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El juego de la lógica
Aventuras de Lewis Carroll en el País de la Lógica
Introducción para estudiantes
Libro 1
Libro 2
Libro 3
Libro 4
Libro 5
Libro 6
Libro 7
Libro 8
Apéndice dirigido a los profesores
Una paradoja lógica
Lo que la Tortuga dijo a Aquiles.
Autores

Es frecuente que los lectores de «Alicia en el País de las Maravillas» y «A Través del
Espejo» queden sorprendidos, como dicen que le sucedió a la reina Victoria, al averiguar que
Lewis Carroll no era sino el sobrenombre literario de Charles Dogson (1832-1895), diácono de
la Iglesia de Inglaterra, profesor de matemática y ciudadano de vida circunspecta y
ordenada.
Son varias las interpretaciones ofrecidas para explicar las relaciones entre esas dos
personalidades en apariencia tan alejadas. Para Alfredo Deaño, prologuista y organizador de
este volumen, fue precisamente el campo de la lógica la encrucijada elegida por Dogson-
Carroll para que la fabulación y las matemáticas llevaron a cabo la contradictoria tarea de
aunar la ciencia del sentido y el flujo del sinsentido.
El juego de la lógica reúne pruebas para fundamentar esta hipótesis: en los capítulos
tomados de los libros de lógica, la neurosis del victoriano conformista, transferida a las
construcciones mentales, muestra como el rigor de la inferencia puede desembocar en la
locura; en la paradoja de los tres peluqueros y el debate entre Aquiles y la tortuga, la
mentalidad del matemático plantea con sorprendente lucidez algunos problemas claves de
la lógica moderna.
Alfredo Deaño, (1944-1978) fue un filósofo y lógico español. Catedrático en la
Universidad Autónoma de Madrid es autor de los libros de textos, paradigmas de análisis
lógico, que sirvieron a numerosos alumnos, desde los años 70. Deaño es el traductor de esta
obra y de la magistral Introducción, donde leemos:
Esta colección de textos es una muestra de esquizofrenia (en el sentido explicado en el
apartado 1, sentido metafórico, y, por otra parle, etimológico). La ofrecemos en castellano con
la esperanza de que les sea de alguna utilidad a los burgueses malpensantes que hayan elegido
el camino de la carrollización.

Lewis Carroll El juego de la lógica .

1886 Traduccioó n: Alfredo Deanñ o Disenñ o de cubierta: ElyDaniel Capitulares: ElyDaniel sobre alfabeto Pacioli Editor digital: Titivillus ePub base r1.2 .Título original: The Game of Logic Lewis Carroll.

.

¿quieó n era Lewis Carroll? ¿Quieó n era ese hombre capaz de interesar a la vez a los filoó sofos analíóticos y a los surrealistas. impoluto. así podría ser. profesor de loó gica en Lady Margaret Hall y en la High School de Oxford. no es. sordo de un oíódo. El libro V de Euclides tratado de un modo algebraico. Aventuras de Lewis Carroll en el País de la Lógica «Si así fue. de aparatos inuó tiles. en cuanto hace relación a magnitudes conmensurables. de la Universidad de Oxford. zurdo (seguó n algunos testimonios). Tratado elemental de los determinantes. si así fuera. hombre de vida ordenada. tartamudo. entusiasta de las bicicletas en su juventud y de los triciclos en su madurez [1]: creador de juegos de palabras incluso en idiomas que no conocíóa. a Deleuze y a Eddington. que en ingleó s no es un juego de palabras. Acerca del carácter neurótico de la lógica de Charles Carroll. Lewis Carroll: domesticador de serpientes y sapos. inventor de cajas de sorpresas. apacible. a los poetas dadaíóstas y a los loó gicos formales. a pesar de que no creíóa en el castigo eterno de los pecadores. en realidad. o bien: Lewis Carroll era. cap. editor. Para lo cual es menester formular esa pregunta de otro modo. altivo. en Through the Looking Glass. Eso es lógica». IV. pero como no es. De este modo: ¿queó sentido tiene la obra loó gica de Carroll? Antes de nada. casta. durante cuarenta y siete anñ os. ¿Coó mo es que Lewis Carroll escribioó libros de loó gica? Trataremos de demostrar que era loó gico que lo hiciera. prestidigitador. diaó cono de la Iglesia de Inglaterra. así pudo ser. de revistas manuscritas para ninñ os. burgueó s britaó nico de la segunda mitad del siglo XIX. de rompecabezas. a Artaud y a Strawson. remilgado. primero como estudiante y luego como profesor de matemaó ticas. habitante. como cuando dijo «I am fond of children (except boys)». pero si en castellano: «Me gustan los niños. autor de algunos libros que llevan estos tíótulos: Fórmulas de trigonometría plana. en realidad. bello. siendo ninñ o. Charles Lutwidge Dodgson: hijo de un pastor protestante. insomne. Tweedledee. a Ryle y a Cortaó zar? Lewis Carroll era. 1. s posible que quienes hayan leíódo soó lo por encima a Lewis Carroll se sientan sorprendidos al recibir la noticia de que Lewis Carroll escribioó libros de loó gica. profundamente aburrido en clases y reuniones. a excepción de . etc. a Russell y a Breton. muerto víóctima de las corrientes de aire que en vida tanto habíóa combatido.

de acuerdo con el cual. . Creía ver una Inferencia demostrando que él era el Papa. mirando mejor vio que era la sobrina de su cuñado. autor de poemas como eó ste: Creía ver un Elefante. un Elefante que tocaba el pífano. excelente fotoó grafo. finalmente» —dijo— «siento la amargura!» Creía descubrir un Búfalo instalado sobre la chimenea. y Diez. ¡Lo único que siento! —dijo— «es que no pueda hablar». y lo multiplicamos todo por Mil menos Ocho. «¡Sal de aquí» —dijo— «o llamo a la policía!» Creía ver una Serpiente de cascabel que le interrogaba en griego. «¡De esta vida. Mirando mejor vio que era un pedazo de jabón de mármol.los niños». «¡Dios mío» —dijo— «un hecho tan funesto destruye toda esperanza!» [2] inventor de un nuevo meó todo de adicioó n. sobre todo de ninñ as vestidas y desnudas. mirando mejor vio que era una carta de su esposa. para sumar 2 + 1 habríóa que hacer lo siguiente: Tomamos Tres como base del razonamiento que hacemos… Un número apropiado para comenzar… Le sumamos Siete. mirando mejor vio que era la mitad de la próxima semana.

y la respuesta debe ser exacta y perfectamente justa [3] . Por ejemplo: Charwis Dodgrroll Lewrles Carrson Leslew Soncarr Wischar Rollldodg Ahora bien: es posible —y. El resultado que obtenemos lo dividimos. Se trata. Con lo cual tendremos: Selrach Nosgdod Siwel Llorrac Y estas combinaciones posibles. Lewis Carroll. O. Conviene que encontremos un nombre para referirnos a esa persona escindida. le resultaríóa particularmente grato: la inversioó n. en efecto. trataó ndose de Carroll. de entretejer estos nombres: Charles Dodgson Lewis Carroll Lo cual nos da varias posibilidades. autor de cartas escritas al reveó s. por otra parte. por Novecientos Noventa y Dos. Un resumen inocuo de todo lo anterior lo constituiríóa el decir que hay dos Carroll: un Carroll circunspecto y un Carroll exceó ntrico. entre otras: Selwell Nosrrac Sirach Llogdod Rachsiw Dodglio Welsel Rachnos . y. para expresarlo con mayor rigor. por una parte. le restamos Diecisiete. como ve. que hay una sola persona bifurcada en otras dos: Charles Lutwidge Dodgson. deseable— complicar algo maó s las cosas e introducir un nuevo elemento que a Lewis Carroll. podríóamos nombrarla de diversos modos. como «snark» («serproó n»). Utilizando la teó cnica carrolliana de las palabras-maletíón (dos o maó s palabras incrustadas en una sola. cruce de «Snake» («serpiente») y «shark» («tiburoó n»)).

por una parte. Otro tanto afirma Martin Gardner. Hay un Charles Dodgson encadenado y un Lewis Carroll evadido. en rigor. Chesterton. inevitable— recurrir al sinsentido. afirma que Edward Lear —autor de un Book of Nonsense publicado en 1846— le parece superior a Lewis Carroll. entre una aguda conciencia poética y los rigurosos deberes profesionales. entremezclar las letras en lugar de las síólabas. sino tambieó n durante el curso. Dodgson». Edward Lear. pero que se ve obligado a someterse a lo necesario y huir hacia la libertad en ratos libres. y hablar de «Charles Carroll» para designar al hombre que escribioó sobre trigonometríóa y sobre suenñ os. Hay un hombre que sabe distinguir entre lo necesario y lo libre. profesor de matemaó ticas y autor de libros bien pensados sobre la materia. y nada maó s. y hay tambieó n un Lewis Carroll librepensador y librecreador que escribe literatura demencial. y si invirtieó ramos asimismo el orden de las síólabas dentro de cada palabra. Limitaciones de espacio nos impiden desarrollar como quisieó ramos todas estas apasionantes posibilidades. Por otra parte. Y pensamos que ese lugar donde ambos se encuentran es el lugar de la loó gica. no era un inhibido que sublimaba: era un ciudadano del mundo del sinsentido. un Charles Dodgson bienpensante. Dodgson «durante una vacación mental» [6]. seguó n Chesterton. Algunos autores se han limitado a senñ alar esa escisioó n y a buscar sus causas. «El país de las maravillas de Carroll es un territorio poblado por matemáticos locos» [4]. La otra mitad era Oxford. ninguna tierra de nadie. Las obras matemaó ticas las firmaba «Charles L. señalando más adelante que Alicia en el país de las maravillas y Al otro lado del espejo fueron escritos por el Reverendo C. precisamente de orden poético: el espíritu. en la que puedan encontrarse? Pensamos que si la hay. tal vez sea maó s sencillo limitarse a combinar los nombres enteros. o bien si prefirieó ramos. se abriríóa ante nosotros un vastíósimo campo de experimentacioó n a la vez uó til y agradable. Si ademaó s de invertir el orden de las letras dentro de cada palabra invirtieó ramos el orden de nombre y apellido. Y ello porque. despueó s de todo. En esto mismo insiste André Breton: «El sinsentido en Lewis Carroll extrae su importancia del hecho de que constituye para él la solución vital de una profunda contradicción entre la aceptación de la fe y el ejercicio de la razón. instalado en eó l a sus anchas. L. para Carroll era maó s faó cil —era. en cambio. vista racionalmente y sin ilusión. las clases de matemaó ticas. con una vida de inhibicioó n como la suya. Hay. ante cualquier clase de dificultad puede encontrar una salida ideal en el absurdo» [5]. autor de una magnífica edición anotada de Alicia: «El último nivel de metáfora en los libros de Alicia es éste: que la vida. . Asíó. Para Carroll el mundo del sinsentido era soó lo la mitad de su mundo. la Iglesia de Inglaterra. En esa necesidad de evadirse ve Chesterton la fuente de la nueva literatura de la sinrazoó n. Pero Charles Carroll no soó lo practicaba el sinsentido en vacaciones. por ejemplo. fatalmente habríóa de evadirse a otro mundo para sobrevivir. aparece como un cuento carente de sentido relatado por un matemático idiota». ciertamente. Un hombre como eó l. en su defensa del sinsentido. Pero. La particularidad de esta solución subjetiva es el doblarse en una solución objetiva. Pero. ¿no hay nada entre ellos? ¿No hay ninguna tierra.

hace un intento de encontrar la articulacioó n que une la loó gica con la analoó gica en la obra de Charles Carroll. Sabemos que ponemos en las cosas maó s de lo que sabemos que ponemos. En sus libros de loó gica se anudan el Dodgson matemaó tico y el Carroll neuroó tico. el lenguaje de los surrealistas. Las obras de imaginacioó n y los libros de loó gica los firmaba «Lewis Carroll». De esto da el propio Carroll testimonio: «He recibido a menudo cartas corteses de extranjeros que querían saber si La caza del snark es una alegoría o contiene alguna moraleja oculta o constituye una sátira política. de tal modo que la validez formal de las inferencias soó lo es controlable a traveó s de su inevitable formulacioó n en el lenguaje. lejos de ser traíódas de su uso metafíósico a su uso cotidiano. pongamos por caso. de una obra-maletíón en la que se dan cita y se inmiscuyen Charles Dodgson. ¿Queó puso Charles Carroll. Tambieó n presentoó batalla. «La obra fantástica de Carroll representa simplemente el muestrario de trampas y de dificultades en que caemos cuando no observamos las reglas y leyes formuladas por la obra lógica. teoó rico de manicomios. la ciencia de las leyes del uso sensato del lenguaje. Estas observaciones de Carroll acerca de La caza del snark pueden naturalmente hacerse extensivas a toda su obra. y Lewis Carroll. Ciertas filosofíóas habíóan venido a decirnos en resumidas cuentas que no conocemos de los objetos maó s que lo que ponemos en ellos. son llevadas de su uso ordinario a un uso oníórico. Algo diraó en sus libros de loó gica. Repitamos la pregunta que al principio hacíóamos: ¿Cuaó l es el sentido de la obra loó gica de Carroll? A la vista de lo que hemos dicho parece que ha de tratarse de una obra fronteriza. que la loó gica ha de ser —en un determinado sentido y entre otras cosas— la ciencia de las leyes del lenguaje. acaba casi parecieó ndosenos al de Rudolf Carnap. al mismo tiempo. sin saberlo. trastornado. Hoy sabemos incluso maó s. como querraó hacer el segundo Wittgenstein [10]. Y esa batalla revistioó la forma de un intento de introducir el sinsentido en el seno de la loó gica misma. incluida su obra lógica. fue autor de obras en las que las palabras [9].» [11]. Se suele pensar tambieó n que pensamiento y lenguaje son de hecho inseparables —al menos en el adulto. y lo que resulta es la loó gica neuroó tica de Charles Carroll. ya que otra cosa parecen pensar del ninñ o autores como Piaget—. por tanto. loó gica —libros sobre la cordura en el empleo del lenguaje— y. Jean Gatteó gno. Y en una carta a un amigo es todavía más explícito sobre este punto: « Las palabras no significan sólo lo que hemos tenido intención de expresar al emplearlas: de manera que la significación de un libro debe ciertamente rebasar las intenciones del autor» [8]. pongamos tambieó n por caso. Porque Lewis Carroll no se limitoó a evadirse. Despueó s de leer algunos de los ejemplos de silogismos y sorites que Carroll nos ofrece. en sus libros de loó gica? Se suele concebir la loó gica como la ciencia de los principios de la inferencia formalmente vaó lida. Parece. Pero quizaó —si hubiera sido «consciente»— los libros de loó gica debiera haberlos firmado «Charles Carroll». . Ahora bien: Charles Carroll escribioó libros de. introductor de la obra loó gica de Carroll en franceó s. profesor de matemaó ticas. o algo se mostraraó en ellos que manifieste esa tensioó n. y para todas las preguntas de ese tipo tengo una sola respuesta: ¡No lo sé!» [7]. crucial.

. de las falacias.06). Los editores franceses de su obra aceptan la interpretacioó n que el propio Candi da de ella. 1) y que las proposiciones —cuya totalidad constituye el lenguaje (Tr. según Gattégno.. hacer accesible la loó gica a los joó venes estudiantes proporcionaó ndoles asíó una fuente de goce intelectual. Hay algo que el lenguaje dice y hay algo que se muestra en el lenguaje.. Por eso titulan su antologíóa «La loó gica sin esfuerzo». libros destinados a enseñarnos los cuidados que debemos procurar al lenguaje en evitación de que el lenguaje nos vuelva locos. la lógica) es una lucha contra el embrujamiento de nuestra inteligencia por el lenguaje» [13]. para cada uno de sus públicos: la comunicación entre los seres. por ejemplo.. Lo que se muestra en un lenguaje puede ser dicho en su . Lo que se muestra en el lenguaje no puede ser dicho en eó l. Así pues. 4. Las proposiciones nos dicen que las cosas son de una determinada manera y al mismo tiempo muestran su forma loó gica comuó n con la del hecho que representan. Efectivamente. del modo de evitarlas y de los beneficios que de ello se derivaríóan [14]— que abonaríóan la interpretacioó n de Carroll como una especie de ilustrado. Pero no nos satisface esta interpretacioó n.001)— son pinturas de los hechos (Tr.. Wittgenstein.» [12]. hay textos de Carroll —cuando habla. respetan las intenciones conscientes de Carroll. Y El juego de la lógica y Lógica simbólica serían libros de profilaxis. Como alguien que piensa que si hablaó ramos con claridad y sin ambiguü edades el mundo iríóa mucho mejor. Sabemos que Bertrand Russell —precisamente en la Introduccioó n al Tractatus— y luego sobre todo Tarski y Carnap desplazaron este problema al infinito mediante la llamada «teoríóa de la jerarquíóa de los lenguajes» o teoríóa de la distincioó n entre un lenguaje y su metalenguaje. 4.1212). como alguien para quien el problema de la confusioó n es un problema puramente loó gico y no tambieó n ideoloó gico. Pero ya sabemos —Carroll mismo lo sabíóa— que una obra no tiene solamente —o no tiene por queó tener tan soó lo— el sentido que su autor haya querido atribuirle.121). elaboroó en su Tractatus Logico-Philosophicus una distincioó n profunda y uó til: la distincioó n entre «decir» y «mostrar». 4. Wittgenstein —para decirlo brevemente— pensaba a la sazoó n que el mundo es la totalidad de los hechos (Tractatus. a su manera. el primer Wittgenstein. Porque «nosotros no podemos representar por medio del lenguaje aquello que se expresa en el lenguaje» (Tr. Aquí está la gran continuidad entre Carroll y Dodgson. Ahora bien: «las proposiciones no pueden representar la forma lógica: está reflejada en ellas» (Tr. el cual ha dejado dicho lo siguiente: «La filosofía (en Carroll. Es llamativa la semejanza entre un Carroll asíó interpretado y el segundo Wittgenstein. Alicia y Al otro lado del espejo no serían sino el repertorio de los errores y perplejidades a que el lenguaje nos conduce cuando no lo usamos con cuidado. Ambos comparten una gran preocupación que traducen. entre el autor de relatos para niños y el lógico matemático. En el Prefacio a la cuarta edicioó n de su Loó gica simboó lica Carroll afirma que su intencioó n es «popularizar este tema fascinante».12). Lo que nosotros negamos es que las obras loó gicas de Carroll pertenezcan al grupo de sus obras «serias». Y ello independientemente de lo que Carroll pensara de ellas. «Vemos entonces más claramente que Carroll no nos ofrece en sus obras «ligeras» una respuesta a las obras lógicas «serias». En frase lapidaria: «Lo que puede ser mostrado no puede ser dicho» (Tr. 4. 1. 4. sino simplemente una confirmación de estas últimas.

Y lo que las obras loó gicas de Carroll muestran es la contradiccioó n entre la exposicioó n rigurosa de una ciencia que es la ciencia del sentido. Así es como se llama el nombre. y la filtracioó n. obedecida hasta sus uó ltimas consecuencias. pero es muy. ¿no?» «¡No! ¡Es algo totalmente distinto! La canción se llama «Ways and means»: pero eso es sólo lo que se le llama. que había tenido un día poéticamente muy cargado. o bien…» «¿O bien qué?» —dijo Alicia al ver que el Caballero se habla callado de repente «O bien no prorrumpe.» «Entonces lo que tendría que haber dicho —dijo Alicia corrigiéndose— es que así es como se llama la canción. Veo que no me entiende. De lo primero tenemos dos ejemplos en Al otro lado del espejo. «Es larga —dijo el Caballero—. Todo el que me la oye cantar. que comenzaba a sentirse interesada. y violacioó n de la loó gica.» «¿Es muy larga?» —preguntó Alicia. o bien prorrumpe en llanto. La loó gica de Carroll muestra por lo menos dos cosas: que la loó gica. El nombre en realidad es The Aged Aged Man’. La distincioó n entre decir y mostrar la vamos a usar aquíó de un modo analoó gico. de la corriente del sinsentido. Sin embargo. Y lo que en este metalenguaje se muestra puede ser dicho en un nuevo metalenguaje. por otra. Una cosa es lo que Carroll dice en sus obras y otra cosa es lo que estas obras muestran. lleva a la locura. no contento con lo anterior. Y asíó sucesivamente hasta siempre.» He aquíó una aplicacioó n inexorable del principio loó gico de tercio excluso. «El nombre de la canción se llama “ Haddocks” Eyes”». «Así que ese es el nombre de la canción.» . desde lo subterraó neo hasta la superficie. muy hermosa.metalenguaje. una cura de suenñ o. y que la transgresioó n de los principios loó gicos constituye una purificacioó n. Loó gica masturbada. el Caballero Blanco se entrega de inmediato a una enloquecida jerarquizacioó n de lenguajes. por una parte. Es un diaó logo entre Alicia y el Caballero Blanco: «Permítame —dijo el Caballero con tono de ansiedad— que le cante una canción. «No. ¿no?» —preguntó Alicia.

. «Bien —pensó Alicia— he visto muchas veces un gato sin sonrisa. Se trata de una acritud idealista. que la tensioó n no soó lo se manifiesta en Carroll a traveó s del sometimiento a la loó gica. y el furor deductivo de Tíóo Joe y Tíóo Jim son ejemplos de lo mismo. o. Hemos dicho. Entonces. Asíó hace Carroll. pero ¡una sonrisa sin gato! ¡Esa es la cosa más curiosa que he visto en toda mi vida!» Pero antes de desaparecer con su sonrisa a la zaga. Hay quien olvida que de un lenguaje libre soó lo se puede hablar por respecto a un lenguaje controlado. neo-medieval. Violar la loó gica es poseerla. «La ligera paloma. «Para empezar —repuso el gato—. y que los atributos no pueden existir si no es en las cosas. «Bien. cuya resistencia nota. «A eso iba —dijo el Caballero—. UÚ nicamente desde la loó gica como horizonte de cordura se puede entender —se puede «encontrar la gracia»— de un lenguaje demencial. Por otra parte. La distincioó n entre lenguaje y el metalenguaje aparece ya en la obra de Carroll llevada hasta el delirio. el gato de Chesshire se habíóa aplicado a demostrar su propia condicioó n de demente mediante la siguiente inferencia: ¿Cómo sabes que tú estás loco?» —pregunta Alicia. Hay quien imagina que si no existiera la loó gica (¿queó puede querer decir esto?). el lenguaje seríóa maó s libre. mejor auó n. Pues bien: en Alicia aparece un gato que se va desvaneciendo poco a poco empezando por la punta de la cola y terminando por la sonrisa. En realidad la canción es A- sitting On a Gate’» [15] . La revolucioó n industrial condujo en el siglo XIX a la aparicioó n de una reaccioó n romaó ntica. sino tambieó n a traveó s de la transgresioó n de sus leyes. desde luego. Los espectaculares desarrollos de la loó gica en los uó ltimos cien anñ os han provocado el florecimiento de un nuevo romanticismo: el de aquellos que se limitan a afirmar que la loó gica es la caó rcel del lenguaje y que es necesario practicar la evasioó n permanente. Los atributos no andan solos. ¿cuál es la canción?» —preguntó Alicia. El diaó logo sin fin de Aquiles y la Tortuga. Soó lo por contradiccioó n con un lenguaje obediente puede tener sentido un lenguaje de vacaciones [18]. podría imaginar que volaría mucho mejor en el espacio vacío» [17]. los perros no están locos. ¿De acuerdo?» «Supongo que no» —dijo Alicia. sin embargo. hendiendo con su libre vuelo el aire. un lenguaje en huelga. En el Capíótulo 1 de su The Game of Logic nos dice que el mundo contiene muchas cosas y que estas cosas poseen atributos. que a estas alturas se hallaba ya sumida en completa perplejidad. la lectura de los ejercicios de loó gica que Carroll propone [16] muestra hasta queó punto en los alveó olos de la loó gica se pueden alojar las construcciones linguü íósticas maó s alucinantes. que permanecioó flotando en el aire un rato despueó s de haber desaparecido todo el resto.

de hacerla inteligible y agradable. «Bueno. Eso dice. Por el tiempo en que Carroll comenzoó a escribir sus libros de loó gica comenzoó tambieó n a sufrir alucinaciones. desintereó s tanto maó s llamativo cuanto que Carroll vivíóa en el paíós y en la eó poca en que tales problemas comenzaban a ponerse de manifiesto del modo maó s tenso.» . y mueven la cola cuando están contentos. observarás que los perros gruñen cuando algo no les gusta. su neurosis loó gico-formal y sus ilusiones oó pticas. alto. «primero un inglés y después un conservador». Aceptaba la loó gica — cosa bastante loó gica— y por eso trataba. deliciosa actriz de quince anñ os. Irene relata asíó su aventura: «Lo recuerdo ahora como un hombre muy delgado. . Alguó n romaó ntico podríóa pensar que entre lo uno y lo otro habíóa una relacioó n de causa a efecto. sin embargo. [19] Carroll era. En cambio yo gruño cuando estoy contento y muevo la cola cuando me enojo: luego estoy loco. con el cabello blanco y un aire de extremada pulcritud… Su gran placer —mientras la gente gozaba en el jardíón y la luna brillaba en el mar— era ensenñ arme su juego de loó gica. Parece. En una ocasioó n. Por eso buscoó descargar su tensioó n en el mundo de los suenñ os. Se ha dicho muchas veces que Charles Dodgson era ante todo un burgueó s bienpensante en una sociedad tan caracteríósticamente convencional como la victoriana. son efectos de una misma causa: sus inhibiciones. como hemos visto. No se puede decir que Carroll haya sacado partido de la situacioó n.» [20]. pues entonces —continuó el gato—. la vida monoó tona y estricta que le impusieron. pasoó una semana con Charles Carroll en un lugar junto al mar. de rostro fresco y juvenil. Pero lo que sus escritos loó gicos muestran es otra cosa: la representacioó n de su neurosis. Aceptaba el estado de cosas. seguó n propia confesioó n. maó s razonable pensar que lo uno y lo otro. Irene Barnes. la escenificacioó n de la tensioó n entre puritanismo y desenfreno a que su vida estuvo sometida. Era notorio su absoluto desintereó s por los problemas de la clase obrera inglesa de su tiempo.

