos de abstrac­ ción suma: la teoría de H obbes parece h ab er sido creada en el conti­ nente europeo. dada su racionalidad extrem a. París. u na res ficta. q u e equivalen a las leyes de la razón. cuanto se halla en el intelecto (mind) proviene de las sensaciones y. en ese aspecto. op. p. avec les réponses de l'auteur". p o r naturaleza. En este p unto se aparta de las tesis de Descartes. edición de Ferdinand Alquié. en la guerra de todos contra todos. Si se apoya en el d erecho (right. la guerra de todos contra todos (war of every man against every man) . no hay dom inio civil. ñ t (en edición inglesa. Igual que en Aristó celes. Leviathan es u na m áquina (o un au tó m ata): si en el cuerpo hum ano el corazón equivale a u n resorte. ius). 86. n. El filósofo inglés finge la idea del Leviathan (el cuerpo social) desde un ángulo teórico.66 En este espacio ficticio. en esta entidad abstracta apoya Hobbes su teoría social. . En esta figura ficticia. 1967. ius). al ejercer su M Thomas Hobbes. lex) y derecho (inglés. r" Th. 599 ss. el “cuerpo ex tern o ” o “el objeto" (the extemal body or object) actúa sobre los órganos de la sensación. tam bién en Hobbes. latín. en la sociedad se crea una república. El derecho de naturaleza (vus naturak: the right of natme) es la libertad que cada hom bre tiene para usar su p o d er como le plazca. pp. Classiques Gamier. antes de que el hom bre ceda parte de su libertad al soberano. en espa.% t. laiu. el hom bre puede. Faites par un célebre philosophe anglais. D urante ese tiem po hipotético de guerra. a quien. no sólo en cuanto al cuerpo sino tam bién en lo q u e corresponde a sus facultades intelectuales (a se­ mejanza de lo que postula Descartes en el Discurso del método). antes de establecer la autoridad civil. la naturaleza y la razón son conm utables.ñola. H obbes distingue claram ente en tre ley (inglés.

la g uerra de todos contra todos. p. 101. p ero la ley (law. libertad. Al estado de naturaleza p u ed e la sociedad volver en cualquier m om ento. and cim- venant. En versión española: “Dícese que un Estado ha sido instituido cuando una multitud de hombres convienen y pactan. (en edición inglesa. históricam ente determ inado. ei estadio inicial de la h u ­ m anidad. Sánchez Sarto traduce commamoealth por Estado (y no por república). pp. 142. that is to say. a u n actor que los represente . u n actor. Al ren u n ciar a su dere­ cho a la guerra. every one uiith euery one. 158 . op. el derecho de representar a la persona de todos (es decir. at. Su capacidad etimológica es en verdad notable y las raíces que propone son en extremo correctas. columna 1). shall autht/rite. lex) determina. de ser su representante). los individuos hacen un pacto y establecen u n límite: este límite es abstracto y la ley determ ina la frontera que no se debe ni 6li Th. la naturaleza en el sentido bestial. la seguridad (y el so b eran o 66). pp. cap. lo mismo que si fueran suyos propios”. que a un cierto hombre o asamblea de hombres se le otorgará.®3 Adviér­ tase que en H obbes hay dos sentidos distintos de naturaleza: por un lado. obra de un consentim ien­ to m utuo. 106 ss). xvm. op. tanto en griego cuanto en latín o en inglés. nace el pacto p o r el que los hom bres aceptan la propiedad. debe autorizar todas las acciones y juicios de ese hombre o asamblea de hombres. del contrato social. cada uno con cada uno. 67 Debo decir que Hobbes hace un análisis minucioso y preciso de las palabras griegas y latinas que utiliza y distingue.. to be Iheir reprtsm- tative. en el sentido jurídico del térm ino. right to present the fierson o f them all. pues. de un acuerdo. hacer o dejar de hacer lo que desee. as well he that voted for it as he that has voted against it. la ley.57 Del Estado nacen todos los poderes coactivos . every one. that to whatuiever man. shall. Hobbes. la naturaleza com o equivalente de razón. be givert by the majarpart the. que los represente. por mayoría.4 Cammonweaíth is said to be instíluei when a multitude o f men do agres. que el Estado es fruto de u n pacto: el Estado es una institución que nace en el m om ento que los hom bres hacen un contrato en tre sí y n om bran a u na persona. Cada uno de ellos. en H obbes ningún estadio específico. or assembly a f inen. . á l . el Estado. capítulos xrv y xv. or assevibly of men. Para Hobbes. obliga y p o r lo tanto limita: de ella nace la renuncia y con ella el contrato: el h o m b re abandona el estado de guerra en el que se hallaba inm erso p ara cener acceso a la paz. cada hom bre se despoja de u na porción de libertad. en edición española. pues. cit. por otro. los hom bres designan a O tro. con gran sagacidad. all the aclions and judgmenis o f that man. in the same manner as i f they loere his orint (op.. tanto los que han votado en pro como los que han votado en contra. Estado de naturaleza no significa. cit. 86 ss. los sentidos que esas voces tienen. Al firm ar el pacto social. Hobbes afirma. op. p. situado en el inicio del desarrollo hum ano.

Para vencer la naturaleza. anular la ley. El origen simbólico de la sociedad. a través del lazo que lo limita y obliga: se dom ina a sí mismo y dom ina su naturaleza. virtud: salir del estado de naturaleza es posible si el h o m ­ bre firma. el que se halla arrojado. se debe hacer otro esfuerzo. El hom bre establece principios que lo vinculan. El estado de naturaleza es p o r lo tanto antihum ano. en el sentido técnico y jurídico de la palabra: aquel que está som etido. alguna etapa histórica real. este prim er hom bre carecería de orden. en el sentido civil. por esencia. p o r lo tanto. el pacto social. del Padre bestial de la H o rd a y este crim en genera u n a cohesión social. Al ceder parte de su li­ bertad. p o r la ley. Lo propio sucede en Hobbes: el terror es u na arga­ m asa (abstracta) que vincula en sociedad al individuo. desde "este ángulo abstracto en que se sitúa Hobbes. es obvio que la voz naturaleza n o designa en Hobbes lo que designa en Bacon: la naturaleza en Hobbes es un estado de guerra. aquel crim en original que creó la sociedad. la guerra de todos contra todos. malvado. un Adán bestial redivivo. Hobbes hace de la necesidad. de m odo simbólico. son necesarios la ley. es u n constructo (lo sabe b ie n ). soberano de sí mismo. sujeto. el horizonte his­ tórico que Hobbes visualiza es de violencia extrem a. Al hom bre lo u ne el Terror. es el sujeto del derecho. hace que la sociedad vuelva al estado de naturaleza en el que priva una guerra de todos contra todos (bellum omnium contra omnes). desencadenar la guerra civil. ley. de m anera necesaria. . los herm anos desean olvidar el asesina­ to mítico. el que yace allí. la sociedad en senado estricto nace sólo com o la consecuencia necesaria de este lím ite al que se sujeta el hom bre. Si fuera así. el que subyace. Para vencer este Terror. producto de la abstracción. este hom bre sometido. el sujeto que acepta ser súbdito del soberano para no som eterse a la naturaleza. sin em bargo. do n d e el hom bre era un casi animal.se p u ed e traspasar. H obbes no entiende p o r estado de naturaleza. libre. Así. es la ley. Según Freud. o sea. hacerse sujeto: sujeto de sí mismo. Carece de existencia real. el súbdito. al yugo del Estado. puede aban d o n ar la condición de súbdito. el asesinato del Urvater. El individuo del que arranca la teoría política de Hobbes es. el pacto social. propiedad y seguridad. el O tro es. el Estado. para guardarse del Otro: el O tro es el enem igo. Ese súbdito. P or lo tanto. se vuelve. El Estado y la ley son an a y la m ism a cosa. Hobbes postula al individuo autónom o y líbre com o la base sobre la que se apoya la sociedad. histórica'. R om per el límite.

diré que nuestro filósofo y astrónomo Carlos de Sígüenza y Gongo na le hace una señal de complicidad a Galileo Galilei (también filósofo y astrónomo). ed a lin figure geometriche. . sin du d a revolucionaria. De paso.En Bacon. basta con p o n er a nuestro servicio. por el sujeto de la ciencia. La bestia que somos sólo puede ser dom inada si la ley nos dom ina. al titular como titula la crítica a las tesis anticuadas de Eusebio Francisco Kino. primera edición. subraya un hecho sintom ático. 232. el de la inherencia del predicado. Galileo dice: “la filosofía está escrita en este grandísim o libro que continuam ente está abierto ante nuestros ojos (digo. Galileo Galilei Si se exam ina el asunto desde este ángulo. en México). no el hecho de m La filosofía i scritla in questo grandissimo libro che continuamente ci sta aperto in- nanzi a gli occhi (io dico Vuniverso). cerchi. G. nosotros somos esta naturaleza de la que debem os salir: la bestia está en nosotros. p. E saggiatore. si firmamos el pacto social. senza questi é un aggitar- si vanamente per un oscuro laberinto: Galileo Galilei. 1933. ma non si pub inlendere se prima non s'impara a intender la lingua. o el de la inherencia de las leyes tanto civiles com o natu­ rales in re. en la realidad. sema i quali meá e impossibile a intendere vm anam m te parola. El asunto es que. Florencia. sin cuyos m edios es imposible en tend er hum anam ente u n a palabra y sin los cuales nos agitamos vanam ente en u n oscuro laberinto ” . e conoscer i caralteri son triangoli. círculos y otras figuras geométricas. el im pe­ rio de la ley. Barbera Editare. en la sociedad y en cada uno de nosotros. incluso la proposición. el libro del mundo haya sido escrito p o r la mano de Dios. sino que estarían. en cam bio. En Hobbes. cuya consulta agradezco al Instituto Italiano de Cultura. Roma. que ha transform ado ya los antiguos signos cualitativos para volverlos cuantitativos: cam bia el signo gráfico. el universo). volumen vi. Mascardi. Los caracteres en los que está escrito el libro del m undo no son algo puesto p o r el ego. la naturaleza está en nosotros. si hacem os nacer. p o r sí mismos. la naturaleza ante nosotros. tal vez. desde un ángulo téc­ nico y m aterial. nel quale con bilanci esquisita e giusta si ponderarlo le cose conlenule nella Libra Astronómica e Filosófica di Lolario Sarsi Singesano. 1623 (hemos seguido la edición fac similar de la Edizione Nazionale. hecha p o rG .69 Es claro: la lengua en la que está escrito el libro del m undo es la matem ática. pero no puede entenderse si antes no se procura en ten d er la lengua y conocer los caracteres en los que está escrito: estos caracteres son triángulos. de Galileo.

en Galileo. el ego.que el carácter d e ese signo se halle im preso in re. La m etáfora es clara: el m un d o es un libro y el libro puede leerse. la realidad tiene rango universal. el Dios científico que escribe la filosofía de acuerdo con símbolos m atemáticos. libre y plena. p o r sí mismos. en todo su esplendor. ya que estamos en la era de Gucenberg. insisto: ¿quién im prim e este libro? ¿Quién escribe este libro? ¿Acaso Dios? La m etáfora es trans­ p arente y Galileo ya ha sustituido la participación del Dios cristiano. los caracteres en que está escrito lo real (el libro del m undo) son signos m atem ádcos. Es obvio que los símbolos m atem áticos en los que está im preso el libro del m u n d o se hallan. Desde luego. el que ignore las m atem áticas se agitará vanam ente en un oscuro laberinto. Rene Descartes. hacia la eclosión del sujeto cognoscente. Sin em bargo. En Aris­ tóteles la realidad carga consigo la parte activa: la realidad imprime los rasgos universales (la causa formal) en la tablilla de cera (el alm a). ¿Q uién escribe este libro? O mejor. lo dije. ¿quién im prim e los símbolos m atem áticos en que está escrito el libro del m undo? El escritor ¿es Dios? Dios ¿es el im presor? Lo advierto: este sujeto. A p artir de ahora será necesario realizar u n esfuerzo para en ten d e r los rasgos en los que el libro del m undo ha sido escrito. el 310. los signos del libro no son palabras sino sím bolos m atem áticos. Los caracteres p u ed en y d eben ser descodiftcados y sólo quien conozca los símbolos m atem áticos es capaz de descifrar­ los. que hem os de en contrar en su casi contem poráneo. la arbitrariedad de los sentidos es rechazada y es sustituida p o r signos universales: la canti­ dad y la m edida. Pero. impresos en la realidad misma. el ser (las cualidades de lo real). Por lo tanto. . del éycó. hacer algo más que sólo abrir los ojos y m irar para que apa­ rezca. en cam bio. p o r el Dios m oderno. P or esto. Para Galileo. el sujeto (rena­ centista) de la ciencia n o pone los signos en el libro: se limita a leer­ los o a descifrarlos. en este libro inm enso (se hallan in re). Para Aristóteles. Este cam bio básico postulado p o r Galileo perm ite. Quien carezca de los instrum entos del entendim iento (los símbolos matem áticos) habrá de moverse “en un oscuro laberinto". se destaca aquí un gran movimienLo hacia la actividad. para Galileo. se debe ap ren d er a leer estos signos. a p artir de entonces. Se advierte un leve deslizam iento de inten­ ción al com parar las tesis opuestas de Aristóteles y Galileo. en tanto que. que creó el m u ndo a su im agen y semejanza.

el sujeto científico realiza ya una actividad fundam ental. son buenas. digo. com o las cosas salen de las m anos del alfarero. el Dios de Galileo es un hom bre de ciencia m oderno. u n sujeto que piensa como todos los científicos (m odernos) lo hacen y escribe el libro del m undo con s ím b o lo s matem áticos. no se limita a ha­ blar. N o es u n Dios que se limite a reproducirse de m anera sexual. . un matemático: se ha llegado al lím ite que franqueará Descartes: desde éste. Dios es u n sujeto científico. a ver que aquello que brota de sus m anos.

de este compromiso. la filosofía preguntará p o r el carác­ ter del sujeto que en uncia el juicio: ¿quién habla? ¿Por qué causa la sentencia del sujeto que habla tiene rango universal? La filosofía cartesiana h a sido tradicionalm ente vista com o el fru­ to de un grave com prom iso. en Amsterdam. Losada. es necesario exam inar sus tesis sobre la res cogitans y la res extensa (en latín) y la chose qui pense y la chose éstendue (en francés antiguo). Tales prejuicios actuaron en forma de supuestos y limitaron desde un principio no sólo el descubrimiento inicial sino todo el desarrollo de la doctrina cartesiana.LA REVOLUCIÓN CARTESIANA Para captar en toda su dim ensión el cambio profundo que se da en la filosofía a p ard r de Rene Descartes. por lo demás importante: Substancia y función en el problema del yo. por Elzevier. en particular p o r lo que corresponde a la teoría del sujeto. en un libro. edición de Ferdinand Alquié. Descartes se vale del antiguo signi­ ficante substance para referirse p o r igual a la res cogitans y a la res ex­ tensa. la traducción francesa fue publicada en París. entre otros. Allí. Frondizi le reprocha a Descar­ tes el hecho de que “su descubrimiento del Cogito se vio limitado por una serie de prejuicios que debía a su formación escolástica y que no había podido desterrar de su espíritu. el libro que redactó para la princesa Elisabeth. . igual que en los textos polém icos de las Réponses. Y poco más adelante: Descartes “lanza al substan tialismo por la nueva y fructífera ruta de la conciencia”. se dice que sus tesis son revolucionarias y que transform an la filosofía de m odo radical. por Henri Le Gras. en 1647. § 11 (la primera edición se hizo en latín. 2 René Descartes. una substancia} Es cierto que. en suma. citemos lo que afirma Risieri Frondizi. René Descartes. en particular en Principes de laphiloso- phie. por otra parte. Les Principes de la philosophie. 16). Buenos Aires. desde el m o­ m ento en que escribe Descartes. Pero. Lo decisivo es que. se afirma que Descartes cosifica el principio y hace de la res cogitans (su postulado revolucionario) u n objeto. en 1644. 17). u na cosa. aun cuando tenga “una seria limitación: el descubrimiento del Cogito tendrá que arrastrar la pesada carga de la categoría de substancia con todos sus derivados y consecuencias" (p. 1952.2 Pero en sus obras sistemáticas (aquellas que van del Discours 1 Como un claro ejemplo. Y en particular su concepción del yo” (p. Por u na parte.

til . como ya lo hemos puesto de relive. bajo esas entradas. arbitrario ¿quién lo d uda ya? P or esto. responde en Descartes a un objetivo claro: el de lograr una revolución profunda en los significados. Diré más: ni desde u n pun to de vista lingüístico ni desde el ángulo filosófico p u ed en ser equivalentes substantia y res (por lo que toca al latín) ni chose y substance (por lo que toca al francés). N o sólo: tam poco son conm utables entre sí res y chose. El signo es. pregunto. usa los dos términos y no sustituye chose por substance ni res por substantia. Garnier. lo que implica. de m odo necesario. Hi. puede advertirse que el térm i­ n o res no guarda relación con la voz chose (que viene del latín causa 4 CE. surgen dificultades. bajo la entrada causa. es tam bién el responsable de estos deslices semánticos. que no son equivalentes en las dos lenguas. Descartes prefiere utilizar estos conceptos o significantes nuevos (rtsy chose). op.uvresphilosophiqv. al usar esos significantes nuevos. 1972). chose. cuando habla de la res cogitans y la res extensa. Es de suyo obvio que ningún significante es del todo inocen­ te (m enos en este caso).es.3 ¿Por qué. 4 Emout y Meillet. que denota lo que está debajo y el participio de los verbos sto y stano: ver Ernoui y Meillet.de la méthode a las Meditationes de Prima Philosophia). al mismo tiempo: "chose ou substance” en no pocas ocasiones. cit. desde luego. advierto que Descartes dice. t. Descartes es consciente de que h a hecho u n a verdadera revolución filosófica (y que esa revolución incluye el aspecto term inológico). un cambio radical en los significantes. igual en latín que en francés. para hacerse entender. Esto quiere decir que. ni tam poco del térm ino francés chose. los significantes substantia y substance} Utilizar de m anera sistemática los significantes res y chose. ju n to al uso ocasional del significante latino substantia y del francés substance. en francés). . París. Desde la elec­ ción de los dos significantes. Descartes usa nuevos y radicales significantes de m odo sistemático (ms. utilíce aún el añejo significante de substan­ tia. D ebo advertir que el térm ino latino substantia no es en m odo al­ gu n o equivalente del térm ino latino res. 3 Substantia tradujo el concepto heleno de wtótnaat^ y se formó de acuerdo con esos mismos principios: el prefijo sub. Descartes sabe que el significado de los mismos adquiere connotaciones revolucio­ narias. en latín.. Pero aun allí. pese a que. Igual desde el ángulo diacrónico que del sincrónico. si tenía a la m ano. en algunos pasajes. En tanto que Descartes es el traductor de sus propias obras (del latín al francés y del francés al latín). op.

bajo la entrada res. 8 Ibid.. aun cuando. poco a poco. m ientras que en español (y en francés) dio su opuesto: realidad y real!' Res. que los significantes res y chose tienen que ver con un nuevo sentido de causa (p ero n u n ca con el de substantia). pues. cit. madera. Jean-Francois C ourdne. En relación con el concepto latino de res. el tér­ mino indica la m ateria de la que trata un discurso o su objeto. pro dujo voces como res publicae (asuntos del Estado) y tam bién su opuesto: priua- tae res. .y tradujo el concepto griego ccuía5). en sus inicios. 1 Vocabulaire. Al sustantivo masculino amo<. 1076. cuyo sentido es inicialm ente ju ríd ico y retórico [. pero 5 Bajo la entrada cmio£. p. lo que le perm itió pasar del cam po de la re­ tórica al d e la econom ía. la jurisprudencia.. al parecer. al que se le denomina “res" y “reses”. En español la vo/ latina m dio el significado de “ganado vacuno". la riqueza o el interés. Descartes desea m ostrar. 1076. adquiere el senddo de “acusación”. res designa la esfera de los bienes. designa el hecho o el asunto que debe ser discutido. y lo propio se podría d ecir del significante chose. op. p o r ejem plo. con frecuencia tomado en un sentido jurídico. s Emout y Meíllet. piedra. Lo único que m e interesa es m ostrar que la voz latina res no tuvo. responde el femenino am a.. llegó a ad q u irir el sentido genérico con el q u e se conoce (como lo tuvieron tam bién los térm inos negotio y res) . cit. la lógica y la metafísica. El significante dio significados opuestos: así. bajo la form a del acusativo rem.. autor del ensayo que con ese mismo título publica en el Vocabulaire Européen des Philosophies... cit. la posesión. pero tam bién se dirige hacia la posible designación de cualquier cosa y hasta de nada (rien). d e algo inerte (materia. Chantraine (op. Causa se vol­ vió el equivalente d e res. el actual significado de cosa.' dice que la palabra tiene u n a “notable in­ determ inación inicial”. En la retórica. a la del térm ino griego npayaa.9 En el caso. asociada a familiaris y publicas. “responsabilidad" que. pro d u jo en francés ríen (nada). en el filosófico el de “causa” y en el vocabulario médico el de “enfermedad".6 Añade C ourüne que “la historia filosófica de la palabra res es pa­ ralela. Al inicio.) establece que el término significa “responsable” o “causante de”.. p. debatido y juzgado en un proceso [. op. com o ya lo tiene. Ha sido equivalente de ser (to ov ) .] y no solam ente la realidad m aterial e individual dada o presentada inm ediatam ente ” . 0 Ibid. en el vocabulario jurídico. la cosa). sin du d a y d e m odo estrecho..] npayito.. causa tuvo significado jurídico: la cam a d e u n proceso.

adjetivo.10 Es probable. en griego (o de substancias. chose) y sus adjetivos (cogitansy extensa'. Desde un punto de vista gramatical. perro. las nueve categorías se predican de oíxría. Res dio lo mismo real que nada (rien). hombre. res cogitansy chose qui pense. la modifican. u n sustantivo o un sintagma nom inal (tks. el concepto de res llega. ya en el jesuíta Francisco Suárez. Son modos de la substancia. al inicio.tam bién puede enviar a los pensam ientos mismos. no parece. en Aristóteles? ¿Qué. mesa. ¿a qué seguir?). pero que fue traducida por substantia. P or lo mismo. alto o bajo. es obvio que esos dos significantes tienen origen distinto y que no son del todo equivalentes. Em pero. en la relación sintagmática. la substantia en la filosofía escolástica? Según el Estagiríta. que posee estatuto general en sentido ontoló- gico: cera. pre­ dicado y categoría no alteran el carácter del sustantivo (la substancia). pero pueden separarse de ella (en tanto que son accidentes): el perro. Son nueve los predicables que se desprenden de crocría (palabra que en verdad debería ser essentia. Insisto-. como substancia. pues. árbol. Sin em bargo. como ya fue dicho). qui pense y éstendue). p o r supuesto que no: véase lo que Aristóteles dice en las Categorías. ¿Son la traducción di­ recta del concepto que en latín designa substantia o el térm ino aristo­ télico oixjía? No. dice C ourtine. algo “só­ lido” o que fuera asociado a la idea de cuerpo (corpus). negro o café: sin em bargo. caballo. califica al sustantivo. a identifi­ carse con la esencia (quiditas). Pero sucede que Descartes le da una torsión de sentido a la relación grama- . que res haya com prendido. que este sentido trascendental sea el que haya tom ado R ené Descartes com o válido cuando designó con el térm ino latino res tanto al pensam iento cuan­ to a la extensión. la substancia perro en la term i­ nología escolástica (la oí)oía perro en la term inología aristotélica) sub- yace inalterada bajo todos los cambios. para tratar de hacer explícito mi planteam iento. De esta suerte. desde luego. sucede que el propio Descartes traduce su obra de una lengua a la otra y considera que sí son conmutables los dos con­ ceptos (resy chose). Hay miles de esencias. causa produjo chose y cosa. la esencia (el térm ino que Moerbeke tradujo p o r substantia). en latín). tantas cuanto concep­ tos generales haya: el predicado inhiere en la substancia como el adjetivo. es grande o chico. son sintagmas que se pueden descompo­ n e r en un nom bre. Vuelvo a la pregunta ¿qué es cnxna. igual que res extensa y chose éstendue.

no accidental. 1999. Bosque muestra cómo algunos adjetivos pueden adquirir el carácter de sustantivos. el vínculo se vuelve indestructible. La nueva relación entre res y cogitans. en vez de “substancia” (o de “sustantivo”) clase y. no se debe exam inar sólo desde u n ángulo gramatical: en esa relación Descartes p ropone una torsión del sentido habitual que existe entre la substancia y los accidentes. sustantivos: la extensión y el pensamiento. Por eso. pero lo cierto es que. volumen I. pero no podré hacer lo mismo con el concepto de res extensa. Lo que intento mostrar es que Descartes ha construido un sintagma nominal en donde el sustantivo y los adjetivos son inse­ parables y en el que. con (o sin) olor. “El nombre común". Real Academia Española-Espasa Calpe. Sintaxis básica de las clases de palabras. 60). por consecuencia. En esta nueva. . entre chose y éstendue) fuera la tradicional. entre chose y qui pense. desde un ángulo gramatical. en sí mismos y en tanto que unidad del nombre y el adjetivo. sólido (o fluido). que ya no es la relación sintagmática tradicional. dirigida por Ignacio Bosque y Violeta Demonte. necesaria. relación hay un cambio radi­ cal: la relación se produce bajo la forma de solidaridad total. anchura y profundidad. Pero no es así. Y un poco antes: pese a que las gramáticas tradicionales establecen que la diferencia entre el sustantivo y el adjetivo consiste en que éste se distingue del sustantivo en que no puede “subsistir por sí solo” y necesita “estar adherido a un sustantivo”. el sustantivo y el adjetivo.tical entre el sustantivo y los adjetivos. 3-76. Sí la relación entre res y cogitans (entre res y extensa. aun cuando “los sustantivos y los adjetivos coinci­ den en sus rasgos morfológicos. entre los términos res y chose y estos falsos adjetivos (que dejan de tener el carácter de la m era inhe­ rencia). y esta concepción tradicional es la misma que existe lógicamente entre “substancia” y “accidentes". no puede separarse de sus atributos.n 11 Véase Ignacio Bosque. im aginar y pensar la cera como algo d u ro (o blando). es decir. pp. la lingüística actual sustituye esa añeja oposición diciendo. 59). Se p u ede decir que Descartes sostiene un nuevo tipo de rela­ ción gramatical entre el sustantivo res y sus atributos. el adjetivo habría de calificar al sustantivo como los accidentes inhieren en la substancia. en Gramática descriptiva déla lengua española. Si escribo res extensa. una sola categoría. la relación rem ite de inm ediato al conjunto de los atributos que le son inseparables a la extensión: altura. Madrid. p. el sujeto y el predicado. entre res y extensa (lo mismo que entre chosey quipensey chose y éstendue). con todas sus funciones.. los sintagmas res extensa y res cogitans son. Esto sucede con el sintagma res extensa: sus tres atributos no pueden separarse de la extensión. El sintag­ ma res cogitans. los del adjedvo nunca se interpretan semántica­ mente” (p. Descartes establece una relación determ inante. Puedo ver. en lugar de “accidente” (o de “adjetivo”) propiedad (ibid. Allí.

Tam poco describe ese espacio como lo h ará después. trazado sólo a base de líneas puras y fuerzas mecánicas. los cuerpos? Descartes resuelve la contradic­ ción más tarde. desde todos los lados que nu estra im aginación p u eda extenderse. jusques a une dislance in- définie [. Descartes añade que se trata de “un verdadero cuerpo.. xr. continúa: “la m ateria que Dios ha creado se extiende lejos. 32-33). (en la edición de F. perfecta­ m ente sólido”. Allí Descartes escribe: habrem os de su poner que Dios “crea de nuevo alred ed o r nuestro tanta m ateria cuanta para que.] toutes les longuturs. Adviértase: Descartes no usa ninguno de los signifi­ cantes que luego serán los aspectos clave de su pensam iento: ni res ni chose (ni res extensa ni chose éstendue). res exten­ 12 Luis Villoro. op. Sin em bargo. como el espacio p u ro de la geom etría.. cit. . f c e . L a idea y el ente en la filosofía de Desearles. El texto dícc: supposons que Dieu créa de nouveau lout autour de nous lant de matiere que. 15 Le monde. pp. que califico de novedosa).] supposons que la maliére que Dieu aura cree s ’étend bien loin au delá de ious cóté. pues. a una distancia indefinida”. y por todos lados. de quelque cóté que notre imagina t ion se piiisse ¿tendré. Descartes parece usar la añeja fórm ula es­ colástica (y no esta otra. Luego añade que se ha de concebir esta m ateria recién creada com o “un verdadero cuerpo perfectam ente sólido que llena p o r igual toda la anchura... p ueden trazarse tres líneas perpendiculares en tre sí: altura. México. asi lo estima Luis Villoro . no cabe n in gu na posibilidad de vacío: ¿cómo se m ueven. 13 El espacio. en Adarn Tannery. grave: si el espacio es “un verdadero cu erp o ” y p o r lo tanto. ya que.. desde cual­ q uier pun to del espacio. desde ese texto tem prano. pp. 1965. an ch u ra y profundidad).. será visto p o r Des­ cartes com o el cuerpo indefinidam ente extendido (que llena las tres dim ensiones geom étricas del espacio euclidiano. la altura y la profundidad del gran espacio en m edio del cual hem os detenido nuestro pensa­ m ien to ” . no perciba n in g ú n lugar que esté vacío”. pp. largeurs et profandeurs de ce grand espace au milieu duquel nous avons arrété notre pensie. al afirm ar que el espacio es geom etría pura...12 Pero antes de pasar al exam en del proceso que lleva a Des­ cartes al térm ino de la II M editación. En el texto subyace esta contradicción. perfectamente sólido.] concevons-la córame u n vrai corps parfailem enl solide qui rempli [. 108 ss. en la II M editación. he d e reco rd ar que en Le monde ou Traite de la lumiere Descartes no utiliza todavía estos signifi­ cantes (res extensa y chose éstendue). elle n ’y aper(oive plus aucune lieu que soii vide [.s. 344-345. Alquié.. en el m om ento de e x a irin ar el famoso caso de la cera.

fría. no producirá ningún sonido ” . I. si articulo ferias. reve-t-eller l. I. omnia denique illi adsunt . Corre el año de 1633. su tam año son aparentes. todavía retiene algo del olor de las flores de las que fue tom ada. produce algún sonido [. pp. ac. sa. nondum amisit omnem saporem sui mellis. lr> De este sueño se ha ocupado. en su encierro de LTlm. París.).. apenas si se la puede tocar y. en París. chose éstendue. R ecordaré que “el p rim er principio de la filosofía que buscaba” lo encuentra. se hace líquida. 17 Lue- u Al menos. tanto los que condene este primer volumen c u a n t o los que contiene el segundo: Questions cartésiennes. x. perfectam ente sólido”. emütet sonum. Meditationes de Prima Philosophia. su figura. Em pero. antes que de la res cogitans. 16 Descartes habla de la res cogitans. facile tangitur. p o r 1637 aparecerá Discours de la méthodey ocho años después. París. 217-219: Alquié ofrece un resumen: t. antes que de la res extensa. en la II M editación. hanc ceram: nuperrime ex fa vis fu it educta. 15 El texto latino de Olympiques se publica en A’r. pp. el color cambia. se la p u ede tocar y si se la golpea. II. magnitudo.] he aquí que m ientras hablo ia acerco al fuego: lo que resta del sabor se exhala. aquí invertiremos ese o rden y. figura. Jean-Luc Marión en su ensayo “1. El cogito es desde esa fecha tem prana la base del conocim iento cierto: surge en el contexto de un sueño. Sur l'egoy sur Dieu. 17 El texto latino de la Meditatio secunda dice: Sumamus. y no un “verdadero cuerpo. con agudeza extrema. pues recuérdese que estos dos textos. exempli causa. nonnikil ret 'mel odmis jlim im ex quibus calléela est.e Monde ou Traite de la la­ miere y Traite de Ihomme. 1991. pero no es así: sólo deseo subrayar que Descartes afina poco a poco su instrum ental teórico. dura íst. frígida est. 1996. volumen primero. ya muerto Descartes. pp. si se la golpea. ejus color. para nuestro asom bro . No omito señalar el carácter verdaderamente nove­ doso de los ensayos de Jean-Luc Marión. manifesta sum. 7 ss. Mélhode et métaphysique. el olor se desvanece. Presses Universitaires de France.a pensée. su tam año aum enta.es trois songes ou l’éveil d u philosophe” ( Questions cartésiennes. se calienta. es lo que puede ser datado de acuerdo con la correspondencia del propio Descartes. dará luz para en ten d e r la res cogitans. es dura. descubrí los funda­ mentos de u n a ciencia adm irable”15). 52-63. fueron publicados por Glerselier.lA Esta precisión sem e­ ja carecer de im portancia.. H e aquí la expo­ sición del Cartesio: “Tomemos p o r ejem plo este trozo de cera que acaba de ser extraído de la colmena: n o ha perdido aún la dulzura de la m iel que contenía. p o r el lejano año de 1619 (el 10 de noviembre da cuenta de un sueño y dice: “lleno de entusiasm o. la figura se pierde. p u f . su color. en 1664. hem os de exam inar el proceso p o r el que se establece la res extensa-.

il e s t dur. color mutatur. emittet sonum. á peine te peut-on toucher. il ne rendra plus aucun son. sa grandeur. sa grandeur augmente. ¿De qué m anera? “¿Qué es entonces esta extensión?” Desechados lo flexible y lo m u­ dable. nemo aliter pulat ( a t . el proceso de la argum entación cartesiana. t . figura to- Uitur. París. Remanetne adhuc eadem ra ? Remanere fatendum est. se desechan dos de estas categorías (lo flexible y lo m udable) y. j it calida. vix tangit potesl. el texto francés de la Méditalion seconde. f ii liquida. e n la edición de Alquié. pp. dice: “veamos qué resta”. tercero. a pesar de todo. . t. pues. y dice: “no puede ser nada de lo que he indicado p o r m edio de los sentidos. sa couleur se change. et personne ne U pmtt nier (at.] Mais voici que. sa couleur. Son sólo aspectos que la “im aginación” conci­ be: pero cuanto concebim os de la cera no se cum ple sólo “por la facultad de im aginar”. agrega. Así.. l'odeur s ’évanouit. il devient liquide. que píense ahora que la cera no es ni la dulzura de la m iel ni el agradable olor de las flores ni la blancura ni la figura ni el sonido. ix . 423). et quoiqu 'on le jrappe. Sigamos. odor expiral. No se detiene aquí la argum entación. p. vii. igni adnujvetur. nadie puede negarlo”. sólo queda lo extenso.go inquiere si la cera. ut corpus aliquod possit quám distinctissime cognosci. flexible y m udable”. que poco antes “se m e aparecía bajo estas formas y ahora lo hace bajo otras”. 3 0 . nec jam . puesto que todas las cosas que caían bajo el gusto. tras esos cambios. en la edición de Alquié. il rendra quelqiu s o n [.. ii. on l'appmche du feu: ce qui y reslait de saveur s'exhale. la vista. el tacto o el oído se han alterado” y pese a todo “la m isma cera perm anece”. con cuidado. prim ero. n. p. il retient encare quei- que chose de l'odeur des Jleurs dont il a élé recueilli. cependant que je parle. Descartes se p regunta qué es “lo que con tanta distinción” se co­ nocía en aquel trozo de cera. 1 9 6 7 . La respuesta: “nada sino u n a cosa extensa. A s u vez. al apartar todo lo que no le pertenece. il s ’échauffe. segundo. “la m isma cera perm anece”. Sed ecce. sa figure. Descartes pregun­ ta qué es lo que imagina de la cera y. dum loquor. perm anece y dice: “Es nece­ sario confesar q ue perm anece. p. cresál magnitudo. La mime áre demeure-t-elle aprés ce changement ? U fa u t avouer qu 'elle demeure. traducido por el duque de Luynes y revisada por el mismo Descartes. el olfato. Por últim o. “sino tan sólo un cuer­ p o ”. nemo negat. 23-24. se ofreció bajo otras tres categorías de la im a­ ginación: la cera parecía ser flexible. mudable y extensa. si pulses. el si vous le fiappez. Pero “¿qué es eso de flexible y de m udable?”. on le lonche. la cera se presentó bajo una serie de rasgos sensoriales. establece: Prenons prnir exemple ce mcrrceau de áre qui vient d ’étre tiré de la ruche. il n ’a pas encare perdu ¡a douceur du miel qu 'il contenail. son apparenles. 1 8 7 ) . saboris reliquiaue purgantur. pregunta. il est froid. ¿Cómo avanza Descartes en sus argum entos? P uede ser. “Es necesario que acepte que no sabría qua¿ requiri vidmtur.

p o r la im aginación. ¿Qué queda. de acuerdo con Descartes. Lo simple es. Para determ inar qué es lo que. muy poco. De nuevo. como el perro y en últim o térm ino. algo de ella permanece. lo simple. como de todo cuerpo. el aire y el fuego? Descartes ¿habla de átomos. ¿es un individuo? Las partes simples de la res extensa ¿son elementos. de la oüoía aristotélica? Nada. el sensorial? Poco. se logra el conocimiento claro y distinto de aquello que la cera es.concebir p o r m edio de la im aginación lo que la cera es y que sólo mi entendim iento lo concibe”. La esencia de la ex­ tensión se capta sólo por una mentís inspectio. ¿substancia. Descartes exam ina la cera p o r medio de los senddos y desecha el conjunto de los datos sensoriales que la cera ofrece. permanece: su extensión. res extensa. por úl­ timo. es lo mismo que posee todo cuerpo: ser algo. Recapitulemos. com o aquellos que los filósofos helenos postulaban. un rasgo característico de la teo­ ría de Descartes. la siguiente: “¿Qué es p o r lo tanto esta cera que no se p u e­ de concebir sino p o r el en tendim iento o p o r el espíritu?” La cera es res extensa. Veamos qué es la mentís inspectio. la tierra. se puede dividir cualquier parte de m ateria en algo más peq ueño aún. para Descartes. chose éstendue. dirá que la cera se ha alterado y que. en esta larga argum entación cartesiana. ¿Qué es lo simple. es preciso elevarse a otro nivel superior (el de la mentís inspectio). lo que com pone la res extensa. resta de la cera. p o r conse­ cuencia. el agua. La respuesta cartesiana es. Los datos sensoriales se alteran tan pronto com o la cera es derretida por el fuego. de la vieja substancia escolástica? ¿Qué. chose éstendue. En varios pasajes Descartes dice con claridad en qué consiste su m étodo y no hay duda a ese respecto. para Descartes. sólo es algo extenso. en realidad. La substan­ cia cera ¿permanece? l a cera es. la mentís inspectio. Descartes pasa así al segundo nivel de análisis: el nivel de la imaginación. extensión. nu n ca el átom o. el proceso p o r el que determ ina qué son la res cogi- tans y la res extensa. una cosa indefinidamente extendida en altura. anchura y profundidad: la cera. y sólo p or ella. en el sen­ tido de la escolástica? Ni p o r asomo. esto que form a un todo complejo? En el caso de la res extensa. el . ya que dice que. ¿Qué perm anece de la cera en este nivel. Lo que la cera posee de substancia. Sólo por el espíritu nos resulta posible saber aquello que de la cera. extensión: por u na indagación del espíritu. com o todo el espacio. p o r acaso? ¿Qué en tien d e por cosa simple? P or supuesto. El m étodo se llama analítico-sintético: se divide el todo complejo para hallar sus partes com ponentes simples. pese a todo.

no la materia de que están hechos. De las cuatro causas aristotélicas. la idea o el aspecto de la cosa? No. de la esencia o de la substancia). ¿Es eso lo que Descartes dice en la II M editación? Los sentidos ¿nos proporcionan conoci­ m iento cierto. pp. si se quiere llamarla así): espa­ cio geom étrico: algo. Los tres atributos los posee en grado superlativo. . de la res extensa. Descartes afirma que los sentidos engañan. cit. idéntica a sus atri­ butos: la res extensa es idéntica a sus tres atributos: altura. el aspecto (el eiSoq). No se puede concebir sin ellos . esta mentís inspectio es un acto simple'. es la forma.conctyto simple. ¿Tiene esto alguna posible relación con la teoría aristotélica de la oíxría o de la substancia de la escolástica? Nada. árbol. le son inseparables y coinciden de m anera inm ediata.’ 8 A ñado que para Aristóteles los sentidos son. en Descartes. anchura y profundidad: res extensa. la res extensa. P or el contrario. de ninguna m anera. extensión. mesa. cera) que Aristóteles y la escolástica concebían y de las que podían predicarse las otras nueve categorías: sólo hay extensión (o substancia material. u n a cosa que se extiende indefinidam ente en altura. dice Descartes que sólo hay una cosa (o si se desea usar aún el concepto tradicional: sólo hay una substancia). Así. en lugar de u na m ultiplicidad infinita de substancias. de la extensión. la extensión. hom bre. la intuición.. la extensión es idéntica al conjunto de sus atributos y no se puede concebir sin ellos ni puede separarse de ellos.. según la mentís inspectio. Es claro que Descartes desecha la vieja teoría de la substancia escolástica (o la ovxría aristotéli­ ca). La idea y e. que concibe como “la exis­ tencia efectiva del atributo": la “sustancia" es. pues. si pu ed o decirlo así. No hay para él la infinita cantidad de esenáas o substancias (perro. con la extensión. com o lo hace el ypátpo en la ta­ blilla de cera. anchura y profundidad. Por lo tanto. d irectam ente conceptuales o cum plen u na función conceptual: a través de la sensación. el eíóoq. la an ch u ra y la profundidad. Is Villoro.. la que pasa p o r los sentidos y se im prim e.l ente. Tiene Villoro toda la razón: Descartes esta­ blece un “nuevo concepto de sustancia”. caballo.. cosa extensa. que sólo la mentís inspectio p ro p o r­ ciona el conocim iento cierto de la cosa. 104 ss. la forma. chose éstendue. com o en cambio sí se pueden apartar las categorías aristotélicas de la oúcría (digo. Significa que. concef)tuaU ¿O frecen el concepto. el alm a capta la forma de los objetos. que la im aginación no puede concebir lo que la cera es. trjy. posee tres atributos y sólo tres: la altura.

no se pueden separar de la extensión. la crucría aristotélicas. Se p reg u n ta Descartes: “¿Qué era esto que yo creía ser antes? Sin ninguna dificultad. igual que la res extensa. es idéntica a sus atributos. de tal m odo que la extensión es idéntica a sus tres atributos: altura. Veamos ahora lo que Descartes postula a propósito de la res cogi­ tans. que ya vimos. Lo hacem os así. No se detiene aquí la diferencia profunda: en Descartes. eso que perm anece por debajo del cambio: lo que no necesita de otro concepto ni de ninguna otra cosa para subsisdr. este algo del que Descartes habla). anchura y profundidad. tal vez. por cierto. se pregunta si tiene cuerpo o no. son verbos y no sustantivos. siquiera en algo. ya que sería necesario investigar qué es anim al y qué racional”. pensaba que era u n hom bre. Villoro concluye que Descartes no es capaz de superar la determ inación escolástica de la substanáa y que su concepto es el tradicional. de la chose qui pense. podría adm itir que Descartes atribuye a la materia (a la exten­ sión) una sola de las varias caracterísdcas de la substancia aristotélico-esco- Icisticcc. Pienso que. aceptem os que la res cogitans (ese asunto. ¿Cuáles son los atributos de esa res cogitans? Advierto. Los atributos de la res cogitans. Sin embargo. de entrada. dedene el análisis donde Descartes dice: “la misma cera per­ manece. tanto a la res extensa cuanto a la res cogitans. no existe ninguna substancia cera. Villoro va a examinar el ejemplo de la cera. que no son los objetos en los que piensa la m ente. No es así. De allí. nadie puede negarlo”. para él. según él. Pero ¿qué es un hom bre? ¿Diría que es un anim al racional? No. a los conceptos de res extensa o chose éstenduá No. pese a lo cual Villoro afirma que Descartes queda preso “del signi­ ficado h ered ad o de las palabras” y que. si posee o no sentidos. en la m edida en que el m étodo cartesiano se aplica p o r igual a la extensión que ai pensamiento. “la sustancia úni­ cam ente puede ser conocida por sus accidentes ”. su concepto revolucionario. Luego. o acaso no captó que. la substantia o la asentía escolásticas ¿se parecen. En todo caso. el peor de los casos. Lo que estable­ ce Descartes ¿guarda relación con las categorías aristotélicas? El {jjtoxm|i£vov. Por lo pronto. que le son inseparables y con los que se identifica). los atributos de esta pretendida substancia son tres y se obtienen por la mentís inspectio. y dice que “pasa . Lo que sí existe es la res extensa (con sus atributos de altura.19 Para dem ostrar su tesis. Villoro no avanzó en la argumentación de Descartes. anchura y profundidad. ya lo he dicho.

haec sola a me divelli nequit. et je n ’en rencontre aucune que je puisse dire étre en moi [. Qu'est-ce qu'une chose qui pense ? C. mens.. enton­ ces? U na cosa que piensa. . Descartes precisa que le mot de penser significa non seulement enlendre. sum igitur praecise tantúm res cogitans. ] Passons done a u x atlributs de l ’ame. et je trouve id que la pensée est un attnbut qui m ’appartient: elle seule ne peut étre détachée de moi. qui imagine aussi.. 183-186). P or últim o.. p p .] M ais qu est-ce done que je suis? Une chose qui pense.. intelligens.. sive animns. ut illo velim Ínter istiusmodi subti- litates abuti [. qui rtie. et qui sent ( a t . sive intellectus. ¿Qué es u na cosa que piensa? U na cosa que duda. j ’ai pensé que j'étais un homme. ix . Descartes se interroga otra vez: “¿Qué es eso que soy. qui veut.. qui affirme..] Or je suis une chose vraie. ego existo. & veré existens. Sum autem res vera. es decir.. un espíritu. Además. nolens. cit. autant de temps que je pense [. afirma. A su vez. ¿Qué soy?. “no sólo comprender. op. niega. op.] Sed quid igitur s u m ? Res cogitans. qui concoit.] Quid vero ex iis quae anima* tribuebam? Cogitare? Hic invenio: cogitatio est. dice que en él encuentra. concibe. M ais q u ’est-ce qu'un homme? Dirai-je que c'est un anim al raisonnable? No certes: car il faudrait par aprés rechercher ce que c'est qu'animal. mais aussi sentir. id est. un entendemenl au une raison [. Ego sum. Yo soy. sentir “e. si cessarem ab omni cogitatione.. desear. imaginar. vrr. pp. negans. sentir est la méme chose iei que penser (§ 9): “la palabra pensar” significa para Descartes..y repasa todas esas cosas en su espíritu”. atque ita ex uná quaestione in plure. certum est. pues. Q uandiu autem t Nempe quandiu cogito. no desea y que tam bién im agina y siente ” :20 así. et ce que c ’est raissonable [. nec ja m mihi tantum otii est. sive ratio. á? quid rationale. sino u n a cosa que piensa. imaginans quoque. víais combien de temps ? A savoir. p ero ¿por cuánto tiempo? A saber. c ’est-a-dire un esprit. 25-28.s iifficilicrresque delaberer. voces mihi prius significationes ignotae. précisément parlant. desea. en la edición de Alquié. cit. affirmans. Pero ¿qué cosa? Ya lo dije: u n a cosa que piensa". un entendim iento o u n a razón”. Je suis.'est-a-dire une chose r/ui doute. por todo el tiem po que pienso”. cogitans [. inquiere Descartes y responde: “Soy u na cosa verdadera y verdaderam ente existente.. sino también sentir". et voyons s 'il y en a quelques-uns qui soient en moi [. quia postea quae- rendum forel quidnam anim al sit. Sed quid est homo? Dicamne anim al rationale? Non. la acción de pensar: “el pensam iento es un atributo que m e pertenece y sólo él no puede apartarse de mí.] je ne suis done. Quid est hncl Nempe dubitans_.. el texto francés dice: Qu 'est-ce done q u e j’ai cru étre ci-devantf Satis difficulté. hablando con precisión. sí. ] Un autre est de penser. en Les principes de la phihsophie. 416-421).. volens. N ihil nunc admitió nisi quod necessario sit verum. u t illico lotus esse desinerem. 20-22. á f sentiens ( a t . pp.. los atributos de esa cosa que piensa son los 20 El texto latino de las Meditationes dice: Quidnam igiiur antehac me esse putavi? Hominem seilicet. qui ne veut pas. j'existe. pues. vouloir. nam forte etiam fieri posset.5 aquí la misma cosa que pensar". q u ’une chose qui pense. pp. imaginer... cela est certain. A quí está ya la conclusión: “no soy. mais quelle chose?Je l'ai dit: une chose qui pense [-. en la edición de Alquié. et vrairnent existante.. yo existo. esto es cierto.] je passe et repaste toutes ces choses en mon esprit. sed qualis res? Dixi. que ninguna se halla “real­ m ente en él”.

Descartes evita utilizar el significante substanáa y lo sustituye. en relación con esto que nos ocupa (la construcción del sujeto científico). 29.21 Descartes concibe al sujeto. . El sujeto de que nos habla Descartes no es él como sujeto histórico. el concepto de substancia: el significante es significativa-. caloran senlio [. E ntre los actos de la res cogitans se hallan el deseo. oigo y hasta que recibo calor. p . peor. el latino y el francés. y eso es propiam ente lo que en mí se llama sentir y eso. en todos los casos. siem pre verbos. en el texto francés se dice: il me semble queje vais. Siempre escribió res cogitans (chose qui pense) o res extensa (chose éstendue). el Gran Otro. strepitum audio. Los animales no son capaces de sendr porque no son res cogitans. p. individual o psicológico. algo que estimo im portante: a lo largo de los dos textos de Meditaciones. vil. nunca sustantivos. Sólo en Réponses aux objections y en Principes de la phihsophie usó. El hom bre (la res cogitans. AT.. como sujeto del Deseo y no sólo como una entidad racio­ nal. Meditationes de Prima Philasophia. t. Señalaré. Méditaiions touchanl la premien phihsophie.] hoc est proprie quod in mí sentire appellalur. n. que j'ouis. en la edición de Alquié. por los signi­ ficantes res y chose. pues. et queje m'echaujje. en su aspecto corporal. 422). Por su parte. Descartes jam ás utiliza el concepto escolástico de substancia. la chose qui pense) puede sentir sólo porque es la unidad de extensión y pensamiento. ix. A T .. el sentim ien­ to. ¿Qué podem os concluir de la argumentación anterior? A estas alturas.actos de la m ente. al acto de pensar de m anera racional? Descartes agrega: “es cierto que parece que veo. tom ado así. atque hoc praecise sic sumptum nihil aliud est quám cogitare (“Meditado secunda”. n ’esí ríen aulre chose que penser (“Medi­ tación seconde”. 186). 23. no los objetos en que piensa. p.. siente porque en el concepto de cogito se halla la sensibilidad. pris ainsi précisément. es sólo extensión. et cela. por razones de claridad o polémicas. p o r último. no es otra cosa sino pensar ” . en edición de Alquié. pone en acto el pro­ ceso que supera al sujeto individual (o psicológico) para sustituirlo por el sujeto universal. la voluntad. ¿Por qué se h a reducido el concepto cartesiano de res cogitans al solo acto de pensar. sino el sujeto 21 En el texto latino se establece: . la im aginación. es obvio que la teoría cartesiana de la res (cogitans y extensa) nada tiene que ver con la antigua teoría aristotélica de la oixría o con la añeja teo­ ría escolástica de la substancia. de modo preciso. Además. son tan sólo cosa extensa y hasta el hom bre. no los cogitatios sino las acciones. el rasgo revolucionario de la teoría cartesiana estriba en el hecho de que. videlicet ja m lucem video. p. et c’est proprement ce qui en moi s ’appelle sentir..

muestra “un hecho propio de las lenguas indoeuropeas”. p. algo que piensa y cuyo pensamiento es el mismo de todo sujeto racional posi­ ble. “m archar a la cabeza”. el verbo francés pen- se7? ¿Cuál es su origen. el sujeto de la ciencia: el ego qus. después como oúcía. si le planteam os desde este án­ gulo ciertas preguntas a la filosofía cartesiana? ¿Cómo trabaja la d u d a m etódica si. “em p u jar d elante de sí” y se op o n e a duco. en la edición de Alquié. 2-3. 568. el cogito. La fi­ losofía h elen a p arte de u na estru ctu ra lingüística peculiar (la que poseen Las lenguas indoeuropeas) do n d e el verbo ser (el verbo grie­ go £Í(ii y el verbo latino sum) d eterm in a u na estructura q ue no tien en todas las lenguas conocidas (o sea..] la estructura lingüísdca del griego predisponía la noción de ‘ser' a una vocación filosófica" (“Categorías de pensamiento y de lengua". ~is. . la función de cópula o de lazo de u n ió n en tre el sujeto y el predicado.. en griego. qvie de ninguna manera es “una situación universal ni una condición necesaria". prístina. Ago. que se ha impuesto [. “g u iar”. la relación de estos posibles equivalentes ¿es directa.. de modo que fue “sin duda de una reflexión filosófica sobre el ‘ser’ de donde surgió el sustantivo abstracto derivado de eívcci: lo vemos crearse en el curso de la historia: primero como wcsía en el pitagorismo dorio y en Platón. t. conviene señalar que tam poco son equivalentes del todo los verbos cogito (latino) y penser (francés). aT . pp. sencilla? ¿Qué sentido tiene el verbo latino cogito} ¿Qué. la cosa que piensa. vi.22 Aún más. ~is es u n térm ino de la lengua pastoral: 22 Discours de la méthode. 73). i. Al exam inar esos dos verbos con cuidado. se expresara en griego? ¿Q ué pasaría con el ego. la res cogitans? ¿De dó n d e viene el verbo latino cogito que le otorga toda su dram ática dim ensión al ego cartesiano? ¿Cuál es la raíz de ese verbo. cogito. De allí que Discours de la méthode se inicie con estas palabras. de dó n d e vienen? ¿Son equivalentes el verbo latino cogito y el verbo francés penser? ¿Son conm utables cogito y pensen El problem a de fondo acaso p u ed a establecerse sobre u n a base lin­ güística. en Problemas de lingüistica ge­ neral. p. ¿Qué sucede. p ero de allí tendrem os que pasar al nivel sem ántico. en lugar d e ser expresada en latín o en francés. la pensée. se captan dificultades de carácter sem ántico y conceptual. com o reconoce Em üe Benveniste23). Dudo=pienso=soy. signifi­ cativas por lo que ya se ha dicho: “El buen sentido es la cosa que mejor repartida está en el m undo ”. piensa. 23 Émilc Benveniste dice: la variedad de empleos de la palabra ser. cit. pese a que así lo crea el pro p io Descartes. op.universal. que Descartes hace equivalente de je pense? Cogito viene de ago.

mesa. o b ten er su equilibrio. pues. tam bién se derivó (co) ago (cogito). . a diferencia de Jacio. en sí misma. Según Descartes.expresa la actividad continua. la res extensa. en griego. lenguaje. el "kcrfoc es habla y. si así se obstina al­ guien en llamarlas): la cosa pensante y la cosa extensa: ya no las esencias ni las substancias perro. tal y como lo señalamos: tanto el kÓc¡jx)c como el Aóyoq es algo com ún. igual es decir que pensar. que indica lo que se hace sólo en cierto m o m en to . su m ovim iento es un m ero desplaza­ m iento de lugar. esto que llamamos los reinos vegetal y anim al incluidos. p o r un lado. fu n d am en to del m un d o m oderno. algo distinto: el equilibrio (penser)'. Así lo decía Heráclito. pero no son exactam ente equivalentes. Hay más. c i t bajo las entradas ago. o sea. op. Hay dos cosas (dos substancias. entre lengua y razón (y lo propio sucede en las lenguas anglosajonas). En griego. ~is y pendo. En latín y en las lenguas que se derivaron de él. es evidente que Descartes. caballo. Los verbos tienen sem ejanza. la res extensa se subor­ dina a la res cogitans. en cambio. Ahora bien.24 De ago se form ó el verbo agitar. El solipsismo de Descartes ¿acaso tiene su fatal origen en la estructura de la lengua latina (y en la estructura de las lenguas rom ances)? Por­ que. el pensam iento es también habla. en fran­ cés y español. agitar pensamientos. el otro. la totalidad de la res extensa. se pre­ senta u n a dicotom ía entre lenguaje y pensam iento. com o si fuera un instrum ento músico. lograr que la palabra obtenga su peso exac­ to en la balan7a d el espíritu: de igual m odo se equilibran los pesos en la balanza ro m an a (que sem eja u n a espada). sopesar palabras. Así. ha sentado las bases para desarrollar la razón instrum ental. se reduce a la m ecáni­ ca: el gato m aúlla por la sola disposición de sus órganos. la diferencia n o existe. ~is. los verbos penser (francés) y pensar (español) cobran origen en pendo. En efecto. p o r lo tanto. ~is. Cogito. El concepto de res extensa responde a la pauta de u n a m aquinaria. sopesar en la mente las palabras. U no de los verbos indica. por el otro). que p uede hacer uso de ella com o sí de m aterial Ernout y Meillet. En griego. Pensares. algo co­ mún: com unicación con el otro.i\. la res extensa carece de los atributos superiores que son propios de la res cogitans. la agitación m ental (cogito). al separar de m anera tan tajante el universo en dos grandes segm entos (la res cogitans. cera. . la raíz de Xcrfoq es la misma que la de Áéyciy. De otro lado. “p esar”. que posee significado m oral (“agitar los pensam ientos"). que tiene sentido físico y m oral..

al tom ár­ sele como m ero instrum ento? Incluso la parte corporal del hom bre. ¿no lo degrada? Se abre el abismo: el hom bre es u na cosa que puede ser llevada al cam po (al cam po de concentración). al apropiarse de la Naturaleza. se pone el acento en la posibilidad. . ¿dónde esta el Otro? ¿Dónde. Para Descartes. el O tro Absoluto. A p artir de Descartes. Para éste. la Naturaleza? El hom bre. m oldeable se tratara. o sea. en el amo y señor de la naturaleza. Hay un péndulo: Descartes se sitúa en el polo opues­ to al del hom bre m ítico. del O tro. Aquí se m arca. en la relación entre sujeto y objeto. ésta en la que es sólo res extensa. la extensión es inerte. Esta posibilidad no se sitúa en la estructura del enunciado. pues. ¿acaso no se le coloca en u n nivel inferior. o la somete? Si el anim al es una m áquina. de orden mental: el sujeto posee esa estructura especial que le perm ite elevar el tipo de juicios que Kant llam ará sintéticos a priori Ahora bien. situada en el sujeto cognoscente. Se sitúa en otro espacio. en cambio. de m anera que el hom bre se pueda convertir. el universo entero tenía vida. com o ya se dijo. de elevar juicios de carácter apodíctico: a un tiem po necesarios y universales. el hito fundam ental. ¿lo hace para doblegarla? ¿Se identifica con ella. el giro decisivo en la edificación del sujeto científico.

a éstas les siguen los axiomas (“I. noticias y notas por Charles Appuhn. Méxi­ co. Ethica. 4 Les principas de la philosophie de Descartes.. No alcanzamos el conocim iento y la certeza de alguna cosa que nos sea desconocida sino p o r el conocim iento y la certeza de otra cosa que sea anterior en certeza y conocim iento”). el prim ero de los grandes cartesianos. pongo por caso esa sutil distinción en tre indefinido e infinito.. París. 1964. 109-123 (h a y edición española. ¿Por qué? Desde luego porque elim inó varias de las reticencias que desgarraban a Descartes. 5 Spinoza. 245. después vienen las proposiciones (“No podem os estar absolutam ente ciertos de u n a cosa m ientras que no sepamos que nosotros existimos”). riguroso sin duda. luego las dem ostraciones (“Esta proposición es evidente por sí misma”) 1 Este asunto lo h a tratado. p u f . 1979). en donde se h a lla n las definiciones. no sin razón.la a c t iv id a d d e l su je to Baruch de Spínoza Baruch de Spinoza ha sido llamado. de exposición? El más acusado acaso sea el de su rigidez. Del m undo cerrado al universo infinito. Alexandre Koyré. véase el capítulo v. con profundidad y elegancia sumas. op. 1962. Spinoza resuelve de un tajo la cuestión: existe una substancia con dos atributos} Desde Los principios de la filosofía de Descartes. Entiendo por el nom bre de pensamiento todo lo que está en nosotros y de lo que tenem os inm ediatam ente conciencia”4).3 ¿Qué carácter posee este m étodo. a Ya el subtítulo de este libro de Spinoza es claro: los principios de la filosofía cartesiana serán demostrados según el método geométrico (el texto es uno de los primeros escritos de Spinoza y fue publicado el año de 1663). que preocupaba tanto al autor del Discours (el concepto de infinito pertenecía a Dios y el de indefi­ nido era sólo predicado de la res extensa1) . CEuvres 1. trad. “De Dios”. Libro I. “Etendue indéjinie ou espace in fin it Descartes et Henry M o m en D u monde cías á l ’univers infin i. Spinoza asume un mé­ todo de exposición preciso: el m étodo de la geom etría de Euclides . p p . Gamier-Flammarion. Siglo XXI Editores. cit. en Spinoza. p. . Se inicia por varías defini­ ciones (“I. París.

sin embargo. op. balde lleva por subtítulo: ordine geométrico demónstrala). p. 289. Por esa razón Hegel afirma que el m étodo es el aspecto más endeble de la filosofía de Spinoza . la cosa pensante. Descartes estaba a la defensiva. ¿Qué muestra Spinoza? ¿Que intenta demostrar? ¿De qué m anera lo demuestra? Desea depurar la filosofía cartesiana. despojarla de todas sus posibles adherencias: su exposición la deja des­ nuda. en Los principios de la filosofía de Descartes. ¿Qué dice Spinoza sobre la substancia? En él hallamos una obvia in­ clinación al uso sistemático del significante substancia. o sea. o 5 Spinoza. p o r sí solo. pp. hay en la filosofía de Descartes. se condene ya en estas definiciones. es más conocida que el cuerpo") y de escolios (“el juicio yo pienso o yo soy pensante es el fundam ento único y más se­ guro de toda la filosofía"5). o por la cual existe. las cuales son en conjunto. la filosofía cartesiana se demuestra (se hace verdad): es el m odo para que la verdad em eija por sí misma. op. P ero a Spinoza le basta con mostrar la filosofía cartesiana para que. cierto o verdadero. ciL. como en un sujeto. Afiima: “Toda cosa en la que reside inmediatamente. Es claro (lo es. definiciones de carácter formal. cierta cosa que percibamos. sea demostrada. Atrae poderosam ente la atención no sólo este énfasis puesto por Spinoza en el m étodo geom étrico (lo usa no sólo aquí. Hegel subraya que el concepto se desarrolla (Aufhebting ).6 Spinoza realiza u n trabajo de carácter sintético p o r el cual se muestra (se demuestra) lo que de científico. en m étodo demostrativo.. es decir.. texto que no por casualidad ni en. sino tam bién en la Ethica. p o r el solo hecho de exponerla geom étricam ente.. Leccio­ nes sobre la historia de la filosofía. Les principes de la philosophie. llama la atención este énfasis. al menos. L in. En Spinoza no existe polém ica alguna: nos hallam os inm ersos en u n a atm ósfera distinta a la que dom ina las objeciones y las respuestas: allí. íntegro. en esto reside el gran defecto de Spinoza. en abierta opo­ sición a Descartes. 6 Dice Hegel: “Toda la filosofía spinozista. Como veremos adelante. al igual que su pasmosa seguridad en que el m étodo demuestra: esto quiere decir que el m étodo de exposi­ ción se ha convertido para él. en que arranca siempre de definiciones”.hasta culm inar en una serie de corolarios (“Es evidente que el espíritu. para mí) que Spinoza com ete un exceso: un m étodo de exposición sirve para mostrar y no para demostrar. . ¿Por qué es rígido ese método? Sin duda porque de las definiciones y los axiomas se deduce codo: no hay desarro­ llo de los conceptos: el conjunto está contenido. en las definicio­ nes y los axiomas. 246-250. ciL. Mostrada geométricamente.

de la idea de espacio que se halla en Descartes. lo cierto es que le concede a ese viejo significante todas las características que tiene el nuevo significante cartesiano (de res y chose): para Spinoza. p. Spinoza afirma y matiza: “el Ser se divide en Substancia y Modo.. Los antiguos significantes de sujeto y substancia envuelven los significados cartesianos. En el Apéndice I de Los principios de la filosofía de Descartes. es llamada substancia')1y luego “La substancia en la que reside inmediatamente el pensamiento se llama espíritu’8 o “La substancia que es sujeto inm ediato de la extensión y de los accidentes que suponen esta extensión. aun­ que introduzca en ellos los nuevos significados cartesianos. op. sino una sola. 2] que suprime cualquier duda ".. 247. alguna propiedad. se llama cuerpo”. cit. 10 “La certeza n o se halla en las cosas.úques.. p. el movimiento en el espacio.. si el m ovim iento sé concibe com o un 7 Spinoza. p. Spinoza concibe la substancia. cuya idea real se halle en nosotros. se le otorga un nuevo estatuto 3 la actividad del sujeto cognoscente. El sujeto filosófico adquiere acti­ vidad plena: es capaz de poner en las cosas la condición de posibilidad de todo conocimiento verdadero.. sólo hay una substancia (la substancia divina). definición v de la 1 Parte. si está conform ado p o r tres líneas perpendiculares entre sí.sea. pues. sin em bargo. definición vn de la 1 Parte. p. cil. s Ibid. Para éste. op. con los rasgos que Descartes le daba a la res (tanto a la cogitans cuanto a la extensa). 353. 10 Spinoza.. pero no en Substancia y Accidente. 246. los cuerpos se desplazan en un espacio inmóvil: porque si el espacio es geom etría p u ra (o geom etría realizada). si se recu erd a bien. com o la figura. 341. como en Descartes. que se deriva. si la verdad no está in re.. Sin embargo. cualidad o atributo.. Les principes de la philosophie. la situación.9 Spinoza vuelve a los añejos significantes escolásticos. No dos cafas.. 0 Ibid. . p. insisto. definición vi de la I Parte.11 Si la certeza no está en las cosas. 247. sino en el intelecto que percibe una idea verdadera (si es clara y distinta).. Les pmsées métaphy. Spinoza form ula u na concepción del m ovim iento. Spinoza llama substantia a lo que Descartes lla­ maba res y chose. Las Propiedades de la Verdad o de la idea verdadera son: 1] que es clara y distinta. aunque Spinoza regrese al uso del significante tradicio­ nal (el de substantia). o sea. en Los pensamientos metafísicas. 11 Ibid. ya que el accidente es un m odo de pensar ” . que posee dos modos: la ex­ tensión y el pensamiento. extraña sin duda en prim era instancia.

