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ALABANZA Y ACCIÓN DE GRACIAS

Isaías 6:2-3; Génesis 1:26-28; Juan 5:17; 9:4; 1 Corintios 10:31
¿Puede la escuela cristiana llegar a ser así de distinta de la escuela secular y no obstante preparar
a sus graduados para que funcionen en la cultura actual? La respuesta a esta pregunta dependerá
directamente del concepto de educación cristiana que desarrollen el cuerpo docente, la
administración y todos los demás componentes de una escuela dada. Es una cuestión de visión.
Sin embargo, antes de esto, valdría la pena considerar una faceta fundamental más.

El argumento aquí es que la oración y la acción de gracias deberían ser vistas como tareas serias y
valiosas en la escuela, quizás las más importantes y las que más agradan a Dios de todas las
actividades de la escuela. ¿Puede la alabanza ser una tarea? Algunos dicen que no. Pero, ¿nos
atreveríamos a decir a los ángeles del templo, dedicados a la adoración, que se ocupen en algo
que valiera la pena?. Por ello, ninguna tarea está tan bien aprovechada o tan ricamente
recompensada como el esfuerzo por conocer, servir, alabar y agradecer al Dios viviente.

¿QUÉ SIGNIFICA EL TRABAJO?
Para la mente secular moderna, el placer, las posesiones, el poder sobre la naturaleza y sobre las
personas son el objetivo real de la vida, y el trabajo es la forma de conseguirlos. Pero todo esto no
tiene nada que ver con Dios y su alabanza, de aquí la urgente necesidad de que los cristianos
desarrollen una nueva forma de percibir el mundo y sus trabajos.

Nuestro problema para identificar el trabajo con la alabanza es que el concepto de trabajo ha
llegado a ser tan completamente secular que tenemos que esforzarnos para conectarlo con algo
espiritual. Esto demuestra el extremo dualismo del pensamiento cristiano moderno. ¡La alabanza
es trabajo, y el mejor trabajo es la alabanza!.

Cuando llegamos a la realización de que dividir nuestros trabajos entre lo secular y lo sagrado es
contrario a las enseñanzas de las Escrituras, resulta evidente que la definición cristiana y la secular
del trabajo están en polos opuestos.

¿CUÁL ES EL VALOR DEL TRABAJO?
Para la gente moderna, el trabajo es a menudo un valor negativo en lugar de positivo. Muchas
personas no gustan del trabajo que realizan para ganarse la vida. Aun cuando consideran que vale
la pena, su apreciación no va más allá de la creencia de que su valía se ve realzada o definida por
su trabajo.

El trabajo es valioso para el cristiano porque la mayordomía al explorar y manejar la creación le
lleva a crecer en la semejanza de Dios. Es entonces una forma de alabanza y adoración del más
alto orden. Para alcanzar la clase de escolaridad cristiana que lleva al objetivo del auto-
descubrimiento y auto-realización, la alabanza y la acción de gracias necesitarán formar parte de la
experiencia en la escuela.

ALABANZA, ACCIÓN DE GRACIAS Y ORACIÓN
Aparte de la oración de petición, también tenemos las de arrepentimiento, intercesión, devoción y
adoración, una expresión de fe y también meditación. La oración, en su máxima expresión, es una
forma de vida, y puede suceder sin expresión verbal. La alabanza y la acción de gracias son
elementos importantes en esta clase de vida de oración.

¿PUEDE EL TRABAJO SER ALABANZA Y LA ALABANZA SER TRABAJO?
La respuesta es un rotundo ¡sí!. Pero se requiere una perspectiva transformada para apreciar este
hecho. Es solamente a la luz de pasajes como Colosenses 3:17 que la identificación del trabajo
con la alabanza comienza a tener sentido para nosotros.

Si todo lo que hacemos es hecho en el nombre (es decir, el carácter, la identidad) del Señor Jesús,
entonces seguramente será una alabanza a Dios, o adoración dirigida a él. De hecho, la alabanza

LA ACCIÓN DE GRACIAS COMO TRABAJO El Salmo 100:4-5 relaciona la alabanza con la acción de gracias. en el aula. El agradecimiento es un componente vital en la vida y trabajo cristiano. transformará esos estudios de trabajo pesado en deleite. El trabajo del estudiante de alabar a Dios en sus estudios. Si el conocimiento de Dios es la vida eterna (Juan 17:3) y a la escuela cristiana le interesa la creación que lo revela. La crucial importancia de la acción de gracias se muestra en Romanos 1:21. . no puede sino transformarse en adoración. ¿CÓMO SE RELACIONA ESTE TEMA CON LAS ESCUELAS CRISTIANAS? La Biblia nos dice que él hizo todas las cosas para el propósito específico de revelarse a sí mismo a nosotros (Romanos 1:20. También nos dice que él la formó y continúa formándola. Los estudiantes aprenderán a servir. adorar y alabar a Dios en su trabajo escolar diario cuando sean guiados por maestros que hayan aprendido cómo hacer esto ellos mismos. Se urge el agradecimiento (Filipenses 4:6-7). Es el verdadero objetivo de la vida humana. Pero la raíz de la palabra vocación es la palabra latina para llamado. Entonces. Hebreos 13:15-16 marca un paralelo con este Salmo. Salmo 8:1. Esta es una parte importante de la visión que nosotros precisamos para escuelas cristianas genuinas. de manera que pueda ser un canal para nuestro amoroso servicio a él y nuestra comunión con él. La falta de agradecimiento fue como la primera rotura en una capa de nieve. 19:1-6. la escuela cristiana se transformará siguiendo su verdadero propósito y sus graduados estarán preparados para testificar activamente en el mundo con su vida y sus palabras. alabarle y agradecerle?. Podemos empezar aquí. servicio y alabanza a Dios. Si la creación revela a Dios y es un canal para nuestra respuesta a él. Job 42:5-6). Las personas modernas hablan de su trabajo como su vocación. No es fatigosa sino vigorizante. que precipitó una vasta avalancha por el costado de la montaña. un esfuerzo que continúe en el mundo por venir. y se enfatiza de nuevo (Colosenses 2:6-7). la forma en que se ganan la vida. La alabanza no es meramente una cuestión de cabeza inclinada y rodillas en el piso. cuando es guiado por el Espíritu Santo. Es tanto las obras como las palabras. ¿cómo puede nuestra investigación y uso de ella ser otra cosa que una forma de glorificarle. entonces el trabajo de estudiar. Nuestro llamado es que alabemos a Dios con todo nuestro ser.es la forma más elevada que el trabajo pueda tomar. Que no se olviden estos dos propósitos.