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La relación entre liturgia y homilética

Mauro B. de Souza

Aspectos históricos: unión, separación, reunificación

Ademaá s de ser nuestro Senñ or y Salvador, Jesucristo tambieá n fue un predicador itinerante,
uno de los maá s sabios y coherentes predicadores de quien se tiene noticia. Predicaba la
venida del Reino de Dios; predicaba la misericordia, la inclusioá n social y la necesidad de un
nuevo nacimiento. Predicaba con palabras, gestos y actitudes. Andaba con gente que era
mal vista. Hablaba en lenguaje simple, de la eá poca y del contexto. Su predicacioá n maá s
famosa y elocuente es aquella registrada en el Sermoá n del Monte (Mt 5 y 6), pero las maá s
comunes sucedíáan en las calles, en los campos, en las casas, alrededor de las mesas.

Jesuá s usaba un discurso directo, a veces con sensibilidad, conforme, por ejemplo, a Mateo
11, 28 (vengan a míá los que estaá n cansados…); a veces con radicalidad (Mt 3, 7: raza de
víáboras!). Tambieá n hacíáa uso del discurso directo a traveá s de paraá bolas (Lc 15, 11: cierto
hombre teníáa dos hijos…) o metaá foras (Mt 5, 13: ustedes son la sal de la tierra). Conocíáa
como nadie el poder que las imaá genes, las metaá foras, las figuras del lenguaje y las historias
tienen para provocar pensamiento, reflexioá n, cambio de actitud.

Como no teníáa un lugar fijo donde vivir, Jesuá s estaba siempre en busca de una casa que le
diese abrigo; un lugar donde pudiera quitarse las sandalias, colocar los pies en alto,
descansar y alimentarse. Fue alrededor de una mesa donde la comida y la bebida son
compartidas que tuvo origen aquello que hoy llamamos culto cristiano.

Las personas que seguíáan a Jesuá s se juntaban y oraban alrededor de la mesa de la comida.
Maá s tarde, cuando fueron expulsadas de las sinagogas, ellas trajeron consigo la praá ctica de
la lectura de la escritura y el comentario sobre la misma. El rito (liturgia) de compartir el
pan y dar gracias a Dios por el alimento, y la palabra predicada (homileá tica) estaban
unidos desde el principio.

Despueá s de la muerte, resurreccioá n y ascensioá n de Jesuá s, fue el Espíáritu Santo quien
inspiroá , motivoá , fortalecioá e impulsoá las personas a llevar adelante la fe a traveá s de la
oracioá n y la ensenñ anza de aquello que habíáan aprendido y testimoniado. Sobrevinieron
tiempos difíáciles; tiempos de discriminacioá n, de persecucioá n y de muerte. Mas la iglesia
perseveroá porque continuoá ensenñ ando la doctrina de los apoá stoles, repartiendo el pan y
orando en conjunto. Perseveroá tambieá n porque representoá lo que aparentemente fue una
novedad para la eá poca: las personas se ayudaban, se visitaban, teníáan todo en comuá n (Hch
2, 42-47).

Despueá s de la conversioá n del emperador Constantino, en el inicio del siglo IV, hubo un
brusco cambio de escenario. Si antes las comunidades cristianas celebraban escondidas, en
el anonimato, ahora el cristianismo se habíáa vuelto religioá n oficial del Imperio Romano. Un
buen nuá mero de nuevos seguidores y seguidoras pasoá a integrar el grupo.