Ahora bien: si nos atenemos exclusivamente a sus libros de loó gica no podemos decir que Carroll haya contribuido a ese avance. a la loó gica en su forma actual. en el seguro camino de la ciencia lo prueba el que desde Aristoó teles no ha tenido que retroceder un solo paso. lo cual no tiene nada de malo. de modo que. Todo lo que habíóa de propiamente loó gico en la loó gica escolaó stica ha quedado incorporado. juicio y raciocinio. Sabido es que durante muchos siglos la loó gica «oficial» —a pesar de los estoicos. Verdad es que sus intereses eran tan soó lo didaó cticos. Que la loó gica ha entrado. En la medida en que la historia de una ciencia puede ser descrita citando una serie de fechas.» [21]. a pesar de muchos otros— ha sido la silogíóstica aristoteó lica. a pesar de Leibniz. a elegir). seguó n toda verosimilitud. El resto es metafíósica o psicologíóa. O —para ser maó s exactos y no ofender la memoria de Aristoó teles— una silogíóstica . Y en ello conviene insistir tanto maó s cuanto que en nuestro paíós —por increíóble que ello pueda parecer— hay todavíóa quien piensa que la loó gica formal se divide en concepto. cosas ambas que maó s pertenecen a la elegancia que a la seguridad de la ciencia. como unas gotas de agua en un mar. Que el aserto de Kant ha sido ampliamente refutado es algo tan obvio que ni siquiera merece la pena ofrecer pruebas de ello. a pesar de los loó gicos del siglo XIV. 2. En los sesenta y tres anñ os que median entre The Mathematical Analysis of Logic (1847) de George Boole y los Principia Mathematica (1910-13) de Whitehead y Russell la loó gica se desarrolloó con maó s rapidez de la que estamos teniendo nosotros al contarlo. . A partir del siglo XIX la loó gica ha experimentado un progreso acelerado que ha convertido la silogíóstica aristoteó lica en un pequenñ o conjunto de teoremas de la loó gica cuantificacional de primer orden monaó dica (o de la loó gica de clases. a no ser que se quiera considerar como mejoras el despojarla de algunas sutilezas superfluas o el darle una claridad maó s acabada en la exposicioó n.aristoteó lica empobrecida y petrificada. Esto no quita genialidad a Aristoó teles. La loó gica ha dado muchos pasos adelante. Es tambieó n digno de atencioó n el que tampoco haya podido dar hasta ahora ninguó n paso hacia adelante. desde los tiempos maó s antiguos. Acerca del puesto de Lewis Carroll en la historia de la lógica. pero en cambio quita la razoó n a quienes le han hecho el menguado favor de proclamarse discíópulos suyos. Pero verdad es tambieó n que en sus libros de loó gica no hay sino « una claridad más acabada en la exposición y un añadido de sutilezas divertidas». Una loó gica que estudia soó lo diecinueve silogismos y pretende encima que se trata de las uó nicas formas posibles de razonamiento deductivo es una loó gica ridíócula. No vaya a ser que alguien piense que la loó gica de Carroll es toda la loó gica. parece estar conclusa y perfecta. Hoy sabernos que en la mente humana hay muchas maó s posibilidades deductivas que las que han podido sonñ ar los embalsamadores de Aristoó teles. pero tampoco tiene nada de loó gico-formal. cabe decir que 1879 es la fecha decisiva en la historia contemporaó nea de nuestra disciplina. Una loó gica que estudia soó lo diecinueve silogismos es una loó gica canija. antes y despueó s de Kant.

La dialeó ctica es otra cosa: una filosofíóa quizaó un embrioó n de ciencia. Ya hemos dicho que las intenciones de Carroll eran pedagoó gico-recreativas. La vieja loó gica. La loó gica escolaó stica es tambieó n otra cosa: una momia con la que se especula (en el doble sentido de la palabra «especular»). «logíóstica». Contemporaó neos . Goü del son soó lo los nombres de algunos de los autores que en el transcurso de pocas deó cadas han contribuido a la construccioó n de un nuevo edificio de la loó gica. Peirce. La paradoja de los tres peluqueros [22] suscita el viejo [23] problema de la llamada «implicacioó n material» «si p. en efecto. Si sus libros de loó gica no contienen sino una loó gica escolaó stica neurotizada. en cambio. la loó gica sin maó s. el primer sistema completo de loó gica moderna. eó sta: [(p q) · —q] —p . Ahora bien: si en sus libros de loó gica Carroll es tan soó lo un agudo y divertido expositor de Un saber tradicional. en definitiva. De los libros loó gicos de Carroll estaó n ausentes esos nuevos desarrollos. Frege. Pues bien: Lewis Carroll era contemporaó neo de todos esos progresos en el desarrollo de la loó gica. de una loó gica reestructurada y renovada. Pase que no tuviera noticia de Frege. Russell.Esa es. aparecen articuladas como dos distintos apanados de una loó gica uó nica. por anñ adidura. Gilbert. constituida ya en ciencia formal. organizada ahora de un modo coherente y abierta constantemente a nuevos desarrollos. que hasta entonces se habíóan considerado como dos loó gicas distintas e incluso incompatibles. Pero tambieó n podíóa haber expuesto con la misma claridad la nueva loó gica que algunos de sus colegas estaban construyendo. una loó gica. Ex falso sequitur quodlibet. plantean con sorprendente lucidez algunos problemas clave de la loó gica contemporaó nea. Una ley loó gica es. etceó tera. una loó gica. sus artíóculos. por ejemplo. Lukasiewicz. y ya se sabe que el Canal de la Mancha es una frontera cultural difíócilmente franqueable. Lo que a veces se llama «loó gica matemaó tica». otra cosa sucede con sus artíóculos. la fecha en que Frege publica su Begriffsschrift. Por su parte. es simplemente la loó gica formal misma. fuente del desprestigio de los loó gicos entre los cientíóficos. en el que la loó gica de teó rminos —de tradicioó n aristoteó lica— y la loó gica de proposiciones (de tradicioó n megaó rico-estoica). De Morgan. entonces q»). La moraleja es que es necesario distinguir entre leyes loó gicas y reglas loó gicas de inferencia. a veces en las mismas revistas que eó ste. Tarski.suyos eran Boole. etceó tera. Pero Book De Morgan vivíóan y escribíóan cerca de Carroll. Al fin y al cabo. y en este sentido lo que en eó l hay es claridad en la exposicioó n. Carnap. la uó nica. como pueda serlo la matemaó tica. ha quedado triturada o incorporada. Frege era alemaó n. y la paradoja loó gica a la que se refiere el titulo es precisamente una de las paradojas de la implicacioó n material: una proposicioó n falsa implica cualquier proposicioó n. el debate entre Aquiles y la Tortuga [24] es una historia con moraleja loó gica. desde la cual estaó siendo posible entender el sentido de toda la historia de la loó gica y recuperar autores y hallazgos olvidados. y no novedad en lo expuesto. El propio Russell no supo de Frege hasta muy tarde.

dar el salto de la una a la otra. son expresiones sobre las expresiones del caó lculo: pertenecen al metalenguaje. y por eso tortura a Aquiles hasta el infinito. como pretende el aó gil Aquiles. Las leyes pertenecen al lenguaje. Una expresioó n como «(C) Si A y B son verdaderas. Carroll dijo cosas importantes sin darles importancia. Una vez maó s. concretamente). por el contrario. La Tortuga. son expresiones del caó lculo. podemos inferir la negación del antecedente como conclusión». Una regla de inferencia —la que corresponde justamente a la ley que acabamos de transcribir— seríóa: «Si tomamos como premisa un condicional y la negación de su consecuente. . Aquiles no distingue entre lenguaje y metalenguaje. Las reglas. Una expresioó n como «( A) Dos cosas iguales a una tercera son iguales entre si» pertenece al lenguaje (al lenguaje de la geometríóa de Euclides. No se puede. Z debe ser verdadera» pertenece al metalenguaje. síó.

S. N. nada de gratuito). maó s que un esbozo incompleto de su obra posterior. habiendo excluido de nuestra edicioó n el texto de The Game of Logic. N. Londres. Londres. «A Logical Paradox». lo suficientemente jocundo y lo suficientemente reprimido como para seguir sus pasos. sin embargo. vol. Carroll utiliza constantemente los mismos teó rminos. Publicado en Mind. Tampoco hemos traducido en su totalidad el Apeó ndice para profesores. como el mismo Carroll senñ ala. De esta obra no hemos traducido entero el libro VIII ( «Exampies with Answers and Solutions»). El juego de la lógica. Part 1: Elementary. Faltan de eó l algunas paó ginas en las que Carroll discute problemas loó gicos muy teó cnicos. Esperemos que surja un loó gico lo suficientemente haó bil. La razoó n es que esta obra no constituye. «What the Tortoise said to Achines». Una antologíóa de los escritos loó gicos de Carroll tiene como marco de seleccioó n los siguientes textos: The Game of Logic. La ofrecemos en castellano con la esperanza de que les sea de alguna utilidad a los burgueses malpensantes que hayan elegido el camino de la carrollización. Laó stima que Carroll no haya vivido en nuestro tiempo. etimoloó gico). y. y no soó lo con una míónima parte de ella. En su exposicioó n. junio de 1971 . nuó m. [25] Nuestra seleccioó n se compone: De los dos artíóculos citados en uó ltimo lugar. Asimismo hemos excluido de nuestra edicioó n —salvo algunas incrustaciones que se indican en nota— el texto íóntegro de The Game of Logic. sentido metafoó rico. 14 (abril 1895) . pero muy reveladoras del clima del libro. 11 (julio 1894).. casi kafkiana (hablar de Kafka en relacioó n con Carroll no tiene. 1896. 1897. IV. limitaó ndonos a seleccionar unos cuantos ejercicios de entre los maó s delirantes. tal vez poco elegantes. de tal modo que todo lo que aparece en aqueó lla estaó en eó sta incluido y desarrollado. Pues porque lo que Carroll nos ofrece no es propiamente un libro de loó gica.. S. sino un juego de loó gica. las mismas frases. Hemos procurado conservar en nuestra versioó n esas repeticiones. Esta coleccioó n de textos es una muestra de esquizofrenia (en el sentido explicado en el apartado 1. En Mind. Del texto casi completo de Symbolic Logic. como es sabido. Acerca de la estructura y contenido de la presente edición. por otra parle. cuarta edicioó n. la hemos titulado. nuó m. Symbolic Logic. 3. Macmillan. en una repeticioó n obsesiva. Macmillan. los mismos giros. para poder jugar con toda la loó gica. Alfredo Deanñ o. Quizaó alguien se pregunte por queó . de intereó s uó nicamente para el especialista en historia de la loó gica. Una uó ltima palabra acerca de la traduccioó n. 1887.

Yo sólo bostezo cuando estoy oyendo algo totalmente desprovisto de interés Las premisas por separado Las premisas combinadas Conclusión . Introducción para estudiantes Un silogismo resuelto Esa historia que usted me cuenta acerca de su encuentro con una serpiente de mar siempre me hace bostezar.

donde el volumen III tiene un sentido incluso para los que no han leíódo la parte anterior de la historia. si no todos los ejemplos que se han puesto. desperdiciando asíó la oportunidad de enriquecer su acervo de delicias intelectuales. ¡Se puede uno explicar tan claramente las cosas a si mismo ! Y ademaó s. Si procediera de otro modo veríóa usted coó mo su estado de confusioó n iba a peor a medida que avanzaba. Cuando llegue a alguó n pasaje que no entienda leó alo de nuevo. Esta regla (la de no chapotear) es muy deseable que se siga con otros tipos de libros —tales como novelas. Si tiene usted conciencia de que todo el terreno que ha recorrido estaó absolutamente conquistado y de que no estaó dejando a sus espaldas dificultades sin resolver. dedíóquese a otras ocupaciones y al díóa siguiente. l estudiante que experimente un deseo serio de comprobar si este librito le proporciona o no le proporciona los materiales para una muy interesante recreacioó n intelectual. En ese caso. Quizaó lo hacen para cerciorarse de que todo termina felizmente —que los amantes tan perseguidos acaban despueó s de todo por casarse. como usted sabe. cuando vuelva a eó l fresco. los tíóos no pueden nunca hacerse ricos en ninguna otra parte) muere exactamente en el momento adecuado. que el malvado primo ha fracasado por completo en sus intrigas y recibe el castigo que merece. por ejemplo. No empiece ninguó n nuevo capíótulo o seccioó n hasta tanto no esteó cierto de que ha entendido usted completamente todo lo anterior y no haya resuelto correctamente la mayoríóa. Si es posible. leó alo de nuevo. Si fracasa incluso despueó s de tres lecturas. proveó ase de alguó n amigo genial que le acompanñ e en la lectura del libro y en la discusioó n de las dificultades. Esto. sin permitirse satisfacer una curiosidad ociosa chapoteando en el libro aquíó y allaó . hasta llegar a abandonarlo todo en medio de un completo fastidio. si todavíóa no lo entiende. donde puede usted faó cilmente echar a perder gran parte del goce que de otro modo podríóa obtener del relato chapoteando en eó l constantemente. de tal modo que lo que el autor habíóa previsto como agradable sorpresa aparece ante usted como algo de cajoó n. que se demuestra la inocencia del protagonista en el asesinato. Esto le llevaríóa verosíómilmente a dejarlo a un lado con el siguiente comentario: «¡Es demasiado duro para míó!». deje el libro. la uó ltima parte la encontraraó usted desesperadamente ininteligible si la lee antes de haber llegado a ella en una. se le exhorta encarecidamente a que observe las siguientes normas: Empezar por el principio. Yo. es permisible con una Novela. su marcha triunfal seraó faó cil y deliciosa. ¡es uno tan paciente consigo mismo !Uno nunca se irrita con la propia estupidez! . veraó probablemente que se trata de algo completamente faó cil. digo. pero con un libro cientíófico es pura demencia. Conozco alguna gente que hace la experiencia de leer el Volumen III antes de tomarse la molestia de leer el Volumen I. cuando me topo —en loó gica o en cualquier otro terreno difíócil— con algo que me sume en total perplejidad. de alguó n modo. habraó que pensar que su cerebro se encuentra un poco cansado. Discutir es un maravilloso modo de allanar los obstaó culos. que el tíóo adinerado que estaó en la India (Pregunta: —¿Por queó en la India? Respuesta: —Porque. encuentro que es un plan excelente comentarlo en voz alta incluso cuando estoy completamente solo.

y somete asíó a mi libro a una prueba verdaderamente objetiva. A aquellos que hayan logrado dominar la parte I y que empiezan. cuando usted ya ha llegado a dominar cualquiera de estos juegos. En esta primera parte he evitado cuidadosamente todas las dificultades que. querido lector. el haó bito de disponer sus ideas de una forma metoó dica y ordenada y —lo cual vate maó s que todo eso— el poder de detectar falacias y despedazar los argumentos insustancialmente iloó gicos que encontraraó de continuo en los libros. por ejemplo. Ello le proporcionaraó la claridad de pensamiento y la habilidad para encontrar el camino en medio de la confusioó n. Es lo uó nico que le pido. viva voce. a mi modo de ver. y es indudable que se puede lograr un gran goce saludable con juegos como el del chaquete. el del ajedrez. Pero. desbordaran los limites de comprensioó n de un ninñ o inteligente de. no lo dude. en el entretanto. o el nuevo juego «Halma». 21 de febrero de 1896 . Bedford Street. y me he encontrado con que tomaban un auteó ntico e inteligente intereó s en el asunto. pero no entra en posesioó n de ninguó n resultado que pueda atesorar y del que pueda sacar provecho efectivo. le prometo con la maó xima confianza que la loó gica simboó lica apareceraó ante usted como una de las maó s —si no la maó s— fascinante de las recreaciones intelectuales. Domine usted la maquinaria de la loó gica simboó lica y tendraó siempre a mano una ocupacioó n intelectual que absorberaó su intereó s y que seraó de una efectiva utilidad en cualquier tema del que pueda ocuparse. Strand. a muchos ninñ os. Si observa usted fielmente estas reglas. Usted disfruta del juego y de la victoria. Y. en los perioó dicos. nueces que requeriraó n el empleo de todos los cascanueces de que dispongan. no obtiene de ello ninguó n resultado que pueda mostrar. doce o catorce anñ os. espero proporcionarles. en los discursos e incluso en los sermones. ha dejado usted sin explotar una mina perfecta de salud. al fin y al cabo. y que con tanta facilidad enganñ an a los que nunca se han tomado la molestia de aprender este arte fascinante. algunas nueces tolerablemente duras que cascar. Lewis Carroll 29. como Oliver. en la parte II. La recreacioó n intelectual es algo que todos necesitamos para nuestra salud mental. Inteó ntelo. «a pedir maó s». Yo mismo he ensenñ ado la mayoríóa de mis temas.

Libro 1
Las cosas y sus atributos

1. Introducción

El Universo contiene «Cosas».
[Por ejemplo, «yo», «Londres», «rosas», «verdor», «libros ingleses viejos», «la carta que
recibí ayer».]
Las Cosas tienen «Atributos».
[Por ejemplo, «grande», «verde», «viejo», «que recibí ayer».]
Una Cosa puede poseer muchos Atributos; y un Atributo puede pertenecer a muchas
Cosas.
[Así, la Cosa «una rosa» puede poseer los Atributos «roja», «perfumada», «abierta»,
etc.; y el Atributo «rojo» puede pertenecer a las Cosas «una rosa», «un ladrillo», «una cinta»,
etc.]

2. La Clasificación

La «Clasificacioó n» o formacioó n de Clases es un Proceso Mental en el que imaginamos
que hemos reunido en un grupo ciertas cosas. A ese grupo se le llama una «Clase».
Este proceso se puede llevar a cabo de tres modos diferentes, a saber:

Podemos imaginar que hemos reunido todas las cosas. La clase
así formada (es decir, la clase «Cosas») contiene el Universo entero.
Podemos pensar en la clase «Cosas» e imaginar que hemos
espigado en ella todas las cosas que poseen un determinado
atributo no poseído por la clase entera. Decimos que este atributo
es «peculiar» de la clase así formada. En este caso, a la clase
«Cosas» se le llama un «Género» con respecto a la clase que hemos
construido: a esta Clase se le llama una «Especie» de la clase
«Cosas»: y al atributo peculiar se le llama su «Diferencia». Como
este proceso es enteramente mental, podemos llevarlo a cabo haya
o no haya una cosa existente que posea ese atributo. Si la hay, se

dice que la clase es «Real»; si no, se dice que es `Irreal” o
«Imaginaria».
[Por ejemplo, podemos imaginar que hemos entresacado, de la clase «Cosas», todas las
cosas que poseen el conjunto de atributos «material, artificial, compuesto de casas y calles»; y
podemos formar de este modo la clase real «ciudades». Aquí consideraríamos a «Cosas» como
un Género, a «Ciudades» como una Especie de cosas y a «material, artificial, compuesto de
casas y calles» como su Diferencia.
O podemos imaginar que hemos entresacado las cosas que poseen un conjunto de
atributos «que pesan una tonelada, que pueden ser levantadas fácilmente por un niño»; y
podemos formar así la clase imaginaria «Cosas que pesan una tonelada y que pueden ser
levantadas fácilmente por un niño».]

Podemos pensar en una determinada clase —que no sea la
clase «Cosas»— e imaginar que hemos entresacado de ella todos
aquellos miembros suyos que poseen un cierto atributo no poseído
por la clase entera. De este atributo se dice que es «peculiar» a la
clase inferior así formada. En este caso, la clase en la que se ha
pensado se llama un «Género» respecto a la clase inferior extraída
de ella: la clase inferior se llama una «Especie» de la superior: y su
atributo peculiar se llama su “Diferencias.

[Por ejemplo, podemos pensar en la clase «ciudades» e imaginar que hemos
entresacado de ella todas las ciudades que poseen el atributo «alumbradas con gas»; y
podemos entonces formar la clase real «ciudades alumbradas con gas». En este caso podemos
considerar a «ciudades» como un Género, a «ciudades alumbradas con gas» como una Especie
de ciudades, y a «alumbradas con gas» como su Diferencia.
Si en el ejemplo anterior cambiáramos «alumbradas con gas» por «pavimentadas con
oro», obtendríamos la dase imaginaria «ciudades pavimentadas con oro».]
Una clase que contenga un solo miembro se llama un «Individuo».
[Por ejemplo, la clase «ciudades con más de cuatro millones de habitantes en 1896»,
que sólo tiene un miembro, «Londres».]
Por lo tanto, cualquier cosa singular que podamos nombrar distinguieó ndola de las
demaó s cosas se puede considerar como una clase de un solo miembro.
[Así. «Londres» se puede considerar como la clase de un solo miembro extraída de la
clase «ciudades» y que tiene como Diferencia «tener cuatro millones de habitantes en 1896».]
Una clase que contenga dos o maó s miembros se considera a veces como una sola
cosa. Cuando se la considera asíó se le pueden asignar atributos que sus miembros tomados
separadamente no poseen.

[Así, la clase «los soldados del décimo regimiento», cuando se considera como una sola
cosa, puede poseer el atributo «formados en cuadro», atributo que sus miembros tomados
separadamente no poseen.]

3. La División

§ 1. Introducción

La «Divisioó n» es un proceso mental por el cual pensamos en una determinada clase
de cosas e imaginamos que la hemos dividido en dos o maó s clases inferiores.
[Así, podemos pensar en la clase «libros» e imaginar que la hemos dividido en dos
clases inferiores: «libros encuadernados» y «libros sin encuadernar»; o en las tres clases
siguientes: «libros que cuestan menos de un chelín», «libros de a chelín» y «libros que cuestan
más de un chelín»; o en las siguientes veintiocho clases: «libros cuyo título empieza por A»,
«libros cuyo título empieza por B», etc.]
Una clase que ha sido obtenida mediante una determinada divisioó n se dice que es
«codivisional» con toda clase obtenida mediante esa divisioó n.
[Así, la clase «libros encuadernados» es codivisional con cada una de las dos clases
«libros encuadernados» y «libros sin encuadernar».
De modo similar, se puede decir que la batalla de Waterloo fue «contemporánea» de
todos los sucesos que tuvieron lugar en 1815.]
Por tanto, una clase obtenida por divisioó n es codivisional consigo misma.
[Así, la clase «libros encuadernados» es codivisional consigo misma, De modo similar,
se puede decir que la batalla de Waterloo fue «contemporánea» de si misma.]

§ 2. La dicotomía

Si pensamos en una cierta clase e imaginamos que hemos extraíódo de ella una
determinada clase inferior es evidente que el resto de la clase superior no posee la
diferencia, es decir, el atributo especifico de la clase inferior.
Por lo tanto, se puede considerar a ese resto como otra clase inferior cuya diferencia
se puede formar a partir de la clase que habíóamos extraíódo anteriormente mediante el
prefijo «no», y podemos imaginar que hemos dividido la clase primitiva en dos clases
inferiores cuyas diferencias son contradictorias. A este tipo de divisioó n se le llama
«Dicotomíóa»
[Por ejemplo, podemos dividir «libros» en dos clases cuyas diferencias sean «viejos» y
«no-viejos».]
Al llevar a cabo este proceso podemos encontramos a veces con que los atributos
que hemos escogido se usan de una manera tan vaga en la conversacioó n ordinaria que no es
faó cil decidir cuaó les cosas pertenecen a una clase y cuaó les a otra. En un caso semejante seríóa

] 4. si dividimos «libros» en «viejos» y «nuevos». (libros) extranjeros nuevos. (libros) nuevos extranjeros. las cuatro clases hubieran sido eó stas: (libros) ingleses viejos. obteniendo con cada repeticioó n un nuó mero doble de clases. Nombres La palabra «cosa». al dividir «libros» en «viejos» y «no-viejos» podemos decir: «Consideremos como «viejos» todos los libros impresos antes del año 1801 de nuestra era.] Quede bien entendido a partir de ahora que si dividimos una clase de cosas en dos clases cuyas diferencias tienen significados contrarios. [Así.necesario establecer alguna regla arbitraria que determinara doó nde termina una clase y empieza otra. Cualquier otra palabra o expresioó n que conlleve la idea de una cosa junto con la idea de un atributo representa cualquier cosa que posea ese . podemos dividir «libros» en «viejos» y «nuevos» (es decir. y el atributo «nuevo» como equivalente a «no- viejo». «no-viejos»): podemos luego subdividir cada una de estas clases en «ingleses» y «extranjeros» (es decir. que conlleva la idea de una cosa sin idea alguna de un atributo. por el procedimiento de la dicotomíóa. «no- ingleses»). [Así. podemos subdividir cada una de eó stas en dos clases todavíóa maó s pequenñ as. (libros) ingleses nuevos.] Una vez que hemos dividido una clase. (libros) nuevos ingleses. en dos clases inferiores. el atributo «viejo» ha de ser considerado como equivalente a «no-nuevo». (libros) extranjeros viejos. [Por ejemplo. y todos los demás como «no-viejos»». y este proceso se puede repetir una y otra vez. cada diferencia ha de ser considerada como equivalente a la otra con la palabra «no» delante. (libros) viejos extranjeros. Si hubieó ramos empezado dividieó ndolos en «ingleses» y «extranjeros» y los hubieó ramos subdividido luego en «viejos» y «nuevos». obteniendo así cuatro clases: (libros) viejos ingleses. representa cualquier cosa singular. El lector podraó ver faó cilmente que se trata de las mismas cuatro clases que teníóamos arriba.