13 Spinoza.12 Es más claro en Ethica. cap. cit. varían de infinitos modos. “Si las partes com ponentes de un individuo se vuelven mayores o menores. iv.13 Eite movimiento es. Lemas v y vu de la u Parte. esto es. Spinoza arriba a esta conclusión cuando lleva hasta sus últimas con­ secuencias la tesis im plícita en Descartes: su fórm ula es antecedente del concepto de espacio que se halla en Newton. queda inmóvil. 67. op. todos los cuerpos.14 Este “individuo en su totalidad” es. a la Naturaleza. Demostración del Lema vu de la ii Parte.m ero cambio de lugar en el espacio tridim ensional. en el que todas sus piezas poseen movimientos internos que no alteran ni el orden ni la integridad del conjunto: las piezas de esta m aquinaria se mueven en oposición pertinente). p. ¿qué sucede con el espacio? ¿Se mueve? No. digo. “De la inm utabilidad de Dios”. a la extensión. cit. op. peculiar. H e aquí su tesis: “Entendem os p o r cambio. al espacio. por lo tanto. que atraía hacia sí todos los seres del KÓcjtog la teoría de Spinoza es una verdadera innovación: en ella hay un antecedente directo del m étodo estructuralista. pero en tal proporción que todas [las partes] m antengan unas con otras la misma relación de movimiento y de reposo que antes. op. que se mueve y. u Ibid. sin duda. sino al universo entero. m ientras que el espacio no se mueve. sin que se altere su esencia. 353. Ethica. pongo por caso. y adelante: “Conserva un individuo así compuesto su natura­ leza. y semeja la inmovilidad pura: Spinoza lo concibe com o algo que pertenece no sólo a un individuo (un reloj.. toda variación que se pueda producir en un siijeto cualquiera. Spinoza añade: “Y si aún proseguimos así. sólo con que cada parte conserve su movimiento y lo com unique como antes a las demás”.. ya esté en reposo. cuyas partes. ya se mueva en su totalidad. hasta el infinito.. pero en don­ de la esencia misma del sujeto guarda su integridad”. fácilmente concebiremos que toda la Naturaleza es un solo individuo. sin ninguna mutación de form a”. No se trata de la teoría aristotélica de la rcpota jie^ocve. en este contexto. el individuo conservará su naturaleza como antes. a pesar de todo. ya se mueva en un sentido. ya en otro. 66. el universo. el espacio cartesiano perm anece inmóvil: los cuerpos se desplazan en él.. p. cit. sin ninguna m utación del individuo en su totalidad”. ¿Esta es la causa por la que Althusser se declaró partidario de Spinoza? El racionalismo extrem o obliga a Spinoza a sostener que “de la natu­ raleza del triángulo se sigue desde la eternidad y para la eternidad que Ibid. . que se mueve de infinitas maneras. p.

.15 De este escolio se desprende un corolario: que “el orden y conexión de las ideas es el mismo que el orden y conexión de las cosas”. el tipo de sujeto q u e se h alla im plícitam ente postulado p o r la filoso­ fía de Spinoza. si de la sum a perfección de Dios. con Spinoza. De aquí se sigue que el princi­ 15 Ibid.. P ero aq u í carece de todo in terés desta­ car este aspecto (p arcialm ente corregido p o r otras geom etrías.16 La perfección de Dios equivale a la racionalidad extrem a y el orden de las cosas responde a la perfección divina. p. 212-213. 18 “Traite de la réforme de l’entendement et de la meilleure voie á sulvre pour parvenir a la connaissance vraie des choses”.. existe el cambio de lugar y el des­ plazamiento. si el universo es creado con toda perfección ¿de qué m étodo se trata? Del m étodo hipotéüco-deductivo. esta conclusión se sigue y es d e suyo evidente. Proposición vn de la 11 Parte.. que es una consecuencia de sü método. que suponen espacios distintos al euclidiano: el espacio hiperbólico y el espacio parab ó lico ). Lo q ue in teresa destacar es el m étodo. En el universo racional y ficticio que crea la dura y desnuda im aginación de Spinoza. Las cosas han sido producidas y ordenadas con toda perfección: de esa perfección se desprende “que las cosas no han podido ser creadas por Dios de ningún otro m odo ni en ningún otro orden”. tom ado p o r Spinoza no sólo de R ené Descartes. Ethica. digo. en u n espacio plano.] Así. sino de la m atem ática y la geom etría. Dice: “La vía direc­ ta para inventar es form ar pensamientos partiendo de una definición dada [. pero no desarrollo.17 Aún más. 15 Ibid. Elhica..sus tres ángulos equivalen a dos rectos”. pp.] del m étodo consiste tan sólo en: conocer las condiciones de una buena definición”. se sigue que el orden de las ideas es el orden a que están som etidas las cosas. postulados y axiomas. desde la etern id ad y p ara la e tern id ad se sigue de la naturaleza del triángulo que sus tres ángulos equivalgan a dos rectos? Sí. Si desde la etern id ad y para la eternidad se sigue de la propia naturaleza del triángulo que sus tres ángulos equivalen a dos rectos. en u n a clase de espacio. 28. en el espacio tridim ensional de la g eom etría de Eucli- des. p. q ue. op. 40. Ethíca. en CEuvres.. todo se deduce p o r definiciones. Hay movimiento. pero no la transformación. 17 Ibid. Escolio n de la Proposición xxxm de la 1 Parte. Spinoza levanta una tesis audaz. I. de la racionalidad divina. sin duda.. el punto capital [.18 ¿Qué ocurre? ¿Es posible aceptar. desde luego. Escolio de la Proposición xvn de la 1 Parte. cit. . p. en el breve escrito De la reforma del entendimiento. 55.

pues. ¿Qué clase de sujeto es éste. de u n a m anera ostensible. sujeto filosófico p u ro . sobre la estructura del sujeto cognoscente. pues. Locke intenta decir que su libro es una aproximación a la compresión del entendim iento humano. hom bre d e ciencia. es un ensayo sobre el entendimiento humano. p. por esto. al ensayo español. Proposición vi de la III Parte. o sea.20 Además. cuanto está en ella. em píricam ente cons­ truida. ser destruida. al saggio italiano.19 Adviértase el límite.] y ninguna cosa.. el estructural (filogenético).] por tanto.Q. C. En el ensayo coexisten dos tipos de análisis: p o r un lado. corresponde al essai francés. Cuando Galileo titula a su libro II saggiatore quiere indicamos. por perseverar en su ser [. al que Spinoza ha co nducido la filosofía cartesiana: la racionalidad absoluta. cuanto puede y está en ella. El 19 Ibid. para acercarnos aún más a esta comprensión por ensayo y error. por perseverar en su ser. de un ensayo. en inglés..D. se esfuerza. Así. Otros pensadores vendrán después. es decir. Pues si desde la eternidad se sigue que los tres ángulos de un triángulo equivalen a dos rectos. el que hallam os en la filosofía de Spinoza? Sin duda. para Locke lo decisivo es determ inar u na estructura.: todas las cosas persisten en su naturaleza. de acercamiento parcial hacia la verdad. geóm etra eudidiano. desde la etern id ad tam bién se sigue que las cosas fu ero n hechas con perfección suma y que la ley suprem a que rige en el universo es la de que las cosas persistan en su ser. un ser racional." 20 El concepto essay. el sujeto filosófico en estado de pureza total. hace caso omiso de la realidad. . de todo sujeto (¿de todo sujeto racional posible?). Se trata.pió suprem o que rige en el universo de Spinoza sea el de la conser­ vación. Dios es. com o el pro p io B aruch de Spinoza.. precisamente. el sujeto que deduce incluso sus norm as de conducta de los postulados y los axiom as que rigen u na N aturaleza racional: es un sujeto capaz de co ntrolar el Deseo y que.. a la que le im pone el o rden de las ideas (¿de sus ideas?). el histórico. individual según las apariencias (ontogenético). de un texto que no h a sido del todo concluido (Locke sigue aquí las huellas de Michel de M ontaigne y tal vez las de Francis Bacon). tiene en sí nada por lo cual pueda. el sujeto racional. 110: “Cada cosa se esfum a. que quite su existencia [. Ya el solo título del libro nos arroja al centro (y al fondo) del problem a: An Essay Conceming Human Understanding. John Locke ¿Qué encontram os en Jo h n Locke? A diferencia de Spinoza. que se trata de un proceso de ensayo y error. por otro.. acaso el lím ite extrem o.

El asunto adquiere carácter agudo. “Neither Principies ñor Ideas Are Innate”. o sea. 121. naciones enteras [. without any ideas y añade: To this I ansuier. El problem a es “¿cómo llega a obte­ nerlas?” La respuesta: “En u n a palabra. § 5 (en esta edición. recibe. Jrom experience (An Essay Conceming H um an Understanding. por abstractas. Lo que subyace en este juicio. com o suele decirse. libro i. las ideas sólo pueden ser adventicias (o sea. un papel en blanco. 96. cit. columna a). de un m odo im plícito. no religión? (edición española.21 A ñade.. en esta edición. el problem a que surge es determ inar el origen de todas las ideas. m. es la historia abreviada de la estructura del entendim iento hum ano. hasta se puede decir que urgente: Locke h a retom ado la añeja tesis aristo- télico-escolástica del alm a com o u n a tabula rasa.análisis ontogenético del encendimiento. presente en Descartes: las ideas que están en la m ente ¿son innatas o no lo son? ¿De qué m odo llegan estas ideas a la mente? Para Locke. columna a): halh not navigation disccruered. Descartes y Spi­ noza consideraban innatas.arar. Locke escribe que las ideas musí all be innate or all adventilious: in vain shall a man go about to distinguish them. white paper. p. visto solo en un individuo. I. cap. libro ti. -2 “Idea of God not innate".] en las q ue no se en co n tró nin gu na noción de Dios ni de religión?’’22 Si Locke sostiene que las ideas de que la m ente dispone sólo son innatas o adventicias. whúh nations amongst vihnm Ihert was lo be found no nolion o f God. Locke arranca de u n tem a inicial. 114. “O f Ideas". en el libro i. sin ning una id ea”. La traducción de Edmundo O 'G orm an modifica el texto. Chicago. p. Es la experiencia. void oj all ch. cap. i.ters. en un texto clave: “P erm ítasenos su p o n er que la m en te es. cap. as we say. 24). y en vano se inten­ tará distinguirlas” (op. pero sin alterar su sencido: “Forzosa­ mente todas [las ideas] son innatas o todas son adventicias. un papel en blanco en el que n ada hay escrito. in one wo-rd. § 8 (p.. Encyclopaedia Bricannica-Oxford University Press. es un asunto crucial: ¿qué clase de sujeto es el sujeto q ue conoce? Locke adm ite sólo ideas adventicias y rechaza las innatas (incluida la idea de Dios). Great Books. a propósito de la idea de Dios: acaso “¿la navegación no ha descu­ bierto. and their Original'’. 1952. § 2. en estas edades tardías. de la experiencia”. . Ya antes. saber cóm o se construyen ideas que. 63). p. El juicio sobre el origen de todas las ideas es disyuntivo. columna b). “O f Ideas in general. Afirma. la primera edición del Essay fue hecha en 1690. en abierta oposición a Descartes.. vacío de caracteres. lo que la m ente. lle­ vadas desde fuera) o innatas. Let ¡¿> then suppose the m ind to be. el contacto con las cosas sensibles. en un prim er nivel. p ro ­ pia de codo sujeto. in this later ages. En ese 21 A ll ideas come from sensation or rejleclion. si rechaza la existencia de ideas innatas. p.

desde luego. 2] El proceso p or m edio del cual el sujeto construye los conceptos. § 1. Cabe subrayar que. and from which Ihey do result. edición espa­ ñola. de estas cualidades que hallam os existentes y de las que imaginam os que no p u eden subsisdr sine re substante. 204. Locke desea determ inar dos problemas. Luego. Locke adm ite que la m ente es pasiva. cap. la capacidad de abstracción p o r el otro. ivhich therefore we cali su bs tan ce (op. p. a propósito de la idea (com pleja) de la substancia: nos acostum bram os “a su p o n er algún substratum en donde subsistan” las ideas simples y a este substrato le otorgam os el nom bre de substancia. las huellas de Francis Bacon. “Sources of Knowledge and Ignorante" en ConjectuTes and Refutationz. por un lado. cómo avanza. La experiencia. la m en te com bina. Igual que Descartes. 276). xxrii. Londres y Nueva York. razón en cuanto determ ina cuál es el origen del conocim iento. abstrae y con­ duce al terren o del lenguaje la im presión inicial y la vuelve idea ge­ neral. libro ti. Locke usa los conceptos y hasta el m étodo cartesiano (el analítíco-sintédco). p. Routledge. sin algo que las 23Karl Popper. “O f our Complex Ideas of Substance". Locke dice. es decir.nivel inicial. al p o n er el acento en “las fuentes últimas de nuestro conocim iento” ( The ultímate sources of our knowledge) “no distin­ gue con claridad suficiente entre los problem as de origen y los proble­ mas de validación” (it does not distinguish clearly enough between questions of origin and questions of validity) . 24 We accustom ourselves to snjtpose some substratum wherein thsy do subsist. cit. The Growth of Sáenlific Knowledge. tal como ha señalado Karí Popper. 2004.. que recibe la im­ presión de “ideas simples”. p. son. columna i. pero no deter­ mina cómo y de qué m anera un conocim iento científico es válido.24 Locke es aún m ás claro en el parágrafo si­ guiente: la idea que tenem os (y a la q ue le dam os el n om bre general de substancia) no es nada. P or lo que se puede advertir. que estima graves: 1] El ongm de las ideas. sin duda. pese a su abierta crítica a la filosofía de Descartes. desde sus ideas simples hasta las complejas. no es posible soslayar que esta teoría filosófica. en este punto. Locke analiza o divide el todo complejo hasta hallar en él sus partes com ponentes simples. De las ideas simples se form an las complejas. En este p u n to sigue. . Sin embargo. pues.2S Locke tiene. sino “el supuesto soporte. los caminos que sigue el entendim iento para form ar las ideas (todo tipo de ideas). 32. Aca­ so lo decisivo en el planteam iento de Locke estribe en el énfasis que pone en el papel que ju eg a el lenguaje en la form ación de ideas (simples y com plejas). desconocido sin em bargo.

En su origen.26 Es claro que el térm ino substancia designa. c it. cap. la cera. la manzana. la materia en general}’’ Así. p. libro ti. digo. A. § 2. porque el significante real que usa Aristóteles es el de oíxyía (que debiera ser traducido. no hay un concepto abstracto. cap. en rigor. Em pero. xxm . Locke combate en contra del significado escolástico de substancia. vista como en todo: sólo hay una substancia. como ya lo hem os señalado. con dos atributos o modos: la extensión y el pensamiento. which. columna b. being nothing but Ihe supposed. op. en Locke. p. standing under or upholding (op. de carácter general. hasta la materia de un hombre difiere de la que posee otro. para Locke. madre (Emout y Meillet. p. general. withnut somelhing to support them. 26 Libro ii. un nombre general que designa el soporte de las cualidades o los accidentes. “Our ideas of spiritual substancies. xxm . en inglés llano. Según Locke. de O’Gorman modi­ fica el original). el significante substantia tiene. para Locke. le dam os el nom bre de substancia que. según el verdadero significado de esta palabra. columna n. que soporta las ideas que “llam am os accidentes”. rasgos universales y absolutos: es la materia. algo p o r com­ pleto distinto a lo que significaba en Spinoza y Descartes. Locke rechaza la idea tradicional de substantia que se halla en la escolástica y se multiplica en núm ero infinito: el perro. "Our obscure idea of substance in general' edición española. no hay una materia sino diversos materias: la materia de la mesa es distinta de la materia del hombre. in plain English.25 Substanciaos. 276. 204. lo decisivo no 25 The idea then we have. igual que en Spinoza. Subrayo también que en la filosofía clásica.soporte”. de materia. lo which we give the general ñame substance. la trad. tanto en la griega como en la lati­ na. no quiere decir más que. P or lo tanto y en suma. como dije). as clear as o f bodily substances" (op. cit. la idea de la substancia es oscura (y faltaría añadir que igualm ente con­ fusa para que la burla de Descartes fuera com pleta): es un no sé qué. ciL. también he puesto en relieve que Spinoza le atribuye al significante substantia el conjunto de rasgos que tiene el térm ino de res en Descar­ tes. we cali that supjiort substantia. § 15. de las ideas simples que la m ente reci­ be a través de las sensaciones. according to the trve imporl o f the wortL. bul unknown. 286). para Spinoza. p. is. “lo que está p o r debajo” o “lo que soporta”. which we imagine cannot subsist sine re substante. materia pertenece a . la substantia es la Naturaleza. support o f those qualities we fin d exisling. por essenlia.. 208. desconocido. edición española. Locke en verdad discute con la tradición aristotélico-escolástica y no con la filo­ sofía de Descartes ni con la de Spinoza (pese a que así lo p reten d a). He dicho que Descartes ni siquiera usa el significante substantia. el hombre. 27 No está de más subrayar que nuestra palabra materia riene cierto oscuro origen mineo: viene de malar. eso. bajo las entradas mater y ma­ toneó). la casa.

aquí. 305).radica en estos hechos triviales. Así estable­ cido. es decir. es necesario distinguir entre la fuente o el origen del conocimiento y la validez científica del mismo. según Locke. Descartes ha p lan teado el origen de las ideas. Aun desde este nivel inicial. Sin em bargo. en donde designaba aquello de que estaba hecho la “madre”. the Grawíh o f Scientific Knowledge. acaso p o r prim era vez. en esta época. Para Popper. 28 Dice Popper que “todas las teorías subjetivas de la verdad apuntan hacia este criterio: tratan de definir la verdad en términos de las fuentes o los orígenes de nuestras operaciones para verificarlas o algunas otras reglas de aceptación. se lim ita a recibirlas pasivam ente. Locke resp o n d e que. adventicias): cóm o llegan. . sólo en un p rim er nivel. de donde vienen (si son innatas o. es decir. Gottfried Wilhelm Leibniz Las tesis de Locke hallan u na d u ra respuesta en Leibniz. la otxríce. sino en que. En Platón. au n si se adm ite que las ideas son adventicias en el sentido de su materia. desde luego. lo im portante consistía en realizar un esfuerzo para trabar contacto con las Ideas. las ordena) o si. en Aristóteles. Rationality and Lhe Growtli of Scientific knowledge” en Conjetures and Refulations. tal com o luego form ulará el problem a Kart Pop- per. Londres y Nueva York. Roudedge Classics. el problem a es de suyo contradictorio. el concepto de idea ha sido form ulado en u n sentido casi podríam os decir que etim ológico. u na creación del espíritu hum ano. en tanto que u na idea es. sin embargo. En Locke. adquiere plena jerarquía. por el concrario. lo cierto es que precisan de u n a estru ctu ra racional en d o n d e se reciban y o rd en en . opuesta a espíritu). empieza la acdvídad del entendim iento (que luego se prolonga en el nivel del lenguaje). Poco a poco adquirió el senddo con el que hoy la conocemos. la m en te crea las ideas (es el caso de los conceptos generales). p o r el contrario. aten d ien d o a sus rem otos la lengua rústica. quiere decir. Para éste. la m ente cum ple u n papel activo en la form ación de los conceptos y en que el sujeto. No se trata. si la m ente las organiza (las abstrae. como se sabe. pasiva y limita su papel a recibir la im presión de ideas simples. de d e term in a r ni la certeza ni la veracidad ni la vali­ dez de las ideas. el de materia (en general. 2004. la m ente es.29 Aquí se trata sólo de saber cóm o se originan y d ó nde se sitúan las ideas. al m enos en algunos casos. Adviértase el problem a. de qué m odo están en la m ente. la m ente era u n a tabula rasa en donde se im­ prim ía la causa formal. o sim­ plemente en términos de la calidad de nuestras convicciones subjetivas” (“Truth. el tronco de un árbol y del que provenían los retoños. p.

92. París. paso por paso. com o “aspecto” o “form a" de u na cosa. El diálogo es desde luego im aginario: Leibniz transcribe los pasajes del texto de Locke y los critica. atribuye las palabras de Locke a un personaje ficticio. con total in­ dependencia de su vínculo con los sentidos y en especial con la es­ 29 Así lo indica la voz el5o<^ de donde ídolo y también idea. que nada hay en el alma que no venga de los sentidos". Nihil est in inlellectu. la prim era edición del Essay de Locke es de 1690. adm itido p o r los filósofos. por lo tanto. En estos nom bres se po n e en relieve la oposición radical entre los sistemas de Locke y de Leibniz. el amigo de la verdad (de «fnXíce. excipe. no rechaza sino que acepta el carácter adventicio de algunas ideas. en donde no hay un intercambio real de opiniones. u n a m era imagen (sea sensorial. de m anera postum a. nisi ipse intellectus". lo confieso”. pero. Pero argum enta: “es necesario exceptuar el alma misma y sus afecciones. verdad). en la ontogénesis de la mente? La estructura mental del individuo ¿se puede desarrollar por sí sola. “La experiencia es necesaria. Leibniz inicia la redacción de los Nouveaux Essais sur l'entendement humain en 1703 (se publicaron.i0 Para Leibniz. e n tanto que las suyas las escribe otro perso­ naje ficticio. en el fondo. Philaléthe. bajo la entrada elSoc.orígenes griegos. amis­ tad). corporal”. Frente a Locke. algo que se “ve" y. pero subraya la existencia de u n a estructura racional en el sujeto. . Y T héophile añade: “Se me opondrá este axioma. p. “a fin de que el alm a sea decerm inada a tales o tales pensam ientos”. Garnier-Flammarion. dice (o escribe) T héophile..29 Si se atiende así. £Í5(aXov). en su sentido prístino. im plícito en la teoría de Leibniz: ¿qué relación hay. amis­ tad y aXi0eicc. p o r lo tanto. 3a Gottfried Wilhelm Leibniz. Surge desde ahora un problem a central. cit. si alguna. T héophile. p regun­ ta. o sea. quod non fu eñt in sensu. sea in telectu al). en 1765). Nouveaux Essais asum en la form a d e un diálogo seco. Chantraine. Leib- niz pro p o n e una fórm ula totalm ente innovadora. Dios y cpiAía. la estructura racional del sujeto es innata y es tal estructura (el intellectus ipse) lo que hace posible la recepción de todas las sensaciones. “¿por qué m edio la experiencia y los sentidos p u ed en proporcio­ nar ideas? El alm a ¿tiene ventanas? ¿Es sem ejante a las tablillas? ¿Es como la cera? Es evidente que todos tos que así piensan del alm a la hacen. estructura que n o brota de la relación en tre los sentidos y la realidad. el amigo de Dios (de 0éoq. que se “sabe" (P. edición de Jacques Brunschwig. Nouveaux Essais sur Venlendtmml humain. op. idea es. que niega la existencia de las ideas innatas. A hora bien. 1966.

sobre todo. en u n a m ónada”. son eternas. decisivo: la m ó n ad a es im penetrable.. la u n id ad diferenciada. en u n id ad a la vez irreductible y contradictoria. el concepto cartesiano. Afirma: “La m ónada de que hablarem os aq u í no es otra cosa sino u na substancia sim ple. m o d ern id a d e innovación. ^ Ibid. Ni si­ quiera posee “ventanas”: es u n a mónada y en ella están. sin partes". logra transform ar el añejo principio lógico de id en tid ad en su opuesto. sim ple. los verdaderos átom os d e la naturaleza^ los elem entos de las cosas”: ni p erece n ni se en g en d ran . § 9.tructura del lenguaje? La estructura m ental. op. en el principio de la diferencia absoluta. y a un tiem po. el principio de la identidad y el p rin cip io de la diferencia. en este sentido: “n o hay jam ás en la naturaleza dos seres que sean p erfec ta m e n te el u n o com o el otro y do n d e no sea posible en c o n trar u n a diferencia in te rn a o fu n d ad a sobre u na d en o m in a­ ción intrínseca”. ¿está inmóvil o posee cierto movimiento? Si fue­ ra así ¿qué tipo de m ovim iento sería? En el sistem a d e Leibniz la m ente carece de m ovim iento. la n o ció n de fuerza. § 9. 34 ibid.1 Leibniz. No sólo esto: diferencia simple. desde fuera.. que en tra en los com puestos. Las mónadas son substancias simples y. Les principes de la nature et de la grace fondés en raison y Les principes de la philosophie ou Monadologie. de otro. 1954. París. cit. com o tales. substancia: el significante tradicional. ab rien d o nuevas rutas (p o r ejem plo. u no). diferente de las dem ás. p o r esa razón.34 Las m ónadas poseen otro rasgo de im portancia: cada m ónada es idéntica a sí misma y.33 La m ónada es substancia simple y sin partes. carece de ventanas: nada en tra ni sale de ella: “ni substancia ni accidente p u ed e n entrar. nuevo significado y.. unidad (de M-óvoi. es decir.36 1. § 1. 33 Ibid. § 2 y 3. las condiciones de posibilidad del conocim iento.. Kraft). simple. en algunos casos. § 7. cada u n a es ella y. a priori.32 De un lado. Monadologie. O tro rasgo... . Su sistema es u n a rara m ezcla de tradición. p o r lo tanto. edición de André Robinet. fu n dam entalm ente distin­ ta a o tra m ó n ad a.31 Leibniz hará uso de los antiguos significantes escolásticos. p ero dándoles. ” Ibid.33 Mónada. innata a nosotros mismos según dice Leibniz. puf. Leibniz postula. “en u n a palabra. A cepta el principio de los indiscernibles y el prin cip io de la identidad. w Leibniz.

en Tratados fundamentales. la pensante y la extensa. la per­ cepción no se p uede explicar por causas mecánicas. como sostenía Descartes. En varios pasajes de esos breves ensayos trata Leibniz el tema. Losada. p o r las figuras y los m o­ vimientos.38 Pero lo decisivo n o está allí: se localiza. tan sólo: “Se está obligado a confesar que la percepción y todo lo que de ella depende es inexplicable por razones mecánicas. Leibniz rechaza la teoría de la percepción que han propuesto lo mismo Descartes que Locke. para servir de respuesta a la Memoria de Foucher. sentir. Buenos Aires. § 17. se p ueda entrar y salir de ella. concibám osla aum en tada de tal modo que. son radical­ mente distintas en tre sí ¿cómo entran en relación? Leibniz da una respuesta ingeniosa a este falso problem a. Así. Añade Leibniz: “esto supuesto. “Nuevo sistema de la naturaleza y de la comunicación de las substan­ cias. ten er percepción. es en la substancia simple y no en el com puesto o m áquina donde es necesario buscar” la causa de la percepción. De 37 IbicL. Finjam os que haya u na m áquina cuya estructura haga pensar. com o en un m olino”.37 De aquí se deriva un problem a central que Leibniz recoge de la filosofía cartesiana: ¿cómo se po n en en contacto entre sí esas dos substancias? Si las dos substancias. al visitarla p o r d entro. Leibniz llam a armonía preestablecida a esto. la identidad podría expre­ sarse m ediante el juicio lógico tradicional: a^a. no se encontrará sino piezas que se em pujan unas a otras y jam ás n ad a que pu ed a explicar u na percepción. conservando las mismas proporciones. mejor. Debe im aginarse dos relo­ jes que m archan al unísono o que están en u n a sincronía perfecta. el principio de identidad se transform a en su opuesto (el de los indis­ cernibles). homogénea y simple. sino u n a m ultitud heterogénea de substancias simples. inserta en el Journal des Savants del 12 de septiembre de 1695” (1696) y “Segunda aclaración del sistema de comunicación de las substancias". de Vicente Quintero. así como de la unión que hay entre el alma y el cuerpo” (1695). pero si las m ónadas son en un núm ero infinito y cada u n a es diferente a las demás. 33 Leibniz. que se expresa así: a¥=a. . 1946. es decir. En tanto que para él no existe u n a sola substancia extensa. en la tesis que adm ite la actividad del sujeto y el len­ guaje que acom paña al sujeto de la enunciación. Por esta causa. Si cada m ónada es idéntica a sí misma. que se puede tam bién denom inar concordancia perfecta. Leibniz adm ite la necesidad de vincular la función lógica con la función de verdad. trad. “Aclaración del ‘Nuevo sistema de la comunicación de las substancias’.

que abstrae y forja esas ideas generales" (op. en vista de lo que se ha dicho. el pequeño animal. 4. que la mónada no es sólo substancia sim­ ple. cit. di. El texto de Locke es un poco más extenso. et cette ressemblance est une rtalité (Leibniz.. and. sino tam bién un átomo metafísica. es obra del entendim iento. P orque lo general consiste en la sem ejanza de las cosas particulares en tre sí.. el alma que razona y actúa. en traducción francesa. consecuentemente.ee. op. sino que es obra del en ten d im ien to ”. bul are the inventíons an d crealures o f the understanding. que lo general y lo universal no perte­ necen a la existencia real de las cosas. 251). del sujeto del enunciado y del sujeto de la enunciación.1 fe ne vois pos assez cetU consequem. Leibniz. . “O f Words”. that the essences o f the sorts oj Ihmgí. Leibniz p o n e u n lím ite al carácter conven­ cional del lenguaje. 404 y 405). y que se refieren tan sólo a los signos. Leibniz afirm a. Dice Locke p o r la boca de Philaléthe. un ser vivo..41 El universo está pleno de vida: hay. a n d concern only signs. consequenlly.40 Leibniz sostiene que existe u n a estructura innata (el intellectus ipse) en el sujeto de la enunciación.. preciso. § 11 y 12). “se sigue de lo dicho que esto que se llam a general y universal no pertenece a la existencia de las cosas. Nouveaux Essais. dice: it is plain. op. cit. by what has bcen said. tiene una frontera q ue d eterm ina el sujeto del enun­ ciado (Ú7tOKEÍ|ievov). de los mismos. the sorting o f things. Les principes de la Nature el de la grace. whether words ot ideas y From whence il ¿v easy to observe. además. 403. pp. ya se trate de palabras o de ideas” y después: “De donde es fácil adver­ tir que las esencias de las clases de cosas y. P or esto.. lím ite que establece la m isma realidad y p o r esto se ocupa.. La traducción de O ’Gorman dice: “es llano. Se advierte que uso estos térm inos en su antiguo sentido. es libre al forjar palabras e ideas abstr actas.otra m anera: Leibniz le m arca un lím ite a la libre actividad del suje­ to. “Of General Terms”. that general an d universal belong not to ¡he real exislence o f Ihi-ngs. Ghapter tu. según Locke. op... Book m. made by it fo r its c/wn use. T héophile responde: “no veo de m odo bastante esta conse­ cuencia. “las esencias de cada especie no son sino las ideas abstractas". sino que son invenciones y criaturas del entendimiento. en el sentido aristotélico.. 11 Leibniz. En tanto que Locke sostiene que el lenguaje es convencional y hasta posiblem ente arbitrario. la esencia (oúaíct) responde a la substan­ cia (ÚTrócrracTis). is ihe workmanship o f the understanding that abstraets and makes those general ideas (A n Essay. en las w Sigo el texto de Locke según lo cita.39 A esto.. fabricadas por él para su propio uso. Car la généralité consiste dans la ressemblance des choses singulieres entre elles.. a un tiem po. Pero establece u n límite a su actividad (en el nivel de la percepción y en la práctica del lenguaje): pues el suje­ to de la enunciación que. § 1. át. y esta sem ejanza es u na realidad”.. Lue­ go. p.. la clasificación de las cosas.

L a tensión esencia/. p o r Malpighi y Leeuwenhoek.. Allí dice: “En todo cajo. la acción y la pasión”. además de la extensión. ciL. Esto significa. 91 ss). Leibniz sostiene que la m ateria no es lo puram ente geométrico. y la razón lo aprueba. que además de la extensión y el principio de la conservación del movimiento. que él asocia A la noción metafísica de subs­ tancia. a lo largo de los años 1842 y 1847. cuyos órganos conocem os. Pero. pequeños animales. sino de sim ientes preformadas y p o r lo canto de la transfor­ m a c i ó n d e seres vivos preexistentes”. p. Leibniz levanta. “hicieron pública la hipótesis de la conservación de la energía" (Th. 265) y Tout va par degrés dans la nature . a través del micros­ copio. u n a ley fundam ental: la ley de continui­ dad. pues. sino que en ella existe. según Leibniz. “la noción de sus­ tancia.. p. de 1694. Añado que en su documentado ensayo “La conservación de la energía como ejemplo de descubrimiento simultáneo". et ríen par saut. en prim er término. 161. descubiertos. § 6. además.43 Pareciera un anticipo de la teoría de la conservación de la energía. que los seres vivos. Kuhn. En otro breve texto. en tanto que la naturaleza está llena de vida y las mónadas no nacen ni perecen. 44 L a loi de la conúnuité porte que la nature ne laisse point de vide dans l'crdre qu'elle suit (Nouveaux essais. que p o r la concepción ad qu ieren nueva figura. “Carta sobre la cuestión de si la esencia del cuerpo consiste en la extensión (1691)”. trad- de Roberto Helíez. que será decisivo en la teoría de la evolución (lo hará suyo. no vienen de la putrefacción 0 el caos. es decir. plantas y anim ales. encierra la resistencia. Thomas Kuhn no hace referencia a este fundamental concepto de Leibniz. a saber. Leibniz dice que la potencia es llamada por los ale­ manes Kraft y por los franceses forcé. 419). México. “Las investigaciones de los m oder­ nos nos enseñan. .44 Leibniz hace suyo el antiguo principio lógico (y ontológico) 42 Ibid. dice..simientes de los anim ales grandes. y que su cantidad es diferente de la cantidad de movimiento". et cette régle a l ’égard des ckangements est une partie de n a loi de la continuité (ibid. la de sustancia. op.42 Los animales espermáticas de los que habla LeibnÍ2 aquí son organismos unicelulares (tal vez esperm atozoides). p o r el contrario. Luego: “es necesario agregar alguna noción superior o metafísica. op. Por esto. Buffon): Natura n o n fa á t saltus (la N aturaleza no da saltos). fcf. que en la N aturaleza no hay vacíos. 43 Leibniz. en Tratados fundamentales. uno se inclinaría a la opinión de la conservación del movimiento. un principio de im portancia extrem a. no hay un salto cualitativo de lo que ahora se llama la materia inorgánica a la materia orgánica: la vida es eterna y las m ónadas están llenas de fuerza (Krafi). p. pp. S. se debe decir que “la misma fuerza” (Kraft) se conser­ va. 1982. sino que examina las tesis de cuatro cien tíficos dispersos en Europa que.. acción y fuerza'1. cit. mientras que creo haber demostrado que la misma fuerza se conserva.

“nuestros ra­ zonam ientos se fundan sobre dos grandes principios. Les principes de la nature et de la grace. le añade el de razón suficiente. M onadologu.46 Al apoyarse en estos dos principios. Dice. ciL. Leibniz extrae otra consecuencia: que todo h a sido hecho con sum a perfección. el viejo principio aristotélico. § 32. levanta la teoría de las relaciones universales..N o se halla presente ahora. suficiente. entendido como m ero desplazam iento. gracias al principio de la diferencia absoluta o de los indiscernibles. en virtud del cual juzgam os falso lo que en sí mismo encierra contra­ dicción y verdadero lo que es opuesto y contradictorio a lo falso”. sostiene que hay dos principios (lógicos y ontológicos): el de contradicción y el de razón suficiente. pregunta que se hace Martin Heidegger en ¿ Qué es metafísica? . concluye que hay dos clases de verdades: las verdades de razón y las de hecho: las de razón son necesarias y su opuesto es imposible. Se advierte que ésta es la misma. 45 Ibid. ■** Leibniz. la pre­ gunta que se levanta tendría que ser ésta: ¿porqué hay algo y no nada?i& Sí hay algo y no nada es porque existe u n a razón suficiente que así lo explica: todas las cosas son necesarias (y se apoyan en el principio de razón suficiente).43 al que agrega "el de razón sufi­ ciente.. en tercero. en quinto. adem ás del m ovimiento m ecánico.. 47 Ibid. es decir.*1 Desde el principio de razón suficiente. op.de contradicción. En tanto que hay una razón necesaria y.. y con una fuerza mayor. pone en relieve que. 45 L e i b n i z . § 33. subraya el carácter activo del sujeto (la m ónada). lím ite que determ ina la misma realidad. a la vez. por último. Em pero. ya que nada se hace sin razón suficiente. que el sujeto de la enunciación posee u na estructura innata que no surge de la relación entre la percepción y la cosa. en segundo. § 31. § 7. el de contradicción. m arca el lím ite a la actividad libre del sujeco. la pregunta de Leibniz? ¿Por qué hay algo y no nada ? ¿Por qué la retom a Heidegger? Se debe concluir que el sistema de Leibniz ha levantado tesis de gran im portancia. En prim er lugar. está la fuerza (Kraft). en cuarto. en tanto que las de hecho son contingentes y su opuesto es posible. en virtud del cual consideram os que n in g ú n hecho podría ser considerado verdadero o existente y n in g u n a enunciación podría ser v erdadera sin que haya u n a razón suficiente para que sea así y no de otro m odo’’. ¿Es así? .. concepto que presagia el de energía.

140). Esto. el diá­ logo ficticio de filósofos que se com baten y se respetan. Encyclo- paedia Britannica-The University of Chicago Press. La traducción de Felipe González Vicen es buena y apegada al texto (George Berkeley. la con­ fronto con la versión de Manuel Fernández Ndñez. un sujeto individual? ha respuesta parece de 49 Kant. cuya traducción y notas son de José Antonio Robles: George Berkeley. Their esse is percipi. el sujeto de la percepción? ¿Un yo. A su vez. aquello. Adviértase lo que resulta del pasmoso diálogo im aginario. un sujeto. mientras que Filonous es Berkeley mismo. amistad y vouc. no lo es). p. la primera edición es de 1710). Materialismo y empiriocriticismo. que otro estim a como avance. Madrid. en la m edida en que es una desviación del recto pensar racional. nota. unam. Hylas es el materialista (del griego \)X. sigue siendo un escándalo de la filosofía y del entendí- miento humano en general el tener que aceptar sólo por fe la existencia de las cosas exteriores a nosotros” (Prólogo a la segunda edición de K nlik der Reinen Ver- nunft. Prólogo). Lo hace a partir de las tesis sostenidas en el primero de los Diálogos entre Hylas y Filonous (Lenin. un choque de inteligencias que nos deslum bra todavía. Buenos Aires. !J> Dice Berkeley: Fot as to uikat is said o f the absolute existente o f unlhinking things without any relation to their being perceived. Berkeley parte de u na tesis que pone en evidencia la pura y libre actividad del sujeto: esse estperápi (ser es ser percibido30) . Espasa-Calpe. Introducción manuscrita a los Principios del conocimiento humano y correspondencia con Johnson. Dice: “Por muy inocente que se crea al idealismo respecto de los objetivos esenciales de la metafí­ sica (de hecho. El Ateneo. 413. crea un diálogo. califica con dureza las tesis de Berkeley. Comentarios filosó­ ficos. como es obvio. Lenin no examina la totalidad del argumentó de Berkeley donde. Vladimir Ilich Lenin critica a Berkeley el que sea un idealista subjetivo. que uno ve com o error. sin duda alguna. como se sabe. 32. Moscú. ñor ¿s i¡ possible they should have any existente out o f the minds or thinking things which percnve thems (A Treatüe conceming the Principies o f H um an Knowledge. vía abierta por el empirismo de Locke halla en George Berkeley un seguidor brillante.T)). 1989. un ego. México. Buenos Aires. Existe una excelente edición crídca. 1948. Alfaguara. inteligencia). 1990. 1961). el obvio ejemplo del “idealismo subjetivo”?49 Cree­ mos que no. Teoría de la visión y Tratado sobre el conocimiento humano. no caigamos en calificativos peyorativos: la propuesta de Berkeley ¿es un “escándalo de 1a filosofía”? ¿Eso y nada más? Toda la filosofía de Berke­ ley ¿debe ser rechazada. p. that seems perfeclly wnintelligible. Dejemos de lado la calumnia. § 3. 1948. Pregun­ temos ¿quién percibe? ¿Quién es ese sujeto. el enemigo filosófi­ co de Berkeley. Sigo la versión de Pedro Ribas. 1978. Ediciones en Lenguas Extranjeras. el amigo de la inteligencia (del griego q>iXía. . p. George Berkeley La clara.

) 32 “Sí examinamos [. pp. infinita y universal. a saber. remembering. El yo. cit. active being is vjhat / cali mind.] las cosas detenida y cuidadosamente.. por el reflejo del Sol? 51 But. about Ihem. op. tendremos que reconocer que nunca vemos y sentimos uno y el misino objeto. 52). Al oír las variantes del ruido que se produce. an d exercises dive-rs operations. besid.es all ihese endless varíely o f ideas or objects o f knowledge. que percibe los objetos del universo. un individuo: a esa respuesta indu­ ce.suyo obvia: se trataría de un sujeto. Lo cierto es que las ideas introducidas en la m ente p o r cada uno de los sentidos son diferen­ tes. p. § 2. or myself (P rincipies. im aginar o recordar.. spirít. as willing. Lo mismo sucede con la vista. Pero un exam en atento p o n e en relieve que no es así. “que oigo. estos colores que se desprenden del coche. como sujeto perceptor.. para Berkeley. percibo la distancia a que se halla el coche. activo (this perceiving. en prim era instancia. sea el sujeto individual o Ja substancia pensante. alma o mi yo”. A ñadiré que Berkeley practica un análisis riguroso en el nivel preciso del lenguaje y que m uestra la gran cantidad de errores que se desliza en la práctica del mismo. para Berkeley el sujeto es. pero no digo que “la oigo”. 413. This perceiving. dice. y que ejerce sobre las ideas diferentes acciones. p. es necesario que estemos convenci­ dos de que ni los cuerpos ni las cosas exteriores son “el objeto del oído”. espíritu. spirít. soul or myself). infinito. active being is what 1 cali m ind. hay tam bién algo que las conoce o las percibe.51 El sentido de lo que sostiene Berkeley es claro: del sujeto individual pasa al sujeto universal. § XLIX. veo y toco “la misma cosa”. responde Berkeley. edición española. ¿Qué es el objeto del oído? Los sonidos. ese mí mismo (myself) es. Lo decisivo es que. edición espa­ ñola. . Dios. ihere is liknuise som etking uihich knows or perceives them .. soul. Dice Berkeley: veo la distancia. debo decirlo: sólo es un recurso de la argum entación: “Pero al lado de toda esta infinita varie­ dad de ideas u objetos del conocim iento. el coche”. “el coche”. P or lo tanto. 139-140. Berkeley. com o querer. A n Essay towards. qué veo? ¿Toco el coche? El lenguaje ordinario m e hace creer que oigo. Al ser acdvo y perceptor lo llamo mente. otra” (Berkeley.. Veamos este ejem plo: “Sentado en mi cuarto de trabajo oigo que un coche avanza a lo largo de la calle. a New Theory o f Vision.. No es así. m iro a través de la ventana y lo veo: salgo de la casa y entro en él”. veo y toco la m isma cosa. El lenguaje corriente m e inclinaría “a pensar”. im agining.52 Así ¿qué oigo. un sujeto pleno de actividad. Lo visto es una cosa y lo sentido. ¿Qué veo? ¿Qué toco? ¿Veo el coche? O ¿veo apenas las ondas de luz.

m th their several degrees and variations. sin duda. p p . un libro u otras cosas sensibles.54 Veamos o tro de los ejem plos aducidos p o r Berkeley: “Por la vista adquiero las ideas de la luz y los colores con sus diversos grados y variaciones. g eneran en m í las diferentes sensaciones. se llega a señalarlas p o r un nom bre y a conside­ rarlas com o si fu e ra n u n a sola cosa."53 Theary o f Vision. p o r ejem plo. igual sucede con “el objeto del tacto”.] como se observa que varias de esas ideas se acom­ pañan unas a otras. 184). x l v i i i . figura y dureza se dan juntos. d e la luz que se refleja en los diferentes ángulos del coche y de la que b ro tan los colores (los colores que están en la luz y que la superficie del coche refleja: absorbe el azul. P or el tacto percibo. afirm a Berkeley: se debe adm itir que “nunca vemos ni sentimos uno y el mismo objeto”: “lo visto” es u n a cosa. E m pero ¿es así? Acaso Berkeley. Con mayor precisión. Berkeley di­ ferencia todos los sentidos y establece que lo captado p o r uno difie­ re de lo captado p o r el otro. use ¡he word “Maller ” in ¡he same sense as olher men use “nolhing" (Berkeley. and o f all ihese more . eso que veo ¿de dónde viene? Del coche. “lo o íd o ” otra. sabores. en proporción a la cancídad o al grado. Principies o f H um an Knowledge. m oiim and resislance. y todo ello en más y en m enos.v ii. El olfato me pro porciona olores. el gusto. no existe la substancia material Puede usarse “la palabra materia en el mismo sentido". x u x y L ( e d ic ió n e s p a ñ o la . m ejor dicho. la dureza o la blandu­ ra. 51 ss). ¿no com ete un erro r sem ejante al que critica? El sonido que oigo cu ando avanza el coche p o r la calle ¿de dó n d e viene? Del coche o. dura también: según él. O tra colección de ideas constituye u n a piedra. P or ejem plo.53 Un Corgias redivivo. el coche. significada con el nom bre de man­ zana. dice. heat and coid. § x l v t ... Eso. “que otras personas usan el térm in o nada”. se les tiene p o r u n a cosa distinta. Berkeley desprende otra tesis. x i. en el fondo. edición español». La sensación táctil ¿qué la produce? ¿Quizás el coche en el que entro? Desde luego: diversos aspectos de la misma entidad. i f so it ¡hall seem good. By Sighl I have ¡he ideas of light and cnlours. olor. y el oído lleva a la m ente soni­ dos diversos [. p. un árbol. y refleja el rojo). By túuck I perceive hará and soft. pues las cosas tienen capacidad de pro d ucir en m í sensaciones diversas. Esto ¿anu­ la su rasgo unitario? De aquí.. el calor y el frío.. de las ruedas del coche que golpean las piedras de la calle.. el m ovim iento y la resistencia. p o r ejemplo. § 80. sabor. 'A You inay. com o se ha observado que cierto color.

todo triángulo posible y puede ser uni­ versal Berkeley insiste en el carácter particular. ser es ser percibido. § 10. con independencia de un cuerpo que se mueva. and which is neilher swift ñor slow. are accounled one distinel thing.57 es imposible construir la idea de un triángulo que no sea equilátero ni escaleno ni isósceles: este triángulo particular. de todas las ideas. lo hem os dicho. si por él se en tien d e el soporte material de las cosas. Thus. a trte.. ibid. op. 413. is nevertheless wilh regard to its significatimt general. ihey come tú be marked by eme ñame. representa. de la materia o la substancia material Para Berkeley. Dice: “es im posible form ar la idea abstracta de mo­ vimiento. curvilinear ñor rectilinear. en la form a en que aquí es usada. p. signified by the ñame apple. and the like sensible things. § 12. col. fo r example a certain colour. smell. p. (esta línea) que es en sí u na línea particular es general p o r su significación. que consisten en subrayar la existencia. col. . de los que la m ente abstrae esos rasgos com unes a los que otorga un carácter general. ibid. and the like may be said of all olher abstracl general ideas whalsoeuer. p. no existe ningún soporte material en donde subsistan los accidentes. Para él. Kant diría que en sí. col. and less eilher as to quantity or degree. and so to be reputad as one Ihing.p. tal com o cree hallarla en H obbes v Spinoza: en tanto que el substrato general de todas las cosas que se nos ofrecen por los sentidos. sensible. and hearing conveys sounds to Ihe m in d A nd as severa! o f thene are obserued U> ac- company each other. Para él. il representa all particular Unes whatsoever. Lucha contra el significante substancia. Berkeley discute contra las tesis materialistas de la filosofía m oderna. § 1. representa todas las líneas particulares im aginables”. El sentido de las proposiciones de Berkeley se aclara. a m e­ dida que avanzamos en la argum entación. the palate viith tasles. sólo existen objetos individuales. a book. 1 (edi­ ción española. o seaj la idea de un m ovim iento que no sea ni rápido ni lento ni curvilíneo ni rectilíneo' y lo mismo podría decir de todas las ideas abstractas.”56 Y precisa: “un geóm etra traza u na línea negra de una pulgada de longitud. en este caso representadas p o r Descartes y por Hobbes. The Princi­ pies o f H um an Knowledge. que h e dibujado con lápiz negro sobre papel blanco. a black Une o f an inch in length: this. Smetting fum ishes me with odnurs. 57 A geometrician [. since. 126). 'f' Il is equally imponible fo r me lo form the abstracl idea or motion distinct from the body moving. pues. 1 (edición espa­ ñola. 1 (edición española. Berkeley lucha co n tra la idea materialista de substancia.. p. 407. taste. cit.. 408. en suma. pues. as il is there used. En ese duro texto polém ico que es Three Dialogues between Hylas and Philonous. 139).for instance.] draws. p. 123). which in itself is a particular Une. figure and consistente having been observed to ge together. oiher collections of ideas conslílute a stom. Berkeley.

p. 419. si “se p u ede hablar de elim inar algo que nunca h a tenido existencia. . Dios.1 But afier all. en efecto. Espasa- Calpe Argentina.60 Berkeley rechaza la existencia de u n a substancia material y afirma. 58 Berkeley. que se elimina. distinta del ser percibidas p or Dios y exterior a codos los espíritus ”. and are clothed wilh ideas. Principies. si se tom a en sentido filosófico. se resuelve en idealis­ mo objetivo. such as extensión.: es la m ente universal. Viqueira.58 Esta tesis se vuelve transparente en los Principies o f Human KncrwUd- ge. 59 I f the ruord substance be tnk/ni in the vulgar sense -fox a combination o f sensible qualities. 1 (edición española. ni siquiera en la im aginación ". Colección Austral. op. p. le son finalm ente atribuidas a Dios. Las tesis sobre el carácter activo del sujeto que percibe.this we cannot be accused o f taking aioay: bul i f it be taken in a philasophic sense -for the support o f accidents or qualities u'ithoul the m ind. i f one may be said to take away that whick never had any existente. se puede oír dem asiado fuerte si se dice que com em os y bebem os ideas y que nos vestimos con ideas”. § 37. ibid.59 Berkeley agrega luego que prefiere decir que percibim os ideas y no cosas. En el tercero. § 38. “Pero. tales com o exten­ sión. Berkeley. Por el contrario. col. 159).. and the like. 2 (edición española. cit. entonces sí. say you. que no los crea al percibirlos)..then indeed í arhumiledge that take it away. nadie puede acusam os de elim inarla”. 105. 1952. quien percibe los objetos y los pone ante m í (el sujeto individual. il sounds very harsh lo soy v¡e eat and drink ideas. sino si tienen u na existencia absoluca. “Si la palabra substancia es tom ada en sentido vulgar".. weighl. col. 419. después de todo. o sea. Berkeley arriba a u n a conclusión distinta. la existencia de una substancia espiritual y universal: Dios. es así .. Tres diálogos entre Hilas y Filonús. “como u n a com binación de cualidades sensibles. solidity. Precisa: “La cuestión debatida entre los materialistas y yo no es si las cosas tienen u na existencia real fuera del espíritu de esta o aquella persona.. peso. al propio tiem po. “como soporte de accidentes o d e cualidades juera de la mente. pp. 2 y p. que en prim era instancia le atribuyó Berkeley a un espíritu en apariencia particular. reconozco”. 420. traducción de V. dice Berkeley con som a no disimulada. col. p. señala. Buenos Aires. p.pero esto sucede apenas en el prim ero de los diálogos. radical según las apariencias. solidez. not even in the imagination . 6. El idealismo sub­ jetivo de Berkeley. 158-159). la substancia espiritual. em pero.

“Of the Association of Ideas”. no tenem os d erech o a sostener u na regla general y sería u n a im perdonable tem erid ad p re d e c ir lo que sigue. Los eventos de la N aturaleza parecen aislados y separados los unos d e los otros: u n o le sigue al otro. Contiguily in lime or place.. A nE nquiry concerning H um an Un/ierstanding.. columna 2). . se com por­ tará de igual m anera.. pero cuyo título es en extremo significativo: Teatrise o f H um an Nature. en toda circunstancia y bajo cualquier situación histórica. H um e. de manera anónima. esto no los vincula de m anera necesaria. N unca po d rá concluirse. D iderot). el m odelo de sujeto cogn oseen te que. en Londres. la contigüidad en el tiem po o el lugar” y la relación de "la causa con el efecto”.. Para lo que aquí' intere­ sa.. los derechos naturales e imprescriptibles del hombre y del ciudadano).David Hume I¿l aportación positiva de David H um e debe centrarse en que postu­ la. 457. el individuo natural construido en el siglo x v rn europeo y del que p ro n to se elevarán al prim er plano sus derechos. es. establecerá u n modelo universal. Así. F. Rousseau. Adam Sm ith. op. com o tantos de sus contem poráneos (Defoe. No debe olvidarse que A nE nquiry. mayor del mismo Hume. se hallan ju n to s ( conjoined) y. tras de un caso o de algún experim ento único en el que hem os observado que un evento sigue a otro. being an atlempt to introduce the Experimental Method of Reasoning inlo Moral Subjecls. and Cause nr EfTect (Encyclopae- dia Britannica-The University of Chicago Press.61 P o r costum bre aceptam os los vínculos en tre dos hechos que úni­ cam ente g u ard an relación entre sí p o rq u e se suceden en el tiem po o están ju n to s en el espacio. Incluso. p. sin em bargo. acaso p o r prim era vez. afirm a que existen “sólo tres principios de conexión entre las ideas. a saber. Sección [ir. p o r supuesto. p ero em ergente a partir sólo del individuo occidental m oderno. conviene subrayar el hecho de que Hume intenta realizar una investigación sobre la naturaleza humana. cit. por decirlo así. § 19: To me. la semejanza. Esta obra apareció. de escasa fortuna. Vol taire. them appear Lo be only three principies o f conexion among ideas. del hecho de que veamos la salida del Sol. pero jam ás podrem os observar un vínculo (lié) necesario en tre los dos. n o se hallan unidos (connected). que haya u n a relación necesaria en ese acontecim iento: si dos hechos se suceden en el tiem po.1 propio Hume dice. namcly. Rcsemblance. la existencia de u n a razón que está anclada en la naturaleza humana (com ún a todos. en la Advertencia a A n Enipiiry. que este libro contiene la mayor parte de los argumentos de aquél. en 1739. la versión abreviada y literaria de una obra. ¿Qué relación existe en tre un 61 David Hume. M ontesquieu.

but me neuer can observe any lie between them. sino que surge de la expe­ riencia. y “se supone de m odo constan­ te que hay u n a conexión entre el hecho presente y lo que se infiere de él ”. pero aquí no interesa p o n er en relieve las tesis. A ll evenls seem enlirety loase and separóle... “Of the Idea of necessary Connexion”. etrjoretell whaL u/ill happen in like cases. we may define a cause to be an object. 454. cit. They seem conjoinecl. de modo expreso. p.evento y los otros? ¿Hay u n vínculo necesario en tre uno y todos? Los objetos sem ejantes están e n conexión en tre sí. 477. “Scepdcal Doubts concerning the Operations of the Unders- tanding". “Of the diffcrent Species of Philosophy”. p. de acuerdo con esa experiencia. 11 Parte. Dice: “todos los razonam ientos que se refieren a los hechos parecen estar funda­ dos en la relación de causa y efecto'64. cit. tal vez no haya en Hume ninguna aportación decisiva. il being justly esteemed and unpar- danable lemerity to judge of the whole couru o f nature from one singlé experimenl ( ibid. 458.62 Estamos frente a u n nuevo concepto de la necesidad. j f the first object had not been. § 22. co­ lumna 1). podríam os definir u n a causa com o u n evento al que sigue o tro evento. Or in other words where. any one inslance o f connexion which is concei- vable by us. O f this we have experience. columna 2). § 58. Ihe second never liad exisled (ibid. p. Suilably to this experience. Poco más adelante. ibid. columna 1). Y aun de modo más claro: Similar objects are alviays conjoined with similar. Iherefore. Il 15 constanlly suppased that there is a connexion between the presenl j a d and that which is injerredfrom il (ibid). p. de David Hume. “this mental geography”. ¿De qué m odo? C uando “hallamos que un objeto particular 82 Upon Ihe uihole. Es sólo a partir del exam en d e la idea de causalidad que H um e desarrolla u n a teoría propia. § 59). Lo relevante es m ostrar p o r qué arriba a esas conclusiones. nada que se aparte de lo ya es­ tablecido p or Locke y Berkeley. Hume precisa: Even afler one instaría or experimenl where ule have observed a particular euent lo follón) upon another. 64 All reasonings concerning matter oj facL seem to be founded on Ihe relalion of Cause and Effect (Sección iv. u n análisis de la estructura del entendi­ miento hum ano . . ihroughout atl nature. we are not entitled lo form a general rule. r‘3 Hume dice.63 de aquí se deriva “u na proposición general que no adm ite excepción”: el conocim iento de la relación en tre la causa y el efecto no se alcanza p o r razonam ientos a priori. d e m an era tal que si el prim ero no aparece el segundo no existiría .. foltñwed by another. § 8 (op. Sección 1 ..63 Por lo que al origen de las ideas corresponde. columna 1). § 60. One event follows another. de sobra conocidas. H um e intenta una geografía mental. Sección vn. and 1uhere all ihe objects similar to the first are followed by objects similar lo the secmd. 476. but never connected {np.