Aspectos bíblicos y teológicos La fundamentacioá n teoloá gica baá sica de la homileá tica (y por queá no tambieá n de la liturgia) reside en el hecho de que Dios es un Dios que se comunica. No demoroá mucho para que la predicacioá n homileá tica quedara totalmente fuera de la misa. muchas veces airada. Estamos en busca de una reunificacioá n rito-palabra predicada. . apoá stolas y maá rtires dieron fuertes testimonios de esa comunicacioá n divina. ensenñ ada (la parte homileá tica) pasoá a ser cada vez maá s valorada en el momento de la instruccioá n de la fe y cada vez menos hacíáa parte de la misa en síá. y la eucaristíáa propiamente dicha. Esto comenzoá a resolverse por el lado catoá lico a partir del Concilio Vaticano II. con el tiempo se dividioá en dos partes: el momento de la instruccioá n preparatoria para el bautismo. En las palabras de David Steinmetz: “para los primeros protestantes el trono de Dios es el puá lpito y no el altar. Muchas más cosas suceden que aquello que imaginamos.Era necesario instruccioá n en la fe para todo ese personal. discíápulas. mayores son las posibilidades de que el culto se torne de hecho un local de encuentro con Dios 2. El resultado de esa situacioá n histoá rica fue que. La reforma lituá rgica desarrollada en la Iglesia Evangeá lica de Confesioá n Luterana en Brasil (IECLB) a partir de 1990 procura conducirnos en esa direccioá n. la predicacioá n es un evento salvíáfico en síá. liturgia-homileá tica. Dios se comunica de diversas maneras a lo largo de la historia. todavíáa hoy estamos asimilando la tesis de que el culto cristiano es fundamentalmente un culto eucaríástico. Para los reformadores. en cuanto en la misa catoá lica la homilíáa era considerada opcional cuando no superflua. 2001). a partir del momento en que recibieron autorizacioá n de los papas de la eá poca para predicar el evangelio pero no podíáan administrar el sacramento de la eucaristíáa 1. Discíápulos. sin el cual no era posible participar de la eucaristíáa. Steinmetz. el culto). antes una unidad. Las ordenes mendicantes (dominicos en Francia y franciscanos en Italia) de la Edad Media contribuiraá n a la separacioá n entre rito y predicacioá n. Aunque Martin Lutero y otros reformadores afirmaron que la eucaristíáa es parte integrante del culto. el Espíritu Santo no puede ser aprisionado. Durante la Reforma Protestante sucedioá maá s o menos lo contrario. 2 Me arriesgo a hacer esta afirmación consciente de que no se puede medir la eficacia de una prédica o de un culto. de Dios. cuya razoá n central era la eucaristíáa. La propia creacioá n es obra del discurso de Dios. y la escalera que une cielo y tierra es la preá dica y no la eucaristíáa”. Del lado protestante. reservada a las personas que habíáan recibido el bautismo. Asíá. La palabra predicada. la misa. Incluso personas comunes como usted y yo … todos y todas podemos participar de la 1 David C. en las iglesias protestantes lo maá s importante era la palabra predicada. 469. Cuanto maá s la preá dica y las demaá s partes de la liturgia formen una unidad temaá tica. el papel de la palabra predicada en el movimiento reformador fue de tal importancia que de cierta forma invisibilizoá el sacramento del altar. Theology Today 57:4 (Ene. el encuentro de la comunidad (la asamblea. que decretoá la homilíáa como parte fundamental de la misa. apoá stoles. “The Intellectual Appeal of the Reformation”. Profetas y profetizas transmitiraá n la palabra.