«cosa material artificial compuesta de casas y calles». perteneciente al reino animal» y formar así el nuevo sustantivo «animal». excepto «Cosa». obtenemos la expresión «animal que tiene dos manos y dos pies». «tesoro». «ciudad». es decir. «ciudad alumbrada con gas». que es un nombre (que representa la misma cosa que el anterior) expresado en forma (b). . [Así. y si existe alguna cosa que ese nombre represente se dice que es nombre de esa cosa. las palabras «cosa». «ciudad pavimentada con oro». se puede expresar normalmente de tres modos distintos: el sustantivo «cosa» y uno o más adjetivos (o expresiones usadas como adjetivos) que denotan los atributos. [Así. obtenemos un nombre (que representa también la misma cosa que los anteriores) expresado en forma (c). dotada de dos manos y dos pies» es un nombre expresado en forma (a). Todo nombre. un sustantivo que denote una cosa junto con todos sus atributos. o bien una clase entera considerada como una sola cosa. viviente.] Todo nombre es o bien un sustantivo solo o bien una expresión que consta de un sustantivo y uno o más adjetivos (o expresiones usadas como adjetivos]. un sustantivo que denote una cosa y connote a la vez algunos de los atributos. «libro inglés viejo». Y si optamos por resumir la expresión entera en una sola palabra y formamos el nuevo sustantivo «hombre».] Un nombre cuyo sustantivo estaó en plural se puede emplear para representar: o bien miembros de una clase considerados como cosas separadas. representa cualquier miembro de la clase de la que ese atributo es peculiar.atributo. y las expresiones «cosa valiosa». Tal palabra (o expresioó n) se llama un «Nombre». la expresión «cosa material viviente.) Asíó como decimos que una clase es real o irreal seguó n que haya o no haya una cosa existente que pertenezca a ella. perteneciente al reino animal. [Por ejemplo. «ciudad alumbrada con gas» es un nombre real. Si optamos por agrupar el sustantivo «cosa» y los adjetivos «material. y uno o más adjetivos (o expresiones usadas como adjetivos) que denotan los demás atributos. asíó tambieó n se dice que un nombre es real o irreal seguó n que haya o no haya una cosa existente representada por eó l. «ciudad pavimentada con oro» es un nombre irreal.

En este caso. puede ser representado mediante un nombre compuesto de dos partes: una que sea un nombre que designe cualquier miembro del geó nero. [Nótese que. Por tanto. consideramos «cosas» como el género. «árbol». [Así.] 5. [Así.] . y darle ese nombre es «definirlo». estoy usando el nombre «soldados del décimo regimiento» en el primer sentido . «Ese soldado del décimo regimiento es alto». el sustantivo que representa un miembro (o miembros) del género está impreso en letras mayúsculas.] Los siguientes ejemplos de este proceso se pueden tormar como modelos para construir otros. podemos definir un «tesoro» como una «cosa valiosa». «navaja»). en cada definición. etc. A ese nombre se le llama una «Definicioó n» de cualquier miembro de esa especie. Definiciones Es evidente que todo miembro de una especie es tambieó n miembro del geó nero del que esa especie ha sido extraíóda. estoy usando la expresión en el segundo sentido. y esto es exactamente lo mismo que si dijera «el décimo regimiento está formado en cuadro».] [El lector puede ponerse a si mismo cuantos ejemplos quiera de este proceso escogiendo simplemente el nombre de cualquier cosa corriente (tal como «casa». y otra que exprese la diferencia de esa especie. y que posee la diferencia de esa especie. y esto es exactamente lo mismo que si yo tomara a cada uno de ellos por separado y dijera «Este soldado del décimo regimiento es alto». dando una definición de ella y contrastando su respuesta por referencia a cualquier diccionario de la lengua castellana. cuando yo digo «algunos soldados del décimo regimiento son altos» o «los soldados del décimo regimiento son valientes». y «valioso» como la diferencia. Pero cuando digo «los soldados del décimo regimiento están formados en cuadro».

debemos reducirla a esa forma antes de poder usarla. «¿a qué libro se refiere?». [Así. Al sujeto y al predicado de una proposicioó n les llamamos sus «Teó rminos». las dos proposiciones «Yo veo a John» y «John es visto por mi» son equivalentes. bien que ningún miembro de su sujeto es miembro de su predicado. cinco cuartos de penique» y «¡Yo. Dos proposiciones que comunican la misma informacioó n se dice que son «equivalentes». afirma. «nunca lo consentiré». Que serían éstas: «Estoy sorprendido». «quiero saber a qué libro se refiere usted». De las proposiciones en general § 1. las palabras «sí» y «no» son proposiciones en el sentido ordinario de la palabra. Libro 2 Las proposiciones 1. y si alguna proposicioó n que queramos usar en una argumentacioó n no estaó en forma normal. cuando estaó en forma normal. y así también las expresiones como «me debe Ud. Una «Proposicioó n». que podríóamos llamar su «forma normal». no parecen. se puede aplicar a cualquier palabra o expresioó n que comunique una informacioó n cualquiera. tal como se usa en la conversacioó n ordinaria. pero pueden ser transformadas fácilmente en formas equivalentes. proporcionar ninguna información. como si significara «uno o maó s». respecto de dos clases determinadas.] .] Pero una «Proposicioó n» tal como la usamos aquíó tiene una forma peculiar. [Así. no!». La palabra «proposicioó n». a primera vista. Palabras tales como «¡Oh!» o «¡Nunca!» y expresiones del tipo de «tráigame ese libro». bien que todos los miembros de su sujeto son miembros de su predicado. «le ordeno que me traiga ese libro». que se denominan «Sujeto» y «Predicado»: bien que algunos miembros de su sujeto son miembros de su predicado. Introducción oó tese que la palabra «algunos» ha de ser tomada. de ahora en adelante.

en orden ascendente. Distintos tipos de proposiciones Una Proposicioó n que empieza con «algunos» se dice que es «Particular».] .] Las proposiciones son de das tipos: Proposiciones de Existencia” y «Proposiciones de relacioó n». [Tornemos. (Esta palabra. que nos dice cuántos miembros del sujeto son también miembros del predicado. no nos dice el número exacto: de hecho. Esto implica por supuesto que hay un individuo a quien el hablante se refiere cuando menciona a John y a quien el oyente conoce como referencia del signo. [Nótese que. aunque su signo de cantidad nos dice cuántas cosas existentes son miembros de su predicado. a saber: La palabra «algunos» o «ningún» o «todos». Tambieó n se le llama runa proposicioó n en I”. se llama «Signo de cantidad») Nombre del sujeto. (A esto se le llama la «Cópula». «0» y «1 o más».] Una proposicioó n cuyo sujeto es un individuo ha de ser considerada como universal. la clase «hombres a los que el hablante se refiere cuando menciona a «John»» es una clase de un solo miembro. o tambieó n «una proposicioó n en A». § 2. tiene como sujeto la clase «cosas existentes». Las Proposiciones de Existencia Una «Proposicioó n de Existencia». o tambieó n «una proposicioó n en E». [Nótese que se llama «particular» porque se refiere a una parte tan sólo del sujeto. y la proposición es equivalente a «todos los hombres a los que el hablante se refiere cuando menciona a «John» no están bien». Por tanto. Su signo de cantidad es «algunos» o «ninguno». la proposición «John no está bien». § 3.] Una proposicioó n que empieza por «Ninguó n» se llama «Universal Negativa». como ejemplo. El verbo «son» (o «es»). Forma normal de una proposición Una proposicioó n en forma normal consta de cuatro partes. Una Proposicioó n que empieza por «todos» se dice que es «Universal Afirmativa».) Nombre del predicado. [Nótese que se llaman «universales” porque se refieren a todo el sujeto. Las discutiremos por separado. sólo opera con dos números. cuando estaó en forma normal. que son. 2.

De modo similar. «La clase «hombres honestos» existe». Introducción Una proposicioó n de relacioó n del tipo que se discutiraó aquíó tiene como teó rminos dos especies del mismo geó nero. «Hay hombres honestos». Esta es la forma normal. En cambio. de tal modo que cada uno de los dos nombres connota un atributo no connotado por el otro. «No hay hombres de cincuenta pies». [Así. pero también se puede expresar de cualquiera de los siguientes modos: «No existen hombres de cincuenta pies». Esta es la forma normal. [Así. «hombres». «La clase «hombres de cincuenta pies» no existe»: «No hay hombre alguno que mida cincuenta pies». Las proposiciones de relación § I. la proposición «algunos perros son perdigueros» no es del tipo correcto. pero no por el otro. pero también se puede expresar de cualquiera de los siguientes modos: «Existen hombres honestos». no es . la proposicioó n «Ninguna cosa existente es un hombre de cincuenta pies de altura» afirma que la clase «hombre de cincuenta pies de altura» es imaginaria. «Hay algunos hombres honestos». la existencia real) o bien el caraó cter imaginario de su predicado. porque «mercaderes» y «avaros» son especies del mismo género. «Existen algunos hombres honestos». resulta que cada uno de los atributos está connotado por uno de los nombres. la proposición «algunas cosas existentes son hombres honestos» afirma que la clase «hombres honestos» es real. si bien «perros» y «perdigueros» son especies del mismo género. «animales». Se le llama «proposicioó n de existencia» porque mediante ella se afirma el caraó cter real (es decir. la proposición «algunos mercaderes son avaros» es del tipo correcto. puesto que. 3. y puesto que el nombre «mercaderes» connota el atributo «mercantil » y el nombre «avaros» el atributo «avariciosos». «No existe ningún hombre de cincuenta pies».

Cópula.cierto que el nombre «perros» connote algún atributo no connotado por el nombre «perdigueros». averigüe de qué clase estamos hablando). Reducción de una proposición de relación a su forma normal Las reglas para llevar esto a cabo son las siguientes: Averigüe cuál es el sujeto (es decir.] Se le llama «una proposicioó n de relacioó n» porque con ella se afirma la existencia de una cierta relacioó n entre sus teó rminos.». § 2. Dispóngalos en el orden siguiente: Signo de cantidad. sustitúyalo por una expresión que empiece con «son» (o «es»).». o (maó s brevemente) el «Univ. en ese caso es necesario determinar un «univ. no hay necesidad de determinar el «Univ. (1) «Un perrito cojo no le diríóa a usted «gracias» si le ofreciera una comba en preó stamo» .». El signo de cantidad es «algunos» o «ninguno» o «todos». El geó nero del que los dos teó rminos son especies se llama el «Universo del Discurso». regido por el sujeto. pero si hay algún nombre que está expresado de una ~era incompleta y contiene sólo atributos. averigüe cuál es la clase de la que se dice que contiene algunos. no nos dice el número exacto: de hecho. Si el nombre de cada término está completamente explícito (es decir. Averigüe cuál es el signo de cantidad. Sujeto. Si el verbo. «0». o ninguno o todos los miembros del sujeto). sólo opera con tres números. si contiene un sustantivo). [Veamos algunos ejemplos para ilustrar la aplicación de estas reglas. Tales proposiciones serán discutidas en la parte II]. «1 o más» y «el número total de miembros del sujeto». [Nótese que aunque su signo de cantidad nos dice cuántos miembros del sujeto son también miembros del predicado. Predicado. en orden ascendente. no es el verbo «son» (o «es»). Averigüe cuál es el predicado (es decir. con el fin de insertar como sustantivo el nombre de ese universo. que son.

Sea el universo «personas». El signo de cantidad es «todos». El predicado es «… que siempre se quejan». El predicado se puede expresar por «… no agradecido por el ofrecimiento de una comba en préstamo». sea eó ste el que fuere.» (3) «Ninguó n borrego es fumador habitual de cigarros puros. .». y todo el resto de la oración debe ser incluido en el predicado. El sujeto es evidentemente «perrito cojo». sea éste el que fuere.» El sujeto es «labradores». El signo de cantidad es «algunos». El verbo es «no le diría a Ud…. que podríamos sustituir por la expresión «no se mostraría agradecido». Sea el universo «animales». El sujeto es «borrego» El verbo es «es». que nosotros sustituimos por la expresión «son que se quejan». La proposición se convierte en esto: «Todos / los perritos cojos / son / perros no agradecidos por el ofrecimiento en préstamo de una comba.» El sujeto es «borrego». La proposición se convierte en esto: «Algunos / labradores son / personas que siempre se quejan del tiempo que hace.» (2) «Algunos labradores se quejan del tiempo que hace. El predicado es «fumador habitual…». El verbo es «se quejan». Sea el universo «perritos».

»] § 3. «hombres adinerados» y «hombres pobres». contiene evidentemente la proposición subalterna «algunos banqueros son hombres adinerados». Por lo tanto. . como parte de lo que se nos dice. en esta proposicioó n estaó contenida. como ya sabernos. El signo de cantidad es «ningún».» son especies) ha sido dividido en dos clases inferiores. La proposición se conviene en esto: «Ningún / borrego / es / un animal fumador habitual de cigarros puros.] Supongamos asimismo que el «Univ. la proposición «todos los banqueros son hombres adinerados». el geó nero del que tanto el sujeto como el predicado son especies) ha sido dividido (mediante el proceso de dicotomíóa) en dos clases inferiores. todo miembro del sujeto pertenece o bien a la clase (1) o bien a la clase (2). y supongamos que esto es todo lo que se nos ha dicho. procedamos luego a averiguar queó maó s necesitamos que nos digan para saber que «todos los miembros del sujeto son miembros del predicado». Una proposición de relación que empiece por «iodos» es una proposición doble Una proposicioó n de relacioó n que empiece por «todos» afirma. la proposicioó n subalterna «algunos miembros del sujeto son miembros del predicado». con el fin de llegar a la proposición entera «iodos los banqueros son hombres adinerados».] Pero ahora se plantea un problema: «¿Cuaó l es el resto de informacioó n que esta proposicioó n nos proporciona?» A fin de responder a esta pregunta. a saber: el predicado. supongamos que el género «hombres» (del que tanto «banqueros» como «hombres adinerados.» (es decir. [Así. [Así. Evidentemente. la clase cuya diferencia es contradictoria de la del predicado.] Ahora bien: sabemos que todo miembro del sujeto es un miembro del Univ. que «lodos los miembros del sujeto son miembros del predicado». supongamos que la proposición «algunos banqueros son hombres adinerados» constituye toda la información que poseemos. podemos entonces proceder a averiguar qué otra proposición ha de ser añadida a ella. empecemos por la proposicioó n subalterna «algunos miembros del sujeto son miembros del predicado». [Así.

es real. ¿Qué más necesitamos que nos digan para saber que pertenecen todos? Evidentemente necesitamos que nos digan que ninguno de ellos pertenece a la clase «hombres pobres». [Así.] § 4. es decir. [Así. la proposición «Todos los banqueros son hombres adinerados» es una proposición doble. tomado aisladamente. que ninguno de ellos es miembro de la clase cuya diferencia es contradictoria de la del predicado. y equivale a estas dos proposiciones: «Algunos banqueros son hombres adinerados». Por lo tanto. Por lo tanto. [Así. tomada aisladamente. que algunas cosas existentes son miembros de ambos teó rminos a la vez. Una proposicioó n de relacioó n que empiece por «algunos» seraó entendida de ahora en adelante como si afirmara que hay algunas cosas existentes que. «Ningún miembro del sujeto es miembro de la clase cuya diferencia es contradictoria de la del predicado».] Por lo tanto. la proposición «algunos hombres adinerados son inválidos» se ha de entender como si afirmara que algunas cosas existentes son «hombres adinerados inválidos». implica que cada una de las dos clases. proporciona la misma informacioó n que) las dos proposiciones siguientes: «Algunos miembros del sujeto son miembros del predicado». todo banquero o bien pertenece a la clase «hombres adinerados» o bien a la clase «hombres pobres». ¿Queó maó s necesitamos que nos digan para saber que todos ellos pertenecen a ella? Evidentemente necesitamos que nos digan que ninguno de ellos pertenece a la clase (2). sabernos que todo banquero es miembro del género «hombres». en una proposición de relación. siendo miembros del sujeto. se ha de entender como si implicara que cada uno de los teó rminos. podemos suponer que se nos ha dicho que algunos banqueros pertenecen a la clase «hombres adinerados». ¿Qué es lo que está implicado. «Ningún banquero es hombre pobre». es real. [Así. algunos miembros del sujeto pertenecen a la clase (1).] Tambieó n se nos ha dicho que. una proposicioó n de relacioó n que empiece por «todos» es una proposicioó n doble y es «equivalente» a (es decir.] . «hombres adinerados» e «inválidos». son tambieó n miembros del predicado. es decir. en el caso que estamos discutiendo. respecto de la realidad de sus términos? Noó tese que las reglas aquíó establecidas son arbitrarias y soó lo se aplican a la Parte I de mi «Loó gica Simboó lica». Por lo tanto.

[Así. (3) . Pero esto no implica nada con respecto a la realidad de cualquiera de los teó rminos tomados aisladamente. sea eó ste el que fuere». es real. y las cosas que poseen todos los atributos del sujeto y del predicado como el nuevo predicado. [Veamos algunos ejemplos que ilustren la aplicación de estas reglas. Pero esto no implica nada respecto de la realidad o irrealidad de cualquiera de las dos clases. la proposición «todas las hienas son animales salvajes» contiene la proposición «algunas hienas son animales salvajes». «sirenas» y «modistas».] § 5. es decir. Asíó pues. Sabemos ya coó mo traducir cada una de ellas. lo que afirma es que algunas cosas existentes son miembros de ambos. sea tambieó n miembro del predicado. De modo similar procederemos con una proposicioó n de relacioó n que empiece por «ninguno». tomada aisladamente. Una proposicioó n de relacioó n que empiece por «ninguó n» se entenderaó de ahora en adelante como si afirmara que no hay ninguna cosa existente que. una de las cuales empezaraó por «algunos» y la otra por «ninguno». Una proposicioó n de relacioó n que empiece por «todos» es (tal como se muestra en 3) equivalente a dos proposiciones. que algunas cosas existentes son miembros de la clase de cosas que poseen todos los atributos del sujeto y del predicado.» La ordenacioó n seria eó sta: «Ninguna / cosa existente / es / un borrego fumador de cigarros puros». para traducirla a una proposicioó n de existencia tomamos «cosas existentes» como el nuevo sujeto. sea eó ste el que fuere. se entenderaó como si implicara que cada uno de los teó rminos. Por tanto. tomado aisladamente.. la proposición «ninguna sirena es modista» se entenderá como si afirmara que ninguna cosa existente es una «sirena-modista». En este caso en concreto se da la circunstancia de que el sujeto es imaginario y el predicado real. [Así. Traducción de una proposición de relación a una o más proposiciones de existencia Hemos visto que una proposicioó n de relacioó n que empieza con «algunos» afirma que algunas cosas existentes que son miembros de un sujeto son miembros tambieó n de su predicado. es real.» La ordenacioó n seria eó sta: «Algunas / cosas existentes / son / labradores que siempre se quejan del tiempo que hace. «hienas» y «animales salvajes». Por lo tanto. Por tanto. tomadas aisladamente. que no hay ninguna cosa existente que sea miembro de ambos teó rminos a la vez. esto implica que cada una de las dos clases. es decir. (1) «Algunos labradores se quejan del tiempo que hace. siendo miembro del sujeto.] Una proposicioó n de relacioó n que empiece por «todos» contiene (veó ase 3) una proposicioó n similar que empiece por «algunos». (2) «Ninguó n borrego es fumador habitual de cigarros puros.

» La ordenacioó n seria eó sta:" «Algunas / cosas existentes / son / banqueros adinerados».» Esto equivale a las dos proposiciones siguientes: «Algunos banqueros sen hombres adinerados» y «Ninguó n banquero es hombre pobre. «Todos los banqueros son hombres adinerados. y «Ninguna / cosa existente / es / un banquero pobre». .

[Por ejemplo. y hemos asignado la mitad norte del diagrama a una de ellas (que podríóamos llamar «la clase de las cosas x» o «la clase x») y la mitad sur a la otra (que podríóamos llamar «la clase de las cosas x'» o «la clase x’»). y podemos suponer que hemos subdividid «libros viejos» en las dos clases cuyas diferencias son «ingleses» y «extranjeros». que podemos llamar «y». Libro 3 El diagrama biliteral 1. podemos decir «convengamos en que y significa «inglés». y hemos dividido la clase superior. supongamos que hemos seleccionado otro atributo o conjunto de atributos. no tome como punto de referencia el diagrama arriba expuesto. y que hemos asignado la . podemos decir: «sea el universo «libros»». sino que diseñe uno de mayor tamaño para su uso particular. supongamos que hemos seleccionado un determinado atributo o conjunto de atributos que podemos llamar «x». Símbolos y celdillas Supongamos en primer lugar que el diagrama arriba reproducido es un espacio asignado a una cierta clase de cosas que hemos seleccionado como nuestro «Universo del discurso» o. [Por ejemplo. al leer este capítulo. En segundo lugar. y podemos imaginar que el diagrama es un gran tablero asignado a todos los libros. y que hemos subdividido la clase x en dos “clases cuyas diferencias son «y» y «y’». en dos clases inferiores cuyas diferencias son «x» y «no-x» (que podríóamos llamar «x')}). Se recomienda vivamente al lector que. como nuestro «Univ». En tercer lugar. podemos decir: «Convengamos en que x significa «viejo». de tal modo que x' significará «nuevo» y podemos suponer que hemos dividido los libros en las dos clases cuyas diferencias son «viejos» y «nuevos y que hemos asignado la mitad norte del tablero I «libros viejos» y la mitad sur a «libros nuevos»]. representada por el diagrama entero. y la celdilla nororiental a la otra (que podemos llamar «la clase xy’»). que lo tenga a su lado mientras lee y que tenga su dedo sobre aquella parte concreta de él a la que se refiera lo que está leyendo]. de tal modo que y' significará «extranjero»». [Por ejemplo. sin letras. maó s brevemente. y que hemos asignado la celdilla noroccidental a una de ellas (que podemos llamar «la clase xy»).

y la celdilla sur oriental a la clase x’y’. . queremos indicar que hemos asignado el diagrama entero a la clase «libros». [Por ejemplo. [Así. y la mitad oriental a la clase y'. Debe ser capaz de nombrar instantaó neamente el atributo o conjunto de atributos asignados a cualquier compartimento mencionado en la columna de la derecha de la Tabla siguiente.celdilla noroccidental a «libros viejos ingleses». y que hemos asignado la celdilla suroccidental a la clase x’y. la expresión «las cosas x» significaría «los libros viejos»]. nos encontraríamos que habíamos asignado la mitad occidental del tablero a «libros ingleses» y la mitad oriental a «libros extranjeros»]. como verse: El lector recordaraó que. [Así. Es evidente que si hubieó ramos empezado dividiendo en y e y' y luego hubieó ramos subdividido en x y x’ hubieó ramos obtenido las mismas cuatro clases. la palabra «cosas» significa aquel tipo particular de cosas al que se ha asignado el diagrama entero. supongamos que hemos subdividido la clase x' del mismo modo. y la celdilla suroriental a la otra]. y a la celdilla nororiental a «libros viejos extranjeros»]. podemos suponer que hemos subdividido «libros nuevos» en las dos clases «libros nuevos inglés» y «libros nuevos extranjeros». en una expresioó n como «las cosas x». si convenirnos en que «x» signifique «viejo». Vemos por tanto que hemos asignado la mitad occidental a la clase y. En cuarto lugar. en el ejemplo de antes. El lector no debe pasar al capíótulo siguiente hasta tanto no se haya familiarizado por completo con el diagrama en blanco del que se le ha aconsejado que se provea. En ese caso. hemos asignado los cuatro cuarteles del tablero a cuatro clases diferentes de libros. De hecho. si decimos «sea libros nuestro universo del discurso». y que hemos asignado a la celdilla suroccidental a una.

tan astutamente como sea posible. Para tener seguridad en esto. y conque puede ver mentalmente («¡con los ojos de mi espíóritu. Tabla I Asimismo debe ser capaz de nombrar instantaó neamente el compartimento asignado a cualquier atributo mencionado en la columna de la izquierda. serian algo asíó: Pregunta. e hiciera que el amigo genial le planteara problemas en este tablero. —«Celdilla nor-oriental». Pregunta. —«¿Atributo para la mitad oeste? Respuesta. puede pasar felizmente al proó ximo capíótulo. Respuesta. Horacio!») las respuestas a las preguntas de su amigo genial. Una vez que haya adquirido un poco de praó ctica. el lector se encontraraó con que es capaz de operar sin diagrama en blanco. . Respuesta. Pregunta. Cuando haya conseguido este resultado. —«Y». Etc… etc. —«x'y». lo mejor seríóa que pusiera el libro en manos de alguó n amigo genial. —«¿Compartimento para xy'?». —«¿Atributo para la celdilla sur-occidental?». Las preguntas y respuestas. quedaó ndose eó l mismo soó lo con el diagrama en blanco.

etcétera]. «hay al menos una cosa en ella»). [El lector haría bien en proveerse de cuatro fichas rojas y cinco grises]. omitireó la palabra «cosas». Por tanto. Convengamos tambieó n en que una ficha gris. [Así «existen algunos xy"». «no hay nada en ella»). Fichas Convengamos en que una ficha roja. «ningún x' es y».] § 2. [Por ejemplo.. 3. Introducción De ahora en adelante. Representación de proposiciones § 1. se puede entender que significa «al menos una de estas dos celdillas estaó ocupada. [Recuérdese que esta proposición es equivalente a «algunas cosas existentes son cosas x»]. significaraó «Esta celdilla estaó ocupada (es decir. Una proposicioó n que contenga soó lo una de las letras usadas como síómbolos de atributos se dice que es «uniliteral». Se dice que una proposicioó n estaó en teó rminos de las letras que contiene. es decir. Nuestros ingeniosos primos americanos han inventado una expresioó n para describir la condicioó n de un hombre que no ha decidido auó n a cuaó l de dos partidos políóticos apuntarse: de un hombre en esa situacioó n se dice que estaó «sentado en la valla». al enunciar proposiciones tales como «existen algunas cosas x» o «ninguna cosa x es una cosa y». etc. se dice que están en términos de x e y. . posiblemente lo esteó n ambas». y las escribireó asíó «Existen algunos x» o «ninguó n x es y». [Por ejemplo. pero no se sabe por doó nde estaó n sus ocupantes». Esta expresioó n describe exactamente la situacioó n de la ficha roja. lleven o no lleven acentos. 2. «existen algunos x». Una proposicioó n que contiene dos letras se dice «biliteral». significa «el compartimento formado por estas dos celdillas. colocada dentro de una celdilla. que la mitad norte estaó ocupada. Convengamos asimismo en que una ficha roja. «ningún x' es y». colocada en la divisoria entre dos celdillas. Esto nos dice que hay al menos una cosa en la mitad norte. colocada dentro de una celdilla. estaó ocupado. significaraó «esta celdilla estaó vacíóa» (es decir. Representación de proposiciones de existencia Tomemos primero la proposicioó n «existen algunos x». que el lector puede suplir por su cuenta. «no existe ningún y’»]. «existen algunos xy».

