38 Suplemento cultural El Correo de Andalucía

Sábado, 13 de mayo de 2017

Atelier de músicas
El Colectivo maDam es una de las aventuras más sólidas surgidas Recomendaciones

en España en los últimos años dentro del ámbito de la música
experimental. Su primer disco está dedicado a Michael Pisaro

EXPERIMENTAL
Michael Pisaro / sometimes /
Colectivo maDam / Wandelweiser

El infinito o
una ventana
al instante
I. G. Cabral
{Como la de Feldman, la música de
Pisaro tiende al infinito. Sin la tras-
cendencia de las esculturas sonoras
de aquel, una obra como sometimes
se revela más como un espacio que
como una partitura al uso. Yerma de
toda narratividad, la música simple-
mente está, se asoma entre grandes
pausas de silencio. Uno puede deci-
dir quedarse aquí, dejarse llevar por
la quebradiza voz femenina y la des-

maDam, donde escuchan, se nuda electrónica o solo asomarse y
ver qué es esto. La primera opción
es mucho más recomendable. ~

escuchan y hacen escuchar
Ismael G. Cabral fragilidad y la finitud de la voz hu- han sido abordadas ya por maDam,
{La obra de Michael Pisaro (1961) no mana. Y al convivir, los sonidos se quienes en España se erigen sin que-
se parece a ninguna otra. «Creemos afectan mutuamente; la presencia rer erigirse en nada como valedores
que su música es muy política. Se de la voz hacía aparecer a los soni- de lo que ya se conoce como sonido
preocupa de cómo podemos vivir dos electrónicos más humanos; esto wandelweiser. «Desde hace un año es-
juntos, sin jerarquías, en libertad, sin es más imperfectos y rugosos», con- tamos dándole vueltas a una versión
perder la individualidad, pero en co- tinúan diciendo los integrantes. escénica de sometimes, para la que ya
munidad. La escucha, escucharnos La obra de Pisaro, como todas las contamos con el entusiasmo y la con-
unos a otros y escuchar todo lo que suyas, permite ser habitada por el fianza de Pisaro», avanzan.
nos rodea es un buen camino para en- auditor y es permeable a múltiples El colectivo es «un ejemplo de bio-
sayar de manera incruenta nuevas acercamientos sonoros, en la estela diversidad. No tenemos referentes EXPERIMENTAL
formas de organizarnos, más allá de colectivos porque se perderían en la Christoph Schiller / Spinet, 2016 /
la competición, de la imposición y de maraña». «Puede que maDam sea Wandelweiser
los egos», reflexiona Mario Sarra- En ‘sometimes’, de Pisaro, la una planta: obtenemos la energía de
mián, miembro del Colectivo ma-
Dam, un inusual grupo madrileño de-
voz hace a los sonidos la luz de los soles que aparecen ante
nosotros y, con ella, convertimos
La nueva vida
dicado a la improvisación electroa- electrónicos más humanos ciertas sustancias simples en otras de la espineta
cústica que acaba de publicar su más complejas, o a la inversa, quien
primer disco en el icónico sello ale- sabe... Al final puede que haya un po- en el siglo XXI
mán Wandelweiser; ocupándose de
la obra sometimes, de Pisaro.
El colectivo es representante en quito más de oxígeno en el universo»,
concluyen. Pisaro define la obra que I. G. C.
«Algunas veces no los invoco, me España de lo que se conoce centra estas líneas como «una larga {Christoph Schiller ha estado traba-
vuelvo aún más / hacia adentro, y como ‘sonido wandelweiser’ canción». A lo largo de sus casi 70 mi- jando como pianista desde 1987
guardo algo casi decible, un silencio nutos –en la realización del conjunto– dentro del campo de la música im-
/ que filtra la luz se detiene, y cuen- largos silencios dividen las diferentes provisada. En los últimos años ha
to / las ramas ante mi ventana-nido, de John Cage. «Es maravillosa. Po- secciones de una partitura en la que vuelto su mirada a la espineta, un
las no flores», reza el poema de Os- dría entenderse como una situación El Colectivo caben múltiples acercamientos. La instrumento de tecla similar al cla-
wald Egger, incluido en la partitura en la que cuatro personas se juntan maDam, durante partitura solamente especifica las du- vecín que floreció en los siglos XVI y
de sometimes. «De una manera na- y, sin dejar de ser ellas mismas, a ve- un concierto en raciones y las pausas entre las notas; XVII. En esta colección de piezas a
tural estos versos se filtraron en ces se encuentran y a veces no. Pe- La Casa todo lo demás corresponde a los in- solo la espineta adquiere ecos del
nuestro trabajo y en las decisiones. ro, aunque no se encuentren, están Encendida de térpretes. Podemos estar ante la mú- piano preparado y el oído se detiene
La combinación de electrónica y menos solas que antes. Escuchan, Madrid, junto a sica contemporánea más democráti- en su pequeña resonancia. La au-
voz femenina sumaba a la pieza una se escuchan y nos hacen escuchar». Michael Pisaro. ca de la historia; en las antípodas del sencia de discursividad y la parque-
tensión nueva. Frente a lo perfecto Obras de Antoine Beuger, Taku Su- serialismo de Boulez y asomados al dad de la tímbrica acaban causando
e infinito del sonido electrónico, la gimoto y Stephan Thut, entre otros, precipicio del sonido conceptual. ~ ciertos estragos. ~