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CUADERNOS

HISPANOAMERICANOS

633
marzo 2003

DOSSIER:
Jorge Amado

Gonzalo Rojas
Discurso en la Academia

José María Eqa de Queirós
Brasil y Portugal

Sesquicentenario de José Martí

Entrevista con Tomás Eloy Martínez
Cartas de Colombia y Uruguay

Notas sobre García Márquez, Thomas Mann,
Hans Magnus Enzensberger, Abilio Estévez y Abel Posse

CUADERNOS
HISPANOAMERICANOS

DIRECTOR: BLAS MATAMORO
REDACTOR JEFE: JUAN MALPARTIDA
SECRETARIA DE REDACCIÓN: MARÍA ANTONIA JIMÉNEZ
ADMINISTRADOR: MAXIMILIANO JURADO

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capital de Hispanoamérica» (1935-1942) 13 MIGUEL REAL Los personajes en el funeral de Jorge Amado 23 ISABEL SOLER «O destino é o mar» 33 PUNTOS DE VISTA GONZALO ROJAS Discurso en la Academia 45 JOSÉ MARÍA ECA DE QUEIRÓS Brasil y Portugal 57 WILFRÍDO H. 633 ÍNDICE DOSSIER Jorge Amado BASILIO LOSADA Jorge Amado y Bahía 7 CARLOS ALBERTO PASERO Jorge Amado en «Buenos Aires. CORRAL ¿Qué queda de las teorías literarias cuando rige la ortodoxia? 67 BLAS MATAMORO ¿Quién teme a Martin Heidegger? 79 CALLEJERO CÉSAR LÉANTE José Martí: de Cabo Haitiano a Dos Ríos 93 REINA ROFFÉ Entrevista con Tomás Eloy Martínez 101 .

ISABEL DE ARMAS. MANUEL ALBERCA Los libros en Europa 138 El fondo de la maleta Editoriales y restaurantes 149 Ilustraciones de Carlos Bastos . La utopía en bandeja 113 BIBLIOTECA JAIME PRIEDE Thomas Mann en una hamaca frente al mar 119 RICARDO BADA La ficción de la ficción 123 MARIO GOLOBOFF. B. MILAGROS SÁNCHEZ ARNOSI. LUIS CORREA-DÍAZ. MILAGROS SÁNCHEZ ARNOSI. Doris Salcedo en el Palacio de Justicia 107 HORTENSIA CAMPANELLA Carta desde Uruguay. América en los libros 127 GUZMÁN URRERO PEÑA. INMACULADA GARCÍA GUADALUPE. M. DIANA PARÍS.JOSÉ ANTONIO DE ORY Carta de Bogotá.

DOSSIER Jorge Amado Coordinadora: ISABEL SOLER .

Fotografía de Zelia Amado (Bahía. agosto de 1975) .Jorge Amado.

que algunos críticos tienen por la narración breve más hermosa escrita en el portugués del Brasil en el siglo XX. Y será fácil topar en cual- quier recodo con Gabriela. mulata de clavo y canela. Jorge Amado. protagonista de un cuento -A morte e a morte de Quincas Berro Dágua. Tengo la impresión de que la ciudad de Bahía -la ciudad de Sao Salvador de Todos-os-Santos por nombre oficial. para construir la voz de ese pequeño mundo. aunque no hayan leído las novelas del escritor. reducido e íntimo como son las patrias verdaderas. Habría que buscar un ejemplo. Su imagen y su lenguaje. Vagando por las calles de la Cidade Baixa veremos a los pescadores y a los vaga- bundos que creó el novelista. tan cansada de guerra. titulada precisamente Capitaes da arela. Jorge Amado tiene su mundo. posiblemente Homero si es verdad lo que los eruditos adivinan y suponen. blanco de raíces hispanoportuguesas. de la ciu- dad de Salvador. quizá. porque Bahía es el nombre del estado. como se dijo luego del poeta Vinicius de Moráis. y un lenguaje. Y veremos a Quincas Berro Dágua. Y también el turista y el viajero ven la ciudad desde la perspectiva que presta la lectura. es decir libres. Dicen que todo gran escritor tiene un mundo propio y un lenguaje pro- pio para expresarlo. más difícil de percibir. que tienen las plazas como patria y ensueño.Jorge Amado y Bahía Basilio Losada No creo que haya en nuestro tiempo un escritor como Jorge Amado tan profundamente enraizado en su país y tan fervorosamente aceptado por él. en la antigüedad. o con Teresa Batista. . a los capitaes da arela. Jorge Amado dio presencia a Bahía en la literatura de nuestro tiempo.intenta también aseme- jarse a la imagen que de ella trazó Jorge Amado. se sintió tan próxi- mo a la negritud que acabó siendo el negro más blanco del país. uno de ellos. se reconocen en la obra del escritor y construyen su imagen sobre los personajes de Jorge Amado. los niños abandonados. sin atadura de ningún tipo. forzosamente dialectal. esos niños que retrató Jorge Amado en una de sus más hermosas novelas. En el XIX habría que poner por encima algunas de Machado de Assis. Y las gentes de Bahía. Veremos a Doña Flor y a sus dos maridos. y veremos a Jubiabá. y en este sentido Faulkner podría ser un ejemplo memorable. el fantasma del difunto.

y cualquier mora- dor de la ciudad se la mostraba. una historia bien contada». Los temas y los personajes del novelista proceden de una doble raíz: la técnica de las historias de cordel y los planteamientos del realismo social. simplemente. como se llama a los terratenientes que explotan las áreas de monocultivo y a quienes trabajan en ellas. Mies roja. y a construir sus novelas de acuerdo con lo que decía en España Alvaro Cun- queiro -también autor con un mundo propio y un lenguaje propio para expresarlo. de los abusos de los coroneles. de las caravanas de desesperados que huyen de las sequías periódicas. Lo demás está en un cultivado poder de observación para seleccionar lo rele- vante cotidiano y en la posesión de un lenguaje que no se aleje excesiva- mente del que corresponde a la acción y a los personajes. Pero hay otro elemento que. cuan- do aún no contaba veinte años de edad. en su primera etapa de escritor. Pienso. eso sí. De las historias de cordel.«una novela es. decepciones. y cumple a la literatura embellecerla». la opinión de Nietzsche: «La realidad es fea. Este apriorismo político no impide que la trilogía sea una visión apasionante del Brasil de la época. teniendo en cuenta. víctimas estos de todos los excesos imaginables. De este entramado de afinidades entre el escritor y su mundo deriva toda la obra de Amado. Tierras del Sin Fin. aprendió Amado a no aburrir al lector. Una versión bra- sileña porque brasileño son el ambiente y los personajes que sirven para construir una trama que es evidentemente apriorística pero que funciona narrativamente. al menos.8 En Bahía bastaba preguntar por la casa de «o poeta». pero hasta el fin de sus días permaneció fiel al ideario de un humanismo marxista que poco tenía que ver con la realización política leni- nista-staliniana. brota también del mundo del Nordeste brasileño. Desde el Partido Comunista le llegaron consignas y esque- mas que centran una visión brasileña del realismo social. Sudor. amarguras. y de la vivísima oralidad brasileña. y llegaba uno a ella acompañado por un grupo de muchachos arrancados también de cualquiera de las novelas de Jorge Amado. por ejemplo en la trilogía Los subterráneos de la libertad: un amplísimo friso narrativo poblado de protervos burgueses y angélicos proletarios. tres novelas publicadas entre . de las luchas sociales en las áreas de mono- cultivo del café y del cacao. Soportó persecuciones. a no engañarlo con el abuso de habilidades técnicas prescindibles. da un sentido profun- do a lo que podría parecer simplemente un desfile de personajes pintores- cos. Jorge Amado ingresó en el Partido Comunista de Brasil en 1930. El realismo social de la primera etapa de Jorge Amado. eso. de manera expresa en su primera época y más difusa en sus últimas novelas.

ajena a cualquier ortodoxia. en su alienación y desamparo se refu- gian en prácticas religiosas heterodoxas y heterogéneas y en un flocloris- mo subvencionado. una amargura insoportable. como vagabundo. se sentía deslumhrado por esta espiri- tualidad libre. de unas gentes que. direc- tor de ritos. Los esclavos traídos del África negra tenían que ocultar entre los amos blancos la pervivencia de su espiritualidad ancestral. Es un fenómeno semejante a la san- tería cubana o al vudú caribeño. los negros. boxeador. un deporte bahiano que sirve de evasión a la miseria y a la deses- peranza. Todo exceso en la celebración es la expresión de frus- traciones profundas. dentro de un panorama de integración fundamental entre el escritor y su mundo. por ejem- plo. y su retrato figuraba. y bajo la alegría fingida y a plazo fijo se ocultan la desesperanza. se dibuja como elemento constante la aspiración a la libertad. y la tienen tam- bién en la narrativa de Amado. y con el fondo del Nordeste. artista de circo. La capoeira es una mezcla de lucha y baile. El candomblé. Dos días para dis- . que a través de etapas diversas. y encubrían sus dio- ses bajo nomenclatura del santoral cristiano. Quizá sea Jubiabá la obra más notable de esta época. Puedo decir que no he visto espectáculo más triste que el carnaval de Bahía. tópico pero real. rito de culto a los antepasados impregnado de folclore africano y que quizá algún día se convierta en la religión cristiana de una parte mayoritaria de la comunidad negra del Brasil. subrayar el papel de las sectas y grupos reli- giosos en los que se integran. va conquistando lenta y dramáticamente una consciencia de clase en un país donde la problemática social era y es aterradora. Jubiabá se publicó en 1935 y narra la historia de Antonio Balduino. Él mismo fue elegido obá. 9 1934 y 1945. Por cierto que el senti- do de la fiesta en Brasil hay que contemplarlo desde una especial perspec- tiva. Jorge Amado. negro vocacional. los mulatos y también cada vez más gente blanca del Brasil. Es interesante. y supongo que figura aún. el tambor o la umbanda. trazan el cuadro. y la lucha por conse- guirla. en el candomblé de Axé Opó. un muchacho de los arraba- les de Bahía. Formas y ritos de esta espiritualidad ocul- ta tienen en la ciudad de Bahía una presencia dominante. con inmenso vigor. o el de Río. con más de baile que de lucha. a veces. El batuque. y disimulaban sus rituales bajo apariencia musical y folclórica. la frustración. En todas las novelas de esta primera etapa. en un lugar de honor en la escuela de capoeira de Mestre Patinha. una religión en fase inicial y cada vez más dinámica que llega a impregnar la vida espiritual de millones de brasileños y que se basa en cul- tos africanos escondidos bajo una superficial envoltura de cristianismo. Cuando en Bahía la ciudad fue una fiesta. de la vida en el Nordeste.

Son las novelas de Lins do Regó y Graciliano Ramos. Y este amor por la libertad. tiende a ocultar una rea- lidad esencial: en las obras de la segunda etapa. sinceramente sentida. escuela narrativa de signo testimonial en la que desembocaron las vanguardias brasileñas. ocultan la permanencia de una acti- tud invariable en el escritor: su amor a los humildes. de justificar ideológicamente esta actitud. tienen mucho que ver con los sueños de esa sociedad mestiza que habita y construye el Brasil profundo y real. dibu- ja Amado las tensiones sociales de su ciudad. se forjó la novela del Nordeste. donde el documento es siempre leído apasio- nadamente e inscrito en la estructura narrativa con una precisa función poé- tica. que por otra parte no precisaba justificación alguna. muestran una de las características del mensaje de Amado: la tolerancia. aunque las de Graciliano con una expresión más escueta. adaptaciones televisivas. el exotismo. versiones cinematográficas. la fabulación irónica. y sus sueños. nace ese gran fresco costumbrista que es la obra de José Amado». aún hoy. En 1958 aparece Gabriela. la gracia narrativa. Dice Luciana Stegagno Pic- chio: «De esta simpatía por los humildes. por la gente de color vista en su ambiente. que son otra cosa. Dejamos de lado las obras de Paulo Coelho. . el folclore. en las que la intención realista se manifiesta en forma de visión romántica de las oposiciones sociales. como si intentara huir del halago del color local en busca de una mayor eficacia testimonial. clavo y canela. Es muy probable que. en la que domina una apariencia de folclorismo. El marxismo-leninismo fue para Amado una fór- mula. En esta visión. más dura. en la Bahía pintoresca de las prácticas mágicas y pararreligiosas. Esta teoría. Y estos personajes. Luciana Stegagno Picchio ha escrito en este sentido páginas esclarecedoras. Si todas las novelas anterio- res de Jorge Amado habían gozado de una acogida excepcionalmente popu- lar y multitudinaria. Jorge Amado ama a sus personajes y conoce sus debilidades y su íntima fortaleza. creación literaria evi- dentemente. Cientos de ediciones. Gabriela rebasa lo imaginable. por encima de cual- quier militancia política. La fabulación irónica parece desplazar en Gabriela la expresa intencionalidad política. y su dolor. pero «todo se acabó el miércoles» como se canta en Orfeo Negro. color y gra- cia para encubrir una realidad pavorosa desde el punto de vista de la inte- gración social. Bajo el folclorismo.10 frazarse de lo que uno sueña. y se inicia así lo que los críti- cos consideran la segunda época de Jorge Amado. la incitación a la pací- fica convivencia con «lo diferente» que subyace en el mundo bahiano. Las novelas bahianas de Jorge Amado. aceptada milagrosamente de forma unánime por la crítica. y bahianas son todas aunque incidentalmente la acción se desarrolle en otro lugar. sea la novela más popular en Brasil.

Amado vio el hundimiento de sus ideales. gozadoras. Los viejos marineros. una de las novelas más divertidas y al mismo tiempo más profundas que haya leído. El libro se titula Navega- ción de cabotaje. por encima de todas. junto con sus trescientas iglesias barrocas. en los misterios del candomblé. artistas alemanes. de lo que había dado fuerza y peso a su vida. en Bahía. en el atrio de las iglesias barrocas: eso fue mi universidad y de ese mundo extraje el don de una poesía que viene del dolor y de la alegría de nuestras gentes». . Víctima de la dictadura. Mujeres libres. en fin. músicos ambulantes. vivió el drama que sintieron amar- gamente tantos comunistas: el hundimietno del mundo ideológico que les había servido de refugio y esperanza durante toda su vida. «Se empieza quemando libros y se acaba quemando gente». Sin ordenación cronológica. habla de su vida. el mejor espectáculo de la ciudad. de su fe comu- nista. Y. mimado por los stalinistas. Y aparecieron obras como Doña Flor y sus dos maridos. Conviene leer al respecto las memorias que publi- có en los últimos años de su vida Jorge Amado. Un alegato a favor de la fantasía. lumino- sas. fuertes. que había visto su obra traducida a más de setenta lenguas en tiradas copiosísimas. sin renunciar a nada de aquel mensaje esencial. Son los personajes de Jorge Amado. pedi- güeños. panaderos gallegos. mezclado con la gente de los muelles. Ese fue Jorge Amado. «Los años en las calles. rufianes. 11 por los oprimidos. el mundo de Amado se centra en Bahía de mane- ra exclusiva. sacamuelas. de los mercados y de las ferias. del ensueño. sobre las mujeres de Jorge Amado. via- jero con raíces en cualquier rincón del mundo. que había obtenido el Premio Stalin. rebeldes y tiernas. Jorge Amado. un escritor que tuvo un mundo propio y un len- guaje propio para expresarlo. Jorge Amado. Pero. en 1992. como una fluencia libre de recuerdos. aparece página tras página en su obra. una fábula moderna y necesaria. perdidos en el encanto de la ciudad mágica. de aquella quema de sus libros en su ciudad. truhanes. trileros. «Lo divertido no es lo contrario de lo serio». Pero cualquier lector sabrá más de esto si lee cualquiera de sus novelas. Teresa Batista cansada de guerra y. tenderos portugue- ses. en los corros de capoeira. con toda la pedantería y distanciamiento que una tesis exige. del exilio de tantos años. Apuntes para un libro de memorias que jamás escribiré. prostitutas sentimentales. Y aparece una fauna pintoresca. buscan otras vías para manifestarse y hacerlo llegar al lector. para mí. descuideros. Algún día se hará una tesis doctoral. Los pastores de la noche. noruegos o de cualquier país hiperbóreo. A partir de Gabriela. convendría subrayar otro aspecto de la narrativa de Jorge Amado: la presencia femenina.

1 t \ X* Jorge Amado por Carlos Bastos .

La muerte y la muerte de Quincas Berro Dagua. fui a Córdoba. argentinas o extranjeras.. para 'cubrir' como periodista un viaje de Vargas. Miri. a otros lugares»2. traducido por Héctor F. Alfredo Várela. Las ciudades invisibles. O baiano Jorge Amado e sua obra. en ese viaje que hice a través de América Latina. entre noso- tros. Buenos Aires.. Los subterráneos de la libertad. Victoria Ocampo. Record. Volví a la Argentina en 1937. 118-119. como Rodolfo Ghioldi. Jorge Amado estuvo en Buenos Aires en varias oportunidades. Héctor P. Doña Flor y sus dos maridos. en 1941. Río de Janeiro. 1980. En sus Conversacio- nes con Alice Raillard. Gabriela.. ' Cacau fue el primer libro de Jorge Amado que se publicó en el exterior. San Jorge de los Ilheos. Después. Emecé. por Haydée Jofre Barroso y la segunda. Rafael Alber- ti. Las principales obras de Jorge Amado en ediciones argentinas son: Sudor.. cuando fui a México.Jorge Amado en «Buenos Aires. recorrí diferentes regiones de la Argentina. María Rosa Oliver. Capitanes de la arena.. Cfr. . un público amplio y entusiasta1. Paulo Tavares. Pero sólo estuve de paso. la pri- mera en la editorial Futuro. en Losada. Jubiabá. 1991. Conversaciones con Alice Raillard. por Estela dos Santos.. En 1958 y 1963 se publicaron en Buenos Aires otras dos versiones de la misma novela.. Tienda de los milagros v Tereza Batista. Iba y venía de Buenos Aires a Monte- video. 2 Amado Jorge. Casi toda su obra se vertió al español en la Argentina y el autor cultivó. clavel y canela. Traducción de Rosa Corgatelli..» ítalo Calvino. Jorge Amado recuerda los primeros viajes: «Fui por primera vez a la Argentina. me quedé casi dos años. Agosti. entre otros. en 1935. Mar muerto. Tierras del sin fin. Enrique Amo- rim. pp. Apareció en Buenos Aires en 1935 con el sello de la editorial Claridad. Los caminos del hambre.. Raúl González Tuñón. capital de Hispanoamérica» (1935-1942) Carlos Alberto Pasero «Cómo es verdaderamente la ciudad bajo esta apretada envoltura de signos. qué contiene o esconde. En el país. conoció a personalidades destacadas.

Centro de Estudios Brasileños. Getúlio Vargas. muchos admiraban como líder político4. W. . Buenos Aires. 1941. en esa ocasión. Presidente de los Estados Unidos del Brasil y la unidad brasileña. retribuía atentamente el viaje oficial que el presidente Agustín P. «Buenos Aires. p. todo contribuyó a enaltecer la estadía de Vargas. tenía un amplio programa de contenido nacionalista y proponía una alianza de clases para la conquista del poder. Confluencia. en la calle todos querían informacio- nes sobre la vida de la nación amiga. 1982. Buenos Aires. El acercamiento diplomático. capital de Hispanoamérica». La revista Caras y Caretas reproducía amplia cobertura fotográfica de 3 La Aliangafue lanzada el 30 de marzo de 1934. era la de una ciudad que cultivaba sobre todo a los brasileños». El presidente brasileño fue huésped de honor de la Argentina para los festejos del 25 de mayo. presidida por Luís Carlos Prestes. La prensa argentina de entonces reflejó profusamente la llegada del Presidente de los Estados Unidos del Brasil. Roca y Campos Salles.. Ciertamente. la llegada de Getúlio Vargas a Buenos Aires constituyó todo un acontecimiento. Ambos presidentes se veían como la encarnación de sus antecesores. la visita de un mandatario extranjero. Continúa diciendo Jorge Amado: «Los diarios sólo hablaban del Brasil. órgano de la Alianza Nacional Libertadora3. Justo había hecho a Río de Janeiro en 1932.14 «En Buenos Aires. todavía no tan frecuen- te como en nuestros días y la pompa celebratoria del 125° aniversario de la emancipación argentina. El riograndense Getúlio Vargas sentía especial afecto por Buenos Aires. su gran futuro. como enviado del diario carioca A Manhá. una inmensa curiosidad por el Brasil. 46-7. en donde había residido en su juventud. al comen- zar el siglo o el general Mitre y Dom Pedro en tiempos de la Triple Alian- za. Lide- rada por el Partido Comunista Brasileño. a. Río de Janeiro. «Aquella vez -cuenta Jorge Amado-. Buenos Aires. abr. Jorge Amado cubrió la visita oficial del Presidente Getúlio Vargas a la Argentina y al Uruguay. André Carrazoni. su pasado.. Ahora. su presente. a quien. que en esa ocasión pasara por la capital de la Argentina. 71. Fue declarada ilegal por el gobierno de Vargas el 22 de julio de 1935. La excursión presidencial creó en el ambiente de fiestas y más allá de ese ambiente. 2. por otra parte. se leía de todo en relación al pueblo brasileño. 4 Cfr. en AA. 1939. 5 Jorge Amado. como jefe de Estado. 1938). Había realmente. Gleizer. Anaconda. enormes ganas de saber de las tierras que se extendían al norte y del pue- blo que las habitaba»5. Getúlio Vargas. en las calles y el pueblo. todo era Brasil en Buenos Aires y la impresión que daría a un turista inglés o japonés. (Versión original: Dom Casmurro. se discute toda América» En 1935. Ricardo Montalvo. n. edi- ción organizada y traducida por Raúl Antelo. Era la segunda vez que un mandatario brasileño visi- taba el Plata.

Jorge Amado consigna la delicia de los parques. desigual y aristocrática. remite al gran tema de la ciudad y su particular geografía imaginaria7. la imponencia del obelisco. 7 La cuestión fue abordada por ítalo Calvino. entre otros. Giulio Argan. Borges. con un aire preo- cupado de quien está trabajando y ganándose la vida holgadamente»6. Jorge Amado nos dejó un curioso testimonio de su visión de la ciudad de Buenos Aires. Prosas excéntricas. Ese texto. y una actividad frenética. Una antropología de la sobremo- dernidad. en su papel de gran capital sudamericana. . era una ciu- dad opulenta. pp. personas apresuradas. Esta era. socialmente deslumbrante en térmi- nos comparativos. Perú. Barthes. los nuevos cines como el Metro y el Ópera y la elegancia sin igual de las argentinas. convulsionada por un plan de reformas que alteraba calles y ave- nidas. los presidentes brasileño y argentino resumen el regocijo de los dos pueblos hermanos. Recuerda el nombre de * Christovam de Camargo. Dice Marc Auge: «Toda representación del individuo es necesaria- mente una representación del vínculo social que le es consustancial»8. Colombia. Benjamín. Guatemala. 1994. Cuba y México. Los «no lugares». referente cultural obligado para los inte- lectuales sudamericanos. En el artículo que Jorge Amado publicó en el semanario brasileño Dom Casmurro. bien vestidas. Como resultado de su segunda visita a Buenos Aires. en ese período. La Buenos Aires que Jorge Amado frecuentó. Entre vítores y aplausos de la multitud apiñada en las aceras. que Amado dedica a Buenos Aire. Gedisa. 26. «Buenos Aires». periodista y poeta brasileño que residió largos años en Buenos Aires. Buenos Aires como centro de irradiación intelectual y punto de reunión de artistas y pensadores latinoamericanos. Simmel y Kafka. trabar relaciones e incorporar valores e ideas de un grupo social con una perspectiva ajena o extrañada. s Marc Auge. la importancia del Jardín Zoológico. Chile. en abril de 1937. 223-224. 1935. 15 la bienvenida dada a Getúlio Vargas y decía en sus epígrafes: «En un abra- zo cordial. desde finales del siglo XIX. Río de Janeiro. en 1938. Christovam de Camargo. p. ha dejado constancia de sus primeras impresiones de la capital argentina: «La ciudad me pareció deslumbrante. capital de Hispanoamérica» la ciudad es vista en su doble vertiente: la material. titulado «Buenos Aires. Barcelona. Calles bien alineadas. el huésped ilustre y el general Justo entran en la calle Florida». como parte de un periplo turístico más amplio que incluyó Uruguay. sobre todo cuando el testigo es un extran- jero. grandes casas comerciales con vidrieras que obligaban a detenerse. Marshall Ber- man. deambular por el espacio público. Hablar de la ciudad implica trasponer el límite del espacio privado. Ecuador. Espacio del anonimato. y la espiritual. Coelho Bronco.

Jorge Amado consigna el curio- so sentimiento brasileño de alteridad: «Al principio me sentía totalmente desplazado en un grupo de intelectuales latinoamericanos.16 las calles y de las personalidades del espectáculo de paso por Buenos Aires: Margarita Xirgu y Pedro Vargas.. Su espacio público encarna una colectividad de naciones.. en este sentido. Y se lamen- ta de que los brasileños. en ese entonces revolucionadas por la reforma urbanística. Venezuela o Amé- rica Central acaba colocando su centro de irradiación en México». «El intelectual de cualquiera de los países de la costa del Pacífico acaba siempre haciendo su viaje a Buenos Aires. se discute toda América». haciendo su centro de irradiación en Buenos Aires». Para ello. Eran intelec- tuales latinoamericanos. charlas y brindis. En contraposición. mezcla de otras sangres. estaciones o palacios. como el escritor de Colombia. De repente alguien se acuerda de preguntar la nacionalidad de los presentes. mis amigos intelectuales me ofrecieron una comida en un restaurante típico. La capital argentina. mucha cor- dialidad. porque ellos siempre hablan de los problemas.. el hotel. en ese marco. traza una territorialidad identitaria aún más influyente: «En Buenos Aires. prefiere describir no el Buenos Aires físico sino el intelec- tual. la calle. un lugar imaginado y su relación con el hombre es apenas geográfica. nos separamos de ese pensamiento continen- . «En Buenos Aires. la ciudad no es percibida sólo por sus iglesias o monu- mentos.». allende la plaza pública. en relación a toda América Latina. la calle. en bloque. Fue cuando me enteré de que no estaba exclu- sivamente entre argentinos (. Mucha gente. La decisión se funda en su público. de todo. Había gente de todos los países de His- panoamérica y allí no eran intelectuales de tal o cual parte.. diversa tendencia cultural.). Por eso.. Buenos Aires es. además de constituir la construcción colectiva de un país. «con otra lengua. acentúan el hecho de que Buenos Aires con- forma un espacio de otra índole... convoca a entrecruzamientos con otros territorios y a interacciones sociales más vastas. del arte.. Jorge Amado valo- ra que «el hispanoamericano es antes que nada continental». el res- taurante. antes que en Hispanoamérica». y cuando distanciaba mi mirada era para pensar en Euro- pa o incluso en Asia. «Buenos Aires se extiende mucho más allá de la Argenti- na». de las soluciones. Pero yo me había acostumbrado a pensar en el Brasil sin condicionarlo a Latinoamérica. el bar y los propios contornos ciudadanos. de la literatura. Las calles. «La capital argentina es tan conocida de los brasileños. Si bien el turista Jorge Amado da cuenta de esos lugares por excelencia del espacio público. para Jorge Amado. de las cosas. Amado elige «hablar de la fisonomía inte- lectual de Buenos Aires».. espacios por donde circulan los nativos y las figuras internacionales.

1935: a revolta vermelha. Rio de Janeiro. Sao Paulo. en AA. capital de Hispanoamérica». pasan- do a reflejar el deseo de participación política de las clases medias». Memorias do cárcere. edición organizada y traducida por Raúl Antelo. En un principio. 9 Cfr. familiar e igualmente favorable. 2da. así. Graciliano Ramos. Harry Berger y Rodolfo Ghioldi estaban viciados de nulidad y la prisión del primero. le hizo cambiar de planes. I y II. vol. 17 tal. fueron durísimas desde un principio pero se habían agravado mucho tras el autogolpe de Getúlio y la implantación de la dicta- dura del «Estado Novo» en 1937. dos acontecimientos clave de la vida de Prestes. 1982.. Urna historia da Coluna Prestes. en su magnífica obra Memorias de la cár- cel". Historia do Brasil. Caldeira. Sin embargo. " Cfr. Allí se encontraba viviendo la madre de Luís Carlos. Ed. 254. la proximidad de otra ciudad. p.. La situación carcelaria de las personas que habían sido detenidas. Gloria Pires. Amado había pensado en la posibilidad de viajar a Méxi- co. con Carlos Varezza.. las ideas de los tenientes se polarizaron. Sao Paulo. a pesar de la semejanza económica del Brasil con los demás países latinoamericanos»9. Buenos Aires. Sao Paulo. luego de este levanta- miento cívico-militar. José Dumont y Jofre Soares. Por otra parte. Confluencia.. los procesos seguidos contra Prestes. Centro de Estudios Brasileños. W. Sobre la Colum- na Prestes ver: Domingos Meirelles. A partir de 1922. Jorge Amado. apoyado por amigos y camaradas. Sobre el levantamiento de 1935 ver: Jayme Brener. . Brasil. sobre todo. Se propuso no sólo un objetivo literario sino. el caballero de la esperanza Hacia 1940. pp. 1996. él mismo uno de los procesados. aumentó la presión por la refor- ma de las fuerzas armadas. 1953. Ática. «Prestes y Berger estaban aislados y el segundo perdía la razón bajo múltiples torturas» dice Graciliano Ramos. Nelson Pereira dos Santos fue el responsable de la versión cinematográfica (Gran Premio Coral La Habana): Memorias de la cárcel. Companhia das Letras. de acción política: contribuir a la campaña por la amnistía del gran líder de la Alianca Nacional Libertadora y denunciar. Leocadia Prestes. 10 «Con la Primera Guerra y las nuevas técnicas surgidas. 1984. 1999. «Buenos Aires. A noites das grandes fogueiras. Jorge Amado tomó la decisión de escribir una biografía de Luis Carlos Prestes. Jorge Amado. país en el que había condiciones especiales para la tarea que se proponía. Jorge y otros. las atrocidades del régimen de Getúlio Vargas. en esas circunstancias. José Olympio. Entre agosto de 1941 y agosto del año siguiente. 71-82. 1998. Record. se prolongaba indebidamente. La biogra- fía procuraba exaltar. la legendaria Columna que tomó su nombre y que encabezó heroi- camente entre los años 1924 y 1927 y el alzamiento de 193510. entre otros.

habían sido muy bien recibidas por público y crítica15. alternativamente. en 1943. Buenos Aires. sufrió la represión del régimen debiendo permanecer bajo arres- to en varias ocasiones. Y allá. sin pasaporte. la encontré despidiéndose de un joven.. atravesé la frontera y me quedé allá. la salida del Brasil constituyó también un forzado exi- lio. traducción de Héctor F. traducción de Raúl Navarro. y había perdido la oportunidad de. 1938. pág. 127. 13 Zélia Gattai y Jorge Amado se conocieron luego del regreso de éste al Brasil.. 1985. «Me obligaron expresamente -cuenta Jorge Amado. comencé a desarrollar una actividad política. así como los padecimientos durante los largos procesos. Buenos Aires. 1935. traducción de Benjamín de Garay. en Montevideo. En ese año. Al respecto dice Jorge Amado: «. Emecé.. ante la decisión de escribir un libro sobre Prestes y la imposibilidad de hacerlo en el Brasil. por lo menos. El joven ya debía de andar lejos cuando Aparecida me contó que 'aquél' era Jorge Amado. en el año 1941. de paso por Sao Paulo y a punto de embarcarse rumbo a la Argenti- na'3: «Un día. al llegar al portón de la casa de Aparecida. '¿Jorge Amado?' exclamé. Claridad. pasé a la Argen- tina. p. (. Si bien el proyecto de componer un libro sobre Prestes era una decisión personal. Conversaciones con Alice Raillard. La persecución. La oía deseándole buen viaje (. Mar muerto. «apenas un ros- tro».18 Jorge Amado se exilió en Buenos Aires y. Las dificultades eran muy grandes. novelas traducidas y publicadas en la Argentina. en los que tomaba posición y ubicaba al Brasil prácticamente del lado del Eje. por el momento me resultaba imposible volver al Brasil»12. el escritor era allí una per- sonalidad conocida y admirada. 14 Zélia Gattai. Claridad.) Por primera vez le ponía los ojos encima. 27. después del levantamiento de 1935. . Miri.). la privación de libertad y la tortura formaron parte de los métodos represivos del gobierno de Getúlio Vargas. estrecharle la mano»14. traducción de Rosa Corgatelli. con una mezcla de sorpresa y frustración. Salí del Brasil sin papeles. Jorge Amado halló el marco 12 Amado Jorge.. en ese entonces apenas una de tantas anónimas lectoras y admiradoras de Jorge Amado. Buena parte del libro que Amado escri- bió sobre Prestes está dedicada a documentar las condiciones de prisión de los inculpados. Jorge Amado. las fuerzas nazifascistas». En el Río de la Plata. Jubiabá y Mar muerto. 11 Cacao.. inmediata- mente. Se casaron en 1945. Cacao. recuerda a su futuro esposo. Un sombrero para viajar. Zélia Gattai. Jubiabá. Al momento de partir hacia Buenos Aires. que involucraba talento litera- río y pasión política. Mi vida con Jorge Amado. donde me quedé. Imán. junto a muchos otros ciudadanos brasileños.. No tenía un solo documento. en 1941. Vargas había pronunciado una serie de discursos en Minas Gerais. Buenos Aires. 1937. Buenos Aires. la situación se había agravado mucho en 1939.

Se trata de Santos Lugares. Hay un pasaje de Navegación de cabotaje. ya estaba en la ciudad. 1995. delicioso arrabal de Buenos Aires. la mayoría eran oficiales del ejército que habían par- ticipado en el putsh del 35. Conversaciones con Alice Raillard. 128. le preguntó si era verdad que vivía en el mismo '* «Los exiliados se encontraban allá. Ghioldi y su esposa.. Amado viene a saber por los periódicos. en una entrevista. Dialéctica.pues Sábato vive en Santos Lugares. p. y que habían huido de Brasil para ir a la Argentina. Así lo era en mil novecientos cuarenta y uno. existía una colonia muy activa de emigrados brasileños que habían luchado al lado de Prestes. En la capital argentina. Buenos Aires. Jaime Marín. a veinte kilómetros del centro de la Capital Federal. partícipe importante de los suce- sos de 1935'7. fue la misma casa en la que Jorge Amado se recluyó para escribir la biografía de Luis Carlos Prestes. Madrid. Sí. Misión secreta en Brasil. Allí escribí O Cavaleiro da Esperanca». Buenos Aires. Primera sorpresa: Sábato vive en el mismo barrio en el cual Amado residió en los años de exilio. y San Jorge de los Ilheos (Montevideo. «Me sorprendí al saber por los periódicos que Sábato residía en Santos Lugares». de la notable coincidencia. Estaban los exilados del PC. 1988- fí Cfr. Buenos Aires. Carmen Alfaya («Hablaré del heroís- mo de Rodolfo Ghioldi. una característica localidad de clase media. Apuntes para un libro de memorias quejamos escribiré en el cual Jorge Amado recuerda una locali- dad del Gran Buenos Aires a propósito del escritor argentino Ernesto Sába- to. en la Argentina. punto de referen- cia ilustre en la zona. que tenía un grupo bastante grande». oficiales que habían sido liberados durante su proceso. en el Uruguay. Estaba el mayor Costa Leite. el dirigen- te comunista argentino Rodolfo Ghioldi. 1944. formaban un grupo importante. Es significativo con- signar que Carmen Alfaya tradujo al español dos novelas de Jorge Amado: Tierras del sin fin (Montevideo. del coraje de Carmen Ghioldi» -dirá Amado en su biografía de Prestes-) fueron para Jorge Amado como su familia en Buenos Aires18. . Futuro. cuando compuso la biografía de Prestes. Pueblos Unidos. antes del jui- cio. Pueblos Unidos. Jorge Amado. 17 Cfr. en cierta ocasión que estuvo con Sábato en París. Y agrega Jorge Amado: «Un día mi sorpresa se convirtió en asombro: un periodista brasi- leño. o vinculados con el PC. Jorge Amado. en donde aún reside el escritor argentino. «.coincidimos en el lugar de residencia -escribe Amado. 1992. 1955. Emecé. Apuntes para un libro de memorias que jamás escribiré. Había varias clases de exiliados. cuando viví allí en la chacra de un italiano. 1965).. 19 indispensable para la redacción de la biografía de Luís Carlos Prestes. Losada / Alianza. 1945. que habían dejado el Brasil en un momento dado para participar en la guerra de España. que formaron parte de la Alianza Nacional Libertadora o que defendían su causa16. Segunda sorpresa: esa casa arbolada. así como en Montevideo. Navegación de cabotaje. Futuro. que eran en general ex oficiales. Buenos Aires. de regreso a la patria. traducción de Basilio Losada. Además.

«Claridad tuvo otra característica muy señalada. Son los que no pue- den siquiera ser discutidos. entraron en nuestra historia.. Vida de Luíz Carlos Prestes. Losada/Alianza. Rodolfo Ghioldi. Traducida al español por Pompeu Accioly Borges. en la rígida y honesta metodología proba- toria del alegato judicial: «Todos los hechos narrados en los capítulos que siguen a éste. que fue la de servir de refugio a los hom- bres de todas las latitudes americanas que se mostraban ansiosos por reve- lar lo que ocurría en la patria de cada uno»20. Vida de Luíz Carlos Prestes. 317. como el argentino Ghioldi. 13. . 21 Jorge Amado. y durante toda su magnífica historia. Buenos Aires. de todos los que soñaron la libertad para esa patria y para ese pueblo»21. los hechos 19 Jorge Amado. Ghioldi. que sufrió en las cárceles inmundas. como resabio de la formación jurídica del autor. Vida de Luíz Carlos Prestes es más que una bio- grafía. lleva por título. sin aprovecharlos. Jorge Amado dio por terminada su biografía de Luís Carlos Prestes el 3 de enero de 1942. de Libero Badaró. p. Murilo Mendes. p. no son solamente del todo verdaderos. es una obra testimonial de intenso lirismo y apasionadas convicciones.. 1942. El caballero de la esperanza. Claridad. p. ia Editorial Claridad constituyó un centro de irradiación intelectual ejemplar. No obstante. nro. traducción de Basilio Losada. que formó parte de la «Biblioteca de Obras Famosas» de la editorial. Octavio Brandáo. Bue- nos Aires. su actividad y compromiso políticos y un juicio crítico que considera a Jorge Amado «el primer novelista de Brasil y tal vez de la Amé- rica Latina».20 suburbio donde había vivido el biógrafo de Prestes. 1995. Concebida en el contexto de efervescencia y violencia política de los años treinta. El libro. Raúl González Tuñón. Y agrega. el brasileño». Navegación de cabotaje.. Por entonces. toda su concepción se asienta. Apuntes para un libro de memorias que jamás escribiré. Madrid. Está encabezado por un prefacio firmado por el mayor Carlos da Costa Leite y contiene una deta- llada nota biográfica sobre Jorge Amado en la que constan sus anteceden- tes literarios. 172. El libro lleva una emotiva dedicatoria: «Para Rodolfo Ghioldi. el mismo sello que había dado a conocer Cacao siete años antes. 20 José Barcia. José Por- togalo. El caballero de la esperanza. sino en la misma casa adonde había escri- to el libro sobre el preso»19. en la última parte del libro: «Amigos de la libertad. están al lado de Garibaldi. y Sábato respondió que no sólo en la misma población. Toda es Historia. 273. Dejé yo a un lado. fue editada en mayo de ese año por la Editorial Claridad que dirigía Antonio Zamora.. «'Claridad' una editorial de pensamiento». nombres argentinos y brasileños entrelazados que dan cuenta de amistades y referentes intelectuales. A lo largo del libro hay epígrafes de Castro Alves.

En Sur. italianos. 28 y 31. " Jorge Amado. traducién- dolo del español. pp. Buenos Aires. Fondo de Cultura Económica. como adhesión a la causa brasileña proaliada. apareció el relato «En el muelle» de Jorge Amado. españoles. mulatos. ingle- ses. Apenas el número 96. Sobre la circulación clandestina y la repercusión del libro sobre Prestes en el Brasil. durante la dictadura. en lengua española. Sur. 1942. «Leí el libro en voz alta. franceses. En ese número. entre 1941 y 1942. traducción de Rosa Corgatelü. Estudio de la revista argentina y de su papel en el desarrollo de una cultura 1931-1970. Emecé.. 1989. Zélia Gattai recuerda de qué forma pudo conseguir un ejem- plar y cómo leía el libro. «En casa del pintor Clovis Graciano. para su madre. Muchas veces ella dudó de mi conocimiento de la lengua que jamás había estudiado.vi en 1942. en voz alta. en la ciudad que años antes había calificado de «capital de Hispanoamérica». recién salido en la Argentina. En su prolon- gada estancia en Buenos Aires. Claridad. cuando todo estaba prohibido. se vendía en el mercado negro y su posesión llevaba a la cárcel». «Ya que 22 Jorge Amado. México. Luego de la publicación y distribución de Vida de Luíz Carlos Prestes concluyó para el escritor una etapa intensa y fructífera.. pues el libro. «Liberación de la literatura brasileña». Mi vida con Jorge Amado. 23 Zélia Gattai. un ejemplar de Vida de Luiz Carlos Prestes. durante su permanencia en la capital uruguaya. estuvo dedicado especialmente al Brasil. p. indios y portugueses un instrumento literario de una nobleza y de una belleza extraordinarias»25. 64. u También. nota 134. prohibidísimo. Vida de Luíz Carlos Prestes. En ese texto Jorge Amado puntualizaba. El caballero de la esperanza. 1985. Jorge Amado redactó gran parte de su novela Tierras del sinfín. holandeses. nro. a no ser cantando tangos»23. traduciéndolo al por- tugués. 283. 21 relativos a la vida en las cárceles y ai tratamiento de ios presos que no tuviesen un elemento inmediato de prueba»22. Un sombrero para viajar. Jorge Amado regresó al Brasil hacia finales de 1942. Amado publicó un ensayo sobre el modernismo brasile- ño surgido tras la Semana de Arte Moderno de 1922 y el Regionalismo de 1930. de setiembre de 1942. Jorge Amado fue cola- borador del diario Crítica y de la revista cultural Sur. una vez que su país Brasil había decidido participar en la guerra a favor de los Aliados. . que jamás había hablado. John King. -dice Zélia. La literatura brasileña tuvo escasa presencia dentro del proyecto de Sur. Cfr. «Liberación lingüística de la literatura brasileña». Buenos Aires. El Maestro consiguió a duras penas ese ejemplar. entraba clandestinamente en el Bra- sil. 89. entre otros conceptos: «Estamos haciendo de esa len- gua de negros. entre otros textos representativos de autores brasileños. dirigida por Victoria Ocampo24. Sur. p. para mamá. febrero de 1942. uno de esos ejemplares ingresados subrepticiamente desde la Argentina. Ella misma adquirió. a los pocos días. el Caballero de la Esperanza.