Pero esto sería un error. De modo parecido podemos representar las tres proposiciones similares «existen algunos x». «existen algunos y’». Esto nos dice que hay al menos una cosa en la celdilla noroccidental. del mismo modo que una ficha roja allí colocada significaría «esta mitad está ocupada». esta proposición sería «existen algunos libros viejos»]. «existen algunos x’y». [El lector podría pensar que sería suficiente con colocar una ficha gris en la divisoria de la mitad norte. Y esto se puede representar colocando en ella una ficha roja. [En el ejemplo de los libros esta proposición seria «existen algunos viejos libros ingleses»]. colocando dos fichas grises en la mitad norte. y que. es decir. así también una ficha gris significaría «esta mitad está vacía»].]. «ninguó n y existe». [Que el lector desarrolle estos ejemplos por su cuenta. es decir. que la celdilla noroccidental estaó ocupada. En el ejemplo de los libros estas proposiciones serían «existen algunos libros buenos». una en cada celdilla. etc. [Que el lector desarrolle estos ejemplos por su cuenta. Por tanto. y «existen algunos x’y’». . Pero lo que nosotros tenemos que representar es que ambas celdillas están con seguridad vacías y esto sólo se puede hacer colocando una ficha gris en cada una de ellas. Hemos visto que una ficha roja en esa posición quería decir «al menos una de estas dos celdillas está ocupada. Tomemos a continuacioó n la proposicioó n «ninguó n x existe». «existen algunos y». [En el ejemplo de los libros. una ficha gris significaría simplemente «al menos una de estas dos celdillas está vacía: posiblemente lo estén ambas». que la celdilla noroccidental y la nor-oriental estaó n ambas vacíóas. De modo parecido podemos representar las tres proposiciones similares «existen algunos xy’». es decir.]. En el ejemplo de los «libros» estas tres proposiciones serían «ningún libro nuevo existe». etc. que la mitad norte estaó vacíóa. Y es evidente que esto podemos representarlo colocando una ficha roja (simbolizada aquíó por un cíórculo con un punto) en la divisoria de la mitad norte. [En el ejemplo de los libros esta proposición seria «ningún libro viejo existe»]. Y esto se puede representar. y «ninguó n y' existe». posiblemente lo estén ambas». Esto nos dice que no hay nada en la mitad norte. Tomemos a continuacioó n la proposicioó n «existen algunos xy». De modo parecido podemos representar las tres proposiciones similares «ninguó n x’ existe».

en primer lugar. etc. En el ejemplo de los libros estas tres proposiciones serian «existen algunos viejos libros extranjeros». y que el predicado establece en qué porción de ella hemos de colocar la ficha roja. en la celdilla noroccidental. la proposicioó n «algunos x son y». Hemos visto tambieó n que estas dos fichas grises. tomadas separadamente. [En el ejemplo de los libros esta proposición seria «no existe ningún libro viejo»]. Tomemos a continuacioó n la proposicioó n «no existe ninguna xy». De modo parecido podemos representar las tres proposiciones similares «no existe ninguó n xy'». Y esto se puede representar colocando en ella una ficha gris. De modo parecido podemos representar las tres proposiciones similares «algunos x son y'». [Que el lector desarrolle estos ejemplos por su cuenta. que la proposicioó n «no existe ninguó n x» es una proposicioó n doble. y que equivale a las dos proposiciones «no existe ninguó n xy» y «no existe ninguó n xy'». Esto nos dice que al menos una cosa que estaó en la mitad norte estaó tambieó n en la mitad oeste. y «no existe ninguó n x’y’». etc. «algunos x' son y». Vemos. es decir.]. Representación de proposiciones de relación Tomemos. En el ejemplo de los libros. . [Nótese que el sujeto de la proposición establece cuál es la mitad que hemos de usar. Esto nos dice que no hay nada en la celdilla noroccidental. por tanto. Por tanto. [En el ejemplo de los libros esta proposición seria «no existe ningún libro inglés viejo»]. «no existe ninguó n x'y». y «algunos x' son y». esta es una proposición doble. estas tres proposiciones serian «no existe ningún libro extranjero viejo». § 3. representan las dos proposiciones siguientes: «no existe ninguó n xy» y «no existe ninguó n xy'». En el ejemplo de los libros esta proposición seria «algunos libros viejos son ingleses»]. Por tanto. la celdilla noroccidental estaó ocupada. [Por lo tanto. debe estar en el espacio comuó n a ellas.]. Y esto se puede representar colocando una ficha roja en ella. que la celdilla noroccidental estaó vacíóa. [Que el lector desarrolle estos ejemplos por su cuenta. Hemos visto que la proposicioó n «no existe ninguó n x» se puede representar colocando dos fichas grises en la mitad norte. es decir. una en cada celdilla. que equivale a las dos siguientes: «No existe ningún libro inglés viejo» y «no existe ningún libro extranjero viejo»].

[Por ejemplo. y luego completaríamos la proposición añadiendo el sustantivo «fruto» en el predicado. y «algunos y' son x'». «algunos x son y» y «algunos y son x». en la celdilla noroccidental. [Que el lector los desarrolle por su cuenta. Algunos y son x». etc.]. «los frutos»). Esto nos dice que al menos una cosa que estaó en la mitad oeste estaó tambieó n en la mitad norte. etc. de donde resultaría «algunas manzanas son frutos no-verdes». Vemos que este uó nico diagrama nos ha servido para representar no menos de tres proposiciones. [Que el lector los desarrolle por su cuenta. debe estar en el espacio comuó n a ellas. la celdilla noroccidental estaó ocupada. [En el ejemplo de los libros estas proposiciones serían: «Existen algunos libros ingleses viejos. estas tres proposiciones son equivalentes. estas tres proposiciones serían «algunos libros viejos son extranjeros». «algunos y' son x». En el ejemplo de los libros. De modo parecido podemos representar las tres proposiciones similares «algunos y son x'». Algunos libros ingleses son viejos». (digamos. Tomemos a continuacioó n la proposicioó n «algunos y son x».]. Por tanto. así: «algunos frutos no-verdes son manzanas»]. Algunos libros viejos son inglesa. Y esto se puede representar colocando una ficha roja en ella. esta proposición seria «algunos libros ingleses son viejos»]. En el ejemplo de los libros estas tres proposiciones serian «algunos libros ingleses son nuevos». se dice que son «conversas» entre síó. si se nos dice que convirtamos la proposición «algunas manzanas son no- verdes» elegiríamos primero nuestro univ. y luego la convertiríamos intercambiando sus términos. De modo parecido podemos representar los tres tríóos similares de proposiciones equivalentes. a saber: «Existen algunos xy’ Algunos x son y. [En el ejemplo de los libros. El conjunto completo de cuatro tríóos seria como sigue: . Por tanto. es decir. y el proceso por el que se pasa de la una a la otra se llama «convertir» o «conversioó n». Las dos proposiciones equivalentes. Por tanto.

Por tanto. En el ejemplo de los libros estas tres proposiciones serian «ningún libro inglés es nuevo». «Existen algunos x’y» = «Algunos x' son y» = «Algunos y son x'». no hay nada en el espacio comuó n a ellas. «Existen algunos xy’» = «Algunos x son y'» = «Algunos y' son x». Tomemos a continuacioó n la proposicioó n «ninguó n x es y». «Existen algunos x'y'» = «Algunos x' son y'» = «Algunos y' son x'». no hay nada en el espacio comuó n a ellas. [Que el lector los desarrolle por su cuenta. en la celdilla noroccidental. «Existen algunos xy». es decir. Tomemos a continuacioó n la proposicioó n «ninguó n y es x». [En el ejemplo de los libros esta proposición sería «ningún libro viejo es inglés»]. la celdilla noroccidental estaó vacíóa. la i celdilla noroccidental estaó vacíóa. . Por tanto. Esto nos dice que ninguna cosa que estaó en la mitad oeste estaó tambieó n en la mitad norte. Y esto podemos representarlo colocando una ficha gris en ella. en la celdilla noroccidental. es decir. Es decir. «ninguó n x' es y» y «ninguó n x' es y'». Por tanto. [En el ejemplo de los libros esta proposición sería «ningún libro inglés es viejo»]. Esto nos dice que ninguna cosa que estaó en la mitad norte estaó tambieó n en la mitad oeste. etc. De modo parecido podemos representar las tres proposiciones similares «ninguó n x es y». [Que el lector los desarrolle por su cuenta. «ninguó n y' es x» y «ninguó n y' es x'».]. etc. «Algunos x son y» = «Algunos y son x». De modo parecido podemos representar las tres proposiciones similares «ninguó n y es x'».]. Y esto podemos representarlo colocando en ella una ficha gris. En el ejemplo de los libros estas tres proposiciones serian «ningún libro viejo es extranjero».

De modo parecido podemos representar las siete proposiciones similares. el conjunto completo de cuatro tríóos seria como sigue: «No existe ningún xy» = «Ningún x es y» = «Ningún y es x». «todos los y son x». [Nótese que el sujeto de la proposición dada establece cuál es la mitad que hemos de usar. «todos los x' son y». «todos los y' son x» y «todos los y' son x’». «los animales»). estas proposiciones serían: «No existe ningún libro inglés viejo. Ningún libro viejo es inglés. Ningún libro inglés es viejo»]. «ninguó n x es y» y «ninguó n y es x» se dice que son «conversas» entre síó. «todos los y son x'». de donde resultado «Ningún puercoespín es un animal locuaz». Sabemos que se trata de una proposicioó n doble y que equivale a las dos proposiciones siguientes: «Algunos x son y» y «ninguó n x es y'». Vemos que este uó nico diagrama nos ha servido para representar no menos de tres proposiciones. Por tanto. Las dos proposiciones equivalentes. De modo parecido podemos representar los tres tríóos similares de proposiciones equivalentes. (digamos. «No existe ningún x'y» = «Ningún x' es y» = = «Ningún y es x'». [En el ejemplo de los libros. y que su predicado establece en qué porción de esta mitad hemos de colocar la ficha roja]. Ningún y es x». intercambiando sus términos. y luego completaríamos la proposición añadiendo el sustantivo «animal» en el predicado. [Por ejemplo. y luego la convertiríamos. estas tres proposiciones son equivalentes. a saber: «No existe ningún xy Ningún x es y. así: «Ningún animal locuaz es puercoespín»]. «No existe ningún xy'» = «Ningún x es y’» = «Ningún y' es x». . Tomemos a continuacioó n la proposicioó n «todos los x son y». y sabemos tambieó n coó mo representar cada una de eó stas. «No existe ningún x'y'» = «Ningún x' es y'» = «Ningún y' es x'». «todos los x son y’». «todos los x' son y». si se nos dice que convirtamos la proposición «Ningún puercoespín es locuaz» elegiríamos primero nuestro unir.

Tabla II Tomemos finalmente la proposicioó n doble… «algunos x son y. «ninguó n y' es x». De modo parecido podemos representar las tres proposiciones similares. y algunos son y'». El Inquisidor tendríóa las tablas ante síó. «todos los x son y». . «algunos y' son x y algunos son x'». «algunos y son x y algunos son x'». cuyas partes sabemos coó mo representar. «algunos x' son y. etc. y algunos son y'». «existen algunos y». la Víóctima.. en cambio. El lector tendríóa que conseguir que su amigo genial le interrogara con severidad acerca de estas dos tablas. no tendríóa maó s que un diagrama en blanco y las fichas con las que ha de representar las diversas proposiciones nombradas por su amigo: por ejemplo.

supongamos que encontramos una ficha gris colocada en la celdilla noroccidental. De modo parecido podemos interpretar una ficha roja cuando aparece en la celdilla nor-oriental. Puesto que el proceso es simplemente el inverso del que se discutioó en el capitulo anterior. Se supone que tenemos ante nosotros el diagrama. . De modo parecido podemos interpretar una ficha gris cuando aparece en la celdilla nor-oriental. y que sobre eó l hay colocadas determinadas fichas. o sur-occidental o sur-oriental. que encontramos una ficha roja colocada en la celdilla noroccidental. § 4. o suroccidental. o sur-oriental. podemos aprovecharnos de los resultados allíó obtenidos en la medida en que nos sean uó tiles. el problema estaó en averiguar queó proposicioó n o proposiciones representan esas fichas. Sabernos que esto representa cada una de las tres proposiciones equivalentes: «Existen algunos xy» = «Algunos x son y» = «Algunos y son x». Sabemos que esto representa cada una de las tres proposiciones equivalentes: «No existe ningún xy» = «Ningún x es y» = «Ningún y es x». Supongamos. Interpretación del diagrama biliteral cuando aparece marcado con fichas. en primer lugar. A continuacioó n.

A continuacioó n supongamos que encontramos una ficha roja colocada en la divisoria de la mitad norte. De modo parecido podemos interpretar dos fichas rojas cuando estaó n colocadas en la mitad sur. o la oriental. o en la mitad este. Sabemos que esto representa la proposicioó n «Todos los x son y». la gris en la nor-occidental. la gris en la sur-occidental . una en cada celdilla. y la gris en la nororiental. la gris en la sur-oriental La roja en la sur-oriental. [Nótese que la mitad ocupada por las dos fichas establece cuál ha de ser el sujeto de la proposición. la roja en la celdilla noroccidental. una en cada celdilla. Sabemos que esto representa la proposicioó n «Existen algunos x». La roja en la sur-occidental. o en mitad oeste. Sabemos que esto representa la doble proposicioó n. y algunos son y'». supongamos que nos encontramos en mitad norte una ficha roja y otra gris. o en la mitad este. «Algunos x son y. o en la mitad oeste. y que celdilla ocupada por la ficha roja establece cuál ha de ser su predicado. De modo parecido podemos interpretar una ficha roja cuando estaó situada en la líónea que divide mitad sur. Supongamos a continuacioó n que encontramos osa dos fichas rojas colocadas en la mitad norte. Sabemos que esto representa la proposicioó n «No existe ninguó n x». Supongamos a continuacioó n que encontramos dos fichas grises colocadas en la mitad norte. o la occidental. Por uó ltimo. De modo parecido podemos interpretar una ficha roja y una gris cuando están colocadas en cualquiera de las siete posiciones similares: La roja en la nor-oriental. De modo parecido podemos interpretar dos fichas grises cuando estaó n colocadas en la mitad sur.

Resp: Rojo en la celdilla nor-oriental. la gris en la sur-occidental La roja en la sur-occidental. sino tambieó n interpretar diagramas cuando estaó n marcados con fichas. y le haga no soó lo representar proposiciones. pero pronto aprenderaó a pasar sin ellas y a responder con los ojos cerrados o mirando al vacíóo. . Preg: Interprete una ficha roja sobre la divisoria oriental. Las preguntas y respuestas serian de este tipo: Preg: Represente «Ningún x’ es y’». la gris en la sur-oriental La roja en la sur-oriental. Preg: Represente «todos los y' son x». la gris en la noroccidental La roja en la nor-oriental. Resp: Ficha gris en la celdilla sur-oriental. La roja en la noroccidental. Aquíó una vez maó s se debe acudir al amigo genial y demandar de eó l que examine al lector sobre las tablas II y III. Resp: «No existe ningún x’y = «Ningún x' es y» = «Ningún y es x'». la gris en la nor-oriental. Preg: Interprete una ficha gris en la celdilla suroccidental. Al principio el examinado necesitaraó tener delante el tablero y las fichas. etc. Resp: «Existen algunos y’». gris en la sur-oriental.

y obtenemos asíó ocho celdillas. en cada caso. cada una de sus cuatro celdillas queda dividida en dos porciones. y. y la celdilla exterior a la clase que posee el atributo m'. que hemos subdividido la clase xy en dos clases cuyas diferencias son m y m' . y que lo transformamos en un diagrama triliteral trazando un cuadrado interior. supongamos asimismo que hemos asignado la celdilla noroccidental interior a una de ellas (que podemos llamar «la clase de las cosas xym». «libros ingleses nuevos encuadernados» y «libros ingleses . en el ejemplo de los libros podemos suponer que hemos subdividido «libros ingleses nuevos» en dos clases. ala derecha. y lo tenga a mano mientras lee. [Se recomienda vivamente al lector que. Símbolos y celdillas n primer lugar.] En tercer lugar. [Así. En segundo lugar. o «la clase xym»). en la lectura de este capítulo no tome como referencia los diagramas arriba reproducidos sino que haga una copia en grande del de la derecha sin letra alguna. Libro 4 El diagrama triliteral 1. o «la clase xym'»). supongamos que el diagrama de arriba a la izquierda es el diagrama biliteral que hemos estado usando en el libro 3. asignado la celdilla interior a la clase que posee el atributo m. de modo que m' significará «sin encuadernar». en el ejemplo de los libros podemos decir «supongamos que m significa «encuadernado». [Así. y que hemos. y podemos suponer que hemos subdividido la clase «libros ingleses viejos» en las dos clases. y que hemos asignado la celdilla noroccidental interior a una. manteniendo su dedo sobre la parte concreta a la que se refiere lo que está leyendo]. y la noroccidental exterior a la otra. El diagrama de arriba. muestra el resultado. y la celdilla noroccidental exterior a la otra (que podemos llamar «la clase de las cosas xym'». «libros ingleses viejos encuadernados» y «libros ingleses viejos sin encuadernar». supongamos que hemos seleccionado un cierto atributo o conjunto de atributos que podemos llamar «m». la clase x'y y la clase x'y' del mismo modo. supongamos que hemos subdividido la clase xy'.

en el ejemplo de los libros hemos asignado el cuadrado interno a «libros encuadernados» y el borde exterior a «libros sin encuadernar»] Cuando el lector se haya familiarizado con este diagrama debe ser capaz de encontrar en un momento el compartimento asignado a un determinado par de atributos.] El lector deberaó conseguir que su amigo genial le haga preguntas sobre la tabla reproducida en la paó gina proó xima. Preg. Tome luego el segundo. Nos decirnos: «y tiene la mitad occidental. y. [Así. y m' tiene la porción exterior de ese cuartel suroccidental». y la celdilla sur occidental exterior a la otra] Es evidente que hemos asignado ahora el cuadrado interno a la clase m. [Por ejemplo.— ¿Atributo para la mitad sur? Resp. y hemos asignado la. Preg.— Porción interior de la mitad oeste. Proceda con el tercero. del estilo del siguiente diaó logo modelo. Tome el primero de ellos y averigüe cuál es el compartimento que le ha sido asignado. Preg.— El borde exterior.— ¿Compartimento para ym? Resp. y el borde exterior a la clase m'. Nos decimos: «x' tiene la mitad sur.— x'. Preg. m.— ¿Atributo para la parte externa del cuartel nororiental? Resp. celdilla suroccidental interior a una. si lo hay. Las reglas siguientes le ayudaraó n en esta tarea: Disponga los atributos en el orden x.— ¿Compartimento para m'? Resp. y m tiene la porción interior de esa mitad occidental». y tiene la porción occidental de esa mitad sur. del mismo modo. y vea qué porción de ese compartimento le ha sido asignada.— x'm. tiene el cuartel suroccidental. O supongamos que tenemos que encontrar la celdilla asignada a x'y m'. o la celdilla asignada a un determinado tríóo de atributos. es decir. supongamos que tenemos que encontrar el compartimento asignado a y m. .— ¿Atributo para la parte interior de la mitad sur? Resp.nuevos sin encuadernar».— x y'm' Preg.

Tabla IV 2. la proposicioó n «existen algunos xm». en primer lugar.—¿Compartimento para x'y'm? Resp. Preg. . o de yym Compartimentos Tomemos. etc. Representación de proposiciones de existencia en términos de x y m. —Parte interna del cuartel suroriental. Representación de proposiciones en términos de x y m o de y y m § 1.

] De modo parecido podemos representar las siete proposiciones similares: «existen algunos xm'» «existen algunos x'm» «existen algunos x'm'» «existen algunos ym» «existen algunos ym’» «existen algunos y’m» y «existen algunos y’m'» Tomemos a continuacioó n la proposicioó n «no existe ninguó n xm». Y evidentemente esto se puede representar colocando una ficha roja sobre la líónea que lo divide. «algunas cosas existentes son cosas xm». [Noó tese que el significado completo de esta proposicioó n. es decir. .] Esto nos dice que hay al menos una cosa en la porcioó n interna de la mitad norte. que este compartimento estaó ocupado. como ya se ha senñ alado. [En el ejemplo de los libros esta proposición seria «existen algunos libros viejos encuadernados» (o «hay algunos libros viejos encuadernados»). es.

o de y y m. § 2. y que equivale a las dos proposiciones siguientes: «Algunos x son m» y «ninguó n x es m'». El lector debe conseguir ahora que su amigo genial le examine sobre las siguientes cuatro tablas. Tomemos a continuacioó n el par de proposiciones conversas: «ningún x es m» «ningún m es x» Sabemos que cada una de ellas es equivalente a la proposicioó n de existencia «no existe ninguó n xm». es decir. De modo parecido para las quince proposiciones similares en teó rminos de x y m. De modo parecido podemos representar las siete proposiciones similares en teó rminos de x y m. que este compartimento estaó vacíóo. una en cada celdilla. el siguiente par de proposiciones conversas: «algunos x son m» = «algunos m son x» Sabemos que cada una de ellas es equivalente a la proposicioó n de existencia «existen algunos xm». a saber. o de y y m. Tomemos. Representación de proposiciones de relación en términos de x y m de y y m. «no existe ninguó n xm'». en teó rminos de x y m. Estas treinta y dos proposiciones de relacioó n son las uó nicas que tendremos que representar en este diagrama. Esto dieciseó is proposiciones de existencia son las uó nicas que tendremos que representar en este diagrama. cuyo modo de representacioó n ya conocemos. Esto nos dice que no hay nada en la posicioó n interior de la mitad norte. en primer lugar. De modo parecido para los siete pares similares en teó rminos de x y m o de y y m. Tomemos a continuacioó n la proposicioó n «todos los x son m» Sabemos que se trata de una proposicioó n doble. cuyo modo de representacioó n ya conocemos. . De modo parecido para los siete pares similares. etc. o de y y m. Y esto podemos representarlo colocando en eó l dos fichas grises. «no existe ninguó n x'm». cuyos modos de representacioó n conocemos.

etc. «ninguó n y' es m». Tabla IV Tabla V . «existen algunos xm'». una ficha roja y dos grises. con las cuales ha de representar las diversas proposiciones mencionadas por el Inquisidor. La Víóctima no tendraó ante síó maó s que un diagrama triliteral en blanco. por ejemplo.

Tabla VI Tabla VII .

El lector haríóa bien ahora en empezar por dibujar pequenñ os diagramas para su uso particular y marcarlos con los díógitos «1» y «0». Cuando tengamos que representar una proposicioó n que empieza por «todos». Cuando tengamos que representar en el mismo diagrama proposiciones de las cuales algunas empiezan por «algunos» y otras por «ninguó n». y la otra en términos de y y m en el mismo diagrama. y un «0» para representar una ficha gris (lo cual se puede interpretar como si significara «no hay nada ahíó»). en lugar de usar el tablero y las fichas: podríóa poner un «1» para representar una ficha roja (lo cual se puede interpretar como si significara «hay al menos una cosa ahíó»). Esto nos ahorraraó a veces de tener que poner un «1» «en la valla». la descompondremos en las dos proposiciones a las que equivale. El par de proposiciones que tendremos que representar constaraó siempre de una proposicioó n en teó rminos de x y m. y de otra en teó rminos de y y m. para tener que desplazarlo despueó s a una celdilla. una en términos de x y m. . Representación de dos proposiciones de relación. Tabla VIII 3. representaremos primero las negativas.

Representando luego «ningún y' es m» en el mismo diagrama obtenemos el diagrama b. Esta dificultad se puede soslayar empezando por «ningún m es y». (2) «Algunos ni son x. Y ahora. empezáramos por «algunos m son x». como en el diagrama c. (1) «Ningún x es m'. como en el diagrama b. cuando tomamos «algunos m son x» no hay valla donde colocarlo. Ningún m es y». (3) «Ningún x' es m' . [Veamos unos pocos ejemplos. Esto nos da el Diagrama a. El «I» tiene que ir inmediatamente en la celdilla nororiental. obtendríamos el diagrama a. nos vedamos obligados a quitar el «I» de la valla (puesto que no puede elegir ya entre dos celdillas) y ponerlo en la celdilla nororiental interior. Y si tomáramos después «ningún m es y». Representemos primero «ningún x es m'». Ningún y' es m». que nos dice que la celdilla noroccidental interior está vacía. Si despreciando la regla antes enunciada. como en el diagrama c.