anunciando su voluntad y denunciando aquello que va contra ella. el encuentro de Dios con la comunidad. 16-21. El servicio y el ministerio de la predicacioá n es don. Predicar es una misioá n dada a la iglesia. Dios habla a partir. Este pasaje confiere a la preá dica su aval exegeá tico (estudio de un texto bíáblico). Sin embargo.comunicacioá n de Dios con la humanidad o. Jesuá s encarga a la multitud de ensenñ ar “todas las cosas que les he ensenñ ado". Dentro de los principales textos neotestamentarios que resaltan la importancia de la predicacioá n podemos citar los siguientes: . desde el punto de vista del culto cristiano. Hechos 6. Romanos 10. Efesios 4. las palabras no bastan. pasando por las diversas fases del anñ o de la Iglesia y por los centros y espacios lituá rgicos. Por razones que la historia conoce fueron disociadas una de la otra. La fe viene por la predicacioá n de la Palabra. ambas estaban conectadas de forma inseparable en la vivencia de la fe de las primeras comunidades cristianas. 13-35. que sigue la lectura de uno o más pasajes bíblicos y tiene vínculo litúrgico con el culto. 4 Entiendo por predicación cristiana todas las formas por las cuales la Iglesia participa de la misión de Dios. por lo menos. es la disciplina que busca reflexionar sobre la predicacioá n de la Iglesia4. A veces. puede ser escuchada en Jesucristo. son siempre una unidad. prédica es una reflexión religiosa dirigida a una comunidad reunida en oración. no obstante. a su vez. Lucas 4. acontece 3. El parentesco entre liturgia y homilética Dentro de las muchas definiciones de liturgia podemos citar aquella que dice que ella es la ciencia que se ocupa de la reflexioá n sobre la manera en la cual el culto. 18-20. Mateo 28. Palabras y hechos deben andar juntos. La mayor y maá s elocuente palabra de Dios. tanto creacioá n como encarnacioá n son partes inherentes de cualquier teologíáa homileá tica. . el logos hecho carne. 11. Relata el comienzo de la predicacioá n de Jesuá s. daá diva y encargo. 4. 14-17. . Si bien son disciplinas distintas de la Teologíáa Praá ctica. . Este texto nos remite a la unidad indisoluble entre predicacioá n y eucaristíáa. . lituá rgico (inserido dentro de una reunioá n de la comunidad de fe) y profeá tico (comunicacioá n de la voluntad de Dios). Homileá tica. Lucas 24. 3 El diccionario Aurelio dice que liturgia tiene que ver con el culto público y oficial instituido por una Iglesia. a traveá s y a pesar de nosotros. . no impedir que esa comunicacioá n acontezca. Asíá. ¿La homileá tica es parte de la liturgia o la liturgia es parte de la homileá tica? Como vimos antes. . la liturgia y la homileá tica son primas hermanas. Prédica es un tipo de predicación. Engloba una serie de factores que van desde la secuencia de las partes del culto hasta los colores lituá rgicos.

Sao Leopoldo. los acontecimientos recientes del contexto. el lenguaje corporal. Elementos de la Nueva Homilética: desequilibrio y desorden 5 En su origen. el término griego he homilien significa “relacionarse”. No. Dios habla y la comunidad responde. el volumen. la capacidad de quien predica de cautivar. Asíá. Son fin en la medida en que proporcionan la experiencia a la cual refieren. los ruidos exteriores. en la consejeríáa pastoral. son medio porque facilitan la comunicacioá n entre Dios y las personas. Desde el punto de vista de la comunicacioá n. al menos eso es lo que deberíáa suceder. oracioá n de intercesioá n) 6 la contribucioá n de la homileá tica a la liturgia es evidente. ver mi artículo en Estudos Teológicos. habiendo visto que todas las partes contienen alguá n tipo de comunicacioá n. Subsidios retoá ricos (incluidos en los contenidos de la ciencia homileá tica) pueden contribuir a una mejor performance de la narrativa de la institucioá n. 1. etc. a traveá s de la radio. la preá dica no es meramente aquello que el predicador dice. dirigida a la comunidad reunida. La homileá tica proporciona a la prima liturgia elementos de la retoá rica y la oratoria que pueden contribuir de manera significativa en la performance de cualquier parte lituá rgica. Tanto liturgia como homileá tica son medio y fin. Ya afirmeá que la homileá tica se ocupa de todas las formas por las cuales la Iglesia comunica la Palabra de Dios. En este sentido. de la internet. A partir de una definicioá n moderna podemos afirmar que la preá dica es el resultado final de una serie de factores7. Craddock. Para mayores informaciones sobre la Nueva Homilética. ofrendas. la luminosidad. Ver Nelson Kirst. por ejemplo. de la TV. la temperatura ambiente. . en la exhortacioá n mutuá a. la homileá tica tambieá n se ocupa de la predicacioá n que acontece fuera de las celebraciones lituá rgicas. existe predicacioá n incluso en el silencio (omisioá n es una forma de predicacioá n). El papel de quien predica. la homileá tica se aproxima a la liturgia ya que ambas buscan crear una experiencia en las personas que de ellas participan. caá nticos intermedios. 8 Esta es una de las principales afirmaciones de la llamada Nueva Homilética. por tanto. Rudimentos de Homilética. predicacioá n. los colores litúrgicos. movimiento iniciado en los años sesenta en América del Norte. La preá dica es lo que acontece en el oíádo de quien escucha 8.La homileá tica es parte de la liturgia en la medida que ofrece subsidios y basamento praá ctico y teoá rico para una “conversacioá n” 5 sobre el texto bíáblico. anuncios. v. la vestimenta. el comportamiento personal de quien predica. En la liturgia de la palabra (donde se insertan las lecturas bíáblicas. en los gestos y actitudes cotidianas. 47. no es apenas decir algo sino conseguir que algo sea escuchado. la duración de la prédica. 2007. 6 Conforme al Libro de Culto de la IECLB. toda la liturgia puede ser considerada parte de la homileá tica pues liturgia no deja de ser una comunicacioá n entre Dios y la comunidad. “conversar”. 7 Dentro de esos factores podemos mencionar: la dicción de quien predica. de 2003. confesioá n de fe. como por ejemplo en la vivencia personal. que tuvo como su exponente máximo a Fred B.