66 / shall venture to ajfirm. by the most accti- rate scrutiny and exatninatton. Así. vjhether the perceplions oflhe senses be produced by extemal objects. 71 The m ind can never possibly fin d the effect in the supposed cause. and cannot possibly reach any experience of their connexion with objects (ibid. 459. in any instance. “Sceptical Doubts concerning the Operations of the L'nderstanding". § 119.). which admití o f no exception. 459. Su em pirism o es radical: conocem os las ideas que hay en el espíritu y tenem os conocim iento de las impresiones que recibimos del m u ndo extem o. bul ames entirely from experience. H um e dice que “el espíritu jam ás p o d rá en ­ contrar el efecto en la causa supuesta p o r la investigación y el exam en más preciso. ¿Cómo podríam os decidirlo?. The supposilion o f such a connexion is. pro d u cid as p o r objetos externos.67 P or lo tanto.88 La razón o el esp íritu (mind] tiene presente sólo sm percepciones y es im posible que tenga experiencia de la conexión entre estos objetos y estas sensaciones .] ?” (Sección XII. jam ás po d rá ser descubierto en ella ’’. op. fi9 The m ind has never anylhing present to it but the perceptions.. es una cuestión de hecho decidir si las percepciones sensoriales. en consecuencia.70 El argum ento de H um e sigue u na lógica precisa: el espíritu sólo tiene ante sí sus ideas o sus percepciones (H um e es aquí fiel a los prin­ cipios de sus antecesores empiristas. columna 1). . therefore.. “Of the academical or sceptical Phi­ losophy".). cit. entirely differentfrom them (iflh a t be possíble) and could not arise eitherfrom the energy o f Ihe m ind itself [. otro. § 25. añade. w hm we fin d that any particular objects are conslantly cmjoined mtJi each olher (ibid-. 68 II is a question offact.69 A dm itir esta. p.. that the knowledge of this relation is not. For ihe effect is totally different from the cause. Sin em bargo. attained by reasonings a priori. p. g u ard an sem ejanza con ellos. p re g u n ta . conexión es un m ero supuesto que carece de todo fun­ dam ento racional . Locke y Berkeley). de im portancia extrem a: el de la causalidad. columna 2). a los argum entos de aquellos. ressembltng them: haw shall this question be (Utrrmined'? (ibid). columna I). § 2Í1. and cons¿- cutnthy can never be discovered in it (Sección iv. Sin em bargo. as a general propositicm.71 H um e tiene sin d uda razón: los efectos son diferentes de las causas. Le ha dado u n a vuelta de tuerca al añejo razonam iento aristotélico que creía que. porque el efecto es totalm ente distinto de la causa y. p. jam ás podrem os saber qué vínculo existe entre esa impresión o esa idea (que se halla sólo en nuestro espíritu) y el supuesto objeto que la p ro d u c e .66 Adviértase la m anera com o H um e hace sus propuestas. without any foundation in rea- soning (ibid.está constantem ente unido con o tro ". ibid. that the perceplions o f the mind musí be caused by externa! objects. 67 By what argument can il be proved.. 505.

El texto dice: Ich gestehe frei: die Erinnerung des David Hume w ( i t eben das jenige. que el verdade­ ro conocim iento era el conocim iento por causas. a mi entender. el tem a de H um e está en íntim a conexión con el de Berkeley. Si p o r costum bre admitimos el vínculo entre causa y efecto. El vínculo entre la idea y su objeto no es necesario. Berkeley contribuye a la vigilia kantiana: pone bastante ruido en el sueño tranquilo o en el letargo dogmático de Kant: esta aportación es de carácter negativo y obligó a m editar al filósofo de Kónigsberg. 1787). si la relación de causa a efecto o la relación entre idea y ob­ jeto no es necesaria ¿qué se concluye? Sólo esto: si la m ente. si las ideas que la razón o el espíritu (mind) guarda dentro de sí no tienen ninguna conexión con los objetos que. por otra parte. p. Realiza la más com pleta y la más profunda inves- 72 Immanuel Kant. 118. Debo decir (parodio a Hegel) que con la filosofía kantiana al fin avistamos tierra. p. 1 . Kritik der reinen Vemunfi (Johann Friedrich Hartknoch. 38). p o r cos­ tumbre. nota. las producen. el sueño). conoceríam os los efectos. was mir von vielen Jahren luerst den dogmatischen Schlummer unterbrach. pues. t. La actividad del sujeto es ya plena. t. Hemos de captar. pues. 1968.72 Llama poderosam ente n u estra atención que Kant diga que H um e lo desper­ tó del sueño dogm ático m ientras subraye. todas las consecuencias de los graves argu­ mentos de Hum e. Riga. cree en ese vínculo. de carácter negativo: Kant afirma que H um e lo “despertó de su letargo dogm áti­ co” y le perm itió u n nuevo rum bo a sus investigaciones . Immanuel Kant Pero a la aportación positiva de H um e debe añadirse otra. debemos aceptar que escándalo es otra m etáfora (nadie es capaz de dorm ir en m itad del escándalo). 5. en Immanuel Kant. Dar- mstadt. und meinen Untersuchungen im Felde der spekulaliven Philosophie eine ganz andre Richlung gab. Riga. 73 Immanuel Kant. . La mente lo pone en la realidad. 1783).si conocíam os las causas. Kant hace un profundo análisis de la estructura del sujeto cognoscente. Schriflen zur Metaphysik und Logik. in fin e (Wissenschaftliche Buchgesellschaft. 1968. podría igualmente no hacerlo. Wíssenschat'tliche Buchgesellschaft. que las propuestas de Berkeley son un “escándalo de la filosofía "73 ya que. Prefacio a la 21 edición. según creemos. Prolegomena zu eitierjeden künfiigen Metaphysik die ais Wissetis- chafi wird aulrnten kónnen (Johann Friedrich Hartknoch. Darmstadi.. ni se encuentra in re. Si aceptam os la m etáfora sencilla de Kant (el letargo.

de sí mismo y hasta de su lengua. surgidos de la experiencia. el sujeto en estado de absoluta pureza. Locke. por lo tanto. como se sabe. que posee niveles y relaciones estruc­ turales internas.. la sensibili­ dad (o sea. a do n d e había llegado el análisis de la estructura del sujeto de la enunciación (y tam bién del sujeto del enunciado). con él. La experiencia es un supuesto 74 Kant examina en Kritik der reintn Vemunfi. pues. un m odelo puro. acaso ya m uer­ to. un sujeto abstracto. ¿Cómo. Pero si H um e despertó a K ant del letargo dogm ático. el sujeto tenía dos niveles: sen­ sibilidad y razón. y. se debe decir que éste retom a la tesis de Leibniz: sostiene. cit. en rigor. En las filosofías prekantianas. Pero en Kant. el sujeto cartesiano adquiere el rango de sistema: es un preciso mecanism o de relojería. sino que le da un giro com pleto al análisis de la estructura del sujeto cognoscente. Kant no se lim ita a ofrecer u na respuesta teórica al problem a. aislado: aislado de los objetos. el rasgo de estos juicios dem uestra que. op. por último. es. cuyas tesis discutieron y m atizaron Spi­ noza. Desde su óptica. El sujeto kantiano es analizado en todos sus niveles: de la sensibilidad a la razón. el movimiento del idealism o m oderno. luego el entendi­ miento ( V m tand ). la razón ( Vemunfi). se hacen independientes de ella. aquello que pertenece a la transzendentale Asthatih). Kant sostiene que la ciencia m oderna. primero. Sin em bargo. naci­ dos de la experiencia. Kant introduce el nivel interm edio que articula las estructuras cognoscitivas: el en ten d im ien to . poseen carácter universal y nece­ sario.74 Desde el arranque mismo de la Kntik der reinen Vemunfi se advierte u n cambio radical del espacio teórico. p o r qué sucede esto? La respuesta n o está en la realidad (no está in re): está en la estructura propia del sujeto cognoscente: el sujeto del que Kant hace el análisis trascendental es puro . Berkeley y H um e. Kant arranca del punto. . igual que la geom etría y la m atem ática clásicas. sin tallar. de que “el alm a y sus afecciones” no pasan por los sentidos. El sujeto de Leibniz aún era tosco. han establecido juicios de orden sintético aprio- ri que. que existe algo que no ha pasado p o r los sentidos. si se entiende por esa corriente el desarrollo y la m adurez del sujeto filosófico que nace con R ené Descartes. de los restantes sujetos. En Kant culm ina. El p u m o de este arranque está en Descartes. Leibniz. un diam ante en bruto. El sujeto kantiano perfecciona la tesis lettmiziarva.ligación de las causas que perm iten al sujeto establecer juicios de carácter universal y necesario. pajsim.

del §1 a l 8. la ciencia de los principios de la sensibilidad es la Estética trascendental y las formas puras de la intuición. Así. dab keine Gegens- tande darin angelroffen werden (K a n t. o de (a substancia. . pero forma del fenóm eno es una cosa distinta de la oixría aristotélica. aunque sí podemos pensar que no haya objetos en él” .78 C ontra el empirismo. Kant sostiene la validez objetiva del espa­ cio y no vacila en afirmar el carácter ideal y trascendental del mismo. p u es. materia del fenómeno es otra cosa. como dato de la conciencia (parece continuar aquí las tesis empiristas). de m anera previa a toda posible percepción del objeto. N o a c u d e . 7 2 ) .. por lo tanto. sin embargo: el sujeto tiene una estructura innata. § 3 (pp . 7 4 ss. ciL. se vale d e u n té rm in o a le m á n (Erscheinung ) p a ra d e ­ sign ar lo q u e e n e sp a ñ o l se lla m a fenómeno. la condición pura y a prion de toda experiencia posible: el espacio y el tiempoJ5 Desde la Estética trascendental. lu e g o ( § 2 ) : Der R aum isl eine notuimdige Vontellung. el espacio no representa ninguna propiedad de Jas cosas ni de sus relaciones: es la condición previa.77 Según Kant. ¿Por qué? “Jam ás podemos representam os la falta de espacio. el espacio no es un concepto: es una intuición a priori que se halla en nosotros mismos. 7' Der R aum isl kein empirischer Begri/f der von auberm Erjahrungen abgezogen r¡'or­ den (§ I ) y. Dice. p a ra n o m b r a r este co n c e p to . principios de todo conocimiento a prion que ofrecen la posibilidad de todas las intuiciones. diferente. en el sujeto trascendental. Debe subrayarse. Kritik der reinen Vernunfi. I^a forma no está en el objeta. los objetos exteriores son la representación de la sensibilidad que tiene p or forma pura al espacio. K an t. de la íiTcóotatTu.). dab kein R aum sei. son el espacio y el tiem­ po?6 Las formas puras de la Estética trascendental no brotan de la expe­ riencia: son la condición pura de la misma: “el espacio es una necesaria representación apriori que sirve de base a todas las intuiciones ex tem as”.necesario. p . que desconocemos lo que sea el objeto. die aüen auberen Anschauungen zum Gm nde liegt. y q u e v ie n e d e l v e rb o (fxxívci). le pertenece por entero a la estructura del sujeto trascendental. el objeto aparece en ella tan sólo como fenómeno. puesta p o r la sensi­ bilidad . h a c e r a p a r e c e r a lg o en la lu z). op. u n cambio. cit. 76 K an t u sa té rm in o s d eriv a d o s del la tín p a ra d e sig n a r la fo rm a (Farm) y la m a­ teria (Materie). sin embargo. op. M an hann sich niemals eine Vorstellung davon machen. Sin e m b a rg o . nb man sk h gleich ganz wohl denken kann. a priari. Kant establece una dicoto­ mía entre materia y forma del fenómeno. 75 E l e sp a cio es d e n o m in a d o p o r Kanr m ed ia n te u n té rm in o a le m á n (Raume)\ lo p rop io su c e d e c o n el tie m p o (Ztii)\ Kritik der reinen Vemunfi.. la cosa en sí (Ding an skh). ibid. al s ig n ific a n te Phánomen (d e o rig e n g r ie g o . sacar a la luz.

pero no al m o d o d e u na forma posible para cada objeto universal {forma. está en el sujeto. con 79 Ibid. Vistos así. sí. en Kant ha encontrado u n nuevo xáitoc.. pero el tiem po. Más adelante me ocupo del examen de los conceptos de riempo y espacio en Newton. el espacio es visto por Newton com o u n lugar vacío y abs­ tracto en el que están los cuerpos. Las dos formas puras de la sensibilidad. que no guarda relación con los objetos. y no guarda relación con los objetos. la cera. abstracta. que en Aristóteles le p ertenecía al objeto y era la condición misma de su conocim iento racional. com o condición pura a priori de su posibilidad.q u é es el espacio y qué el tiem po. los fenóm enos p ueden desaparecer. com o la condición de posibilidad de todas las intuiciones: el espacio y el tiempo. el hom bre). de una clase de tiem po y de una clase de espacio: el tiem po y el espacio de la física new toniana. § del 4 al 8 (pp. ellos mismos. n o po d rá ser suprim ido jam ás. pues.. poseen u na realidad obje­ tiva no porque pertenezcan a las cosas. P odrá decirse: p ero así son el tiem po y el espacio. en Kant? Si los concibe en tanto que dos formas puras que se p u ed en separar de los objetos. sino “una representación necesaria que sirve de base a todas las intuiciones”. eióo^ o OÍKTÍO! de la mesa. Si las cosas o los fenóm enos externos están en el espacio. el tiem po es concebido com o el sim ple fluir continuo. el caballo.79 Se advierte con en tera claridad: la forma. que lo toca apenas de un m odo incidental. . ni tiem po ni espacio. com o un conjunto. el perro. . tiem po y espacio.30 A su vez. Así es. si los objetos se hallan en el tiem po y en el espacio. el espacio y el tiem po son las formas puras de toda intuición sensible y brindan la posibilidad de las proposiciones sintéticas a priori. com o si la flecha del tiem po volara en u n espacio blando. en ver­ dad: así conciben la geom etría de Euclides y de A rquím edes (y la filosofía y la física cartesianas) al espacio: com o u n receptáculo vacío en el que está el objeto. los fenóm enos tam bién están en el tiempo. en efecto: en Newton. p ero estos objetos no son. advertim os que se trata. sin peso. Este espacio abstracto se halla desvin­ culado del tiem po. Lo propio sucede con el tiem po: no es un concepto extraído de la experiencia. 78-96). A hora bien. su nom bre real es duración. sino com o la forma pura. sino porque su realidad ob­ jetiva es puesta p o r el sujeto trascendental en tanto que condición p u ra de su posibilidad.

Kant pasa al siguiente: la lógica. es la m ism a capacidad que hace posible la estru ctura del tiem po y el espacio de la física new toniana. que Kant adm ite como formas puras y a priori. son en verdad dos estruc­ turas lógicas que postula el sujeto filosófico.. Esta enorm e capacidad de abstracción que despliega el sujeto científico m oderno. el cogito cartesiano. 167). el Dios racional de Descartes o de Spinoza). Dieses sind aber die Kategorien. 175). im presas en el in­ dividuo (en todo sujeto racional posible). es la unidad sintética del sujeto. 81 D wm ursprüngliclie vn d irwnsiendenUik Bedingung út nun keine anden. p. Adviértase que Kant asa una voz ladna. Lo diré así: el espacio y el tiem po. ciL. A bo sind im Verslande reine Erkenntnisse a priori. . De la Estética trascendental. en lugar de los términos alemanes VJahr- nehmung o Begiíjf. leve.. Apperzeption. El texto alemán dice. ■. Pero conviene subrayar que trascen­ dental no es aquí un m ero calificativo: denuncia la intención kantiana de hacer la investigación profunda del sujeto cognoscente. hacia n in g u n a parte). reine Verstandesbegriffe (op. cit. form as innatas de toda posible intuición. til. op. ciL p. uielche die noluiendige Einheit der reinen Synthais der Einbildungshrafl. es decir. p. i. el sujeto n o puede ser reducido al co n ju n to abigarrado de sus representaciones. d. p o r el contrario. ais die trans- xendentale Apperzeplion (Krilik. 82 “En el entendimiento hay conocimientos puros a priori que contienen la necesaria unidad de la síntesis pura son las categorías. supone la un id ad sintética y originaria de la apercepción. En tanto que unidad sintética. en este caso.. of>. las categorías. p. La analítica se ocupa de los conceptos puros del entendim iento. prim er nivel del análisis. Tanto la estética (o teoría de la sensibilidad) cuanto la lógica. la flecha jam ás se clava e n n in g ú n blanco: vuela sin aire. La lógica trascendental se divide en dos grandes segmentos: la analítica y la dialéctica trascendentales. Razón pura. que acom paña a todas las re­ presentaciones. l-ü edición española dice así: “Esta condición originaria y trascendental no es otra que la apercepción trascendental”.82 La base d e las percepciones. en q u e K ant abreva.a u s e n c ia total de objetos (por ende. serán exam inadas por Kant en su calidad de trascendentales. que perm iten la unidad sintética de la ap ercepción . el yo pienso. a su vez correlato de todas nuestras representaciones. los conceptos puros del entendim iento” (op. agrupadas en categorías. 144).81 Los conceptos puros del en ten ­ dim iento o categorías son las condiciones puras de posibilidad que el sujeto pone para lo g rar conocim ientos ciertos . situado en la sensibilidad. esa capa­ cidad de abstracción que edifica un Dios p u ro (un Dios. 136.

. al m ism o tiem po. en Kant. ich selbst. p o r el cogito. a la vez. Se advierte con claridad el cam­ bio radical del espacio teórico propuesto p o r Kant. en medio de sus representaciones es [. para cono­ cer el objeto. cuando se refiere a las inferencias dialécticas de la razón pura y habla de “la unidad absoluta” del su­ jeto (en edición española. El texto alemán dice. o rd e n y transparencia.83 Kant considera al entendim iento como la facultad de subsumir bajo reglas y al juicio como la capacidad de subsumir bajo conceptos y categorías. el sujeto pone estas dos formas puras com o la condición a priori del conocim iento. a la Dialéctica trascendental. la unidad sintética de la aper­ cepción. la conciencia de una igualmente necesaria unidad de síntesis de todos los fenómenos según conceptos". sobre todo. pero la forma del fenóm eno es la condición p u ra y a priori que vuelve posible la percepción. por ejemplo. el sujeto queda constituido com o unidad. desde luego.. El sujeto filosófico y científico de la enunciación ad­ quiere. Adviértase que Kant sólo en contadas ocasiones utiliza el concepto de sujeto (Subjekl). a priori. . cit. la materia del fenómeno es sólo un dato em pírico de la conciencia. 137).. N un sm d atier diese Erscheinungm nicht Dirige an sich selbst [. a u n conjunto abigarrado de sensaciones. en Kant. según Kant. Lo decisivo es que. pero. Kant pasa al nivel de la razón. pp. en la intuición. ich denke. 327). de Spinoza.. es 83 Also ist das ursprüngliche u n d nolxoendigt Beiuublsein der Idm litát seiner selbst zugtei- ch ein Eeumbtsein einer eben so nottuendigeri liinheil der Synthesis aller Ersclieinungm nach Begrifjen. el yo pienso que ha postulado Descartes.. p. Del análisis del entendim iento. el sujeto (Subjekl). “yo pienso”. Así. com plejidad y densidad. 340). tem a que hereda de Descartes y. En este nivel se hallan las Ideas y allí Kant se deshace con toda rapidez del problem a de la substancia del sujeto.. Su unidad.] una unidad trascendental = X” (op. op.o cierto es que la mayor parte de las ocasiones. p. esas dos formas puras de la sensibilidad que son el espacio y el tiempo. en tanto que n ada se p u ed e d eterm inar de él. Igual pasa con las categorías: son unidades sintéticas que el sujeto ^wn^para ob tener conocim ientos ciertos. cit. sistem a y rigor.] d. p. i. iv. o u f die absolute Einheit dieses Subjekts selber (op. iranszm- dentale Gegenstand =■X g& inanl werdm mag (ibid.. que evita re d u cir al yo y sus representaciones a una m era sum a. La base de todas estas representaciones es el ego. I.. Kant se refiere al sujeto como “yo” (“yo existo ”. condición necesaria. El sujeto trascendental es simple. cit. 168-169) En edición española: “La originaria e ineludible conciencia de identidad del yo es. “yo mismo”): ich bin. El sujeto percibe los objetos. “la identidad del yo. El sujeto trascendental es.de m odo necesario: el yo. u n a m era X que acom paña a los p en­ samientos. t.

. p. Por consecuencia.. 3 6 6 ). d. sur Grenzbeslimmung dienl.. 3 3 7 ). p. op.. S 6 7 . aber logische Einheit des. e d ic ió n e sp a ñ o la ..38 Kant concibe la Naturaleza de m anera distinta a la vieja filosofía: “nosotros mismos introducim os el ord en y la regularidad de los fe­ nóm enos que llamamos naturaleza" . anstatt zu tnldecken. und.. p . es posible u na naturaleza ... “en lugar de descubrir la verdad.89 Y “entendem os p o r naturaleza (en sentido em pírico) el conjunto de los fenóm enos considerados en su existencia de acuerdo con reglas necesarias. ciL. i. 5 5 3 ) . 9S Die Ordnitng und Regelmtiiigkeil also an den Ersr.. o sea. al¡ Organon. aunque ló g ic a can sólo . la N aturaleza no puede ser el conjun­ to disperso de los fenóm enos: es u n a unidad. p . 5 6 6 ). el énfasis puesto poT Kant en la libre y plena actividad del sujeto trascendental. todos los datos de la N aturaleza están en interconexión ** So viel ist geviib-' dah ich mir durch das Ich jederzeit eine absolute. ciL. op. und endigt mil Idem (K ritik. sujeta a leyes.heinungen. 6 0 4 . cit. p..ht. 85 V em u n ft ist das Vermogen der P rin zip im (ibid. p.. nach notwendgen Regeln. da sie námlich nir. 1 7 9 .tzi- plin. ais Di. 2 4 6 . . op.c o n s ta n te y absoluta.. e d ic ió n e sp a ñ o la . 3 9 9 . op. 1 4 8 ). 6 7 0 . Kant concluye en que “todo conocim iento se inicia con intuiciones. e d ic ió n esp añ o la. pues “la u nidad de la razón es !a unidad del sistema ” .. e d ic ió n e sp a ñ o la . pasa de éstas a los conceptos y term ina en las ideas ” . cil. e d ic ió n esp a ñ o la . de acuerdo con leyes”.. M Unter N atur (im empirischen Verslande).. p. op. 5 9 0 . p. verstehen unr den Znsammenkung der En- cheinungen threm Dasein nach... p.. pese a que sostenga que la mayor (y acaso la única) utilidad de la filosofía de la razón pura sea sólo negativa (no sirve para am pliar sino para lim itar los alcances de la ra zó n ): la critica. nach Gesetzen (K ritik. la razón es la fa­ cu lta d de los principios .83 P or consecuencia. po rque hay leyes a priori. brlüm erzu verhüten (K ritik. C-24). die uiir N atur nennen (Kñlik. M So fa n g t denn alie menschliche Erkenntis mil Ansr. cit. gehl xión da su Be- gnffen. p.86 Conviene subrayar. ¿ondism.84 Así. op. ciL.87 La razón p ura no se ocupa de n ada sino de sí misma: su tarca consiste en unificar los conocim ientos del entendi­ miento a través de la razón. 88 Die Vemunfieinheit ist die Einheit ríes Systems (Kritik. 87 Der grofite und vielleicht einzige Nutzen aller Philosopkie der reinen Vem unft ¿sí also wohl nur negativ. e d ic ió n española* p. e d ic ió n e s p a ñ o la .hauungen an. 2 3 9 ) .90 Una de las prim eras y vitales consecuencias de esta tesis es que. Subjekts (Einfachheit) gedenke (Kritik . sur Erweiterung.. des­ de el ángulo que Kant indica. por encim a de todo y en relación con el tem a que nos ocupa. posee el callado m érito de evitar los erro res " . es decir. p. p.. p.. n u r das stille Verdiensl hat.

.. H a obtenido su mayo­ ría de edad.. la actividad del sujeto es ya libre y plena. Poco antes de la prim era edición del Discours de la méthode se publicó la Instauratio Magna de Francis Bacon y las obras de Nicolás C opérnico (De revolutionibus orbiutn coeleslium) y Galileo (Siderius Nuncios. 624 ss. 91 Kant desarrolla el tema en dos partes. edición española. edición española. p. 670 ss. pp. pp. cit. insisto. No se tratará sólo del vínculo post hoc. o sea. en un sistema verdadero. ahora. h an sido elevados de nivel y son considerados como simultáneos y coexistentes. de la prim e­ ra edición del Discours de la méthode a la prim era de la Kritik der reinen Vemunfi. que crezca desde a d e n tro . sino de una nueva idea de causa que conecta todos los fenóm e­ nos de la N aturaleza bajo la idea de totalidad. intomo á due nuoue scienze attenenti alia Mecanica & i Movimenti locali).).92 A partir de ahora.9J Kant provoca. o sea. en este m om ento. op. 404 ss. pp. el todo debe estar articulado f articulalw) y no amontonado (coacervatio): Kritik.. como hem os dicho.. En form a paralela se ha edificado tam bién la ciencia m oderna. En él. biológico. aun cuando posean rasgos que Kant arranca de la física newton iana. a toda la Naturaleza. ya que interconecta en acto. ciL.. “El canon de la razón pura” y “La ar­ quitectónica de la razón pura” (Kritik. Pero. 647. La misma Naturaleza está sujeta a las condiciones puras que el sujeto po n e en ella. . un ser vivo. más allá de H um e.. lo decisivo es que Kant ha elaborado una teoría del sujeto trascendental que supera todas las teorías anteriores. La causalidad es simul­ tánea y total. pues. Dialogo sopra i due massimi sistemi del mondo tolemaico e copemicano y los Discorsi e dimostrazioni matematiche. u n salto cualitativo en la concep­ ción de la causalidad. edición española. Debe ser un organism o. Kant culm ina su análisis al postular el canon de la razón p u ra (la arquitectónica de la razón p u ra). ha surgido y se h a constituido el sujeto filosófico m oderno. op. reconoce de súbito que la razón no se puede red u cir a la m era sum a de las partes ni puede ser agregado m ecánico.recíproca. pp.. El tiem po y el espacio. 81 K ritik. Kant. p. que ha abrevado en la física new toniana. La arquitectónica de la razón pura es el arte de los sistemas.. Tam poco el espacio puede ser u na m era serie ni un agregado: todas sus partes deben ser coexistentes. En apenas 150 años: de 1637 a 1787. 696. 386 ss. El tiem po no es ya considerado como la sucesión sino tam­ bién com o la simultaneidad. la exigencia de sistema. pmpter hoc.. el sujeto filosófico m o derno queda plena y totalm ente form ado.

los filósofos clásicos se expresaron. si en verdad hay otros sujetos. si en verdad hay otro. a la que otor­ gan. Escribían para sí mismos y se leían entre ellos. Berkeley. sólo confirm ación. todo sujeto racional posible'. francés. Ninguno se consideraba polaco. decisivo: los filósofos y científicos que inauguran ese periodo escribieron en latín. Si el sujeto kandano en algún m om ento pu diera dialogar. sin contacto alguno con el Otro. inglés. Este m odelo del sujeto kantiano supone ya que el sujeto trascen­ dental es todo sujeto racional posible. en el griego que era su lengua materna. Hume o Kant. como Vesalio y Harvey. Locke. con su obra. Formaban parte de u n a com unidad extraña. menos con sus naciones. Locke. es idéntico y no distinto al m odelo. la lengua vulgar. aptas para la filosofía y el pensamiento. p o r lo tanto. los filósofos escriben en su lengua m aterna. En la Alta Edad Media se creyó necesario escribir en una lengua culta y supranacional. Kant examina el modelo del sujeto en toda su pureza. Newton escribió en latín. prusiano. El O tro. Apenas guardaban obediencia a un rey. deben poseer igual estructura cognoscitiva y deben ten er idéntica form a racional. Francis Bacon osciló del latín al inglés. de m anera oral o escrita. Copém ico escribió en latín. no guardaban relación con el vulgo. deben ser idénticos al m odelo. el sujeto es un m odelo abstracto. Berkeley y H um e sólo escribieron en su lengua m aterna. una lengua ajena a la propia. lo h aría ante un espejo que le devolvería intacta su propia im agen. poseído p o r los mismos principios y. Kant cree exam inar a todo sujeto. En ese m odelo no existe diálogo con el O tro. la base para todo conocimien­ to verdadero). sin que im porte si son ra­ cionalistas o empiristas. afirmarán la actividad del sujeto filosófico (que pone en la realidad su propia estructura racional. los filósofos. su palabra propia. Pero Kant dignificó el alemán como lengua de rango filosófico. Todo sujeto racional posible significa que todo sujeto o que todos los sujetos posibles son racionales. Al exam inar el m odelo abs­ tracto. la lengua culta de su tiempo. la estructura de la razón pura. Galileo escribió en latín y en tos- cano. Leibniz. Los restantes sujetos. italiano. que todos los sujetos posibles poseen u na idéntica . se llamen Spinoza. dotado de una estructura idéntica. a todos los sujetos raciona­ les posibles. de varones cultos. En este periodo. Spinoza escribió en latín y español. dom inado p o r sim ilar form a racional. holandés. el nivel de lenguas cultas. lo mismo hizo Hob­ bes. Subrayo este hecho. el inglés. Por contraste. Leibniz osciló del latín al francés (no escribió en alemán). A partir de él. Descartes tam­ bién osciló entre el latín y el francés.

No existe en él ningún m ovimiento interno (ni ontogenético ni filogenético): las estructuras están dadas a priori. de la chose éstendue? Muy poco.) al de res cogitans y pocas veces usa el concepto de sujeto (Subjekt). e n Moscú o en El Cairo. Si “desde la eternidad y para la eternidad”. en profundidad. vacío de todo objeto. En esa situación entram os en la filosofía sistemática de Hegel. la ley de la gravitación o de la atracción recíproca que postula N ew ton . Prolegómeno. sostiene Leibniz. A la extensión. Kant considera que el sujeto nace dotado de la estructura de todo sujeto racional posible. Los filósofos abandonan esos conceptos desde el instante en que nacen. cit. Los empiristas le dan al significan­ te el viejo significado de la oixua y la ÚTKxrramq aristotélico-escolástícas. se sigue que los tres ángulos del trián­ gulo equivalen a dos rectos. este análisis kantia­ no? Por u n lado. § 38. ausente tam bién el O tro. Pero preguntem os. en Kónigsberg o en Tokio. op.. Por otro. Se ha cerrado el periodo. síntesis superior y avance positivo de todos los problemas. sea la ex­ tensa o la pensante! ¿Qué resta de la cosa cartesiana? ¿Qué. razonar igual. no le basta el m ero movimiento: debe aña­ dírsele la noción de Kraft (fuerza). conocer de idéntico modo. ¿Qué podem os decir sobre ellos? ¿Hasta dónde llega. ¿Qué resta del concepto de res. Kant afirm a que la substancia es un m ero paralogismo de la razón. según Spinoza. . ra­ cional. en México o en París. por últim o. para Kant existe tam bién u na ley univer­ salm ente extendida en la Naturaleza. todos los sujetos filosóficos deben pensar igual. pero ¿en verdad se independizan de ella? ¿Ninguna otra experiencia los m odificará? ¿N inguna n u e ra teoría los cam biará? Lo cierto es que 53 Kant. El sujeto. de la chose qui pense? ¿Qué. Spinoza usa el térm ino de substancia y lo propio pasa con Leibniz: desecha el significante res y tam bién lo sustituye p o r el de substancia (la pensante y la extensa).03 ¿Es cierto? Los juicios sintéticos a priori nacen de la experiencia. Kant ¿despertó realm ente del le­ targo dogm ático? Veamos aquellos casos que Kant considera los ejemplos decisivos de los juicios sintéticos a priori. ya se refiera a la realidad o al yo pienso. Kant prefiere el térm ino yo (ich. los juicios que Kant considera como sintéticos a priori carecen de movimiento.estructura racional: en M adrid o en Londres. em pero ¿habla? ¿A quién le habla? ¿Qué le dice? ¿Exige el reconocim iento del Otro? El sujeto kantiano de la enunciación des­ pliega su palabra en u n m u n d o p o r com pleto p u ro y abstracto.

Suhrkamp Verlag. 1970. p ero ¿quién es Scott? El a u to r de Waverley y tam bién de Ivanhoe y m uchas otras novelas históricas.. F. El ejem ­ plo traído al caso p o r K ant corno juicio sintético (7+5=12) debe matizarse: si invertim os el lugar que ocupan el sujeto y el predicado. p uede invertirse tam bién el vínculo en tre el sujeto y el predicado: ¿quién es el au to r de Waverley? Scott. ¿Qué sucede si colocamos el núm ero 12 antes y no después del signo de igualdad? Es verdad que 7+5=12. 1966. el O bjeto (Gegenstand)\ después con O tro. desde que se inicia la Phánomenologie des Geistes. Igual com o 12 es más am plio que 7+5. sem ejante y distinto. Frankfurt am Main. f c e . para Hegel. prim ero. Hegel es todavía más duro en . la geo­ m etría del espacio plano de Euclides. el yo (ich). “Sobre la denotación”. hasta 1 2 : a 1 0 1 2 -1 0 00 .los tres ángulos equivalen a dos rectos sólo en una geometría.su comentario de Kant en la Ciencia ile la lógica: allí llama a la filosofía kantiana una “doctrina . “Conciencia" (Bewufitsnn ). W. nr. en Lógica y conocimiento. términos germánicos. a diversas com binaciones de n ú ­ meros naturales. Scott es el au to r de esa novela. Taurus. :‘4 Bertrand Rrnsell. 95 G. se suaviza el alcance de la teoría new toniana de la gravitación: rige en una porción peq u eñ a del universo. 1966.<H Georg W. d el q u e d eb e apropiarse y hacerlo suyo. Hacemos uso de la excelente traducción española de Wenceslao Roces con la colaboración de Ricardo Guerra. 12 es más extenso que 7+5. traducción de Wenceslao Roces. México. E Hegel El sujeto que p ro p o n e Hegel en tra en contacto. Madrid. México. y tam bién igual a 1+1+1. Scott es más am plio que “el a u to r d e Waverley" . las filosofías de Wolff y Kant son parte de u n a “filosofía p o p u lar’’06) . con el Otro: con O tro exterior a él mis­ mo. vemos que no son del todo equivalentes. Hegel. B ertrand Russell repite la p reg u n ta h ech a p o r Jo rg e IV (el rey qu ería saber si W alter Scott era el au to r d e Waverley). au n q u e el rey no se interesara p o r el principio lógico de identi­ dad. 365). trad. lecciones sobre la historia de la filosofía. ciertam en­ te. 1955 (vol. Se puede decir que Hegel prefiere utilizar. p. sí. f c e .9fl H em os en trad o en u na atm ósfera conceptual en extrem o densa (recordaré que. antes que voces de la tradición clásica (griega o latina)-. o sea pues. Tras Ja teoría de la relatividad y la m ecánica cuántica. por ejem­ plo. Phánomenologie des Geistes. p ero 12 ¿es igual a 7+5? Sí. el Sujeto. prefiere Gegenstand a Übjekt. en general. ich a Subjeht 34 Hegel. Javier Mugucrza. En el caso..

de la tradición clásica.) 97 Alies dar a u f an. térm inos añejos. was es in Wahrheit ist. cit. 1 9 6 9 . B u e n o s A ires. La prim era sección de “La doctrina del ser” es la p o p u la r” (dieser popularen Lehre) y la h a c e re s p o n s a b le d e q u e e l p u e b lo a le m á n sea “un p u e b lo c u lto s in m e ta físic a ” (ein gebildeles Volh ohne Metaphysik ). Dice H egel que lo absoluto es esencialm ente resultado. se inicia con el examen de las form as puras de la razón en Wissenscha. 1 9 5 6 . Dice Hegel que lo verdadero n o se debe ap reh en d er ni debe expresarse com o substancia “sino tam bién y en la m isma m edida como sujeto” .. ¿Qué quiso decir Hegel? Substancia. D esde ese m om en to es sintom ático que las form as puras de las que trata la lógica no sean sólo estructuras de la conciencia sino que sean for­ m as ontológicas.. 98 Das Wahre ist das Ganze. S u h rk a m p V e rla g . pues.) y el Sujeto (Subjekt). 2 4 . que deben coincidir.nd e das ist.. sin duda. un d húrin eben besteht seine Natur. F r a n k fu r t am M a in .2 3 (e d ic ió n e sp a ñ o la . p p .97 La Substancia (Substanz. com o dice Kant? ¿Las tom a de ella? ¿Las abstrae.. d o s to m o s. en Hegel se h a puesto en movimiento. cit. com o si hubiéram os vuelto de súbito a conceptos superados. p. PhánoJ7i¿nologie. p o r último. el libro III es “La doctrina del concepto” (“Die Lehre von Begriff”). 2 2 . ya se sabe. sonden. Wirkliches. op.9ñ M ientras que en Kant la estructura del sujeto cognoscente es innata e inmóvil. así. 3 6 . P ró lo g o a la p rim e r a ed ició n ( 1 8 1 2 ) . Eso es posible só!o a través del desarrollo. del Ser (Sein) a la Esencia ( Wesen) y de ésta al C oncepto (Begriff). das Wahre nicht ais Su b stan z. El yo (ich) ¿pone esas estructuras en la realidad? O ¿se las prescribe. dab es erst am F. . La Phanomenologie se sitúa en la Tercera Sección del sistema. op. que sólo al final es lo que es en verdad: lo real es sujeto o devenir de sí mis- mo. el Libro I de Ciencia de la lógica es La doctrina del ser (“Die Lehre von Sein”) . e d ic ió n e sp a ñ o ­ la. H a c h e tte . Wissenschaft der Logik. los que aquí m aneja Hegel. 1 6 ). p. El sistema. 1 5 ). dab es wesentlich R e su lta t. p. Veamos cómo se despliega el sistema de Hegel. la Filosofía del Espíritu. ebensosekr ais S u b je k t: H e g e l. Sujeto: dos formas. estructuras de la realidad. la c ita en la v ersión e sp a ñ o la c o rre s p o n d e al p r im e r v o lu m e n .fi der Logik. 1 3 -1 4 (h a re m o s u so ta m b ié n d e la tr a d u c c ió n e sp a ñ o la d e A u gu sta y R o d o lfo M o n d o lfo . Das Ganze aber ist n u r das durch seine E n tm M u n g sich vollmdende Wesen. p p . com o sostiene el em pirism o? La respues­ ta de Hegel es más sencilla y m ás com pleja a la vez: las dos estruc­ turas coinciden en tanto q ue la Idea se edifica en u n proceso infi­ nito. Es ist von dem Absolulen zu sagen. p. De m anera am plia. Subjekl oder Sichselbslttorden zu sein (Phanomenologie.. el libro II es “La doctrina de la esencia” (“Die L ehre von Wesen”}. en aparien­ cia contradictorias.

lecciones sobre la historia de la filosofía. No seguiremos.98 96 Hegel. el principio de los indiscer­ nibles. del principio de contradicción al de razón suficiente. luego. biología. D e la Cualidad se pasa a la Magnitud (C antidad. quiere decir: “exacta solam ente en la cabeza y. La sana razón hum ana tiende a lo con­ creto" y en alusión a Kant: “sólo la reflexión del entendim iento es teoría abstracta. vacío e indeterm inado. de ésta al C uanto ( Quantum). Quaniitat) . el concepto de absoluto? ¿Qué. del Ser. Qrófie. ¿Qué significa. Al fin se llega a la Idea Absoluta (die absolute Idee). concreta y plena que la anterior. a la relación cuantitativa y. el Ser de Parm énides. aL. Se dirá. a la Medida. t. Al Ser se opone el No Ser. no práctica.C u alid ad ( Qualitat) y se expresa como determinación (Bestimmtheit). El Ser. Pero H egel hace que las figuras se interpenetren y se resuelvan en el Devenir ( Werden). en Hegel. el de concreto? Afirma: “C uando la verdad es abstracta. a la Idea Absoluta. puras y abstractas. quím ica. Es cierto. Al Ser indeterm inado {San) sigue el Ser determ inado o Existencia (Dasein). paso a paso. la res­ puesta caería por su propio peso: se trataría sólo de estructuras de la razón. vida. carente de contradicción. Al inicio. conocim iento). Pero también es cierto que Hegel le otorga al térm ino de absoluto el mismo significado que le concede al de concreto. en la Filosofía de la Natu­ raleza. no verdadera”. del principio de identidad al de la diferencia absoluta. la com pleja tram a de las determ ina­ ciones de la lógica. bastará decir que cada figura nueva es más rica. 29. la filosofía huye de lo abs­ tracto com o de su gran enem igo y nos hace re to m a r a lo concreto ” . . en tre otras cosas. su figura inicial es el Ser abstracto. pues. después el m ovimiento va de la apariencia a la relación. p. Pero no hay duda: H egel concibe esas formas vacías como subjetivas y objetivas al mismo tiempo. Se ha producido el traspa­ so. d e la fu erza a la relación absoluta (la causalidad). op. esa oposición es u n enfrentam iento extem o y ninguna de las dos figuras sufre alteración. de la relación del todo con las partes a la ne­ cesidad. i. de allí a la Esencia. el sistema de Hegel tiende a lo Absoluto. del fe­ nóm eno a la esencia. figura última de la Ciencia de la Lógica. el C oncepto va de la Subjetividad a la Objetividad: pasa por las figuras del Espíritu Objetivo (son. no es tal verdad. la Nada. Al desplegarse. figura vacía y sin determ inación ¿es sólo una figura de la razón o tam bién una figura de la realidad? Si Hegel se limitara al exam en de las formas lógicas. m ecánica.

Ii. Al prim ero percenece la Pha- nomenologii.] el m étodo es el alma y la substancia. universal. La nueva figura es necesaria. Cada figura y cada m om ento son. sino en relación recíproca. donde lo concreto alude al objeto individual. y como la fuerza absolutam ente infinita. . p ero es abstracta y vacía en relación con otra. t. welcher k iin Objekt. es el más hum ilde de todos los filósofos: sabe que todo es relativo. lo concreto es resultado: el fruto de un largo proceso que va de u n a figura abstracta y vacía a otra figura.. es más rica y concreta que las anteriores. La Filosofía de la Naturaleza. es más concreta que aquella. rica en realidad y determ inaciones: “el m étodo ha de ser reconocido como la m anera ilimitada. los opuestos no se adm iten com o fijos. para Hegel. la “últim a figura” de la Lógica. interpenetrándose. op. 562). el Ser. lo que toco y veo. en Hegel. u na mesa. ais es der Methode vollkom- men unterworfcn ist (W issenschaft. P or esto. i n fine. algo muy discinto de lo que significa en la filosofía vulgar. necesarios y contingentes.. 551-552. la Filosofía del Espíritu. alejado de la razón e independiente de ella. esto. absolutos y relativos. concreta y absoluta en relación con la anterior. acaso el más brillante d e los libros orgánicos de Hegel. W iderstand leisien . Podría decirse que H egel. 1(10 Oie M íthode ¿sí dsiwegen ais die ohne E insthránkung allgemeine.. En Hegel. insiste. es vacía en rela­ ción con las siguientes figuras que despliega Hegel. und irgend tunas isl nur begriffen u n d in seiner Wahrheit gewubl. insofem es sich ais ein áuberliches. u na piedra. macizo. ge-gen sie von einer besonderen N atur . innerliche und áuberliche Weise u n d a h die schUchtin unendliche Krafl anzuerkennen. como en la Phánomenologie (o el em pirism o): lo decisivo es que. p. Sie ist darum die Seele u n d Substanz. y cualquier cosa es concebida y conocida en su verdad sólo cuando está totalmente sometida al método La Idea Absoluta.. pp. Lo inmediato es fa universalidad abstracta. p ero no es lo inmediato de la intuición sensible.. interna y extem a. “m ientras que se presente como exterior. Lue­ go. la III Sección del sistema. el filósofo del Absoluto. edición espa­ ñola. der V em unft Jemes u n d von ihr tinabhángi- ges prásentierl. un trozo de cera. podría ofrecerle resistencia ni conservar frente a ella una naturaleza particular y recusarse a ser p en etrad o p o r ella [. nueva. al mismo tiem po. que se despliega después de la lógica. la Filosofía del Espíritu se divide en dos grandes segmentos: el Espíritu Subjetivo y el Espíritu Objetivo. c it. concretos y abstractos: todas las formas del conocer se desarrollan (se llenan de contenido).Concreto significa.« fn u n d uan ihr nicht durchdrungen werden konnte. a la que ningún objeto”.

e d ic ió n e sp a ñ o la . Hegel hace u na crítica de sus tesis. J e tz t. p o r lo tanto. e d ic ió n e s p a ñ o la . digo todos los estos (todos los aquí y todos los ahora singulares) si digo yo (ich). digo lodos los egos. en la que el sujeto que percibe y el objeto percibido se interp en etran y se superan: dejan de ser algo inm ediato y se vuelven universales. cit.. 11. este yo singular.: Lheu G e w ilih e it aber giht in der Tai sich setbst fiir die abstraktes- te und ármste W a rh e it aus. p. en alusión a Kant. N o dice H egel que esta certeza sensible sea falsa. al decir este aquí o este ahora. 6 6 . cit. m Indem ich sage: d ie ses H ier.. 102 Phanomenologie. al contrario. En este nivel. sage ich: a lie D ie se . Lo propio sucede con el yo de esa percepción sensible.. E in z e ln e . H egel dice que esta verdad es abstracta. 8 2 . ich sage: I c h . cit. como esto (dieses). sostiene que esa verdad es abstracta y. inde. pobre e indeterm i­ nada. 8 0 . 6 0 ). del que n ad a sabemos. 6 3 ). el aquí (Hier) y el ahora (Jetzt): “ah o ra” es la m añana. 103 Llegamos al p u n to del que arrancan el empirismo y Kant: la percepción sensible. p. No desaparecen ni el ahora ni el aquí sino que se hacen. sage ich überhavpt: alie Ich ..d e s B e w u B tse m s (op. d ie s e r e in z e ln e Ic h .1 Wissenschaft d e r E r fa h r u n g . p. alie H ier. p. “ahora” es el 15 de junio: esta verdad se hace vacía con el m ero transcurso del tiem po.102 La filosofía vulgar m uestra la certeza sensible com o el esto (Diese). pero. La conciencia sólo sabe de sí misma en la certeza abstracta que es un puro yo (ich): el ego se presenta como éste (diese) y el objeto (Gegenstand) . Sin m encionar ni al em pi­ rismo ni a Kant. ¿De qué tiene conciencia el yo (ich)} De lo inm ediato o lo que es. das BeumJStsein seinerseüs ist in dieser Geuiifíheit nur ais reines I c h (op. Igual que. fiel a su método.Ahora entrem os en él. en tanto que abstractos. a su vez. no concreta . contra lo que supone la conciencia inm ediata. op.101 Su prim era figura es la Conciencia (Bewuptsein). p ero si m iro a otro lado. '“aq u í” es la casa. que el objeto se expresa com o lo interior vacío. 8 7 . Lo mismo ocurre con el espacio: “aq u í” es el árbol. Hegel añade que esta certeza inm ediata se m uestra como la verdad más abstracta y pobre: lo único que sabe y en uncia es esto: que es. e d ic ió n e sp a ñ o la . ebenso. La conciencia se ha establecido ya en estrecho vínculo con el objeto. J e t z t oder ein E in z e in e s. el de la percepción. iras sie weib. tenem os una certeza y u na verdad pero. Sie sagt von dem. und ihre Warheit enthált allein das S e í a der Sache. La Fenomenología es llam ada por H egel ciencia la experiencia de la conciencia.. Pasamos pues a un segundo nivel. p. “ah o ra” es la noche. Hegel afirma. universales. afirma que es u n a verdad. . nur dies aus: es ist. p.

3 2 4 ss... op. un doble objeto: uno. otra Conciencia a la que se enfrenta. en la Razón ( Vemunfi).] y el segundo. námlich sich selbst. p. al inicio. precisam ente ella m ism a ” . 116. e d ic ió n esp a ñ o la . niega y conserva (Aufhebung). p.el de la A utoconciencia (SelbstbewujSlseinla Conciencia no realiza u n a reflexión sobre sí misma para lograr de este m odo la A utocon­ ciencia: H egel m uestra este proceso a través de grandes hitos histó­ ricos y teorías filosóficas. las dos a uto con cíen cías deben dejar de ser lo inmediato para com probarse u na a otra “m ediante la lucha a vida o m u erte”. den Gegenstand der sinnlühen Gewibheit und des Wahmehmerw.. 1 0 8 ). p.105 De esta m anera logra la autoconciencia su libertad. de este m odo expresa el idealismo el concepto de la razón ” .f “D e r G eist”. del h o m b re y de la sociedad. l0! Ibid. Después H egel desarrolla un con­ ju n to de figuras históricas y filosóficas que culm inan. welchn das wahre W esen (Phdnommnlogie . p. la auto co n cien cia que es reco n o cid a y posee la cer­ teza de sí m ism a se abre al “re in o de la ética ” . 2 5 7 ss. 107 Phanom^nologi£. so spricht der Idéalismus ihren Begriff aus. den unmillelbaren. p ero todavía “no ha alcanzado la verdad del reconocim iento” como autoconciencia inde­ pendiente: “cada cual debe tender a la m uerte del o tro ” .104 Así. 1 4 9 . sino del vínculo con otra autoconciencia y las dos están. “el individuo que no ha arriesgado la vida p uede sin du d a ser reconocido como persona".. der ctber fü r es mii dem C h a ra k te r des N eg ativ en bezeichnet ¡sí. “La conciencia tiene ahora”. ya en la tercera parte de la Fenomenología. 107 Esto significa que el desarrollo d e la conciencia. es decir. pues.. p p . De ella dice Hegel: “la razón es la certeza de la con­ ciencia de ser toda realidad. “com o autoconciencia. pp. . La A utoconciencia (SelbstbewuStsein) se construye al en tra r en relación con O tro yo. op. La verdad aparece aquí com o el traspaso o la superación que. al mismo tiem po. den einen. cit. 138. se 104 Das Beaujltsein hal ais SelbslbmuJStsein nunmehr éinen gedoppellen Gegenstand. alie Realitát zu sein. e d ició n esp añ ola. porque sólo cuando se arriesga “la vida se m antiene la lib ertad ”. lo que históricam ente se expresa como la filosofía estoica. e d ic ió n e sp a ñ o ­ la..106 Entonces. und den zweiten. 106 Die Vemunfi ist die Getmfiheil des Bewujitseins.. p. cit\ e d ició n e sp añ o la.. op.. Phánúmenologie. cit. el objeto inm ediato de la certeza sensible y de la percepción [. 144. dice Hegel. la A utocon­ ciencia (o la certeza de si mismo) no se obtiene a través del aislamiento. fuera de sí: cada u na es independ iente de la otra. en la filo­ sofía de Kant. En la dura dialéctica del señor (Herr) y el siervo (Knecht).

473. ibid. se constituye bajo el aspecto de lo con­ tin g en te p o r la histo ria y bajo el aspecto de lo conceptual p o r la ciencia del saber que se manifiesta. auber ihm (ibid. Dice: “lo que se halla en proceso de desaparecer debe considerarse tam bién. habla en v erdad de la fam ilia de Edipo. la Mo­ ralidad. en la Fenomenología el tránsito se p ro d u c e desde u n a figura vacía y abstracta. Igual que en la Lógica. De la Razón se traspasa al Espíritu ( Geist). la figura en que culm ina la Fenomenología. relativas y absolutas. a su vez. H egel no separa el desarrollo de la conciencia de las figuras en las q ue surge.. al Estado y la historia universal. 46.expresa en u n a serie de form as históricas q u e poco a poco se vuelven concretas. como la Idea Absoluta ( die absolute Idee). la posesión. d o n d e H egel explica las tragedias de Edipo y An- tígona. contingen­ tes y necesarias. más ricas y plenas de contenido. al que pertenecen el Estado. . 109 Por esto. p. el Estado. Bastará decir que el paso. Lo cierto es que. a un mismo tiem po. de igual m anera que el individuo no está com pleto en sí mismo sino q u e d eb e d a r la lucha a m u erte p a ra ser reconocido. cit. p. cu ando H egel habla de la fam ilia en general. figuras que desaparecen (y se con­ servan) en otras figuras. el Arte. hasta el Saber A bsoluto ( das absolute Wissen). en la Filoso­ fía del derecho. ya p erten ezcan estas figuras histó­ ricas a la realid ad social o a la filosofía. edición española. no son una culm inación sino tan sólo hitos. 59). u n a figura singular. va tam bién desde lo abstracto hasta lo concreto. p ara pasar al Estado y el d erech o . “la más celeste criatu ra que jam ás haya pisado la T ie rra ”. El Saber Absoluto. de la Ciencia de la lógica. nicht in der Bes- limmung tiñes Pesien. El tránsito pasa p o r la C ultura. das vom Wahrm abgeschnittm. p. edición es­ pañola. 32). el esto y el este d e la certeza sensible. como esencial” y añade: “no en la determ inación de algo fijo y aislado de lo verdadero ”. el Estado se debe reconocer y se debe afirm ar en su vínculo con otros Estados (lo que logra a través de las relaciones exteriores o la gue­ 108 Die Wisstnschafi des erscheinenden Wissmc. el A rte y la R eligión. de una figura simple. H egel sos­ tiene que.108 Puede advertirse una dialéctica donde todas las figuras son.. el Saber Absoluto (das absolute Wissen) de la Fenomenología. p. 1M Das Vmchviindende ist vielmehr selbst ais wttsenilich zu belrachlen. la Religión y la Filosofía. que después se despliegan en el Espíritu Objetivo.. abstractas y concretas.

. el derecho internacional y. El tránsito se produce aquí desde “El derecho abstracto". lo hace de m odo histórico p o rq u e su sistema se edifica sin cesar. Su m étodo va de lo abstracto a lo concreto por m edio de procesos que desarrollan.rra 110). donde hallamos. Gallimard. el Estado. 1940. Prólo­ go de Jean Hyppolite. Hegel crea un m étodo que poco tiene que ver con los méto­ dos anteriores (el analítico-sintético y el hipotético-deductivo). la historia universal. en un proceso infinito. el derecho. la economía (el “sistema de las necesidades”). la Soberanía que se vuelca hacia el exterior. París. como primera figura de la propiedad. figura abier­ ta si las hay. por último. traducción de André Kaan. " . la sociedad civil.l Hegel. Principes de la Philosnphie du Droit. pasa por la “Moralidad Subjetiva" y llega a “La Moralidad Objetiva”. enriquecen o hacen reales (concretos) los conceptos de los que parten. donde se hallan la familia. “La toma de posesión’’. Este m étodo sienta las bases para la solución de los problem as filosóficos.

SEGUNDA PARTE .

la lengua m atem ática y geométrica. Galileo Galilei Ya hem os exam inado la tesis de Galileo sobre la lengua en que está escrita la filosofía del universo. Cambridge.] incluso aquellas que en realidad ejecuta. en sus Eludes galiléennes. Thematic Origins o f Sdenlific Thought. antro­ pología y lingüística). n o son ni serán jam ás sino 1 Los ensayos más profundos sobre e! método científico de Galileo son aquellos que escribiera Alexandre Koyré. 1975. traducción de Mariano González Ambou. Veremos o tro tem a aquí. la física-matemática y la ciencia de la naturaleza. por lo que toca a la física. Siglo XXI Editores. por lo que corresponde a la econom ía política y Comte. 1 El sujeto galileano es un sujeto ideal.. Harvard University Press. paradigm ático. que expresa en una lengua especial. Dice Alexandre Koyré: “Las ‘experiencias’ que reclam a Galileo para sí [. Buffon. En todos los casos exam inarem os a tres p en sadores relevantes: Galileo. 1966 [edición española. Ktpler to Emslein. mejor. Galileo edifica m odelos. la m atem ática. las otras se ubican en el espacio de la sociedad. el del m étodo. en condiciones ideales. igualm ente m ate­ máticos. París. en los que está escrita la filosofía en el universo. En los cuatro casos veremos qué idea del suje­ to desarrollan estos pensadores. experiencias de pensam iento. México. p o r lo que atañe a la ciencia de la naturaleza. Descartes y Newton. Hermann. Morgan y De Saussure p o r lo que toca a las ciencias hum anas (sociología. del exce­ lente libro de Geraid Holton. Para el desarrollo de este tema. los símbolos. Dos pertenecen al ám bito de las así llama­ das ciencias duras.. cóm o Galileo construye u n aparato conceptual que le perm ite producir. H um boldt y Darwin. entre otros. casos típicos. 1980]. Smith.LA CIENCIA FÍSICA MODERNA Hemos llegado a u n p u n to desde el que exam inarem os algunas cien­ cias acaso paradigm áticas. me he valido. Ricardo y Marx. para d eterm inar u na posible ley de la N aturaleza . .

en D u monde clos a l ’univers in fin i . Galileo es el prim er hom bre de ciencia que dirige sus ojos al cielo con la ayuda de un telescopio.en lo irreal del espacio geom étrico ” . Florencia. si pudiera decirlo así. 3 Koyré. Su conducta fue el tem a de la obra de Bertolt B recht en la que Galileo responde a su discípulo Salviati (éste ha dicho: “desdichada la tierra que no tiene h éro es”). por el contrario. Las observaciones que hacían los astrónom os antes del Linceo eran realizadas por los sentidos en estado bruto (o salvaje). “A l’aube de la S c ie n ce cla ssiq u e ". con la inteligencia que le es habitual. No lo pudo hacer ni siquiera el propio Copé mico. las que hablan del cielo y los planetas m edíceos (de ellas se ocupa en El mensajero de los astros y en Diálogos sobre los dos máximos sistemas del mundo4). p. cit. París. se puede 2 Koyré. México.2 El espacio en donde Galileo realiza sus experiencias es un espacio abstracto. Galileo ha construido un formidable instrum ento que le perm itirá potenciar el sentido de la vista. construido p o r la sola razón. 1933). 4 Galileo Galilei. Batista Landini. p. d o v e n e i congressi di quattm giornale. a espaldas de sus guardianes y com o si los obedeciera. ciL. De todos estos asuntos se ha ocupado. Sigo la edición facsimilar de la Edizione Nazionale hecha por C. ideal. Desde luego. vi. Barberá. La realidad física no se ofrece a la conciencia de Galileo gracias a los sentidos sino. en tanto que aún no habían sido fabricados estos instrumen­ tos ópticos. deseo m ostrar el m étodo que utiliza Galileo. 1979]. 220. redactó d urante las noches los Discorsi sobre dos nuevas ciencias. op.. .experiencias de pensam iento” y “no se puede. en efecto. “Galilée et la loi d ’ínertie’'. volumen ni) y Dialogo du Galileo Galilei. Bagl/anum. pl'F. op. traducción de Cirios Solís Santos. Florencia. No trato de estos asun­ tos. hacer entrar a los cuerpos ‘reales’ -reales en el senddo del sentido co m ú n . que ninguna o muy poca relación guarda con el (posible) espacio real o el espacio bruto de Los sentidos. en tre otras cosas p o r la actitud que guardó ante el ataque de la Inquisición y la respuesta que en la prác­ tica ofreció: en silencio. Florencia. se aprehende sólo por m edio de la razón que la construye . 1932. Alexartdre Koyré. 1962 [edición espa­ ñola. edición de G. 79. 16S2. vol. T. Siglo XXI Editores. Del cosmos cenado a l universo infinita . un héroe intelectual.. sigo la. ú ¿acarre sopra i due m assimi sistemi del M im do p tolm aico e copemicano (p rim e ­ ra edición. Barbera. S id m u s N u n c iu s (primera edición. Galileo h a sido considerado como un héroe de la ciencia.. se trata de un espacio geom étrico.3 Apenas si exam inaré las tesis que le han dado mayor fama a Gali­ leo. en el duro reclusorio. 1610. diciendo “desdichada la tierra que necesita de héroes”.

decir que Copém ico fue capaz de situar al Sol en el centro del sistema planetario y hacer nuevos cálculos de las órbitas y las revoluciones de los cuerpos celestes sólo después. la Luna.Jobannes Kepler sostiene que el Sol se halla en el centro del universo y que el movimiento de los planetas no es circular sino elíptico (Epitome a la Astronomía de Copémico. asunto que está implícito en su concepción astronómica. BYa hemos visto que Aristóteles considera como el lugar natural de la Tierra el centro del cosmos. hay dos aspectos en la actividad del hom bre de ciencia que deben ser puestos en relieve: prim ero. su duda cambió en asombro: “el movi­ miento aparente no era dejúpiter sino de las estrellas”: así se iniciaba la desmicción del cielo: Galileo Galilei. mientras que sólo había una en '‘la occi­ dental'’. y gradas al viaje de Cristóbal Colón y el descubrimiento de América. Alianza Editorial. advirtió que “las tres estrellas” se habían movido. revisada por José Babini. Por este hecho. perecedero. Ptolomeo dice que las primeras nociones de los movimientos del Sol. según los antiguos. capítulos 3 y 5). Por su parte. corruptible: de otro. “en la parte oriental’' de Júpiter "“había dos estrellas". que el mundo es esférico. traducción del latín por J. Eudeba. Tampoco cabe duda de que Galileo ha de aceptar finalmente la teoría copemicana sólo después de haber fabricado el telescopio y de dirigirlo a la Luna y a Júpiter . 66-67]. que el movimiento de los cuerpos celestes asume una forma regular (circular). pp. pero. Por esta causa. se ha de situar a la Tierra “en el centro de los cielos”. Copém ico puede sostener la teoría helio­ céntrica: el viaje de Colón descubre la dimensión real de la Tierra. el cielo empíreo. Madrid. Buenos Aires. cií. el m undo sublunar. en el día 10 de sus observaciones astronómicas. la concepción aristotélico-ptolemaica que divide el cosmos (cerrado) en dos grandes segmentos. incorruptible . 1543) y. al hacer la misma observación. Los tres textos están contenidos en la edición de Encyclopaedia Britannica-The University of Chicago Press. [hay una magnífica edición española. op. 1990). Dialogo . se expre­ san en forma de “círculos paralelos”.5 Koyré es claro: Kepler aún está inm erso en la concepción antigua. que el Sol está en el centro del uni­ verso (lie revolutiontbui tnbium coekstium.. como en el centro de una esfera (Claudio Ptolomeo. como si “cayeran en la Tierra’7. com pletam ente distin­ tos entre sí: de un lado. Siderem N u n á u s [hay edición española. pues. en la Colección Great Books (Chicago. finalmcnte. Cacesby Taliaferro. edición y traducción crítica de Antonio Beltrán Mari. A su vez. Nicolás Copémico sostiene.íbro 1 (capítulo I en adelante).l texto de Ptolomeo fue traducido por R. donde están las estrellas fijas. 1994]. l. Diálogo sobre los dos m áximes sistemas del m undo pto- lemaico y copemicano. 1964. . en tanto que los de Copémi­ co y Kepler los tradujo Charles Glenn Wallis. E l mensajero de los astros. Libro I.. Véase también Galileo Galilei. el uso sistemático de los instrum entos que potencian la condición bruta de 3 Dice Galileo que.*5 A partir de Galileo. H |i£&icrri o El Almagesto. Norimbergae. a partir del I. Fernández Chiti. que también la Tierra lo es.. Libro iv). los planetas y los astros. añade que las creyó “tijas”.

a p artir de él. en lengua matemática? La estructura (la lengua) del universo ¿es isomor- fa con la estructura m ental del hom bre de ciencia? Los caracteres del universo. a la construcción teó­ rica m ás im portante. establecerá los parám etros de autocontrol y verificación (los ins­ trum entos físicos). segundo.los sentidos. com o ya lo hem os visto. P ero sólo a p artir de Galileo los instrum entos de m edida y los instrum entos ópticos (p ro nto se in ­ ventará el m icroscopio) serán las h erram ien tas habituales de los hom bres de ciencia. acaso lo decisivo. Esto significa que el m odo de expresión es factor decisivo en el desarrollo de la ciencia m oderna. basta con que el científico aprenda esta lengua. el problem a que estallará en toda su magnitud en Descartes y en Newton. 1969. que interroga a este universo. incluso. de u na teoría específica). el cálculo in­ finitesimal. La actitud de Galileo. México. para que el secreto del universo sea desvelado. a su vez. y los instrum entos de m edida. Francis Bacon y R ené Descartes ya hab ían puesto el acento en la necesidad de usar m étodos rigurosos y precisos . desde luego. la hecha p o r Leibniz y Newton. p o r últim o. El problem a que se foim ula desde este instante. es el siguiente: ¿qué vínculos existen entre la lengua matemática (en que está escrito el universo) y el hom bre de ciencia. p o r una parte. ciencia. esos signos matemáticos en que está escrito el m undo ¿están in re? Si el m undo está escrito en lengua matemática. el desarrollo de nuevos y precisos órganos de medida (que se derivan. la regla y el com pás con el m étódo lógico del que la razón se vale.7 Bacon com para. véase mi libro Producción. la ciencia m oderna. por la otra. La lengua de la ciencia será isomorfa con la lengua del universo. que se debe encuadrar en conceptos y experiencias que hacen saltar en añicos la vieja concepción escolástica. La matemática pregunta y la m a­ temática responde: el científico hace preguntas en la lengua matemáti­ ca y el universo le responde en esa misma lengua. Galileo inventa los instrum entos teóricos que crean u na pasmosa revolución científica: la hipótesis. El científico m o d ern o levanta u n nuevo tipo de preguntas a la N aturaleza y lo hace en lengua m atem ática. Siglo XXI Editores. la pregun­ ta. hace nacer. Y. que sea capaz de leer estos signos. al unir la física y la m atem ática. en sentido estricto. La teo ría y el m étod o son fundam entales en este proceso. y sociedad: de Descartes -a Marx. . 7 Para estos asuntos. hasta llegar. El sujeto científico.

e d ic ió n e sp a ñ o la .9 Galileo no investiga cuál es la causa que produce la aceleración del movimiento natural: el tema le parece fantasía pura. 2 0 0 ). 2 1 3 ). S e g u im o s la e d ic ió n fa c sim ila r d e G. L o sa d a . lo s T e o re m a s . pues: “la aceleración crece según crece el tiem po y la duración del m ovimiento”. nolum inieüign eum. op. el dialecto d e Tase ana. I ’a ssunta defi- nizions comprende cota! moto de i graví. " Veganno ora quanta sia la forza della venta. B a r b e ra . el geom étrico. m ie n tra s q u e lo s d iá lo g o s q u e so stie n e n Salviati. tra d u cc ió n d e J o s é S a n R o m á n V illa sa n te . la aceleración se determ ina p o r la definición de la que parte. La ciencia nueva que Galileo p ro p o n e trata de un “tem a muy­ an tiguo": tal vez no haya en la N aturaleza “n ada más antiguo que el m ovimiento”. “aquel cuyos es­ pacios. p. p . p . 2 0 0 .. Aequelum.11 Galileo 8 De subiecto vetustissimo novissimam promovemos sdentiam. V o lu m e n v u i. attenenti alia mecánica &? i movimenti locali (p r im e ra e d ic ió n . mentra l ’isteiza esperienza che pareva nel prima aspetto mostrare una cosa. cuius partes quibtueunque lemporibus aequalibus a mobili peractae. . dice . la propia experiencia nos “convence de lo contrario ” . desde la Jo m a d a Tercera. (Ibid. e d ic ió n e sp a ñ o la . En idiom a toscano tam bién fue escrito el Diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo. 2 0 2 . e d ic ió n e sp a ñ o la . L e id e n .. Pero en los Discorsi se advierte. Galileo reduce el movimiento a proporciones simples. Discorsi.. los teoremas. su portavoz. las proposiciones y los lemas: “Entiendo por movimiento uniformé’. añade que la fuerza de la verdad es tal que. 1 9 9 ). S a g re d o y S im p li­ cio se llevan a c a b o en ita lia n o . 1 9 4 5 . recorridos p o r un móvil en cualesquiera tiempos iguales son entre sí iguales ” . intom o á due nuovs scienze. 10 Con quella semplicissima pmporzione con la quale cresce la continuazion del tempo. Motu m i forte antu/uius in natura G a lile o G a lile i. a través de Salviati. ya que “en tiem­ pos iguales se llevan a cabo aditam entos iguales de velocidad ”. Discorsi e demostrazioni matematiche. 1 9 0 . sunt ínter se aequales (G a lile o G a lile i. 2 1 0 ). c il . un m étodo de ex­ posición específico. ciu. H ay e d ic ió n e sp a ñ o la . G a lile o G a lile i. Diálogos acerca de dos nuevas cien­ cias. p. Dice. megtio considérala ci assicura del contrario (Ibid. m ejor visto el asunto. op. 9 Definilio. sen unifarmem. dice. C ab e s e ñ a la r q u e la D e fin ic ió n . 1 9 3 3 .. que Galileo usa de m anera cons­ tante.. las P ro p o s ic io n e s y lo s L e m as están escriio s en la tín .. Luego. p.. p. F lo re n c ia . 1 9 1 . B u e n o s A ires. Elzevir. de las que desprende luego los axiomas. che e quanto diré che in tempi equali si facciano equali addiUimenti di velocitá. p. p.8 ¿Cómo procede Galileo? Inicia su exposición por las definiciones.. si en u na prim era aproximación nos “parecía com o si la experiencia dem ostrara u na cosa”. 1 6 3 8 .10 Por lo tanto. Los Discorsi fueron escritos en form a de diálogo y en idiom a vulgar. que D ante había llevado al m áxim o nivel de expresión {luego fue la lengua italiana)..