. Jorge Amado.22 nuestro país -explica Jorge Amado. p. Sin embargo. Jorge Amado. Acababa el exilio pero con- tinuaba la lucha política. Conversaciones con Alice Raillard. citado.estaba en guerra contra el Eje. hablando para él». 187. estima- mos que nuestro deber era estar en el Brasil»26. tal vez por la proxi- midad geográfica y el amplio círculo de acogedoras amistades o tal vez por su particular visión brasileña con respecto al resto de América Latina y la causa que lo animaba pudo decir: «Nunca estaré entre extraños y en el exi- lio. desde que esté junto al pueblo.

pero pude observar que en el puño derecho tenía. el mar divi- nizado. Por extensión. el Niño Jesús. ante mí. porque el policía me miraba con mala cara. ya quería seguir. atada artesanalmente. y bailaban alrededor del féretro elevando viejos lamentos yorubas al cielo de los orixás. u Oxolufa. envuel- tas en las blancas faldas baianas. aié. ¡Andando!-. aió. en la religión de la macum- ba3. aió. Oxolofa. 3 Mae-de-santo: sacerdotisa del candomblé o de la macumba que se dirige a las divinida- des y de las que recibe instrucciones que transmite a los creyentes. pero no podía. aió. en homenaje al breve cuerpo muerto de Jorge Amado. Por derivación. en el Campo Grande de Salvador de Bahía. Culto yoruba: el relativo a las comunidades del grupo sudanés del África occidental. aió. para que éste lo recibiera bien en el último viaje. cubierto por un manto de rosas rojas. aió. de donde vinieron muchos de los esclavos africanos que poblaron el noreste brasileño. aié. al este de Bahia. Yo. 2 O Iemanjá: Orixá femenino. . puerto fluvial de la margen izquier- da del Paraguagu. al que se le asignan. al sudoeste de Nigeria. según el culto africano yoruba. todas viejas. animaban a Jorge a que lo iniciara. Dona Janaína: reina del mar. aió. viejo Oxalá. esposo de Yemanjá o Dona Janaína2. aió. ya. las funciones sexuales de la reproducción. aié. aió. el mayor de los Orixás1. máe-de-santo5 del ' Oxalá. todas vestidas de blanco. con los brazos abiertos de júbilo estaban Mae Aninha y Dona Maria Bibiana do Espirito Santo. Una cachoeira es. también. magia negra. Me puse a la cola. 4 Municipio de la zona del Recóncavo. zaran- deándolo. Las negras de la Cachoeira4 acababan de entrar. todas bajas. Candomblé: la religión de los negros yorubas de Bahia. la mae-d'agua (madre del agua) de los yorubas. representación de Oxalá de pequeño. venían a encomendar el cuer- po de Jorge a Oxolufa. 3 Macumba: sincretismo religioso afrobrasileño con elementos de varias religiones africa- nas. todas gordas. indígenas brasileñas y del cristianismo. Orixalá: el gran orixá sincretizado en Jesucristo. Daomé y Togo. un declive escalonado en el lecho de un río. cogieron el ataúd y lo alzaron. Orixá: divinidad africana de las regiones afrobrasuenas.Los personajes en el funeral de Jorge Amado Miguel Real Chiquillos y mozas de culo prominente animaban la cola que rebasaba inquieta los portones del Palacio da Aclamacáo. aié. cualquiera de las grandes fiestas de los orixás. conseguí llegar junto a Jorge y ni la señal de la cruz tuve tiempo de hacer cuando ensegui- da la policía me ordenó que continuara -¡Andando!. la cinta amarilla del Senhor do Bonfim. simulando el último viaje por el mar de los muertos. Oxolufa.

los diputados. ancas provocativas. donde también se reu- nirían. salimos corriendo por el otro. orixá que representa las potencias contrarias al hombre. acompañados por invisibles agogós" y atabaques12. vete a enredar a San Pedro. ahora ya podemos irnos al cielo de los negros. " Forma sincopada de Senhor (señor). sin ti. Se usa en los candomblés de Bahia y en las baterías de las escuelas de samba. decían ellas. 12 Atabaques. Puede ser también el orixá de la fecundidad. no se iban de allí sin ver a Jorge. Enseguida me atropello la melindrosa Gabriela. y frecuentemente sicretizado con San Jerónimo. que querían ver a Jorge. 7 Opó Afonjá: Una de las variantes del orixá Xangó. Dona Maria Escolástica Conceicáo Nazaré y Eduardo Ijexá o Eduardo Mangabeira. los intelectuales. ya volveremos a por ella después. esto aquí en el cielo de los blancos. que es uno de los más poderosos. mientras tomaban un sorbete en la rampa del muelle del mercado Modelo. por fm en el cielo ya tenemos quien escriba nuestros embrollos. y su danza recuerda el acto sexual. Y todos estaban conten- tos. Santa Bárbara O el Arcángel San Miguel. estamos contentos de que hayas muerto. Al fin conseguí salir entre cuatro cámaras de televisión del Globo. Exui0 nos espera. 9 Capoeira: juego y deporte de exhibición atlética basado en el ataque y la defensa entre dos contrincantes.24 Axé6 del Opó Afonjá7. ya de noche. maestro de capoeira9. se les iban los pies con la samba. constituido por dos cam- panas de hierro que se golpean con una vara también de hierro. Cada uno de los objetos sagrados del orixá (piedras. que allí estaban los senadores. Samuel Querido de Deus. y cuando mire hacia un lado. o el mensajero entre los hombres y las divinidades. . la necesitan allá abajo para que guarde tu memoria. asimilado al demonio de la religión católica. tambor que marca el ritmo en las danzas religiosas de origen africano. recipientes) que se hallan en el altar de las casas de candomblé. preguntó Jorge. oliendo a clavo y de piel de canela. 8 Pai-de-santo: sacerdote. rela- cionados con el rayo y el fuego. lo bueno es que llegaron al mismo tiempo el coronel Totonho del Riacho s Axé: los cimientos mágicos de la casa del candomblé. micrófonos de la Radio Educadora de Bahia y entre 40. ¿y Zélia?. Mae Meníninha do Gantois. retor- cían el cuerpo y extendían los brazos. siguiendo el ritmo del candomblé. y donde más tarde aparecerían. al son de birimbaos inaudibles. perseguida por so13 Nacib y por Tónico Bastos. '" Exu. pero ni por esas. sincopadamente. de pelo suelto y fulgurante. todavía falta mucho para que muera. " Agogó: instrumento musical de percusión y de origen africano. delantero-centro del Ipiranga Futebol Club. Jorge. ya fallecidas. venerado baba- lorixá8. Actual- mente representa uno de los rasgos de distinción folklórica más genuinamente brasileños.000 fotógrafos y periodistas que empuñaban el bolígrafo. hierros. que por fin se reencontraban con Jorge para recuperar las largas conversaciones de atardecer. los alcaldes. por fin llegaste. la práctica llegó con los esclavos bantús procedentes de Angola y sobrevivió en la cultura brasileña a pesar de ser duramente perseguida hasta inicios del siglo XX. senos arrogantes. era un fastidio. y Popó.

a una orden de Dona Veveva. le dijo Gabriela. el Estilita (él decía el «stili- té»). de Os Pastores da Noite. codos a lo pato dando-dando. no más de un palmo. pero ante. justo en el centro. en el centro.. 15 Batuques. una caña clara y picuda en la boca de otro negro imitaba el sonido de la flauta. después un balanceo para acá. dos batuques más pequeños iban a dialogar con los atabaques en un concurso de exploraciones de ritmos. la orquesta se animaba. no. los silencios y los arranques. cada uno a lo suyo. y señalaba a uno de los músicos. superó la maraña de sonidos. a un negro hercúleo (quizás Vicente. se abría paso a tiro limpio. de repente. experto en pillar tránsitos para el otro mundo. no corra. las niñas de seno virgen. pidió silencio para decir en un criollo viejo imposible de transcribir con fidelidad: Voy a contar para todos la historia de San Simeón. el campeón de boxeo de Bahía que perdió dos combates seguidos con Antonio Baldufno en la plaza de la catedral). . los pies empezaron a moverse. mar- caban el ritmo del conjunto. las calabazas y las palmas entraron al mismo tiempo y el aliento de la trompa. interrumpidos por el barullo metálico y estri- dente de los agogós y por el silbido monocorde de la flauta de caña. de sonidos y de manos rápidas. y Pé-de-Vento. con las piernas abiertas y adelantado a la orquesta. como hay por aquí algún blanco joven. cada uno del tamaño de su pecho. los crios co- gían calabazas y palitos. sé14 Jorge ya pasó. Los batuques y los atabaques.diferentes instrumentos de percusión. 25 Doce. al compás de las palmas de los negros. se preparaban para marcar el compás. que. le col- gaba del cuello. un pesado tablero con una hilera de batu- ques15. sostenía verticalmente con las manos un largo palo hueco y agujereado por los extremos. como badajos. quién eres tú. El director del agogó. dos atabaques gigantes encabeza- ban la banda y se preparaban para incendiar el Campo Grande con su ritmo ronco y sincopado y. inarmónico y brutal. un negro albino. si era preciso. que al soplar parecía una trompa de caza. mí ser Joane Ongi- 14 Forma sincopada de Senhor (señor). por una liana. levantó los brazos al cielo y. acababa de lle- gar con su orquesta de candomblé. a su lado. componían la melodía. piernas abiertas. contentas por la fiesta. bambolearon las nalgas y se agitaron los cuerpos en un mece-mece caóti- co. en medio. estaba con el agogó levantado y las campanitas de cobre que. La negra centenaria Dona Veveva. rodillas fle- xionadas. nos vamos a pre- sentar. el direc- tor de la orquesta. levantaban sus manos. Pé-de-Vento. con el ojo derramado y tres dedos en la mano. impre- sionante por la forma negroide y el color pardusco. después un poco más lejos. primero un balanceo para allá. un negro viejo. y.

las muje- res arqueando el cuerpo hasta las rodillas y bamboleando las nalgas en cír- culo. Florival de Cabinda. aquel. La batucada renació. amenazando con las ancas y chas- queando los dedos. él dice que es el blanco más negro de Bahía. yo mismo. el agogó tintineó cuatro veces y el director Manel Ferreira conti- nuó. las palma- das subieron sincopadas. le dijeron: tú es negó y qués adora un Quisto blanco. yo ser Anto- nio Arda. como los nuestros. sus padres nada le dieron por- que nada tenían para darle. hasta le gustará. todos al mismo ritmo. el penta- buelo de Dorival Caymmi. y tú. quién. libres en las manos de los crios. y tú. no sé de dónde vine. mí ser Duarte Angola. y tú. como era Jorge Amado. de Benguela. yo soy el pentabuelo de Gilberto Gil. un pie delante. y ahora yo. y los hombres abriendo los brazos. y tú. el pentabuelo de Paulinho da Viola. el agogó sonó. y más allá de nuestra tierra negra. no. yo me llamo íxum y mis hijos. inmóvil. el otro. hermano del primer Angola. Lourenco Guiñé. fue el negrero que nos trajo. el ritmo general. y de nuevo nació el estrépito. y tú. tú. yo ser Bastiáo da Guiñé. no fui yo. tú. de Gasear (Madagascar). mis padres murieron centrad i receión. ahora yo. seguían el sonido metálico del agogo y el estallido de las palmas. pero los monjes blan- cos no le dejaron. un desierto igual al nuestro. Manuel Ferreira. los atabaques pegaban más fuerte. y dejó emerger el silencio como un fantasma. y Manel Ferreira continuó: San Simeón era como nosotros. y tú. guardaba cabras San Sime- ón. sin melodía. tú. tú. y tú. y todos bailaban. la marabunta de negros aplaudió y silbó. Marcelo de Ssau (Bissau). bueno y guapo. no. debajo de aquel mango. como si recitase: Simeón era pastor. y tú. con voz impostada y solemne. yo quiero ser el pen- tabuelo de Jorge Amado. en Cira (Siria). la flauta apifanada silbó. tostado por el sol. todo se detuvo. yo el pentabuelo de Caetano Veloso y María Bhetánia. los silbidos se esparcieron por el aire y la gente. el director de toda esta patulea que toca como una banda de gallinas cluecas. este del extremo. A una señal más violenta del agogo. y tú.26 co. sacudió los cuer- . las calabazas retumbaron. dificultando el tráfico. Simáo Egico. allí. buen viaje mi pentanieto. quiso entrar en el convento de los quistones. las calabazas llenas de piedrecitas. deséale un buen viaje al otro mundo. y tú. vine de Luanda. de Mina. yo ser Cristóváo Ango- la. acompañado por un viejo monje blanco. con las palmas blancas de las manos sudadas por el trabajo. no. así me llamaron. otro atrás. tú. y tú. tú qué quieres. padre de Duarte y de Rodrigo. llenaban la tarde del día. yo ser Rodrigo Angola. venga. Francisco Terra. Anü y Xorum. y tú. la batucada enfurecía. esta historia a mí mismo me la contó Jorge Amado. y tú. una tierra que queda más allá del mar grande. y tú. bonitos nombres pusiste a tus hijos. no importa. pero soy negro.

aturdida por la danza. y el agogó dio la señal. De nuevo los atabaques sonaron. San Simeón entró en el convento y el abad. enseñaba a los blancos el camino de la penitencia. ni que lo azotasen. se acercó a la puerta del convento y a ella se pegó. el ritmo crecía veloz. San Simeón a todos predicaba sufrimiento y penitencia. aquella para sentir que no soy más que un grano de arena que Dios des- precia con sus dedos. vigilia. San Simeón. qué queres desta igre- sia. gordo de tanto cerdo que comía. se cimbrea- ba para delante y para atrás. otra vez silencio y quietud. tiñéndola del rojo de su sangre. los cuerpos. la vigilia para alejar al Demonio y la oración para glorificar al Padre. los requiebros de las muje- res se acentuaron. aullaban. los cuerpos se retorcieron en un intercambio de caricias. áspera y contundente. las calabazas cacarearon. y un monje rubio hasta se le cagó encima. mon- jes blancos vinieron y abrieron la puerta y dieron latigazos a San Simeón. embalados. allí tirado se quedó San Simeón. el volumen de los senos palpitaba. gritaban. y se senta- . una negra gritó y se detuvo en seco. orando y ayunando. Simeón negó. en una danza fantástica y bestial que imitaba a los animales que irían a morder a los monjes blancos. ólálá-ólélé. de la tierra amarilla y de la tierra blanca para escucharlo. la trom- pa respiró un sonido hueco y los pies empezaron a bailar. revolcándose con la boca babeada de tierra. ladraban. hasta que los monjes lo aceptaron. el agogó vibró. las rodillas se erguí- an a la altura de los troncos en saltos y cabriolas. y se tiró al suelo. que no hizo nada. y llegaron gentes de la tierra negra. oraciones y ayunos. y lo azotaron. resur- gió: San Simeón. huyó el convento y se fue a vivir a la ciudad de Monte Thessalissa. yo quiero cinco cosas. le escupieron y su cara negra pisaron. y le llamaba negó para humillarlo. se pasó una cuerda por el cuerpo y se la ató para que le rozara hasta hacerse sangre y. los brazos se levantaron. subía y caía. en vueltas de sudor y de sonrisas. sangrando en el suelo. los cuerpos giraban entre sí. el Estilita. ya no cesaba de tocar. elevaba un ólálá-ólélé que subía. el silbido de la flauta afiló un trino de pájaro. fue adorado por los monjes blancos pero se hartó. gruñían. cogidos por las manos. humillación y sufrimiento. todo el mundo aplaudía. animada. le preguntó. esta para imitar a Quis- to. rebuznaban. el otro para sentir el hambre de los negos y de los pobres. la orques- ta. 27 pos y empezaron a soltarse al son de la música. a San Simeón. le temblaba el cuerpo entero. sin irse de allí. donde predicó a los blancos mucho de lo de los negros. y la voz. las palmas se levantaban más vibrantes. el 'stilité. oración. todos a una daban saltos. ofreció la espalda al flagelo para sufrir mayor tormento. ya no dejaban de bailar. abandonaron a San Simeón en el suelo. ayuno. ensangrentado. El director de la orquesta se detuvo y todos se detu- vieron.

el santo negro.. otra negra de ojos vidriosos y cuerpo trémulo se retorcía por el suelo. San Simeón. y allí se fue a vivir. recitaba la ora- ción. ayunar. y mientras seguía el baile colectivo. entraron en el Palacio da Aclama§áo. veloces. clamándole desde allí. el mayor cachaceiro'6 de Bahía. unos giraban y rodaban. uno de los mil quinientos hombres de la columna Prestes17. dejen pasar a Jorge que él ya no vuelve. pantalo- nes y faldas al aire. el 'stilité. Dona Veveva y el director Manel Ferreira desaparecieron. y San Simeón. y murió con 100 años orando en lo alto. el 'stilité. el 'stilité. y los negros se sacaban los pantalones y las negras las faldas y jugaban con ellos en el aire intentando unirlos. velar y humi- llarse. 17 Amplio movimiento campesino de reivindicación social (1925-1927). frenéticas. para besar las mejillas amarillentas de Jorge Amado. otros corrían y se detenían. el director agogó martilleó más alto la orquesta con un punteado continuo. y la gente lo adoraba y todos juntos rezaban un Padre Nuestro que estás en los cielos. desafiando en la rueda a un compañero o una compañera. en la plaza de la ciudad. otras se balanceaban y se bamboleaban. San Simeón. exgaucho. batía palmas estridentes. y todo el tropel al unísono. y los batuques y las calabazas se aceleraron persiguiendo el estruen- do furioso de los atabaques. sufrir. hacia abajo. santificado sea Tu nombre. . parecía que aullaba. viejo tronera y vagabundo. una columna de piedra como si fuera el tronco de un gran árbol. con tanto respeto y devoción que parecían estar en la santa misa.28 ban a su alrededor. arras- trando la piedra. Justo en aquel momento el féretro empezó a salir del Pala- ció y Quincas Berro d'Agua. gritó desde el fondo... mezclándose entre los de los batuques. vida de negro. se cansó del hombre blanco y mandó levantar. sobre un asiento. pero sin ramas. el 'stilité. y la gente bai- laba y bailaba. hágase Tu voluntad. y todos simularon que se sentaban y escuchaban a San Simeón con las manos detrás de las orejas pero sin dejar de bailar. que en lengua antigua se llamaba 'stilité. sin dejar de bailar y aplaudir y girar. y todos los años mandaba elevar más la columna. lo escoltaba Emilio. se sacaba el trapo (la túnica) y mostraba el cuerpo lla- gado. al hombre blanco que debía orar. después iba 16 Bebedor de cacha9a. Subieron el féretro al coche de bomberos de la Policía Militar de Bahía. agarrado a Quitéria de Olho Arregalado. y esta es la historia de San Simeón. se ató a la pierna una cadena de hierro con una gran piedra y así andaba por las calles de Monte Thessalissa. el pas- tor negro que dio ejemplo a los blancos y murió rezando sobre una colum- na. la historia conti- nuó: para obligar a todo el mundo a la penitencia y al sufrimiento. rápidas.

las personalidades-entidades ya habí- an entrado en los ópels y en los bemeuves. haciendo sonar la campanilla de aviso. era Ricardo. el de los saltos mortales que acaban verdaderamente en mortales. el mulato Juvenal. empleado en una plantación de tabaco del Recóncavo. y el segundo cirio. que. larga barba negra rizada sobre el pecho. a la izquierda. El coche quería avanzar. que acompañaban el ataúd sobre el coche de bomberos. a una distancia conveniente y dirigiendo la Escola de Culi- naria Sabor e Arte. se ha muerto Jorge. comendador20. el capellán. Jáo. 20 Blanco rico a quien el Estado de Bahia distingue por sus servicios prestados a favor del enriquecimiento y la creación de puestos de trabajo. sin- vergüenza de Jorge se burló de mí. Trevoada. el primer cirio lo llevaba el negro Honorio. 29 Emanuel. . yagunzo del coronel Misael de Sousa Teles. que estaban dispuestos a aplastarlos si no salían de allí. siempre la podría vender a unos ricachos ameri- canos. orgullo- sos. que haciendo sonar sus encomiendas los convenció para que se apartaran con el señuelo de la oferta de una a cada uno. iba calculando el valor de la campanilla. los dos maridos de Dona Fió. acolitado por dos sacerdotes. banquero y exportador. el trapecista Giuseppe. a su lado. los ocho soldados.s Embarcación de transporte de mercancías o pasajeros en el puerto. manco de la mano derecha. pero Sem Pernas. También. barco de pesca. perista de los robados de los capitanes de arena. Oficiaba la ceremonia el beato Estéváo. -y al final la moto de la policía. pero el señó Bada- ró. un mulatazo hercúleo de dedos delicados. hizo que me llevara una paliza de Anto- nio Balduíno. 19 Camisa sin cuello que usan los pescadores. ahora 'toy vingado. a la derecha. los guardacostas tomaban posi- ciones. de Saramago. niño capitán. de dos metros de alto. que. el más famo- so capoeirista de Bahia. Maneca Máozinha. era Goncalez. se enorgullecía de ellos. Nenén y Agostinho. Zé. querían a Jorge. que seguía tan alto y tan flaco que el viento lo mecía como a un bambú. sino la negrita esmirriada de pelo crespo y descolorido y ojos malos de demonio. y fue el portugués Celestino. y los tres nietos huérfanos. se plan- taron delante del coche. encías escarlatas y sedosas. las alpargatas viejas y rotas y el camisu19 salpicado de barro. y Sebastiana. les silbó . Noca y Ernesto. cuando está borracho. Totonho de la Rosinha se reía a carcajadas. no la madre de Bli- munda. con cascos colorados. querían a Jorge. 'toy vingado. Tonho. Valdomiro dos Santos Guimaráes y el doctor Teodoro Madureira. de Rio. hábil en dirigir saveiros18. si nadie se daba cuenta aun se quedaría con ella. y el conductor. eran Jerónimo y sus cuatro hijos. le gusta arrearle a la mujer. a esa la deportaron a Angola. e indignaron tanto a Ricardo y a la familia Jerónimo.

y desde el edificio de enfrente. su patrón. Una puta sin nombre. los haraganes del Pelourinho. toda la escoria de chulos y chivatos de Salvador. Caco Podre. se metían dentro. médico inte- lectual que vivía como un gato. Quien iba a pie. muchos libros y algunas botellas. que allí iba un gran escritor a ser ente- rrado. aplaudían y bailaban imitando el salto del caballo. de la cerveza y de las carrete- ras de Bahía. poetas y poetastros declamaban odas y epigramas satíricos a las Joa- nas negras y mulatas de las novelas de Jorge. la profesora de Tabocas obligó a los crios a bajar la cabeza. bandas de anarquistas y comunistas. con el pañuelo rojo en el cuello. los banqueros de Itapuá. los magnates del corre- dor da Vitoria. bonita muchacha de ojos grandes y pelo muy rubio. abrían camino para que Ricardo pudiera pasar con el coche. era Guma. aplaudían al paso de la urna. Dora. De los balcones de las casas. 21 En Brasil. de vidas secas. de troncho derecho. no fue justo. el coche pasó ante el monumento de la Aclama^áo. Dona Zul- mina Simoes Fagundes. el marinero salvador del navio Canavieiras. Jorge hizo que perdiera la carrera de saveiros con el negro Antonio Balduíno. y su hermano Zé Fuinha decí- an adiós al corte. he de pedirle la revancha allá en el cielo de los escritores. sálvame de estos cabras. de los niños capitanes. soplaba una cornetada bajo la supervisión del comandante Vasco Moscoso de Aragáo. cearenses22 hambrientos. la gentuza de la Concei^áo da Praia. 22 Del Estado de Ceará. Lentamente. los cha- vales de la Ladeira. lagrimeando. avergonzados de sus cruel- dades.30 a sus cuatro cabras21. Hola Joana / mira mi banana. Jorge. en otro piso. estos rodearon a Totonho y. soltó un aullido como grito de despedida. de la mulatada de negros y de la cuadrilla de santeros. sálvame. con su clarín. criolla augusta. la caterva del puerto. ¡ son verdaderos poetastros!. . mientras el funeral iba avanzando. los comerciantes de las novelas con ojos parpadeantes contaban las monedas y los policías acariciaban sus porras. perforando la multitud de mulatos. pelo rizado. opíparas ancas y senos de bronce. lampiño. que habían venido a Bahía para entrar en las novelas de Jorge. en otro balcón. y miró de soslayo al doctor Rodrigo. de la cáfila de sertaneros. además de mí. capataces de señores de los ingenios. se encargaron de darle otra somanta -Totonho todavía gritaba. era la última en honra de Jorge. Pequito para ella. por ejemplo. los empresarios de la Barra. acompañada de los potentados del petróleo. aquella mulata desdentada de Jubiabá. estaba aburrido. mestizos de negro y mulato. los negreros del muelle. agarró el pañuelo de seda que le ofrecía Pelancchi Moulas. desde la ventana del segundo piso del edificio del supermercado.

y yo corría con la esperanza de que el semáforo rojo detuviera a Jorge. día del funeral de Jorge Amado. con Paloma y Jorge hijo. los discos de todos los colores están en sus obras. fuiste mi único lector. de flores amarillas o violáceas espectaculares. tú nunca me fallaste. «Jorge. pero Ricardo aceleraba. me detuve. pero yo lo sabía». miré de lado. pero para Jorge ya no hay más discos rojos. pero yo acababa de ver. y aceleraba. Desistí de correr. Enrojecido. amarilleaba con el sol del medio- día. iba detrás. desde el Picué llegó para el funeral de Jorge el promotor público. Zélia. adiós Jorge. sólo hay que saber leerlos. ya llegaba a la esquina del Vale do Canela. y era Jorge quien me lo com- praba. que- ría. Máe Olga lo impide. de ojos tiernos macerados. subir al coche de bomberos para dejar sobre el pecho de Jorge su último libro de versos. quizás tenían la esperanza de que Jorge Amado volviera todavía. máe Olga lo impide. y desde abajo gritaba. conse- guía vender un solo ejemplar en toda Bahia. bajo el ipé24 verde. «As Flores Interrumpidas». He vuelto a casa para escribir. quieras que no. que siempre estaba verde. tú ya no regresas. me llevé la mano al corazón. 31 yo aun pude ver a la gitana de Mar Morto echar búzios23 al jardín del Campo Grande y empecé a correr tras la urna. él pensaba que yo no lo sabía. . Ricardo Brás. a Mae Olga impidiéndolo: Jorge. llorosa. junto a la gitana. Jorge. y vi que el ipé. Salvador de Bahía Traducción de Isabel Soler 23 Caracolas con las que se adivina el futuro y la suerte. 24 Árbol nacional. 7/8/01. En aquel instante empezó a llover en Salvador.

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nunca los mira desde arriba. bebiendo tranquilamente una cachacinha. la historia de vidas inconscientemente duras de hombres y mujeres anónimos inicia su despliegue sin perder la leve sonrisa que debe acompañar el paso de las páginas de Mar Morto. interrumpen al propio narrador y se inmiscuyen en el relato. Jorge Amado llena sus obras de seres insignificantes. se escucha. la pobreza y la muerte son el mundo de esos hombres y mujeres.«O destino é o mar» Isabel Soler Agora eu quero contar as historias da beira do cais da Baía Jorge Amado inicia Mar Morto como si hubiera bajado hasta la cidade baixa. o incluso se ve. van desfilando la maestra y el médi- co -los únicos capaces de mirar el drama de la vida desde lejos. y así. el cielo y la ciudad. Los personajes de Mar Morto se han criado en los muelles y viven según el ritmo que marcan el mar. Se mezcla entre ellos y los trata de igual a igual. El mar. otras. No los domina ni dirige sus vidas. dotarlos de una belleza que instantáneamente los hace entrañables. el cantinero y el contador de historias. de gente inculta y visceral que vive al día. áepretos y malandros -los negros vitales y hol- gazanes de los barrios pobres de Bahia-. se hubiera sentado entre los velhos marin- heiros y los mestres de saveiros (los patrones de barcos de pesca o de carga) para empezar a contar las historias del muelle mientras el atardecer oscu- rece la Bahía-de-Todos-os-Santos. los diálogos de los personajes toman protagonismo. orgullosos y simples. la tempestad. y Jorge Amado se une a ellos para. reales y estereotipados. El relato se puebla de una muchedumbre de personajes pequeños. de ignorantes. La ternura es el arma que Jorge Amado emplea para moldear las imáge- nes que el lector construye en torno a los personajes que deambulan por sus textos. Entonces. A partir de ese momento el relato. no manda sobre ellos ni establece distancias. los enjambres de niños y las ondulantes mulatas. sencillos y elementales. más que leerse. que luchan con su impotencia y su coraje contra algo que los supera en fuerza y dimensiones. desde la ternura. hubiera entrado en el botiquim do Farol das Estrelas y. entenderlo y aceptarlo-. Unas veces es la voz rumiante del propio autor la que describe imágenes y situaciones. pero también se presentan otros que parecen salidos .

es el amigo y es la libertad. Constituyen un mundo fiel a la idea que Jorge Amado tiene sobre su labor como escritor: «mi creación novelesca deriva de la intimidad. la tragedia suele latir. adquieren una dimensión heroica de la mano de su autor. ilustre. porque. no les veo la gracia» [Navegación. 15]. la bahía. p. espacio de purificación y de redención de culpa.34 de cuentos de hadas. Todos ellos son seres sabios que han aprendido las enseñanzas de la vida desde la espontaneidad de la ignorancia y una especie de ingenuidad pri- mordial. ajena y metafórica: el mar es la vida y la muerte.Jorge Amado arma otra cosa. . lugar también del amor. es la pobreza y la angustia. la voz del cronista construye la fingida verdad de vidas ordinarias atadas a un medio y a un rumbo prefijado. Chico Tristeza y Besouro. a partir de ahí. inevitablemente. pero el resultado es otro. Detrás de la cotidianidad de un medio laboral -la pesca. el dolor más profundo. o que son cualquiera. Jorge Amado tiene el espacio -la ciudad. Por eso el espacio crece hasta hacerse personaje principal. cuando es él quien se eleva como personaje de su pro- pia obra: «Dejo de lado lo grandioso. el encargado de escribir las cartas de amor de los enamorados analfabetos del muelle. 14]. allí donde hay héroes. muestran el valor de la muerte y la medida del amor.y tiene los persona- jes que lo pueblan. que se aplica a sí mismo ese principio de fidelidad a la sabiduría que da la sencillez de la vida. de la complicidad con el pueblo. fatuo y presuntuoso: no vale la pena escribirlas. asuntos para memorias de escri- tor importante. La intención debe ser cierta. agazapada y constante. sabio: sabio con la sabiduría del pueblo» [Navegación de cabotaje.. ayudan a construir un refugio que proteja de la crueldad del mundo. los personajes de Jorge Amado dibujan lo grandioso. que Guma mitifica con su admiración. Aprendí del pueblo y de la vida [. porque. como Rosa Palmeiráo. ancia- no. o los héroes mesiánicos y ejemplares. Tan cómplice se siente el autor brasileño con la vida de ese pueblo. lo terrible. la alegría infinita. Son los gran- des temas que han llenado las páginas de la literatura universal. lo terrible. a ser uno mismo. lo decisivo. p. el dolor y la alegría. lo decisivo. lo tremendo. obá significa ministro. es el destino y la tragedia. el tras- lado de mercancías. o algunos otros que surgen de la leyenda. como el Doctor Filadélfio. Y es que estos hombres y mujeres que no son nadie. enseñan a pensar libremente. porque gobierna los destinos y marca las conductas de los personajes. desde el relato de la vida. pero en las obras de Jorge Amado aparecen tocados por el azar del destino o cubiertos por una pátina suave de fatalismo.] soy un obá -en la lengua antigua yoruba de Bahija.. la mujer más valiente del cais bebe y mata como un hombre. el mar también es Iemanjá. y se carga de conte- nido simbólico.

junto al ejercicio sabio del aprendizaje. asfixiante o fatal cuando se siente como amenaza que pone en peligro el amor. para desaparecer y conseguir. Quizás por eso todo lo que ocurre en sus vidas los orienta hacia la muerte. Guma sólo es el pescador más valiente de todo el cais y Lívia es la muchacha más hermosa. como el hecho de morir. y se va aprendiendo al mismo tiempo que se aprende la vida. Pero ese mismo mar será el natural lugar de entrega de la vida. Jorge Amado reflexiona sobre las diferentes actitudes ante la muerte. porque es una vieja conocida a la que no temen y con la que con- viven. Desde el sueño del héroe. cuando es la conciencia -la mala conciencia. para perdurar con admiración en la memoria de los demás. 35 Los días de Guma y Lívia se ordenan en una tan íntima relación con la bahía que sin ella no existirían: como un gran dios omnipotente que se entiende a sí mismo como el ineludible escenario del destino. así. instintivos. si es Guma quien lo afronta. En todas sus elucubraciones está presente. asimismo. porque. sin miedo ni angustia. hacer que desaparezcan las fuen- tes de sufrimiento. y por eso la muerte no es terrible para las gentes del mar. como los deseos que se piden con fuerza en la infancia. también por instinto quiere morir. exagerados y tremendistas. Desde la relación con el mar de los personajes. el mar se revela muy diferente si es Guma el que se enfrenta a él o si lo hace Lívia. Sin embargo. su amor luminoso por Lívia. Lívia lo siente así en su camino diario hasta el muelle. a pesar de ser metáfora común para ambos. estos hombres y mujeres del muelle se revelan impulsivos. y su manera de enfrentarse a su propia biografía o de solucionar los conflic- tos y dilemas que la vida presenta se plantea siempre desde el lado más drástico o el que tiene las consecuencias más funestas. La muerte culmina la vida en el mar. y al ver su vida marcada por el ritmo de las ausen- cias y los regresos del Valente. incluso con deseo. la bahía recoge en su espacio la vida y la muerte de estos dos personajes atados a él. por instinto. y así debe ser. Ese mar de vida y de muerte se hace espacio claustrofóbico. como los niños o como los héroes. Entiende que la aceptación del destino es un aprendizaje. no tanto la muerte. lo es cuando sueña con su futura vida heroica y lo es cuando se enfrenta a su propia con- ciencia. Guma piensa en morir ejem- plarmente. Guma es tiernamente tajante y elemental. que dejen de existir el conflicto moral y su causa. como también ocurre en la infancia. sus reacciones ante la difi- cultad o la fatalidad los llevan irremisiblemente a desear la propia muerte para. pero. como algo inevitable. . y de la misma manera que él recuerda a sus héroes. Sin embargo.la que lo asedia por haber traicionado. y el mar es su paisaje y su sustento. como en toda historia de amor y vida.

en otras culturas también de origen africano. dulcemente envuelto entre sus cabellos. Para compensar la tragedia de una vida miserable. a la pobreza. La imaginación del pescador convierte la muerte en invitación. Guma necesita dignificar la muerte. Se rompe. una muerte individualizada -como todas las muertes. Iemanjá es también un espacio plagado de significados y de sig- nos que responden a la explicación que el hombre necesita dar a la supuesta armonía de la naturaleza. el acto de morir. lo convertirá en su amante y. desea morir en el mar. La ausencia no es. no se aleja en el cumplimiento de esa necesidad de lo que acaban por hacer todas las cultu- ras subyugadas -las sometidas a cualquier forma de dominio. Una vida en constante conciencia de muerte no termina con la desaparición. Una biografía íntimamente unida a la muerte debe singularizar. El recuerdo es una forma de supervivencia en la colectividad. al poder-. necesita humanizarlo. elemental pero capaz de entender su destino. y por eso no hay terror en ella sino placer y deseo. porque la evocación del recuerdo impide la muerte social. como un fatum ineludible. el mar divi- nizado. Iemanjá es la muerte en el mar. será una constante próxima o lejana pero tenaz a lo largo de las páginas de la nove- la.pero también una muerte social: la muerte heroica impide la desaparición total por- que perdura en el recuerdo de la colectividad.dibuja la imagen de la Muerte-Madre. interiorizada y asumida por los hombres de los muelles. y su pre- sencia esparce una extensa mácula de leyenda y mito que envuelve más a los hombres que a las mujeres de la novela y que. una muerte escatológica o definiti- va. pero también simbólicamente realistas. por tanto. se lo llevará por los mares hacia otros puertos. . de este modo. así. porque así Iemanjá. representada por Guma. la idea de la ausencia definitiva. asimismo. porque morir en el mar transforma a Guma en un elegido. sobre todo.36 Desde el primer capítulo de Mar Morto se confrontan dos concepciones de la muerte que no se separarán hasta el final: la metáfora del deseo de entrega de la vida. Y es ahí donde la muerte se convierte en una realidad cultural y social que crece en signifi- cados y representaciones y se muestra como reflejo de fantasías colectivas o sistemas de valores y creencias.es el recurso que encuentra el hom- bre para establecer un diálogo con el mundo: antes de entenderlo y aceptarlo. un espacio ya divinizado y humanizado. Iemanjá representa. incluso se reencarna en una especie de renacimiento. y la encarnación del miedo a la pérdida del ser querido que es Lívia. Y por eso Guma. para conservar la lectura que una tradición arcaica -y heredada. la Muerte-Esposa.construye sobre la vida y el mundo. para quebrar la claus- trofobia de un espacio que obliga a un destino inasumible y. La divinización del mar -como la de la tierra. sino que perdura mientras exista la memoria. Ambas imágenes son literariamente dramáticas. Iemanjá -la mae-d'água.

ni leyenda. En el fondo. la muerte le es ajena y sólo significa para ella la representa- ción de una vida en soledad muy difícil de asumir. así. así. En ella ya no hay tradición. porque todo lo ocupa la conciencia de muer- te. y este es el amor. y es esta la que da valor a cada uno de los instantes de su vida. al evidenciarse más realista-. Lívia es la mujer trágica y estoica que sufre en silencio porque sabe en que se materializará el destino. el recuerdo. Lívia vincula el destino a la sole- dad. y por eso trata de rechazarla. que acepta la muerte porque es mujer de mar.no es presencia. a partir de la apari- ción del amor. Lívia. no es como María Clara. una nueva lectura del espacio porque la idea de un des- . Guma humaniza la muerte. y ofrece. Lívia tiene una imagen mucho más moderna de la muerte porque la entiende como crisis y como impo- tencia de la razón. El destino cambia de perspectiva y hace que deje de ser la muer- te lo que impulsa la vida para que lo haga el amor. y es así. lo que define la actitud de la mujer ante el destino. La pre- sencia de la muerte late constante en el miedo visceral de Libia ante la posi- ble desaparición de Guma. ni siquiera muestra tener conciencia de lo heroico. no lo entiende porque ella no pertenece al muelle . será el tiempo valioso de convivencia el que dibujará la trama de la vida de los personajes.a su leyenda y a su mito-. es la mujer impotente con- denada a aprender a vivir con su angustia. sobre todo. que se aleja de lo particular -del miedo a algo. porque no piensa en la muerte propia sino en la desaparición del que ama. porque para ella la ausencia -por tanto. puro instinto animal que ni siquiera se plantea lo que podría ser la vida si muriera su hombre. sino ruptura y destrucción. Y es que el conflicto de Lívia parte de su incomprensión del destino.para ocupar el espacio anímico y vital. y ese palpito la erige en metáfora ancestral de mujer que espera. La idea que Guma tiene de la muerte enlaza con la elaborada por una tradición antigua y transpor- tada que da a los muertos una nueva vida. unida a Guma y opuesta a su destino. En cierto modo. ni mito que dignifique la historia de su vida. ni es como Esmeralda. un deimos. el phobos. La muerte pierde metafísi- ca y gana sensibilidad al ser la angustia del miedo lo que domina la vida de Lívia: un miedo abstracto. Son los celos que le pro- voca el pensar que el pescador prefiera a la mde-d'água antes que a ella. y el deseo incontenible de amar a Guma ante la certidumbre de su latente muerte anunciada. 37 Sin embargo. el amor desacraliza la muerte y da a la vida el valor antes otorgado a la muerte. la personaliza. Lívia es el realismo instintivo que se enlaza a la fantasía de Guma mediante la rabia que siente por esa diosa del mar que los separa. La imagen heroicamente dignificada de la muerte encuentra un oponente tanto o más fuerte -más conscientemente trágico. aparece también la otra cara de la conciencia de muerte que es la angustia de Lívia.

el de los hombres es el mar y la muerte. la muerte fue un deseo y una entrega de fuerza tan intensa como la necesidad de una posesión sexual. haber visto espacios impensados. silenciosa y no deja rastro. aunque en igual medida su rechazo improductivo a la resignación. la otra. Y esa vida en conciencia de muerte que lleva Lívia se ve asimismo invadida por otras muertes que desbordan el espacio de intimidad y se extienden por la bahía señalando a sus pobladores. por primera vez. se cruza con la muerte-madre que se lleva en su regazo a los hom- bres y se enzarza con la muerte-animal que significan los tiburones. La de Lívia es una muerte vivida. La simplificación argumental del relato conduciría a la caricatura. crece su impotencia. crezca en Guma el miedo ante la muerte. así como evolucionan las vidas de los personajes de Mar Morto a medida que avanzan sus páginas. ella. Los territorios están delimitados a lo largo del relato: el mundo de las mujeres es la espera y el miedo. Y tanto protagonismo adopta la conciencia de muer- te. Sin embargo. como la muerte anónima de la niña prostituta o la radicalmente cruel de Esmeralda y Rufino. La evolución de la imagen de la muerte que Jorge Amado va creando a lo . La muerte-miedo de Lívia se mezcla con la muerte-tempestad en la que sólo cabe la impo- tencia. Pero la madurez y el amor des- piertan en la conciencia de Guma el presagio de perdición y la idea de abandono. Y también desde el prin- cipio.38 tino vacío reduce y concentra los límites vitales marcados por la constante premonición de la desgracia.de las construcciones mentales que los imaginarios elaboran sobre el hecho de morir. como un castigo anuncia- do. haber personificado los mitos. pero también lo es la muerte lenta de las mujeres porque está hecha de inquietud e incógnita. Imaginar la soledad de Lívia hace que. también la imagen de la muerte cambia a lo largo del relato. que parece inevitable llegar a la conclusión de que las vidas de estos per- sonajes son pura entrega al más funesto de los destinos. Las distintas muertes se entrecruzan: una. Morir era entonces algo vital- mente infantil que significaba haber vivido aventuras. La muerte más o menos súbita de los pescadores es pavorosa porque es solitaria. si la piedad y la literatura no redimiesen un material nítidamente folletinesco: el amor intenso y la juventud aumentan el dramatismo de esa pobre y dura vida que los predes- tina a morir con la misma grandeza con la que vivieron. con la misma fuerza con la que crece el amor. exenta -por lo vital. Mientras Guma fue un adolescente sin víncu- los afectivos. es un miedo de mujer. Así es como se hace evidente que no es tanto la muerte lo que marca la vida de los personajes. como el fatalismo. desde el principio se reconoce como testigo de un drama en el que también juega un papel principal. se presentan cargadas de significado moral. es un deseo de hombre. muertes que.

ahora el sentimiento de culpa de Guma lo convierte en verdugo. más . El deseo físico e instintivo de Guma mancha el amor por Lívia y la amistad de Rufino. Guma entiende que ya no tiene lugar en la leyenda al romper el lazo incondicional de la amistad y al ensuciar el amor. no obstante. La pústula se expande y paulatinamente deshace los grandes ideales. El espacio se desprende del disfraz del mito y muestra una des- nudez angustiosa. las reacciones y las actitudes de las gentes sencillas del muelle. desespera- da e infantilmente. sin perder la ternura. sino que necesariamente se entiende como liberación de la conciencia. 39 largo de la novela está directamente relacionada con el tono fatalista que irá impregnando el texto. tanto. las ilusiones. Un destino que se afronta desde una lógica muy elemental. sigue siendo destino -trágico. Guma pierde su fuerza y siente la culpa como una realidad tan difícil de soportar como la muerte lo es para Lívia. el relato se carga de realismo y crueldad. Un elementalismo. progresivamente irá cre- ciendo hasta alcanzar su punto álgido con la traición al amor de Guma. y lo hará hasta tal punto que le hace perder su grandeza heroica ante la muerte. como elementales son los razonamientos. El remordimiento crece como una pústula en Guma. la culpa de Guma se extende- rá y crecerá hasta convertirse en una carga tan pesada que obligará al pes- cador a preferir enfrentarse a la muerte antes que vivir con el remordi- miento. y obliga al pescador a buscar. La vida manchada salpica también a la idea de muerte: esta ya no es la culminación de una biografía de héroe. el niño se hace hombre y pierde la nobleza de los héroes y el rumbo de los sueños. en igual medida muy frágil y vulnerable. A medida que aumenta el remordimiento de Guma. para ambos. la muerte se manifies- ta más descarnada y la vida de los muelles se va haciendo menos idílica y legendaria. heroico. Su falta ha roto todo su ideal de vida y la llaga del remordimiento lo obliga a ser más duro que nadie consigo mismo. ya no es capaz de sentir aquel desprecio por el riesgo o aquella valen- tía que lo hacían invulnerable. La justificación que el pescador encuentra para entregarse a la muerte es tan simple como su propia vida: si el amor le hizo temer la muerte. inmodificable. ahora la falta que ha cometido lo obliga a aceptarla porque ya no merece la felicidad. Como una premonición. las esperanzas y el futuro. funesto-. Junto a la verdad que empieza a revelar la bahía crece la sombra oscura del sufrimiento de Lívia y la inquietud de sus esperas se vuelve más tensa y desasosegante. que el mero instinto puede anular firmes principios morales y anímicos. La omnipresencia del sentimiento de culpa llegará a absorber el prota- gonismo de la conciencia de muerte. Si para Lívia el mar siempre fue un cas- tigo. Pero como el fatalismo y el miedo de Lívia. y a partir de ahí. justificaciones que aplaquen su sentimiento de culpa.

también será útil para Lívia. y el naufragio del Valen- te será la pérdida definitiva de su identidad. instintivamente. el discurso elemental de Guma para justificar su destino le llevará a encontrar un camino de redención de la culpa que.40 duro que la vida dura del muelle. la gan- grena moral de Guma transforma a Lívia y la obliga a entender y a aceptar un destino marcado al que ella siempre se había negado. su desaparición en el mar. La muerte de Guma es una muerte des- conocida para los que no forman parte de la vida de los saveiros. El sentimiento de opresión es dominante en el final de Mar Morto. de alguna manera. Guma espera lo que se merece y. observa su vida y se la explica a sí mismo desde estos nuevos parámetros: la pobreza. que hasta aquel momento aceptaba como condición indisociable de la vida de un marino. es grande y digno de ser recordado -y así será evocado durante mucho tiempo por los pobladores del muelle-. lo salva de su autoinculpación. Pero su solución. e inmersa también. Aumenta el ritmo de la narración y acelera la drástica metamorfosis de Lívia en Janaína. Guma se pierde en el espacio que marcó su vida y Lívia. Así es como ella finalmente descubre el sentido de sus destinos y los une definitivamente al ocupar el lugar de Guma en el mar. de proyección hacia el destino con frases cortas y bruscas. como por la conciencia de que el heroísmo que impregna el relato es silencioso y anó- nimo. arrastrada ya. dona dos mares. Supersticiosamente. pero tam- poco él sabrá de las muertes que le son próximas -y ahí es donde el relato se muestra más cruel. con serenidad. desde su lectura omni- presente de las vidas de todos. en consecuencia. la enseñanza de la historia de Guma es tan senci- lla como su propio razonamiento: si se actúa correctamente se recibe una recompensa.porque nunca conocerá del sacrificio de la niña pros- tituta que se interpone ante la bala que le va destinada. por la leyenda y lo heroico. casi vertiginosa. en la realidad terriblemente amarga que significa la pérdida del marino. Lo sabrá el lector. descarnadamente cinematográficas. no tanto por el triste desenlace de una historia vista o escuchada. Así como la muerte anónima e insignificante de la niña prostituta significará para ella su purificación. piense que el des- . ella misma. Jorge Amado aumenta esa sensación. como en una revelación. entiende que sólo en el mar se sentirá cerca de él. ni que el suicidio de Rufino es el acto íntimo y último de entrega de una amistad incondicional que sufre el dolor de la traición. si se obra mal se recibe un castigo. Guma halla en la muerte la forma de limpiar su falta. Sin embargo. En el fondo. y quizás. más duro que el propio narrador de su his- toria. Sin saberlo. pero nunca trascenderá ese espacio cerrado que es el puerto. será ahora la consecuencia lógica de su conducta. que no intenta justificarlo ni lo protege de su instinto fatalmente auto- destructivo.

