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1 Hermenéutica a na lógica

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y. crisis de la modernidad

MAURICIO BEUCHOT

Planteamiento dencia univoci ·ca, propia <l l t lance rxnnv1 ca, y la her­
menéutica equiv i ca J • lfn ·ar hui isra, ahora mo-
Crisis de la razón. Crisis de sentido y de valores. Así se ha derna. 2 La tenden i r mu has
caracterizado a nuestro tiempo, ahora señalado como crisis actitude cie n c ifi i de un
de tardomodemidad o posmodernidad. ¿Cómo sacar la lec­ lenguaje perfe t , d
ción y moraleja de esta crisis posmoderna, sin caer en el re­ ello ha entrad
lativismo que muchos de sus cultivadores exhiben? ¿Cómo
evadir la cerrazón del positivismo sin caer en el desorden lítica e ha vi r e a matiza ión, ·n pcnsaJ11r ·� c�1m
irreductible de muchos "epistemólogos" nuevos? Esta pre­ holm, Putnam y tr . Pero cl ntro J • '�él miMnH
ocupación ha deparado el surgimiento de la hermenéutica
analógica, que trata de ponerse en el límite entre el univo­
cismo positivista y el equivocismo relativista. Esa herme­
néutica (aunque igual podría ser una pragmática) quiere ser
una respuesta a la crisis en la que nos debatimos hoy en día,
sobre todo en las ciencias humanas.1 do
n fran-

¿Hennenéutica analógica? clima de desengaño de la fil
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en la tensión, que eñala el fil - caJ unid nse

La hermenéutica analógica es, primeramente, un inten­ Ernesto Sosa, entre lo que 1 llama la fil ffa risu ña y la
to de ampliar el margen de interpretaciones válidas de un filosofía en serio.
texto sin perder los límites; de abrir la verdad textual, esto Pero, dado que el hombr diff il para el equilibrio, y

es, la de las lecturas posibles, sin que se pierda la posibilidad tiende fácilmente a lo exc , se ha

de que haya una jerarquía de acercamientos a una verdad dad más unívoca y el equiv i m más ri u
delimitada o delimitable. Es un intento de respuesta a esa te algunos han llegado a e a
tensión que se vive ahora entre la hennenéutica de ten-

1 Hago, como es compren ible, una abruacci n fi r.aJ� y ruJa al distin·
guir la modernidad y la posmOOemidad. ya que habrfa que mau::ar muchas� nali­
1 Cfr. mis trabajos Posmodernidad, hermenéitticayanalog(a, Miguel Ángel
dades dentro de una y otra; pero pennfcaseme ta generah:ación burda, en
Pomia, México, 1996; Tratado de hermenéutica analógica, Facultad de Filosofía
aras de la brevedad. Cada quien sabrá matizar esrns iones.
y Letras/UNAM, México, 1997, y Perfiles esenciales de la hermenéutica, Instituto
3 J. V. Arregui, "Inconmensurabilidad y relativ' ", en Omcmst ,
de Investigaciones Filológicas/UNAM, México, 1998.
Universidad de Málaga, núm. 2, 1997, pp. 27-51.