13 En las Proposiciones y los Teoremas de los Discursi. las condiciones (puras) en las que se podrá repetir. porque sólo es un móvil abstracto (acaso. pp. En la experiencia. deben ser expresables en lengua matemática. De ellas se deben deducir todas las consecuencias lógicas posibles . N unca dice qué clase de móviles éste. además. Su m étodo es reductivo: la cantidad del tiem po es directam ente proporcional a la cantidad del espacio. tam poco tom a en cuenta la resistencia del aire .12 Galileo trata de los m ovimientos locales. 198. La natu­ raleza procede p o r “los m edios más adecuados y simples”. La experiencia podrá ser. Sus experiencias se reali­ zan con m odelos a escala: son móviles que se desplazan p o r un plano inclinado. una construcción teórica y abstracta. Aldus. 12 Véanse mis ensayos “La lengua científica" y “Conocimiento elíptico”. es cierto. u n a esfera p u lid a ). p.14 Galileo establece una uniform idad entre el tiem po. Las condiciones de la repetición son abstrac­ tas (o sea. dL. 163-195. siempre.. edición española. m tentiuním vdoci- tatis fie n iuxla lempons extmsionem (Discorsi. La velocidad es una sum a (y no una m ultiplicación: estamos lejos del concepto de energía). La expe­ riencia produce. en La palabra enemiga. p. Galileo habla. el espacio. que la enmarca: en ella se omice toda posible contingencia. 207). aquello que los experi­ m entos naturales ofrecen a nuestros sentidos” se corresponde “y está de acuerdo con las propiedades dem ostradas por nosotros". razón por la que Galileo dice que hay gran afinidad entre el tiem po y el movi­ m iento: “como la uniform idad del m ovim iento se define y se concibe p o r la uniform idad de los tiem pos y los espacios (pues al movimien­ to lo llam am os uniform e cuando espacios iguales son recorridos en tiem pos iguales) p o r la igualdad de los intervalos de tiempo podem os captar que los increm entos de velocidad son sólo agrega­ dos " . pero nunca arbitraria: las experiencias de pensamiento deben ser coherentes y.. si accipiamiís.edifica experiencias de pensamiento y así construye todas las condiciones ideales de su posibilidad. el tiem po y el espacio guardan u na relación simple con el m ovimien­ to: la velocidad es increm ento de tiem po y de espacio que se suma o agrega al m ovim iento anterior. Galileo hace caso omiso de la fricción de la superficie p o r donde el móvil se desliza. de “móviles’’.. . México. son abstraídas de la realidad).13 Sostiene que su tesis “se fu n d a en el hecho de que. ofi. por sí sola y en ella misma. 1996. La experiencia brota de una teoría específica. el m ovimiento y la aceleración. M £ t sic a recta ratúme absonum nequáquam esse videtur.

la regla de u n a conducta. El m étodo consiste en analizar (o desarmar) lo com plejo para sintetizarlo (o armarlo) después. La tesis afirm a que no debe haber más realidad en el efecto que en la causa o. El sujeto alcanza así u n a dim ensión racional pocas veces vista. pp. ya citado. pp. 435-447. 16 Descartes sostiene u n a tesis sobre la relación en tre la causa y el efecto que viene d e lejos: tanto del Génesis cuanto de Aristóteles. en tanto que le prescribe al universo las leyes a que debe estar sometido. palanca. Newton realiza sus expe­ riencias de pensamiento en escala planetaria o universal. . i. Sin em bargo. al reducir a escala el “h ech o ” que exa­ mina. en lugar de decir que la polea es desarrollo del plano inclinado. en la edición de Alquié. a través del m odelo y p o r m edio del len­ guaje m atem ático. la pauta de u n a ley. En el Traite de la mécanique. pero la escala distinta: el hom bre de ciencia le prescribe a la Naturaleza. to m i­ llo) y dem uestra que todas esas m áquinas simples se reducen a la más simple de ellas: al plano inclinado. la ley o la conducta del móvil (no im porta que se trate del proyectil que sale de u n arcabuz o de la órbita que describe algún planeta). texto conocido normalmente bajo el nom bre de “Traité de la mécanique" ( a t . E xp lica tio n des e n g in í p a r l'a id e desquels on p eu t avec un e pe- lite forcé levar u n fa rd e a u fo r! pessant. Cabe decirlo: el principio es el mismo. Producción. Galileo ha dado el paso decisivo para extrapolar los casos a es­ calas más amplias: el nuevo paso lo dará Newton. pues en tanto que G alileo trata de los “m ovim ientos locales”. Rene Descartes De la am plia teoría cartesiana. ciencia y sociedad. que lo sem ejante p roduce lo sem ejante.15 Veamos el caso expuesto en el Traite de la mécanique. Lo relevante del m étodo postu­ lado por Descartes es que analiza y sintetiza todo aquello que exam i­ na: desarma para luego armar el delicado m ecanism o de una m áqui­ n a . . 802-814). polea. más sim ple . dice lo inverso: que la forma com pleja se reduce a otra. así deben ser el m ovimiento. Como prescribe el m odelo. Descartes exam ina el trabajo que desa­ rrollan las m áquinas simples (plano inclinado. Descartes reduce el todo com plejo a sus partes simples. Lo 15 D<* estos asuntos me he ocupado en mi libro. Pero lo im portante es que. li. en todo caso.. René Descartes. sólo hem os de tratar aquí lo que se relaciona con el m étodo científico. i.

Así Newton. en todo lo que exam ina. Los cuerpos están form ados p o r esto que no p u ed e dividirse (ni analizarse. que lo com plejo se diferencia de lo simple. no algo m aterial: la res extensa. en tra en contacto directo con lo que el análisis proporciona. anchura y profundidad. lo com plejo se reduce a lo simple: no se diferencia de lo simple ni puede desarrollarlo.com plejo proviene de lo simple. que el todo no es la sum a de sus partes. P or esta razón en tre otras. Lo he dicho: según el Descartes m aduro. p o r ejem plo. que el efecto es diferente de la causa. la an c h u ra y la profundidad. lo simple es una idea. los científicos in ten tan red u cir lo com plejo a lo simple. P ara Descartes. Los m ovimientos sólo son un desplazam iento de lugar. . Los em piristas y los ra­ cionalistas lo utilizan. los cuerpos n o se com ponen de átomos (concep­ to que en tien d e en sentido literal: lo que no p u ed e ser físicam ente dividido ya en n ad a más p eq u e ñ o a ú n ). El m étodo cartesiano perm ea la totalidad de la filosofía y de la ciencia europeas de los siglos x v n y x v m . o desde la biología y la quím ica hasta la antro p o lo g ía o la lingüística. El sujeto es sim ple y el objeto que éste per­ cibe es igualm ente sim ple. el espacio? De geom etría pura: líneas. pongo p o r caso. Descartes obtiene resultados de im portancia extrem a. Lo utiliza. A partir de aquí. de m odo sistem ádco. se analiza o descom pone en sus partes conceptuales simples: altura. Apenas al surgir la quím ica se em pieza a ver que puede haber algo más en el efecto que en la causa. u n a mentís inspectío. la concepción mecanicista salta en pe­ dazos: Lavoisier explica a H egel y a Darwin. no im plican salto ni cambio ni desarrollo. u na percepción. F.-gracias a este m étodo. p u ra extensión. En tanto. ¿De q ué está hecha la m ateria? ¿De qué. simple tam bién. fuerzas m ecánicas. Descartes es mecanicista. las tres líneas perpendiculares e n tre sí que son la altura.l sujeto car­ tesiano in ten ta un conocim iento p o r la vía analítica: quien enuncia u n a sentencia lo debe h ac er en la m edida m isma en que sus p e r­ cepciones son simples: después de analizar el todo com plejo hasta hallar en él sus partes com ponentes simples. en sentido teórico) en nada más sim ple. ya no digam os los científicos que practican otras disciplinas: desde la física hasta la econom ía política.

parte de u na disciplina 17 Sigo dos versiones de la obra de Isaac Newton. el m atem ático. al propio tiempo. París). hom bre de ciencia m oderno. traducción de la Marqúe­ se du Chastellet (según todos los indicios. La ciencia se divide. la edición clásica francesa: Principes M alhém atiques de la Philosophie Naturelle. Malhe- matical Principies o f N a tu ra l Philasophy. 1966. Newton. 1990. Philosophiae Naturalis Principia Mathematica quiere decir principios matemáticos de la filosofía natural Esto significa. París. todos los cuerpos posibles. pese a todo. la ciencia física matemática. principios. Philosophiae Naturalis Principia Mathematica lleva hasta el extrem o to d o cuanto la ciencia m oderna había estable­ cido de C opém ico a Galileo. . ah o ra será llevado hasta sus últimas consecuencias. la base m atem ática del conocim iento teórico.l a c ie n c ia fís ic a m o d e rn a Isaac Newton Newton m arca. revisada por Voltaire). de Andrew Motte revisada por Florian Cajori. Encyclopaedia Britannica-The University of Chicago Press. Com o en la A ntigüedad clásica. llenos de asom bro. en dos etapas: aN y dN. sin em bargo. elegante. Librairie Scien- tifique etTechnique Albert Blanchard. segundo. en tanto que son lo principal. El método reductivo. principios. En es eos principios se apoya toda posible certeza. nueva edición facsimilar de la edición princeps d e 1756 (Desaíne et Saillant. filosofía de la N atura­ leza. en el doble sentido de inicio y fundamentar. Newton traza de m odo racional sólo líneas (puras) y ecuaciones que describen la dinám ica (pura a la vez) de todos los cuerpos. principios. en el sentido de cim iento sólido del edificio que levanta la sola acción del pensam iento. en tanto que de ellos se deduce la Verdad de ¡a Naturaleza. Newton tam bién: la nueva ciencia. con u n nom bre por demás antiguo: la filosofía. de Huygens a Kepler. u n a teoría precisa y. a p artir de ahora.: ]a lengua m atem ática ofrece la base del conocim iento verdadero por­ que es la lengua en la que está escrito el libro de la Naturaleza. un hito histórico en la física (en rigor. dos volúmenes. trad. pues: principios. el m étodo analítico-sintético. llama. en la ciencia universal). 17 Adviértase que Newton denom ina a esta ciencia. la física que dispone de u n a base sólida y u n lenguaje m oderno. Newton prescribe la ley a la que deben q u ed ar ya sujetos los cuerpos. diré algo obvio. primero. con un nom bre añejo: filosofía natural. com o nunca se había hecho. Aristóteles consideraba la física com o parte de la filosofía. es. antes de Newton y después de New ton . a esta nueva ciencia. nueva en tantos aspectos. H e aquí ante nuestros ojos.

a in si U L ecteur doil bien se garder de croire que j ’a ie vo u lu disigner p a r ces . en tan to que la estructura del universo es. en la fo rm a en q ue h ab la (o escribe) el sujeto científico. 19 La edición francesa dice: car j é considere ces f orces m a th évia tiju em en l 6 f non physiquem enl. sus fundam entos tienen un carácter teóri­ co preciso. Así. que pu ed e ser conocida p o r el mismo peso del cuerpo). Para ser verdad. procura hacerlo notar así. opuestas a Descartes . pero. este sujeto filosófi­ co m oderno. passim.13 18 Para la comprensión de la teoría de Isaac Newion. al establecer que los cuerpos son atraídos y que sus centros poseen fu e ra . fuego. nada me parece de mayor rigor que los Eludes newtoniennes . aire. Esta filosofía nueva trata sólo de un aspecto. tam bién. P or esto. Antes había dicho que la fuerza centrípeta era. la Naturaleza. de A lejandre Koyré. Newton afirma que “considera estas fuer­ zas de m anera matemática y no física”. M ejor dicho. Principios. es m atem ática y los signos del uni­ verso físico son símbolos matemáticos. La lengua de la filosofía natural es la m atem ática. Gallimaid. que no pretendía ofrecer la cama física de la misma. desde luego. la estructura del universo es m atem ática. cimientos: el inicio de la ciencia (o de la filosofía) de la N aturaleza es el co n ju n to de los principios q ue p u ed e n expresar­ se en lengua m atem ática. La lengua de la física. el sujeto que le prescribe las leyes a la N aturaleza y la obliga a que se conduzca según las deducciones teóricas de la razón. La N aturaleza posee principios y en ellos debe apoyarse: los principios que dicta la cabeza racional del hom bre de ciencia. París. la física se debe apoyar en principios en extrem o sólidos. cada uno de distinta naturaleza? Existen átomos. dijo Galileo. H e aquí pues a este h om bre de ciencia nuevo. a la que otorga determ inados principios. los principios matemáticos. El m étodo de Newton es estrictamente matemático. en la m edida misma en que el universo se halla escrito en esta lengua. que se expresa de m odo m atem ático.18 ¿Cuerpos sólidos o ligeros? ¿Qué hay en los cuerpos? ¿Elementos} ¿Tierra. agua. ] 966. Al establecer la ley de inercia y las fuerzas centrípeta y centrífuga. matem ática: hay isom orfism o total en tre el hom bre de ciencia. vista por él de modo matemático.antigua: la filosofía. según Newton. funda­ m entos. y el universo físico. La V erdad se h alla en el m odo de ex­ p resió n . añade que no desea atribuir a estos centros ninguna fuerza real son sólo Linos puntos matemáticos. el concep­ to central es el de masa (la cantidad de materia. Newton demuestra de m anera científica \a verdad de las tesis de Co- pém ico y Galileo.

. el mes. el día. inta absolute a n d reía- Uve. a year (ibid. para evitar los posibles errores en re la c ió n con varios térm inos que son p o r todos conocidos. perm anece similar e inmóvil. flows equably without relation to anylhing exlemal. L a e d ic ió n in g lesa d ic e : considering ihose forces not physically. aparente y vulgar” que es apenas la “m edida sensible y externa de u n a parte cualquiera de la duración”. sin rela­ ción alguna con “las cosas sensibles”. L a e d ic ió n in g le s a d ic e q u e c a b e d is tin g u ir e l tie m p o . vraie & mathérñalique. true. verdadero y aparente. de u n a parte. d e m o is. telles sont les mesure d ’h e u r e s . a day. de otra. tr a d u c c ió n F ra n c e sa : il fa u t distinguir le temps.20 Lo mismo o curre con "el espacio absoluto”: no tiene n inguna re­ lación con las cosas externas. la f r a n c e s a s u p r im e la m e n c ió n d e l año. true and apparent. verdadero y m atem ático". & dont se sert ordinairemenl á la place du temps vraie ( E s c o lio d e la D e f in ic ió n v i r t ) . que “no guarda rela­ ción con n ad a ex tern o ” y "corre de m odo uniform e y se llama durar ción . which is commonly used instead o f true time. the causes or the physical rtason thereof or ihat I attribute forces. que se usan de m anera o rd inaria ” .. en el “Escolio de las Definiciones” (únicas que hay en los Principia). ] mesure of duration by the means o f motíon. Newton precisa que. al fin a l d e la D e fin ic ió n v m ) . n o a s í la in g le s a . en todos estos conceptos. apparent á f vul- gaire. Se debe distinguir. bul mathematicully wherefore the reader is not to imaginé thal by ihose uiords 1 anywhere take upnn me. 20 D ic e N ew to n e n la. que cae bajo los senddos por su relación con el cuerpo. U nouveme. a n d ma- thematical lime. El tiem po se escinde en dos categorías: “el tiem po absoluto. . e l lu g a r y e l m o v im ie n to . tonque je parle de leurs fortes. to define the kind. such as a n hour. le líeu.. and bv another ñame is calltd duration: relative.). lu e g o : I. . d e j o u n . lonque je d u que les centres allirenl.. Le temps absolu. l'espace. or the manner o f any action. a n d com- mon lime. El lugar es mots une espece d'aclion. in a true and physical seriss. satis n ta tio n á ríen d'exlérieur. apparent. ivhen any time I huppen to speak o f centres as attracting. el año. P or el contrario.nt en a b s o h is 8c r e la t ifs . mathematical and tommorv. to certain centres (which are only nmthemalical poinis). or as endued with atlraclive ponteas ( ibid. S e a d v ie r te u n a lev e d ife r e n c ia .. Le temps relatif. p o r lo tanto. El vulgo confunde u n o y otro tipo de espacios. lugar y movimiento. Y añ ad e'.). m a th é m a tiq u e s & v u lg a ires ”. com o “la hora. “el espacio relativo” es la m edida (o la dim ensión móvil) del espacio absoluto. ó? s'appelle d u r é e . sus aspectos absoluto y relativo. est crtte mesure sensible ür externe d'une partie de durée quelconque. o f 1Iself and from its own nature. cabe con­ siderar estos conceptos de tiempo. a month. . matemático y vulgar. Absolute. v ra ie s & a p p a re n x . e n t r e la s d o s v e rs io n e s : la f r a n c e s a lla m a vulgar a lo q u e la in g le s a d e n o m in a comrnon. Después. de canse ou de misan physique. y el “d em po reladvo. is same sensible and external [ . il ne doít pas penser que j ’aie voulu attribuer au- cuneforcé réelle á ces centres que je considere tovrnn de pcints mathématiques (Principia. el e s p a c io . con Le uniformhntml . espacio. “I.

tam bién visto p o r Newton com o esa parte del espacio que ocupa un
cuerpo. En relación con el espacio, el lugar puede ser relativo o
absoluto. Finalm ente, el movimiento absoluto es sólo la traslación del
cuerpo de un lugar absoluto a otro lugar absoluto .21
Se advierte con claridad que el m étodo científico de Newton es
de carácter hipo té tico-deductivo, que sus experiencias son, igual que
las de Galileo, experiencias de pensamiento; que se apoyan en presupues­
tos abstractosr, que sus conceptos de espacio y tiem po en verdad son
ideas puras, abstraídas al extrem o. La física de Newton pone en acto,
pues, lo que-K ant hará valer com o casos de la razón pura (reinen Ver-
nunft) que elabora juicios sintéticos a priori.
A hora bien, Newton dice: hypotheses non jingo (no finge, no simula
hipótesis). Sostiene, con orgullo, que sus tesis, así se apoyen en el
m étodo hipoiético-deductivo, son verdaderas (pero n o reales); exac­
tas (digo, carentes de toda realidad física) y m atem áticam ente com­
probables (pero sin relación con ninguna fuerza m ecánica). En el
“Escolio G eneral” que Newton añade a la segunda edición de los
Principia, explica ciertos caracteres de su m étodo. H a recibido la dura
crítica de físicos que lo acusan de usar hipótesis. Se defiende y expre­
sa u n a idea deísta del universo; dice que el Dios verdadero es eterno,
infinito, todopoderoso (TiccvTOKpctTcop) y om nisciente: no es la eterni­
dad ni la infinitud, pero es eterno e infinito; tam poco es la duración
ni el espacio, pero d u ra y está presente; El solo constituye el espacio
y la duración. Luego dice que este orden perfecto de los planetas y
el Sol no puede ser sino la o b ra “de un Ser todopoderoso e inteli­
gente", u n Ser que gobierna com o “Señor de todas las cosas" y no
como “el alm a del m u n d o ” .22

21 D ic e la e d ic ió n fr a n c e s a : II. L'espace absolu, sans relalion a u x chases externes,
demeure toujours similaire & immobile; e l re la tiv o , e n c a m b io , est cette mesure ou d i­
mensión mobile de l'espace absolu, laqudle lambe sous nos sens par sa relation a u x corps,
& que le vulgaire confond avec l'espace immobile. Y la in g le s a : II. Absolute. space, in tts
ovm nature, uiithout relation to anytking extemal, remains always similar and immouar
ble. A su v e z , Relative. space is same movable dimensión or measure o f the absolute spaces;
which our senses determine by its position to bodies; and which is commonly tahen for
immovable space. C r e o q u e es in d e b id o h a b la r , e n el c a s o d e l e s p a c io n e w to n ia n o ,
c o m o h a c e la v e r s ió n in g le s a , d e absolute spaces, e n p lu r a l. P a ra N ew to n n o h ay
m á s q u e u n s o lo e s p a c io , v e r d a d e r o , a b s o lu to y m a te m á tic o . L a s d e fin ic io n e s d e
lu g a r y d e m o v im ie n to s o n s e m e ja n t e s a la s q u e h e m o s tr a n s c r ito .
52 Cet admirable arrangement du Soleil, des planéles á f des cometes, ne peut itre que
l'ouvrage d'u n étre tout-puissant <£? intelligent [...] Cet Élre infini gouverne tout, non
comme lam e du monde, mais comme le Seigneur de toutes chases. E t á cause de cet empire,.

Después, com o si n ad a h u b iera dicho sobre la hipótesis divina,
Newton critica a quienes hablan del universo en térm inos hipotéti­
cos y causales: “H e explicado, hasta aq u í”, dice, “los fenóm enos
celestes y del m ar p o r la fuerza de la gravitación, p ero no he esta­
blecido cuál sea la causa de la misma". La fuerza viene de cierta
causa que p e n e tra hasta el centro del Sol y los planetas; jam ás pa­
dece de m engua, p o rq u e no actúa en relación con la superficie de
los cuerpos, com o las causas m ecánicas, sino según la cantidad de
materia; su acción se extiende p o r todas partes a distancias enorm es;
decrece siem pre en razón inversa al cuadrado de estas mismas dis­
tancias .23
Newton añade que todavía no h a sido capaz de deducir de los fenó­
menos la causa d e esas propiedades de la gravitación y que, a diferen­
cia de sus críticos, no finge hipótesis (hypotheses non fingo, afirm a con
claridad el texto latino, en tanto que el texto francés: je n'imagine
poínt d ’hypotheses y el inglés: I frame no hypotheses-, fingir hipótesis o si­
mularlas no es igual, p or supuesto, que imaginarlas o formarlas). “Todo
lo que no se deduce de los fenóm enos es u na hipótesis y las hipóte­
sis, sean metafísicas, físicas, mecánicas o de las cualidades ocultas, no
tienen lugar en la filosofía experim ental. En esta filosofía”, añade,
“las proposiciones particulares se infieren de los fenóm enos y luego

le Seigneur-Dieu s'appelle jtavTOKpciTtap, c'est á dire, le S e ig n e u r u n iv e rsel” (Principia...,
"E sco lio G e n e r a l” a la 2 a . e d ic ió n ; e n la e d ic ió n fr a n c e s a , op. cit., t. n , p. 1 7 5 ) ; la
versión in g le s a d ic e : This most beautijul system o f the sun, planets, and comets, could
only proceed fm m the counsel and dominion o f an inleUigenl and powerful Being {...] This
Being gcrvems all things, not as the soul of the world, but as Lord over all; and on account
of kis dominion he i¡ wonl to be called L o r d G o d mvroKpcmop, o rU n iv e rsa l R u le r (op.
cit., p p . 3 6 9 - 3 7 0 ) .
MJ 'a i expliqué j u s q u ’ici les phmomin&s celestes & ceux de la mer par la forcé de la
gravitation, mais je n ’ai assigné nulle part la cause de cette gravitation. Cetle forcé vienl
de quelque cause qui penétre ju sq u ’a u centre du Soleil & des plañe tes, saris ríen perdre
de son activité; elle n'agit point selon la grandeur des superficies, (comme les causes mé-
chañiques) mais selon les quantité de la matiere; son action s'étend de toutes parís á
des distances immenses, en décroissant toujours dans la raison doublée des dislances
(Principia..., ibíd., p p . 1 7 8 - 1 7 9 ) ; e n la v e rsió n in g le s a : Hitherto zve have explained
the phenomena o f the heavens and o f our sea by the power of gravity, but have not yet
assigned the cause of this power. This is certain that is must proceed o f a cause that pe­
netrales to the ver y centres o f the su n an d planets, without suffering deleast dim inutiva
of its forcé; that operates not according to the quantity o f the surfaces of the partióles upan
which it acts (as mechanical causes used to do), but according to the quantity o f the salid
matler which they contain, a n d propagates its virtue on all sides to immense distance ,
decreasing always as the inverse square o f the distances ( ibid ., p. 3 7 1 ) .

se hacen generales p o r inducción ” .24 De los fenóm enos ¿se deducé
¿O se infieréí Las proposiciones ¿se extraen de los fenóm enos y se
vuelven generales p o r inducción? ¿O p o r abstracción? Newton ¿no fin­
ge hipótesis? Dios ¿es una hipótesis? ¿Y el éter? ¿Y el espacio inmóvil
y vacío? ¿Y el tiem po absoluto, la duración que no guarda relación con
los cuerpos? ¿Y los átomos? ¿Qué es la hipótesis en Newton? Todos
esos conceptos ¿acaso no son hipótesis?
Afirma Koyré: “adm itir la existencia del vacío, los átomos y las
fuerzas no mecánicas no significa fingir hipótesis, en tanto que pos­
tular el pleno, los torbellinos y la conservación de la cantidad de
m ovim iento es, por el contrario, volverse culpable de em plear ese
m éto d o ”; luego, añade: “cenemos el derecho de concluir: la palabra
hipótesis parece h ab er devenido para Newton, hacia el final de su vida,
u no d e estos térm inos curiosos, como, p o r ejem plo, el de herejía,
que n u nca aplicamos a nosotros mismos sino a los demás. Nosotros no
fingimos hipótesis; nosotros n o com etem os herejías; son ellos —los ba-
conianos, los cartesianos, L eibniz- los qué fingen hipótesis; ellos, los
h erédeos ” .25 N apoleón le criticó a Pierre Simón de Laplace que no le
asignara ningún papel a Dios en su Mecánica celeste, Laplace le respon­
dió: "Sire, je n'ai pas eu besoin dé cette hypothese .
Newton, el científico en quien m ejor se cum ple el ideal del hom ­
bre de ciencia m o d ern o es, pese a todo, un deísta, que cree en la
participación de un dios relojero que echa a andar el m ecanismo
perfecto del m undo y enuncia ideologías no científicas. Em pero, la
teoría m atem ática de Newton no deja espacio para la participación
posterior de este Dios jtavtoKpáTCop en el universo. Dios ha ordenado
el m undo y se ha puesto al m argen. Los principios matemáticos que
rigen en la filosofía natural son p o r lo tanto fríos: no dejan espacio
a nin gún dios de amor. El hom bre de ciencia m oderno habrá de
adoptar, com o el m odelo superior, los Principia de Newton. Cree que
la Verdad se abre paso a través de ellos. Nada, Nadie, Nunca alterará la
certeza eterna d e sus leyes.

24 La versión francesa dice: D a m cetle philosophie, on tire les propositions dtis
phénomenes , ¿j5 on Us rend ensuite genérales p a r im luction ( op. cit, t. 1 1 , p. 179);
mientras que la inglesa, propone: In this philosuphy particular propositions are
inferred from the phenomena, and afterwards rmdered general by induction (op. cit.,
p. 371).
M A. Koyré, “L’hypoihése et l'expérience che 2 Newton”, E ludes n ew to n im n e s ,
op. cit., p. 73.

la CIENCIA DE LA NATURALEZA

Hemos visto, hasta aquí, cuánto se esfuerzan filósofos y científicos
por hallar un principio que explique, a partir de lo simple, un todo
complejo. Sus experim entos son sólo experiencias de pensam iento
en la mayor parte de los casos; lo hem os dicho, abstracciones. Los
filósofos y científicos proceden p o r reducciones, tratan de ofrecer la
base racional para deducir, desde ella, el conjunto. La m ecánica ra­
cional ren d irá sus prim eros frutos. Sin em bargo, a m edida que se
avanza en el conocim iento de la Tierra, en tanto que se am plían los
viajes de exploración p o r el planeta, las perspectivas científicas se
dilatan. N acen nuevas ciencias y el horizonte adquiere una dim ensión
mayor. .Al científico n o le basta ya un solo principio para explicar, a
partir de él, todo el universo. Ahora, u n a nueva ciencia, la ciencia de
la Naturaleza, in ten ta m ostrar el conjunto en su diversidad (y en su
com plejidad). El p rim er naturalista que ofrece u n a am plia visión de
esta totalidad es BuSon; el segundo, apoyado en observaciones que él
mismo realiza en América, es A lexander Von H um boldt y el que fi­
nalm ente establece u n a ley universal que rige el desarrollo de las
especies y ofrece la pauta para captar la transform ación general de
la N aturaleza es Charles Darwin.

Georges-Louis Leclerc, conde de Buffon

Georges-Louis Leclerc, conde de Buffon, es el más grande naturalista
del siglo x v i i i . En nuestra América, su fama obedece a dos razones: su
expresión (le style est l ’homme méme), dicha en el Discurso de Ingreso a
la Academia (que ya parece refrán popular), prim ero; segundo, sus
opiniones sobre la degeneración de la flora y la fauna americanas
(incluidos los h o m b res')■ Son pocos los que han leído con rigor las

* El libro en el que se examina, con el mayor cuidado, el tema de este asunto
es el de Antonello Gerbi, La disputa del Nuevo Mundo. Historia de una polémka. 1 750-

tesis de Buffon, sin embargo: a muchos les basta la lectura de Francis­
co Xavier Clavijero .2 Lo cierto es que Buffon es el más profundo de
los naturalistas del siglo x v m y que sus tesis m arcan la ciencia del siglo,
tan pródigo en avances políticos, sociales, filosóficos y científicos.
Buffon se consideraba discípulo de Newton .3 Pero semeja más discí­
pulo de Leibniz que del m atem ádco inglés. Buffon estudia la Natura­
leza como un todo que va de los gases, los minerales, las plantas y los
animales al hom bre y rechaza el espíritu de sistema ya que, para él, sólo
existen individuos.4 La teoría de Buffon es en verdad síntesis de posi­
ciones filosóficas opuestas y hasta enemigas. Por un lado, adopta como
suyas las tesis de Leibniz (el principio de los indiscernibles, que vuelve
base de sus investigaciones naturales y que lleva hasta sus últimas con­
secuencias: lo dije, para él no hay especies sino individuos distintos entre
sí; también, Natura nonfacit saltus). Por otro, levanta un sistema unita­
rio de la Naturaleza que va de lo simple a lo complejo, desde el gas
hasta el hom bre, en u na cadena gradual y constante. Por esta razón,
Buffon rechaza que todo pueda reducirse a un solo principia “Confieso
que nada sería más bello que establecer un solo principio, para expli­
car enseguida, p o r él, todo el universo ” .5 Añade que los métodos son
útiles, pero su inconveniente estriba en que desean “som eter a leyes
arbitrarias las leyes de la Naturaleza”, dividir la Naturaleza en puntos,
cuando es indivisible, “m edir sus fuerzas p o r nuestra débil imagina­
ción ” .6 En contra del mecanicismo, que postula un solo principio,

1900, traducción de Antonio Alatorre, f c e , México, 1960, passim. Gerbi inicia el
examen del problema por Buffon y sigue con De Pauwy otros (Hegel, por ejemplo).
Muestra que Humboldt se halla al margen del problema y reconoce que él ofrece
las condiciones científicas de su solución, como veremos.
2 Francisco Xavier Clavijero, Storia anlica del Messico, t. iv, Dissertazioni, Gregorio
Biasini, Cesena, 1781 [ed. española H istoria antigua de México, edición y prólogo de
Mariano Cuevas, Porrúa, México, 1959]. El L rv es una disputa con estos autores.
3 Así dice Jean Piveteau, el editor de las obras de Buflón que hemos de usar aquí:
CEuvres pkilosophiqutx de Buffon, Corpus Genera) des Philosophes Franjáis, t. x i .i , p u f ,
París, 1954. Piveteau, al citar un texto de Buffon, del año 1730, Di melhodo instituendi
experimenta physices, dice: “de Newton se reclama Buffon" discípulo (p. x).
4 En diversos pasajes de su magna obra, Buffon establece este principio. Elegimos
éste: en “la Naturaleza no hay ni clases ni géneros, sólo individuos; los géneros y las
clases son obra de nuestro espíritu” (“Histoire naturelle de l’homme”, op. cit., p.
295, columna 2, línea 25 ss).
“ Buffon, “La statique des végétaux et l'analyse de l’air. Preface du traducteur'',
op. cií., p. 5, columna 1, línea 28 ss.
6 Buffon, “Histoire naturelle. Premier discours. De la maniere d’étudier et de
tráiler l’histoire naturelle", op. r.it., p. 9, columna 1, línea 21 ss.

en tanto que en la N aturaleza captam os la m ayor variedad posible y com o sólo existen individuos que guardan gran diversidad entre sí. . 9 Ibid. 10 Buffon. La biología es más com pleja que la m ecánica. concluye que la N aturaleza actúa p or matices im perceptibles. a las figuras geom étricas que hay en la m ente: en tan to q ue nos valemos de algún “supuesto. línea 27 ss. sino que actúa p o r matices im perceptibles: la cadena continua de los seres. columna 2. Seconde vue”.. p.Buffon postula varios: com prende que la Naturaleza es más compleja de lo que suponen quienes desean reducirla a uno solo (por lo gene­ ral.. “es necesario ver y ver de nuevo. di. 10. sin idea de sistema. “Histoire naturelle. Buffon dice que no hay un solo prinápio universal al que se sujete la Naturaleza. que actúa a través de gradaciones desconocidas . Buffon ha recibido la influen­ cia de Leibniz. no quiere decir que sean necesariam ente sem ejantes ni m enos aún idénticas.15. 14. p. Descartes y Newton. las hacem os regulares y p o r abstracción las volvemos sim ples”. p . desde el animal m ejor organizado hasta el m ineral en bruto: los matices in­ sensibles son la gran obra de la Naturaleza". columna 2. A unque Buffon 7 Ibid. des­ de la criatura más perfecta hasta la maceria más inform e”. ya que “es posible q u e no haya ni cubos exactos ni esferas perfectas en el Universo ” . el p rim er filósofo que critica los lím ites de la m ecá­ nica. C uando habla de f i ­ guras en la N aturaleza.9 Se advierte aquí la clara influencia de un principio que proviene de Leibniz. Natura non facit saltus: la N aturaleza no d a saltos. así. línea 36 ss. línea 51 ss." 1 La realidad se com plica. columna 1. . “la prim era verdad que se extrae del examen preciso de la Naturaleza es u na ver­ dad acaso hum illante para el hom bre: él mismo debe ordenarse en la clase de los anim ales”: descendem os.7 Buffon asegura que observa para describir. columna 1. expresable en ecuaciones matemáticas).8 Desde este ángulo. ¿Qué p u ede concluirse de la tesis de que existen individuos y no especies? ¿Qué quiere decir Buffon? ¿Cómo sostiene esta tesis? “Para describir exactam ente”. línea 36 ss. En contra de Galileo. p . sin prejuicios y sin espíritu de sistema: “la única y verdadera ciencia es el conocim iento de los hechos ” . op. 8 Ibid. “p o r grados insensibles. exa­ minar. com parar la cosa que se desea describir y todo esto sin prejui­ cios. El m u ndo natural no p u ed e ser reducido a las fuerzas m ecánicas. 40. sin que la descripción tenga nada sino el carácter de la verdad ".. dice. el m ovimiento simple.

41. 309. “naturalm ente".. com o si de súbito hubiera. vegetal y m ineral. hará la prim era y gran división entre los reinos anim al. 12 Buffon. allí dice. pues. op. es m ás claro en otro pasaje. Buffon sitúa a] hom bre (insisto: u n solo hombre nuevo) en el campo: allí. p. en esa N atu­ raleza virgen. un hom bre cuyo cuerpo y órganos estarían perfectam ente form ados. Después estable­ cerá \a segunda división: entre los anim ales cuadrúpedos. el hombre nuevo se aproxim ará más a la verdad: “no existen realm ente en la N aturaleza sino individuos": los géneros. línea 54 ss. 11 Ibid. todo despertaría en él como nuevo. a m edida que eleva el núm ero de las divisiones. form ará u na idea general de la m ateria anim ada y la podrá distinguir de la inanim ada. columna 1. columna 1. em pero. que p ueda creerse que era el prim er hom bre en el m om ento de la creación. p. dt. ¿Qué se obtie­ n e: “Im aginemos un hom bre que ha olvidado todo. los pájaros y los peces: este ord en es el más natural de todos. Es un ilustrado. p. Buffon llega al hom bre y íe aplica sus criterios de orden. ‘‘Histoire naturelle de t'hoitime”.it.. resulta necesario “deshacernos de todos nues­ tros prejuicios y hasta despojam os de nuestras ideas”. este Robinson metafíisico que de súbito despierta en m itad de un m undo en donde está solo y que debe no sólo n o m b rar sino tam bién clasificar. las plantas y las piedras están ante sus ojos. línea 30 ss. los peces.. "Fíistoire naturelle". 18.se declare discípulo de Newton. Pero. p. El sujeto nuevo habla en prim era persona del singular: “n o sabría qué era. las órdenes y las clases existen sólo “en nuestra imagina­ ció n ”. tal vez. línea 23 ss. tanto en él mismo cuanto en lo que le rodea”. el hom bre nuevo.14 Este hom bre nuevo. columna 2. columna 2.12 Buffon. Buffon. “Im agino. en dó n d e esta­ ba. los pájaros. un hom bre que se despierta todo nuevo a los objetos que lo rodean”. para conocer al hom bre tal y com o es. es. un hom bre tal. responde a la estruc­ tura m ental del individuo del siglo x v in . . no com o especie. de dó nde venía” y “creía al principio que todos los objetos estaban en m í y form aban parte de m í m ism o”. Muy pronto. op. sólo un sujeto. lo exa­ m ina com o individuo. sensaciones y juicios y responde con u n a ficción. 14 ¡bul. los animales. Dice que.13 Pre­ gunta cuáles serían sus prim eros movimientos. es decir. línea 10 ss. este individuo. 310. en verdad acusa más la influencia de Leibniz (acepta la existencia de “m oléculas vivientes” de las que d e p e n d e n todos los efectos de “las substancias organizadas” 11). r.

vegetal y animal? ¿Qué debe entenderse aquí por el concepto de naturaü ¿Lo prim ario? ¿Lo racional? Si fue­ ra lo segundo nos hem os esforzado por m ostrar que la razón hum a­ na se construye en un largo y penoso desarrollo histórico. 1969. los hom bres de la Edad Mítica poseen un sistema clasificatorio radicalm ente distinto a éste (el orden científico here­ dado de la tradición h elena). La división de la etnia en fratrías y clanes constituye una “ley natural”. Al estar situados los clanes de acuerdo con u na disposición espacial determ i­ nada (uno hacia do n d e sale el Sol. t. por lo tanto. p.13 Así pues. De igual m anera. nuestras nociones lógicas de clasifica­ ción son en extrem o recientes y no van más allá de Aristóteles y tienen origen extralógico. “De quelques formes primitives de classifi- cation. Hay. otro hacia d o nde el Sol se pone. los autores han puesto en relieve que los llamados hombres “primitivos” clasifican los que nosotros llamamos objetos “na­ turales” de acuerdo con el m odo en que están “clasificados” los hom ­ bres mismos. en Marcel Mauss. la plum a negra del cuervo se asocia con la noche. 18. o sea.umes. tendríam os que resp o n d er que no es ni ha sido así. el mismo nom bre de género. la oscuri­ dad. ¿De verdad el orden natural es el que se establece entre los reinos m ineral. ¿110 designaba prim itivam ente un grupo familiar (yévoc)? Estos hechos tienden a hacernos su p o n er que el esquem a de clasificación no es un produc­ to espontáneo del entendim iento abstracto. “decim os que las especies de un m ismo g énero sostienen relaciones de parentesco. Si fuera lo prim ero. la más original y prim aria form a de clasificar. el invierno. el trueno y las nubes de lluvia. establecen ciertas clases de familias. Como lo h an señalado con precisión m eridiana D urkheim y Mauss. de acuerdo con el sistema clasificatorio totém ico: la clasificación de las causas reproduce la clasificación social. si p o r natural. Por el contrario. la torm enta. las estrellas son hom bres o m ujeres y pertenecen a un clan o a u na fra­ tría. ir. 15 Emile Durkheim y Marcel Mauss. . objetos “fem eninos” y “masculinos": el Sol. los fenóm enos p ueden estar asociados a colores y éstos a sucesos fundam entales de su vida: la plum a blanca de la garza es el agua. la Luna. sino el resultado de una elaboración en la que h an entrado toda suerte de elem entos extra­ ños”. CF.Buffon mismo. Por ejem plo. Buffon quiere decir que se trata de la más sencilla y. p o r lo tanto. En cambio. Les Kdiúom de Minuit. lo mismo sucede con la piedra turquesa. París. Goiuributíon á l'étude des re presenta tions collectives”.

El individuo del que habla Buffon es u na construcción intelectual. el Sol necesita de ali­ m ento. Adviértase el procedim iento: Buffon lleva hasta el absurdo el cogi­ to cartesiano. ¿Qué hace? Postula un falso Robinson Crusoe.16 Los objetos están “arriba" o “abajo”.u no más hacia la izquierda de donde sale el Sol y el otro hacia la derecha. salido del estado de naturaleza. los objetos responden tam bién a ese sistema clasificatorio. pese a que él no lo crea. p. que el “hom bre nuevo”. con un cen tro que los cubre. pues. Para los hom bres de la Edad Mítica. el cogito es u n postulado lógico y no his­ tórico. pues. es tam bién un perso­ naje de la econom ía y la filosofía. Mauss. La je ra rq u ía que asum en los objetos responde a este sistema clasificatorio. op. “vivos” o “m uertos". a su vez. ese Adán intelectualm ente sem ejante al hom bre de las Luces. de un “hom bre abstracto". clasificará de m odo “n atu ral” el conjunto de lo que observa en dos grandes seg­ mentos? ¿Por un lado la m ateria orgánica y p o r otro la inorgánica? ¿Por qué habría de hacer una “prim era división” entre los reinos vegetal y animal? Para el hom bre de la Edad Mítica no hay u n a divi­ sión en tre m ateria orgánica e inorgánica: los m inerales mismos son personas y están vivos. se organiza de acuerdo con la jerar­ quía totém ica). entonces. pues R obinson no es sólo personaje literario. ¿Por qué suponer. del primer hombre. Buffon. arranca del individuo racional del siglo x v m y cree que todos los individuos que han existido en el curso de la historia piensan y clasifican com o él. de un individuo ahistórico. c it. de la misma familia”. la Tierra es la m adre. todo está vivo y responde com o si fuera otra persona: tiene voluntad. como parientes los unos d e los otros: son de ‘la m ism a carn e’. “secos” o “húm edos”. son “calientes” o “fríos”. pero de orden biológico. Buffon hace del cogito cartesiano un sujeto histórico. Se trata. habla y actúa. En Descartes. del hom bre nuevo. real. es un pro- lfi É. com o Buffon. La superficie de la tierra que ellos ocupan está ordena­ d a de acuerdo con las cuatro porciones o los cuatro rum bos del Sol. Durkheim y M. con todos sus atributos intelectuales desarrollados. a la “derecha” o a la “izquier­ da” (en relación con la distribución de los clanes en el espacio que ocupa el poblado que. habla de un hombre. . por consecuencia. 84. es decir. al ord en arm ónico de los clanes: “las cosas de u na m isma clase eran consideradas com o parientes de los individuos del m ismo grupo social y.

17 Así. se corrige ahora y añade que. columna 2. que no conoce ninguna excepción. que los sentidos captan individuos. La idea de individuo es p roducto de u na teoría determ ina­ da. p o r abstracción. las alteraciones no fu ero n visibles y p roducían variedades individuales. El hom bre. lo in-diviso( lo que no p u ed e ser dividido y constituye u n a unidad). com o el género. Buffon está más cerca del em pirism o inglés. más de lo que él supone. de individuos más o m enos sem ejantes”. .13 Se advierte que Buffon esboza un program a complejo para la com­ prensión total del universo. que se p erp etú an de generación en g en eración. solam ente. “el género h u m an o ”. Al principio. que de ellos. que se extiende p o r toda la superficie del planeta. línea 40 ss. di­ versa hasta el infinito. sem ejante a ellos. op. en tanto que cree cap tar lo “individual” y no “lo sim ple”. “Histoire naturelle de rhom m e”. las en ferm edades endém icas y tam bién p or la mezcla. 17 Buffon. 18 Ibid. u n a construcción teórica (in-divi- duff. No advier­ te que el individuo es un concepto. nace en cierto m om ento histórico.. p ero es capaz de e n te n d e r la N aturaleza porque posee un órgano racional. poco a poco dieron variedades en la especie. se hiciero n luego generales. el m odo de vida. Pese a que n o utilice el concepto de isomorfismo. la clase y la especie. ya que “hay u na distancia infinita entre las facultades del hom bre y las del más pequeño anim al”. pero el alim ento. que form a parte de la cade­ na co n tin u a de los seres. cit. en el caso del hom bre. en principio. au n q u e haya dicho que la Naturaleza obra siem pre p o r “gra­ dos im perceptibles y m atices”. situado en el m ismo o rd e n que éstos.. la alim entación. contribuye m ucho a la form a”. se obtienen ideas generales. aunque sea. p. las tesis de Buffon anuncian la teoría de la evolución: dice q u e el clim a y los alim entos alteran al individuo: “Puede verse al clim a com o la causa prim era y casi única del color de los hom bres. el orden. Buffon cree que no.ducto teórico. “h a sufrido di­ versos cambios p o r influencia del clima. superior al del resto de los seres. es visto com o otro anim al. 297. se desm iente aquí p o r com pleto". esa “verdad. que influye m enos q ue el clim a en el color. columna 2. hechos (en estado bruto). A pesar de todo. Buffon estim a que la razón y el lenguaje son isomorfos con la realidad que captan. 313. P or eso. línea 18 ss. p. sensibles y constantes p o r la acción continua d e las mismas causas.

al m argen de to d a causa final. inm anente. Pero. . La 11 Parte de la obra se dedica a la . Las clases. ’idée d'évolution. de la m ateria orgánica. Kritik der Urteilsk-raft (1790).crídca de la facultad de juzgar teleológica”. según sostuvo Kant en la Crítica de la facultad d£ juzgar. explicarse sólo p o r él. Con­ tra la teleología. 401. “este gran natu­ ralista puede ser considerado n o sólo com o un precursor. rechazando. a los problemas biológicos: Kant sostiene la posibilidad de una finalidad intrínseca o inmanente al organismo. dice Guyénot. 1957. Editions Albín Michel. l . París.20 En relación con la teoría del sujeto. Losada. 20 Emile Guyénot. Buenos Aires. ¿Qué p uede desprenderse. es otro ejem plo del m o d ern o sujeto de la ciencia. Se trata d e un sujeto individual que capta objetos igualm ente individuaos. si se p u ed e decir así. fru to histórico p leno del siglo xvm . sino como u n verdadero fun d ad o r de la teoría de la evolución”. p. 19 Immanuel Kant. acaso lo decisivo de la teoría de Buffon es que pone en acto u n m ecanism o natural que rige el desarrollo de los seres vivos. o sea. vemos con claridad cómo Buffon se asume como u n sujeto individual. que no p u e d e reducirse a un principio simple ni. tercero. son sólo abstracciones hechas p o r el sujeto. que exam ina la N aturaleza con m étodo y rigor.. las especies no existen in re. pues. dueño de sus facultades intelectuales. p ro p u esta p o r Buffon? P rim ero. Hay un mecanismo. Los órdenes botánico y biológico son in­ m anentes en su desarrollo: la teleología que rige en esos órdenes es in tern a a la especie y al individuo orgánico. Let scimces de la vie aux m i ' et XW l‘ siectes. que conoce tam bién objetos individuales que luego. la teoría de Buffon postula el desarrollo interno. pues. la idea de que la Na­ turaleza es bastante más com pleja que lo supuesto p o r la teoría m ecanicista. Buffon. la teleología trascendente.19 Así. con total independencia de alguna idea trascendente. del exam en de la filosofía de la Naturaleza. segundo. que actúa p o r sí mismo. a pesar de que no adm i­ ta la existencia de Las especies sino sólo de los individuos. lleva al nivel de la generalización. q ue se em pieza a esbozar la teoría de la evolución (por la acción del m edio). que viene de Aristóteles y de la escolástica. los géneros. Sigo la traducción dejóse Rovira Armengol. p o r u na vía m ental. 1961. Crítica del juicio.

Verbindung des MunnigfaUigen in F<nm u n d Mischung. Wdtbeschreibung. Frankfurt am Main. París.. Inbegriff der Na¿urdinge u n d Naturkriijle. Kosmos. Guérín Editeur. t. Eichborri Verlag. Physikalischer Alias oder Sammlung von Karlen. . a quienes agradezco su gentileza. sujeta en su conjunto al trabajo del pensam iento. es la unidad en la diversidad de todos los fenóm enos. Das wichtigste Resultat des sinnigen physischen Forschens ist daher dieses: in der Mannigfaliigkeil die Einheil zu erhmnen. columna 2). su constitución p ro p ia o las fuerzas que las anim an). 3 y 4. es decir.. p. en la versión francesa. es el Todo (xó rtav).. 22 Humboldt.. La versión ale­ mana dice: Die

u tu r istfiir die denkende Betnjchtung Einheil in der Vielheil. 36). La versión francesa añade xó ráv y usa la expresión “soplo de vida’ como corres­ pondiente a la forma alemana lebeitdiges Ganze. H a escrito.21 ¿Qué quiere decir? ¿U nidad de la experiencia y de la razón? No es suficiente. columna 2). 10. pp. op. analizar el detalle de los fenóm enos sin sucum bir bajo su p eso ”. la arm onía en tre las cosas creadas (que pueden diferir p o r su form a. pen etrad o por un soplo de vida. von dem Individuellen alies zu umfassen. Kosmos (debo esta nuera y magnífica edición a mis amigos Ottmar Etic y Frank Hóll. Entzuurf einer physischen. la cita corresponde a !a p.h. El resultado más im p o rtan te del estudio racional de la N atu­ raleza es el de captar la u n id ad y la arm o n ía en ese inm enso con­ ju n to d e cosas y fuerzas. en su lugar. Essai d ’une descripticm physique du monde (traducción de H..LA CIENCIA DE IA NATURALEZA Alexander von Humboldt M o s tra réah o ra ciertos rasgos del m étodo científico que puso en práctica A lexander von H um boldt ( l o expuso en su Kosmos y en l o s tres gruesos y densos volúm enes de la Relation historique du Voyage aux Régions équinoxiales du Nouveau Continent. die Einzelheiten priifend zu sonde)n und dock nicht ihrer Masse zu unterliegen {Kosmos. en el caso. en otro pasaje: “extraño a las 21 Así califica a su método en la versión clásica francesa del Cosmos. ihrer geographischen Verbmlung u n d Vertheilung bildlich dargeslellt sind. p. abrazar con igual entusiasm o lo que se debe a los descubrim ientos de siglos anteriores y lo q ue se debe al tiem po en q u e vivimos. Faye y Ch. Zu Alexander Von Humboldt. páginas atrás: “La N aturaleza co nsiderada racionalm ente. la versión alemana dice NaturkráfU (fuerza de la Naturaleza). 22. vías die Entdeckungm der letzteren Zeilalter uns darlñeten. i. Galuski. ais ein lebmdiges Garae. u na o b ra m aestra que no exam inan los investigadores m exicanos). El concepto usado en la versión alemana es éste: “ctenkende Betrachtung der durch Em pine ” (literalmente: “considera­ ción empírica razonada”) : Alexander Von Humboldt. 4 tomos. L. 1865-1867. a u f denen die haupsácklichsten Erscheinungen der anorganischen und organischen Natur nur. cit. Die Andere Bibliothek. en el caso. pero no el concepto de ‘animación”. cit. 2004. acompañado de Heínrich Berghaus.22 Y agrega. H u m b o ld t calificó a su m étodo de un “em pirism o razonado”... op. Cosmos.

die heiteren u n d kurzen Satum alíen eines reirideellen Naturuñssens bezeichnel ( Kosmos. un nuevo lenguaje simbólico extravagante. oder vielmehr eines Aggregats von Kenntnissen. die Verallgemeinerung des Besonderen. weil ihr Erfolg bisher sehr zwtrijelhajt geblieben ist. columna 2). p. sobre los principios de la filosofía especulativa. al. mi ensayo sobre el Cosmos es la contem plación del universo fun d ad o sobre un em pirism o razonado. En la versión alemana: Diese Behandlung einer empirischen Wissenschafi. haben. En otro pasaje. ais eines N alurganien (Kosmos. ciL . hasta aquí. Añade: “Estoy lejos de censurar esfuerzos que no he intentado y culparlos p o r la sola razón de que han obtenido. columnas 1 . la predilec­ ción p o r estas fórmulas del racionalismo escolástico”. ais ihn je das Mittelalter der Menschheit angeswangt.2 ) .. Y con dureza mayor: “La em briaguez de las pretendidas con­ quistas hechas. u n d ganz gegen die Abschil u n d der Rath der tiejsinnigen und máchligen Denker. darum zu tadeln. 22. 74-75. m achí daher keine Ansprüche a u f den R a n g einer rationellen Vfíssenschafl der N atur. in denen ich mich nicht versucht habe. que había publicado pocos años antes su Enciclopedia de las ciencias filosófi­ cas) . Ich bin weit davon enljemt. .23 En el texto se hace u n a clara alusión. op. es decir. ein Schematismus. M annigfaltig mibverslanden. iti unserem Vaterlande. acaso despectiva. abenteuerlich-symbolisirende Sprache. sobre el conjunto d e los hechos registrados p o r la ciencia. op. ciL. haben natur- philasophische Systeme. I.profundidades de u na filosofía p u ram en te especulativa.. von den emsten und mil dem materiellen WahLstande der Staalen so nahe verwandltn Studien matematischei und physikalischer Wissenchajten abzulenken gedroht. pp. op. enger.24 23 Humboldt. welcht diese schon dem Alterihum eigenlhümliehen Bestrebungen wiederum angeregl. al sistem a de H egel. son “las breves saturnales de u na ciencia puram ente ideal de la Naturaleza”.. Pero lo q ue m e interesa destacar es cómo H um boldt pone el acento en la arm onía y el equilibrio en el conjunto de la N aturaleza. eine kurse Zeit lang. ein vem unjt- mabtges Begrijfen des Universums xvürden allerdings ein noch erhabeneres Ziel darbieten. p. schiebt nicht aus die Anord- n u n g des A vjgefundm en nach leitenden Ideen. das siete Forschen nach empirischen Naturgesetzen. eine eigene. La versión alemana dice: Was ich physische Welíbes c k n ü m n g nenne (die vergleíchende E rd u n d H im m elskunde). es isi die dertkende B etrachtung dei durch E m p in é gegebenen Ersckeinungen. 36. antes que en el desastre y la catástrofe {como la m o d ern a ecología). H um boldt vuelve sobre el tem a y sentencia: “Las concepciones del universo que estarían fundadas tan sólo en la razón. Der berausehende Wahn des errun- genen Besitzes. 36. Ein defiendes Erkennen.. 84 Ibid.. i. p. le asignarían a la cien­ cia del Cosmos u n objetivo más elevado” (nueva alusión a Hegel. in jugendlichem Mibbrauch edler Krájie. un éxito dudoso”. sujetos a los actos del en ten d im ien to que com para y co m b in a”. Bestrebungen. todavía más es­ trechas que las utilizadas en la propia Edad Media.

núm. 28). regresan a la tierra firm e p o r Cartagena de Indias. p. sistemas que m uestran el flujo atmosférico. a quién destinó sus textos. perfiles donde se ordenan idealm ente las capas sedim entarias de la Tierra. por supuesto. sistemas que indican la distribución de plantas. sistemas de presión at­ mosférica (isóbaras). gracias a planos que abarcan toda Ja superficie de la Tierra. 3. El prim er puerto de la América española al que arriban H um boldt y B onpland es Cum aná. Humboldt lo hacía en lo que yo llamo un ‘¡so-mapa'. Cannon: “Los datos se pueden distribuir bien en un mapa. suben p o r el O rinoco. isobáricas. un mapa que muestra las líneas de igualdad de cierta información: isotermas. en fin. Cannon añade: “el aspecto más nuevo e importante en la ciencia europea de la primera mitad del siglo xix fue la ciencia humboldtiana: el estudio de los fenóme­ nos reales. isóteras. sistemas de las cuencas y las corrientes oceáni­ cas. Dice Walter t". el conjunto de los planos y cartas de Berghaus m uestra los posibles sistemas de igualdad que subsum en. antes de H um boldt. en dim ensión planeta­ ria. Empezó en La C oruña y siguió p o r las Islas Canarias. pero no en cualquier clase de mapa. a fin de encontrar una ley analíáca y una causa dinámica. noviembre de 1971. En suma. el estudio de la naturaleza en el labo­ ratorio. isodinámicas. era una ciencia simple que tenía que ver con variables sencillas” (“Bacon o Humboldt’. animales. en el nivel cartográfico. del Kosrnos de Humboldt. en la actual república de Venezuela. la direc­ ción de las cordilleras en los continentes). . cruzan los Andes hasta Santa Fe de Bogotá y siguen p o r regiones que hoy son 251.26 Pero quizá sea necesario m ostrar el desarrollo diacrónico de la narración hu m b o ld tiana para ver cóm o cam bió su perspectiva. sistemas de tem peratura (isoterm as). entre otras cosas más. vol. creyó posible hacer sistemas comparativos en esas grandiosas dim ensiones. son la transposición. xxvi. Comparado con esto. El viaje al Nuevo C ontinente consum ió cinco años de su vida (lo inició cuando tenía 30 años de e d a d ). llegan a Cuba. nunca. la totalidad de las ciencias de la Naturaleza:25 nadie. a su vez. de acuerdo con m eridianos y paralelos (iso- dinámicas) . Revista de la Universidad de México. sistemas geológicos (que indican. en ninguna p arte. sistemas que indican el m agnetism o terrestre. de qué m anera H um boldt contribuyó. o sea. isógonas o iso-cualquier cosa que se prefiera”. a construir la m agna ficción del sujeto científico que rige ahora en la ciencia m oderna. H um boldt crea un m étodo descriptivo en escala planetaria p o r el que com para.a enumeración de todos estos mapas y planos se apoya. traducción de Jaime Augusto Shelley y Jaime Ijibasdda. en los 90 planos de Berghaus que. o el perfeccionamiento de ecuaciones diferenciales era anticuado. amplios pero relacionados entre sí. pueblos (y lenguas).

hacia La H abana. códices. m onu­ m entos arqueológicos. la antropología o la navegación oceánica. cordilleras: Gm elin.de P erú y Ecuador. se entiende por qué pone estos m ateriales en m anos de sabios más aptos que él para su cabal estudio. la historia. pues la densa. de la orografía. llegan al p u erto de Acapulco y salen por Veracruz. el precursor de la teoría de la evolución. y no hablem os de Airné B onpland: todos ellos deben contarse entre los científicos a quienes H um boldt invitó. fue Géographie des plantes. la hidrografía. a caballo o en canoa. el astrónom o Jabbo O ltm anns (que co rrigió varias d eterm in a cio n es de latitu d es y lo n g itu d es y p o r ende perfeccionó los m apas). paisajes. animales. Koch. m inera). grabadores y edi­ tores que hizo lám inas de plantas. El prim er libro que H um boldt publicó. autor de la Mecánica celeste. los quím icos Joseph Gay-Lussac y Clau- de Louis B erthollet. Pierre-André La t re i- lie. . a form ar parte de su obra (razón p o r la que ésta debe considerarse com o uno de los prim eros trabajos de carácter colectivo y m ultidiscíplm ario). El disperso y valioso m aterial que recogen H um boldt y B onpland debe ser visto com o u n trabajo de campo. la lenta digestión de esos m ateriales consum ió treinta años de la vida del sabio prusiano: en estos trein ta años. un año después de su re­ greso a E uropa. que abarca los dos hemisferios. la lingüística. el viaje se realizó a pie. la política. la arqueología (la sociedad. Jea n Lamarck. que van d e las observaciones astronóm icas para d eterm inar la latitud y la longitud de un sido a la geología y la m inería. En aquel m om ento. Entre otros más. Dada la gran cantidad de los m ateriales recogidos. su visión y su perspectiva q u edaron alteradas. mapas. Pierre Simón de Laplace. con desinterés. industrial. la dem ografía. Si se hace caso omiso de las vastas travesías oceánicas. la econom ía. la lingüística. el m atem ático Frangois Arago. Tom an un barco hacia la Nueva España. la botánica y la zoología a la estadística (comercial. la defensa militar. A los científicos se debe añadir un grupo de dibujantes. en sum a): ni siquiera la síntesis de Buffon llegó a tanto. para p ro p o n e r su teoría de las revoluciones del planeta). trabajaron sobre este material (bruto o elaborado) Georges Cuvier. Thibault. Esta tarea inm ensa va de las ciencias de la T ierra y la astro­ nom ía a la historia. el fundador de la entom ología m oderna. no había trazado el plan íntegro de la obra e ignoraba el núm ero de volúm enes (y el tiem po) que consum iría en la tarea. el fun d ad o r de la paleontología (utilizó el plano de H u m boldt de las capas sedim entarias de la T ierra.