«ningún x' es m'». es decir. Todos los ni son y». 1. estaó n representadas en eó l. hemos de averiguar queó proposiciones de relacioó n. «ningún es y'» obtenemos el diagrama b. 3. Esta vez el «1» que representa a la núm. El mejor plan que podríóa adoptar un principiante es dibujar un diagrama biliteral paralelo a aqueó l. En cuanto haya cogido un poco de praó ctica seraó capaz de prescindir del diagrama biliteral y leer directamente el resultado en el propio diagrama triliteral. 2 —«Algunos m son y»— tiene que estar en la valla. Añadiendo a ésta la núm. tres proposiciones para representar. Tomarnos primero la núm. en términos de x e y. puesto que no hay «0» que lo eche. y transferir del uno al otro toda la informacioó n que pueda. y puede usted marcar el cuartel noroccidental del diagrama biliteral con una «I». entonces es seguro que está ocupado. Esto nos da el diagrama a. . del diagrama triliteral cuando está marcado con fichas o dígitos El problema que se nos plantea es eó ste: dado un diagrama triliteral marcado. a saber: «Ningún x es m' Algunos m son y Ningún m es y'». Asíó podraó leer en el diagrama biliteral las proposiciones en cuestioó n. pues. 2. Tenemos. Si contiene una «I» en una cualquiera de las celdillas. es decir.) 4. Esto nos da el diagrama c. 3. Para llevar a cabo la transferencia de informacioó n han de observarse las siguientes reglas: Examinar el cuartel noroccidental del diagrama triliteral. en teó rminos de x e y. Hemos de tomarlas en el orden 1. Interpretación. Aquí empezamos descomponiendo la segunda proposición en las dos proposiciones a las que es equivalente.

En el cuartel nororiental encontramos una «I». En el cuartel suroccidental no tenernos la suficiente información corno para poder hacer uso de ella. y lo marcamos así en el diagrama biliteral. marcarlo. Proceda del mismo modo con los cuarteles nororiental. según prefiramos. entonces es seguro que está vacío. una en cada celdilla. suroccidental y suroriental. . En el cuartel suroriental no tenemos la suficiente como para poder hacer uso de ella. Esto nos muestra que está ocupado: de modo que podemos marcar el cuartel nororiental en el diagrama biliteral con una «I». En el cuartel nororiental. En el cuartel noroccidental no tenemos la suficiente información como para poder hacer uso de ella. [Veamos como ilustración los resultados de los dos primeros ejemplos desarrollados en capítulos anteriores. Podemos leer el resultado como «ningún x es y'» o bien «Ningún y es x». En el cuartel noroccidental sólo una de las dos celdillas está marcada como vacía: de modo que no sabernos si el cuartel noroccidental del diagrama biliteral está ocupado o vacío: no podemos. carecemos en absoluto de información. Si contiene dos «0». En el cuartel suroccidental. por tanto. y puede usted marcar el cuartel noroccidental del diagrama biliteral con una «0». En el cuartel suroriental carecemos en absoluto de ella. encontramos dos «0»: de modo que es seguro que este cuartel está vacío.

según prefiramos.] . Podemos leer el resultado como «algunos x son Y». o «algunos y' son x».

la tercera lo sería también. «Univ. el geó nero del que cada uno de los seis teó rminos es una especie se denomina «Universo del discurso». Ningún x es y. Libro 5 Los silogismos 1.» Aquí la primera y la segunda proposición contienen el par de clases codivisionales m y m'. sino que depende enteramente de las relaciones entre ellas. [Nótese que los «Eliminandos» reciben este nombre debido a que resultan eliminados y no aparecen en la conclusión. ningún y es m'. Introducción Cuando un tríóo de proposiciones biliterales de relacioó n reuó ne las siguientes condiciones: sus seis términos son especies del mismo género. y la segunda y la tercera contienen el par x e y. si las dos primeras fueran verdaderas. Ninguna cosa x es una cosa y». ninguna cosa y es una cosa m'. Nótese también que la cuestión de si la conclusión es o no consecuente de las premisas. asimismo el par de teó rminos codivisionales que aparecen en las premisas se denominan los «Eliminandos» del silogismo. y si aparecen en la conclusión. Se dice que la conclusioó n de un silogismo es «consecuente» de sus premisas: de ahíó que sea usual preceder la conclusioó n de la expresioó n «Por lo tanto» (o del síómbolo «»). y los otros dos. Como modelo de silogismo podemos presentar el siguiente trío de proposiciones: «Ninguna cosa x es una cosa m. la tercera lo será también. no se ve afectada por la efectiva verdad o falsedad de cualquier de las tres proposiciones. y la tercera «Conclusioó n».lo cual podría ser formulado también así: «Ningún x es m’. . si las dos primeras son verdaderas. Asimismo las tres proposiciones se relacionan de tal modo que. los «Retinendos». cualesquiera dos de esos términos contienen siempre entre ellos un par de clases codivisionales las tres proposiciones se relacionan de tal modo que. maó s brevemente. las dos primeras proposiciones se llaman «Premisas» del silogismo. o.». llamamos a ese tríóo un «silogismo». y que los «Retinendos» reciben este nombre debido a que resultan retenidos. la primera y la tercera contienen el par x y x.

. Algunos polluelos son gatos. Algunos polluelos son criaturas que entienden francés». Aquí los seis términos son especies del género «criaturas». a saber: el de poder. .. utilizar las institutrices de los niños como alimentos para los niños. Como segundo modelo tomemos el siguiente trío: «Todos los gatos entienden francés. fijamos un Univ. puestas en forma normal. y la segunda y la tercera contienen el par «polluelos» y «polluelos». y es probable que sus habitantes contrataran polluelos como institutrices de niños. y los términos «criaturas que entienden francés» y «polluelos» son sus retinendos.». Algunos polluelos son gatos. Problemas sobre silogismos §1. el género «criaturas» es su «univ. Algunos polluelos entienden francés». ningún x es y». Podemos. este trío es un silogismo.] 2.) Por tanto. si las dos primeras fueran verdaderas. Podemos. en cuyo caso la tercera seria también verdadera en ese planeta. Introducción Cuando los teó rminos de una proposicioó n estaó n representados por palabras se dice que es «concreta». Gozarían así eventualmente de un singular privilegio desconocido en Inglaterra. la proposición «ningún x es y» es su conclusión. por ejemplo. luego. «todos los gatos entienden francés» y «algunos polluelos son gatos» son sus premisos. (De hecho las dos primeras no son estrictamente verdaderas en nuestro planeta. y los términos x e y son sus retinendos. escribirlo así: «Todos los gatos entienden francés. en consecuencia. Algunos polluelos son gatos. los términos m y m' son sus eliminandos. las dos proposiciones «ningún x es m» y «ningún y es m'» son sus premisas. cuando lo estaó n por letras se dice que es «abstracta». las dos proposiciones. Ningún y es m'. la proposición «algunos gatos entienden francés» es su conclusión. en un momento en que escaseen las provisiones. Para traducir una proposicioó n de forma concreta a forma abstracta. escribirlo así: «Ningún x es m. este trío es un silogismo. También las tres proposiciones se relacionan de tal modo que. Por tanto. También la primera y la segunda proposición contienen el par de clases codivisionales «gatos» y «gatos». Marte o Júpiter. los términos «gatos» y «gatos» son sus eliminandos. consideramos cada teó rmino como una especie de ese Univ. Pero nada les impide ser verdaderas en otro planeta. y elegimos una letra para representar su diferencia. en consecuencia. Algunos polluelos entienden francés». serían: «Todos los gatos son criaturas que entienden francés. la tercera lo seria. Estas tres proposiciones. la primera y la tercera contienen el par «criaturas que entienden francés» y «criaturas que entienden francés».

si es completa. averiguar si la conclusión propuesta es consecuente de las premisas propuestas.. es decir. Entonces la proposición se puede escribir «algunos hombres militares son hombres valientes». y. averiguar qué conclusión —si es que hay alguna— es consecuente de ellas. .» Discutiremos estos problemas por separado. Construir un diccionario. supóngase que descarnas traducir «algunos soldados son valientes» a forma abstracta. Dado un par de proposiciones de relación que contienen entre sí un par de clases codivisionales y que se nos proponen como premisas. x = soldados. y que se nos proponen como un silogismo.» «Dado un trío de proposiciones de relación. averiguar qué conclusión —si es que hay alguna— es consecuente de ellas. es decir (omitiendo «hombres». y = valientes».] Los problemas que tendremos que resolver son de dos tipos: «Dado un par de proposiciones de relación que contienen entre si un par de clases codivisionales y que se nos proponen como premisas. Averiguar qué proposición en términos de x e y —si es que hay alguna— está también representada en el diagrama. haciendo que in y m (o m y m') representen el par de clases codivisionales.. «algunos hombres x son hombres y». en el caso de que lo sea. dos cualesquiera de las cuales contienen un par de clases codivisionales. por ejemplo) de «soldados». [Por ejemplo. Podernos tomar «hombres» como universo y considerar «soldados» y «hombres valientes» como especies del género «hombres» y podemos elegir x para representar el atributo peculiar («militares». e y para representar «valientes». «algunos x son y». y enseguida traduciríamos «algunos soldados son valientes» en «algunos x son y». y x (ó x') e y (ó y') las otras dos clases Traducir las premisas propuestas a forma abstracta. Las reglas para llevar esto a cabo son las siguientes: Determinar el «Universo del Discurso». Representarlas todas juntas en un diagrama triliteral. § 2. tal como hemos explicado). Traducir esto a su forma concreta. En la práctica nos limitaríamos a decir: «sea «hombres» el Univ.

A continuación. (2) . Todos los hombres honestos son hombres tratados con respeto». Es evidente que. El resultado se puede leer o bien como «ninguó n x es y '» o bien como «ninguó n y es x»». y mediante otro proceso tambieó n descrito ya. traducida a forma concreta. La gente trata siempre a un hombre honesto con respeto» Tomando «hombres» como Univ. es una conclusioó n consecuente de las premisas propuestas. Todos los m son y» A continuacioó n. [Veamos algún ejemplo. De modo que acudimos a nuestro diccionario para ver cuaó l parece mejor. así: «Ningún x es m'. podemos escribir esto del modo siguiente: «Ningún hijo mío es un hombre deshonesto. y = tratado con respeto Lo siguiente que tenemos que hacer es traducir las premisas propuestas a forma abstracta. (1) «Ningún hijo mío es deshonesto. Podemos ahora construir nuestro diccionario: m = Honesto. representamos estas pro posiciones en un diagrama triliteral. asíó «Ningún x es m'. que. es «Ningún hijo mío deja nunca de ser tratado con respeto». y mediante el proceso que ya hemos descrito. Por tanto. si las premisas propuestas fueran verdaderas. Todos los m son y». esta otra proposicioó n seria tambieó n verdadera. seguó n prefiramos. transferimos a un diagrama biliteral toda la informacioó n que podamos. x = hijo mío. y elegimos «Ningún x es y'».

Todos los estudiantes ignorantes son fracasados». A fin de representarlas sobre un diagrama triliteral. a saber: m = gatos. 1. traducidas a forma abstracta. Este resultado se puede leer o bien como «algunos x son y» o como «algunos y son x». 3. algunos y son m».. Una regla que ya hemos dado nos indicaríóa que las tomaó ramos en el orden 2. «Todos los gatos entienden franceó s. Despueó s de consultar nuestro diccionario. traducido a forma concreta. x que entienden franceó s. son: «Todos los m son x. . podemos escribir esto del modo siguiente: «Todos los gatos son criaturas que entienden francés. y ahora no se nos plantea problema alguno respecto de la nuó mero 1. y obtenemos las tres proposiciones: «Algunos m son x. Algunos y son m». Transfiriendo nuestra informacioó n a un diagrama biliteral. elegimos «algunos y son x». algunos polluelos son gatos» Podemos ahora construir nuestro diccionario. Ningún m es x'. puesto que la proposicioó n «algunos m son x» estaó ya representada en el diagrama. Algunos polluelos son gatos». es «algunos polluelos entienden francés» (3) «Todos los estudiantes diligentes son triunfadores. que. Tomando «criaturas» como Univ. Las premisas propuestas. 1. 3. Los nuó meros 2 y 3 nos dan el resultado que ahíó se muestra. Esto. descomponemos la primera en las dos proposiciones a las que es equivalente. y = polluelos. produciríóa este resultado: De modo que seríóa mejor tomarlas en el orden 2. sin embargo. obtenemos el diagrama del lado.

todos aquellos contra los que se pronunció el veredicto «culpable» fueron sentenciados a prisión. se convierten en «Todos los estudiantes diligentes son (no-ignorantes. (4) «De los prisioneros que fueron procesados en la última sesión del tribunal. y = ignorantes. Todos los y son x'». Estas premisas. es decir) instruidos. Todos los estudiantes ignorantes son (no-diligentes. en forma abstracta. 1. a saber: «Todos los x son y'. Cuando las descomponemos nos dan estas cuatro proposiciones: «Algunos x son m. obtenemos la primera figura de abajo y esta informacioó n. que tomaremos en el orden 2. Algunos que fueron sentenciados a prisión lo fueron . traducidas a forma concreta.= triunfadores. 3. estaó representada en la figura inferior: En este caso obtenemos dos conclusiones. Algunos y son m' . x = diligentes. es decir) perezosos». transferida a un diagrama biliteral. todos los y son m'». son «Todos los x son m. Sea «estudiantes» el Univ. Representando esto sobre un diagrama triliteral. que. Ningún x es m'. Ningún y es m». 4.

y que fueron sentenciados a trabajos forzados. en el orden 2. Algunos m son y». Sea «los prisioneros que fueron procesados en la uó ltima sesioó n del tribunal» nuestro Univ. Pero esta conclusioó n ni siquiera es verdadera con respecto al proceso que me acabo de inventar. De modo que no fue pronunciado veredicto alguno. Representaó ndolas.. de otro modo. ¿quieó nes eran aquellos que fueron sentenciados a prisioó n y sentenciados tambieó n a trabajos forzados? Es necesario que contra ellos se haya pronunciado el veredicto «culpable». sobre un diagrama triliteral. «Entonces. fueron sentenciados a trabajos forzados». Descomponiendo la primera. traducidas a forma abstracta. . 3. «¡No es verdadera!». Se trataba de tres rufianes. Cuando fueron conducidos ante el tribunal se confesaron «culpables». son: «Todos los x son m. x = contra los que se pronuncioó el veredicto «culpable». obtenemos estas tres: «Algunos x son m. Las premisas. ¿coó mo podíóan haber sido sentenciados?» Bien. exclama usted. podríóa haber supuesto usted que la conclusioó n seríóa eó sta: «Algunos de aquellos contra los que fue pronunciado el veredicto «culpable». Ningún x es m'. también a trabajos forzados». obtenemos En este caso no llegamos a ninguna conclusioó n. algunos m son y». porque. 1. salteadores de caminos. que fueron sentenciados a prisioó n». Si se hubiera fijado tan soó lo en las premisas. Lo que sucedioó fue esto. y fueron sentenciados inmediatamente.

Dado un trío de proposiciones de relación. y = cosas que me gusta examinar exhaustivamente. . § 3. todos los soldados son valientes. y que se nos proponen como un silogismo. (1) «Todos los soldados son fuertes. Las reglas para llevar esto a cabo son las siguientes. luego. dos cualesquiera de las cuales contienen un par de clases codivisionales. m= admiradas por m’. si es completa. hágase constar. Todos los m son y. y. Si hubiera conclusión. Algunos x son y» «Algunos x son y» Por tanto la conclusioó n propuesta es correcta. compáresela con la conclusión propuesta y decídase de acuerdo con esto. «hombres». y = valientes. Si no hay conclusión. de la forma maó s breve y para que sirvan de modelos al lector. Algunos hombres fuertes son valientes». Cuando yo admiro algo me gusta examinarlo exhaustivamente. algunos problemas. Voy ahora a desarrollar.. Tómense las premisas propuestas. qué conclusión —si es que hay alguna— es consecuente de ellas. en el caso que lo sea. x estas pinturas. «cosas». «Todos los m son x. x = fuertes. averiguar si la conclusión propuesta es consecuente de las premisas propuestas. Univ. (2) «Yo admiro estas pinturas. y averígüese. por el procedimiento descrito en la sección anterior. m = soldados. Me gusta examinar algunas de estas pinturas exhaustivamente». Univ..

«personas que quieren tomar el tren y no pueden coger un taxi». «Todos los m son x.. m = soldados. Univ. Algunos niños no saben andar». y = estos turistas. x = que necesitan correr. «Ningún m’ es x' Todos los y son m Todos los y son x'» . Por tanto. pero les sobra tiempo para ir hasta la estación dando un paseo. la conclusioó n propuesta es incompleta. «personas». la conclusioó n completa seria «me gusta examinar todas estas pinturas exhaustivamente». puede tomarlo sin echar a correr. m = que tienen tiempo suficiente para ir hasta la estacioó n dando un paseo . x = que saben andar. Este grupo de turistas no necesita correr». Este grupo de turistas quiere tomar el tren y no puede coger un taxi. y = ninñ os. (3) «Todos los soldados saben andar». Todos los m son y Algunos x son y» «Todos los x son y». Algunos y son m Algunos y son x» No hay conclusión (4) «Nadie que quiera tomar el tren y que no pueda coger un taxi y que no tenga tiempo suficiente para ir dando un paseo hasta la estación. «Todos los x son m.. Algunos niños no son soldados. Univ.

¡Ah! Tengo que pensarlo un rato».] . Y me iría dando un paseo». No hay conclusión [He aquí. ¿verdad? Si yo fuera uno de ellos y supiera que las premisas son verdaderas vería completamente claro que no necesito hacerlo. sin interferir en la verdad de las premisas hacen falsa la conclusión. Preséntele este silogismo y pregúntele qué opina de la conclusión. es perfectamente correcta. Y usted le replicará: «Pero supongamos que le persiguiera un toro demente». Entonces su cándido amigo dirá : «Hum. Y si tu precioso libro de lógica te dice que no lo es. otra oportunidad de hacerle una jugarreta a un amigo cándido. y es éste: sí se pueden imaginar circunstancias que. El replicará: «¿A qué viene esa pregunta? Desde luego. Puede usted entonces explicarle que hay un modo de comprobar la corrección de un silogismo. el silogismo debe ser incorrecto. amable lector. No pretenderás decirme que esos turistas necesitan echar a correr. no hagas caso.

la proposicioó n: «algunos x son y». Asíó. «no existe ninguó n x». Por tanto. a saber: «Algunos x son y'» = «Algunos y' son x». 2. por supuesto. «Algunos x' son y» = «Algunos y son x'». «xy1». Libro 6 El método de los subíndices 1. A una proposicioó n de este tipo se le puede llamar una «nulidad». etc. puede representar mediante la expresioó n «xy1». [Nótese que cuando hay dos letras en la expresión no importa nada en absoluto que sea una o la otra la que va primero: «xy1» y «yx1» significan exactamente lo mismo. Es decir. «x0 ¶ xy0» significa «la proposicioó n «no existe ninguó n x» probaría. «ab1 † cd0» significa «existen algunos ab y no existe ninguó n cd». Representación de proposiciones de relación Tomemos. con mayor brevedad. La proposicioó n conversa «algunos y son x» se puede representar. la proposicioó n “ no existe ninguó n xy’ ”». Convengamos también en que «†» significa la conjunción copulativa «y». Asíó. convengamos tambieó n en que «xy1» significa «existen algunos «xy». en primer lugar.] Convengamos también en que «x0» significa «ninguna cosa existente tiene el atributo x». etc. a saber. «Algunos x' son y'» = «Algunos y' son x'». con mayor brevedad. De modo parecido podemos representar los tres pares similares de proposiciones conversas. si fuera verdadera. y convengamos tambieó n en que «xy0» significa «no existe ninguó n xy». «existen algunos x». . mediante la misma expresioó n. Sabemos que esta proposicioó n equivale a la proposicioó n de existencia «existen algunos xy». A una proposicioó n de este tipo se le puede llamar una «entidad». Convengamos también en que « ¶ » significa «probaría si fuera verdadera». es decir. Introducción onvengamos en que «x1» significa «algunas cosas existentes tienen el atributo x».

pero que ninguna de ellas tiene el atributo y': es decir. «todos los y son x». Los silogismos § 1. donde el predicado cambia de y' a y. «Ningún x’ es y'» = «Ningún y' es x’». De modo parecido podemos representar los tres pares similares de proposiciones conversas. por supuesto. Esta expresioó n se puede escribir de una forma abreviada. Tomemos a continuación la proposición «Ningún x es y». Sabemos que esta proposicioó n es equivalente a la proposicioó n de existencia «no existe ninguó n xy». el predicado cambia de signo (es decir. Ahora bien: es evidente que la proposicioó n doble de existencia «existen algunos x y no existe ninguó n xy'» nos dice que existen algunas cosas x. tambieó n representa la proposicioó n «todos los x son y». puesto que cada subíóndice retrotrae su efecto hasta el principio de la expresioó n. Ningún x es y'». Tomemos. mediante la misma expresioó n a saber «xy0». Por tanto.] Conviene recordar que. a saber.] 3. Representación de silogismos Sabemos coó mo representar por medio de subíóndices. « x 1y'0». La proposicioó n conversa «ninguó n y es x» se puede representar. Y la expresión «x'1y0» se convierte en «todos los x' son y». [Que el lector los desarrolle por su cuenta. a saber: «Ningún x es y'» = «Ningún y' es x». [Así. el silogismo «Ningún x es m'. cada una de las tres proposiciones de un silogismo. donde el predicado cambia de x' a x. pasa de negativo a positivo. la proposicioó n «todos los x son y». «Ningún x’ es y» = «Ningún y es x'». Todos los m son y. la proposición «todos los y son x'» se convierte en «y 1x0». o al reveó s). «todos los y' son x» y «todos los y' son x'». con «†» entre las premisas. a continuacioó n. se puede representar de este modo: . «todos los y son x'». nos dice que «todos los x son y». Tambieó n es evidente que la expresioó n «x 1 † xy'0» representa esta doble proposicioó n. «todos los x' son y». o viceversa. «todos los x' son y'». al traducir una proposicioó n que empieza por «todos» de forma abstracta a forma con subíóndices. Por tanto se puede representar mediante la expresioó n «xy 0». De modo parecido podemos representar las siete proposiciones similares «todos los x son y'». Una vez que hemos hecho esto necesitamos ademaó s escribir las tres expresiones en líónea. [Así. y «¶» antes de la conclusioó n.

y que los retinendos han conservado sus signos. tenemos una foó rmula por medio de la cual podemos inmediatamente encontrar. en forma concreta. Por tanto. Ninguó n hombre de buena salud estaó fuerte». igual que en nuestra fórmula. Podríóamos comprobar que esta regla se cumple con cualquier par de premisas que reuó na las condiciones dadas. [Así. en forma abstracta. [Estas proposiciones. El caso más simple es xm0 † ym’0 En este caso vemos que la conclusioó n es una nulidad. asíó obtendremos algunas foó rmulas uó tiles. es decir. Se incluye en esta figura cualquier par de premisas que sean nulidades y que contengan eliminandos. sin necesidad de usar diagramas otra vez. la conclusioó n de un determinado par de premisas. propuestas como premisas. tales como: m1x0 † ym'0 (que ¶ xy0). mediante diagramas. «Ningún x es y». y una vez que hayamos representado el silogismo en una forma con subíóndices. podemos traducir el par de proposiciones a forma abstracta asíó: «Ninguó n x es m. § 2. Las llamareó «Fig. Fórmulas para resolver problemas de silogismos Una vez que hayamos encontrado.III» Fig. serian xm 0 † ym’0 es decir. Tomando «hombres» como universo. «Fig. mediante diagramas.] Ahora tomareó tres formas diferentes de pares de premisas y extraereó sus conclusiones de una vez para siempre. [El lector haría bien en convencerse de esto desarrollando sobre diagramas diversas variedades. I. sabemos inmediatamente que la conclusión es xy 0 es decir. y con m = goza de buena salud. II» y «Fig. xm’0 † m1 x 0’ ¶ xy'0. Por ejemplo: supongamos que tenemos el siguiente par de proposiciones: «Ninguó n glotoó n goza de buena salud. y = fuerte. «Ningún glotón es fuerte». llevadas a una forma con subíndices. Ninguó n m es y». I». x glotoó n. la conclusioó n de cualquier otro par de premisas que tengan las mismas formas con subíóndices. la expresión xm0 † ym’0 ¶ xy0 es una fórmula por medio de la cual podemos encontrar la conclusión de cualquier par de premisas cuyas formas con subíndices sean xm 0 † ym’0. xm’0 † m1y’0 (que ¶ xy0) .

] La foó rmula. I. Podríóamos comprobar que esta regla se cumple con cualquier par de premisas que reuó nan las condiciones dadas. II Se incluye en ella cualquier par de premisas de las que una es una nulidad y la otra una entidad y que contienen eliminandos. Un retinendo afirmado como existente en las premisas puede serlo también en la conclusión [Noó tese que la regla (1) es simplemente la foó rmula expresada en palabras. x1m’0 † y’m’1 (que ¶ x’y’1). debe serlo tambieó n en la conclusioó n. diversas variedades. m1x0 † y’m1 (que ¶ x’y’1)] . recordeó moslo. x’1m0 † y1m’0y’0 (que prueba x’1y0y1x’0). tales como x’m0 † xy1 (que ¶ xy0). es eó sta: xm0 † ym’0 ¶ xy0 con las dos reglas siguientes: Dos nulidades con eliminandos conducen a una nulidad en la que ambos retinendos conservan sus signos. A) a saber: cuando un retinendo es afirmado de ese modo. y que el retinendo de la nulidad ha cambiado de signo. Por tanto. x1m’0 † m1y0 (que prueba x1y0). tales como m1x0 † y1m'0 (que prueba x1y0).] Fig. B) cuando lo son los dos. x’m0 † y’m0 (que ¶ x’y0) m'1x’0 † m1y’0 (que ¶ x’y’0). El caso maó s simple es xm0 † ym1 En este caso vemos que la conclusioó n es una entidad. [El lector haría bien en convencerse de esto desarrollando sobre diagramas. Si uno cualquiera de los retinendos es afirmado como existente en una de las premisas. [El lector haría bien en desarrollar sobre diagramas ejemplos de estas dos variantes. tenemos dos variantes de la Fig.