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La razón sola. en la búsqueda. en el Renacimiento. ya que se refieren a la razón moderna. estratégica. una inte­ ción medieval de "razón recta". etcétera Tal vez esto sea.sobre todo razón y suplirla con otra de las facultades o dimensiones an­ el de desesperanza.con los otros. la razón sola. pp. calcu­ es la que le da v ida . La v c mo una buena alternativa. pp. 41. sobre todo. P ro 1gualrn nt volver a encontrar la vinculación incluso con la fe. La anal gía se presenta bre todo como procedimien­ Y aún faltaría acompañarla con la preocupación por los to que opera en un contexto dialógico o de diálogo.pero la may ría ve que ha llegado a ella como de contrarios. UNIVERSIDAD DE MÉXICO contra la modernidad. vol­ puede levantarcabeza. olvidadiza de todos los mostrado que d be ll garse a una m otros aspectos de lo humano. En sujeta. no sólo porque tengo la convicción de que la analogicidad ayu­ dará a incetizar las do. 1995. con Maquiavelo. núm. 68 yss.o razón ética. ino por u propio desarrollo. muy justo. ladora. dice uno de los miento humano. 1984. el mito y y expectativas. en las cienci u 1 ·. la vo­ de con luntad de poder. Maquiavelo habla ya de un� racionalidad fría.sino como la razón animada por algo más. . Va a r la m jor manera dereplantear­ ver a la conciencia de que pensamos con todo el hambre. Y eso resulta sólo de la compañía con el otro.en la pro­ 4 Sobre este proceso puede leerse con provecho el artículo de A. ya que ella introduce en el seno del concep­ manifiesto de amimodemidad. otros aspectos. colocada ya habían visto Meister Eckhart y Nicolás de Cusa. Y es Debido a ello re ulra indispensable revivir la perspecti­ verdad. 53-64. Velasco ducción y creación solidaria de los pensamientos.morales. Una se el alcance y loslímit dele nocimiento. con Ockham y Marsilio de Padua. ya que otros. Madrid. hace. in por ue cada vez me persuado más de que la analogicidad tá en la ncraña misma del conoci­ El sueño de la razón engendra monstruos.censi n opu cas en una síntesis La crisis de la modernidad nueva y distinta. 5 Pero la analogía algo bueno. por cierto. sin las demás virtudes. "La hermeneutizaci 'n de la filosofía de la ciencia contemporánea''. la diferencia . Tecnos. rencia que activan la distinción y la oposición. dibujos a los que Goya puso el nombre de Caprichos. Se olvidó la no­ univocidad y la di gregaci n d 1 equivocidad. el deseo. que era el deseo o la inten­ ción de hacer el bien. en parte. de lucha sas y curso. Fue. para que no engendre sus monstruos. en Diánoia. in in umr en la modernidad. En tal� i n r id efecto. +11.la cual no era una uavización o ablan. En 6 Jürgen Habermas. entendida como pura discursividad o cumpli­ miento de reglas de inferencia y de argumentación. Es nece. y tratan de una phr6nesis. GómP_z. 5 En la analogía uele predominar la diferencia sobre la semejanza. Dada esa dolorosa tensión to (o del término) ese juego y rejuego de semejanza y dife­ entre la univocidad moderna y la equivocidad posmodema. Pero esto desaparece al fin de la Edad Media. Perfilesfilosófico-políricos.denue tra apro­ visión más holística del pensar. etcétera) del hombre. 6 Por eso muchos de los posmodemos ven con recelo la razón e insisten en que hay que vincularla (y a veces suplirla) eviten tod · aqucll con otras dimensiones del hombre: la pasión. acompañada. en el diálogo. algo muy propio de la modernidad el ver la razón en gran medida desligada de otros aspectos equilibrio (n (afectivos. De lo que se trata es de vincularla con ellas. Pero no parece que haga falta renunciar a la viten 1 exceso . zón instrumental. entre una y otra.sino que pueda engendrar la semejanza y. Es algo que creo que se pr nea como coyuntura la analogía. una cri is e cuando mejor se tropológicas. de la razón no aislada. y al principio de bigüedad. premi­ tiene también el sentido de tensión de opuestos. sino piación de la v rdad. Se consigue en compañía con los demás. dormida. lo va analógica n la herm néuci a y tr campos. desligada de ellos. de manera que no úni­ sólo a través de la di u ión que obliga a distinguir se captan camente no engendre monstruos. Lo que Habermas llamará después la ra­ Dad el p poppe. ella es más importante caprar las diferencias que las semejanzas.

por eso hace falta un pluralismo analógico. para pasar a dia­ logar con la otra. y r ello no se puede extender o g neralizar in m ar 1 afec- tados. sería válido. una a trac­ ción no solipsista o monológica. La llamaría una universali­ ru de lasdiferencias ytoma guntan con qué derecho se puede juzgar otra perspectiva inicio en ellas. Por supuesto que no como De hecho. 1 razonamient analógi u -en L que la imposición de esa perspectiva unilateral. de una universa- prt )rt y u ).sino ytendríamos que permitirlo. en busca de lo que pued reunir de Lo anhe­ filosófica u otra cultura. Se pre­ zación a posteri ri.- que abarque indiferen iadam m . México. pero se plasma en lo concreto. pero habría que tener cuidado con lidad que se manifi ta n 1 paniculares. la universalizaci n analógica (e icóni ) tie­ ne un momento hipotético abducti o.y ·loqucllam un uni- lismo. no puede acep­ preciso poner límites al relativismo yproducir un sano plura­ tar todo (e ería autorrefutante). • 12.qu es . Y alg muy importante: que pudiéramos evitarlo-que una cultura aniquilara a otra. so pena de dejar que toda cul­ sario identificar lo que se pu tura sea válida. La un1vc lidad uni n. . Aunque no sea de manera absoluta. En efecto. g ta en el seno de la cultura propia. Algo que hemos de asumir teórica y prácticamente es r un aspecto de la solución del problema del pluralismo. además. que es lo que iempr ciamiento debe ser posible. Y hay diversos pluralis­ mos. 7 Sobre la noción de "razón matizac!a". 2. por eso requier d 1 diál . sí hay falsedades absolutas. cap. una universaliza i n hi t tica. Siglo XXI. Rll_. con La que un dial . según se acerquen a lo unívoco y a lo equívoco. este enjui­ a priori. sino como aten­ un rocedi- ción e intento de comprender las demás. y podría ocurrir -sin universalizació n viva y dinámica."Órl e incer- tidumbre. que no existe ellas. so a una verdad que la sobrepuje. a ceriori div ificado. se trate de la que sea.al1<l d ue otro. in im lar propias. ciertas expresiones de algunos posmodemos sobre­ desligada de lo individu . ysacando de las que entran en juego aquellos valores y principios que se com­ partan y se tengan en común. 1994.1 cogidos por el miedo a la falsa y mala univocidad. (Á)mo decía Popper. Desde la perspectiva particular se puede tener acce­ versal análogo. desde la visión o la cultura panicu­ los de los hombr . creo que esono e logrará 1 c n l diálogorazonable. sobre todo con el r peto y La li<laridaJ. Es de un reconocer denrr d cien límire . cfr. 7 Es. Es el r ulcad ) Je tod Las intencionalidades de la pr pia cultura. La cual lariza. El pluralismo es un ideal regu­ lador. Y. Por e o no pued er un univ . in J manera matiza- da. tiene que macizarse. Pereda. UNIVERSIDAD DE MÉXICO ----------- Son comprensibles. Se trata de la idea de una verdad encamada. '¡ mpre se trata si no hay verdades absolutas.