Hay edición española. ¿Qué sucedió. Miguel Angel Porrúa Editor. a sus costas. París. El prim ero. com o la Géographie des plantes. acampagné d'un Tablean physique des régúms équinoxiales. la edició n arrastra. dos volúmenes. la longitud y la altura. com o dije.Dupé. p o r su pulcritud editorial. El resultado en su con­ ju n to es u n a obra com parable. Schoell. 1997. H um boldt afirma que en las 42 cajas de que dispone al fin del viaje lleva “6 mil plantas equinocciales”. Los libros aparecen. com o avanzaron las ciencias de su tiem po y se alteró de m anera radical la historia y la política de E uropa y de América. H um boldt editó los 30 volúmenes en Francia. Marchals. México. a la com unidad de sabios: a los polídeos e ilus­ trados. Estos tomos se publicaron a p artir de 1808 (y hasta 1811): form an u n verdadero tratado de econom ía política aplicada a un país. con Prólogo de Jaime Labasdda. Prefacio dejóse Sarukhán.28 Luego. París. 28 Humboldc. . Schoell. su nivel académ ico y su im portancia científica. 1808-1811 (corresponden a los volúmenes xxv y xxvi del Voyage). Pinelli. La Géographie des plantes contiene un cuadro que ilustra la disposición de la flora. a lo largo de estos 30 años que d u ró la edición de los 30 libros? En los 30 años q ue c o rren de 1804 a 1834 cam bió la perspectiva científica de H um boldt. sin o rd e n ni concierto.27 El segundo y el tercero de los volú­ menes tien en u n enfoque diferente: son el Essai politique sur le Royan­ me de la NouveUe Espagne. a la Enciclo­ p e d i a de Diderot. Essai sut la Géographü des plantes. 1985. se publicó la edición facsimilar de la primera edición española (hecha en París en 1822 en Casa de Rosa). la p re­ caria situación financiera del autor. Arnold. en el curso de 11 años. Essai politique sur le Royanme de la Nouvelle Espagne. su belleza artística. Puede decirse que el libro se dirige. Vues de Corditléres et Monumens des Peuples Indigénes du Nouveau Continent (1810) y. 27 Humboldt. 1805 (este libro fue luego considerado por Humboldt como el volumen xxvil del Voyage aux régüms équinoxinles du Nouveau Continent). de acuerdo con la latitud. fue la Géographie des plantes: m uestra la flora que H um boldt y Bonpland recogieron en varios parajes de las selvas y las cordilleras de América. B ouquet. Langlois. en no poca m edida. por esto resp o n d en a las exigencias de o rd en tipográfico y a la re­ dacción d e los textos (que H um boldt hace casi siem pre con p rem u­ ra extrem a). además. En México. la minuciosa. París o B erna cuanto en Stuttgart o Berlín. tanto en Roma. Siglo XXI Editores. Los volúm enes en los que centraré mi atención son aquellos que denuncian un cambio significativo de enfoque. pues. en cuatro volúmenes.

. añade con d olo r no fingido (habla de Car­ los M ontúfar). Jam ás. traducción de Jaime Labastida.. 30 Relation historique.29 M ientras que en el Ensayo político sobre el Reyno de la Nueva España. por Maze. las porciones en que se ocupa de ese país. en 1814. Siglo XXI Editores. desde que la nave zarpa de La C oruña hasta que llega a C Lim aría: parece el relato de un científico frío. pero sí de u n a paz larga y nu nca interrum pida.30 En el prim er tom o describe m etódicam ente los aparatos de m edi­ da que lo acom pañan en el viaje (“instrum entos de uso p ro nto y fácil y que fueron realizados p o r los artistas más distinguidos”31). cálculos barom étricos (las alturas de las Islas Canarias y del Pico de Teide). H um boldt no hace m ención de nin gu na posible agitación política ni contem pla en el horizonte alguna revuel­ ta. por Dufour. “víctimas de su am or p o r la patria. t.. Vites des cordillera et monumens des peuples indígena de VAmérique. la tem peratura del agua oceánica. 1810 [hay edición española. en Venezuela. 1. los ciudadanos más virtuosos y esclarecidos”. que dedica a Laplace. m etódico y sin du d a riguroso). i. fll Ibid. Schoell. cesa en su trabajo y hace una anotación tras otra.. en la “Introducción” al volum en I d e la Relation historique.precisa Relation historique du Voyage aux Régions équinoxiales du Nouveau Continent d e 1814 a 1825. t. no diré que de la felicidad.. levantados por la legislación colonial y que han sido aum entados p o r u n a política desconfiada. México. dos volúmenes. op.. cit. H um boldt anota todo lo que hace: observaciones astronóm icas. Vistas de ¡as cordilleras y monumentos de los pueblos indígenas de América. todos en Parts. afirma: “Desde que dejé Am érica. i. 36.. ni de noche ni de día. parece que p rep ara u n nuevo destino a u n a población de 14 millones de habitantes. Día tras día (es el diario de u n hom bre incansable. Ensayo político sobre la Isla de Cuba (apenas la parte final del tomo m ). q u e todo w Humboldt. al propagarse dejsde el hem isferio austral hasta el boreal y desde las costas de La Plata y de Chile hasta el n o rte de México”. p. 1995]. Y agrega: “O dios profundos. p. París. desde hace tres siglos. No conozco una buena edición española: las que existen recogen sólo las partes que corresponden a sus países: en Cuba. Los tres tomos de la Relalbm historique du Voyagz aux régions équinoxiales du Nouveau Continent fueron publicados así: el primero. u n a d e esas grandes revoluciones que agitan de tiem po en tiem po a la especie hum ana ha estallado en las colonias españolas. Ya han perecido en Q uito”. en 1819 y el tercero por Smith et Gide Fils en 1825. El tom o tiene un destinatario: la com unidad científica de am bos continentes. m edidas trigonom étricas. han hecho q ue corra la sangre en países que gozaban. el segundo.

Nada p uede d eten er las especulaciones de un vil interés. p o r gran­ des que sean esos hechos naturales) y m ide.. cóm o usa el valioso instrum ental cientí­ fico que lo acom paña. El conjunto de estas observaciones sólo las puede hacer un hom bre de ciencia que está en el mismo lugar de los hechos (de esto dan claro testim onio los grabados de Vues des Cardilleres que m uestran. El p rim er volum en term ina en el mes de . u n espectáculo lleno de dolor. pesa. en u n prim er plano. Al describir la naturaleza o la sociedad con objetividad ejemplar. el relato cobra otro impulso: nacen las prim eras y doiorosas observaciones sobre la desigualdad hum ana (ha visto el m ercado de esclavos): “Si la situación de nuestra casa en Cum aná favorecía {. que cuantifica y determ ina. al propio tiem po explica. científico). desde el ángulo del estilo y el m étodo. H um boldt se apasiona por la naturaleza virgen y busca cambiar una sociedad injusta. Este hom bre. cóm o ascienden por los Andes. el h o n o r nacional y las leyes de la p atria”. el personaje del relato y el héroe (cientí­ fico y heroico) de la ficción narrativa.] la observación de los astros y los fenóm enos m eteorológicos. a la par. pues. U na parte de la gran plaza servía para la venta de negros traídos de las costas de Africa. que relata las aventuras de dos científicos que rem ontan. Es. H um boldt continúa haciendo com entarios a su recorrid o p o r el O rinoco. se funde en la naturaleza (pero no como un rom án­ tico. al mismo tiempo. aguas arriba. sino com o u n hom bre de ciencia que guarda distancia ante hechos naturales que lo asom bran y que analiza con rigor. en el curso del día. o sea. El segundo volum en de la Relation historique fue publicado en plena g u erra civil am ericana. cuantifica hasta el más bello de los paisajes. a dos europeos vestidos a la m oda del Directorio). frío en apariencia. de m anera precisa. al llegar a tierras americanas. el río O rinoco. el sujeto de la enunciación y el sujeto del enunciado. en lucha contra el d eber de la hum anidad. nos ofrecía otras veces.lo mide y cuan tífica. se escinde (y se funde) en dos esferas: escribe de sí mismo y se narra com o testigo de los datos que ofrece: testigo de prim er orden (heroico y. En él. cuando era incierto el resultado de la contienda.3? Lo característico. es que H um boldt se asume com o el objeto de su propio relato (de la diége- sis o la narración). cóm o suben a la cum bre del Chimborazo.. Pero.

si p ro p o n e ab rir un canal entre los dos océanos. un hom bre educado en el am biente estricto de la ciencia m oderna. Si H u m b o ld t describe las selvas tropicales o habla de m osquitos. m edido y descubierto. apenas en el raes de agosto del mismo año. si rem onta el rio O rinoco o asciende a! C him borazo. igual que sus amigos científicos. no a todos. he de decir que com o hoy). pues añade. insisto. no ad o p ta la posición de la ecología m oderna: por ese tiem po. que nosotros somos. “en las ciencias físicas. p o r lo tanto. en este mismo sentido. El pro n o m b re plural nosotros. la biom asa que sirve de alim ento a un n ú m ero creciente de seres hum anos. a la vez heroica y científica. un pueblo joven". En las mil 500 páginas de los dos volúm enes. H um boldt es. los franceses Arago. nosotros? ¿A quiénes cubre este p ro n o m b re personal? ¿A los europeos? No. H u m boldt asum e en él un enfo que distinto-. en el texto y el contexto en que lo escribe H um boldt. En él culm ina. la m entalidad científica m oderna que arranca en la Euro­ pa del siglo xvii. salvo M althus. El tercer volum en se publica cuando ya varias naciones de A m érica eran independientes. para él. Gay-Lussac. acaso com o en pocos. H um boldt hereda y continúa esa concepción cien­ tífica: afirm a. En el siglo x ix . p o r lo m enos. se dirige al gobierno d e las nuevas repúblicas. todavía un espacio que podía ser conocido. el lím ite del desarrollo esta- ba d eterm in a d o p o r la falta de conocim iento cabal del planeta. cuando los científicos h a n vuelto del O rinoco. se ofrece el relato m inucioso de una aventura. ¿Qué quiso decir Hum- boldt? ¿A quiénes abarca ese sujeto plural. en el plazo corto. si diseca cocodrilos o aves. Laplace. allí mismo: “La invención casi sim ultánea de los órganos . com o los sacerdotes de Sais decían de los helenos. Es posible que cubra tan sólo al conjunto de hom bres de ciencia que h an creado la época m oderna (y en los que se encuadra H u m b o ld t).febrero de 1800. P ero entonces era supuesto sin discusión que la cáscara terrestre daríá la m ateria prim a p ara el desarrollo. H u m b o ld t había leído a los econom istas políticos ingleses y citaba con respeto a Sm ith y a M althus. En la época de H um boldt. el segundo. pese a que n u n ca aceptó la tesis de la relación inversa del crecim iento de la especie h u m an a y de los alim entos. los recursos naturales se antojaban inagotables y nadie. La T ierra era. veía la posibilidad de consum ir. el lím ite del crecim iento lo m edía el d esarrollo de las fuerzas productivas y el avance tecnológico (por lo dem ás. Llama la atención esta tesis. tiene una carga sem ántica significativa.

que se determ inen con precisión los datos que ofrece el cosmos: desde la bóveda del cielo hasta el fondo del mar. el que va de 1680 a 1830. iguales en los dos hem isferios). determ ina. “Discurso en la Academia Imperial de Ciencias de San Peteisbur- go". . ei sujeto de la enunciación y el sujeto del enunciado de la Rtlation historique) es tam bién.35 En ese siglo y medio. apenas tienen creinta lustros ” . de la Roquecte. H um boldt traza una línea de continuidad histórica en la que ha sido construido el sujeto científico m o d ern o y se ha conform ado la m entalidad racional del sujeto que. 1 . observa con rigor y precisión. publicación de M. de la atm ósfera a las m ontañas andinas. en la narración de esta obra majestuosa. el péndulo. Largas. el baróm etro. el telescopio. precisos en extre­ mo. H um boldt considera los aparatos como prolongación de sus órganos sensoriales o de su inteli­ gencia. 1869. es decir. P ara lograr ese objetivo. no hay otro cam ino que el de am pliar cada día el conocim iento m últiple de las fuerzas naturales: he allí la propuesta de H um boldt: quiere que se establezcan leyes dinám icas de orden general. y que han sido hechos p o r los m ejores técnicos de la época. ei sextante. paradigm ático (el su­ jeto kantiano. prolijas páginas del prim er volumen del Voyage se de­ dican adescribir el telescopio. el baróm etro. 297. pesa. sin duda. El sujeto del discurso científico m o d ern o (H um boldt. u n científico). de la ■’ Humboldt. que nos aproxim an el m undo exterior. dice quién lo Fabrica (por lo general. París. el más general y el m ás poderoso de todos. el hom bre de ciencia. el de la construcción del sujeto de la ciencia m oderna. el narrador que escribe. Guérin Édiieur. p. e¡ higrómecro o el cronóm etro que le acom pañan en el viaje: se asume. Lo he dicho: H um boldt lleva en el viaje un conjunto de instrum entos científicos. un técnico. t. el cálculo infinitesimal. sesión extraordinaria del 18-29 de noviembre de 1829. será el amo y el señor de la na­ turaleza. el microscopio. de las corrientes pelágicas a la superficie terrestre para así establecer u n a ley (el orden de las capas sedim entarias. el sujeto cuidadoso y preciso de la ciencia. de las observaciones astronóm icas al océano. Cuando describe cada u n o de los instrum entos. y este otro instrum ento. el sujeto racional que se autopropone en calidad de m odelo o de pa­ radigma de todo sujeto racional posible. como el suje­ to heroico del relato y como el sujeto racional. el ter­ m óm etro. asi como deseaba Descartes. todo sujeto racional posible): el científico que mide. L. el teodolito. cuantifica. en Comspondance inédt- U iñ m ñ fiq u t et litliraire.

posm odem a). dotado de órganos sensoriales precisos (los instrum entos son sus órganos de m edida) no está atravesado jam ás p o r la posibilidad de un discurso equívoco: ni hiato ni sinalefa ni elipsis ni m etáforas turban el texto arm ónico de su narración coherente y fluida. que m ide. Está lejos del psicoanálisis y de los complejos giros de la lingüística co n tem poránea (o. planos y m apas en los que establece com paraciones universales. historia o econom ía. será vaciada en tablas. sin fisuras. celeste o hum ana. en lengua m atem ática. como quería Galileo. Ese sujeto coherente. La actitud del sabio prusiano se traza en esta pers­ pectiva. cuan tífica.orografía novohispana y la h id ro g ra fía a la vida orgánica en varios y hasta opuestos am bientes (desde el lím ite de las nieves perpetuas hasta el nivel del m a r): de los vegetales al hom bre. de los insectos a las tribus nóm adas y salvajes del O rinoco y el Amazonas o las altas civilizaciones de incas y nahuas. en un discurso lineal donde no hay u na sola falla en la coherencia total del lenguaje. p o r esta m isma causa. El sujeto de la ciencia m o d ern a (y H um boldt es un sujeto obvio de la ciencia m oderna. El H um boldt que se autodibuja en la Relation historique es un hom ­ bre coherente. es la m ateria prim a que. m i­ neral. en sus m anos de investigador. pues: su propósito es captar con exactitud la Naturaleza. planetarias. u n científico del siglo x ix . a lo largo de cinco años. ¿Qué extraigo de este texto y de las lám inas que el texto describe? Sólo u na cosa: el autor se asume com o el sujeto que estuvo en los lugares mismos y de esto dan testim onio. . No es p o r esto extraño que Cosmos lleve p o r subtítulo: Ensayo de una descripción física del mundo. El cúm ulo de los m ateriales que recoge por Am é­ rica. clara y distinta. desde la vida inorgánica hasta la sociedad hu m an a en todas sus formas de expresión: escritura. H u m b o ld t no es u n m ero observador de la Naturaleza. determ ina. Lo repito: H um boldt está en el texto de la narración com o un personaje. sí se quiere decir así. A ñado que. tam bién se halla en el espacio de las lám inas que acom pañan a Vistas de las cordilleras y mo- numentos de los pueblos indígenas de América. que jam ás adm ite la posibilidad de nada que no sea claro y distinto (com o Descartes). H u m b o ld t aparece com o el sujeto del relato. obligado a norm as y m edidas. conm ovido ante la naturaleza vegetal. un sujeto que se expresa. tam bién. las lám inas del Atlas pintoresco. ciencia. sujeto apasionado. de la econom ía a la historia. no un ilustrado del siglo x v m ) es u n sujeto claro y transparente. o r­ gánicam ente estructurado.

Por lo que corresponde a los románticos. en e! más estricto sentido y. pese a las perturbacio­ nes. Ya se sabe. En cambio. La to rm en ta altera el equilibrio de las aguas oceánicas y turba la atm ósfera. isóbaras. 1997. Descartes o Newton: las tesis de estos científicos son mecanicista^ e intentan re­ ducir el conjunto de los m ovim ientos a un m ovim iento sim ple y uniform e. hay un cam po continuo. 35 Darwin se expresa en términos por demás entusiastas sobre Humboldt en su juventud.34 Desea am pliar el conocim iento exacto del planeta. En las teorías m odernas. P o r esto. D iderot y H um boldt. dirá que. De la teoría de la inercia a la gravitación universal (a las leyes de la m ecánica celeste de Laplace). México. el m étodo es reductivo: todo movimiento. salvo en Leibniz. H able del fluido oceánico o el aéreo. o sea. vitalista . H um boldt es un m oderno. Además. traducidos en cuadros globales: isoterm as. el cosmos se guarda en equilibrio (la perturbación es pasajera). véanse los dos extraordinarios volúmenes que Georges Gusdorf ha dedicado al tema: L e mmantism e. la traducción inglesa de la R elation historique (con el títu­ lo de Personal N arrative o f a Jo u m e y lo Ihe E quinoctial Regions o f ihe New C ontinent) acompaña a Darwin en el viaje del Beagle. las mónadas o “átomos metafísicos” han existido siempre y po­ seen vida desde la eternidad. otoño de 1970): Egerton muestra las veces en que Darwin hace mención de Humboldt y el modo como lo hace. 3. vol. de la vida orgánica o las sociedades hum anas. las tesis de H um boldt n o son las de un reduccionista: las fuerzas que actúan en el universo n o pueden ser reducidas a leyes mecánicas. París. Siglo XXI Editores. p ero no es. 3. como ya hemos dicho. se reduce a lo simple. p ro n to se restablecerá el equili­ brio. Tam bién es conocida la gran influencia que tuvo sobre el joven C harles Darwin . se debe acudir al ensayo de Frank N. núm. del fluido atm osférico o hidráulico. pese a todo. le im pacta la fuerza de la electricidad (la anim al incluida). Payot. como Lei­ bniz o los rom ánticos. . desea m ostrar la regularidad a que se sujetan los fenóm enos. Darwin and Fopulation” (Journal o f the Hislarry o f Biology. su concepción no es idéntica a las de Galileo. Egerton. el disturbio es pasajero. “Humboldt. p o r com plejo que sea. tam bién las leyes quím icas y biológicas. 1993. q u e h an de ser exam inados según leyes dinám icas y tablas estadísticas. Buffon. Véase lo que dice José Sarukhán en “Humboldt y la botánica”. H um boldt conoce las leyes físicas y mecánicas. isodinám icas.55 M Para Leibniz. Prefacio a Geografía de las plantas. Hay un concepto clave en el conjunto de la concepción orgánica y unitaria de H um boldt: el concepto de equilibrio.

P ero acaso p u ed a decirse que el psicoanálisis es. m oderno. siem pre rotas. es el discurso de un sujeto racional. estilo. andinos o m esoam ericanos que sí hace disec­ ciones de gim notos o d eterm in a la tem p eratu ra m edia del océano. lápiz. la presencia del lím ite. H um boldt se asum e com o sujeto racional. cuantifica y m ide). en relación con la conciencia. hoy. racional. el instrum ento q u e utiliza (sea de observación. ¿Qué puedo concluir a la luz de lo dicho aquí? El discurso de H u m boldt posee u n a clara estructura científica. digo: en el avance del conocim iento. ¿Q ué sucede ahora? ¿Por qué la ecolo­ gía aparece com o la ciencia de la negatividad? En el discurso racio­ nal del sujeto científico m oderno descubrim os la existencia d e un posible vacío. Es un todo duro. en el in terio r del discurso de H u m b o ld t acaso se p u ed a e n c o n tra r un vacío: el gesto ausente del hom bre racional q ue in ten ta q u ed ar inm erso y hasta d esaparecer en el seno de la investigación realizada. Diré más. describe. . p o r el que se intenta am pliar el dom inio de la naturaleza. en tanto que su in ten to es el de c o m p re n d e r la totalidad y no p u d o co b rar conciencia de la frontera. Lo h an puesto en acto el psicoanálisis y la lingüística contem poránea. Su m u n d o estaba en p len a expansión. en lo que aún no ha sido conocido. al propio tiem po. N ada ni nadie se pu ed e o p o n e r al avance progresivo de la cien­ cia. ni u n a sola fisura. H u m b o ld t es un científico de la Edad m o derna. acaso u n o de los últim os. Su lím ite está en la parte externa del discurso. de un m undo ignoto. en las fronteras. com putadora. telescopio o baróm etro): H um boldt es u n escritor tan preciso en su prosa com o en las m edidas astro­ nóm icas que realiza. la filosofía y el lenguaje. hoy. como no sea la tíniebla. el sujeto del enunciado (él mismo es el objeto de la narración que se halla presente en el lugar de los hechos que narra. igual si describe las costum bres de los pueblos am azónicos. de u n hueco. En ese discurso coherente no hay un solo hueco. modelo de com prensión de la naturaleza: es el sujeto de la enunciación y. escritura o m edida: plum a. esto m ism o que la eco­ logía es con relación a la ciencia m oderna: la aparición del fantas­ m a. exacto. acabado. preciso. grafo. pues el hom bre es el in stru m en to con el que se expresa. P or el contrario.

la . c i e n c i a d e l a n a t u r a l e z a

Charles Darwin

La influencia de H um boldt sobre Charles Darwin está fuera de duda.
Sin embargo, ha pasado a un segundo plano. Darwin, en su obra maes­
tra, la pasa en silencio: ni siquiera m enciona a H um boldt en el largo
recuento de autores que hace en The Origin o/Species, publicado en 1859,
el mismo año de la m uerte de Hum boldt, como si, al quedar unidos
estos dos hechos, culminara una etapa y otra se abriera. Así es, en efec­
to, pues la obra de Danvin marca un hito en la historia de la ciencia: es,
en relación con las ciencias de la vida, lo mismo que los Principia de
Newton en relación con las ciencias físicas: si Newton postula el conjun­
to de las leyes básicas que rigen en el nivel de la materia inorgánica,
Darwin realiza algo semejante en el nivel de la naturaleza orgánica.
Sabemos que Danvin llevó consigo, a lo largo del viaje e n el Beagle,
entre otros libros, la Personal Narrative de H um boldt, es decir, la ver­
sión inglesa de la Relation historique.36 En el Diario se refiere, con
entusiasmo, al texto; su fervor es tan fuerte que intenta copiar su
estilo, lo que Carolina, su herm ana, le reprocha: no está de acuerdo
con el estilo “florido y afrancesado” de H um boldt y le exige a Darwin
que use el suyo, directo y m esurado .37

86 Bajo el título Personal N arrative o f a Jm im ey ¡o the E quinociial Regions o f the New
Continent (traducción de Helen Williams, l.ondres, 1814-1829), se publicó en inglés
la Relation h itíoríqut d u Voyage a u x Régions équinocciales du X ouveau Continent.
17 Citado por José Sarukhán en su Prefacio a Geografía de las plantas, op. c it, p.
14. T he complete work o f Charles D arw in on L in e , University of Cambridge muestra
378 referencias, en las obras de Darwin, a Humboldt. Varias de esas citas se repi­
ten, en tanto que se trata de diferentes ediciones de la misma obra. Sin embargo,
es de suyo evidente que la admiración de Darwin por Humboldt fue constante.
Rescato algunas de las expresiones; por ejemplo, en el D iario que Darwin llevaba
a bordo del Beagle (1845), se consignó: mis ideas “fueron tomadas de la vividas
descripciones de la P ersonal N a rrative de Humboldt, que exceden con mucho, en
méritos, a cualquier otra cosa que yo baya leído” ( m ine [...] preconceived ideas [...]
mere taken fro m the v iv id descriptions in the 'Personal Narrative o f H um boldt, wir.h f a r
exceed in merit a n fth in g elsewhich I have rmd<http://darwin-onlíne.org.uk/content/fra
meiet?itemID=F14&viewtype=text&pageseq=516Síkeywords=humboldt>). Darwin no
deja de Uamar a H um boldt con térm inos elogiosos (“ilustre", “noble”) y cita
no sólo la Personal N arralive sino además el E nsayo Político sobre la N ueva E sp a ñ a ,
las Vistas de las cordilleras y diversos tomos del Voyage. En un pasaje significativo
dice; “Antes admiraba a Humboldt; ahora casi lo adoro. Es el único que propor­
ciona los conceptos [adecuados] para los sentimientos que se elevan en la mente" (/
fo m w ly adm ited Humboldt, 1 now almost adore him; he alone gives any notion o f the feelings
xuhich are raised in the m in d <http://danvin-online.org.uk/content/frameset? itemID=

Walter F. C annon afirma que “el sucesor de H um boldt en la Gran
Bretaña fue precisam ente aquel joven que dijo inspirarse en la Perso­
nal Narrative de H um boldt; el que enfiló hacia Sudamérica y cubrió
esa parte del continente que H um boldt había omitido; el que publi­
có, im itando a H um boldt, su propia narración personal y trató de
producir u na teoría dinám ica de alcance continental sobre las m on­
tañas y los estratos de América del S ur”. C annon habla, desde luego,
del joven Darwin, quien aprendió, en H um boldt, a ver las plantas
“como em igrantes autoconscientes”, "colonos” o “m iem bros de u n a
colonia ".38 Darwin es, p o r lo tanto, un hum boldtiano. Lo es en un
sentido profundo.
C om o H um boldt, tam bién Darwin desea establecer las leyes de
carácter general que le perm itan explicar el carácter dinám ico de la
vida orgánica. H acia e] final de The Origin of Species, dice que las
diversas form as de la vida o rgánica h a n sido el fru to de ciertas
leyes que, tom adas en sentido am plio, “son: la del crecim iento con
re p ro d u cc ió n ; la de la h erencia, q ue está casi co m p re n d id a en la
de re p ro d u cció n ; la de la variabilidad, q u e viene de la acción in ­
d irecta y d irec ta de las condiciones de vida y del uso y el desuso;
u n a razón del au m en to , tan elevada com o grande, que lleva a u n a
lucha p o r la existencia y, com o consecuencia, a la selección n a tu ­
ral que im p o n e to d a la divergencia de caracteres y la extinción d e
las form as m enos aptas ” .39 Así, D arw in concluye que “el más alto
objeto que som os capaces de co n c eb ir”, o sea, “los anim ales su-

F1452.1&viewtype=text&pageseq=255&:keywords=huniboMt>). Por último: “En el
m omento actual sólo estoy en condiciones de leer a Humboldt. El, como otro
Sol, ilumina todas las cosas que contemplo ( / am al prestnt f it only to read H um ­
boldt; he lihe anolher Sun ¡Ilumines everything I behold <http://darw in-online.org.
uk/content/frameset?itemID=EHBeagleDiary&viewtype=text&pageseq=116&ke
ywords=humboldt>).
38 Walter F. Cannon, op. al., pp. 28-29.
30 Thíse laws, taken in the largesl sen.se, being Grrjwth with Reproductirm; Inhm lance
which is almast implied by repraduction; Variability from Ihe indirect and direct acticrn o f the
condilions o f Ufe and from Ihe use and disuse: a Ratio o f Jum ase so high and so liad to
Struggte fo r Life, and as a ccinsequence lo Natural Selection, entailing Divergente o f Charac-
ter and the Exlinction ofless-impnrvedforms. Charles Darwin, The Origin o f Species by means
o f Natural Selection, Encydopaedia Britannica-The University of Chicago Press, 1990,
p. 24S, columna 2. Hemos comparado nuestra traducción con la de Antonio de
2ulueta, revisada por Juan Comas (Carlos Darwin, El origen de las especies por medio
de la selección natural, u n a m , 1959, t. II, p. 291).

periores”, viene de “la g u e rra de la N aturaleza, el ham bre y la
m u erte ” .40
Para llegar a esta conclusión amarga, Darwin ha hecho antes una
gran eanddad de observaciones. H a estudiado variaciones, p o r ejem­
plo, en las especies domésticas (palomas mensajeras: pigecms, aves cry
Uimbiformes). Después, h a exam inado las variaciones en las especies
naturales y h a extraído ya esta conclusión (que tom a de la econom ía
política inglesa, expresam ente de Thom as Malthus): sólo sobreviven los
más aptas en lucha feroz por la existencia.41 Razón geom étrica del creci­
miento, lucha p o r la existencia, supervivencia del más apto: he aquí
los principios en que Darwin apoya la teoría de la evolución que actúa
siempre por gradaciones insensibles y p o r matices escalonados, como
en Buffon y H um boldt, según establece la añeja y exagerada regla de
Natura nonfacit saltus, ya establecida p o r Leibniz. La estructura de un
órgano o la estructura de cada parte de una especie, es u n a lenta
acumulación de cambios heredados. “¿Por qué la Naturaleza no habría
podido dar un salto brusco (sudden leap) de estructura a estructura?
De acuerdo con la teoría de la selección natural, se puede entender
con claridad p o r qué esto es imposible; la selección natural actúa sólo
en tanto que aprovecha las pequeñas variaciones sucesivas (slight suc-
cessive variahons); jam ás da un gran salto brusco, sino que debe avanzar
a través de pasos cortos y seguros, aunque lentos (by short and s u t e ,
though slow steps) ” .42
¿Qué resulta de aquí? ¿Qué conclusión se extrae de ese largo
proceso de selección natural, que actúa por acum ulación gradual de

40 Tkus, from the wat o j nature, jrom jam ine and death, the most exalted object which we
a n capable o f conceiving, namely, ihe production o f higher animals, directly joUovis (ibid\
misma página en la edición española).
41 Henee, as more individuáis are pradufed than can possibly survive, there must in
every case be a struggle ja r existence, either one individual with another o f the same
species. (ir with the individuáis o f distinct species, or with the. physical conditions oj lije
(Darwin, op. cit., p. 33, columna 1). La traducción española diría: “Por lo tanto,
como se producen más individuos que aquellos que pueden sobrevivir, tiene que
haber en cada caso una lucha por la existencia, ya entre individuos de una
misma especie o con los individuos de especies disdntas, ya con las condiciones
físicas de la vida” (t. 1, p. 75). Darwin añade: I t is ihe doctrine oj M althus applied
with manijold jorce to the whole anim al and vegetable kingdoms (ibid)\ “Esta es la
doctrina de Malthus, que se debe aplicar con mayor razón al conjunto de los
reinos animal y vegetal” {ibid.).
42 Darwin, op. cit., p. 93, columna 1 (edición española, t. 1, p. 211).

cambios leves? Desde un ángulo filosófico estricto, una nueva idea
d e causalidad. En tan to que la vieja idea de causalidad postula que
lo sem ejante produce lo sem ejante (o que lo inferior proviene de lo
superior, com o el hijo viene del padre y la Naturaleza viene de Dios
P ad re ), la ceoría de la evolución pro p o n e lo inverso: que el hom bre,
el rey de la C reación, hecho a im agen y sem ejanza de Dios, viene de
animales inferiores: en su cuerpo quedan impresos los estigmas de los
gases y los m inerales y las especies que lo han precedido en la inm en­
sa cadena de los seres, sean inorgánicos, sean orgánicos. Es posible
que no haya- u n salto brusco; pero desde el protozoario hasta el
hom bre existe u n a enorm e distancia. Darwin lo com prueba al exa­
m inar los fósiles, dispersos al azar, en las capas sedim entarias de la
Tierra. Lo dijo D iderot: la Tierra es un inmenso museo.4*
Para llegar a tam aña y decisiva conclusión, Darwin acum ula teorías
y observaciones anteriores, pese a lo cual es necesario decir que la
teoría de la evolución indica un salto brusco. Es cierto que Darwin
asimila tesis de Buffon y H um boldt, de Lainarck y Saint-Hilaire, pero
n o es m enos cierto que la teoría de la selección natural es un cambio
total de perspectiva. P or supuesto, no habría sido posible sin la taxo­
nom ía de Lamarck, q ue ordena, clasifica y jerarquiza de m odo siste­
m ático a los seres vivos:44 la taxonom ía de Lam arck tiene una nom en­
clatura adecuada, según el sistema binario de Linneo (en el fondo,
aristotélico, pues indica el género próxim o y la diferencia específica)
y m uestra, de m odo estático, la jerarquía, el lugar y el o rd en en que
se sitúan (y desarrollan, p o r lo tanto) los seres vivos. Allí está el árbol
de todos los seres orgánicos, pero todavía carece de movimiento: la
teoría de Darwin, dinám ica, hará que el tronco, las hojas y las ramas
del árbol se m uevan. La teoría de Lamarck, fundadora de la teoría

43 Dice Diderot en “Le réve de D ’Atembert": “veía en vina gota de agua la historia
del mundo [...] ¿Quién conoce las especies de animales que nos han precedido?
íQuíén conoce las especies de animales que seguirán a las nuestras? Todo cambia,
todo pasa, sólo el Todo permanece. El mundo comiema y acaba sin cesar; jamás ha
habido otro y jamás habrá otro” (CEuvres philoíophtrjues, edición de Paul Vemiéie,
Classiques Garnier, París, 1964, pp. 299-300).
+1 Véase la taxonomía que jean Lamarck propone, hacia el final de su Philosophie
wnhgique, y que va, en el 1 grado, de “los infusorios'’ y “los pólipos” al vi grado, “los
mamíferos”. Pasa por el n grado, “los radiados" y “los gusanos”, al ni, “los insectos”
y “los arácnidos”, al tv, que incluye “los anélidos, “los cirrípedos” y “los moluscos”,
luego al v, en donde se ubican “los peces” y “los reptiles", para llegar al vr, donde
se hallan “las aves” y ‘‘los mamíferos” (París, 1809).

de la evolución, falla al tratar de explicar el cambio filogenético (lo
sLibsume en el ontogenético). P or ejem plo, las aves acuáticas, a! esti­
rar sus dedos, adquieren las m em branas de sus pies: al cam biar de
súbito el m edio y con el objeto de adaptarse a él, hicieron un gran
esfuerzo. La teoría adolece de fallas: Lam arck n o contem pla ninguna
posibilidad de que las aves vuelen y cam bien de am biente. Ahora, la
teoría m oderna de la evolución se apoya en la genética; es más pre­
c i s a y sutil: la evolución no se produce p o r la acción del medio, sino
por cambios im presos en el código genético: el topo es ciego y por
eso vive en la oscuridad; el m edio no lo hizo ciego: al contrario,
precisam ente p or su ceguera, busca el sitio adecuado p ara vivir,45
Darwin actúa com o un científico totalm ente m oderno: ve toda la
Naturaleza, de la T ierra al hom bre, som etida y ordenada por leyes
precisas (aunque exista el azar). El sujeto darviniano de la enuncia­
ción utiliza la fórm ula del nosotros, el mayestátíco W'e, que antes usa­
ban los reyes y los Papas. Pero el sujeto darw iniano del enunciado
provoca, además, u n a crisis total en la antigua concepción de la Na­
turaleza. Sus tesis revolucionarias cim bran el cim iento de la idea
tradicional, estática, de la N aturaleza y generan una tensión enorm e
en las otras ciencias. Es evidente: la teoría de la selección natural
repercute en la m entalidad entera de la sociedad. ¿Substancia? ¿Esen­
cia? No, la N aturaleza se mueve, cambia, se desarrolla: unos pocos
años atrás, la T ierra había sido puesta en m ovim iento por Copérnico
y Galileo; ahora Darwin h a movido el edificio entero de la Naturale­
za, incluido el hom bre. Porque, no satisfecho con lo obtenido, Darwin
publica The Desceñí oj Man and Selection in Relation to Sex, once años
más tard e .46 La obra suscita una reacción inm ediata, dura, violenta
(por parte de la tradición).

43 E n estos temas y, entre otros textos, conserva su fuerza el libro de Émile Gu-
yénot, Les ¡cunees de la vie..., op. cit.. La teoría de Darwin ha hecho correr mucha
tinta: véase, por ejemplo, Darttnn is? his Critics. The Heceplion o j D arwin !f Theory o j
Evolutíon by the Scientijic CammuniLy, por David L. Hull, Harvard University Press,
Cambridge, 1974. Una versión accesible de las aportaciones del biólogo ingles se
puede hallar en el libro de Gabriel Dover, Dear Mr. D arw in. Letters on the Evolulion
o j L ije a n d H u m a n Nalune, Phoenix Londres, 2001 [hay edición española, Querido
señor Daruiin. Cartas sobre la evolución de la vida y la naturaleza hum ana, traducción de
Susana Guardado del Castro, Siglo XXI Editores, México, 2003],
16 Charles Darwin, The descerní o j M a n a n d Selection in Rulation lo Sex, John Murray,
Londres, 1871, en dos volúmenes.

mejor: 310 no soy yo. al exam inar con cuidado esta inm ensa cons­ trucción teórica? Acaso. pues. en el fondo. en la escala biológica: ésta se regía por el principio lógico de razón sufi­ ciente. los que no creemos en ningún orden estático. en el proceso. pese a que no pueda saberse qué organismos serán. sujeto a leyes. ordenado y racional de los procesos biológicos y. observamos. subrayo que el pro n o m b re plurínom inal del plural de la prim era persona. n ad a se pierde. en ella misma. los estigmas de la precedente. de la escala de los seres. como im personal es el proceso que describe la selección natural! La evolución actúa como u n m ecanism o ciego: acum ula en el organism o variaciones leves y estas variaciones se im prim en luego en el código genético. Frente a las teorías anteriores. sin em bargo. la función inconm ensu­ rable del azar. los científicos. reproduce. la Razón. Charles Darwin: yo hablo en el nom bre de todos: bajo el pronom bre pronom inal de la p rim era persona d el plural. en el largo plazo. la nueva. Darwin reivindica la función del azar. entre otros aspectos. lo que. se im pone u n orden en el desarrollo de los seres. finalm ente. ¿Qué se advierte. pues. se oculta. que subyace en la teoría de la selección natural: la ausencia de principios teleológicos. los que establecem os un vínculo nuevo en tre la causa y el efecto. gradual. los que sabemos ver. el sujeto de la ciencia m oderna. a pesar de que la lucha por la vida sea ciega. en la nueva surge cierto rasgo de la anterior. El azar desm iente la sola posibilidad de exis­ tencia de un plan racional en la naturaleza. había un proceso ordenado. Sin embargo. cierto. niega y conserva. todo sujeto racional posible. com o lo había destacado Leibniz. el sujeto de la enunciación. así. las variaciones obligan a que la vieja especie desaparezca para que suija otra. elevamos teorías. que dice. por ende. hay u na escala biológica en la que los organismos superiores (es . ya no. impersonal Dice: nosoírai. Porque tan im personal y neutro es este We. al propio tiem po. nosotros: el sujeto de la enunciación que no se lim ita a ser yo. P o d rá desaparecer u n a especie. que acentuaban el carác­ ter ideal. nosotros ( We). A hora bien. lo cierto es que. En Darwin. En Buffon. P ero lo decisivo es que. El proceso tal vez se capte m ejor si lo vemos a p artir del concepto hegeliano de Aufhebung. El edificio de la Naturaleza actúa de m odo im personal. los más aptos y cuáles no. que utiliza Darwin cuando escribe. Esta especie. Puede hallarse algo más. el nosotros. más apta. Es obvio que el m ecanism o de la selección obra autom áticam ente. de im portancia extrem a: el m anto cubre a todos y es. cubre otro aspecto.

com o en el Aujhebung hegeliano. todo estaba vivo y poseía voluntad propia: la Tierra. A hora el proceso es objetivo. El sujeto que enuncia esta objetividad ¿ha m uerto? . pues. El arco inm enso que está en la base del desarrollo del sujeto va. El universo está obligado a seguir leyes que nada ni nadie es capaz de alterar. el agua. ya lo dije. más complejos y m ejor organizados) provienen de los inferiores (menos complejos y peor organizados). desde el sujeto del pensam iento mítico arcaico hasta este suje­ to poderoso. que enuncia con toda frialdad. los organismos superiores asimilan algo de los inferiores y desechan algo más. Para aquel sujeto. todo era u n a persona-. eran sujetos a los que otro sujeto les hablaba como su igual: de persona a persona. En el proceso de la evolución.decir. el Sol. El h o m b re de ciencia m o d ern o se lim ita a hacer el re ­ gistro de estas leyes. el viento. el sujeto de la ciencia m oderna.

cuando al sustantivo economía se le añade el adjetivo política^ se quiere decir que es la ciencia que intenta exa­ m inar tos problem as administrativos. ECONOMÍA POLÍTICA Hemos exam inado ya la ciencia física y la ciencia de la Naturaleza. Nueva York. el trabajo abstracto: en él radica la riqueza de las naciones. Los dos térm inos son griegos. The Wealth of Nations: el solo título de su obra m aestra nos revela el problem a: An Inquiry Into the Nature and Causes of the Weallh of Nations ' Adam Smith. la KÓX\q. En sus orígenes. alude a la ciudad. cuidado. jióXk. P or esto. otros creyeron que residía en los metales preciosos. Thom as M unn creyó que la riqueza consistía en el com ercio exterior. A n In q u iry Inln ihe N ature an d Causes o f the VJealth o f Nations. p ero su fusión es una audacia m oderna. la casa de toda la ciu­ dad. al nacer com o ciencia? Parece que escuviera sujeta a una am arga obsesión: determ inar en qué con­ siste la riqueza de las naciones. Random House. Ahora veamos una ciencia social. Adam Smiih ¿Qué p ro p o n e la econom ía política. Investigación sobre la naturaleza y causas de la n q u a a de las naciones . el trabajo puro y simple. orden. Cannaii (trad. el orden pues. que sigue la lectura de E. The Modem Library.LA. era el fruto de u n a fuerza especial: el trabajo. 1958). la casa com ún. Adam Smith estableció que la riqueza. otros la situaron en u n tipo de tra­ bajo. f c e . tratado. el agrícola. . de la casa mayor.. edición crítica de Edwin Cannan (1904). en un objeto. Hay una magnífica edición española. o rd en de una casa: de 0ÍK05 . en cambio. de la sociedad burguesa). México. sin fecha. de Gabriel Franco. la casa de la sociedad entera. la sociedad. economía significaba sólo adm inistración. ley-. casa y vójioi. la econom ía política. ciencia en la que se intenta hallar la ley básica que explique el m ecanism o de la sociedad hum ana (al menos. Ya el solo nom bre de esta nueva ciencia nos lleva al centro del problem a.

de inquirir. Allí. Esto significa que la produc­ tividad del trabajo se ha incrementado. al dividir el trabajo para producir alfileres en unas 16 operaciones distintas. El más Hábil de los artesanos apenas puede hacer entre uno y veinte alfileres por día (sin división del trabajo). un solo hom bre. com o a tantos filósofos d e aquel siglo. intercam bio de necesidades: u n hom bre se d esprende de eso. precisamente. Adara Smith muestra cómo. pp. edición española. que perm ita ese intercam­ bio? Ya había percibido Heráclito que las mercancías se intercambiaban p o r el oro. un promedio de 4 mil 800 alfileres por persona. pp. El m aterial b ru to está an te sus ojos: es preciso el análisis del m aterial b ruto p ara o b te n e r un bu en resultado. la flauta p o r la seda. y es cierto. p ero la percep ció n del fenóm eno no basta: es necesario d eterm in a r p o r qué ocurre. todas las m ercancías están som etidas a un intenso intercam bio: la m ad era p o r la miel. . es necesario u n m étodo.2 P o d ría decirse q ue la sociedad capitalista ofrece a Smith é l m aterial vivo p ara su investigación. aproximadamente. se potencia la productividad en proporción nunca vista. diez obreros pueden hacer 48 mil alfileres por día. en ese espacio. si se quiere decir de o tra m anera. Le bastará. P o r eso. un m odelo. al m ism o tiem po. en el cam po de los fenóm enos. Smith establece com paraciones y advierte que el intercam bio afecta los objetos más diversos: ¿por qué se intercam bian m ercan­ cías tan diferentes entre sí? ¿Qué subyace en el intercam bio? ¿Hay alguna naturaleza. de investigar. de preguntar. al menos dos mil cuatro­ cientas veces. vemos q ue objetos distintos son llevados a un espacio com ún: el m ercado. Pero los sentidos p o r sí solos no bastan. p o r la naturaleza y p o r la cama de la riqueza o. Se trata de indagar. Este concepto es el de trabajo (o labour) . 7-15). La producción de alfileres es un ejemplo clásico de la llamada m anu­ factura orgánica. lo que no necesita. es indispensable u n objetivo. desde luego. El m étodo que usa Sm ith p ara d eterm in a r el valor es el hipotético-deductivo: a partir de un solo concepto general. o sea. extrae todas las consecuencias lógicas posibles. p e ro ¿de qué m anera se p roduce el intercam ­ bio? Hay. de m odo aleatorio. en cambio. En el m u ndo d e la apariencia. p o r el origen del valor. en tanto que la producción de carruajes y relojes es el ejemplo de la manufactura heterogénea. sim ple y abstracto. 2 El primer capítulo de The Wealth ofNations se ocupa. Sm ith n o hace u n exam en de carácter histórico p ara d eterm in a r cóm o se produce el cam bio. de la división del trabajo (“Of the División of Labour”. y le pide a otro q u e le en tre ­ gue aquello que él precisa. en el terren o de la percep ció n sim ple. el caballo p o r el hierro. 3-12. El cam bio se p u ed e efectuar p o r azar. en la propia m ercancía.

p o r necesidad. 13). p. cit. 16: a certain pmpensity in human nature. es igual a la cantidad de trabajo que sea capaz de com prar o de disponer p o r él . u n d who means not lo m e or consume it him self but lo exchange it for other commodities. De este análisis se desprende una conclusión: el valor d e las mercancías disminuye en p ro porción directa al tiempo (o el trabajo) que se requiere para producirlas: en tanto más rápida­ m ente se produzca u n a m ercancía (y. según la ley. un caballo p o r qué cantidad de hierro. “Of the real and nominal price of commodities.. “O f the Principie which Gives Ocassion to the División of Labour ”.4 ¿Por qué hace Smith esa afirmación? H abía dicho que “el valor de cualquier b ien ” (the valué of any commodity). . am bos con sus facultades intelectuales desarrolladas . o sea. Smith afirma que lo esencial es la productividad del trabajo y para dem ostrarlo analiza la productividad en u n taller que produce agujas (con él 5 En el segundo capítulo. p ero p o r cuánta seda.un ho m b re abstracto. El valor de una m ercancía se d eterm ina p o r el trabajo. is equal to the quantity o f labour which tí entibies hitn to purchase or command (ibid. ibid. 30. edición española.. * Labour. Las m ercancías se cam bian p o r el oro: ¿en qué proporción? ¿En qué medida? Las m ercancías ¿poseen alguna posible naturaleza que actúa p o r debajo de las apariencias y perm ite el intercam bio? El intercam bio ¿es. cantidad de trabajo (quantity o f labour). 31).) \ edición espa­ ñola.5 Varios conceptos clave surgen aquí: valor (valué). para la per­ sona que lo posee y que no desea consum irlo sino cam biarlo por otro. capítulo v.■] to theperson wko possesses il . and their price in money”. p.. si hay o no un equivalente general. un R obinson frente a otro R obínson. 5 The valué of any commodity [.. m enos tiem po de trabajo consum a su producción).3 El problem a es d eterm inar qué se intercam bia.. p o r la cantidad de trabajo: la calidad (el valor) se transform a en cantidad (el trabajo o la cantidad del trabajo). or of their price in la­ bour. al que considera com o “Ja m edida real del valor en cam bio” de todas las m ercancías . trabajo (labour).. p o r lo tanto. edición española.. mejor. habla de “una cierta propensión de la naturaleza humana" a “cambiar una cosa por otra” (op. p. cit. solo una flauta. is the real -mensure of the exchangeable valué o f all commodities (op. to exchange one thing fo r another.„ p. un intercam bio de equivalentes? ¿Qué se intercam bia por qué? ¿Cómo lo hace? ¿Hay u na ley que determ ine el intercam bio? El concepto central del que arranca Smith es el de trabajo. m en o r será su valor. Lo cualitativo se presenta entonces bajo el aspecto de lo cuantitativo: qué tanta m adera debo entregar y qué tanta miel debo recibir.

pues. edición española. Lo que vale sostener al trabajador es. p. presupone que el individuo de la sociedad burguesa es el individuo natural Smith arranca de un individuo ahistórico y sostiene que el hom bre de la sociedad capitalista es el hombre. a diferencia de M akhus. 36. edición española.* No hay en Smith idea clara de la producción social com o un todo. 31 (loil and trnuble se traduce por “penas y fatigas”) . Smith sigue un m étodo p u ro.. n o del objeto tangible (la realidad que ofrecen los sentidos o lo tangible: a plain palpable objecl). p. A unque hable d e la sociedad “prim itiva” o “salvaje”. 36). al m edir el valor del trabajo. la sociedad está compuesta por individuos. de u n concepto general. “el precia real del trabajo”. el valor se mide en trigo (o en los bienes que satisfagan la subsistencia de los obreros7) . or the real pnce o f labour la dicta la cantidad de trigo que se requiera para su manutención (op. d e la noción abstracta. su subsistencia. Su m étodo no es de carácter histórico. un individuo se enfrenta a otro individuo. para él. deductivo. lo dije. sim­ ple y abstracto. 30. d o n d e la com petencia en tre capitales obliga al constante abaratam iento de la m ercancía. cit. edición española. más baratas las mercancías. p. el trabajo “es la única m edida universal y exacta del valor” ( labour is ihe only universal. Se podría decir que. pese al vínculo (teórico y amistoso) que lo une a los empiristas y en especial a David H um e. la población. Las m ercancías son objetos tangibles m ientras que el trabajo es "una noción abstracta” (an abstract notion). P or consiguiente. 35. p o r eso. p.b ¿Se puede m edir el valor? Sí. 37. ¿Así ha sido siempre? Es obvio que las tesis de Smith son un exa­ m en fundado de la situación de la econom ía burguesa. . Acaso lo más im portante del análisis de Sm ith es que dem uestra la potencialidad que adquiere el trabajo al ser dividido en varias instancias simples y lograr que se hagan. p o r eso mismo. el valor de Jos trabajadores. 7 The subsistente o f the labourer. P or el contrario. cit. p. el trabajo. Smith parte. ciL. que p arte de u n concepto em pírico. Karl M arx dice. que “el p u n to de partida” debe ser 6 Op. los precios reales de las cosas quedan determ inados p o r las fatigas y los problem as (toil and trouhle) que le cuestan al '"hombre”: un hombre intercam bia con otro hombre el pro­ ducto de su trabajo. p. en un texto que después desecha. Smith tiene en m ente al hom bre de la sociedad burguesa: para él. El análisis de Smith arranca. para Smith.sistema de la m anufactura orgánica. 5 Op. as well as the only aecurate measure of valué) . como hem os visto).

dice. 10 David Ricardo. Lo que en Smith era todavía tosco. 1971. t.. Hay u n evidente contrasentido. debería decir: trigo. traducción de Juan Broc N. “cualquier m ejora en m aquinaria. p. Elementos fundamentales para la critica de la economía política (borrador). p o r consiguiente. sin duda. pues en tanto que la econom ía política es u na ciencia de la sociedad. determ inado p o r el conjunto de los adelantos tecnológicos. con total rigor . r. Siglo XXI Editores. como veremos. 1857-1858. poco desarrollado. herram ientas. Marx modificó lo que aquí consideraba “el punto de partida” de la exposición científica. aunque reconoce que el dinero está sujeto a 9 Karl Marx. Luego.. será en Ricardo m otivo de un análisis fino y preciso: Ricardo se apoya en Smith y lo depura. Nelly Wolff y Julio Estrada M. " Ibid. en Europa. los individuos aislados de la sociedad burguesa. 3 ( Grundrisse dxrkritik derpolilishm Ókonomie). 38 (creo que es inco­ rrecto traducir com por “maíz”. 28. “Los salarios d eb en estim arse p o r su valor real. Principios da Economía polüicn y tribulación. o sea por la cantidad de trabajo y de capital em pleada para producirlos. som breros. sus principios perm iten exam inar de m anera pura la realidad cotidiana. Así. México. . traducción de José Aricó.. ahorra trabajo y nos perm ite p ro d u ­ cir con más facilidad el artículo al que se aplican los perfecciona­ m ientos. p.e. se considera que la sociedad misma la form an sólo individuos. dinero o trigo”.. una noción abstracta..11 Ricardo usa el m étodo racional. el sujeto del que Smith arran ca es el sujeto económico que es en todo caso asumido com o un sujeto individual que intercam bia sus productos con otro sujeto individual Todo ocurre entre individuos. el maíz no entra en la dieta del obrero. México. Em pero. su valor se altera ” . producto de "imaginaciones desprovistas de fantasía ” . 1959. grano o cereal). no por su valor no­ minal en abrigos.115 El principio que rige en la econom ía capitalista es el ahorro del traba­ ja. en tanto que su p u n to de partida es la categoría del valor.9 El sujeto de la ciencia. Miguel Murmis y Pedro Scarón. p. como Smith. hipotédco-deductivo. David Ricardo El m étodo de David Ricardo es más puro que el de Smith. edificios.“individuos que p ro d u cen en sociedad” y n o "el cazador o el pescador solos y aislados” con los que inician su análisis Smith y Ricardo: par­ tir del “individuo” es una “robinsonada dieciochesca”. en la obtención de la m ateria prim a. aún más abstracta que la noción de trabajo. P or ejem plo. h.

u Carlos Marx. P or eso. el inicio y el funda­ m ento de u n a ciencia de la sociedad. el espacio p u ro q ue fu e diseñado p o r Newton. en el tiem po necesario para pro d u cir u n bien) o en especie (determ inada cantidad de granos o de satisfactores p ara conservar viva la fuerza de trabajo). ese m étodo pre­ ciso.12 De acuerdo con ese m étodo.. “Crítica de ia dialéctica de Hegel y de la filosofía hegeliana en general". p. En Marx. Grijalbo. tanto en Smith com o en Ricardo. Por supuesto. precisam ente esto. in­ tenta establecer las leyes que rigen la producción y la distribución del valor. México. en Escritos económicos varios. quiere decir que resulta susceptible de ser cuantificado. 1966. en cambio. ¿Qué se p ro p o n e Ricardo? Al d ep u rar y hacer abstracción de las interferencias. la cantidad se puede m edir en tiempo (en horas de trabajo. . recopi­ lación y traducción de Wenceslao Roces. nos hallam os ante principios. se aplica a la econom ía política el criterio m etodológico de la medida. 34. Debe reconocerse que el título de su libro rem ite al espacio de 3a abstracción m atem ática. Ri­ cardo inicia su exposición p o r la categoría de valor: su análisis es agudo y brillante.1S Acaso por prim era vez. p o r razones de m étodo. que en cierto aspecto parecía ten er su origen en la filo­ sofía continental y no en Inglaterra. cuna del em pirism o. el p u n to del que arranca es corredlo. lim pio. 13 El titulo de la obra lo dice todo: On the Principies oj Political Economy and Taxa- lion (la primera edición es del año 1817). H e allí su inm enso m érito. Si el tra­ bajo es la m edida del valor. Manuscritos económico-filosóficos de 1844. u n a concepción del sujeto sem ejante a la de Smith. 114. Lo decisivo es que. O tra vez. -vemos que la ciencia es llam ada con el nom bre que será su nom bre propio: econom ía política. p.14 Ricardo asume. en la sociedad sólo existen individuos) hasta el cam po de la ciencia económ ica. dice que.las mismas fluctuaciones que las restantes cosas. al hacer caso omiso de toda posible contingencia. en productividad p o r jo rn a d a laboral. que p o r sí sola determ ina las leyes a las que ésta se debe sujetar: la econom ía política. el sujeto es colec­ tivo: los individuos sólo p u ed en vivir en sociedad. o sea. de orden estrictam ente indi­ vidual: el sujeto científico es llevado desde el terreno social (para él. Sm ith y Ricardo creen que in re sólo existen individuos. 12 Ibid. por lo tanto. Fue esto. M arx dice que Hegel “adopta el p u n to de vista de la econom ía polí­ tica m oderna " . lo que más adm iró el M arx de la m adurez en Ricardo. Com o Buffon y el em pirism o. lo supondrá invariable.