La foó rmula. «hombres». con eliminandos.] Fig. (2) . x = mis hijos. es xm0 † ym0 † m1 ¶ x’y’1 con la siguiente regla (que es simplemente la foó rmula expresada en palabras): Dos nulidades. m’1x0 † m’y’0 (que ¶ x’y). «ninguó n hijo míóo deja nunca de ser tratado con respeto». porque no importa en cuál de las dos premisas aparezca: de modo que quedan incluidas las tres formas «m1x0 † ym0». tales como x’m0 † m1y0 (que ¶ xy’1). es eó sta: xm 0 † ym1 ¶ x’y1 con la regla siguiente: Una nulidad y una entidad. recordeó moslo. algunos problemas sobre silogismos que han sido ya desarrollados por medio de diagramas en el Libro 5. recordeó moslo. [Nótese que esta regla es simplemente la fórmula expresada en palabras. producen una entidad en la que ambos retinendos cambian de signo. m = honesto. III Se incluye en ella cualquier par de premisas que sean nulidades y que contengan eliminandos afirmados como existentes. y «m1x0 † m1y0»] En este caso vemos que la conclusioó n es una entidad. I] es decir. (1) «Ninguó n hijo míóo es deshonesto. y que ambos retinendos han cambiado sus signos. El caso maó s simple es xm0 † ym0 † m1 [Nótese que aquí «m» está formulada por separado. acaó pite 2. La gente trata siempre a un hombre honesto con respeto» Univ. Voy ahora a desarrollar por medio de estas foó rmulas. [El lector haría bien en convencerse de esto desarrollando sobre diagramas diversas variedades. y como modelos a imitar por parte del lector. con eliminandos afirmados como existentes. m1x’0 † m1y’0 (que ¶ xy1)] La foó rmula.. producen una entidad en la que el retinendo de la nulidad cambia de signo. y = tratado con respeto xm’0 † m1y’0 ¶ xy’0 [Fig. «xm0 † m1y0». Podríóamos comprobar que esta regla se cumple con cualquier par de premisas que reuó nan las condiciones dadas.

. Univ. «Todos los gatos entienden franceó s. x = fuerte. Todos los soldados son valientes. (3) «Todos los soldados son fuertes. e. Algunos ingleses son valientes. Tomaraó usted sus cuatro compartimentos. x = que entienden franceó s. Pero me temo que ocurre al contrario. Falacias ¿Asíó que usted piensa que la utilidad fundamental de la loó gica en la vida real estaó en que nos permite deducir conclusiones a partir de premisas viables y en que proporciona la seguridad de que las conclusiones deducidas por otras personas son correctas? ¡Ojalaó fuera asíó! La sociedad estaríóa mucho menos expuesta a paó nicos y otros enganñ os. hay probablemente diez casos en los que la conclusioó n extraíóda no lo es. II] es decir. por cada vez que el autor extrae una conclusioó n correcta. El primer tipo de falacia «Premisas Falaces» lo detectaraó usted cuando. Por cada par de premisas viables (quiero decir: un par de premisas que conduzcan a una conclusioó n loó gica) que pueda leer usted en su perioó dico o revista se encontraraó probablemente con cinco que no conducen a ninguna conclusioó n en absoluto. uno por uno. § 3. m1x’0 † ym1 ¶ xy1 [Fig.. en el segundo: «la conclusioó n es falaz». m = gatos. La utilidad fundamental que le encontraraó usted a la habilidad adquirida gracias al estudio de la loó gica seraó la posibilidad de detectar falacias de estos dos tipos. y = polluelos. y = valiente. m1x’0 † m1y’0 ¶ xy1 [Fig. «criaturas». m = soldados. «hombres». Univ. seríóa algo totalmente distinto con soó lo que una mayoríóa de los argumentos difundidos por todo el mundo fueran correctos. Algunos hombres fuertes son valientes». la conclusioó n propuesta es correcta. En el primer caso puede usted decir: «las premisas son falaces». mostrando asíó que no hay conclusioó n en absoluto. incluso cuando las premisas son viables. . Algunos ingleses son soldados» Se parece extraordinariamente a un silogismo y podríóa enganñ ar con facilidad a un loó gico menos experimentado. y preguntaraó cada vez: «¿Queó marca puedo colocar aquíó ?» Y en todos la respuesta seraó : «No hay informacioó n». «algunos polluelos entienden franceó s». y la vida políótica. III] Por tanto. Por ejemplo: «Todos los soldados son valientes. especialmente. Algunos polluelos son gatos». despueó s de haberlas marcado en el diagrama triliteral intente transferir las marcas al biliteral.

expresadas por medio de letras seríóan: «Todos los x' son m. ¡Pobre muchachito!». ningún y es m». parte de «todos los x' son y'»). Ahora bien: cuando lea usted otros tratados de loó gica se encontraraó con varios tipos de lo que llaman «falacias». En este caso usted diríóa simplemente «Conclusioó n defectiva». Y ella replicaríóa quizaó : «¡Ni hablar» En cambio. Y quizaó preguntara a la muchacha que estaó detraó s del mostrador si le permitiríóa comerse el bollo que el ninñ o habíóa pagado y se habíóa dejado. «Conclusioó n defectiva. completamente correcta. mira lo que estaó haciendo el pequenñ o y dile que no lo haga». pusiera dos peniques sobre el mostrador y se marchara triunfalmente llevaó ndose un solo bollo de a penique. lo cual no estaó contenido en las premisas) y usted diríóa con mucha propiedad: «Conclusioó n falaz». por tanto. El otro tipo de falacia «Conclusioó n falaz» no lo detectaraó usted hasta tanto no haya marcado ambos diagramas. sabiendo como sabe usted que cualquiera que ella sea debe ser equivocada. Pero ojo: no debe usted decir «conclusioó n falaz» soó lo porque no sea ideó ntica a la conclusioó n correcta: puede ser una parte de la conclusioó n correcta y ser. ¡Pero a usted no le cogerían en esa trampa! Usted se limitaríóa a senñ alar las premisas y diríóa con serenidad: «¡Premisas falaces! sin descender a preguntar queó conclusioó n pretendíóa haber deducido el autor. Usted se encontraraó tan a cubierto como lo estaba aquella sabia madre que decíóa: «Mary. Por ejemplo. que se encuentra usted con este silogismo: «Todas las personas altruistas son generosas Ningún avaro es generoso. Otro tanto ocurriríóa si estuviera usted en una tienda de confituras y entrara un pequenñ o. «todos los x son y») esto seríóa ir maó s allaó de sus legíótimos derechos (puesto que afirmaríóa la existencia de y. Supongamos. si usted presentara a uno de esos loó gicos este par de premisas . y. Ningún avaro es altruista» cuyas premisas. Usted sacudiríóa la cabeza tristemente y diríóa. En este caso usted haríóa notar simplemente con una sonrisa misericordiosa: «Conclusioó n defectiva». «todas las personas altruistas son no avaras»). dentro de su limitacioó n. sube al cuarto de los ninñ os. si en el ejemplo anterior el autor ha extraíódo la conclusioó n «Todos los avaros son egoíóstas» (es decir. por ejemplo. Aquíó la conclusioó n correcta seríóa «Todos los x' son y» (es decir. mientras que la conclusioó n extraíóda por el autor es «Ninguó n y es x'» (que es lo mismo que «Ninguó n x' es y». haya extraíódo la conclusioó n correcta y la haya comparado con la conclusioó n que el autor ha deducido. que en modo alguno lo son siempre. por tanto.

sin un arquitecto responsable de la obra) y sobrevivir a una empresa tan temeraria. Tienen una especie de miedo nervioso a los atributos que empiezan por una partíócula negativa. ¡Le aconsejo que no intente la experiencia! «Pero. diraó usted. proposiciones tales como «todos los no-x son y». han hecho reglas que. el resultado seríóa desagradable. pero el tipo particular de falacia que vamos a discutir ahora consiste en un par de proposiciones que se nos proponen como premisas de un silogismo. Pero ocurre que ellos no incluyen en su sistema algo asíó como todas las formas posibles de silogismos. tienen perfecta razoó n. aunque del todo aplicables a las pocas formas que admiten. ¡No disputemos con ellos. puede ser llamado una «falacia» (palabra derivada del verbo latino fallo. pero que no conducen a ninguna conclusioó n. querido lector! Desde su punto de vista. y no pueden ser maó s falaces». quizaó solamente despreciativo—. maó s amplio que el suyo. carecen en absoluto de utilidad cuando se consideran todas las formas posibles. Cuando cada una de las premisas propuestas es una proposicioó n en I o en E o en A (que son los uó nicos tipos de los que nos estamos ocupando ahora) la falacia se puede detectar por el «meó todo de los diagramas» con soó lo instalarlas en un diagrama triliteral y observar que no proporcionan ninguna informacioó n que pueda ser transferida al diagrama biliteral. ¡ateó ngase a las consecuencias! Todo argumento que nos enganñ a. «Ningún hombre honesto comete estafas. porque parece probar algo que en realidad no prueba. probablemente diríóa «¡Ninguna en absoluto! Sus premisas atentan contra dos reglas distintas. «¿Quiere usted decir que todos estos loó gicos estaó n equivocados?» ¡Nada maó s lejos de mi intencioó n. «yo enganñ o». ¿Coó mo . habiendo excluido (por un simple nerviosismo) gran cantidad de formas muy uó tiles. No hay cosa maó s peligrosa para usted que correr hacia su destino. puede usted correr hacia su balcoó n (a menos que se trate de una casa nueva edificada por acuerdo amistoso. Pero supongamos que estamos empleando el «meó todo de los subíóndices» y que tenemos que veó rnoslas con un par de premisas que constituyen una falacia. no podemos hacer otra cosa que echarnos a un lado y dejar les correr al encuentro de su destino. en cualquier caso. «ninguó n x es no-y». Supongamos entonces que fuera usted lo bastante audaz como para decir «La conclusioó n es «Ninguó n hombre que comete estafas es digno de confianza»». ¿y esto por queó ?». sin arrostrar por ello grandes riesgos. Me temo que su amigo loó gico daríóa media vuelta apresuradamente —quizaó s airado. Pero si usted corre hacia su destino. Usted puede correr hacia el macizo de patatas de su jardíón. entonces. querido lector! En el mundo hay espacio suficiente para ellos y para nosotros a la vez. o hacia el macizo de fresas. Y asíó. Empleemos tranquilamente nuestro sistema. Ningún hombre honesto es digno de confianza» y le preguntara queó conclusioó n se seguíóa. y si ellos prefieren cerrar los ojos ante todas esas formas uó tiles y decir «¡No son silogismos!». Por ejemplo. quedan por completo fuera de su sistema.

podemos asegurarnos de que no conducen a ninguna conclusioó n? Pienso que el mejor plan es tratar las falacias del mismo modo que hemos tratado los silogismos. por el meó todo de los diagramas. y llamarlas «formas» en lugar de «foó rmulas». tomar ciertas formas de pares de proposiciones y desarrollarlas de una vez por todas sobre el diagrama triliteral. por el meó todo de subíóndices. Estas proposiciones. es decir. con o sin x1. Falacia de eliminandos con una premisa que es una entidad. que luego registraremos para uso ulterior. es decir. en orden a mantener la distincioó n propongo registrar las foó rmulas para falacias en palabras. Procedamos ahora a descubrir. 1. tiene que tratarse de nulidades. Si esto es así. y luego. y veremos coó mo de ninguna de ellas se puede extraer una conclusioó n. dispuestas en diagramas triliterales. como foó rmulas para falacias. puesto que las proposiciones que llamamos «entidades» afirman la existencia de sus dos teó rminos. Falacia de dos premisas que son entidades. Son las siguientes: Falacia de eliminandos no afirmados como existentes. y1. . Las discutiremos por separado. averiguando entonces que no conducen a ninguna conclusioó n. Por tanto. Falacia de eliminandos no afirmados como existentes. Falacia de eliminandos con una premisa que es una entidad. correríóamos un riesgo considerable de confundirlos entre síó. para un uso ulterior. tres «formas de falacias». registrarlas. son 2. Es evidente que ninguna de las proposiciones dadas puede ser una entidad. del mismo modo que hemos registrado ya nuestras tres foó rmulas para silogismos. el par de proposiciones se puede representar por (xm0 † ym0). Por tanto. Ahora bien: si registraó ramos los dos conjuntos de foó rmulas de la misma forma.

Aquí el par de proposiciones puede ser representado por (xm0 † ym’1). examinamos sus eliminandos para ver si o bien sus letras estaó n ambas acentuadas o ambas sin acentuar. Método para proceder con un par dado de proposiciones 1) Supongamos que tenemos ante nosotros un cierto par de proposiciones de relacioó n. bien 3) un par de entidades. Falacia de dos premisas que son entidades. bien 2) una nulidad y una entidad. Aquí el par de proposiciones puede ser representado o bien por (xm1 † ym1) o bien por (xm1 † ym'1). dispuestas en diagramas triliterales. las traducimos a una forma con subíóndices y luego procedemos del modo siguiente: Examinamos sus subíóndices para ver si son: 1) Un par de nulidades. Si hay uno afirmado . Si ocurre esto uó ltimo. es un caso de la Fig. o bien hay una que lo estaó y otra que no lo estaó . para ver si uno o ambos estaó n afirmados como existentes. Estas proposiciones. Estas proposiciones. son 3. son § 4. Y. que contienen entre síó un par de clases codivisionales. dispuestas en diagramas triliterales. Si es necesario. Examinamos entonces sus retinendos. y que deseamos averiguar queó conclusioó n —si es que hay alguna— se puede deducir de ellas. 2) Si se trata de un par de nulidades. con o sin x1 o m1.

como tal. I (b). es un caso de la Fig. es un caso de «falacia de dos premisas que son entidades». 4) Si se trata de un par de entidades. . los examinamos para ver si uno cualquiera de ellos estaó afirmado como existente. I (a) . si no. si lo UÚ ltimo. 3) Si las dos proposiciones en cuestioó n son una nulidad y una entidad. Si ocurre lo primero. Si ocurre que ambos eliminandos estaó n o bien acentuados o bien sin acentuar. si lo estaó n los dos. Si es asíó. II . es un caso de la «falacia de eliminandos no afirmados como existentes». es un caso de «falacia de eliminandos con una premisa que es una entidad». examinamos sus eliminandos para ver si estaó n o bien ambos acentuados o ambos sin acentuar o bien uno estaó acentuado y otro no lo estaó . es un caso de la Fig. es un caso de la Fig. se trata de un caso de la Fig. III.

unida a la tercera. la uó ltima conclusioó n lo seríóa tambieó n. conducen a una conclusioó n que. tomada junto con otra de ellas. o.] Se dice que la conclusioó n es «consecuente» de las premisas.] [Como modelo de sorites tomemos el siguiente conjunto de 5 proposiciones: «Ningún a es b'. conduce a otra conclusioó n. llevan a «Ningún a es c'». Esta última proposición. tomadas juntamente. [Nótese que la cuestión de si la conclusión es o no es consecuente de las premisas no se ve afectada por la efectiva verdad o falsedad de cualquiera de las proposiciones que componen el sorites. cada una de las conclusiones intermedias es una «conclusioó n parcial» del sorites. Libro 7 Los sorites Introducción uando un conjunto de tres o maó s proposiciones biliterales son de tal modo que todos sus teó rminos son especies del mismo geó nero y estaó n relacionadas de tal modo que dos de ellas. su «conclusioó n». el «univ. y los dos teó rminos que se retienen y por tanto aparecen en la conclusioó n son los «retinendos». [Nótese que cada conclusión parcial contiene uno o dos eliminandos. la uó ltima conclusioó n es su «conclusioó n completa». Todos los c son d. los teó rminos usados como eliminandos en los silogismos se llaman «eliminandos». nos da «Ningún a es d'». Esta última proposición. Todos los b son c. nos da «todos los h son d». junto con la quinta.». o. es evidente que. unida a la cuarta. nos da «ningún d' es e'». pero que la conclusión completa contiene sólo retinendos. si el conjunto originario fuera verdadero. Y esta última. maó s brevemente. . el geó nero del que todos los teó rminos son especies es el «universo del discurso». sino que depende enteramente de las relaciones entre ellas. y asíó sucesivamente hasta que las hayamos tomado todas. tomadas juntamente. el conjunto originario de proposiciones recibe el nombre de «premisas». maó s brevemente. Ningún e’ es a'. Todos los h son e'» Aquí la primera y la segunda proposiciones. A un conjunto como ese (incluyendo en eó l la uó ltima conclusioó n deducida) se le llama un «sorites». razoó n por la cual es usual que vaya precedida de la partíócula «por lo tanto» (o del síómbolo «»).

Introducción Los problemas que tendremos que resolver son de la siguiente forma: «Dadas tres o maó s proposiciones de relacioó n.] 2. los términos a. Esos problemas se pueden resolver por cualquiera de los dos siguientes meó todos: El método de los silogismos separados. Los discutiremos uno por uno. que sería interesante para el lector desarrollar. I. e. b. la proposición «todos los h son d» es su conclusión. Los que requieran otras foó rmulas son demasiado duros para principiantes. Todos los h son d». El método del subrayado. Solucioó n por el meó todo de los silogismos separados Las reglas para llevar esto a cabo son las siguientes: . que se nos proponen como premisas. c. Ningún e' es a'. es un sorites. «ningún d' es e'». si el conjunto originario de proposiciones fuera verdadero. En este sorites las 3 conclusiones parciales son las proposiciones «Ningún a es c'». el conjunto originario son las premisas. si dispusiéramos las premisas en otro orden se podrían obtener conclusiones parciales de este sorites. y los términos d y h son los retinendos. son los eliminandos. Problemas sobre sorites §1. El conjunto originario. Por el momento nos limitaremos a ver los problemas que se pueden resolver mediante las foó rmulas de la Fig. Por tanto. el sorites completo podíamos escribirlo así: «Ningún a es b’. esta proposición también lo sería. Todos los c son d. Por lo tanto. averiguar queó conclusioó n —si es que hay alguna— se deduce de ellas». con esta última proposición incluida. Todos los b son c. Todos los h son e'. pero. «ningún a es d'».

tomemos. representen los términos. Amos Judd no ha estado nunca en prisión. Comencemos por ponerlas en forma abstracta. l = que comen con nuestra cocinera. puedan ser usadas como premisas de un silogismo. Poner la última conclusión.. d = de cabello largo. Seleccionar dos que. A todos los primos de nuestra cocinera les gusta el cordero frío. Ningún d es h'. e = que les gusta el cordero frío. Hallar una segunda conclusión por medio de una fórmula. conteniendo entre ellas un par de clases codivisionales. Sólo los policías de la ronda son poetas. etc. tome con ella las premisas de un segundo silogismo. Hallar su conclusión por medio de una fórmula. Todos los hombres con el pelo corto han estado en prisión». [A título de ejemplo de este proceso. Poner las premisas propuestas en una forma con subíndices. c. Señalar el «Universo del discurso».: «hombres». como conjunto propuesto de premisas. a = Amos Judd. Encontrar una tercera premisa que. unida a esta conclusión. h = poetas. en forma concreta. . Construir un diccionario haciendo que a. que es la conclusión completa del sorites. b. Proceder de este modo hasta que hayan sido utilizadas todas las premisas propuestas. c = que han estado en prisión. el siguiente: «Todos los policías de la ronda comen con nuestra cocinera. k = policías de la ronda. Univ. El resultado es «Todos los k son l. Ningún hombre de pelo largo puede dejar de ser poeta. Sólo sus primos comen con nuestra cocinera. b = primos de nuestra cocinera. Ahora tenemos que poner las premisas propuestas en una forma con subíndices.

Todos los a son c';
Todos los b son e;
Ningún k' es h;
Ningún b' es l;
Todos los d' son c».

Y ahora es fácil ponerlas en una forma con subíndices, del modo siguiente:
k1l'0
dh'0
a1c0
b1e'0
k’h0
b'l0
d'1c'0
Tenemos que encontrar ahora un par de premisas que lleven a una conclusioó n.
Empecemos por el nuó m. (1) y recorramos la lista hasta encontrar una que forme con la
primera un par de premisas pertenecientes a la Fig. I. Vemos que la nuó m. (5) cumple este
requisito, puesto que podemos tomar k como eliminando. De modo que nuestro primer
silogismo es
(1) k1l'0
(5) k’h0,
l'h0… (8)
Ahora debemos empezar de nuevo con l'h0 y encontrar una premisa que la acompañe.
La núm. (2), con h como eliminando. De modo que nuestro próximo silogismo es:
(8) l'h0
(2) dh'0
l'd0… (9)
Hasta ahora hemos utilizado los nuó meros (1), (5) y (2). Debemos buscar companñ íóa
para l'd. La encontramos en el nuó m. (6). De modo que escribiremos
(9) l'd0
(6) b’l0
db’0… (10)
Y ahora, ¿qué es lo que podemos tomar junto con db'0? El núm. (4).

(10) db'0
(4) b1e'0
de'0… (11)
Junto con eó sta podemos tomar la nuó m. (7).
(11) dc'0
(7) d'1c'0
e'c'0… (12)
Y junto con eó sta podemos tomar la nuó m. (3)
(12) e'c'0
(3) a1c0
a’1e’0
Esta conclusioó n completa, traducida a forma abstracta, es
«Todos los a son e»;
y, traducida a forma concreta,
«A Amos Judd le gusta el cordero frio».]
§3. Solución por el método del subrayado
Consideó rese el siguiente par de premisas
xm0 † ym’0
que llevan a la conclusioó n:
xy0.
Vemos que para llegar a esta conclusioó n debemos eliminar m y m' y escribir x e y
juntas en una misma expresioó n.
Ahora bien: si tomamos el acuerdo de marcar m y m' como eliminadas y leemos las
dos expresiones juntas, como si estuvieran escritas en una, las dos premisas representaraó n
exactamente la conclusioó n, y no necesitamos escribirlas por separado.
Convengamos en marcar las letras eliminadas subrayaó ndolas, poniendo una sola
raya bajo la primera y una raya doble bajo la segunda.
Ahora las dos premisas quedaraó n asíó
xm0 † ym’0
que leemos como:
«xy0».
Al copiar las premisas para el subrayado, seraó conveniente omitir todos los
subíóndices. Respecto de los «0» podemos siempre suponerlos escritos, y, respecto de los
«1», no nos estamos ocupando de cuaó les teó rminos estaó n afirmados como existentes, si
exceptuamos a aquellos que aparecen en la conclusioó n completa; y para ellos seraó bastante
faó cil acudir a la lista original.

[Voy a intentar ahora desarrollar el proceso para resolver por este método el ejemplo
de la sección anterior. Los datos son:

El lector debiera proveerse de un papel y transcribir por su cuenta la solución. La
primera línea constará de los datos arriba reproducidos; la segunda debe ser compuesta,
gradualmente, de acuerdo con las siguientes directrices:
Empezamos por escribir la primera premisa, con su número sobre ella, pero sin
subíndices.
Ahora tenemos que encontrar una premisa que se pueda combinar con la anterior, es
decir, una premisa que contenga k' o l. La primera que encontramos es la núm. (5) que
añadimos a la núm. (1) por medio de †
Para obtener a partir de ellas una conclusión, se deben eliminar k y k' y tomar lo que
queda como una sola expresión. Por tanto, las subrayamos, poniendo una sola raya bajo k y
una raya doble bajo k'. El resultado lo leemos como l'h. Ahora debernos encontrar una
premisa que contenga l o h. Recorriendo la lista, nos fijamos en la núm. (2) y la añadimos.
Pero estas tres nulidades en realidad equivalen a (l’h † dh’) en la que h y h’ deben ser
eliminadas y lo que queda tomado como una expresión. Por tanto, las subrayamos. El
resultado se lee l'd.
Queremos ahora una premisa que contenga l o d'. La núm. (6).
Estas cuatro nulidades en realidad equivalen a (l’d † b’l). Así que subrayamos l' y l. El
resultado se lee db'.
Querernos ahora una premisa que contenga d' o b. La núm. (4).
Aquí subrayamos b' y b. El resultado se lee de’.
Queremos ahora una premisa que contenga d' o e. La núm. (7).
Aquí subrayamos d y d'. El resultado se lee e'c'.
Queremos ahora una premisa que contenga e o c. La núm. (3) que, además, es la única
que queda.
Aquí subrayamos c' y c; y puesto que el total se lee ahora ea, podemos añadir e'a 0,
como conclusión, con un ¶.
Ahora miramos la lista de datos para ver si c' o a han sido dados como existentes. Nos
encontramos que a ha sido dada como existente en el núm. (3). De modo que añadimos este
hecho a la conclusión, que ahora quedará así: ¶e’a 0 † a1, es decir, ¶a1e’0 es decir, «Todos los a
son e».
Si el lector ha obedecido fielmente las directrices expuestas, la solución que ha escrito
será la siguiente: es decir ¶e’a0, es decir, «todos los a son e».

d = satisfactorio para mi perro. le aconsejo que coja un tercer trozo de papel y empiece de nuevo. «cosas». que sirva como modelo para que el lector lo imite con otros ejemplos. e = tomado por míó con especial cuidado. El lector debería tomar ahora un segundo trozo de papel. copiar tan sólo los datos e intentar sacar la solución por sí mismo. a = dado por Juan. Las cosas por las que me preocupo con especial cuidado son cosas que no doy a mi perro». . b dado por míó a mi perro. en su forma maó s breve. un sorites de cinco premisas.] Quisiera ahora desarrollar. Este hueso era un regalo de Juan. Univ. partiendo de alguna otra premisa.. Me preocupo con especial cuidado por todo lo que valoro en mucho. Si no consigue llegar a la conclusioó n a 1e'0. Nada salvo este hueso satisfará a mi perro. e = valorado en mucho por míó. h = este hueso. «Yo valoro en mucho todo lo que Juan me da.

o «mi perro no estaó satisfecho con nada de lo que yo le doy». «nada de lo que yo doy a mi perro le satisface». . es decir.