13). de risas alegres y lágrimas doloridas [. En el fondo. desde su lógica simple. escribe Jorge Amado en la Guía de calles y misterios que elabora sobre Salvador de Bahía. El mar y la bahía vuelven a hacer su aparición como lugares sin- gulares. el lugar de sus sueños de gloria.. Y el espacio vuelve a dominar el destino al recuperar su protagonismo como articulador de la trama vital -y narrativa.. . El remordimiento por la traición de su instinto ocupa. supo entender la vida y aceptar la muerte.] saldrás de aquí con la certidumbre de que este mundo está errado y que es necesario mejorarlo. como mundo total que recoge.de las vidas que contiene la historia de Jorge Amado. 41 conocimiento de Guma es el recurso que ha encontrado Jorge Amado para aligerar el peso de su propia tragedia y para dibujar el camino de su propia contradicción. «es una mezcla de belleza y sufrimiento. p. elemental e instintiva. El amor le pesa a Guma porque. de hartazgo y hambre. y supo asumir la pobreza como condición íntimamente ligada al mar. pero no puede aceptar el amor como fuente de contradicción emotiva que distorsiona el diseño de su proyecto de vida heroico y singular. Porque no es justo que tanta miseria quepa en tanta belleza» (Bahía de Todos os Santos. así. contiene y marca los destinos de sus habitantes: «Bahía no necesita benevolencia». es el amor lo que distorsiona la vida predesti- nada hacia la muerte del marino: la felicidad se va plagando progresiva- mente de angustia de muerte hasta transformarse en metáfora de infelici- dad.

Teatro Municipal de Río de Janeiro (1949) .Linda Batista vestida de bahiana.

PUNTOS DE VISTA .

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siquiera se hunda el Mundo». . y por ahí cosa más de fisiología que de metafísica. 4 de noviembre de 2002. «Tengo una grande y determinada determinación de no parar hasta lle- gar. de la niñez a la reniñez. Señoras y señores Difícil enhebrar la aguja lúcida en lo movedizo de esta ocasión. Desde luego lo mío no será el informe para una academia sino la con- firmación de lo que habré dicho y repetido tantas veces: la poesía encarna en uno como por azar. trabaje lo que trabajare. Biblioteca Nacional.Discurso en la Academia* Gonzalo Rojas Las sílabas Y cuando escribas no mires lo que escribas. aunque siempre hice mías unas parcas líneas de Teresa de Avila. Santiago de Chile. Y es que uno no la merece a la Palabra. del vagido al velorio. suceda lo que sucediere. * Sala Ercilla. siquiera me muera en el camino. más. Se la dan porque se la dan. piensa en el sol que arde y no ve y lame el Mundo con un agua de zafiro para que el ser sea y durmamos en el asombro sin el cual no hay tabla donde fluir. venga lo que viniere. no hay pensamiento ni encantamiento de muchachas frescas desde la antigüedad de las orquídeas de donde vinieron las silabas que saben más que la música. más de animal de instante que de loco de Eternidad. Yo los viera a ustedes en la peripecia. murmure quien murmurare. mucho más que el parto. Será cosa de los dioses pero también del obseso de ser y más ser que anda en el mísero alumbrado del otro alumbramiento más allá de la madre. a unos milímetros de Gabriela.

de la primera hora del surrea- lismo y singularmente de Bretón. y puede ser ¿por qué no? Cada 10. Así que el único que sobrevive y sigue respirando en el paraje es el río Mataquito. Naiden reempuje a naiden. Allí nació un hombre. Hablamos de todo: de Apollinaire. cada 3. decía Lautréamont. Nada me desengaña y el Mundo me ha hechizado. en el París de 1953. y basta. ¿por qué no? Se escribe y se desescribe. ni menos para el fulgor encandilante de estar aquí. mataron a Lautaro. No. digan lo que digan. las gaviotas encima. cada nunca. su mujer. y es bueno que a uno le digan no. Pónganse en mi caso. fui a dar a Licantén en busca de nadie. El jueves 17. como apostó siempre a vivir. de Reverdy. pontifex maximus. ahí sigue diamantino y majestuoso. sin insistir en la cuerda de Quevedo. y allí mismo. convertido ahora en esa estatua de once metros. láudano. cortado en roble vivo. es que no lo merezco ¿qué lo voy a merecer? Alone.46 Lo que quiero decir es que encima de los ochenta -ya destemporaliza- do y desespacialízado.sigo intacto. Los grandes ríos arrastran la sabiduría. anclados en algún bar en la alta noche del alcohol. entre el oleaje y el viento. publicidad vergonzosa para qué. Recuerdo un diá- logo con Benjamín Péret. vitrina literaria. Me cautivó su desenfado oracular casi riente y me sentí en plena afinidad con su persona. la gran pintora. ¿cuál sería ese domingo mercurial? -«Al paso que van. mágico y arterial. hace dos semanas. prisa para qué. Vallejo incomparable. uno cree que de repente dice el Mundo. Epitafio antes de nacer. de encantamiento en encantamiento y de desollamiento en desollamiento. muy cerca. ritmo es ocio y sosiego. Pero también sigue el Macho Anciano en pie. Este oficio es sagrado y no se llega nunca. Ni en la de Huidobro que nos hizo viejóvenes para siempre. cada uno es distinto pero todos vivimos imantados y no hay ningún origen original. Kafka. nos nacemos los unos de los otros en incesante nacimiento. . porque lisa y llanamente no. creo que sigo intacto» nadando en el oleaje de las pubertades cíclicas. Más corto aún: todo es parte. Mucho sí te encumbra y te envilece. cada 5. A eso fui a Licantén el jueves 17. Escarnio pide escarnio. me echó fuera del planeta el 48. y otra cosa en esto de escribir y difundir: demórate demorándote todo lo que puedas. la vanidad se cura a la intem- perie como las grandes heridas y además mi libro se llamaba la Miseria del Hombre. las letras nacionales no pro- meten nada bueno». Claro. Ah. Rulfo. No paso de aprendiz y el seso no me dio para letrado. con respiro libérrimo. La poesía debe ser hecha por todos y no por uno. Adoraba a México donde había vivido algunos años con Remedios Varo. de Tzara. figura mayor del surrealismo.

Actualmente no puede ser sino el maldito. el paso que hizo la víspera no lo dispensa del paso del día siguiente. La belleza será convulsiva o no será. que este espejo quebradizo y salobre ideado a nuestra imagen y semejanza llegara más lejos y fuera la invención de la invención. Stevens. El hombre primitivo -insistió. 47 Algo de lo que me dijo el paisano de París esa vez. que la Revolución fuera una invención. Curioso: Wallace Stevens dice por ahí: «El poeta llega a las palabras como la naturaleza a los palos secos». que el cine y todas las estrellas. con el designio de Tabla de Aire: Leo entonces: Consideremos que la imaginación fuera una invención como lo es.dictado en la trepidación de una calle de New York. que esta gran casa de aire llamada Tierra fuera una invención. A ver si recuerdo: «El poeta actual no tiene otro recurso que ser revolucionario o no ser poeta. pues debe sin cesar lanzarse a lo desconocido. que cuanta agua anda en los océanos y discurre secreta desde la honda y bellísima materia vertiente fuera una invención. más que soga y asfixia. un texto -¿cómo decirlo?. se está buscando aún». A otra cosa. que la respiración. que esta misma tabla de aire en la que escribo no fuera sino invención y escribiera sola estas palabras. Repito lo de Cyril Connolly: -«Los poetas hablando de poesía nueva: chacales gruñendo en torno de un manantial seco». D'accord. Me atengo a un extraño poema que escribió mi mano sin que fuera mi mano. Para él no existe ningún 'seguro de vida'. y más de alguien lo habrá dicho por mí: ¿qué se espera de la poesía sino que haga más vivo el vivir? No me gusta hablar de lo inhablable. a otra cosa que me lleva a lo mismo de lo mismo. pero ¿qué es la imaginación? De lo que escribe uno no sabe. Al oírlo. que la música. fuera una invención. que mi madre muerta y sagrada fuera una invención rodeada de lirios. que el coraje y el martirio. sino el riesgo incesante: ni alabanzas ni laureles. Nadja salió como una aparición del fondo del espejo del viejo bar parisino: «La beauté sera convulsive ou ne sera pas». puesto que todo empieza cada día y aquello que adquirió a la hora del sueño cayó hecho polvo al des- pertar. . la imaginación es el genio.no se conoce todavía.

En el principio no fue el logos. Juan de Patmos. como es el hartazgo. el vesperal. Siempre me funcionó el crepúsculo matinal. a unos metros del gran Huidobro a cuya casa solíamos concurrir algunos jóvenes para oxige- narnos. Tápense las orejas si me oyeron antes algo parecido. el sol hasta el desollamiento. Alerce. el centello y el par- padeo de las estrellas. Soy la metamorfosis de lo mismo. ' Sé que me repito pero qué le voy hacer. por insistir en el oficio mayor. más allá todavía de lo patagónico y lo antartico. lo geológico y lo mágico de más y más abajo donde empieza el Principio. el sacudón que no cesa. madre del hijo primogénito. ¿Hartazgo de qué? De nada. Escribo cada día al amanecer cuando el duchazo frío me enciende las arteriolas del seso. lo hortelano y la placi- dez. No me funciona el hermeneuta que puede haber en mí. lo pedrego- so y lo abrupto ¡y que lo diga Mistral!. Además él fue un minero que venía de mine- ros. discútase como se quiera y como se pueda. Parece poesía pero casi todo es otra cosa. ya libre de academias y vanguardias vanguar- deras. El poeta es el guardián del mito y eso anda ahí en esa Tabla de Aire. será cosa de respiro imaginario. Prefiero ser alerce espontáneo: ése dura. Así. Y el país longilíneo es para la risa: se lo da todo a sus poetas: la asfixia y el ventarrón de la puna. de esos mismos nortes. ¡Chile: país vivido\ Como . Me excuse Hans-Georg Gadamer. y la fiereza de las aguas largas y diamantinas. el viento de esas cumbres me lo dio todo. fui a parar al norte. que casi siempre es uno mismo. en diálogo amoroso con mujer. Ahora algo sobre la identidad del alumbrado que soy yo mismo. los bosques donde vuelan todos los pájaros. ni tampoco fue la acción. De golpe se me dio el hartazgo. sino el mito. en ese asomo al ser que dice Heidegger. el otro. prín- cipe de los árboles. ¡esos bosques! ¡esa hermosu- ra que nos están robando del Este y del Oeste en nombre de la tecnolatría!. fulgor y enigma. Después.48 Dije extraño por la elipticidad de estas líneas escritas literalmente por el aire. mucho menos. el piedrerío. gran Goethe. una muchacha limpia y mágica de apellido británico. el mito indescifrable. y también con las cumbres de Atacama donde (allá por mis 20 años) los mineros del cobre me enseñaron mucho más que el surrealismo: a des- cifrar el portento del lenguaje inagotable del murmullo. Entonces me apar- té de todo y me marché a las cumbres de Atacama en búsqueda de mí mismo como son todas las búsquedas o en busca de mi padre muerto. Permítame aclarar: yo tenía 20 años y estaba aquí estudiando en una facultad de letras en este Santiago capital de no sé qué. como escribiste esa vez. Porque de veras soy aire y eso tiene que ver con el océano del gran Golfo de Arauco donde nací.

Ezra Pound. Personalmente yo he vivido largo a largo ese país y no por turismo literario. Así. S. como lo juzgó alguna vez Octavio Paz. Miglior Fabro: nos vemos». como hubiera dicho Quevedo (sin esdrújula)-. «galimatías y esplendor». que sigue hablando solo. Borges. me fui a morar para siempre a cada uno de sus párrafos geológicos y geográfi- cos. T. ¡Dios me libre! Sino por locura y. dos esquizos prodigiosos que hablaban solos y no era cosa de niños ni de vie- jos. que hablaba solo. también me engen- dró Vallejo y. ya de niño. Eliot acertó cuando le puso así en la dedicatoria de su Waste Land (Tierra Baldía): «Al miglior fabbro». y ¿y se me da por difariar como los arrieros en las cumbres. que cree en la doble paren- tela: la sanguínea y la imaginaria. y me da por hablar solo como hago cuando no me oye nadie entre las rosas. . cuyos Cantares todavía serán leídos más allá del siglo veinticuatro. Al mejor hacedor. entrara en el desvarío que es algo así como el auto- aceitamiento de mi seso o más bien un agua amniótica que no se me ha secado nunca?. Ahí alcancé a poner al acostado bajo el mármol alguna rosa y alguna lágrima -¿por qué no?. en cuanto a ese clásico único apaleado por loco en nuestro plazo. si el minero del carbón don Juan Antonio Rojas me engendró en plena juventud en la ventolera seminal de los ocho hijos al cierre de la primera guerra. y si me pongo a dar vueltas y vueltas como en la madre. a lo largo de esos setenta metros de nadie que es esa casa mía de Chillan de Chile? Dos animales literarios por portento especial me deslumhraron en el siglo que pasó -anarcas y mágicos a la vez hasta las médulas desolladas. de norte a sur. ¡Ese Matta transgresor -roto y pije a la vez. Ahí quedó dur- miendo el ocioso. que sigue dándole buen oxígeno a la especie! En cuando a Pound. Lo incluyo a Matta en la dinastía porque ése sí es un poeta pura sangre como Juan Rulfo aunque ninguno de los dos haya escrito nunca en verso. nacido en Idaho donde dicen que crecen las mejores patatas del planeta (potato se dice allá). al arrullo del tableteo de las aguas.y a decirle «Arrivederci. a ese tal lo vi o lo intraví en Vene- cia del 99 bajo la llovizna en la prisa del cimiterio de San Michele a medio cerrar porque ya iban a ser las 4 y el vaporetto 52 que sale de San Marcos no espera. como esos discursos al uso. ¿Qué se espera de la Poesía sino que haga más vivo el vivir? ¿No sería mejor si en lugar de hilar un hilo académico de urdimbre coherente. ¿qué pasaría entonces?. 49 lo dijo Manuel Rojas. Roberto Matta. fino y rajado-: un verdadero rey libérrimo en este plazo del consumismo menesteroso y la fanfarria tecnoláctrica. que hablaba solo. ¿por qué no? Quevedo. Pero no soy eso que dicen un poeta lárico o telúrico sino más bien un poeta genealógico de mundanidad. por ejemplo.

O en Viterbo. de vislumbrar el caos primigenio. y cuánto amor por el hombre entero que algún día vendrá después del descuartizado que somos. bastón en mano. que no pasó de ser un ejercicio más bien libresco del pensamiento de Bretón en el país. Lo dis- tinto es distinto. desde el momento que el sol es la única semilla. él es para mí el relámpago y parece gobernarlo todo con su invención: lo visible y mucho de lo invisible. lo vi en pie. qué importan las efemérides enga- ñosas. un César Moro. médi- co psiquiatra y poeta como el mismo Bretón. Matta es de aquí y de todas partes por su natural transparencia. pero nada más escaso que el ojo de leer. Y además. él desrazona con máxima espontaneidad comparable a la del sol.la revista Que sin olvidar el equipo de México que incluyó por cierto a Octavio Paz. No sólo es ojo sino galaxia distinta. El Mapocho no daba para Sena. un verdadero adelantado que fundó -ya en 1928. aunque resida etruscamente allá en Tarquinia. qué modo de sila- bear el mundo. quien tuvo una experiencia semejante y escribió Los pasos perdidos. El tipo está joven y el Aleph está escrito en ese texto genial. La cosa estaba ahí. ¿quién no cumple cien años? Además. con la imaginación y el léxico portentoso de los mineros igna- ros y no en los días sedentarios de la Biblioteca Nacional ni en los cafe- tines literarios de mala muerte. el gran Aldo Pellegrini de Buenos Aires. La transfusión del grupo surrealista parisino la hicieron mucho mejor en Lima un Emilio Adolfo von Westphalen. De eso hablé largo muchos años después con Alejo Carpentier. alguien que de veras ve de día a las estrellas. Si «el hombre es un Dios cuando sueña y un mendigo cuando piensa». en cambio. más lozanos y austeros que los engreídos de la Fuerte Iris y desde luego. Siempre hablando de Borges. . lo de los cien años es cosa peregrina. Siempre pensé que es el tábano mayor del surrelaismo en cuanto nos exige estar despiertos con los cuarenta mil sen- tidos. como le pasó a Neruda con su Residencia en la Tierra. Lo que fascina a la gente es el renombre y el estruendo de los premios. Todavía está ahí ¿Será el único que no se nos ha muerto nunca? Algo hay en él de resurrecto incesante. un alumbrado en fin. pero él naturalmente no me vio. un Jorge Eduardo Eielson. como en Hui- dobro o todavía más en Vallejo. en Harvard el '81. parto de mundo. Yo mismo anduve en eso a los 20 años y ya a los diez minutos me sobrevino el hastío de lo hechizo y lo postizo y salí disparado en busca de aire como quien cambia casa habitada por deshabitada y fui a parar a las cumbres de Atacama. Hace algún tiempo leí un extenso informe sobre la peripecia de Mandragora allá por el 1938. quien es el que más me es en el rigor del abolengo de los progenitores inmediatos de la centuria.50 A Borges. ¿Y Matta? Bueno.

Utopía y más utopía. 2. ¿Cuál milenio. Di lo que quieras. Poca confianza en el XXI. Para oír y reoír por dentro el largo parentesco entre las cosas. en todo caso algo pasará. Así fue como me aceptaron que viniera. ya al nacer. Es como para creer que hasta la madre está en discusión. como los niños. pues cuanto parece caos y dispersión es red y todo es cosa de pactar con el asombro. en menos de 100 años. l'amour fou et la liberté. La imaginación es la misma y acaso todo puede llegar a ser uno. Lo cierto es que no vine como docto -de eso hay de sobra. la Academia es tuya por esta vez. que las computadoras progresarán hasta alcanzar la misma complejidad de las mentes humanas. Ni lo saben. Ya estarán viendo mis oyentes que les voy hablando de todo al desgaire. de este milenio al otro? Miren. que el milenio se va. ni el esperma ni el útero. Por otra parte nadie es profeta en su tierra y se acabaron los Nostradamus. el poeta más joven que nos haya nacido por aquí. Dicen que. Claro que aquí esta vez pude haber sido fiel a la pauta de las lec- ciones magistrales como lo hice tantas veces en más de medio siglo de ense- ñar teoría literaria. la manipulación genética dará vida a seres humanos de constitución acaso impensable. lo que piensa el Stephen Hawking que anduvo por aquí hace algún tiempo. nacerá alguno del que nadie sabe nada. Porque parece abuso eso de las tijeras arbitrarias para cortar el tiempo. por ejemplo. Tres cosas es lo que piensa: 1. un aprendiz de poeta. porque la cosa es entre todos. 51 Pero eso no lo dicen los comunicadores mal informados. A otra cosa. morirán otra vez los hombres. cuál siglo de la era de qué? Pregúntenle a las piedras. No insistir en que el surrealismo genuino fue una «peste sagrada» del siglo XX una peste por demás saludable en el plazo de entreguerras (1918-1938) I'i- magination. que. ¿de dónde vino la certidumbre? Para la risa tanto calendario. dedicada a Huidobro. físicos o poetas. Es lo que intenta- mos los aprendices del abismo.sino acaso como un barbarofonón. otra física en material de soltura hará más próxima la imantación de la Tierra de suerte que el ojo ganará en prodigio y el viaje mismo será vuelo . Leo de una vez sin comentarios: «Carta a Huidobro» 1. Yo escribí una cuando anduve en la Antártida. Se llama «Carta a Huido- bro». y el único surrealista fue Roberto Matta. y 3. pienso yo. pero ¿cómo irá a ser la nueva ventolera. este siglo se va. si es lo que soy. pero es una carta a la utopía desde la eternidad de los hielos donde no se cronometran nuestros míseros siglos. que para que haya germinación humana no será necesario el sexo. pero preferí el zumbido. Por supuesto que no hay cátedra de zumbido aunque debería haberla.

con sólo abrir la llave del verano por ejemplo nos bañaremos en el sol. ya al cierre del XXI prevalecerá lo instantáneo. lo que por contradanza hará que el hombre entre su humus de una vez y sea más humilde. 2. el ojo volverá a ser ojo. . Ah. no seremos testigos de la mudanza. no pensaremos en inglés como dijo Darío. así las mareas estremecidas bailarán airosas otro plazo. poco a poco envejecerán las máquinas de la Realidad. dormiremos progenitores en el polvo con nuestras madres que nos hicieron mortales.52 mental. la nariz éter de Eternidad en el descubrimiento incesante. todo eso envejecerá en la apuesta de la creación. ser -como los divinos. siete trenes pasarán bajo ella en múltiples direcciones a una velocidad desconocida. las muchachas perdurarán bellísimas esos nueve meses por obra y gracia de las galaxias y otros nueve por añadidura después del parto merced al crecimiento de los alerces de antes del Mundo. pájaros de aluminio invisible reemplazarán a los aviones.de repente. el fornicio nos hará libres. más terrestre. leeremos otra vez a los griegos. Hasta donde alcanzamos a ver Jesucristo no vendrá en la fecha. volverá a hablarse etrusco en todas las playas del Mundo. no habrá drogas ni películas míseras ni periódicos arcaicos ni -disipación y estruendo. y otra cosa sin vaticinio. no habrá estaciones. desde allí celebraremos el proyecto de durar. parar el sol. 3. otro ritmo sanguíneo más fresco. el tacto tacto.mercaderes del aplauso ignominioso. a la altura de la cuarta década se unirán los continentes de modo que entrará en nosotros la Antártida con toda su fascinación de mariposa de turquesa.

Vuelta y vuelta a lo mismo de lo mismo. o el Octavio Paz de México». Cuando allá por el 88 me preguntaron en la Universidad Libre de Ber- lín quién era yo y de dónde venía. me hicieron éste que soy: la imaginación y el coraje. le respondí. cuando el lanzamiento en Valparaíso de Río Turbio. con el José Hernández o el Martín Fierro de Buenos Aires. ya no queda ni padre en esa tumba y siguen rojeando. y -claro. al sur. aunque a veces me gustaron hasta el frenesí las pavorosamente feas justo por el fulgor de las erratas. sin las cuales no hay costilla ni por lo visto oxígeno». 53 Así y así. si es que viene». Anarca y no anarco. No es cosa de laricidad sentimental. No ha mucho anduve en Lebu donde nací. me gritó desde ahí. Otra cosa que soy es que soy lafkenche. uno de . el 96. pero «e cosa mentale». Así me lo dijo el otro día con algún alcohol y alguna chispa de droga uno de esos espectadores que se sientan al fondo como ocultando su frustración en la farsa de esas lecturas públi- cas. Del carbón pariente del diamante. Allí siguen ardiendo los claveles. pero no teman. Es que no soy del vecindario: ni de aquí ni de allá. como se dice geómetra y no geómetra.unos libros que habré leído por ahí desde hace siete décadas. como respiro. Más adelante. ¡Los Premios: la fanfarria! Y otra cosa: no se fastidien con mi sintaxis deshilachada. No es que Lebu sea Cómala pero es el mundo. es decir costino. las tres- cientas a la vez. Y donde sigo naciendo aunque parezca raro. De repente estamos aquí. inconcluso y fragmentario como soy? ¿Por la vejez o por la niñez? ¿No es lo mismo? La tierra dicen que gira pero yo sigo inmóvil. La otra vez llevé un huincha de agrimensor para medir mi propio metraje por ahí cerca. y vengo del carbón. de repente no estamos. al este y al oeste de esta gran casa de aire llamada Tierra. ¿hasta cuándo aguantaremos tu poe- sía que no se entiende? Devuelve el Premio Nacional» -«No es mala idea. Metamorfo- sis de lo mismo. Pero qué hago entonces con el Reina Sofía. Me sale así. -«Viejo retro. del sur del Golfo de Arauco. unos viajes al norte. Si no hay Lebu no hay mundo y qué le voy hacer. Y las otras -agregué- que me hicieron son las hermosas. No les voy a leer ese poema «Carbón». Lo mismo pasa con el rojerío de los claveles. Aunque soy fiel hasta la monotonía. Por eso me han dicho anarca tantas veces. ¿Por dónde sigo entonces. ya no queda ni río. insistí. Ahí veremos. Parecerá irrisorio pero per- dura y está ahí. respondí en un relámpago: «de donde viene uno. Inmóvil de puro desinstalado y vertiginoso. ¿se entiende? De aquel río precioso de mis infancias. Eso lo hizo Sartre con el Nobel. Valéry lo dijo mejor: somos el sentimiento de serlo todo y la evidencia de no ser nada. ya los dejé hartos hasta el hartazgo con el otro. «Dos apuestas distintas. Sería bueno anclar en la colina ésa con el arrullo encima del mar y ya libre de smog.

Además vengo llegando de nuestra España en este instante. ni mi Carbón. mi Horacio. antes bien la ventolera imaginaria. Salí el 3 por la noche y hoy es apenas 4. ni mi Qué se ama cuando se ama. De todas las ciudades predilectas. pro- puse otra clave más temeraria: «No es cierto que los poemas de amor se escriban únicamente a los 20 años. íbamos en que. Déjenme con mi Ovidio. ni el seso del rigor. una suerte de balbuceo con asfi- xia y todo. eso lo dijo Alfon- so Reyes. Opción única para mí ligeramente penden- ciera. Yo los sigo escribiendo». No habrá dioses en lo más alto de la Acrópolis. Año raro este 2002. ni mi Qedehím Qedehót. pero sí Plaza Sintagma: a escala de la urbe de hoy. en el cementerio de Chillan de Chile entre Arrau y esa mujer que amé. Total no dije nada del oficio mayor. escrito en Austin Texas y Asma es amor. le dijo esta vez Neruda por su nasalidad encantadora a un amigo común para que a su vez me pasara el veredicto fraterno: «No es malo este Gonzalo pero escribe poquito». Se me excuse el tono. ni los tres o cuatro papiros que quedarán después de mi des- pués. ¿Y yo. La humorada lo hizo reír. ni mi Ochenta veces nadie. ni mi Almoha- da de Quevedo. ni ninguna de mis otras cartas tan bellamente descifradas por Cedomil Goic. la pregunta es ésa. brevísimos. Que lo haga Marcus Fabius Quintilianus. de la dispositio y de la elocutio en mi propio ejercicio. mi Catulo. de mis 26 libros. ¡y ya! No sé griego. allá abajo está Atenas y ya reservé sábanas en el hotel Titania. quién seré yo? Dos poemas para cerrar. impreso en Valdivia por Kultrún y Barba de Palo. Plaza preciosa la Sin- tagma. no teman: Daimon del domingo. casi cayendo del Iberio apocalíptico. se llega en Metro. . yo he escrito un solo libro: que viene a ser mi cantera. hará apenas diez minutos. sé Grecia.54 mis últimos libros. ¡Cosas que uno dice para situar el juego! «¿Qué se espera de la poesía sino que haga más vivo el vivir?». ni mi Carta del Suicida. me dijo socarrón al otro día alzando alta la copa en el reencuentro. De dónde a dónde. -Por nuestra respectiva salud. «Dile a Pablo que él es lo que se dice un genio pero que escribe demasiadito». Ni des- lindé la oralidad de la criptidad. Aquí no corre el de la cátedra. Risa entre hermanos es resurrección. Ni aclaré lo del relám- pago cuando descubrí el ritmo a los 6 años desde el centelleo y el parpadeo del vocablo heraclíteo en lo tetrasilábico y esdrújulo del Mundo. Otra cosa es el Premio. -Sí. Alguien me sugirió que hablara de la inventio. ¿Qué más voy a decir? La Reina estaba bien. Ni leí las 11 líneas de mi texto Al silencio. ¿me iré a morir de tanto y tanto vuelo? Ahí voy volando disparado.

3) por además leer el Mundo como hay que leerlo: de la putrefacción a la ilusión. y es tan difícil este resuello. 55 «Daimon del domingo» Entre la Biblia de Jerusalén y estas moscas que ahora andan ahí volando. no es bueno el avión de palo en el que yaces con vidrio y todo en esas tablas precipicias. tu espinazo de yegua de Faraón. . ábreme alta mía única anclada ahí. tus grandes pies hermosos. y me ahogo de tu no aire. adentro de las que ya no estás. prefiero estas moscas. 2) por eso velocísimo de su circunstancia que ya lo sabe todo desde mucho antes del Génesis. tú me entiendes: asma es amor. Por 3 razones las prefiero: 1) porque son pútridas y blancas con los ojos azules y lo procrean todo en el aire como riendo. tu esbeltez ya no está. «Asma es amor» Más que por la A de amor estoy por la A de asma.

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más espa- cio del que ocupa el propio Brasil en el territorio de América del Sur. la Constitución. con ese asombro medio atemorizado por su inmensidad.. en la enormidad del Times. de tan raros cantos de tan extrañas aves. la cultura. escojo el del Times. el comercio. Naturalmente. nos ofrece ahora. la producción. el nivel de la educación.. Este artículo ha suscitado el interés y los comentarios de la Pall Malí Gazette y de otros periódicos. con esa ingenua admiración por su espléndi- da flora. el resultado de un año de via- jes y de estudios. El gran periódico de la City empieza diciendo que «la descripción del vasto imperio de Brasil con que termina la serie de las cartas sobre el con- tinente americano habrá hecho que rebose el sentimiento de admiración por el esplendor. Vasco de Gama con los ojos llorosos y el corazón suspendido ante el embe- leso de tantas flores prodigiosas. en artículos densos y macizos. zarpando al encuentro del Preste Juan. . pues de esta respetuosa manera es como hay que hablar siempre de un corresponsal del Times. la situación de los portugueses. como no he visitado nunca el imperio. encargado por esa gran institución de ir al continente americano a hacer una «investigación social» definitiva. et de omni re brasiliensf. El último artículo está dedicado a Brasil. Es una versión en prosa del aria del cuarto acto de La Africana.. cuando el bueno de Pedro Alvares Cabral. regresó con la rara noticia de haber vislumbrado las tierras de Brasil. el carácter nacional. no tengo autoridad para valorar esas revelacio- nes -porque el corresponsal adopta la actitud de un revelador. Un corresponsal del Times. de entre todos esos floridos artículos. siguen veinte líneas de arroba- miento. Como debo mostrarles la actual opinión de Inglaterra sobre Brasil. y desde entonces se ha comenzado a hablar de Brasil con simpatía. la república. etcétera». Naturalmente.sobre la reli- gión. y tampoco puedo transcribirlas porque rellenan. con curiosidad. la dinas- tía. anotando y glosan- do el trabajo de su enviado. la emigración.. que expe- rimentaron nuestros antepasados.Brasil y Portugal José María Ega de Queirós Los periódicos ingleses de esta semana se han ocupado prolijamente de Brasil. ' Y de todos los asuntos de Brasil.

con el golpe fecundo de la azada. un Shakespeare. que no es incompatible con una gran arrogancia y una excesiva vanidad.. que no permite. Después de este lírico desfile. esta admiración del Times hacia el gigante está entreve- rada de paternalismo. que se niega con furia a recibir en su atiborrado vientre una sola simiente más.en manos de una diminuta por- ción de humanidad supone por sí solo un hecho lo suficientemente impre- sionante!». los naturales se limitan a envidiar- .es la magnitud de tales recur- sos comparada con la decepcionante pobreza de los resultados».58 Después viene el clásico espanto por la extensión del Imperio: «¡La magnitud de tamaño señorío -exclama..». Comienza declarando que. La pintura que nos ofrece de Perú. tan indigestamente atestada. se apresura a tranquilizarlos: «Pero -dice el sabio periódico. no lo rechaza». Sería fácil responder con la escasez de la población. Para su propio deleite planta ella misma lujuriantes jardines. la considera torpe. de Ecuador y compañía. No podí- amos esperar otra cosa de la dulce y pacífica Ceres.. la simiente inicial. lo sabe muy bien.. corre el atroz riesgo de ser atacado por ella a pedradas o a platanazos. que otros suelos menos generosos precisan para entregarnos sus flores y sus frutos. Sólo por accesos de frenesí políti- co sale de ese torpor... es negra y feroz: «Aquella gente vive en una vil indolencia. temiendo que sus lectores llegaran a suponer que la Naturaleza de Brasil está de tal modo repleta... Todo esto es cierto.. el tono protector está teñido de simpatía. Luego. porque nos habla después de la población en las repúblicas espa- ñolas. En el caso de Brasil. quedamos convenci- dos de que ningún hacendado. sin embargo. El Times. Y sin embargo. pero el Times. en los lejanos cafetales. Todo el trabajo que allí se emprende para que la Natu- raleza produzca sale de los extranjeros.aunque la Naturaleza pueda prescindir del trabajo del hombre. un Bank of England... y algunos peda- zos de la costa del enorme imperio de Brasil. a la madre tierra. No hay un rincón selvático que no haga que se avergüencen los mejores invernaderos de Europa. el Times ataca con las ideas prácticas. por otra parte. según el copioso relato de su corresponsal. con el penacho oratorio al viento. de conciencia de superioridad. el artículo prorrumpe en un nuevo himno: «La Naturaleza de Brasil no necesita de la ayuda del hombre para llenarse de abundancia y cubrirse de adornos. que es la actitud habi- tual de Inglaterra y de la prensa inglesa para con las naciones que no tienen doscientos acorazados. pero no la considera escasa. ni la institu- ción del roast beef. al arrojar a la tierra. de Bolivia. Esto nos sosiega el ánimo. «lo que sorprende en América del Sur -si excep- tuamos la franja de tierra que forma la república de Chile..

Su sangre europea procede de aquella parte de la península ibérica donde la tradición ha sido la liber- tad triunfante. parece creer que desde la batalla de Ourique hemos estado caminando por una ancha y luminosa senda de inin- terrumpida democracia. a detestarlos porque ven que aprovechan oportunidades que ellos no se rebajarían a aprovechar». extendíamos hacia allí la mano pidiendo limosna. no puede decirse que se haya conformado nunca con la mera abun- dancia de sus posesiones. El Times aquí se adormece. lo que nos agrada. que tiembla y babea ante un ama de llaves joven y bonita. pero entre líneas palpita el rencor de un propietario de bonos peruanos devaluados. Sean cuales fueren los errores de Por- tugal.presenta tan favorablemente Brasil a nuestra admiración. somos una nación colonial. tenemos nueve. no sé si es justo.. nunca fuimos para Brasil más que unos amos amables y timoratos... continúa: «Cuando Brasil rompió sus lazos coloniales no tenía que olvidar desagradables recuerdos de tiranía y de rapacidad. es de forma rela- tiva. Por supuesto. sin procurar sacarles todo el provecho. El Times se abandona aquí con exceso a las exigencias rítmicas de la frase. ore rotun- do2: «Tenemos ocho.».. Brasil es portugués y no español. Todo esto es cruel. lo que nos con- suela es contemplar simplemente el número de nuestras posesiones.. pero en los que las luchas intestinas devo- ran y destruyen todo el progreso que nace de la actividad extranjera. 59 los. Por el sim- ple hecho de sentirse portugués. después. no es de un modo absoluto. y aún lo conserva. Brasil permaneció con la nacionalidad portuguesa y con un espíritu semieuropeo. entre una salve y una exposición del San- tísimo. El Times prosigue: «A pesar de su independencia. pobres de nosotros.». Precisamente lo que nos preocupa. somos un genio marítimo. En cuanto a lo de sacarles todo el provecho.. En realidad. decrépito y solterón. nunca suprimida». «Y si nuestro corresponsal -continúa el artículo. de esos mezquinos detalles no se preocupa ni 2 Con lenguaje armonioso. eso lo explica todo. de la sentenciosa frase del Times.. ponerles el dedo encima recorriendo el mapa y hablar de papo.. el pueblo brasileño siempre ha tenido. el instinto del deber superior que le incumbe: sacar el mejor partido de su noble herencia. y con atroces sobresaltos del corazón. . ni tuvo que suprimir completamente los vestigios de un ingrato pasado».. Nos encontrábamos con esa tierra en la triste situación de un viejo hidal- go. como el secular Homero. desdentado y torpe.. como Perú y el Río de la Plata. Pero. en contraste con los países que casi lo igualan en ventajas materiales. nosotros éramos la colonia.