1974. la ciencia que explica el c o n ju n to social y que d e te r­ m ina las leyes a las que la sociedad se som ete es. 112. De ella nacen las leyes que la gobiernan. precisam ente. y n o se p u ed e soslayar. Cuadernos de París (Notas de lectura de 1844). México. Pero hagam os un po co de historia p ara ver de qué m odo pasó Marx desde el rechazo hasta la aceptación de la econom ía política como ciencia (diré. Pero lo an terio r es posible si v sólo sí la econom ía política no cae en aquel vicio reduccionista en que cayó la m ecánica tradicional (y que dio origen. com o hiciero n tantos llam ados m arxistas en el curso de siglo y m edio. Pero el Marx que lee por prim era vez la econom ía política no lo ve así porque no com prende 15 Carlos Marx. Tal vez p o r esta causa. Como ejem plo de esa actitud. M arx no in ten ta re d u cir el todo com plejo a su o rig en ni el efecto a su causa. Si las tesis de Ricardo tienen validez se debe a que utilizan la abstracción y hacen caso omiso de toda posible contingencia. C on­ viene que digam os. p ara in iciar el tem a. trad. según M arx. p o r ejemplo. Su indig­ nación no conoce límites y se expresa en form a de repudio. si se quiere decir así. . por 1844: Engels lo incita a que lea a los economistas ingleses. D esde luego. EA p rim er acercam iento a la econom ía lo tiene Marx en París. P ero es tam bién evidente. Es en los Cuadernos de París donde m uestra su rechazo o. la econom ía política tiene que suponer la realidad com o accidental y la abstracción com o real " . en esta parte. Karl Marx Vayamos ah o ra. estudio previo de Adolfo Sánchez Vázquez. la econom ía política es la prim era de las ciencias sociales que pu d o adquirir el rango m atem atizable que ca­ racteriza a la ciencia físico-matemática. p o r últim o. la econom ía política. su total incom prensión. que M arx consideraba a la eco­ n om ía po lítica com o la ciencia q ue está en la base de la explica­ ción del tejid o social. de Bolívar Echeverría. el m étodo y el análisis de Ricardo es lo que le parece aberrante al joven Marx. Era. véase lo que dice sobre el m étodo de David Ricardo: “Para d ar más coheren­ cia y precisión a sus leyes. que la ciencia q u e fu n d a la sociedad. a la escuela de los iatrom ecánicos).15 Lo que de científico tienen. m ejor: de la in co m p ren sió n a la com prensión de la eco n o m ía p o lítica). a la o b ra de M arx. p.

p. por otro. si p o r casualidad “la oferta y la d em an d a se equilibran”.. exento de toda ilusión hum ana ” .el proceso de la abstracción: está sum ido en la filosofía vulgar de F euerbach y rechaza el m éto d o hegeliano: “la abstracción propia de la econom ía política alcanza el colmo de la infamia”. la ley está determ inada p o r su contrario. porque no se ocupa “del h om bre”. . dada la reducción que hacen de la econom ía política a fór­ mulas rigurosas y exactas. pues. si los eco­ nom istas en verdad “quisieran expresar abstractam ente ese movi­ m iento.. ese rechazo se origina en la indignación m oral. para ella. pues. Estamos en u n a época tem p ran a en el desarrollo de la teoría científica de Marx. . fijamos arbitrariam ente algunos m om entos en form a de leyes " . pp.. sin m encionar el cam bio o la abolición constante de esta ley. 125-126. nece­ sidad a casualidad. IS Ibid. 17 Por u n lado. concluye. los economistas m odernos hacen algo accidental. de cuyo m ovimiento nosotros. abstracción a realidad. la vida del hom bre carece de valor y se reduce a “los costos de producción ” . . !’ Ibid. la fórm ula fundam ental tendría que decir: en la econom ía política. 159. por la ausencia de leyes”. 17 Ibid. por consecuencia. ¿Q ué se extrae de estos promedios d e la econom ía política? “Q ue cada vez más se hace mayor abstracción de los hom ­ bres.. “la verdadera ley de la eco­ n om ía política es el azar. El equilibrio en tre la oferta y la dem anda es un m ero accidente.14 M arx opone. m . 16 Marx reprocha a Ri­ cardo su “cinismo de economista. que la vida real es dejada de lado cada vez más para tener en cu en ta solam ente el m ovim iento abstracto . Según él. del cual la ley no es más que un m om enco abstracto. ” 19 El hom bre “real” y “concreto” q ueda así opuesto p o r Marx a la inhum anidad abstracta: M arx está situado en el m aterialism o vulgar de Feuerbach y no asume a ú n el m ovim iento científico de la Edad M oderna. afirm a que. dice. p. m -118. Dice el joven Marx: “De este m ovim iento real. inesencial”. casual y unilateral. ''J Ibid. pp. ley a fenómeno'. la Escuela de R icardo com ete “el erro r de form ular la ley abs- tracla. “es una ley n o m enos constante que este equilibrio no se d a”. que es precisam ente lo que le perm ite existir”. igualm ente. se debe a que no acepta el m étodo de la abstracción. P or lo tanto. los hom bres de ciencia.

de la m anzana. de la alm endra ” . explico -especulativamente h a b la n d o . p o r prim era ocasión. partiendo de las m anzanas. de que la idea abso­ luta de p o r sí n o es nada. “me imagi­ no que mi representación abstracta. Marx no capta que aun el “individuo”. en Carlos Marx y Federico Engels. es una abstracción. más aún. 1845). m e form o la represen­ tación general de ‘fruta’ y cuando. Contra Bruno Bauer y consortes".20 Marx pues opone la “fru ta”. ‘la fru ta’. las peras. a la fruta profana. Después de ex p o n er el proceso que Hegel sigue en la Lógica ap u n ta que en ella está “la p ru e b a de que el pensam iento abstracto de p o r sí n o es nada. Lo decisivo es que. obtenida de las frutas reales. en tanto que concepto. desde luego. aun q ue así lo p re te n d a él mismo: es u na sencilla m uestra de lo que sostiene el pro p io Hegel. producto especu­ lativo. “La sagrada familia o Crítica de la crítica crítica. “éstas". Grijalbo. 122 (primera edición. M arx rechaza el m étodo hegeliano. se halla en La sagrada familia. Pero ¿es así? ¿Por qué no advierte Marx que tan abstracta es la fruta com o abstractas son la pera. p. La sagrada fam ilia y oíros estrilos filo­ sóficos di la primera época. el verdadero ser de la pera. de que sólo la naturaleza es algo”. Pero lo que aq u í dice M arx no puede tom arse com o u n a crítica de Hegel ni de su m étodo. La misma actitud negativa ante la econom ía política y. las alm endras individuales. Cree que Hegel convierte en substancia la fruta de la abstracción. las peras y las fresas reales. yendo más allá”. a la filosofía especulativa y al m étodo de la abstracción. la “fruta”. traducción de Wenceslao Roces. veo y mastico: todo esto revela con claridad la actitud de Marx. era amigo de P ierrejo sep h Proudhon. dice. que identifica al filósofo H e­ gel y al econom ista Ricardo. la almendra. ideal y abstracta. Pero debía rom per con éste para asumir una posición correcta ante el pro- Marx. la manzana' ¿Acaso no es u na abstracción el conjunto pera? Quizá. que hace de ella la hipóstasis que engendra todas las “frutas reales”. Marx tiene por ese entonces u n a idea vulgar de lo concreto: “Cuando. Por esta época. México. ante la filosofía de Hegel. es algo existente fuera de mí. La m ism a critica se e n c u en tra en los Manuscritos de 1844. 1958. M arx sabe que hay algo im p o rtan te en la econo­ mía política m oderna.‘la fru ta ’ como la 1sustancia’ d e la pera. la m anzana. que toco. . p ro p io de la econom ía política. en todo caso. M arx debió haber hablado de las m anzanas. Marx había roto con B auer y se situaba en el mate­ rialismo de Feuerbach.

op. Esta ruptura se inicia cuando publica Miseria de la filosofía!11 Allí. en este breve texto. en abierta oposición a lo que poco antes sostenía: “Ciertamente. Viena. al fin. sin fecha. la econom ía política. . cuando asiste al laboratorio vivo de la econom ía burguesa y cuando asimila la ciencia que trata de explicarla. cierto. de unos “m anuscritos” y de unos “cuadernos”.. agrega. pasa a una verdadera crítica de la economía política. una tenaz autocrítica. le sirve de base p ara el p rim er libro que se atreve a publicar. “sobre” o “a propósito de" o “contribución a” la Crítica. De u na “contribución” y u n “esbozo” (o de un “borrador”. Miseria. p.. sólo una “con­ tribución” a la Crítica de la economía política. pues “poner en el mismo nivel ]os gastos de fabricación de sombreros y los gastos de sostenim iento del hom bre.... C uando Marx pasa a vivir en Inglaterra. Se trata de un esbozo. op.22 Marx ya ha dado un paso decisivo en la com prensión del méto­ do y sus palabras semejan.. di. el hom enaje im plícito en el solo título del libro: reconocim iento a la tarea crítica de Kant. etcétera. El prim er texto profundo en el que Marx hace el exam en científico de la sociedad burguesa y de la eco­ nom ía política es el Grundrisse. 46. el hecho de que reconoce que h a escrito apenas u na contribución.. cit. el len­ guaje de Ricardo no puede ser más cínico”. es cuando hace. Frankfurt am Mein. Veamos lo que este movi­ 21 Carias Marx. ya que “el cinismo está en la realidad de las cosas y no en las palabras que expresan esa realidad”. Veamos entonces qué sucede. 1970.. Respuesta a la "Filosofía de la miseria” del señor Proudkon. Em pero. UUstein Buch. Das Kapital Kritik der pnlitischen Ókonomie (1867). 23 Marx. es transform ar al hom bre en som brero”. Elementos fundamentales. si se prefiere). dice. 22 Marx. Moscú.ceso de la abstracción y asimilar el m étodo científico de la economía política. en verdad.12'1' Me interesa destacar allí dos aspectos: prim ero.. como antes había escrito un b o rrad o r o un esbozo de crítica de la econom ía política. Ediciones en Lenguas Extranjeras.. “no alborotem os m ucho hablando de cinismo”. Miseria de la filosofía. segundo. u n a verdadera crítica de la economía política (ése es el subtítulo de El capital24). después de citar un amplio párrafo de David Ricardo sobre la producción de som breros y de hombres. quienes le reprochan a Ricardo y a su escuela este lenguaje cínico no desean “ver expuestas las relaciones económi­ cas en toda su crudeza ni ver descubiertos los misterios de la burgue­ sía” . Berlín. 24 Karl Marx. En efecto. cuyo titulo alemán es indicativo: Zur Kritik der polilischen Okoiwmie. y Contribución a la crítica de la economía política.

circulación y distribución del capital y la plusvalía. Si el p rim er libro establece el m étodo p ara arran car la plusvalía a los obreros. M arx es p o r com pleto consciente de q ue este nivel . El capital parte del análisis de u na noción abstracta. que no afecta el contenido esencial: Marx busca determ inar las leyes que “actúan y se im ponen con férrea necesidad”. de hacerlas concretas. al fin. Term inada esa labor. to d o esto. es posible causar la im presión de estar frente a “u n a construcción a priorí'. la acumulación originaria y la m oderna teoría de la colonización. si se com para con el segundo y el tercero: abarca apenas el proceso d e producción del capital. cóm o se divide esa plusvalía en absoluta y relativa. Marx distin­ gue el “m étodo de exposición” y el “m étodo de investigación”. pero esos dos capítulos son u na suerte de apéndice. El p rim er libro es. fijo y p o r otro variable. cuál es el valor real de la fuerza d e trabajo. que para captar en toda su am arga dim ensión la sociedad capitalista es. pero esa crítica pasa. sin em bargo. cóm o el capital productivo es. la ley general de la acum ulación capitalista es más co ncreta que la m ercancía de la que M arx partió. La in­ vestigación debe asimilar en todos sus detalles la m ateria que se inves­ tiga y descubrir sus nexos internos. p o r la crítica de la teoría. Por consecuencia. finalm ente. ¿Por qué Marx defiende su m étodo? La exposición va ahora de lo abstracto a lo concreto. si el p rim er libro expone. en su conjunto. Por eso. de m odo necesario. abstracto. la m ercancía en general. p o r un lado. cóm o la plusvalía se acum ula y se convierte en capital. P orque el segundo libro expo­ ne el proceso de circulación del capital y el tercero. aceptará el m étodo de la abstracción. se pasa a exponer la m ateria asimilada. Termina con dos capí­ tulos históricos. P ero esto es aún insuficiente. el proceso de distribución del capital. En esa “célula” de la sociedad burguesa se encuentran contenidas todas las contradicciones de ia econom ía capitalista. al mismo tiempo. o sea. Pero contenidas sólo en tanto que posibili­ dad abstracta. la p roducción del capital com o totali­ dad: p ro d u cció n .m iento significa. Marx com prende. p o r lo tanto. desde un ángulo teórico estricto. pues. el salario y sus diferencias nacionales de acuerdo con la productividad del trabajo. igual que en Hegel. En efecto. Se trata de hacer una crítica de la realidad social burguesa. la mercancía. El prim er volum en va de la m ercancía a la ley general de la acumulación. necesario hacer u n a crítica de la ciencia que la expresa. Es lo que dice en el Prólogo a la segunda edición de El capital Allí. Al hacerlo. Se trata de desplegarlas y.

La com petencia entre capitales es feroz y el desarrollo tecnológico es el m ecanism o que obliga a la constante supresión de todo capital obsoleto.no basta: estam os todavía en un nivel abstracto. se ven a sí mismos com o socios partícipes de u na inm ensa sociedad por acciones. la tasa de ganancia disminuye en proporción inversa: los capitalistas m odernos y tecno­ lógicam ente avanzados atraen hacia sí la plusvalía generada en todas las em presas antiguas. No es m enos verdad que los capitalistas consideran su inversión com o un todo. además. hay que llegar a lo concreto que. en calidad de sujeto que actúa. dice Marx. Marx habla p o r esto de la férrea necesidad con que se im ponen las leyes económicas. pue­ de actuar sobre la sociedad que lo form ó y transform arla. Los capitalistas. Para transform ar el m undo. Me ocuparé de esta crítica. las condiciones sociales que le perm itieron nacer. El tercer volum en de El capital m uestra cóm o se distribuye la plus­ valía. do n d e cada u n o busca o b ten er la parte proporcional de lo que ha invertido. desciende la tasa de ganancia. o sea. el sujeto social e histórico. A um enta la tasa de plusvalía y. Para o b ten er este resultado. u n sujeto activo y transform ador: es creado p o r la realidad social pero. com o decía Hegel. M arx postula que no se trata sólo de in terp re tar sino tam bién de transform ar el m undo. El sujeto cognoscente es. Una ley férrea establece la tasa decreciente de la ganancia. em pero. Es verdad que la parte variable del capital. p o r lo tanto. es la única que produce plusvalía (allí está la necesidad). porque viene de dos grandes filósofos de la ciencia y porque. com o un todo en el que 110 se distin­ gue. tanto Karl P opper com o Im re Lakatos han hecho una crítica severa de la teoría de Marx. . afecta al edificio del sujeto científico. la plusvalía se transform a e n ganancia. en la práctica. A hora bien. todo su dinero es capital. mejor. P ara su p erar la abs­ tracción. cóm o se funden la necesidad y el azar. En calidad de sujeto cognoscente. El sujeto que aquí levanta Marx a nivel de categoría es. lo sepa o no. en la m edida en que está situada en el terren o estricto de la teoría del conocim ien­ to. la fuerza de trabajo. digo. es esencialm ente resultado. M arx sabe que ningún sujeto está aislado y que expresa. hay necesidad previa d e inter­ pretarlo. ¿Por qué? Porque m ientras la masa de plusvalía se eleva. p o r paradoja. a la vez. la esencia y la apariencia. el capital variable del capital fijo: para el capita­ lista que invierte. la ley y el fenó­ m eno. Pero. según establece en la XI Tesis sobre Feuerbach. al mismo tiem po.

Cambridge University Press. Son tam ­ bién p ro g ram as d e investigación el psicoanálisis freu d ian o y el m arxism o. dice que las ciencias se caracterizan p o r trazar un program a de investigación. Princeton.25 añade que las tres tienen m ucho en com ún con los mitos primitivos antes que con la ciencia. entre aquellas predicciones de M arx que los hechos han refutado. el 25 Karl Popper. en otro contexto. con la realidad cruda: no es una ciencia sino u n a pseudociencia . e n Conjectuns and Refutations. The Growth of Scientific Knowledge. Routledge. son program as científicos de investigación. Años después. el psicoanálisis de F reud y la llam ada “psicología individual” de Alfred Adler. “Falsificación and the Methodology of Scientific Research Pro- grammes”. fue atraído p o r la teoría de la relatividad de Einstein y. poseen un rasgo com ún: predicen hechos nuevos. Lakatos es igualm ente explícito en su crítica al marxismo. en su tem prana juventud. Al seguir los pasos de Popper. Así. la teoría de la gravi­ tación d e Newton. en tanto que todas sus predicciones h an sido refutadas por los hechos. que guardan sem ejanza con la astrología. Popper. 1985. Princeton University Press. Sin em bargo. los program as científicos de investigación que él adm ira. en m atrim o­ nio estrecho. a través de la revolución. la mise­ ria creciente del proletariado que debería conducir. si quiere decirse así. 44. En este sentido. la teo ría de la relatividad de Einstein o la m ecá­ nica cuántica. p. El m arxism o p o d ría considerarse “un sueño m etafísico”.27 Pero ni el psicoanálisis ni el marxismo han sido capaces de predecir ningún hecho nuevo. según Lakatos: sus program as de investigación son degenerativos. p o r otras tres teorías: la teoría de Marx sobre la historia. tras el colapso del im perio austrohúngaro y en m itad de una atm ósfera cargada de ideas revolucionarias. 26 K. “Science: Conjectures and Refutations" (1953). Cambridge. N unca tuvo dudas de que la teoría de Einstein era una verdadera teoría científica. en Popper Selections. Londres y Nueva York.26 añade Popper. hasta el socialismo (lo que habría de suceder en los paí­ ses más desarrollados). 1999. P opper traza u n criterio de dem arcación entre la ciencia y la pseu- dociencia. 5. editado por David Miller. quien señala. p. en The Methodology o f Scientific Research Programmes. Dice que. “The Problem of Demarcaron" (1974). 127. no con la astrono­ mía. subraya Lakatos. P opper subraya que “el marxis­ mo fue alguna vez una teo ría científica” pero que ya no lo es. p. los program as exitosos. no así las otras . ju n to con ella. ed iado por John VVorrel y Gregory Curric. 2002. . 27 Imre Lakatos.

que es lo que conform a el capital fijo. el salario) es el desarrollo tecnológico: el constante crecim ien­ to de las fuerzas productivas que Bacon quería. en la periferia. Esta predicción im posible ¿convierte en n o científica la teoría de Newton? La teoría de la relatividad. la fuerza de trabajo. los verdaderos program as científicos de investigación reem ­ plazan a los que degeneran. la m iseria del proletariado tam poco se ha acentuado en naciones tecnológicam ente avanzadas sino que se ha abierto una brecha cada día m ayor entre los países ricos y los países pobres. y lo propio sucede con varias de sus predicciones más radica­ les: si todos los cuerpos fueran atraídos en razón directa de su m asa e inversa del cuadrado de su distancia.28 Tienen razón P opper y Lakatos. Veamos al menos. incapaces de renovarse. El m arxism o no puede hacer tal cosa. El desarrollo impetuoso de las fuerzas productivas obliga a que las industrias económ icam ente obsoletas. En los casos que aducen. sino entre capitales: . En los h e­ chos.criterio para establecer la dem arcación entre ciencias y pseudocien- cias es. la creciente proporción del capital fijo sobre el capital variable: el uso intensivo de m áquinas y materias primas. postula Marx (o sea. la revolución social n o se ha producido en u n país económ icam ente desarrollado. pues. es decir. n o se ha confirm ado esta tesis de Einstein. Me refiero a la ley del aum ento en la composición orgánica del capital. La base en que se apoya el aum ento de esta composición orgánica del capital. Pero ¿no podría decirse lo mismo de todas las teorías cien­ tíficas. ya que sus predicciones han resultado p o r com pleto falsas . es decir. un caso en el que la teoría de Marx ha sido exitosa y ha predicho lo que sucede. La verdadera com­ petencia económ ica no ocurre entre mercancías. las pre­ dicciones de Marx no se h an cum plido: p o r ejemplo. en tanto que predicen hechos nuevos. postula que el espacio posee u n a form a cerrada y finita. La teoría de la re ­ latividad ¿-es u n a pseudociencia p o r esto? Desde luego que no. com o vimos. que todas las refutaciones vienen de las buenas teorías. p o r lo tanto. a su vez. sean desechadas. ya habría llegado el m om en­ to en que el universo hubiera sufrido un grave colapso hasta concen­ trarse en u n p u n to . p o r fundadas que sean? ¿Se h an cum plido acaso todas las predicciones de la teoría de Newton? Varios postulados de la teoría new toniana son falsos. en detrim ento del capital variabU.

para captar en toda su complejidad la ley postulada por Marx no basta con señalar párrafos aislados o hacer referencia al primer libro de El capital Igual que en Hegel. El capitalista m oderno. Sweezy muestra cómo las grandes corporaciones obtienen día con día ganancias exorbitantes. Lo propio le ocurre a Sweezy cuando.29 La actual globalización n o reconoce fronteras. des- 33 Es de suyo evidente que esta ley tiene un carácter fundamentalmente económi­ co. México. Siglo XXI Etiitores. en unión de Pau) A. Su error con­ siste en examinar el descenso de la tasa de ganancia en el nivel de la empresa. com o consecuencia necesaria. Baran y Sweezy muestran cómo las grandes corporaciones obtienen . Así. M arx predijo la elevación de la com­ posición orgánica de capital y. pero que no perciben. Esta ley implacable. pues. el que revoluciona su sistema de producción al im plantar u na m aquinaria nueva para desplazar así fuerza de trabajo y hacerla cada vez más productiva. las mercancías se abaratan cada vez más. reproduce su valor en tiempos más cortos. México. como el fruto necesario e implacable dei desarrollo de las fuerzas productivas . para ex­ presarm e en los mismos térm inos de Lakatos. y vuelta concreta en el libro tercero. Marx predijo. Las críticas de Popper y Lakatos van contra las predicciones políticas de Marx. un caso riguroso de predicción científica en el terreno de u na ciencia social (y que no es ni astrología n i pseudociencia). la ele­ vación de la tasa de plusvalía (con su correlato obligatorio: la dismi­ nución de la tasa de ganancia: paradoja que se resuelve sólo en el tercer libro de Das Kapital). de m anera científica. Sweezy ha hecho una crítica vulgar de esta ley de Marx. He aquí. la com petencia entre capitales. pues. las empresas obsoletas ( Teoría del desarrollo capitalista. con la distribución de la plusvalía (del tercer libro). Arminda Chávez de Yáñez.30 Si esta ley económica. al pro­ ducirse con velocidad mayor. trad. atrae hacia él m ism o la plusvalía q ue se genera en las fábricas obsoletas: la producción de la plusvalía (que trata el prim er libro de El capital) se com pleta con la circulación de la plusvalía (del segundo libro) y. sin advertir que la masa de plusvalía es mayor en el conjunto de la sociedad capita­ lista y esas grandes empresas atraen hacia sí ta plusvalía que generan. de Hernán La- borde. 1963).las industrias de p u n ta liquidan las industrias tecnológicamente atra­ sadas: esto sucede hoy. la teoría de Marx va de lo abstracto a lo concreta. pues. tal com o predijo la ley descubierta p o r Marx . El traba­ jo es más productivo cada día y. Ensayo sobre el orden eco­ nómico y social de Estadas Unidos (trad. se im pone con férrea necesidad. postulada por Marx en un nivel abstracto en el prim er libro de Das Kapital. lo concreto es resul­ tado y se despliega en su totalidad sólo hasta el tercer libro de El capital 30 Paul M. desarrolla las mismas testó en El capital monopolista. Baran. fi­ nalm ente. 1968). f c e . para decirlo con sus palabras. por eso mismo. un program a científico de investigación. y en escala planetaria.

mayores márgenes de utilidad a través de una serie de mecanismos por los que atraen hacía sí la plusvalía generada en las empresas pequeñas o tecnológicamente poco desarrolladas. el de incertidum bre? La ciencia de la N aturaleza advirtió la com plejidad creciente de la estructura m aterial: supo que no era posible reducir el todo a una ley.cubierta p o r Marx. ¿Acaso no hay variables? Si err el nivel básico de la organización m aterial rige el principio postulado por H eisenberg. que la biología no podía reducirse a la quími­ ca. que el hom bre y la sociedad no podían explicarse p o r una sola ley económica. sin em bargo que. no sé qué otra cosa podrá serloJj Debo decir. Al m enos. abolir el Estado. No advierten que lo descrito por ellos es cabalmente lo que confirma y no lo que refuta la ley descubierta por Marx. nace el psicoanálisis. riguroso y en verdad fundado. surge la lingüís­ tica. elevó algunas preJ dicciones que acaso no poseen ni el mismo rigor ni el fundam enté científico que tiene su crítica científica de la sociedad capitalista. sencilla y abstracta. a pesar de que el Marx m aduro hiz¿s un análisis preciso y riguroso de la sociedad burguesa. . ésta ha sido la pretensión de algunos de sus discípulos: hai* creído que. las variables que hay en la sociedad ¿no son acaso más complejas? En ellas ¿no rige este fatal principio. n o es un program a serio y científico de investig¿Ü ción. cam biar el m ecanism o social. se em paña el cristal de la ciencia. Llega el fantasma. fue muchcr más allá y quiso form ular leyes históricas futuras. al conocer las leyes científicas que gobiernan el desarro­ llo de la historia y la sociedad. tenían el derecho de alterar las estruc­ turas. Se dio cu enta de que la quím ica no se podía red ucir a la m ecánica. hay otras variables. el principio de incertidum bre. Pregunto si las leyes de la historia son así de sencillas.

Ediciones Studium. en 1944 y reuniría los dos tomos en un libro mayor. lo cierto es que Zea no discute la teoría comtiana. Llama poderosam ente la aten­ ción que au n aquellos que ejercen la crítica contra el porfirism o y el positivismo. 1953 (la primera edición es de 1943). Em pero. la ética. ha nacido al am paro de su nom bre y que en el m u n d o globalizado de hoy. E l positivismo en M éxi­ co. apogeo y decadencia. 1 Zea exam ina las causas y consecuencias que el positivismo 1 Leopoldo Zea. sociología . aún nos movemos a la som bra de los postulados fundam entales de su filosofía. . se la ha asociado históricam ente con el régim en porfirista y cuanta crítica se h a hecho al sistema político de Díaz. Así. parece como si aún viviéramos bajo el im perio de u na absurda reacción en contra suya.la . Comte no sólo tiene im portancia en el ám bito estricto de la filo­ sofía: su teoría im plica la totalidad de las instituciones sociales: pre­ tende u n a reform a com pleta de la sociedad. no sólo en México y Am érica Latina. F C E . Aun cuando en la bibliografía aparecen varios libros de Comte. es u na de las pocas filosofías en verdad holüticas. la política. o sea. es necesario matizar. En México. para citar las palabras de Alfonso Reyes. E l positivismo m México. la educación. apenas si exam inan de m odo directo las tesis de Comte. Sin em bargo. a esa “prodigiosa ficción política que nos dio treinta años de paz augusta”. la antropología . Zea habría de publicar el segundo volumen un año después. los vastos y sólidos libros de Leopoldo Zea sobre el positivismo en México no discuten la teoría de Comte como tal .. que fue su sustento teórico. sino en su propio país. Tras la gran influencia que sus tesis ejercieron en el m undo entero. no debe olvidarse que una poderosa corriente filosó­ fica actual. Auguste Com te es considerado com o perro muerto. México. México. el positivismo lógico. se carga a la cuen­ ta de la filosofía y las tesis de Comte.• nacimiento. 1968. la lingüística A u g u s t e C o m te El día de hoy. Incide en la ciencia.

. tanto en la especie cuanto en el individuo ” . p. el científico (o positivo). 1869. J. se halla sujeta estrictam ente a la con­ dición. dice Com te. v. el laborioso resultado. dice que sólo tom a en cuen­ ta a los pueblos de la E uropa occidental. 50. pero no la teoría de Com te misma. es dividida p o r Com te en tres fases: la inicial es la del fetichismo. el metafísico y el tercero.2 Dice haber constituido u na verdadera filosofía de la historia que contem pla el conjunto del pasado hum ano sobre la base de u na sola serie social. la filosofía positiva. t.. “que excluye siem pre lo abso­ luto y que. t. se h a lim itado al exam en de la historia de E uropa y de la raza blanca. Com te hace una síntesis que va de la época arcaica al presente. 5-26. de co m p ren d er todo para p o d er coordinar todo”. la sociedad h a atravesado p o r tres estadios básicos: el prim ero es el teológico.4 insisto..tuvo en el México del últim o tercio del siglo x ix y el inicio del xx . en tanto que éstos son los pueblos y las naciones “más desarrolladas”. el diseño de su filosofía de la historia es abstracto y no m enciona ni nom bres de países ni de pueblos. poco precisa. como sistema. v. París. el segundo.. pp. He dejado de lado todo aquello que la filosofía positivista. a Auguste Comte. precisamente. así.3 La prim era edad. de la época m oderna. . p. La ley de su evolución es jerárquica: va del nivel más sim ple al más complejo. reducida a la vanguardia o a la élite de la hum anidad. Bailliére et Fils. Mésdco y Brasil. También hago caso omiso de los rasgos políticos que esa filosofía aportó a varios países de la América Nuestra. 5 Ibid.. país que adoptó como su lema de Estado. p o r su naturaleza. en el que aún nos hallam os. Librares de l'Académie de Mederine. general. Cada una de esas fases ha hecho. en especial. de u n a adquisición lenta y gradual. la propuesta de Comte: Orden y Progreso. De acuerdo con Comte. sosdene h ab e r descubierto “la ley general de la evo­ lución” social. pero no cabe du d a de que es de u na audacia teórica y de u na capacidad de visión casi nunca vista. pues. para el espíritu hum ano. la segunda es la del politeísm o y la tercera la del m onoteísm o. a través de las grandes y fundamentales re­ formas de Gabino Barreda. Comte. Así pues. Según confiesa. 5. aportó a la educación de nuestro país. la teológica. esta síntesis acaso sea en extrem o pretenciosa. B. n o cabe duda. 11Ibid. h a de reconocer que la idea de la “invariabilidad de las leyes naturales es.. Cours de philosophie posihve. aportaciones decisivas a la evolución de la hum anidad.

Por esa causa. o h an quedado reducidos a servirles de cortejo ” . tuvieron. pp.. cada feti­ che gobierna u n objeto único. hasta el rango de principio.6 Según Com te. cada una de esas etapas históricas ha cum plido u na función específica en el desarrollo de la sociedad. pero la naturaleza de éste se mantuvo. La edad metafísica es de transición. los fenóm enos son dom inados p o r dioses que adm inistran. Este paso fundamental. como adivinar el futuro p o r el vuelo de las aves o p o r el exam en de las entrañas de la víctima.. p ero el m onoteísm o extrae. afirm a Com te. En su prim era fase. a la suprem a p rep onderancia de un dios único ” . carácter filosófico progresivo: dieron origen a la observación constante de los fenóm enos . 350-351. El cambio del politeísm o al m onoteísm o consiste “en disciplinar y en m oralizar la innum erable m ultitud de dioses: los subordina. aparte de u n a alta im portancia política. desde entonces. la edad metafísica. la politeísta. En su segunda fase. 198 ss. la edad metafísica tiene como rasgo básico u na desorganización creciente. 96. el paso del fetichism o al politeísm o constituye un avance en la observación y la inducción: cada dios reem plaza a una corte en tera de fetiches que.. . “u n ord en especial de fenóm enos”. de u n a ma­ nera general y abstracta. ha de sostener "una doctrina absoluta de negación sistemática"8 y eleva. 70-76. prepara la edad científica. al criticar el politeísmo y el monoteísmo. 6 Ibid. pp. M ientras que en la etapa fetichista de la edad teológica. en la segunda etapa. el paso del politeísmo al m onoteísmo. El politeísm o sostiene la creencia en el destino. d e m anera regular y perm anente.5 U n conjunto de supersticiones que hoy nos parecen absurdas. en tanto que ha puesto los fundamentos de la filosofía revolucio- 5 Ibid. se caracteriza por hacer u na revolución profunda en las con­ ciencias.7 Al monoteísmo le sigue la edad metafísica. 8 Ibid. de esa creencia. la idea de un solo dios que derram a su providencia. trajo consigo modificaciones fuertes al sistema teológico esencial. 7 Ibid. el derecho de todo individuo al libre examen de la conciencia: nadie puede desconocer. la indudable aportación del protestantismo al desarrollo social. Los fe­ nóm enos aún están “regidos p o r la voluntad y no p o r las leyes”. p o r así decirlo. “han sido licenciados. por lo tanto. cuya revolución “es la más im portante de todas”. en cambio.. p. pp.

el espíritu científico y filosófico acaba por obtener el im perio del conjunto de la evolución Ibid. esa entidad general que substituye la figura del Creador . jj.14 Por esto. En su rasgo estático. al unirse.14 Según Comte. p. que así eleva. u n a m entalidad. 13 Ibid.. al mismo tiempo. Surge “una inevitable participación indirecta del impulso industrial’’ contra la religión. la edad positiva tiene carácter provisional: vuelve p rep o n d eran te el espíritu de detalle y no el espíritu de conjunto. un hom ­ bre nuevo. crean tam bién. 1(1 I b id . intelectual y moral. la industria. •la edad científica o positiva.. vi. . poderosa y autónom a. 14 Ibid. de m anera si­ m ultánea. “el espíri­ tu verdaderam ente científico " . 141. un injurioso atentado contra la perfec­ ción infinita del orden divino ” . Comte afirma que la filosofía positiva es la única doctrina capaz de establecer las bases reales de una reorganización social.9 Esta edad culm ina en el postulado de la Naturaleza. A la edad positiva se aplica la m ism a ley jerárq u ica y se clasifican las ciencias en orden progresi­ vo (que va de lo simple a lo com plejo y de lo concreto a lo abstracto).12 En ellas p ro p o n e C om te su teoría de la edad definitiva de la humanidad. t. ‘T oda gran acción voluntaria del hom bre sobre el m undo su­ pone.. 381-150. 501. la del hom bre de ciencia. t. la subordinación real de todos los fenóme­ nos a leyes invariables. 11 Ibid. finalm ente incompatibles con la verdadera acción providencial". 12 Ibid. La prim era fase de esta edad científica se caracteriza por la especia- lización. tiende a extinguir la creencia teológica: “toda intervención activa del hom bre por alterar en su provecho la econom ía natural del m undo real constituye. de m odo necesario. crean u na nueva sociedad. la única que puede satisfacer. p. los divinos y los hum anos .n an a al proclamar el derecho de todos al libre examen de los asuntos. de m anera necesaria. la quím ica y la biología. En su prim era fase. al desarrollarse. no digam os las instituciones religiosas. 11 Llegamos a las cinco últim as lecciones del Curso de filosofía positi­ va. pp. 542. vi. pasando p o r la física. Pero lo decisivo es que este análisis de C om te m uestra cóm o la ciencia y la tecnología. . las ciencias van de la m atem ática a la sociología. 143. p. las “necesidades opuestas del orden y el progreso ”. p o r lo tanto. La industria dom ina ah o ra la vida m ilitar (lo que antes no sucedía)...10 Al térm ino de la Lección LV.

tras de las “grandes torm entas pasajeras” que h an azotado a la sociedad. vistas como grados de la evolución social.r>2. p.] la expresión abstracta de la realidad en general ” .. pues han desarrollado “la acción racional d e la hum anidad sobre el m undo extem o”. dice Comte. 600. Es la edad de la generalidad.19 C ada u n a de las grandes etapas históricas. es em anación natural de la que la precede y contiene los rasgos fundam entales de las que h an de sucederías. p. 21 Ibid. lo absoluto será sustituido p o r lo relativo .. continuo y hom ogéneo. entre la ciencia básica y la tecnología. en ella. y con m ucho. 361.. De la prim era etapa d e la edad positiva.. pp. al ser “aplicada de m an era política”. extensión y estabilidad. 5. p. desde la cuna hasta la fase actual por la que atraviesa la hum anidad: ésta es u na ley que cum ple de m odo suficiente con las condiciones de su postulación y no “es un sim ple ju eg o del espíritu filosófico". p. 17 Ibid. que se caracteriza p o r sustituir el afán de detalle por el espíritu de conjunto. “La verdadera ciencia”..21 15 Ibid. para la cíla siguiente. p o r esto “contiene [. . como quiera decirse16). la jera rq u ía natural de todos los fenóm enos y de las ciencias que los explican. así. 269-270.17 su objetivo consiste en “ver para prever”. que sobrepasará. 435. en hom ogeneidad. hay u n lazo. todo lo que el pasado haya podido ofrecer " . el últim o y más com plejo constituye el lazo universal y definitivo de todos los precedentes . y establece “la gran noción del progreso hum ano ” :15 máquinas e s o c ia l industria tienen por eso u n rasgo filosófico. 756. pues.. Com te pasa luego al exa­ m en de la segunda fase. “está com puesta esencialm ente por leyes y no p o r hechos ” . 2G1...20 Al seguir. conducirá “necesariam ente a la hum anidad al sistema social más conveniente. p. Es decisivo cómo capta Comte el vínculo cada día más íntim o y estrecho entre la industria y la ciencia (entre la ciencia p u ra y la aplicada. p.. En ella.16 La filosofía positiva. 13 Ibid. se establece la “sucesión siem pre hom ogénea de estadios cada vez más com plejos”. d o n d e el nuevo absorbe en lo esencial al anterior. 618. “ Ibid. ’5 Ibid. se pro d u ce u n a am plia y sistemática aplicación de las fuerzas mecánicas a la conquista de la naturaleza. ls Ibid. p.

todo esto. para siem pre. desde las abstractas hasta las concretas (de la m atem ática a la sociología. en u n a sola ley. la tecnología. Desde luego. su creencia en que la filosofía positiva se ap o d e rará de la m entalidad de los gobernantes y. Si la ciencia h a h ech o posible que dom inem os la naturaleza. Tras o frecer esta síntesis de la filosofía de Com te. en el largo plazo. que vivimos bajo el im pacto de las tesis com tianas. Vivimos todavía en la Edad M oderna (y no en la posm odem a). aplicados a la sociedad. de m odo fuerte. las guerras. en o rd en perfecto y arm onioso). su concepción parece bastante ingenua. que simula los procesos de la inteligencia y acelera la producción econó­ mica en escala nunca vista. Hemos pasado de la prim era revo­ lución industrial. El desarrollo de la ciencia y de su hija directa. a la luz de guerras m undiales y los innum erables desastres padecidos. gobiernos sabios y prudentes. los mismos principios científicos. que sustituía la fuerza muscular. ge­ nera las revoluciones industriales. Tam bién . pero. Tam po­ co se p u ed e ni se debe olvidar que la ciencia y la tecnología siguen unidas hoy. Así. su confianza ciega en que la hum anidad h a lle­ gado a la etapa final del desarrollo y ha suprim ido. a la tercera. En el corto plazo. las innovaciones tecnológicas lanzan a la calle un núm ero muy grande de obreros. p u ed e p arecer ahora caduco. es preciso decir que su filosofía es un in ten to p o r com prender. pues. p o r la educación. A pesar de todo. Su desm edida fe en el progreso. Las ciencias han despe­ ja d o el cam ino p ara o b te n e r un gobierno científico de la sociedad. El sujeto de la ciencia q ue p ro p o n e Com te posee rasgos nítidos: es el am o y señor de la naturaleza. harán que nazcan en el m un d o entero. podríam os preg u n tarn o s ¿qué resta de su filosofía? ¿Cuál de sus rasgos sigue vivo? ¿Qué aporta a la construcción del sujeto científico? Es obvio que Com te hace u n a apología de la ciencia y la tecnología en la que se reconoce com o el h ered ero directo de Bacon y Descartes. las innovaciones de la ciencia y la tecnología crean más empleos que los que destruyeron. Eso suce­ dió al inventarse la im prenta: se despidió a los pendolistas. el desarrollo de la h u m an id ad en su conjunto. las ciencias van en un desarrollo lineal. El rasgo esencial de esta época es la unidad de ciencia y tecnología: consiste en desplazar la fuerza de trabajo y sustituir las fábricas anticuadas p o r m odernas. ex ten d erá el o rden y el progreso a la hu m an id ad entera. cierto. su idea de que las ciencias despejarán las supersticiones y disiparán las tinieblas religiosas.

Com te y Darwin no aceptan procesos degenerativos. Ahora. Pese a sus excesos y simplificaciones. Por el contrario. es decir. Comte creyó en esta unidad indisoluble de ciencia. 1991 [hay edición española. París.22 Lewis Henry Morgan Lo que intenta Comte en el caso de la hum anidad. u na vez que fue inventado el alfabeto fonético hasta el día de hoy.se arruinó la industria ballenera. pasando por 1a barbarie. productos de una caída. Une théorie des systémes mon- diaux. Fayard. pues. m edio y superior). no hay paraíso: “La teoría de la degradación hum ana para con ella explicar la existencia de los salvajes y los bárbaros no puede soste­ nerse ya más [. como ya lo dijimos.] es un corolario de la cosmogonía mosaica ” . por sobre todo. los satélites h an sustituido los postes de telégrafo y generado millones de em pleos en el m undo. Le monde au vingtieme siécle. la civilización. indirectos.24 Véase Robert Fossaert. Según Morgan. 14: The theory o f human degradation to explain the existence of savages and barbarians is no longer tenable. ni el hom bre ni la sociedad son. op. directos y. pero de la industria eléctrica h an brotad o m illones de em pleos. . Cambridge. tecnología e in­ dustria. Se advierte con claridad que la teoría de Morgan explica el progreso de la sociedad por m edio de la teoría de la evolución que Darwin aplicó a todas las especies biológicas. Siglo XXI Editores. por lo que corresponde a la sociedad arcaica y la antropología. Ancie-nl Society or Researchs in Ihe Lines o f H um an Progress fw m Savagery through Barbarism to Gwüizatwn (la primera edición es del año 1877). Comte sigue vivo. decenio tras decenio. desde el salvajis­ m o hasta la civilización. se ha des­ envuelto en u na sola fase. El título de su libro traza el propósito que lo anima: Ancient Society or Researchs in the Lines from Savagery through Bar­ barían to Civilization:23 investigar a la sociedad antigua. cit.. It carne in as a corollarj from the M osaü cos- mogrmy.. el crecimiento mundial del ingreso per eápita. White. superada p o r la energía eléctrica: perdieron el trabajo los cazadores de ballenas. Fossaert muestra el crecimiento de la riqueza mundial. 1964. lo realiza.. como la evolución de las especies. The Belknap Press of Harvard University Press. -4 Morgan. p. La evolución humana. trad. el científico estadu­ nidense Lewis Morgan. México. hay tres fases en el desarrollo de la hum anidad. edi­ tado y prologado por Leslie A. 23 Lewis Morgan. va de lo simple a lo com­ plejo. tam poco Morgan. cada u na de las dos pri­ meras se divide en tres periodos que poseen características propias (inferior. 1994. Eüane Cazenave-Tapie].

constituyen hitos en la evolución hum ana. 27 Ibid. and are maturing in cñiilization. 1871.27 En este desarrollo hay. and one in progress. Ancient Soaety. as barbarism. P or consecuencia. cit. todos los pueblos. el populvs) siguen u n orden lógico que ilustra el desarrollo de la idea de gobierno en la m ente hum ana. el núcleo original de las sociedades que se vinculan p o r relaciones de carácter m ítico (digo. en el estado de Nueva York. p. sin em bargo. en todas las tribus de la hum anidad. el antepa­ sado co m ú n ). p. is knotun to have preceded civilization. la confederación de tribus. que le pro­ porcionaran los nom bres p o r los que designaban sus lazos de paren­ tesco diversas sociedades arcaicas o primitivas: el resultado es un libro notable p o r su taxonom ía y rigor . Washington. Según Morgan. The kittcrry o j Ihe human race is one in source. M organ hizo investigaciones de prim er nivel: pidió a sacerdotes cristianos. op. Cabe decir que la vida científica de M organ se inicia cuando hace u n a investigación de cam po en tre los iroqueses senequa. one in expe- rience. la gens. igual que la barbarie precedió a la civiliza­ ción”. Es evidente que. la tribu.. Ancient Society. u na en su experiencia y u na en su progreso ” . “p u ed e afirmarse.26 La evolución parte de unos “pocos gérm enes prim arios de inteli­ gencia” (few pñmary germs of thougth) y por esto la hum anidad avanza del estadio inferior al superior (la civilización). en sus diversos grados de desarrollo. la nación. sobre la base de una evidencia convincente. “las principales instituciones de la hum anidad tuvieron su origen en el salvajismo. las teorías corrientes en el siglo x ix y desarrolla u na teoría del origen y el desarrollo de los pueblos y la hum anidad. Las series orgánicas (la gens. . el pueblo. que el salvajismo precedió a la barbarie. 5: h can now be asstrud upon convincing evidence that savagery precede barbarism in all the tribes o f mankind. M organ continúa: “La historia de la raza hum ana es una en su origen.. desde el salvajismo hasta hoy: cuanto pueblo se examine. M organ sigue. DC. p ara M organ. u n salto brusco: todas las formas de 25 Morgan. Systems o j Consanguinity aiui Ajfinity o f the H um an Family. mere developed in barbarism. Smithsonian Contrihuüoris to Knowledge. la fratría. p o r supuesto. el tótem . resultará sólo u n ejem plo característico de alguna etapa evolutiva. se desarrollaron en la barbarie y han m adurado en la civilización” . 26 Morgan.25 Pero el m érito de M organ se localiza en su trabajo cúspide. a lo largo y lo ancho del planeta. E ntre ellos descubre lo que será la célula de su teoría antropológica. 6: The principal institutions o j m ankind originated in savagery.

jurídicos y hasta elimo- lógicos. The fin t. Introduction aux espaces dogmatiques industriéis. La prim era en el orden del tiem po se funda sobre las personas y sus relaciones son puram ente personales. como fruto del rescate del derecho romano en Occidente (el redescu­ brimiento de Jusúniano. históricos. En sus bases de organización. París. que la barbarie es u n a etapa histórica de la evolución hum ana. hecha por los doctores escolásticos: véase Pierre Legendre. si usamos la palabra plan en su senddo científico”. o sea. M organ no habla aquí. este segundo gran plan de gobierno. using the wari plan in its scientific sense. M organ sostiene que el estadio d e salvajismo existió realm ente (existe aún en ciertas tribus australianas). Se advierte. 13-14: afl fom is o f govemment are reduáble to two general plans. El concepto de Estado surge en la Baja Edad Media. de un hecho. com o H obbes. un Estado. mejor dicho. digo.29 La teoría de M organ considera a la sociedad com o un todo. ciudad La etimología pone en evidencia un hecho histórico: la ciudad pro­ piamente dicha es un Estado. pp. con claridad. L ’Empire de la vérité. Kantorowicz. 1083 y la obra ya citada de E. is founded upan persons. .gobierno “se reducen a dos planes generales. m onarquía absoluta o constitu­ cional) perm anece en la civilización actual: su fundador es Clístenes. y a pesar de las múltiples variantes que haya sufrido (sea república aristocrática o dem ocráüca. In their bases the two are fundam m tally distinct. que M organ habla de u na prim era etapa en el desarrollo de la hum anidad. de los que nació la sociedad política. Se trata del hallazgo de u n a eviden­ cia. Fayard. ] The second ií foundud upen lerriiüry and upon property. 29 Morgan habla en términos antropológicos. estas dos formas son fundam entalm ente distintas.it o f this organuaiim [.. una etapa realm ente existen­ te y cronológicam ente fechada. Los factores decisivos en el desarrollo de la sociedad son tanto de orden m aterial cuanto intelectual y siguen cauces uniform es. en la m edida 28 lliid. que la civilización surgió en Atenas y que está vinculada a la propiedad y al territorio. perdido hasta entonces er« el Imperio Romano de Oriente. Tal vez convenga advertir que el concepto de Estado es relativamente reciente y que no fue utilizado ni por griegos ni por romanos. es una sociedad (societas): su unidad básica es la geri-í. en Grecia (al m enos de él poseemos evidencia histórica). y n o de una m era abstracción teórica. The King’s two Bodies. and may be dislinguished as a slate (civitas).. The gens is the un.2S A juicio de Morgan. en Constanünopla). La segunda se apoya en el territorio y en la propiedad: es u n a ciudad (emitas) o. and upan relaticms purety personal. mientras que los latinos dijeron res publicae. en la medida misma en que la palabra civilización procede del latín ciuitas. Los griegos hablaron siempre de nóXic. in the arder o f time. de un estado dé naturaleza m eram ente hi­ potético.. que el hom bre debe abandonar. and rrmy be distinguished as a sockty ('societas).

Esta forma de gobierno enlaza a millones de individuos. así esta razón no sea rigurosa . el cultivo y la dom esticación no sólo del fuego y los metales sino de los anim ales). el paso fundam ental que significa u na dieta a base de pescado a otra que se apoya en el culúvo de los cereales y la hor­ ticultura. p. . h ierro ). del arte de producir m etales (bronce. que vincula (acaso de modo mítico también) al hom bre en un territorio determ ina­ do. aglutinar sino a un conjunto reducido de personas y hubo de ceder el paso al segundo plan de gobierno. el progreso de la hum a­ n id ad d ep en d e no sólo d e la fabricación de herram ientas o del descubrim iento del fuego o del arte de astillar y luego tallar la piedra. Ihal hum an necessities in similar condictions have been substan- tially the same. Lo que sí m e interesa destacar es uno de sus hallazgos más notables: su idea de que él progreso humano crece en pro­ porción geométrica. aumen­ tada. pues ya he dedicado un amplio es­ tudio al tem a .32 Lo que. No recordarem os las sutiles diferencias que indican los cam­ bios de u na etapa a otra (por ejem plo. Siglo XXI Editores. and that the operations o f the mental principie have been uniform in virtue o f the specific identity of hum an brain o f all races of mankind. según Morgan. 2004. en cambio.m isma que el cerebro h u m ano es idéntico específicam ente en todas las razas de la especie hu m an a .31 Tampoco he de referirme a sus tesis sobre el nivel evolutivo que ha­ bían alcanzado las sociedades amerindias si las comparamos con las sociedades del continente europeo. la figura política del vota 30 Ibid. sino tam bién de in­ ventos de carácter intelectual: de la creación de estructuras de go­ bierno (organización según el sexo y el parentesco. entre los que destacan los inventos y los descubrim ientos. Mientras que en la sociedad gentilicia. from first to last. 51 Ibid.50 Así. ahora. deseo destacar es que la organización sobre la base de la consanguinidad no podía. el propiam ente político. México. 39: H um an progress. o sea. segunda edición. pues. “Las tesis (revolucionarias y discutibles) de Morgan y Ban­ delier". desarrollo de la familia) y del nacim iento de la idea de propiedad y el vínculo terri­ torial. la unanim idad en las decisiones era requisito obligatorio.. has been in a ratio not rignratisly but essentially geometricaL 52Jaime Labastida. edición de Jaime Labastida. Prólogo al libro de Lewis Morgan y Adolph Bandelier. México antiguo. en las sociedades políticas aparece la división y. p. en las que M organ llama artes de subsistencia. el desarrollo de la inteli­ gencia h um ana procede de un conjunto de factores.: su origen se halla en Atenas. por lo mismo.. 15: h may be remarhed finally Ihal the experience o f m ankínd has ru n in nearly uniform channels.

p. las tesis fundam entales de Morgan. derecho inconcebible en las sociedades genocrá- ticas. al nacer. de la racionalidad y. todo individuo. considerada como una m adre universal): “los atenienses fundaron el segundo gran plan de gobierno basado en el territorio y la propiedad. la demarcación territorial en la que se inscribe. en general. They substituUd a series o f territorial aggregates in the placa of an ascending series of aggregates o f persons. al p ro p io tiem po. En Atenas se inventó. ciL. apasionado o frío. u n a reconstrucción histórica universal gracias a la cual acuña u na serie de conceptos básicos. el derecho de la sangre o del vínculo mítico con el antepasado com ún (en este caso. su objeto de estudio? M organ realiza u n trabajo de cam po antropológico (en la etnia iroquesa senequa) y. la patria. p o r lo tanto. Es ambas cosas a la vez: el investigador de campo y el teórico de la historia. desde un ángulo teórico. el derecho arcaico. el núcleo fundamental de la sociedad política. de u n a m anera casi absoluta. . No es el antropólogo. no im porta aquí. desconocido p arala sociedad genocrática: el ius soU. que exam ina pueblos aborígenes en la selva am azónica o la estepa australiana. hasta la pureza extrem a. podríam os p reg u ntar: ¿qué clase de sujeto científico es Lewis M organ? ¿El antropólogo que se vuelve hacia sus sem ejantes y aísla. u n paradigm a del científico que postula la tríada de la evolución. del progreso. Con la sociedad política nace. la necesidad de conservar a salvo los derechos de la minoría. Tam poco es el historiador inclinado sobre el archivo o el libro antiguo. p o r u n a sola causa: sus tesis constituyen un p unto de inflexión en esta larga historia de la (re)construcción del sujeto 53 Morgan. 233: the Athenians fminded Ihe second great plan of gouemmmt vfxm territory and upan property. Establecieron una serie de agregados territoriales en lugar de la serie ascendente de agregados de personas ” . pues. que cree en el progreso y en la evolución as- cendente de la hum anidad. Ferdinand de Saussure Por últim o. al propio tiempo. sin que desaparezca.13 Ahora bien. M organ acaso sea uno de los últimos ejemplos de u n a razón que confía. si lo deseamos expresar mejor. veamos lo que postulan Ferdinand de Saussure y Claude Lévi-Strauss. ya expuestas. el derecho del suelo. un nuevo derecho. el díyia. a pesar de todo.surgen la mayoría y la minoría. el ius sanguinis. op. o. en ella misma.

publicado por Charles Bally y Albert Sechehaye con la colaboración de Albert Ríedlinger. o de una estructura a otra. en este punto preciso. de m anera expresa.35 P or el contrario. ya m uerto el m aestro. traducción de Mauro Armiño. dice. en los úl­ timos años del siglo x ix y los prim eros del x x y perm anece inédita. dos ejes. Renán discute. sino en haber atacado una idea simple y lineal de la teoría de la evolución. acepta que hay m ovimientos en el interior d e un estado de lengua o una estructu­ ra dada.34 Aquí. “en cualquier época. este pueblo concreto naciera otro. 1993. Michel Lévy Fréres. que estudiaría la aparición y el prim er ejercicio de las facultades cuya acción es ahora constante y regular ”. más alto en su nivel de desarrollo. p. Saussure acepta el desarrollo (o al m enos. pero nunca ambos a la vez. Claude Lévi- Strauss. el año de 1852. de Saussure y de Lévi-Strauss. Establece. Es sincrónico todo lo que se refiere al aspecto estático de nuestra ciencia”. expuestas por el filólogo alemán en un estudio publicado. Über den Unpruiig der Sfrrache. con lo que preocupa a un historiador com o E m est Renán: este in­ vestigador francés desea determ inar el origen de la lengua porque. la lengua aparece siem pre com o u n a he- u Ferdinand de Saussure. según la codificación española que estableció Amado Alonso. 121. Saussure dice que. p o r ejemplo. La obra de Saussure se despliega en la cátedra. en el Prefacio. en esta cuarta edición. p. esta estructura. al costado de la psicología. Pero lo decisivo de la tesis de un o y otro. com o la admite también. K Fmest Renán. este organismo. debe adoptarse el uno o el otro. hasta que sus alum nos la publican. Saussure tam bién acepta el cam bio de un estado de lengua a otro estado de lengua. “habría que crear u na embrioge­ nia del espíritu hum ano. Para captar de m odo adecuado las tesis de Saussure quizá conven­ ga com pararlas con los afanes de la lingüística anterior. como si de esta lengua. el diacrónico y el sincrónico. es cierto. París. radi­ ca la diferencia fundam ental con la teoría evolutiva del siglo xix. en Berlín. el cambio): por u n lado. 66 (la pri­ mera edición es de 1848. Saussure adm ite la idea de la evolución. De ¡'origine du fongnge.científico. según él. p o r muy alto que nos rem ontem os. bajo el mis­ mo título. Planeta-Agostini. . el etnólogo que aplicó el m étodo estruc- turalista a todos los mitemas básicos de la hum anidad. ya se sabe. el cam bio es producido. no radica en sus apones directos a la lingüística y la etno­ logía. Barcelona. P or otro. p o r el habla (parole) y lo estudia la fonolo­ gía. las tesis de Jacob Grimm. 1864. y “diacrónico todo lo que tiene que ver con las evoluciones ” . habla “de lingüística sincró­ nica y de lingüística diacrónico. por Dümraler). Curso de lingüística general.

“dere­ cha” e “izquierda”. op. que constituye el hecho social por excelencia” (Claude Lévi-Strauss. com o si fu e ra un delicado m ecanism o de relo jería.os otros tres volúmenes de Mitológicasson: II. Siglo XXI Editores. ciL.37 No ex am in aré el aspecto técnico d e los aportes de Saussure y todo lo q u e significó. I. cada estru ctu ra. 1979. 38 El resultado consistió en exam inar. U na de ellas es la oposición en tre naturaleza y cultura. en algún m om en­ to dado. 1908. “según el m odelo del ingeniero. 65). sino tam bién en otras ciencias. “m acho” y “hem bra" y m uchas otras m ás . Ima­ ginamos al antropólogo.o crudo y lo cocido. I. que concibe y construye una m áquina m erced a una serie 56 Ferdínand de Saussure. Ibid. de acuerdo con las tesis de Lévi-Strauss. Milu. entre lo crudo y lo cocido. “seco y “h úm edo”. p o r lo tanto. una con­ secuencia directa de la teoría m ecanicista de Descartes y hereda la tesis que sobre el movimiento de la Naturaleza postula Spinoza. en el te rre n o de la an tro p o lo g ía y la etnología. 30 Claude Lévi-Strauss. Lo q u e m e interesa destacar es q u e su m é­ todo re p resen ta u n cam bio decisivo en la teo ría de la evolución y. México. México. binarias en lo fun­ dam ental. en el fondo. El sistema se sostiene sobre la base de las oposiciones pertinentes. 1. en el cam po de la lingüística. creo que el estructuralismo es. p ro fu n d a y d u ra d e ra . lo hizo suyo . Ya hem os a p u n tad o cóm o Lévi-Strauss. III. quien tam bién establece la oposición entre “abajo” y “arriba”. El hombre desnudo (Siglo XXI Editores. Mitológicas. en ella misma. 1970) y fV. Antropología estructural. se h ab rían distinguido los nom bres para las cosas. México. 58 “Nuestro método se reduce a postular una analogía de estructura entre diver­ sos órdenes de hechos sociales y el lenguaje. . p. De la miel a las cenizas ( i c e . 145. México. su revolución. por lo tanto.S6 Para Saussure. p. pp.39 Por mi parte. humanidades. 109-110. en la co nstrucción del sujeto científico. el acto p o r el qüe se habría pactado un contrato entre los conceptos y las im ágenes acústicas. traducción d eju an Almela.re n d a de la época precedente. E l origen de tas maneras de mesa (Siglo XXI Editores. ese acto lo podem os concebir. f c f . México. los factores constitutivos de todo estado de lengua ” . El m éto d o estru ctu ral d e S aussure ím p acta n o sólo en la lingüística. sociedad. 1976).. “el objeto de la lingüística sincrónica general es establecer los principios fundam entales”. Los cuatro volúmenes fueron traduci­ dos por Juan Almela. 1972). afirma Lévi-Strauss. “de todo sistema ídiosincrónico. El acto p o r el que. p ero jam ás ha sido com probado ” .