Es preciso un nuevo oíár. experimentado. Explico. Tambieá n estaá relacionado con las fechas del calendario de la Iglesia. La predicacioá n con maá s posibilidades de obtener este oíár es aquella que es preparada y presentada de tal forma que las personas piensen: “¡Esto tiene que ver conmigo!”. a nosotros mismos. dentro de estas condiciones especíáficas. Se puede afirmar por tanto que la liturgia proporciona al culto un orden loá gico (lo que no significa como quieren algunas líáneas teoloá gicas. Este orden tiene que ver con una secuencia loá gica de comienzo. eso no puede 9 Rechazo la connotación peyorativa de la palabra performance. quien va a un culto el Viernes Santo ya tiene una idea de aquello que seraá el tema del culto. Una parte integrante de la tarea homileá tica en la actualidad es lograr que la palabra de Dios sea no apenas oíáda sino tambieá n experimentada como una accioá n graciosa y. Si se habla. La palabra performance aquí tiene origen en el latín per formare que significa “dar forma” o “crear algo que no existía antes”. la ironíáa. que muchas veces es usada para referirse a situaciones que no son necesariamente genuinas o verdaderas. consecuentemente. por tanto. al menos esa es la intención. Quien predica necesita capturar la atencioá n de las personas oyentes en los minutos iniciales de su performance 9. . son las consecuencias de la prédica. aquello que ella hace o invita a hacer.Entiendo que una de las tareas esenciales de la liturgia es arreglar los elementos y las partes lituá rgicas para que cierto orden sea alcanzado en el culto de la comunidad. motivacioá n y consuelo para sus vidas. son pocas las posibilidades de que el mensaje sea escuchado y. al proá jimo. etc. medio y fin. Dios nos ama y nos fortalece a traveá s de Jesucristo. Lo que queda. Para que suceda este nuevo oíár. La homileá tica a su vez es aquella parte del culto que estaá libre para traer elementos que causan desorden. La preá dica cristiana necesita ofrecer la buena noticia de Dios en Jesucristo. de igual modo. Su funcioá n es conquistar la atencioá n de los oyentes. Así. Predicamos para comunidades que ya se encontraron varias veces con los mismos textos bíáblicos. Al final. El objetivo es despertar en las personas la curiosidad y llamarles la atencioá n. muchas veces es importante causar en las personas un cierto desequilibrio momentaá neo. habilidades y formas de predicar es una bendicioá n de Dios. Nadie entra en una iglesia cristiana en abril y canta himnos navidenñ os. El desequilibrio y el desorden aquíá sugeridos son apenas parte de un meá todo homileá tico. cualquier preá dica precisa ayudar a las personas a encontrar sentido. Aunque estemos hablando de la importancia de causar desequilibrio y desorden. ayudan a causar este desequilibrio y este desorden estrateá gicos. reconciliadora y salvadora de parte de Dios. quien performa una prédica está dando origen a un evento que no existía antes. su inmovilidad). Asíá mismo. La palabra de Dios debe hablar para esta determinada comunidad. estrateá gicamente situado en el inicio de la preá dica. la preá dica precisa decir que. pues allíá el nivel de atencioá n es maá s alto. el lenguaje metafoá rico. el humor. en esta localidad. un acontecimiento que existe en tanto dura. vivificadora. Por maá s que la preá dica haya revelado nuestra condicioá n de personas incapaces de amar a Dios. Es fundamental decir en este contexto que uno de los secretos homileá ticos maá s bien guardados es que la variedad de meá todos. Dios usa todo y cualquier meá todo para comunicar su palabra. El uso del suspense.