.. dedica una tan respetuosa atención a la temperatura de las bolsas de París y de Londres. en nuestra historia. Está claro que no damos a Europa ningún quebradero de cabeza. que es. excepto de su sangre cas- tellana. donde se intuye a una familia comedida. tan reaccionario. casi nunca por la parálisis». el inconveniente de haber sido expulsado del crédito y de las bolsas de Europa. en este punto somos como el holgazán de las calles de Caracas. la opinión que se tiene de Portugal más allá de Badajoz no nos resulta favorable. Lamenta. En efecto. que tan pintorescamente nos presenta el Times.60 el alcaide ni los nietos de Alfonso de Alburquerque. . a bien con el alcalde y con los aho- rros en un calcetín. Y la nación.. vista desde fuera y desde lejos.. El holgazán de las calles de Lima. intelectualmente. No es consciente de nada. Continuemos. No hay un país en el universo donde más se desprecie. claro está.. y aún así nos mira con un manifiesto desdén... ese oráculo augusto. tan caduco. uno de los más repulsivos monumentos a la ignominia de todos los tiempos..»... de Caracas o de Buenos Aires muestra un soberano desprecio por las opiniones que Europa se forme sobre sus tra- gicomedias políticas. escribió en una ocasión que Portugal era. Pero considera esta circunstancia sólo por los inconvenientes puntuales que le produce. No estoy hablando de Portugal como Estado polí- tico. Digamos francamente la cruda palabra: porque nos considera una raza de estúpidos.. El propio Times.. un pueblo buena per- sona.. En ese aspecto gozamos de una razonable simpatía. silenciosa y callada. el criterio de Europa que en Portugal. tiene el aire honesto de una pacata casa provinciana. según creo. El Times aprecia en este síntoma la consideración que Brasil tiene por la opinión de Europa. Pero el Times pro- sigue: «El imperio colonial de Portugal tal vez se haya caracterizado en otros tiempos por el infortunio.el respeto por la opinión de Europa. ¿Por qué? Porque nos considera una nación de medio- cres. temerosa de Dios. «De la sensatez de la que Brasil hace derivar su actividad.. sin embargo. Porque yo llamo desdeñar la opinión de Europa a no hacer nada por ganarse su respeto. Somos lo que puede llamarse un pueblo de bien. Tal vez queda muy bien para el imperio de Oriente. Europa reconoce todo esto. El financiero brasileño. nuestra administración es correctamen- te liberal.. como a la del propio Río de Janeiro. mantenemos un orden sufi- ciente dentro de nuestras fronteras. se deriva tam- bién -lo que no es menos importante.. Pero donde el Times se engaña es cuando pretende que Brasil le debe a su sangre portuguesa esa hermosa cualidad de prestar atención a las opi- niones del mundo civilizado. lo sabemos muy bien y no nos preocupa. satisfacemos honradamente nuestros compromisos financieros.

en la pequeña Holanda o en la pequeña Suecia.. tan científica como la nuestra. que son. El Daily Telégrafo debatió en un artículo de fondo el siguiente proble- ma: ¿es posible penetrar en la espesura de la ignorancia lusitana? Tales observaciones. El doloroso espectáculo es verlo postrado en el marasmo. Pero la ver- dad es que en una época tan intelectual. el cigarro en los dedos y papando moscas. el grito que se utilizó fue éste: -¡Mostremos al mundo que todavía estamos vivos. ni que produzca arte. naciones o individuos no se ganan la admiración universal sólo por tener urbanidad en las calles. 61 tan fósil. con los pies al sol. De lo que deduzco que Portugal. Su este- rilidad me asusta menos que su indiferencia. se tendió con la barriga al sol. el más soberano desprecio por las opiniones de la .áo. ¿Y qué es lo que hizo? Llenó los balcones de banderitas y reventó de júbilo la piel de los tambores. en el concierto social. me conformaría con que leyese los libros que ya están escritos y con que se interesase por las artes que ya se han creado. hace falta una cul- tura fuerte. sin vida intelectual. Se me dirá que soy absurdo hasta el punto de querer que haya un Dante en cada parroquia.. tan crítica. inspiran la triunfante marcha hacia adelante en el orden intelectual. Son excelentes cuali- dades. en Inglaterra. pero resultan insuficientes. que aún le quedaba una pequeña luminaria dentro del cráneo. y que en las naciones con menos facultades creadoras. una base científica y la pizca de idealismo que en Francia. negándose a dar el menor paso en las letras o en la ciencia para merecer el respeto de la Europa inteligente. muestra. y del descrédito universal que le acarrea. con ocasión del centenario de Garc. y obedecer. ajeno a toda idea nove- dosa. que todavía tenemos una literatura! Y el país sintió agudamente la necesidad de afirmar en voz alta. Hecho lo cual. amodorrado en un rincón. hostil a cualquier originalidad. ¡Dios santo! Claro que no. Esto es lo que duele. una delicada educa- ción del gusto. los edictos del Gobierno Civil... una fecunda elevación de la inteligencia. a toda Europa. grosero y aldeano. además de descorteses son también perversas. producen un conjunto emi- nente de sabias instituciones. Y lo más curioso es que el país tiene una muy nítida conciencia de este mortal entumecimiento. y de pedir que los Voltaire broten con la profusión de los hongos. se cubrió la cara con el pañuelo del rapé y regresó a su eterna siesta. que se había convertido en un país bueno para pasar de largo y arrojarle piedras (textual). la materiali- zación de las formas superiores del pensamiento. Hace falta algo más. con la cabeza gacha. Para que vibrara la fibra nacional. en Alemania. pagar religiosamente al panadero. como el holgazán de Caracas. Yo no exijo que el país escriba libros.

muy superiores a las de la tenebrosa Rusia. tapándose aún más las ore- jas con el cuello del capote. lo que era lógico que hiciese era darle la espalda a Europa. de riqueza intelectual. El resto del artículo es más serio. andalu- za o aragonesa. que es de doce millones de libras esterlinas.. ni la cifra de las exportaciones.62 civilización.. y con una extensión de dos mil seiscientas millas de anchura. no obstante. Suiza. se lo debe a la excelencia de su Naturaleza. con una costa de cua- tro mil millas de largo. Así que si Brasil tiene esa eminente cualidad de interesarse por lo que dice el mundo culto. constituyen la felicidad de un pueblo o su grandeza moral. de civilización. la renta nacional. como el peruano o el boliviano. es una prueba a favor de la sangre portuguesa. indica que los defectos de la colonia espa- ñola y los de la colonia portuguesa son análogos. «Aunque -continúa el Times. Pero que las conquistas hechas a la Naturaleza en Brasil sean tan insignificantes. comparada con la sangre castellana.. debo transcribirlo sin interrupción: «El brasileño no es. vive en unas condiciones de prosperidad. y de ninguna manera a su sangre portuguesa. Como portugués. ni el conjunto de la renta. hayan hecho en la mitad del nuevo mundo que les concedió el papa Alejandro más que los colonizado- res españoles que sacaban su fuerza de la gran España.. No. y tan vastos los territorios que permanecen no sólo indómitos sino desamparados. Que los colonizadores portugueses. Sin embargo. son una prueba de que a ese pueblo le faltan algunas de las cualidades que cons- tituyen la grandeza de las naciones. El Times tiene.la escasez de población. de libertad. apoyados sólo por el pequeño trono portugués. Pero volvamos al artículo del Times: la conclusión de su primera parte es que «tanto en riqueza como aptitudes.de renta. que tiene dos millones de habitantes y exactamente los mismos dos millones -en libras. el Times aprecia en Brasil circunstancias desconsoladoras: «Doce millones de hombres están perdidos en un estado más grande que Europa entera. el brasileño tiene energía suficiente para ambicionar y para calcular. con sus ochenta millones de libras de renta y sus ochenta millones de hombres. Ha puesto su atención en las fértiles regiones del interior. no colocan a Brasil en una situación adversa. Brasil se lleva gloriosamente la palma frente a las otras naciones de América del Sur». Le gustaría mucho ver su red de ríos . es inferior en muchos millones a la de Holdanda o a la de Bélgica. Brasil exporta géneros por un valor inferior a la cuarta parte que el diminuto reino de Bélgica». ni tan orgulloso ni tan perezoso como para no darse cuenta de la riqueza y de los abundantes recursos tan pródigamente esparcidos a su alrededor.». la generosidad de admitir que ni la densidad de población. de ren- dimiento y de comercio.

vamos teniendo la seguridad de que todos los grandes recursos de América del Sur serán patrimonio de la humanidad». aunque éstos fracasen y le cuesten al país millones de pérdidas. El Times inserta aquí un breve párrafo que alude a la noble ambición que tienen los brasileños de hacerlo todo por sí mismos. Pero. A medida que el tiempo pasa. Pero en cualquier caso Brasil se siente con fuerzas suficientes como para dar a su vasto territorio los beneficios de una inteligente administración». Prefiero explicar su idea a tra- ducir su complicada prosa. sus manos rechazan agarrar el mango de la azada. Teoría favorita de Inglate- rra y de todas las naciones de rapiña. A partir de aquí el Times se hace un lío.. en Ecuador. con ferocidad: «En Perú. en Venezuela. Lo que nos quiere decir es que llegará un día en que la civilización no podrá consentir que unos suelos tan ricos como los de los estados de América del Sur permanezcan estériles e inútiles. y que prefieran los esfuerzos de la ciencia y del talento nacionales. se los sigue impor- tando hoy en día. o coger la mancera del arado. a negros. o sólo de aquí a que pasen muchos años. en teoría política y administrati- va. podrán ser aprovechadas. Se trata del sistema de expropiación para el servicio de la civilización. Ni siquiera en las provincias más templadas del Imperio los inmigrantes trabajarán resueltamente mientras la población indígena. tan ansioso por fomentar. que es precisamente la ayuda que de él reclama la Naturaleza. dueña de la tierra. en Paraguay. lo que provoca que miren con aversión las grandes obras entregadas a la pericia extranjera. a alemanes. no predique con el ejemplo.. para mayor felicidad del hombre. por hacer por sí mismo todas las obras de sus cinco millones de millas cuadradas. En un continente que después de tres siglos y medio continúa siendo una tierra virgen. Pero ocurre también que en los lugares más ricos de la costa. en otros muchos países. 63 navegables cubierta de barcos y de vapores. Después prosigue: «Pero aunque el brasileño se muestra. en ciertos distritos nunca podrían afa- narse como los naturales de los trópicos. Continúa más adelante el artículo. los habitantes se quejan de que una porción excesiva de los impuestos con los que se les sobrecarga se gastarán en colo- sales trabajos emprendidos en pro de remotas e incultas regiones que nunca. los actúa- . muy poco aclimatados.. la grandeza de las repúblicas o de los imperios depende exclusivamente del trabajo manual». en Bolivia. deberán en consecuencia entre- garlos a otras manos más fuertes y mejor dotadas. O el brasileño trabaja con sus propias manos o tendrá que abandonar la rica herencia que es incapaz de administrar.. y que si los actuales propietarios son incapaces de hacer que valgan y que pro- duzcan. para hacer el trabajo duro que repugna a los señores de la tierra. «Se ha importado a italianos.

Esta carta se está alargando demasiado como para que yo la recargue con más comentarios a la prosa del Times. y como estoy escribiendo para Brasil. Ega de Queirós.El pueblo brasileño tiene. Y termino con estas palabras al estilo de Gambetta. por el duro esfuerzo personal contra el que hasta la fecha se ha rebelado. que es.. Por- que la prosa del Times es la materia prima con que se teje en Inglaterra la tela de la opinión.. En conjunto se trata de un juicio simpático. Si el destino hubiera conducido a los brasileños a otra zona del continente. crónica que después de su inclusión en el volumen Cartas de Inglaterra pasaría a titularse «Brasil y Portugal». serán la expresión de lo que la clase media de Inglaterra piensa o va a pensar durante algún tiempo sobre Brasil. y el responsable de tanto bien tiene que subir o que caer». humilde y contrito. la más sólida de Europa.. Pero a los brasileños les ha sido confiada la quinceava parte de la superficie del globo: esa quinceava parte es un completo tesoro de belleza. se les podría tolerar que pasaran su existencia en una perenne soñolencia.. Se trata de un comentario a dos artículos del perió- dico inglés The Times dedicados a Brasil y en los que asoma la ambición 3 «Pequé». susurro. por supuesto. no obstante. ni tan exten- sa ni tan hermosa. publica en el diario carioca Gazeta de Noticias «Un artículo del Times sobre Brasil». El Times. de riqueza y de virtual felicidad. Traducción de Javier Coca y Raquel Aguilera Nota a «Brasil y Portugal» El 31 de octubre de 1880. por así decirlo. excelentes cualidades e Inglaterra no llegará tan pronto a la conclusión de que tenga que compartir la suerte de sus febriles y tozudos vecinos. Pero dadas las condiciones de su suelo.64 les ocupantes del suelo tendrán que desaparecer gradualmente y reducirse a la condición inferior que su débil temperamento les ha puesto por desti- no. la más fuerte. la conciencia escrita de la clase media de Inglaterra. que a la sazón ejercía de cón- sul de Portugal en Bristol. el propio Brasil tendrá que elegir entre semejante futuro o decidirse por el trabajo. Y como ahora me doy cuenta de que en estas líneas he sido a veces poco reverente con el Times. tal y como aquí aparece. la más rica. no podía dejar de recoger sus palabras que. un peccavP. . tiene una autoridad for- midable. -¡Nunca se ha escrito nada tan implacable!.

pero la fama de antipor- tugués le acompañará hasta su muerte e incluso hoy sigue siendo motivo de discusión. Chagas se ve en la obligación de defender a su país ante la «deplorable impresión» que le había causado el texto y acusa una vez más a nuestro autor de antipatriota. . de Cartas de Inglaterra e Crónicas de Londres. a cargo de Helena Cidade Morura. Crítico lúcido de todos los excesos del colonialismo. Las reacciones lusitanas no se hacen esperar: el 28 de noviembre el diario lisboeta Atlántico publica un artículo de Pinheiro Chagas. 2001. De Queirós le responde en el mismo periódico con dos cartas de claridad demoledora. tampo- co le duelen prendas en atacar de paso con crudeza las aventuras ultrama- rinas de su propio país. político. 65 depredadora del imperialismo británico. Livros do Brasil. Con su habitual mordacidad Ega desvela las intenciones ocultas bajo palabras en apariencia inocentes y halagadoras. periodista. Para la traducción de «Brasil y Portugal» hemos seguido la edición. escritor. patriota por oficio y eterno enemigo del gran novelista. Lisboa.

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Corral Como parte de la nada agonizante fascinación en tomo a qué conducirá este siglo. Leitch con la asesoría de otros cinco aca- démicos. que ya no son entre antiguos y . Norton. Por muchos años una colección casi estándar en Estados Unidos -aparte de interminables manuales y diccionarios de los que queda sólo su espíritu reiterativo y deri- vativo. un larguísimo etcétera. sino que las olas de producción y polémicas críti- cas de los últimos años dificulten decidir lo que debe perdurar. cuentos. elección que como la sensatez y hasta el buen gusto. no se examina a aquellas como entidades distinguibles sino como un monoli- to conceptual. mea culpas y revisiones sobre la crítica y las teorías literarias. compilada por Vicent B. se está dando en Estados Unidos una acumulación igualmente activa de recusaciones. Pero Adams prestaba mucha atención a los clásicos del género. sobresaliente trabajo de Hazard Adams cuya edición revisada es de 1992. sobre todo si se toma en cuenta que. pen- samientos. Los prefacios de Adams son agudos. en ningún campo se establecen tantas diferencias como en la denominada «crítica literaria». uno de los imprescindibles del aluvión de crítica de los últi- mos treinta años. según Edward Said. 2001). La condición anterior no sólo ha hecho que se crea que la crítica litera- ria (hoy calificada de «convencional») se ha embarcado en una especie de Titanic y se la desdeñe. debido a la actual impre- cisión del campo. A juzgar por las dis- cusiones de estos últimos meses. es un resultado de esas querellas. es un criterio maldito en estos días en que se cree que las interpretaciones pueden ser acumuladas como conocimiento de la literatura.ha sido Critical theory since Plato (1971).W. W. aparte de libros sobre los mejores libros. Ahora que no se aceptan límites. Sin duda. el factor mercantil promulga tal condición en un país donde se publican textos críticos semanalmente. La extensa y sin duda muy elaborada (xxxviii + 2624 pp.¿Qué queda de las teorías (literarias) cuando rige la ortodoxia? Wilfrido H.) The Norton anthology of theory and criticism (Nueva York. estamos en una época de teoría «de pared a pared». por lo menos según a su valor real más que a la moda de la semana en que se publique. ensayos. Precisamente debi- do a la celeridad por publicar la antología o compilación teórica «definiti- va» se escapan consideraciones muy reveladoras.

no es insignifi- ' El giro fue decisivamente francés (véase Théorie d'ensemble [1968]). Seuil lo publicó sólo cuan- do su serie teórica estaba establecida. La apertura a otras disciplinas y a otras culturas -aun cuando se cuestione el relativismo respecto a la igualdad de las últi- mas después del 11 de septiembre del 2001. la estilítica ginebrina.68 modernos. No se propone determinar o establecer qué autores u obras mundiales han tenido verdadera vigencia en Estados Unidos. nacido en 1957. implicación no desantendida por Antoine Compagnon en . Trabajo enorme. Son antologías que. La condición teórico-crítica estadounidense se mantiene en vilo porque sus practicantes académicos han convertido sus enfoques en una economía del conocimien- to y en ortodoxia. para quedarnos en Occidente. un Marcelino Menéndez Pelayo o un Alfonso Reyes1. En la práctica esas compulsiones se traducen en actitu- des agresivas y defensivas totalmente contrarias a la secular función y razón de ser de la práctica. la polémica que ha suscitado su publicación. estableció con rigor. y a la vez sin tener idea de Saussure (desde adentro) y la plantilla conceptual que ofrece a la escuela de Praga. Es una apertura razonable. Por ende. vale precisar lo que queda para el público culto. que cronológicamente comienza antes de Platón con el sofista Gorgias y llega hasta Stuart Moulthrop. aunque el clásico y vigente manual de Wellek y Warren fue traducido primero al español. algo así como los tomos de Lagarde y Michard para la literatura francesa. fue un «contra». Hoy existe por lo menos una generación crítica que no produci- rá. pero no el exceso y revanchismo pre- sentista impuestos por sus proponentes. La mayoría de éstos quiere impo- ner a Foucault y compañía sin entender el estructuralismo. como muestro más adelante. e incluso Chomsky. Aun así. The Norton anthology oftheory and criticism en verdad trata de imponer un «¿quién es quién?» de acuerdo al estado actual y juegos de poder de la crítica. todo alumno de licenciatura emplea. La editorial que la encomendó publica tomos similares sobre literatura inglesa y estadounidense. La razón principal y obvia es que Wellek. casi sin excepción. a pesar de su gran influencia desde que publicó Teoría de la lite- ratura con Austin Warren. la psicolingüísüca. ¿cómo explicar la ausencia de Rene Wellek y muchos otros? Permítaseme por lo menos explicitar esa omisión. en el sentido de que ya a fina- les de los setenta criticaba de manera amplia y convincente el giro que tomaba el campo que. y no le importa qué se cree o se ha escrito en Europa o América Latina.es el estandarte de las nuevas teorías. para dar ejemplos hispánicos. Ésta no es otra antología más. si no lo fundó. y aunque el daño esté hecho para los que leen crítica exclusivamente en inglés. Sin embargo. y podría convertirse en la compi- lación canónica sobre el campo.

I. El Cours de linguistique genérale (1916) de Saus- sure tiene versiones en español de 1945 y 1980. cuando Leitch y compañía (empleo el término a propósito) excluyen. Université Paris 7. hay que desvelar la evidente politización del trabajo crí- tico cuando una colección como The Norton anthology oftheory and criti- cism revela una preferencia por ideologías coercitivas. 1998). entre varios más. Rousseau. Frantz Fanón. raza o movimiento. Distanciarse o poner en perspectiva a la crítica y teoría tendenciosas no implica el deseo de volver a una «tradición» o. Paralelamente. Tal actitud no le hace bien a nadie. 41-52. Héléne Cixous. Tampoco se trata de atacar a nadie o de ser exclusivista respecto a ninguna escuela. ed. bien sabemos. 69 cante el número de críticos que ha demostrado que los gritos teóricos nove- dosos en verdad se dieron hace siglos. Julia Kristeva y Evelyne Gross- man (París. Sin embargo. porque es en las universidades donde se crían cuervos teóricos para que saquen ojos literarios. porque. Macaulay. y en inglés de 1959 y 1983. sino de devolverle cierta dignidad y centralidad a lo literario. ni les interesa dialogar con ellos más allá de una u otra mención a pie de página. a los textos primarios. regresar nostálgica- mente a un pasado que. necesitamos el enfoque marxista sensato y bien escrito para eliminar la complacencia de creer que nuestros opios intelectuales curan todo y que todo anda bien en el mundo. Leitch y sus colaboradores nunca admiten las virtudes de sus «oponentes». Por eso. Que reste-t-il de nos amours?. especialmente cuando casi la mitad del tomo está dedicada al siglo veinte. 2000). Por otro lado. Stuart Hall y Eve Kosofsky Sedgwick no sorprende ceer que el inmenso tomo (148 autores) contiene muy poca interpretación en sí. Goethe. y el problema yace naturalmente en lo que se entiende por teoría. Seuil. La discusión respecto a quién está y quién no está podría ser interminable. o que la teoría no ayuda a interpretar. Bhabha. Richards. y que los mejores teóricos siempre recurrieron a otros campos. Nadie cree o debe creer hoy que la literatura no surge de otros contextos. por ejemplo. no fue mejor que nuestro presente. George Eliot. peor. porque ésta seguirá prosperando. Rorty. . Le démon de la théorie (París. con una seriedad de propósito que simplemen- te no existe hoy. como en su «L'exception francaise» en Oü en est la théorie littéraire?. a Auerbach. porque luchar contra las ideo- logías es un arma de doble filo. a lo que sí cabe oponer- se es al entrenamiento e indoctrinación académicos que desdeñan cualquier análisis de textos primarios. A. No se trata de res- catar lo que queda de la literatura. el futuro de los estudios lite- rarios no depende de si la ambición postmodernista en que se permite y vale todo producirá lecturas más «interesantes» que quieran fijarse en lo históricamente literario o estético. 2-26. e inclu- yen a Homi K.

Tanto los compiladores de la Norton como los post-teóricos que la endiosarán se olvidan de que cuando se discute una teoría en relación a otra frecuentemente la ubicamos en un marco conceptual en el cual el empleo de cualquier término depende del uso de todos los otros. y que no se deja atrás a la crítica europea (Saussure. Jameson. Eagleton). misión o uso pedagógico. Gramsci. ya que se ha abandonado toda noción de lo que podrían o deberían ser los textos que interpretan la literatura. Lukács. Bajtín. cuando alguien como Claudio Guillen. cuya obra es conocida en varios idiomas y se legitimó primero en inglés. Tampoco se hallarán críticos latinos que escriben en inglés. Woolf. Por eso sorprende que al lado del cordobés Maimónides se encuentre a una tal Glo- ria Anzaldúa. a poner en perspectiva la contribución de ensayistas como William Hazlitt y Randall Jarrell. son las selecciones para la segunda mitad del siglo pasado que dejan mucho que desear respecto a qué es la teoría. Lacan. Por la misma razón. Heidegger. Aun- que el juego de la Norton incluye criticar a todos los textos de los que depende. es rarísimo el «teórico» latino que aparece como supernumerario de un libro o programa crítico. Frye. es puesta en jaque mate por la ausencia de ellos en la Norton.). Revistas como Cuadernos Hispanoamericanos han ayudado. Foucault. el resultado es «una clara narración cuestionable del desarrollo y diseminación global de una defini- ción limitada de la teoría». El modus operandi y válvula de escape de la «alta» teoría de los últimos treinta años ha sido contrario. Bourdieu. La Norton confirma la sos- pecha de que. Como arguye una reciente reseña en el Times Literary Supplement londinense. Ellos y otros no fueron académicos. brilla por su ausencia.70 Si es verdad que la primera mitad del siglo veinte está bien representa- da respecto a la crítica anglosajona conocida fuera de ese ámbito (Edmund Wilson. La Norton es sin duda la compilación más global jamás publicada. totalmente desconocida fuera de Estados Unidos. La razón es obvia: sólo el latino que escribe en inglés hoy. Jakobson. Barthes. y por ende no cupieron en la Norton. y no sólo por no escribir en español o inglés sino en spanglish sobre la nueva mesti- za [sic]. Althusser. Lévi- Strauss. etc. toda pretensión de los críticos que practican la teoría o se consideran teóricos y escriben en español. Derrida. Benjamín. pero al pri- vilegiar la inexactitud de los estudios culturales estadounidenses muestra grandes brechas respecto al siglo veinte. Eliot. si no a recuperar. o enaltecidos regularmente por la academia anglosajona. aún en el mejor de los casos. Sartre. Raymond Williams. y sólo sobre los . Una teoría que necesi- ta manipular o tergiversar los hechos para funcionar siempre será floja. Harold Bloom. un resultado real de su proceder es que se desvaloriza todo lo que tenga una función.

cuando todo se convierte en «texto». purista o dinosaurio. 1 (1996): 119-135. a pesar de que sus páginas muestran que no pueden existir sin la literariedad. Leavis y Lionel Trilling. 2 Tal vez la mejor explicación de la falta de disciplina (en el sentido filosófico y de campo) sea la de James Doyle. Lo más patente de las exclusiones es que al hacerlas implícitamente se construye otra tradición. Es por esa actitud que hoy no se puede hacer «teoría literaria» sin ser un fanfarrón. se ha gene- ralizado en el mundillo intelectual la idea de que aquellos que tienen la experiencia profesional para analizar textos pueden pontificar sobre cual- quier tema. Cuesta pensar en un artículo de la ampulosa e infa- memente obtusa postcolonialista Gayatry Spivak (temprana traductora de Derrida al inglés) que haya iluminado a alguien sobre un texto literario. y la pregunta obvia es hasta dónde llegarán los resultados del relativismo e interdiscipli- naridad postmodernos2. R. En uno de sus ensayos Gertrude Stein se preguntaba qué son las obras maestras y por qué hay tan pocas. arrogante y soberbio. Las anto- logías que discuto más abajo dan la respuesta de manera somera. Si se pregunta qué queda de las teorías literarias es porque hoy se basan de manera agobiante en una ignorancia de la historia. que será reemplazada. e infinitamente inseguro. El vocablo clave en todas estas discusiones es la ausencia de incluso un facsímil de lo que se pueda conocer como literatura. y cualquiera que las defienda enfrenta acusaciones de conservador. en nega- tivo. Otra paradoja es que presenciamos una recuperación de Trilling. porque el spanglish sólo ha resuelto los problemas de un gueto autoimpuesto entre las minorí- as latinas oficiales de Estados Unidos. porque para los nue- vos poderes críticos el término y sus variantes son obscenos. sobre todo en el ámbito académico estadounidense. He aquí por qué la antología de Leitch no especifica en su título que toda esa teoría y crítica son ineludiblemente literarias. la literatura y la filoso- fía. 71 temas «correctos» tendrá algún acceso al mundo teórico del primer mundo. por no decir nada de varios campos de las ciencias humanas de los que los nuevos teóricos saben aún menos. . Desde entonces. pero más rápido. «¿Por qué me aburre tanto el postmodernismo?» Arete: Revista de Filo- sofía [Lima] VIII. por lo menos hasta el auge del estructu- ralismo. La paradoja es que se perpetúa el colonialismo lingüístico contra el cual se manifiestan en otras ocasiones autores como Anzaldúa. Más escandalosa es la exclusión de F. Tal vez se eliminó a Leavis porque escribió sobre la «gran tradición» (novelística) y a su vez fue elogiado por otro «tradicionalista». Trilling (cuyo ensayo en The liberal imagination sobre Huckleberry Finn es todavía uno de los mejores ejemplos de crítica mar- xista).

la falta de profundidad (el pensamiento débil nunca cree en verdades empíricas) y por supuesto las incesantes acusaciones contra el capitalismo. Tampoco le importa que su «discurso» sea incomprensible. politizando las razones por las cua- les su trabajo es inconsecuente fuera de la academia. Ese . es junto con John Brenk- man uno de los osados. y para variar. Ahora. o políticamente neutra. Pero se echa de menos la sensatez de Culler en el resto de la colección. los neologis- mos. que traduzco como «nuevas obras sobre la política de la teoría lite- raria» revela la verdadera razón de ser de la compilación. lo que en verdad «queda» de What's left oftheory? es el tipo de retórica cuyos únicos protagonistas son el teórico o crítico. compilada por Judith Butler et al. Ese título significa «¿qué queda de la teoría?» o «¿qué queda/hay a la izquierda de la teoría?». autor del libro más conocido sobre qué era la teoría en el momento estructuralista.72 Otra pregunta igualmente pertinente parece ser. Explicita así la condición porque sostiene que algo que sí sabe- mos de las obras literarias es que tienen la capacidad de resistir o ser supe- riores a lo que se supone que dicen. universal. y sin pensar por un momento en su pro- pia condición privilegiada. Por prejuicios como ése no es convincente la idea de que los radicales de la derecha atacan a la izquierda por medio de la estetización de la política y las relaciones de pQder. y que tal vez es hora de «volver a obras literarias propiamente dichas para ver si en efecto la condición postmoderna es lo que se debe inferir de las operaciones de la literatura». El sub- título. Culler concluye que los tiempos han cambiado desde que él ayudó a formular lo que era la nueva crítica. Spivak no hace otra cosa que hablar de sí misma. El título de mi artículo alude al de la colección What's left oftheory? (Nueva York. ¿qué queda de la teoría literaria de la izquierda? Esta última continúa. 2000). The London Review of Books y revistas como Philosophy and Literature. Culler. Por ejemplo. que otorga premios anuales en su «Concurso del Mal Escribir». Rou- tledge. Esto es común cuando se congrega a las «estrellas» de la teoría: dejarles especular sobre lo que les dé la gana. si nos guiamos por las discusiones mencionadas. como notan el New York Times. En What's left of theory? no hay un tema o material consistente. el sexismo y las hegemonías que los post-teóricos crean al andar. obviamente porque arman su argumento con una idea fija. porque nunca nin- guna estetización ha sido natural. Los com- piladores concluyen que no se puede «narrar en términos progresistas» la historia del encuentro entre teoría y literatura. De los nueve ensayos incluidos sólo dos se dedican tangencial- mente a problemas literarios. arrogándose discipli- nas en que no ha sido entrenada. porque sigue existiendo una diferencia entre izquier- da y derecha. y es la derecha que insiste en que no la hay.

hay cuatro men- ciones a Samuel Beckett. no se puede decir nada bueno sobre la aplicabilidad de la teoría actual a la literatura cuando funciona para unos textos y no para otros. ya que aprederíamos mucho de la interdisciplinaridad bien aplicada. tres a Joyce y Proust. explica así la ausencia del influyente (para ciertos tipos de New Criticism. no se quieren fastidiar con el aluvión de . marxismo y freudianismo) William Emp- son: «las fuerzas del mercado no estaban de su lado». T. abundan las referencias a teóricos y filósofos. Naturalmente. jerga. y cuando se pregunta si el género de la novela es «original». se discu- te el post-género sexual en términos del encuentro entre el «feminismo jurásico» y la política «mariconil» [sic]. 73 tipo de argumento es parte de las actuales regresiones infinitas para desca- lificar al adversario. es la izquierda la que apoya y propulsa la noción de que todo es una «construcción social». S. la polémica de las dos culturas ini- ciada por Leavis y Snow está más viva que nunca. El único autor lite- rario mencionado con cierta regularidad es Shakespeare. o la obra de Bourdieu y los cro- notopos de la «post-teoría». y por ende opta por cualquier consigna. Como muestra la Norton. No falta un ensayo sobre los placeres del tra- bajo. Eliot. El hecho es que las teorías contemporáneas son incompatibles porque todas se proponen explicar básicamente lo mismo y funcionan de manera diferente. y como prue- ban Raymond Tallis y el affaire Sokal. Tampoco se evita una breve nota sobre el «Post-Mundo» de Cixous. y se acabó. a pesar de lo que se crea. Estos y varios otros son parte de «La condición post-teórica». compilada por Martin McQuillan y otros. Wollstonecraft y Yourcenar. El hecho es que estas con- diciones rara vez lidian con algún tipo de literariedad. A pesar de que se la puede «falsificar» como quería Popper. 1999). y surgen más de la izquierda que de la derecha. desde el punto de vista de la estética marxista en un mundo «post- marxista». Kafka. No son teorías como en la ciencia. Otra estrategia de la ortodoxia teórico-crítica es «situar» su quehacer en el marco de la «post-teoría». En un reportaje periodístico William E. Cain. Derek Walcott. Lo que aparente- mente sí apoya el mercado es el solipsismo y la publicación de teorías de otros teóricos autoungidos. Edinburgh University Press. una (pasajera) a George Eliot. dos a Jean Genet. uno de los compiladores de la Norton. Pero es obvio que en una colección que se presenta como una manera de elucidar la interpretación. Así. se lo hace en términos de Derrida y la «(post-) modernidad» [sic]. No hay nada malo en esto. Ésta da por senta- do que no hay que especificar que se trata de teoría literaria. giro evidente en una colección como Post- Theory: new directions in criticism (Edimburgo. sus autores están cansados de la literatura. estereotipo oxidado o slogan que concuerde con su «proyecto».

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nueva (y buena) literatura, o no se han mantenido al día con lo que «otros»
(críticos y teóricos «convencionales») están haciendo. También están can-
sados de la teoría en un sentido amplio, y han inventado un corolario lla-
mado «post-teoría» que se ocupa más de la profesión misma que de la teo-
ría. Interesante, pero no se trata de literatura. La trayectoria es obvia: de la
obra en sí al crítico o teórico como estrella (en esta colección los principa-
les son Derrida, Said, Bourdíeu y Lyotard) y de ahí a los arreglos institu-
cionales que permiten que el crítico o teórico sean puestos en un pedestal.
No se nos debe escapar la ironía de que los autores que ostensiblemente cri-
tican esta progresión (cuatro de los dieciocho de la colección son muy
conocidos en el mundo anglosajón) están armando carreras para sí mismos,
a su manera. Finalmente, lo que provee consistencia al conjunto es que sus
autores no citan ejemplos o aducen hechos contrarios a sus teorías, sino
sólo los que claramente apoyan o confirman lo que consideran sus verda-
des únicas. No se crea, sin embargo, que estos excesos han pasado desa-
percibidos o, peor aún, que no ha habido fuertes reacciones contra ellos.
Aquéllas se pueden rastrear a la crítica de Raymond Picard en Nouvelle
critique ou nouvelle imposture (1965) contra Barthes. Cuando éste le «con-
testa» en Critique et verité (1966) la editorial Seuil le pone una cinta al
libro con la frase «Faut-il brúler Roland Barthes?» Tal como mostraron los
epígonos de Barthes las inquisiciones fueron contra el tipo de crítica que
promulgaba Picard. No hay que desesperarse: la Norton contiene contribu-
ciones positivas, como la prominente cantidad de teorías propuestas por
mujeres. Si es cierto que muchos de los renuentes iniciales provenían de
reductos conservadores o intransigentes, también es verdad que sus diatri-
bas contenían varias verdades y numerosos llamados a la sensatez, espe-
cialmente respecto al efecto de las teorías que todavía despegan de la visión
de Saussure en torno a la relación entre significante y significado. En varios
artículos de Sobre el descrédito de la literatura y otros avisos humanistas
(1999) Carlos García Gual advierte que los fenómenos teórico-críticos de
moda en el mundo cultural norteamericano se pueden repetir en el ambien-
te cultural hispano con «un breve retraso». Si consideramos la ingerencia
de las obras escritas en inglés como parte de los efectos de la globalización
y la hegemonía de esa cultura, siento decir que no hay retraso. En este
momento, sobre todo en varios departamentos de literatura españoles y
argentinos, la reconquista teórica y renovado imperialismo cultural a la
inversa se ha adueñado de las expectativas profesionales y de la actitud de
profesores y alumnos. El problema es la percepción de esa hegemonía, por-
que en verdad ha habido una resistencia que ha sido ninguneada u obliga-
da a publicitarse por medio de editoriales menores, precisamente porque

75

los que el crítico cultural estadounidense Roger Kimbal llama «radicales
con seguridad de empleo» han acaparado los medios de producción. Hay
excepciones, por ejemplo las de John Ellis, Frank Kermode, John Searle,
Martha Nussbaum (como Wayne Booth, ésta cree que la crítica literaria
permite consideraciones morales), Daphne Patai y Tallis, que publican en
editoriales universitarias prestigiosas. Pero se desconoce el montón, no por
sus ideas sino porque su obra se halla en compilaciones de tirada menor o
editoriales fugaces. La hegemonía actual funciona con un terror represivo
dentro del cual las represalias por criticar y expresarse libremente son
serias, hechos seguramente poco conocidos en España o Hispanoamérica.
Los comentarios anteriores se basan, en gran parte, en largas y continuas
conversaciones con mi colega Daphne Patai sobre qué hacer cuando alum-
nos y colegas sólo quieren leer o saber los últimos gritos teóricos, sin aten-
der a las bases. Es serio que, por lo general, muchos alumnos no se preo-
cupen de nada de por qué se dieron esos gritos o si, como si los que
seguirán, pasarán de moda cuando alguien grite más fuerte desde una posi-
ción de poder. Tampoco se preocupan de la memoria histórica en torno a la
teoría, porque a pesar de que saben que ninguna se da en un vacío, no quie-
ren desenterrarse de la fosa hipertécnica, profesionalmente arribista e hipe-
respecializada en que los han metido sus profesores. El problema yace en
la cultura académica estadounidense, que al hacer hincapié en cierta tole-
rancia, la autoestima y la acomodación de «los otros» ha creado tribus
reduccionistas y doctrinarias aterradas por la discusión libre y apasionada,
con el grave resultado de que nuevas generaciones no quieren comprome-
terse con nada o nadie, por miedo de ofender. En el momento de entregar
esta nota Patai y yo hemos identificado más de ochenta ensayos extensos,
algunos de los cuales son de principios de los años setenta. Uno reciente
pertenece a Mark Bauerlein, autor de Literary criticism: an autopsy (1997),
un manual e índice terminológico de lo que llama «suicidio disciplinario».
Bauerlein describe 23 términos del oscurantismo contemporáneo y analiza
los motivos políticos e institucionales por los cuales ese léxico, aunque ina-
decuado, ha prosperado. Otro trabajo que hemos encontrado es del historia-
dor de la ciencia Jorge Cañizares-Esguerra, cuyo magistral How to write the
history ofthe New World (2001) muestra cómo algunos teóricos literarios se
equivocan al interpretar la historiografía. A su vez, señalamos a Graham
Good, cuyo Humanism betrayed (2001) desarma los dogmas relativistas de
varios ismos contemporáneos que han prostituido a la teoría, ideología y
cultura en el ámbito universitario. Estos ensayos son contestatarios, y que
la nueva corporación de la alta teoría no se refiera a ellos es sólo una prue-
ba de la ortodoxia de lo que podría llamarse los «modistas» de hoy.

76

Por otro lado, también hay señales de que algunas figuras famosas han
hecho cierto examen de conciencia al respecto, y a pesar de que esos actos
siempre parecen recurrir al fin del camino, vale tenerlos en cuenta. La
hegemonía de la teoría actual, como ocurre con toda gestión totalitaria,
puede comenzar a desmoronarse desde sus gestores fundacionales. Así,
Harold Bloom, otrora proponente y antologo de la deconstrucción, se dedi-
ca ahora a defender a los clásicos. Said, otra deidad de los postcolonialis-
tas y los estudios subalternos [sic], lleva casi un lustro abogando por un
humanismo revivido y novedoso, como muestran no sólo la reciente colec-
ción de sus ensayos, Reflections on exile and other essays (2000), sino sus
intervenciones institucionales. En éstas propone un «regreso a la filología»
y métodos afines, con una seriedad ausente en el texto de 1982 de Paul de
Man del mismo título, naturalmente incluido en la antología Norton. En la
colección de Said, por lo contrario, se lee cómo los cruces interdisciplina-
rios son la razón de ser del verdadero comparatista, y hoy la fuente de
exculpación por desvíos conceptuales ajenos. La gran diferencia entre Said
y sus contemporáneos reunidos en la Norton es que él practica la autocríti-
ca, ha leído a los clásicos y, diferente de sus discípulos, no pretende hablar
por el «pueblo» y escribe sin la jerigonza que ningún subalterno de la calle
entendería. En What's left of theory? Brenkman es el único crítico que se
atreve a hablar de la «exuberante ignorancia» de los estudios culturales, y
la política inconsecuente de las teorías posestructuralistas. Cuando los
compiladores de esa colección, conscientes de los llamados a «volver a la
literatura», preguntan si «¿Sigue (igual) la literatura después de la teoría?»,
no se dan cuenta o admiten que los lectores de literatura nunca se hacen esa
pregunta.
Más-y más, tal y como se la practica hoy, la teoría contemporánea no
produce otra cosa que engatusamientos, mostrando claramente que no se
requiere un conocimiento básico de la filosofía y la lógica para entender la
retórica a la que se ha reducido. En ese contexto no tiene sentido pregun-
tarse si habrá teoría después de los «altos» teóricos, o creer que la respues-
ta es hacerla «revolucionaria» o politizarla, si ésa ya es su condición. Cuan-
do se revisa una teoría lo único que cambia es aquélla y cómo se ve el
mundo, no el mundo en sí. Ni la teoría ni la antiteoría pueden rendir cuenta
de lo que expresa la literatura porque ésta, diferente de la teoría, expresa
algo más humano, y no sólo las abstracciones que se construyen los teóri-
eos. Estos han creado un mundo completo, aburrido, con aniversarios, cele-
braciones, congresos y ritos que les posibilitan pasar todas sus vidas den-
tro de su propio sistema de incentivos y sanciones, que nada tiene que ver
con la vida del montón. Los teóricos mejor intencionados no admiten que

y el marxista más vul- gar y la feminista más radical podrían generar así las categorías que les diera la gana. que todo es supeficie. que aquélla no existe. dedicara el primer capítulo de su Principies of Literary Criticism (1924/1926) al caos de las teorías críticas. A. Es sintomático que hace casi ocho décadas I. 77 sus categorías no se dan en los pocos textos a los cuales quieren aplicarlos. . Por eso lo más patente en las colecciones discutidas es que el desti- no conflictivo de los teóricos contemporáneos es anhelar la profundidad en su quehacer. promulgador de la «crítica práctica». se está en un barco a la deriva y sin ancla. La «teoría» actual no nombra a nada en particular y se reduce a versiones politizadas de animadversiones contundentemente académicas. Las categorías teórico-críticas de hoy no pueden ser más que marcos para ver nuestros prejuicios en un texto. y los sobrevivientes de la «nueva» crítica/teoría mencionada no quieren llegar a tierra. progresión que de por sí muestra una preselección. mientras sospechan. Richards. o que generan un texto que ya estaba allí. En suma. y de ninguna manera son aquellas estructuras universales subyacentes que se generan por sí solas. profundamente. No estaría mal entonces volver a los fundamentos literarios con una visión verdaderamente honesta y renovada.

.

traduccón de Angela Ackermann Pila- ri. en nada parecido al empaque de los antiguos catedráticos. de esa teología se extra- jo un pensamiento ateo. el ser heideggeriano tiene algu- nas de las notas del Dios de los monoteísmos: anterioridad de todo lo que aparece. Cuando se identificaba. Por eso. en ocasiones. Entre ellas. Poseído de su tarea. Gadamer conoció al maestro en su juventud. Veía a la humanidad abocada a la invocación de un dios salvador. En ese momento. leyéndo- se. 2002. según decía en carta a Jaspers (27 de junio ' Hans-Georg Gadamer: Los caminos de Heidegger. siempre con germánica mayúscula. ajena a la revelación tanto como a la iluminación. Barcelona. Heidegger dio un puñetazo sobre la mesa y exclamó: «¡Esto es chino!» (idioma inepto para la filosofía. pero siempre hipnótico. aquello que se oculta en cuanto muestra. solía considerarse un teólogo cristiano. El de Heidegger resultaba a menudo ininteligible. la desorientación política y la crisis económica. A ello se sumaba el aspecto informal del profesor. a medias campesino y suburbial. En efecto. una juventud atormentada por la derrota. parecía escucharse sólo a sí mismo. como estudiante. y recibió de primera mano aquel impacto que Heidegger supo suscitar en los medios filosóficos alemanes de la posguerra.¿Quien teme a Martin Heidegger? Blas Matamoro Hay incontables versiones de Heidegger. Frente a la enseñanza acadé- mica. unas pocas privilegiadas por la cercanía y la atracción mezclada de reticencia y temor reverencial que las caracterizan. Herder. 409 páginas. En otra dirección. Pero la suya era la teología secreta de un Dios oculto. entendido como objeto virtual. entre las cuales. el filósofo en ciernes atravesaba lo más críti- co de su drama religioso. . acontecimiento. no siempre incompatible con la ciencia de Dios. a la vez que era notoria esa penuria del lenguaje que consiguió con- vertir en categoría filosófica. la de Hans-Georg Gadamer1. obse- sionado por la condena y la salvación. además. Dios si se prefiere. Gadamer. o sea algo. el incipiente ontólogo trataba de construir el sentido a partir del Sentido fundamental que hay en la facticidad de la vida. En efecto. según él mismo decía). donde todo. exigía un nuevo mensaje. lo encuentra intradu- cibie a la propia lengua alemana y recuerda aquella tarde en que. siempre es.