. al que dedica uno de sus libros más im portantes. p. cit. sino que “procede por saltos”. por esto. 41 Ibid. que el etnólogo francés le guarda gran respeto a Morgan. Lévi-Strauss “no aspira a negar la reali­ dad de un progreso de la hum anidad”.. Morgan: rendir hom enaje al gran iniciador de un orden de investigaciones que luego retom am os con modestia. dice Lévi-Strauss que no es tan fácil como se cree “ordenar en una serie regular y continua” los diver­ sos estados por los que atraviesa la hum anidad .. el m étodo estructural consiste en discernir formas invariantes en el seno de contenidos diferentes ” . 44Ibid .41 Rechaza la teoría de la evolui ción. tan sólo nos “invica a concebir­ lo con mayor prudencia”. recordando que fue grande. 14. reverenciar. Paidós. 1969. sobre todo en una épo­ ca en que el escrúpulo científico y la exactitud de la observación no le parecieron incompatibles con un pensam iento que se confesaba sin vergüenza com o teórico y m ostraba un audaz gusto filosófico ” .. 45 Ibid. 316-317.43 A pesar de lo anterior. el progreso hum ano “no es ni necesario ni continuo". 311. 45 Lévi-Strauss. a la escuela an­ tropológica am ericana que fundó” y. “nos hizo dedicar nuestro trabajo a la m em oria de Lewis H. “com o etapas de un desenvolvimiento único que. Las estructuras elementales del parentesco. em pero. op. “peligrosam ente cóm odo. traducción de Marie Therése Cevasco. in fin e . “la noción de evolución social o cultural no aporta sino un procedim iento seductor” y. 260. de presentación de los he­ chos ” . a través de él.^ Dice que “sea en lingüística o en antro. p. dice. partiendo del mismo punto. sin embargo. “devolverle el servicio que le debemos.. p. debe hacerlas converger hacia el mismo fin. si “La noción de evolución biológica corresponde a una hipótesis dotada de los más elevados coeficientes de probabilidad que puedan encontrarse en el dom inio de las ciencias naturales”. p. pología. por último. Según nuestro autor.45 40 Lévi-Strauas. En oposición abierta a la tesis de Morgan. como la postularon los antropólogos del siglo xix: si se ven l<j¿ estados en que se hallan las sociedades humanas. 15. Barcelona. Las estructuras elementales del parentesco: “Un triple fin". en cambio. se ve claro que la diversidad no es más que apare m e ” 1*2 y. pp.de operaciones racional es”. Prólogo a la prim era edición. tanto antiguas como lejanas. 42 Ibid.44 Conviene decir.

en la ceniza de la historia. anim ales que debieran ser fósiles. pues. con el hom bre. los detritus minerales y la inteligencia hum ana. para Lévi-Strauss. que. Adviértase. . que la evolución biológica tam bién hace coincidir lo lejano y lo actual. Pero no es así en el terren o de la cul­ tura y d e la sociedad. Lévi-Strauss no advierte. La “nueva” especie biológica no sustituye y sepulta. p o r lo tanto? Acaso el cien­ tífico que matiza las certezas absolutas que diseñaron procesos linea­ les e irreversibles. y F reud y Lacan) un rasgo en el nuevo sujeto científi­ co: la cautela. la especie “anterior”. Aquí no hay evolución. la evolución en el cam po j e la biología es una “n oción” o u na “hipótesis” que tiene un alto coeficiente de “probabilidad”. con Saussure y Lévi-Strauss (y Einstein y H eisenberg. la conciencia de la relatividad de todo saber. ¿Qué sujeto científico se dibuja aquí. em pero. H a nacido. sino que coexisten di­ ferentes etapas y tan bien fabricada es el hacha de piedra com o el hacha de hierro. como el celacanto.

elabora teorías precisas y levanta leyes que rigen el conjunto de la N aturaleza y de la sociedad. Wemer Heisenberg Hace más de u n siglo que Freud tuvo un sueño profético. ese sujeto que m ide. Está a p u n to de cum plirse u n siglo de la prim era edición del curso de lingüística estructural de F erdinand de Saussure. opuestas a las ideas oscuras y confusas. En el sujeto científico m o d ern o no hay fisuras internas: es un todo sólido y cohe­ rente. desde el cam po de la filosofía? H em os visto que en el siglo x ix culm ina la construcción del sujeto de la ciencia. acaso la relación extraña. nitidez de u n a percepción transparente de la idea: se . Uso conceptos que se hallan en las antípodas de conceptos caros al mé­ todo cartesiano. pesa. Ya hace un siglo que fue dada a conocer la teoría de la relatividad. Debe ponerse en relieve la función que guarda el silencio en la construcción del sujeto científico y asignar u n papel decisivo a Freud y Lacan p o r su trabajo en terrenos inéditos y sin du d a llenos de es­ collos: el cam po que corresponde a la opacidad del lenguaje. Ferdinand de Saussure. Claridad y distinción. El propósito de Descartes era el de en co n trar las ideas claras y distintas. esta relación oscura que atravie­ sa el carácter turbio del lenguaje. tal vez el vínculo débil que hay entre palabra y silencio. de H eidegger a W ittgenstein. Albert Einstein. surgen grietas en aquel edificio que parecía perfecto. Jacques Lacan. a la luz de estos hechos capi­ tales? ¿Qué. O chenta años h an pasado desde que H eisenberg postuló el principio de incertidum bre. cuantifica. Tam bién hace poco más de u n siglo que nació Jacques Lacan. ¿Qué in ten to destacar. u n sueño que abrió el cam ino para la posible interpretación de los sueños en los que se sum erge el hom bre. aquí y ahora. Pero en el inicio del siglo x x . El psicoanálisis m uestra an te el sujeto un espe­ jo opaco.LINGÜÍSTICA Y PSICOANÁLISIS Sigmund Freud.

color. como sencillos equi­ valentes de cosa y se les h a dado el sentido actual de la cosa. sino percibir ideas sim­ ples: u na percepción atenta e inm ediata. a Descar­ tes de h ab er cosificadoc 1principio. igual que la voz francesa “chose”. del sujeto y plasmadas en palabras que deben responder al o rd en de un discurso. P or esa razón se acusa. com o la idea que capta. que ya no p u ed en ser divididas ni analizadas ni desarm adas en nada más simple aún. Lo que m e interesa po n er en relieve es que la diferencia entre los significantes latinos y franceses hace que difieran.p uede lograr a través de un m étodo. la cera. El resto de las llam adas cualidades. En el proceso ha quedado im plícito el postulado del sujeto cognos- cente. es la única que en tra en la relación directa con la simplicidad de la idea clara y distinta (a la que se arriba p o r la vía del análisis). La res extensa o chose éstendue es insepa­ rable de tres ideas simples que p u ed en pensarse de m anera clara y distinta y que. y de mal m odo. en tanto que arm ar equivale a la síntesis: el proceso lleva a Descartes a las ideas simples. H ago caso omiso d e que la palabra española “cosa”. Me detendré apenas u n instante para recordar qué es la cosa ex­ tensa. a la res y a la chose cartesianas. se ofrecerán a Descartes como algo oscuro y confuso. A hora bien. Los resultados óptim os de este m étodo son. Las ideas simples que constituyen la extensión son tres: la altura. como se arm a y se desarm a el m ecanism o de un reloj. D esarm ar equivale al análisis. Por lo tanto. es obvio que se necesita expresar estas tesis y es preciso escribir un discurso. El problem a es todavía más grave puesto que res y chose h an sido e n te n ­ didos (y traducidos). a su vez. simple. la m adera. la anchura y la profundidad. algo inerte. húm edo. las ideas simples deben ser captadas p o r la percepción. el objeto físico o m aterial. el anal ítko-sin té tico. olor. la roca. . seco. H e dicho que no son en rigor estrictam ente equivalentes res y chose ni cogito y pensée. sea el Discours de la méthode. La claridad y la distinción cobran cierta opacidad. cobran su origen en la voz latina causa. los significados que estos significantes contienen. caliente. en esa misma m e­ dida. Descartes no se pro p o n e hallar las piezas m ateriales del m ecanism o m aterial. sensa­ ciones táctiles. que dea- com pone el todo com plejo en sus partes simples y luego procede en sentido inverso y arm a otra vez el todo com plejo. frío. p o r lo tanto. la cosa extensa y la cosa pensante. ya se sabe. en la tradición filosófica. atenta y simple. no p u ed e n ser analizadas ya en nada más simple. sabor.

al menos. Lacan avec les philosophes. p ero no es mía. n o es de m í de 1 Bibliothéque du Collége International de Philosophie. P or esto. postula com o exigencia y divisa lo racionad Heráclito. pesadas palabras: “no d e mí. con la relación entre palabra y silencio? ¿Qué. si ésta. un h u e­ co: el inconsciente. como tras del sujeto que heredam os d e Descartes. hay siem pre una opacidad posible o que. hay un vacío. tra­ ducción de Eliane Cazenave-Tapie. p ero posee u n envés. no fue ni siquiera esbozado en este congreso. Am­ bos obligan a ver que. Freud y Lacan h an m ostrado cómo en toda palabra existen. . estos textos de Descartes p o r ejem plo. el filóso­ fo que dijo q u e “andaba en busca de sí mismo". Éditiom Albín Michel. 1997]. del latín al francés y viceversa. México. detrás de la con-ciencia. por sus aportaciones a la inves­ tigación de los lapsus del lenguaje (y abro un paréntesis para decir que ese aspecto. hasta en textos que se preten d en claros y distintos. con el psicoanálisis de Lacan? ¿Qué. tras la palabra transparente. sino de la razón”. La palabra sale de mi boca. que deben sufrir un exam en riguroso. Freud y Lacan tienen para los filósofos significado profundo. acaso el aporte decisivo de Freud y de Lacan a la filosofía. un interlo cu to r ideal en ocasiones. ¿De qué m odo puede el psicoanálisis interesar a la filosofía. hay palabras em pañadas que no traducen de m anera cabal lo que el au to r desea: de una lengua a otra. que se realizó hace apenas unos cuantos años1). Hay conceptos que deben ser tratados con esm ero. Dirigida a alguien. el sentido se vuelve opaco. distinto. dos aspectos (si no es que m uchos m ás). De ah í el postulado central de Lacan: el inconscien­ te se estructura como lenguaje. que despreciaba el conocim iento y la sabiduría tradicionales. en especial. ¿Qué tiene que ver esto con el psicoanálisis y. 1991 [hay edición española. Graves. Freud y Lacan p u ed en estar con los filósofos (y ése fue el nom bre de un congreso organizado p o r el Colegio Internacional de Filosofía). la irrupción del psicoanálisis ha de ser vista com o la piedra del escándalo. el que ya n o repetía los dichos de los viejos (los m itos antiguos) sino que indagaba en él mismo. o sea. nítido. Siglo XXI Editores. ese hom bre de Efeso dejó estas palabras: “lo que oyen n o es mío. Lacan con los filósofos. expresiones turbias. la palabra tiene un aspecto claro. con la construcción del sujeto científico? ¿Qué con el edificio de la razón? Lo que quiero decir es que en el discurso más nítido. de la razón”. desde el m om ento que nace. París. del cogito.

Xáyoq. TJxyoc. p o r boca de Heráclito postula u n sujeto escindido que se reconoce otro. Además. Xóyoc. suya tam bién sin duda. pero su voz no es suya (según él afirm a). Quienes lo oyen no lo oyen a él. en este caso Heráclito. la palabra. ¿Qué p ueden oír los hom bres sino las palabras de Heráclito? Esto quiere decir que son palabras de O tro. es bien com ún. Jesucristo dijo tam bién que sus palabras no eran suyas sino de Dios: “En el principio era el Verbo”. pero sus palabras tienen u n a estructura universal. com o dirá siglos más tarde Kant cuando desarrolla hasta su límite el cogito cartesiano. que lo oye. pero que equivale a la razón (Xóyo.. sino que es de (o le pertenece a) Xóycx. a la palabra. com ún: la Imgua. sujeto individual que no es él. H eráclito. como esas aladas palabras que salen del cerco de los dientes. la palabra. el inconsciente es el discurso del Otro? Adviértase u n hecho capital: desde que la filosofía nace. sino que oyen a Xóycx. Los hom bres oyen mi palabra pero. no está escrito. Así.. sino que es la razón (¿el lenguaje. ¡nada m enos. palabra y razón). T am bién se p u ed e en ten d e r lo que dice H eráclito así: los hom bres oyen la voz que h a salido del cerco de sus dientes. lo dije. Heráclito insulta a los hom bres que nacen incapaces de en ten d e r su palabra (hy/oq) . Mi yo. al mismo tiem po. adviértase que el k’ íxfoq h erad itean o es habla. pero que no capta el sentido de ’kárfoq. Xcr^oq. en tanto que Xóyoq es. que a la razón!. no me oyen a mí.. razón. a la razón. en Heráclito? ¿Acaso n o hay una anticipación de la tesis de Lacan: el Ello me habla. Ello. sino el sujeto universal: yo no soy yo: m e postulo como Otro. universal: el que no es. según lo dice la Jlíada. no es texto (aún).). No el sujeto individual que clama en el desierto (en el desierto oído de otros hom bres): el habla de Heráclito no es suya. el Inconsciente?). pero no lo entienden. en tanto que tal.quien viene el sonido que los hom bres oyen. equivale a una m era X. . ¿A quién se dirige Heráclito? A quí hay una nueva escisión: a un conjunto de hom bres que no lo enüende. palabra. de sexo y de historia. ¿Qué oyen los hom bres? Oyen la voz de Heráclito. sino. sí. a todo sujeto racional posible.: habla y razón. el que habla. razón y lenguaje. a pesar de que la razón. el lenguaje: la pala­ bra posee la estructura de la racionalidad. sujeto nacido en la ciudad de Efeso. distin­ to. es razón. (en griego. no se ve ni se lee. al oír mi palabra. no es él. El sujeto de la enunciación. lengua de Otro: son la razón. ¿Qué hallam os aquí. lo oyen. puesto que Juryoq viene de Aóycx. pues se oye. Este sujeto carece de edad. va p o r el aire. es el habla de XjCT/oi. afirmó Ju an ..

La lengua matemática: he aquí u n a lengua universal y objetiva. Descartes dice en Discours de la méthode. En este caso. El sujeto filosófico de súbito se escinde y se postula el anhelo del conocim iento objetivo. je doute. ante la que se inclina todo arbitrio. de la razón pura se inicia con el exam en de las formas puras de la sensibilidad. done je pense. ego. done je pense. je. si las dos se sum ergían en el agua. ¿qué clase de sujeto postula Descartes? El sujeto. El sujeto im pone al contenido de la sensibilidad las formas puras de que está dotado de m anera in nata y que constituyen su estructura cognitiva. A hora bien.. En latín. desde que Albert Einstein elevó a rango de teoría m atem ádea la relatividad? El sujeto universal. que debe escribirse acaso con mayúscula. done je suis. en Meditationes de Prima Philosophia: dubito ergo cogito. ajenas a toda idea de tem poralidad. Y en la versión francesa de Méditations (hecha p o r el duque de Luynes y que Descartes revisa de m odo p erso n al): je doute. el que habla o escribe. No es Descartes. el sujeto inventó. al . Eso propuso Galileo para no agitarnos “en un oscuro laberinto”. se hace res cogitans. Tanto el sujeto filosófico cuanto el sujeto trascendental están solos en el m un­ do porque a los hom bres a quienes se dirige n o los entienden (los oyen. para superar esa nociva arbitrariedad de los sentidos? Inventó un aparato de m edida ante el que la sensación se doblegó. Aquí está el nu d o de la cuestión. ¿Qué sucede ahora. Igual le sucede a Descartes. en francés. el sujeto acom paña al verbo. todo sujeto racional posible. no así en francés: en francés. done je suis. pero no los e n tie n d e n ). el sujeto individual. Xáyoi. cogito ergo sum. En latín. O tra vez. chose qui pense. el sujeto. a p artir de H eráclito. en el caso de que u n a de ellas hubiera sido acercada al fuego y otra al hielo. sino el sujeto universal escindido en otro. acusado de caer en el solipsismo: está solo en el m undo. que tenía el anhelo de desaparecer cuando investigaba y exponía su teoría. ¿Qué hizo el sujeto científico. Protágoras decía que era im posible d eterm in ar la tem peratura del agua: una de las m anos tendría la sensación de frío y otra la sensación de calor. el ego. A quí está p resen te el deseo de la Verdad. el sujeto racional. el gran Otro: el sujeto racional ante el cual los contenidos del pensam iento individual se subsum en en el sujeto universal. el es­ pacio y el tiempo. este sujeto que hablaba en nom bre de todos y de m anera im personal. el análisis trascendental de la Critico. je pense. adem ás de precisa y clara. queda supuesto (igual que en español).

8 P o r eso afirm a Einstein que “Des- 2 Alberc Einstein.3 “De acu erd o con la teo ría general de la relatividad. hace irrupción un sujeto relativo y se disuelven el espacio y el tiem po absolutos. Sobre la teoría especial y la teoría general de la relatividad. El observador que va en el tren corre al encuentro del rayo de luz que viene del foco B. Para Einstein. p. com o la velocidad d ep e n d e de (es relativa a) “la m asa de m ateria p o n d erab le ” :5 “las propiedades geom étricas de los cuerpos no son in d ep en d ien tes de la distribución de las masas. 154.. vacío. 4 Ibid. está sujeto a las diversas velocidades de los espectadores .2 No hay espacio que se pueda llam ar absoluto. . las pro p ied ad es geom étricas del espacio no son independientes. s Ibid.. 5.am paro del nosotros mayestático. 1993.. todo dep en d e del p u n to donde esté situado el observador. Plañera. p. inmóvil. 46. México. pp. d ep e n d en de ella ” . verdadero. Carlos E. traducción de Miguel Paredes I^arrucea. s Ibid. p o r el contrario. sino que. 21-22. uno de ellos en m anos del hom bre que está en la ventana del vagón y el otro en manos del hom bre que está en la calle. p. no hay espacio que p u ed a ser sepa­ rado del tiem po. Es más.4 Las conclusiones d ep e n d en del lu g ar del observador. 209. 161. 7 Ibid.6 De aquí se deriva u n a teo ría del campo: la T ierra origina en torno suyo “u n cam po gravi- tato rio " . p. caros a la teoría de Newton. queda disuelto. m atem ático y el espacio queda asociado a los cuerpos que están en él. En su famoso ejem plo de los dos relojes idénticos. sino que están con­ dicionadas p o r la m ateria " . p u ed e decirse que “la teoría general de la relatividad sólo se p u e d e concebir com o u n a teo ría de cam po” y presu p o n e la total in d e p e n ­ d encia del concepto d e ca m p o . J Ibid. p . “todo cuerpo de referencia" (todo sistema de coordenadas) “tiene su tiem po particular”: el estado del m ovim iento d epende del cuerpo de referencia: tiem po y espacio ya n o son considerados absolutos . 37. se ve con claridad que el m ovimien­ to.. lejos de ser absoluto. p o r consecuencia... 8 Ibid.7 hay cam po electrom agnético y cam po cuántico tam bién. Prélac y Albino Arenas Gómez. El significado de la relatividad. p. m ientras que huye del rayo de luz que procede del foco A: “verá antes el rayo de luz procedente de B que el que proviene de A". sostiene Einstein.

11 De esa tesis se deriva un concepto nuevo de causali­ dad. afirma Heisenberg: las experiencias de los últimos años m uestran que. Leroy. p. traducción de Ute Schmidt. los concep­ tos determ inistas d e la m ecánica clásica se derrum ban. la causalidad de Newton se hace añicos. Según él. dice H eisenberg. 47. Grijalbo. 201. La relatividad. como u n a parte de las acciones recíprocas en tre la sociedad y la naturaleza. “sería necesario conocer de m odo sim ultáneo la posición y la veloci­ dad del corpúsculo en un m om ento determ inado. dice H eisenberg.10 No se puede hablar de una naturaleza “en sí”. La ciencia debe reconocerse. p ara calcular un proceso m ecánico. la posición y la velocidad de u na partícula atóm ica”. im puestos porque “el m étodo transform a su objeto” y n o se puede separar de él. 12 Ibid. “ella m ism a”. del cual la ciencia es apenas una parte.9 Lo p ro p io sucede con la teo ría de H eisenberg. en las colisiones. p o r lo tanto. no es el propósito d e la investigación". 10 W erner Heisenberg. 11 íbid. que elige. “el objeto de la investigación no es la naturaleza en sí. sino la naturaleza que está som etida a la interrogación hum ana”. de donde se deriva u na nueva teoría y un nuevo principio: el de incertidum bre. Los principios causales de la física clásica no p u ed en ir más lejos pues. del m étodo y del instrum ento con el que nos acercamos a ella. 1962. P or consecuencia. adm ite límites”. París. p. Para las ciencias de la naturaleza. pues ya “se ha establecido que es im posible determ inar simultá­ neam ente. p o r ejem plo. . México. estamos ya inm ersos “en un diálogo entre la naturaleza y el hom bre”. 29. p. p. debe hablarse de la naturaleza en su relación con el hom bre. y eso es precisa­ m ente lo que la teoría cuántica estima im posible”. La nature dans la physique contemporaine. explica y ordena. E.. desde luego. partículas simples e inalte­ rables en la base de la estructura material? No. trad.12 ¿Qué perm anece fijo? ¿Hay elem entos. Gallimard. de Ugné Karvelis y A.cartes n o estaba tan equivocado al creerse obligado a n eg ar la existencia d e u n espacio vacío". el conocim iento de los átom os y su m ovim iento en sí. a voluntad y de m anera exacta. 34. mejor. con total “ind ep end en cia de nuestra observación experim ental. de m odo que “el m étodo científico. “las partículas elem entales se transform an las unas en 4 Albert Einstein. en su vínculo con el desarrollo tecnológico. Nuestra im agen de la naturaleza depende.

las otras. según postula Kant? Más aún que con las tesis de Berkeley (este idealismo negativo. la filosofía se debiera escandalizar con Freud y Lacan. podría decirse que “todas las partículas están hechas de la misma substancia". pero otros son inestables. “escándalo de la filosofía”). A quí subyace otro problem a central. la sensibilidad. en sí mismas transitorias y n unca definitivas. ¿Qué ocurre hoy en otro cam po. ¿Qué es esto? ¿Qué significa esto? El lenguaje es el sujeto: he allí la propues­ ta de Lacan. p o r debajo del discurso de la razón. El sujeto filosófico ¿es el sujeto racional. en Heisenberg. el sujeto de la enunciación tam bién se vuelve relativo: la velocidad de u n cuerpo d epende del sitio donde esté el observador. el n eutrón.13 De aquí deriva H eisenberg u n a conclusión: la de que las teorías físicas depen­ d en de los adelantos tecnológicos y son. en efecto: Descar­ tes abrió la p u erta insom ne del cerebro y nos obligó a dudar. en el cam po de la palabra? Freud y Lacan dem uestran que.pues toda palabra está dirigida a al­ guien). ima­ gina y siente. El cogito engloba la totalidad del flujo de la conciencia (la razón. nuestra im agen de la naturaleza d epende del avance tecnológico: esto im plica tanto al sujeto de la enunciación cuanto al sujeto del enunciado. con una enorm e disipación de energía" y. de Darwin y de Marx. ¿es así? El cogito se ha visto como fundam ento de la conciencia. Estamos en un punto distinto al de la ciencia clásica. Algunos de esos “estados” son estables (el pro tó n. tam bién duda. En Einstein. que existe bajo diversos estados. la voluntad). el electrón). Aquí está la piedra de tropiezo. p o r consecuencia. todo sujeto racional po­ sible. A delantándose a Lacan. A su vez. la ciencia de Newton y de H um boldt. p o r eso. desea. discretos y es­ tacionarios. el cogito. El cogito tiene varias funciones: sólo u n a de las m uchas que posee es la que se llam a razón. algo latente clam a p o r respuesta (. afirma. el cogito. El sujeto. implícito: el sujeto . pese a todo. ¿Qué caracteriza al cogito cartesiano? ¿La sola racionalidad? No. más que con Berke­ ley. es refundido p o r el inconsciente: “el Ello habla". Descartes afirm a que el cogito es una cosa que duda y que desea. concibe. cada u na representa u n estado transitorio de una m ateria hom ogénea. niega. la c a n se dice h ered ero de Descartes y el cogito. esa cosa que piensa. en el fondo. el sujeto del enunciado se vuelve relativo: no hay ni espacio ni tiem po absolutos.

257. Así. po r ejem plo) y la realidad. repetición. en tanto que se estructura com o lenguaje. ese sujeto que es otro sujeto. Descartes. y sinécd o q u e” o “las condensaciones sem ánticas. con las que el sujeto m odula su discurso onírico”. 16 Ibid. quién? No a él. aposición”: dice que son “los desplazamientos sintácticos. El lenguaje es u n a totalidad. incluso si no encuentra más que el silencio. antonom asia. retorcedoras o seductoras.. sino a la razón. p. pero la estructura (Ello) m e ex­ presa tam bién: “no hay palabra sin respuesta. Escritos.. a su vez. ibid. Lacan. “Función y campo de la palabra”. 257. com o u n sujeto claro y transparente (el u Jacques l. México. 13 IbitL. hipérbaton o silepsis. el sujeto universal. el sueño posee “la estructura de u n a frase” o “de u n a escritura’’ y el deseo del sujeto tiene com o p rim er objeto el “ser reconocido p o r el o tro ”. Arcanes. sujet. la analítica o la de una lógica de la claridad y la distinción): en Lacan. disimuladoras o persuasivas. el sujeto se constituye en Lacan. p. o demostrativas. p. . 237. catacresis. el inconsciente es “el discurso del O tro ”. bajo la dirección de Erik Porge y Antonia Soulez. Siglo XXI Editores. p u ed e reducirse a una estructura ló­ gica. 1995. u n a estruc­ tura ind ep en d ien te de todo sujeto individual y. ¿Q uién oye a H e rád ito . F reud y Lacan han hecho saber que el sujeto racional. solam ente (que. está som etido a todas las astucias de la razón (para reco rd ar a H egel). este sujeco por cuya boca el lenguaje habla. trad. le.acan. re­ gresión. alegoría. m etáfora. Puede leerse.16 Así..15 H e aquí la piedra de escándalo. Lacan ha escrito: “Elipsis y pleonasm o. volumen 1 . Tam bién se podría postular que hay isomorfismo en tre un m odelo m atem ático (de la m ecánica cuántica.supone que la estructura del lenguaje (de la razón) guarda u n a re­ lación isom orfa con la realidad. no hay duda: heredo esa estructura y en ella m e expreso. todo sujeto racional posible. Debo este texto a la generosidad de mi amigo Néstor Braunstein.14 El discurso no responde a la estructura del enunciado (Ú7toK£Í|i£- vov). Silencio. con tal de que tenga un oyente”. que no es cabalm ente el du eñ o de su razón ni de su palabra. a la razón. 1996. al mismo üem po.e mom mt cartisien. ¿A quién habla el sujeto individual Heráclito? ¿Q uién es Heráclito? El mismo ¿es Xóyoq? He- ráclito se dirige a los hom bres que serían sabios si supieran que no lo oyen a él sino a Xóyoi. metonimia. para entrar más en estos asuntos. sea la aristotélica. de Tomás Segovia. con bastante provecho. I. París.

¿es correcto o no que la filo­ sofía denuncie esta piedra de tropiezo. com o en efecto se trata. que sirvió para contrastar culturas. com o hicieron H eráclito. inclui­ do el campo de las ciencias sociales. se debe p reo cu p ar tam bién del sujeto d e la enunciación. de la caverna hacia la luz. Así. el inconsciente (el dem onio socrático que nos habita). no im porta sólo el enunciado: tam bién im porta otro. el yo. p o r lo tanto. que se estructura sólo por interm edio del lenguaje (p o r la cadena de los significantes). el je. El m étodo estructuralista lo originó en lingüística Ferdinand de Saussure. Descartes o Kant. él m ismo. hacia lo pro fu n d o y la oscuridad. la teoría de la evolución fue llevada. lisa y llana­ m ente. el comparativo. el psicoanálisis escarba hacia dentro del sujeto. si en verdad es productivo. Pero es necesario señalar que el sujeto lacaniano. desea. Si la filosofía escarba. ¿No se debería. al que se dirige. co n d en ar este escándalo? Deseo hacer otra cosa. es la aportación sin duda decisiva de Freud y de Lacan. A su vez. no es inocuo el pronom bre personal del sujeto de la enunciación. el otro sujeto al que la palabra se encam ina (o sea. p o r qué habría de interesarle a la filosofía lo que postula Jacques Lacan? Si se trata de u n escándalo. se volvió después un m étodo de alcance planetario en H um boldt. o el pronom bre de la prim era persona del plural. Lévi-Strauss exam inó la lógica que preside el pensam iento salvaje y el conjunto de los mitemas básicos de la hum a­ nidad: desde allí pasó a otras ciencias hum anas. con razón. Examinar. Eso escandaliza. el ego. El m étodo analítico-sintético de Descartes pronto se extendió a la física.cogito cartesiano) y opaco (el sujeto freudiano del deseo). nosotros. O tro m étodo. a la filosofía. ¿Por qué le interesa al filósofo o. habla. . en un terreno cual­ quiera de la cultura. los lapsus del lenguaje. a la biología y a otros campos de la ciencia. desarrolla a su vez nuevos frutos en otros campos. En tanto que sujeto de la enunciación. si m e desdoblara en otro. la refute y la rechace? La fi­ losofía ¿acaso no exige la prioridad de la razón y la conciencia? Freud y Lacan nos llevan hacia la som bra y el abismo. desplazado más tarde p o r el se im personal. los aspectos som bríos de la palabra. del terreno de la biología al de la antropología y la ciencia social. lo que postulan Freud y Lacan ilum ina el conjunto de las palabras que enunciam os -a sí esta luz sea una luz turbia y oscura-. bajo su luz. el sujeto del deseo). p ero se hizo fructífero en etnología y produjo resultados asombrosos cuando. Así com o el m étodo postulado p o r un autor. im porta saber si es la prim era persona. Pasa por la cadena de los significantes.

pero afirma que este sujeto es atravesado p o r el inconsciente. R educir el lenguaje a fór­ mulas m atem áticas precisas se opone al postulado lacaniano que ve en el acto de la enunciación al sujeto que habla y que se dirige al Otro. el deseo. Lacan ha recordado. . quien postuló la perm anencia del ser. este rasgo del lenguaje (del sujeto. La filosofía debe ser hum ilde y reconocer que posee tam bién un lado oscuro. Sobre estos asuntos guarda un om inoso silencio la filosofía. el deseo del deseo del otro. que el Da-sein. Frente a Spinoza. ¿Diré que el deseo más fuerte de todo sujeto racional posible es el deseo de n o ser? F reud y Lacan ilum inaron. con luces sombrías. el deseo del otro. Lacan ve al sujeto com o sujeto racional. con Heidegger. que el sujeto está hecho para la m uerte. digo. el Ser-ahi es el ser para la muerte-. el Ello). el lado oscuro de la palabra.

Para hacerlo. obliga a u n a ciencia. Thomas S. nada m ejor que exam inar las teorías de algunos grandes teóricos del conocim iento científico. ¿Q uerría decir que la rea­ lidad hizo obsoleta la profecía? No. en m odo alguno. a desarrollarse). NUEVAS PERSPECTIVAS EN EL HORIZONTE LA FILOSOFÍA DE LA CIENCIA Hemos hecho u n recorrido p o r el interior del edificio de la razón. todo lo contrallo. en últim o térm ino. de varios filósofos de la ciencia. aquí y ahora. al propio tiem po. lleno de vida. el libro está plagado de problem as {hecho que nos obliga a pensar. hubiera entrado en crisis. m arcó u n hito en la in terp retació n filosófica de la ciencia. el libro de K uhn está. en este caso a u n a filosofía de la ciencia. con la que se abrió la Edad M oderna. la Edad de la Razón. a la que se da un nom bre extraño: la E dad Posm oderna. es evidente el indisoluble vínculo entre la ciencia básica y la tecnología. mejor. así. oscuros y confusos.9. creo que es necesario recapitular y p regu n tam os qué conocem os y cóm o lo conocem os. aún hoy. au n q u e n o se halle su solución. com o sí la M oderna. Em piezo p o r el exam en del concepto central. digám oslo así. hoy como nunca. si se p o n en a la luz de para­ digmas distintos a los suyos. Kuhn Los tres conceptos q u e com ponen el título del ensayo de Kuhn me parecen. pero. en la posibilidad de su vigencia: form ular un problem a. Es verdad que ahora se insiste en que hem os llegado a una nueva etapa. Esta pala­ . Kuhn. que fue la profecía inicial de Bacon y Descar­ tes. Cabe ah o ra que nos preguntem os qué sigue en pie. Sin em bargo. para usar el lenguaje de René Descartes. el que sirve de goz­ ne (o de enlace) a los otros dos: él concepto de revolución. Por supuesto. en esta pasm osa y severa construcción. Em pecem os p o r el exam en de las tesis de Thom as S. ¿Es ya una ruina? La razón ¿ha sido destruida? ¿Nos movemos h o y en tre escombros? No parece que sea. Por lo tanto.

la revolu­ ción de u n a esfera celeste es circular. describe de m anera racional. la form a de un cambio súbito y radical en el gobierno de una sociedad (de este m odo la registran todos los diccionarios de la lengua española. digo. aunque no venga de ella. después de la Revolución francesa). en la bóveda celes­ te. M atteucci y Pasquino . Diccionario d i polí­ tica. se opone a la idea de revuelta o alboroto. Revolución se opone a evolución. a u n orden pre­ establecido que ha sido turbado ”. la vuelta al es­ tado inicial. 1991. Siglo XXI Editores.bra ha cobrado. A partir del siglo’ xvii . la idea de revolución expresa cómo algo vuelve al p u nto de partida. de 360 grados. la pala­ bra revolución es muy reciente (el Dictionnaire Robert la sitúa en el sigló x v m . bajo la entrada “revolución”. pongo por caso. hasta colocarlo en el p u n to opuesto. Digamos que en esta im agen se trata sólo de una media revolución. México. cerrada. la restauración de la m onarquía. . La revo­ lución indica un cam bio profundo y la acepción nace de la práctica polídca. El libro de C opérnico se llam a De las revoluciones de las esferas celes­ tes'. se llama revolución a la órbita de un cuerpo en el espacio. desde un p u n to im aginario hasta otro. Viene. Con este sentido.1 De ese m odo. del drae y el M artín Alonso al C orom inas y el M oliner). M ientras que en la m ecánica y en la geom etría. en su sentido positivo. la revolución ingle­ sa de 1688-1689 representa “el fin de u n largo periodo m arcado por u n a guerra civil y la restauración de la m onarquía inglesa”. en la geom etría racional que describe el curso de los astros y los planetas. esta palabra será usada com o térm ino político: “indica el retorno a un estado precedente de cosas. m atem ática y geom étrica el giro de un astro hasta que vuelve a su pun to de partida. tanto en Inglaterra com o en Francia. En la m ecánica racional. en la m ecánica celeste. ya se sabe. Adviérta­ se: la palabra revolución significaba. Nicola Matteucci y Gianfranco Pasquino. Pero la idea actual de revolución es otra y tal vez venga. establece el Diccionario de política de Bobbio. de Marx. hasta en política. ¿Por qué tenía este significado? Porque el concepto viene de la m ecánica y en ella se llam a revolución al giro o la vuelta que da una pieza sobre su propio eje: un m otor da un cierto núm ero de revolu­ ciones p o r m inuto. en el im aginario popular. la idea política de revolución cam bia de m anera 1 Norberto Bobbio. del verbo latino volvo (volver). el mismo. Vista así. de u n giro de apenas 180 grados: el movi­ m iento sitúa en la parte baja lo que antes se en co n trab a arriba.

que el concepto de revolución. One by one. de Agustín Contín. insistiré en que la revolución política. además. leyes y teorías al caudal de inform ación que p ro p o rcio n a el libro de texto científico c o n tem p o rán eo ”.2 No hay continuidad. no hay transición sino crisis. or theerry to the body o f information supplied in the eonteinpora- ry Science Uxt. concept. La im agen que ofrece Kuhn es la del cambio radical. El texto de la edición inglesa dice-. pues. p o r ejemplo. com o concibe el desarrollo H u m b o ld t). com o ya lo hem os visto. p. p. como ya lo dije. la Nueva España. 219. N ada se conserva de la antigua ciencia (o del paradigm a añejo): se pasa de u n estado de cosas a otro estado de cosas: de allí el concepto clave de estructura. f c e . tras p u nto y aparte: “Pero no es así com o se desarrolla una ciencia ” . dijo Leibniz. in a process oflen cúmpared to the addition o f bricks tfí a building. “los científicos han ido añadiendo uno por uno hechos. A pesar de esto. L a estructura. sino m ediante la sustitución violenta de paradigmas. a través de saltos: un paradigm a sustituye a otro. sino ruptura. del que más tarde 2 Thomas S. aun la más radical. de las revoluciones científicas. México. 1996. se op on e al de evolución. C oncebir el cam bio como evolución nos lleva a u na im agen tranqui­ la. Luego añade. Así lo postularon Buffon. Sucede. law. “En un proceso com parado frecuentem ente a la adición de ladrillos a un edificio”. Por esta causa. R ut that ¿s nol the way a Science develops ( The Structure o f Scientific Revo- lulions. conceptos. totalm ente distinto. a la tesis que sostiene que los cambios se p ro d u cen de m odo gradual. len­ tam ente y sin saltos: Natura non facit saltus. Kuhn. 1971. sñentisls have added another fact. se ve obligada a conservar ciertas estructuras de la form ación social anterior (p o r ejem plo. . K uhn es claro y dice que la ciencia no se desarrolla p o r acum ulación de hechos. “desata sin ro m p er” los lazos que la unen al im perio y de ese m odo reconoce los tratados internacionales. de equilibrio (así es. sí el movimiento se contem pla desde el ángulo de la m ecánica y de la geom etría. es decir. señala Kuhn. en do n d e se originó. erad. leyes y teorías. tan caro a Kuhn.total esta perspectiva. conceptos. The University of Chicago Press. quisiera advertir que la idea política de revolución en verdad expresa sólo u na sem irrevolucíón. las leyes que n o es posible destru ir): así. La revolu­ ción es violenta. 140). sin duda alguna. pacífica. Lam arck y Darwin. la evolución. se afirma en los Tratados de Córdoba. p o r m era acum ulación. C oncebir el cambio como re­ volución conduce a ver sólo saltos súbitos y p o r supuesto radicales: se pasa de u n estado de cosas a otro estado de cosas.

1993. Flammarion. p. p o r u n m étodo casuístico. ju n to a la rueca y el hacha de b ro n c e ” . tampo­ co está en este m useo el proceso de la fundición de metales. op.4 ¿Qué cosa está en un museo y en especial. No voy a entrar en la crítica del concepto de paradigma. ii. Moscú. en uno de antigüedades? Lo que no sirve. viene de u n a idea. 340. coord. en Marx-Engels. pero no han salido de ella? Lo propio ocurre respecto de la revolución más profunda que la historia conoce: la revolución que nos hizo pasar del vínculo mítico 3 Kuhn. 1999. México. Obras escogidas. 149. 92. Siglo XXI Editores. em pezaré p o r exam inar un texto de Engels en donde se dice: “la sociedad. de la teoría clásica de la evolución. Dice Kuhn q ue “tas revoluciones científicas” son consideradas p o r él tan sólo com o los “episodios de desarrollo n o acumulativo {non-cumula tive deütlopmenlal episodes) en que u n an­ tiguo paradigm a es reem plazado". De esta suerte. re­ visada por Federico Alvare? y Jaime Labastida]. 5 Véase Michel Serres. más im portante que lo anterior. Les origines de la Geometru. la propiedad privada y el Estado”. diré que n o se hallan en ese museo ni el hacha ni el bronce mismos ni. dos tomos. passim [hay ed. La im agen es poco eficaz. París.. de Ana María Palos. lo que se guarda como simple m em oria de épocas pasadas: por eso el hacha de bronce se halla en el museo ar­ queológico. “El origen de la familia. aun cuando han surgido en el curso de la historia. se conservan. por Imre Laicatos y Alan Musgtave.m e ocuparé. vol. de estructura). p. Sin em bargo. “p o r otro nuevo e incom padble” (by an incompatible neiu one) r Q uisiera decir que esta im agen es poco sólida y. enviará toda la m áquina del Estado al lugar que en­ tonces le ha de corresponder: al m useo de antigüedades. ed. H e aquí estructuras profundas que. profundo. o sea. no sin advertir que no in ten to dem ostrar. española. en el fondo. 1996. española. inglesa. mis tesis (deseo m ostrar otro senado. p. ed. Ediciones en Lenguas Extranjeras. passiin). poco revolucionaria (en el sentido político del térm ino). según la cual u n a especie nueva sustituye a otra. O tro tanto sucede con plantas y animales domésticos: entraron en la casa del hom bre de la Edad Mítica hace miles de años y en esta casa se han transform ado. latente. en una parte o en su totalidad. a pesar del cambio de todo paradigm a social. 4 Federico Engels. Cambridge Univer. trad. tan caro a Kuhn porque ya fue muy bien exami­ nado por Margaret Mastennan en su ensayo “The Nature of a Paradig" (en Criticism a n d the Growth o f Know kdge . vieja.sky Press. Expondré algu­ nos casos históricos p ara m ostrar que el asunto n o ocurre así. cit.. .

las míticas. a otra vinculación mítica. olvida sus restantes funciones. Essai sur la philosophie naturelle de ¡a biolagie modeme. un conjun­ to de talleres independientes. Por regla general. perm anece. Igual que en el siglo xvi. incluso. que denota la negación y la conservación que viven al m ismo tiem po los procesos.. tal vez se podría adoptar la falsa idea de que una forma económ ica sustituye (o. el de la consanguinidad totémica. . Han desaparecido m ultitud de formas sociales y. 17?. con el suelo: hoy vivimos todavía bajo el impacto de esta transform ación de Clístenes. la plan­ ta productiva. que el de Kuhn. París. Lleva en sí y hasta en la estructura microscópica de sus proteínas. sino tam bién de cualquiera otra especie anim al en razón de la dualidad. habría de desaparecer al surgir la nueva. E n g els reduce la función del Estado a ser sólo un instrum ento de re­ presión de clase. Las sociedades m odernas h an hecho suyo el principio jurídico nacido en la Atenas clásica. enlazados en una m anufactura hetero­ génea que existe en una vasta escala planetaria. m ientras que el vínculo con­ sanguíneo aglutinaba a grupos de 50 mil hom bres. jurídica. p or el que es posible vincular a varios millones de personas en cuerpos jurídicos estables. física e ‘ideal’. Esto es verdad no sólo con respecto del hom bre. Sin em bargo. descrito por Marx en Das Kapital. En tanto que la m anufactura orgánica es superior a la heterogénea. en la econom ía global. los rasgos si no es que los estigmas.6 Los conceptos de revolución y estructura son usados por Kuhn en un senddo superficial y p o r esta causa es preferible utilizar el con­ cepto hegeliano de Aufhebung. sin em bargo. et la nécesúlé. diré tam bién que la posible extinción del Estado m e parece asunto discutible: el Estado es el garante de la ley y acaso tiene su rem oto origen en el tabú y en la prohibición del incesto. Du Seuil. no es así. de su ascendencia. Si se ve el proceso histórico del nacim iento del capitalismo. El exam en de la m anufactura nos ofrece otro caso característico. a la relación de orden político. Hoy. o sea. En el terreno de la biología. pues. Le hasard.personal. puedo afirm ar lo mismo (cito al Prem io Nobel Jacques M onod para el caso): “Todo ser viviente es tam bién u n fósil. Por eso mismo. Mi concepto de estructura es más profundo. en las maquiladoras actuales se ensambla aquello que los peque­ ños talleres aislados fabrican p o r su lado. de la evolución de la que es heredero ” . si mucho. es un inm enso taller. este tér­ 5 Jacques Monod. destruye) a la anterior. la pro­ piedad de la tierra y la vinculación mírica del hom bre al suelo. al Sfificx. p. peor aún.

la persuasión. Así. el de estruc­ tura. trad. sino que acom paña a toda investigación científica que realm ente se precie de serlo. Buenos Aires. trad. Hachette Argentina. Diré lo propio de la escritura. p ero toda estructura profunda se conserva: u na vez que ha nacido el pensam iento m atem ático. y la ciencia que nace en u na época de crisis. trad.7 Exam inaré ah o ra el prim er concepto usado p o r Knhn. 1956.m ino ha sido traducido al idiom a español com o superación• así lo han hecho José Gaos. u na estructura (o. que no ha sustituido a la oralidad. sino que la com plem enta. rcE. Filosofía real. las sociedades con escritura conservan el habla com o la form a de enlace cotidiano en tre los seres hum anos. que h a sido tom ado com o el de un cuerpo de doctrina. Universidad de Puerto Rico-Revista de Occidente. estable. ed. Wenceslao Roces y José M aría Ripalda . según la je rg a de Ruhn. Ciencia de la Lógica. trad. de José María Ripalda. pese a su coherencia interna. de la filosofía y de toda form a de expresión clara y racional. facciones sabré la filosofía de la historia unive sal. como si sólo p o r medio del consenso. se diera el concepto de ciencia (tal vez el de “verdad”. 1984. Insistiré en lo que ya he señalado: Kuhn no es capaz de advertir que en todo proceso. Madrid. de Wenceslao Roces. . q uedan sedim entos. para él. Madrid. El parte de la oposición entre la ciencia normal. en Jonia. f c f . Nadie cree que sea verdadero el siste­ m a geocéntrico ptolem aico. para decirlo con las viejas palabras de la escolástica. y trad. Parece como si la idea de verdad careciera de fundamentum in re. de Wenceslao Roces c o n la colaboración de Ricardo Guerra. el heliocéntrico: no existe un solo astrónom o que lo haga suyo. desde luego. José F errater Mora. tam poco discute nadie que la órbita (abierta) de un cuerpo celeste deba ser descrita p o r m edio de instrum entos racionales (geom étricos y m atem áticos). in ter­ nam ente coherente. Lecciones sobre la historia de la filosofía. pongo p o r caso. 1953. México. lo mismo revolucionario que evolutivo. dejóse Gaos. México. Por último. Rodolfo M ondolfo. 7 George Wilhelm Friedrich Hegel. Fenomenología del E spíritu . 1966. con Tales de Mileto. f c e de España. acaso el voto mayoritario de los científicos. nunca más se pierde. concepto problemático por excelencia). “verdad” es aquello que un grupo de científicos considera tal. he de exam inar el concepto de ciencia que Kuhn utiliza. 1955. p ero lo propio podría decirse del copernicano. un “paradigm a" científico). Es obvio que el despliegue espa­ cial del pensam iento ha contribuido al desarrollo de la ciencia. Kuhn indaga. Sin em bargo. Se po d rá sustituir. a pesar de esto. de Augusta y Rodolfo Mondolfo.

Al contrario. p. que está lleno de suge­ rencias decisivas. a filosofía de la ciencia física. aprobaciones. española. en el fondo. 10 Sir Arthur Eddington. Prelat y Al­ berto L. ed. de Carlos E. 1946]. según Kuhn? ¿Quién es? ¿Cómo constituye su lengua y sus procesos cognitivos? Para d ar u na respuesta a las interrogantes de Kuhn. 170.9 A pesar de mis débiles objeciones. Lelong. pero m e da la impresión de que Kuhn aplicara a la ciencia el parám etro (o el “paradigma”) de la “democracia” al uso. a la vez que. Buenos Aires. Cambridge. ed. Como si la ciencia se redujera a una cuestión de consensos. acaso haya alcanzado un p u n to cu lm in an te en las co n cep cio n es q u e expresa Sir A rth u r Eddington en la serie de conferencias que pronunció en el Trinity College de la Universidad de Cam bridge el año de 1938 y que fueron publicadas bajo el título The Philosophy of Physical Science. votos o qué sé yo qué otra cosa de orden m eram ente deliberativo (por medio de la cual se habría de adoptar una forma cualquiera de “decisión”): sólo en ¡as páginas finales de su ensayo se ha incluido el térm ino “verdad". restarle sus inm ensos m éritos. pero como “una fuente de la convicción de los científicos ”.[(> En esta 8 Kuhn. en m odo alguno. 1939 [hay ed. de hom enaje. 9 Ibid.s No sé p o r qué. 262. toda la filosofía de la ciencia estableci­ da por Kuhn si n o u na teoría del sujeto científico? ¿Qué hace este sujeto. inglesa. desde el siglo x v n en adelante. M. la democracia estadunidense. Arthur Eddington El proceso de de construcción del edificio levantado p o r la ciencia m oderna. por supuesto. Sudamericana. /. quiero decir. cil. . trad. p. The Philosophy o f Physical Science.hacia el final de su ensayo. debo decir que el libro de Kuhn es u n caso brillante de filosofía de la ciencia. española. tal vez convenga volver la vista atrás y exam inar las tesis de A rthur Eddington. op. creo que mis críticas constituyen u n a form a im plícita de reconocim iento. que ha m arcado un hito en la historia de la filoso­ fía de la ciencia y que discutir sus conceptos no implica. Pero ¿qué es. Karl P opper e Im re Lakatos. por la garantía de verdad de un paradigma hecho en la com unidad científica y responde con una pregunta a esa interrogante: “¿qué mejor criterio puede existir que la decisión del gru­ po científico?" ( What better criterion than the decisión of the sáentific groufi could there bet). London.

astrónom o y profesor de filosofía experim ental en Cam bridge. en verdad. ¿Qué conocem os? ¿Cómo conocemos? Si. el “físico” y el de la ciencia física. pues. el problem a de la validez científica de nues­ tro conocim iento. tam poco. desde Albert Einstein. que conocem os “form as”. del ‘‘universo de la ciencia física".11 Pocas veces podem os en co n trar expresado. diferencia entre el universo físico y el universo de la Física. con mayor claridad.. sólo “probabilidades". ¿Existe algún re­ ferente? ¿Cuál es el origen de nuestros conocim ientos? (Dejo para una discusión inm ediatam ente posterior. de acuerdo con la teoría de la m ecánica ondulatoria. ¿por qué postular la existencia de esos “dos” universos. La versión inglesa dice así: The physícid universe is the morid which physical knowledge is formulated to describe. “estructuras” o. retom a los logros obtenidos p or la física m o d ern a en sus dos ramas fundam entales: la teoría de la relatividad. 159). 219 en la edición española. p. Quizá. and there are no difference between ihe physical universe and the universe o f physics (op. Eddington ha vuelto a la vieja fórm ula de Hum e: sólo conocem os nuestros pensam ientos. com o hace Eddington? ¿De qué tenem os conocim iento “científico”? ¿Del “universo físico” o del “universo de la ciencia física”? Si son idéndcos. no existe diferencia entre ‘'uno" y “otro ” universos. sir A rthur E ddington. p. . u n a posición ■filosófica extrem a. fundam entalm ente). Dice Eddington: “El universo físico es el m u ndo que el conocim iento físico supone describir y n o existe diferencia entre el universo físico y el universo de la Física” . nada nos dice. el conocim iento cierto.) Eddington ha llam ado a su teoría u n a física trascendental. sólo podrá ser de aquello que la ciencia física construye o postula. Según él. en evi­ dente alusión (o bien. cit. si la diferencia ha sido borrada.serie de conferencias. y la teoría de la m ecánica cuán­ tica (en W erner H eisenberg. según la teoría de la relatividad. de la posible existencia de los “átom os” ni de las “partículas” subatómicas. tam bién la deno­ mina u n “subjetivismo selectivo". m ejor aún. cuando exam inem os las teorías de P o p per y de Lakatos. 11 IbiíL . Afirma. En últim a instancia. como postula Eddington. el v erd ad e­ ro co n o cim ien to lo es sólo y en todos los casos. Dicho con otras palabras. eso sí. Veamos. o sea. si no existe. el conocim iento científico. no conocemos ni la “mate­ ria” ni “el m u ndo objetivo” (sobre el que no se p ronuncia en el sentido de si existe o no). “relaciones”. como u n hom enaje) a Kant.

las antinom ias kantianas a través de un subterfugio m atem ático). com o quiere Eddington. pues dice Jbeliene 15 747 724 136 275 002 577 605 653 961 181 555 468 044 717 914 527 116 709 366 231 425 076 185 631 031 296 “protones y el mismo nú m ero de electrones ” . la totalidad de los núm eros naturales. en el caso de las “últim as estructuras" del univer­ so físico. cerrado. E ddington postula un “concepto estructural de existencia. ahsurdo e im aginario. Dice que el universo es curvo. E ddington cree que es posible m edir. Por lo tanto. hay. de electrones y de protones en el universo. si el universo tuviera u n límite en el tiem po y en el espacio. como no sea el símbolo ac o N. según “cree”. que posee u n significado m atem ático definido ” .12 Así. el universo no sólo tiene lím ite en el tiem po y en el espacio (resuelve. el universo p ro ducido p o r las “observaciones” de la física teórica. No hay idiom a que contenga voces suficientes para decir (o escri­ bir m ediante conceptos) este núm ero. o sea. 170 d e la edición inglesa. p o r consecuencia. tal como lo sostiene el propio Eddington u n poco más adelante (pp. P or esta causa. ¿qué es lo que se oculta. sería el “C reador”. aún hoy. 2 2 3 . m ucho m enos aú n un n ú m ero exacto. el núcleo de la discusión filosófica. p o r cierto que con toda exactitud. en lo que a la ciencia física se refiere (incluida la hipótesis de la Gran Explosión o el Big Bang. el “universo” (quiero decir. ¿Por qué este nú m ero exacto de protones y electrones? Eddington h a vuelto a las añejas form ulaciones de Spinoza y de Kant: la ciencia formal p u ra h a postulado un conocim iento cierto. de la edición española y p. Sin em bargo ¿qué habría más allá de ese "límite”? ¿“O tro” universo? ¿Un ser diferente? Ese “otro ser”. Para sir A rthur E ddington. resultaría imposible o b ten er ni un núm ero aproxim ado.. o lo que se hace ostensible en estas posiciones y “creencias”? Si el n úm ero (N) de electrones y protones fuera finito. Pero. 15 Ihid. “su” universo). es el siguien­ te. al contrario de lo que sostiene Eddington. pues. 240-241). diferente. en ninguna lengua. que nada ni nadie será capaz de modificar. fuera infinito. se podría sostener u n ‘‘inicio’' (tem poral y espacial) y u n “fin” (igualm ente tem poral y espacial). sobre el cual diversos astrónom os han t2 Ibi<L. Sólo puede escribirse con núm eros ará­ bigos.13 La cifra no se puede decir con palabras. p . ¿Por qué esta fe ciega? ¿Por qué esta “creen­ cia” absoluta en los postulados de la física m atemática? Si el universo. finito y que. . de un m odo absoluto y com ­ pleto. pues.

m atem áticam ente definido. por una parte. hecha p o r él mismo en 1959. 2002. Karl Popper A hora bien. lo que signi­ fica que es necesario un proceso de acum ulación para que el pensa­ m iento alcance a sedim entarse. París. más allá del cual suponen la existencia de un “C reador”. 1963 (he usado la edición de Routledge Classics. en tanto que el universo es construido m ental­ m ente p o r él hom bre de ciencia. 1935. 1988 [hay trad. Además de esta obra magna. hubiera entrado en u na etapa de plena m adurez. para que se alcanzara u n a síntesis superior. La filosofía racional. el creyente y el idealista lo consideran finito. u n a ciencia H Véase Jean Heidmann -astrónomo titular del Observatorio de París-. . Siknce au potril d'eau. He utilizado la edición de Routledge Classics. Para el ateo y el materialista. y a pesar de mis objeciones. se produjo en el m om ento en que Karl P opper publicó su Logík derForschung. en 1935. en cambio. para él. española. 1992. la actividad del sujeto de la ciencia es ya plena. 1993]. cerrado. ed.13 Parece como si la literatura científica. a partir de Popper. es decir. Routledge. edi- Iím Ius por David Miller. Paría. 1985. Vcrlag von Julius Springer. p o r otra. en cuanto al exam en riguroso del proceso del conocim iento científico se refiere. cuyo im pacto se acentuó con la traducción inglesa. P o p p er señala que. hecha bajo el título de The Logic o f Scim tific Discoveiy. como la que ha logrado Popper. Londres y Nueva York. Londres y Nueva York. Siglo XXI Editores. esta sola acción no basta. 15 Karl Popper. cabe reconocer en la pos­ tura de sir A rthur E ddington que. con un principio y un fin. Odile Jacob. Prínceton University Press. com o si hubiera sido nece­ saria una larga época de producciones científicas rigurosas. u n a epistem ología rigurosa. curvo. esto es. Teknea. Así lo dijo Hegel: el ave de Palas A tenea em prende su vuelo al atardecer. Con todo. Insisto. Intelli- gences extra-terrestres.expresado severas y fundadas dudas14) . adem ás de que d ebe realizarse el análisis del significado ( meaning) de las palabras. el físico teórico. el problem a es el infi­ nito. México. la verdadera revolución. Vienna. y u na no m enos larga serie de reflexiones sobre la misma cien­ cia y sus procesos cognitivos. Popper publicó sus reflexiones en dos grandes antologías: C onjetures an d ÍU fulations. Emmanuel Davoust. Silencio en el p u n to de agua. el universo es infinito. 2002) y Popper SeUctions. Logik dar Forschung. Princeton. La primera edición inglesa la hizo Hutchinson en 1959.

el “m undo 2 ” (world 2 ). cit-. cit. 17 Para Popper. A n d the growth o f knowledge can be studied besl liy study in Ihé grcrwth of sáentific knowledge (op. 58 ss.21 Com o “realista” y aun como “realista 10 “The problem of Cosmology”: The problem of understanding the wmld . as p a n of the world (The logic o f Scientifie Discovery.1&Así p o r lo tanto.. el “m undo 3” (world 3). 1967. p. op. 19 Ttwories are neis cosí to catch what we cali “the world ’ (ídem). xviii). “Knowledge: Subjective versus Objective ” en Popper Selections. . que es “el conjunto de los estados de la conciencia” (world of states of consciousness). el p ro b lem a central d e la epistem o­ logía siem p re ha sido -y todavía e s. que se considera un “realista”. The logic o f scierntific knoioled- ge can there f o n be describid as a theory of Iheories. Popper. 16 Ibid. “las ciencias em píricas son sistemas de teorías” y. o sea. pues. toda observación. 21 The world o f objective contents o f tkought.el p ro b lem a del desarrollo del co n o cim ien to y. u n a verdadera filosofía de la ciencia no debe reducir­ se sólo a la epistem ología misma. 37: The empirical sciences are systems of theuries. pp. todo conocim iento “em píri­ co". speciaüy o f scien tifie and poetic thoughts and o f wrnkí o f art {op. o sea. “la lógica del conocim iento científico puede [.19 ¿Pero qué es “eso” que llamamos “el m undo”? Popper. p. p o r consecuencia. p.] ser descrita como u n a teoría de teorías ” . sino que debe incluir la cosm olo­ gía. op.18 Las teorías son una especie de “redes” (neis) que nos perm iten “atra­ par” (lo catch) eso que llamamos “el m undo ” . que es el conjunto de los sistemas teoréticos (theoretkal systems). como una parla del m undo-. ju n to con las obras d e a rte .20 El “m u n do 3" es el m undo de los “contenidos objetivos del pen­ sam iento” y en especial de los “pensam ientos científicos y poéticos"..including ourselves. xix).. 58). de acuerdo con él.. and our knozoledge. constituido p o r “el m undo físico” (the physical world). afirma que ese “m undo” tiene tres aspectos claramente diferenciados entre sí: el “m undo 1 ” (world 1). ” The central problem of epistemology has always been and still is Ihe problem of the growth of knowledge.. el prob lem a fundam ental que im plica la comprensión del mundo —incluidos nosotros mismos y nuestro conocimiento. 20 K. añ ade P o p p er: “El desarrollo del con o cim ien ­ to cien tífico ” . cit. p o r último. pues. de m anera que. Estos tres m undos interac- túan entre sí y poseen u na existencia independiente .de la ciencia. cit. p. el conjunto de la subjetividad y. está sustentado en u na teoría: aun el conocim iento cotidiano o vulgar se apoya en un sistema previo.

que empezó a destacar la filosofía y la ciencia m odernas. u n “substrato” (formal o m aterial. así. una “esencia”. por decirlo así). La aportación de P o p p er consiste en h ab e r reconocido . El conocim iento cien­ tífico. al pro p io tiem po que nos p erm iten d o m in ar la naturaleza (“acercarla” a nosotros. los instrum entos m ateriales y los instrum entos del pensam iento y el lenguaje. Por un lado. Se dejaba de lado el problem a de la construcción del conoci­ m iento científico y. se em pantanó en el problem a del “origen” del conocim ien­ to. que existe con independencia de los otros dos “m un­ dos”. que era el “referente" de la predicación y que perm anecía inalterado. el problem a del conocim ien­ to científico. ¿Quién habla? ¿Quién es el sujeto de la en u n ­ ciación? ¿Qué es el sujeto del enunciado? P opper compara. guarda una estrecha semejanza con la poesía (y el arte en general): se trata de producir u n conocim iento nuevo. se estableció la fórm ula de que el sujeto se limitaba a “reproducir” o a “descubrir” lo que ya esta­ ba allí. La activi­ dad del sujeto científico. se postuló la tesis de que el sujeto era capaz de “crear”. ju n to con esto. las dudas. la creatividad artística con la creatividad científica. se influyen e interactúan. en suma. p or decirlo así. En el sistema de Popper. dice P opper que el “m undo 1” existe y que no está form ado p o r mis pensam ientos. insisto. tam bién se vuelve más sencillo. se postulaba u na “substancia”. de las crisis p o r las que atraviesan las investigaciones de los científicos. Por el otro. Los instrumentos materiales han servido para que establezcam os el dom inio sobre la naturaleza. son un intento p o r o b te n e r u na reapro­ piación de la naturaleza. con toda razón. p ero tam bién el lenguaje. el problem a de la construcción del sujeto científico mismo. Las leyes y las teorías científicas.in g enuo” ( naive realist). o sea. el “m undo”. D entro de esos in strum entos se halla ese “m undo" que P o p p er llam a “m u ndo 3”. Ambos. ya lo dije. nos “alejan" d e ella: se in te rp o n e n en tre la naturaleza y nosotros. nada im porta). que el “m undo S” se aseme­ ja al universo de los contenidos objetivos del pensamiento de Frege (the universe of Frege’s objecíive contents of thought). Los tres. El avance del conocim iento científico no es el fruto de las “observaciones em píricas” sino de los problemas. com o los postulados filosóficos y el pro p io sujeto científico. p o r lo tanto. de la que nos hem os separado (o escindido) de u n a m an era clara. no im porta que fueran idealistas o materialistas. En los sistemas metaffsicos tradicionales. al propio tiem po que se hace más com plejo. El “m u n d o 3” adquiere un estatuto indepen­ diente.

Esta identificación se produce en un nuevo nivel. en cierto sentido. el sujeto de la ciencia. Posee tanta obje­ tividad y tan ta racionalidad com o el “m u n d o 1”. p o r los instrum entos. la naturaleza? Yo creo que hay. Ahora bien. el “m u n d o 1 ” y el “m u n d o 3” son objetivos y se en cu en tran en desarro­ llo. es demasiado pequeño. si el sujeto de la enunciación transform a el m undo (el “m u n d o 1” de Popper) y crea. Pero. nadie en lo in­ dividual crea. p o r sí solo. que no es in erte. en tanto que el hom bre ya no es. el equilibrio ecológico natural es u n equilibrio relativamente corto. una condición necesaria (aun cuando no suficiente). naturaleza: en tanto que ha interpuesto entre la natu­ raleza (el “m undo 1”) y él una sene de instrum entos (el “m undo 3”). por esta causa. ha levantado la negatividad. p o r consecuencia. quiere establecer un lenguaje sencillo y reducir lo com ple­ jo a lo simple. El defecto de toda la “cosm ología” anterior. AI crecer. en donde el lenguaje de la ciencia y el sujeto (científico) de la enunciación tratan de coincidir con el referente. carece de reflexión. al p rogresar el conoci­ m iento científico. el referente inerte del sujeto del enunciado. hay un sujeto que enuncia. En esta negatividad estriba el problem a del conocimiento. El anim al dom ina su espacio sin pensar en él. Así ha construido un lenguaje artificial con el que desea identificarse con la naturaleza (de la que está. Detrás del lenguaje científico. a u n mis­ mo dem po. ¿Cómo superar esa negatividad recuperando. al aum entar. crece igualm ente y se desarrolla el “m u ndo 1 ". em pero. el defecto de toda la ontología pasada. sobre el que m antiene un equilibrio inestable. al que. su entorno. para usar el concepto de Popper. se ha creado a sí mismo. en este largo proceso. la lengua. han creado cuando lo han transform ado. La ciencia ha sido en bu en a m edida reductiva. P or supuesto. com o sí el sujeto de la enunciación no transform ara. pues. El espacio del hom bre es la totalidad. ya desvinculada). Ambos. un m undo ob­ . al desarrollarse. El equilibrio en eí que se m antiene el animal. en un cierto sentido. se ha construido a sí mismo. el defecto de toda la metafísica an terio r (con la sola exclusión de Hegel) es que ha concebido el “m un d o 1 ” com o si fuera estático. el universo. La lengua es una herencia de siglos y en ella nos hallam os inm ersos. Pero el sujeto científico ha creado la razón y. al construir este instrum ento (el conjunto de los m étodos y los sistemas científicos). de m odo objetivo.que ese “m u n d o 3” tiene objetividad y es racional.

todo sujeto racional posible. una explosión. ¿puede ser considerado el universo un “sistema cerrado"? La entropía ¿acabaría con el universo? No sólo no lo sabemos sino que n o podem os saberlo . el re-presentante de la Razón. es tam bién el segundo en el que entran en colapso todas las leyes de la física.22 En efecto. en ese “m undo 3" se en cu en tra no sólo “él m ism o” sino la razón que h a construido. “este” universo. Lo cierto es que ese segundo inicial. con Kant. en el que se produciría la G ran Explosión. Resulta asombroso que la teoría del Big Bang se apoye en la contradicción absoluta de las leyes físicas (de la mecánica clásica lo mismo que de la teoría de la relatividad y de la mecánica cuántica). Crítica. es nece­ sario señalar que hay determ inadas teorías y postulados científicos que no p u ed en ser. m ejor dicho) del Big Bang o la G ran Explosión. Del Big B ang a los agujeros negros. E n este sentido. de Migue) Ortuño. el que nos es dado en la representación. falsificables (antes de P opper quizá se h ab ría dicho: verificable). el G ran O tro. No hay más que un solo universo (yo me in­ clino p o r considerarlo infinito en el tiempo y en el espacio. Así. al m enos en la mecánica clásica tal como la conocemos. Así. si en verdad radica en el criterio de la falsificabilidad.jetivo de sistemas científicos y filosóficos (el “m undo 3” de Popper). la teo ría (la hipótesis. La idea de que es sólo “nuestro” universo. Me limitaría 82 Stephen Hawking. apegado a la segunda ley de la term odiná­ mica. es en rigor un subterfugio retórico. jam ás. pero ca­ rezco de pruebas que puedan dem ostrar esta proposición). passim. lo que postula P opper com o condición de la diferencia en tre una ciencia verdadera y toda posible pseudocien- cia. porque ese sujeto no es un sujeto individual o psicológico sino el sujeto O tro. La construcción del sujeto científico es u na condición necesaria para el desarrollo del conocim iento científico: gracias a él se puede estar relativam ente cierto de lo que se establece en cual­ quier proposición. Historia del tiempo. Más bien. esta ley tiene vigencia sólo en “sistemas cerra­ dos”. trad. indica un im pulso que declina con el tiem po (y la dis­ tancia recorrida p o r los fragm entos arrojados). Un científico com o Stephen Hawking ha establecido que la flecha del tiem po es irreversible. p o r ejem plo. creo que nos encontram os ante u na de las antinom ias de la razón pura y que no resulta posible decidir si el universo es finito (en el tiem po y en el espacio) o no lo es. Como se sabe. 1988. .

con el propio Lakatos. una creencia metafísica con ribetes teológicos. Galileo y Newton. 1999. en suma. además. me parece necesario subrayar que no se puede en ten d e r la historia de la ciencia sin tom ar en cuenta la interacción entre los “3 m undos” propuestos p o r Popper . La teoría del Big Bang es. . Cambridge Universicy Press. los padres nuestros que están en la Tierra. por esencia no falsificable. es ciega " . del sujeto racional m oderno v. pero algo de los m inerales y los gases. en la estructura m ental de nuestra sociedad. Smith y Ricardo. p.. si nos atenem os a los criterios propuestos p o r Karl Popper. 93. diré por últim o. somos parte de la conciencia que se entum e con la nieve de Ulm. Aristóteles y D escartes. El texto de Lakatos dice así: One cannol understand the history o f sácnce withouí taking into account the inte- raction of the three worlds. H egel y M arx. H eráclito y Platón. en The methodalogy ofScientific Research Piogramtnes. Locke y Berkeley. esa nieve que rodeó al hom bre que tuvo un sueño decisivo. que “la historia de la ciencia. L eíbníz y Kant. John Worrel y Gregory Currie. se guardará el ju icio crítico. Sócrates y Spinoza. Cambridge.a señalar que la teoría del Big Bang es. en la m edida misma en que este ensayo se inscribe en un program a de filosofía de la ciencia. H abrá de prevalecer.24 Hoy. del sujeto universal que ha sido levantado a lo largo de los siglos. la sangre que n utrió a los anim ales prehistóricos nos nutre todavía. el carbón y los vegetales. La evolución destruye miles de especies. 23 Imre Lakatos. la razón. 53: history o f Science lo ü h o u t philosophy o f Science is blind. H um e y Buffon. el sueño de la razón. Con Im re Lakatos. Talsificatión and methodology of Scienrific Research Program- mes". Ibid. en realidad. p. filósofos y científicos somos apenas uno de los granos de polvo que llega desde las polvosas calles de Efeso. La h e­ rencia de los siglos reaparece com o el estigma que se p rende a nues­ tros huesos y crece en nuestro cerebro. Hemos llegado al térm ino de este recorrido. Einstein y H eisenberg. Freud y Lacan. Prevalecerá la razón. ed.23 Pero. Somos herederos de la razón filosófica helena. sin la filosofía de la ciencia. H um boldt y Darwin.