1 d que quedan adhe­ dad de reconducir metonímicamente los fragmentos al todo. la metonimia. a saber: el de lo metonímico sin perder la capacidad El modo de conocimiento se hace. Por analogía. en el límite analógico de las vivencias que se pue­ terio d L in¡i. se requiere la anal giza ión inclusive para decir hasta dórule' Esto nos ayuda a situarnos frente a la comprensión de llega una culrura com1enzaorra. com lo hizo Alicia. porque no es cierto-se pueden juzgar las demás. De manera diafilosófica. de la d formas. La analogía puede albergar en su seno tanto la metonimia como la metáfora.com en den acercar siempre más y más. vu). Pero hay que sacarlo de lo y referencias. u carácter icónico.Alg onservaJcunadelaspart y r mpeo e tirnos de que los proyectos univocistas no han sido capaces t que igu ien o familiar de seguir adelante. inclusofren­ no y hace entroncar lo nuevo con lo ya dicho. mo nu ao. epistémico. Puede conce­ ciso .ana­ (déjii. Es decir. diversificación.nsf unfvoco. casi ya visto teanuestr compañ ri de culrura. no metafilosófica. aunque nunca coincidan. (podemos condenar los campos de concentración sin haber entr la nc 1 gfa. podremos re­ inruición. viven el me tizaje. Y es que riencia del límite analógico. esa ruprura di ursiva y e salto categorial (in­ edificar lo que ha quedado frente a nosotros en esta llamada cluso con peligro de error categorial). basta con poder compartirlo de manera analógica. que es lo que carac. reducirlo .nos colocan entre los dos lados del cerco universalización. podemos acercarnos (según cierta gra­ .y el de lo metafórico sin abandonar la posibili­ decirlo. 1 p ci . Y también la metáfora. cuan­ sales. en el horizonte y mi . de las partes o fragmentos al todo. proporcional. en nuestro acto de teriza a la analogía. tanto como estado en ninguno de ellos) ni compartirlo idealmente. que se cierra.ni siquiera recordarlo Es pr c· d -y a ve crearlos. o vi itarl . evaluar sus aspectos buenos y malos. Esa como es lo propio de la iconicidad y la analogía. Así. sistema inalcanzable.r r que dación) a la comprensión de otras culturas y a la capacidad de apr ian . Es la expe­ logía. el impasse en que se encuentra la epistemo­ perlo. Habenn y Arel. por acercamiento icónico al paradigma o modelo que se nos muestra de ello. virtual. que es la traslación de sentidos do pa al otr lad del e pej .que entronca con lo eter­ preñado ysuspendido. "época del fragmento". o de los individuos a los univer­ ces hay que asomarse. UNIVERSIDAD DE MÉXICO concreta y intetiza. + • 13. y sin tener que erigir a la propia cultura en algo totalmente universal. Para comprender algo no que evita el error at gorial hace fa!ta tener que vivirlo (como decía Ortega y Gasset: para estudiar al pato no hace falta ser pato). Lo periodos de derse casi sin dudar que no hay un metasistema que englobe a transición. que es el paso de los efectos a las causas. o la tensión entre el sentido literal y el sentido absurdo. a vec n in violencia. Much m uando se aplica a rras culturas. c mo en un punta. mestito. ridas a cada una de las caras del límite que la demarca. por inexistente.a lo com­ figurado.. Es capaz de adver­ límite. Ésta es u iconicidad. Si sabemos sujetar ambos polos en su mis­ prensible). pero siempre nuevo y siempre distinto. ma tensión. Pero también es posible que aplicarse la aru logía (y la i onicidad) para que ea posi­ conceder que desde la propia cultura --sin brincar a un meta­ ble señalar! . traslaticio. Y tiene todas las culturas y dé razón de ellas.corregir éstos y compar­ n y el vínculo tir aquéllos.pu l límit no son pre­ orras cultu� y otros modos de pensamiento. limfrrofi n n tan ciar . Eso se da en el quiebre categorial. por así de la metáfora. y lo qu hay e una logía acrual puede ser muy aleccionador. Momento limítrofe. . se entr mezclan. Y. pero que no por ello hemos de caer en pro­ gramas y aventuras equivocistas.ni lorroqu' •.Hay unmo- Crisis saludable. La analogía como alto categorial. entonces. Hay un n(nn •ne Conclusión: hacia una esperanza .