Al menos. Pues. campo raso donde algo atrae inopinadamente nuestra atención y nos promete el don del sentido. como quien no los quiere. absoluta vacuidad. el hecho de que Sein (ser) sea verbo y que. desde luego. ciertamente. como todo verbo. Si se quiere. Cabe insistir: fundamental y único.80 de 1922)2. claroscuros. no hay que categorizar sino vivir. El sentido lo sentimos. por el contrario. En efecto. de pronto. . movimiento ni historia. estamos ante un acto de fe: lo que existe. Heidegger. pobre redundancia que es lo único que podemos decir de ella. si exige sumer- girse en él y no salir sin perderlo. en tanto Nichts (nada) es sustantivo. la primitiva exploración heideggeriana del ser es su conside- ración como algo formal y abstracto. llega más lejos. contraluces. si vale el pleonasmo. no obstante sus defensas (el vitalismo tenía la nefanda cuali- dad de ser francés). lo inde- terminado inmediato» (carta a Jaspers. está el sentido del ser. no obstante. advierte la fuente del sentido en un objeto mínimo. pero es la que alimenta su obra posterior. plenitud de la nada. se pone a 2 Las citas de la correspondencia Heidegger-Jaspers se extraen de Martin Heidegger-Karl Jaspers: Briefwechsel 1920-1963. a esa lejanía que atrae a Heidegger. zonas de luz y sombra. por lo tanto. los claros del bos- que. Piper. valga el eco. y lo poseemos en tanto no se nos ocurra formu- larlo. la del viajero que anda sin rumbo por paisajes solitarios y que. pues en la vida vivida. Lo desconcierta. parece un vitalista: la filosofía no es una ciencia y. se mueva. Este Heidegger investiga las categorías de la vida y. ed. ser y nada como constituyentes del devenir. es decir que tiene la quietud sustancial subrayada por el hecho gramatical de ser neutro en alemán: das Nichts. Menuda contradicción. A pesar de ser conceptualmente desorganizado. en especial de metáforas: el intento y el riesgo del vagabundo que avanza por caminos a menudo enmarañados por la espesura de la floresta o la bruma que rodea a todo lo vivo y que encuentra. 1992. pero a Heidegger le interesa otra cosa: el ser que no tiene devenir. no obstante mostrarse herméticamente cerrado. tiene un Sentido fundamental. que parece lo verdaderamente concreto. Esto ya lo había pensado Hegel. se vale de figuras. cuando la aborda. ¡vaya notable comienzo el que se fija Hegel! El ser como plenamente negativo. La advierte leyendo a Hegel: «La paradoja de Hegel: ser y nada son idénticos. Bibliotecas de versos románticos alemanes nos cuentan esta escena. Entonces. La vida. 10 de diciembre de 1925). Manchen. Schelling se le da como más avanzado que Hegel. por lo que tampoco se lo puede conceptualizar. El pro- blema es si se puede extraer del hecho o. no es definible. Cortafuegos. Walter Biemel y Hans Saner. Ser como sustancia absoluta y plena o como su vaciado negati- vo. No se deja definir y por eso es vida o sea que es lo que es. de hecho.

que es un filósofo del diálogo. la de lo implícito radical. ¿quién legitima ese comprender sin decir que es el verdadero pensamiento? . sin participación en la eternidad de lo divino ¿puede pen- sarse más allá de su fugaz temporalidad? Sí. consciente de su mortalidad. siem- pre está en el ahora (Jetzt). Si hubiese en Hei- degger un declarado creyente. El pen- samiento auténtico es pensamiento sin lenguaje y su manifestación sólo puede alcanzar a constituirse en atormentado balbuceo. frente a lo transparente de la consciencia. momento del espíritu. 81 cantar. La música. apostillo de mi cuenta. Heideg- ger exige de la experiencia. el ser nos señala un camino aniquilador. el ser se está desvaneciendo constantemente. capaz de reunirlo todo en un instante. Para Heidegger -y esto explica sus malas relaciones con la lengua alemana. De aquí surgen los discípulos heréticos del maestro. existencia finita. en la experiencia. Hay otras derivas. como si estuviera muerto o se ocultara tras una infinita distan- cia prescindente. que asume la autodestrucción del ser como una práctica. es la mística. carencia.lo que es digno de pensarse no puede decirse. por cierto. del explicitarse de la palabra en la escucha y la réplica. Una es la nihilista. Finito e histórico. Pero Dios queda fuera del juego (lo cual no implica su ine- xistencia). Por la suya. La deriva opuesta y. a la vez que constituye la plenitud del tiempo. Las dos faces del nihilismo contempo- ráneo lo escenifican: la contemplación pasiva de las desapariciones que pro- pugnan ciertas sectas religiosas de inspiración oriental. Ya Hegel había observado que el ser. o el terrorismo como nihilismo activo. una angustia silenciosa que recuerda la que Kierkegaard atribuye a nuestra naturaleza caída. por eso mismo. Entonces. los existencialistas que construyen una antropología de la exis- tencia como buena fe que se vive angustiosamente. Tal vez en esta fijación inicial de Heidegger en la vida arraigue su posterior conside- ración privilegiada de la muerte. Sólo esta ansiedad taciturna da sello auténtico a nuestra existencia. o sea del futuro. signada por el Pecado Original que nadie cometió y todos pagamos. Gadamer se vale de este momento para definir al hombre como un ser de experiencia. ya que no hay la una sin la otra. La música es la mejor manera de aceptar el don. la angus- tia existencial. El ser: privación. complementaria de la anterior. para que sea filosóficamente válida. Si se privilegia esta cualidad de la desaparición. Inquieta especialmente a Gadamer. que admite Heidegger. es brumosa como la vida. Es en este punto donde vida y ser encuentran una sutura: la experiencia. a la que amaba como a una suerte de esposa insoportable. caduca y efímera. porque la mística es la disciplina contraria. Histórico. memoria del tiempo. segunda edición de una madre igual- mente insoportable. la comprensión estaría asegurada por la ayuda de Dios.

al darnos el ser. Pregunte usted pero no se desespere si la respuesta es proviso- ria y el tiempo la modifica No hay respuesta porque toda afirmación sobre el ser es tautológica y denuncia algo indecible: el ser es. Un Dios que. sin Dios y sin origen. nos ha dado la muerte y sometido nuestra existencia a una trágica falta de libertad. Lo paradójico de esta decisiva cuestión es que la pregunta por el ser no tiene respuesta y la existencia humana resulta absurda. No podemos elegir la muerte. es dejar de preguntarse por el ser.. a contar desde la existen- cia del filósofo que se pregunta por el ser. simplemente. En este caso. Gadamer enmarca y reitera el gran aporte de Heidegger a nuestra heren- cia filosófica: la pregunta por el ser: decir que se pregunta por el ser. Sólo puede dotarla de plenitud la presen- cia de Dios. el acontecer. querer e impulsar (Schopenhauer. negar lo absurdo de la empresa ontológica. Hegel sugeriría a Heidegger. el ser se puede identificar con Dios. Pero hay connotaciones que van aco- tando el campo de inquietudes acerca del ser: presencia (Aristóteles). si no optamos por considerar que la nada es la esencia del ser oculta en ese cofre cerrado que. El grave error de Occidente. o nada menos. radical y único garante de toda realidad. Nuestras libertades. Pero ¿no basta con preguntarse una sola vez por el ser. Freud). en figura heideggeriana. por ejemplo. si existen. Stirner). Quizá sea éste el lugar de esa facticidad donde Heidegger sitúa el comienzo de todo: en el principio era el hecho. y considerar la historia de la filosofía como una respuesta diferida? Es lo que. La muerte es la mediadora entre el ser y la nada. se juegan entre esos dos parámetros fatales. yo soy (Kierkegaard. Tampoco podemos elegir no haber nacido. Por eso ha inventado el verbo nadear (nichten) como signo activo de esa absoluta e infinita pasivi- dad que a la nada suponemos habitualmente. Todo. La historia es un vivir como irse muriendo. En cualquiera de los casos. vol- viendo al Maestro Eckart en su Opus tripartitus. pautado a cada instante por el cristiano memen- to morí. hacerse una serena religión del vacío que se convierte en reverso y ver- dad de la plenitud. por boca de los presocráticos.82 Una lectura religiosa de Heidegger propone volver al punto de partida y de extravío de la modernidad. lo que se convierte en sucedido histórico. es. y no se trata de una mera ausencia de ser. custodia el tesoro del ser mismo. el bos- que donde se borran los senderos. La nada en Heidegger es activa. cuando empezó el olvido del ser en la histo- ria. Dicho de otra manera: si bien no puede haber una hermenéutica de . entre lo que desa- parece y lo que nunca apareció.. Volver a Dios. ella ha elegido por nosotros. ahora (Hegel). Lo contrario es perderse en el tiempo histórico. a partir de Aristóteles. la nada puede ser sacralizada y tomar el lugar de la radicalidad divi- na.

83 la facticidad. esa apetencia omnívora y universal. Tiene semejanzas de familia con el querer de Schopenhauer y el inconsciente de Freud. que es el lenguaje- Habita en el lenguaje pero no es el lenguaje. sin devenir. pero encerrado en él. porque el hecho está cerrado en sí mismo y ello asegura su plenitud de sentido. Está más allá. Desde luego. En tanto mundano. desparramado e incluido en el mundo. ¿Qué quiere decir. siempre atareado por su oficio de . según la defi- nición esotérica de la divinidad. que la memoria no puede registrar y sí. la morada de lo decible. está al alcance de la mano. si se prefiere. eso sí. este ser asi acotado? Estrictamente. como Dios en su Creación. cuando se calme esa sed de futu- ro que tiene el ser. Hasta es posible que su plenitud de sentido y su ausencia de significado lo aproximen al significante lacaniano. Rememora tanto que llega a lo inmemorial y a eso que siempre hemos considerado sagrado: el acontecer fuera del tiempo. entonces. Su centro se halla en cualquier lugar y su periferia en todos. su centro se halla en todo lugar y su periferia en cualquiera. no como la esencia que lo define. por no usar el neologismo de Leibniz que tanto gustaba a Heidegger: existiturire. En efecto. Un ser sin entes. en cam- bio. De lo anterior cabe desprender una disidencia entre el ser y el lenguaje. en tanto aquél es lo que habita. Pero nos preguntamos con Gadamer: ¿hay len- guaje sin autocomprensión? La respuesta virtual de Heidegger nos lleva a su peculiar isla de Utopía: el ser sería totalmente comprensible si tuviéra- mos todos los entes al alcance de la mano. algo que resulta tan poco heideggeriano. realmente. En fin que. recordar. como vemos. Actúa. Esto preocupa especialmente a Gadamer. la hegeliana nada que tanto interesaba al joven Heidegger. de cualquier autocomprensión. liberado de las impurezas de la historia y la amne- sia correspondiente. se trata del ser y no de los entes singulares y temporales. El ser como sed de ser. El puro ser. sino como la energía que lo pro- duce. el ser tiene su casa en el mundo. con la diferencia de que ambos aceptan cierta hermenéutica. en una facticidad hecha de rememoración devota. una suerte de metafórica del ser. no quiere decir nada porque al decirse se convierte en un ente y pierde su pureza óntica para caer en ía mera ontología. sí puede haber una hermenéutica de la analogía. Todos comprendemos \o que es y ninguno puede conceptuarlo. porque se cristalizan en obras de arte y en la entrevista psi- coanalítica. que hace decir a condi- ción de no ser dicho. el ser está dado de antemano en todo objeto. indeciblemente. que recogen en forma de esfera Nicolás de Cusa y Blas Pascal. Lo reconocemos en ese momento de claridad presente que se ofrece entre dos oscuridades (pasado y futuro). en cuyo caso cabría apostillar que se parece mucho a la consciencia.

84 decir la verdad. La palabra puede desvivirse por tocar lo indecible. aun- que su paradigma podría ser la música. desde luego). donde el decir y lo dicho son inse- parables. Partiendo de Heidegger. es la pobre palabra de que habla Borges. historia. intenta formularla como categoría. La situación her- menéutica básica es. Tal vez otro motivo de fascinación para los jóvenes que siguieron al ini- cial Heidegger sea la identificación que habitualmente fue haciendo entre poesía y filosofía. por ejemplo) decir lo que se quiere decir. en esto. es búsqueda y construcción de sentido. lo que el arte propone a la palabra es convertirla en un objeto ileso. en parte revelación (caída de los velos) y en parte ocultamiento. para entender lo hablado hay un camino de palabra sobre palabra que nunca llega a su tér- mino. en libe- . con todo. Por eso. su vivacidad dialéctica. Es como la tierra. para él (y para toda la hermenéutica contem- poránea. A su vez. ya que un total desoculta- miento le haría perder su virtualidad. así. lo oculto es parte de lo revelado: a la existencia siempre le falta algo y. Resulta. desde luego. si vale la metáfora del camino. por eso. a contar desde Freud. Respuesta a la tradición y fantasía de futuro. para quien decir sin decirlo todo no es decir nada. No decir la verdad como proposición correcta. es discursiva. discurre en el tiempo y en ese sentido. en tanto servía para apartarse del discurso estructurado por la enseñanza oficial de la filosofía. llega más lejos y. pero siempre dice. o sea la verdad de lo falso. porque propone objetos estáticos. sino querer decirla. el lugar del reconocimiento y del experimento. que siempre queda mucho por decir. El lenguaje verbal. La palabra es. el lenguaje gadameria- no es siempre el dominio del hombre. Existir es ir existiendo como decir es ir diciendo. Pero es también totalidad en curso. lo cual responde a Heidegger. la afirmación falsa no es la falta de verdad en tanto corrección. Por eso. Hablar es. La ausencia es parte de la presencia. la obra de arte es verdad pero no dice ninguna verdad. en este sentido. sumiéndonos en una espiral infinita. por llamarlas de alguna manera. La verdad es un aconteci- miento y no un discurso. El ejemplo de Heidegger es la pintura. ser una suerte de acontecimiento errante. En cualquier caso. es que son discursos que no se refieren a nada. Gadamer. escasa. su razón de ser que no es la razón de decir. En síntesis. sino el ser que está ahí de la falsedad. un espacio cerra- do del cual todo surge y al cual todo vuelve. el punto de contacto de ambas disciplinas. como en la ciencia o en la filosofía académica. El querer selecciona los signos y ejerce su libertad. para Gadamer. el suyo es un desvío. ya que la corrección exigi- ría su otra verdad. en tanto no aceptan referentes preconstituidos (como no sea el código de la lengua. La música. al tiempo que fija la ver- dad de su objeto decible como objeto deseable. siempre lo es.

Un Dasein que es. como si quisiera despojarla de herencias y deudas. con . Si no produce un poema. La guerra de 1914 había dado al traste con las ilusiones de la moderni- dad y los logros del progreso. Se limitó a una empresa infor- mulable. Mitsein. En cualquier caso. que se torna también indefinible y único. inviable. Por eso tropezó constantemente con lo indecible y se entregó a él por medio de una encarnizada oscuridad ya que. una figura del abandono en el mundo que ya conocemos desde el barroco. que usarla para filosofar es ya hacerse cargo de una his- toria. que él denominó la filosofía misma. vuelve a unirse al pensar. lo cual lleva a razonamientos infinitos. el ciudadano del mundo. La empresa. Heidegger proponía dejar de lado. ¿Era un motivo añadido a la fascinación heideggeriana su radical inquina contra lo moderno? Ya Nietzsche había esbozado la necesi- dad de retrogradar el pensamiento hasta los presocráticos. al tiempo. quedaba trunca pero lo trágico de la situación posbélica la volvía a plante- ar. con la filosofía profesional y la instauración del sujeto consciente y universal. como le señala Gadamer. este encuentro puede llevar a un sereno silencio o a una desesperada y farrago- sa tentativa de no decir nada diciéndolo. Ya lo previno Goethe: lo sensato es no pensar sobre el pensar. tal vez con otros. es inútil hacer que el lenguaje deje de decir porque lo suyo es no dejar nunca de decir. como centro de la reflexión. en hacerla inservible. emanciparla. en consecuen- cia. ser-con. indefinible por único. queda la ambición de hacer en filosofía lo que la palabra hace en la poesía: confirmarse a sí misma. inútil y. la exis- tencia. 85 rarla de su uso instrumental. o sea como objeto de sí mismo. aunque sea para desdecirse. arrojado por no se sabe quién a no se sabe dónde. que lo dice todo sin decir nada. una de sus tantas utopías pues baste pensar que en el comienzo no existía la lengua alemana. con Otro. Renunció al conjunto de nuestro saber (Aristóteles) y al conjunto total que sabe y se sabe (Hegel). Heidegger renunció a conside- rarse un filósofo. al sujeto y la consciencia como puntos de partida del filosofar. Para escapar de este callejón sin salida. No se había vuelto a épocas pasadas pero sí a la caverna. como meros prejuicios. como pensamiento que se piensa. Hei- degger dirige su respuesta diferida hacia el lugar de la bella insensatez. no ser confirmada por nada exterior a ella. En vez de ellos. es una tarea insensata: no se sabe adonde conduce el pensar. Heidegger intentó hacer con la palabra filosófica lo que hace la palabra poética: remontarse a la anterioridad del lenguaje: ser verdad sin decir la verdad. lo contrario de la poesía. La filosofía como pensamiento puro. El ser. el ser-ahí. para recuperar la unidad entre la vida y el saber que se había perdido a partir de Platón. Una suerte de recuperación de la pureza primigenia.

ese Rilke con el cual se ha relacionado a Heideg- ger sobradas veces. Las posibilidades de la historia son irreales o fantásti- cas. el ser heideggeriano no intenta cobrar consciencia sino cuidar de sí. en el sentido etimológico de la palabra. pleno de sentido y desprovisto de significado. donde lo único visible es la muerte. la propuesta de cambio filo- sófico impone un modelo de pensamiento que no consiste ya en establecer relaciones y construir juicios. a través de las fisuras que ostenta el pensamiento heideggeriano. farfolla y tendencia al deli- to prosódico. cuando puede. y a su pesar. ni el de Marx o de Freud. Las cosas están sin que nadie las perciba. hacia ese espa- cio de lucidez crítica que es inherente al filosofar occidental: duplicarse. la embestida de Heidegger contra la metafísica es fuerte pero ¿en nombre de qué? ¿Hay algo más metafísíco que el ser heidegge- riano. la palabra está sin que nadie la articule. un ser extranjero o que vive en tierra extraña entre extrañezas. Con todo ello. reflejarse una vez escindido entre sujeto y objeto. y también el enseñar en tanto mostración. sino mostrar y hacer que algo se muestre. no es con ideas sino con y en la existencia misma. Estas cosas y estas pala- bras que existen sin que nadie las reconozca ni pronuncie. no dejarla . A la vez. Una existen- cia que no es el cumplimiento de un proyecto ni la protagonista de un pro- grama vital. reflexionar. Si se piensa. la ñnitud que todo lo define. la destrucción del concepto de consciencia a favor de la restauración de la pregunta por el ser. consciencia de algo hasta ser consciencia pura. imponen ciertas perplejidades: ¿nadie es consciente de la pregunta. En cualquier caso. el ser (como devenir de sí mismo) y el olvido del ser contradicho por la recuperación del origen. Revelar. con vaya a saberse qué. sino un mero encaminarse hacia el futuro. ajeno a la experiencia de cualquier ente e inconfundible con él? Gadamer prefiere pensar que Hei- degger no intenta arramblar con la metafísica sino superarla. No obstante. sí acaso entender- se desde su propia existencia.86 otra cosa. Nada del sujeto del humanismo. ni siquiera el superhombre auroral del propio Nietzsche. Heidegger no puede prescindir de ciertas metas que parecen irse fijando espontáneamente en su pensamiento: la muerte. consciencia de sí misma? El mero asombro es ya una comparación. dice un poeta meditativo como pocos. ni mucho menos la autorrealización del espíritu. se va preguntando. Gadamer expone con diafanidad y orden las propuestas que Heidegger ha ido formulando con su peculiar oscuridad. Partiendo de esa condición óntica. no constituye toda pregunta una consciencia interrogante? ¿No es toda consciencia. preocuparse por sí mismo. Ciertamente. De algún modo. no salir de sí.

en un diálogo universal y esencialmente babélico. No hay mismidad sin otredad. bloquean el espacio donde siempre prosperó la reflexión filosófica. es escucharlo en cualquier len- gua que se formule. aquélla ni siquiera puede ensimismarse. es una crítica de picante actualidad que. para el alumno. que Gadamer intenta desvincular de cualquier romanticismo. es un macrosujeto que actúa como meta deseable de todos los entes. el duelo entre el ser. sino todo lo contrario. cabe dirigir a nuestro mundo pos- moderno: la pérdida del patetismo. en una suerte de sordo enviscamiento amniótico del ser. De algún modo. El olvido de la sacralidad original y la negación del pathos enervan el saber. más monológico. la filosofía es el diálogo del alma consigo misma. una fe incondicional en la ciencia (sea la del marxismo ateo o la del capitalismo salvaje) que obliga al pensador a preguntarse si todavía tiene la filosofía derecho a existir. El alumno prefiere pensar. son las únicas capaces de filosofar. Lo mismo ocurre con la crítica heideggeriana a la técnica. nada hay menos dialógico. que germanizó el sistema de sufijos y prefijos del latín. Pensar es dialogar. ser reconocido (y vuelta a Hegel. Igualmente con lo uno y lo múltiple. Dialogar no es sólo decir al otro. y la pareja que forman el sujeto y la consciencia. con los prójimos. conforme el dictamen de Platón. siendo ésta el ser aparente y no la ausencia de ser. siquiera entre sujetos virtuales. Gadamer no se aparta de su situación discipular respecto a Heidegger pero tampoco se inhibe de ir marcando las indispensables distancias. que el discurso heideggeriano. . siempre tan volvedor). solo su alma. Más ampliamente. parece que Heideg- ger no escucha sólo a los demás sino que ni siquiera se escucha a sí mismo. para Heideg- ger. la tecnocracia que invade el mundo de objetos abandonados en manos de unos sujetos anónimos e indiscriminados que ignoran el uso a que están siendo sometidos. el ser y la apariencia. 87 atrás sino encararse con ella. las esenciales disidencias. con los semejantes. no ya de la técnica como señorío del hombre sobre la naturaleza. en cuyo caso no carece de sujeto. Por otra parte. sino la dictadura de las tecnologí- as regionales. con lo que nuestro teutón está produciéndo- se latinamente sin saberlo. a partir de Heidegger. El ser-con heideggeriano es ser con los demás. a cam- bio. Más bien se trata de inves- tigar el ser de la técnica. A veces. Baste pensar que el alemán que Heidegger habla- ba y en el cual escribía es un invento de Lutero. desdeñando la dictadura. La sustitución de las religiones por el fetichismo del objeto eficaz y el enmascaramiento de los aspectos trágicos de la vida por el espectáculo de la vida. Gadamer elige pensar que el ser lo es de la especie humana. por decirlo a su manera. más allá de la alemana y la griega que. Para él. En cambio. ser en sociedad. Sin ésta.

Esta opción no agota su obra. no hay filosofía. fundamento y palabra se daban en el nazismo de Hitler. el discípulo sospecha que Heidegger fue un ecléctico y que su difícil nomenclatura enmascara el desfile de tópicos que constituyen la herencia y el balance del pensamiento occidental en el siglo XX. siempre la toma un ente. el querer ser para siempre en una suerte de proliferación infinita? Cuando Heidegger se propone como crítico de lo moderno. toda creación verdadera es. Bourdieu y. lo que suele denostarse hoy como globalízación. desde luego. es diri- girse a un lugar que carece de dónde porque no se puede nombrar. Piper. podría ser una neológica tra- ducción) de su maestro como elocución sin sujeto ni consciencia. historia. München. es mágico. Aun cuando Gadamer intenta justificar el famoso Es weltet (ello mundea. en variable medida. Gadamer opina que fue un fugaz error político. Dicho de otra manera: no hay discurso del origen y sin discurso. más allá del nazismo concreto. Antes que él. o sea en lo que él denuesta como olvido del ser. 3 Cf. dedicándose a la carrera médica y. Karl Jaspers: Notizen zu Martin Heidegger. Aparte de la proximidad generacional. Me refiero a Karl Jaspers3. a dos sujetos: el impersonal del alemán y el indeter- minado del lector. el adualismo fetal de los psicoanalistas o sentimiento oceánico. Heidegger tuvo subjetividad. Buscar la unidad anterior al lengua- je. Si existe un pensamiento averbal. que Heidegger. a la psiquiatría. quien suscribe. fue siempre nacional-socialista y que creyó en esta ideología como la única válida ante lo que llamaba pen- samiento planetario y sumisión del hombre a las tecnologías. tarea inútil y vana. La decisión fantástica de volver al origen siempre se toma en el tiempo. Dos sujetos que se reconocen en la misma palabra. tan esencial en la filosofía gadameriana. se está incluyendo en la historia.88 ¿qué es la insistencia del ser en olvidarse de sí mismo sino el conatus de Spinoza. se lleva por delante. 1978. creemos que no. Por otra parte. es decir que siempre es una decisión histórica. Por momentos. pero tam- poco la saca de la historia para llevarla al engañoso mundo del ser sin deve- nir. Tímido y comedido. modestamente. al menos. En su peor momento. y con la sutileza que le es propia y la reverencia que el maestro le merece. que es mucho más rica que su autor. . o sea que están señalando la duplicación característica de la consciencia. creyó que el retorno al origen y la unidad entre ser. se lo indica Gadamer. como suele ocurrir. otro cercano contradictor de Heidegger había esbozado similares sospechas. coincidían en alejarse de la enseñanza oficial de la Filosofía en Alemania. discurso. autodidáctica y silvestre. Jaspers nunca la cursó. más especialmente.

se puede advertir. y no mundo abierto y de múlti- ples direcciones. sino un cuestionamiento. asentada sobre las admoniciones divinas y la inspi- ración? La respuesta de Heidegger es oscura y ambigua pero. Su empresa radical. o desde el pensamien- to fuerte de la teología. en una suerte de solipsismo sin Dios y sin mundo. Sus infinitas preguntas y su interrogación absoluta acaban ignorando el lugar desde donde se formulan. Como todo mago. de esta forma. Como magia verbal es magnífica en manos de un poeta. Sin caer en torpes reduccionismos. 89 En sus apuntes sobre Heidegger. terrorista. Ser tierra cerrada y circular. el homúnculo de las revoluciones de Lenin y Hitler. de la palabra que no tiene otra fundamento que la palabra misma. la de liberar al hombre para que sea lo que ya es. la palabra que encierra lo primigenio y verdadero. No le parece mal la figura del ser que degenera desde el origen. se toca fácilmente con los titánicos proyectos políticos de su tiempo. el colega va deslizando sus punzantes objeciones. Hipnótico. que la adhesión de Heidegger al régimen nazi no fue un accidente ni una . El olvido del ser semeja la Caída de las religiones judeocristianas pero ¿desde dónde la piensa Heidegger? ¿Desde el pensamiento débil de la poesía. El impulso que mueve al ser hacia los entes es tan intenso como abstracto y vacuo. aunque se pro- clamara poeta y filólogo. en la deriva de la historia. no por razones de profundidad sino de indecisión. pero perversa en las de un filósofo. porque prescinde de él. por usar una figura heideggeriana. A veces -la figura es de Nietzsche. enmascaradas en el mito de lo lingüístico como tal. sino el sesgo unilateral y absoluto que Heideg- ger da al fenómeno. una misma exis- tencia. Y Heidegger era más un mago que un filósofo. lo mismo que en relación con el tiempo. Una radicalidad parecida halla Jaspers en la crítica de Heidegger a la tradición filosófica occidental. La propuesta heideggeriana desagua. según con- cluye Jaspers. En todos estos incisos aflora el peligro del radicalismo intelectual: si todo lo objetivo es falso ¿qué conte- nido objetivo tiene el decirlo? Quizás el pensamiento radical sintomatiza un temor: no atreverse a salir de sí mismo. siendo capaz de iluminarse a sí misma.las aguas sucias y revueltas imitan la hondura. Ciertamente. seductor. todas ellas. sin embargo. Heidegger cues- tiona la filosofía desde la gnosis y su nihilismo leído en clave de ateísmo se convierte en el antihumanismo del Ser. No es una crítica porque no involucra lo que critica. El hechicero de la Selva Negra tenía el paso vacilante y se apoyaba en los pasamanos del len- guaje para cumplir sus ensimismados paseos. como todo mago. hay una existencia pero no sabemos dónde se produce la comunicación de las existencias para que sean. ambicioso y dotado de una fuerte voluntad de poder. la crea- ción del Hombre Nuevo.

escrita en 1963 bajo el lema nietzscheano clásico: «Honro a quien ataco». Los dos pensadores se escribieron durante décadas. Hei- degger. que es la pasión por lo abs- tracto (de nuevo. estudiada cumplidamente por Elzbieta Eittinger. A Jaspers le molestó. lo son Bergson. Tampoco fue remitida la última. pero todos cayeron en una hipócrita insin- ceridad. Jaspers recogía la propuesta de Platón: no hay filosofía fuera de la Ciudad. Antes que Hitler. especialmente. un dogmático conductor que exigía obediencia incondicional. como Jünger y tal vez Klages. se remontaba a los presocráticos y reiteraba el proyec- to de la Alemania luterana: esperar el Adviento. que no llega a enviar. rezar con los demás pero no hablar con ellos. de alguna manera. Un lenguaje adecuado para los absolutos e impropio del presente concreto puede llevar al fanatismo. y nada digamos de la paralela con Hannah Arendt. En este juego de desvela- miento y disimulación también encontramos al mencionado siglo. de la cual es un instrumento. no hay pensamiento que no sea. nos encontramos todos. La comunicación se había roto tras muchos momentos de intensa tarea en común. tenía el sesgo absolutista de un guerrero que se esfuerza por conservar adherida al cuerpo la armadura que se resquebraja. a pesar de que Heidegger menospreciaba a Jaspers y éste sufría tratando de descifrar al otro. Jaspers lo admitió y Heidegger lo ocultó. Husserl o Wittgens- tein. redacta meditadas cartas en 1942 y 1948. como pretende el suave Gadamer. Ciego a lo concreto de las ciencias particulares. el mago ya era un Führer.90 eventualidad pasajera. . No eran creadores como. Las disidencias eran hondas y antiguas.el objeto de la filosofía no es el saber sino la libertad. político porque -ahora cabe invocar a Kant. pero a veces los huecos epistolares llegan a los seis años. Sospecho que la capacidad de inhibir por el terror que tenía Heidegger surtió su efecto. En la intimidad rechazó el nazismo. el inevitable y certero Hegel). Ambos tenían un carácter epigónico y se sabían tales. La relación Jaspers-Heidegger es sintomática. tanto como la del mago y Gadamer. por su parte. Jaspers. que el interlocutor dijera haber pasado a la oposición a Hitler ya en 1934. en cambio. como si nada tuvieran que ver con campos de concentración y matanzas de rehenes. en su siglo.

CALLEJERO .

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pero también . Sí. más que un desembarco había sido un naufragio. su pena por no haber sido el hijo que ella hubiera querido que fuese.José Martí: de Cabo Haitiano a Dos Ríos César Léante Exactamente un mes y ocho días atrás habían desembarcado. le había dicho. el que decidía. Con un firme «¡A tierra!» había cortado las vacilaciones del capitán y a partir de enton- ces era. por esa autoridad que le brotaba de la piel como la perilla blanca del mentón severo. Por momentos. El no. de estas arenas en que sus pies se hundían. Dos horas remando sin cesar para vencer las tres millas de mar revuelto que los separaban de la costa. le hablaba de alzar el mundo. pero el Viejo había tomado el timón y parado en la popa gobernaba la embarcación. de esos montes que eran verdes y rumorosos a la luz del sol y que él prefería. asumió funciones de mando desde que el car- guero alemán detuviera máquinas a la vista de las montañas. ¿Cuántos años lejos de este suelo que ahora lo sostenía. lavándole el salitre la cicatriz ardiente del grillete. porque estaban a 19 de mayo y ellos habían tocado tierra el 11 de abril. a todas las catedrales? Veinticuatro. que eran más fuertes. como templo. en su adolescencia. dominicano como el Viejo y con sus mismos ideales. remaban también. pues apenas cuatro meses antes había cumplido los 42. se lo transmitió a su madre. Parecía mayor. En verdad. También ahora a ella le había con- fiado sus sentimientos más íntimos. sin dolor. y él. Más de la mitad de su vida. No obstante. de este aire que era brisa dulce y cariciosa en el quemante estío. por ley natural. al hacerlo oteó el cielo de espesas nubes empujadas por el viento que a ratos concedían un atisbo de luna. de este mar que era de espuma y cristal en días tran- quilos. Y en carta a Federico. Sus manos eran sumamente blandas para el remo. Marcos y Ángel. Pero la barquichuela encalló en la arena. alguno de ellos debió pensar que no alcanzarían la playa. aquel anciano se lo había advertido. El Viejo besó la tierra y Marcos hincó las rodillas imitándolo. enérgico. lo empuñó y golpeó las olas con el mismo empeño que éstas golpean los cos- tados del bote. mucho mayor. él miró las lomas cuyas faldas en fara- llón parecían acercarse como pies de gigantes al mar. el que ordenaba. «Pareces un viejo». Ya desde el presidio. si se descontaba el parvo retorno cuando le nació el hijo y la fugaz estancia anónima del 77. al creer que se trataba de un conjuro. Seco.

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de morir callado. La guerra que él evocara, por la que había trabajado qui-
zás más que nadie, encendía ya el país. Y él debía asumirla, hacerla suya
como un soldado más. Pero a una guerra no se viene a morir. La muerte es
el riesgo que se corre, la carta que se juega. Su finalidad para el comba-
tiente, por el contrrio, es lo opuesto: matar para vivir. De eso se trataba y él
lo sabía; como sabía igualmente que el valor no es un acto animal sino una
categoría espiritual. De ahí su seguridad de que en ningún momento le fal-
taría valor para morir. Pero, ¿para matar también? Tal vez evita pensar en
ello, dejando que las cosas se produzcan con la inevitabilidad de una
corriente que fluye.
Fue una suerte que lo cargaran tanto cuando emprendieron el ascenso:
a la espalda la mochila con dos arrobas, el rifle al hombro, machete y
revólver en el cinto. Para un cuerpo endeble como el suyo la prueba midió
no sólo su resistencia física sino su capacidad anímica, la entereza de su
voluntad. Como fue otra suerte que se vieran obligados a caminar por
terrenos difíciles, subiendo al firme, orillando derriscaderos, cruzando ríos
con el agua a los muslos, en ocasiones teniendo que desbrozar la maleza
a machetazos. Y que las jornadas se extendiesen doce y catorce horas,
teniendo que dormir al cielo abierto, bajo las estrellas que a él se le anto-
jaban cariñosas, tanto que cual amantes no le dejan cerrar los ojos. Mejor.
Cuanto más arduo el esfuerzo muscular, más se ennoblecía su cuerpo, más
se le aceraba el alma. Y, de otra parte, le sacaba del pecho la opresión que
se lo tenía como apresado en un puño. La muerte era aún algo distante,
inpalpable, que se hacía leyenda en los relatos de la otra guerra, la Gran-
de, que el Viejo contaba como quien refiere simplezas en ratos de descan-
so, sobre todo de noche, antes de rendirse al sueño. La hazaña bélica
borraba el destrozo de la carne, y él, como ningún otro -aún más que quie-
nes la ejecutaron sabiéndole el lado amargo-, había exaltado la proeza.
Incluso se negó siempre, con vehemencia, a admitir los sacrificios para
señalar la gloria. Asimismo le había menguado la turbia angustia y el
oscuro pensamiento que lo llevaron a escribir cartas postumas que equiva-
lían a testamentos, la observación directa de una naturaleza que su imagi-
nación poética había mutado en símbolos. Las novias que esperaban eran
ahora palmas como columnas vegetales en cuyos penachos se desgajaba el
viento y los bosques, cerrados montes donde crecían el curujey, la jatía, el
grueso júcaro, de apretadas hojas con claros en que lucía el sol y ondeaba
de noche la música de los insectos.
Hasta entonces no se había sentido hombre pleno -se confesó- como si
la cadena de su patria fuera una vergüenza que arrastraba personalmente.
Pero en este momento, andando por estas lomas y maniguas en trajines de

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guerra, le vindicaba el espíritu la hombría absoluta. Pudo comprobarlo
cuando, perdido el rumbo de Arroyo Hondo, marchando por entre espino-
sos matorrales que los tajaban y bejucos que los enredaban, oyó el tiroteo
que la guerrilla de Ruenes entabló con una patrulla que, sin ellos saberlo,
había salido de Guantánamo en su persecución. A él le pareció redondo
por lo compacto. «¡Qué bonito es un tiroteo de lejos!», exclamó el mucha-
cho, casi un niño, que los guiaba. «Más bonito es de cerca», replicó el
Viejo, y en los ojos de acero ya le brillaba el ardor de la pelea. Más ade-
lante, en el camino, estaba la mancha de sangre, sangre humana, húmeda
todavía. «¿Cómo no me inspiró horror?», se preguntaría después, sorpren-
dido. Tampoco se lo inspiró el cadáver del hombre tendido sobre el polvo,
a pesar de que era la primera vez que veía un cuerpo humano yerto a la
intemperie. Ni siquiera la cabeza costrosa de sangre a medio secar con la
cartera que le puso por almohada uno de los jinetes como un extraño esca-
bel para la muerte.
Le acompañó siempre, fue una constante de su peregrinaje. Unas veces
la tuvo a su lado, cuerpo a cuerpo, otras en la forma impersonal de una noti-
cia: la que le dio a conocer Luis, por ejemplo. «¿Será verdad que ha muer-
to Flor?» Juan, el de las escuadras, se lo confirmó al día siguiente: él vio
muerto a Flor, con el labio roto y dos balazos en el pecho. A poco fue Alcil,
de origen haitiano, con una puntería tan certera que de cada fogonazo derri-
baba a un hombre. Le entró la muerte por la frente y junto a él a otro tira-
dor le vaciaron una descarga encima; y otro más cayó cruzando temerario
un puente. Al acampar él mismo agrupó a los heridos: yodoformo, algodón
fenicado y agua en un cubo turbio para lavar las heridas. También el cariño,
que es otro milagro. Su primera jornada de guerra, su bautismo de fuego.
Empero todavía era una visión referida del combate, una experiencia indi-
recta de la batalla. Aún él no había tomado parte en ninguna, no había res-
pirado el ácido olor de la pólvora, no había visto el filo de los machetes
sajando la carne, no había atacado a nadie. Aún no había combatido.
Sin embargo, aquí estaba el heroísmo que él había enaltecido. «¡Párese
la columna!», mandó el Viejo. Había un herido que se rezagaba y el propio
General lo montó a su grupa. Otro se negó a ser auxiliado: «No, amigo, yo
no estoy muerto». Lo veía también en los soldados que se sentaban al borde
del camino, con sus pies tan cansados, y le sonreían. Sí, aquí se hacía
común lo estraordinario, se dijo. A pesar de la sangre, del sufrimiento, del
daño hay en una guerra justa un costado sublime. ¡Sí, lo hay, tiene que
haberlo!, se gritó casi para sí mismo con los puños cerrados.
Nadie más benévolo que él, no obstante, a la hora de punir. En el juicio
a Isidro, Onofre y José, tres bandidos que fingiéndose insurrectos asaltaban

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y robaban a los pacíficos, pidió y obtuvo del tribunal perdón para dos de
ellos. Para escarmiento -dijo- con la muerte de uno de los tres, el cabeci-
lla, basta. Presenció su fusilamiento. Vio a Isidro gimiente, retorciéndose
en la cuerda, negándose a caminar. Lo vio cobarde, arrodillado en la hier-
ba. Y al Viejo, demudado, sacando su pistola y mandando el pelotón. Vio
también la ejecución de Masabó, otro bandido que igualmente había roba-
do y violado. Un rostro brutal que negaba sombrío las acusaciones. Su
defensor invocó la llegada de ellos, del Viejo y de él, para pedir clemencia.
No se la concedieron, y cuando fue leída la sentencia de muerte, el Viejo,
arengando a la tropa, dijo del condenado: «No es nuestro compañero, es un
vil gusano». Lo aplaudieron y Masabó alzó hacia él unos ojos de odio.
Mientras se encaminaban al lugar de la ejecución, le llamó la atención -se
diría que casi despertó su admiración- la insolencia con que el reo mar-
chaba a encarar la muerte. No se le caen los ojos, observó, ni en la caja del
cuerpo se le ve miedo. «¿Cómo me pongo, Coronel, de frente o de espal-
da?» «De frente». Sonó la descarga y ensangrentado en el suelo Masabó
recibió el tiro de gracia.
Ninguna muerte es buena, tal vez se dijo acongojado, ni aun la que se
recibe con hidalguía. Son ellos los hombres valerosos; pero duele verlos
caer abatidos, destrozados por el plomo. Inevitablemente el precio que
demanda la libertad, se repitió. Le confortaba, en cambio, el cariño que les
mostraban. Lo veía en la guajira que con una mano a la cintura y por el aire
la otra los invitaba a entrar en su bohío: «Pasen sin pena, aquí no tienen que
tener pena»; Luis, el negro Luis, de cuerpo ágil y majestuoso, la familia
mambí que salió a saludarlos, muy gozosa de verlos; Artigas, que dejó su
casa y sus nueve hijos porque de los diez que tenía al mayor se lo trajo con
él a la guerra. De ellos y de decenas de soldados tímidos y valientes que lo
escuchaban con mirada por donde se les iba la fascinación, sintió él todo lo
noble que podía haber en esa guerra que él había deseado y hecho todo lo
posible por desatar.
Presidente le llamaban esos pobres de la tierra con los cuales él quería
sencillamente echar su suerte. Aunque el Viejo rechazaba aquel tratamiento.
«¡No me le digan presidente!», se encolerizaba. Detrás asomaba el espec-
tro de la otra guerra, la pasada, y él se daba cuenta. La pugna entre lo civil
y lo militar había sido una de las causas de su fracaso. De todas maneras,
opta por callar, por no defenderse. Luego, como apenado, el Viejo se dis-
culpaba: no quería que le dijesen así, «porque yo no sé qué les pasa a los
presidentes que en cuanto llegan se echan a perder».
Después de la Mejorana, sin embargo, el antiguo y amargo presenti-
miento renació en él, porque volvieron a dolerle las pasiones de los hom-

El consejo de jefes había acordado su regreso inmediato a los Estados Unidos y quién sabe si ésta era la única oportunidad de com- batir físicamente que se le presentaba. la herida del presidio se le había abierto de nuevo. la guerra concre- taban su espíritu -ai menos en este instante.volvió a instalarse en él. Empero. Pero. aunque también de reco- nocimiento a su esfuerzo de años y asimismo de elemental sentido práctico ya que estaban en pie de guerra. sino la ajena. en cuanto llegue la hora propia. se le iba de las manos. donde tenía el olor de la pólvora y el color rojo de la sangre. se repitió. Se habían retirado a deliberar su nombramiento de Mayor General del Ejército Libertador. el del Viejo.la que lo retuvo en el cam- pamento de la Bija cuando el Viejp partió con cuarenta jinetes a intercep- tar a la columna de Sandoval en el potrero de Dos Ríos. se indagó. tam- bién a él ahora. Paquito Guerra y Ruenes se reunieron aparte y él tuvo que esperar mohíno pensando que se trataba de alguna acción de guerra y por eso lo apartaban. sin que el orgullo lo cegase. que él sentía restallar dentro de sí. para tener libertad de aconsejar y poder moral para evitar el peligro que de años atrás preveo. en verdad. no ignoraba él que en aquel nombramiento había mucho de simbólico. A campo libre -se dijo con ferviente convicción- la revolución encontraría naturalmente su unidad. que ni siquiera había disparado jamás un arma? ¿Podría oprimir el gatillo de su revólver? La muerte -no la propia. ¡La guerra! El la había convocado.en las descargas de ios rifles que sacudían la mañana. Y debo desistir. a organizaría. se le enredaban los pensamientos. Tal vez esa hora había llegado ya. La lucha abierta era fuer- za aglutinadora que hermanaba hombres. Pero no lo retendría mucho tiempo. No era así. y para él desis- tir era dejar la parte activa de la guerra a otros brazos y otros ímpetus más idóneos bélicamente que los suyos. Como a Garzón las palabras.que nunca había participado en un combate. por lo intensos. teniendo en cuenta nada más la obra de servi- cio a su patria que le habían dictado todos y cada uno de sus pasos en la vida. apasionadamente se había dado por años y años a prepararla. Mas . Un eco de dispa- ros llegó a sus oídos. cristalizaba ideales y reducía las pasiones. Abandonó la pluma dejando inconclusa la carta que le escribía a Manuel. Y fue esta herida -que no la otra. Por otra parte. le supuraba y le lastimaba el tobi- llo ulcerado. 97 bres. ¿y él? Ya una vez había esperimentado su incapacidad cuan- do el Viejo. Pero ahora. aquí. que no le preocupaba. ¿Mayor General él -pudo pensar. le señalaban con afilada nitidez que la revolución. y en un abrazo. igualaban su vida a la de ellos. aquel amigo de México a quien consideraba un hermano. ¿Hasta qué punto será útil a mi país mi desistimiento?. Se esforzaba por razonar serenamente. Nuevos disparos. Durmió así como echado y con ideas tristes. No era éste su lugar.

la pintu- ra más grandiosa que alguien ha hecho de la naturaleza cubana (su geogra- fía. Martí había dicho que el . día en que murió. Sí. el revólver con que se había armado estaba cerca de él. que le daba en la cara. venciendo la Sierra Maes- tra. que va del 1 de abril al 19 de mayo de 1895. como algo inútil. Cuando recogieron su cadáver. a lomos de un caballo. Ya estaba en combate. pues nació el 28 de enero de 1853. con la mandíbula destrozada. que cada vez se interna más en los campos de Cuba. al sol franco. El pincel de Martí todo lo capta. en el centro de la provincia de Santiago de Cuba. los campesinos que viven en una tie- rra que maravilló al Almiante de la Mar Océana -hombres y mujeres. Y podría disparar. Ángel. Sí. Las seis balas del tambor estaban intactas. dicho «Diario» contiene tal vez las páginas más bellas que haya escrito Martí. en la madrugada de los campamentos. Ninguna había sido disparada. sus leves insectos nocturnos que viven bajo unas estrellas cuya belleza no deja dormir). que como valladar cierra el paso desde la costa donde ellos. «¡Una pistola. Ya el Viejo y sus hombres debían haber hecho contacto con las fuerzas españolas. su flora. En sus Obras Completas. Podría. «¡Vamos. No lo pensó más. apuntándole con sus fusiles. Se cargaba contra el enemigo exaltado por el furor de la lid. sus aves. Escritas a vuela pluma. quizá en cualquier alto o descanso de la parca columna de mambises mandada por Máximo Gómez. porque el tiroteo era incesante. Todo en ellas es deslumbrante. en cerrado escuadrón. No era matar a sangre fría. Podría hacerlo. todo lo estampa con la más viva paleta impresionista. sin saber si la bala que había salido del arma de uno era la que derribaba el cuerpo que se le oponía. podría descargar su pistola contra aquellas tropas uniformadas que ponían rodilla en tierra. con el título de De Cabo Haitiano a Dos Ríos se recoge su «Diario de Campaña». blan- cos y negros. hacía los estampidos y el ruido de la pelea. ya estaba en peligo de dar su vida. en una especie de enajenación gloriosa. sí.98 una batalla era una suerte de abstracción de la violencia. nobles y violentos-. los expe- dicionarios. Corrían los caballos por el potrero. han desembarcado. Nota Este año se celebra el sesquicentenario del nacimiento de José Martí. pronto!» Trepó a su cabalgadura y animó a su ayudante a seguirle. vamos!» Quizás recordó que le había oído decir al Viejo: «Más bonito es un tiroteo de cerca». reposando encima de la hier- ba. aniquilar vidas criminalmente.