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76. 34. 39. 35. 40 Íotó 20 íwtDKgíjievov 20. 93. 52 ^Sov 23 0éo<. 96. 64 £t5a. 8 0 . 145 Ypáipo 41.81. 77. 69 aia^ciiott. 3 0. 28. 195. 23 Koivt 38 xáajia.9 1 . 204. 76 ¿rúva^riL 37 5fj|iO(.9 2 . 21. 28. 8 6 Xéya> 81 \cr¡oq 27. 39. 75. 31. 40. 35. 77. 34. 42. 42. 116 íXri 23. 96. 76.110. 33. 37. 41. 110 eip.217 Sóxa 24 éjró 20. 96. 34. 205. 29.33. 30. 37. 31.ÍNDICE TEMÁTICO cr/eípoj 40 ¿yiapa 40 cu/tía 24. 80 érticmíi-iri 24 ep^evEix. 209 ^lóvoc 94 vó|ioi 169 o5o<. 70. 93 KEÍJiCtl 20 kíveoek. 40. 109. 41. 35.1 33. 38. 21. 79. 41. 34. 55 0 1 K0 5 169 Óvtoc 39 Óvojki 43 oüaía 20. 42. 30. 42. or'Q 'oncxyccwnc. 39. 109 . 23 oXéGeia 93 ápxai 24 7Évcx.

99 (prúcrei 38 mvtoKpáxcüp 138. 41. 1 76. 149 an c h u ra 71. 75. 169 itpota jie^ccve 86 (TÚvTaeii. 110 TOitccv 149 absoluto.165 aceleración 131. 179. 77. 23 torca. 64 Alta E dad M edia 115 altura 71. 119 y relativo 137 abstracción 140. 77. lo 118.178. 85. (jelit) 121 aho rro d el trabajo 173 algo extenso 75 alm a 23. 134. 72. 102. 71 ago 80. 134 anim ales esperm áticos 97 . 134. 153 an ch ura y profundidad 134 análisis 44. 76.<ptXíct 93. 175. 202 del silogismo aristotélico 44 análisis kantiano 116 análisis trascendental 108 analizar 133. 103 acción del m edio 148.177. 180. 193 m atem ática 174 m étodo de la 179 proceso de la 177 accidentes 70. 37. 139. 81 agregados de personas 195 territoriales 195 ahora. 143. 77. 91. 72. 75. 140 tiqXv. 174. 71. 147. 76. 132 actividad del entendim iento 92 adjetivo 70.

202 . 63 baróm etro 157 y efecto 105 bastir 23 causalidad 105. 44.116.136. 114. 183 del cuerpo h um ano 24.187.121. 79.166. 151. 182 ateo 222 carácter átom o (s) 75. 140. 76.134. sentido 80 cera 70. 73. 118. 121. 72. 71. 78. 202. 79 variable 179. 198 cantidad 119 apperzeplion 111 el trabajo o la cantidad del traba­ aq u í (h u r) 121 jo ) 171 arm onía preestablecida 95 de trabajo ( quantity qflahour) 171 arm onía y equilibrio 150 capacidad de abstracción 90. 77. causes 57 210. 68. 40. y m edida 50 75. 199. a u jhebung 84. 188. o m odos 91 86. 133. 75. 119. 44. 122. 217 centros 136 buen. 122 simul tánea y total 114 biología 134. 180. 122 225 axiomas 83. 7 6 . 70. 70. 71. 185. hegeliano 167 139. 47 com posición orgánica del 182 artes c re c ie n te p ro p o rc ió n d e l 182 de subsistencia 194 distribución del 179 mecánicas 56 fijo 179. 57. 76. 152. 87. 92.221.195. 220 de los procesos biológicos 166 metafísico 96 d e sustantividad 43 atributos 71. 77. 76.7 7 . 178. 73. 193 m aterial 40. 131.111 arquitectura 45 capital 173. 43. 159. 72. 76. 95. 68. 64 barbarie 191. 202 cadena d e los significantes 210 certeza 83. 164. 67. 69. 192.123 cálculo d e sí mismo 108. 41. 106. 107. 85. 92. 81 categoría(s) 39. sem ántico 20 191. 184. 73. 157 chose 67. 77 causa 24.ánim as 23 de la palabra 208 A ntigüedad Clásica 135 electrom agnético 206 antinom ias kantianas 221 gravitatorio 206 antropología 127. 134. calidad (el valor) 171 202 cam po e'stmdue 67. 69.134. 104. 182 articulalio 114 producción del 179 aspecto 40.143. 182. 77. 81. circulación del 179 45. batir 23 207 bevmfiUein 112. 129.116.7 8 . 84. 122 infinitesim al 130. cuántico 206 79. 88. 106. 40 idéntica a sus tres 76.147. 166 114.148. 85. 68. 179. 136. 197.158. 74. autoconciencia ( selbstbewufitsein ) 175. 70. 75. 72. 74. 215.131 a efecto 107 de la riqueza 170 Baja E dad M edia SO forma! 40. 56.105.

146 112. ergo su m 205 47. 213. 222. 60. 63 de revolución 213 corolario 87 .1 2 3 . conceptos determ inistas 207 49. 208 65 concordancia 41 aplicada 54. 214. 79. 213. to de Frege 224 171. 24 código genético 165. 119 claridad 202 avance del 224 y distinción 201 científico 84. 55. 57 concreto 119. 136. 24. 208 conservación 217 cartesiano 111. 213 condiciones clásica 208 acción directa de las 162 de la ciencia 222 acción indirecta de las 162 duras 127 de vida 162 em píricas 223 puras de posibilidad 111 en o rd en progresivo 188 p u ra a p n o r i 109.55. 27. 79. 157.166 origen del 90. 54.1 2 0 . 134. estructural de existencia 221 205 teoría del 37 ciencia(s) 23. 169. 57.115. 99. 225.170.2 1 9 de la subjetividad 223 pura 24. qui pense 67.90. 144.215.1 6 6 . 77. el todo 175 intelectual 146 concepto(s) 20. 192. 85. 80.156. 54. claros y discintos 203 220. 64. condiciones de posibilidad del 94 147. 37.177. 43. 53. 43. 110. 117. 149. 106. 61.166. 35.210 construcción 21. 54. 32. 29. 105. 34. 107. 203 com plejo. 92. 63. 142. canstructio 23 32. contingencia 175 216. conciencia 117. 204. 111. 217 construcción del 224 de familias 145 desarrollo del 226 clasificación social 145 em pírico 223 coacervatio 114 genuino 23. 122. 159.118. 78. 78. 50. 30.151. 45. 143. 22. 45. consecuencias lógicas posibles 170 146. 226 clase (s) 132. 219. 23. 218. 90. 135.116. contenidos objetivos del pensam ien­ 145. 112. 24.147. 146. 23. 224. 110 física 135. 81.220. 151. 42 de ciencia 218 contrato 61 d e estructura 215 social 51. 132. 59.constructo 62 58. 121.113. 92 coexistentes 114 p o r causas 95.1 6 0 . 223. clanes 145. 195. Véase también fábrica colisiones 207 a p rio ri 179 com petencia entre capitales 183 del sujeto científico 201. 39. 112. 202. conjunto 1 5 8 .1 6 7 . 203.109. 56. 57 de los estados de la conciencia 223 circulación d e la sangre 43 de los sistemas teoréticos 223 civilización 191. 94. 111. 221 subjetiva 109 m o d erna 130.217. a v ila s 193 100. 27. 40. 62. 24. 42. 205. 50. 119. 225 contradicción intern a 30.1 2 4 básica 189. 107 cogito 73. 44. 193. 70.193 conocim iento 83.

85. ser y pensar 34 burguesa 172. 175. 182 cosmos 22. dem arcación territorial 195 79. Véase Saber ecología 150. 77. 176. Véase Idea Absoluta cualitativo 171 diferencia sim ple 94 cuantitativo 171 d in ero 173 cuanto 119 directorio 155 cuatro discurso lineal 158 elem entos aristotélicos 44 dism inución d e la tasa de ganancia hum ores 44 183 rum bos del Sol 146 distinción 202 cuerpo 136 doctrina celestes 129 del co ncepto 118 órbitas 129 del ser 118 revoluciones 129 de la esencia 118 externo 60 dos planes generales 193 ind efinidam en te extendido 72 áuco 80 d uración 110.202 dem ocracia 219 cartesiana 116 inorgánica 39. 177.81. 138 173. 82. crisis 215 45.178 . 40 en sí 109 derecho(s) 60 extensa 202 derechos de m inoría 22 indefinidam ente extendida 75 ius 32. 74. 43. 23. 225 tecnológico 180. 78. 150. 76. 158 deseo 43 ciencia del 150 desplazam ientos sintácticos 209 crecim iento con repro du cció n 162 determ inación 119 creencia metafísica 227 devenir 119 crim en original 62 de h u m a n i corpans fabrica 24. 103. 169. 79. 75. 78. 137.cosa 67. 174. 80. 44. 156.163. 60 pensante 202 naturales e im prescriptibles 104 que d u d a 78 right 60. 70. 43 crítica de la teoría 179 diacrónico 68 cronóm etro 157 dialéctica trascendental 112 cualidad(es) 119 diese 111. 178 deducciones teóricas de la razón crítica de la 178 136 m étodo científico de la 178 deducción aristotélica 50 política 127.78 de las fuerzas productivas 183 cosifica 67 del conocim iento científico 223 cosificado 202 in tern o 148 cosmología 223. 61 que piensa 77.121 sensibles 103 d ü absolute Idee. 46 criterio m etodológico 174 de h u m a n i rationis fabrica 24. 134. 80. 160 Absoluto econom ía decir. 208 desarrollo verdadera 68. definiciones 84.. 149. 140 da-sein 211 das absolute Wtssen 123. 138.153. 69. 131. 131.

88. M oderna 24. 123 90. 80. 22 no falsificable 227 d e la generalidad 189 espacio 22. 78. 118.224. edificio. 214. 106. 124. 123 h um ano 88. 105. 92. 166. 138. 150 108. 190. 193. M ítica 3. 61. 174. enunciado 38. 86. 161. 165. 87. 110. 73. 92. em pirism o 99. 41.205. 227 Clásica 21. 53. 175.210 parabólico 87 Ello 2 0 4 . 147. 217 clásico 41 extinción del 217 estructura d el 38. 127. 143 abstracto 145 objetivo 119. 112. 188 esencia 21. 30. 145. 150 199. 128. 120. 50. 171. 132. 120. 103. 119. 98. 182. 163. 143. 4 4. 70. 176. 109.1 4 9 . 226 m ovim iento ciencífico de la 176 absoluto 137 teológica 186 abstracto 128. 39. 134. 23. 193 epistem ología rigurosa 222 de pureza total 88 época de crisis 218 discretos y estacionarios 208 . 113. 89. 70. prom edios de la 176 escala biológica 166 edad escolio 87 científica 187. 146. 41 estados episodios de desarrollo n o acum ula­ de cosas 215 tivo 216 de nacuraleza 60. 119.216. 38. 176. 118. 186. 85. 114. 106. 39. 57. 62. 99.132. 109. 108. 99. 6. 78. 216 137. 133. 134. 21. 145. 59.49. 146. 62. 42 123. 89. 121. 140. 144. 141. 148. 180. 91 entom ología m oderna 152 esxe est percipi 99 en tro p ía 226 Estado 32. 58. enten dim ien to 75. 48. 142. 104. 120. 225. 146. bruto 128 166. 191 espíritu 84.2 0 8 . 162.209. metafísica 187 117. 121. prim era fase de 188 118. 100. 179. 40. 60. 226 cartesiano 86 analizado o dividido 44 distinto al euclidiano 87 posterior 44 euclidiano 72 ejfecting 57 geom étrico 128 ego 20. 178. 170.211 real 128 el corazón del m u n d o 48 relativo 137 el io d o com plejo 202 vacío 207 em briogenia del espíritu hum ano y tiem po absolutos 206 196 especialización 188 empirischer S e g riff 109 especie(s) 40. 186. 75. 40. 41 garante de la ley 217 lógico 38. 85. 1 2 1 . 128. 132. 217 en erg ía 97. 77.1 7 4 164. 194. 158. 179. Véase fábrica 183. hiperbólico 87 112. 119 de sistema 142. 64. 61. 76. 107. 96. 213 174. 63. 39. 22.geist 123 112. razonado 149.1 5 0 . M edia 39. 105 subjetivo 120 en te ficticio 60 essentía 39. 111. 188 efecto 43. 221. 62. 99. 191. 216.1 4 7 . 60. 87. 111.

112 del enunciado lógico 38.120 1 9 1 . 74. 164. 197. 90.estética 111 fabrica 24. 209. 109. 128. 136. 187. 44.190 teoría clásica de la 216 p rekan tiana 108 existencia 119 racional 222 experiencia 89.188. 116 trascendental 220 extensión 71. 221 138. 132. 29 de la realidad 118 fauna 141 d e la racionalidad 204 fenóm eno 109. 47 figura 120. 174. 41. 39. 133. 141 m atem ática 127 de pensam iento 127. universal 204 189. 43.111.112 del en u n c ia d o . 105. 130.42. 23. 30. 128. 224. 195 227 etnología 210 continental 174 evento 104. 41. 79. 219. 135. 143 dei predicado 38.1 9 5 .1 9 6 . 105 de la ciencia 213. 63 abstracta y vacía 120 del sujeto de la enunciación 34. 59 198. 35. fa ció 81 33. 35.1 9 3 . 38. 176.189. ecnia 145. 77. 75. 106. 103. 166.219 evolución 147.189. 218 falsificabilidad 226 cognitiva 205 fantasm a 21. 42 ficticia 60 gram atical 38 filogenétíco 88. vulgar d e F euerbach 176 108. 134. 95.116. 178.y física cartesianas 110 149. 134.167. 39. 45. 29. 24.135 165. ciencia de la 121 138. 67. 93. 132. 109 filosofía 127. 41.119 de una frase 209 form a del 109. 22 0 . 217. 40. 150. 31. 120. 60 del pensam iento 35.91. 165 innata 96. 186. 45. 223. flora 141 85. 69. concreta y absoluta 120 39. lógica 21. 116. 41.109.1 9 2 . 218. 214. 138.185. 199. 199 experim ental 139 h um ana 191 natural 135 social o cultural 198 positiva 186. 152. 132. 209. 71.148. 47 trascendental 109. de la naturaleza 119. 75. 177 biológica 198. éste (diese) 121 44.112. 219. 217.202 form a 38. 163. 210. 46. escolástica 43. 47 estructura 22. del Espíritu 118.190.114 extensa 85.188. 188. 121. 23. 82.192 física 127. 146. 40. 216. m o d ern a 220 133. 39. 217especulativa 150. 136.43. 42. 187 del lenguaje 209 ficción 29. 148. 130. 128. 111 fábrica del cuerpo hu m an o 24. 45. facultad de im aginar 74 43. 141 new toniana 110. experiencia 127. 209 m ateria del 91. 41 fetichism o 186. racional del lenguaje 34 177. 111 140. 158. 109 . 34. 139. 76. 188. 86. 44. 37. 135.215. 116. 76. 97. 131. 98. 41.186. 27.

190. 110 grado s i nse nsibles 143 de la intuición 109 gran explosión (bigbang) 221 . 68. 192. 97. 156.198. fuerza 61.116. 148. gobierno 156. 114 195. 161.193 nuevo 144. de la sensibilidad 205 227 y a priori 111 gran otro 79. 104. 108. 221. 118. 134 ich 112. 134. clásica S es P 41 segundo plan de 194 de clasificar 145 según el sexo y el parentesco 194 d e los objetos 76 vínculo territorial 194 lógicas 119 gradaciones desconocidas 143 p u ra 109. 139 117.106. 98. 121 realizada 85 idea 85. 102. 110. 90. krafl 94.62 centrífuga 136 bellum omnium contra omnes 62 centrípeta 136 física 136 habla (parole) 67. 93. 105. 73. 194. 188 geografía m ental 105 primitivo 145 geom etría de Euclides 83. 146. 103. 171 genética 165 baconiano 54 genocracia 22 de ciencia 88 gens 22. 117. 103 .226 fundammtum in re 218 de las cualidades ocultas 139 físicas 139. hypoiheses non jingo 138. 214. hipóstasis 177 120 hipótesis 47.199. 122 creación de estructuras de 194 objetivo 103 de la idea de p ropiedad 194 subjetivo 99.120 81. 95 hier 121 del azar 166 higróm etro 157 lógica 95. 98. 145. 144. 75. 147. 55. 115 real 136 herencia 162 función 95 herr 122 de verdad 39.113. 107. 215 espacio puro de la 72 iatrom ccánicos 175 p u ra 85. 105.218 m atem ática 136 y razón 204 m ecánica 143 hecho 84. 164 hom bre hum ano 147 abstracto 146. 92. 139.116. 77. 79. 196. 87. 130. 85. 87. 92. 110 homo jaber 54 geóm etra euclidiano 88 human empire 57 geom etría 72.123 historia de la ciencia 227 género 142.214 idealismo 99. 89. 119. 226. 99. 108. 138. fundam entos 24 140. 106. 192. 49. 193. 226 vacía 119 growth 162 Fratría 145 g uerra de todos contra todos 60. 83. 91. 118. 113. 111.163 garantía de verdad 219 mecánicas 139 gegenstánde 109 metafísicas 139 Geist 122.

100. 208. 163. 93. 130 abstractas 89. 38. 92. 108 128. 209. 107. 74. 91. 93.115 isom orfos 147 acústica 197 isóteras 151 im aginación 72.96. 118 kategorien 111 innovaciones tecnológicas 190 Knechl 122 instauración grandiosa 50 . 173. negativo 208 instrum ento 49. 107. 148. 50. 159 parcial entre diferentes 39 isógonas 151 ídolo 93 isom orfa 130. 123 racionales 218 adventicias 89. 109. ius sangutnis 195 2 1 0 .222. 102. 86. 130. 95. 92. 79 isoterm as 151. 92. 187. 221.147 im agen 93. 123 ópticos 128. 226 de o rd en sintético apñrm 108 inherilance 162 lógico tradicional: a=a 95 inm ediato. 96. 39. 144. 63 identidad 33. 172 jo m a d a laboral 174 natural 104. 92. 89. 207 subjetivo 99 instrum entos idealistas 224 de m edida 130 ideas 87. 98. instrum entos físicos 130 106. 159 im perio d e la ley 63 ius naturale 60 inconsciente 203. 123. 42. 172 juicios 82 inducción vulgar 50 de carácter universal y necesario infinito 83. 177.195 ahistórico 146. 56. 124. 118. 96. je pense 78. 88. 95. 55. vulgar de lo concreto 177 108. 116 inm ovilidad p u ra 86 innata 93. 174. je ra rq u ía totém ica 146 122. 103. 202 in re 41.119 isodinámicas 151. 39. 102. Jelzl 121 147. 142. 85. 104. 147. 90. 1 2 1 . 80 186. 148. 53 platónicas 43 investigación científica 43 simples 90.218 y objeto 107 predicado 38. 204. 96 innatas 89. 209 igualdad 60 isom orfism o 136.194. 105. 100. 94. 76. 95. 143. 117. geom étricos 218 100. 89. 42. 92 teóricos 130 carácter adventicio de algunas 93 intelecto 60 claras y distintas 201. 113 m atem áticos 218 absoluta 119. 138. 64. 91. 119. 63. 111 interconexión recíproca 113 origen de las 90. 94. 146. 101. 55.1 2 2 sintéticos a pnori 82. 41. lo 120 . 105 in terp retació n de los sueños 201 oscuras y confusas 201 inlerpreter 52. 43. 104.202 intellectu 93 com plejas 90 inUllectus ipse 93. 111. 120. 56. 75. 93. 91. 34. 211 ius soli 195 indefinido 83 individuo 86 . isobáricas 151 112.172.

134. 225 149. 224 97.120 51. 76. 156. 158. 121. 226 físicas 159.52. lugar 129. 120. 61 o n dulatoria 220 lex 60. 175. 55. 177 de co n tinuidad 97 materialista. 214. 149. 37. 143. lucha p o r la vida 166 175. 134. 169 y form a 39 contradicción absoluta d e las 226 m aterialism o 176. 220. 204. 148. 226 clásica 226 general de la evolución social 186 cuántica 181.106. 172. 76. 136. 75. 144. 118. 170. 60 matices 143. 53 dem ostrativo 84 hetero g én ea 50. 221 136. 141. 72. 133. dialéctica 111 128. 108. lógica 95.132. 53 de carácter cuantitativo 49 orgánica 53. 132.196. 124.113. 46. 197 m étodo 24. 134.177. 83. 127. 62 m era X 204 lingüística 127. 84 . 188.184. 226 lam 60. 130. 77 libertad 60.178.2 1 5 . 173. del universo 130 140. 201 man.90.197. 207. 220 racional 42 cantidad d e 136 ley(es) 60 hom ogénea 208 abstracta 176 orgánica 148 básica 161. 136. 198 noción abstracta 179 diacrónica 1 % metafísica anterior 225 estructural 201 methode 120 sincrónica 196. 90. lucha p o r la existencia 162 151. 139. científico 225 136. 174. 112. 60.170. 56. 101. 135. 102. 174. m ercancía 184. 197. 137. 109. económ icas 180 18 1 . 158. 132. 91. 49. analítica 111 87. m atem ático 133 158. 224 de la naturaleza 55. 50. 179. 217 de exposición 83. 152. 138.159. 211. 205 estructura de! universo es 136 universal y objetiva 205 m ateria 69. 119. m atem ática 43. 86. 209. 185. 175. el h o m bre 52 casuístico 216 m anufactura 50. 133. 159. 92. 135.21 4 . lenguaje 81. 127. 135. 147. 196. 94. 134. 172. 190. 140. 202 . 182. 160. 139. 61. 146. 56. 183 lemas 131 de m ateria ponderable 206 lengua 204. 225 m atem ática 127. 173. 124. 86 . 143. 44. trascendental 111 135. 77. 84. 161. 222.138.90. 198. 179. 130. 164 analítico-sintético 75. 180. 130. 158.lapsus 210 m áquinas simples 53 lapsus del lenguaje 203 masa 136. 61 tradicional 175 mecánicas 159 m edida 119 natu ral 145 mentís inspectio 75. 163 d e la term odinám ica 226 m ecánica 138. 220. 176. 111. 131. 47. 210 m agnitud 119 cartesiano 85.

86 . 142. 43. 142. 53 o rd en de la 53.127. 148. 141. 77. 132. 79. 132. 96.5 9 .184.169. 97. estructural 197 144. 140. 150.225 m undo objetivo 21. 22. 143. 119 mind 60 naturaleza orgánica 161 minister 52. 196 163. 95.224. novum organum 50. 50.4 1 . 135. 130. 52 178.9 1 .135. 132. 76. 215 nuevo órgano 50 m ovim iento absoluto 138 uniform e 131. 143. de la abstracción 176 133.197 geom étrico 83. 82. 225 (gegenstand) 117. 159. 214. 87.165. 173 com o un todo 142 racional 173 en puntos 142 reduciivo 132. 50 1 2 2 3 .159 “en sí" 207 socrático 37 está e n nosotros 63 útiles 142 estudio racional de la 149 m icroscopio 157 h u m an a 104. 224. observación pura 55 8 8 .210 móvil 131. 226 “naturales" 145 físico 223 individuales 102 objetivo 21. 133. 98 n o m b re 43. 188. 220. 137 mayestático we 165 movim iento 129. 82. 163. 131. nosotros mayestático 206 138. 85 lógicas d e clasificación 145 m odo m atem ático 136 abstracta 173 moléculas vivientes 144 de trabajo 173 m ó n ad a 94. 164.1 0 4 . 84. 95. 147. 159 objekl 117. 120 m ovim iento pro p io 23 objetividad 119.9 4 . 121 observaciones rigurosas 49 naturaleza 23. 137. estructuralista 210 158. 143. 1 64.4 4 .149. 30. 176. observador 206 114. 55 ayudante m en o r 52 y razón 60 m item as básicos de la hum anidad natura non facit saltiu 97. 107 3 223. 136. 49. 2 223 67.225 objeto(s) 2 0 .5 7 . 97. e instrum ento 56 177.4 3 . 71 m onoteísm o 186.1 1 3 .197. 52. 187 nom ina 43 general 90. 63 hegeliano 177 átom os de la 94 hipotético~dedtactivo 87. 40.166. 116.6 0 . 120. 131. 225. oferta y dem an d a 1 76 . 51.215 mitos prim i ti vos 181 negación 217 m odelo negatividad 225 abstracto 115 negotio 69 m atem ático 209 niega y conserva (Aujhehung) 122 universal 104 noción (es) m odos de la substancia 70. 91 mcturn 131 nosotros 165. 133. 137. 151. 70. 97 ante nosotros 36.

1 6 6 . 62.ontogenético 88. 39. active beÍTig 100 opacidad del lenguaje 201 percepción 202 oposición p ertin en te 86. 219 prim era división 146 científico 218 reinos vegetal y anim al 146 social 216 prim er ho m b re 128. patria 154.180. 187 204. 215.9 1 .83. 61. 55.109.1 1 7 . 8 2 . 79. 77. 39. 85. 42 salvaje 210 de incertidum b re 201.1 1 9 m atem ático 218 de identidad 34. 165 pernee 202 o rto lo g ía 33.1 4 0 . causa . 195 197 pendo 81 causales 207 p éndulo 157 conexión 8 7 .1 6 3 .1 7 3 . 63 predicado 38. 42. 113.1 0 7 pensam iento 71. 94.210. 81 pasada 225 pequeñas variaciones sucesivas 163 ontológico 34.1 0 4 . 80. 8 5 .1 0 5 . 98.1 7 4 .148. 79. 147 perfiles de las capas sedim entarias natural 145 de la T ierra 151 y conexión de las cosas 87 phánomen 109 y conexión de las ideas 87 plan racional en la naturaleza 166 órdenes 144.1 3 6 . 216. 84.9 4 . 72. 41. 106. politeísm o 186. 144. elem entales 207 95. 80.1 1 7 . subtóm icas 220 1 5 0 .efecto 104 81.1 1 9 . 97.1 1 6 . 184 organism os superiores 166. 211 populus 192 discurso del 209 posición y velocidad 207 gran O tro 79 positivismo lógico 185 O tro absoluto 82 postulados filosóficos 224 precio real del trabajo 172 pacto 54. 204 predicción científica 183 y silencio 203 presupuestos abstractos 138 paradigm a 157. 104. 197 plusvalía 179.205. 83. 209. 42 lógico 42 d e contradicción 98 .1 2 2 .104. 35 pmser 78.1 3 5 .1 1 5 contigüidad 104 abstracto 177 sem ejanza 96.207 . 38. 41 pequeño anim al 96 carácter 41 perceiving.1 8 3 . 155. 106 científicos y poéticos 223 de (no) contradicción 34. 63 p ad re bestial de la h o rd a 62 in re 41 p alabra 201. 190.1 1 5 . 78. 116. 167 circulación de la 183 órgano de] pensam iento 47 distribución de la 183 origen elevación de la tasa d e 183 del conocim iento 224 producción de la 183 d e la lengua 196 tasa de 180 de nuestros conocim ientos 220 poderes coactivos 61 O tro 79. 195. 146 del científico 195 prim er principio de la filosofía 73 partículas principio(s) 34.1 0 6 . 197 transparente de la idea 201 o rd en 87. 87. simples 207 1 1 5 .

28. 94. 136. 6 1 . 73. 139. 81. 29. 42 d e identidad 94. d e la identidad 94 122.1 0 8 . 123. 30. 113. 42. 41.134 realidad 22. 227 119 arquitectónica d e la 114 de razón suficiente 98. 80. 78.110. 209. 46. 27. 47. reproduclion 162 racional 203 res 67. 182.138 geom étrica 194 realista in g en u o 223 prohibición del incesto 217 realitát 122 propiedades geom étricas del espacio reapropación de la naturaleza 224 206 redes 223 propiedades geom étricas de los referen te 220. 109 (vemunft) 122 de validación 90 del aum ento 162 proceso m ecánico 207 y lenguaje 204 profundidad 71. 203. 108. 112. 85. 124 u n id ad de la 111. 95. 55. 79. 33. 116. 119 razón 21. 166 canon de la 114 fundam entos. 210 de reciprocidad 54 freudiano 181 gram atical 70.113 de origen 90. 31. 113. 202. 72. 42. 33.203. 72. 117 idéntica 42 suprem os 41. 140 organism o de 114 ontológicos 98 p u ra 8 5 .9 9 .103. 68. 40. cim ientos 136 filosófica helen a 227 lógicos 34. 40. raum 109 91. 58. 204. 30. 188 representación abstracta 177. 98 progreso hum an o e n proporción física 128. 184. de los indiscernibles 94. d e la diferencia 94. 70. 226 probabilidades 220 antinom ias de la 226 problem as 90. 24. 71. racionalidad 225 77. 56. 75. 138.184. 205. 224 cuerpos 206 in erte 225 proposiciones 131. 77. 83. progreso de la sociedad 191 59. 76. 210. 63. universal 143 112. 69. 39. absoluta 88. 71 psicología individual 181 necesaria 104 puntos m atem áticos 136 relatividad 205 rem 69 quím ica 134. 183. 119 52. 98.140 regla (s) sintéticas a pñori 110 necesarias 113 protones y electrones 221 de u na conducta 133 pseudociencia 23.8 6 . 82. 114. 220 psicoanálisis 158. reinen vem unjl Véase razón p u ra 226 relación (s) 27. 160. 76. 98.1 1 1 . 54. 39. 149. 34. d e parentesco 145 201. 181. 115. 109.202 . 37. 42 idéntica a lo real 42 (y ontológico) d e contradicción m ecánica 95 97 n o contradictoria 42 m atem áticos 135. 60. 98 hom ogénea 34. 181. 208. 22. 98. 28. 35. 119. 64. 36. 75.111.

109. 91 ficta. sociétas 193 84. 182. 112 flujo atm osférico 151 sensibilidad 108.93. 7 9 .205 escolástico 85. 77. 213. 102.8 0 . 81. 214.8 1 . 75. 85. 185.134. 49. 95 soporte m aterial 102 signos universales 41. 193 de presión atm osférica (isóbaras) secretos resortes de las cosas 57 151 secret motions ofthings 57 de tem peratura (isotermas) 151 setbstbewujUsein 122 de teorías 223 selección n atu ral 162 distribución 151 semirrevolución 215 metaíísicos tradicionales 224 semplicissima proporzione 131 clasifica torio 145. 116 sociología 127. 76 78. 217. 68. 91. 72. 74. 79. 187. 215. 171 científicos 225 R o b in so n m e tafís ico 144 científicos y filosóficos 226 copem ícano 218 saber absoluto 123 de las cuencas y las corrientes salto brusco 163. 209 stylü 41 sim ientes preform adas 97 súbdito 21.8 5 . 71 revolución 130. 79 sistemas(s) n ad a 69. 73. 181. 70. 119. 85. 106.164 oceánicas 151 salvajismo 191. sincrónico 68 76. 70. 70. síntesis 202 222 sintetizarlo 133 m edia 214 sin razón suficiente 98 rien 69. Véase pe­ p ara la m u erte 211 queñas variaciones sucesivas y pen sar 33. 108 solipsismo 81.208 geocéntrico ptolem aico 218 ser 85. 94. 202sine re substante 90. 77. 86. 34. 42. 1 2 1 . 62 . 82. 116. 190. 146. 94. 68 . 216. cogitara 67. 70. 192. 122 científica 57 siervo (hneckt) 122 genocrática 195 significante 67. 101. 179 sich selbst 1 1 2 . 190 cartesiano 83. 42 sociedad sextante 157 capitalista 170. Véase ente ficticio sintagm a 70. 73. 71 197. sim ple 75. 90. 75. 79 cerrados 226 Robinson 144. nom inal 70.91. 120 geológicos 151 abstracto 119 heliocéntrico 218 -ahí 211 idiosincrónico 197 d eterm in ad o 119 m agnetism o terrestre (isodinámi- de Parm énides 119 cas) 151 in d eterm in ado 119 slight successtve variations. 94 Sol del microcosmos 48 tradicional 85. 72. 68. 71. 94. 70. 188. 205 sim ultaneidad 114 extensa 67. 39 struó 23 silencio 201. 146 señor (herr) 122 clasificaiorio totém ico 145 sensaciones 9 1. 79.118. 71. 64 strugglejor life 162 signo de igualdad 38. 69.

41. 151. 64.136. 102 . 88 . 42.1 1 0 . 64. 62 146. cogn oseen te 34. científico m o d ern o 201 96. 166.9 6 . 104. 210. 108. 80. 157.144. 124 subslance 67.2 1 9 .165.3 3 el lenguaje es el 208 metafísico 181 escindido 204 sujeción 21 estructura racional en el 93 sujeto 20. 111.6 7 .4 1 .121. 91 estructura del 108 divina 85. 110. 34. 115. 123. 68 actividad del 222 substancia(s) 2 1 . 115. 30. 109. 33. 1 00. sim ple 9 4 . subjekt 112.225. subjetivo 22. 40.9 1 . 42. 157. 108. 32. 100. 155. 173. 224.119 224. 30. 225 91 m od ern o 148 subslanz 118. 42. 180. 85. 42. 118. 111.93. 83. 85. m o d ern o 104. 59 119. 40. 38. 43. 95.112.165. 2 0 9 . subjetividad 22. 167. 50. 103 del discurso científico m od ern o organizadas 144 157 pensante 84. 76. subyace 20. 62 hom ogénea 95 del deseo 210 m aterial 1 0 1 .79.157.208. 197. 190. 34.134. 225 subsum ir bajo reglas 112 estructura 34 sucesión 114 de la predicación 20 sueño 2 2 . 208.9 4 .206. 82. 75. 112. heroico del relato 157 98.222. 111. 69. 222. 226 subjetivismo selectivo 220 abstracto 91. 79. 77. 118. 205. 1 3 3 .1 0 3 . 160. 39.111. 63. lacan iano 210 .3 9 . 103.4 0 . substrato 224 3 9 . 225 y accidente 85 de la ciencia 27.109. 112. general 102 108. 116. 87 colectivo 174 espiritual 103 construcción del 201 extensa 95 del derecho 24. subslratum 90 166. 32. 208. 160. 99.1 0 8 . 155. 160.104. individual 79.1 2 3 155.166. 157. 114 71. kantiano 157 127. 167. 201. 62. 64. 112. 31.108. 116. 96. 148. 130. 113. 67.116. 156. aristotélico-escolástica 77 202 con dos atributos 83.7 0 . yace allí 62 158. 80.9 5 .117. 90. 224 88. histórico 79. 202. 41. 44. 38.146 1 08. 203.4 2 . físico 21 87. 204. 148. 116.2 1 0 . 68 . 77. 100.110. 92. 116. 33. 43. 37. 107. 65. 51. subditvs 21 174. 158. 101.136. y m odo 85 63. subjectum 21 201. 97. 49. 38. 81. 9 6. 96.107. 195. 117. 190. 32. subüanüa 39. 50. filosófico 22. actividad libre del 98 71. 88.204. 116 del enunciado 39. científico de la enunciación 43 8 5 . 209 114. 86 .9 0 . 58. 113.118 208.89. 85. 84.95. 177. 47. 199.120.173. 108.115.99. 70. 95.2 1 1 .2 3 .102. 41. 49. 83. 208 51. 114. 85. 59.103.98. 84.9 5 . 21. 118. 120 de la enunciación 22.

teorem as 131 166. 208.109. 49. 2 0 5 . 116. mecanicista 148.1 1 0 .135.1 0 9 .209.197. 84. 92 m ítico 22 tasa de ganancia 180. 88.149. 93.180. 166.9 4 . 43 teleología 148 que enuncia 225 telescopio 157 racional 87. 221.1 5 2 . 79.9 1 .198. 111.5 7 . term óm etro 157 47. 225. 224 225.2 9 . 201 . 88.151. 174. 82. 174. 38 taxonom ía de Lam arck 164 psicológico 79 tecnología 5 4 .4 3 . 211 de teorías 223 trascendental 112. 117 térm inos hipotéticos y causales 139 sujeto científico 2 1 . 80. 29. 132. 79. 85. 226 edificio del 180 absoluto y relativo 137 ficción del 151 hipotético de gu erra 60 la construcción del 226 m atem ático y vulgar 137 nuevo 199 verdadero y aparen te 137 supuesto soporte 90 y espacio sustancia 97. 140. 33. 79.1 1 5 . 130. 24. 219. 220. 205. 103. 71. 1 1 1 . 103. 179.tiem po 20.1 3 1 .210 120 de la gravitación 181 racional m oderno 227 de la relatividad 181. 42. racional posible 204. 11 3 . 182.1 6 4 . 30.226 teoría 223 paradigm a de todo 157 cuántica 207 todo 83. 106. 89. 1 9 7 . 106. 119. 65.1 1 4 . 77. 193. 191.111. 80 todas las figuras m atem áticas 56 todo cuerpo 75 tablas 50 todo sujeto racional posible 88.1 1 6 . 190. 101. 226 137. 99. 58. 35.138. 197 227 m o derna de la evolución 165 y persona 21 sobre la historia 181 y predicado 42. 157. 224. 171. 160. actividad del 224 156. te rro r 62 136.1 1 7 .98. 87. 49. 199. libre 21 de proximate irntancus 50 to real es 118 tabú 217 lógico 21 tabula rasa 89. d e la evolución 148 . 97. 195. del cam po 206 9 0 .183 nuevo 144 decreciente 180 p ro n o m inal 21.2 3 . 115. 112. 180. 86 .9 5 . 153. teodolito 157 110.211. 195. 213.224. 188.2 1 3 p u ro 32. 177 sim ultáneos y coexistem es 114 sustantivo 69.1 6 3 .152. de degrees or comparative 50 115 de existence and presence 50 estructura de 116 . 79. 205. 6 0 . de cam po 206 102. 160.3 1 . 43. 70. 226 209. 204. 157.205 general d e la relatividad 206 unidad sintética del 111 heliocéntrica 129 universal 67. 22. construcción del 21. 92.196.

109. 112. 113. 221 el 117 u n estado de lengua 196 pienso 84. 88.2 1 9 puro y sim ple 169 abstracta 121 clara y distinta 85 tres líneas perpendiculares 72 verdadero y a p a re n te 137 triángulo 86 . del sistema 113 . 111.172. 100. 172 variabilidad 162 fuerza de 179 vanabihly 162 (labour) 170. 87. 171 velocidad 131. universo d e la Física 220 1 1 7 . sim ple y abstrac­ (valué) 171 to 170. 81 172 verdad 8 5 . 116.43 yo 8 4. 111. 116 u n solo principio 142 utopía 56 . 220. 119 unidad vemunfi 99.11S. 122 ción 111 universal. 120 122 diferenciada 94 voluntad 208 sintéüca de la apercepción 1 1 1 . 116 verdades 98 de h ech o 98.tótem 192 validez científica de nuestro conoci­ antepasado com ún 192 m iento 220 trabajo 169. 102. 122 universo físico 136. 179 de razón 98. 99 una noción abstracta 172. 107. 80.99.2 1 8 . 173.108.174 valor 172 abstracto 169 valor del trabajo 172 concepto general. 79. voto 194 112 sintética y originaria de la apercep­ Wesen 118.112. 114. 77. 103. 132. 121. 183 m edida universal v exacta del valor verbos 68 . ¡o 41.2 0 5 .

101. 38. 151 A m érica Latina 185 Berkeley. 154. A naxím enes de Mileto 4 115. G abino 186 A lquie. 38. 5. 105. 78. 156 Bobbio. 47. 155 Berlín 153 Anito 35 B erna 153 A ntígona 123 B ernand. 114. 97. 99. 80 Beagle 159. 67. 35. 23. 79. 88. 15. 110. 54. 62. 15. 53. A naxim andro de M ileto 4. A latorre. 140. 52. A ntonio 142 182. 4. 162 Berghaus. Braunstein. papa 57 Balibar. Paul A. 107. C lem ente H ern an d o 1. A ndré 2 Apolo S5 B erthollet.9 3 A rnold 153 Bruselas 46 A rquím edes 110 Buda 35 Artem isa 32 Buffon. 70.3 2 .50 Alonso. Aimc 151. 183 Althusser. Claude Louis 152 A ppuhn. Fran^ois 152. 60. 8. 50.8 0 A m érica de) Sur 4.153 Aricó. 32 Bekker. Federico xii. . G eorge Louis Leclerc. 217 conde de 9. 6 . É tienne 21 Almela. Julián 8 Aquiles 18 Beuchot. 7 6 . 44. 127. 4 0 . 208. Charles 83 Besteiro. Agustín d e H ipona 40 90.153. Braun 177 74. Émile 4 . H einrich 149. B ouquet 153 60. José 173 Borges. Jo rg e Luis 13 Aristóteles de Estagira 5. Ju a n 4. Jacques 8 . A dolph 22.9 1 . A ntonio 129 A m érica 141. 6 102. 148. 130. 156. 24. 16. 103. 194. 51. 20. 37. 151. 158 Benveniste. 133.197 Balmori. 214 Baran. M auricio xii. 115.4 2 . N éstor 209 129. Cesare 57. Alfred 181 Bacon. A m ado 196 Bandelier.4 1 . Albino 206 B onpland. 190. 227 Andes 151. Ignacio 28. N orberto 214 Arenas. F erdinand 7. 73. Bosque. 195. 100. 161 Alvarez. Bauer.2 3 . Francis 1. 59 14. M auro 4 Brunschwig. B ertolt 128 Arm iño. 213 A lejandro VI.194 Alonso. 63. 72. 50. Louis 86 Barreda. Atenas 35. 193. 64. 71 39. 227 Brecht. 108. 145.ÍNDICE O NO M ÁSTICO Abbagriano. Em m anuel 5 Amazonas 158 Beltrán Mari. 13. Borgia. 106. G eorge 13. M artín 2. 141. Nicola 40 Australia 2 A capulco 152 Adler. 5 Arago. Africa 155 52. 48.152. 55. 56. 135.9 2 .

20. 206. 93 143. Robinson 146. 16. 127.220. 19 Charles I 47 197.2 2 7 219. 213. 127.49. Émile 3. M arco Tulío 39 Diels. 18. 163. 83. A. Nicolás 4 3 .1 8 8 . 155 Escagirita.215.1ÍI0.5 3 . 27 199. 16.7 1 . 205. 87. 30. 16. 32. 33.4 8 . 7. 185. 28. F.6 9 . 214 Elisabech. 145.Joan 19.1 0 4 .33 Darwin.Jacques 1 Cartesio 7. Denis 18. 23. Charles 9. Castro.1 0 2 .7 2 . 159. 147. O ráculo de 32. H elena 20 Elzevier. 64.8 1 . M ane T hérése 5.7 9 . Cassin. 89. 14. 24. 152. 227 115. 164. 156 164 Cicerón.171 E rnout. 20. 143. 220. Georges 152 148.177.2 0 8 . 17. Egerton. 203. 158. 201. E ddington. 68. 159. 145. 198 9 1 . Mario de la 14 Etce.81. Frank N. A lbert 9. 133.217 C ohén. 73. 4 7 . 227 Chávez de Yáñez. 136. O ttm ar 149 C um aná 151. 146 Clístenes 193. C uba 151. 135.129'.7 7 . 52. Richard 36 Gam panella. 70 El Cairo 116 Cromwell. A rm ida 183 Díaz. 174.7 8 . 5.5 1 . Cuvier.7 0 . M. René xi. 203. 111. 134. 163. 146. H erm an n 5. Cellini. 129. 86.6 8 .ois 69. 144.9 1 Cueva. 210.164. 206.Jo h n 27 Darwin. 32. 35 Carlos V 46 D em onte. 204. Princesa 67 Cortés. 203 74. 162. 130. August 18. 20. 6 9 . 161. 146. 1. W alterF. 50 82. 69. 57 Defoe. 115. 202. 1 6 5 . 209. 216. 44. Éfeso 29. Cevasco. 85. 134.60.1 8 9 .154 33.1 5 9 . 55. Cristóbal 129 Echeverría. 40. 31. 220. Agustín 215 E dipo 123 C opérnico. 182. 217 Crusoe.Jean-Fran<. Bolívar 175 Comee. 165.227 D ante 131 B u rn et. 4. Cam bridge 127. 1 8 7 . Carolina 161 Bywater 27. Benvenuto 49.75. Violeta 28.4 7 . Porfirio 185 Chile 154 Diderot. 128. Tommaso 56. 157. 6 7 .1 0 8 .191 222 C om ín. 32 C iudad del Sol 56 D upé 153 Clavijero. Oliver 47 Engels. Barbara 21 40. 7 6 . 31. 181. Pierre 12. Cazenave-Tapie. 151. 159 214 Einstein. Eliane 191.1 1 4 . Chim borazo 155. 201. O scar 7 E cuador 152 Colón. 27. 127. Chastellet. 80. 23. C om ford. 159. C hantraine. 165. A rth u r 219. Daniel 104 C annon.9 5 .1 5 3 . Véase Descartes Descartes. 90.1 6 6 . 166. 216. A braham 67 Courtine. D iana 53 65.53. 22 C orom m as.1 9 1 . 19. 221. 142. 136. 154.2 1 5 . 227 D edekind.9 2 . 24. Véase Aristóteles .186.112. Francisco Xavier 142 D urkheim . 208.162 Dclfos. Friedrich 175. 181. 14. 23. 6 . 84. 5 0 . 141. 18. M arquise du 135 208.71 Cartagena de Indias 151 D errida. 191.

6 2 . 162. 45. 158. 39.1 8 1 . Christiaan 135 Gorgias de L eontino 6 . 156.1 1 4 .3 1 . 153. 218. 225.2 1 5 . M ariano 127 Inglaterra 174. 6 4 . 84.205. 22 Ibscher Roth.2 0 8 . 12. 11. 177. W. Sigm und 1 0 . 208.1 0 2 . 9 F ernández C hiti.2 2 . 183. 28. A lexander von 9 .1 9 9 . G abriel 169 Hartlcnoch. 209. A. 119. 20. 227 3 0 . 1 2 7 . G eorg W ilhelm Friedrich xi. C. 49. Jo h an n es 64 F ernández N úñez. 210. 117. 9. 127. Risieri 1. 174. 14. Gay-Lussac. G ottlob 38. José 40 Guyenot.143.17. 40 152.178. G erald 127 G aos. 31 García Fernández. 29. 39 Hegel. 27. H. 157. 156. 40 H okon. 47 98. 30. 149 García Bacca. 115 Francia 153.1 4 2 .130. 201.163. 118.1 4 . 24.2 0 . Gal íleo 9. 8. 222. 67 180.José 27. 201. 120. 176.1 5 0 . 208. Galvani 17 227 Galifía. 48.8 8 .211. 50. S tephen 226 Frankfort.1 6 . Roberto 97 136. F. 99 G uthrie. 149 G uardado.165.211 Galilei. 207. 116. 129 G utenberg. 155. Frondizi. José M aría xi 6 1 .2 2 7 G erm ania 4 H um e. 209. 57. 214 .3 2 .201.214 Hawking. 227 G ómez Robledo. David 104. Susana 165 Felipe II 47 G uerra. Alfredo N. 203.210.1 7 2 . 106. H eráclito de Éíeso 4.160. 158. 177. 8 Firenze 58 Harvey. 6 . 159. Thom as 44.123. Jesús 5 H um boldt.3 7 . 21. Ju an David 27 H om ero 18. A ntonio 44 Hobbes.1 1 5 .87. 63. Felipe 99 E uropa 53. Heliez. A ntonio 6 Huvgens.203. Emile 148 Feuerbach.1 4 1 .6 2 .179. Francisco 5 117 González Vicen. William 43. 3 5 .159. 154. García Yebra. M artin 10. 47. W erner 10. Frank. 47. Galuski.134. 44. 184. Funes el Memorioso 37 227 Heidegger. 180 Franco. 1 2 1 . J. 152. H.138. 49. 43. 39. 107. 135. 128. 150. 50. 227 142. Ch.34. Gallegos Rocafull.J. 220.6 3 . 153.8 1 . V alentín 12. 204. G m elin 152 108. G aleno 43. 107. 7. K.110.131. Hyías 99 101 Gortari.133.1 4 9 . 17.1 9 3 G alleta. 156 1 6 4 . 60. González A rám buru.1 5 1 . L ou isjo sep h 9. 186 G ran Bretaña 162 Grecia 1 0 . 97. 132. Ricardo xí.1 9 3 Faye.1 1 5 .3 6 . 149 170. 28.11 4 . H eisenberg. 37.1 1 5 .105. 209. 27 F errater M ora. 199. 59. Eli de xi. 218 Hóll. G red 20 González A m bóu. F reud.Euclides de A lejandría 8 3 . Ludwig 176.6 5 .2 1 0 .1 2 2. 227 129. 161. 22 H ecateo de M ileto 4 Frege. 33.

Lamarck. 116 115. 108. 113. 58. 94. 8 . 117. 195. M adrid 116 154. Pedro 45 M archais 153 Lakatos. M althus. Pierre Simón de 9.217. Laplace. 98. A. 154. 96. Leeuw enhoek. 96. Jesús (Jesucristo) 35. A rturo 20 Kantorowicz. M arion. Thom as 156. 22. 148. 215. 116. 227 Mames. Kónigsberg 8. 182. 159 M atteucci. 143. 140. Pablo. Sergio 54 215. 210.220. Leroy. 119. 59 Labastida . 92. Vladimir Ilich 99 Kam chatka 4 L eonardo d a Vinci 49 Kant. 47. T. E. 204.93. 5. 227 Marx. Jo rg e IV 117 144. 109.114. 156. Francisco xi Mauss. 22 L egendre. A. 11.121. L. Ley. Pierre-André 152 Islas Canarias 151. 102. Ja n Stefan van 46 L enin. 108. 8. Lévi-Strauss. 33. Im m anuel xi. A lexandre 83.218. 127. 91. 193 r. Pierre 32. 46 Malpighi. 203. Nicoló 57.176. 151. 194. 95. 180. 207 110. d u q u e de 205 Kranz. 182.154 Lavoisier.216 M ahom a 35 Labastida. M arcello 97 Lacan.Invin. 208. 177. 107. 183. 163. 140.évy-Bruhl.eyte. 181. 129. 174. 213. 22 La treil le. 97. 227 152. W. 108. 201. 53. 215 172.193 Jam es I 47 Leibniz. 90. Jo a q u ín 48 La H abana 152 La Plata 154 Jaeger. 99. A ntony van 97 59. 48.2 1 6 . 97. Georges-Louis. Marcel 2. 95. 210. 208. 166. 179. 60 Kepler. 145. 27 Locke. Langlois 153 178. 219 Mach. M acbeth 58 216. 184. 2 0 8 . 215. A lberto 219 Kalkar.Jean-Luc 73 183. 227 I.181. Ernst 9 Machiavclli. Alain d e 21 Kino. Véase Buffon Jakobson. 180. A. 146 .199. 8. 3. 111. 2. 164. 159. S. 175. G. Koch 152 93. 204 9 2. L eón 53 Laín Entralgo.2 1 4 .210 138. Em st H. 227 Koyré. Claude 4. 89.154 Izquierdo. Nicola 214 Larroyo. 226. Jaim e 3. 105.127. W alther 5 K uhn. 112. Jo h n 7.172 204. 116. 211.196. 99. 198. 221. 209. W erner 27 Leclerc. G ottfried W ilhelm xi.129. Im re 23. Ugné 207 Leviathan 59. L uden 2 Karvelis. 135 Libera.153. 220. 130.219. de 134 Italia 57 L aC o ru ñ a 151. 115. 118. 173. 165.2 1 7 . 82. Jacques 10. 5. 197. 127. 178. 199. 106. Eusebio Francisco 63 L inneo 164 Kirk. 41. Je an 152. Karl (Carlos) xi. 88. 122. 20. Johannes 9. Jo n ia 218 115. 130. Thom as S.216.163. 107. 140 Lynes. Londres 116 136. 227 Lelong. 9. 128. 142.

70 Pérez Tamayo.acedemonia 32 M ugue rza.José 159 .. A. 174.M edid. México 116. Prélat.181. 44. 33. 218 O íender. 159. 173. 32. 205 Moro. 114. David xi. 23. 183. 42. 218. Carlos E. 154. 92. 220. Rodolfo 9. 99 143. 34. 27 Ricardo III 58 Nueva España 152. 155. Marin 60 Parm énides de Elea 4. 37. 27 Newton. M ichel de 88 38. 14. José A ntonio 99 Nuevo C ontinente 151 Roces. P ierre jo se p h 177 M otte. 206. 116. P edro 8. 96 Vlondolfo. E rnst 196 116. Renán. A ndrew 135 Piolom eo. E. Escuela 4 Pascual.91 Paredes L. Escuela de 44. 191. 5. 227 Morgan.154. 19. Charles Secondat. 142. Ruy xii Molina. M ontaigne.3 5 . José F errater 40. 9. 68.1 0 . 185. 57.16. T hom as 169 Q uirarte. Jabbo 152 Rousseau. 139. 195. 1. 182. E dm undo 8. 47 33. 60. 86 . 20. 224. 227 175. 36 París 20. Miguel 173 Q uito 154 N apoleón 140 Raven. L ew isH enry 22. 30. 92. 96 Oscuro. 219. 219 192. Isaac 9. 130. 90.5 3 . 104 O rinoco 151. 177. 227 Nicol. 138. 119 Milesia. 225. 6. 47 Meillet. 176. Ulises 10 Moscú 116 Q uilón de L. 20. 46. 47. 214 Philaléthe 8. Javier 117 Q uintero. 69. Jean Jacques 15. 117 O ’G orm an. Ricardo. 127. 158 Russell.1 7 4 . Cosme de 59 Padua 44. 63. 32. 153. 53. Mora. 52. 27. 115. 177. M iguel 206 M enón 35. 222. 133. 129 Moulines. Vicente 95 M unn. A. 134. 194. 91. 140. 55. 178. A dolf 14 175 M ersenne.193. Momúfar. 227 M ontesquieu. Reyes. 161. Véase H erád ito Sagredo 131 S arukhán. Alfonso 185 136. 218 223. 24. G ianfranco 214 40. Jacques 217 P latón de Atenas 6 . F ernando 46 Perú 152 Moliner. Poincaré. M aría 2. 174. 93.215 Ripalda. 80. 208. 54. 110.1 1 7 . 182. M aurice 5 Roma 20. Pasquino. 89. 197. H enri 9 b arón de 104 Popper. Carlos 154 181. 81. Wenceslao 9 . C laudio 6 . 55. José María 218 Nueva York 192 Robles. 156. 153 O ltm anns. V icente 46 Murmis. 198 Protágoras de A bdera 6 . 218 Pinelli 153 M onod. 137. 206. 135. 207. G uillerm o d e 21.1 1 . 186 35. J. E duardo xi. 19. 226. Karl 15. 180. Thom as 56 Proudhon. Bertrán d 15. 144.118.3 7 . Ribas. J. 40 M oerbeke. 127. Menzel. 127. 39.

j. 13. F erdinand de 10. Elias 10 195. 103 169. 44. 43. Geoffroy de 164 Tiziano 46 Salviati 128. 171. llam ado 104 37. V'íawVesalio 85. 131 Tokio 116 Sánchez Sarto.197. 35. A. M. Walter 117 U rvater 62 Schm idt. 72. 34. Ambrosio xii Segovia. 91. 170. 36. N. A ntonio 162 T hibault 152 . 77 Smith. H elen 161 211.201 Súdam e rica 162 W itting. Williams. M anuel 59. Wessel. 172. 218 Zeller.Saim-Hilaire. Ute 207 Schofield. Christian 117 Tannery.227 Scou. 76. Baruch de 7.227 W indelband. 22 Suárez. 46. 83. 154 Sforza. 96 Zukieca. 88. Alessandro 17 227 Voltaire. Isabel 32 Simplicio 131 VUloro. 154. Pico de 154 Zeus 28 T h éophile 8. 156. Paul 183 Wolff. 89. Trabulse. Tomás 209 Venecia 58 Segura. xii. Shelley. A ndrea 24. Véase Vexalio 108. Adolfo xi.196.127. Volta. W ilhelm 27 S tutlgart 153 W ilson. Francisco 70 W ittgenstein. 111. 84. 174. Carlos 128 W atkins. 45.221. W. xii. V. Adam xi. 175 Tomassini Bassols. 102. Luis xi.2 1 0 Scarón. L eopoldo 185 Tales de Mileto 4. 44 Spinoza. Adam 72 Zea. 5. 173. 173 Ulm 73. Luis Felipe 10 Venezuela 151. 93. Pedro 53. Ludwig 10. 61 Tomás d e A quino 40 Sánchez Vázquez. 8. 12. 197. 104. Sócrates de Atenas 6. V iqueira. M arie 17 47. 115. 127.2 0 1 . E duard 27 Teíde. A lejandro 10 Sanca Fe de Bogotá 151 Toscana 131 Saussure.112. 87.116. 38. Francois-Marie A rouet.1 9 9 . Ludovico 59 V eracruz 152 Shakespeare 58 Vesalío. Carlos de 63 Vericat. 86. 227 Solís Santos.J._27 Velasco. 58 Sigúenza y G óngora. Vias/1Vesalío Sweezy.38. Wesalius.

1 1 7 SEGUNDA PARTE 4 . LA PUERTA QUE DA A L NORTE 127 LA CIENCIA FÍSICA MODERNA 127 Galilea Galilei. David Hume. Parrnénides de Elea. Sócrates y Platón de Atenas. 33 . 127. Thomas Hobbes. 27 . Hegel. LA TRAZA INICIAL 27 LOS MUROS 27 Heráclito deEfeso. LO S NUEVOS MUROS 83 LA ACTIVIDAD DEL SUJETO 83 Baruch de Spinoza. Galilea Galiki. 43. Aristóteles de Estagira. 38. Georg W. 8 3 . 92. 47. René Descartes. John Locke. 59. 8 8 . 57. 1 0 7 . LOS NUEVOS CIMIENTOS 67 LA REVOLUCIÓN CARTESIANA 67 3 . 99. Imm anuel K an t. F. Isaac Newltm. Andreas Vesalii. Francis Bacon. 133. Gottfried Leibnh. 50. George Berkeley.CONTEN ID O ADVERTENCIA xi DESBROZAR EL TERRENO i PARA ENTRAR EN MATERIA 1 LAS PIEDRAS Y LA ARGAMASA 11 LOS PRIMEROS CIMIENTOS 19 PRIMERA PARTE 1. William Harvey. 35. 135 . Nicolo Machiavelli. 63 2 . 104.

LA PUERTA QUE D A AL ORIENTE 169 LA ECONOMÍA POLÍTICA 169 Adam Smith. H ORIZONTE 21 3 LA FILOSOFÍA DE LA CIENCIA 213 Thomas S. LA VENTANA QUE D A AL OCCIDENTE 185 la s o c io l o g ía . David Ricardo. Ferdínand de Saussure. 1 4 9 . Arthur Eddington. Ferdínand de Saussure. 213. la a n t r o p o l o g ía . Albert Einstein. NUEVAS PERSPECTIVAS EN El. l a l in g ü ís t ic a 18 5 Angoste Comle. 1 69 . conde de Buffon. 219. 1 7 3 . í^uiis Henry Morgan.tr von Humboldt. Kuhn. 222 BIBLIOGRAFÍA 229 ÍNDICE TEM ÁTICO 241 ÍNDICE DE NOMBRES 257 . Wemer Heisenberg. 185 . 1 4 1 . Charles Darwin. Alexand. LA VENTANA QUE DA AL SUR LA CIENCIA DE LA NATURALEZA 14 1 Geoiges-Louis l^clerc.5 . 195 8. 161 6. Karl Popper. 175 7 . 1 9 1 . 201 9 . Jacques Lacan. Karl Marx. LA DECO N STRU CCIÓ N DEL EDIFICIO 201 LINGÜÍSTICA Y PSICOANÁLISIS 201 Sigmund Freud.

se term inó de im prim ir el 15 d e ju n io de 2007. asturias. 06850. local a. f. . - col. d.v. c. 65.a de c. en program as educativos s.p. calz. chabacano núm .

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