Pares de proposiciones concretas propuestas como premisas. Algunos gatos son cuadrúpedos. Ningún canario se siente melancólico si canta con potencia. 7. Ningún borrego es terrible. Todas las criaturas hoscas son mal acogidas. 2. . Algunos judíos son ricos. Todos los canarios bien nutridos cantan con potencia. Ningún cuadrúpedo sabe silbar. Usted es un pelmazo. 8. 3. 9. 4. Los pelmazos son terribles. Ningún país que haya sido explorado está infestado de dragones. Libro 8 Ejercicios con respuesta 1. Los países inexplorados son fascinantes. Ejercicios §1. Algunos sueños son terribles. Hay que encontrar su conclusión. Todas las avispas son hoscas. Algunas ostras son silenciosas. Las criaturas no silenciosas son divertidas. Todos los esquimales son gentiles. 6. 1.

Ningún fósil puede estar traspasado de amor. Ningún banquero es imprudente. 5. 10. 1. Ningún atizador es blando. Ningún bogavante es irrazonable. Ningún ruiseñor bebe vino. Algunas almohadas son blandas. Un hombre prudente rehúye las hienas. 4. Las experiencias desagradables no se buscan con avidez. Averigüe si las conclusiones son correctas. «Lo vi en un periódico». Algunas criaturas que beben café no son fieras . Una ostra puede estar traspasada de amor Las ostras no son fósiles. A todos los abstemios les gusta el azúcar. § 2. Era una mentira. 2. [26] 3. Ninguna criatura razonable espera imposibles. 11. Ningún banquero deja de rehuir las hienas. «Todos los periódicos dicen mentiras».Ninguna pesadilla es agradable. Algunos leones no beben café. Todos los leones son fieros. 6. . Algunos atizadores no son almohadas. Tríos de proposiciones concretas propuestos como silogismos.

excepto los pavos reales. Algunos cerdos no pueden volar... c = sirvientes míóos. Algunos cerdos no son águilas. d = que dicen «shpoonj». 1 Los niños son ilógicos. . Todos mis sirvientes están en la cocina. Las personas ilógicas son despreciadas. Todas mis aves de corral son ánades. Algunos ánades están desprovistos de poesía. Algunos ánades no son ranas. Toda águila puede volar. Encontrar las conclusiones. Ningún gentil dice «shpoonj». § 3. b = judíóos. Univ. «personas». Nadie que sepa manejar un cocodrilo es despreciado. e = despreciado. Algunos pájaros que se pavonean de sus colas no saben cantar. Univ. d = loó gico. Ninguna rana es poética. «personas». a = capaz de manejar un cocodrilo. 3 Ningún ánade baila el vals. 2 No hay judíos en la cocina. a = que estaó n en la cocina. se pavonea de su cola. Ningún oficial declina nunca una invitación a bailar el vals. Algunos pavos reales no saben cantar. Ningún pájaro. 7. Conjuntos de proposiciones concretas propuestas como premisas de un sorites. b = ninñ os. 8.

Nadie salvo los perrillos cojos se preocupa nunca por hacer labor de estambre. 5 Los perrillos que no están quietos se muestran siempre agradecidos por el préstamo de una comba. c = cojo. Univ. 6 Nadie que aprecie realmente a Beethoven deja de guardar silencio cuando se está interpretando la sonata «Claro de Luna. b = mis aves de corral. Nadie que sea desesperadamente ignorante en cuestiones musicales guarda nunca silencio cuando se está interpretando la sonata «Claro de Luna». Univ.. d = que realmente aprecian a Beethoven. «cosas». «perrillos». b = desesperadamente ignorantes en cuestiones musicales. a = que se preocupan de hacer labor de estambre. b = de de cola rizada.. Univ. c = que guardan silencio mientras se estaó interpretando la sonata «Claro de Luna». a = conejillos de indias. Univ. b = agradecidos por el preó stamo de una comba... a = aó nades. c = terriers. a = cometas. 4 Ningún perro terrier corretea entre los signos del zodíaco. . d = que corretean entre los signos del zodiaco. Nadie sino un terrier tiene una cola rizada. Un perrillo cojo no le diría a usted «gracias» si le ofreciera en préstamo una comba. «criaturas». d = deseosos de bailar el vals. «criaturas». Nada que no corretee entre los signos del zodiaco es un corneta . d = deseosos de estar quietos. Los conejillos de indias son desesperadamente ignorantes en cuestiones musicales. c = oficiales.

b = que le gusta el pescado. Ningún animal que cocea es fácil de engullir. e = asnos. Cuando un animal está mortalmente irritado corre de un lado para otro salvajemente y gruñe. Ningún animal puede adivinar un acertijo a menos que haya sido adecuadamente instruido en un colegio con internado. Nunca presto atención a un animal. d = embrutecible. Ningún animal sin cuernos puede lanzarlo a uno contra una puerta. a = capaz de lanzarlo a uno contra una puerta. Los asnos no tienen cuernos. 9 Los animales se irritan siempre mortalmente si no les presto atención. e = excitable [no flemaó tico]. h = con cuernos. excepto los búfalos. Ningún gatito que no sea embrutecible tiene ojos verdes Ningún gatito tiene cola a menos que tenga bigotes. h = deseoso de jugar con un gorila. k = que cocea. Todos los animales son excitables. «animales». e = con cola. «gatos». Un búfalo puede siempre lanzarlo a uno contra una puerta. a = de ojos verdes. 8 Todos los animales que no cocean son flemáticos. e = con bigotes. d = faó cil de engullir. A los gatitos con bigotes les gusta el pescado. Ningún gatito sin cola jugará con un gorila. . Los únicos animales que me pertenecen a mí están en ese prado. b = buó falos.. Univ. Ningún animal de los que están en este prado es un tejón. Univ.. a no ser que me pertenezca. 7 Ningún gatito al que le guste el pescado es embrutecible.

Cuando yo detesto a un animal. h = canguros. a = evitados por mi. 10 Los únicos animales que hay en esta casa son gatos. excepto los que están en esta casa. k = adecuadamente instruido en un colegio con internado.. Los animales que merodean de noche son siempre aficionados a contemplar la luna. b = tejones. b = carníóvoros. 11 Nadie que se disponga a ir a una fiesta deja de cepillarse el cabello Nadie parece fascinante si va desaliñado. h = atendido por míó. lo rehúyo. Ningún gato deja de matar ratones. Univ. e = gatos. r = que la toman conmigo. d = mortalmente tetado si no le presto atencioó n. Sólo los carnívoros matan ratones. . Detesto a los animales que no la toman conmigo. l = aficionados a contemplar la luna. n = dignos de mimo. Los canguros no son dignos de mimo. «animales». e = que estaó n en esta casa. Ningún animal que no merodee de noche es carnívoro. Ningún animal que haya sido adecuadamente instruido en un colegio con internado corre de un lado para otro salvajemente y gruñe.. Todo animal aficionado a contemplar la luna es digno de mimo. «animales». m = que merodean de noche. e = yo. c = que estaó en ese prado. Ningún animal la toma conmigo. l = que corre de un lado para otro salvajemente y grunñ e. a = capaz de adivinar un acertijo. Univ. Los consumidores de opio no tienen dominio de sí mismos. k = que matan ratones. d = detestados por mi. Todo el que ha cepillado su cabello parece fascinante.

» Conclusión correcta. Univ. 2. . Conclusión incorrecta. Un hombre está siempre desaliñado si no tiene dominio de sí mismo. La correcta es «Algunas criaturas fieras no beben café. b = que se han cepillado el cabello. Nadie usa guantes de cabrito blanco a menos que vaya a una fiesta.. a = que van a una fiesta. Conclusión incorrecta. Todos los canarios bien nutridos son joviales. Respuestas Respuestas a §1. «personas». Algunas ostras no son divertidas. k = que usan guantes de cabrito blanco. Ninguna pesadilla se busca con avidez. Algunos gatos no saben silbar. h = alinñ ado. Algunos sueños no son borregos. Algunas personas ricas no son esquimales. e = consumidores de opio.» Conclusión correcta. La correcta es «Algunas almohadas no son atizadores. Ningún bogavante espera imposibles.» Conclusión incorrecta. Es usted terrible. No hay ningún país infestado de dragones que no sea fascinante. c = que tienen dominio de síó mismos. Respuestas a §2. A ningún ruiseñor le disgusta el azúcar. Conclusión correcta. d = que parecen fascinantes. Todas las avispas son mal acogidas. La correcta es «La publicación en la que lo vi dice mentiras.

Respuestas a §3. Ningún tejón puede adivinar un acertijo. Ningún cometa tiene una cola rizada. Yo siempre rehúyo a un canguro. . Mis sirvientes no dicen nunca «shpoonj». Ningún gatito de ojos verdes jugará con un gorila. Los perrillos que no están quietos no se preocupan nunca por hacer labor de estambre. Conclusión correcta. Es un ejemplo de la Falacia de Eliminarlos con una premisa que es una entidad. Los consumidores de opio no usan nunca guantes de cabrito blanco. Ningún conejo de indias aprecia realmente a Beethoven. No hay conclusión. Los niños no saben manejar cocodrilos. Mis aves de corral no son oficiales. Los asnos no son fáciles de engullir.

el tratamiento de problemas numeó ricos y geomeó tricos. Otros temas de esta parte II seraó n los sorites que contienen entidades y la muy compleja cuestioó n de las proposiciones hipoteó ticas y de los dilemas. proposiciones que contengan tres o maó s teó rminos (tales como «todos los ab son c»). escoceses. Los hay de cinco nacionalidades: ingleses. 1 Todos los alumnos de una escuela se sientan juntos todas las tardes en un aula espaciosa. En esta uó ltima parte se encontraraó n cuestiones tales como el anaó lisis de las proposiciones en sus elementos. . algunos de los instructores permanecen muy despiertos. la construccioó n de problemas y la solucioó n silogismos y sorites con proposiciones maó s complicadas que las que habreó utilizado en la parte H. algunos de los once no están engrasando los palos de juego. como muestra de lo que vendraó en la parte II. con vistas a convertirse en un testigo de excepcioó n en el caso de que se estuviera fraguando allíó una conspiracioó n para cometer un asesinato. algunos de los galeses comen queso tostado. el del uso de una coó pula negativa o la teoríóa de que «de dos premisas negativas no se concluye nada». En la parte III espero ocuparme de muchos temas curiosos y originales. Tambieó n ampliareó el radio de accioó n de los silogismos introduciendo proposiciones que contengan alternativas (tales como «No todos los x son y»). Uno de los instructores (lector ferviente de las novelas de Wilkie Collins) es muy observador y toma notas manuscritas de casi todo lo que ocurre. Apéndice dirigido a los profesores Algunas observaciones sobre las partes II y III de esta obra [27] . Quiero concluir planteando algunos problemas. Cuandoquiera que algunos alemanes juegan al ajedrez. Cuandoquiera que algunos de los escoceses bailan una danza típica de su tierra y algunos de los irlandeses se pelean. galeses. etceó tera. unida a «algunos bc' son d» serviríóa como premisa para deducir «algunos d son a»). irlandeses y alemanes. Las siguientes son algunas de sus notas: Cuandoquiera que algunos de los alumnos ingleses cantan «Rule Britannia» y otros no lo hacen. algunos de los cuales no aparecen ni siquiera aludidos en ninguno de los tratados de loó gica que conozco. que. En la parte II se encontraraó n temas tales como el del «compromiso existencial» [«existential import»] de las proposiciones. Me alegraraó mucho recibir de cualquier lector que piense que ha resuelto uno de ellos (especialmente si lo ha hecho sin utilizar ninguó n meó todo simboó lico) lo que eó l considere corno solucioó n completa.

Cuandoquiera que algunos de los ingleses cantan Rule Britannia» y algunos de los instructores están dormidos. Cuandoquiera que algunos de los alemanes no juegan al ajedrez y algunos de los galeses no comen queso tostado. Cuandoquiera que algunos de los instructores están despiertos y algunos de los galeses comen queso tostado. ninguno de los escoceses está.] . —En la resolución de este problema es necesario tener presente que la proposición «Todos los x son y» es una proposición doble. Cuandoquiera que algunos de los instructores están dormidos y otros no lo están. Cuandoquiera que algunos de los monitores están despiertos y algunos de los once no están engrasando sus palos de juego. Cuandoquiera que todos los ingleses cantan «hule Britannia» y algunos de los escoceses no bailan una danza de su tierra. algunos de los galeses no comen queso tostado. [NB. y que equivale a «Algunos x son y. Cuandoquiera que algunos de los escoceses no bailan una danza típica de su tierra y algunos de los irlandeses no se pelean. Cuandoquiera que algunos de los ingleses cantan «hule Britannia» y algunos de los escoceses no bailan una danza de su tierra… Aquíó se interrumpe suó bitamente el manuscrito. El problema consiste en completar la frase. algunos de los irlandeses se pelean. si es posible. ninguno de los alemanes juega al ajedrez. y ninguno es y'». algunos de los escoceses bailan una danza típica de su tierra. algunos de los alemanes juegan al ajedrez. algunos de los irlandeses no se pelean. bailando una danza típica de su tierra. ninguno de los irlandeses se pelea. Cuandoquiera que algunos de los alemanes juegan al ajedrez y ninguno de los escoceses baila una danza típica de su tierra.

Un jugador diligente que esté deprimido aunque no haya perdido dinero no corre peligro de perderlo. 2 Un lógico que tome para cenar chuletas de cerdo probablemente perderá dinero. Un hombre de apetito voraz no tiene necesidad de hacerse conductor de coche de punto si es realmente diligente. Un jugador cuyo apetito no sea feroz probablemente perderá dinero. Un hombre de apetito feroz que no haya perdido dinero y que no se levante a las cinco de la mañana toma siempre para cenar chuletas de cerdo. Un hombre que no juegue y cuyo apetito no sea voraz es siempre dinámico. Un jugador que esté deprimido aunque no corra el riesgo de perder su dinero trasnocha hasta las cuatro de la madrugada. Un lógico dinámico que sea realmente diligente no corre ningún peligro de perder su dinero. es seguro que tiene un apetito feroz. Un hombre dinámico que se acuesta antes de las cuatro de la mañana debería hacerse conductor de coche de punto. Un lógico que corre el riesgo de perder dinero debería hacerse conductor de coche de punto. Un hombre que no juega ni tampoco torna para cenar chuletas de cerdo. . Un hombre que está deprimido porque ha perdido dinero y es verosímil que pierda más se levanta siempre a las cinco de la mañana.

Mis acciones de ferrocarriles están en alza. Cuando mi sastre me pasa su pequeña cuenta y me encuentro con la cartera vacía. es un jugador. Un hombre de apetito feroz. nunca me arriesgo a sugerirle que es un completo dandy. Cuando hace un hermoso día. Cada vez que voy a la terraza a fumar un cigarro con tranquilidad estoy seguro de descubrir que mi cartera está vacía. él no se pone a reír como una hiena. 3 Cuando hace buen día le digo a Froggy: «¡Viejo. sabiendo que Froggy se ha comprado un suntuoso chaleco. Froggy se ha quitado su suntuoso chaleco. a menos que se levante a las cinco de la madrugada. Un hombre que haya perdido dinero y que no tome para cenar chuletas de cerdo debería hacerse conductor de coche de punto. su madre declara : «¡No te dejaré ir de galanteo!» Ahora que su pelo no está ensortijado. aunque no en peligro de perder su dinero. Un jugador que se acueste antes de las cuatro de la madrugada no necesita hacerse conductor de coche de punto a menos que tenga un apetito feroz. y yo no estoy de humor para fumar un cigarro y Froggy se ríe como una hiena. el termómetro está alto. que está deprimido. Cuando hace mucho calor. me aventuro a recordarle las . eres un completo dandy !» Cada vez que yo permito que Froggy olvide que me debe diez libras y él empieza a pavonearse. Cuando mi sastre me pasa su pequeña cuenta y yo le recuerdo a Froggy que me debe diez libras. le recuerdo a Froggy que me debe diez libras. Cuando mi cartera está vacía y cuando.

Ahora que amenaza lluvia y Froggy se está riendo como una hiena. parece enloquecer de alegría y se pone un chaleco de suntuosidad indescriptible. Cuando el termómetro está alto no necesita usted preocuparse por conseguir un paraguas. Cuando la madre de Froggy le permite ir de galanteo. Cuando mis acciones de ferrocarriles suben. me dedico a fumar un cigarro con tranquilidad. puedo pasarme sin mi cigarro. pero no se está pavoneando. yo salgo a la terraza. me fumo un cigarro en paz. Cuando le digo a Froggy que es un completo dandy se ríe como una hiena.diez libras que me debe. lo mejor es procurarse un paraguas. Cuando mi cartera está. Cuando hace un día frío y el termómetro está bajo y yo no le digo a Froggy que es un completo dandy y no hay ni rastro de una sonrisa en su cara. y amenaza lluvia. Cuando Froggy lleva puesto su suntuoso chaleco. y cuando no se está pavoneando. la temperatura se muestra inclinada a subir. Cuando mis acciones de ferrocarriles suben y Froggy parece enloquecer de alegría. 4 Todo individuo apto para entrar en el Parlamento que no se pase el día hablando es un benefactor público. Cuando va a llover y yo estoy fumando tranquilamente un cigarro y Froggy no está intentando ir de galanteo. no tengo ánimo para fumar un cigarro. razonablemente llena y el pelo de Froggy es una masa de bucles. y hace frío. . ese es el momento que mi sastre escoge para pasarme su pequeña cuenta.

Una mujer benefactora del pueblo es siempre popular. La gente de cabeza clara y palabra fácil ha recibido una buena educación. La gente que sabe guardar un secreto y que usa su influencia con buenos propósitos. no es apta para entrar en el Parlamento. Cualquiera que sepa guardar un secreto y que no esté siempre hablando. que hablan sin parar y a quienes es imposible olvidar. Una mujer mal educada. Los benefactores del pueblo que usan su influencia con buenos propósitos. merecen elogios. no es apta para entrar en el Parlamento. La gente que beneficia al pueblo. Una persona de cabeza clara. Cualquiera que sepa guardar un secreto y sea poco pretencioso es un benefactor del pueblo cuyo recuerdo será imperecedero. merecen elogios. es seguro que carece de popularidad. Las personas que saben hablar durante horas y son aptas para entrar en el Parlamento. es incapaz de guardar jamás un secreto. es un benefactor del pueblo. Una persona que no tenga facilidad de expresión y carezca de capacidad para influir sobre los demás no es ciertamente una mujer . Las personas que valen su precio en oro. La gente que es impopular y que no vale su peso en oro. vale su peso en oro. que tenga influencia y la utilice con buenos propósitos. Una mujer digna de elogio es una mujer capaz de guardar un secreto. son justamente aquellas cuyas fotografías están en todos los escaparates. La gente que vale su peso en oro y que merece elogio es siempre gente nada pretenciosa. pero que no usa su influencia con buenos propósitos. que no tiene la cabeza clara. Un benefactor del pueblo que no sea pretencioso no es el tipo de persona cuya fotografía figura en todos los escaparates.

Lang y Mill. encontrarse todos a diario en un determinado restaurante. 6 Una vez que los seis amigos del problema anterior han regresado de su viaje. y Eden no está con la señora Hall. y Barry no está con la señora Cok. Dix no debe estar con la señora Eden. y todos ellos salen todos los díóas. Si Eden está con su mujer y Hall con la suya y Cole con la señora Dix. o bien no son nada pretenciosos . 5 Seis amigos. Acres no debe estar con la señora Barry. con la señora Barry. asistiendo a reuniones de distinto volumen y composicioó n. han acordado establecer las siguientes reglas: Si Acres está con su mujer —es decir. Eden no debe estar con la señora Hall. o bien son benefactores del pueblo. y sus seis respectivas esposas. con otros dos amigos. en la misma reunión que su mujer— y Barry con la suya. tres de ellos. Cole debe estar con la señora Dix. Cole y Dix acuerdan. y Eden con la señora Hall. Si Acres está con su mujer y Dix con la suya. que debíóan ser observadas cada vez que se sirviera la carne de vaca: . Dix debe estar con la señora Eden. Eden debe estar con la señora Hall. Si Cole y Dix y sus mujeres están todos en la misma reunión. Recordando el mucho placer que hablan conseguido obtener de su coó digo de reglas para distribuirse en las reuniones. Si Barry y Cole y sus mujeres están todos en la misma reunión. Si Acres está con su mujer y Hall con la suya. y Barry con la señora Cole. Barry. establecieron las siguientes reglas. y Acres no está. Para asegurar la variedad en estas diarias salidas. se hospedan en el mismo hotel . Las personas que son populares y merecedoras de elogio. El problema consiste en demostrar que todos los díóas debe haber al menos un matrimonio cuyos miembros no esteó n juntos en la misma reunioó n.

y. y Lang toma ambos o ninguno». y Lang toma solamente uno». entonces o bien Cole o bien Dix toman sólo un condimento. entonces o bien Dix no toma ningún condimento. entonces o Lang o Mill no toman ninguno Si Lang toma sal. (2) «Barry toma ambos condimentos». 7 Un hombre puede siempre ser amo de su padre. (3) «Cole toma solamente uno. y Lang toma solamente uno» Y así también con todas las frases similares. Si Dix toma sal. (2) «Cole toma ambos o ninguno. entonces o bien Barry o bien Dix toman sólo un condimento. si toma mostaza. . Si Mill toma sal. Y así también con todas las expresiones similares. entonces o bien Barry toma sólo un condimento o bien Mill no toma ninguno. si o Cole o Lang toman solamente un condimento. Así. Si Barry toma sal. entonces o bien Barry o bien Lang toman ambos condimentos.—En este problema se supone que la frase «Si Barry toma sal» admite dos casos posibles : (1) «Barry toma sólo sal» . si toma mostaza. Si Cole toma sal. o bien Mill toma ambos. Se supone también que la expresión «O bien Cole o bien Lang toman solamente uno de los dos condimentos» admite tres casos posibles: (1) «Cole toma solamente uno. El problema consiste en descubrir si estas reglas son compatibles. cuaó les son las ordenaciones posibles. si toma mostaza. Se supone asimismo que toda regla ha de ser entendida corno si implicara las palabras «y viceversa». [NB. la primera regla implicaría la cláusula adicional «y. entonces o Dix o Lang toman ambos. entonces o bien Barry no toma ningún condimento o bien Cole toma ambos. entonces o bien Cole o bien Lang toman uno solo de estos dos condimentos: sal y mostaza. en caso de que lo sean. si toma mostaza. entonces Barry toma sal»].

Un subordinado del amo del hijo de un hombre es más viejo que este hombre. que cada par de entre ellos son o bien amigos o bien enemigos. «superior y subordinado». Un enemigo de un perseguidor de un sirviente del padre de un hombre es amigo de este hombre. Un nieto de una persona más joven que un hombre no es sobrino de éste. «amo y sirviente». El padre de un enemigo de un amigo de un hombre no debe nada a ese hombre. «tío y sobrino». «perseguidor y víctima».] . y que ciertos pares se relacionan como «acreedor y deudor». El problema consiste en deducir alguó n hecho acerca de los biznietos. —En este problema se supone que todos los hombres a los que aquí nos referimos viven en la misma ciudad. Un hombre es siempre perseguido por los acreedores de su hijo. «padre e hijo». Un subordinado de un tío de un hombre debe dinero a ese hombre. que cada par está relacionado como «senior y junior». [NB. Un sirviente de un subordinado de un amigo de un enemigo de un hombre no es nunca perseguido por ese hombre. Un amigo de un superior del amo de la víctima de un hombre es enemigo de este hombre.

pues! ¡Te desafíóo a que lo hagas!» «Supongamos como hipoó tesis de trabajo —empezoó tíóo Joe— que Carr no estaó . muchachito». . Brown debe estar. o «Entonces supongo que seraó s capaz de hacer ecuaciones cuó bicas» [28] o cualquier otro retrueó cano igualmente ruin. «Guaó rdate tus apuestas. Una paradoja lógica «¿Coó mo? ¿No tienes nada que hacer? —dijo tíóo Jim—. No es cuestioó n de azar». como quizaó haya adivinado el lector por síó mismo. Yo no quiero que me afeite Brown. ¡Como si fuera muy divertido llamarme «un menor»! Al cabo de un rato. Si Carr no estaó . ¿no?» «¿Y queó tiene de bueno el que esteó ? —dijo tíóo Jim—. al comprender por la mueca de mi cara que su intervencioó n no habíóa sido muy afortunada—. Y yo le dije: «Todos los tíóos hacen retrueó canos ruines». «Mi uó nica esperanza es que esteó Carr —dijo. Entonces ven conmigo a casa de Allen. En todo caso. como ellos dicen. Puedes dar una vuelta mientras yo me afeito». Ese es el tipo de comportamiento que adoptan cuando yo estoy con ellos. «Eso no se infiere loó gicamente de la observacioó n que acabo de hacer» —dijo tíóo Jim. Yo estaba contento de acompanñ arlos. quiero decir que puedo probarlo loó gicamente. Quiero decir —se apresuroó a aclarar. Supongo que el cachorro podríóa acompanñ arnos. Me encanta oíór a mis tíóos «despedazar la loó gica». y puedo asegurarles por experiencia que su habilidad para eso es terrible. Y veamos a doó nde nos conduce esta suposicioó n. «Nunca dije que asíó fuera —dijo tíóo Joe—. Ayer me pidioó que le pusiera un ejemplo de proposicioó n en A. «Eso. desde luego —grunñ oó tíóo Jim—. «De acuerdo —dijo tíóo Joe—. ¡Brown es tan torpe! Y la mano de Allen tiembla constantemente desde que tuvo aquel acceso de fiebre». si Allen tampoco estaó . Se limitada a decirme «Vete a tu camita. admitiraó s que. «Seguro que Carr estaó » —dijo tíóo Joe. Es demasiado torpe». cuando avistaó bamos la barberíóa. «¡Prueó balo loó gicamente ! —se burloó tíóo Jim—. pero es inuó til mencionarle eso a tíóo Joe. He cumplido quince anñ os hace maó s de tres meses. ¡No he visto nunca un razonamiento desarrollado por ti que no terminara en una absurdidad!» «Sin dejarme desmoralizar por tus vituperios —dijo tíóo Joe con tono altivo— voy a proceder a la deduccioó n. Pienso que no le gusteó . «Te apuesto seis peniques a que no estaó » —dije yo. se trata de una Reductio ad Absurdum». Voy a utilizar para ello la Reductio ad Absurdum». apuesto muchacho [30] —dijo tíóo Joe—. ¿no?» «El cachorro» era yo. tíóo Jim empezoó de nuevo. ¡Al ataque. la cuestioó n no es eó sa. «¡Mi premisa menor no lleva consigo que debamos llevar con nosotros al menor!» — dijo tíóo Jim rieó ndose [29].