¿qué has hecho?. Maestro!. 1 de abril de 1895) . ¿Oh. repite la dolorosísima exclamación de Darío en Los raros: «Pero. Para mí ya es hora». está en ese cuaderno que será lo último y lo más alto que salga de su pluma. girando en torno a ella. al último tronco. gozando como un niño del monte pletórico de árboles de mara- villa. Incluso el alma. Y con él. Pero mi único deseo sería pegarme allí.. hasta la laceración que le hunde «las bajas pasiones del hombre» y el saber que su estancia aquí. ha intentado el escritor cubano César Léante. el autor de este trabajo. en la llama de la guerra. desde la zozobrante de Santo Domingo. toda la vida. que se la puede ver en sus estados críticos. en trabajos de «hom- bre pleno». interna y externa de Martí. que ya está deci- dido que él salga de Cuba. será transitoria. Y jamás ha pintado Martí con las palabras tan extraordinariamente como aquí. con esa estrella. al último peleador: morir callado.» Exergo «Yo alzaré el mundo. cuando está a punto de partir con Gómez para la guerra que él ha «evocado». absorbiendo su luz. de arroyos para sumergirse. José Martí (Carta a Federico Henríquez y Carvajal. de pastos sobre los que revolcarse. 99 escritor debía pintar como el pintor pintaba. que deje la isla y vuelva al extranjero a ganar voluntades y medios para la causa de la independencia cubana. Por último ante la muerte de Martí. ante la dación consciente y volunta- ria de su cuerpo. caminando jornadas de hasta catorce horas.. extraer los días finales y quizá más gloriosos del Apóstol de la libertad no sólo de Cuba sino de la Humanidad donde ésta no exista o haya sido pisoteada. Sí. la exultante de hallarse ya qn plena campaña.

.

Cortázar. donde había un grupo extraordinario de historiadores y filósofos aventados por el peronismo. finalmente. en primer lugar. cuando entré en la universidad estudié derecho. Martínez Estrada. un año y medio después de la fundación de la revista. Pero tres años más tarde. En 1957 empecé a hacer crítica de cine. sobre sus inicios como escritor y periodista y de su paso por el diario argentino La Opinión. fue cerrada por la dic- tadura del general Onganía en 1967. me propuso hacer crítica de cine en este diario de Buenos Aires. a los dieciséis años. con el cual ya tenía una larguísima amistad anterior a todo esto.Entrevista con Tomás Eloy Martínez Reina Roffé —Me gustaría que habláramos. Esa función me permitió conocer de cerca a muchos de los nombres. trabajé en el diario La Gaceta de Tucu- mán. volví como director de la revista Panorama. Yo nací en Tucumán y allí gané el Primer Premio de Poesía de la Provincia. el subdirector de La Nación. Allí terminé mi maestría en literatura latinoamericana y. En París viví tres años. y Roa Bastos. hasta que se fundó Primera Plana. abandoné esta carrera y me pasé a Letras que. ésta se convirtió en el semanario mítico que todos recuerdan en la Argentina ahora. Ya me había licenciado en literatura y enseñé en las universidades de Córdoba y La Plata durante ese período de unos ocho o diez meses. Por imposición familiar. luego. de la literatura latinoamericana: García Márquez. Fuentes. Luego de la partida de Jacobo Timerman. cuan- do regresé a Buenos Aires. Borges. más que en la facultad. Trabajé allí hasta que la revista. época en la cual un disenso con la dirección de La Nación me obligó a renunciar y estuve sin hacer periodismo durante un año. Y así me inicié. —Empecé como escritor. Vargas Llosa. hoy famosos. en esos cenáculos de La Gaceta. terminé en poco tiempo. Comencé en el área de corrección de pruebas. en un encuentro fortuito. en 1951. bási- camente a partir del los 18 años. Figuras de un enorme nivel escribiendo en el diario. Mi aprendizaje se completó. Estuve allí hasta 1961. Luego. Juan Val- maggia. justamente en el momento en que yo me iba como corresponsal de la Editorial Abril a París. yo era el jefe de redacción. por citar sólo a los que recuerdo más inmediatamente. Misión que concluyó cuando denuncié lo que para los argentinos oficial- . escribía poesía y cuentos. Durante esa época.

Me parece prodigioso poder disfrutar del . muy fértiles. —¿El periodismo es una buena escuela para el escritor? —Si uno sabe distinguir entre una escritura y otra. y estuve en Venezuela desde 1975 a 1982. Neruda. por azar. entre una escritura de la inmediatez y otra que pretende cierta trascendencia. —En Buenos Aires. Fueron tres años tumultuosos pero. muchos escritores latinoamericanos hoy reconocidos y muy prestigiosos fueron también periodistas en algún momento de sus vidas o escribieron para revistas y diarios: Borges. y la Triple A me espantó con bombas y simulacros de fusilamiento al exilio. una película por día. El actual almirante. Walsh. me decía. En el exilio trabajé como asesor del suplemento literario de El Nacional de Caracas y fundé un diario junto con Rodolfo Terragno que se llamó El dia- rio de Caracas. El vídeo y el DVD son unos de los grandes inventos de estas últimas décadas. sí. porque tomé contacto por primera vez con la joven y riquísi- ma literatura argentina de aquel momento. del cual fui director de ediciones durante nueve o diez meses. divido mi vida entre la actividad universitaria y la literaria. pidió que me relevaran de la dirección de la revista. El DVD me facilita ver. desde enton- ces. Muchos autores estaban ya escribiendo entonces una obra valiosa: Soriano. Bueno. hasta 1975. está lo que usted citó. aunque hice y sigo haciendo algo de periodismo. De hecho.102 mente era un mero acto de reflexión necesaria: 16 guerrilleros se habían fugado de la cárcel de Trelew. me sigue gustando mucho el cine. Octavio Paz. Vallejo y muchos más. Gelman. yo publiqué que era muy sospechoso esto y que si. Luego fui a Washington como becario para terminar La novela de Perón y. Piglia. entonces capitán de navio. al menos. Ya había publicado en el año 67 una primera novela llamada Sagrado. Allí hice también periodismo. Entonces fui relevado y esto dio origen a un libro que escribí que se llama La pasión según Trelew. ¿El séptimo arte fue sólo una pasión juvenil? —No. el gobierno era responsa- ble de estos crímenes estábamos condenados a un peligroso terrorismo de Estado. antes de todo este episo- dio. Emilio Eduardo Massera. al mismo tiempo. porque no me daban el coraje ni el talento para vivir de la literatura todavía. mi actividad periodística se detiene ahí. Luego vino López Rega. Prácticamente. que es mi función como director del suplemen- to literario de La Opinión. en verdad fueron asesinados. eso duró desde el 72. desde mi salida de Pano- rama. se dio a conocer como crítico de cine.

no un nombre de mujer. la fotografía y la ópera. mirando a Reina desde un departamento de la calle Reconquista. Por eso. por otra parte. ade- más. Pero pasa que las marcas de la mujeres. Él le pregunta eso. En fin. pero no creo que le incite a doblegarla. . porque si las viera no haría lo que hace. él le pregunta por el origen del nombre. Se trata de un hombre que no puede tolerar la independencia de una mujer. pero esa abuela se llamaba Regina. el arrogante prota- gonista. por- que Reina es un título nobiliario. —Sí. como se dice en las primeras páginas de la novela. 103 cine en casa y volver a ver aquellas películas que me marcaron para siem- pre. Es una marca completamente diferen- te. Claro. suelto) es el motor. como opina Camargo. completamente desentendido de la importancia del director y. una redactora mucho más joven que él. la literatura. las mujeres pierden cosas que. La historia despunta con Camargo. relato donde el poderoso director de un periódico de Buenos Aires hace objeto de sus obsesiones a Reina Remis. Más bien el carácter indepen- diente. llevan en el rostro la marca de sus vivencias personales sin poder evitarlo»? En este sentido. a las mujeres las marca con sombras y con luces. no es el nombre. La sombra y la luz. saben cómo encontrarías. libre. «no pierden nada de lo que han vivido. la voluntad y el deseo de ser ella misma (un ser independiente. son señales mucho más sutiles. me gustan el cine. formas de miradas. de una abuela brasileña. —Viene de una abuela brasileña. ¿El nombre Reina lo incita a doblegarla? —No. aquello que lo impulsa y estimula más. en la que ya se adelantan todas las formas del asedio. luego. Yo soy un fascinado del relato en todas sus formas artísticas. la vigilancia y la dominación que gravitarán en la his- toria. en una escena clásica de voyeurismo. —Usted ha ganado el V Premio Alfaguara de Novela 2002 con El vuelo de la reina. dejan caer los recuerdos. Las mujeres son mucho más indescifrables. A los hombres la vida los marca de manera física. —¿Las mujeres. de dónde viene. ¿los hombres son más indescifrables? —Al contrario. luces. que Camargo no alcanza a ver. el modo de mirar es algo mucho más difícil de des- cifrar. creo que hay diferencias centrales en el orden masculino y en el femenino. Las mujeres.

una necesaria defensa. Ningún presidente argentino tuvo una visión mística de Jesucristo. fragmentos de historia de la literatura y de la vida de escritores se entre- mezclan con la realidad y también con la ficción. ¿Es su novela más ambiciosa. Aunque no hubiera sido extraño que la tuviera. Después de la creduli- dad desatada por Santa Evita. Cuando reclamé por el hecho de que me hubie- ran saqueado de esa manera. para curarme en salud y evitar futuros malentendidos. por un lado. ¿Fue su propósito o es hilar muy fino? —Puede tener. eso: que el lector se vea tentado a pensar en hechos reales. puse esa nota de aclaración final. en El vuelo de la reina fragmentos de reportaje biográfico. Muchas de las entrevistas que yo incluyo en la novela se transcribieron en el cine. si se quiere. que es una declaración de mentira en sí misma. que fueron inventados en su totalidad (prácticamente toda la novela es una invención de la historia). la imaginación podía jugar con una libertad más plena. por tanto. Hay. Ahí vemos. es la nove- la más despegada. folletín. No sé si es la más ambiciosa. de los aspectos referenciales de la realidad. en ese sentido. Muchos datos de Santa Evita. en la película Eva Perón.104 —Fragmentos periodísticos de la realidad se entrecruzan con la ficción. se tomaron como ciertos. De ahí que. la verdadera historia. porque muchas de esas crónicas son inventadas absolutamente. No. además. por ejemplo.. —Entonces. historia por entregas. es decir. que yo recuerde. en este caso. Pero es una visión despegada de la realidad. no creo que sea en ese sentido una novela más totalizadora que Santa Evita. anónimos. Y. es la novela en la cual me sentí. son invenciones de mi novela. me dijeron: ¿por qué?. . por supuesto. más totalizadora en cuanto a inclusión de técni- cas narrativas? —No. de todos modos. en realidad. Juegan muchos elementos y varios géneros se fusionan. la incomprensión que muchos lectores y gente de la cultura tienen de la pala- bra novela. si lo que habían toma- do eran entrevistas que estaban en la novela. por ejemplo. más libre. una provocación para que el lector imagine vínculos reales. Por- que los personajes eran personajes ahistóricos. como si fueran invenciones del guionista y del director cuando. Y. tenía que tomar mis precauciones. donde hay hasta un guión de cine. de la realidad inmediata. por otro. ¿por qué incluye esa «Nota final» advirtiendo que los per- sonajes y los lugares que aparecen en la novela pertenecen al orden de la ficción y no al de la realidad? Poner una nota así puede resultar contra- producente..

como la corrupción. alemán. lo leí. pero particularmente no le hace justicia a él. les decía yo. Sin embargo. haber sido abandonado por la madre. además de cuestiones muy candentes en estos momentos. tole- ra poco y mal el abandono. —La corrupción en el Senado. hay en la novela un trasfondo que uno puede identificar fácilmente con ciertos políticos y ciertas historias de políticos argentinos. abandonada actualmente a la miseria? —Como ya dije en otra oportunidad. No me gustó. como diría el tango. 105 —De cualquier forma. o no. —¿Leyó el libro La Opinión amordazada que escribió Abrasha Rotten- berg. o buena parte de ella. que es él. Es un país cuya clase dirigente. Se identificará con cada uno de los per- sonajes todo aquel que crea que debe identificarse. ¿Es la misma o similar pena que siente la Argentina. A los argentinos les resulta incomprensible que el Fondo Monetario Internacional no los vuelva a ayudar para salir de esta profunda crisis que se manifestó a todas luces a partir de diciembre de 2001. Se pondrá el sayo todo aquel que crea que le queda bien. —Camargo tiene una pena muy honda. justifica el hecho de que él no pueda permitir. durante un tiempo. padece del mismo mal que el protagonista de mi novela: delirio de superioridad. la Argentina. que una mujer lo deje. Quiero mucho a Abrasha. tal vez sea cierto. un alto cargo de este periódico. en su etapa adulta. de grandeza. Porque uno de los episodios más oscuros de mis recuerdos de La Opinión es el momento en que entran Enri- que Jara y Ramiro Casasbellas para desizquierdizar la redacción. Me preguntaban: ¿conocías a tal o cual director de tal diario espa- ñol? No. en las entrevistas con los periodistas españoles. muchos de ellos me dijeron: Camargo es idéntico a tal o cual director de tal diario. Se les hace inconcebible que no se les tienda una mano siendo . me pasó una cosa muy curiosa. de alguna manera. Sí. Esto. español o latinoamericano. inglés. En fin. que fue. amigo y mano derecha de Jacobo Timerman. exiliado en España junto con su mujer Dina y sus hijos Cecilia Roth y Ariel Rot? —Sí. por supuesto. como Camargo. Pero me pareció que es un libro que no le hace justicia ni a él ni al diario La Opinión ni a Timerman. me ensombreció la figura de una persona que yo quiero mucho. y el hecho de que Abrasha se arrogara el mérito de esa incorporación no me gustó. Lo que pasa es que Camargo es un destilado de los directores de diarios de muchas latitudes y se parece a cualquier director de un diario francés.

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de donde son, un país que se creía importante. Ahora, en su caída estrepi-
tosa, advierte que, en realidad, no cuenta para nada.

—¿ Qué le pasó a la Argentina ?

—Los sucesivos cuartelazos (ya Perón, en 1930, había imaginado a la
Argentina como un gran cuartel), es decir, las consecutivas dictaduras, cada
vez más violentas, oportunistas y devastadoras, y los períodos democráti-
cos, pero con gobernantes débiles o francamente autistas e ineficaces,
como Fernando de la Rúa, o presidentes como Carlos Menem, que apesta
a corrupción, son algunas de las cosas que le pasaron. No nos olvidemos de
que la Argentina es un país presidencialista, que le confiere mucha impor-
tancia a sus líderes políticos, quienes impregnan con su perfume, digamos,
al conjunto de la sociedad. Piense usted que Menem, entre sus primeras
acciones, tiene la de haberse paseado a 200 kilómetros por hora con un
Ferrari que le habían regalado; además, se sabe que no viajaba a ninguna
parte sin su peluquería y su peluquero. Llevó la frivolidad al poder.

—¿Qué es 1° <lue usted indaga con mayor énfasis en sus tres novelas
más recientes, La mano del amo, Santa Evita y El vuelo de la reina?

—Para decirlo en pocas palabras, las alternativas entre ficción y realidad.

—Se dice en su última novela: «El mundo sería nada sin las ideas que
siguen en pie, obstinadas, sobreviviendo a todas las adversidades». ¿Es impo-
sible vivir sin una ideología que sustente nuestro andamiaje en el mundo?

—La ideología puede moverse. Hay ciertos escritores latinoamericanos
que han mudado de ideología tan claramente que es imposible decir que
uno vive atado a una sola ideología. Más que a una ideología, es imposible
vivir o escribir sin estar con una muy clara visión de cuál y cómo es el
mundo que se quiere. Eso es ideología también. Cierta visión del mundo,
cierta necesidad de que el mundo sea otro. Si entendemos eso por ideolo-
gía, es, además, el deseo secreto de todo escritor. El deseo secreto de todo
escritor es, creo, vivir en las ficciones aquellas cosas que no pueden ser o
que no se pueden tener en la realidad, y ésa me parece una definición cen-
tral del escritor. No es mía, es de Walter Benjamín, en su extraordinario
ensayo que se llama El narrador. Pero me parece que sin esa transforma-
ción del escritor en otro o sin esa búsqueda de una realidad otra, la escritu-
ra no existiría, porque la escritura es realmente el deseo de otredad también.

Carta de Bogotá
Doris Salcedo en el Palacio de Justicia

José Antonio de Ory

Poco después de las once y media de la mañana del pasado 6 de
noviembre, el momento en que se cumplían 17 años de que comenzara la
toma violenta del Palacio de Justicia por el M-19 y cayera asesinada la
primera víctima, Doris Salcedo comenzó a hacer descender, lentamente,
una silla de madera por la fachada oriental del Palacio. Al final del día
siguiente, a la misma hora en que 17 años antes terminaba el hecho más
trágico de la historia reciente de Colombia, colgaban de la fachada orien-
tal y de la que hace esquina sobre la Plaza de Bolívar, a media altura,
fuera del alcance del peatón, 280 sillas. Todas eran sillas corrientes de
madera, sin nada especial, sillas institucionales como las que puede haber
en cualquier oficina, usadas, simples objetos cargados de la experiencia
de la vida cotidiana. Y por supuesto vacías. En la silla usada y vacía se
hace presente la ausencia de quien la usó, o pudo usarla, pero ya no está
ahí para hacerlo. La fachada cubierta de sillas terminaba por resultar
repleta de las ausencias de tantos como murieron y desaparecieron en
esos dos días trágicos. Es casi imposible saber cuántos fueron (ni por qué,
ni cómo, ni para qué, ni...). En torno a 115, se calcula; quizá más, quizá
alguno menos. Pero Doris Salcedo descolgó 280 sillas buscando el efec-
to estético y simbólico de que la fachada quedara llena, a ver si así, repi-
tiendo una acción hasta el absurdo, asientos cayendo y cayendo y cayen-
do y permaneciendo ahí, a media altura, fuera de nuestro alcance, uno
tras otro tras otro, hasta el absurdo, empezamos a entender las dimensio-
nes de cada muerte violenta.
Ni el tema ni la perspectiva ni los materiales de esta obra efímera son
nuevos. Doris Salcedo acababa de volver de estudiar en Nueva York a
Bogotá cuando sucedió la masacre del Palacio en noviembre de 1985. Ella
recuerda1: «Fue algo de lo que yo misma fui testigo. No me queda sólo una
memoria visual, sino un recuerdo terrible del olor del edificio en llamas con

' Doris Salcedo, entrevista de Carlos Basualdo en Doris Salcedo, Nancy Princethal, Car-
los Basualdo y Andreas Huyssen. Phaidon Press Limited, Londres, 2000, p. 14. Traducción del
autor de este artículo.

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seres humano dentro... eso me dejó marcada». Ese recuerdo no ha dejado
de obsesionarla desde entonces. Como la obsesionaba también la impresión
de que a casa nadie parece importarle, de que casi nadie parece recordar, de
que casi nada se ha investigado ni, como sucede tan a menudo en Colom-
bia, a nadie parecen habérsele imputado responsabilidades. Durante años
ha intentado recuperar objetos reales del Palacio, restos de la toma, sobras,
objetos quemados, cosas que hubieran estado ahí, pero siempre le ha sido
completamente negado. Los últimos cuatro los ha dedicado de lleno a
investigar y trabajar sobre lo que pasó entonces y ha presentado ya tres
obras en las que las sillas son, como en ésta, la manera de representar a las
víctimas de la tragedia de noviembre del 85.
En Tenebrae, 7 de noviembre de 1985 (2000), las patas, extrañamente
alargadas, de un maremagnum de sillas de plomo se enmarañan impidien-
do al espectador el acceso, el tránsito, cualquier tipo de ocupación normal
del pequeño espacio que las contiene. Ese espacio representa un campo de
concentración, el lugar donde reinan el caos y la violencia; donde, como
dice Hannah Arendt, todo puede pasar. Fuera, mientras tanto, continúa la
vida aparentemente normal; y al espectador le es imposible cruzar de una
zona a otra.
6 de noviembre de 1985 (2001) son dos asientos, uno de plomo y el otro
de acero inoxidable, fundidos de manera imposible: la pieza de plomo, un
material mucho más débil, sostiene el peso enorme de la de acero. Son
asientos idénticos y sin embargo- se obliga a uno a estar dentro del otro, a
ocupar el exacto espacio del otro. Esa imposibilidad física los deforma a los
dos, pero sin llegar a convertirlos en disfuncionales: para bien o para mal
la vida continúa a pesar de la violencia y de sus efectos devastadores.
En Thou-less (2002), 16 sillas en acero inoxidable están tan entrevera-
das unas con otras por los respaldos, las patas o los asientos, que es difí-
cil reconocer dónde empieza y acaba cada una. El marco exterior de un
asiento se vuelve el interior de otro, y el interior, el exterior. No hay un
adentro y un afuera claramente definidos, no hay certeza de qué es lo que
estamos viendo. La falta de límites claros y la inversión de los valores de
interior y exterior crean una imagen caótica de confusión y desorientación
similar a la que produce la violencia. La masacre en la que se pierde a la
familia, el desplazamiento por el que queda sin casa, sin tierra, sin nada,
dejan a la víctima desorientada, sin norte, sin referentes. Pero la continui-
dad entre las sillas alude también al concepto de vida eterna desarrollado
por Deleuze: la vida continúa, la vida de todos es una vida, hay una vida
que está más allá de las incidencias de la pequeña fracción que cada uno
tenemos de esa vida.

tal como se presentaron en la reciente Documenta 11 de Kassel (8 de junio-15 de septiembre del 2002) se vuelven una sola instalación sobre la inaccesi- bilidad a los espacios donde sucede el horror. entablaran diálogo unos con otros. la hora en que el ejérci- . la madera parece papel. discretamente. Las tres son obras permanentes y carga cada una con el significado concreto que Salcedo quiso darle. aunque no les importe el hecho ni tengan una conciencia clara de lo que entonces sucedió. La memoria de la toma del Palacio de Justicia y de la posterior destrucción y masacre forma tanta parte de ellas como el acero. Lo importante no es el material. con la pro- pia toma. a medida que pasaban por la plaza o les llegaba la noticia boca a boca. La instalación de las 280 sillas es (¿fue?) en cambio una obra efímera. la gente se iba dando cuenta de lo que ocu- rría poco a poco. sino el tiempo. El primer día las sillas dejaron de caer a las 10 de la noche. que el tráfico se ralentizara porque los conductores querían enterarse de qué estaba pasando. No era un espectáculo del que uno sabe previamente y al que se prepara para ir. Es difícil per- cibir en qué material están hechas. No se trataba sin embargo de una reproducción exacta. la imposibilidad de tránsito entre la normalidad de fuera y el caos. Como irrumpe. se amontonara a mirar. sino una intrusión en la vida cotidiana de una ciudad que ni se la esperaba ni estaba en principio interesada. buscan añadir a la confusión del espectador. lógicamente. Sus mismos materiales. que se hacen engañosos. de manera que éste comparta la confusión que tiene la víctima de la violencia: el acero inoxidable parece madera. como ocurrió. de acuerdo más o menos con el tempo de lo que fue ocurriendo durante la toma. Como 17 años antes. las tres juntas. y rompe. a las 11 y 35 del miér- coles 6. la desorientación y ia confusión del espacio convertido en campo de concentración. sino de una representación simbólica de cómo fueron las cosas. la violencia cuando aparece. sin anuncios ni alharacas. La actuación de Doris Salcedo irrumpió en el ritmo de la ciudad y lo pretendió quebrar como lo hicieron los sucesos de noviembre del 85. Las sillas fueron cayendo con distintas intensidades durante los dos días. el plomo o la resina con los que están fabricadas y quie- nes las conserven guardarán consigo ese recuerdo congelado. El descenso de las sillas comenzó. 109 Aunque cada obra trata diferentes aspectos de la toma. O más bien una determi- nada relación tiempo/espacio: un lapso similar al periodo de dos días en que se desarrolló la tragedia de noviembre del 85 y el espacio limitado y concreto de los muros del Palacio ahora reconstruido. Las sillas bajando fue- ron provocando que la gente se parara.

del . que evoca. El que su obra sea estéticamente atractiva se añade a lo que Doris Salce- do pretende. en recuer- do de que aún habían de seguirse oyendo a esa hora disparos entre las rui- nas y los rescoldos del Palacio.110 to tuvo que retirarse del Palacio por el calor enorme del incendio que lo devoraba. Uno ve las sillas colgadas sobre el Palacio. del lado de las sillas. Es a los que están allá. 1989-90). si acaso. se iban agolpando unas contra otras en un abigarrado desorden que representa el caos y la violencia de aquellos otros días de noviembre al otro lado del muro. la de Rachel Whiteread. que recuerda. hasta las 7 de la noche. No necesita de la explicación. o a la sensibilidad. los armarios llenos de hor- migón (Untitled. A medida que las sillas iban cayendo. El espectador puede limitarse a admirarla sin necesidad de interesarse por lo que hay detrás. a una tranquilizadora media altura sobre las fachadas del Palacio. El recuerdo que se quiere evocar se impone solo: como no es imprescindible entender la obra para apreciarla. de manera algo más intermitente. las puertas condenadas de La casa viuda (1992- 94) o los zapatos emparedados de Atrabiliarios (1993). y siente que hay ahí algo inquietante que está apenas apuntado. del folleto. no obliga a recordar con ella. como en la realidad. o recuperarlo cuando se ha perdido. A las 2 de la tarde parecía que ya se había acabado todo. y los que han quedado dentro del espacio donde se produce es. para poder ser apre- ciada. pero continuaron cayendo sillas. Es memoria que alude. como veía las sillas entreveradas de Thou-Less. como lo es la de Richard Serra. porque es bella más allá de lo que significa. asimétrica. la de Chillida. un empeño insistente por mante- ner vivo. el recuerdo de lo que pasa y lo que pasó y evitar que caiga en ese limbo de olvido en el que a menudo cae en Colombia lo que sucede. Los espectadores las contemplábamos desde la comodidad y la seguridad de la calle. aleja- dos suficientemente del horror que permanecía fuera de nuestro alcance. queda a la voluntad. 1989-95). la de Oteyza. los espectadores de la violencia. Toda la obra de Doris Salcedo ha sido un continuo ejercicio de memo- ria sobre la violencia que asóla a su país. y comenzaron de nuevo a las 6 de la mañana del día siguiente. La relación entre nosotros. cuando había retomado a esa hora la ofensiva del ejército. La autora no impone el significado. al espectador que hay algo de lo que tiene que acordarse más que recordárselo directa- mente. Hay alusiones y significantes de las obras anteriores que se repiten en ésta. como en Tenebrae. a los que les están ocurriendo las cosas. las camisas almidonadas y atravesadas por un palo (Untitled. que incita a la reflexión a partir de una imagen más que proponer una tesis o dar una respuesta.

Las 280 sillas colgadas sobre los muros del Palacio apenas unas horas. El duelo por las víctimas de las situaciones de violencia necesita de un reconocimiento colectivo. no está borrada. dónde. concebida como lo contrario a un monumento perma- nente. La obra efímera. recuerden lo que sucedió y se pre- gunten por las razones. a contarle que pasan por las noches junto al Palacio y escuchan voces y lamentos. Sin eso no puede completarse y el dolor queda insuperado y congelado en el momento de la tragedia. Hasta que empiezan a sentir si no serán ellos los locos. mantenemos la respon- sabilidad de recordar. que el espectador que circula casualmente por la Plaza. «Todas las personas que tienen más de 30 años cargamos en la memoria la imagen del Palacio en llamas. qué significa. qué pasó. autora y espectadores. Y ha servido. de forma que pase a ser él quien asuma la responsabilidad de recordar. los que se están inventan- do eso que les pasó y que nadie más parece reconocer. buscaban que se volviera a activar la memoria laten- te de lo que pasó. La obra cumplió su cometido y se convirtió en un acicate. actúa como una chispa de la memoria. Mientras iba controlando desde la Plaza el descenso de cada silla. Salcedo ha querido esta vez que la memoria se active y se agite a través de una obra efímera. Al monumento se lo carga con la imagen de la memoria. a recordar los nombres de los magistrados muertos. borrando. menospreciando. aislados en su recuerdo y en su dolor. sino simple- mente un memento morí».. en un instrumento para despertar una memoria que. en cambio. Doris Salcedo consideraba por eso que la obra tenía que ser absolutamente sobria y neutra. como instrumento de duelo. cómo. las que duró la toma. a diferencia de lo que Doris Salcedo temía. 111 espectador el querer ir más allá y preguntarse qué es lo que está viendo. Algo de lo más peno- so que les ocurre a las víctimas de la violencia y a sus familiares es el sen- tirse solos e incomprendidos. Así que yo no tenía que presentar la misma imagen. olvidada y enterrada. sino que sigue vigente. del duelo que los familiares de los muertos y de los desaparecidos no han podido hacer aún tantos años después porque lo que pasó es algo de lo que casi no se habla. que no tienen posibilidad de cambio y que el tiempo va olvidando. . a rememorar cómo fueron sucediendo las cosas. sobre todo. el que tiene noticia y va a ver qué está pasando o el que simplemente se entera por los medios de comunicación. Nosotros.. Los monu- mentos se vuelven objetos absurdos. como su acicate y no como depositaría. por las víctimas. la gente se paraba a hablar con ella. porque no tenía ella que contarle la historia a una ciudad que la conoce. por qué.

en la medida en que es narrado.112 Las sillas sobre el Palacio les han servido para darse cuenta de que el duelo no es sólo suyo. El arte. en historia. ha sido instru- mento de la memoria. dice Salcedo.Salvador . por una vez. no son sólo ellos. Ciudade Alta .Elevador Lacerda . de los cuatro gatos que cada noviembre se mani- fiestan con pancartas en la Plaza de Bolívar. efímero en este caso. por tanto. a la hora exacta en que cada año lo recordaban en soledad. en memoria colectiva y. la artista se ha convertido en la narradora de lo que sucedió. en la persona que deja constancia y que crea el vínculo entre las víctimas y quienes los lloran y el resto de la comunidad. Si no. El recuerdo se convierte en reconocimiento colectivo. la memoria está condenada al olvido. que se conduelen y que este noviembre han marcado con ellos el aniversario. Durante dos días.Bahía . las pancartas ya no eran necesarias porque hay otros que también recuerdan. y para sentir que este año. hay otros que saben que pasó lo que pasó.

a veces como punto de apoyo de proyectos de futuro. Sólo ha cambiado ligeramente la apariencia de . y sobre todo inventó para nosotros el mito autosuficiente de «como el Uruguay no hay». inestabilidad social y violencia política de muchos años. el recordar el lema inaugural de la educación uruguaya de finales del siglo XIX. la falta de conflictos étnicos y sociales. A pesar de que esa idílica visión aparece ya en un horizonte muy lejano batido por la realidad de crisis económica. describió con feliz ironía el Uruguay de las cruciales cinco o seis primeras décadas del siglo XX como «la utopía en bandeja». trasladado infelizmente desde una visión exterior al rótulo de «la Suiza de América». la escuela «gratuita. ese fue el alimento satisfactorio que se sirvió a los urugua- yos durante mucho tiempo: la más avanzada legislación social del conti- nente. han encontrado herramientas de respuesta adecuadas en su formación uruguaya. se impo- nen otras reflexiones. carentes de una fuerte ver- tebración como nación y mirándonos en el espejo de la pobreza. Es indudable que no resulta paralizante. todavía reaparece de vez en cuando. pensiones y casinos. sobre todo cuando vivimos en un mundo en el que el laicismo naufraga entre diversos fundamentalismos religiosos y en muchas regiones la educación parece un privilegio y no un derecho. una mediocracia culta. Tampoco pueden olvidar el valor de aquella educación quienes han debido salir al mundo expulsados por el exilio político o económico y. ante la necesidad. Efectivamente. nos daba hospitales y teatro. y por el azote crítico de varias generaciones de intelectuales lúcidos. Qué y cómo ser parece hoy el dilema de un Uruguay que se ve tan dependiente de su entorno y de las fuerzas económicas inter- nacionales como cuando en los años 60 los sociólogos crearon la famosa doctrina de la dependencia. a veces como bálsamo nostálgico. Pero. laica y obligatoria».Carta desde Uruguay La utopía en bandeja Hortensia Campanella Un ensayista uruguayo nacido casi con el siglo pasado y hoy poco cita- do. por fin huérfanos. un Estado Padre y omnipresente que se adelantaba a todos nuestros pro- blemas. una educación unlversalizada e integradora como pocas aún en la actualidad. sino todo lo contrario. Arturo Despouey.

El desarraigo que sufre todo exiliado. cómo superar la incertidumbre y la inestabilidad tan presentes en la sociedad de hoy. Pero después del cataclismo de los 60 y 70. hábil para el análisis aunque frecuente- mente provoque el dolor de no poder compartir la historia con tu gente. agudiza la mirada. también está a salvo de la ofuscación del momento y de la excesiva cercanía. por el contrario. Además. contradictorio. y aunque le falte la información completa. Hoy parece inevitable. la confluencia de reflexión y acción política. con sus secuelas de muertes. con esa «voluntad de lucidez» que los caracterizaba. las reglas de juego se han vuelto más despiadadas y la realidad propia se ha deteriorado aún más. los sobreentendidos del día a día. aunque sea tan complicada. Según la teoría del péndulo. sobre todo. al menos. El debate intelectual está profundamen- te ligado al debate político y se plantea qué rescatar de aquel horizonte pasado. Su mirada puede pasearse desde el dato lejano hasta la última crisis con algo parecido a una serenidad cómplice. Ese es. la sociedad uruguaya se ve obligada a pensar para construir. esté donde esté. no borra el recuerdo de la pertenencia. desapariciones y exilia- dos y. Para ello es necesaria la concurrencia de la imagina- ción y de la memoria. Hoy en día más de la mitad de la población de Uruguay vive en ciuda- des. Carlos Real de Azúa. de las consecuencias morales de la amnesia obligada. como la polí- tica llevaba a la vida. habla de la «generación autoflagelatoria» al exami- nar los rasgos de la ensayística de varios de sus compañeros de grupo. Para quien ve su país desde una cotidianeidad lejana aunque atenta. a veces decepcionante. pero en último término dotado con el máximo valor de lo real. El paisaje surge del contraste del empecinamiento de la memoria contra el entramado actual. La macrocefalia de la capital. el dibujo de la realidad desde mi orilla. sino vivible para todos. cómo crear un relato integrador que posibilite la parti- cipación colectiva para crear una alternativa ya no utópica. del esfuerzo como disciplina colectiva y de un ejercicio riguro- so de la responsabilidad. pero también del espíritu científico en su sentido más abarcador. no por nada llamada también «Generación crítica». la probabilidad de un cercano cambio político verdadero hace tal vez más acuciante acertar. de las políticas fallidas y de los proyectos de futuro. Uno de sus integrantes. a olvidar aquella dicotomía de que la intelectualidad llevaba a la inteligencia. siguiendo también en esto una tendencia mundial. la distancia actúa como acicate para la comprensión de los debates internos. después del desastre humano causa- do por la dictadura. es antigua. Montevideo. pero se ha acentuado el crecimiento de . de institución y comunidad. al mito optimista le llegó la hipercrítica de la «Generación del 45». de ley y de costumbre.114 los actores.

con sus monumentos. constitu- yeron un ámbito para la democracia. pero que ama intensa- mente su ciudad. esculturas y servicios colectivos. Juan Carlos Onetti decía en su provocativa sección de Marcha. «Montevideo no existe. Alfredo de Simone. Escritor de ciudad y de personajes urbanos. coincidente no por casualidad con la acción de los gestores políticos de la capital. Ya en 1935 Joaquín Torres García propugnaba «sin olvidar lo próximo. Los espacios urbanos fueron un centro de atención del Esta- do del Bienestar y en el plano simbólico las avenidas. ha logrado un renacimiento de aquel Montevideo lúgubre que dejó la dictadura mili- tar. el cine. jardines y parques. que tiene sus tropiezos más en los problemas económicos -el informa- lismo ambulante. sus calles. Un artista uru- guayo que hace muchos años vive en Nueva York. sus pare- des. me escribía hace poco: «La apariencia de Montevideo me despertó ternura.. y más radicalmente.las que abarcan ese mundo montevideano que ha interiorizado. Y allí están sus obras ciudadanas. en los tipos urbanos de Mario Benedetti. cuentos. plazas. El prestigio de lo urbanístico. tener en la mente el mundo». novelas. La construc- ción del imaginario montevideano está en sus artistas. pero tam- bién aquellos que intervienen en la ciudad como los arquitectos y los dise- ñadores. de un modo al mismo tiempo crítico y enamorado. en sus escritores. 115 otros núcleos. para Onetti los escritores deben «contarnos cómo es el alma de su ciudad». como centro social y como referente internacional. en los barrios y balcones de Liber Falco o Felisberto Hernández. Carmelo de Arzadún. Este último pareció tomar al pie de la letra la frase de Onetti porque no sólo son sus obras estrictamente literarias -poe- mas. es como las arrugas paulatinas en una cara querida. sus puertos. y esa realidad hoy fragmentada y atrapada por la pobreza y la falta de estímulos cae más del lado de la decadencia y la escasez que de la degradación oscura tan del gusto del flanear baudelairiano. El esfuerzo de estos dos sectores por comprender la realidad urba- na y explicitarla a través de su reflexión y su trabajo. imágenes todas ellas cargadas del humanismo que el pin- tor preconizaba como «su esencia más interesante». sino que han sido sus artículos y ensayos los que más nos han hablado de los mecanismos expresivos de la ciudad y sus habitantes. la polarización de áreas comerciales. «La piedra en el charco». etc. hasta que nues- tros literatos se resuelvan a decirnos cómo y qué es Montevideo y la gente que la habita». más un asunto de historia que de envejecimiento». se vio rápidamente plasmado primero en las artes plásticas y luego en la literatura. Esa misma visión la han tenido otros artistas.. La hermosa apropiación del paisaje de la ciudad como interlocutor íntimo no oculta que esa historia .que en la concep- ción y ordenación de los espacios y sus contenidos. Un poco más tarde. Pero los problemas existen.

en suma. los artistas «ayudan a pensar a Monte- video». Pero. la utopía es como el horizonte. en lo económico y en lo social. se transforma en un emprendimiento para todos. El famoso tren de las oportunidades se transformó en nave sideral ajena com- pletamente a cualquier alcance. Según aquella bella imagen del cineasta argentino Fernando Birri. al igual que en los demás países latinoamericanos. la injusticia. se aleja. porque « enriquecen con sus relatos la vivencia de la ciudad cons- truyendo con los elementos aglutinantes un imaginario que se levanta con- tra el individualismo». los enfrentamientos. y al mismo tiempo una cierta nostalgia de la armonía que puede ser motivadora. en esa clase de expre- siones colectivas debería cimentarse cualquier proyecto de futuro. otro- ra mirados «con introvertida superioridad». inalcanzable pero meta al fin. . como señalaba Real de Azúa.116 puede ser el enemigo o el protector. ahora verdaderamente hermanos. Es indudable que las dos últimas décadas han supuesto para Uruguay un desafío en lo político y en lo ideológico. a medida que caminamos hacia él. los fallos en las relaciones entre la sociedad y la naturaleza. como confirma Alicia Haber en su trabajo Los artistas dialogan con Montevideo. Y así se profundizó la crisis. En la realidad de la lucha diaria ha sido contrafuerte familiar y grupal de la pobreza. Pero por lo menos. Ese referente de equi- dad. es algo más que una esperanza romántica. Si a la utopía le quitamos la bandeja. del rescate del pasado se puede ir hacia la proyección simbólica de una sociedad viva o hacia la añoranza estéril o desesperada. tantas veces citada por Eduardo Galeano. de solidaridad entre los grupos de una sociedad. la delin- cuencia. Un informe sobre el desarrollo humano en Uruguay de hace pocos años señalaba lo que los autores llaman un «capital de altruismo» con que cuenta la población y que aflora en la diferencia de percepción de lo que le pasa a cada uno y de lo que le pasa al país: a la mayoría le sigue importando mucho cómo viven los demás y no tolera las injusticias que los aquejan. Sólo las cifras comparativas con el resto de la región disimulan el desastre. Pero de aquellos activos en educación y cultura nos quedan ciertas capacidades de adaptación y superación. Esa crisis trajo la marginalización social.

