La leyenda de una España inexistente

*ALBERTO GIL IBÁÑEZ – ABC – 15/04/17*

· Desde los movimientos separatistas se viene promocionando la tesis de
que España nunca habría sido una nación sino un «mero» conjunto inconexo
de pueblos o reinos. Es cierto que hemos sido el resultado de una fusión
de pueblos, pero como el resto de las naciones, y desde el principio
(ligures, íberos, celtas, vascones, tartesios, campsos, saefos,
cántabros, fenicios, griegos, romanos, visigodos…). La trampa
metodológica consiste en aplicar a la historia antigua de España
conceptos propios del siglo XIX y XX con el objeto de concluir que no se
constata «de forma indubitada» la presencia de un «concepto nacional único».

Otros tienen la fortuna de poder abordar el estudio de su historia
nacional sin complejos. Destaca la Historia de Italia de Indro
Montanelli que empieza por el periodo 476-1250, aunque como nación
moderna se constituya a finales del siglo XIX. Alemania era una
federación de principados que en pleno siglo XIX y XX tenía que
denominarse Imperio (Segundo y Tercer Reich), incapaz de considerarse
todavía una nación. Es altamente dudoso que Francia como nación sea
anterior a España –antes de la Revolución francesa solo un cinco por
ciento de los franceses hablaba francés–, pero se asume que los
franceses provienen de los francos y que (cfr. Fernand Braudel y Henri
Martin) la Galia y la Francia nueva formarían parte de la misma «persona
moral».

Y sin embargo…, Hispania (en latín) o Iberia (en griego) aparece
reflejada como tal entidad autónoma en los libros de geografía más
antiguos. Desde Estrabón (siglo I a.c) a Asclepíades de Mirlea. Hispania
ya existía antes de que Roma hiciera acto de presencia y resulta
anterior a la existencia de los reinos de Aragón, de Castilla, de León,
de Navarra e incluso de Portugal…, no digamos nada del Principado de
Cataluña. El patronímico «español» (de origen lemosino) surge en la Edad
Media al aplicarse por los habitantes del sur de Francia (un tercero) a
los que cruzaban los Pirineos huyendo de la invasión musulmana, en su
mayoría de tierras catalanas.

España ha sido una unidad geográfica con fronteras definidas y estables
desde antiguo. Uno podía recorrer Europa sin saber muy bien que cambiaba
de país hasta que llegaba a los Pirineos. También fue una unidad de
sentimientos y emociones, poética y filosófica. La resistencia heroica
de Sagunto y Numancia frente al «invasor» romano prueba que existía una
conciencia colectiva. Y el que prevaleciera el nombre de España y no el
de Gótica o Visigotia permite pensar que la realidad autóctona española
era más fuerte que la gala (francos) o la de Inglaterra (anglos).
Tampoco se confundía España con Castilla (su parte central y más
extensa), a diferencia de Inglaterra y el Reino Unido.

En el terreno político, Ataúlfo (c 372-415) es considerado el primer rey
de España al plantear un reino independiente de Roma, instalándose en
Barcino (la actual Barcelona). Theudis (531–548) fue el primer rey godo
que derrotó a los francos y fijó su sede en España como reino
independiente. Después Recaredo lograría (603) la unificación política y
religiosa de España, en los términos en que era posible en esa época.

Fernán González (910-970), primer conde de Castilla y de Álava, cantaba:
«Fuertemente quiso Dios a España honrar». Desde Alfonso VI, el título

Rodrigo Jiménez de Rada (1170-1247). La obra de San Isidoro De origine Regum Gothorum es la primera historia nacional de un pueblo en la Edad Media. Y la «Primera Crónica General de “Espanna”» (Estoria de Espanna) escrita en 1272-1275 por Alfonso X constituye la primera historia nacional en lengua vernácula en Europa. recibiendo el homenaje de su cuñado Ramón Berenguer IV. arzobispo de origen navarro presentaba a España (De rebus Hispaniae) como un hecho singular. S. desde hacía siglos. En el terreno intelectual. C). Isidoro de Sevilla (624) ya consideraba a España como una entidad con sentido propio en De Laude Spaniae: «Entre todas las tierras que existen desde el Occidente hasta la India. uno de ellos. conde de Barcelona. Antes de la I Guerra Mundial existían en el mundo solo cincuenta y nueve países independientes. no incluyendo en ellos ni a Cataluña ni al País Vasco. España era. Y los obispos «gallegos» Paulo Orosio e Hidacio mostrarían parecido orgullo de identidad hispana incluso algo antes (siglo V d.wordpress. ¿Es verdaderamente menos nación que otras? *ALBERTO GIL IBÁÑEZ ES ENSAYISTA Y ESCRITOR – ABC – 15/04/17* Copyright © 2017 Fundación para la Libertad <http://paralalibertad. eres tú la más hermosa sagrada España. Alfonso VIII fue coronado como tal en la catedral de León. donde el noble más importante sería el Señor de Vizcaya. El propio Jaime I el Conquistador hablaba en sus Crónicas de los «cinco regnes d’Espagna». / madre afortunada de príncipes y de pueblos (…)».del rey de España o «emperador de las Españas» acompañaba a la corona de Castilla.org>. Powered by WordPress <http://www. All Rights Reserved.org>. España era también una unidad que podía ser narrada. .