«Mi querido pero sumamente iloó gico hermano —dijo tíóo Joe (siempre que tíóo Joe comienza diciendo «querido” su interlocutor puede tener la seguridad de que estaó a su . Brown tiene que estar allíó?» «Claro que tiene que estar —dijo tíóo Jim—. Por lo tanto. Brown no estaó . Entonces la proposicioó n hipoteó tica «Si Allen no estaó . entonces. Vemos tambieó n que esta proposicioó n conserva su fuerza loó gica mientras Carr no esteó . «Me admitiraó s tambieó n que la verdad de una proposicioó n hipoteó tica —quiero decir: su validez como inferencia loó gica— no depende en absoluto de que su proó tasis sea de hecho verdadera. «¡Razona! —dijo—. ¿Me admites que. Brown estaó » y «Si Allen no estaó . admito eso» —dijo tíóo Jim. ni siquiera de que sea posible. tanto si puedes como si no puedes llegar a Londres en ese tiempo».) «Entonces. tenemos dos proposiciones hipoteó ticas. si Allen no estaó . no veo queó es lo que impide que Carr no esteó ». ¡No moralices!» «Bueno. Carr y Allen no pueden estar ausentes ambos. Lo cual es absurdo. ¿Por queó no pueden ser verdaderas a La vez? Me parece que lo uó nico que todo ello probaríóa es la proposicioó n «Allen estaó ». que la ausencia de Carr hace entrar en juego una proposicioó n hipoteó tica. Brown no estaó » es siempre verdadera. Lo cual es absurdo. la gente se sorprenderíóa» sigue siendo verdadera en cuanto inferencia. Carr no puede estar ausente. Pero al cabo de un rato cobroó valor y empezoó de nuevo. «Entonces. «¡Coó mo van a poder ! —dijo tíóo Joe—. Y sabemos que no pueden ser verdaderas a la vez. asíó: Si Allen no estaó . «Brown estaó » y «Brown no estaó » son contradictorias. puesto que Allen estaó . pero . Si Carr y Allen no estaó n ninguno. Pero. de otro modo. ¿no?» «Bueno. ¿Queó es lo que me dijiste tuó ayer a propoó sito de Allen ?» «Te dije —recordoó tíóo Jim— que desde que tuvo el acceso de fiebre lo pone tan nervioso salir solo que siempre se lleva a Brown con eó l». «No veo en modo alguno clara esa incompatibilidad. Y ¿queó pasa entonces?» —dijo tíóo Jim. Brown estaó . «Hemos de considerar ahora otra proposicioó n hipoteó tica. ¿no?» «Supongo que síó» —dijo tíóo Jim. cuya proó tasis es «Allen no estaó » y cuya apoó dosis es «Brown estaó ». «Vemos. ¿Coó mo puede una y la misma proó tasis probar dos apoó dosis contradictorias? Supongo que me aceptaraó s que las dos apoó dosis. es claro que las apoó dosis de esas dos proposiciones hipoteó ticas —«Brown estaó » y «Brown no estaó »— son incompatibles. Pero ¿por queó no podemos presentarlo de otra manera? Por ejemplo. Si Carr no estaó estas dos proposiciones hipoteó ticas son verdaderas a un tiempo. Brown no estaó » ¡Pero fíójate en que son dos proposiciones hipoteó ticas incompatibles 1 ¡No es posible que sean verdaderas a un tiempo!» «¿No pueden?» —dijo tíóo Jim. «La paciencia es una de esas cualidades inestimables…» —empezoó tíóo Joe . resumamos —dijo tíóo Joe—. si Can no estaó se sigue de ello que. «Si Allen no estaó . ¿no?» «Si.lo admites? —persistioó tíóo Joe—. supongo que síó. si Carr no estaó . pero tíóo Jim le cortoó . «No puedo hacerlo —dijo tíóo Jim. Desde luego. (Parecíóa como si se estuviera poniendo un poco nervioso. Por tanto. ¡He aquíó una exquisita Reductio ad Absurdum para usted!» Tíóo Jim parecíóa sumido en la maó s absoluta perplejidad. «Justamente —dijo tíóo Joe—. La proposicioó n hipoteó tica «si tuó llegaras de aquíó a Londres en cinco minutos. no habríóa nadie que cuidara de la barberíóa».

y al entrar nos encontramos. . La causa de este absurdo es simplemente la hipoó tesis de que «Carr no estaó ». Creo que cualquiera de ellos era capaz de argumentar durante seis horas de un tiroó n. y su apoó dosis es una especie de proposicioó n subhipoteó tica. Brown estaó ». Pero justo en este momento llegaó bamos a la barberíóa. Si Allen no estaó . Apoó dosis absurda. puesto que es fatalmente incompatible con esa otra proposicioó n hipoteó tica de la que sabemos que es siempre verdadera. De modo que soó lo hay una conclusioó n posible: ¡Carr estaó !» Ignoro cuaó nto tiempo hubiera podido durar esta discusioó n. «SiAllen no estaó . Brown no estaó ”.merced) —¿no te das cuenta de que estaó s dividiendo equivocadamente la proó tasis y la apoó dosis de esa proposicioó n hipoteó tica? Su proó tasis es simplemente «Carr no estaó ».

11. Hermann. 18.. 2da ed. 143-44. Jonhson: «A Logical Paradox:». IV (1895). N.. 308-401. 1881. p. III (1894). S. vol. 255-288. N. en Mind. S. . 143. C. sobre todo en las mismas paó ginas de la revista Mind donde se publicoó por vez primera. L. p. en La logique sans peine. pp. S. A. W. 1905. LI 1 (1950). 1903. Henderson: «Causal Implication». pp. XIV (1905). N. pp. en Mind. p. vol. ibid. Londres. nota. LXIV (1955). vol. LXIII (1954). N. pp.. pp. LX (1951). XIV (1905).. p. 146-47 y 576-78. Paris. Alean. Burks: «The logic of causal propositions». Sidgwick: ibid. vol. 582. 1937. S. vol. 1966v pp. III (1894). P. A. 384-357 Daniel Kirk: Charles Dogson semeiotician. pp. vol. en Mind. vol. Macmillan. N. 292-93 C.. iones. IV (1895). (pseudónimo): «Lewis Carroll's logical paradox». N.. París. Cf. Russell: «The existential import of propositions». 2da ed. Copi: «Lewis Carroll’s Barber Shop Paradox ». y también vol. Venn: Symbolic Logic. 5. E. Baker: «Incompatible Hypotheticals and the Barber Shop Paradox). pp. University of Florida Monographs. W.. J.. Burk s and 1+ Ni. Mind. Londres. 583. S. Nota bibliográfica La paradoja de los tres peluqueros ha sido ampliamente discutida. W. p. Russell: The Principles of Mathematics. y también vol. en Mind. W. vol. Gainesville.. a este respecto: J. N. en Mind. num. Humanities. Fall 1962. 363-387 G. Ernest Coumet: «Lewis Carroll logicien». p. 16. antología de escritos lógicos de L.. Couturat: Les principles des mathématiques. Mind. 1894. S. 442. 504-518. Allen and Unwin.

supongo. (B) Los dos lados de este triángulo son iguales a un tercero. por favor! ¡Todavíóa no se ha inventado la taquigrafíóa!» —«¡Esa maravillosa Primera Proposicioó n de Euclides…! —murmuroó la Tortuga como en suenñ os—. Y ello a pesar de que la carrera se componíóa de una serie infinita de distancias. «¿Asíó que ha llegado usted al final de nuestra carrera? —dijo la Tortuga—. en ese caso tomemos una pequenñ a parte de la argumentacioó n contenida en esa Primera Proposicioó n: dos premisas. Lo que la Tortuga dijo a Aquiles. llameó moslas A y B. consta de un nuó mero infinito de distancias. en realidad. Ha visto usted que las distancias iban disminuyendo constantemente. claro…» —«Pero ¿y si hubieran ido aumentando constantemente? —le interrumpioó la Tortuga—. ¡Es un hecho! Solvitur ambulando. quiero decir que me aplasta) —dijo la Tortuga—. de modo que todo el que acepte A y B como verdaderas debe aceptar Z como verdadera. «Es posible —dijo Aquiles—. Soó lo eso. —«Me halaga usted (perdoó n. y. Aquiles habíóa dado alcance a la Tortuga y habíóa tomado asiento coó modamente en su caparazoó n. ¡Empiece! ¡Y hable despacio. Y usted a estas alturas hubiera dado ya varíóas veces la vuelta al mundo». Y a fin de poder referirnos a ellas coó modamente. (A) Dos cosas iguales a una tercera son iguales entre sí. y la conclusioó n extraíóda de ellas. Tenga la bondad de anotarlas en su libreta. ¿no?» . Los lectores de Euclides concederaó n. ¿Queó hubiera sucedido en ese caso?» —«Entonces yo no estaríóa aquíó —replicoó Aquiles modestamente—. —«Bien. cada una de ellas mayor que la precedente?» —«¡Ya lo creo que me gustaríóa! —dijo el guerrero griego sacando de su casco (raros eran los guerreros griegos que disponíóan de bolsillos en aquellos tiempos) una enorme libreta de notas y un laó piz—. (Z) Los dos lados de este triángulo son iguales entre sí. que Z se sigue loó gicamente de A y B. se lo aseguro!… Bien: ¿le gustaríóa que le contara a usted una carrera de la que todo el mundo cree que puede terminar en dos o tres pasos y que. —¿Admira usted a Euclides?» —«¡Apasionadamente! O al menos lo admiro en la medida en que se puede admirar un tratado que no se publicaraó hasta dentro de algunos siglos». Teníóa entendido que alguó n sabihondo habíóa probado que eso era imposible». ¡Pesa usted demasiado.

(Z) Los dos lados de este triaó ngulo son iguales entre síó». si le he entendido bien. Z debe ser verdadera. —«… pero no acepta usted (C) Si A y B son verdaderas. el balompieó . Si acepta usted A y B y C. yo debo obligarle a usted a aceptar Z. Ahora copie lo que le dicto: Las cosas que son iguales a una tercera son iguales entre síó. —«Deberíóa llamarla usted D y no Z —dijo Aquiles—. Podríóa haber alguien que dijera: 'Acepto como verdadera la proposicioó n hipoteó tica que dice que si A y B son verdaderas Z debe ser verdadera. —«Asíó lo hareó —dijo la Tortuga—. —¡No se desvíóe usted del tema! ¡Primero. Viene inmediatamente despueó s de las otras tres. pero no acepta la proposicioó n hipoteó tica…» —«Llameó mosle C» —dijo la Tortuga. —«Bien. pero no acepto que A y B sean verdaderas. ¡Las vamos a necesitar todas ! (Aquiles se estremecioó ). algo fuera de lo comuó n. —«Y ninguno de estos lectores estaó hasta ahora loó gicamente obligado a aceptar Z como verdadero. Los dos lados de este triaó ngulo son iguales a un tercero. es que usted acepta A y B. Z debe ser verdadera». —«¡Sin duda! El maó s bisonñ o de los alumnos de una Escuela Superior —tan pronto como se inventen las Escuelas Superiores. debe usted aceptar Z». pero no acepto la inferencia como vaó lida ['… no acepto la proposicioó n hipoteó tica']. Ese lector procederíóa muy sabiamente si abandonara a Euclides y se dedicara al balompieó ». despueó s!» —«Asíó que. unas pocas notas para una memoria de las batallas en las que me he distinguido particularmente». . —«¿Y por queó debo aceptarla?» «Porque se sigue loó gicamente de ellas. tan pronto como lo hayaó is apuntado en vuestra libreta. ¿no es asíó? —dijo Aquiles meditativamente y su postura. —«Una Tortuga jugando al balompieó seríóa…» —empezoó Aquiles. Z. ¿No es asíó?» —«Asíó es» —asintioó Aquiles. Me imagino que no se le ocurriraó ponerlo en duda». Si A y B y C son verdaderas. Por cierto. —«E incluso si alguó n lector no ha aceptado A y B como verdaderos. ¿queó son esas otras notas que teneó is en ella?» —«Soó lo unas pocas anotaciones para una memoria —dijo Aquiles pasando nerviosamente las hojas—. —«No cabe duda de que alguó n lector podríóa encontrarse en ese caso. cosa que no tendraó lugar hasta dentro de dos mil anñ os— admitiríóa eso». supongo que no por eso dejaraó de aceptar que la inferencia es vaó lida». en este momento. Y tambieó n eó ste haríóa mejor dedicaó ndose al balompieó ». desde luego— le interrumpioó la Tortuga con irritacioó n—.» —«Ciertamente podríóa haberlo. —«Esa es mi postura en este momento» —«De modo que yo debo pedirle a usted que acepte C». —«¿Y no podríóa haber tambieó n otro lector que dijera Acepto A y B como verdaderas. Quisiera ahora que me considerara como un lector del segundo tipo y que me obligara loó gicamente a aceptar Z como verdadero». Si A y B son verdaderas. Z debe ser verdadera. —«Cuaó ntas hojas en blanco —observoó la Tortuga con jovialidad—.

Z debe ser verdadera. que tenia cosas urgentes que hacer en el Banco. digo. con tonos de desesperanza en su voz. ¿La ha anotado ya en su libreta?» «¡Claro que la he anotado! —exclamoó Aquiles lleno de alegríóa. . puedo aceptar A y B y C y. Tortuga'! [31]». haraó hacia esa eó poca y dejaron rebautizar con el nombre de «Aquiles el sutiles»?» —«Lo que usted quiera —replicoó el fatigado guerrero. habida cuenta de la gran cantidad de ensenñ anzas que este coloquio nuestro ha de proporcionar a los loó gicos del siglo XIX. La llamaremos Si A y B y C son verdaderas. —«Si A y B y C son verdaderas. guardando el laó piz en su estuche—. Supongamos que yo me niego. no aceptar Z. y no volvioó a pasar por allíó hasta algunos meses despueó s. De modo que se trata de un paso totalmente necesario. aunque ello seríóa ciertamente una muestra fenomenal de espíóritu obtuso. Hasta que yo haya admitido eso es claro que no tengo por queó admitir Z. Lo llamaremos Si A y B y C y D son verdaderas. Entendaó monos. Si ha aceptado A y B y C y D. ¿Lo ve usted?» —«Lo veo» —dijo Aquiles. Aquiles estaba todavíóa sentado en el caparazoó n de la muy paciente Tortuga escribiendo en su libreta de notas. adoptar un retrueó cano que mi prima. —«¡En ese caso la loó gica la cogeríóa a usted por el cuello y le obligaríóa a hacerlo! — replicoó triunfalmente Aquiles—. sin embargo. ¿no? Y si yo no soy capaz de ver que es verdadera. le importaríóa. sin embargo. Y querríóa pedirle algo. el narrador. que parecíóa estar casi llena. por supuesto que acepta usted Z». por favor. como puede ver». Z debe ser verdadera —repitioó pensativamente la Tortuga—. ¡Siempre y cuando usted. a aceptar Z». Yo acepto A y B y C y D. —«Todo lo que la loó gica tenga a bien decirme merece ser anotado —dijo la Tortuga —. Cuando lo hizo. Al llegar a este punto. Estoy dispuesta a aceptarla tan pronto como usted haya tomado nota de ella. Asíó que debo pedirle que acepte una proposicioó n hipoteó tica maó s». por su parte. Asíó que apuó ntelo en su libreta. debe usted aceptar Z' No hay alternativa. «¿La acepto? —dijo la Tortuga con ingenuidad—. Y habla en su voz un tono de tristeza. la Tortuga Artificial. La Tortuga estaba diciendo: —«¿Ha tomado nota usted de este uó ltimo paso? Si no he perdido la cuenta vamos en el mil uno. He aquíó otra proposicioó n hipoteó tica. Nos quedan todavíóa varios millones. a titulo de favor personal: ¿le importaríóa. —«Muy bien. ¡Y por fin hemos llegado a la meta de esta carrera ideal! Ahora que acepta usted A y B y C y D. mientras sepultaba su cara en las manos—. Z debe ser verdadera. haga suyo un retrueó cano que la Tortuga Artificial nunca hizo permitieó ndome rebautizaros 'Tortuga. ¿No es cierto que puedo?» «Cierto que puede —admitioó con franqueza el heó roe—. La loó gica le diríóa: 'No tiene otro recurso. se vio obligado a abandonar a la feliz pareja.

170- 79. 5. Buenos Aires. L. . pp. Nota bibliográfica. en Mind. 1966. 2da ed. C. Borges: «Avatares de la tortuga». Rees: «What Achines said to the Tortoise (being a revised account of a famous interview. Woods: «Was 'Achilles' hect' Achines' heel». pp. Emecé Editores. D. 142-46. Russell: The Principies of Mathematics. entre otros textos: B. N. pp.. Allen and Unwin. Brown: «What the Tortoise taught us». vol. en La logique sans peine. p. 142-46. en Discusión. 1957. N. pp. pp. Londres. LXIII (1954). E. G. first reported… by Lewis Carroll». Coumet: «Lewis Carroll logicien». J. 1903.. W. J. 35. Hermann. en Analysis. 129-36. J. vol. Paris. Quien desee informarse sobre la poleó mica suscitada en torno a este artíóculo puede consultar. 1937. 25 (1965). antología de escritos lógicos de L. en Mind. S. 355-388. vol LX (1951).

Matemaó tico y escritor britaó nico.Guildford 1898). 1876). como Alicia en el país de las maravillas (Alice’s adventures in Wonderland). CHARLES LUTWIDGE DODGSON (Daresbury. Euclides y sus rivales modernos (1879). A través del espejo (Through the looking-glass. llenas de fantasíóa y humor. 1885). Una historia complicada (A tangled tale. publicoó diversas obras cientíóficas:Fórmulas de trigonometría plana (1861). Tratado elemental de los determinantes (1867). ilustrada por sir John Tenniel. . Es autor tambieó n del poema corto La caza de la Snark (The hunting of the Snark. 1832 . Silvia y Bruno (1889-1893). Cheshire. Profesor de matemaó ticas en la Universidad de Oxford (1855-1881). que aparecioó en 1865. 1871). Con el seudoó nimo Lewis Carroll ha publicado numerosas obras para los ninñ os.

[1] Cf. el enigma de Edipo y la Esfinge << .

[2]
«Cancioó n del Jardinero Loco», en Silvia y Bruno (1889, 1893). Hemos seguido en
líóneas generales la traduccioó n que da del poema Joaquíón Jordaó en la edicioó n castellana del
libro de H. Parisot: Lewis Carroll. Paris., Seghers, 1952, 1965. Trad. cast. en Barcelona,
Kairoó s, 1970, pp. 177-79. <<

[3]
«La Caza del Snark». Trad. cast. en op. cit., en nota anterior paó ginas 138-61, p. 153.
<<

[4]
G. K. Chesterton: «A Defence of Nonsense», en The Defendant (1901). Ed. en
Stories, Essays and Poems. Londres, Dent and Sons, 1966, pp. 123-27. <<

p. por Parisot. Cit. op.. Breton: Antologíóa del humor negro. cit.[5] A.. 21 << .

Introduction. << . Gardner. Penguin Books. Harmondsworth. pp. 15 y 16. [6] Alice's Adventures in Wonderland and Through the Looking Glass edited by M. 1970. 1965. revised edition.

aparecido en The Theatre. abril 1887. 167-68. Edited by Stuart Dodgson Collingwood. pp. Dover Publications. «Alice on the stage». 163-74. << . Recogido en Diversions [7] and Digressions of Lewis Carroll (formerly titled The Lewis Carroll Picture Book). 1961. pp. Nueva York.

<< . cit. 72.[8] Citado por Parisot. p.. op.

Barcelona. << . nota. Les EÚ ditions de Minuit. y no sintaó ctica o gramatical». Paríós. Barrai Editores. y. Deleuze: Logique du sens. [9] «Creemos que la invencioó n en Carroll es esencialmente de vocabulario. de A. G. 122. cast. p. Loó gica del sentido. Abad. 1971. 1969.

muó n. << .[10] Wittgenstein: Philosophische Untersuchungen. 116.

<< .. 36. op. Hermann. 1966. p. Gatteó gno: «La logique et les mots dans l'oeuvre de Lewis Canon». Paris. Deleuze. J. cit. en La logique [11] sans peine. 6-43. pp.

. op.[12] Gatteó gno. << . cit. 40-41. pp.

<< . 109.[13] Philosophische Untersuchungen. nuó m.

de este libro. El método de los subíndices. Cf. [14] Cf. << . también el final de la Introducción para estudiantes.

[15] Through the Looking Glass. cap. << . VIII.

<< .[16] Ver Libro VIII de esta edicioó n.

13 8-9.[17] Inmanuel Kant : Kritik der Reinen Vernunft. << .

nuó m. 38 << .[18] Wittgenstein: Philosophische Untersuchungen.

VI << . cap.[19] Alice's Adventures in Wonderland.

pp. cit.. 13-14 << .[20] Citado por NI. en op. Gardner.

[21] I. << . V. de proó xima publicacioó n.. Kant : K. der R. B VIII: seguimos la traduccioó n de la Críótica de la Razoó n Pura de Andreó s Saó nchez Pascual.

[22] Ver Una paradoja lógica. de esta edicioó n << .

<< . decíóa en el siglo II antes de Cristo: «Hasta [23] los cuervos graznan en los tejados sobre cuaó l es la implicacioó n correcta» (Sexto Empíórico: Adversus Mathematicos. 112). Calíómaco. VIII. bibliotecario de Alejandríóa.

[24] La tortuga y Aquiles de esta edición << .

1958. naturalmente. 1961. 312k 316. << . [25] La traduccioó n de The Game of Logic y de Symbolic Logic la hemos hecho sobre la edicioó n moderna de ambas : Symbolic Logic and The Game of Logic (both books bound as one). Nueva York. I antes de nuestra era. Para la traduccioó n de «A Logical Paradox» hemos utilizado la versioó n que de ella ofrece Stuart Dodgson Collingwood en Diversions and Digressions of Lewis Carroll (formerly entitled The Lewis Carroll Picture Book). El texto de «What the Tortoise said to Achines» que hemos seguido es el de la revista Mind. Nueva York. Dover. El texto de Symbolic Logic es. Dover. el de la cuarta edicioó n. pp. donde se publicoó por vez primera.

) << . si la hay: el leoó n —y esto puede decíórselo cualquiera que haya sido perseguido por ellos con tanta frecuencia como yo lo he sido—es un animal muy salvaje. del T. [26] En The Game of Logic Carroll propone el siguiente ejercicio:«Extraer un par de premisas del siguiente paó rrafo y deducir la conclusioó n. Y entre ellos hay algunos —aunque no garantizo que esto sea una ley general— que no beben cafeó »(N.

del T.) << .[27] Que nunca llegaron a publicarse (N.

). << . del T. [28] Juego de palabras intraducible con 'cubs ('cachorro'). 'cubbicle' Ceramita') y 'cubbic' ('cuó bico') (N.

que puede entenderse como «deduccioó n ilegitima de la premisa menor» o bien como «deduccioó n ilegíótima del menor». << . [29] Hemos optado por parafraseado. es decir. Juego de palabras relativamente sofisticado y difíócilmente vertible al castellano. «deduccioó n ilegitima de que debemos llevar con nosotros al menor» (N. del T.). La frase original es: «An Illicit Process of the Minor!».

<< . del T. [30] Nuevo juego de palabras con 'bet' ('apuesta') y 'betters' ('los mayores'): «Keep your bets for your betters» (N.).

[31] 1 Se trata de un juego de palabras intraducible y difíócilmente adaptable al castellano.) << . y Aquiles pretende rebautizar a la Tortuga con un nombre que suena parecido a «Aquiles». Cf. Allíó la Tortuga Artificial cuenta su vida: «Cuando eó ramos pequenñ os íóbamos al colegio bajo el mar. cit. Carroll juega con la similitud foneó tica entre «Tortoise» y «Taught-Us». del T. preguntoó Alicia. El maestro era una vieja tortuga [turtle] a la que nosotros solíóamos llamar tortuga [tortoise…]». y entre «Achilles» y «A Kill-Ease». M. Gardner: The Annotated Alicia…. «Le llamaó bamos tortuga [tortoise] porque nos ensenñ aba [taught us]». «¿Por queó ?». Esa Tortuga Artificial que haraó juegos de palabras en el siglo XIX no es otra que el sollozante quelonio que aparece en el capíótulo IX de Alicia en el paíós de las maravillas («La historia de la Tortuga Artificial »). IX nota 7. (N. Con el fin de dar una versioó n castellana medianamente inteligible hemos preferido alterar la correspondencia.. La Tortuga pretende rebautizar a Aquiles con un nombre que suena parecido a «Tortuga».. por una parte. por otra. cap.