BIBLIOTECA .

Imagen de Xango .

«un miedo que a menudo caso tan cerca del corazón como de es tendencioso y que. teatro y literatu. elige. nunca ha sido fácil. y en que plantea». Es la misma mano la que to tan ingenuo como amenazador: escribe estos ensayos. el mismo año de su muerte. Pone en juego actitudes y dis- hacerlo. ensayo que abre mas Mann por aquí más allá de su la presente recopilación. la posibilidad de poder pio. La Comentaba no hace mucho Emi- muerte en Venecia y La montaña lio Lledó que el gran problema de mágica. Muestra su turas arquitectónicas propias de sus rostro derrotista siempre donde la novelas. en talla «descomunal» como novelista este discurso pronunciado con europeo de principios de siglo. Siem- cusiones dentro de una problemáti- pre ha tenido que abrirse paso fren- ca no personal sino cultural y te al inmovilismo de un sentimien- nacional. Thomas Mann. Mann. . la perspectiva de un porque para eso es necesario tener «narrador de ideas» que levanta el un alma navegable y una mente itinerario de una meditación con- fluida. nos acercan * Ensayos sobre música. Alba Editorial. más a su persona. Leyendo los ensayos de Tho- visión del mundo. en este caso. fianza con las nuevas necesidades por puro placer o por encargo. intuimos que el acto de que a la creación de un mundo pro- pensar. 332 pp. en algunos casos. Poco hemos leído de Tho- sobre el teatro. pero en este el miedo. El autor de Los Buddenbrook. frente a la corriente nuestro tiempo es poder pensar. la mente al liberarse de las estruc- ni siquiera es sincero. nos acer- Mann el conservadurismo cultural can a una faceta del premio Nobel de la burguesía alemana de princi- alemán muy poco conocida en pios de siglo XX en su Discurso España. Barcelo- na. Y motivo de la inauguración en 1929 aquí se nos presentan unos ensayos que. Selección y traducción de íntimo y a su vida que cualquiera Genoveva Dieterich. no apelmazada y encastilla- ceptual en lugar de una personal da. a su pensamiento ra. 2002. 119 Thomas Mann en una de los festivales de verano de Hei- delberg. Su obra narrativa mas Mann (1875-1955) selecciona- gira en torno a la discusión y figu- dos y traducidos por Genoveva ración de conceptos culturales más Dieterich. Escritos entre 1929 y vida avanza y solicita nuestra con- 1955. romántica. insiste en un concepto que hamaca frente al mar* recorre la presente recopilación y que se manifiesta también como uno de los temas centrales de sus novelas: la nación espiritual. de sus magníficas novelas. Así analiza Thomas situaciones muy diversas.

Manifiesta una llo del Nibelungo a raíz de un con- falta de fe en la vida que no le cepto acuñado por el propio Wagner honra. te de la gratitud. como agradecidos homenajes. Fontane. volun- el talante del hombre que se escon. tad y existencia espiritual de las de tras la voz narrativa de sus nove. personalidades mencionadas. de todos modos. Dostoievski. conocida Effi Briest. atractivo sobre nosotros». Mann. nes en que Tolstói escribió Ana tói. el gran dente de su madre. Theodor Fontane. de la deuda inte- tramos ya con uno de los perfiles de lectual o moral. asumiéndolo la personalidad que. escribir la introducción a una edición de textos concebidos simplemente de las novelas cortas de Dostoievski. Insiste en el desorden. Apar- Discurso sobre el teatro. espiritual y física a la avanzada es la única adecuada. una vivencia naturalezas para las que la edad fisionómica. Chéjov o Richard Karenina.120 En el texto citado anteriormente. difíciles y desfavorables» condicio- dad artística: Goethe. austera ética protestante. composición y estructura de El ani- so o simula serlo. tra la sociedad. Las «muy cias más importantes de su personali. la invitación a No se trata. retratado como cepción de lo humano basada en la un «anciano clásico». tad artística no es otra cosa que la A continuación. la máxima novela social de la litera- sión deberle a él más que a ningún tura universal y a la vez escrita con- otro escritor la composición arquitec. Mann concibe el sesenta años. ejemplo. de quien afirmó en otra oca. lla- vez: «Creo que el teatro es la patria mados a representar las virtudes de toda espiritualidad sensual y de ideales de esa etapa de la vida: «A toda sensibilidad espiritual». Por las: la vena sensual y estética proce. tuvo prisa por envejecer para ser lantes» que condenan el abandono y viejo el mayor tiempo posible». perteneciente a narrador alemán de finales de siglo una familia de plantadores de raíces XIX. Genoveva Diete. junto con la también como necesidad personal. una de esas liberación del cuerpo. tural de sus novelas. satisfacción del instinto nato de imi- rich recopila textos en los que el tación de aquello que actúa con más autor rinde homenaje a las influen. de quien analiza la conservadurismo cultural es miedo. y todo a esta visión del fenómeno teatral hace pensar que él lo sabía y que analiza el miedo de aquellos «vigi. por. Tols. Por otro lado. autor de siete novelas a los lusobrasileñas. . entre ellas la más teatro como fiesta y juego. Frente éstos pertenece Fontane. nos encon. a la que Mann considera Wagner. prefiguran indaga en el temperamento. como la fuerza de la capacidad que no cree en ningún orden capaz engendradora: «La primera volun- de reconocer algo superior a él». una con. la desacralización de la escena: «El Richard Wagner.

anotaciones de lectura. merece mención aparte «Viaje por versal: «Cuando le leemos -dice. de acercarse al autor ruso. esposa a Estados Unidos huyendo «su vejez mayestática». justifica por sí misma un acerca- trar en una conciencia ajena. el tema de uno de los textos más Mann. Se trata de un obra nos encontramos con nuestros texto híbrido. su tonelaje. que le traslada en 1934 junto a su siado ante su energía. quizá por fo inicial un tempo narrativo andan- ese motivo. el ensayo y las no confesaríamos jamás a un amigo. ambos relacionados en el como prólogo a su edición de los texto por la presencia que Mann cuentos «imprescindibles» del autor constata de dos temas fundamentales de La dama del perrito. entusiastas y. tiva de la lentitud». Escrito desde y ni siquiera a nosotros mismos». el recien-1 riencias formativas de las que se te Por qué nos gusta tanto Chéjov siente deudor: Nietzsche y Dos. del norteamericano Richard Ford toievski. la joya del nos asustamos a veces de su omnis. por su manera dos del conjunto. mar con Don Quijote». la perspectiva de presente en el barco Casi podríamos decir que exta. Goethe es de la llegada de los nazis al poder. bien por bre» y la del «eterno retorno». Mann se adentra en la vida inte. ambos . que el diario personal. fundo psicólogo de la literatura uni. el resto de viajeros con los que no pierde el control. co. de viaje. como en clase y las impresiones de su lectura el resto de los textos. trae a la mente. La lectura de este texto ciencia. lo mantiene coincide en el comedor. de esa capacidad para pene. 121 le sirve como acicate para reflexio. la tranquila todo atado y bien atado desde un vida cotidiana a bordo en primera punto de vista estilístico. pese al entusiasmo. un emocionado recorrido por ños tomos de tela color naranja. del filósofo alemán en la obra de De entre estos textos y otros que Dostoievski: la idea del «superhom. en uno de los ensayos más logra. a medio camino entre propios pensamientos secretos. estableciendo desde el párra- admirativos. rio que juega Dostoievski en la vida Strindberg. En su miento al volumen. te que se atiene a la «dignidad obje- to. nible como los dedicados a Schiller. El Quijote en cuatro peque- ción. volumen. El el talante de Chéjov y el reflejo de mar y la vastedad de Castilla. nuevo como en El arte de la novela. obra. duce ese primer viaje por el Atlánti- tual de la que. o debido a la abs- del filósofo alemán. su sensibilidad moral y crítica en su nar. tracción teórica que no aporta nada raba «su gran maestro» y el más pro. que le conside. parecen menos logrados. anota en su rior de su gran maestro trazando cuaderno las impresiones que le pro- una especie de autobiografía espiri. A continua. sobre dos expe. Y una mera cuestión de espacio dispo- también a raíz del papel extraordina. anacrónicos del conjun. Zola.

Me eché a reír al lectura. que me lo han cam- tiempo».1. de conclusión de que nuestro desen- po se ocultaba una verdad desvali. la agencia de prensa ristre y fichas a mano. impresión de estar leyendo un bas- mera edición colombiana. Records.2003. pero éste es uno de aquellos que no puede sino ganar con una buena traduc- ción». llego por último a la humil- leerlo porque sentí que en ese gaza. una vez rele- «la novela Vivir para contarla del ído el libro. Y antes de meterme en harina mente nuestra y no del autor. y más si es de García Márquez. más rápido. alcanzaría la petición de reseñarlo. biado». ron por él. Y también lo grande. memorias de Gabriel García Márquez (Norma. pues ahora. Jaime Priede coincidía con la propia. No estoy para alemana DPA informó que el tercer nada arrepentido de haberlo hecho.122 espacios abiertos se encuentran en leído sino que además había comen- una hamaca en cubierta. recién salido de las él. Pruebas al canto: «en un . bolígrafo en El 3. Para mi alivio. todos. libro ya lo había leído en octubre todos. Y a propósito de plusmarcas: Lo malo es que no sólo lo había tengo para mí que uno de los moti- vos de la decepción que provoca Vivir para contarla es que a veces Vivir para contarla. sin sospechar giar por el síndrome del récord: cada que el viernes 13 de diciembre me vez más alto. la opinión de todos mis interlocutores. más lejos. canto es culpa única y exclusiva- da. dicho de por su lectura. demasiadas expectativas en del año pasado. Bogotá 2002) (demasiadas veces) se tiene la Las citas literales se hacen por la pri. Porque nos hemos dejado conta- prensas colombianas. a todos cuantos me pregunta- manta: «Lo bueno necesita tiem. La ficción Ahora bien: enfrentado a la tarea de la ficción* de reseñarlo no me quedaba otra alternativa honesta que la de volver- lo a leer de cabo a rabo. ¿Por empezaré por confesar que este qué? Porque habíamos depositado. cuya paginación tante peculiar Guinnes Book of seguramente difiere de las publicadas en otros países. Algo así como «Este otra manera: el espacio necesita su no es mi Gabo. Tanto es así que ya tenía acuñada una frase lapi- daria: «Triste es decirlo de un libro. y reflexionando a fondo Premio Nobel colombiano Gabriel sobre las impresiones de mi primea García Márquez». sobre una tado. libro de mayor venta en el país era para nada. que estaba decepcionado po.

para en una encrucijada de vida o muer. donde día» (123). en el de la rehabilitación ante su «nunca me animé a decirle que qui. bras cercanas rimen entre sí. «pocas veces en mi colegial donde hizo el bachillerato vida he contestado algo tan cerca de (228/229). con «mi página donde nos vemos confronta- defecto incorregible de no medir a dos a un salto cronológico mortal. Como lecto. «fue el azar menos futbolista Berascochea porque en posible y uno de los más afortuna. acaso tenga que ver.. que no se que se completa decisivamente con entiende si no se conoce muy a esta otra sabia observación perso. padre si resulta que al padre nadie le zás nuestra conversación me había explica que el héroe del concurso resuelto la vida» (299). «me abrió los brazos con matanza de la bananera (79). Otro de los motivos del desen- tir» (88)..le dije» (124). «en El Espectador innecesarias sobre la manera de (. «vi al hom.) consumí la mayor cantidad de agruparse los alumnos en el colegio papel de mi vida en menos de dos (226) y al hablar de la quema de los años» (514). aun- . «nunca va en momentos tales como el prin- con tanta convicción como aquel cipio del segundo capítulo. o en el la voz más cariñosa de que tengo tragicómico episodio del reportaje al memoria» (152). para decirlo Sumemos a ello que hay alguna con sus propias palabras. instintos que nunca más volví a sen. «con quien larga conversación con él sólo suce- perdí la cabeza en la parranda más dió en su imaginación (146/147). entender que está hablando de la te» (141). «el hombre más alti. o bre más extraño que había de ver cuando leemos que un golpe de jamás» (408). y un largo etcétera que cuentos de Germán Vargas (450). o en las repeticiones la verdad» (481). fondo la historia de Colombia (255). ningún momento nos aclara que la dos de mi vida» (223). o fragorosa de mi vida» (281). juicio sin red ni colchoneta. radiofónico fue Gabito (158/159). nal: «no pude evitar mi desgracia de y añadamos la involuntaria sonrisa reducir a una frase irreversible lo que nos aflora a los labios si leemos que no soy capaz de explicar: -Es lo esto: «Soy muy sensible a la debili- más grande que me ha sucedido en dad de una frase en la que dos pala- la vida. acabamos anonadados por el cuerpo con una clarividencia de los incansable recurso al superlativo. en la vigésima línea. «fueron los diez minutos canto puede ser que notamos una más impresionantes que habría de notable pérdida de claridad expositi- recordar en mi vida» (114). y tiempo mis adjetivos» (494). «con un atrevimiento hay que esperar a la palabra «muer- del que nunca volvería a ser capaz tos». intuición que tuvo en la edad madu- vo y enamoradizo que existió ra le enseñó a vivir en la comunidad jamás» (457). 123 instante tomé conciencia de mi res.

«desde entonces». Frente a este alud de motivos que en ese momento era ya un escri. «por la forma como perdura en mi sin pensar que la mayoría eran cier- memoria creo que fue mi primera tas de otro modo» (101) «había que vivencia de escritor» (48). que a la memoria» (391) pero «me bién en la infancia. asegurándonos que tan enormes que las creían mentiras. trario al que quizás perseguían. lo cual sólo sirve (523). Gracias a lo cual se produce una dad hacia su «ortografía de holan. y que cuando ta». y que cuando supo del duelo que la escrita. «he cuando la prima Sara no le deja terminado por creerle más al olvido hojear los cuentos de Calleja. mientras que a los 18 años paz en el ojo del huracán» (430)-. Y esa atmósfe- escritor» (50). y que estar allí para creerlo» (215). «fue mi primera consuela. etc. cuando todavía se acuer- poco. y sin saberlo estemos en que su abuelo mató a un hombre. creía «sin duda alguna. las erratas pasan tor de escuela primaria al que sólo casi tan desapercibidas como algún le faltaba aprender a escribir» que otro pleonasmo -«un refugio de (121). para la decepción. lla frase tan simple fue mi primer «años después». o se nos diga que el legenda- . con cursivas de que un escritor debe escribir son sus quien esto escribe). de los ritornellos «hoy pienso que». «ahora que conozco Riohacha no Y aún queda tela cortada para consigo visualizarla como es. y prefiero para corroborar algo que le dijo su no publicarla mientras no la tenga hermano siendo niño: «Lo primero resuelta» (420. los innumerables y excesiva. inventando un nuevo género que ya «fue el primer caso de la vida real le hace falta a la literatura: la ficción que me revolvió los instintos de de la ficción» (428). uno de mis falsos recuerdos» (76). su familia. mente coquetos guiños de complici. atmósfera como de absolución dés» (442). de cuando andaba con los pañales «las cosas que contaba les parecían llenos de caca. o «los años volaban y no tenía ni la el hecho de que nos rebauticen a mínima idea de lo que iba a hacer Jean Delannoy como Jean Dellanoi de mi vida» (265). y que general: «todavía hoy sigue siendo acaban por conseguir un efecto con. «todavía me adolescente. sin embargo. que alguna y amarga frustración de escritor» vez la historia oral podría ser mejor (47).124 que sea en rima vocálica. «aque. sino cierta cuota de escepticismo si como la había construido piedra por registramos que GGM se acuerda piedra en mi imaginación» (76). tam. al mudarse a Sincé con sorprende». y que cuando muere el ra llega a hacerse en ocasiones irres- Belga y Gabito dice que el Belga ya pirable por la contumacia en el uso no volverá a jugar al ajedrez. «hoy me doy cuen- éxito literario» (115). como él la llama. da de todo» (480). Y por si fuera memorias.

carecen de quien leímos como leíamos a Aldous toda profundidad psicológica y casi Huxley. murió asesinado el 6. no es alguien a el nivel de la anécdota. la novela de su vida. para desasnarnos: casi no ser acólitos de un ritual litúrgico se explica su admiración por la tetra- donde se entona el Te Gabo lauda.. logía sobre José y sus hermanos.) el pala- e implacable lección que nos impar. y decididamente casi quez es un autor que leímos y relee- mucho mejor en sus reportajes. que Vivir para contarla no pasa de Después de todo esto ¿qué ser una novela. dónde es que flojeaban. decir? ¿Decir que los profesores de y que por serlo carece del obligatorio las universidades. y que lo mente siempre se refiere como trilo- viejo que nos ha vuelto a contar ya gía porque debió leerla en la edición lo hizo más y mejor en sus novelas argentina en tres tomos. entre los libros de ficción de GGM GGM no es en verdad un escritor y esta ficción de la ficción que son que nunca (¡vaya.6. pese remos por unas tramas atrayentes a falencias tales como querernos hasta cuando sabemos el final de hacer tragar que el sol se pone por antemano (Crónica de una muerte el Este. recordemos a Bertolt Brecht: rica situados entre el Canadá y los «Demasiadas preguntas».. sobre todo en los índice onomástico? ¿Decir. García Már- y sus cuentos. dar. anunciada). haya deslumhrado por la profundi- sonas que las pueblan se quedan en dad de sus ideas. que afiné hasta el punto de que te él mismo. o como leemos a Leonardo no tienen otra dimensión que la de Sciascia. a la que invariable- contado aquí nada nuevo..1977 a los dónde es que no cumplían con lo que siete años de haberse rendido (498) esperaba de ellas? ¿Decir que el anó- siendo así que lo ultimaron en 1957 nimo periodista de la DPA tuvo a los cuatro años de su rendición en razón en su involuntario gazapo y 1953. Ni intente- Estados Unidos Mexicanos. y por una prosa de lujo tral Relato de un náufrago! ¿Decir para la que aún sigue teniendo arres- que deberíamos seguir la impagable tos: «Aprendí a apreciar (.. de mus? ¿Decir que casi no nos ha Thomas Mann. me contagié!) nos sus memorias? ¿Decir que las per. de que al leer obras he probado bebidas que saben a ven- maestras descuartizaba los textos y tana. 125 rio guerrillero Guadalupe Salcedo que fallaban. se van mos enmendarle la plana a Shakes- a dar con un canto en los dientes peare con una reedición del discurso ante el festín intertextual que se les de Marco Antonio ante el cadáver de ofrece con este juego de espejos César. no. los dividía en sus partes para tratar infusiones que saben a misa» (118) o de rearmar aquellas y ver dónde es las dos líneas fulgurantes que ini- . no. en el capítulo IV del magis. panes viejos que saben a baúl.? Pero Estados Unidos del Norte de Amé.

jibarizado. leyó en los borradores de este libro» Creo haber sido harto injusto con (531). vida de escritor ha sido no hablar Dicho sea sin la más mínima iro- inglés» (189). el olor de la guayaba a ese sudor del quez cuenta. y la certeza de que Pitá- contarla porque su relectura me lo goras no miente. hasta el punto de Menos mal que ya sabemos. cuando lo Y no obstante. Según García Már. pues ésa es una igno. ni lo que sigue. allá por pino que es la resina.. Basta una simple operación mi primer juicio sobre Vivir para aritmética. desacrali. asegure. para concluir que ha devuelto humanizado. bíblicos los aguaceros. ta y tantos años después. no sospechaba. Y como cuando llegue ese momento. que las diga que «una de las fallas de mi matemáticas nunca fueron su fuerte. «Mercedes. por que no le acepto a GGM que nos testimonio del propio GGM. y no obstante. 1954 + cincuenta y tantos nos tras- zado. falta una dadas de mis originales» (441). no le puede quedar más demostrado con volvamos a pedir peras al olmo. por su parte. sacar a Mercedes Barcha de su bre donde estaba cayendo una llo. a propósito de sus amigos.126 cían el capítulo cuarto: «Bogotá era hablado de un plan magistral para entonces una ciudad remota y lúgu. su entrañable Orlan- do Rivera alias Figurita le habría Ricardo Bada . sobrenaturales las memorias y que existen unas «lecturas despia. ranza. vizna insomne desde principios del no se enteró del plan hasta cincuen- siglo XVI» (221). antes bien con una gozosa espe- rancia que comparte con su admira. sencilla palabra al final del texto en como creo que queda sobradamente la número 579: «Continuará». Ni tampoco le acepto que nos vuelven pedregosos los orgasmos. Y demostrado más arriba. en Medellín. nía. donde sobran tantos adjetivos que tes.. internado. opino que en estas páginas do Sófocles y también con Cervan. julio de 1954. hasta un punto que lada por lo menos al año 2005.

los compiladores aciertan y las cuestiones de género. Resultan muy valiosos los testi- Los temas de la creación son abordados por poetas y narradores. Ezequiel Martí. quienes hablan. el título es apropiado: se trata de raciones sobre la novela contempo. Saer. conside. XX. . Puig) argentina del siglo pasado. que permita nez Estrada y David Viñas.127 América en los libros Literatura Argentina. Dalmaroni. Este libro selecciona las ponencias ciertas líneas históricas. perspectivas y modulaciones críti- ratura con la política. rias y teóricas de la crítica acadé- EUDEBA. Predominan los enfoques sociológicos y sistémicos sobre En noviembre de 1999. la historia literaria literatura hacia finales del siglo y el canon. ensayística. el de profesores. Se traza el itinerario teóricos y críticos. pero no insuficiente. se des. Compiladores. Héctor libro «como un muestreo. ciertas «perspectivas» de nuestra ránea. Perspectivas El libro representa nítidamente de fin de siglo. 2002. parcial Álvarez Murena. Panesi. se exponen cas». Buenos Aires. culturalistas sobre las estéticas. la crítica. se realizó los que defienden una mayor auto- en Bahía Blanca el X Congreso nomía de la producción textual. empero. y bien. cialmente en el pensamiento de Giordano. mientras que los de teoría e histo. de Diego. tanto en sobre ausentes de no menor cali- su producción poética. Piglia. María Celia Vázquez. monios de poetas y narradores. como en su critica. acabada imagen de la literatura Lamborghini. años 20. que adolecen desde Sarmiento hasta Lugones. deteniéndose espe. 608 pp. se de la disparidad propia de este tipo analizan las vanguardias de los de conjuntos.mica. se estudian los ensayos algunos aportes: los de Amícola. Entendido el Raúl Scalabrini Ortiz.un corte de las preferencias litera- Sergio Pastormerlo. entrever un mapa de tendencias. ciertos más importantes e intenta dar una autores contemporáneos (Aira. Sobresalen. las Nacional de Literatura. Algo menos. dad. criben las vinculaciones de la lite. Gazzera. narrativa. de su tra- ria literaria lo son por críticos y bajo específico. sobre la nación. organizado cuestiones de género y las ópticas por la Universidad Nacional del Sur.

sobre Elias Castelnuovo (el nombre Emecé. la obra de Horacio Quiroga.lica». estamos ante una ca.que volvía a escuchar las cintas. Juan Carlos Portantiero sus adalides cuando ya el «imperio» declinaba. que halló en Héctor Agosti y das y dejó su impronta hasta hoy. la de Benito El cuento hispanoamericano actual. puede apreciarse lo que fue «el imperio realista» en la literatura do. Buenos Aires. de la narrativa de La definición de Barthes fue ina.esta antología. Al cabo de ese término. Bulgaria. en la que trata de ajustar el lábil «ilusión referencial».tina. que guardaba graba- lás Olivan y César Tiempo. 535 pp. los testimo. 2002. 2002.estudio de la función cumplida por men 6: «El imperio realista». Jitrik (irónico y descorazonado res- toda pretensión literaria de transcri- pecto de los «inesperados renaci- bir la realidad «tal cual es» se gol- mientos» de la doctrina. quizás. junto al de Roberto Mariani. las das las historias de los suicidas y narrativas regionales. Directora las revistas de izquierda. 524 pp. una presentación de real: ahora. tal vez más rescatable. Desde miento teatral independiente. de conformarlo con la camino andado por la crítica y la vasta producción de un vasto perío- teoría. Pehn.128 Historia Crítica de la Literatura «pedagogías culturales». pero tam- pea contra la sospecha de encontrar bién seguro de su ineluctable un «efecto». los texto de Ricardo Piglia incluido en poetas Raúl González Tuñón. figuran la novela histórica. En un chevska. una impresión de lo extinción).Boedo). Desde Payró hasta bien entrados los 40 del siglo XX. y de historiar la variante argen- argentina. la habían El volumen trae un «Epílogo» de desnudado los «formalistas» rusos). relato múltiple de la ciudad (para) El último capítulo. Lynch. un interesante ensayo sobre pelable: realista es todo discurso que las «Pedagogías para la nación cató- acepta las enunciaciones respalda. incluye un Argentina. el pro- yecto de Manuel Gálvez. una etapa que duró déca. un trabajo del volumen: María Teresa Gramuglio. Director: Noé Jitrik. y un estudio sobre el movi- das por su solo referente. dedicado a las captar el centro de la obsesión secre- . en la obra. entonces (antes. las novelas de Roberto Arlt y Antología. Nico. Como el falso psiquiatra del las crónicas de la ciudad de Arlt. Selección de Reni Mar- los textos de Arturo Cancela. sumamente pedagógi- apenas existe. capítulo denominado «Zonas de borde». se abordan el Mario Goloboff teatro nacional (con el «realismo inconformista» de Florencio Sán- chez y con el sainete criollo). «el nios de viajeros entre 1928 y 1942. Volu. la realidad Gramuglio.

República Domi- cuentistas hispanoamericanos de las nicana). pero dado el breve Salvador. Perú). de los mencionados. y la pro- en los diferentes países exponentes pia Reni Marchevska asuma algu- menores de cuarenta años para mos. Luis Barrera Linares. hispanoamericano (. Estos bién un desafío a la completud y textos son de diversa índole: los hay puede ser tildada de arbitraria: ¿por más políticos y coyunturales con el qué no hay alguna muestra de Boli. dice la compiladora. Vene- Valioso testimonio de la produc. Uruguay): sus bibliografí- nuestra deuda con muchos narrado. Argentina). Al apartado que se le dedica a dentes y concurrentes del Grupo los diferentes países. Luis Felipe Castillo (62. Luis la secreta obsesión literaria de los Martín Gómez (62. Están ausentes. habría mucho ses como Nicaragua. nos textos preliminares con una trar la actual producción cuentística? mirada exhaustiva y académica que «Conscientes de lo difícil y da cuenta de su pasión por el estu- arriesgado que es aproximarse en un dio y la comprensión de la cuentís- solo libro al estado actual dei cuento tica hispanoamericana (Colombia. como Luisa Valenzuela no se ha Venezuela). este libro compilado por Reni Mar.. Ecuador). dad aplicado a la selección?. coauspiciada por los miembros resi. Ecuador). Argentina. más al lector con intención de pro- Y es verdad. as al pie de cada artículo aproximan res y cuentos». los hay más orientados seleccionado algún cuento de Juan a la reflexión social y las diferen- José Saer que es apenas un año cias generacionales de sus escrito- mayor?. Sin embargo. ¿por qué si apa. beca otorgada en 1998 por la SER el volumen vale por lo que incluye. momento histórico y la cultura que via o Puerto Rico?. do de la narrativa nacional. ésta es tam. los que ción literaria en este género. zuela) y dos excepciones. Costa Rica). Sobre la elección. todavía están en la treintena: Mabel bajo es producto de la investigación Pedroso (65. le antecede un Latinoamericano de Sofía. el tra..) reconocemos México.129 ta de Nueva York». de México. Colombia). res (Ramón Díaz Eterovic. además fundizar los aspectos desarrollados. ¿no hay Abdón Ubidia. entre los más jóvenes se espacio privilegiemos lo siguiente: . ¿cuál fue el criterio de cali. Paraguay) y Leonarlo que Marchevska realizó gracias a la Valencia (69. Panamá y El para decir. atraviesa el país (Mempo Giardine- rece una autora nacida en el 1938 lli. últimas dos décadas del siglo XX. Chile. así puede leerse citan a Rodrigo Fresan (del 63. Octavio Escobar Giraldo chevska: leer y releer estas historias (62. estudio teórico/crítico sobre el esta- Como toda antología. autores de paí. Rocío Silva Santisteban (63. y que ahora se publica más allá de las ausencias señaladas. Carlos Cortés y para captar los múltiples centros de Rodrigo Soto (62.

130 todas. rigurosa tarea de su compiladora. personajes del cuento de Reina lada por Marchevska es una acaba. y los crudamente urbanos. «verdadera narrativa de la resis- están presentes: la ciencia-ficción. los sutiles y poéti. da Latinoamérica. esto constituye otro toques y hallazgos insoslayables mérito de Marchevska. la marginalidad. los de aven. más flojos pero con algunos escritoras-. por citar sólo algunos El acertado equilibrio entre muje. Luis Hernáez. estilos que puede leerse como una Diana Paris . tencia» -expresión que utiliza los cuentos fantásticos. Ahora sólo resta procu- continente suele poner como rar «convertir el desierto» y ya no marca de la producción literaria sólo como un modo de entablar una -el boom. los de un realismo crítico y los Péter Elmore. la locura. de los casi setenta que despliegan res y hombres se destaca como otro sus historias en estas páginas. «alimentar el repentino y floreciente dad de temáticas. la crisis polí. habrá más historias de lo que es en los últimos veinte años el imaginario narrativo de para ficcionalizar en nuestra castiga- Hispanoamérica. conforman este mosaico cos. Además de los mencionados tas y grotescos. los cuentos más psicológicos. los de María Shúa. Poli- y rasgos bien nacionales. Lejos de los cli. Giardinelli para la producción en turas. Jesús Díaz. otros. los que asumen forma de carta de cuentos autores de la talla de Ana o diario o memoria íntima. carpo Varón. pero que bien puede los idealizados en ambientes rurales extenderse a toda Latinoamérica. la identidad. el «macondismo». las obras de experimentados Ningún tema ha quedado afuera: autores y las de las nuevas voces la guerra. el conversación -como sucede a los realismo mágico-. la obra compi. Roffé. lo pilación: por todo esto es justo dar la infantil. las revoluciones armadas compartiendo la muestra de su país.sino como fe y estrategia: da muestra de la enorme diversi. pero el camino ya chés que la mirada extranjera al está abierto. la sexualidad. los realis. y la guerrilla. Quedan muchos otros escritores y el exilio. bienvenida a un libro producto de la tico-militar en toda Latinoamérica. la Argentina. escritoras por exponer su producción Este libro abre un gran abanico en cada país. fuertemente cargados de humorismo Bárbara Jacobs. la el meritorio y serio trabajo de reco- cultura de masas y el rock/pop. más arriba. o casi todas las expresiones. tas. Ricardo arraigo criollista y los vanguardis. común en algunas antologías donde emocionantes y fuertes algunos es nula o escasa la participación de cuentos. el arte. las relaciones familiares. Teresa Porzekanski. Reina Roffé. Chávez Castañeda. logro del volumen -dato no muy Variada escritura para disfrutar. tendencias y deseo de empezar de nuevo».

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Los palacios distantes, Abilio Estévez, sonajes. Victorio es un cuarentón
Tusquets, Barcelona, 2002, 272 pp. desalojado de su casa pocos días
antes de que se desplome el edificio
La nueva novela de Abilio Esté- en el que vive. Desprovisto de espa-
vez se adentra en la belleza de una cio en el que vivir, emprende un
Cuba rota y deshecha. A través de vagabundeo por la ciudad hasta que
las ruinosas calles de La Habana, el encuentra un lugar donde habitar: el
autor de Tuyo es el reino, evoca la Liceo en ruinas, en donde vive otro
nostalgia de una utopía y de un personaje enigmático: un funambu-
mundo definitivamente perdido. lista, obsesionado en dar sentido a un
El narrador de Los palacios dis- mundo que se desmorona, en restau-
tantes, con severidad y lúcido pesi- rar una belleza ya imposible.
mismo, reflexiona en torno a lo que Cuba será un país de extremos
fue Cuba en su pasado más inmedia- diabólicos y así junto a columnas
to. No en vano la novela está ambien- dóricas, cariátides, motivos art déco,
tada en un deteriorado teatro de La volutas modernistas, adornos bizan-
Habana, ahora terrorífica ciudad, tes- tinos, maderas preciosas, imperarán
tigo en tiempos de lo más granado de la desidia, el hastío, el desaliento, la
su sociedad y de su cultura. Desde miseria y la desilusión. Victorio,
los escombros del pequeño Liceo, Selma y Don Fuco forman parte del
Victorio pasa su tiempo recordando y infierno cubano, son seres sin arrai-
tratando de encontrar el encanto de go existencial, atosigados por un
las cosas, en medio de unas ruinas espacio que cada día se vuelve más
que remiten, constantemente, al hostil.
esplendor de La Habana, una ciudad No se omite la referencia a la
que suele desentenderse del ritmo revolución, incluso, irónicamente, el
habitual del planeta. autor hace que uno de los personajes
Quizá lo que más llama la aten- nazca en 1953, año en el que Fidel y
ción en esta novela es el empeño sus hombres asaltan el cuartel Mon-
pertinaz en ver belleza en las grietas eada. Sobre este recuerdo, Abilio
de los edificios, en el desmorona- Estévez es contundente: la revolu-
miento de los palacetes, en la ción prometió futuros ilusorios, fue
herrumbre de las ventanas, en los una falacia.
desconchones debido a la humedad Este teatro en ruinas se convierte
y al abandono, pero es que para en una metáfora de la Cuba actual.
Abilio Estévez el arte tiene encan- No sólo se habla de ruina física
tos que la realidad desconoce. Será sino también de ruina moral, de ahí
esa recurrencia a lo hermoso, mejor que la reflexión sobre la realidad
dicho, al empeño en restaurarlo lo cubana se realice en términos de
que dé sentido a la vida de los per- fatalidad y se sublime la destrucción

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que invade todo con la constante (1977) y tres importantísimas tra-
reflexión a la belleza del pasado. Se ducciones de poetas españoles al
establece un juego de contrarios inglés: Antonio Manchado (1978),
(fealdad-hermosura / recuerdo-olvi- Gabriel Celaya (1984) y Manuel
do/ interior, el teatro-exterior, la Mantero (1986), ahora nos entrega
luminosidad, el mar/ movilidad- este excelente y muy cuidado volu-
inmovilidad/ progreso-retroceso/ men sobre las obras litográficas del
amor-odio/ heterodoxia-ortodoxia) artista barcelonés Alvar Suñol
que agudizan el sentimiento de pre- Muñoz-Ramos.
cariedad de una ciudad, La Habana De acuerdo a la autora, quien no
que, a pesar de todo, ha sido la única sólo entrega su juicio aquí sino que
superviviente de cuatro largos siglos también el de muchos otros, Alvar
de fracasos, playas y derrumbe. Suñol es hoy por hoy, y después de
cuarenta años de paciente experi-
Aunque muy diferente de su prime-
mentación, el «maestro de la lito-
ra novela, Los palacios distantes es
grafía del siglo XX». Este artista -y
una minuciosa y barroca descrip-
«artesano», como muy bien lo
ción de La Habana gracias a su cui-
recalca Craige- catalán, nacido en
dado, preciso y seleccionado len- 1935, ha desarrollado una extensa
guaje, aspecto fundamental en la obra que incluye, además de las
narrativa de este autor. que este libro se preocupa, pintura
al óleo, acuarela, dibujo, grabado y
Milagros Sánchez Arnosi escultura. Por el conjunto de sus
trabajos, Alvar «ha logrado alcan-
zar un merecido lugar entre otros
grandes de la región: Pablo Picas-
so, Isidro Nonell, Salvador Dalí,
Joan Miró, Antoni Tapies y Antoni
Clavé». Este reconocimiento local
Alvar. Thirty Years of Lithography, y global -como diríamos ahora
Betti Jean Craige, Decorative Expres- en lugar de internacional- lo ha
sions, Inc., Madrid, 2001, 96 pp. hecho participar con sus obras en
numerosas galerías, en variado tipo
La profesora de literatura com- de exhibiciones, en colecciones, en
parada y directora del Centro para museos, por cierto sin dejar de
las Humanidades y las Artes en la mencionar los premios recibidos a
Universidad de Georgia, Betty Jean lo largo de su trayectoria.
Craige, quien cuenta entre sus tra- Alvar, como se menciona en este
bajos como hispanista un estudio de libro, es un artista bastante «conoci-
la poesía de Federico García Lorca do por coleccionistas alrededor del

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mundo». Esta es quizás la clave se tiene una bien ponderada sem-
anecdótica del origen del libro de blanza biográfica, una precisa con-
Craige, ya que es ella misma una de textualización histórico-artística de
los más apasionados entre aquéllos. la obra de Alvar, junto a la síntesis
Sin embargo, el seguimiento que ha de la unidad y multiplicidad de su
hecho Craige de la obra del artista proceso creativo -en el cual la eti-
catalán, sobre todo de la sección mología de la palabra litografía
litográfíca, no ha estado guiado por cobra todo su sentido (artesanal,
la adquisición y el disfrute personal cosa que Alvar pretende mantener
de su arte, sino más bien por un viva)- y, por supuesto, al catálogo
espíritu generoso que ha buscado pormenorizado de sus obras en el
promoverlo y compartirlo. De allí género.
que haya organizado visitas, pre- Su capítulo «Litógrafo» da deta-
sentaciones y exhibiciones para el llada noticia de cómo Alvar comen-
Museo de la Universidad de Geor- zó en París y bajo la inspiración que
gia, siendo por ahora el libro la cul- le causó la obra de Marc Chagall -a
minación de esa tarea autoimpuesta quien no imita sino que sigue en el
como lógico camino de su admira- abandono de la «verosimilitud natu-
ción, la que puede ser también des- ralista»- a producir una obra lito-
crita como invitación para que otros gráfica que con el correr de los años
entren en diálogo con la obra de llegará a ser reconocida como
Alvar. «única», donde constantemente se
El libro de Craige cumple varias encuentran «figuras [etéreas, en
funciones en una sola publicación. especial un rostro romanesco que
Es ante todo un «homenaje a un representa la humanidad] flotando a
hombre maravilloso y a un artista través de un espacio delimitado
fenomenal sin el cual la historia del por emblemas de la vida española:
arte contemporáneo no estaría com- interiores domésticos, instrumentos
pleta». Un homenaje que en ningún musicales, fruteros, floreros, palo-
momento sacrifica el rigor de las mas, cielos de aldeanos». Todo esto
observaciones teórico-estéticas acer- en una atmósfera de «gozoso liris-
ca del trabajo del artista, como por mo» -tal como lo precisara María
ejemplo todas aquéllas que dedica a Fortunata Prieto Barral al presentar
definir y comentar la «imaginería» a Alvar en 1970-, lo cual no le resta
reiterativa presente en el conjunto un cierto tipo de compromiso social
litográfico, la que desde 1970 ha que se da a partir de Alvar como
venido expresándose en el desplie- creador. Por eso Craige vuelve a
gue incesante de un puñado de imá- citar a Prieto Barral para puntuali-
genes rectoras. Por el contrario, en zar que hay que verlo «más como
las páginas introductorias de Craige guardián de valores universales que

. De allí que las páginas intro. amor familiar. en sus sesenta «goza de fama en el Felipe Segundo es. marcó los destinos del con- bien prolongada exhibición en libro tinente latinoamericano luego de su y catálogo. Heredero de espacio. Abel res y hábitos de la gente simple. catalán defiende y ofrece con su tra. de la obra litográfica del ingenio azucarero fundado por su completa de Alvar Suñol. bante nombre de monarca destrona- dos Unidos] y afecto en su patria do. el vino. de la vida de Abel Posse. pertenece a En suma y para concluir con lo esa élite criolla de finales del siglo más importante: aparte de ser éste XIX que. los valo. Luis Correa-Díaz ductorias de este libro concluyen con unas tituladas «Guardián de valores universales». calidad de artista como de indivi- duo». ya que esta parti. El protagonista de El inquietante día bajo. en las que Alvar está pasaba en sus tierras. quien ya padre en la provincia de Tucumán. que como. «un iconoclasta o artística y de la pasión por una obra un revolucionario. el compartir el pan y 263 pp. la alegría que traen la música y otras En el marco de la Argentina artes». selectivos por razones emancipación de España. que ve en lo foráneo un Betty Jean Craige es al mismo tiem. lujo. modelo de perfección. el Posse. que contrasta- siempre implicado hasta en los más ba con el vivo interés que tenían por pequeños detalles. Emecét 2001. derroche y una de los temas en sus sucesivas etapas ausencia de curiosidad por lo que de producción.134 como un inconformista». po el testimonio de una amistad remarca Craige. de espaldas a su herencia una necesaria (en inglés) y muy mestiza. tanto sea en su cuyo ángel la distingue. con su rimbom- exterior [especialmente en los Esta. lo que ocurría en las grandes metró- cipación total es lo que el artista polis ultramarinas del viejo mundo. donde la auto- ra enfatiza que la obra de Alvar se ha ido haciendo cada vez más una forma de «celebrar la vida. el placer de los sentidos. el libro de y feudal. todo lo cual se observa ya depauperada y caótica de hoy en día desde los títulos de las obras (por no resulta nada fácil hacerse una idea ejemplo: Les Plaisirs de VEsprit / de lo que fueron las oligarquías his- Les Plaisirs de la Terre) y en la panoamericanas de finales del siglo composición plácida y placentera XIX: riqueza. Buenos Aires. un hombre destinado a perpetuar debido a sus logros en todas las la tradición de un orden aristocrático artes que ha practicado». El inquietante día de la vida.

unido a la cés atrae. ante la cual el aristócra- inmigrantes europeos a la región.forman parte de terrible. Felipe. seguir la estela luminosa de Rim- lidad de la élite criolla. reaparece en de la familia. el único propósito de hallar a Rim- laire y. la comienzo de la llegada masiva de tuberculosis. decantando y que lo lleva a conducir pe Segundo y su familia -el autorita. baud aparece en la vida de Felipe al Abel Posse recrea los vaivenes de la mismo tiempo que la huella de una sociedad argentina del momento. que le lleva a visitar a Verlaine y a nión para los tucumanos afrancesa. figura de Arthur Rimbaud. El descubrimien. a Felipe Segun- admiración que los criollos sentían do porque ve en él el símbolo de por la cultura francesa. rismo. afán Felipe Segundo. retratados por medio de Feli. quie- dos: en él sólo se habla en francés y nes le informan que Rimbaud está se leen y comentan los libros que. y. el desconocimiento de El inquietante día de la vida en la lo autóctono y el valor excesivo otor. cuya lectura será para Felipe como llegando incluso a descender por el una revelación. baud. recorre El Cairo y Alejandría. que se erigió contra la sociedad de El sentimiento de rechazo hacia su tiempo. Baude. amigos. aceptar medi- ción. El siniestra enfermedad de la época. en un viaje que del protagonista. vivir lo que le resta entregado a per- los rasgos más salientes de la menta. Alberdi y Sarmiento. el desarrollo y la educación del carse y padecer el aislamiento al que pueblo protagonizados por Roca. sobre todo los de Rimbaud. Entre los mismos realiza el límite de sus fuerzas. opción por la que se termina poder. la defensa de La utopía. por tanto. son sometidos los tísicos. es llevado nuevamente junto . como una invitación Nilo y a adentrarse por el desierto. que nunca se atrevió a manifestar. Felipe vida para siempre. por medio de sus to de la palabra luminosa de Rim. tino realiza de la oligarquía criolla. en Egipto ejerciendo como trafican- desde París. la intolerancia. con destacan los de Víctor Hugo. les envían por encargo te de armas. este sereno aristócrata y cambiará su espejo anhelado de sí mismo. motivo recurrente en la sacrosanta religión y de la unidad la obra de Abel Posse. se desvanece y. La figura del poeta fran- la tradición española. la segunda. sobre todo. que detenta el baud. al viaje que alterará la existencia de En su búsqueda de Rimbaud. 135 Con una prosa vivida y fluida. l'enfant gado a lo europeo. el bohemio por excelencia este fresco. un antiguo profesor del poeta. fundado por noticias de Rimbaud en París. los ta se plantea dos posibles alternati- apasionados debates sobre la tradi. Este explica su interés por obtener El Club Monteagudo. vas: la primera de ellas. sus pasos hasta París. completa la una rebeldía que llevaba adentro y caracterización que el escritor argen. es el punto de reu.

