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Ensayo sobre la multifuncionalidad de las dudas en la vida cotidiana.

Por Antonio Kabbabe

A veces me pregunto por qué siento placer al escuchar una pieza
musical, o al comer un plato de pasta. Elementos tan nimios en la vida
cotidiana y con tanta importancia. Es ominoso el hecho de ser
humillados por gustos tan plausibles. Engañados por metas
inalcanzables, a sabiendas que el elixir de la vida está en nuestro
completo alcance. Se encuentra a nuestros pies mientras nos alzamos
para ver sobre el horizonte, siempre con la esperanza de descubrir
tierra nueva.

Solo mantengo la respiración al compás del metrónomo, sin equívocos,
sin pausas, me dejo llevar. Pues dicen que la vida es un río y yo he
naufragado en el mar. No se donde estoy, no se como retomar mi rumbo.
Deberé establecerme en este nuevo mundo y crear mis propias colonias
o simplemente debo escapar. Quisiera tener dicha respuesta, pero por
ahora me toca esperar. Es lo que mejor se hacer, esperar a que sucedan
las cosas. Esperar, esperar y esperar. No hay mejor respuesta que la que
da el tiempo. Su sabiduría infinita me deja atónito y sin aliento. Valga
para bien o para mal, debo confesar que los halagos mencionados
anteriormente son una banal prueba de mi sarcasmo puesto en práctica.

Obviando el pequeño prolegómeno, quisiera atinar con eficacia a los
puntos que quiero tratar. Verbigracia, la razón por la cual conocemos e
interactuamos con personas diariamente, el hecho de tener que vivir y
adaptarnos a algunas circunstancias determinadas, el hecho de tener
que aparentar ser algo que no quiero ser para poder sentirme integrado
a la sociedad. Cada vez es más difícil para mi luchar contra mis
pensamientos. Hay una brecha colosal entre lo que soy y lo que quiero
ser. A veces siento que la distancia es tan grande que nunca podré llegar
a ella. No siento que estoy utilizando mi capacidad máxima de
pensamiento. Analizo y me sitúo en diferentes circunstancias de mi vida,
empero, siento que he perdido años. Y esa es la cuestión más dolorosa.
La maldición del tiempo. El secreto de la vida. El pogromo, la bazofia, el
esperpento, el propio Mefistófeles en persona. Entonces me pregunta
que camino debo tomar, tratando de aprovechar al máximo mi tiempo.

dudo en el amor hacia mi mismo. Claro esta que ya me acostumbre a vivir así. una cola que perseguir. Dudo de cada cosa que pasa por mi cabeza. Engañado nuevamente. opino que en dicho momento me percato de que todo es una ilusión efímera. algo que me ha emocionado y me ha mantenido en vigilia por tantos años. he salido a la calle para tomar un respiro y me doy cuenta que todos los seres humanos que caminan a mi alrededor. Y ahí yacía yo. una montaña que escalar. Solo debo quedarme en mi remanso de paz y esperar a que el hombre de la capucha negra toque mi puerta. Lo que te puedo responder es que no se que es no estar deprimido. Solo me quedan cuatro meses para graduarme de la universidad. Lo importante es tener siempre una meta al final del camino. Sin embargo. pues ya conocen el invento en que he trabajado por tanto tiempo. una y otra vez. Ya no debo seguir perdiendo el tiempo en mi vida. Dudo en el amor hacia mis padres. Emocionado con la ilusión de una vida de alegrías. estoy dudando… Ya no se con exactitud que es lo que quiero. trabajando en algo grande. Siento que tengo que hacer un recado pero una amnesia me consume paulatinamente. Metafóricamente hablando siento que llevo trabajando en un invento desde hace mucho tiempo. con déficit de oxígeno en mis pulmones. sentirme bien con lo que hago. Mis pies olvidan el mecanismo necesario y los fundamentos locomotores para seguir avanzando. como si no tuviese importancia.Quiero sentirme bien en lo que hago. He sido desollado por los años. Ya no se que esperar de la vida. sietemesino. Cual publicidad barata de supermercado. Sigo luchando. Encuentro diferentes senderos en mi vida y no se que camino tomar. Aquella que me engendró bajo la omnipotencia de la duda. Realmente no es una novedad ni una primicia. Me han quitado las escamas y ya no puedo nadar. A tal punto en que ya no puedo seguir mi rumbo. Me preguntas si estoy deprimido… Yo no se que es estar deprimido. dudo en las cosas en que me he sentido bueno por tantos años. Me convierto en aquel ser inamovible que fue extraído de las entrañas de mi madre. con quienes debo congeniar e interactuar. Lo usan con un automatismo irrisorio. la . Si hablamos de momentos en donde la felicidad prevalece. como si fuese un perro domesticado por una familia opulenta y que graciosamente me convidan a morderme mi cola. pero por primera vez en mi vida.

Igualmente me sucede con el cine. En ese momento es que me digo a mi mismo que debo seguir buscando sin rendirme. Nadie me detiene. con la actuación. Mayor placer que el coito me produce escuchar tu suspiro afrodisíaco. Espero que nunca me abandonen esas cosas que tanto me gustan. Guíame en las sinuosidades de este camino. Quisiera tener una respuesta para tantas preguntas que tengo. Espero que sean los leucocitos de mi vida y alejen a aquellas tantas dudas que no me dejan vivir. a esperar y a esperar. la sangre de mis venas. Justo en ese momento es que me viene a la mente la información que tienen mis padres sobre mí. Esto es lo que soy. a esperar. Entonces pienso en la música y mis fuerzas se multiplican. El querido conocimiento que me hace musculoso de pensamiento cada día. pero yo subo y subo. con el estudio. yo que soy como un libro abierto. Pues espero una de esas respuestas novelescas que aparecen en los momentos de mayor obscuridad. Por ahora. No me importa que vean sobre mí. No se ni que eres. sólo preguntas. un amor. Ja… la música. Similar a las películas que tanto anhelo. donde la puerta que se abre lentamente no encuentra su final feliz. No entiendo por qué no sintonizamos en la misma frecuencia. no tengo nada que esconder. Ser pianista implica factores físicos y cronológicos que no se si pueda cumplir. con la magia. Atentamente Antonio Kabbabe . Pero respuestas no tengo. no nos conocemos. No se cómo he podido dudar de ti tantas veces.marea me quiere hundir. Tú que tanto me has dado. A pesar el amor que sentimos mutuamente. un amor extraño pero a fin de cuentas. Tú me conoces a mi. Quisiera poder jerarquizarlas como mínimo. Te pido que no esperes más en aparecer. querida respuesta. Solo trato de creer en la ley de atracción. La musa de mi vida. Espero nunca llegar el paso siguiente a ese. Me has descifrado el significado de la vida.