10 Supongamos que una comunicación frente a frente. que sea coherente retoá ricamente (mensaje y medio deben andar en la misma direccioá n). y no apenas con palabras aunque estas uá ltimas sean de extrema importancia. espíáritu). “si fuese necesario. No se trata de sobreponer una a la otra. decíáa Francisco de Asíás. contradice el contenido. Tal vez una de las grandes contribuciones de la Nueva Homileá tica fue haberse apropiado de la maá xima del teoá rico de la comunicacioá n Marshall McLuhan. hoy se intenta rescatar la homileá tica inductiva y narrativa. como es el caso de la predicación en las iglesias. Sobre este asunto ver el autor Albert Mehrabian. lo cual es una caracteríástica de la predicacioá n en buena parte de las iglesias protestantes histoá ricas. No es absurdo afirmar que tanto la homileá tica como la liturgia. de personas. La predicacioá n no es apenas un discurso sobre alguá n asunto o tema. de comunidades. tiene comienzo. Se busca una predicacioá n que sea maá s coherente con las leyes de la comunicacioá n oral: que sea inductiva (que parte de lo especíáfico. lo importante es destacar que ambas se auxilian mutuamente en la tarea increíáble de servir a Dios en sus intentos de comunicarse con la humanidad. No es sin razoá n que seguá n Martin Lutero en la preá dica acontece un encuentro con el Cristo crucificado. de lo concreto. En otras palabras. Palabras propiamente dichas (o contenido planeado) corresponderían apenas a un 8 % de lo comunicado. Tanto liturgia como homileá tica tienen que ver con experiencias. Si la forma. Asíá como la liturgia atraviesa todo el ser de la persona (mente. ella debe proporcionar una experiencia de perdoá n. la manera como hablo. El cómo de dice es tan importante como lo que se dice. la preá dica es un evento que causa aquello que tematiza. Variacioá n y diversidad son tesoros homileá ticos que no tienen precio. cada vez que se encuentran en el servicio a Dios. desde el punto de vista homileá tico. O sea. cuando está disociado de la forma en la que es comunicado se vuelve prácticamente ineficaz. Por tanto. el contenido. asíá tambieá n sucede con la preá dica. incluida la IECLB. alcance el 100 % de eficacia. de lo particular y se mueve a lo general). que afirmoá “el medio es el mensaje”. por ejemplo. La pregunta por la relacioá n entre liturgia y homileá tica es saludable. . danzan a la orilla del misterio. usen las palabras”. la comunicacioá n oral es mucho maá s eficaz que la comunicacioá n basada en la loá gica de la literatura y de lo escrito. las personas van a creer en la forma y no en el contenido 10. “Prediquen el Evangelio de todas las maneras”. Eso rara vez sucede. medio y fin como cualquier narrativa). pero en ese caso el lenguaje corporal responde por un 57 % de aquello que fue comunicado y la forma de hablar (el paralenguaje) sumaría otro 35 %. contenido y forma deben andar con las manos dadas. que sea narrativa (que incluya historias de la vida. Por todo eso. Una preá dica no es apenas hablar sobre el perdoá n.suceder siempre y en cada domingo. cuerpo.