533 pp. Louis Menand. das y sustanciales. La utopía de la mientas que los seres humanos utili- bohemia. sino como herra- en el seno familiar. de sus sueños de perfec. nada parece menos metafísico que esta línea de pensamiento que se reclama de cierta tradicional y carac- El club de los metafísicos. fundamentos inamovibles del orden ción y de libertad. si hay que pensar con inde- mitos del cine: los Estados Unidos pendencia del Estado. volver a la granja de La Roche para pero no como entidades consolida- morir junto a su madre.136 a su familia tras un viaje que lo con. en la última código de esta moderna intelligent- fase del cáncer que lo acosa. hemos de evitarlas o enca. en se en ese perpetuo tráfago convulso cuanto al asunto del libro. Dewey -el autor entabla un Paralelamente Rimbaud. por ejem- no. evitando perder- lectuales participaron en ella y. Barcelona. En efecto. o en justificaciones trascendentes de la sociedad. las ideas se legiti- violenta. lo orteguianamente: por su encama- . parti- la guerra civil. Historia de terística actitud filosófica anglosajo- las ideas en América. a la vez. Simplemente. algunos de estos pensadores fundaron en enero de 1872 el Club Metafísico. Dependen de quienes las ejer- Rimbaud y anhelada por Felipe cen y del medio donde nacen y pros- Segundo. Ambos. por su eficacia dinámica. imperiosas en su poeta y hacendado.cipando y. adquirie. regresan a morir objetiva realidad. en del hombre.utilitarismo de Stuart Mili. las iglesias y se refundan para la modernidad con las corporaciones académicas. William James.llamado capitalismo. A través de algunas obras señeras duce primeramente a Francia para -Wendell Holmes. Inmaculada García Guadalupe Irónicamente. Desti. se juntan en El inquietante peran (o decaen). Por decir- la buena marcha convivencial. y no por rarlas de modo que no entorpezcan su carácter de inmutables. No han de malo- día de la vida como un fracaso más grarse convertidas en ideologías. luego ser embarcado a la Argentina. llevada hasta sus últimas zamos para resolver nuestro mundo consecuencias por parte de Arthur social. 2002. Peirce. na: el escepticismo de Hume y el traducción de Antonio Bonnano.se. Si hay que desconfiar de nues- tras convicciones porque pueden ser Lo sabemos hasta por ciertos erróneas. plo. pide sia norteamericana: las ideas existen. nada puede ron un par de fuertes convicciones: reclamar la metafísica para su domi- la certeza es bélica y la verdad es nio. Si queremos vivir y pensar man por su capacidad para adaptar- en paz. Muchos de sus inte.

Blas Matamoro . la ha construido en declara cancelado. saber. no por su consis. Creemos que podemos saber que levanten la mano si se consideran y creemos que somos libres para capaces de filosofar sin metafísica. pero saber es un deber tanto como un derecho. no deja de observar la pecu. 137 ción en creencias. Menand expone su tesis con aco- tencia ideal. religioso como una secularización de Entre dos guerras. la deuda humana hacía el Creador. matemá. Luego. con el objeto de hacer desfilar liar manera americana de vivir lo a sus personajes en plan novelesco. lista. dótico. con toda su simpatía por vivazmente. hay un repliegue fundamenta- cer el mundo porque Dios. guos maestros de la América clásica. tienen vigencia estos principios. como quiere Para terminar. vuelven los anti- armonía con un afuera indetermina. ruego a los presentes Peirce. Quizás abusa de lo anec- la cosa. Nuestra mente está hecha para cono. Pero. dado que el comunismo se tico supremo. la civil y la fría. do y dotado de sentido. pio de datos que despliega diáfana y Menand.

tertulias políticas. los radiodiarios y desde su casa. que primero respondió a yó hasta qué extremo la radio.gol de Zarra descrito por el épico gonzarse de disfrutar de sólo la Matías Prats-. Armand Balsebre ha comprimi- para caminar un poco y ser especta. los consultorios sen- nológica: la radiodifusión. donde junto a James M. y ya en tiempo de libertad. modismos del habla y un de manifiesto cómo el hombre que juego muy concreto de relaciones se aplicaba a estas agudezas no intu. y en torno a su sentencia: «Si no se toman la moles. men II (1939-1985). universal. los radiodramas. allá. Armand Balsebre. cuya tendencia parece aún critica frecuentemente como depor.dimiento idóneo para informar. formar a su clientela.retransmisiones deportivas -aquel las.cronología circulan doctrinas estéti- tia de ir a oír a su orador favorito. Volu.138 Los libros en Europa Historia de la radio en España.do en dos volúmenes la historia de dores». radioescuchas que por atletas.más admirable cuando se las com- tistas. Seguramente debieran ser para con aquellas que hoy predomi- más criticadas por comodones nan en la pequeña pantalla.democracia. les. «El joven timentales. En esta línea. las charlas pro- de entretenimiento otra novedad tec. quien llegó a partici.social de la radiofonía. tendencias de cuño profe- qué deba venir el orador hacia sional -ocasionalmente academiza- ellos». A tales personas se les cioso. Madrid. apunta a ser un mente reflejó los sonidos de la medio masivo. cas. intervino. dando un paso más Cátedra. un proce.políticas. las atleta -leemos en una de sus Char. el protagonismo de un proceso his- contundente. hábitos sociales. las sintonías musica- mitad de una comedia o un drama.pagandísticas. queda das-.debiera verdaderamente aver. desde la voz de la dictadura y posterior- su primer diseño. entretener y. la radio en España. A través de lo citado. A esta tri- ple faceta corresponde esa función Chesterton. 2002. que se forta- par en un proyecto cinematográfico lece en un país como España. Barrie y otros muy tempranamente pasó a ocupar compañeros de letras. Balsebre . podría disfrutar de otras fórmulas del contrapunto noti- toda la obra. novedades verdaderamente no comprende por técnicas. 512 pp. las cuando caminando hacia el teatro. ya Con excelente acopio documen- que ni siquiera lo son bastante como tal. en la polémica que tórico en el que no han escaseado arreció al generalizarse como medio los partes de guerra. Y a modo de conclusión.

Claro que el etapa del desarrollismo y los deslin. Una oje. bien. abriendo un espacio y aliento. quede autarquía (1939-1951). En este término. hombre artificial. 139 ha dado un saíto por encima de Frankensteiniana. que iba a divino. Pilar Vega Rodrí- ada sobre este segundo volumen de guez. Veamos: con su diseño de que recorre.y los hijos de hombre y un elogio inequívoco. Madrid. dancia que existe entre ese espéci- dad y consistencia de todos sus men único -carece de genealogía y componentes. pesquisa. luego tan enriquecida por el comentario personal y por un Hablando estrictamente. por la falta de concor- periodos. No se requiere otra explica- biblioteca que analiza el tema. Cuando le es un género como el serial. y ocupe su lugar una ciencia que. En la escasa mujer. es la lísticas que propició la administra. el relato de Shelley no es el . por la cali. concursos y retransmisiones futbo. Tecnos-Alianza Edito- su obra acredita lo completo de su rial. no tanto por un mero podría alegar que el autor asume rechazo estético. y cualquiera otra difícilmente duda esta obra permite juzgar con alcanzaría a describir mejor el renovada exigencia otros estudios extrañamiento del monstruo. Frankenstein no sólo es un pionero relata minuciosamente el devenir de de la biomedicina. el auge de accesible esta labor suprema. la entrega obtiene progenie. pues des predemocráticos (1962-1975). por usar palabras de Borges. la cria- anecdotario que se presta a la oca. 2002. aunque en este caso la facul- demostrar su importancia en emiso- tad creadora requiera cadáveres y ras como la SER. del surgimiento de un nuevo princi- y el tercero. kenstein permite que. asunto revela otra dimensión. Se complace aquí Shelley que merece ensancharse con mayor en destacar el horror que causa la detenimiento. Hablamos ción de Arias Salgado (1951-1962). No obstante. Ahora críticos sobre la radiofonía española. tura literaria ideada por Mary She- sión. ambientado en la pio: la vida sintética. culminando gista y nacional-catolicista de la el grandioso experimento. sino por su incon- una brevedad que no aplica a otros secuencia. lley es un producto de la soberbia Tres son los principales tramos humana. se Criatura. el la radio musical y el surgimiento de sabio también usurpa un atributo la radio informativa. el segundo eliminada la fecundación ancestral sintetiza la radio de los seriales. sin ción. promesa de un milagro. Un breve epílogo quizá galvanismo en lugar de barro explora la identidad del medio entre 1975 y 1985. La tragedia del muchas otras monografías. el doctor Víctor Fran- radio que se dio en la España falan. El primero describe la laboratorio.

la autora acierta a la hora de método experimental no pudo dar sugerir las variadas lecturas que pro- una tibia réplica a esta fábula hasta vee el texto de Shelley.y tampoco indica Dejando de lado alguna que otra la novela que primero barajó esta . el científico miento atraviesen todo el ensayo. Tal vez ampliado en Psychophysiological esto sirviera para apostillar la obra Aspects of Spaceflight (Columbia más famosa de Mary Shelley. pp. Harold Morowitz calculó cuánto Por ejemplo. hay otras tentati. («nuestra cultura occidentalista vive to o El primer amor de Carlos I dos afincada en el presente irresponsa- de sus formulaciones más primiti. decoro académico. En realidad. lado a quien popularizó el concepto kensteiniana: la glosa literaria y -David Rorvik en As Man Becomes filosófica de tan influyente figura. University Press. luego de hacer seres humanos». Como es el término: Manfred Clynes (una obvio. Rodríguez se adentra en el género dos. o no puede. innecesaria génesis. Kline. No obstante. Toda una incita. 26-27 y 75-75). métodos menos caros y más seguros 1960. Machine (1971). pero deja de empeño que ahora aborda en Fran. de la novela gótica. sept. afrontar vas y evocadoras: el golem y el las perspectivas del futuro») y deter- homúnculo de la mandragora. Lo cual no signi- Mediada la década de los ochenta fica que la exhaustividad y el deteni- del pasado siglo. cuando Alexis Cairel habituada al estilo doctoral.140 primer borrador literario de la bio. Ya Ludwig Achim Von para el desarrollo de sus argumentos Arnim describió en Isabel de Egip. creci. y lo hace con vas que fomentan el ensueño. el artícu- inspiró a Cari Sagan una expresión lo que ambos titularon «Cyborgs feliz: «Afortunadamente hay otros and Space» (Astronautics. De igual samente Pilar Vega dedicó el texto modo. la investigadora mencio- humano. la mezcla recién adquirida errata lo renombra Clunes) y Nathan no podía repetir los prodigios del S. y ello fuente de ese neologismo. ble y no quiere. y sus cuentas ascendieron na a los dos científicos que acuñaron a diez millones de dólares. Preci. el ción). Elocuente y el año 1910. defiende que el escritor Mary Shelley: la gestación del mito Damien Broderick fue el primero en de Frankenstein (1999) al mismo emplear este término. un «genial» escritor de ciencia-fic- ción al asombro. 1961). Vega ensayó los primeros cultivos de teji. no siempre equi- do por efecto de las lágrimas de un libradas (considera a Brian Aldiss ahorcado inocente. minadas efusiones. al tratar la cuestión del costaría reunir los constituyentes cyborg -contradicción de cybernetic moleculares que integran un ser organism-. digresión apocalíptica. pero opta por no citar la ácido desoxirribonucleico.

un baila- sión. empieza hoy a ser valorada). en compañía de tramas». Barcelona. en otros descubrir la Barcelona de los 70. cuya abarca los últimos treinta años de la influencia en el filme resultante historia española. la vio- reserva de datos. acredita una meritoria pero. (Inciso: Robert Florey. explica en esta primera novela. pero. Francisco Casa- -The Clockwork Man (1923). un criminal. y eficazmente ambientada filósofo. Por suerte. Es comprensible que analice el y Un enano español se suicida en Frankenstein (1931) de James las Vegas. y en febrero de contratado previamente por la Uni- 2003. disponemos de otra ver. En noviembre vimos la segun- méntales. la sobrevivencia. Mondadori. primera entrega de Whale prescindiendo por completo una trilogía titulada El día del de valoraciones estéticas. 2002. V. da: Viento y joyas. Odie-. esto es. determinó su manera de percibir la dad con que en los prolegómenos de existencia. la hipocresía. apartados. la muerte. el cinismo. trata de avisar al se perdió. también. de E. simulacros de Philip K. Consecuencia creen que está implicado en la vio- adversa del numeroso inventario por lación y asesinato de la. Su búsqueda se conver- como éstos deslucen algunos pasa. 1963) autor de El triunfo. Watusi («el rey del ritmo. subraye su te de la vida del protagonista-narra- ambientación en el siglo XXIX. Quédate po. un mercenario. «El acerca de la película de Paul Wege- día del Watusi» es el más importan- ner. Algo similar sucede cuando examina la Francisco Casavella (Barcelona. bien lejos de ese cando para arreglar cuentas ya que desmedido porvenir. «Es dor porque lo que vivió en ese día divertido -aclara. el desen- Guzmán Urrero Peña gaño... . sobre todo. la tercera: El idioma imposi- versal. durante el unos cuantos matones le están bus- siglo XVI. un Wegener. si bien ese filme su amigo el Yeyé. hija del jefe catalogar. Todo un proyecto narrativo que rodar dos bobinas de prueba. 141 idea en su más moderna intención Los juegos feroces.notar la generosi.. El golem (1914). faceta cinematográfica del estereoti. el sexo. el miedo. vella. hecha en 1920 por el propio rín. pues pre- Watusi que fue apareciendo poco a fiere detenerse en los resortes argu- poco. tirá en un recorrido que le permitirá jes de una monografía que. la pérdida. llegó a escribir un guión y a ble. Algo El título general de la trilogía se más desconcertante resulta que.») de que en el ghetto de Praga. El 15 de agosto de 1971. Dick. acaba de publicar Los juegos feroces.. deslices y omisiones del hampa. ni abarca en la síntesis los 297 pp. lencia. la ficción utópica se anticipaban las Fernando Atienza.

memoria» que. sin protesta. tampoco. 415 pp. La Esfera de los Libros. cuenta con juic. la elección del punto za. estética. los dos son inmigrantes y. Es. Pero con buenos resul- fondos permitirá a su autor desvelar tados. 2002. Espere- sobre su vida y sobre la trayectoria mos que las sucesivas entregas man- política de España. Su relato de Barcelona uno de los rasgos más constituirá una crónica negra de destacados. en su hacen obligada la lectura de este periplo urbano. abundando en los múltiples registros del idio- ma. las magníficas descripcio. un tabú en nuestros estudios histo- . El propio autor confiesa unas vidas extremadas que descono. sumido en el tedio. Francisco Casavella ha llevado dos en 1971. Este descenso a los bajos tan pequeña. mag- informe que le servirá para meditar nética y llena de matices. La figura de la reina de Castilla nes de tipos -hay que destacar la Isabel de Trastámara sigue siendo fuerza que irá adquiriendo el Watu. Fernando dad. de un tiempo pasado y de una ciu- ne en el mundo marginal. Barcelona. todos estos acontecimientos ocurri. se relacionarán con libro.. que es una ciudad literariamente cen la ternura. la leyenda negra argot de la delincuencia. bula. sin as viven en las chabolas de Mont.142 Barcelona es una ciudad muer. el consuelo de un futuro mejor. la descripción lo más bajo de la ciudad.y ambientes. momento en el que se desplaza la delincuencia» y ha recibe el encargo de escribir un conseguido una novela sólida. tengan el mismo nivel de exigencia Hay que destacar el personalísi. Atien- sivos diálogos. Historia. su literatura «a los barrios a los que pués. los expre. en 1995. hecho que convierte la prosa de esta novela en un potente entramado estilístico lleno de sugerencias y aciertos: el ágil y acertado uso del Regina Beatissima. Juan G. amargado y sar- cástíco. «destruida. sobre todo. En una novela como Vida una red de intrigas políticas y finan. la desolada visión ta y corrompida. mo estilo de Casavella que no duda en enfrentarse al lenguaje de una Milagros Sánchez Arnosi manera precisa y eficaz. veinticuatro años des. cieras. Madrid. privada de José María de Sagarra. espacio del hampa más canalla.. de Isabel la Católica. Casavella se detie. para ser alegría. de vista de un narrador escéptico. si. sonám- Atienza y su compañero de correrí. los buenos ratos y la «demasiado bien contada. están todos los tratamientos que se Fernando Atienza rememorará han dado después a la ciudad». corrupta.

posible. enfrentarse a la . las escamotean o se falsifican documen- razones reales de su matrimonio o tos esenciales y hasta. simplemente tejidas a partir de el autor del libro que comentamos aquellos testimonios que podrían se atreve a proclamar abiertamente confirmarlas. si nos pregunta. Esa desafiar a la casi obligada aceptación actitud suponía la cuidadosa cimen. su trayecto. con la excusa su estrategia para alcanzar una de la verdad doctrinal en ristre. «aun mo.de tener que sobrevivido hasta nuestros días. datos que dificultan y neutralizan mos por todos los documentos sos. de certezas a medias. cualquier asomo de sincera objetivi- pechosos que han desaparecido. se destruyen datos. se Corona de Castilla que en modo tergiversan evidencias que pudieran alguno le correspondía. A lo largo de los últi. atribuidas a su imagen emblemática. dir de loas y «botafumeiros» y Atienza hace especial hincapié en seguimos. su manipulación a cuestas». «Desaparecen pruebas nos planteamos las razones profun. elevada a los altares. Sin embargo. que nace de su persona y que ha a conciencia -escribe. greso. -afirma-. vos y que la consideran digna de ser resultaran éstas ciertas o. transformar la opinión mayoritaria- mente nos percatemos de que los mente aceptada. virtudes patrias reconocidas y. la segunda. en cierto sentido. la libertad y el bienestar de El autor de Regina Beatíssima sus subditos. tación de una personalidad colectiva mos cinco siglos se cuentan a miles determinada que. paso a paso. fuera resumen de todas las virtudes man sus virtudes a niveles superlati. autenticidad. se das de determinadas muertes. una vez despojados de que no es oro todo lo que reluce. los de comportamiento impuestos ción política de gran envergadura por las ideologías dominantes. y la realidad que se escondía detrás y pone manos a la obra para demos. que siempre desconfiemos de su nado y llegó a constituir toda una verosimilitud. aun- que sobrepasó los límites de su rei. negando cualquier rasgos de su trayectoria histórica no oportunidad al planteamiento de una sitúan a Isabel la Católica entre ese nueva manera de interpretar esa His- escaso grupo de gobernantes que toria que siempre se aceptó con toda sacrificaron su bienestar por el pro. otorgar callando y aceptar los mode- do la cabeza visible de una opera. 143 riográficos. idea de que Isabel fue y sigue sien. asumir el actitud ideológica que muchos han riesgo de pecar de traición contra las dado en llamar nacional-catolicis. si dad histórica. si nos atrevemos a prescin. los trabajos y biografías que procla. sin que importara demasiado su trar que. la manipulación y tergiversación de ria política y vital. Atienza profundiza en la más que dos actitudes: la primera. llega a la conclusión de que no caben Juan G. en su caso.

hasta que na. sabiendo integrar en una uni- parámetros objetivos». que puede llegar a atesorar un Esta- fabricada que inventaron «ad maio. y la expulsión de los judíos. dad esencial todos los factores En su «leyenda negra de Isabel vitales: políticos. establecer y mantener en sus estruc- sores de unos idearios políticos y turas un auténtico equilibrio institu- religiosos difíciles de asumir desde cional. tradicionales. Atienza destaca como. sino las dudas. que. se hizo realidad el duro integrismo con el primer conato de desarrollo religioso de Isabel y de sus mento. habría de tomar el acontecer de tierras donde habían convivido las España a lo largo de los quinientos tres religiones del Libro. El autor de Regina Beatíssima lica sino también de inteligencia. supuso un trasvase vital eL inicio de su unidad nacional bajo que. quinto centenario de la . la ruptura política y la de un conato fue presionado a desaparecer». con la aquiescencia políti. con todas sus vicisitudes. licos. estable.144 Historia académica exponiendo no que reconocer que no fue lo sufi- sólo sus evidencias. a finaliza su trabajo apuntando una Atienza no le queda más remedio fecha. lica. la realidad que El libro que comentamos analiza desvela el epitafio tumbal de Fer. Reyes Católicos. se desarrolló duran. cientemente grande al carecer de esa las sospechas y las conjeturas que alta visión de futuro y de ese genui- apenas permiten dejar que escape no sentido de la grandeza efectiva entre sus resquicios la aventura pre. sociales. co. la exclusiva dictadura de la fe cristia- te aquel tiempo preciso. con el práctico fin de la sus restricciones y sus enfrenta. económicos y hasta la subida al trono de los culturales que lo componen. 2004. de convivencia religiosa que había A pesar de que sus panegiristas marcado el devenir histórico penin- incondicionales siempre han tenido sular desde los tiempos de la pax a la reina Isabel como un modelo. teocrático soñado por Isabel la Cató- ca de un Fernando que siempre res. romana. presencia islámica en la Península y mientos. sos. can el sentido de un instante históri- «Los reinos peninsulares -afirma-. con todas Granada. pero también el rumbo que fueron. do cuando sus dirigentes logran ren dei gloriam» los patéticos defen. tres acontecimientos que mar- siguió constituyendo una realidad. religio- la Católica». al menos. no sólo de piedad y ortodoxia cató. con detalle los tres acontecimientos nando III el Santo -el concepto del clave del reinado de los Reyes Cató- reino de «las tres religiones»-. universal de la idea del imperialismo res. con paldó sus decisiones doctrinales. la llegada de Castilla a América. años siguientes. Los acontecimien- ciendo entre ellas una suerte de tos en cuestión son: la conquista de osmosis espiritual que.

El narrador manifiesta heroísmo ha sido ya sobradamente que el oficio anterior de don Juan puesto en cuarentena por los pocos Sebastián fue el de hacer contraban- que han buscado con sinceridad el do de un país a otro. regio -señala-. hizo nueva manera de juzgar la historia posible el éxito final de la arriesga- y el pasado de unos héroes cuyo da travesía. por dónde. hasta que se triunfo de la verdad». 199 pp.petición que le hizo su subdito ca. el autor de Juan Sebastián Elcano Magallanes de aumentarle la pen- hace que el relato del primer viaje sión. Temas de Hoy. y que vuelve a asombrar ahora al dos por el catolicismo más exacer. sa. «Mien. Madrid. o casi nadie. con hazaña fue española y no portugue- destacados toques de originalidad. La excepcional inteli- badamente fundamentalista. José Luis Olai. que desestimó la fías y en el género de novela históri. ni tan siquiera a los capi- tanes de las otras naves. lector actual. Está nista indiscutible de una hazaña que en juego la gloria de una aspirante dejó atónitos a sus contemporáneos a santa cuyos méritos son defendi. cuidadoso en tras los niega taxativamente una el vestir y parco de palabras. las espadas de la Elcano aparece como el protago- santidad permanecen en alto. que en total Con el dinamismo y la emoción eran cinco.el rey don Manuel. enroló. tán y del mismo cardenal Cisneros. Veterano en biogra. Magallanes se desligó . acu- un joven marinero que participó en sándole así de ladrón. En cuanto a por qué la el libro que comentamos cuenta. en la conquista de Oran y más tarde se sumó a la histórica expedición del marino portugués. a las órdenes del Gran Capi- Un interesante y ameno estudio. 145 muerte de la reina Isabel. gencia de aquel vasco. llamadas Trinidad. cono- Juan Sebastián Elcano. pero no les decía historia. La mayor cía las intenciones de Magallanes: travesía de la historia. 2002. El marinero cuenta que cuando en tierra sevilla- na decidió embarcarse con don Juan Sebastián. Concepción. el narrador nos recuerda que fue cómo se llevó a cabo la mayor trave. nica epopeya de navegar por mares tras se acerca el nuevo centenario prohibidos.sabían que iban en busca de la ruta zola. en esa titá. mien. crítico y polémico a tope.debido a la torpeza de Su Majestad sía de la historia. nadie. Santiago. San de una gran novela de aventuras pero Antonio. Ante semejan- la fascinante expedición. Victoria y ajustándose a la veracidad histórica. nombres para la de ías especias.te ofensa. y para colmo le pidió cuentas alrededor del mundo sea narrado por del reparto del botín de Teduest.

tres por banda. decidieron reali- . Zamal. sin fin. a remo avistaron el nuevo océano.146 públicamente de su condición de días de noviembre de 1520. espejos ron la escasez. las naos que bautizaron como Pacífico. Arteche. Y eso. tijeras. Siete meses Finalmente. lante encontraron la maravilla de ses de adornos. lombardas. fue lo que le costó la vida el les amotinados. del hambre y el mar pequeños y grandes. la Tri- de los dos mares. culebrinas. Y por si los salvajes las islas -la de los Ladrones.abarrotadas de belleza: también iban bien dotadas de piezas corales. por la iban provistas de enseres de trueque suavidad de sus aguas. del estrecho. braza. cho a las Molucas que era su desti- y los marineros bien enteros. Después de dos días de navegar Como no se trataba de conquistar. José Luis Olaizola se documenta La misma descripción se satura bien con el contenido de los diarios de tragedia con el frío helador y la de Pigafetta y del contramaestre falta de provisiones pero. seis remeros. entu- la intervención del escribano Ezpe. de laciones corporales. con el motín y las consiguien. y en lugar de ir dere- cisaba de todos sus buenos pilotos. a saber: del gozo del descubrimiento volvie- cuchillos de los peores. tes detalles. que no se lleva. los importantes trabajos de J. y Elca- La descripción de Olaizola se no a la caña. y no no. con su travesía. escopetas y ballestas. collares. hasta que mucho más ade- letes. encontrando a su paso. y ron a cabo. que En el viaje de regreso a España duró casi un mes. previendo la llegada al final órdenes del emperador Carlos I de del estrecho. peines y diversas cla. Pero después del gusto de los indígenas. tomó la resolución de ir de una sin piernas o sin brazos. decidió cam- que para dar con la Mar del Sur pre. jugosos frutos y de artillería. siasmado por la abundancia que iba leta quien razonó al capitán general. palmeras. gracias a así cuenta cómo Magallanes. Maga- subdito portugués y se puso a las llanes. en su totalidad. Melón y C. la descripción rebo. En los últimos nidad y la Victoria. sobre Albo que están llenos de interesan- todo. falcones y todo tipo de provisiones. al sino de mercar especias. por fin. También sigue de cerca tes sentencias de muerte y de muti. mandó una chalupa con España. para doblar un cabo llena de colorido con el ambiente tras el que había de estar la Mar del del interior de las cinco naves. biar de rumbo. 27 de abril del 1521. Clavería. la de no se avenían a esa clase de tratos. y con el encuentro las dos naves que sobrevivían. Elcano que era uno de los principa. Sur. A. después. Gracias a isla a otra por el regalo de recibir esta reflexión práctica se salvó sumisión de sus reyezuelos. la tripulación superviviente sa emoción con el descubrimiento llegó a las Molucas.

ni comete el error tantas veces repetido de identificar edición Isabel de Armas y escritura diarística.siete diarios publicados en el siglo gráfica española: el del diario ínti. Aix~en Provence. Al tomar el mando la inexistencia de literatura memo- de la suya. Luis Felipe José Romera Castillo y de Anna Vivanco. por la que nos damos cuenta del enorme volumen submarino del dia- Le journal intime en Espagne. de César González Ruano. 420 pp. Rosa Chacel y Jaime Gil . ñola no es una excepción tampoco En el apasionante y apasiona. dirigido a La autora no ha pretendido hacer todos los públicos. publicaciones de Guy Mercadier. La Victoria con dieciocho escribieron siempre muchos.XX (Miguel de Unamuno. está por hacer. una escritura que no supiera que lo era. pues es consciente de que esta el humor y hasta para algún enredo historia ni es posible ni aconsejable galante. ficie. pues los textos conocidos o editados deben ser con- siderados como la punta del iceberg. pues. Corrado nos enseña el largo y difícil camino de un género a El libro de esta profesora de la la conquista de la consideración Universidad de Clermont-Ferrand social y el reconocimiento literario. pusieron fin al falso tópico de la otra se salvara. hay espacio la historia del diario íntimo en Espa- para el rigor histórico. aunque se hecho. como se sabe. ña. Danie- rio íntimo. demacrados y sin fuerzas. del que había zarpado tres hacer evidente que la literatura espa- años antes. lo sabía escurridiza e invisible donde las por las cartas. Corrado consigue el objetivo de meda. Dionisio Ridruejo. son pasajeros. otros. Estaba pen- el mometno de poner por obra lo de diente hacer lo mismo con los dia- que el mundo es redondo». (Francia) viene a colmar uno de los El cuerpo del trabajo lo constitu- vacíos más notables que quedaban ye el análisis pormenorizado de en el estudio de la literatura autobio. El libro de llegó al puerto de Sanlúcar de Barra. Antes que la historia del diaris- 2001. para que si una Caballé con Narcisos de tinta. En los últimos veinte años. No es rios íntimos literarios. 147 zar una ruta distinta. mo español. la aventura. Publica- üons de l'Université de Provence. en este género. las Camprubí. do trabajo de Olaizola. Elcano dijo: «Es llegado rialística en España. entre de ellas topaba con los portugueses. pero nadie lo había haya. hacerla. que nunca sale a la super- lle Corrado. La historia defi- nitiva. Zenobia mo. si algo así es posible o necesa- rio. muy pocos los editados.

publicación de un diario y la singu- nos. ¿algún editor género a partir de los años setenta. ni se cita. Ignacio las modificaciones que conlleva la de Loyola. y yo lo hago mío diarios de Francisco Umbral. se anima? Con los elementos extraídos del análisis de los diarios estudiados. estos textos íntimos con la edición. la definición y delimitación del dos hasta los años ochenta (Blanco género. Bahía . Gómez de la Serna. Moratín. Larrea. Cierra el libro el análisis de White. Jovella. la Manuel Alberca Monte Serrat. etc. mente. que supone una aportación a todos los diarios españoles publica.148 de Biedma).) y de manera menos laridad e idiosincrasia que pierden exhaustiva lo publicado posterior. aunque ha manejado autora esboza en la tercera parte del un corpas mucho más amplio y ha libro una «poética del diario ínti- tenido en cuenta prácticamente mo». Como dice un amigo. cuando le ción la clamorosa ausencia de los gusta un libro. siendo uno de los grandes deben leer este libro». En este punto llama la aten. Pero antes cultivadores y renovadores del convendría traducirlo. al que ahora: «No les quepa ninguna duda.

si cabe la salir. Los márgenes de beneficio no arrojar números rojos. 149 El fondo de la maleta Editoriales y restaurantes Compara Hans Magnus Enzens. redundancia. a sostener Helsinki y Toral de los Guzmanes. pagará una similar cantidad de dine- taurantes. De ahí que algunos grandes gru. ha irrumpido el pro. el solomillo no tiene País. legiada de los escritores para con- en la misma colección. comprar derechos de autor por medio les de hamburgueserías. se dará cuenta de la patraña. Hay un resultado go Sylvester. no valen lo mismo. A la misma hora. pizzerías y de colosales anticipos. lanzadas a ren. Si bien es ver. Las macroempresas. En ambos renglones de ro por Agamenón o su porquero. En otros órdenes. la misma tos novelistas. pero el espectador avisado hasta con cierto aire de artesanía. En un berger («Libros a la carta». en El restaurante. cuestan lo vertirla en un privilegio compartido. a voraces agentes literarios. la literatura es el único común: la gran empresa no ha con. a organizar presenta- ensalada es repartida en Bangkok. campeonato de fútbol donde un seguido acabar con el pequeño jugador de novena puede aparecer en establecimiento. muy atentos hace más directamente a la naturale. rantes familiares de los barrios y los ción de libros. pueblos. el gua costumbre de aislarse en medio soporte de un texto. a veces familiar y primera. pero distinguirá al uno del otro. los pequeños y hasta pos económicos metidos a editores se ínfimos editores. mismo. 1 de diciembre de 2002) el igual precio que la pizza. como los restau- estén desprendiendo de su produc. y críticos. ciones enfiestaspalaciegas. que tos para pocos lectores. Las cuentas no salen y no pueden Al margen del margen. Se ven obliga- son comparables. El lector negocio del libro con el de los res. sigue haciendo libros bara- Hay otra diferencia en juego. comprue- Con los libros no ocurre exactamente ban que las ventas al detalle pueden esto. gráficas para compensar gastos. ventas premiando con fortunas a cier- gremente. porque el mercado das a vender derechos de traducción y del libro. Como dice el poeta argentino Santia- mo empresarial. . encarnizados en la anti- za del libro: el objeto es en éste. a promover comidas a domicilio prosperan ale. de la ciudad y escuchar la voz privi- dad que un libro malo y otro bueno. Las vastas cadenas internaciona. ceso de concentración y gigantis. la economía. las cosas difie. más o menos grande o adaptaciones televisivas o cinemato- pequeño. es marginal en sí mismo.

GUZMÁN URRERO PEÑA: Periodista y crítico español (Madrid). MARIO GOLOBOFF: Escritor argentino (Buenos Aires). California). Alemania). CÉSAR LÉANTE: Escritor cubano (Madrid). Estados Unidos). INMACULADA GARCÍA GUADALUPE: Crítica literaria española (Madrid). WILFRIDO H. JOSÉ ANTONIO DE ORY: Escritor y diplomático español (Madrid). RICARDO BADA: Crítico literario español (Colonia. HORTENSIA CAMPANELLA: Crítica literaria uruguaya (Madrid). GONZALO ROJAS: Escritor chileno (Chillan). Luis CORREA DÍAZ: Crítico literario chileno (Georgia. Bahía . JAIME PRIEDE: Crítico literario español (Gijón). CARLOS ALBERTO PASERO: Crítico literario argentino (Buenos Aires). Palacio de Gobierno. MIGUEL REAL: Escritor portugués (Cintra). BASILIO LOSADA: Crítico y ensayista español (Barcelona).150 Colaboradores ISABEL DE ARMAS: Crítica literaria española (Madrid). CORRAL: Ensayista y crítico ecuatoriano (Davis. DIANA PARÍS: Crítica literaria argentina (Buenos Aires). MILAGROS SÁNCHEZ ARNOSI: Crítica literaria española (Madrid). MANUEL ALBERCA: Crítico literario y ensayistas español (Málaga). REINA ROFFÉ: Escritora argentina (Madrid). ISABEL SOLER: Crítica y ensayista española (Barcelona).

53.V SI Revista de Occidente Revista mensual fundada en 1923 por J o s é Ortega y Gasset leer. greimas • juan benet • richard rorty • pauJ ricoeur • mario bunge • pierre bourdieu • isaiah berlin • michel maffesoli • claude lévi-strauss • octavio paz • jean baudriliard • iris murdoch • rafael alberti • jacques derrida • ramón carande • robert darnton • rosa chacel Edita: Fundación José Ortega y Gasset Fortuny. 754 20 62 . Tel. 410 44 12 Distribuye: Comercial Atheneum Rufino González. I. saber j . lópez aranguren • georg simmel • georges duby • Javier muguerza • naguib mahfuz • susan sontag • mijai! bajtin • ángel gonzález • jürgen habermas • a. t. j . Tel. pensar. 28010 Madrid. fraser • maría zambrano • umberto eco • james buchanan • jean-frangois lyotard • george steiner • julio caro baroja • raymond carr • norbert elias • julio Cortázar • gianni vattimo • j . 26 28037 Madrid.

100 1.159 páginas. selección y notas de María Luisa Laviana Cuetos 1988.100 1.100 1. con la colaboración de AIETI TÍTULO ~ ~ ~~ ~ P.100 1. Rústica 1. VÍCTOR R.100 1. 168 páginas.166 2.P.100 1.167 páginas. ¡ E D I C I O N E S DE lHfflHGfflQQIfflO0B0E]OHai Colección Antología del pensamiento político.166 5. JOSÉ VASCONCELOS Edición de Juan Maestre 1988. 91 583 83 08 . HAYA DE LA TORRE Edición de Milda Rivarola y Pedro Planas 1988. Rústica 1. social y económico de América Latina Dirigida por Juan Maestre Alfonso.V. Rústica 1. Rústica 1. 4. 122 páginas. JOSÉ CARLOS MARIATEGUI Edición de Juan Marchena 1988. de los Reyes Católicos.V.166 Edita: AGENCIA ESPAÑOLA DE COOPERACIÓN INTERNACIONAL Ediciones Cultura Hispánica Avda. ERNESTO «CHE» GUEVARA Edición de J u a n Maestre 1988.166 4. JOSÉ MARTÍ Edición. 168 páginas. P.P. 116 páginas. Rústica 1. Rústica 1. 28040 MADRID Tel. JUAN BAUTISTA ALBERDI Edición de Aníbal Iturrieta y Eva García Román 1988. + IVA 1.166 6.166 3.

EUGENIO MARÍA DE HOSTOS Edición de Ángel López Cantos 1990.P. MANUEL ÜGARTE Edición de Nieves Pinillos 1989. social y económico de América Latina Dirigida por Juan Maestre Alfonso. 224 páginas. 164 páginas. TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN Edición de Juan José Tamayo 1990. E D I C I O N E S DE iHfflBQmQHIElOSBHEIOHEl Colección Antología del pensamiento político.166 9. Rústica 1. 160 páginas. +IVA 7. 91 583 83 08 .100 1. Rústica 1.332 13. de los Reyes Católicos. DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO Edición de Victoria Galvani 1990. 184 páginas.V. 181 páginas.100 1. 129 páginas. 28040 MADRID Tel.V. P. 120 páginas.200 2. Rústica Edita: AGENCIA ESPAÑOLA DE COOPERACIÓN INTERNACIONAL Ediciones Cultura Hispánica Avda. EL AGRARISMO DE LA REVOLUCIÓN MEJICANA Edición de Margarita Meneans Bornemann Prólogo de Juan Maestre 1990.392 12. Rústica 2. Rústica 2. con la colaboración de AIETI TÍTULO P. RAÚLPREBISCH Edición de Francisco Alburquerque 1989. EL PENSAMIENTO PERONISTA Edición de Aníbal Iturrieta 1990. Rústica 1. Rústica 3.400 2.200 3.P.166 8.544 11.014 10.900 2. 4.

00 Estudiante U$S 30.edu/~iili .00 Institución Protectora U$S 120.00 Profesor Jubilado U$S 40.00 Institución U$S 100. CHAMBERLAIN Suscripción anual: Socios U$S 65.00 Socio Latinoamérica U$S 40.00 Socio Protector U$S 90.edu • http://www. PA 15260 Tel. INSTITUTO INTERNACIONAL DE LITERATURA IBEROAMERICANA Revista Iberoamericana 1312 Cathedral of Leaming University of Pittsburgh Pittsburgh. Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana Revista Iberoamericana Directora de Publicaciones MABEL MORANA Secretario Tesorero BOBBY J.pitt.00 Institución Latinoamérica U$S 50. Los socios protectores del Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana reciben la Revista Iberoamericana. todas las publicaciones y la información referente a la organización de los congresos. (412) 624-5246 • Fax (412) 624-0829 iili+@pitt.00 Los socios del Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana reciben la Revista Iberoamericana y toda la información referente a la organización de los congresos.

618 Revistas culturales en espa- ráneo .CUADERNOS HISPANOAMERICANOS LOS DOSSIERS 559 Vicente Aleixandre 593 El cine español actual 560 Modernismo y fin de siglo 594 El breve siglo XX 561 La crítica de arte 595 Escritores en Barcelona 562 Marcel Proust 596 Inteligencia artificial y reali- 563 Severo Sarduy dad virtual 564 El libro español 597 Religiones populares ameri- 565/66 José Bianco canas 567 Josep Pía 598 Machado de Assis 568 Imagen y letra 599 Literatura gallega actual 569 Aspectos del psicoanálisis 600 José Ángel Valente 570 Espafi ol/Portugué s 601/2 Aspectos de la cultura brasi- leña 571 Stéphane Mallarmé 603 Luis Buñuel 572 El mercado del arte 604 Narrativa hispanoamericana 573 La ciudad española actual en España 574 Mario Vargas Llosa 605 Carlos V 575 José Luis Cuevas 606 Eca de Queiroz 576 La traducción 607 William Blake 577/78 El 98 visto desde América 608 Arte conceptual en España 579 La narrativa española actual 609 Juan Benet y Bioy Casares 580 Felipe II y su tiempo 610 Aspectos de la cultura colom- 581 El fútbol y las artes biana 582 Pensamiento político español Literatura catalana actual 611 583 El coleccionismo 612 La televisión 584 Las bibliotecas públicas 613/14 Leopoldo Alas «Clarín» 585 Cien años de Borges Cuba: independencia y en- 615 586 Humboldt en América mienda 587 Toros y letras 616 Aspectos de la cultura vene- 588 Poesía hispanoamericana zolana 589/90 Eugenio d'Ors 617 Memorias de infancia y ju- 591 El diseño en España ventud 592 El teatro español contempo.

8. cuyo importe de se compromete a pagar mediante talón bancario a nombre de CUADERNOS HISPANOAMERICANOS.5$ 14$ USA Un año 100 $ 170$ Ejemplar suelto.CUADERNOS HISPANOAMERICANOS Boletín de suscripción Don con residencia en calle de . España. 10 € 13 € Iberoamérica Un año 90 $ 150$ Ejemplar suelto.5$ 16$ Pedidos y correspondencia: Administración de CUADERNOS HISPANOAMERICANOS Instituto de Cooperación Iberoamericana Avda. 4. Teléfono 583 83 96 . núm se suscribe a la Revista CUADERNOS HISPANOAMERICANOS por el tiempo de a partir del número . 52 € Ejemplar suelto 5€ Correo ordinario Correo aéreo Europa Un año 109 € 151 € Ejemplar suelto. de de 2002 El suscriptor Remítase la Revista a la siguiente dirección Precios de suscripción Euros España Un año (doce números). 9 $ 15$ Asia Un año 105 $ 200$ Ejemplar suelto. Ciudad Universitaria 28040 MADRID. 9. de los Reyes Católicos.